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lunes, 17 de agosto de 2026

_-.Por qué no se han podido encontrar los restos de García Lorca 90 años después de su ejecución en la Guerra Civil española

Federico García Lorca, retrato a los 20 años, sentado al lado de un piano, vestido de traje.

_- Federico García Lorca retratado a los 20 años.

Da igual el lugar de España en el que te encuentres: tienes una fosa común a menos de 50 kilómetros.

Hay alrededor de 6.000 en todo el territorio, según datos del gobierno español.

Más de 11.000 personas permanecen enterradas en ellas, sin identificar, ajusticiadas durante la guerra civil (1936-1939) que asoló al país europeo o durante la represión posterior del régimen de Francisco Franco.

Esas son las cifras del gobierno. Pero hay expertos que calculan que podrían ser entre 20.000 y 25.000 personas.

Entre todas esas fosas comunes, hay una en específico que se ha buscado durante décadas sin resultados. Es en la que yacen los restos del poeta y dramaturgo granadino Federico García Lorca, autor de obras como "Bodas de sangre", "La casa de Bernarda Alba"  "Yerma" " La zapatera prodigiosa" "Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores" o "El Romancero Gitano".

Este 18 de agosto se cumplen 90 años de su asesinato. Se cree que fue fusilado en un paraje entre los pueblos de Víznar y Alfacar, en la provincia de Granada, en el sur de España.

El régimen de Franco (1939-1975) prohibió hablar de este asesinato, y la figura y obra de Lorca sufrieron una fuerte censura durante décadas, sorteada de modo clandestino dentro de España.

En el exterior, los intelectuales exiliados, especialmente en México y Argentina, se encargaron de mantener vivo su recuerdo.

Con la llegada de la democracia, se reivindicó su nombre como símbolo de libertad

Traducida su obra a multitud de idiomas, interpretada, estudiada y celebrada en todo el mundo, España tiene una deuda pendiente con Lorca: lograr dar con sus huesos, con el lugar donde fue arrojado su cuerpo, posiblemente de madrugada, pocas semanas después de que empezara la guerra civil.

Pero hay varios elementos que hacen que esta búsqueda sea complicada.


Estatua de García Lorca en la plaza de Santa Ana de Madrid.

Fuente de la imagen,Getty Images


Pie de foto,

Estatua de García Lorca en la plaza de Santa Ana de Madrid.

El contexto
Un mes antes del asesinato de García Lorca, el 17 y 18 de julio de 1936, se dio un intento de golpe de Estado por parte de fuerzas militares que se autodenominaron "nacionales". El objetivo era derrocar el gobierno del Frente Popular, una coalición de partidos de izquierda al frente de la Segunda República.

El sistema republicano se instauró en España después de que en las elecciones municipales de abril de 1931 se diera un apoyo mayoritario a los partidos republicanos y socialistas frente a los monárquicos.

"La República abre un montón de grietas en lo social, lo cultural y lo religioso. Quiso modernizar España y en ese contexto abrió heridas entre quienes no querían tanto avance y quienes creían que no se había avanzado lo suficiente", explica a BBC Mundo Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza.

Un monolito en memoria de las víctimas de la Guerra Civil, con la inscripción "Lorca eran todos" y la fecha 18-8-2002, se alza en un lugar donde se han hallado cinco fosas comunes y cerca del sitio donde, el 19 de noviembre de 2014, arqueólogos buscaban otra fosa en Alfacar, cerca de Granada (España).


Un monolito en memoria de las víctimas de la Guerra Civil, con la inscripción "Lorca eran todos" y la fecha 18-8-2002, se alza en un lugar donde se han hallado cinco fosas comunes y cerca del sitio donde, el 19 de noviembre de 2014, arqueólogos buscaban otra fosa en Alfacar, cerca de Granada (España).

Fuente de la imagen,Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images


Pie de

En un Madrid en el que se escuchaba el ruido de sables, el clima violento se recrudeció con los asesinatos del teniente republicano José del Castillo el 12 de julio y del monárquico José Calvo Sotelo al día siguiente.

Lorca estaba esos días en la capital española y el 14 de julio decidió irse a su Granada natal, donde estaba su familia. Puede que porque pensaba que allí estaría más seguro.

Como relata Casanova, el golpe de Estado, aunque se dio con mucha violencia, no prosperó en toda España. "Fracasa donde hay una división de las fuerzas armadas y no es hasta mediados de agosto de 1936 que se sitúan los frentes y eso deriva en la guerra civil".

Pero, en el caso de Granada, "triunfa el golpe y no hay ninguna posibilidad de resistencia porque la gente no está armada".

Mapa de España ubicando a Granada.

 
Mapa de España ubicando a Granada.

Todas las papeletas

Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.
El crimen fue en Granada - Antonio Machado

En una frase que se ha hecho famosa, Lorca llegó a decir, con sorna, que él era "católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y monárquico".

El poeta, que provenía de una familia burguesa acomodada, se dedicó a una profesión liberal y se rodeó de un mundo vanguardista y surreal con genios como Luis Buñuel o Salvador Dalí. Nunca se afilió a ningún partido político, pero llevó el teatro a la España rural -con el objetivo de acercar la cultura al pueblo- con el proyecto La Barraca, impulsado por el ministro de Instrucción Pública, el republicano Fernando de los Ríos.

Sin olvidar su condición de homosexual, algo por lo que fue víctima de ataques en varias publicaciones tradicionalistas tiempo antes de que lo mataran.

"Era un conocido comprometido con la cultura y la educación. Lorca tenía todos los números para que lo mataran. Si cayeron miles de obreros, ¿Cómo no iban a hacerlo con gente como él?", remarca Casanova.

Federico García Lorca y Salvador Dalí, ambos de pie y vestidos de traje. 

Federico García Lorca y Salvador Dalí, ambos de pie y vestidos de traje.

Fuente de la imagen,Apic/Getty Images


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Lorca se rodeó del mundo vanguardista y surreal de genios como Luis Buñuel o Salvador Dalí (en la imagen).

El historiador asegura que es un mito que hubiera una lista negra con su nombre o el de otros intelectuales. "Cuando las armas sustituyen a las palabras, la atmósfera inclemente se lleva por medio a todo el mundo", apunta.

Y aunque hay quienes aseguran que México o Colombia ofrecieron a Lorca asilo, Casanova dice que no hay documentos que lo prueben, por lo que, lo más inteligente en esas primeras semanas, era buscar "alguien que te proteja o que te salve".

Después de que fueran a buscarlo varias veces a su finca de la Huerta de San Vicente, se refugió en casa de su amigo Luis Rosales.

La familia Rosales era cercana a la Falange, la agrupación fascista que luego fue el partido único durante el franquismo.

"Pensaba que al ser ellos falangistas, estaría más protegido", declaró Gerardo Rosales, sobrino de Luis, en una entrevista.

Allí duró una semana, hasta que Ramón Ruiz Alonso -ultraderechista y parte de las milicias que reprimieron a los republicanos en Granada-, obligó a Rosales a confesar y detuvo a Lorca.

"No tuvo más remedio que admitirlo, se estaba jugando la vida él también", añadió su sobrino.

Lorca con su madre en la finca de la Huerta de San Vicente.


Lorca con su madre en la finca de la Huerta de San Vicente.

Fuente de la imagen,Getty Images


Pie de foto,

Pocos datos, muchas versiones

Cuando se hundieron las formas puras
bajo el cri cri de las margaritas,
comprendí que me habían asesinado.
Poeta en Nueva York - Federico García Lorca

A partir de ahí, las voces y versiones, como el tiempo transcurrido, han aumentado, porque registros hay pocos, pero los relatos -más o menos fiables-, son muchos.

Se sabe que lo mataron junto a dos banderilleros anarquistas, Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, y un maestro republicano, Dióscoro Galindo. Se cree que posiblemente fue entre las 4 y las 5 de la madrugada del 17 al 18 de agosto y en un paraje en la sierra de Granada, entre las localidades de Víznar y Alfacar.

En 2007, bajo el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, se promulgó en España la Ley de Memoria Histórica con el objetivo de reconocer a las víctimas del franquismo, eliminar los símbolos de la dictadura y facilitar la búsqueda de fosas comunes.

En 2022, con Pedro Sánchez como presidente, llegó la Ley de Memoria Democrática, en la que se establece que la búsqueda de desaparecidos es competencia del Estado.

Mapa de España que muestra la sierra de Granada, con las localidades de Víznar y Alfacar, donde se cree que están la fosa de Federico García Lorca.


Mapa de España que muestra la sierra de Granada, con las localidades de Víznar y Alfacar, donde se cree que están la fosa de Federico García Lorca.
En 2008, el juez Baltasar Garzón ordenó abrir varias fosas, entre ellas algunas en las que se creía podían estar los restos de Lorca. Fue el primer intento de exhumación. Luego hubo otros dos más en 2013 y 2016.

El periodista y fotógrafo Santi Donaire estuvo durante 8 años asistiendo a las exhumaciones de la fosa de Paterna (Valencia), donde fueron fusiladas más de 2.200 personas tras la guerra civil.

De esa experiencia surgió su libro "Punto Ciego". Antes de eso, en 2015, estuvo en Granada durante los intentos de búsqueda de la fosa de Lorca y sus compañeros de infortunio.

Si en Paterna los trabajos fueron "sencillos", no fue así en Víznar y Alfacar.

Vista aérea de la fosa común donde se encontraron tres cadáveres, que se presume fueron asesinados en la guerra civil española el 6 de mayo de 2021 en Víznar, España. 

Fosa común en el barranco de Víznar, Granada, en la zona donde se cree que están los restos de Lorca.

Vista aérea de la fosa común donde se encontraron tres cadáveres, que se presume fueron asesinados en la guerra civil española el 6 de mayo de 2021 en Víznar, España.

Fuente de la imagen,Carlos Gil Andreu/Getty Images

 
Pie de

"A diferencia de Paterna, que es represión postbélica, se mata de modo sistemático, hay registros y se puede ver el recorrido de la persona hasta que es asesinada, cuando matan a Lorca es en el inicio del conflicto y no hay un sistema, no hay registros documentales", le cuenta a BBC Mundo.

Así, no hay documentos que certifiquen ni el lugar ni la hora precisos de la ejecución de Lorca. Solo están las versiones del boca a boca que con el paso del tiempo han quedado registradas, según distintos métodos, por los historiadores.

Una de las versiones es la que recoge periodista Agustín Penón en los años 60, que se basa en el testimonio del apodado como "Manolillo el comunista", que luego recogería el hispanista irlandés Ian Gibson. Otra es la del investigador granadino Federico Molina Fajardo.

En ambas, la fosa de García Lorca está dentro de la misma zona, entre Víznar y Alfacar, pero bien distantes. Se han hecho excavaciones en ambos puntos y no se han encontrado restos humanos.

Miguel Caballero, investigador del Instituto de Estudios Históricos del Sur de Madrid, participó en el último intento de encontrar los restos de Lorca en 2015.

Además, se ha centrado en el estudio de las últimas horas de vida del poeta siguiendo la estela de Molina Fajardo y haciendo uso de los pocos registros y documentos que hay disponibles.

Gran terreno excavado en mitad de la montaña. Se ven varias personas a lo lejos, con chalecos amarillos. 

Una de las excavaciones para encontrar la fosa de Lorca.


Gran terreno excavado en mitad de la montaña. Se ven varias personas a lo lejos, con chalecos amarillos.

Fuente de la imagen,MIGUEL CABALLERO

 

Pie de foto
Uno de los problemas, según Caballero, es que "no hay constatación documental que nos pueda decir dónde estaba" y, a su juicio, la tesis que recoge Penón "es la versión que la policía franquista le da para despistarlo".

Y la de Molina Fajardo, que, según él, "sí habló con las personas que habían participado en el asesinato", está incompleta.

En 2015 se hizo público un documento de dos folios mecanografiados con fecha de julio de 1965 -es decir, durante la dictadura de Franco-, que sitúa el fusilamiento del poeta en Víznar y su enterramiento a pocos kilómetros, en el paraje de Fuente Grande, añadiendo una nueva versión del lugar.

En el mismo documento se tacha a Lorca de "socialista, vinculado a Fernando de los Ríos, masón y tildado de prácticas de homosexualismo".

Para Caballero, "el crimen fue prioritariamente de componente familiar, y circunstancias como sus amistades y su homosexualidad lo agravaron, pero fueron rencillas personales con el padre". Y argumenta que parte de la gente involucrada en la muerte de Lorca tenía relación familiar en algún grado con él.

Otra de las versiones que apareció en estos años es que, poco después de su asesinato, el padre de García Lorca pagó una suma enorme de dinero para recuperar el cadáver y poder enterrarlo en otro lugar.

Según esta versión, el poeta fue enterrado en la finca de la Huerta de San Vicente propiedad de la familia García Lorca, cuyos miembros han negado rotundamente que esto sea cierto.

"Hay muchas elucubraciones. Cada año surge una invención nueva", señala Caballero.

García Lorca


García Lorca


Geología, familia y política

"Quiero dormir el sueño de las manzanas
alejarme del tumulto de los cementerios."
Diván del Tamarit – Federico García Lorca

A todo esto se añade cómo es el lugar en el que se supone está enterrado Lorca: además de tener que explorar en miles de metros cuadrados, se trata de una zona montañosa con muchos cambios en la orografía y alteraciones a lo largo de las décadas.

"Ha habido alteraciones. Primero agrícolas, ya que se han plantado y quitado olivos. Además, en los años 80 hubo una gran alteración para hacer una pista de motocross, cosa que me parece muy significativa", explica Santi Donaire.

Por eso, encontrar el terreno original de hace 90 años no es sencillo. Donaire detalla que en las excavaciones en las que él estuvo presente, se tuvo que retirar el equivalente a una piscina olímpica de tierra hasta alcanzar el suelo de 1936.

Francisco Carrión, profesor de la Universidad de Granada y director de la cátedra de Memoria Democrática Salvador Vila, participó en 2013 en la búsqueda de la fosa. Pero matiza que "no por buscar a García Lorca, sino al maestro Dióscoro Galindo, cuya nieta, Nieves Galindo, ha solicitado durante muchísimos años la búsqueda de su familiar".

Nieves Galindo llegó incluso a recurrir a los tribunales para poder encontrar los restos de su abuelo.

Para Carrión, esta empresa "no es que sea difícil, es que nos falta información y hay silencios muy prolongados, entre otros, los de los propios familiares" de Lorca.

La familia del poeta ha mantenido a lo largo de los años que no había necesidad de encontrar sus restos y han expresado su deseo de que no se saquen del lugar donde se cree fueron enterrados.

Federico García Lorca a los 21 años posando en una foto familiar con sus hermanos Concha, Francisco e Isabelita y su madre Vicenta Lorca. 

La familia de García Lorca cree que es mucho más simbólico que los restos del poeta estén mezclados con los de las demás víctimas.

Federico García Lorca a los 21 años posando en una foto familiar con sus hermanos Concha, Francisco e Isabelita y su madre Vicenta Lorca.

Fuente de la imagen,Mondadori via Getty Images

 

En una entrevista reciente con el medio español El Salto, Laura García-Lorca de los Ríos, quien es presidenta de la fundación que lleva el nombre del poeta, dijo que a la familia le parece que "simbólicamente es muchísimo más fuerte que los restos de Lorca estén mezclados con todas las demás víctimas (…) esa distinción entre los restos de víctimas no nos parece bien".

Pero también defendió que "que todas las familias que quieren buscar a sus familiares tengan el derecho y la ayuda para hacerlo. Por eso no hemos querido impedir ninguna de las excavaciones".

Para todos los entrevistados hay una capa más que suma tierra sobre la fosa de Lorca: la política.

Los temas relacionados con la dictadura, las propias leyes de memoria y la búsqueda de fosas reabren siempre un enconado debate en España entre las personas que dicen que "es mejor dejar las cosas como están" y aquellos que reivindican que buscar y reconocer a esas víctimas de la guerra civil y darles, como dice Carrión, "digna sepultura, es un acto de verdad, justicia y reparación".

"¿No me encontraron?
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,
y que el mar recordó ¡de pronto!
los nombres de todos sus ahogados".


Romance de la zapatera

En un cortijo de Córdoba / entre jarales y adelfas,
vivía un talabartero / con una talabartera.
Ella era mujer arisca, / él hombre de mucha paciencia,
ella giraba en los veinte / él pasaba de cincuenta.
¡Santo Dios, cómo reñían! / Miren ustedes la fiera,
burlando al débil marido / con los ojos y la lengua.

Cabellos de emperadora / tiene la talabartera,
y una carne como el agua / cristalina de Lucena.
Cuando movía sus faldas / en tiempo de primavera
olía toda su ropa / a limón y yerbabuena.
¡Ay, que limón, limón / de la limonera!
Qué apetitosa / talabartera!

Ved como la cortejaban / mocitos de gran presencia
en caballos relucientes / llenos de borlas de seda.
Gente cabal y garbosa / que pasaba por la puerta
haciendo brillar, alegre / las onzas de sus cadenas.
La conversación a todos / daba la talabartera
y ellos caracoleaban / sus jacas sobre las piedras.

Miradla hablando con uno / bien peinada y bien compuesta,
mientras el pobre marido / clava en el cuero / la lezna
Un lunes por la mañana / a eso de las once y media,
cuando el sol deja sin sombra / los juncos y madreselvas,
y van cayendo las verdes / hojas de las madroñeras,
regaba sus alhelíes / la arisca talabartera.

Llegó su amigo trotando / una jaca cordobesa
y le dijo entre suspiros:
Niña, si tu lo quisieras, / cenaríamos mañana
los dos solos / en tu mesa.
¿Y qué harás de mi marido? / -Tu marido no se entera.
¿Qué piensas hacer? /- Matarlo.

Es ágil. Quizás no puedas. / ¿Tienes revolver? -¡Mejor!
¡Tengo navaja barbera! / ¿Corta mucho? -Más que el frío.
Y no tiene ni una mella. /-¿No has mentido? -Le daré
diez puñaladas certeras / en esta disposición,
que me parece estupenda: / cuatro en la región lumbar,
una en la tetilla izquierda, / otra en semejante sitio

y dos en cada cadera. / ¿Lo matarás enseguida?
Esta noche cuando vuelva / con el cuero y con las crines
por la curva de la acequia.

Esposo viejo y decente / casado con joven tierna,
qué tunante caballista / roba tu amor en la puerta.

Federico García Lorca 

sábado, 28 de agosto de 2021

_- La familia de uno de los asesinados con Lorca intenta que Estraburgo deje de mirar a otro lado en los crímenes del franquismo

_- Por Álvaro Sánchez Castrillo | 23/08/2021 | España

Granada, 5 de septiembre de 1936. Ha pasado ya algo más de un mes desde el golpe de Estado contra la Segunda República y el Boletín Oficial de la Provincia sigue echando humo. El gobernador civil emite una circular con la vista puesta en los maestros de la zona. «En cuanto tengan conocimiento de esta circular, harán entrega de la escuela a la autoridad municipal correspondiente y desalojarán la casa vivienda que se les tuviera asignada o cesarán en el percibo de indemnización de habitación, con efectos del primero de agosto», reza el escrito. Más de una treintena de nombres forman parte de esa lista de depuración. Entre ellos, el de Dióscoro Galindo. Sin embargo, el profesor nunca llevaría a cabo esa entrega. Y no lo haría porque había sido asesinado diecisiete días antes. Sus restos nunca aparecieron. Ahora, ochenta y cinco años después, la familia se agarra a Estrasburgo como última esperanza para su localización. Una instancia que, sin embargo, siempre ha mirado hacia otro lado con las víctimas del franquismo.

Galindo ni era granadino ni su primera opción fue la enseñanza. Nacido en Ciguñuela (Valladolid) en 1877, comenzó estudiando Veterinaria en Madrid. Sin embargo, tras perder una pierna en un accidente sufrido con un tranvía el hijo de Clemente y Marcelina decidió regresar al pueblo. Fue entonces cuando empezó a estudiar para maestro. Su primer destino fue en Uribarri Harana (Araba), al que le siguió, con un sueldo de 825 pesetas anuales, Aia (Gipuzkoa). «Luego fue pidiendo traslados», cuenta al otro lado del teléfono su nieta adoptiva Nieves García. En su hoja de servicios constan lugares como Algete (Madrid), Tejina (Tenerife) o Daimiel (Ciudad Real). Y así, tras pasar previamente por los municipios sevillanos de Osuna y Santiponce e Íllora (Granada), recaló en el que sería su último destino. El 1 de noviembre de 1934, el maestro tomó posesión en la localidad granadina de Pulianas. «Era una buena persona. No solo daba clases a sus alumnos, también enseñaba a personas mayores», apunta García.

Y llegaron las elecciones de febrero de 1936, en las que el maestro participó activamente. A fin de evitar un fraude por parte de los caciques del pueblo, decidió representar al Frente Popular en la mesa electoral. Cinco meses después, tras el golpe de Estado, los militares se presentaron en su casa. Primero fue un registro. A la segunda, se lo llevaron. Su hijo Antonio no dudó en agarrar la bicicleta y comenzó a seguirles. «Le apuntaron y le dijeron que o se largaba o llevaría el mismo camino», cuenta su hija. El muchacho, que no podía hacer mucho más, regresó a casa con su madre Juliana y sus dos hermanas. Es la última vez que le vio con vida. Pocas horas después, fue asesinado. La nieta lo define como un maestro «de enseñanza liberal, no creyente». «Hizo una labor pésima enseñando a los niños cosas contra la religión diciéndoles que no existe dios», se recoge en un informe elaborado por el cura del pueblo que se incorporó al expediente de depuración de Galindo, ese en cuya resolución final consta escrita a lápiz la palabra «fusilado».

Dióscoro podría ser solo uno más de esos casi 60.000 profesores que se estima que fueron depurados durante el franquismo. Sin embargo, su historia cuenta con un elemento especial que le ha otorgado gran reconocimiento público. Porque Galindo fue una de las personas que acompañó al poeta Federico García Lorca en sus últimas horas de vida. Con el autor de Romancero Gitano o La Casa de Bernarda Alba coincidió en el Gobierno Civil o en La Colonia, antiguo molino convertido por los golpistas en cárcel provisional. Y fue asesinado junto a él y un par de banderilleros que pertenecían a la CNT –Francisco Galadí y Juan Arcollas– en el trayecto entre Víznar y Alfacar. Pero ochenta y cinco años después, los restos de todos ellos siguen desaparecidos. Los diferentes intentos por localizarlos terminaron fracasando. «Mi padre siempre dijo que antes todo aquello era un olivar. Ahora, solo hay pinos. La tierra se ha removido en todas estas décadas«, resume García.

El arqueólogo Javier Navarro participó en uno de esos intentos fallidos. «Removimos más de 4.500 metros cúbicos de tierra para llegar al nivel del suelo original», cuenta. Solo encontraron los restos de una bala mauser y un casquillo de Mosin-Nagant, de fabricación soviética. Un hilo del que, dice, está tirando ahora después de descubrir «un documento» de un espía en Argel durante la Guerra de Marruecos en el que informaba de la llegada de un barco desde San Petersburgo con armamento y munición para Abd el-Krim. «Estamos viendo documentalmente si además de mauser llegaron también Mosin-Nagant, porque cuando Abd el-Krim se rinde se envió ese material al Parque de Artillería de Granada», desliza el arqueólogo. La hipótesis es que esa munición, que encontraron durante los trabajos que realizaron en la zona, podría haber sido la que se utilizó en el asesinato del poeta.

Pero, ¿Dónde pueden estar entonces los restos en la actualidad? Una posibilidad, dice, podría ser el Barranco de Víznar, un lugar repleto de fosas comunes. Otra hipótesis que se ha puesto sobre la mesa, añade, es que su cadáver fuera exhumado y el resto arrojados a ese paraje natural. En la batalla actual, García, que fue acogida por los Galindo cuando solo tenías tres días de vida, está sola. Arcollas, dice, no tuvo descendientes. El hijo de Galadí decidió dejarlo tras el primer intento porque «su madre estaba padeciendo mucho». Y los Lorca siempre se han mostrado en contra de que se busquen sus restos. Pero ella está decidida a continuar luchando por localizar a su abuelo y tener un lugar al que poder ir a depositar un ramo de flores. Ahora, su mirada está puesta en un punto a 500 metros de donde se realizaron los primeros trabajos de búsqueda. Por los testimonios recogidos, ahí podría hallarse la fosa. «Pero tampoco es algo que sepamos a ciencia cierta», concede la nieta del maestro.

Sin «oportunidad» de ser compensados «por el daño sufrido»
A finales de diciembre de 2019, García interpuso una denuncia para que se investigara por la vía penal el asesinato de su abuelo. Lo hizo poniendo sobre la mesa una entrevista telefónica que Víctor Fernández Puertas, periodista e investigador de la figura del poeta, hizo a quien fuera en la década de los ochenta diputado de Obras y Servicios de la Diputación de Granada. En ella, el político explicaba que en las obras que se realizaron en 1986 en el Parque Federico García Lorca –uno de los enclaves en los que se han centrado los trabajos de búsqueda– apareció un fémur completo que echaron a otra finca. Sin embargo, el juez dio carpetazo al asunto al entender que el autor de los asesinatos tendría más de cien años, que faltaba determinación de la persona concreta contra la que se dirigía la acción penal y que la Ley de Amnistía de 1977 constituía causa de extinción de la responsabilidad penal.

Recurrió, sin éxito, ante la Audiencia Provincial de Granada. Y luego puso el asunto en manos del Tribunal Constitucional. De nuevo, chocaron contra un muro. «[Se rechaza el recurso por] no apreciar en el mismo la trascendencia constitucional que, como condición para su admisión, requiere», recogía la resolución. Ahora, con todas las puertas cerradas, García agota su última bala ante Europa. Este miércoles, ha registrado una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Es su última esperanza. En ella, denuncia que se ha violado su derecho a un proceso equitativo, a un recurso efectivo y los artículos que hacen referencia a la prohibición de discriminación y de abuso de derecho. «El Estado viola su obligación de investigar de forma efectiva (…) cuando tras el descubrimiento de restos con signos de muerte violenta las autoridades rechazan iniciar/abrir un proceso penal sobre la base de ‘ausencia de los elementos constitutivos del crimen», recoge el escrito.

«Los familiares de las víctimas no han tenido oportunidad alguna de ser compensados por el daño sufrido», señalan los demandantes. Eduardo Ranz, el abogado que ha llevado el caso, explica al otro lado del teléfono que no están buscando «enjuiciar culpables», sino que la justicia española «cumpla su deber de investigar y esclarecer los hechos». Esos trabajos, dice, son «fundamentales» para poder saber qué ocurrió, cómo sucedió y dónde se encuentran los restos de todas estas personas que sufrieron la brutalidad del régimen franquista. «Es increíble que lo único que se nos dijera es que fuéramos a la jurisdicción voluntaria, que es algo que no podemos hacer desde 2015», asevera el letrado, que reconoce que todas las esperanzas están puestas al otro lado de la frontera española, en esa institución que se encarga de proteger los derechos humanos.

Estrasburgo, un muro infranqueable
No será sencillo. Y no lo será porque, en lo referente a las víctimas del franquismo, Estrasburgo siempre ha mirado por el momento hacia otro lado. «Todos los intentos que se han producido hasta ahora han sido rechazados», recuerda Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). El primer golpe llegó en abril de 2012, cuando el TEDH decidió inadmitir la demanda que presentaron la hija y el nieto del diputado socialista por Málaga Luis Dorado Luque, detenido el 18 de julio de 1936 y del que no volvió a saberse nada diez días después. Lo hizo al entender que se había presentado «fuera de plazo». No obstante, la resolución ya dejaba claro que no había margen para abordar aquellos hechos ocurridos antes de la adopción (1950) y posterior ratificación por España de la Convención Europea de Derechos Humanos (1979).

La inadmisión se conoció pocos días después de que en España el Supremo dictaminase que no cabía investigar penalmente los crímenes del franquismo por la ley de amnistía. Tras el varapalo en el caso de Dorado Luque, vinieron más. En julio, se inadmitieron demandas similares de UGT y Carmen Negrín –nieta del último presidente del Gobierno de la Segunda República– por el cerrojazo de los tribunales en relación con los actos de naturaleza genocida cometidos en España. En noviembre de 2012, queda guardado en un cajón de Estrasburgo el caso de Fausto Canales, a cuyo padre Valerio hicieron desaparecer el 20 de agosto de 1936 en Pajares de Adaja (Ávila), algo que los tribunales españoles jamás llegaron a investigar. Y a comienzos de 2013 el de Fernando León, cuyos padres fueron detenidos «por escuadras fascistas» en 1936 y nunca más volvieron a aparecer. Sus intentos de que se investigase en suelo español siempre fueron rechazados.

La nieta del maestro, sin embargo, alberga cierta esperanza. Espera poder abrir una grieta en un muro que hasta el momento ha sido infranqueable. No solo por ella, sino también por tantas y tantas familias que todavía, en la actualidad, siguen buscando desesperadamente a sus seres queridos. «Los años no pasan en balde», dice. No llega a comprender cómo es posible que en una democracia asentada desde hace décadas todos ellos se vean obligados a buscar ayuda lejos de nuestras fronteras. Y hasta que no se levante esta losa, poco se podrá avanzar. «Mientras no podamos resolver esta situación, nunca se podrá estudiar la historia de España como realmente fue», sentencia.

Fuente: https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/08/19/dioscoro_123669_1012.html

lunes, 16 de agosto de 2021

Me vuelves Lorca. Miguel Ángel Santos Guerra

Los pasados días 6, 7 y 8 de agosto tuve la suerte de vivir una experiencia extraordinaria. Una de esas experiencias que te llenan de sonrisas, de encuentros, de emociones, de hermosos aprendizajes y de maravillosos recuerdos. Mi mujer y yo fuimos hasta Laroles guiados por la mano de nuestros amigos Carmen y Rafa. Compartir es uno de los verbos que mejor conjuga la amistad.

En ese pequeño pueblo de la Alpujarra granadina llamado Laroles (Ayuntamiento de Nevada) se celebraba ese fin de semana la séptima edición del Festival “Me vuelves Lorca”, dedicada este año a la mujer artista. Un Festival que mezcla teatro, música y danza y que llena el pueblo de gentes ávidas de beber el agua limpia y fresca de la cultura.

Hay muchas facetas dignas de ser reseñadas en esta experiencia cultural. Se trata de un conjunto de actividades que se desarrolla al aire libre en la antigua era del pueblo. Así es: en el Teatro de la Era, según dicen las entradas. Una era donde antes había trillos, aparvaderas y máquinas de limpiar y ahora hay artistas que despiertan la admiración y el aplauso de residentes y turistas. Los pueblos también necesitan cultura. ¡Ay, mi querido y abandonado mundo rural! Viví mis primeros años en un pequeño pueblo de la provincia de León, llamado Grajal de Campos. Un pueblo con un impresionante castillo árabe del XVI, un palacio renacentista y una historia que se remonta a los hermanos Graco de la Roma imperial. Castigados por un olvido ancestral, los vecinos de estas localidades que conforman el Ayuntamiento de Nevada (Laroles tiene unos 600 habitantes; Picena, 247; Mairena, 209; y Júbar, 46) tienen que salir del pueblo para ver una obra de teatro o para disfrutar de un concierto. Es un pequeño milagro que puedan disfrutar en su era, convertida en anfiteatro, de espectáculos de gran calidad.

Quiero dejar constancia de que la impulsora y alma mater de la iniciativa es una ciudadana británica, Anna Kemp, licenciada en literatura inglesa por la Universidad de Oxford, que aterrizó en tierras alpujarreñas cuando trabajaba como script (secretaria de rodaje) de la película “Al sur de Granada” de Fernando Colomo, basada en la novela autobiográfica de Gerald Brenan. Se enamoró de esta tierra y creo que fue correspondida desde el primer momento, en un flechado singular. Compró una casa y se hizo alpujarreña de mente y corazón. Su capacidad emprendedora no tiene limites, ni siquiera los impuestos por la pandemia.

Es de celebrar que haya tenido lugar este año la séptima edición del Festival ya que, si se hacen las cosas bien, las raíces van profundizando en la tierra fértil de la cultura popular. Es importante empezar, es más difícil mantenerse y seguir mejorando la idea inicial. He visto muchos números cero de revistas, de Festivales, de Celebraciones… Hace falta perseverancia, tesón, espíritu de superación y creatividad a raudales para sorprender al espectador cada año… En ediciones anteriores el Festival duraba tres fines de semana consecutivos. Este año, dadas las restricciones de la pandemia, se ha hecho una “edición bonsái”, dice Anna, condensando las actividades en un fin de semana.

Por el nombre del Festival pueden descubrir el lector y la lectora que la figura del poeta granadino es el epicentro de tantas ideas y emociones. La figura de Lorca lo impregna todo, desde el nombre del Festival, hasta la tierra granadina que lo alberga; desde la inspiración libertaria a la sensibilidad exquisita… Es más, el espíritu del Festival es eco de aquellas obras de teatro (cómo no recordar La Barraca) que Federico representaba con estudiantes en los pueblos de su tierra.

En esta séptima edición el eje central ha sido el estreno de la obra “Lluvias enlazadas”, escrita por Anna Kemp (qué mérito la búsqueda y la cuidada y elegante escritura en un idioma que es el suyo), después de realizar una exhaustiva investigación sobre poemas, cartas, textos biográficos y memorias. La obra cuenta la vida de tres mujeres de la generación del 27, injustamente silenciadas durante muchos años: Carmen Conde (Darlene Rodríguez), Concha Méndez (Macarena Sanz) y Ernestina de Champourcin (Lara Sanz). Estas mujeres estuvieron muy cerca de García Lorca durante su estancia en la Residencia de Estudiantes. Su juventud transgresora, sus luchas personales para emanciparse, el impacto del exilio en sus vidas y carreras literarias, sus relaciones personales…se muestran de manera intensa y atractiva en los diálogos chispeantes y en la trama teatral. La excelente interpretación de las actrices llenó de vibraciones positivas la atmósfera alpujarreña y tocó los corazones de los asistentes.

“Y vosotros, queridos actores, artistas por encima de todo. Artistas de los pies a la cabeza, puesto que por amor y vocación habéis subido al mundo fingido y doloroso de las tablas”, les dice Federico García Lorca a estas jóvenes actrices pertenecientes a la internacional y supergalardonada compañía “Teatro en Vilo”, fundada en Londres en 2012 y afincada ahora en Madrid.

El teatro es poesía que se levanta del libro y se hace humana, dijo en una ocasión García Lorca, y nunca dejó de confiar en la capacidad del teatro para enseñar y deleitar, según el viejo modelo clásico.

Con notas y palabras se fue tejiendo el hermoso tapiz de la obra representada en el formato de teatro leído. Los integrantes de Malandro Club, Gorka Hermosa (acordeón), Alberto Vaquero (trompeta) y Javi Mayor (contrabajo), llenaron la noche de hermosos ritmos.

El segundo día nos llenó de ritmo, arte y mensajes feministas el conjunto Amparanoia.Música vibrante y mensajes contundentes. Amparo Sánchez nos recordó que no hay mayor opresión que aquella en la que el oprimido mete en su cabeza los esquemas del opresor.

El último día, domingo, hubo doble sesión. Un estupendo e incisivo monólogo de Esperanza Pedreño sobre la mujer y la madre y un creativo entramado de historias iimprovisadas, divertidas e interactivas a cargo del grupo Jamming. El humor es una forma de bondad. Las risas de los asistentes se mezclaban con las estrellas en la noche de Laroles. Hasta un cometa volante hizo presencia para celebrar con el público las emociones del Festival.

Otra dimensión de interés de la experiencia es el turismo que la iniciativa promueve. Se llenan los hoteles, y las casas rurales, se llena de bañistas la piscina municipal, se llenan los restaurantes de comensales y se incrementa el comercio. Después de una larga reclusión estamos deseosos de conquistar el mundo. Nosotros nos alojamos en el Hotel rural Real y fuimos atendidos con exquisita amabilidad por el incansable Ramón que, con el esternón roto en un accidente de tráfico, practicó en solitario a la perfección todos los verbos de la hostelería: limpiar, planchar, servir, hacer camas, atender, abrir, dialogar, informar, sonreír, regalar… ¿Hay quien dé más?

Una actividad de este tipo solo puede montarse y mantenerse desde el trabajo generoso de un equipo bien organizado y dirigido. Eso lo consigue Anna con su capacidad de liderazgo y su simpatía contagiosa. Me gustó ver a un grupo de jóvenes atender las necesidades de la organización, manteniendo a rajatabla todas las indicaciones sanitarias para evitar el contagio.

Es una constante en las sucesivas ediciones del Festival “Me vuelves Lorca”, por lo que he visto en esta y por lo que me han contado de las anteriores, ofrecer calidad en los espectáculos. Es un círculo virtuoso: la calidad da prestigio al Festival y ese prestigio facilita la aceptación de los invitados de más categoría. Estoy seguro de que los contactos y la habilidad de Anna tienen mucho que ver en la entusiasta presencia de los importantes artistas participantes.

Me gustó que las autoridades políticas (Diputación de Granada y Ayuntamiento de Nevada) estuviesen comprometidas con la experiencia y se hiciesen presentes en el Teatro de la Era. Es saludable que el poder apueste por la cultura en los pueblos.

Y he aquí otra característica del Festival. Tiene un necesario, oportuno y profundo sentido feminista. Es la gran revolución pendiente. Laroles se ha convertido en nuestra matria emocional.

Miguel Ángel Santos Guerra, El Adarve. https://mas.laopiniondemalaga.es/blog/eladarve/2021/08/14/me-vuelves-lorca/

sábado, 31 de marzo de 2018

Lorca ya se deja ver en su ciudad. La Fundación del poeta en Granada acoge la exposición ‘Una habitación propia’ sobre sus años en la Residencia de Estudiantes.

Llegó el lunes a Granada, su ciudad, desde Madrid, otra de sus ciudades. Aquel día no acudió casi nadie a recibirlo. Hoy, cuatro días después, Lorca ha llegado oficialmente a su lugar de residencia futura. El legado lorquiano deja atrás la Residencia de Estudiantes que lo ha acogido desde 1986, para alojarse en el Centro Lorca, que se encargará de irradiarlo al mundo. Lorca ha vuelto a Granada a través de sus manuscritos, de sus fotografías e incluso de su ropa, con la exposición Una habitación propia.  Federico García Lorca en la Residencia de Estudiantes. 1919-1936. Desde hoy, el Centro Lorca de Granada adquiere todo su sentido, tras tres años de vida en los que ha sobrevivido sin el legado lorquiano, el material para el que estaba originalmente diseñado, los más de 5.000 manuscritos, fotografías, dibujos, etcque la familia del poeta, a través de la Fundación García Lorca, han cedido.

Hoy era un día grande en la ciudad, "histórico", como ha dicho su alcalde Francisco Cuenca. Atrás quedan los 15 años que ha costado llegar a este momento que, por otra parte, es solo una avanzadilla de lo que ha de llegar. La muestra abierta hoy al público está compuesta por 200 piezas de las que apenas un centenar forman parte del legado de Lorca que ha de instalarse en la ciudad. El resto son préstamos de instituciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía o la propia Residencia de Estudiantes. En tres meses, antes del 30 de junio, el consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Vázquez, ha confirmado que llegará a la ciudad la totalidad del material.

Todos los intervinientes en la inauguración así han reconocido lo tortuoso del camino hasta llegar al acto de hoy.  Laura García Lorca, sobrina del poeta y presidenta de la fundación que en nombre de la familia mantiene vivo su espíritu, ha enfatizado el esfuerzo de las instituciones en cumplir los acuerdos alcanzados que harán posible la normalización de esta nueva institución lorquiana y su puesta en marcha de acuerdo a los objetivos iniciales.

Despedida y bienvenida

La muestra inaugurada hoy, en palabras de su comisario, el catedrático de Literatura española Andrés Soria, cumple en realidad una doble función, de "despedida de la residencia" madrileña y, a la vez, de bienvenida "a la habitación propia" que supone para el legado lorquiano su nueva ubicación. Como ha recordado el consejero, "Federico se reencuentra con su tierra a través de su legado" y Granada, a través de este centro "lo va a cuidar, proteger y difundir". El objetivo es el de convertir el espacio "en un centro de excelencia, con una programación de calidad, acorde al legado que acogerá".

Una habitación propia ha estado expuesta en la  Residencia de Estudiantes anteriormente y podrá verse en el Centro Lorca hasta el 24 de junio. En ella, a través de la correspondencia del poeta, de ropa como el mono azul de la Barraca con el que tantas veces se fotografió, de sus dibujos y de las pinturas de sus amigos artistas, se retrata la vida de Federico en la residencia madrileña, un espacio que lo fue todo para él. Un lugar imprescindible para entender tanto su agitada vida social, en la que conoció a artistas como Dalí, Buñuel, Pepín Bello y otros, como su efervescente producción artística, en la que pasó, como explica el comisario de la muestra "de atender como estudiante en centenares de conferencias a ser él el conferenciante para el resto de estudiantes".

https://elpais.com/cultura/2018/03/23/actualidad/1521823497_880644.html

jueves, 27 de julio de 2017

Zizek. Liturgia del gurú. En el éxito de la prosa psicoanalítica y pedregosa de Zizek noto alguna huella de las abstracciones del Althusser que visitó Granada.

Cuando era muy joven, en 1976, presencié de cerca la llegada de un gurú al que se recibió entonces como he visto que se recibe ahora en Madrid al filósofo Zizek

Era en Granada, en una primavera excitante y convulsa, solo unos meses después de la muerte de Franco. Era el tiempo en el que la dictadura parecía que se debilitaba o se desmoronaba y en el que lo nuevo tardaba tanto en llegar que vivíamos en el aire, en suspenso, en un presente que se desprendía del pasado, pero que no tenía conexión con ningún porvenir verosímil. En Granada, el Hospital Real, entonces la sede de la Facultad de Letras, era un enclave casi extraterritorial de libertad insegura, de una sublevación afiebrada que sin embargo no solía extenderse más allá de los portones de la entrada, del jardín delantero del edificio. Por las calles de la ciudad seguían patrullando las mismas furgonetas grises de la policía. Las noticias sobre detenciones y palizas ahora escaseaban, pero no habían desaparecido. Tampoco había ­desaparecido el miedo. En Vitoria la policía había disparado a bocajarro contra una multitud de trabajadores en huelga y había matado a seis de ellos. Pero en la Facultad de Letras, el gran hospital con bóvedas góticas y patios renacentistas que venía de los tiempos de los Reyes Católicos, los muros estaban llenos de carteles y pancartas de todo tipo de organizaciones políticas radicales, y los días de clase eran más infrecuentes que los de huelgas o asambleas. El derecho de huelga y el derecho de reunión o manifestación no existían, pero los estudiantes abandonábamos las aulas para concentrarnos por centenares en los cruceros y en los patios. La policía observaba a una cierta distancia, las furgonetas grises aparcadas en calles laterales, los antidisturbios rondando el perímetro de la Facultad con los fusiles en la mano, las porras al cinto, las viseras de los cascos levantadas.

Cualquier clase se convertía de pronto en una asamblea. El derecho a fumar en todo momento se ejercía tan apasionadamente, tan sin fatiga ni tregua, como el de debatirlo todo: los programas de enseñanza en la universidad, la disolución inmediata de los cuerpos represivos, la proclamación de la III República, la transición no ya del fascismo a la democracia, sino del capitalismo al comunismo. El porvenir exigía ideas claras, decisiones rápidas, sentido común, concordia. Encerrados y protegidos hasta cierto punto en nuestra Facultad, nosotros vivíamos de abstracciones, repetíamos fantasías y cismas ideológicos de medio siglo atrás. Las diatribas más feroces no sucedían entre partidarios y detractores del régimen de Franco. La inquina mayor era la que se dedicaban entre sí los militantes del Partido Comunista y los de otros grupos más a la izquierda, trotskistas y maoístas. Trotskistas y maoístas estaban unidos en su odio a los “revisionistas” del PC, pero a su vez se detestaban entre sí. Había un sectarismo de catacumbas y de dogmas tan abstrusos como los del cristianismo primitivo, una necesidad idéntica de distinguir entre los puros y los herejes.

Unos y otros escrutaban las Sagradas Escrituras en busca de pasajes favorables que legitimaran sus anatemas y sus excomuniones. Las Escrituras eran el Manifiesto comunista, El capital, el Qué hacer de Lenin, etcétera; pero sobre todo los manuales divulgativos de la época. En 1976, el más leído y estudiado en las universidades española era Conceptos elementales del materialismo histórico, de Marta Harne­cker, un breviario tan sencillo y rotundo como el catecismo, o como el Libro Rojo de Mao.

Luego estaba Althusser. Althusser era como un Padre de la Iglesia, un san Agustín o Tomás de Aquino de la Trinidad Sagrada, Marx, Engels, Lenin. Sus dos libros más cuantiosos estaban en los escaparates de todas las librerías: Para leer ‘El capital’, La revolución teórica de Marx. Se corrió la buena nueva de que Althusser venía a Granada a dar una conferencia; a Granada y a nuestra Facultad, donde enseñaban algunos de sus discípulos predilectos en España.

Nunca hubo tanta gente en ninguna asamblea del Hospital Real. Más de mil personas llenábamos uno de los claustros. Los pasillos estaban ocupados por gente de pie. El humo del tabaco acrecentaba el espesor del aire. Entró Althusser acompañado por sus discípulos y, después del gran aplauso, se puso a leer su conferencia. Era un hombre muy pálido, de expresión fúnebre. Leía inclinando la cara hacia el papel, sin levantar la voz, sin variar el tono. Leyó durante una hora una conferencia filosófica, muy abstracta, sin la oratoria de revuelta política que muchos de nosotros habíamos esperado. La conferencia, además, estaba en francés. Un rato antes del comienzo se había repartido unas fotocopias escasas con la traducción. Como una ola invisible, la adoración se convertía en estupor, aunque nadie tuviera la valentía de manifestarlo, de mostrar impaciencia, ni siquiera incomodidad. En un silencio que las bóvedas y los ventanales góticos volvían más eclesiástico, aquella voz mortecina seguía murmurando párrafos en francés que prácticamente ninguno de nosotros comprendía. De pronto, sin énfasis, sin variación de tono, la voz se apagó. Louis Althusser levantó la cara muy pálida, se quitó las gafas con un gesto de fatiga. El aplauso fue tan cerrado y tan sostenido que pareció que temblaba el suelo. Desfilábamos con las cabezas bajas hacia la salida, en un rumor respetuoso, los fieles con un arrobo de recién comulgados, los más o menos escépticos o aburridos eludiendo las miradas para no comprometernos, para no delatarnos.

Más de veinte años después, leyendo las memorias de Althusser, El porvenir es largo, encontré un pasaje en el que hablaba de aquella visita a Granada. El libro entero es una confesión terrible, un testimonio de exasperación y negrura. El gran experto en Marx reconocía haber leído El capital muy superficialmente, sin comprender gran cosa, disimulando su desconocimiento con palabrería, con vaguedades dogmáticas. Lo que recordaba de Granada sobre todo era una antigua sensación de impostura que acentuaban los años, la tiniebla uniforme de la depresión. Sus tratados de marxismo yo no llegué a leerlos nunca, sobre todo por pereza. En el éxito de la prosa compacta, psicoanalítica y pedregosa de Zizek noto alguna huella de las abstracciones de Althusser, quizás un síntoma de un revival más amplio de aquel espesor marrón de los años setenta, ahora amenizado con fuegos de artificio de las redes sociales. Igual que entonces, me intriga la propensión humana a erigir santones y gurús y a encontrar sentido hasta a sus exabruptos más oscuros.

https://cultura.elpais.com/cultura/2017/07/05/babelia/1499269822_607086.html?por=mosaico

sábado, 25 de abril de 2015

FEDERICO GARCÍA LORCA » La dictadura ocultó el informe que la implicaba en el crimen de Lorca

El documento, al que ha tenido acceso la cadena SER, fue redactado por la policía franquista 29 años después del crimen Ian Gibson: "Los documentos demuestran que no fue un asesinato callejero"

El poeta granadino Federico García Lorca fue asesinado junto con otras persona, tras "haber confesado", según un informe redactado por la policía franquista 29 años después del crimen, al que ha tenido acceso la cadena SER. El documento no especifica cuál fue el contenido de esta supuesta confesión. El informe, fechado en Granada el 9 de julio de 1965, define al escritor como “socialista” y “masón perteneciente a la logia Alhambra”, y le atribuye “prácticas de homosexualismo y aberración”.

El documento relata la detención del poeta granadino en casa de sus amigos, los hermanos Rosales. Lorca se encontraba allí debido al miedo que le habían provocado dos registros policiales en su propia casa, según el informe. Los agentes rodearon la vivienda y las calles cercanas, antes de llevar a cabo la detención. Y los amigos del poeta, según el documento publicado por la SER, intentaron interceder por él ante el comandante de Intervenciones Militares.

La propia policía reconoce, 29 años después, que el relato sobre la muerte de Lorca es bastante confuso. Tras ser detenido, fue llevado en coche a las "inmediaciones del lugar conocido como Fuente Grande", junto con otro detenido del que no se añaden más datos. El poeta fue "pasado por las armas después de haber confesado, siendo enterrado en aquel paraje, muy a flor de tierra, en un barranco" a unos dos kilómetros a la derecha de la Fuente Grande. El lugar, reconoce el informe, es "muy difícil de localizar".

El informe fue redactado por la 3ª brigada regional de investigación social de la Jefatura Superior de la Policía de Granada a raíz de una petición oficial realizada en junio de 1965 por la hispanista francesa Marcelle Auclair, a la caza de más información sobre su amigo García Lorca, según la cadena SER. La actuación de la estudiosa desencadenó un efecto dominó entre las autoridades españolas: primero, Auclair se dirigió a la Embajada española en París, que remitió todo al entonces ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella.

A su vez Castiella envió una carta al ministro de la Gobernación, Camilo Alonso Vega, en la que se mostraba a favor de responder a la petición de la escritora. Castiella también señalaba en su misiva que el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, ya había sido informado de los hechos. “Creo sumamente conveniente el revisar la cuestión y averiguar si podemos o no abrir nuestros archivos sobre el episodio García Lorca”, había afirmado Fraga, según recoge Castiella en su carta.

Así, se acabó encargando el informe a la Jefatura Superior de Policía de Granada. Concretamente, fue la 3ª brigada regional de investigación social la que se encargó de redactarlo. Eso sí, Auclair nunca recibió ninguna respuesta ni tampoco llegó a ver el resultado de su petición, siempre según la cadena SER.
Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/04/22/actualidad/1429735487_172971.html
Poster: Portugal celebra hoy el aniversario de la revolución del 25 de abril.
Grándola Vila Morena en español aquí: https://youtu.be/mb9YCeQ1CCA

lunes, 19 de agosto de 2013

El crimen fue en Granada. ¡Pobre Granada! en su Granada...

EL CRIMEN FUE EN GRANADA

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
 —sangre en la frente y plomo en las entrañas— ...
Que fue en Granada el crimen sabed
—¡pobre Granada!—,
en su Granada.

(Fragmento del poema «El crimen fue en Granada» dedicado a Federico García Lorca por Antonio Machado.
Asesinado por los golpistas del dictador Francisco Franco, hoy hace 77 años)
Otras entradas en el blog
Medio pan y un libro.
Visita a Granada.

jueves, 14 de octubre de 2010

Viaje a Granada. Visita a las Escuelas del Ave María

El primer fin de semana de octubre, 1, 2 y 3, fuimos a visitar las Escuelas del Ave María, fundadas a finales del XIX, por el padre Andrés Manjón, canonigo y profesor de Derecho en la Universidad de Granada. La visita estuvo guiada por un antiguo alumno, profesor y director de las mismas que nos la enseñó con un cariño y un mimo especial acompañándolo con un lenguaje andaluz en el que mezclaba un rico vocabulario de los olores, colores, descripciones y visión de la historia y principios de las Escuelas y de los Cármenes, con palabras de una sensibilidad nada común; nos hizo emocionarnos a muchos y disfrutar a todos. 

Las Escuelas del A. M. actuales tienen unas estupendas instalaciones en un lugar privilegiado desde el que se divisa de manera magnífica La Alhambra. Y, además, naturalmente visitamos la ciudad de Granada. Fue un viaje maravilloso en todo los sentidos; por las personas que nos juntamos, socios del Ateneo de Badajoz y patronos de la Fundación "Juan Uña". Esperamos que este viaje sea el comienzo de una fértil y feliz colaboración que se prolongue en el tiempo y en actividades. La ciudad está bellísima; La Alhambra, El Generalife, La Catedral, La Capilla Real o de los Reyes Católicos, (pues están allí enterrados junto a su nieto el principe Miguel de Portugal y la reina Juana-llamada la Loca- y Felipe el Hermoso)  La Cartuja, La Iglesia de San Juan de Dios... hasta los recuerdos del Padre Leopoldo para unas devotas que deseaban ayudar a encontrar trabajo o los famosos "Piononos" de la pastelería "La Isla" en la Avda. de la Constitución, todo supo a gloria y no digamos la comida en "La Mimbre" al inicio de la cuesta que lleva a la Alhambra, o la cena en la Plaza de Toros con ese revuelto de habitas, de morcilla o puntillitas que estaban riquísimos. 

Y el tiempo acompañó en todo momento con una temperatura ideal y esa luz de Granada que define el paisaje como algo inolvidable. Si acaso hubo algo más falto de gracia y de alma fue el espectáculo flamenco del tablao "El Gallo" que sorprendentemente nos mostraron una técnica perfecta, pero su actuación fue mécánica, con poca gracia y falta de esa alegría esencial al flamenco. La Venta El Gallo. Los entendidos se dieron cuenta; temo que los extranjeros que lo presenciaron se llevaron una idea algo equivocada y pobre de lo que es ese arte sublime y único en el mundo que es el flamenco, por lo que vieron en El Gallo. 

Globalmente el viaje fue todo un éxito, incluido el buen hacer del conductor del autobús en el que fuimos, el hotel en la misma Avda. de la Constitución -El Cóndor- que se lo debemos a las organizadoras y anfitrionas, María Paz, Carmen y la guía perfecta de Granada, granadina ella que nos mostró su saber y su cariño por la ciudad, Mª del Carmen Grau. A todas ellas nuestro agradecimiento.

Una curiosidad que me han comentado algunos fue "el olvido" de la visita a la casa de Federico García Lorca,en la Huerta de San Vicente o en Fuentevaqueros, su pueblo natal. (Foto del grupo en la Cartuja. Foto de patio interior de la Alhambra. Panorámica de la Alhambra desde el mirador de San Nicolás, cúpula en la Alhambra, para ampliarlas hacer clik, dos veces, con el cursor sobre las fotos). 

miércoles, 14 de abril de 2010

14 de abril día de la República.

Hoy es 14 de abril. En 1931 se proclamó la II República.
Como celebración he aquí este poema: "Grito hacia Roma" (Desde la torre del Chrysler Building
) del poeta asesinado Federico García Lorca:
Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto,
los negros que sacan las escupideras,
los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los directores,
las mujeres ahogadas en aceites minerales,
la muchedumbre de martillo, de violín o de nube ,
ha de gritar aunque la estrellen los sesos en el muro,
ha de gritar frente a las cúpulas
ha de gritar loca de fuego
ha de gritar loca de nieve,
ha de gritar con la cabeza llena de excremento
ha de gritar como todas las noches juntas
(...) porque queremos el pan nuestro de cada día
flor de aliso y perenne ternura desgranada
porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra
que da sus frutos para todos.
(De poeta en Nueva York)

Más sobre la República aquí.

Me han gustado estas palabras de Luis García Montero en su blog "Las Inquietudes Bárbaras" publicadas hoy 14.04.2010 Periodismo humano y las traigo al mio.
En este día de diciembre del año 2025, quiero hacer una confesión. 
Yo soy el autor de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Alguna gente se empeña en afirmar que esta obra fue escrita por Miguel de Cervantes. Pero eso es un invento de la policía. Hoy el cielo de España ha amanecido sobrecargado de nubes. Pero no se preocupen por los paraguas, ni por la gente que se moja, porque la lluvia es un invento de la policía. Nunca hubo en España una guerra civil, ni una dictadura con crímenes que merezca la pena investigar. El año 1936 es una invención del juez Garzón y de la policía. Las opiniones de los jueces de este país siempre son científicas, nunca son interpretaciones, no hay debates sobre la manera de entender las leyes. Por eso hay que criminalizar y convertir en delincuente al juez que interpreta a su manera una ley. Es un prevaricador, como yo soy el toro que mató a Manolete, tralará. Yo soy la Esperanza que destapé la corrupción, tralará. El PP es incompatible con la corrupción, tralará. En España no se está dando un espectáculo bochornoso en contra de los logros de la justicia internacional y de la persecución de los genocidios, tralará. Vamos todos a contar mentiras, tralará. La mentira se disuelve en la boca del mentiroso, pero permanece como una espesa costra de miseria y humillación en el país que la soporta.