martes, 7 de julio de 2026
Jaquec Delors
administración de la Quinta República. En el año 1973 fue consejero del Banco de Francia y catedrático de gestión de empresas en la universidad de París. Al año siguiente se unió en el partido socialista francés. Su carrera política lo llevó a convertirse en diputado en el Parlamento Europeo entre los años 1979 y 1984 y ministro de Economía y Fianzas en el gobierno de Mitterrand (1981-1984). Entre 1985 y 1994 fue el presidente de la Comisión Europea. Delors presidió el informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI, recogido en el siguiente libro: La educación encierra un tesoro. En este informe habla sobre la educación para el siglo XXI. Su antecesor, el siglo XX, dejó un momento histórico que marcó un antes y un después: la II Guerra Mundial. Dicho conflicto dejó millones y millones de muertos, países destrozados y cambió, de alguna manera, la mentalidad del ser humano. ¿Cómo podría la humanidad intentar restaurar todo el daño provocado por esta guerra devastadora, castatrófica, ruinosa y destructora, que arrasó en todos los aspectos al mundo y al propio ser humano? La respuesta: la educación. La enseñanza es una herramienta vital. Tal es su potencia que, si el ser humano se lo propusiera, podría acabar con el mundo. El informe propone una educación abierta y expandida, donde las personas aprendan a convivir en el mundo con sus múltiples culturas, donde la socialización del individuo y el desarrollo personal no sean ideas enemigas; donde la política cree un sistema educativo, tanto a nivel mundial como a nivel nacional, que responda a los retos que se presentan y ayuden a la formación de los niños y de los adultos. La educación siempre debió plantearse así, pero nunca hemos sabido apartar nuestros ideales y formar un sistema único con normas estáticas. La enseñanza siempre ha sido importante, y más desde que las miles de guerras han sacudido el siglo pasado, dejando grandes grietas en todas partes. Tenemos la cura a todas estas heridas desde nuestro nacimiento y nunca hemos sabido como potenciarla en todos sus aspectos. Se ha intentado promover una buena educación, pero de alguna manera u otra, acaba siendo un arma genocida. Guerra educación También me gustaría resaltar la idea que lanza el informe sobre la sociedad educativa, puesto que propone una comunidad en la que todo puede ser una oportunidad para aprender y desarrollar a las personas. No debemos limitar la educación en las escuelas. La oportunidad de aprender se puede dar en cualquier parte: en tu casa mientras ves el fútbol, o mientras estás con tus amigos jugando a la consola, o cuando estas incluso de fiesta. La sociedad puede dar miles de oportunidades que se deben de aprovechar para ayudar a crecer y no siempre estarán disponibles, puesto que no son eternas y hay que saber apreciarlas y cogerlas. El papel del profesor es también un aspecto interesante de abarcar, puesto que es una figura que debería tener cierta autoridad. Actualmente, en los distintos países del mundo, el papel del profesor tiene más o menos cierta aceptación y respeto. Por ejemplo: Finlandia es un país que valora muchísimo a sus profesores. En cambio, en España, su figura está en decadencia. ¿Cómo puede haber tantos grados de aceptación en un rol que debería ser mundialmente igual? Profesores hay en todos los rincones del mundo y tienen una gran responsabilidad puesto que desarrollan a las personas, ayudan a las futuras generaciones en su socialización, transmiten conocimientos para sacar adelante a las personas que en el futuro tomaran las riendas de una gran comunidad.Si todos cumplen su deber, ¿por qué no implantar una autoridad mundial? Por último, me gustaría resaltar una idea que menciona el informe sobra la universidad, concretamente una supuesta función esencial de ésta: “la oferta de tipos de formación muy especializados y adaptados a las necesidades de la vida económica y social”. En lo que llevo de carrera, hasta hace apenas poco, no había pisado un centro como profesora. ¿Cómo es posible que no haya podido pisar un centro hasta ahora? Un trabajo como el del profesor, que es completamente práctico, no tenga prácticas prácticamente en los últimos cursos de la carrera. Y no solo pasa con magisterio, pasa con muchas más carreras: arquitectura, derecho, filología, etc. Lo único que podría decir que se cumple es la especialización puesto que las carreras son todas singulares y concretas, pero no se adoptan al trabajo del futuro, puesto que las prácticas son escasas. Como conclusión, se podría decir que este informe lanza unas ideas bastantes interesantes sobre la educación para el siglo XXI, pero por desgracia, muy pocas se llevan a cabo. El título del libro lo define bien, puesto que la educación aprisiona un tesoro que, se podría decir claramente, no sabemos realmente lo valiosa que es. La humanidad está desarrollando actualmente una “nueva” educación, la cual debemos entre todos encaminarla hacia un futuro positivo y prometedor ya que supondría una mejora notablemente en todos los aspectos de la vida y a nivel mundial. Al día siguiente le encontraron tumbado junto a una manzana mordida que estaba envenenada con arsénico. Steve Jobs, que era muy fan de Alan Turing, se cree que homenajeó al padre de la informática poniendo como símbolo de Apple esta fruta a la que le falta un bocado.31 ago. 2015 "Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana cada uno. Una de las personas que mas admiro en la vida es Albert Einstein, no solo por su intelecto sino que por su filosofía de la vida. A continuación una lista de 10 frases de su autoría, que creo que muchos encontrarán extremadamente interesantes, fascinantes y sabias (traduzco del Inglés). 1. "Alguien que nunca ha cometido errores nunca trató de hacer algo nuevo." - En otras palabras, la mayoría de las personas nunca prueba cosas nuevas por temer a fracasar. El fracaso no es algo a que temer. Por lo general los perdedores aprenden mas de ganar que los mismos ganadores. Nuestros errores nos dan oportunidad de aprender y crecer. 2. "La educación es lo que sobra después que a uno se le olvida lo que aprendió en la escuela." Es decir, la educación es lo que uno aprende sobre la marcha de la vida, y no los simples detalles que uno memoriza en un momento determinado. 3. "Soy lo suficiente artista como para dibujar de mi imaginación. La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado. La imaginación envuelve al mundo." 4. "El secreto de la creatividad es saber esconder tus fuentes." - En el contexto en donde Einstein dijo esto quiso decir que aunque somos influenciados por otras grandes personas, en el momento de subir a un escenario debemos dejar atrás a esas personas y convertirnos en un individuo único y original, que aprende diferentes valores de diferentes personas. 5. "El valor de un hombre debe medirse por lo que da y no por lo que recibe. No trates de convertirte en un hombre de éxito sino en un hombre de valores." 6. "Existen dos maneras de vivir: Puedes vivir como si nada es un milagro, o puedes vivir como si todo es un milagro." - Con esto quiso decir que cuando nada es un milagro que tu obtienes el poder de hacer lo que sea sin límites. Y cuando todo es un milagro, te detienes a apreciar hasta la más pequeña de todas las cosas bellas del mundo. El pensar de ambas maneras te dará un vida productiva y feliz. 7. "Cuando me examino a mí mismo y mis métodos de pensar, llego a la conclusión que el don de la fantasía ha significado más para mí que cualquier otro talento para pensar positivo y abstractamente." - Es decir, el soñar sobre todas las cosas que puedes lograr en la vida es la clave para una vida llena de positivismo. Deja que tu imaginación te lleve por todo tipo de senderos y crea al mundo en el que desearías vivir. 8. "Para ser un miembro inmaculado de un rebaño de ovejas, uno debe, sobre todas las cosas, primero ser una oveja." - Con esto quiso decir que si deseas ser un empresario exitoso, debes empezar tu propio negocio inmediatamente. El solo desear serlo, mientras le tienes miedo a las consecuencias no va a ayudar. Lo mismo aplica para todo: Para ganar un partido uno debe primero y ante todo que jugar el partido. 9. "Debes aprender las reglas del juego. Y después debes jugar mejor que todo el mundo." - En otras palabras, haz el mejor trabajo posible que puedas, como si tu vida dependiera de ello, y después que no tengas contra quien competir, solo te tendrás a ti mismo contra quien competir. En ese momento, mejora lo mejor que hayas logrado. 10. "Lo importante de todo es nunca dejar de hacerte preguntas. La curiosidad tiene su propia razón de existir." - Con esto Einstein quiso decir que las personas inteligentes preguntan. No dejes de hacer preguntas a ti mismo y a otros para encontrar soluciones, pues esto te ayudará obtener conocimientos y analizar tu crecimiento en todos los caminos de la vida. Escaramujo Silvio Rodríguez Por qué la tierra es mi casa? Por qué la noche es oscura? Por qué la luna es blancura que engorda como adelgaza? Por qué una estrella se enlaza con otra, como un dibujo? Y por qué el escaramujo es de la rosa y del mar? Yo vivo de preguntar: saber no puede ser lujo. El agua hirviente en puchero suelta un ánima que sube a disolverse en la nube que luego será aguacero. Niño soy tan preguntero, tan comilón del acervo, que marchito si le pierdo una contesta a mi pecho. Si saber no es un derecho, seguro sera un izquierdo. Yo vine para preguntar flor y reflujo. Soy de la rosa y de la mar, como el escaramujo. Soy aria, endecha, tonada, soy Mahoma, soy Lao-Tse, soy Jesucristo y Yahveh, soy la serpiente emplumada, soy la pupila asombrada que descubre como apunta, soy todo lo que se junta para vivir y soñar. Soy el destino del mar, soy un niño que pregunta. Yo vine para preguntar flor y reflujo. Soy de la rosa y de la mar, como el escaramujo. Autores de la canción: SILVIO RODRIGUEZ DOMINGUEZ El Necio Silvio Rodriguez Para no hacer de mi ícono pedazos Para salvarme entre únicos e impares Para cederme un lugar en su parnaso Para darme un rinconcito en sus altares Me vienen a convidar a arrepentirme Me vienen a convidar a que no pierda Mi vienen a convidar a indefinirme Me vienen a convidar a tanta mierda Yo no se lo que es el destino Caminando fui lo que fui Allá Dios, que será divino Yo me muero como viví Yo quiero seguir jugando a lo perdido Yo quiero ser a la zurda más que diestro Yo quiero hacer un congreso del unido Yo quiero rezar a fondo un hijo nuestro Dirán que pasó de moda la locura Dirán que la gente es mala y no merece Más yo partiré soñando travesuras (Acaso multiplicar panes y peces) Yo no se lo que es el destino Caminando fui lo que fui Allá Dios, que será divino Yo me muero como viví Dicen que me arrastrarán por sobre rocas Cuando la revolución se venga abajo Que machacarán mis manos y mi boca Que me arrancarán los ojos y el badajo Será que la necedad parió conmigo La necedad de lo que hoy resulta necio La necedad de asumir al enemigo La necedad de vivir sin tener precio Yo no se lo que es el destino Caminando fui lo que fui Allá Dios, que será divino Yo me muero como viví “If you have an apple and I have an apple and we exchange these apples then you and I will still each have one apple. But if you have an idea and I have an idea and we exchange these ideas, then each of us will have two ideas.” ― George Bernard Shaw Banda sonora de tu jubilación El Secreto de la vida (Valderrama y Luis Pastor) El pasado ya no vuelve /Los dias están contados La vida es un plazo breve/No te quedes ahí sentado El demonio no se lleve/ ni lo bueno ni lo malo No envidies lqa suerte ajena/ Ni tengas miedo a vivir rompe todas las cadenas / que te impiden ser feliz Ama con las manos llenas/y nunca pienses en ti Que el secreto de la vida/está en vivir a compás pues las penas y alegrias/igual que vienen se van Tengo los besos contados / por eso escribo y escribo voy construyendo un pasado/ con cada instante que vivo Y si pierdo lo ganado/ ya ganaré lo perdido No pienses en el mañana/ que el que espera desespera Y lo que tenga que ser/ será quieras o no quiera
administración de la Quinta República. En el año 1973 fue consejero del Banco de Francia y catedrático de gestión de empresas en la universidad de París. Al año siguiente se unió en el partido socialista francés. Su carrera política lo llevó a convertirse en diputado en el Parlamento Europeo entre los años 1979 y 1984 y ministro de Economía y Fianzas en el gobierno de Mitterrand (1981-1984). Entre 1985 y 1994 fue el presidente de la Comisión Europea. Delors presidió el informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI, recogido en el siguiente libro: La educación encierra un tesoro. En este informe habla sobre la educación para el siglo XXI. Su antecesor, el siglo XX, dejó un momento histórico que marcó un antes y un después: la II Guerra Mundial. Dicho conflicto dejó millones y millones de muertos, países destrozados y cambió, de alguna manera, la mentalidad del ser humano. ¿Cómo podría la humanidad intentar restaurar todo el daño provocado por esta guerra devastadora, castatrófica, ruinosa y destructora, que arrasó en todos los aspectos al mundo y al propio ser humano? La respuesta: la educación. La enseñanza es una herramienta vital. Tal es su potencia que, si el ser humano se lo propusiera, podría acabar con el mundo. El informe propone una educación abierta y expandida, donde las personas aprendan a convivir en el mundo con sus múltiples culturas, donde la socialización del individuo y el desarrollo personal no sean ideas enemigas; donde la política cree un sistema educativo, tanto a nivel mundial como a nivel nacional, que responda a los retos que se presentan y ayuden a la formación de los niños y de los adultos. La educación siempre debió plantearse así, pero nunca hemos sabido apartar nuestros ideales y formar un sistema único con normas estáticas. La enseñanza siempre ha sido importante, y más desde que las miles de guerras han sacudido el siglo pasado, dejando grandes grietas en todas partes. Tenemos la cura a todas estas heridas desde nuestro nacimiento y nunca hemos sabido como potenciarla en todos sus aspectos. Se ha intentado promover una buena educación, pero de alguna manera u otra, acaba siendo un arma genocida. Guerra educación También me gustaría resaltar la idea que lanza el informe sobre la sociedad educativa, puesto que propone una comunidad en la que todo puede ser una oportunidad para aprender y desarrollar a las personas. No debemos limitar la educación en las escuelas. La oportunidad de aprender se puede dar en cualquier parte: en tu casa mientras ves el fútbol, o mientras estás con tus amigos jugando a la consola, o cuando estas incluso de fiesta. La sociedad puede dar miles de oportunidades que se deben de aprovechar para ayudar a crecer y no siempre estarán disponibles, puesto que no son eternas y hay que saber apreciarlas y cogerlas. El papel del profesor es también un aspecto interesante de abarcar, puesto que es una figura que debería tener cierta autoridad. Actualmente, en los distintos países del mundo, el papel del profesor tiene más o menos cierta aceptación y respeto. Por ejemplo: Finlandia es un país que valora muchísimo a sus profesores. En cambio, en España, su figura está en decadencia. ¿Cómo puede haber tantos grados de aceptación en un rol que debería ser mundialmente igual? Profesores hay en todos los rincones del mundo y tienen una gran responsabilidad puesto que desarrollan a las personas, ayudan a las futuras generaciones en su socialización, transmiten conocimientos para sacar adelante a las personas que en el futuro tomaran las riendas de una gran comunidad.Si todos cumplen su deber, ¿por qué no implantar una autoridad mundial? Por último, me gustaría resaltar una idea que menciona el informe sobra la universidad, concretamente una supuesta función esencial de ésta: “la oferta de tipos de formación muy especializados y adaptados a las necesidades de la vida económica y social”. En lo que llevo de carrera, hasta hace apenas poco, no había pisado un centro como profesora. ¿Cómo es posible que no haya podido pisar un centro hasta ahora? Un trabajo como el del profesor, que es completamente práctico, no tenga prácticas prácticamente en los últimos cursos de la carrera. Y no solo pasa con magisterio, pasa con muchas más carreras: arquitectura, derecho, filología, etc. Lo único que podría decir que se cumple es la especialización puesto que las carreras son todas singulares y concretas, pero no se adoptan al trabajo del futuro, puesto que las prácticas son escasas. Como conclusión, se podría decir que este informe lanza unas ideas bastantes interesantes sobre la educación para el siglo XXI, pero por desgracia, muy pocas se llevan a cabo. El título del libro lo define bien, puesto que la educación aprisiona un tesoro que, se podría decir claramente, no sabemos realmente lo valiosa que es. La humanidad está desarrollando actualmente una “nueva” educación, la cual debemos entre todos encaminarla hacia un futuro positivo y prometedor ya que supondría una mejora notablemente en todos los aspectos de la vida y a nivel mundial. Al día siguiente le encontraron tumbado junto a una manzana mordida que estaba envenenada con arsénico. Steve Jobs, que era muy fan de Alan Turing, se cree que homenajeó al padre de la informática poniendo como símbolo de Apple esta fruta a la que le falta un bocado.31 ago. 2015 "Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana cada uno. Una de las personas que mas admiro en la vida es Albert Einstein, no solo por su intelecto sino que por su filosofía de la vida. A continuación una lista de 10 frases de su autoría, que creo que muchos encontrarán extremadamente interesantes, fascinantes y sabias (traduzco del Inglés). 1. "Alguien que nunca ha cometido errores nunca trató de hacer algo nuevo." - En otras palabras, la mayoría de las personas nunca prueba cosas nuevas por temer a fracasar. El fracaso no es algo a que temer. Por lo general los perdedores aprenden mas de ganar que los mismos ganadores. Nuestros errores nos dan oportunidad de aprender y crecer. 2. "La educación es lo que sobra después que a uno se le olvida lo que aprendió en la escuela." Es decir, la educación es lo que uno aprende sobre la marcha de la vida, y no los simples detalles que uno memoriza en un momento determinado. 3. "Soy lo suficiente artista como para dibujar de mi imaginación. La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado. La imaginación envuelve al mundo." 4. "El secreto de la creatividad es saber esconder tus fuentes." - En el contexto en donde Einstein dijo esto quiso decir que aunque somos influenciados por otras grandes personas, en el momento de subir a un escenario debemos dejar atrás a esas personas y convertirnos en un individuo único y original, que aprende diferentes valores de diferentes personas. 5. "El valor de un hombre debe medirse por lo que da y no por lo que recibe. No trates de convertirte en un hombre de éxito sino en un hombre de valores." 6. "Existen dos maneras de vivir: Puedes vivir como si nada es un milagro, o puedes vivir como si todo es un milagro." - Con esto quiso decir que cuando nada es un milagro que tu obtienes el poder de hacer lo que sea sin límites. Y cuando todo es un milagro, te detienes a apreciar hasta la más pequeña de todas las cosas bellas del mundo. El pensar de ambas maneras te dará un vida productiva y feliz. 7. "Cuando me examino a mí mismo y mis métodos de pensar, llego a la conclusión que el don de la fantasía ha significado más para mí que cualquier otro talento para pensar positivo y abstractamente." - Es decir, el soñar sobre todas las cosas que puedes lograr en la vida es la clave para una vida llena de positivismo. Deja que tu imaginación te lleve por todo tipo de senderos y crea al mundo en el que desearías vivir. 8. "Para ser un miembro inmaculado de un rebaño de ovejas, uno debe, sobre todas las cosas, primero ser una oveja." - Con esto quiso decir que si deseas ser un empresario exitoso, debes empezar tu propio negocio inmediatamente. El solo desear serlo, mientras le tienes miedo a las consecuencias no va a ayudar. Lo mismo aplica para todo: Para ganar un partido uno debe primero y ante todo que jugar el partido. 9. "Debes aprender las reglas del juego. Y después debes jugar mejor que todo el mundo." - En otras palabras, haz el mejor trabajo posible que puedas, como si tu vida dependiera de ello, y después que no tengas contra quien competir, solo te tendrás a ti mismo contra quien competir. En ese momento, mejora lo mejor que hayas logrado. 10. "Lo importante de todo es nunca dejar de hacerte preguntas. La curiosidad tiene su propia razón de existir." - Con esto Einstein quiso decir que las personas inteligentes preguntan. No dejes de hacer preguntas a ti mismo y a otros para encontrar soluciones, pues esto te ayudará obtener conocimientos y analizar tu crecimiento en todos los caminos de la vida. Escaramujo Silvio Rodríguez Por qué la tierra es mi casa? Por qué la noche es oscura? Por qué la luna es blancura que engorda como adelgaza? Por qué una estrella se enlaza con otra, como un dibujo? Y por qué el escaramujo es de la rosa y del mar? Yo vivo de preguntar: saber no puede ser lujo. El agua hirviente en puchero suelta un ánima que sube a disolverse en la nube que luego será aguacero. Niño soy tan preguntero, tan comilón del acervo, que marchito si le pierdo una contesta a mi pecho. Si saber no es un derecho, seguro sera un izquierdo. Yo vine para preguntar flor y reflujo. Soy de la rosa y de la mar, como el escaramujo. Soy aria, endecha, tonada, soy Mahoma, soy Lao-Tse, soy Jesucristo y Yahveh, soy la serpiente emplumada, soy la pupila asombrada que descubre como apunta, soy todo lo que se junta para vivir y soñar. Soy el destino del mar, soy un niño que pregunta. Yo vine para preguntar flor y reflujo. Soy de la rosa y de la mar, como el escaramujo. Autores de la canción: SILVIO RODRIGUEZ DOMINGUEZ El Necio Silvio Rodriguez Para no hacer de mi ícono pedazos Para salvarme entre únicos e impares Para cederme un lugar en su parnaso Para darme un rinconcito en sus altares Me vienen a convidar a arrepentirme Me vienen a convidar a que no pierda Mi vienen a convidar a indefinirme Me vienen a convidar a tanta mierda Yo no se lo que es el destino Caminando fui lo que fui Allá Dios, que será divino Yo me muero como viví Yo quiero seguir jugando a lo perdido Yo quiero ser a la zurda más que diestro Yo quiero hacer un congreso del unido Yo quiero rezar a fondo un hijo nuestro Dirán que pasó de moda la locura Dirán que la gente es mala y no merece Más yo partiré soñando travesuras (Acaso multiplicar panes y peces) Yo no se lo que es el destino Caminando fui lo que fui Allá Dios, que será divino Yo me muero como viví Dicen que me arrastrarán por sobre rocas Cuando la revolución se venga abajo Que machacarán mis manos y mi boca Que me arrancarán los ojos y el badajo Será que la necedad parió conmigo La necedad de lo que hoy resulta necio La necedad de asumir al enemigo La necedad de vivir sin tener precio Yo no se lo que es el destino Caminando fui lo que fui Allá Dios, que será divino Yo me muero como viví “If you have an apple and I have an apple and we exchange these apples then you and I will still each have one apple. But if you have an idea and I have an idea and we exchange these ideas, then each of us will have two ideas.” ― George Bernard Shaw Banda sonora de tu jubilación El Secreto de la vida (Valderrama y Luis Pastor) El pasado ya no vuelve /Los dias están contados La vida es un plazo breve/No te quedes ahí sentado El demonio no se lleve/ ni lo bueno ni lo malo No envidies lqa suerte ajena/ Ni tengas miedo a vivir rompe todas las cadenas / que te impiden ser feliz Ama con las manos llenas/y nunca pienses en ti Que el secreto de la vida/está en vivir a compás pues las penas y alegrias/igual que vienen se van Tengo los besos contados / por eso escribo y escribo voy construyendo un pasado/ con cada instante que vivo Y si pierdo lo ganado/ ya ganaré lo perdido No pienses en el mañana/ que el que espera desespera Y lo que tenga que ser/ será quieras o no quiera
El Defensor del Pueblo se niega a investigar la tortura en el Estado español
Diversas organizaciones sociales denuncian que la institución mantiene su negativa a elaborar un informe extraordinario sobre la violencia policial y carcelaria pese a las evidencias.
El Defensor del Pueblo del Gobierno español rechazó la solicitud de 13 organizaciones de derechos humanos para elaborar un informe extraordinario sobre la práctica de la tortura en el Estado español, según denunciaron la semana pasada las entidades impulsoras de la iniciativa. En una reunión mantenida el pasado 10 de abril, la institución declinó ejercer la competencia prevista en el artículo 32.2 de su Ley Orgánica, que le permite dirigirse a las Cortes Generales ante hechos de especial gravedad. El titular de la institución argumentó que su cargo como Alto Comisionado le impide realizar actuaciones que conlleven «alguna forma de incidencia política» y que no puede «conminar o dar órdenes a las Cortes».
Los colectivos solicitantes, entre los que figuran Argituz, Iridia, la Asociación Libre de la Abogacía (ALA) y La Comuna, entre otros, trasladaron al Defensor su preocupación por la impunidad que rodea a estos delitos. Según la documentación aportada, la tortura se produjo de forma «sistemática» en el pasado reciente y persiste hoy con una frecuencia «más que esporádica». Las organizaciones recordaron que el Instituto Vasco de Criminología ha acreditado al menos 4.311 casos solo en la Comunidad Autónoma Vasca y otros 1.068 en Nafarroa entre 1960 y 2014, aunque estiman que la cifra real podría ascender hasta los 20.000 casos.
Durante el encuentro, el Defensor del Pueblo alegó que para realizar dicho informe necesitaría que el Congreso de los Diputados se lo encomendara y contar con los «medios adecuados». Asimismo, remitió a los portavoces de la sociedad civil a otras instancias como la Fiscalía de Sala de Derechos Humanos y Memoria Democrática o la Comisión de la Verdad. Esta postura institucional choca con las denuncias de los colectivos, quienes señalan la vigencia de mecanismos que favorecen el maltrato, como la detención incomunicada prevista en el artículo 509 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Las organizaciones critican que el estamento político y jurídico ha venido «negando, acallando o minimizando» estas prácticas. Frente a la tesis oficial de que «no existen sentencias», los informes del propio Defensor revelan una media de 50 funcionarios condenados anualmente por tortura o delitos contra la integridad en los últimos quince años. Además, recordaron que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado al Estado español en 13 ocasiones por violar el artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, referido a la prohibición de la tortura y los tratos inhumanos.
Tras la negativa de la institución, los colectivos firmantes han hecho un llamamiento a la movilización de las los movimientos sociales para exigir justicia, reconocimiento y reparación para las víctimas. La iniciativa busca romper el bloqueo sobre los más de 5.000 testimonios documentados que, según el Comité de Derechos Humanos de la ONU, no han sido objeto de investigación alguna por parte de las autoridades españolas. La nota emitida por las organizaciones destaca que el perfil actual de las víctimas de la violencia policial ha virado mayoritariamente hacia las personas migrantes.
El Defensor del Pueblo del Gobierno español rechazó la solicitud de 13 organizaciones de derechos humanos para elaborar un informe extraordinario sobre la práctica de la tortura en el Estado español, según denunciaron la semana pasada las entidades impulsoras de la iniciativa. En una reunión mantenida el pasado 10 de abril, la institución declinó ejercer la competencia prevista en el artículo 32.2 de su Ley Orgánica, que le permite dirigirse a las Cortes Generales ante hechos de especial gravedad. El titular de la institución argumentó que su cargo como Alto Comisionado le impide realizar actuaciones que conlleven «alguna forma de incidencia política» y que no puede «conminar o dar órdenes a las Cortes».
Los colectivos solicitantes, entre los que figuran Argituz, Iridia, la Asociación Libre de la Abogacía (ALA) y La Comuna, entre otros, trasladaron al Defensor su preocupación por la impunidad que rodea a estos delitos. Según la documentación aportada, la tortura se produjo de forma «sistemática» en el pasado reciente y persiste hoy con una frecuencia «más que esporádica». Las organizaciones recordaron que el Instituto Vasco de Criminología ha acreditado al menos 4.311 casos solo en la Comunidad Autónoma Vasca y otros 1.068 en Nafarroa entre 1960 y 2014, aunque estiman que la cifra real podría ascender hasta los 20.000 casos.
Durante el encuentro, el Defensor del Pueblo alegó que para realizar dicho informe necesitaría que el Congreso de los Diputados se lo encomendara y contar con los «medios adecuados». Asimismo, remitió a los portavoces de la sociedad civil a otras instancias como la Fiscalía de Sala de Derechos Humanos y Memoria Democrática o la Comisión de la Verdad. Esta postura institucional choca con las denuncias de los colectivos, quienes señalan la vigencia de mecanismos que favorecen el maltrato, como la detención incomunicada prevista en el artículo 509 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Las organizaciones critican que el estamento político y jurídico ha venido «negando, acallando o minimizando» estas prácticas. Frente a la tesis oficial de que «no existen sentencias», los informes del propio Defensor revelan una media de 50 funcionarios condenados anualmente por tortura o delitos contra la integridad en los últimos quince años. Además, recordaron que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado al Estado español en 13 ocasiones por violar el artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, referido a la prohibición de la tortura y los tratos inhumanos.
Tras la negativa de la institución, los colectivos firmantes han hecho un llamamiento a la movilización de las los movimientos sociales para exigir justicia, reconocimiento y reparación para las víctimas. La iniciativa busca romper el bloqueo sobre los más de 5.000 testimonios documentados que, según el Comité de Derechos Humanos de la ONU, no han sido objeto de investigación alguna por parte de las autoridades españolas. La nota emitida por las organizaciones destaca que el perfil actual de las víctimas de la violencia policial ha virado mayoritariamente hacia las personas migrantes.
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El brillante Louis Pasteur, más allá de la pasteurización

Fuente de la imagen,THINKSTOCK
Fecha de publicación
Pocas personas han salvado más vidas que Louis Pasteur.
Las vacunas que desarrolló han protegido a millones.
Al entender que los gérmenes causan enfermedades revolucionó la atención médica.
Y encontró nuevas formas para hacer que los alimentos que consumimos no nos hicieran daño.
Definitivamente, Pasteur fue un químico que cambió nuestra interpretación de la biología en forma fundamental. Pero además, al examinar paso a paso su vida, se hace evidente que estuvo a la vanguardia de una nueva rama de la ciencia: la microbiología.
27 de diciembre de 1822
El artista que se volvió químico
Louis Pasteur era el hijo de un sargento de las guerras napoleónicas, que creció amando apasionadamente a su nativa Francia.
Pasó su niñez en el macizo del Jura, en el este de Francia.
No se destacó como alumno y era un apasionado del dibujo y la pintura. De niño, hizo una serie de retratos de su familia que revelan un buen ojo para la precisión y los detalles.
Sus profesores alentaron ese lado artístico, pero su padre consideraba que pintar era una indulgencia: lo que importaba era el trabajo sólido escolar, así que Pasteur estudiaba con tesón.
1848
Un descubrimiento asombroso sobre los pilares de la vida
Pasteur empezó su carrera en química con un empleo en la Universidad de Estrasburgo y pronto hizo un descubrimiento revolucionario: demostró que moléculas idénticas podían existir como imágenes espejo (o versiones "zurdas" y "diestras").
Notó que las moléculas producidas por los seres vivos siempre eran zurdas.
El descubrimiento fue un avance fundamental para la microbiología, que apuntaló el desarrollo moderno de las medicinas y hasta nuestra comprensión del ADN.
A los 25 años de edad, Pasteur ya había hecho lo que se puede considerar como su contribución más profunda a la ciencia.
1859
Desmiente una teoría sostenida desde los tiempos de Aristóteles Louis Pasteur Fuente de la imagen,SPL Pie de foto,
Con sólo caldo probó que lo que se había creído por dos milenios no era cierto. Los conocimientos de química le ayudaron a Pasteur a resolver una de las más grandes cuestiones de la biología del siglo XIX.
Durante 2.000 años la gente había creído que la vida aparecía espontáneamente, de manera que -por ejemplo- las pulgas salían del polvo y los gusanos de la carne muerta. Además, que las enfermedades brotaban de adentro del cuerpo, cuando los humores se desequilibraban.
Pasteur finalmente comprobó que esa teoría era errada por medio de un elegante experimento: expuso un caldo recién hervido al aire, pero con filtros, para que no pasara nada más que el aire limpio, y nada creció en el caldo.
Demostró que la comida se pudría debido a la contaminación de los microbios que estaban en el aire. Y argumentó que estos podían causar enfermedades.
Esa "teoría de microbiana de la enfermedad" fue controvertida, entre otras razones porque Pasteur no era un médico sino un químico, pero llevó al desarrollo de antisépticos y cambió la asistencia médica para siempre.
1863
Inventa la pasteurización
Louis Pasteur investigando la fermentación Fuente de la imagen, SPL Pie de foto,
Louis Pasteur investigando la fermentación. Pasteur se había dado a conocer con la teoría microbiana. Fue entonces cuando Napoleón III lo consultó debido a un problema complejo que tenía la industria vinícola francesa.
El buen vino francés era muy apreciado en toda Europa. Pero los productores estaban perdiendo dinero cuando las botellas se dañaban en tránsito.
Pasteur se dio cuenta de que eso se debía a la contaminación, pero si se hervía el vino para matar a las bacterias, sabía horrible.
En una serie de cuidadosos experimentos, Pasteur descubrió que calentar el vino a 55º, mataba a las bacterias sin arruinar el sabor.
Ese proceso, que después se conoció como la pasteurización, salvó a la industria vinícola y consolidó la fama de Pasteur.
Hoy en día es usada extensamente para evitar que la comida se contamine.
1865
Rescata la industria de la seda
La industria de la seda estaba en una crisis causada por una misteriosa enfermedad que atacaba al gusano de la seda.
Así que sus representantes recurrieron al eminente científico, quien protestó diciendo que nunca había tocado a un gusano de la seda en su vida. No obstante, tomó la oportunidad de investigar el papel que jugaban los organismos microscópicos en la enfermedad.
Le dedicó seis años al estudio, en el que lo asistió su esposa Marie, quien criaba los gusanos para los experimentos.
Entendió que la infección era transmitida por parásitos y demostró que los gusanos infectados debían ser aislados y destruidos.
Gracias a sus consejos, la industria de la seda sobrevivió, lo que implicó otro impulso para la economía francesa.
1868
Tragedias personales
A los 45 años, Pasteur sufrió un derrame que paralizó parcialmente su lado izquierdo. Sus colegas montaron un laboratorio móvil para que pudiera trabajar en su lecho de enfermo.
Pasteur tenía cinco hijos, pero sólo dos sobrevivieron la infancia.
Esa dedicación era una característica de Pasteur, quien se sumergía en el trabajo cuando tenía que enfrentar pérdidas personales.
Vivió en una era en la que los niños a menudo morían de enfermedades infecciosas.
En 1859, perdió a su hija por tifoidea, un mal causado por comida y bebida sucia. En 1865, su segunda hija murió de la misma enfermedad. Otra hija pereció debido a un tumor en 1866.
La tragedia familiar fue el marco de su lucha contra la enfermedad.
1879
Una observación casual en el gallinero
Las nuevas ideas de Pasteur sobre las enfermedades infecciosas lo llevaron a él y su cada vez más grande equipo a estudiar el cólera del pollo.
Fue entonces cuando hizo otro descubrimiento histórico.
Pollos Fuente de la imagen, Getty Pie de foto,
Con los pollos, encontró la manera de crear vacunas en el laboratorio. Tras estar ausente durante un mes de su laboratorio, Pasteur les inyectó a sus pollos un viejo cultivo de bacterias.
Las aves se enfermaron, pero no murieron como se esperaba.
Además, se volvieron inmunes a la enfermedad.
Pasteur se dio cuenta de que las cepas debilitadas de una enfermedad podían ayudar a que los animales desarrollaran inmunidad contra ellas.
Un siglo antes, Edward Jenner había descubierto que el virus de la viruela bovina protegía contra la viruela.
Pasteur había encontrado la manera de crear vacunas en el laboratorio.
Fue un momento crucial en la lucha contra las enfermedades infecciosas.
1881
Ensayos con la vacuna contra ántrax Ántrax Fuente de la imagen, THINKSTOCK Pie de foto, El antrax mataba a humanos y animales por igual. El ántrax era fatal para los humanos y podía arrasar con poblaciones enteras de animales de granja.
Quien pudiera prevenir la enfermedad no sólo salvaría vidas, sino que también se haría rico.
El doctor alemán Robert Koch ya había encontrado la bacteria causaba el mal; Pasteur anunció que había descubierto la vacuna e inmunizó con éxito 31 animales, aunque estudios recientes de sus libretas de anotaciones han revelado que exageró sobre cuánto del trabajo era original y suyo: lo que hizo fue prestarse de los estudios de otros.
1885
Vacuna a un niño contra la rabia Louis Pasteur en su laboratorio - grabado Fuente de la imagen, Getty Pie de foto,
Louis Pasteur en su laboratorio. Grabado de 1880. Aquel año concentró su atención en la rabia, una enfermedad mortal con síntomas horribles que causa una muerte lenta y dolorosa.
Pasteur había ensayado una vacuna en perros, pero le preocupaba hacerlo en humanos.
Se enfrentó a ese dilema con Joseph Meister, un niño al que lo había mordido un animal rabioso.
No estaba seguro de que Joseph desarrollaría la versión humana de la rabia, pero ensayó el tratamiento de todas maneras.
Joseph sobrevivió.
El primer ensayo en humanos de una vacuna artificial fue otro hito, aunque cuando Pasteur escribió sobre sus experimentos después, volvió a exagerar, diciendo que había hecho más pruebas en animales de los que había hecho en realidad.
1888
Fundan el Instituto Pasteur Louis Pasteur Fuente de la imagen, THINKSTOCK Pie de foto,
Así apareció en la revista Vanity Fair poco antes de la fundación del instituto. La gente estaba desesperada porque la inocularan contra la rabia. Si Pasteur quería satisfacer esa demanda y continuar con sus investigaciones sobre nuevos tratamientos, requería de ayuda.
Por ello, hizo un llamado internacional para que le donaran fondos y estableció una organización de caridad, el Instituto Pasteur, cuyo propósito era continuar la investigación sobre las enfermedades infecciosas.
La labor que empezó a hacer el instituto salvó muchas vidas.
La expansión económica y colonial francesa dependía de la habilidad para combatir nuevos males, así que se abrieron sucursales del Instituto en colonias francesas como Senegal y Costa Marfil.
1888
Pasteur abre el camino a la erradicación de difteria
Uno de los primeros éxitos del Instituto Pasteur fue un avance en la lucha contra la difteria, una gran amenaza a la vida de los niños.
Dos de los primeros científicos que Pasteur contrató fueron sus antiguos asistentes Emile Roux y Alexandre Yersin.
Los dos hombres identificaron cómo la difteria causaba la enfermedad inundando el cuerpo con toxinas.
Ese trabajo fue clave para encontrar un tratamiento y eventualmente una vacuna.
La lucha contra la difteria es una de las grandes historias exitosas de la medicina: hoy en día, alrededor del 85% de los niños de todo el mundo son inmunizados.
A través del trabajo de científicos como Roux y Yersin, el legado de Pasteur perdurará.
Cripta en el Instituto Pasteur en París. Fuente de la imagen, SPL Pie de foto,
Cripta en el Instituto Pasteur en París. 28 de septiembre 1895
Pasteur muere
Suplemento especial de un diario, tras su muerte Fuente de la imagen, THINKSTOCK Pie de foto,
Suplemento especial de un diario, tras su muerte. Pasteur continuó dirigiendo el Instituto en París, pero su salud se fue deteriorando.
Tras otro derrame, su parálisis empeoró.
Murió a los 72 años de edad.
Francia lo trató como un héroe nacional. Fue enterrado en la catedral de Notre-Dame.
El año siguiente trasladaron sus restos a una cripta construida especialmente en el Instituto Pasteur.
Su esposa fue enterrada a su lado cuando murió en 1910.
Hoy en día, Pasteur es recordado como uno de los fundadores de la medicina preventiva.
El trabajo que empezó sigue salvando millones de vidas en todo el mundo.
lunes, 6 de julio de 2026
6 antiguas tecnologías que desconcertaron a la ciencia moderna (y aún son difíciles de replicar)

Fuente de la imagen,Getty Images
Secretos perdidos, misterios imposibles, saberes olvidados... ciertos logros tecnológicos dejaron perplejas a generaciones enteras durante siglos.
Incluso cuando la ciencia moderna comenzó a explicarlos, no disminuyó el asombro ante la sofisticación de lo que distintas culturas desarrollaron.
Todo mediante prueba y error, observación minuciosa y oficio transmitido de mano en mano, hasta dar con soluciones que funcionaban de maravilla.
Desde una copa deslumbrante hasta construcciones que resisten terremotos y la corrosidad del agua marina, pasando por esferas de oro inexplicables, hojas metálicas 'aguadas' y colores siempre vivos.
Todo muestra un conocimiento refinado que tardamos siglos en traducir al lenguaje científico moderno.
He aquí algunos de esos ejemplos de técnicas admirables, varias en algún momento olvidadas, pero casi todas ya decifradas.
Entenderlas nos dejó con más respeto aún por los artesanos, arquitectos y químicos que las inventaron.
La copa de Licurgo - siglo IV d.C.

Fuente de la imagen,© The Trustees of the British Museum
La copa de Liturgo está en el British Museum, descrita como "la pieza de vidrio más espectacular del período, con decoración abundante, que se sabe haya existido".
Así nomás, llama la atención.
La copa de vidrio está cubierta con diversas escenas que representan la muerte de Licurgo, el rey de los edones en Tracia, tallada a partir de una sola pieza de vidrio, con una estructura externa con hojas de vid caladas que parece flotar alrededor del vaso.
Conocidas como diatreta, eran artículos de lujo que requerían un nivel de precisión, tiempo y destreza excepcionales para fabricarlas sin romper el vidrio en el proceso.
Pocas sobrevivieron y entre ellas la de Licurgo sobresale, no sólo por su estado de conservación sino por su decoración figurativa compleja.
Pero lo extraordinario sucede si cambias la iluminación.
Si la luz está del mismo lado que quien mira la copa, se ve verde; pero si la luz está al otro lado y atraviesa el vidrio hacia el observador, se ve roja.
Copa para beber; de vidrio rojo; cubierta con diversas escenas que representan la muerte del rey Licurgo; el borde está adornado con una banda de plata dorada con motivos de hojas, además de una base de plata dorada con hojas de vid caladas.

Fuente de la imagen,© The Trustees of the British Museum
La misma copa, de color rojo intenso.
Ese comportamiento ante la luz, reflejada o transmitida, fue un gran enigma hasta que a finales del siglo XX investigadores del Museo Británico, usando microscopía electrónica, descubrieron el motivo.
El vidrio contiene nanopartículas de oro y plata dispersas de forma increíblemente uniforme.
El efecto se llama resonancia de plasmones superficiales: las nanopartículas absorben y dispersan distintas longitudes de onda de luz según el ángulo de incidencia.
Investigadores en óptica y biomedicina hoy aprovechan ese fenómeno.
La hipótesis académica más aceptada es que los romanos llegaron a este resultado introduciendo pequeñas cantidades de oro y plata en el vidrio y que el proceso de enfriamiento lento, en condiciones concretas, generaba esas partículas tan finas.
El control técnico era tan extremadamente delicado y difícil de reproducir que el saber se perdió.
La granulación de oro etrusca - siglos VII – IV a.C.
Cuentas etruscas de oro, meandro ornamentado con granulación.
Ese comportamiento ante la luz, reflejada o transmitida, fue un gran enigma hasta que a finales del siglo XX investigadores del Museo Británico, usando microscopía electrónica, descubrieron el motivo.
El vidrio contiene nanopartículas de oro y plata dispersas de forma increíblemente uniforme.
El efecto se llama resonancia de plasmones superficiales: las nanopartículas absorben y dispersan distintas longitudes de onda de luz según el ángulo de incidencia.
Investigadores en óptica y biomedicina hoy aprovechan ese fenómeno.
La hipótesis académica más aceptada es que los romanos llegaron a este resultado introduciendo pequeñas cantidades de oro y plata en el vidrio y que el proceso de enfriamiento lento, en condiciones concretas, generaba esas partículas tan finas.
El control técnico era tan extremadamente delicado y difícil de reproducir que el saber se perdió.
La granulación de oro etrusca - siglos VII – IV a.C.
Cuentas etruscas de oro, meandro ornamentado con granulación.

Si miras una joya etrusca de cerca, verás superficies cubiertas de cientos -a veces miles- de minúsculas bolitas de oro, de menos de medio milímetro de diámetro, dispuestas con una regularidad y una precisión impresionante.
No hay costuras visibles. No hay soldaduras que deformen las esferas. Simplemente están ahí, pegadas con una limpieza técnica que hizo que durante siglos nadie entendiera cómo.
La respuesta sólo llegó en el siglo XX, cuando gracias a la arqueometalurgia experimental empezó a consolidarse la comprensión del logro de este efecto.
La explicación moderna más aceptada es que los orfebres etruscos trabajaban las piezas uniendo oro con oro a muy baja temperatura; el precioso metal se fundía consigo mismo sin llegar a derretirse del todo.
Colocaban diminutas esferas sobre la superficie y las fijaban con una mezcla casi invisible de sales de cobre y un aglutinante orgánico. Luego, al calentar la pieza en el horno, el cobre permitía que los puntos de contacto se soldaran entre sí sin que el oro llegara a fundirse por completo.
Así, cada bolita quedaba perfecta y en su sitio. Elegante, sutil, efectivo.
La distancia entre conocer el principio y ejecutarlo con la maestría etrusca es, sin embargo, considerable. Varios estudios en publicaciones como Archaeometry y Studies in Conservation documentan lo que los joyeros modernos que han intentado replicarlo describen como un reto formidable.
El control de temperatura, la uniformidad de las esferas, la consistencia del aglutinante, la disposición de cientos de puntos de contacto simultáneos: cada variable importa.
Los orfebres etruscos perfeccionaron este arte durante generaciones, y lograban producir esas obras maestras con hornos de carbón y herramientas de bronce.
El pigmento azul maya - siglos IX – XVI d.C.
Mural que muestra actividades en tierra y agua, con barcos, animales, casas, personas
No hay costuras visibles. No hay soldaduras que deformen las esferas. Simplemente están ahí, pegadas con una limpieza técnica que hizo que durante siglos nadie entendiera cómo.
La respuesta sólo llegó en el siglo XX, cuando gracias a la arqueometalurgia experimental empezó a consolidarse la comprensión del logro de este efecto.
La explicación moderna más aceptada es que los orfebres etruscos trabajaban las piezas uniendo oro con oro a muy baja temperatura; el precioso metal se fundía consigo mismo sin llegar a derretirse del todo.
Colocaban diminutas esferas sobre la superficie y las fijaban con una mezcla casi invisible de sales de cobre y un aglutinante orgánico. Luego, al calentar la pieza en el horno, el cobre permitía que los puntos de contacto se soldaran entre sí sin que el oro llegara a fundirse por completo.
Así, cada bolita quedaba perfecta y en su sitio. Elegante, sutil, efectivo.
La distancia entre conocer el principio y ejecutarlo con la maestría etrusca es, sin embargo, considerable. Varios estudios en publicaciones como Archaeometry y Studies in Conservation documentan lo que los joyeros modernos que han intentado replicarlo describen como un reto formidable.
El control de temperatura, la uniformidad de las esferas, la consistencia del aglutinante, la disposición de cientos de puntos de contacto simultáneos: cada variable importa.
Los orfebres etruscos perfeccionaron este arte durante generaciones, y lograban producir esas obras maestras con hornos de carbón y herramientas de bronce.
El pigmento azul maya - siglos IX – XVI d.C.
Mural que muestra actividades en tierra y agua, con barcos, animales, casas, personas

Fuente de la imagen,Getty Images
El azul maya es uno de los pigmentos más resistentes que se conocen.
Murales pintados hace más de mil años en Chichén Itzá, Bonampak o Cacaxtla mantienen su color con una vividez que desafía el tiempo, la humedad tropical, los ácidos y los álcalis.
Análisis modernos descubrieron que se trata de una combinación de índigo -el tinte orgánico extraído de la planta Indigofera suffruticosa- con paligorskita, una arcilla fibrosa con una estructura porosa particular. El índigo queda atrapado en los canales de la arcilla, protegido del entorno.
La composición básica del pigmento se conoce desde hace décadas y, desde al menos 1990, varios grupos de investigación han logrado réplicas aproximadas en laboratorios.
Pero "aproximado" no es lo mismo que "idéntico", y el reto está en que la extraordinaria estabilidad del azul maya depende de detalles finos en la interacción entre el tinte y la arcilla a escala molecular.
La investigación actual se centra en comprender con precisión cómo se organiza el índigo dentro de la estructura de la paligorskita y qué factores mineralógicos influyen en su estabilidad, incluyendo el tipo de arcilla utilizada.
Estudios recientes publicados en Journal of Cultural Heritage y Applied Clay Science siguen refinando este modelo, especialmente en lo relativo a estas interacciones a escala nanométrica, que aún no están completamente caracterizadas.
Más allá de la química, algunos investigadores señalan textos y representaciones iconográficas que sugieren que la preparación del azul maya tenía lugar en contextos rituales, asociada al copal y al incienso.
De ser así, la producción del hermoso y perdurable azul maya no era solo técnica, sino también simbólica.
El concreto romano - siglos II a.C. – II d.C.
Imágen del interior del Panteón de Roma

Fuente de la imagen,Getty Images
Si algo es un hecho sólido es que el hormigón romano dura milenios. No hay más que ver el Panteón, ese magnífico "templo de todos los dioses", con la cúpula de hormigón no reforzado más grande del mundo, que ha estado en pie desde el año 125 d.C.
Pero quizás aún más impresionante es lo que ocurre bajo el mar.
Muelles y estructuras portuarias del Imperio sobreviven sumergidos en el Mediterráneo, mostrando una durabilidad excepcional en ambientes marinos, mientras que el hormigón moderno se deteriora en pocas décadas en esas mismas condiciones.
El mecanismo fue esquivo durante mucho tiempo porque el concreto romano no se parece al moderno, que usa cemento Portland, un material obtenido al calentar caliza y arcillas a altísimas temperaturas, generando resistencia en poco tiempo.
En contraste, el hormigón romano desarrollaba sus propiedades más lentamente, a veces durante siglos, y utilizaba puzolana, la ceniza volcánica que los romanos obtenían principalmente de la región de Pozzuoli, mezclada con cal y, en el caso de las estructuras portuarias, agua de mar.
Durante décadas, los investigadores sabían cuáles eran los ingredientes pero no terminaban de entender el resultado.
Entre finales del siglo XX y las primeras décadas de nuestro siglo, equipos de universidades y centros de investigación realizaron una serie de estudios que fueron ayudando a completar el cuadro.
Resulta que la interacción a largo plazo entre la cal, la ceniza volcánica y el agua de mar favorece la formación de nuevos minerales, como la tobermorita. y otras fases cristalinas, que pueden rellenar microfisuras continuamente.
El hormigón se autorefuerza. No es una metáfora: los cristales crecen físicamente dentro de las grietas y las van sellando.
Esto ha sido verificado experimentalmente y documentado en estudios recientes, incluyendo trabajos publicados en Science Advances.
El material ya ha sido replicado en laboratorio. El obstáculo para adoptarlo a escala industrial no es solo técnico, sino también logístico y económico, pues requiere ceniza volcánica específica y procesos distintos a los habituales en la industria de la construcción moderna.
Acero de Damasco - siglos III – XVIII d.C.
Hojas de acero de Damasco con distintos patrones

Fuente de la imagen,Getty Images
El acero de Damasco es legendario.
En el Medioevo se decía que las espadas forjadas con él podían hasta cortar un pañuelo de seda en el aire.
Eran reconocibles por su característico patrón ondulado en la superficie, que se convirtió en su marca distintiva, y destacaban por una combinación excepcional de dureza, capacidad de corte y elasticidad que evitaba que se rompieran.
Aunque se le conoce como acero de Damasco, su origen estaba mucho más al este, en Asia del Sur, donde hábiles artesanos metalúrgicos elaboraban el material del cual estaban hechas.
Era un acero de altísimo contenido en carbono conocido como wootz.
Lo hacían metiendo hierro y una fuente de carbono -como plantas o madera- dentro de un crisol que luego sellaban y calentaban hasta que todo se fundiera por completo.
Así, el metal se licuaba completamente, el carbono se distribuía homogéneamente, y al enfriarse lentamente, se formaban estructuras internas extremadamente finas.
Lingotes de ese acero viajaban a través de redes comerciales hacia Medio Oriente, donde forjadores especializados los transformaban en esas espadas y dagas de gran prestigio.
La técnica se perdió hacia el siglo XVIII, probablemente, según la literatura especializada, debido a una combinación de factores, entre ellos que se agotaran los yacimientos específicos del hierro indio que era su materia prima. Sin ese mineral con su perfil exacto de impurezas, la magia dejaba de funcionar.
En la década de 1980, los metalúrgicos estadounidenses Oleg D. Sherby y Jeffrey Wadsworth (Universidad de Stanford) propusieron una explicación experimental del acero de Damasco.
Mostraron que sus características podían reproducirse con aceros modernos de alto carbono, que durante el enfriamiento desarrollan patrones ondulados similares.
A partir de este y otros trabajos, el misterio dejó de serlo en su funcionamiento general, aunque no en todos sus detalles históricos.
Hoy existen aceros modernos capaces de igualar o incluso superar el rendimiento de corte del acero de Damasco, no de borrar la imagen de una espada forjada con maestría cortando un delicado pañuelo de seda en pleno vuelo.
La mampostería poligonal inca - siglos XV – XVI d.C.
Un muro de piedra tallada, de gran complejidad, con doce puntos angulares, se encuentra en una calle de Cuzco, Perú

Fuente de la imagen,Getty Images
Detalle de un muro de piedra tallada de Cuzco, Perú. La piedra central cuenta con 12 puntos angulares.
La mampostería inca desafía la intuición. Bloques de piedra de varias toneladas encajan entre sí con una precisión tal que no cabe ni una hoja de papel entre ellos.
No hay mortero. No hay cemento. Solo piedra contra piedra, ajustada con una exactitud que parece imposible para una civilización sin hierro, sin rueda funcional para transporte pesado y sin herramientas modernas.
En lugares como Sacsayhuamán o Machu Picchu, los muros no solo encajan: resisten. Han sobrevivido a siglos de terremotos que derribaron construcciones coloniales mucho más recientes.
Las piedras no son uniformes ni rectangulares; son irregulares, con múltiples caras que encajan entre sí como un rompecabezas tridimensional.
Durante mucho tiempo, la pregunta fue inevitable: ¿Cómo lograron ese nivel de precisión?
La respuesta, documentada en detalle por el arquitecto e investigador Jean-Pierre Protzen en un artículo de 1985 en el Journal of the Society of Architectural Historians, es a la vez sencilla y humana: martillos de piedra dura, un proceso sistemático de prueba y error, y abrasión progresiva.
Los incas trabajaban cada bloque de forma individual: tallaban una cara, la colocaban contra la piedra adyacente para ver dónde había contacto, marcaban los puntos altos, los reducían, y repetían, hasta lograr un ajuste perfecto.
Protzen lo demostró de manera práctica: replicó el proceso personalmente en el campo, con herramientas similares a las que habrían usado los canteros incas.
Aunque no hay un secreto oculto en el sentido tecnológico, sí hay algo que hoy resulta difícil de replicar a escala: el nivel de precisión y tiempo invertido por miles de trabajadores organizados en un sistema de mita, durante años o décadas, con un conocimiento del territorio y la piedra acumulado a lo largo de generaciones.
No hay mortero. No hay cemento. Solo piedra contra piedra, ajustada con una exactitud que parece imposible para una civilización sin hierro, sin rueda funcional para transporte pesado y sin herramientas modernas.
En lugares como Sacsayhuamán o Machu Picchu, los muros no solo encajan: resisten. Han sobrevivido a siglos de terremotos que derribaron construcciones coloniales mucho más recientes.
Las piedras no son uniformes ni rectangulares; son irregulares, con múltiples caras que encajan entre sí como un rompecabezas tridimensional.
Durante mucho tiempo, la pregunta fue inevitable: ¿Cómo lograron ese nivel de precisión?
La respuesta, documentada en detalle por el arquitecto e investigador Jean-Pierre Protzen en un artículo de 1985 en el Journal of the Society of Architectural Historians, es a la vez sencilla y humana: martillos de piedra dura, un proceso sistemático de prueba y error, y abrasión progresiva.
Los incas trabajaban cada bloque de forma individual: tallaban una cara, la colocaban contra la piedra adyacente para ver dónde había contacto, marcaban los puntos altos, los reducían, y repetían, hasta lograr un ajuste perfecto.
Protzen lo demostró de manera práctica: replicó el proceso personalmente en el campo, con herramientas similares a las que habrían usado los canteros incas.
Aunque no hay un secreto oculto en el sentido tecnológico, sí hay algo que hoy resulta difícil de replicar a escala: el nivel de precisión y tiempo invertido por miles de trabajadores organizados en un sistema de mita, durante años o décadas, con un conocimiento del territorio y la piedra acumulado a lo largo de generaciones.
domingo, 5 de julio de 2026
El hombre de las tres des. Lo más llamativo es que no tenga que devolver hasta el último céntimo de lo robado. De ahí la ‘d’ de disfruta. Ahora puede el señor De Aldama disfrutar del dinero público pagándose unas divertidas y lujosas vacaciones
El descrédito de la justicia no procede de sus críticos sino de los motivos que generan las críticas. El pueblo no deja de creer en la justicia por lo que se dice de ella sino por lo que hacen quienes propician esos análisis, muchas veces irrebatibles. Resulta muy poco democrático decir que no se debe criticar a los jueces. ¿Son infalibles? ¿Son por naturaleza honestos? Más bien diría que lo democrático es criticar a los jueces. De manera rigurosa, claro está. ¿No se puede criticar al ejecutivo y al legislativo? ¿No se los critica de manera feroz? Incluidos los jueces que, por ejemplo, se manifestaron contra la ley de amnistía.
Se puede (y se debe) criticar que unos hechos se juzguen y otros de mayor gravedad se queden sin juzgar; se puede (y se debe) criticar el manejo de los tiempos, cuando hay prisa para iniciar el proceso de unos casos mientras otros se eternizan o avanzan al paso de las tortugas; se puede (y se debe) criticar que la instrucción de unos casos sea extremadamente rigurosa y en otros sea una ridícula chapuza; se puede (y se debe) criticar que las medidas cautelares sean duras para unos y blandas para otros; se puede (y se debe) criticar que unas sentencias estén construidas con pruebas fehacientes y rigurosamente redactadas y otras no tengan fundamento alguno; se puede (y se debe) criticar que la pena sea en unos casos máxima y en otros mucho más indulgente.
Y cuando en estas seis dimensiones la actuación de la justicia se produzca de forma casi automática en contra o a favor de los mismos cabe deducir que hay un sesgo inadmisible, una actuación parcial, una actitud deliberada de beneficiar a unos y de perjudicar a otros. Y es lo que está sucediendo con la justicia en nuestro país. Lo sabe muy bien la izquierda.
Víctor de Aldama es el hombre de las tres des. La primera de es la del verbo delinquir. De hecho él fue el número uno de la trama, aunque pretendió endosarle (sin prueba alguna) ese número a quien considera su enemigo número uno. Según sus palabras, Sánchez era el número 1, de él dependían jerárquicamente el 2 y el 3 (Ábalos y Koldo) y él asumía un modesto número 4, la pieza más débil de la trama. Y no era así. Claro que no era así. Él maniobraba a su antojo con la anuencia de Ábalos y Koldo. Y no ha aportado ni una sola prueba que acredite que Sánchez era el número 1. ¿Ha informado con veracidad o ha mentido en su beneficio? El señor Aldama salió de la cárcel para ofrecer pruebas pero, casualmente, de este importante organigrama él no aportó ninguna. Él se embolsó tres millones setecientos mil euros de la venta de las mascarillas, una importante comisión que se fraguó en un momento en el que la población sufría una pandemia devastadora.
No me olvido de los delitos de José Luis Ábalos y de Koldo García. Repruebo sin paliativos el abuso de confianza que supone en una democracia que los políticos elegidos por la ciudadanía para administrar sus bienes acaben dilapidándolos de forma torticera. Y lo que más me duele es que una vez aparecidas pruebas irrefutables no acaben reconociendo su deslealtad y pidiendo perdón.
La segunda ‘d’ del señor De Aldama es la del verbo delatar. Este ya declarado delincuente sale de la cárcel para colaborar con la justicia. Se libra de la cárcel muy indignado contra Pedro Sánchez porque le había llamado lo que realmente era: presunto delincuente. Y amenaza por activa y por pasiva con pruebas contundentes contra él. Pruebas que no han aparecido. Por eso la gran pretensión de Aldama no ha podido hacerse realidad. Pedro Sánchez sigue en la Moncloa, muy a su pesar. Bueno, a su pesar y al de algunos jueces que compartían y comparten su deseo. A.adie se le oculta que Víctor de Aldama ha realizado su tarea de colaborador con una proyección mediática activa y entusiasta. Ha concedido entrevistas, ha acudido a manifestaciones, ha buscado notoriedad y se ha convertido en un paladín de la oposición.
No sé en qué ha sido decisiva la colaboración del empresario con la justicia. Lo digo porque muchas de las pruebas que ha aportado ya estaban en poder de la UCO. Y otras que había anunciado a bombo y platillo no han aparecido y, en algunos casos, ha mentido de forma descarada como acabo de comentar al hablar del organigrama de la trama criminal.
Y voy a la tercera de. Es la inicial del verbo disfrutar. La jugada le ha salido perfecta. Le han condenado a cuatro años y medio de cárcel de los cuales no tendrá que cumplir ni un solo día. Más le vale. Porque dentro de la cárcel a quien fuera se le llama colaborador de la justicia se le califica de chivato desleal.
Dice que le ha encantado la sentencia. Cómo no. Ábalos y Koldo consideran la suya exagerada. No solo ellos, muchos pensamos en la dureza excesiva de esos 24 años de Ábalos y 19 de Koldo, sus compañeros. Por terrorismo de Estado condenaron a Barrionuevo con 10 años de prisión. ¿Qué le ha parecido al señor Aldama la sentencia de sus compañeros y otrora amigos?
Lo más llamativo, a mi juicio, es que no tenga que devolver hasta el último céntimo de lo robado. De ahí la d de disfruta. Ahora puede el señor Aldama disfrutar del dinero público pagándose unas divertidas y lujosas vacaciones.
Le ha parecido tan atractiva la dinámica delatora por la que optó que no se cansa de instar a otros posibles delatores a que sigan su camino. Está llamando a la puerta de Leire Díez y de Julio Martínez para que tiren de la manta. De lo que no me cabe la menor duda es de que no le impulsa al hacerlo el amor a la justicia o el amor al pueblo sino el posible perjuicio que le podrán causar a su enemigo. Si le importase el pueblo no le habría esquilmado y ahora le hubiera devuelto todo lo robado. Allá él con su conciencia. Ser un informante no le quita una letra a su condición de maleante y de delincuente.
La magnitud de la recompensa es un aliciente magnífico para captar delatores. Pensar que Ábalos, Koldo y Aldama eran compañeros de trama y comparar la suerte final que han tenido lleva a sorpresa y asombro. 24 (o 19) años de cárcel frente a plena libertad disfrutando del dinero.
No es fácil discernir qué sentimientos le llevan al delincuente a convertirse en un colaborador/delator. ¿Es la generosidad o es el egoísmo? ¿Es el arrepentimiento o es el interés? Creo que si se hubiera arrepentido el ladrón, devolvería hasta el último céntimo, aunque no se lo exigieran. Pero no lo hará. Solo devolverá lo exigido. Por eso me inclino a pensar que se trata de una reacción al lema de ‘sálvese el que pueda’. Primero traicionó a los ciudadanos y luego traicionó a sus colegas.
Podemos imaginar a este individuo en una playa paradisíaca a gastos pagados con el dinero robado mientras se ríe de sus amigos reclusos que quizás vieron hinchada su sentencia gracias a un regalito informativo de su colega.
No sé hasta qué punto la democracia se enriquece y se fortalece con el comportamiento de estos personajes. Primero delinquen, luego delatan y finalmente disfrutan. Mientras tanto, los compañeros de faena son castigados, encarcelados y maldecidos. Cuesta ver a Aldama empoderado y convertido en el faro moral de la derecha española.
Alguien le ha pretendido comparar con los arrepentidos de la mafia. Pues anda, que no hay diferencia. Muchos han acabado convertidos en cenizas por la reacción de sus exjefes y excompañeros. El señor Aldama presume de que mucha gente le da las gracias y le felicita por lo que ha hecho (por lo que ha hecho delatando, claro). No nos dice que a esos que le felicitan por las delaciones les ha robado parte del dinero para poder vivir en adelante a sus anchas. No tiene el menor embozo en decir que la sentencia le ha parecido estupenda (la suya, por supuesto). No le importa un bledo que sus colegas de trapicheo estén entre rejas durante dos décadas con una sentencia exagerada. Sobre ese tema no opina. Entiende muy bien lo que es la equidad. Los malos a la cárcel y los buenos de vacaciones pagadas. Se siente orgulloso de lo que hace y nada dice de lo que debería avergonzarse.
Al señor Aldama le gustan los micrófonos. Hace unos días concedió una entrevista a Carlos Franganillo y Ángeles Blanco en la que declaró su satisfacción por la sentencia del Tribunal Supremo en lo que a él respecta y en la que animó a José Luis Ábalos a tirar de la manta. Amenaza con presentar pruebas, se hace pasar por un honesto colaborador de la justicia, pero nada dice de su arrepentimiento ni, por supuesto, de la devolución de todo lo robado. El señor Aldama quiere que se haga justicia para todos los demás. Para él quiere indulgencia, benevolencia y perdón. Y, si de paso, consigue que castiguen a algunos inocentes a quienes odia fervientemente, mejor que mejor. Menudo pájaro.
El Adarve, Miguel Ángel Santos Guerra
Se puede (y se debe) criticar que unos hechos se juzguen y otros de mayor gravedad se queden sin juzgar; se puede (y se debe) criticar el manejo de los tiempos, cuando hay prisa para iniciar el proceso de unos casos mientras otros se eternizan o avanzan al paso de las tortugas; se puede (y se debe) criticar que la instrucción de unos casos sea extremadamente rigurosa y en otros sea una ridícula chapuza; se puede (y se debe) criticar que las medidas cautelares sean duras para unos y blandas para otros; se puede (y se debe) criticar que unas sentencias estén construidas con pruebas fehacientes y rigurosamente redactadas y otras no tengan fundamento alguno; se puede (y se debe) criticar que la pena sea en unos casos máxima y en otros mucho más indulgente.
Y cuando en estas seis dimensiones la actuación de la justicia se produzca de forma casi automática en contra o a favor de los mismos cabe deducir que hay un sesgo inadmisible, una actuación parcial, una actitud deliberada de beneficiar a unos y de perjudicar a otros. Y es lo que está sucediendo con la justicia en nuestro país. Lo sabe muy bien la izquierda.
Víctor de Aldama es el hombre de las tres des. La primera de es la del verbo delinquir. De hecho él fue el número uno de la trama, aunque pretendió endosarle (sin prueba alguna) ese número a quien considera su enemigo número uno. Según sus palabras, Sánchez era el número 1, de él dependían jerárquicamente el 2 y el 3 (Ábalos y Koldo) y él asumía un modesto número 4, la pieza más débil de la trama. Y no era así. Claro que no era así. Él maniobraba a su antojo con la anuencia de Ábalos y Koldo. Y no ha aportado ni una sola prueba que acredite que Sánchez era el número 1. ¿Ha informado con veracidad o ha mentido en su beneficio? El señor Aldama salió de la cárcel para ofrecer pruebas pero, casualmente, de este importante organigrama él no aportó ninguna. Él se embolsó tres millones setecientos mil euros de la venta de las mascarillas, una importante comisión que se fraguó en un momento en el que la población sufría una pandemia devastadora.
No me olvido de los delitos de José Luis Ábalos y de Koldo García. Repruebo sin paliativos el abuso de confianza que supone en una democracia que los políticos elegidos por la ciudadanía para administrar sus bienes acaben dilapidándolos de forma torticera. Y lo que más me duele es que una vez aparecidas pruebas irrefutables no acaben reconociendo su deslealtad y pidiendo perdón.
La segunda ‘d’ del señor De Aldama es la del verbo delatar. Este ya declarado delincuente sale de la cárcel para colaborar con la justicia. Se libra de la cárcel muy indignado contra Pedro Sánchez porque le había llamado lo que realmente era: presunto delincuente. Y amenaza por activa y por pasiva con pruebas contundentes contra él. Pruebas que no han aparecido. Por eso la gran pretensión de Aldama no ha podido hacerse realidad. Pedro Sánchez sigue en la Moncloa, muy a su pesar. Bueno, a su pesar y al de algunos jueces que compartían y comparten su deseo. A.adie se le oculta que Víctor de Aldama ha realizado su tarea de colaborador con una proyección mediática activa y entusiasta. Ha concedido entrevistas, ha acudido a manifestaciones, ha buscado notoriedad y se ha convertido en un paladín de la oposición.
No sé en qué ha sido decisiva la colaboración del empresario con la justicia. Lo digo porque muchas de las pruebas que ha aportado ya estaban en poder de la UCO. Y otras que había anunciado a bombo y platillo no han aparecido y, en algunos casos, ha mentido de forma descarada como acabo de comentar al hablar del organigrama de la trama criminal.
Y voy a la tercera de. Es la inicial del verbo disfrutar. La jugada le ha salido perfecta. Le han condenado a cuatro años y medio de cárcel de los cuales no tendrá que cumplir ni un solo día. Más le vale. Porque dentro de la cárcel a quien fuera se le llama colaborador de la justicia se le califica de chivato desleal.
Dice que le ha encantado la sentencia. Cómo no. Ábalos y Koldo consideran la suya exagerada. No solo ellos, muchos pensamos en la dureza excesiva de esos 24 años de Ábalos y 19 de Koldo, sus compañeros. Por terrorismo de Estado condenaron a Barrionuevo con 10 años de prisión. ¿Qué le ha parecido al señor Aldama la sentencia de sus compañeros y otrora amigos?
Lo más llamativo, a mi juicio, es que no tenga que devolver hasta el último céntimo de lo robado. De ahí la d de disfruta. Ahora puede el señor Aldama disfrutar del dinero público pagándose unas divertidas y lujosas vacaciones.
Le ha parecido tan atractiva la dinámica delatora por la que optó que no se cansa de instar a otros posibles delatores a que sigan su camino. Está llamando a la puerta de Leire Díez y de Julio Martínez para que tiren de la manta. De lo que no me cabe la menor duda es de que no le impulsa al hacerlo el amor a la justicia o el amor al pueblo sino el posible perjuicio que le podrán causar a su enemigo. Si le importase el pueblo no le habría esquilmado y ahora le hubiera devuelto todo lo robado. Allá él con su conciencia. Ser un informante no le quita una letra a su condición de maleante y de delincuente.
La magnitud de la recompensa es un aliciente magnífico para captar delatores. Pensar que Ábalos, Koldo y Aldama eran compañeros de trama y comparar la suerte final que han tenido lleva a sorpresa y asombro. 24 (o 19) años de cárcel frente a plena libertad disfrutando del dinero.
No es fácil discernir qué sentimientos le llevan al delincuente a convertirse en un colaborador/delator. ¿Es la generosidad o es el egoísmo? ¿Es el arrepentimiento o es el interés? Creo que si se hubiera arrepentido el ladrón, devolvería hasta el último céntimo, aunque no se lo exigieran. Pero no lo hará. Solo devolverá lo exigido. Por eso me inclino a pensar que se trata de una reacción al lema de ‘sálvese el que pueda’. Primero traicionó a los ciudadanos y luego traicionó a sus colegas.
Podemos imaginar a este individuo en una playa paradisíaca a gastos pagados con el dinero robado mientras se ríe de sus amigos reclusos que quizás vieron hinchada su sentencia gracias a un regalito informativo de su colega.
No sé hasta qué punto la democracia se enriquece y se fortalece con el comportamiento de estos personajes. Primero delinquen, luego delatan y finalmente disfrutan. Mientras tanto, los compañeros de faena son castigados, encarcelados y maldecidos. Cuesta ver a Aldama empoderado y convertido en el faro moral de la derecha española.
Alguien le ha pretendido comparar con los arrepentidos de la mafia. Pues anda, que no hay diferencia. Muchos han acabado convertidos en cenizas por la reacción de sus exjefes y excompañeros. El señor Aldama presume de que mucha gente le da las gracias y le felicita por lo que ha hecho (por lo que ha hecho delatando, claro). No nos dice que a esos que le felicitan por las delaciones les ha robado parte del dinero para poder vivir en adelante a sus anchas. No tiene el menor embozo en decir que la sentencia le ha parecido estupenda (la suya, por supuesto). No le importa un bledo que sus colegas de trapicheo estén entre rejas durante dos décadas con una sentencia exagerada. Sobre ese tema no opina. Entiende muy bien lo que es la equidad. Los malos a la cárcel y los buenos de vacaciones pagadas. Se siente orgulloso de lo que hace y nada dice de lo que debería avergonzarse.
Al señor Aldama le gustan los micrófonos. Hace unos días concedió una entrevista a Carlos Franganillo y Ángeles Blanco en la que declaró su satisfacción por la sentencia del Tribunal Supremo en lo que a él respecta y en la que animó a José Luis Ábalos a tirar de la manta. Amenaza con presentar pruebas, se hace pasar por un honesto colaborador de la justicia, pero nada dice de su arrepentimiento ni, por supuesto, de la devolución de todo lo robado. El señor Aldama quiere que se haga justicia para todos los demás. Para él quiere indulgencia, benevolencia y perdón. Y, si de paso, consigue que castiguen a algunos inocentes a quienes odia fervientemente, mejor que mejor. Menudo pájaro.
El Adarve, Miguel Ángel Santos Guerra
Los amnésicos
En el libro Los amnésicos. Historia de una familia europea, la periodista Géraldine Schwarz revisa, a partir de la experiencia de su propia familia, el papel que jugaron en el genocidio nazi los Mitläufer, es decir, la mayoría de personas alemanas que “se dejaron llevar por la corriente” y acumularon las pequeñas cobardías e indiferencias que crearon las condiciones para que se cometiesen crímenes de Estado brutales. Sin la suma de aquellas participaciones y complicidades infinitesimales, Hitler no hubiera podido perpetrar el Holocausto contra las personas judías, el Samudaripen contra el Pueblo Gitano y Sinti o las masacres contra disidentes sexuales o políticos.
Schwarz afirma que el propio führer era consciente de que necesitaba esa corriente afín y tanteó con cierta regularidad a su pueblo para ver hasta dónde podía llegar, dónde se encontraba el umbral de lo intolerable.
La periodista relata que la primera deportación de personas judías organizada en Alemania tuvo lugar en octubre de 1940, en la región en la que vivía su abuelo. 6.500 personas fueron deportadas a plena luz del día y de forma visible, guardando, eso sí, unos mínimos. Se utilizó un tren de pasajeros –y no de mercancías como se haría después– y se evitaron las exhibiciones públicas de violencia.

Schwarz afirma que el propio führer era consciente de que necesitaba esa corriente afín y tanteó con cierta regularidad a su pueblo para ver hasta dónde podía llegar, dónde se encontraba el umbral de lo intolerable.
La periodista relata que la primera deportación de personas judías organizada en Alemania tuvo lugar en octubre de 1940, en la región en la que vivía su abuelo. 6.500 personas fueron deportadas a plena luz del día y de forma visible, guardando, eso sí, unos mínimos. Se utilizó un tren de pasajeros –y no de mercancías como se haría después– y se evitaron las exhibiciones públicas de violencia.

Los Amnésicos
Todo el pueblo vio cómo los deportados recorrieron el camino hasta la estación de tren. Niños llorando, ancianas agotadas, todos arrastrando maletas y algunas pertenencias, como ahora vemos en Gaza. Todo sucedió ante los ojos de un vecindario apático, incapaz de reaccionar humanamente. Dice Schwarz que cuando la información de esta deportación piloto llegó a Berlín, Hitler comprendió que el pueblo alemán estaba listo para “caminar con él”.
Poco después, un episodio demostró que las reacciones de la población eran importantes para el régimen. En 1941, la oposición de la ciudadanía y algunos obispos católicos y protestantes había conseguido poner fin a la operación Aktion T4 que perseguía el exterminio de personas con discapacidades físicas o mentales. Hitler la había puesto en marcha para purgar la raza aria de lo que consideraba vidas sin valor.
Cuando esta operación secreta ya había asesinado en las cámaras de gas a más de 70.000 personas en Alemania y Austria, Hitler tuvo que ceder ante la indignación popular y poner fin a esa dimensión del genocidio.
Para Géraldine Schwarz, este episodio demuestra dos cosas. La primera, que el nazismo no solo estaba inscrito en las élites que después de la guerra fueron sometidas a procesos de desnazificación, sino que permeaba una buena parte de la sociedad que consentía y a la que, según la periodista, se blanqueó posteriormente, revistiendo de ignorancia e incapacidad lo que había sido complicidad.
La segunda es que lo que pasa en los barrios y en los pueblos importa y puede determinar la historia en la vida concreta, que la presunción de impotencia es un pretexto que permite desresponsabilizarse de lo que sucede alrededor.
¿Qué hubiera pasado si en lugar de ir a favor de la corriente se hubiese actuado contra una política que revelaba sin tapujos la intención de acabar con pueblos enteros?
Desde hace algunos años vemos crecer actuaciones reales y performances racistas y supremacistas. Devoluciones en caliente, detenciones e identificaciones constantes, discursos en torno a la prioridad nacional, afirmaciones y contrafirmaciones sobre la nacionalidad, promesas de que las ayudas y servicios públicos que se quieren desmantelar para todos serán solo para los de aquí…
¿Y si se trata de tanteos para comprobar hasta dónde podemos llegar, cuál es el umbral de tolerancia, si hay una masa crítica de Mitläufer que se sumen a la corriente?
Hace unos días, en un partido amistoso entre la selección de España y la de Egipto, una parte del público que se encontraba en las gradas del estadio de Cornellá berreó cuando sonaba el himno de Egipto y coreó canciones ofensivas hacia las creencias que suponían que tenían los miembros del otro equipo.
En un sueño bonito, los jugadores locales se hubiesen marchado del campo. Se hubiesen negado a jugar delante de esa afición. Porque no puede haber un partido amistoso con ese clima y no se puede legitimar como afición a quienes se comportan de esa forma.
Pero no se vio esa reacción entre los jugadores, a pesar de que, incluso un miembro del propio equipo, estaba afectado por los ataques. Qué buen rollo dará compartir desnudez en el vestuario y tener que llamar compañeros a los mismos que fueron incapaces de hacer un gesto minimísimo.
La realidad construida y sobreexpuesta en muchos medios de comunicación y redes sociales es abrumadora. También lo fue en la Alemania nazi cuando, a la vez que se ensayaban las deportaciones, la propaganda mediática se empleaba a fondo.
Se trata de adoctrinar a la población para que las deseadas deportaciones y las exhibiciones de crueldad lleguen a convertir a la mayor parte de las personas en cómplices medio asustados y medio convencidos. Hoy, los discursos construyen meticulosamente el miedo hacia los menores que llegaron sin sus padres, hacia las cuidadoras, las cocineras, los trabajadores de la construcción, las jornaleras del campo o simplemente hacia la gente que se busca la vida… Los discursos de odio intentan conseguir esa suma de cobardías y temores que hagan tolerable la deshumanización.
Hace unas semanas una persona negra, Serigne Mbayé, fue abordada por la policía mientras metía las llaves en la puerta de su propia casa. En una de las varias versiones que la policía dio sobre lo que había pasado, decía que buscaban un delincuente e identificaron a un sospechoso que merodeaba por la zona. Porque la policía sabe que las personas racializadas no pasean por las calles de su barrio. Merodean y son sospechosas hasta cuando vuelven a casa.
Todas hemos visto las imágenes. A través de ellas nos hemos asomado a lo que le pasa a muchas personas todos los días. La cuestión es que, en esta ocasión, los vecinos y vecinas del bloque salieron a tratar de impedir la detención, siendo al final ellos mismos detenidos. CTXT publicó algunos artículos en los que quienes habían vivido la situación la contaban.
Una amiga que vive en el edificio me dijo que a algunos se los llevaron en calcetines. Estaban en casa y salieron como estaban, sin pensarlo. Con la coleta a medio hacer y la ropa de andar por casa. En calcetines. Pero Serigne Mbayé no se fue solo.
Pocos días después, y tras algunas movilizaciones contra algunos centros de acogida de menores no acompañados en Cantabria, un grupo de chavales de un instituto tocaban en la puerta del centro de acogida e hicieron una única, humana y radical pregunta. ¿Bajáis a jugar al fútbol con nosotros?
Los menores estaban a punto de salir de excursión, pero la suspendieron y jugaron un partido de verdad amistoso. Juntos, jugaron el mejor fútbol, el de equipo, el de compañeros. Sin una equipación plagada de anuncios publicitarios, sin botas con tacos de hierro. Solo un balón y un montón de chavales en zapatillas.
En CTXT queremos recoger la historia de las vidas concretas que acogen. La de quienes permanecen vigilantes y no se detienen ni a ponerse los zapatos. La de quienes defienden la convivencia siempre compleja pero viable. La de quienes no dejan de mirar a Gaza, ni a Cuba, ni al Congo, ni a su vecina. La de quienes no quieren dejarse llevar por la corriente. La de quienes no quieren ser Mitläufer.
Así, en calcetines.
Todo el pueblo vio cómo los deportados recorrieron el camino hasta la estación de tren. Niños llorando, ancianas agotadas, todos arrastrando maletas y algunas pertenencias, como ahora vemos en Gaza. Todo sucedió ante los ojos de un vecindario apático, incapaz de reaccionar humanamente. Dice Schwarz que cuando la información de esta deportación piloto llegó a Berlín, Hitler comprendió que el pueblo alemán estaba listo para “caminar con él”.
Poco después, un episodio demostró que las reacciones de la población eran importantes para el régimen. En 1941, la oposición de la ciudadanía y algunos obispos católicos y protestantes había conseguido poner fin a la operación Aktion T4 que perseguía el exterminio de personas con discapacidades físicas o mentales. Hitler la había puesto en marcha para purgar la raza aria de lo que consideraba vidas sin valor.
Cuando esta operación secreta ya había asesinado en las cámaras de gas a más de 70.000 personas en Alemania y Austria, Hitler tuvo que ceder ante la indignación popular y poner fin a esa dimensión del genocidio.
Para Géraldine Schwarz, este episodio demuestra dos cosas. La primera, que el nazismo no solo estaba inscrito en las élites que después de la guerra fueron sometidas a procesos de desnazificación, sino que permeaba una buena parte de la sociedad que consentía y a la que, según la periodista, se blanqueó posteriormente, revistiendo de ignorancia e incapacidad lo que había sido complicidad.
La segunda es que lo que pasa en los barrios y en los pueblos importa y puede determinar la historia en la vida concreta, que la presunción de impotencia es un pretexto que permite desresponsabilizarse de lo que sucede alrededor.
¿Qué hubiera pasado si en lugar de ir a favor de la corriente se hubiese actuado contra una política que revelaba sin tapujos la intención de acabar con pueblos enteros?
Desde hace algunos años vemos crecer actuaciones reales y performances racistas y supremacistas. Devoluciones en caliente, detenciones e identificaciones constantes, discursos en torno a la prioridad nacional, afirmaciones y contrafirmaciones sobre la nacionalidad, promesas de que las ayudas y servicios públicos que se quieren desmantelar para todos serán solo para los de aquí…
¿Y si se trata de tanteos para comprobar hasta dónde podemos llegar, cuál es el umbral de tolerancia, si hay una masa crítica de Mitläufer que se sumen a la corriente?
Hace unos días, en un partido amistoso entre la selección de España y la de Egipto, una parte del público que se encontraba en las gradas del estadio de Cornellá berreó cuando sonaba el himno de Egipto y coreó canciones ofensivas hacia las creencias que suponían que tenían los miembros del otro equipo.
En un sueño bonito, los jugadores locales se hubiesen marchado del campo. Se hubiesen negado a jugar delante de esa afición. Porque no puede haber un partido amistoso con ese clima y no se puede legitimar como afición a quienes se comportan de esa forma.
Pero no se vio esa reacción entre los jugadores, a pesar de que, incluso un miembro del propio equipo, estaba afectado por los ataques. Qué buen rollo dará compartir desnudez en el vestuario y tener que llamar compañeros a los mismos que fueron incapaces de hacer un gesto minimísimo.
La realidad construida y sobreexpuesta en muchos medios de comunicación y redes sociales es abrumadora. También lo fue en la Alemania nazi cuando, a la vez que se ensayaban las deportaciones, la propaganda mediática se empleaba a fondo.
Se trata de adoctrinar a la población para que las deseadas deportaciones y las exhibiciones de crueldad lleguen a convertir a la mayor parte de las personas en cómplices medio asustados y medio convencidos. Hoy, los discursos construyen meticulosamente el miedo hacia los menores que llegaron sin sus padres, hacia las cuidadoras, las cocineras, los trabajadores de la construcción, las jornaleras del campo o simplemente hacia la gente que se busca la vida… Los discursos de odio intentan conseguir esa suma de cobardías y temores que hagan tolerable la deshumanización.
Hace unas semanas una persona negra, Serigne Mbayé, fue abordada por la policía mientras metía las llaves en la puerta de su propia casa. En una de las varias versiones que la policía dio sobre lo que había pasado, decía que buscaban un delincuente e identificaron a un sospechoso que merodeaba por la zona. Porque la policía sabe que las personas racializadas no pasean por las calles de su barrio. Merodean y son sospechosas hasta cuando vuelven a casa.
Todas hemos visto las imágenes. A través de ellas nos hemos asomado a lo que le pasa a muchas personas todos los días. La cuestión es que, en esta ocasión, los vecinos y vecinas del bloque salieron a tratar de impedir la detención, siendo al final ellos mismos detenidos. CTXT publicó algunos artículos en los que quienes habían vivido la situación la contaban.
Una amiga que vive en el edificio me dijo que a algunos se los llevaron en calcetines. Estaban en casa y salieron como estaban, sin pensarlo. Con la coleta a medio hacer y la ropa de andar por casa. En calcetines. Pero Serigne Mbayé no se fue solo.
Pocos días después, y tras algunas movilizaciones contra algunos centros de acogida de menores no acompañados en Cantabria, un grupo de chavales de un instituto tocaban en la puerta del centro de acogida e hicieron una única, humana y radical pregunta. ¿Bajáis a jugar al fútbol con nosotros?
Los menores estaban a punto de salir de excursión, pero la suspendieron y jugaron un partido de verdad amistoso. Juntos, jugaron el mejor fútbol, el de equipo, el de compañeros. Sin una equipación plagada de anuncios publicitarios, sin botas con tacos de hierro. Solo un balón y un montón de chavales en zapatillas.
En CTXT queremos recoger la historia de las vidas concretas que acogen. La de quienes permanecen vigilantes y no se detienen ni a ponerse los zapatos. La de quienes defienden la convivencia siempre compleja pero viable. La de quienes no dejan de mirar a Gaza, ni a Cuba, ni al Congo, ni a su vecina. La de quienes no quieren dejarse llevar por la corriente. La de quienes no quieren ser Mitläufer.
Así, en calcetines.
sábado, 4 de julio de 2026
"El romance de Genji", la primera novela del mundo escrita hace más de mil años (y el misterio sobre su autora)

Fuente de la imagen,Getty Images
¿Recuerdas esos cuentos que empezaban diciendo: "Érase una vez, hace mucho, mucho tiempo, en un reino lejano..."? Pues este es uno de ellos, sólo que no es un cuento.
Sucedió hace unos mil años y ese lugar lejano era Japón, remoto incluso para sus vecinos pues, en el año 894, se aisló del resto del mundo.
En ese entonces, las culturas de todo el mundo intercambiaban bienes y difundían nuevas ideas y creencias. Japón lo había hecho durante los dos siglos anteriores, especialmente con China, pero ese año optó por interrumpir todo contacto con el mundo exterior.
La isla se retrajo en sí misma durante varios siglos, y desarrolló su propia cultura.
Dentro de esa burbuja había otra burbuja: la corte de Kioto del período Heian (794 a 1185), donde cada aspecto de la vida se fue refinando sin cesar en pos de un placer cada vez más sofisticado.
"Una característica distintiva de la cultura japonesa medieval es su extrema estetización, que convertía la belleza en una especie de culto, abarcando todo en la vida cotidiana, no solo objetos como espejos, palillos o lo que fuera, sino la vida misma", le dijo a la BBC el novelista y experto en cultura japonesa, Ian Buruma.
Como cualquier sociedad aristocrática, la corte de Kioto estaba altamente ritualizada, "pero posiblemente la aristocracia del período Heian fue más allá que cualquier otra cultura, anterior o posterior".
"La gente se comunicaba escribiendo poesía y organizaban concursos de oler incienso; eran expertos en todo tipo de actividad estética, incluyendo las relaciones entre hombres y mujeres".
Y esas mujeres desempeñaron un papel cultural clave.
Aunque el idioma chino clásico siguió siendo en gran parte patrimonio de los hombres, sirviendo como lengua del gobierno, las mujeres de la corte fueron pioneras en el uso de un sistema silábico para escribir japonés, conocido como hiragana o, en su época, 'onnade', que significa 'mano de mujer'.
Al escribir en el lenguaje vernáculo y cotidiano, las mujeres podían expresarse muy elocuentemente, y así produjeron diarios literarios y obras que cautivarían a generaciones posteriores de japoneses.
Página con dibujo y otra con escritura. Fuente de la imagen, Getty Images Pie de foto,
Páginas de "El romance de Genji" impresas en Japón, alrededor de 1620.
Gracias a ellas, conocemos exquisitos detalles de la vida en ese mundo hermético de la corte de Heian.
Y una de esas cortesanas escribió una obra maestra: Genji Monogatari (que suele traducirse como "El romance de Genji"), que data de principios del siglo XI y relata las hazañas de un príncipe llamado Hikaru Genji o Genji el Resplandeciente.
«Desde que Genji era niño, su extraordinaria belleza asombraba a todos los que lo veían.
»Se temía que, al crecer hasta la edad adulta, esa belleza se vería afectada. Al contrario. Estaba más guapo que nunca.
»Si te hablara de sus maravillosos encantos y logros, probablemente pensarías que soy inusualmente prejuiciosa a su favor.
»Sin embargo, a todos les parecía que no había arte ni pasatiempo en el que no mostrara la misma maravillosa destreza.»
La dama que creó al príncipe
El nombre real de la autora de "El romance de Genji" se desconoce pues, en esa corte japonesa de hace mil años, no se consideraba de buena educación dirigirse a las personas por su nombre, y el de las hijas no era habitualmente registrado.
Por ello, pasó a la historia con el apelativo Murasaki Shikibu.
Se sabe, sin embargo, que nació alrededor del año 973 en la capital imperial, Kioto, en una familia culta y aristocrática pero de rama menor.
Por ser niña, no recibió una educación formal, más bien la escuchó de lejos.
Su hermano estudiaba para una carrera al servicio de la corte imperial, lo que significaba sumergirse en clásicos chinos de historia y literatura, junto a textos budistas y obras japonesas.
Un método de estudio popular era leer en voz alta, y su curiosa e inteligente hermana escuchó con atención, cuenta en el programa radial The Essay de la BBC el historiador cultural Christopher Harding.
Murasaki contó que cuando su padre se dio cuenta de cuánto conocimiento había absorbido, lamentó que no fuera hombre.
El Príncipe Genji y una dama, mientras que la luna llena se refleja en los campos de arroz. Fuente de la imagen, Getty Images Pie de foto,
El príncipe Genji y una dama, mientras que la luna llena se refleja en los campos de arroz.
Aunque aprendió mucho más de lo que solía ser normal para una mujer, Murasaki quizá nunca habría empezado a escribir de no ser por la pronta muerte de su marido cuando ella aún no tenía ni 30 años.
Más tarde recordaría que la invadió el miedo de que su vida a partir de entonces sería poco más que soledad y aburrimiento.
"Existía día a día apáticamente, fijándome en las flores, en los pájaros, en el canto, en cómo cambian los cielos de estación en estación, en la Luna, en la escarcha y la nieve, haciendo poco más que registrar el paso del tiempo", escribiría en su diario.
"La idea de mi soledad continua era insoportable".
Fue por esa época que comenzó a escribir sobre la vida y los amores del apuesto, cortés, generoso y sofisticado Genji, algo que seguiría haciendo durante una década.
Se cree que cuando le pasó los primeros capítulos a amigos para que los comentaran, y estos circularon en la corte, llamaron la atención de la alta sociedad.
Cualesquiera que fueran las circunstancias exactas, en 1005 o 1006, Murasaki fue llamada al servicio como dama de compañía de la joven emperatriz Fujiwara no Shōshi o Akiko (nombre imperial).
El llamado le permitió dar rienda suelta a su talento al situarla en una posición privilegiada para observar la intimidad de la vida imperial y aristocrática, convirtiéndola en una comentarista de valor incalculable.
En esa sociedad bendecida con un nivel casi imposible de sofisticación, en su poesía, pasatiempos, vestimenta y comportamiento general, Murasaki era una de esas cronistas capaces de exprimir hasta el último delicioso detalle de los defectos personales y los traspiés sociales de quienes la habitaban.
Leer sus relatos sobre la vida en la corte imperial, "es asombrarse por su sofisticación" y, al mismo tiempo, sentirse cómodo allí, "gracias a la humanidad que se refleja", comenta Harding, autor de "The Japanese: A History in Twenty Lives" ('Los japoneses: una historia en veinte vidas').
Sobre ella misma, hacia el final de su diario, Murasaki escribió:
«Cada uno de nosotros es muy distinto. Algunos son seguros de sí mismos, abiertos y francos. Otros nacen pesimistas, incapaces de hallar diversión en nada.
»Yo vacilo incluso ante aquellas cosas que debería poder hacer con plena libertad, tan solo por sentir sobre mí la mirada inquisitiva de los sirvientes.
»Y cuánto más en la corte, donde tantas cosas desearía decir y, sin embargo, nadie podría comprenderlas.
»De modo que todo lo que los demás alcanzan a ver de mí no es más que una fachada.»
El príncipe de la dama
En ese entonces, las culturas de todo el mundo intercambiaban bienes y difundían nuevas ideas y creencias. Japón lo había hecho durante los dos siglos anteriores, especialmente con China, pero ese año optó por interrumpir todo contacto con el mundo exterior.
La isla se retrajo en sí misma durante varios siglos, y desarrolló su propia cultura.
Dentro de esa burbuja había otra burbuja: la corte de Kioto del período Heian (794 a 1185), donde cada aspecto de la vida se fue refinando sin cesar en pos de un placer cada vez más sofisticado.
"Una característica distintiva de la cultura japonesa medieval es su extrema estetización, que convertía la belleza en una especie de culto, abarcando todo en la vida cotidiana, no solo objetos como espejos, palillos o lo que fuera, sino la vida misma", le dijo a la BBC el novelista y experto en cultura japonesa, Ian Buruma.
Como cualquier sociedad aristocrática, la corte de Kioto estaba altamente ritualizada, "pero posiblemente la aristocracia del período Heian fue más allá que cualquier otra cultura, anterior o posterior".
"La gente se comunicaba escribiendo poesía y organizaban concursos de oler incienso; eran expertos en todo tipo de actividad estética, incluyendo las relaciones entre hombres y mujeres".
Y esas mujeres desempeñaron un papel cultural clave.
Aunque el idioma chino clásico siguió siendo en gran parte patrimonio de los hombres, sirviendo como lengua del gobierno, las mujeres de la corte fueron pioneras en el uso de un sistema silábico para escribir japonés, conocido como hiragana o, en su época, 'onnade', que significa 'mano de mujer'.
Al escribir en el lenguaje vernáculo y cotidiano, las mujeres podían expresarse muy elocuentemente, y así produjeron diarios literarios y obras que cautivarían a generaciones posteriores de japoneses.
Página con dibujo y otra con escritura. Fuente de la imagen, Getty Images Pie de foto,
Páginas de "El romance de Genji" impresas en Japón, alrededor de 1620.
Gracias a ellas, conocemos exquisitos detalles de la vida en ese mundo hermético de la corte de Heian.
Y una de esas cortesanas escribió una obra maestra: Genji Monogatari (que suele traducirse como "El romance de Genji"), que data de principios del siglo XI y relata las hazañas de un príncipe llamado Hikaru Genji o Genji el Resplandeciente.
«Desde que Genji era niño, su extraordinaria belleza asombraba a todos los que lo veían.
»Se temía que, al crecer hasta la edad adulta, esa belleza se vería afectada. Al contrario. Estaba más guapo que nunca.
»Si te hablara de sus maravillosos encantos y logros, probablemente pensarías que soy inusualmente prejuiciosa a su favor.
»Sin embargo, a todos les parecía que no había arte ni pasatiempo en el que no mostrara la misma maravillosa destreza.»
La dama que creó al príncipe
El nombre real de la autora de "El romance de Genji" se desconoce pues, en esa corte japonesa de hace mil años, no se consideraba de buena educación dirigirse a las personas por su nombre, y el de las hijas no era habitualmente registrado.
Por ello, pasó a la historia con el apelativo Murasaki Shikibu.
Se sabe, sin embargo, que nació alrededor del año 973 en la capital imperial, Kioto, en una familia culta y aristocrática pero de rama menor.
Por ser niña, no recibió una educación formal, más bien la escuchó de lejos.
Su hermano estudiaba para una carrera al servicio de la corte imperial, lo que significaba sumergirse en clásicos chinos de historia y literatura, junto a textos budistas y obras japonesas.
Un método de estudio popular era leer en voz alta, y su curiosa e inteligente hermana escuchó con atención, cuenta en el programa radial The Essay de la BBC el historiador cultural Christopher Harding.
Murasaki contó que cuando su padre se dio cuenta de cuánto conocimiento había absorbido, lamentó que no fuera hombre.
El Príncipe Genji y una dama, mientras que la luna llena se refleja en los campos de arroz. Fuente de la imagen, Getty Images Pie de foto,
El príncipe Genji y una dama, mientras que la luna llena se refleja en los campos de arroz.
Aunque aprendió mucho más de lo que solía ser normal para una mujer, Murasaki quizá nunca habría empezado a escribir de no ser por la pronta muerte de su marido cuando ella aún no tenía ni 30 años.
Más tarde recordaría que la invadió el miedo de que su vida a partir de entonces sería poco más que soledad y aburrimiento.
"Existía día a día apáticamente, fijándome en las flores, en los pájaros, en el canto, en cómo cambian los cielos de estación en estación, en la Luna, en la escarcha y la nieve, haciendo poco más que registrar el paso del tiempo", escribiría en su diario.
"La idea de mi soledad continua era insoportable".
Fue por esa época que comenzó a escribir sobre la vida y los amores del apuesto, cortés, generoso y sofisticado Genji, algo que seguiría haciendo durante una década.
Se cree que cuando le pasó los primeros capítulos a amigos para que los comentaran, y estos circularon en la corte, llamaron la atención de la alta sociedad.
Cualesquiera que fueran las circunstancias exactas, en 1005 o 1006, Murasaki fue llamada al servicio como dama de compañía de la joven emperatriz Fujiwara no Shōshi o Akiko (nombre imperial).
El llamado le permitió dar rienda suelta a su talento al situarla en una posición privilegiada para observar la intimidad de la vida imperial y aristocrática, convirtiéndola en una comentarista de valor incalculable.
En esa sociedad bendecida con un nivel casi imposible de sofisticación, en su poesía, pasatiempos, vestimenta y comportamiento general, Murasaki era una de esas cronistas capaces de exprimir hasta el último delicioso detalle de los defectos personales y los traspiés sociales de quienes la habitaban.
Leer sus relatos sobre la vida en la corte imperial, "es asombrarse por su sofisticación" y, al mismo tiempo, sentirse cómodo allí, "gracias a la humanidad que se refleja", comenta Harding, autor de "The Japanese: A History in Twenty Lives" ('Los japoneses: una historia en veinte vidas').
Sobre ella misma, hacia el final de su diario, Murasaki escribió:
«Cada uno de nosotros es muy distinto. Algunos son seguros de sí mismos, abiertos y francos. Otros nacen pesimistas, incapaces de hallar diversión en nada.
»Yo vacilo incluso ante aquellas cosas que debería poder hacer con plena libertad, tan solo por sentir sobre mí la mirada inquisitiva de los sirvientes.
»Y cuánto más en la corte, donde tantas cosas desearía decir y, sin embargo, nadie podría comprenderlas.
»De modo que todo lo que los demás alcanzan a ver de mí no es más que una fachada.»
El príncipe de la dama
El príncipe Genji en una terraza con dos mujeres.Fuente de la imagen,Getty Images Pie de foto,
El príncipe Genji en una terraza con dos mujeres (1847 - 1850).
"El romance de Genji" empieza relatando una historia profundamente triste.
"En cierto reinado había una dama de rango no muy elevado a la que el Emperador amaba más que a ninguna otra.
"Las grandes damas más encumbradas, que siempre se habían considerado con derecho exclusivo al alto lugar que ocupaban, la veían como una advenediza presuntuosa, y las de menor rango le guardaban un resentimiento aún mayor".
A pesar del amor del emperador, la carga del rencor de las otras mujeres a disposición del regente, quienes la acosan sin tregua, la enferma hasta morir, no sin antes dar a luz al resplandeciente Genji.
Lo que sigue es una trama en la que el héroe busca el amor y la felicidad, goza de popularidad en la corte y de una serie de encuentros amorosos, detenta poder, lo pierde y lo recupera, y sorprendentemente muere antes de que termine la saga.
La obra es episódica, a la manera de las novelas publicadas en forma de folletín, abarca casi 100 años, involucra a más de 400 personajes y se compone de 54 libros o episodios.
Escrita hace más de mil años y con una extensión de más de mil páginas, es uno de esos clásicos que muchos conocen pero no tantos han leído.
Sin embargo, eso no quiere decir que no haya y siga estando presente en Japón.
Aunque Murasaki sabía chino, el idioma de los eruditos, como solía ser el latín en Europa, ella escribió en japonés, y en prosa, que en esa época era denigrada: la ficción no era un género admirado.
No obstante, la monumental obra es magistral y, entretejidos en el texto, hay 795 waka -poemas de 31 sílabas- escritos por personajes para enviárselos a otros personajes, así que era difícil pasarla por alto.
Biombo y utensilios para la Ceremonia del Incienso.Fuente de la imagen,Getty Images Pie de foto,
Biombo y utensilios para la Ceremonia del Incienso. (Kubo Shunman,1757-1820).
Pocas décadas después de escrita ya era considerada como un clásico en Japón.
En Occidente, su autora será reverenciada como Homero y William Shakespeare.
Las publicaciones académicas antiguas y modernas sobre Genji no dejan de aparecer, así como traducciones al japonés moderno.
Su popularidad ha inspirado pinturas, películas, obras de teatro, danza, musicales y óperas, y ha sido base de novelas modernas y hasta comics manga.
Un largo viaje
Genji tardó mil años en llegar a Occidente, pero pocos días en encantar: la pionera traducción del británico Arthur Waley, publicada en 1925, cautivó inmediatamente a la novelista Virginia Woolf, como expresó en un ensayo publicado ese mismo año en la revista Vogue.
Le maravilló el contraste de lo que se solía escribir en la misma época en Inglaterra y las exquisitas frases de Murasaki:
«Ha llegado el verano; / ¡canta fuerte, cuco!" (poema medieval inglés);
»Entre las hojas se alzaban flores blancas, con pétalos a medio abrir, como los labios de quienes sonríen ante sus propios pensamientos» (Genji).
Y hay mucho más que deleita a Woolf, cuya pluma destila admiración por la magistral obra japonesa.
No obstante, declara que Murasaki no está "al nivel de Tolstói, Cervantes ni de los demás grandes narradores del mundo occidental".
Para Woolf, "se ha eliminado cierto elemento de horror, de terror, de sordidez", de manera que "lo tosco resulta imposible y lo grosero, impensable", y eso le resta vigor y riqueza.
Quién sabe si su opinión habría sido la misma tras leer toda la obra: cuando escribió el ensayo sólo había terminado el primero de los seis volúmenes de la traducción de Waley.
En ellos, "se escondía una trama de venganza digna de Balzac", apuntó el destacado ensayista Louis Menand en la revista The New Yorker.
Con el tiempo, otros que sí la leyeron completa se fueron dando cuenta de que se les estaba desorganizando el mundo, literalmente.
Por mucho tiempo se consideró que la historia de la novela como género empezaba en el siglo XVIII, cuando había llegado para reflejar la modernidad.
La novela narraba la vida cotidiana en lenguaje cotidiano, y en su corazón estaba la psicología individual y la interacción social.
Genji, a pesar de haber sido escrita en una sociedad feudal, religiosa y rígidamente estratificada, cumplía con esos y otros atributos.
Aunque su escenario era una corte imperial, narraba la vida cotidiana en la lengua vernácula.
Sus temas eran los de la tradición novelística: matrimonio y traición, venganza y la frenética pero elaboradamente enmascarada competencia por el estatus.
"Como cualquier novela del siglo XIX, también es un análisis de una estructura social. Es un libro que Jane Austen o Henry James podrían haber escrito", señala el experto.
Así, esa obra maestra japonesa se convirtió en una universal, y es generalmente considerada como la primera novela de la historia, así como la primera novela psicológica del mundo.
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