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miércoles, 12 de agosto de 2026

Entrevista a Norman Finkelstein. Crímenes de guerra y castigos colectivos:

Entrevista a Norman Finkelstein

Crímenes de guerra y castigos colectivos: Gina Haspel, tortura y la masacre en Gaza

Jeremy Scahill

The Intercept (Intercepted)

Traducida del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Foto ilustración: Elise Swain/Getty Images

Mientras Jared e Ivanka se dedicaban a festejar en Jerusalén, los civiles palestinos estaban siendo masacrados. Esta semana, en el programa Intercepted: Norman Finkelstein, el académico incluido en la lista negra, debatirá sobre el castigo colectivo que representa Gaza, “el mayor campo de concentración del mundo”, en base a su meticulosa documentación académica. Hijo de dos supervivientes de los campos de concentración nazis, Finkelstein es un académico apasionado cuyos trabajos llevan décadas enfureciendo al gobierno israelí. El documental de 2009 “ American Radical: The Trials of Norman Finkelstein ” exploraba su carrera. Su libro más reciente: “Gaza: An Inquest Into its Martyrdom”, no ha sido analizado por ningún periódico estadounidense. En él expone la última masacre en Gaza, la historia del apoyo de EE. UU. a los crímenes de guerra de Israel y por qué cree que Irán está ganándole la partida a Netanyahu. El estudiante palestino de enfermería Yousef Mema nos ofrecerá un informe sobre el terreno desde Gaza y compartirá lo que ha presenciado en el hospital Shifa. Algunos senadores demócratas están uniéndose a los republicanos para respaldar públicamente a Gina Haspel como directora de la CIA. El senador Ron Wyden, miembro del Comité de Inteligencia desde hace mucho tiempo, echa por tierra la campaña de propaganda de la CIA en apoyo de Haspel y acusa a los republicanos de estar implicados en un proceso secreto de confirmación. Jeremy le pregunta también a Wyden si cree que el personal de la CIA implicado en torturas debería ser penalmente enjuiciado, qué piensa de Edward Snowden y por qué el conocido embustero de James Clapper, el director de la inteligencia nacional de Obama, no fue nunca acusado de perjurio. Además, Jared Kushner cuenta bastantes verdades respecto a la embajada en Jerusalén.

* * *

En un mundo donde se llamara a las cosas por su nombre, el pasado 14 de mayo, en Jerusalén, deberían haberse escuchado las siguientes palabras:

David Friedman, embajador de EE. UU. en Israel: Mi buen amigo Jared Kushner va a ofrecernos ahora sus pensamientos sobre este momento histórico.

Jared Kushner: Me siento tan orgulloso de estar hoy aquí, en Jerusalén. Y especialmente honrado de anunciarle al mundo que Estados Unidos no ha sabido distinguir el bien del mal, provocando violencia e instigando conflictos con intenciones diabólicas. Y, en consecuencia, esto es lo que tenemos. [La audiencia aplaude]

Al trasladar nuestra embajada a Jerusalén, hemos demostrado al mundo, una vez más, que Estados Unidos de América se esforzará en dividir los pueblos de toda la región y del mundo entero. Estados Unidos apoya a Israel porque ambos son parte del problema y no parte de la solución. [Aplausos dispersos]

El presidente Trump fue muy franco al decir que su decisión y la celebración de hoy implica que estamos condenados a repetir la historia. Recordaremos este día con dolor y pena. Como hemos visto en las protestas del pasado mes, e incluso hoy, los palestinos sufren abandono y un conflicto bélico. Estos son los valores que nos unen. ¡Que Dios bendiga a los Estados Unidos de América!

* * *

Jeremy Scahill (JS): Esto es Intercepted.

JS: Soy Jeremy Scahill desde las dependencias de The Intercept en la ciudad de Nueva York, y este es el episodio 56 de Intercepted.

Presidente Benjamin Netanyahu (BN): ¡Qué día tan glorioso! ¡No olviden este momento!

[La audiencia aplaude]

[Sonidos de protestas en Gaza]

JS: Una vez más, Israel ha perpetrado una masacre a escala total a plena luz del día frente a las cámaras del mundo. Una vez más, estos hechos se han producido en Gaza.

El lunes [14 de mayo], francotiradores israelíes y otras fuerzas mataron a tiros a más de 60 palestinos, hiriendo también a más de 2.700, incluidos civiles, periodistas y personal paramédico.

BN: Lo intentas con todo tipo de medios… Lo intentas con medios no letales y no sirve de nada, por eso tienes que recurrir a decisiones más contundentes. Es un mal asunto. Intentas acertarles por debajo de la rodilla, pero en ocasiones eso tampoco funciona y, lamentablemente, ¡estas cosas son inevitables!

JS: Entre los asesinados esta semana por las fuerzas israelíes había una bebé de ocho meses. Su nombre era Laila al-Ghandour. También mataron al menos a otros siete niños y a un hombre que iba en silla de ruedas, y ese hombre había perdido las piernas porque tuvieron que amputárselas tras un anterior ataque israelí.

Israel ha dejado claro, más claro que nada en este mundo, que cree que tiene derecho a asesinar sistemáticamente a los palestinos –sí, he dicho asesinar- por el delito de seguir existiendo. No cabe defensa alguna para lo que Israel ha hecho. Ninguna defensa.

El martes, hablé con Yousef Mema, un joven estudiante palestino de enfermería en Gaza. Pueden recordar que Yousef estuvo en este programa hace unas semanas, durante uno de los recientes exterminios masivos perpetrados por Israel en Gaza. Yousef no es miembro de Hamas. Es un civil palestino que estudia para convertirse en enfermero. Hablé con él poco después de que saliera del hospital de Al-Shifa en Gaza, el lugar adonde trasladaron a muchos de los muertos y heridos de las matanzas del lunes.

Yousef Mema: Estoy realmente conmocionado por todo lo que vi allí. Había decenas de ambulancias trasladando heridos al hospital. Y gran cantidad de lesiones. Todas ellas causadas por disparos directos de las fuerzas israelíes. La mayoría eran heridas en el pecho, la espalda y el cuello; y vi decenas de heridos en el suelo dentro del hospital Al-Shifa porque no había suficientes camas. Todas las camas estaban llenas de heridos. A mi entender, había decenas o cientos de heridos en el suelo, en espera de que viniera un doctor a atenderles. El hospital se hallaba en una situación horrible. La gente aquí, en la Franja de Gaza, está viviendo una situación muy dura. Está viviendo en una prisión al aire libre. Lo que se vive en la Franja de Gaza no tiene nada que ver con la vida.

El pueblo de Gaza ha decidido este tipo de resistencia pacífica para mostrar al mundo que el ejército israelí es realmente un conjunto de criminales de guerra. Están matando a manifestantes pacíficos en la frontera de Gaza. Esas personas asesinadas tienen familia. Algunos de ellos están casados y tienen mujeres y niños. Mi sueño es poder tener una vida libre del sufrimiento que perpetuamente padecemos aquí, en la Franja de Gaza.

JS: Yousef Mema es un estudiante de enfermería que vive en Gaza. dos. Culpó a Irán. Culpó a Hamas. Culpó a los palestinos que protestaban. Pero, bien al contrario, no culpó en absoluto a Israel.

Nikki Haley, embajadora de EE. UU. ante la ONU: Esto es lo que está poniendo en peligro al pueblo de Gaza. No se equivoquen, Hamas está encantado con los resultados de ayer. Ningún país de esta cámara actuaría con más moderación que Israel lo ha hecho. En realidad, los antecedentes de varios países aquí presentes hoy sugieren que habrían sido mucho menos moderados.

JS: A propósito, después de que Nikki Haley culpara a los palestinos, no sé bien de qué, imagino que por asesinarse a ellos mismos mediante francotiradores israelíes, ni siquiera se molestó en escuchar a la delegación palestina ante la ONU. Se fue cuando empezaron a hablar.

Presidente Donald J. Trump: Al asumir su cargo [de embajador] en esta bella embajada de Jerusalén, extendemos una mano en amistad a Israel, a los palestinos y a todos sus vecinos, que haya paz. Que Dios bendiga a esta embajada, que Dios bendiga a todos los que trabajan allí y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América. Gracias.

JS: Fue muy oportuno que esta reciente masacre israelí de palestinos en Gaza se produjera cuando EE. UU. celebraba la apertura oficial de su embajada en Israel. Fue muy oportuno que la hija del presidente Donald Trump, Ivanka, y su yerno, Jared Kushner, estuvieran celebrando y disfrutando de una cena excelente y festejando con los criminales de guerra israelíes y los fanáticos religiosos estadounidenses mientras los palestinos estaban siendo masacrados.

Ivanka Trump: En nombre del 45º presidente de los Estados Unidos de América, les damos oficialmente la bienvenida, por vez primera, a la embajada de los EE. UU., aquí en Jerusalén, capital de Israel. Gracias.

JS: Mientras Jared e Ivanka festejaban, los palestinos estaban siendo asesinados por atreverse a protestar por su derecho a volver a la tierra de la que fueron expulsados hace setenta años con cañones de pistolas y tanques y bombardeos. ¡Qué oportuno que la Barbie y el Ken de la diplomacia internacional estuvieran allí iniciando el carnaval en Jerusalén, porque a eso es a lo que se reduce la política estadounidense: festejar a Israel, sin que importen los crímenes atroces que ha cometido, sin que importe que sus justificaciones sean tan despreciables como cuando afirman que los niños palestinos y las personas minusválidas son armas que hay que neutralizar en nombre de la seguridad. Y esto no es una hipérbole mía: el Twitter oficial del ejército de ocupación de Israel publicaba un gráfico titulado “Herramientas de Hamas para infiltrar a Israel”. Incluía cosas como cocteles Molotov, piedras, alicates y lo que llamaban ‘cometas incendiarias’”. Pero también, y esto es textual, ese ejército enumeraba: niños, civiles minusválidos y sogas atadas a la verja. Los incluían a todos como armas de Hamas, como si Hamas estuviera lanzando personas en sillas de ruedas contra el almacén nuclear de Israel o catapultando bebés de ocho meses contra los drones israelíes. Escuchen la justificación que ofreció Michal Maayan, el portavoz del gobierno israelí, para explicar por qué Israel necesitaba tanto matar a todos esos palestinos desarmados.

Michal Maayan: Bien, no podemos meter a toda esa gente en la cárcel. Estamos hablando de cientos de personas que están atacando la valla, y puedo decirles que el ejército israelí, nuestro ejército, no tiene como objetivo matarlos. Está intentando impedir que avancen, y podemos ver también que entre esas 40 personas, si no me equivoco, alrededor de una docena o más, incluso 20, eran conocidos terroristas de Hamas.

JS: No podemos meter a toda esa gente en la cárcel, por tanto, hay que matarlos… En realidad, nos están obligando a matarlos … ¿Saben una cosa? Que ya tienen a los palestinos en la cárcel. En una prisión llamada Gaza, y les están disparando a muerte sencillamente por existir.

Nunca en la historia moderna se ha mantenido una despiadada y sostenida campaña de castigos colectivos como la que Israel le ha impuesto al pueblo de Gaza. Y ese castigo es lo suficientemente horrendo si consideramos las consecuencias humanitarias del bloqueo y el envenenamiento del entorno y el suministro de agua. Así pues, añadan a esto las masacres regulares contra un pueblo literalmente atrapado entre el mar y un Estado-nación dotado de armas nucleares, con la maquinaria de exterminio masivo más avanzada del planeta y entonces plantéense esta pregunta: ¿Qué quiere realmente Israel? Y la respuesta parece que es esta: que los palestinos se sometan y acepten su deshumanización o que mueran.

Y esta matanza sistemática y multianual ha sido respaldada y apoyada y defendida por la inmensa mayoría de las figuras políticas y funcionarios del gobierno de EE. UU.: demócratas y republicanos. No se trata sólo de Donald Trump y de lo que está haciendo con la embajada. Barack Obama hizo lo mismo. George W. Bush y Bill Clinton actuaron igual, y así sucesivamente. Esto es lo que sucedió cuando el profesor de Princeton Eddie Glaude Jr. dijo realmente la verdad sobre lo que Israel ha hecho:

Eddie Glaude, Jr. (EGJ): Todos esos bebés están muertos. Toda esa gente está muerta. ¡Están muertos! Y estamos hablando de caballos de carreras. Estoy hablando de política, ya saben, de un montón de gente que ha muerto hoy. Y ¿para qué? Lo siento, supongo que estoy siendo moralista.

Katy Tur, de MSNBC Anchor: No, le comprendo bien. Y hoy la respuesta de la Casa Blanca fue: Es culpa de Hamas y están utilizándolos como herramientas de propaganda.

EGJ: Eso es como decir que en la Marcha de los Niños en Birminghan, los niños tuvieron la culpa de que Bull Connor les atacara.

JS: La verdad nunca es tal. Tienes que ofrecer la línea de propaganda de Israel sin señalar siquiera lo escandalosa, repugnante y flagrantemente falsa que es. En el programa vamos a hablar con el académico Norman Finkelstein, al que han incluido en la lista negra. Tiene un nuevo libro importante que sin duda podría llegar a ser la historia definitiva de la masacre israelí en Gaza. El libro se titula: “Gaza: An Inquest into its Martyrdom”.

¿Es exacto, se llama a las cosas por su nombre al decir que los palestinos de Gaza están intentando romper una valla fronteriza? No. Los palestinos de Gaza están tratando de romper la valla de un campo de concentración. Están intentando romper la valla de un gueto. Están intentando romper la puerta de una prisión.

Norman Finkelstein se unirá a nosotros al final del programa.

El senador Ron Wyden va a referirse a Gina Haspel, Edward Snowden y James Clapper:

JS: Empezamos hoy hablando de la persona designada por Donald Trump para dirigir la CIA, Gina Haspel. Y su agencia, la CIA, continúa con su campaña de propaganda para asegurar su confirmación como su nueva directora. El lunes supimos que Haspel le había escrito al senador Mark Warner, el demócrata de mayor rango en el Comité de Inteligencia del Senado, y el gran titular de esa carta era que Haspel dijo de una forma muy enrevesada que el programa de torturas, estas son mis palabras, desde luego no las de ella, “no es el que la CIA debería haber emprendido”. Eso es todo lo que tiene que decir al respecto. Que el programa de interrogatorios reforzados no era lo que la CIA debía haber llevado a cabo; eso es cuanto puede ofrecer.

Pero después sigue diciendo que no va a condenar a quienes tomaron esas difíciles decisiones y continua insistiendo en que ese programa recogió inteligencia valiosa. Gina Haspel no va a condenarlo, sigue defendiéndolo y su primera preocupación es el daño que hizo a los agentes de la CIA. En otras palabras, nada ha cambiado.

Recuerden este intercambio de opiniones de la pasada semana, cuando la senadora Kamala Harris le preguntó a Gina Haspel sobre la inmoralidad de la tortura.

Senadora Kamala Harris (KH): ¿Cree que las anteriores técnicas de interrogatorio eran inmorales?

Gina Haspel (GH): Senadora, creo que los agentes de la CIA a los que se refiere…

KH: ¿Es sí o no la respuesta? ¿Cree que las anteriores técnicas de interrogatorio fueron inmorales? No le estoy preguntando si cree que eran legales. Le estoy preguntando si piensa que eran inmorales.

GH: Senadora, creo que la CIA hizo un trabajo extraordinario para impedir otro ataque contra este país gracias a las herramientas legales autorizadas.

KH: Por favor, conteste “sí” o “no”. En retrospectiva, ¿cree que esas técnicas fueron inmorales?

GH: Senadora, lo que creo hoy aquí sentada es que confirmo que hemos decidido mantenérsenos en el nivel moral más alto.

KH: Por favor, ¿puede contestarme a la pregunta?

GH: Senadora, creo que ya he contestado a su pregunta.

KH: No, no lo ha hecho. ¿Cree que las técnicas anteriores, vistas ahora en retrospectiva, fueron inmorales? ¿Sí o no?

GH: Senadora, creo que deberíamos ajustarnos a los niveles morales perfilados en el Manual de Campo del Ejército.

KH: OK. Entiendo que Vd. no ha contestado a la pregunta, pero voy a seguir adelante.

JS: Este pequeño espectáculo de kabuki que Gina Haspel hizo con su carta funcionó con el senador Warner, el demócrata de mayor rango en el Comité de Inteligencia. Apareció en público diciendo que apoyaba a Haspel para directora de la CIA. El lunes, mi colega Ryan Grim informó que uno de los altos asesores de Warner mandó un email a los demócratas sobre el Comité de Inteligencia anunciando que el equipo reducido del Comité había recopilado un memorando clasificado, es decir, los demócratas en el Comité del Senado que tenían como misión examinar la implicación de Haspel en la tortura y la destrucción de pruebas alegaron que ese memorando había desaparecido del Senado. Se suponía que iba a guardarse en una instalación segura dentro del Congreso para que los senadores y sus equipos pudieran leerlo antes de votar sobre la nominación de Haspel. Por nuestros informes entendemos que el memorando proporcionaba detalles clasificados sobre el papel de Haspel en la tortura, la destrucción de pruebas y su actuación en el puesto en el sentido más amplio. El memorando se basaba, en parte, en la investigación del fiscal especial John Durham, que investigó las actividades de la CIA tras el 11-S. Por tanto, en vísperas de la votación sobre Haspel en el Comité de Inteligencia, que ese memorando haya sido sacado del Congreso de EE. UU. y de la oficina de Warner evidencia que los senadores deberían pedirle a su oficina que haga cuanto pueda para recuperarlo y poder verlo. Nuestros informes indican que, de hecho, muy pocos senadores han visto ese informe minoritario.

Y este es sólo el último evento extremadamente sospechoso que se ha producido en la saga de Haspel. Es continuación de la campaña de propaganda interna de la CIA, de la desclasificación selectiva de documentos que intentan que Haspel no parezca tan mala y de la negativa a desclasificar información que podría responder a preguntas cruciales sobre su papel real en potenciales delitos. Pero esta última obstrucción parece haber contado con la aprobación del demócrata de mayor rango, el senador Warner, y, el martes mismo, Warner nos anunciaba que estaba dentro del equipo de Haspel.

Para obtener más información sobre estos hechos y también para debatir acerca del barrido llevado a cabo por las autoridades dedicadas a la vigilancia o espionaje, recientemente renovado con el apoyo de poderosos demócratas de elite y entregado al presidente Trump, se nos va a incorporar ahora el senador Ron Wyden, de Oregón. Durante mucho tiempo formó parte del Comité de Inteligencia del Senado, y quizá haya sido la persona más atenta en el Senado estadounidense a las cuestiones relativas a la vigilancia, asesinatos selectivos y tortura. Fue uno de los pocos demócratas que intentaron obstaculizar la nominación de John Brennan como director de la CIA de Obama. Y Wyden ha encabezado la carga en el Senado contra la nominación de Haspel. Senador Ron Wyden, bienvenido a Intercepted.

Senador Ron Wyden (RW): Gracias por recibirme.

JS: Quiero preguntarle sobre esta última noticia en relación con la confirmación, deliberación y debate sobre Gina Haspel.

Entendemos que Gina Haspel envió una carta a su colega, el senador Mark Warner, que los medios están recogiendo, exponiendo su respuesta real a la cuestión que muchos de Vds. estuvieron haciendo durante esa vista de confirmación acerca de sus puntos de vista sobre el programa de interrogatorios que implicó el uso de la tortura, y que ella no denunció. De hecho, continuó defendiéndolo al señalar que a través del mismo se obtuvo inteligencia crucial y, básicamente, parece estar evitando la pregunta una vez más, aunque en esta ocasión por escrito.

RW: Eso es correcto y, desde el mismo principio, la Sra. Haspel llevó a cabo una hábil actuación de evasión y comentarios engañosos. Y te diré que cuando empiezas con una inmensa ventaja, como es que tú personalmente puedas decidir qué es lo que se clasifica y qué es lo que se desclasifica y dispones, en tu nombre, de una enorme campaña para influir en el público, lo mínimo que puedes ofrecer son respuestas directas a una audiencia pública sobre cuestiones claves, pero la Sra. Haspel no estaba dispuesta a hacerlo.

Como sabes, me referí a las fuentes públicas en un asunto que me preocupaba mucho cuando 2005 esta próximo, y se discutía si el programa iba a desmantelarse o algo parecido; le pregunté si estaba a favor de continuarlo o ampliarlo. No me respondió. Pasó completamente de la pregunta y creo que esa fue una buena metáfora de cómo ha manejado todo este asunto. Empezó con una ventaja institucional enorme; no conozco un ejemplo similar en el que una nominada decide lo que se desclasifica sobre ella y lo que no, y varios miembros del Comité pidieron formalmente que hubiera al menos una pequeña cuota de independencia y que Dan Coates, el jefe de la Inteligencia Nacional, se ocupara de ello, pero tampoco estaban dispuestos a conceder eso.

JS: Se ha referido a una campaña de influencia pública y esto es algo de lo que llevamos semanas hablando. Nunca he visto algo parecido, pero no soy senador y no estoy en el Comité de Inteligencia. En mi opinión, lo que parecía estar sucediendo, senador Wyden, era que todo el asunto, su nominación, la forma en que actuó ante Vds. en el Comité de Inteligencia del Senado, y luego los relatos en las redes sociales de los informes oficiales de la CIA, estaban haciendo campaña abiertamente para confirmar a Gina Haspel. Y lo siento, porque en definitiva sentí que todos estábamos siendo blanco de una campaña de propaganda de la CIA cuidadosamente diseñada para la audiencia nacional en EE. UU.

RW: No creo que pueda llegarse a otra conclusión. Quiero decir, te encuentras con que alinearon a todos esos individuos, exdirectores y otros, casi todos ellos íntimamente implicados en algún aspecto y en algún momento a la cuestión, y todos dijeron: “Estamos aquí para hacer campaña por la Sra. Haspel”. Y con todo eso, ha conseguido eludir preguntas clave. Con esto quiero decir precisamente que de la noche a la mañana oímos hablar de una carta al senador Warner en la que la Sra. Haspel dice que el programa no era el que la CIA debería haber emprendido.

Bien, costó 16 años y que fuera la víspera de votar por su confirmación poder conseguir incluso esa modesta declaración, y una vez más, no dijo que tuviera remordimientos porque eso hubiera ofendido a algunas personas. Y nunca indicó nada que lo identificara con lo que estaba refiriendo John McCain.

En esto estoy con John McCain, siempre lo he estado. Pienso que la tortura es un error. Además, pienso que envía un mensaje horrible sobre los valores estadounidenses por todo el mundo y pienso que no es eficaz. Y ella no se ha acercado nunca a lo que creo es el punto de vista de McCain, que creo comparten más personas en su partido.

JS: Quiero que la gente conozca, senador Wyden, si es que hay personas escuchando que no están familiarizadas con su historial de más de una década en el Comité de Inteligencia del Senado, que Vd., en estas cuestiones, está lejos de ser partidista. De hecho, la primera vez que Barack Obama trató de nominar a John Brennan como director de la CIA en su primer mandato, tuvieron que retirar esa nominación debido a las objeciones manifestadas por Vd. y otros respecto a sus puntos de vista sobre la tortura.

La segunda vez, cuando fue finalmente confirmado, Vd. participó para obstaculizar su nominación.

RW: El Congreso y la gente necesitan saber cuáles son las reglas en los asesinatos selectivos, a fin de asegurar, como el senador Paul ha mencionado en el curso de este día, que la seguridad y los valores estadounidenses están siendo protegidos.

JS: Mi pregunta para Vd., dado que ha sido tan consistente, es sobre los nominados de Donald Trump o los nominados de Barack Obama, ¿no es verdad que el fracaso de la administración Obama a la hora de hacer que los torturadores rindieran cuentas, gente como Gina Haspel, ha allanado el camino para que alguien como ella haya ascendido de nivel y se mantenga en este puesto precisamente porque nunca tuvo realmente que rendir cuentas? En realidad, lo que se ha hecho ha sido promocionarla.

RW: No hay duda de que aquí hay toda una historia y de que estuve en desacuerdo con el presidente Obama en varias de estas cuestiones. Ha mencionado la operación Brennan. Básicamente dije: “No voy a permitir que esto avance hasta que consigamos información fundamental sobre los ataques con drones”. Por tanto, siempre he sentido que las responsabilidades de un miembro del Comité de Inteligencia tienen mucho que ver con una supervisión a fondo de todos los nominados.

Por cierto, este tipo de trabajo es especialmente duro. La gente pregunta a menudo qué pasó cuando interrogué a James Clapper y él mintió al pueblo estadounidense. Le pregunté si el gobierno estaba recabando datos de todo tipo sobre millones de estadounidenses. Nos llevó seis meses poder hacer esa pregunta. Por tanto, sí, quiero decir que hay antecedentes en hacer preguntas difíciles sobre este conjunto de cuestiones relacionadas con la administración Obama y la administración Trump.

JS: Como estudiante de historia, sé también que es consciente de que en muchos países donde los servicios del ejército o de inteligencia han perpetrado atrocidades contra su propio pueblo o contra aquellos a los que combaten porque afirman que son sus enemigos, ha habido procesos de verdad y reconciliación y que se han producido procesamientos.

Por supuesto, EE. UU. y sus aliados, tras la II Guerra Mundial, llevaron a cabo no sólo procesamientos de nazis en Alemania sino en varios otros países, incluido Japón. Y en Japón hay al menos dos casos de soldados u operativos de la inteligencia japoneses que fueron procesados por EE. UU. en esos tribunales por simulacros de ahogamiento y otros actos de tortura muy parecidos a los que sabemos que la CIA perpetró en los agujeros negros. ¿Apoyaría el procesamiento de individuos como Gina Haspel por los actos de tortura que supervisaron o dirigieron?

RW: Bien, lo que puedo decirte, Jeremy, y he pensado mucho en algunos de los problemas que se avecinan, es que por eso es tan importante que el pueblo estadounidense consiga respuestas directas sobre el por qué de la destrucción de los videos con las torturas. Es decir, están haciendo preguntas básicas sobre la rendición de cuentas, y eso implica procesamientos y otro tipo de cuestiones. Bien, para mí, el primer paso en una rendición de cuentas auténtica es averiguar qué contenían esos videos de las torturas.

Y ahí es donde estamos: tenemos al jefe de la Sra. Haspel, José Rodríguez, contradiciéndola directamente ante un periodista ganador del premio Pulitzer sobre la historia de que ella pensó, cuando ordenó que se destruyeran los videos, que su jefe, Porter Goss, el director de la CIA, lo aprobaría. Pero su jefe la contradijo directamente en eso.

Después tenemos la pregunta sobre lo que hizo cuando envió el cable. Ella testificó que estaba en su escritorio al otro lado del pasillo del Sr. Rodríguez, y por eso conoció el cable poco después de que el Sr. Rodríguez lo enviara. También testificó que Rodríguez no envió copia a los abogados porque estaba actuando, según sus palabras, por cuenta propia.

Por tanto, lo que normalmente querrías saber es si una vez enviado el cable, ¿intervino para impedir que los videos fueran destruidos? Así pues, hay toda una serie de problemas de responsabilidad. Usted ha preguntado, creo, si va a continuar debatiéndose sobre el procesamiento de determinados individuos. Para mí, esto tiene que comenzar con una rendición real de cuentas sobre los hechos de lo que sucedió con las cintas de tortura que fueron destruidas y por qué se destruyeron.

JS: Si vimos evidencias de que Haspel estaba dirigiendo las torturas, y no sólo quiero identificarla a ella, podríamos decir lo mismo sobre mucha gente más, ¿adoptaría Vd., como senador, la posición de que deberían rendir cuentas del mismo modo que una persona normal y corriente que ataca a alguien? Por ejemplo, ¿por qué responsabilizamos a otros países y a nuestros propios ciudadanos de delitos pero no a los funcionarios públicos?

RW: De lo que estoy dispuesto a debatir hoy, Jeremy, y hay un montón de preguntas de podrían debatirse en el futuro, es de que quiero asegurarme, en la víspera de votar sobre la nominación de Haspel, de que el pueblo estadounidense sabe que la agencia está ocultando sus antecedentes. Están ocultándolos porque intentan impedir algo que creo es la cuestión determinante en la rendición de cuentas. Porque si el pueblo estadounidense supiera lo que yo sé, creo que el Senado no tendría otra opción que rechazar su confirmación.

JS: ¿Qué es lo que Vd. sabe?

RW: Lo que yo sé es que su historia sobre la destrucción de los videos de las torturas que, como he referido, es lo más básico que puedes conseguir respecto a la cuestión, está plagada de agujeros y que además su propio jefe contradice lo que ella lleva años diciendo respecto a lo que sucedió cuando se destruyeron esos videos.

Creo que lo que la CIA ha hecho es asumir su papel durante este período crucial, que en gran medida acontece entre 2002 y 2007, y de forma muy cuidadosa desclasificó selectivamente los materiales que consiguen que parezca que su historia que es exacta, y pienso que esto ha sido verdaderamente una actuación muy astuta y un abuso egoísta del poder.

JS: Menciona regularmente que hay un secreto, que caracteriza como un conjunto secreto de leyes en EE. UU. que si el pueblo estadounidense conociera sus detalles, se quedaría conmocionado. Y aquí hay algo que dijiste directamente….

RW: El hecho es que cualquiera puede leer el texto sencillo de la Ley Patriótica, y sin embargo, muchos miembros del Congreso no tienen idea de cómo la ley está siendo secretamente interpretada por el poder ejecutivo porque esa interpretación es clasificada. Es casi como si hubiera dos Actas Patrióticas, y muchos, muchos miembros del Congreso no han leído la que de verdad importa. Por supuesto, nuestro electorado, está totalmente inmerso en la oscuridad.

JS: Explica qué quieres decir con un conjunto de leyes secretas en este país.

RW: Jeremy, al empezar a servir en el Comité de Inteligencia, intentamos avanzar en la doctrina que llamamos ley secreta, se trata básicamente de esto: Cuando estás hablando de fuentes y métodos, ¿cómo clasificas la información? Y, ya sabes, toda esa gente valiente, estamos hablando de alguien con quien no estoy en absoluto de acuerdo, pero no quiero que nadie vaya y diga que no admiro a los miles y miles de buenas personas que tenemos en el campo de la inteligencia, que todos los días realizan, ya sabes, un servicio valioso. Tienes que proteger técnicas clasificadas que tienen que ver con fuentes y métodos. Pero la ley tiene que ser siempre pública porque los votantes tienen el derecho de estar informados en cuestiones políticas. Y lo que vimos básicamente…. Y lo que hizo que sintiera que tenía que hacer a James Clapper esta pregunta:

¿Está la Agencia Nacional de Seguridad recopilando algún tipo de dato de los millones o cientos de millones de estadounidenses?

James Clapper (JC): No, sir.

RW: ¿No?

JC: A sabiendas, no. Hay casos donde quizá pudieron recoger esa información inadvertidamente. Pero no, no a sabiendas.

RW: Mintió al pueblo estadounidense y eso tuvo un gran impacto en que finalmente pudiéramos conseguir algunas reformas en el programa.

Estaba cansado de ver cómo la ley, que siempre tiene que ser pública, se distorsiona y se convierte en otra cosa. El gobierno ha conseguido distorsionarla en secreto y conseguir esta interpretación con la que pueden recopilar millones de registros telefónicos de personas respetuosas con la ley.

JS: ¿Por qué no se acusó a James Clapper de perjurio?

RW: Como sabes, hubo muchas discusiones sobre eso en aquel tiempo y puse buen cuidado en pensar cómo podíamos sacar partido de nuestras opciones, y lo primero que se me vino a la mente es cuando era un joven miembro del Congreso y estaba en el Comité de Sanidad… en aquel entonces, los ejecutivos de las tabaqueras venían a nuestro comité y, cuando estaban bajo juramento, les preguntaba si la nicotina era adictiva.

Permítame iniciar mi interrogatorio sobre si la nicotina es o no adictiva. Déjeme preguntarle primero, y me gustaría acercarme a la fila y preguntarles a cada uno de Vds. si creen que la nicotina no es adictiva.

Y me acerqué a la fila y dije: “¿Piensan que la nicotina es adictiva” “No”.

Creen que la nicotina no es adictiva.

William Campbell: Sí, creo que la nicotina no es adictiva.

RW: Sr. Johnston.

James Johnston: Congresista, creo que los cigarrillos y la nicotina no se ajustan a las definiciones clásicas de adicción. No hay…

RW: Tomaré eso como un no, y de nuevo, el tiempo apremia, creo que cada uno de Vds. piensa que la nicotina no es adictiva.

Y todos ellos mentían porque lo que estaba en sus archivos indicaba que sabían que era adictiva y creo, al igual que dijo el 95% de los estadounidenses en alguna encuesta, que esos ejecutivos habían mentido y que deberían ser procesados por perjurio.

Me dirigí al Departamento de Justicia para evaluar el perjurio y lo rechazaron al no poder demostrar la intencionalidad y pienso que eso es lo que en definitiva dificulta las cosas.

Y, desde luego, con el gobierno de Obama, no estuvimos de acuerdo de nuevo con el presidente en esto, porque básicamente sacaron la cara por el Sr. Clapper.

JS: ¿Por qué? Ha hecho referencia al tipo de interpretación secreta de las leyes y sé que realmente ha estado a la vanguardia en el intento de denunciar ese secretismo, esas autorizaciones y cómo se interpretan, pero también al tratar de crear conciencia sobre los amplios poderes de vigilancia con los que cuenta la rama ejecutiva, que le han sido otorgados por esta legislación que realmente se distribuye de forma abierta, y mi pregunta al respecto es: si Donald Trump es una gran amenaza para la democracia, como muchos de sus colegas demócratas afirman, y hay un gran temor por el daño que está causando al espíritu democrático de este país y por las amenazas que plantea, ¿cómo demonios están sus colegas demócratas votando a favor de estas autorizaciones de vigilancia al tiempo que retratan a Trump como una grave amenaza para la democracia? No tiene sentido para mí. ¿Tiene sentido para Vd.?

RW: Bueno, vamos a desentrañar algo que es muy doloroso justo en este punto, que es cómo la ley FISA, la ley de vigilancia FISA, que en efecto permite las búsquedas de puerta trasera, ha vuelto a autorizarse. Y, abrumadoramente, mis colegas demócratas se mantuvieron de nuestra parte porque eso equivalía realmente a un abuso de poder.

Pero lo que sucedió fue: en la noche de la votación clave de procedimiento, los responsables de la inteligencia se acercaron al Capitolio porque pensaban que nosotros teníamos posibilidad de ganar, no estaban lejos del Senado, y básicamente les dijeron a los senadores republicanos: “Tienen que votar por esto porque si no lo hacen, a fines de esta semana no tendremos ya ninguna capacidad para vigilar a objetivos extranjeros”. No era verdad. Y el director de inteligencia nacional, de hecho, le había dicho al New York Times varias semanas antes que tenían autoridad más allá de esa fecha.

Por tanto, puedo decirte que son luchas difíciles y duras. Pero, ya sabes, sigo creyendo que en Estados Unidos la verdad siempre sale a la luz y por ello estoy muy contento de que haya una prensa libre. Así que eso es lo que tratamos de hacer en el Comité de Inteligencia, hacer las preguntas difíciles, cumplir con las reglas, pero hacer las preguntas difíciles y mantenernos firmes hasta conseguir una verdadera rendición de cuentas.

En el caso del asunto Clapper, incluso después de que él mintiera, lo urgimos, y todo está documentado, a ir y corregir el registro. Le dijimos: "Eso no es cierto", y siguió sin decir la verdad. Y, como saben, se ha dicho en varios lugares, el Sr. Snowden fue testigo también de todo eso.

JS: Hablando de Snowden, ¿cree que podría regresar a los EE. UU. sin arriesgarse a tener que pasar muchos, muchos años en prisión?

RW: Siempre he asumido la posición de que cuando haya, ya sabe, un proceso criminal, no voy a involucrarme directamente. Pero le diré que estoy preocupado por el doble rasero. Porque estás ante una situación en la que hay un estándar para el general Petraeus y otro para otras personas.

JS: Sí, y ese es un aspecto muy injusto. Una última pregunta entonces, antes de ir a votar a la sala, ¿qué pasaría si Vd., senador Wyden, revelara parte de la información clasificada a la que se refiere acerca de interpretaciones legales secretas o sobre el historial de Gina Haspel, que ha dicho que el pueblo estadounidense debería conocer? ¿Cuenta con protección para hablar sobre esas cosas en el Senado? ¿Qué sucedería? ¿Cuáles serían las consecuencias si así lo hiciera?

RW: No estoy al tanto de todos los problemas legales, ya sabes. Ciertamente, es una violación de las reglas.

Y lo que ya le he comentado y Vd. sabe, Jeremy. Soy el copresidente del caucus de denunciantes. Tengo un enorme respeto por los denunciantes. Puedo recordar esto, mi esposa dice siempre: "Cuando Ron deje el servicio público, se va a dedicar a tirar a canasta con los niños, somos padres mayores, y a tomar leche con chocolate". Y es posible que algún día lamente haber manejado estas cuestiones de la manera en que lo he hecho, pero he llegado a sentir que donde puedo contribuir más es estando allí presente en la sala, y eso requiere que sigas unas reglas. Que gran parte del tiempo tengas que estar rechinando los dientes, como en el caso de Gina Haspel, y esto es algo que creo que es un buen comentario, al menos desde mi punto de vista: La conclusión sobre la nominación de Haspel es que la inmensa cantidad de información sobre su historial podría acabar clasificándose sin tener que comprometer fuentes y métodos, y eso es algo que perjudica realmente al pueblo estadounidense.

Hay otro punto que hemos tocado: a qué me estoy refiriendo cuando hablo sobre leyes secretas: creo que también es importante saber que hoy estamos viendo lo que equivale a una confirmación secreta. Y me preocupa que dispongan de un procedimiento como este, con un candidato confirmado de esta manera con cero desclasificaciones significativas, que no vaya a ser la última confirmación secreta. Verás que se presentarán otros nominados y que también se ocultarán sus antecedentes.

JS: Bien, sobre ese punto, senador Ron Wyden, quiero agradecerle por ir siempre más allá de los límites. Y entiendo, a nivel estratégico, que si el Comité de Inteligencia le destituyó por alguna razón de procedimiento, creo que nosotros, el pueblo estadounidense, haríamos muchísimo peor si contribuyéramos a desgastarle porque es una de las pocas personas que es coherente, y no porque sea demócrata o republicano; le agradezco mucho esa coherencia senador Ron Wyden.

RW: El privilegio es mío, por eso me siento tan agradecido al pueblo de Oregón.

JS: Ron Wyden es senador demócrata por Oregón. Fue miembro, durante mucho tiempo, del Comité de Inteligencia del Senado.

* * *

Aportaciones de Norman Finkelstein sobre la última masacre en Gaza y la historia del apoyo de Estados Unidos a los crímenes de guerra del Estado de Israel:

JS: Uno de los primeros libros de Norman Finkelstein fue “The Rise and Fall of Palestina: A Personal Account of the Intifada Years”, en él describe sus viajes a Cisjordania a principios de 1988, cuando se inició la primera intifada.

Norman regresaba todos los veranos y se alojaba con familias palestinas, y este fue el comienzo de una larga carrera y vida dedicada a la liberación del pueblo palestino y al examen aplicado y académico del trato dado por Israel a los palestinos a lo largo de décadas. La historia de la familia de Norman es desgarradora: su padre fue un resistente judío a los nazis y sobrevivió tanto al gueto de Varsovia como al campo de concentración nazi de Auschwitz. Su madre pudo también sobrevivir en el gueto de Varsovia y después la trasladaron al campo de concentración de Majdanek; también la enviaron a lugares donde se obligaba a realizar trabajo esclavo.

Norman creció en Brooklyn. Su padre trabajaba en una fábrica y su madre se quedaba en casa con los niños.

Maryla Husyt Finkelstein: Recuerdo que lo que más deseaba y soñaba era que si lograba sobrevivir, mantendría la entereza y le contaría a la gente cuanto había sucedido. Ahora soy estrictamente pacifista y creo que matando no se consigue nada. Con el primer asesinato, ya estás perdido.

JS: La historia de la vida de Norman está recogida en el documental “American Radical: The Trials of Norman Finkelstein”. Su primer compromiso público y político con la cuestión Israel-Palestina nació al producirse la invasión del Líbano en junio de 1982. Norman empezó a manifestarse frente al consulado de Jerusalén, que está justo en la calle 42, aquí en la ciudad de Nueva York. Y desde su primera protesta, Norman no se inhibió de utilizar un lenguaje que describiera la situación exactamente como él la veía. La pancarta que llevaba decía: “Este hijo de supervivientes del levantamiento del gueto de Varsovia, de Auschwitz y Majdanek no va a permanecer en silencio. Nazis israelíes, ¡parad el holocausto en el Líbano!”

Norman Finkelstein: Ahora asumo un compromiso político y un compromiso académico y soy, obviamente, judío, por lo que tengo también un compromiso personal.

JS: Norman Finkelstein se ha convertido en un académico serio y de principios sobre Palestina e Israel, y pronto se ganó la atención de Noam Chomsky. Norman estaba trabajando en su doctorado en la Universidad de Princeton, por ello evaluó cuidadosamente las afirmaciones hechas por Joan Peters en un libro muy popular en aquella época. Se titulaba “From Time Immemorial” y hablaba de los orígenes del conflicto israelí-palestino. Norman escribió una larga y detallada crítica de ese trabajo y envió sus conclusiones sobre el libro a unas 25 personas. Noam Chomsky le llamó enseguida y le hizo una advertencia.

Norman Chomsky: Le respondí y más tarde me dijo que fui la única persona que lo hizo, y a la pregunta que formulaba: “¿Les parece que este sea un buen tema, un tema serio de estudio?”, le dije: “Lo he leído, me parece muy sólido. Es un tema muy bueno de estudio. Pero si decides seguir adelante, hazlo con los ojos bien abiertos. No sólo estás socavando ese libro y demostrando que es un fraude, sino que vas a socavar a toda la comunidad intelectual de EE. UU.”.

JS: Con cada nuevo libro que escribía, a Norman le iban expulsando un poco más de la academia, normalmente bajo la apariencia de recortes presupuestarios u otras cuestiones técnicas. Después de enseñar durante nueve años en el Hunter College de Nueva York, donde Norman publicó “The Holocaust Industry” en 2001, el College afirmó que les habían recortado los fondos y por ello tenían que ofrecerle menos cursos. Ese libro contenía una firme acusación del dinero obtenido utilizando las historias de las víctimas del Holocausto.

Norman Finkelstein (NF): No me siento muy feliz de lo que sucedió. No pedía mucho. Estaba ganando 18.000$ al año en Hunter. Nada. Pero me pusieron en la calle después de nueve años.

JS: Finalmente, Norman aterrizó en la Universidad DePaul, en Chicago. Pero entonces, durante un debate televisado organizado por “Democracy Now!”, Norman acusó de plagio a Alan Dershowitz, famoso jurista y destacado partidario de Israel. Y Dershowitz atacó lo que Norman consideraba las débiles evidencias en las que apoyaba sus posiciones sobre Israel y Palestina.

NF: Si vamos a tener un debate civil, tiene que permanecer…

Alan Dershowitz: No va a ser un debate sobre mí, déjeme ser muy claro en eso.

NF: No estoy debatiendo sobre Vd. No me interesa Vd., Sr. Dershowitz. Nada en absoluto. Estoy interesado en el estudio y en la investigación, en los hechos y en su libro.

Cuando en 1984, Joan Peters publicó el libro titulado “From Time Immemorial”, varios académicos reconocieron a nivel universal que el libro era un fraude. No pretendo resultar pedante pero se me ha reconocido ampliamente como la persona que develó ese fraude. Conozco ese libro de arriba abajo. Los he leído al menos cuatro veces y he repasado todas las 1.854 notas al pie que contiene.

Empecé a leer su libro, Sr. Dershowitz. Y en el capítulo uno, las notas al pie 10, 11, 12, 13, 14, 15 y 16 son todas ellas citas de Joan Peters.

JS: Una vez más, la carrera académica de Norman se paró en seco cuando los medios le atacaron.

Sean Hannity : Así es el Dr. Finkelstein, da clase en la Universidad DePaul y podría obtener el puesto de profesor el martes si la universidad lo permite, pero ¿Cómo puede gente como él estar enseñando a nuestros hijos en las aulas?

JS: Hubo una batalla en la Universidad DePaul sobre el puesto de Norman y se cerraron en banda tras una campaña pública en su contra. Norman cuenta que no se le ha ofrecido un puesto docente académico desde hace más de una década.

A pesar de todo, Norman Finkelstein ha escrito once libros, incluyendo “The Holocaust Industry”, “Beyond Chutzpah: On the Misuse of Anti-Semitism and the Abuse of History”. Su último libro, publicado en enero, es “Gaza: An Inquest into Its Martyrdom”. Este libro contiene los trabajos de Norman sobre Gaza. Es un estudio meticuloso de 440 páginas sobre el derecho internacional en relación con los sostenidos ataques de Israel contra Gaza y su pueblo. El libro ofrece la que bien puede ser la historia definitiva de una de las campañas más horrendas y duraderas en la historia mundial moderna. Ni una sola publicación importante ha revisado el nuevo libro de Norman. Ni siquiera aparece en las noticias por cable. Boicot total. Pero ahora, va a unirse a nosotros, aquí, en Intercepted.

Norman, bienvenido al programa.

NF: Gracias por invitarme.

JS: En primer lugar, nos gustaría escuchar tu opinión sobre lo que está sucediendo justo ahora sobre el terreno en Gaza.

NF: Bien, era algo enteramente predecible. De hecho, se predijo. La Gran Marcha por el Retorno, como se la ha llamado, e incluso si lees los periódicos israelíes, se especulaba sobre cuántos palestinos iban a morir y todavía no está claro cuántos finalmente han muerto asesinados.

JS: ¿Qué quieres decir con que era enteramente predecible?

NF: Los israelíes dijeron que iban a matar a todo aquel intentara romper la puerta de la prisión. La gente que está dentro de la prisión dijo que iban a intentar escaparse de esa prisión. No es necesaria mucha ciencia para averiguar lo que puede suceder en tal escenario.

JS: Cuando dices prisión, ¿a qué te refieres?

NF: No quiero resultar demasiado pedante con lo que voy a decir, pero Confucio dijo una vez: “El principio de toda sabiduría es llamar a las cosas por su nombre”. Soy consciente de que podría sonar como una entradilla de la galleta de la suerte, pero es realmente una idea muy profunda.

Por tanto, en el caso que nos ocupa, si miras las publicaciones dominantes que se hacen eco de la propaganda israelí, o si solo lees el Times, verás que se siguen refiriendo a una “valla fronteriza”. Una valla fronteriza es cuando dos Estados soberanos están a cada lado de esa valla.

Pero miremos los hechos: El sociólogo de la Universidad Hebrea Baruch Kimmerling, que es un distinguido sociólogo, describió en una ocasión Gaza, y ahora estoy citándole, como “el campo de concentración más grande del mundo”.

El respetado periódico israelí Ha’aretz se refiere al gueto de Gaza, con resonancias obvias para los judíos, como el gueto de Varsovia.

Y también tenemos al primer ministro conservador británico David Cameron, que se refirió a Gaza como una prisión al aire libre.

Todos esos términos son exactos, ¿están llamando a las cosas por su nombre al decir que los palestinos están intentando romper una valla fronteriza? No. Los palestinos en Gaza están tratando de romper la valla de un campo de concentración. Están intentando romper la valla de un gueto. Están intentando romper la puerta de una prisión.

Pero esa es sólo la mitad de la historia. Porque no sólo es una prisión.

En primer lugar, a principios de 2012, las Naciones Unidas empezaron a emitir informes que se preguntaban, “¿Podrá vivirse en Gaza en 2020?”.

Después, en 2015, la UNCTAD, una de las agencias más importantes de la ONU, emitió otro informe: “Gaza, con su trayectoria actual, será inhabitable en 2020”.

Posteriormente, en 2017, un alto funcionario de la ONU dijo: “Parece que nuestras previsiones eran demasiado optimistas”. Optimistas. Dijo: “Gaza ha cruzado el umbral de lo inhabitable hace mucho tiempo”.

No estamos hablando de poesía. No estamos hablando de hipérboles. Estamos hablando de la evaluación, del veredicto de burócratas de la ONU, profesionales muy conservadores pero competentes. Gaza es un espacio inhabitable. El 97% del agua de Gaza está contaminada. No es apta para el consumo humano.

Bien, ¿Qué significa eso? Tomemos la opinión de Sara Roy, que es la principal autoridad mundial en la economía de Gaza. Sus padres estuvieron ambos en el campo de concentración de Auschwitz. Por tanto, consideren su lenguaje. Dijo: “Personas inocentes, la mayoría de ellos niños (porque en Gaza hay una abrumadora mayoría de niños, el 51% de su población), están siendo envenenadas a diario.

Y eso es una realidad. Y nadie quiere escucharla, se ponen muy remilgados. ¿Por qué hablan de campos de concentración? ¿Por qué hablan de envenenamiento? Bien, no culpen al mensajero por las malas noticias. La realidad es que Israel está envenenando a un millón de niños.

¿Está la gente de Gaza intentando romper una valla fronteriza? No. El pueblo de Gaza está intentando romper un espacio inhabitable en el que su población está siendo diariamente envenenada. Estos son los hechos. Pero hay alguien aquí que está profundamente equivocado. Me gusta Bernie Sanders, trabajé duro por Bernie durante su campaña…

JS: Sanders twiteó el lunes cuando todo estaba aún en los primeros estadios lo siguiente: “Más de 50 personas asesinadas en Gaza hoy y 2.000 heridos, además de los 41 asesinados y más de 9.000 heridos de las últimas semanas. Es una cifra escandalosa. La violencia de Hamas no justifica que Israel dispare contra manifestantes desarmados”. “EE. UU. debería jugar un papel agresivo reuniendo a Israel, la Autoridad Palestina, Egipto y la comunidad internacional para abordar la crisis humanitaria en Gaza y detener la escalada de violencia”. Norman, escuchamos tu respuesta.

NF: No hubo violencia por parte de Hamas. No soy defensor de Hamas. No soy un apologista de Hamas, pero me importan los hechos y me preocupa la verdad.

El hecho es, para cualquiera que esté al menos un poco familiarizado con la situación, que Hamas ha dado órdenes muy estrictas: Ni violencia, ni pistolas, ni armas.

Durante las últimas semanas, Hamas ha estado tragándose una provocación tras otra de los israelíes, porque los israelíes están desesperados, desesperados, como dijeron en aquel famoso WikiLeak: “No actuamos como Gandhi”, lo que significa que no saben cómo lidiar con la no violencia porque no queda bien cuando empiezan a utilizar su fuerza brutal contra manifestantes no violentos.

Por eso, están rezando, están haciendo cuanto pueden para que Hamas utilice cualquier tipo de violencia para que entonces puedan tener pretexto para entrar y, como ellos dicen, segar la hierba.

Bien, Hamas ha resistido las provocaciones y hay diez mil cosas por las que criticarles y seré el primero en hacerlo. Pero, para mérito eterno suyo, están ejerciendo una contención hercúlea frente a las sistemáticas y metódicas provocaciones desesperadas de Israel. Todo es tan disparatado, tan ridículo que necesitan un pretexto.

Y ahora, para que Bernie sopese y hable de la violencia de Hamas, lo primero de todo es que seamos claros: Tienen derecho a utilizar la violencia. Tienen ese derecho en virtud del derecho internacional. Como proposición general, tienen ese derecho. Así lo señala la ley. Un pueblo que lucha por su autodeterminación o está bajo ocupación extranjera, tiene derecho a utilizar la violencia para poder liberarse.

Por otra parte, la ley es muy clara: una potencia ocupante o un poder que le niegue a un pueblo el derecho de autodeterminación, no tiene derecho alguno a utilizar la violencia.

Por tanto, como principio general, el pueblo de Gaza, Hamas, tienen derecho a utilizar la violencia. Pero no lo están haciendo. Y que Bernie diga eso ahora… No, es inaceptable. Eso no es llamar a las cosas por su nombre. Eso es ser oportunista. Eso es ser cobarde. Soy consciente de que Bernie no se cree lo que está diciendo, pero tiene que proteger sus flancos, fingir que es imparcial. No, este no es momento para ser equidistantes. No lo es. Ese pueblo lleva once años sufriendo un bloqueo brutal, inhumano, ilegal e inmoral.

Voy a citar ahora a la juez del estado de Nueva York Mary McGowan Davis: “Hay que levantar de inmediato y de forma incondicional el bloqueo a Gaza”.

Ahora quiero que los oyentes piensen en esa palabra. Incondicionalmente. No significa que Hamas tenga que desarmarse. No significa que Hamas tenga que dejar de construir túneles. El bloqueo es ilegal para el derecho internacional. Es una violación flagrante del derecho internacional. Tiene que levantarse inmediata e incondicionalmente. No depende de Egipto, no depende de EE. UU., no depende de la Autoridad Palestina, todos ellos quieren destruir Gaza.

No, la ley dice “inmediata e incondicionalmente”. Ese cruel, inmisericorde y brutal bloqueo de Gaza tiene que levantarse.

JS: Escuchamos a Raj Shah y a otros hablar en nombre de la administración Trump culpando enteramente de todo a Hamas, incluso cuando se les enfrenta al número de civiles asesinados…

Raj Shah: Como he dicho anteriormente, creemos que Hamas tiene toda la responsabilidad. Esto es un intento de propaganda, un intento de propaganda horrible y desafortunado…

JS: Como si Hamas estuviera lanzando a los civiles palestinos contra Israel para que los maten. ¿Es diferente esa respuesta de la que la Casa Blanca de Trump está ofreciendo frente a los ataques y masacres anteriores contra Gaza cuando los demócratas estaban en el poder?

NF: Fue la misma. Te daré dos ejemplos de la gran figura ejemplar, es decir, Barack Obama. La Operación Plomo Fundido empezó el 26 de diciembre de 2008 y acabó el 17 de enero de 2009; lo que Amnistía Internacional llamó 22 días de muerte y destrucción.

Hasta ese momento, era la campaña más asesina de las periódicas operaciones israelíes contra el pueblo de Gaza.

Barack Obama había sido ya elegido presidente en noviembre. Y la Operación Plomo Fundido terminó el 17 de enero. ¿Por qué terminó el 17 de enero? Porque Obama iba a tomar posesión el 20 de enero, y ese estupefacto narcisista no quería que se produjera distracción y desviación alguna en su inauguración. Así pues, le pasó el mensaje a Israel: “Paren la Operación Plomo Fundido”. Esa es la única razón.

Volvamos ahora a la Operación Margen Protector, que se desarrolló durante el mandato de Barack Obama. La Operación Margen Protector se inició el 7 de julio de 2014 y terminó el 26 de agosto.

El presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja es un compañero que se llama Peter Maurer. Entra en Google y busca “Peter Maurer Afganistán”. Ha estado allí, en Siria, Yemen, República Centroafricana, Iraq, ha estado en todos esos países. Su tarea consiste en dar testimonio de cuanto sucede en las zonas de guerra.

En 2014, tras la Operación Margen Protector, Peter Maurer fue a Gaza. Volvió de allí y dijo: “Nunca hasta ahora he visto una destrucción tan masiva en ninguna parte”.

Peter Maurer: He visto a muchos niños sufriendo, a muchos heridos graves y sólo puedes quedarte tan conmocionado y sacudido cuando lo que ves es consecuencia de la guerra.

NF: No olviden que es la octava operación asesina de Israel en Gaza en los últimos quince años. Operación Días de Penitencia (2004); Operación Arco Iris (2004); Operación Nubes de Otoño (2006); Operación Invierno Caliente (2008). Empieza a parecer una producción de Irving Berlin. Operación Plomo Fundido (2008-09); Operación Pilar de Defensa (2012). Y después la Operación Margen Protector. Y ahora tenemos que añadir la nueva masacre de las últimas semanas.

¿Qué fue lo que Barack Obama hizo? Siguió apareciendo para seguir diciendo: “Israel tiene derecho a defenderse”.

Presidente Barack Obama: Reafirmo mi firme apoyo al derecho de Israel a defenderse.

Presidente Barack Obama: Apoyamos totalmente el derecho de Israel a defenderse de los misiles que aterrizan en los hogares de su pueblo.

Presidente Barack Obama: Como he dicho repetidamente, Israel tiene derecho a defenderse de los ataques con cohetes que aterrorizan al pueblo israelí.

NF: ¿Sabes cuándo los criticó por fin? Es una historia interesante. Fue cuando Israel estaba atacando sistemáticamente los refugios de la ONU. Había escuelas de la ONU que habían tenido que convertirse en refugios de civiles.

JS: Estás hablando de 2014.

NF: Sí. Bombardearon un primer refugio, un segundo, un tercero, un cuarto, un quinto y después las presiones empezaron a aumentar en el sistema de las Naciones Unidas. Ban Ki-moon tuvo por fin algo que decir y condenó el bombardeo del 3 de agosto sobre el refugio de la ONU.

Entonces, EE. UU. ya ni siquiera contaba con la hoja de parra de Ban Ki-moon. Finalmente en la tarde del 3 de agosto, EE. UU. dice:

Josh Earnest: El bombardeo de unas instalaciones de la ONU que albergan a civiles inocentes que huyen de la violencia es totalmente inaceptable y totalmente indefendible.

NF: Y he ahí que la noche del 3 de agosto, el primer ministro Netanyahu anuncia la retirada de Israel de Gaza.

Todo lo que necesitó para poner fin a esa operación fue una palabra de EE. UU. Podían haberla detenido antes pero Barack Obama no hizo nada. ¿Tiene derecho Israel a protegerse? Veamos algunas cifras básicas: 550 niños de Gaza asesinados. ¿Cuándos niños israelíes han muerto? Uno; 18.000, 18.000 hogares palestinos destruidos. ¿Sabes cuántos hogares israelíes fueron destruidos? Uno. 550 frente a 1; 18.000 frente a 1. Y lo único que Barack Obama pudo ver era que Israel tiene derecho a defenderse.

Y ni un israelí, no sólo hoy sino en las últimas seis semanas, ni un solo israelí, olvídate de asesinados y heridos, no hubo ni un simple arañazo. ¿Y me invocan la violencia de Hamas? Es una aberración. Es inaceptable.

JS: ¿Ha habido algún cambio significativo de Obama a Trump respecto a Gaza?

NF: Yo no diría con respecto a Gaza. Diría que probablemente es cierto que EE. UU. estaba poniéndole alguna restricción a Netanyahu en anteriores gobiernos; no puedo documentarlo pero creo que es razonable asumirlo. ¿Recuerdas, por ejemplo, aquella famosa conferencia de prensa cuando Israel demolió Shujaiya? Una historia que sigue repitiéndose…

Shujaiya es una barriada de civiles en Gaza. Está entre las barriadas civiles más densamente pobladas en Gaza, que es uno de los lugares más densamente poblados del mundo. Había habido un tiroteo fuera de Shujaiya y varios soldados israelíes habían muerto. Eso hizo que Israel enloqueciera. Israel arrojó más de 100 bombas de una tonelada sobre la barriada y disparó indiscriminadamente miles –miles- de proyectiles de artillería de gran poder explosivo sobre Gaza. Y en la conferencia de prensa, puedes recordarlo, dijeron que había sido una operación precisa y rigurosa, y ya lo creo que lo fue. Localizaron Shujaiya y procedieron a arrasarla, Kerry estaba algo furioso y dijo (supongo que su micrófono estaba abierto y no se dio cuenta):

John Kerry: ¿Una operación precisa? ¡Un infierno!

NF: Por tanto, hubo algunas restricciones que funcionaron. Con estos tipos, con Trump, y con Pence, no hay restricciones. Netanyahu dijo: “No se preocupen, se olvidará todo en dos días”. Todo lo que se recordará será la apertura de la embajada de EE. UU. en Jerusalén. ¡Y tenía razón!

JS: Por tanto, esta semana Israel no sólo está celebrando la fundación del Estado de Israel, también la fecha de la creación de sus fuerzas armadas, las fuerzas combinadas de la defensa, y quiero leerle una cita, con la que sé que está familiarizado, de un profesor del Instituto de Defensa Nacional, Arnon Soffer, que dijo en 2004: “Cuando 2,5 millones de personas vivan en una Gaza clausurada, se producirá una catástrofe humana. Y esa gente se volverá aún más animal de lo que es ahora. Con la ayuda de un Islam fundamentalista demencial, la presión en la frontera va a ser horrible. Va a haber una guerra terrible, por eso si queremos seguir vivos tendremos que matar, matar y matar, todo el día, todos los días”.

NF: Ahora detengámonos un momento, ve a mi página web, vamos a encontrar el discurso de Netanyahu ante la nación judía. Lee lo que dice:

JS: “Resulta fácil decir que el pueblo de Gaza debe ser exterminado, pero no es una tarea fácil de lograr. La mayoría de vosotros sabrá que es como cuando cien cuerpos yacen juntos, o 500 o 1.000. Al ejecutar esa orden espantosa y seguir siendo decentes, nos hemos ganado una página gloriosa en los anales de la historia. Tenemos el derecho moral, tenemos el deber ante nuestro pueblo de matar a esta gente que quiere matarnos. Hemos llevado a cabo esa tarea tan difícil por amor a nuestro pueblo y no hemos sufrido impureza alguna dentro de nosotros, ni en nuestra alma ni en nuestro carácter.”

NF: En efecto. Eso defienden: Estamos matando a esta gente que quiere matarnos a nosotros. Una tarea terrible. Todos disparamos y lloramos, pero eso es lo que tenemos que hacer.

JS: Entonces, ¿de quién son las palabras que acabo de leer?

NF: Si sustituyes “Gaza” por “judíos”, hablaba Heinrich Himmler. Es un discurso suyo muy famoso, donde los nazis, como otros que vinieron después, derivaron en este tipo de placer enfermizo compadeciéndose de ellos mismos.

JS: La idea que las personalidades políticas israelíes fomentan consistentemente, acabo de mencionar a este geógrafo que es instructor en la universidad del ejército, es que Israel tiene derecho a matar a esas personas porque actúa en su defensa, y así es como enmarcan todo. Si dices algo sobre Gaza en las redes sociales, te acosan de inmediato una serie de gentes que preguntan: “¿Estás diciendo que Israel no tiene derecho a defenderse?".

NF: No, no tiene derecho a defenderse. Tienes derecho a defender tu frontera de un ataque. Pero no tienes derecho a enjaular a un pueblo en un espacio inhabitable que vas lentamente envenenando. Recuperas ese derecho cuando haces tres cosas: Una, pones fin al bloqueo ilegal de Gaza. Dos, pones fin a la ocupación ilegal de un territorio extranjero. Y tres, das al pueblo de Gaza y Cisjordania el derecho a la autodeterminación y estatalidad. La negativa a estos tres derechos significa que tú pierdes cualquier derecho a citar o dejar de citar el “derecho a defenderte”.

A menos y hasta que pongas fin a esas ilegales situaciones compuestas consecutivas, no tienes derecho a la autodefensa. Pierdes ese derecho porque no tienes ese derecho si estás actuando mal.

Sí,

Israel tiene derecho a defenderse pero no a menos y hasta que deje de atormentar y torturar al pueblo de Palestina y, en particular, al pueblo de Gaza, a menos y hasta que dejen de hacerlo no tienen más derecho que el de empacar y marcharse.

JS: ¿Cuál es el objetivo final de Israel en Gaza, especialmente con Netanyahu en el poder?

NF: Netanyahu es un político de mente muy estrecha. Busca victorias rápidas. Si preguntas: ¿Qué visión tiene a largo plazo? No tiene ninguna.

Tienes que entender que todo el movimiento sionista, si vemos su historia y a continuación el Estado de Israel, no deja de actuar. Y esperan, esperan. Si me preguntaras ahora cuál es la acción que viene a continuación, qué es lo que están esperando, podría decirte que es probable que estén esperando un cataclismo de tales dimensiones que puedan llevar a cabo otro, ya sabes: “la limpieza milagrosa de la tierra”. Esa sería la situación ideal.

Hasta que lleguen a la situación ideal, seguirán esperando. La gente dice: ¿Cuánto puede durar, ya han pasado…? No, no tiene por qué terminar. Por el amor de Cristo, la ocupación dura ya medio siglo. Pueden seguir manteniéndola.

En cuanto a Gaza, la dejarán vegetar y morir.

JS: ¿Cuál es su análisis de la “ruptura” del acuerdo con Irán?

NF: Ante todo, es difícil evaluar si hay alguna previsión o visión lejana en lo que están haciendo. No creo que Netanyahu quiera ahora una guerra con Irán. Sin embargo, es muy posible que hayan cruzado el Rubicón, y Nasrallah, que no es un alarmista, que no trata de sembrar el miedo, en el discurso que dio hace un mes no dijo: “No estoy diciendo que sea probable. Ni siquiera que sea posible”. Lo que dijo fue: “Podemos estar encaminándonos hacia una guerra regional”. Y si dice eso, creo que necesitamos hacer una pausa y empezar a preocuparnos de verdad.

La gente como Trump y Netanyahu no ven el día siguiente, Irán es una civilización de 5.000 años. Es muy paciente. A largo plazo, podría verse cuán lenta pero con qué seguridad va construyendo un frente muy impresionante, que llaman resistencia en Oriente Medio, y por eso son pacientes. Y pueden esperar pacientemente el momento adecuado. Y entonces vamos a tener no un desastre sino una pesadilla. Será una pesadilla.

JS: Quiero darte las gracias por estas aportadoras inspiraciones. Ya sé que siempre te tomas tu trabajo y el de que quienes te rodean muy en serio y yo aprecio esa postura. Y muchas gracias por todo tu esfuerzo, Norman.

NF: Gracias a ti.

JS: Norman Finkelstein es autor de "Gaza: An Inquest into Its Martyrdom". Es posible que ese libro no consiga análisis o crítica alguna en las publicaciones más prestigiosas de nuestro tiempo, o, en realidad, en ninguna publicación, excepto The Intercept, mientras que los periodistas se dedican a escribir una y otra vez sobre los tuits de Donald Trump y otros temas, pero animo a nuestros lectores a que busquen el libro de Norman, lo lean y tomen sus propias decisiones. [Interludio musical]

JS: Esto es todo para el programa de esta semana. Si aún no son miembros habituales de Intercepted, pueden iniciar sesión en theintercept.com/join. Pueden también seguirnos en Twitter. Intercepted es una producción de First Look Media y The Intercept. Nuestra distribuidora es Panoply. Nuestro productor es Jack D'Isidoro y nuestro productor ejecutivo es Leital Molad. Laura Flynn es productora asociada. Elise Swain es nuestra asistente de producción y diseñadora gráfica. Emily Kennedy se encarga de nuestras transcripciones. Rick Kwan realizó las mezclas. Nuestra música, como siempre, fue compuesta por DJ Spooky.

Hasta la próxima semana, aquí Jeremy Scahill.

Fuente: 

Esta traducción puede reproducirse libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a rebelion.org como fuente de la misma.

lunes, 2 de febrero de 2026

El imperio virtuoso

Fuentes: Blog de Rafael Poch de Feliu, Mentiras y medios


Después de Gaza la pregunta que se hace, desde el vértigo, el sector consciente de la opinión pública europea es la de cómo explicar la complicidad y cooperación de los gobiernos, instituciones y medios de comunicación europeos con el genocidio colonial israelí. La respuesta está en la historia: es la historia colonial europea la que emparenta a los gobiernos occidentales con la masacre israelí.

La industria del entretenimiento es una herramienta fundamental del hegemonismo occidental. En estrecha colaboración con el complejo político, militar, financiero y mediático, su producción penetra diariamente en todos los hogares desempeñando una función ideológica clave, perfectamente identificada y conocida. Mirada en retrospectiva, la industria de Hollywood logró convertir en proezas, epopeyas y románticos relatos, esa enciclopedia universal de la infamia que contiene la historia del colonialismo europeo y muy particularmente la de los británicos, parientes directos del actual hegemón. La lista de las películas ensalzadoras de los grandes crímenes coloniales está aún por hacer, pero basta citar clásicos como “Lawerence de Arabia” (1962), “55 días en Pekín” (1963), “Zulú” (1964) o “Khartum” (1966) para recordar cómo toda una generación creció arrullada y entretenida por ese género exaltador cuya leyenda interiorizó.

Resulta ilustrativo cotejar la lectura de cualquier obra seria sobre la acción del imperio británico en India o China con películas como “Victoria y Abdul” (2017), de Stephen Frears, o “Tai Pan” (1986) de Daryl Duke, para mesurar el nivel de vileza de tal bombardeo. Frears presenta la relación de cálida amistad entre la reina Victoria y su criado indio en una época en la que los indios morían de hambre en espantosas crisis directamente relacionadas con la gestión colonial. La película de Duke se inspira en la figura de William Jardine (1784-1843) para montar una ficción romántica, erótica y heroica alrededor del principal narcotraficante de la historia que condenó a la drogodependencia a 150 millones de chinos y se convirtió en uno de los hombres más poderosos y ricos de su tiempo.

Mantenido durante mas de dos siglos de violencia, racismo y explotación, el imperio británico todavía se presenta de la forma más altiva y arrogante como una empresa civilizadora y modélica, al lado de los imperios francés, español, portugués etc., declarados defectuosos o manifiestamente fallidos.

“Para algunas naciones, España por ejemplo, la apertura del mundo fue una invitación a la prosperidad, al boato y la ambición, un antiguo modo de proceder. Para otras, como Holanda e Inglaterra, fue la ocasión de hacer cosas nuevas, de subirse a la ola del progreso tecnológico”, escribe David S. Landes. (En: La riqueza y la pobreza de las naciones. 1998). Esa coherencia con el más que ambiguo “vector del progreso” que apunta con satisfacción el ilustre historiador de Harvard, quizá explique la actual y renovada nostalgia por el imperio británico, sobre la que advierten dos autores críticos con el fenómeno ( Hickel y Sullivan). “Libros de gran repercusión como Empire: How Britain Made the Modern World, de Niall Ferguson y The Last Imperialist, de Bruce Gilley, han afirmado que el colonialismo británico trajo prosperidad y desarrollo a India y otras colonias. Hace dos años una encuesta de YouGov reveló que el 32% de los británicos se sienten orgullosos de la historia colonial del país”, apuntan.

Ese mismo orgullo hacia el pasado colonial está, sin duda, vergonzosamente vigente en muchas otras viejas naciones imperiales, pero en ninguna parte como entre los “ingleses de ambos lados del Atlántico” que Benjamín Franklin definió como “el núcleo más importante del pueblo blanco”, tiene ese sentir más consecuencias para el presente.

“El imperio tal y como había sido, llegó a su fin formalmente en la década de 1960, pero su infeliz legado sigue presente en el mundo actual, donde se producen numerosos conflictos en los antiguos territorios coloniales”, observa Richard Gott en su compendio sobre el imperialismo británico (Britain´s Empire, 2012). “Si Gran Bretaña tuvo tanto éxito con sus colonias, ¿por qué muchas de ellas siguen siendo fuentes importantes de violencia y disturbios?”, se pregunta. Los británicos -reducidos ahora a la humilde categoría de ayudantes del Sheriff, en aún mayor medida que el resto de los europeos- “han seguido librando guerras en las tierras de su antiguo imperio en el siglo XXI, y gran parte de la población británica ha regresado sin cuestionamientos a su antigua postura de aceptar sin pensar lo que se hace en su nombre en lugares lejanos del mundo”, dice Gott. El papel que en el siglo XIX desempeñaron la “civilización”, el “comercio” y el “cristianismo” impuestos a los “salvajes”, lo desempeña ahora la ideología de los derechos humanos la igualdad de géneros y otras nobles causas. Por todo ello, recordar las ejemplares hazañas de tan virtuoso imperio no es un ejercicio histórico sino un imperativo para la comprensión del presente y muy en particular para la comprensión de la complicidad europea (política, financiera, comercial, militar y mediática) con el genocidio palestino.

El Gulag británico
El imperio británico era una dictadura militar en la que los gobernadores coloniales imponían la ley marcial a la menor disensión. Durante más de 200 años fue escenario de constante revuelta y violencia represora. En la propia metrópoli centenares de miles fueron confinados en el Gulag insular de su majestad. Especialmente después de que la independencia de Estados Unidos cerrara aquel territorio colonial del nuevo mundo – en los treinta años anteriores a 1776 la cuarta parte de los emigrantes llegados a Maryland eran convictos – islas del Caribe como las Bermudas y Roatán, en Honduras, de Asia, como Penang, en Malasia, o del Índico como las Seychelles o Andamán, formaron parte del presidio insular británico, que también envió a muchos reclusos indios y chinos a Singapur. En el XIX, las Seychelles fueron prisión para líderes de revueltas y notables locales, de Zanzibar, Somalia, Egipto o Ghana, que por una u otra razón no podían ser ejecutados. El arzobispo Makarios, líder del nacionalismo helénico de Chipre, estuvo ahí recluido en fecha tan cercana como 1956. Pero fue Australia, la gran isla-continente que ofrecía espacios ilimitados, el gran destino que el gobierno necesitaba para los detritos sociales de su catastrófica revolución industrial, gran hito de ese “progreso” glosado por Landes.

En 1840 la mitad de la población de Tasmania, unos 30.000, la formaban reclusos. Como mantener a los presos en las cárceles metropolitanas era caro, las sentencias mínimas de deportación a Australia para sacárselos de encima, incluso por pequeños hurtos, eran de siete años. Entre 1788 y 1868, 162.000 condenados fueron enviados a Australia, entre ellos 4000 sindicalistas, cartistas, luditas, las famosas “hijas de Rebeca” de Gales, que rompían peajes y barreras para protestar contra la privatización y los peajes en las carreteras, así como 2000 revolucionarios irlandeses.

La terrible situación de represaliados y condenados de la metrópoli represaliando y masacrando a su vez a la población nativa en las colonias, que tan vivamente se dio en los Estados Unidos con las naciones indias, se repitió en otras colonias europeas y también en Australia. En 1824 el gobernador militar de Nueva Gales del Sur, dio licencia a los colonos, muchos de ellos ex convictos deportados, para matar aborígenes a discreción. El gobernador se llamaba Thomas Brisbane y su apellido da hoy nombre a una de las grandes ciudades australianas.

La hambruna de Irlanda
Algunos consideran la hambruna de China durante el Gran Salto Adelante (1958-1962) como la mayor de la historia. Un siglo antes, la hambruna de Irlanda (“An Gorta Mór”) fue bastante peor que la china si se tiene en cuenta la proporción de población implicada. Con ocho millones de habitantes, el hambre y sus consecuencias se llevaron a entre uno y dos millones de irlandeses. Algunos lugares perdieron la tercera parte de su población, la mitad muerta y la otra mitad por emigración. ( Patrick Joyce, 2024 Remembering Peasants. A personal History of a Vanished World).

“He visitado los desoladores restos de lo que en su momento fueron nobles pieles rojas en sus reservas de norteamérica y he explorado los barrios negros donde están degradados y esclavizados los africanos”, escribía en 1847 James Hack Tuke, un filántropo cuáquero inglés en una carta tras su visita a Connaught, “pero nunca he visto tanta miseria, ni una degradación física tan avanzada, como la de los moradores de los lodazales de Irlanda”.

Otros países como Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y Rusia, también sufrieron plagas de la patata en 1846/1847, pero a diferencia de lo que ocurrió en Irlanda bajo el dominio británico, paralizaron las exportaciones de los demás alimentos para compensar la pérdida. La política inglesa destinaba a la exportación los alimentos producidos en Irlanda, una estrategia cuyo mantenimiento se consideraba más importante que la vida de los irlandeses. Uno de los protagonistas de esa política, el subsecretario de Hacienda Charles Trevelyan, estaba mas preocupado por “modernizar” la economía irlandesa que por salvar vidas, así que vio en la hambruna una oportunidad para aplicar reformas radicales de libre mercado.

“No nos cabe la menor duda de que, por causa de las inescrutables pero invariables leyes de la naturaleza, el celta es menos activo, menos independiente y menos trabajador que el sajón. Esta es la arcaica condición de su raza”, escribía The Times el diario central del establishment imperial.

The Economist, el mismo semanario que en los años noventa del siglo XX predicaba las virtudes de la terapia de choque rusa, que dejó por el camino una factura demográfica de medio millón -sobre todo hombres en edad laboral – mientras denostaba la mala reforma china, publicaba el 30 de enero de 1847 un editorial dedicado a la crisis irlandesa: “Que los inocentes sufran junto con los culpables es una triste realidad”, decía, “pero es una de las grandes condiciones en las que se basa la existencia de toda sociedad. Cada violación de las leyes de la moral y el orden social conlleva su propio castigo. Esa es la primera ley de la civilización”. (En: The Economist and the Irish Famine — Crooked Timber )

Desde el siglo XVI en Irlanda estaba vigente un diezmo por el cual los irlandeses mayormente católicos debían pagar la décima parte de sus ingresos anuales para financiar la iglesia protestante. Hasta 1829 los católicos que rechazaban el juramento protestante de lealtad a la corona no podían acceder a empleos públicos. Durante la hambruna los teólogos protestantes ingleses atribuían la plaga de la patata al “papismo”, es decir al catolicismo, que había “provocado la cólera de Dios”. El semanario satírico Punch publicaba constantemente caricaturas que presentaban a los irlandeses como simios brutos, sucios, perezosos, violentos y únicos responsables de su propia desgracia.

En 1847, mientras el Times ignoraba los desastres de la hambruna, en Estados Unidos se puso en marcha una campaña de ayuda que puso en evidencia al gobierno de Londres. Los paquetes en los que ponía “Irlanda” eran transportados gratuitamente en ferrocarril y se fletaron 114 barcos con ayuda.

El holocausto irlandés continuaba para los que lograban emigrar. En el último de los tres siglos de la trata negrera a lo largo de la cual unos diez millones de africanos fueron transferidos al nuevo mundo, con la mitad de ellos muertos en el proceso de captura y transporte, según uno de los grandes historiadores de ese tráfico ( Joseph Miller, 1988, en Way of Death), los emigrantes irlandeses conocieron un destino no muy diferente. En los barcos ingleses que transportaban a los emigrantes irlandeses a América, las condiciones eran tan espantosas que uno de cada cuatro moría durante el viaje o en los seis meses posteriores a su llegada al nuevo mundo. La mortandad registrada en lo que fue descrito como “buques ataúd”, no era inferior a la de los barcos que transportaban esclavos africanos a las colonias. Que esa mortalidad fuera particularmente alta en los barcos ingleses, describe una clara negligencia criminal: por cada muerte de un emigrante a bordo de un barco americano, había cuatro en uno británico y por cada enfermo que llegaba a Estados Unidos en un barco norteamericano, llegaban cinco en un buque británico. En 1847 de los 98.000 emigrantes que llegaron a Canadá en barcos ingleses, 25.000 murieron en el viaje o a los seis meses de su llegada. Todo esto fue noticia en la prensa de Estados Unidos y de Canadá, pero el Times de Londres lo ignoraba. El gobierno británico solo comenzó a tomar medidas en 1854, siete años después. (Thomas Gallagher. Hambre en Irlanda: la elegía de Pady. 2007).

La industria del entretenimiento ha ignorado por completo la hambruna de Irlanda, pero en 2018 una rara excepción irlandesa producida en Luxemburgo presentó en 2018 “Black 47”, del director y guionista Lance Daly, una película de acción con trepidante ritmo de western construida sobre el entramado de aquella histórica tragedia. The Times resaltó esta vez la “machista teatralidad” del film del que apuntó que “todo es profundamente absurdo, pero dentro de un entorno inquietantemente profundo”. The Independent destacó el carácter “excesivamente sombrío” de lo que calificó como “western de patatas” en alusión a los spaghetti western, y The Guardian lamentó que “la caricaturización de los villanos disminuya el impacto” de esa estupenda película que de todas formas fue un éxito de taquillaje…

Irlanda en Occidente y Birmania en Oriente fueron los territorios más potentes y tenaces en su resistencia a los ingleses, por lo que la represión fue allí particularmente cruda, pero también en India las convulsiones, hambrunas y revueltas fueron crónicas.

India

Según una estimación reciente, solo en los cuarenta años que van de 1880 a 1920 la colonización británica causó en la India unos 100 millones de muertes provocadas por el empobrecimiento de la población y la mayor frecuencia y mortandad de las hambrunas. (Jason Hickel, Dylan Sullivan, How British colonialism killed 100 million Indians in 40 years). “Se trata de una de las mayores crisis de mortalidad inducida por políticas de la historia de la humanidad”, señalan los autores. “Es mayor que la suma combinada de muertes que se produjeron durante todas las hambrunas de la Unión Soviética, la China de Mao, Corea del Norte, la Camboya de Pol Pot y la Etiopía de Mengistu”, todas ellas en el siglo XX, dicen. Antes de eso, en 1770, una gran hambruna asoló Bengala matando a unos 10 millones de sus habitantes, la tercera parte de la población. La situación fue agravada por el monopolio del arroz y otros productos impuesto por la Compañía Británica de las Indias Orientales que gobernaba el territorio. El colapso y los impuestos, combinados con la sequía y el hambre, marcaron el inicio del dominio inglés en India, un cuadro que se mantendría durante 200 años.

Desde su llegada al subcontinente en el siglo XVII, Gran Bretaña destruyó el sector manufacturero de la India, que exportaba tejidos a todo el mundo. El régimen colonial eliminó los aranceles para los productos textiles británicos y creó un sistema de impuestos y de barreras internas que impedían a los indios vender sus productos dentro del país y aun menos exportarlos. “Si la historia del dominio británico de India tuviera que condensarse en un único dato, sería este: entre 1757 y 1947 no hubo incremento del ingreso per cápita y en la segunda mitad del XIX los ingresos se redujeron seguramente en más de un 50 por ciento”, dice Mike Davis (Late victorian Holocausts, 2002). La nueva economía colonial fragilizó a las poblaciones ante las sequías y fenómenos naturales adversos que propiciaban el hambre. Según el historiador Robert C. Allen (Global Economic History: A Very Short Introduction, 2011) bajo el dominio británico la pobreza extrema pasó del 23% en 1810 a más del 50% a mediados del siglo XX, los salarios reales disminuyeron y las hambrunas se hicieron más frecuentes y más mortales. ¿Pasado remoto?

El político inglés más importante de la Segunda Guerra Mundial, Wiston Churchill, fallecido en 1965, era un racista confeso. En los años cuarenta del siglo XX se refirió a los indios como “un pueblo bestial con una religión bestial” y de la hambruna de 1943 en Bengala, que dejó tres millones de muertos, afirmaba que “fue culpa suya por reproducirse como conejos”. En 1919 Churchill se declaró “totalmente a favor del uso del gas venenoso contra las tribus incivilizadas”. En los años treinta definía a los palestinos como “hordas bárbaras que solo comen estiércol de camello”. Antes de la guerra fue un admirador de Mussolini (“no pude evitar sentirme encantado por su porte gentil y sencillo y su sereno aplomo”) y tenía palabras de elogio para Hitler en 1937, el año de Guernika: “a uno le puede disgustar el sistema de Hitler y, sin embargo, admirar sus logros patrióticos. Si nuestro país fuera derrotado, espero que encontremos un campeón tan admirable que nos devuelva el valor y nos conduzca de nuevo a nuestro lugar entre las naciones”. En la campaña electoral de 1955 Churchill propuso para el partido conservador un lema que muchos europeos suscriben hoy: “mantener a Gran Bretaña blanca”. (Publicado en Ctxt) 

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sábado, 11 de octubre de 2025

Los derechos humanos en crisis

Fuentes: Rebelión


Las principales instituciones internacionales y el concepto mismo de derechos humanos atraviesan una crisis de fondo de resolución incierta. En gran medida, determinada por un nuevo reordenamiento geopolítico internacional que pone en cuestión el multilateralismo, la vigencia de acuerdos básicos y el propio funcionamiento del sistema onusiano. Hasta inicios de septiembre, 124 de los 193 Estados miembros de la ONU no habían pagado su contribución al presupuesto ordinario anual de la organización. 

El abogado austríaco Volker Türk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ONU) para los derechos humanos, denunció el lunes 8 de setiembre un panorama mundial en el cual la glorificación de la violencia y la erosión del derecho internacional aparecen como dos constantes principales.

En la apertura de la reunión anual del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Suiza, su radiografía de los principales problemas con los que se confronta el Consejo también sirvió de pauta para evaluar los riesgos y las amenazas contra el consenso humanitario mundial.

El Consejo es el organismo intergubernamental de las Naciones Unidas encargado de fortalecer la promoción y protección de los derechos humanos, lidiar con sus violaciones y formular recomendaciones para mejorar su cumplimiento. Existe desde 2006 (sucesor de la antigua Comisión de Derechos Humanos) y está compuesto por representantes de cuarenta y siete Estados miembros, aunque cuenta con el consenso de toda la comunidad onusiana. En sus diecinueve años de existencia adoptó 1.481 resoluciones y encomendó 60 investigaciones sobre casos específicos (Procedimientos Especiales), esfuerzos todos que se relativizan ante la amplia lista de fracasos y retrocesos, https://www.ohchr.org/es/hrbodies/hrc/home.

Gaza, gran fracaso
Tema central del preocupante panorama global presentado por Türk, la situación actual en Gaza. En su análisis, el asesinato masivo de civiles palestinos por parte de Israel, el sufrimiento indescriptible y la destrucción total en esa región, los obstáculos a la ayuda humanitaria necesaria para salvar vidas y la consiguiente hambruna de la población civil, así como el asesinato de periodistas, personal de la ONU y trabajadores de ONG y la lista interminable de crímenes de guerra, están conmocionando la conciencia del mundo. “Me horroriza el uso abierto de una retórica genocida y la vergonzosa deshumanización de los palestinos por parte de altos funcionarios israelíes”, remarcó Türk. Quien además reconoció que, si bien Israel “sigue profundamente traumatizado tras los terribles ataques de Hamás y otros grupos armados el 7 de octubre de 2023” y la toma de rehenes ese día, la mayor militarización, ocupación, anexión y opresión en Gaza sólo alimentarán más violencia, represalias y terror. Israel, alegó Türk, “tiene la obligación legal de tomar las medidas ordenadas por la Corte Internacional de Justicia para prevenir actos de genocidio, castigar la incitación al genocidio y garantizar el arribo de suficiente ayuda a los palestinos en Gaza”.

Por último, Türk desafió a la comunidad internacional a rectificar su actitud actual pues considera que “está incumpliendo su deber […] Le estamos fallando al pueblo de Gaza”. La inacción no es una opción, enfatizó Türk, y llamó a que se detenga el flujo de armas hacia Israel y a que se ejerza la máxima presión para asegurar un alto al fuego, así como la liberación de todos los rehenes y de cualquier otra persona detenida arbitrariamente. Por otra parte, es imperioso tomar medidas decisivas para oponerse a la ocupación militar israelí de Gaza y la anexión total de una Cisjordania ya bastante ocupada. Y respaldar incondicionalmente el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, https://www.ohchr.org/en/statements-and-speeches/2025/09/hc-turk-updates-human-rights-council-we-need-safeguard-eighty-years.

Otros retrocesos
Otros conflictos, según el titular del Consejo, también están contribuyendo a oscurecer el panorama por momentos de por sí desolador de los derechos humanos en el plano internacional.

La lista es extensa: la guerra entre Rusia y Ucrania, agudizada en los últimos meses; la crisis en Sudán, donde tanto las Fuerzas de Apoyo Rápido como las Fuerzas Armadas siguen mostrando un total desprecio por el derecho internacional humanitario y los derechos humanos. La magnitud del sufrimiento del pueblo sudanés es insondable y exige toda la atención del mundo.

En Myanmar, cuatro años después del golpe de 2021, el pueblo se encuentra sumido en una terrible crisis de sus derechos fundamentales. El ejército ataca a la población civil en sus hogares, aldeas, escuelas y campamentos con ataques aéreos y bombardeos, detenciones arbitrarias, tortura, violencia sexual y reclutamiento forzado.

El panorama es igualmente dramático en la República Democrática del Congo, donde se perpetúan graves violaciones y abusos por parte de todas las partes en conflicto. La transición política en Siria tras la caída del régimen de Bashar al-Assad sigue siendo frágil. La situación en la ciudad siria de As-Suwayda, cerca de la frontera con Jordania, no es menos preocupante debido al aumento de la violencia sectaria y graves abusos contra los derechos humanos.

Haití se hunde cada vez más en la anarquía en medio de una violencia pandillera endémica. En Nigeria, la violencia ha experimentado una gran escalada, con enfrentamientos intercomunitarios agravados por las masacres y los desplazamientos masivos provocados por Boko Haram y otros grupos armados. A pesar de las promesas gubernamentales de garantías en su accionar, aumentan las denuncias de graves violaciones cometidas por las fuerzas de seguridad nigerianas en el contexto de operaciones antiterroristas.

Pero los conflictos bélicos no son lo único que le inquieta a Türk. Igualmente preocupante, a su juicio, es la tendencia de ciertas naciones a retirarse unilateralmente de históricos marcos multilaterales. Tal es el caso de Estados Unidos, por ejemplo, con respecto al Acuerdo de París y el Consejo de Derechos Humanos; las sanciones de Rusia y Estados Unidos contra magistrados de la Corte Penal Internacional y la decisión de Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania y Polonia de retirarse del Tratado de Ottawa sobre minas terrestres. También el menosprecio de varios gobiernos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, acordada en 2015 por la comunidad internacional, actitud que debilita la red de cooperación global y regional cuidadosamente construida durante décadas.

Según Türk, no se puede subestimar el impacto negativo que resulta de esta actitud, como el hecho de que algunos Estados se están convirtiendo en una extensión del poder personal de sus gobernantes. Si bien los “marcos globales y regionales distan mucho de ser perfectos”, puntualizó, los Estados deben fortalecerlos y reformarlos, no desmantelarlos, agregando que “no podemos volver a los modos de pensar y de planteamientos obsoletos que condujeron a dos guerras mundiales y al Holocausto”.

El argumentario de Türk cuestiona lo que él considera un falso concepto de soberanía para fundamentar el debilitamiento del multilateralismo. «La Carta de la ONU”, recordó, “dio a luz una nueva era geopolítica al consagrar la igualdad soberana de los Estados [ya que] la soberanía nacional es el fundamento de las instituciones multilaterales y del derecho internacional”. Y cuando los Estados firman acuerdos internacionales, “están ejerciendo su soberanía nacional, no limitándola”. Con esa soberanía, alegó el responsable del Consejo de los Derechos Humanos, viene la responsabilidad de proteger los derechos de sus respectivas naciones, no lo contrario, pues “la soberanía no significa tener la propiedad sobre las personas”.

Una sociedad civil enérgica
Este diagnóstico sobre la crisis de los derechos humanos es compartido por muy diversos organismos no gubernamentales y movimientos sociales. En su Informe 2025, por ejemplo, Amnistía Internacional sostiene que “El mundo se encuentra en una encrucijada histórica” y que “el ideal de los derechos humanos universales está sufriendo el acoso implacable de fuerzas sin precedentes, que tratan de destruir un sistema internacional forjado con la sangre y el sufrimiento de la Segunda Guerra Mundial y su Holocausto”. Según Amnistía, esta cruzada religiosa, racial y patriarcal, cuyo objetivo es imponer un orden económico basado en una desigualdad aún mayor entre los Estados y dentro de ellos, “pone en peligro los avances realizados en los últimos 80 años en materia de igualdad, justicia y dignidad”.

En el prefacio de dicho Informe, Agnès Callamard, su secretaria general, afirmó que los Estados poderosos se están burlando de la historia. Que actúan como si las lecciones que dejaron las décadas de 1930 y 1940, desde la Convención sobre el Genocidio a los Convenios de Ginebra y pasando por la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Carta de la ONU, pudieran dejarse de lado, olvidarse y eliminarse. En su reflexión, Callamard además alegó que, “con la elección de Donald Trump y el significativo desembarco del mundo empresarial en su gobierno, nos dirigimos a pasos agigantados hacia una época brutal, donde el poder militar y económico prevalece sobre los derechos humanos y la diplomacia, donde las jerarquías raciales y de género y el pensamiento de suma cero (“si yo gano, tú pierdes”) conforman las políticas y donde el nacionalismo nihilista impulsa las relaciones internacionales” (https://www.amnesty.org/es/documents/pol10/8515/2025/es/).

Con otras palabras, pero con importantes coincidencias en lo que hace a la defensa de los derechos humanos fundamentales, se expresaron las representantes de organizaciones feministas de base de la Marcha Mundial de las Mujeres en quince países del continente. Reunidas a fines de agosto en San Cristóbal de las Casas, México, en su Declaración final afirmaron que “En un mundo donde se imponen guerras y carreras armamentistas, se invaden territorios, se silencian genocidios y el objetivo es expandir el imperialismo, las mujeres de la región asumen la responsabilidad de seguir defendiendo la paz en el continente y en el mundo”. Y señalaron que también ellas se han unido a la demanda popular de no rendirse ante la injusticia, la matanza de niños y mujeres y el uso de la violencia sexual y el hambre como armas de guerra. Además, denunciaron el genocidio del pueblo palestino y criticaron a las instituciones internacionales cómplices por su silencio e inacción. Su denuncia se extendió a las derechas en ascenso, el fascismo y el fundamentalismo religioso que atacan por igual los derechos conquistados y estigmatizan las luchas por la justicia con discursos de odio.

La crisis sistémica de los derechos humanos es una muy mala señal civilizatoria. Donde ellos no se respetan, la ley de la selva se convierte en el único marco, tan frágil y autoritario como anti derechos y antihumano.

 Por Sergio Ferrari