miércoles, 27 de mayo de 2026

Cómo el "estado hipnagógico", el momento entre el sueño y la vigilia, puede ayudarnos a ser más creativos

Una mujer durmiendo en un sofá y sobre ella nubes que representan ideas.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Expertos aseguran que en esa zona entre el sueño y la vigilia los seres humanos tienden a crear y hallar soluciones innovadoras a problemas.

La canción de los Beatles, "Yesterday", fue escrita en lo que los psicólogos llaman "estado hipnagógico". Es esa zona gris entre el sueño y la vigilia, cuando nos quedamos somnolientos en un estado semiconsciente, experimentando vívidas imágenes y sonidos mentales.

Al despertar una mañana a principios de 1965, Paul McCartney percibió una larga y compleja melodía sonando en su cabeza. Saltó de la cama, se sentó al piano y empezó a tocar la melodía.

Rápidamente encontró los acordes que acompañaban a la melodía y creó algunas frases de acompañamiento (como las llaman los compositores, antes de escribir la letra propiamente dicha) que encajaban con la música.

Le costaba creer que un sonido tan hermoso pudiera surgir espontáneamente, McCartney sospechó que estaba plagiando inconscientemente otra composición.

"Durante aproximadamente un mes fui a ver a gente del mundo de la música y les pregunté si la habían escuchado antes... Pensé que si nadie la reclamaba después de unas semanas, podría quedármela", recordó. Pero resultó ser original.

Muchos grandes descubrimientos e inventos han surgido durante el estado hipnagógico.

El físico Niels Bohr ganó el Premio Nobel porque estando semiconsciente soñó que veía el núcleo del átomo, con los electrones girando a su alrededor, al igual que el sistema solar con el sol y los planetas, y así "descubrió" la estructura del átomo.

Paul McCartney tocando en diciembre de 2024.

Paul McCartney tocando en diciembre de 2024.

Fuente de la imagen,Ricardo Rubio/Europa Press via Getty Images


Pie de foto,
El cantante británico Paul McCartney ha asegurado que el éxito "Yesterday" le surgió mientras se despertaba una mañana.

El punto óptimo

Las investigaciones han demostrado que el estado hipnagógico es un punto óptimo para la creatividad. Por ejemplo, en un estudio de 2021, los participantes en estado hipnagógico tenían tres veces más probabilidades de descubrir la "regla oculta" que podía resolver un problema matemático.

Los psicólogos asocian la creatividad con cualidades como la apertura a la experiencia y la flexibilidad cognitiva.

Otros han sugerido que la creatividad surge de la coordinación entre la red de control cognitivo del cerebro (que se encarga de la planificación y la resolución de problemas) y la red neuronal por defecto (que se asocia con la ensoñación y la divagación mental).

Sin embargo, en mi opinión, una de las teorías más importantes sobre la creatividad es una de las más antiguas, propuesta por el psicólogo británico Frederic Myers en 1881. Según Myers, las ideas y las percepciones surgen como una repentina "oleada" de una mente subliminal.

Para Myers, nuestra mente consciente es solo un pequeño segmento de nuestra mente, que incluye no solo lo que Sigmund Freud llamó el inconsciente, sino también niveles de conciencia más amplios y elevados. Las ideas pueden gestarse inconscientemente durante mucho tiempo antes de emerger a la conciencia.

Por eso, a menudo sentimos que las ideas provienen de más allá de la mente, como si nos hubieran sido regaladas. Pueden provenir de más allá de nuestra mente consciente.

Ilustración del átomo según Niels Bohr.

Ilustración del átomo según Niels Bohr.

Fuente de la imagen,Getty Images


Pie de foto,
El físico Niels Bohr le vino la estructura del átomo mientras dormía y, por ello, ganó el Nobel.

La importancia de la relajación

El estado hipnagógico es tan creativo porque, mientras oscilamos entre el sueño y la vigilia, la mente consciente apenas está activa.

Durante un breve período, nuestros límites mentales son permeables y existe la posibilidad de que percepciones e ideas creativas fluyan desde la mente subliminal.

En un sentido más general, esta es la razón por la que la creatividad suele asociarse con la relajación y la ociosidad. Cuando nos relajamos, nuestra mente consciente suele estar menos activa. A menudo, cuando estamos ocupados, nuestra mente se llena de pensamientos que parlotean, impidiendo que fluyan las ideas creativas.

Esta también es la razón por la que la meditación está fuertemente asociada con la creatividad.

Las investigaciones demuestran que la meditación promueve cualidades creativas generales, como la apertura a la experiencia y la flexibilidad cognitiva.

Pero quizás más importante aún, la meditación aquieta y suaviza la mente consciente, de modo que somos más responsables de recibir inspiración de fuera de ella.

Como señalo en mi libro "El Salto", esta es la razón por la que existe una fuerte conexión entre el despertar espiritual y la creatividad.

Una mujer durmiendo con un libro en su cuello.

Una mujer durmiendo con un libro en su cuello.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,
   Los expertos aseguran que una siesta o el relax no son una pérdida de tiempo, sino la vía para impulsar la creatividad.

Alimentando el estado hipnagógico

Las investigaciones han descubierto que alrededor del 80% de las personas han experimentado el estado hipnagógico, y que aproximadamente una cuarta parte de la población lo experimenta con regularidad. Es ligeramente más común en mujeres que en hombres.

Es más probable que ocurra al inicio del sueño, pero también puede ocurrir al despertar o durante el día si nos entra sueño y perdemos la consciencia normal.

¿Podemos usar el estado hipnagógico para potenciar nuestra creatividad? Ciertamente es posible permanecer en él, como probablemente sepas de las noches de los domingos.

Sin embargo, una de las dificultades es captar las ideas que surgen. En la somnolencia, puede que no sintamos el impulso de recordarlas. Es tentador decirnos antes de volver a dormirnos: "Esta idea es tan buena que se me quedará grabada". Pero cuando nos despertamos un rato después, la idea se ha ido.

Un teléfono sobre una mesa de noche y al lado la cama.

Un teléfono sobre una mesa de noche y al lado la cama.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,

Para evitar olvidar las ideas surgidas durante el estado hipnagógico, los expertos recomiendan dormir con el teléfono cerca o tener una libreta y bolígrafo a mano. 

No obstante, mediante el entrenamiento mental, no hay razón por la que no podamos adquirir el hábito de registrar nuestras ideas hipnagógicas.

Lo mejor es tener un bolígrafo y papel en la mesita de noche. O, para una variante más moderna, tener el teléfono junto a la cama con la aplicación de grabación abierta.

De hecho, esta es una práctica que Paul McCartney siempre ha seguido. Incluso se entrenó para escribir en la oscuridad con este fin.

También podemos usar la técnica de la "siesta consciente" para generar ideas. Siempre que el gran inventor Thomas Edison se quedaba atascado en una solución o una idea nueva, se dejaba llevar por la inconsciencia mientras sostenía una bola de metal.

Al quedarse dormido, la bola caía al suelo y lo despertaba, momento en el que a menudo descubría que había surgido una nueva perspectiva.

En términos más generales, deberíamos usar la inactividad como una forma de cultivar la creatividad.

No pienses que la siesta o el relax son una pérdida de tiempo. Lejos de ser improductivos, pueden conducir a las ideas y percepciones más inspiradoras.

*El texto original fue publicado en inglés en The Conversation. Puedes leerlo aquí.

**Steve Taylor es profesor de Psicología de la Universidad de Leeds Beckett (Reino Unido) y es autor de varios libros sobre psicología y espiritualidad.

martes, 26 de mayo de 2026

Comerse a los ricos




Fuentes: El salto [Imagen: Sancho Somalo]




En el siglo XVIII, la brutalidad del orden social aún necesitaba ser denunciada mediante la sátira para resultar visible; en el siglo XXI, la obscenidad de la desigualdad convive sin escándalo con la normalidad institucional.

Los datos del último  World Inequality Report confirman que la desigualdad económica global no solo sigue siendo extremadamente elevada, sino que se ha intensificado de manera significativa en las últimas décadas. A pesar del fuerte crecimiento de la producción y de la riqueza mundial desde finales del siglo XX, los beneficios de ese crecimiento se han concentrado de forma abrumadora en una minoría muy reducida de la población.

En la actualidad, el 10% más rico de la población mundial gana más que el 90% restante, mientras que la mitad más pobre de la población mundial capta menos del 10% del ingreso global total. La riqueza está aún más concentrada: el 10% más rico posee tres cuartas partes de la riqueza mundial, mientras que la mitad más pobre solo posee el 2%. Esta asimetría es aún más extrema en la cúspide de la distribución: el 0,001% más rico (unas decenas de miles de personas) acumula más riqueza que el 50% más pobre del mundo en su conjunto. En términos de ingresos, la brecha es igualmente pronunciada: el 10 % con mayores rentas capta más del 50% de los ingresos globales, mientras que el 50 % inferior recibe alrededor del 8%.

El informe subraya que este proceso no es coyuntural, sino estructural y de largo plazo. Desde la década de 1990, la participación del 1% más rico en la riqueza total ha aumentado de forma sostenida en la mayoría de regiones, mientras que la del 50% inferior se ha mantenido estancada o ha retrocedido. La riqueza de los multimillonarios ha crecido a tasas anuales cercanas al 7–8%, muy por encima del crecimiento medio de la renta mundial, lo que explica la aceleración de la concentración patrimonial. Este fenómeno está estrechamente vinculado a la menor progresividad de los sistemas fiscales, la reducción de los impuestos sobre el capital y la creciente importancia de las herencias en la reproducción de la desigualdad.

Las mujeres perciben el 30% de los ingresos laborales totales, a pesar de representar cerca de la mitad de la población

La desigualdad no se manifiesta únicamente en términos de ingresos y riqueza, sino que tiene un carácter claramente multidimensional. En el ámbito de la desigualdad de género, el informe muestra que, a escala global, las mujeres perciben el 30% de los ingresos laborales totales, a pesar de representar cerca de la mitad de la población y una proporción creciente de la fuerza de trabajo. Esta cifra apenas ha mejorado desde 1990, lo que indica una persistencia notable de las brechas salariales, de acceso al empleo y de segregación ocupacional.

Asimismo, el World Inequality Report pone de relieve una profunda desigualdad climática. La mitad más pobre de la población mundial es responsable de menos del 10% de las emisiones globales, mientras que el 10 % más rico genera 77%, y el 1% más rico por sí solo emite más que la mitad inferior (en términos económicos) de la humanidad. Estas diferencias no se explican solo por el consumo, sino también por la propiedad de activos intensivos en carbono, lo que vincula directamente la crisis climática con la concentración de la riqueza. Al mismo tiempo, las poblaciones con menores ingresos son las más expuestas a los efectos del calentamiento global y cuentan con menos recursos para adaptarse.

Una desigualdad tan elevada tiende a erosionar la confianza en las instituciones democráticas y a amplificar los desequilibrios territoriales y generacionales

El informe advierte de que estos niveles extremos de desigualdad tienen consecuencias económicas, sociales y políticas de gran alcance. La concentración de la riqueza limita la igualdad de oportunidades, reduce la movilidad social y debilita la capacidad de los Estados para financiar bienes públicos esenciales. Además, una desigualdad tan elevada tiende a erosionar la confianza en las instituciones democráticas y a amplificar los desequilibrios territoriales y generacionales.

El futuro
Frente a esta tendencia, el World Inequality Report insiste en que la desigualdad no es un resultado inevitable del crecimiento económico, sino el producto de decisiones políticas. El informe señala que los países que mantienen sistemas fiscales más progresivos y un mayor nivel de gasto social logran reducir significativamente las brechas de ingresos. Por ello, propone reforzar la fiscalidad sobre las grandes fortunas y las herencias, combatir la evasión y la elusión fiscal y aumentar la inversión pública en educación, sanidad y transición ecológica como instrumentos clave para redistribuir de forma más equitativa los frutos del crecimiento y frenar la dinámica actual de concentración extrema de riqueza.

Sin embargo, el incremento extremo de la desigualdad no puede interpretarse como un accidente histórico ni como el simple resultado de malas decisiones políticas reversibles dentro del sistema. Por el contrario, los datos del World Inequality Report confirman que la concentración creciente de riqueza es una consecuencia estructural de la lógica del capitalismo, basada en la primacía del capital sobre el trabajo, la acumulación ilimitada y la mercantilización de ámbitos cada vez más amplios de la vida social.

La relativa contención de la desigualdad durante los llamados Treinta Gloriosos —entre el final de la Segunda Guerra Mundial y mediados de los años setenta— fue una excepción histórica, sostenida por condiciones extraordinarias: altos niveles de crecimiento, Estados sociales fuertes, sindicatos poderosos y, sobre todo, la existencia de un bloque socialista que actuaba como límite externo y fuente de presión sistémica.

Como señaló Eric Hobsbawm, con el hundimiento de la URSS el capitalismo dejó de tener miedo. Desde los años ochenta, la ofensiva neoliberal ha desmantelado progresivamente los mecanismos de regulación, redistribución y control democrático de la economía, permitiendo que la lógica de la acumulación opere sin apenas contrapesos. El resultado es el escenario actual, caracterizado por una desigualdad obscena y persistente, que Nancy Fraser ha definido como un capitalismo caníbal (y yo como necronomía), capaz de devorar no solo el trabajo, sino también la naturaleza, los cuidados y las propias bases sociales que hacen posible su reproducción.

Eat the rich

Al leer el World Inequality Report, la sensación que se impone es la de una ironía trágica muy cercana a la de Jonathan Swift en Una modesta proposición. En ese breve y célebre panfleto satírico publicado en 1729, Swift finge proponer, con absoluta seriedad y lenguaje economicista, que los niños pobres de Irlanda sean vendidos como alimento para los ricos, presentando esta barbaridad como una solución racional al hambre, la pobreza y la “carga” que los pobres suponen para la sociedad. Al llevar hasta el absurdo extremo la lógica utilitarista y mercantil de su tiempo, Swift buscaba denunciar la deshumanización implícita en un orden social que trataba a los pobres como excedentes económicos.

El lema “Eat the rich” deja de ser una provocación o un simple eslogan radical para adquirir un significado simbólico preciso.

Algo similar ocurre hoy, aunque sin necesidad de recurrir a la sátira. Los datos del World Inequality Report describen un mundo en el que la mitad más pobre de la humanidad apenas posee nada, mientras una minoría ínfima concentra una riqueza difícil incluso de representar. La diferencia con Swift es perturbadora: lo que en el siglo XVIII necesitaba del recurso literario de la hipérbole, hoy se presenta como un resultado “normal” del funcionamiento de la economía global, legitimado por gráficos, modelos y discursos tecnocráticos.

En este contexto, el lema “Eat the rich” deja de ser una provocación o un simple eslogan radical para adquirir un significado simbólico preciso. Su origen es difuso, pero hunde sus raíces en una tradición larga: la advertencia ilustrada atribuida a Rousseau —cuando los pobres no tengan nada que comer, se comerán a los ricos—, la retórica socialista y anarquista de los siglos XIX y XX, y su posterior resignificación en la contracultura y los movimientos anticapitalistas contemporáneos. Si el capitalismo —en su fase financiarizada y neoliberal actual— se comporta de forma caníbal, devorando trabajo, naturaleza y cuidados, el lema invierte irónicamente la metáfora: señala a quienes, en sentido estructural, ya están “comiéndose” al mundo.

Frente a los gráficos asépticos y las medias estadísticas, el lema “Eat the rich” recuerda que la desigualdad no es un fenómeno abstracto, sino una relación social atravesada por poder, violencia estructural y decisiones históricas.

En ese sentido, tanto Una modesta proposición como el lema “Eat the rich” funcionan como dispositivos de desvelamiento que obligan a mirar de frente una realidad que el lenguaje económico tiende a neutralizar. Frente a los gráficos asépticos y las medias estadísticas, recuerdan que la desigualdad no es un fenómeno abstracto, sino una relación social atravesada por poder, violencia estructural y decisiones históricas. Y que, cuando esas relaciones alcanzan proporciones obscenas, la ironía mordaz puede ser una de las pocas formas eficaces de decir la verdad.

En el siglo XVIII, la brutalidad del orden social aún necesitaba ser denunciada mediante la sátira para resultar visible; en el siglo XXI, la obscenidad de la desigualdad convive sin escándalo con la normalidad institucional. El problema ya no es solo que existan propuestas “modestas” para gestionar la pobreza o la exclusión, sino que el propio sistema haya naturalizado niveles de desigualdad que hacen que esas ironías resulten cada vez menos exageradas.

Fuente: 

lunes, 25 de mayo de 2026

Hablar varios idiomas protege al cerebro del deterioro cognitivo por el paso del tiempo


Un estudio con datos de miles de personas revela que el multilingüismo se asocia con un efecto protector contra el envejecimiento.

Hablar más de un idioma no solo facilita la comunicación intercultural, también fortalece las funciones cognitivas que se debilitan naturalmente con el paso de los años. Así lo asegura un estudio publicado este lunes en Nature Aging, que demuestra que el multilingüismo protege al cerebro contra el envejecimiento acelerado, tanto a nivel cognitivo como funcional. En la investigación, realizada por un equipo internacional de expertos, se analizaron los datos de 86.149 personas de 27 países europeos y se encontró una relación entre hablar varios idiomas y una edad biológica y mental más joven.

Los científicos midieron lo que llaman la brecha de edad bioconductual, la diferencia entre la edad cronológica de una persona y la que realmente tiene según su salud, su funcionalidad, su educación y otros factores de riesgo o protección. Los investigadores desarrollaron un modelo basado en inteligencia artificial con el que buscaban estimar la edad de una persona por su salud, su capacidad cognitiva y su entorno. El modelo tomó en cuenta factores de riesgo (como hipertensión, diabetes o problemas auditivos), y factores protectores (como educación, cognición y habilidad funcional).

A partir de esa información, el algoritmo calculó la edad biológica esperada. Después, los investigadores compararon ese valor con la edad cronológica: si la diferencia era negativa, significaba que la persona presentaba un envejecimiento desacelerado, estando más joven de lo que marcan los años. Y si la diferencia era positiva, querría decir que envejece más rápido de lo esperado.

El neurocientífico chileno Hernán Hernández, coautor del estudio, comenta que la investigación surgió de un trabajo previo trabajo previo en el que analizaron distintos factores de riesgo, como los niveles de contaminación y el grado de democracia en un país. Entonces, “encontramos que en los países con menor calidad democrática había una mayor relación con el envejecimiento, al igual que en aquellos con una economía más débil”, detalla. En ese análisis, los de África aparecían primero, seguidos por los de Latinoamérica, Asia y Europa. “Sabíamos que el lenguaje también está relacionado con el envejecimiento y decidimos combinar ambos estudios”, cuenta.

Los resultados son contundentes y están basados en una relación dosis-dependiente: cuanto mayor es el número de lenguas manejadas, mayor es el efecto protector. Además, los monolingües tienen más riesgo de envejecimiento acelerado que quienes hablan más de un idioma. “No solo se gana un beneficio, sino que el monolingüismo aparece como un factor de riesgo”, resume Hernández.

Su compañera, la neurocientífica del Centro Vasco de Cognición, Cerebro y Lenguaje, Lucía Amoruso, destaca la magnitud del trabajo: “Hasta ahora la evidencia sobre los beneficios del bilingüismo venía de estudios pequeños, difíciles de replicar. Aquí trabajamos con los datos de más de 86.000 personas en 27 países de Europa”. Y añade la coautora del estudio: “Tuvimos una oportunidad única de trabajar con una enorme cantidad de datos, lo que nos permitió poner a prueba esta hipótesis de manera mucho más sólida”.

domingo, 24 de mayo de 2026

Les plus beaux poèmes de la langue française. "Demain, dès l’aube", de Victor Hugo est sans doute le plus beau poème de toute la poésie française. Los más bellos poemas de la lengua francesa. "Mañana al amanecer"

La langue française est connue pour ses nombreux poètes, qui de tout temps ont su nous émouvoir de leurs écrits beaux, romantiques et quasiment parfaits.

Ya no puedo estar lejos de ti. Poème incontournable de Victor Hugo : 

"Demain, dès l’aube", de Victor Hugo est sans doute le plus beau poème de toute la poésie française. 

Publié dans le recueil Les Contemplations (1856), il se compose de trois quatrains d’alexandrins en rimes croisées. 

Demain, dès l’aube, à l’heure où blanchit la campagne, Je partirai. 
Vois-tu, je sais que tu m’attends. 
J’irai par la forêt, j’irai par la montagne. 
Je ne puis demeurer loin de toi plus longtemps. 
Je marcherai les yeux fixés sur mes pensées, 
Sans rien voir au dehors, sans entendre aucun bruit, 
Seul, inconnu, le dos courbé, les mains croisées, 
Triste, et le jour pour moi sera comme la nuit. 
 Je ne regarderai ni l’or du soir qui tombe, 
Ni les voiles au loin descendant vers Harfleur, 
Et quand j’arriverai, je mettrai sur ta tombe 
Un bouquet de houx vert et de bruyère en fleur. 

Mañana, al amanecer, cuando el campo se ilumine, Me iré. 
Sé que me esperas. Atravesaré el bosque, cruzaré la montaña. 
Ya no puedo estar lejos de ti. 
 Caminaré con la mirada fija en mis pensamientos,
sin ver nada a mi alrededor, sin oír ningún sonido,
solo, desconocido, con la espalda encorvada, las manos entrelazadas,
triste, y el día para mí será como la noche. No miraré la dorada luz del atardecer al caer,
ni las velas a lo lejos que se dirigen hacia Harfleur, (el puerto)
y cuando llegue, depositaré sobre tu tumba
un ramo de acebo verde y brezo florido.

José Luis Rodríguez Zapatero

MANDAN LAS URNAS O MANDAN LOS DESPACHOS? NUESTRA DEMOCRACIA ESTÁ SECUESTRADA Y NO PODEMOS SEGUIR CALLADOS

Rafael Hernández
Si la justicia en España funcionase de forma justa y midiera a todos con la misma vara, la mitad de los expresidentes del Gobierno estarían hoy sentados en el banquillo de los acusados.

Resulta un insulto a nuestra inteligencia que Felipe González, señalado históricamente como el presunto "Señor X" de los GAL; José María Aznar, el señor de la guerra que nos arrastró a la invasión ilegal de Irak; o Mariano Rajoy, "M.Rajoy" vinculado a los papeles de Bárcenas y presunto jefe político de la financiación irregular de su partido en la Gürtel, JAMÁS hayan respondido penalmente ante un tribunal por la extrema gravedad de esos escenarios. En cambio, cuando el objetivo político es José Luis Rodríguez Zapatero, la maquinaria judicial se activa a cien por hora.

Que quede claro, con esto no estoy acusando ni defendiendo a Zapatero. Mi reflexión pretende llamar la atención sobre la vergonzosa doble vara de medir que vienen aplicando ciertos jueces en este país y el ataque a nuestra democracia que representa.

Y ojo, porque esta cacería no es nueva; es el resultado de años de silencios cómplices. El fenómeno del lawfare (la guerra jurídica) se ensayó minuciosamente contra cualquiera que amenazara al sistema. Destruyeron la reputación de PODEMOS con informes falsos, utilizaron los tribunales contra los partidos independentistas, apartaron de la política a Mónica Oltra con una causa que acabó archivada y hasta colocaron en la diana judicial al mismísimo Fiscal General del Estado. Esta brutal asimetría no es justicia; es persecución política disfrazada de legalidad.

¿Y qué hizo el PSOE mientras tanto? Mirar hacia otro lado por pura táctica electoral. Pensaron que con ellos no iba a la película. Ahora esta bestia que alimentaron con su cobardía se vuelve en contra de la cúpula del PSOE. Cosechan lo que sembraron. "De aquellos polvos, estos lodos" que diría mi abuela.

Por eso, lamentarse en Twitter o publicar cartas de indignación ya no es suficiente. El Gobierno y las fuerzas democráticas tienen la obligación de pasar a la ofensiva legislativa inmediata. Tienen que actuar ya: reformando por ley la elección del Poder Judicial para acabar con el bloqueo de la derecha, persiguiendo penalmente la fabricación de informes falsos y frenando la impunidad mediática de quienes difunden mentiras a sabiendas. Si quienes tienen el poder siguen paralizados por el miedo, serán cómplices por omisión.

No podemos permitir que una minoría de jueces y poderes fácticos que NO HA VOTADO NADIE destruya nuestra democracia desde los despachos y corrija en los tribunales lo que los ciudadanos elegimos libremente en las urnas. Se ha impuesto la estrategia del terror: si levantas la voz o te desvías del guion de las élites, te crujen.

Quedarse de brazos cruzados es una rendición. O las fuerzas demócratas actúan con contundencia desde el Parlamento y la ciudadanía nos movilizamos de forma masiva en las calles, en las redes y en cada espacio público, o permitiremos que nos arrebaten los últimos pilares de nuestra libertad. Nuestra democracia está en juego.

¡Toca reaccionar y levantar la voz... YA!

sábado, 23 de mayo de 2026

CINE Judith Colell, cineasta: “La ignorancia convierte en ‘cool’ a fascistas como Meloni, Le Pen o Aliança Catalana”

01:42
Tráiler de 'Frontera'
La directora de cine Judith Colell, el martes en un cine madrileño.Foto: PABLO MONG

La directora y presidenta de la Acadèmia del Cinema Català estrena ‘Frontera’ y habla del blanqueamiento del franquismo y de cómo encarar las obras de acusados de agresiones sexuales.

Se sienta Judith Colell (Sant Cugat del Vallés, 57 años) a charlar y sonríe aún más de lo habitual: “Siempre he hecho cine intimista, con presupuestos ajustados. Ahora he afrontado un drama con más dinero, porque era necesario para la recreación histórica, aunque creo que sigo hablando de seres humanos”. La actual presidenta de la Acadèmia del Cinema Català (ha renovado mandato este año hasta 2029) encara la promoción de Frontera, que se estrena mañana viernes, un drama basado en hechos reales: hasta 8.000 judíos cruzaron de Francia a España destino a Portugal durante la Segunda Guerra Mundial, y la película cuenta lo que ocurre en un pequeño pueblo catalán fronterizo, cuando en 1943 en los Pirineos un funcionario decide ayudar a los refugiados. “Acepté el encargo por el eco indiscutible con la actualidad”. Y ahí arranca la conversación.

Colell constata que su cine (Nosotras, 53 días de invierno, Elisa K) es más difícil de levantar “que películas más grandes y abiertas, para más público”; que lo autoral aún “no encuentra fácil financiación”, y que esta experiencia —de más presupuesto con ambición de más espectadores— confirma esa sensación. “Lo que he hecho es convertir el encargo en algo personal, y he disfrutado mucho”. Aceptó por eso y por una sorpresa. “Como muchos, yo pensaba que los Pirineos se cruzaban más de aquí hacia Francia, y no tanto hacia España. Investigué mucho y hasta encontré que una amiga íntima de Carmen Polo ayudó a judíos europeos a llegar a Portugal. Ella era franquista, pero odiaba a los nazis”, cuenta la cineasta.

La historia de Germana de Silva, que así se llamaba la aristócrata amiga de la esposa de Franco, no aparece, obviamente, en Frontera, aunque merece detenerse en ella: “Les escondía en su pazo y luego les pasaba a Portugal, de donde salían hacia América en barco. Les disfrazaba de sacerdotes, monjas, seminaristas o novicias, y como no hablaban castellano les pedía que se mantuvieran callados. Si alguien preguntaba por sus invitados, su respuesta era: ‘Necesitamos el silencio porque estamos de ejercicios espirituales’. Es una historia maravillosa”.

Desde la izquierda, Maria Rodríguez Soto, Pepa López, Miki Esparbé y Bruna Cusí, en 'Frontera'.


Y que le lleva al corazón de Frontera: las zonas grises. “Me interesaba ahondar en cómo se comporta la gente en situaciones complicadas. Había entonces, y hay ahora, tres maneras de afrontar la llegada de migrantes: los que quieren ayudarles incondicionalmente; los que no quieren ayudarles y sí devolverlos, demonizándolos totalmente, y los que, y son la mayoría, miran hacia otro lado, como norma no toman partido y dicen: ‘Bueno, no les voy a hacer nada malo, pero tampoco ayudo’. Esos personajes, como mi protagonista, con sus dudas, son los mejores, y hay que recordar que ni todos los republicanos eran buenos, ni todos los franquistas malos. Ahora bien, cuidado, no olvidemos lo que fue y lo que supuso el franquismo”.


 
Colell ahonda en un “grave problema actual”: el blanqueamiento de la dictadura de Franco, el olvido “del terror de aquellas décadas por parte de la juventud actual”. Y elabora el discurso: “Los jóvenes creen, según las últimas encuestas, que en el franquismo se vivía en la mar de bien, y por eso no les importaría volver a una dictadura. Ahí te das cuenta de que no tienen ni idea de lo que están hablando. Entiendo la frustración que provoca el hecho de no tener trabajos estables, de no encontrar pisos porque los precios están imposibles, y el dolor de estar en casa con sus padres hasta los 40 años. Lo entiendo, pero no puede ser que se crean las mentiras que cuentan las redes sociales. Tampoco vamos a salvar a nadie con esta película, ni es la pretensión, pero está muy bien que el cine nos haga recordar el pasado, que se mantenga esa memoria viva”.

Miki Esparbé y Judith Colell, en el centro, en el rodaje de 'Frontera'. Filmax


 
La cineasta recuerda que no es un problema únicamente español o solo sobre la Guerra Civil, sino que ocurre en toda Europa. “Esta ignorancia convierte en algo cool a fascistas como Giorgia Meloni, Marine Le Pen o en Cataluña Aliança Catalana, que además se venden bien, incluso con mensajes feministas... Por eso importan tanto películas como Green Border, de Holland, que hablan a la vez del neonazismo y del drama de la inmigración”, apunta. “Aquí nos pasa en los planes educativos: se pasa de puntillas por la Guerra Civil, por la Transición... Claro, a los jóvenes les cuentan mentiras y las asumen como ciertas”. Y cierra este análisis: “Así nacen caldos de cultivo como el que se dio en la Europa de los años 30. Fíjate en la película Cabaret, qué bien lo muestra”.

Frontera está rodada en catalán, y además, de la forma en que se habla en esa zona de los Pirineos, una nota de verosimilitud importante para quien preside la Acadèmia del Cinema Català, en un año muy bueno para el cine catalán (Sirât, Romería) pero con pocas películas en catalán (Wolfgang, Estrany riu). “No me preocupa porque las que hay conectan con el público y porque fue peor la pasada temporada. En esta hornada hay una quincena, y me parece muy interesante que se mantengan las ayudas a aquellas que van a festivales, las autorales, porque a través de ellas el catalán viaja por todo el mundo. Y ya sabemos que en 2026 habrá dos o tres muy grandes”.

La directora de cine Judith Colell.
Pablo Monge
¿Qué va a hacer en su segundo mandato? “Pues seguir creciendo. Hemos prácticamente doblado el presupuesto, hemos creado una residencia de guiones y ahí está el departamento contra los abusos”. Y en el futuro espera que puedan realizar labores de acogida, “al menos abrir la puerta a cineastas refugiados”, no solo directores, sino también técnicos y equipos artísticos. “Que así conozcan a personas del sector, que puedan incluso tener a un académico que voluntariamente les ayude”.

Uno de los miembros de la academia catalana, Eduard Cortés, fue acusado por casi una treintena de mujeres en diciembre de 2024 de diversas agresiones sexuales, bien por internet bien físicamente. “En aquel caso se siguió el protocolo y arrancamos una comisión. Nosotros no podemos a las primeras de cambio expulsar a nadie. Sería muy injusto. Con cada caso se abre una comisión, pero Cortés se dio de baja antes. Ya había pasado en anteriores ocasiones, que el señalado se dio de baja de la Academia”, recuerda. “El departamento, que funciona de manera autónoma, va muy bien, es un referente”. Movistar+ ha estrenado Terra Alta, la última serie que hizo Cortés. ¿Está de acuerdo con que se emita? “Es una pregunta difícil, hay actitudes que no podemos consentir. Aunque recuerdo una conversación con una productora de un filme cuyo director fue señalado [Colell no da más datos] y me decía que ella no tenía la culpa. Porque una película y una serie son obras colectivas. Sí que la emitiría con un mensaje al principio, diciendo que condeno cualquier actitud de abuso”.

Miki Esparbé, rodeado de nazis, en 'Frontera'.



La próxima edición de los premios Goya tendrá lugar el 28 de febrero de 2026 en Barcelona. “A mí me encanta la idea, que para eso fui vicepresidenta de esa institución. Nosotros celebraremos el 18º cumpleaños de los premios Gaudí en el Liceo, un sitio precioso”. ¿De los Goya, en contrapartida, han sacado que por fin la Acadèmia del Cinema Català obtenga su ansiada sede? “No, es una vieja reivindicación. Eso sí, es cierto que a inicios de 2026 tendremos sede”.

_- Lise Meiner

Chemist Lise Meitner with students.jpg


_- Por Bryn Mawr College - https://www.flickr.com/photos/nrcgov/15422785493, CC BY-SA 2.0, Enlace

 Tuvo que huir de los nazis para seguir pensando.


En julio de 1938, Lise Meitner abandonó Alemania y cruzó la frontera hacia los Países Bajos con ayuda de colegas, antes de instalarse en Suecia. Era una física brillante, nacida en Viena, judía de origen y ya convertida en una figura respetada de la ciencia europea. Quedarse significaba ponerse en manos del régimen. Irse significaba empezar de nuevo, lejos de su laboratorio y de la vida que había construido.

No era una desconocida.

Había obtenido su doctorado en física en 1906, en una época en que casi ninguna mujer llegaba tan lejos en ese campo. En Berlín trabajó junto a Otto Hahn durante décadas y juntos aislaron el protactinio 231, uno de los grandes logros de la física y la química radiactiva de su tiempo.

Pero lo más grande todavía estaba por venir.

A finales de 1938, ya exiliada, Hahn y Fritz Strassmann obtuvieron un resultado desconcertante al bombardear uranio con neutrones. Meitner, junto a su sobrino Otto Frisch, fue quien entendió lo que realmente estaba ocurriendo: el núcleo del átomo se estaba partiendo. En enero de 1939 explicaron ese proceso y le dieron un nombre que cambiaría la historia para siempre: fisión nuclear.

Y ahí apareció una de las injusticias más recordadas de la ciencia del siglo XX.

En 1944, Otto Hahn recibió en solitario el Premio Nobel de Química por el descubrimiento de la fisión nuclear. Lise Meitner, cuya interpretación fue decisiva para entender el hallazgo, quedó fuera. Décadas después, esa exclusión sigue viéndose como una de las grandes omisiones del Nobel.

Lo que vuelve tan fuerte su historia no es solo el genio.

Es el contraste.

Mientras el odio la expulsaba de un país, su mente seguía iluminando uno de los descubrimientos más trascendentales del mundo moderno. Huyó para salvar la vida, y en ese exilio ayudó a transformar la historia de la física.

Lise Meitner no solo sobrevivió a su tiempo.

Lo superó.

viernes, 22 de mayo de 2026

"Cuando leí a Einstein me pareció más radical que el 'Che' Guevara y Mao Zedong": el aclamado físico Carlo Rovelli a la BBC

Rovelli vestido con una camisa negra y un jean está sentado en un sofá gris en el estudio del programa de televisión "Che Tempo Che Fa"

Fuente de la imagen,Stefania D'Alessandro/Getty Images

Pie de foto,Rovelli no sólo es un destacado físico teórico, sino un afamado divulgador científico.

El físico italiano Carlo Rovelli disfruta enormemente de acostarse en el sofá y hacer cálculos, le gusta pensar y escribir trabajos sobre agujeros negros y cómo se podría comprobar lo que está en la teoría. 

Pero confiesa que mantiene una lucha interna constante.

"Hay una voz en mí que dice: 'Vamos, Carlo, tú eres un científico, no hables de los problemas del mundo, solo habla de ciencia y cállate'".

Sin embargo, no es una voz que quiera obedecer. 

Y es que Rovelli, considerado uno de los físicos teóricos más destacados de las últimas décadas, se ha convertido también en un intelectual.

La revista Foreign Policy lo nombró, en 2019, uno de los 100 intelectuales globales más influyentes.

"Por casualidad, por la razón que sea, me encontré a mí mismo siendo una voz que mucha gente escucha. Es mi responsabilidad decir lo que considero son los errores que estamos cometiendo colectivamente".

El académico y autor del bestseller internacional "Siete breves lecciones de física", obra que lo catapultó al estrellato científico, conversó con el periodista de la BBC Amol Rajan en el podcast "Radical".

No solo habló del tiempo, del espacio y de por qué cree que el Big Bang pudo haber sido más bien un Big Bounce (un gran rebote), sino de su preocupación al ver cómo las potencias globales priorizan la competencia por encima de la cooperación.

También planteó que la inteligencia artificial (IA) está sobrevalorada, aunque resaltó sus usos y la necesidad de que sea regulada.

El origen del cosmos
A Rovelli aún le cuesta creer el éxito de ventas en que se convirtió "Siete breves lecciones de física", no era algo que él o su editor italiano se hubieran imaginado cuando lo publicaron en 2014.

Él cree que una de las razones es que el libro mezcla ideas de la física teórica con "las grandes interrogantes", como qué estamos haciendo aquí o quiénes somos.

"(El libro) no separa nuestras emociones, nuestra búsqueda de sentido, del conocimiento científico actual. Al contrario, trata de ver lo que ambas cosas se están diciendo entre sí".

Para el físico, en cierta forma estamos cada vez más cerca de responder las preguntas más fundamentales sobre los orígenes del universo y, al mismo tiempo, no.

"Los científicos han sido espectacularmente buenos en reconstruir lo que pasó a gran escala, en el universo, en los últimos 13, 14 mil millones de años".

"La evidencia es ahora abrumadora de que todas estas galaxias, de que todo esto era un espacio mucho más pequeño, más comprimido y caliente y que, en cierto modo, surgió de esta gran explosión, que es lo que se llama el Big Bang".

"No estamos seguros, pero podríamos estar empezando a entender lo que pasó en ese pasaje. Por ejemplo, pudo haber sido un rebote: un universo que se comprime y luego rebota".

Rovelli cree que hay una buena probabilidad de que ese haya sido el caso y de que en los próximos años los expertos en física, cosmología, astrofísica y astronomía lo puedan aclarar.

Sin embargo, todo dependerá de cuán contundente sea la evidencia que se consiga.

"Imagina que por alguna medición nos convencemos de que hubo un gran rebote (...). Pero ¿hemos respondido a la pregunta de dónde viene el universo? No".

Sería otro paso en un complejo camino hacia la respuesta.

Es como si hubiese un gran misterio detrás de una colina, pero una vez llegas a su cúspide te encuentras con un valle y lo resuelves.

"¿Lo descubriste todo? No, hay otra colina después de ese valle". Es decir, hay otro misterio que develar.

Más "inteligencia natural"
En esta búsqueda constante de conocimiento, ¿podría la IA llegar a una comprensión que los científicos no han podido alcanzar?

Rovelli es contundente: "Creo que la IA está muy sobrevalorada".

"Por el momento, permítanme decirlo con crudeza, esta tecnología va a producir algo promedio de lo que ya hay. Hasta ahora, es notablemente no creativa. Es mucho menos creativa que el peor de mis estudiantes. Puede que mejore, no lo sé".

Ilustración del espacio-tiempo de la Teoría de la relatividad de Einstein en la que se ve la Tierra sobre una malla Fuente de la imagen,Getty Images Pie de foto,

Rovelli quedó fascinado cuando aprendió las ideas revolucionarias de Einstein sobre el tiempo y el espacio.

Sin embargo, reconoce cuán útil es la IA en muchos campos, incluyendo el suyo.

Por ejemplo, es usada para hacer algunos cálculos difíciles en el área de la gravedad cuántica.

"Cuando damos un salto hacia adelante en tecnología, hay una tendencia a decir: 'Este es solo el primer paso y luego va a pasar esto y esto y esto". Pero no siempre pasa.

Él era niño cuando comenzaron los primeros vuelos entre Londres y Nueva York, un viaje que antes tomaba semanas.

La gente empezó a decir que, con los años, esas 8 horas de vuelo se reducirían a 7, luego a 6 y después a 5, 4, 3, 2 y 1 hora.

"No, 50 años después, todavía son 8 horas".

"La tecnología hace estos grandes saltos y, para mí, está lejos de ser obvio que este es solo el primer paso de un enorme crecimiento. A lo mejor lo es, no lo sé. Puede que me equivoque, pero tengo la sensación de que hay mucho bombo en torno a la IA".

Y así, se declara como Santo Tomás: si no lo ve, no lo cree.

Una manifestante con una chaqueta negra muestra una pancarta que dice: "The world wants nuclear disarmament" Fuente de la imagen,Erik McGregor/LightRocket via Getty Images Pie de foto,

Rovelli alerta sobre los graves riesgos de las armas nucleares.

Sin embargo, advierte que "no está mal ser cautelosos" con su desarrollo porque la IA "va a ser muy poderosa".

Rovelli destaca la importancia de que exista regulación, que las instituciones globales ayuden a controlar con transparencia lo que sucede en torno a esa tecnología, especialmente porque "habrá una gran inversión en IA por parte de los sectores militares de las grandes superpotencias en un intento por superarse mutuamente a través de ella".

Y esa dinámica competitiva, dice, es peligrosa.

"Desafortunadamente, vivimos en esta locura que es la disuasión nuclear, la destrucción mutua asegurada si alguien lanza una bomba nuclear. ¿Cómo los humanos han sido tan idiotas para ponerse en esta situación?"

"No creo que necesitemos más inteligencia artificial: necesitamos más inteligencia natural, dejar de hacer estupideces como matarnos unos a otros regularmente".

"La inteligencia artificial no nos va a sacar de eso: solo lo lograremos siendo razonables".

Las pequeñas burbujas en que vivimos

Al físico italiano le preocupa que nos adentremos en el siglo XXI como lo hicimos en el siglo XX.

"Guerras enormes, todo el mundo está fabricando armas, se demonizan entre sí, se sienten amenazados por los otros. Son los síntomas que llevan a conflictos mayores".

Cuenta que cada dos semanas hace un ejercicio que consiste en leer los periódicos de las principales capitales del mundo y lo que ha encontrado es una narrativa que es "divergente de una manera asombrosa".

Varios jóvenes en una manifestación. Una de las participantes levanta una pancarta que dice: Change society No climate.Fuente de la imagen,Stefano Guidi/Getty Images Pie de foto,

El físico nota la preocupación entre los jóvenes por los problemas globales, como el cambio climático.

"Cada uno de nosotros, incluido Occidente, está en su propia pequeña burbuja de historias, mientras que los demás ven el mundo de manera diferente y no es porque ellos sean autocracias y nosotros seamos democracia. No: es porque nos estamos alejando y me temo que vayamos hacia un enfrentamiento mayor".

Pero en medio de ese pesimismo, Rovelli siente que hay esperanza y es algo que le llega de muchos jóvenes a quienes ve "igualmente preocupados" por la crisis climática, el peligro nuclear, los conflictos armados y, en general, por problemas que son globales.

"Necesitamos una cultura que reconozca que somos una sola tribu en todo el planeta".

Para el físico no se trata de qué sistema político sea mejor, ese no es realmente el asunto principal. El punto es: "¿Podemos vivir juntos en este planeta y solucionar los problemas juntos?".

Un shock

Hubo una época en la que Rovelli, quien nació en 1956, quiso transformar el mundo. No estaba solo.

"La mayoría de mis amigos, y no sólo en Verona, sino en todo el mundo, pensábamos: 'Bueno, el mundo es así, pero vamos a cambiarlo para mejorarlo'".

Cómo lo harían era el tema de conversación en todos los lugares a los que iba.

Albert Einstein con un saco blanco y un pantalón oscuro sentado en un sofá, con una biblioteca atrás de él 

Albert Einstein con un saco blanco y un pantalón oscuro sentado en un sofá, con una biblioteca atrás de él

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,

Einstein es el héroe de Rovelli y no solo por sus extraordinarios aportes científicos. 

Confiesa que se sintió fuera de lugar en su preparatoria, en donde encontró maestros que no ocultaban su simpatía por el fascismo.

Parte de su juventud la recuerda viajando, leyendo muchísimo y, siguiendo su propio camino. Como muchas personas, creía en el amor libre, pero no en las fronteras o el ejército.

Se consideraba un radical y, aunque se inscribió en la universidad, realmente no asistía a las clases con regularidad. Le encantaba estudiar solo y, cuando lo necesitaba, se acercaba a los profesores para hacerles preguntas.

Hasta que algo pasó.

"Llegué a la física moderna, a la mecánica cuántica y a la relatividad general (de Albert Einstein) que eran los temas principales de las clases".

"Leer lo que habían descubierto los científicos en el siglo XX sobre la naturaleza de la realidad fue como un shock".

Se sumergió en la teoría de la relatividad general y quedó absolutamente cautivado con ella. De hecho, le pareció "más radical que el 'Che' Guevara y Mao Zedong".

Y es que las ideas de Einstein fueron absolutamente radicales.

Carlo Rovelli con una camisa azul en un fondo rojoFuente de la imagen,Leonardo Cendamo/Getty Images Pie de foto,Hace unas décadas, Rovelli fue uno de los fundadores de la teoría de la gravedad cuántica de bucles o teoría de los bucles. 


Carlo Rovelli con una camisa azul en un fondo rojo

Fuente de la imagen,Leonardo Cendamo/Getty Images

Pie de foto,Hace unas décadas, Rovelli fue uno de los fundadores de la teoría de la gravedad cuántica de bucles o teoría de los bucles.

"El tiempo y el espacio no son algo fijo ahí fuera. Son solo una manifestación de un campo. Las cosas no pasan en el espacio y en el tiempo, sino que pasan por sí mismas y el espacio y el tiempo son solo maneras en que describimos el acontecimiento de las cosas. Es un cambio profundo, una forma radical de pensar".

Si la teoría de la relatividad nos dice que el espacio y el tiempo no son lo que pensábamos que eran, la mecánica cuántica, que describe el mundo a escala atómica y subatómica, nos habla de "todo".

"Cada pedacito de materia, cada componente del universo, cada objeto, no los debes pensar por sí solos. No puedes describir una cosa por sí misma, sino cómo las cosas se afectan unas a otras, cómo se ven entre sí. Eso es lo que la mecánica cuántica describe".

Rovelli asumió el reto de ayudar a conciliar dos de las grandes teorías del siglo XX: la mecánica cuántica y la relatividad general.

En este sentido, ha dedicado gran parte de su carrera a construir, junto a colegas, la llamada teoría de la gravedad cuántica de bucles.

Su héroe

Hay varias razones por las que Einstein es el héroe de Rovelli y no todas son científicas.

En octubre de 1914, el físico alemán firmó, junto a tres académicos, un texto pacifista contra la Primera Guerra Mundial que se llamó "Manifiesto a los europeos".

Allí hacían un llamado a la unidad de Europa e instaban al cese inmediato de hostilidades para evitar a toda costa una guerra fratricida.

"Escribieron un texto hermoso, que desafortunadamente nadie siguió, en el que decían: ¿qué estamos haciendo? Esto es una locura completa. Todos somos gente civilizada. Lo peor que podemos hacer es empezar a matarnos".

"Me gustaría que muchos intelectuales hoy vieran eso, poder tener el coraje de alzar la voz, incluso contra la narrativa prevaleciente, y decir 'no nos debemos dejar llevar por el miedo al otro o por un deseo de ser el más poderoso, sino que debemos trabajar en colaboración'".

Rovelli espera continuar haciendo sus cálculos en el sofá y disfrutando sus investigaciones sobre la gravedad cuántica, pero sin dejar de apostar por el mundo en el que cree, uno en el que la cooperación prime por encima de la competitividad.

La lucha real, dice, es la de la colaboración contra la confrontación.

*Esta nota está basada en la conversación entre Amol Rajan y Carlo Rovelli, y ha sido editada para mayor claridad. Si quieres escuchar la entrevista completa en inglés, puedes hacerlo en BBC Sounds.

"Los científicos han sido espectacularmente buenos en reconstruir lo que pasó a gran escala, en el universo, en los últimos 13, 14 mil millones de años".

"La evidencia es ahora abrumadora de que todas estas galaxias, de que todo esto era un espacio mucho más pequeño, más comprimido y caliente y que, en cierto modo, surgió de esta gran explosión, que es lo que se llama el Big Bang".

"No estamos seguros, pero podríamos estar empezando a entender lo que pasó en ese pasaje. Por ejemplo, pudo haber sido un rebote: un universo que se comprime y luego rebota".

Rovelli cree que hay una buena probabilidad de que ese haya sido el caso y de que en los próximos años los expertos en física, cosmología, astrofísica y astronomía lo puedan aclarar.

Sin embargo, todo dependerá de cuán contundente sea la evidencia que se consiga.

"Imagina que por alguna medición nos convencemos de que hubo un gran rebote (...). Pero ¿hemos respondido a la pregunta de dónde viene el universo? No".

Sería otro paso en un complejo camino hacia la respuesta.

Es como si hubiese un gran misterio detrás de una colina, pero una vez llegas a su cúspide te encuentras con un valle y lo resuelves.

"¿Lo descubriste todo? No, hay otra colina después de ese valle". Es decir, hay otro misterio que develar.

Más "inteligencia natural"

En esta búsqueda constante de conocimiento, ¿podría la IA llegar a una comprensión que los científicos no han podido alcanzar?

Rovelli es contundente: "Creo que la IA está muy sobrevalorada".

"Por el momento, permítanme decirlo con crudeza, esta tecnología va a producir algo promedio de lo que ya hay. Hasta ahora, es notablemente no creativa. Es mucho menos creativa que el peor de mis estudiantes. Puede que mejore, no lo sé".

Ilustración del espacio-tiempo de la Teoría de la relatividad de Einstein en la que se ve la Tierra sobre una malla 

Rovelli quedó fascinado cuando aprendió las ideas revolucionarias de Einstein sobre el tiempo y el espacio.

Sin embargo, reconoce cuán útil es la IA en muchos campos, incluyendo el suyo.

Por ejemplo, es usada para hacer algunos cálculos difíciles en el área de la gravedad cuántica.

"Cuando damos un salto hacia adelante en tecnología, hay una tendencia a decir: 'Este es solo el primer paso y luego va a pasar esto y esto y esto". Pero no siempre pasa.

Él era niño cuando comenzaron los primeros vuelos entre Londres y Nueva York, un viaje que antes tomaba semanas.

La gente empezó a decir que, con los años, esas 8 horas de vuelo se reducirían a 7, luego a 6 y después a 5, 4, 3, 2 y 1 hora.

"No, 50 años después, todavía son 8 horas".

"La tecnología hace estos grandes saltos y, para mí, está lejos de ser obvio que este es solo el primer paso de un enorme crecimiento. A lo mejor lo es, no lo sé. Puede que me equivoque, pero tengo la sensación de que hay mucho bombo en torno a la IA".

Y así, se declara como Santo Tomás: si no lo ve, no lo cree.

Una manifestante con una chaqueta negra muestra una pancarta que dice: "The world wants nuclear disarmament" 

Rovelli alerta sobre los graves riesgos de las armas nucleares.

Sin embargo, advierte que "no está mal ser cautelosos" con su desarrollo porque la IA "va a ser muy poderosa".

Rovelli destaca la importancia de que exista regulación, que las instituciones globales ayuden a controlar con transparencia lo que sucede en torno a esa tecnología, especialmente porque "habrá una gran inversión en IA por parte de los sectores militares de las grandes superpotencias en un intento por superarse mutuamente a través de ella".

Y esa dinámica competitiva, dice, es peligrosa.

"Desafortunadamente, vivimos en esta locura que es la disuasión nuclear, la destrucción mutua asegurada si alguien lanza una bomba nuclear. ¿Cómo los humanos han sido tan idiotas para ponerse en esta situación?"

"No creo que necesitemos más inteligencia artificial: necesitamos más inteligencia natural, dejar de hacer estupideces como matarnos unos a otros regularmente".

"La inteligencia artificial no nos va a sacar de eso: solo lo lograremos siendo razonables".

Las pequeñas burbujas en que vivimos

Al físico italiano le preocupa que nos adentremos en el siglo XXI como lo hicimos en el siglo XX.

"Guerras enormes, todo el mundo está fabricando armas, se demonizan entre sí, se sienten amenazados por los otros. Son los síntomas que llevan a conflictos mayores".

Cuenta que cada dos semanas hace un ejercicio que consiste en leer los periódicos de las principales capitales del mundo y lo que ha encontrado es una narrativa que es "divergente de una manera asombrosa".

Varios jóvenes en una manifestación. Una de las participantes levanta una pancarta que dice: Change society No climate.

El físico nota la preocupación entre los jóvenes por los problemas globales, como el cambio climático.

"Cada uno de nosotros, incluido Occidente, está en su propia pequeña burbuja de historias, mientras que los demás ven el mundo de manera diferente y no es porque ellos sean autocracias y nosotros seamos democracia. No: es porque nos estamos alejando y me temo que vayamos hacia un enfrentamiento mayor".

Pero en medio de ese pesimismo, Rovelli siente que hay esperanza y es algo que le llega de muchos jóvenes a quienes ve "igualmente preocupados" por la crisis climática, el peligro nuclear, los conflictos armados y, en general, por problemas que son globales.

"Necesitamos una cultura que reconozca que somos una sola tribu en todo el planeta".

Para el físico no se trata de qué sistema político sea mejor, ese no es realmente el asunto principal. El punto es: "¿Podemos vivir juntos en este planeta y solucionar los problemas juntos?".