sábado, 10 de octubre de 2026

Qué es el misterio de las asimetrías de la naturaleza por el que dos investigadores ganaron el Nobel de Química

Henri Kagan y Kenso Soai
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El Premio Nobel de Química fue otorgado este miércoles al científico francés Henri B. Kagan y al japonés Kenso Soai por aportar una solución al misterio químico de las asimetrías de la naturaleza.

El Comité Nobel explicó: "Las moléculas utilizadas por todos los seres vivos, como los aminoácidos que constituyen las proteínas, son lo que se conoce como quirales.

"Esto significa que existen en dos versiones que son imágenes especulares una de la otra".

Sin embargo, los componentes básicos que forman los organismos vivos en la Tierra solo utilizan una de esas dos versiones. Los dos científicos respondieron a la pregunta de por qué la vida favorece a una de estas moléculas de imagen especular sobre la otra.

En química orgánica, esta propiedad se conoce como quiralidad, es decir, la existencia de dos versiones simétricas de una molécula, cada una con propiedades diferentes.

Ilustración para el premio Nobel de Química

Ilustración para el premio Nobel de Química

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Esta imagen, compartida por la Real Academia Sueca de Ciencias, ilustra el concepto detrás de la investigación de los dos galardonados. 

Puede compararse con nuestras manos: una es la imagen especular de la otra.

Esto es especialmente importante en el desarrollo de medicamentos. Una versión de una molécula puede tener propiedades para combatir enfermedades, mientras que la otra puede no producir ningún efecto.

Henri Kagan y Kenso Soai descubrieron cómo diseñar reacciones químicas para que produzcan una proporción mucho mayor de la versión correcta y deseada de una molécula.

Heiner Linke, presidente del Comité Nobel de Química, explicó: "Henri Kagan y Kenso Soai han aportado una solución a un misterio químico de más de un siglo de antigüedad: cómo puede surgir espontáneamente la homoquiralidad, es decir, la producción selectiva de la versión correcta de una molécula.

"Las reacciones químicas que han desarrollado son espectaculares".

Según el jurado del Nobel de Química, el trabajo de Kagan y Soai ha sido revolucionario no solo para la fabricación de medicamentos, sino también para la producción de aromas, fragancias y nuevos materiales.

Lateralidad

Henri Kagan, de la Universidad Paris-Sud, descubrió en 1986 una nueva forma de manipular reacciones químicas. Esto le permitió generar un exceso de una de las imágenes especulares mayor del que hasta entonces se creía posible.

Kenso Soai, de la Universidad de Ciencias de Tokio, dio el siguiente paso en 1995. Publicó un artículo científico en la revista Nature en el que describía la primera reacción química con potencial para ser homoquiral, es decir, capaz de producir únicamente la versión deseada de una molécula orgánica.

En 2003, finalmente logró controlar una reacción en la que se formaba solo una de las dos posibles imágenes especulares.

"A excepción de la vida misma —señaló el Comité Nobel en un comunicado—, nadie había logrado antes tal hazaña".

Dos caracoles

Dos caracoles

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La quiralidad es la base de ciertas características animales, como la forma en que las conchas de los caracoles se enrollan hacia la derecha.

En la rueda de prensa del miércoles, Kenso Soai elogió a los "muchísimos investigadores excelentes" de este campo.

El profesor Robert Mokaya, presidente de la Real Sociedad de Química de Reino Unido, afirmó que se trata de un "ejemplo contundente de cómo la química fundamental puede servir de base para soluciones a algunos de los mayores desafíos a los que se enfrenta la sociedad".

"Diferentes isómeros (o versiones de moléculas) pueden tener efectos biológicos y físicos completamente distintos, por lo que resultan fundamentales para hallar medicamentos eficaces con los que tratar todo tipo de enfermedades", añadió.

El profesor Angus Davison, de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, estudia la biología de la quiralidad y afirmó que la química galardonada con el Nobel podría ayudar a revelar cómo y por qué la vida favorece una "orientación única" (o "lateralidad").

"De formas que aún no comprendemos del todo, la quiralidad de los componentes básicos de la vida acaba dando lugar a cuerpos que, a su vez, también son quirales", declaró a BBC News.

Esto es lo que determina, según explicó, que nuestros corazones se sitúen en el lado izquierdo del cuerpo y que las conchas de los caracoles se enrollen hacia la derecha.

Peter Somfai, miembro del Comité Nobel de Química, señaló que la investigación premiada este año ha pasado a formar parte de "nuestra comprensión fundamental de cómo funciona la química".

Afirmó que demostrar cómo se crea una imagen especular es "probablemente la cuestión más fundamental de la vida, ya que, de algún modo, eso ocurrió hace cuatro mil millones de años cuando surgió la vida. Y ahora, por primera vez, hemos logrado replicarlo en el laboratorio".

Los dos investigadores se repartirán un premio de 12 millones de coronas suecas, equivalentes a US$1,192 millones.

En la edición de 2025, el galardón fue otorgado a Susumu Kitagawa, Richard Robson y Omar M. Yaghi por el desarrollo de las llamadas estructuras metalorgánicas. 

viernes, 9 de octubre de 2026

«Hitler era un delincuente holgazán que dormía hasta el mediodía»: Por qué es erróneo la mayor parte de lo que creemos saber sobre el auge de los nazis

En un nuevo libro, Der Rückfall (La recaída), el artista y escritor alemán Philipp Ruch sostiene que analizar el ascenso del NSDAP de Hitler a través del prisma del Tercer Reich ha distorsionado nuestra comprensión del éxito electoral del fascismo. Le entrevista Philip Oltermann, periodista cultural de The Guardian.


Con su colectivo artístico Zentrum für Politische Schönheit (Centro para la Belleza Política), construyeron ustedes una famosa réplica del monumento conmemorativo del Holocausto en un terreno junto a la casa de un político de la AfD [Alternative für Deutschland]. Ahora acaba de escribir un libro de historia sobre el ascenso al poder de los nazis. ¿No sabemos ya todo lo que hay que saber sobre las elecciones de 1932, el incendio del Reichstag y la Ley Habilitante de 1933?

Hace unos tres años empecé a interesarme por cómo el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) de Hitler saltó a la palestra cuando Alemania aún era una democracia, porque esperaba que eso pudiera decirnos algo sobre el éxito de los movimientos de extrema derecha en la actualidad. Al examinar las fuentes históricas, me di cuenta de que las elecciones al Reichstag del 14 de septiembre de 1930 fueron, en muchos aspectos, más importantes que lo que ocurrió en 1932 y 1933. Y esperaba que fuera un caso claro y sencillo. Pero cuanto más lo investigaba, más me daba cuenta de que la mayoría de las teorías que tenemos para explicar el auge de los nazis no tienen sentido: los datos cuentan una historia completamente diferente y mucho más obscura.

¿Por qué fueron tan importantes las elecciones de 1930?

Las cifras que se escondían tras los resultados electorales eran asombrosas. En 1928, el NSDAP obtuvo 800.000 votos y 12 escaños en el Reichstag. Unas semanas antes de las elecciones de 1930, el jefe de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels —gran maestro de las exageraciones de la Historia—, aún creía que tenían posibilidades de alcanzar, en el mejor de los casos, entre 50 y 60 escaños. Sin embargo, esa noche, los nazis obtuvieron 6,4 millones de votos y 107 escaños. Eso supone multiplicar por nueve los resultados en el espacio de dos años. En una sola noche, un pequeño partido escindido de los márgenes políticos superó a los tres partidos establecidos de la derecha —el Partido del Centro, el DVP y el DNVP— y quedó en segundo lugar, sólo por detrás de los socialdemócratas. Supuso una conmoción enorme. Fue el momento en el que una secta racista de fanfarrones y matones, un partido de chiflados absolutos, llegó a quedar políticamente legitimada.

Llama usted «partido de chiflados» al NSDAP. ¿No tenía Hitler cierto obscuro carisma?

Entre los historiadores alemanes, ésta ha sido durante mucho tiempo la teoría dominante para explicar el éxito del partido nazi: que Hitler poseía un carisma personal irresistible que cautivaba a las masas. Existe una segunda teoría muy similar, la del führerkult. Ésta sostiene que el NSDAP era tan irresistible porque contaba con un líder que respondía al anhelo de autoritarismo de los alemanes. El problema es que no he podido encontrar ninguna prueba anterior a las elecciones de 1930 que respalde esas teorías. Y es que, en 1930, todos los partidos practicaban un culto a la figura de su propio líder político, hasta los socialdemócratas. El partido nazi no tenía ningún argumento diferenciador en ese sentido. Y los propios nazis ni siquiera parecían estar totalmente convencidos del principio del Führerprinzip en esa etapa. Varias personas del partido se quejaban del culto «bizantino» a la figura en torno a Hitler, razón por la cual la campaña tampoco se centró realmente en él como personalidad. Recordemos que en 1930 Hitler ni siquiera figuraba en las papeletas, ya que no era ciudadano alemán: era un extranjero con antecedentes penales por intentar dar un golpe de Estado y que corría el riesgo de ser deportado.

Yo crecí viendo a Hitler como un monstruo, pero como un monstruo con cierto talento político. Y a partir de 1930, eso no es del todo falso. Pero si nos centramos en el periodo comprendido entre 1928 y 1930, hasta su biógrafo, Ian Kershaw, llega a la conclusión de que el éxito del NSDAP tuvo muy poco que ver con Hitler. Estaba pasando por una auténtica mala racha. En 1929 solo pronunció 29 discursos, la mitad de lo habitual, y 21 de ellos tuvieron lugar en Baviera. En 1930, Goebbels se pasó la mitad del año quejándose de las evasivas de Hitler: cuando viajó a Múnich para localizar al líder del NSDAP, ni siquiera se molestó en pasar por la sede del partido. «La dirección del Reich está en el Café Heck [el local favorito de Hitler] o en el cine», escribió Goebbels con sarcasmo. En 1930, Hitler no era un genio político. Era un delincuente holgazán que dormía hasta el mediodía.

Si no fue Hitler, ¿fue su jefe de propaganda, Goebbels, la figura clave detrás del auge de los nazis? Una explicación que se está volviendo a plantear estos días es que las crisis políticas suelen ir de la mano de las crisis mediáticas: que los nazis supieron aprovechar con maestría las nuevas formas de comunicación, como las revistas ilustradas, la radio y el cine.

Cuando hablamos de los nazis, todo el mundo tiene en la cabeza esas imágenes que apuntan a esa ingeniosa maquinaria propagandística: el mitin de Núremberg, la catedral de luz, todos esos espectáculos tan impresionantes. Y es cierto que, ya antes de 1930, Goebbels invirtió mucho esfuerzo en crear periódicos propagandísticos inspirados en formatos estadounidenses, como Der Angriff, Völkischer Beobachter e Illustrierter Beobachter. Pero la propaganda nazi de los primeros tiempos era una broma vergonzosa y de aficionados. He revisado todas las ediciones del Illustrierter Beobachter, y las imágenes que presentaban al lector eran ridículas, como las de los miembros de las SA disfrazados de soportes publicitarios. Sencillamente, no era profesional. Las cifras de ventas eran patéticas: esos periódicos no los leía nadie. Compárelo con los medios de que disponían los demás partidos: colocaban letreros de neón en las esquinas y alquilaban aviones para hacer publicidad aérea. La propaganda no explica por sí sola el éxito del NSDAP.

¿Y qué hay de la economía? La bolsa de Wall Street se había desplomado un año antes, las exportaciones alemanas se estaban hundiendo y el desempleo iba en aumento.

Siempre resulta tentador recurrir a factores económicos a la hora de explicar el auge de los movimientos fascistas. Ahora lo estamos oyendo de nuevo en Alemania: la economía se está desmoronando, los trenes no circulan con puntualidad, así que la gente volverá a caer en las garras de los fascistas. Pero si examinamos las fuentes históricas del periodo previo a 1930, llegamos a la conclusión de que los votantes no eran tan estúpidos. Tomemos como ejemplo a los desempleados. En los últimos 30 años, los historiadores han trazado un panorama bastante claro de quiénes votaban al NSDAP. Y podemos afirmar con certeza que, en las regiones donde el desempleo era elevado, el partido nazi obtenía resultados relativamente malos. En todo caso, el desempleo fue un factor que contribuyó a la resistencia antifascista. Y en cuanto a la idea de que los nazis lograron atraer a los jóvenes que votaban por primera vez, ocurre lo mismo: el NSDAP también obtuvo malos resultados en zonas con altas tasas de votantes primerizos. Los jóvenes también huían de este partido.

La crisis económica mundial puede explicar por qué el NSDAP logró duplicar su apoyo en 1932 y alcanzar el 37,3 % de los votos. Sin embargo, como explicación del incremento por nueve registrado en 1930, resulta insuficiente. El «Jueves Negro» de Wall Street no llegó de pleno a Alemania hasta julio de 1931, cuando quebraron varios bancos importantes, diez meses después de que los nazis obtuvieran 107 escaños en el Reichstag. El PIB de la República de Weimar entró en picado, con una caída del 36,6 %, sólo en el transcurso de los dos años siguientes; a finales de 1930, apenas se había reducido un 7,1 %, y no sabemos en qué medida eso se debió al resultado de las elecciones. Aquí existe el riesgo de confundir causa y efecto.

¿Y si nos fijamos, en cambio, en los partidos democráticos?

Uno de los principios fundamentales de la campaña del partido nazi era la supuesta corrupción de los partidos establecidos, pero hay muy pocas pruebas de que esto fuera realmente así. Lo más llamativo —y también lo más desconcertante— que he descubierto fue que los tres grandes partidos de derechas de la República de Weimar habían puesto al frente a figuras políticas de línea dura entre 1928 y 1929. Si los votantes hubieran estado realmente desesperados por unas políticas de derecha duras, podrían haber votado al Partido del Centro católico, al DVP [Deutsche Volkspartei] liberal-nacionalista o al DNVP [Deutschnationale Volkspartei] monárquico, todos ellos partidos en una posición privilegiada para llevar sus promesas a la práctica.

¿No experimentaron precisamente lo que muchos partidos conservadores están descubriendo ahora: que cuando copian las posiciones de la extrema derecha los votantes tienden a preferir el original?

Creo que ese es un tópico que, sencillamente, no es cierto. Porque en 1930 Hitler no era el original, sino una copia descolorida de lo que ofrecían el DVP o el DNVP. El DNVP llevó a cabo una campaña más antisemita que la de Hitler y, sin embargo, fue el mayor perdedor de las elecciones, al perder un 7,3 % de los votos. Lo que me parece mucho más importante es la credibilidad. En 1930, el DVP, de tendencia nacionalista-liberal, fue atacado por los propios periódicos de su partido por traicionar el legado de su antiguo líder, Gustav Stresemann, fallecido un año antes. No es muy diferente de la situación que tenemos ahora con los democristianos alemanes: un partido que, bajo el liderazgo de Merkel, era absolutamente centrista y logró retener a sus votantes fieles, pero que luego eligió a una figura de su ala derecha, Friedrich Merz, como nuevo líder. Y los votantes se están pasando a la AfD. Para mí, la lección fundamental es que los partidos conservadores solo pueden ganar desde el centro.

Dice usted que la credibilidad es la clave. Entonces, ¿por qué los escándalos de corrupción apenas parecen afectar a los partidos de extrema derecha modernos que más claman contra «el sistema»?

Es cierto que el NSDAP estaba en 1930 absolutamente plagado de escándalos: puñaladas por la espalda, luchas de poder, corrupción, todo el abanico. Y muchos periodistas alemanes de la época creían que solo les faltaba un escándalo más para llegar al derrumbe total. Había algunos periodistas excelentes y valientes que llevaban a cabo investigaciones realmente buenas. Pero no sirvió de nada.

Miro ahora a los partidos de extrema derecha de toda Europa y veo a periodistas encubiertos que revelan los planes de reemigración de la AfD, lo que ha dado lugar a las mayores protestas de la historia alemana de la postguerra. Y este tipo de investigaciones son extremadamente importantes. Pero los partidos fascistas o de extrema derecha parecen ser inmunes a este tipo de cosas. Son como pararrayos: el escándalo es un destello de energía que los atraviesa directamente hasta llegar al suelo y luego desaparece. Un escándalo de corrupción puede dañar temporalmente a un partido, como le ocurrió al Partido de la Libertad austriaco con el «caso de Ibiza», pero cinco años después vuelven con redoblada fuerza.

Entonces, ¿por qué obtuvieron los nazis unos resultados tan buenos en 1930?

Por paradójico que parezca, podría deberse a la misma razón por la que los votantes dieron la espalda a los nazis en 1928: su propensión a la violencia. Desde que Hitler se afilió al NSDAP, no había hablado más que de una cosa: de ejecutar a sus oponentes políticos. Y el partido nazi se mantuvo absolutamente coherente en ese aspecto. En la campaña previa a las elecciones de 1930, no habló de política social, ni de construir la autobahn. Solo tenía planes de asesinato.

¿Cómo nos ayuda eso a comprender en la actualidad el auge de los movimientos fascistas o de extrema derecha?

Resulta difícil admitirlo desde una perspectiva moderna, pero la sed de violencia del fascismo histórico no lo convertía en algo repulsivo, sino extremadamente atractivo para muchos votantes alemanes. Y hoy en día estamos viendo cosas similares con la AfD, en la que las fantasías de represalias violentas parecen ser parte integral de los actos de campaña en las plazas. Estamos presenciando el envenenamiento de toda una sociedad y, como democracia, deberíamos preguntarnos si no debería aplicarse el derecho penal cuando los partidos políticos se comunican de esa manera. La comunicación es una cosa, los planes políticos son otra. El NSDAP tenía ambas cosas. Pero sabemos que la AfD es un partido radical que parece querer llevar a cabo una limpieza étnica en Alemania. Si la AfD llega al poder, una de las economías más avanzadas del mundo podría sufrir algo similar a lo que ocurrió en Bosnia y Herzegovina.

Philipp Ruch escritor y artista de “performances” alemán, estudió en la Universidad Humboldt y trabajó en el Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano. Fundador en 2008 del Centro para la Belleza Política, caracterizado por sus acciones radicales en espacios públicos, es autor de libros como “Schluss mit der Geduld” [“Se acabó la paciencia”] (2019) o “Es ist 5 vor 1933” [“Son las 5 de 1933”] (2024).

Fuente: 

The Guardian, 1 de octubre de 2026

jueves, 8 de octubre de 2026

Qué son los neutrinos, las "partículas fantasma" del universo por las que el belga Francis Halzen ganó el Nobel de Física

Imagen abstracta para ilustrar el universo
Pie de foto,Francis Halzen fue galardonado por su "contribución decisiva" al desarrollo del Observatorio de Neutrinos IceCube para detectar neutrinos en el Polo Sur.

El físico belga Francis Halzen fue galardonado con el Premio Nobel de Física 2026 por su labor pionera en un observatorio que detecta partículas procedentes del espacio, arrojando luz sobre el universo lejano.

Halzen, de 82 años, lideró el desarrollo de IceCube en el Polo Sur, un proyecto que utiliza un kilómetro cúbico de hielo antártico equipado con sensores de luz para detectar partículas llamadas neutrinos.

Estas partículas —las más enigmáticas del cosmos— transportan información sobre procesos violentos y de alta energía que tienen lugar en el cosmos, y son capaces de atravesar la Tierra y los cuerpos humanos casi sin interactuar con la materia.

Y aunque son importantes porque arrojan luz sobre el universo más distante, su carácter elusivo hace que sea muy difícil detectarlas.

Halzen se dio cuenta de que el hielo del Polo Sur podía emplearse para captar neutrinos, dice la Academia en una nota, y esto sentó las bases de un nuevo tipo de astronomía.

¿Pero cómo se comportan exactamente estas partículas? Y si son tan elusivas, ¿cómo han logrado detectarlas?

Escurridizos y elusivos

Francis Halzen

Pie de foto,

Francis Halzen será recompensado con un premio monetario de millones de coronas suecas (aproximadamente US$1 millón). 

Los neutrinos son partículas elementales, uno de los bloques fundamentales de la naturaleza.

Después de los fotones (es decir, las partículas de la luz) son la segunda partícula más abundante del universo. El Sol produce una enorme cantidad de ellos: cada segundo, miles de millones atraviesan inofensivamente una superficie del tamaño de la uña de tu dedo.

Y su particularidad es que casi no interaccionan con lo que encuentran a su paso, por lo que pueden atravesar fácilmente la materia. 

 Gráfico del IceCube
Gráfico del IceCube


"Interactúan solamente vía una de las cuatro fuerzas que conocemos (la gravedad, la fuerza electromagnética, la fuerza nuclear fuerte y la fuerza nuclear débil). Los neutrinos interactúan solamente con la fuerza nuclear débil", le explicó a BBC Mundo en 2020 el físico peruano Carlos Alberto Argüelles, investigador del MIT (Instituto de Tecnología de Massachussetts) y miembro de IceCube.

El físico Juan de Dios Zornoza, profesor de la Universidad de Valencia, en España, lo ilustró de esta manera: "Son capaces de cruzar una barrera de años luz de plomo y salir del otro lado, lo que los hace muy difíciles de detectar".

Esto los convierte en unas de las partículas más enigmáticas de la física.

"Los neutrinos son extraños, sabemos que tienen una masa pero no sabemos aún cuánto es o cómo se origina. Deben estar conectados a otra partícula que les debe estar dando masa que es secreta, algo tiene que estar produciendo esa masa", afirmó Argüelles.

"También tienen un fenómeno que se conoce como oscilación de neutrinos, porque hay varios tipos de neutrinos y pueden transformarse unos en otros".

A la búsqueda de neutrinos

Estos visitantes son tan elusivos que para captarlos los científicos han debido instalar instrumentos a mil metros bajo la superficie antártica o en las profundidades del Mar Mediterráneo.

Otros investigadores han optado por suspender antenas desde un globo que sobrevuela el continente helado.

El esfuerzo está justificado: detectar estas partículas abre puertas a mundos que de otra forma no podrían ser estudiados.

Como no tienen carga eléctrica, son una herramienta ideal para estudiar el universo.

¿Cómo se captura a un neutrino? Para captar a estas elusivas partículas los científicos usan tácticas diferentes.

UniversoFuente de la imagen,Getty Images Pie de foto,

Los neutrinos podrían ayudar a resolver grandes enigmas como el de la materia oscura.


Universo
 
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"De todos los neutrinos que nos vienen, de vez en cuando alguno sí que interacciona y produce otra partícula, que se llama muon, que es una especie de electrón pero con más masa", le explicó Zornoza a BBC Mundo en 2020.

"Entonces ese muon, si estamos en un medio transparente, como el agua o el hielo, emite lo que se llama una luz Cherenkov, una luz azul que sí podemos ver".

"Así que en el Mediterráneo o en la Antártida ponemos detectores de luz. Muchos neutrinos pasan de largo pero alguno produce un muon que emite luz".

Los sensores de IceCube, por ejemplo, (el observatorio que le valió el Nobel de Física a Halzen) están a una gran profundidad, para evitar que las señales de neutrinos sean confundidas con otras que no penetran tanto a grandes profundidades, como las producidas por interacciones de rayos cósmicos.

Recompensa

El esfuerzo por detectar neutrinos, no obstante, vale la pena.

Los neutrinos podrían ayudar a resolver grandes enigmas como el de la materia oscura, de la que se compone el 80% del universo pero no se sabe qué es.

"Es probable que la materia oscura se acumule en sitios como el centro de nuestra galaxia o el Sol. Ahí se aniquilaría y emitiría, entre otras cosas, neutrinos", comentó Zornoza.

"Detectar neutrinos de esas fuentes nos daría pistas para entender de qué está hecha la materia oscura".

Y hay otro gran misterio que los neutrinos podrían contribuir a esclarecer: el origen de los rayos cósmicos.

"Hace más de 100 años se descubrieron estos rayos cósmicos que nos llegan a la Tierra, pero aún no hemos entendido de dónde vienen", afirmó Zornoza.

"No tenemos claro donde se están produciendo, pero sabemos que donde se produzcan muy posiblemente se produzcan neutrinos".

"Si somos capaces de detectar esos neutrinos nos pueden ayudar a resolver el misterio ya centenario de qué está produciendo los rayos cósmicos". 

miércoles, 7 de octubre de 2026

Francis Halzen gana el Nobel de Física por sus descubrimientos sobre los neutrinos, las "partículas fantasma" del universo

Francis Halzen
Pie de foto,Francis Halzen será recompensado con un premio monetario de millones de coronas suecas (aproximadamente US$1 millón).

La Real Academia de las Ciencias de Suecia otorgó el Premio Nobel de Física de 2026 a Francis Halzen por sus descubrimientos sobre los neutrinos, en concreto, "por sus contribuciones decisivas en el Observatorio de Neutrinos IceCube y al descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico".

Los neutrinos —las partículas más enigmáticas del cosmos— son capaces de atravesar la Tierra y los cuerpos humanos casi sin interactuar con la materia.

Son importantes porque arrojan luz sobre el universo más distante, pero su carácter elusivo dificulta su detección.

Halzen se dio cuenta de que el hielo del Polo Sur podía emplearse para captar neutrinos, asegura la Academia en una nota.

Y esto permitiría a los investigadores obtener más información sobre sus lejanos orígenes.

"Su visión y liderazgo científico han sido fundamentales", dice, para desarrollar este observatorio: un kilómetro cúbico de hielo equipado con sensores de luz.

"Mediante IceCube, los investigadores pueden captar neutrinos procedentes de procesos de altísima energía en el universo lejano", añade.

Así Halzen, de 82 años, sentó las bases de un nuevo tipo de astronomía.

El ganador será recompensado con un premio monetario de 12 millones de coronas suecas (aproximadamente US$1millón).

En la edición anterior, la Real Academia de las Ciencias de Suecia otorgó el galardón a los investigadores John Clarke, Michel H. Devoret y John M. Martinis por el descubrimiento de la tunelización mecánica cuántica.

Desde su creación en 1901 hasta 2025, se han otorgado 119 premios de Física a 229 científicos, de los que solo cinco han sido mujeres.

Se trata del segundo premio entregado esta semana. El lunes la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska otorgó el Nobel de Medicina al psiquiatra y neurólogo estadounidense Karl Deisseroth y a sus colegas alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel por sus trabajos en el campo de la optogenética.

Esta disciplina ayuda a los científicos a comprender cómo tipos específicos de células contribuyen a comportamientos como el aprendizaje, el miedo, la adicción y el movimiento.

El miércoles se anunciará el Nobel de Química; el jueves, el de Literatura; el viernes, de la Paz; y el siguiente lunes, el de Economía.

https://www.bbc.com/mundo/articles/ckpdgvzn0v51o

martes, 6 de octubre de 2026

El "interruptor de luz" para neuronas por el que 3 científicos ganaron el Nobel de Medicina y que ayuda a descifrar los misterios del cerebro

ilustración de Karl Deisseroth, Peter Hegemann and Georg Nagel
Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel, ganadores del Nobel de Medicina 2026

El Premio Nobel de Medicina fue otorgado este lunes al psiquiatra y neurólogo estadounidense Karl Deisseroth y a sus colegas alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel por sus trabajos en el campo de la optogenética.

Esta disciplina ayuda a los científicos a comprender cómo tipos específicos de células contribuyen a comportamientos como el aprendizaje, el miedo, la adicción y el movimiento.

En el futuro, podría conducir a tratamientos para trastornos neurológicos y sensoriales como el párkinson y la epilepsia.

"Gracias a la optogenética, los investigadores han podido revelar los circuitos neuronales que gobiernan recuerdos, emociones y comportamientos específicos relacionados con trastornos neurológicos y psiquiátricos", señaló la Asamblea del Nobel en un comunicado.

En medicina clínica, sus aplicaciones ya se exploran para restaurar la visión de personas con discapacidad visual.

De acuerdo con la organización del Nobel, Peter Hegemann y Georg Nagel descubrieron en un alga unicelular una proteína llamada canalrodopsina.

Posteriormente, Karl Deisseroth la convirtió en un interruptor activado por la luz capaz de controlar neuronas, "un avance que sentó las bases de una nueva era en la neurociencia".

¿Pero qué es exactamente este interruptor y por qué ha sido tan importante para entender cómo funciona el cerebro?

El alga
La canalrodopsina, situada en la superficie de un alga unicelular capaz de desplazarse hacia la luz, fue descubierta por Hegemann y Nagel en 2000.

Cuando recibe luz azul, esta proteína abre un canal que permite el paso de iones y genera un impulso eléctrico.

Los investigadores comprobaron que, al introducirla en otros tipos de células, estas adquirían la capacidad de responder a estímulos luminosos.

Deisseroth transformó entonces la canalrodopsina en un interruptor para las células nerviosas activado mediante luz. La introdujo en neuronas específicas del cerebro de ratones y luego utilizó un haz azul para encenderlas o apagarlas.

El método permitió identificar circuitos relacionados con recuerdos y conductas, e incluso alterarlos.

Gracias a este avance, ya es posible, por ejemplo, eliminar o recuperar recuerdos en ratones utilizando únicamente estímulos luminosos.

Imagen de un cerebro durante el anuncio del Nobel

Imagen de un cerebro durante el anuncio del Nobel

Pie de foto,

Esta imagen que muestra el cerebro fue proyectada durante el anuncio del Nobel.

Todo esto forma parte de la optogenética, una disciplina que ofrece una intervención mucho más precisa. Con ella, los científicos pueden estimular grupos muy específicos de neuronas y hacerlo a gran velocidad, en la misma escala temporal en la que estas células se comunican entre sí.

Esa precisión ha abierto una nueva vía para estudiar fenómenos complejos como la memoria y la adicción, además de enfermedades como el párkinson o la depresión.

"Mediante el uso de la luz, los investigadores son ahora capaces de activar o desactivar circuitos neuronales concretos en el cerebro. Pueden revivir recuerdos, generar sensaciones, influir en comportamientos y estudiar los tipos de neuronas que intervienen en diversos trastornos psiquiátricos y neurológicos", comentó el Comité Nobel.

Esto también está aportando importantes conocimientos sobre cómo interactúa el sistema nervioso con células de otras partes del cuerpo, como el corazón y el intestino, añadió el comité.

Ensayos en humanos

Los investigadores también han dado "los primeros pasos" hacia el uso de la optogenética como tratamiento médico, explicó el comité.

En los ensayos clínicos en curso, los científicos trabajan para devolver la visión a personas que la han perdido a causa de la retinitis pigmentosa, una enfermedad que destruye los conos y bastones del ojo.

Al introducir una proteína especial en la zona dañada del ojo, algunos pacientes recuperaron parcialmente la visión al utilizar unas gafas que emiten luz, la cual activa las proteínas terapéuticas derivadas de las algas.

Anuncio del Nobel 


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Los tres investigadores se repartirán un premio de 12 millones de coronas suecas, el equivalente a US$1,192 millones.

Física y Química

Los tres investigadores se repartirán un premio de 12 millones de coronas suecas, equivalentes a US$1,192 millones.

Deisseroth trabaja en la Universidad de Stanford, en California, mientras que Hegemann está en la Universidad Humboldt, en Berlín, y Nagel en la Universidad de Würzburg, en Alemania.

Los ganadores afirmaron que recibir el premio había sido "absolutamente maravilloso" y que era un honor compartirlo con sus amigos.

En 2025, el Nobel de Medicina fue concedido a los estadounidenses Mary Brunkow y Fred Ramsdell y al japonés Shimon Sakaguchi "por sus descubrimientos sobre la tolerancia inmune periférica".

Los investigadores identificaron las células T reguladoras, que evitan que el sistema inmunitario ataque al propio organismo.

Este fue el primero de los galardones anunciados esta semana. Le seguirán los de Física, el martes, y Química, el miércoles.

lunes, 5 de octubre de 2026

Thomas Piketty: "El nerviosismo que vemos hoy en Washington tiene que ver con el hecho de que EE.UU. está perdiendo el control sobre el mundo"

Thomas Piketty.
Pie de foto,Thomas Piketty investiga la desigualdad económica y la distribución de la riqueza

Hace cinco años, el economista francés Thomas Piketty lanzó una advertencia que resonó en todo el mundo.

La desigualdad generada por una élite privilegiada que acumula enormes riquezas había alcanzado niveles comparables a los que precedieron a la Revolución Francesa a finales del siglo XVIII.

El mensaje del economista sirvió como recordatorio de que, cada vez que surgen desequilibrios de esta magnitud, puede desencadenarse una
 crisis política capaz de cambiar el curso de la historia.

Aunque Piketty cree que la situación ha empeorado, mantiene una visión optimista del futuro.

Piketty sostiene que vivimos en una época plagada de distopías, una "visión trumpista del futuro que no funciona ni resuelve los problemas de desarrollo ni ambientales que necesitamos solucionar".

La panadera informal y exauxiliar de enfermería Luisana Serrano, de 34 años, junto a sus hijos en la entrada de su casa en el asentamiento La Fortaleza, cerca de Cúcuta, Colombia, el 9 de enero de 2026.

oLa panadera informal y exauxiliar de enfermería Luisana Serrano, de 34 años, junto a sus hijos en la entrada de su casa en el asentamiento La Fortaleza, cerca de Cúcuta, Colombia, el 9 de enero de 2026.

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La concentración de la riqueza genera desigualdades que pueden debilitar la democracia, según el economista.

Sin embargo, confía en que ese escenario distópico no llegará a concretarse y que el mundo avanzará hacia un orden multipolar, con mayor peso de las fuerzas democráticas e impulsado, en buena medida, por la presión del sur global.

El autor de "El capital en el siglo XXI" (2013) ha vuelto a poner sobre la mesa una serie de propuestas audaces, reunidas en el "Proyecto de Justicia Global", un informe del Laboratorio de Desigualdad Mundial (World Inequality Lab).

El Laboratorio, con sede en la Escuela de Economía de París, se trata de un centro de investigación internacional dedicado al estudio de las desigualdades en el mundo.

Entre las propuestas presentadas, figuran la creación de una moneda internacional única para reemplazar al dólar, nivelar el ingreso per cápita y una reducción de las horas de trabajo a menos de la mitad.

A continuación, presentamos extractos de la entrevista que Thomas Piketty concedió a BBC Brasil, editada y adaptada por BBC Mundo para los lectores de habla hispana.

En un mundo atravesado por tantos conflictos y Estados cada vez más centrados en sus propios intereses, ¿Cómo conciliar este escenario con ambiciones globales tan grandes?

Vivimos en una época repleto de distopías. Los tecnomillonarios y los tecnonacionalistas promueven visiones locas del futuro –como la instalación de centros de datos, en cualquier lugar posible de la Tierra o en Marte– al mismo tiempo que libran guerras para extraer aún más combustibles fósiles en todo el mundo.

Es una visión trumpista del futuro que no funciona, que no resuelve los problemas de desarrollo ni los problemas ambientales que necesitamos solucionar. Es hora de debatir otra perspectiva. No podemos quedarnos de brazos cruzados, pesimistas, esperando a ver qué pasa.

Además, la agenda tecnonacionalista y tecnocapitalista no durará para siempre. No cumplirá sus promesas, aunque aún le queda mucho camino por recorrer. Vamos a ver qué sucede en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos en noviembre y en las presidenciales de Brasil.

Hace unos años, usted decía que la situación en el mundo era similar a la que terminó en la Revolución Francesa. ¿Ha cambiado algo desde entonces?

Diría que, en muchos sentidos, la situación ha empeorado. Pero seamos optimistas.

A largo plazo, las fuerzas democráticas y las luchas sociales estarán listas para transformar las instituciones y hacer del mundo un lugar más igualitario y con desarrollo. Es posible avanzar en esta dirección.

Peter Thiel. 

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Los tecnomillonarios promueven escenarios distópicos, según el economista. 

Entre las propuestas que presentaron, ¿hay alguna que considere más urgente?

La idea del informe es pensar qué tipo de desarrollo compartido podemos tener en un planeta finito. Si todos los países alcanzaran un alto nivel de desarrollo en el futuro: ¿Cómo sería el mundo? Esa es la pregunta que nos hacemos.

Pero la respuesta depende de muchas condiciones. La transformación del sistema energético es una de ellas. Otro es un cambio estructural en los modelos de producción. También necesitamos reducir la desigualdad global para poder permitirnos inversiones en clima, educación y acceso a la salud.

Estas propuestas están en línea con lo que los países del sur global han planteado en los últimos años. Basta recordar que durante la cumbre del G20 de 2024, el presidente Lula propuso un impuesto global a las fortunas de los multimillonarios, una iniciativa que contó con el respaldo de Sudáfrica y de varios otros países.

Por supuesto, eso no es suficiente. Fue difícil convencer a los 20 países presentes, pero el hecho de que el tema se discutiera en el seno del G20 ya fue significativo. Demuestra que esta demanda de justicia económica y climática está presente.

¿Cree que la propuesta de un impuesto a las grandes fortunas tiene posibilidades de concretarse?

En un futuro relativamente próximo, habrá un grupo de países que avanzarán juntos para gravar a los multimillonarios y crear un sistema monetario internacional porque saben que el modelo actual no está funcionando.

El británico Phil White, de Patriotic Millionaires, sostiene un cartel con la consigna “Tax the Rich” (“Gravar a los ricos”) durante una protesta contra el Foro Económico Mundial (WEF), antes de su reunión anual en Davos, el 19 de enero de 2025.

El británico Phil White, de Patriotic Millionaires, sostiene un cartel con la consigna “Tax the Rich” (“Gravar a los ricos”) durante una protesta contra el Foro Económico Mundial (WEF), antes de su reunión anual en Davos, el 19 de enero de 2025.

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El impuesto a los multimillonarios figura entre las propuestas. 

¿Por qué no funciona?

Pienso que la economía de Estados Unidos se está volviendo pequeña en comparación con el tamaño de la economía global. Era mayor en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, pero ha ido disminuyendo gradualmente, y será cada vez menor.

Por lo tanto, ya no sigue siendo posible que el dólar opere como moneda internacional en un mundo en el que la economía de EE.UU. es solo una pequeña fracción del PIB global. Esta no es una buena noticia para el mundo, pero tampoco lo es para Estados Unidos, dado que este sistema sobrevalora el dólar y contribuye a su enorme déficit comercial.

Sabemos que, si existen desequilibrios internacionales, surgen consecuencias geopolíticas. Las políticas actuales de Donald Trump son solo una reacción que no resuelve este problema.

¿Por tratarse de políticas belicistas?

Pienso que su mensaje es básicamente: "Pongo mis armas sobre la mesa para conseguir petróleo en Venezuela, Irán o Groenlandia y así reducir mi déficit interno". Pero nosotros creemos en un cambio estructural del sistema monetario internacional.

En una economía mundial multipolar. Es decir, una en la que ningún país tiene hegemonía sobre el PIB global, debemos contar con una moneda internacional basada en una canasta de divisas de Estados Unidos, China, India, Brasil, o de quien sea que contribuya a financiar el desarrollo de los países y a realizar inversiones climáticas.

Esto no será posible con el sistema actual. Y creo que sucederá antes de lo que la gente imagina.

Thomas Piketty.

Thomas Piketty.

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Piketty plante crear una "coalición internacional incompleta" para llevar adelante estos reclamos.

Mencionan la idea de crear una moneda internacional administrada por la ONU. Sin embargo, varios líderes mundiales acaban de cuestionar a esta organización por no haber podido "mantener el orden mundial". ¿Cree que es necesario crear una nueva entidad global o basta con reformarla?

Sería mejor que existiera un consenso entre los miembros de la ONU para transformarla, así como entre el FMI y el Banco Mundial.

Dado que eso no parece factible, va a ser necesario al menos durante un período de transición crear lo que llamamos una "coalición incompleta".

Es decir, una coalición de países que no abarque a todo el mundo, que en algunos casos ni siquiera incluya a Estados Unidos, pero que aun así logre avanzar en la dirección correcta.

¿Tiene un ejemplo de cómo funcionaría?

Está teniendo lugar ahora una convención, en el marco de la ONU, para impulsar la cooperación global en materia de impuestos a los más ricos.

La agenda busca incluir a más actores en el sistema tributario internacional, en especial a los países del sur global. Aquellos países que no quieren que las riquezas sean extraídas de los más pobres en beneficio de los intereses económicos de las economías del norte. Es una cuestión de soberanía. Y esta es solo una de las cuestiones.

Ya sabemos que algunos países, en particular Estados Unidos, votarán en contra de la convención. De todos modos, se está construyendo sobre la base de una fórmula de mayoría. Esto es muy importante, porque es diferente a otras convenciones como la del Clima que se basa en la unanimidad.

Donald Trump. 

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"La visión trumpista del futuro no está funcionando", dice el economista.

Entonces, ¿cree que las conferencias climáticas, conocidas como COP, dejarán de funcionar?

No diría que son un fracaso, pero tampoco un éxito rotundo. Aunque se celebran anualmente, no pueden tomar decisiones porque se basan en el principio de unanimidad.

El diseño de la convención fiscal de la ONU se definirá el próximo año, pero ya está claro que las decisiones se tomarán por mayoría cualificada, porque es importante tener en cuenta el tamaño de la población de cada país.

No es posible que los países pequeños, por ejemplo, tengan los mismos derechos de voto que Brasil, pero tampoco queremos que los países ricos monopolicen este proceso.

¿Qué pasa si los países ricos y grandes como Estados Unidos no quieren participar?

Estados Unidos no querrá participar. Eso lo sabemos. Así como sabemos que su participación sería necesaria para la reforma del sistema monetario internacional. Pero la proporción de la población estadounidense con respecto a la población mundial, o incluso su participación en el PIB mundial, ya está empezando a disminuir. Si esto pasa, podrían perder su poder de veto.

Por cierto, ¿sabe algo de lo que casi nadie habla y que destacamos en el informe?

El FMI tiene una norma según la cual un país que controle el 15% de los votos, ya sea por el peso de su economía o por otros criterios de representación, puede vetar decisiones clave.

Entre ellas figura la emisión de Derechos Especiales de Giro (DEG), considerados por algunos como el embrión de una moneda internacional. Como Estados Unidos posee ese porcentaje de votos, tiene en la práctica poder de veto. Los gobiernos republicanos, históricamente, han hecho uso de esa capacidad para bloquear este tipo de iniciativas.

Pero, después de la crisis financiera de 2008 y de la pandemia, los gobiernos demócratas permitieron al FMI emitir DEG, que se repartieron según la cuota de cada país en la institución. No fue un gran avance. Yo creo que sería más justo distribuirlos según la población de cada país o el daño climático que padece.

Thomas Piketty.

Thomas Piketty.

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Piketty ganó visibilidad en la década de 2010 con el libro "El capital en el siglo XXI".

¿Cambiará esto entonces cuando Estados Unidos pierda su poder de veto?

Perderán muy pronto este poder de veto, porque si hoy EE.UU. posee alrededor del 15% del PIB mundial y, en consecuencia, los derechos de voto en el FMI, pronto caerán a cerca del 10%. Yo diría que esto sucederá durante los próximos 10 o 20 años. Es posible que veamos un cambio en la estructura del fondo.

Entonces, para responder a la pregunta desde el principio: debemos ser muy pragmáticos. En algunos casos, será necesario crear nuevas instituciones con esa "coalición incompleta", como la cooperación fiscal internacional o, tal vez, crear un impuesto global a la riqueza para financiar reparaciones climáticas.

Este nerviosismo que vemos hoy en Washington, por no llamarlo de otra manera, tiene que ver con el hecho de que Estados Unidos está perdiendo control sobre el mundo. Entonces, los nacionalistas, como Trump, reaccionan desesperadamente y ponen sus armas sobre la mesa. Esto es más un signo de debilidad que de fortaleza.

Al mismo tiempo, las agendas de la derecha radical son extremadamente populares. ¿La izquierda debería hacer que la agenda redistributiva recupere el atractivo popular?

La izquierda perdió sus ambiciones de impulsar propuestas para reducir la desigualdad y redistribuir la riqueza. Se consolidó un consenso en torno a la liberalización de los mercados y a la reducción de la progresividad fiscal, lo que perjudicó tanto a las clases de ingresos bajos como a las medias.

En muchos casos, la izquierda y la centroizquierda se han asociado con políticas favorables a las grandes corporaciones. Eso ha abierto espacio para discursos nacionalistas. A veces, estos movimientos son incluso más favorables al capitalismo que los propios partidos de centro. Lo hacen para atraer a votantes de las clases trabajadoras y medias, enfatizando una dimensión nacionalista que, como he dicho, no resolverá los problemas.

De hecho, ni siquiera los propios votantes confían plenamente en la agenda trumpista. Saben que los partidos proponen un mismo modelo de desarrollo que no aborda la desigualdad, pero no ven una alternativa. Esa es la principal explicación.

Manifestantes continúan con su protesta en la Puerta del Sol después de que el Congreso de los Diputados de España rechazara las medidas del gobierno en materia de vivienda, en reclamo de acciones urgentes para hacer frente a la crisis de vivienda y alquiler que atraviesa el país, en Madrid, España, el 2 de octubre de 2026.

Manifestantes continúan con su protesta en la Puerta del Sol después de que el Congreso de los Diputados de España rechazara las medidas del gobierno en materia de vivienda, en reclamo de acciones urgentes para hacer frente a la crisis de vivienda y alquiler que atraviesa el país, en Madrid, España, el 2 de octubre de 2026.

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La falta de alternativa y expectativa de futuro es uno de los motivos que explican la época. 

¿Se trata entonces de repetir las propuestas?

Si pasas años diciéndole a la opinión pública que no hay políticas económicas alternativas, que todos los gobiernos deben seguir la misma agenda a favor de las corporaciones y que lo único que realmente pueden hacer es controlar sus fronteras, después de 20 o 30 años, el resultado es un debate político que se reduce al control de fronteras y la identidad.

Abandonamos las discusiones sobre políticas económicas, sobre estructura de clases, sobre desigualdades socioeconómicas. Pero si los volvemos a abrir, las cosas empezarán a cambiar porque, en la práctica, si nos fijamos en los gobiernos nacionalistas que hoy están en el poder, al cabo de unos años la opinión pública ya no estará tan contenta con ellos.

Basta mirar los índices de popularidad de Trump en Estados Unidos. Esto es lo que me hace optimista, a largo plazo, con el regreso de soluciones internacionalistas, democráticas y más igualitarias, como las presentadas en el informe. No será fácil.

Thomas Piketty. 


Thomas Piketty.


¿Cree que habrá un punto de inflexión?

Es imposible predecir qué tipo de catástrofe política, qué tipo de crisis conducirá a la transición, pero es importante debatir cómo queremos reorganizarnos antes de que ocurra. Debemos estar preparados para presentar una alternativa ahora mismo.

Escribí un libro sobre la historia de la desigualdad ("Una breve historia de la igualdad", 2022) y una de las cosas que aprendí es que, en periodos críticos, cuando las sociedades necesitan cambiar el sistema y realizar cambios institucionales, deben estar preparadas para hacerlo.

Así surgieron la seguridad social, los servicios públicos, la educación universal y gratuita, el sufragio, los derechos laborales, la descolonización. Todo aquello que generó mayor prosperidad y mayor igualdad. No será fácil. Atravesaremos más crisis, catástrofes, luchas por el poder, pero al final el camino hacia la igualdad, la democracia y la prosperidad prevalecerá.

En un escenario en el que nada de esto ocurra y las propuestas del informe nunca se implementen, ¿Cómo ve usted el mundo dentro de 50 años?

Si el rumbo no cambia, el mundo se volverá más desigual y más polarizado. En consecuencia, más inestable que ahora. Pero creo que este futuro distópico no se hará realidad.

Las fuerzas tecnonacionalistas incluso podrían ganar algunas elecciones. Pero, dado que no saben cómo resolver los problemas estructurales del mundo, el futuro será multipolar con predominio de las fuerzas democráticas y esto se deberá principalmente a la presión que vendrá del sur global.

 *Versión editada por BBC Mundo.