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domingo, 18 de agosto de 2019

Un gobierno de izquierdas, ya

10 agosto, 2019
Diversas plataformas políticas y sociales han publicado un manifiesto titulado “Queremos un gobierno de izquierdas”. Pertenezco a uno de los grupos firmantes como es “El foro de Sevilla”, integrado mayoritariamente por profesores universitarios y que viene levantando su voz de forma contundente y reiterada por otra política educativa.

Recojo a continuación la parte sustantiva de ese Manifiesto, que suscribo íntegramente. Hace falta un gobierno, no cualquier gobierno a nuestro juicio. Hace falta un gobierno de izquierdas, que es lo que ha demandado la ciudadanía en las últimas elecciones.

“La organización y acuerdos desarrollados entre grupos afines, pero también diferentes, no se pueden ver defraudadas por la falta de cesión y entendimiento de los partidos políticos de izquierdas. Siempre hemos contado con el PSOE, PODEMOS, IU y Esquerra Republicana, porque comparten en lo fundamental su defensa de la escuela pública y su rechazo a la LOMCE, auténtico ataque a una educación democrática, plural y laica. Sabemos que la incapacidad para lograr un acuerdo que suponga un gobierno de izquierdas nos conducirá a unas nuevas elecciones que nos llevarían a un gobierno de los partidos conservadores o, en todo caso, a una situación similar a la actual. Por eso, persistimos en la necesidad de que la izquierda llegue a un acuerdo, o de lo contrario todo el trabajo, todos los apoyos y toda la esperanza en una educación progresista que restituya la democracia y equidad en nuestro sistema educativo sufrirán un serio revés.

No es nuestra labor hablar sobre la fórmula del acuerdo imprescindible, pero creemos que los partidos políticos pierden la perspectiva sobre el bien común y el interés de la ciudadanía, que sería conseguir que todos los niños y niñas tengan, desde el nacimiento, el mismo derecho a una educación de calidad y eso solo se consigue con una escuela plural y pública y con una inversión educativa adecuada que proporcione las plazas públicas necesarias, el profesorado y profesionales de la educación y las condiciones materiales suficientes para un sistema educativo que garantice la inclusión educativa.

La educación se está privatizando (la inversión pública dedicada a conciertos aumentó un 28,4% en 10 años mientras el gasto por estudiante en centros públicos se reducía un 7,5%) y la enseñanza de la religión sigue aumentando en la escuela pública y concertada, negando el derecho de libertad de conciencia al alumnado. Con la LOMCE y las políticas llevadas a cabo en los últimos años los currículos se estandarizan y los colegios compiten entre sí para conseguir los mejores alumnos y alumnas creando un sistema educativo segregado por niveles sociales (España ocupa en segregación escolar la quinta posición por la cola de la OCDE y la antepenúltima de los países de la OCDE en Europa), que solo conduce a la desigualdad y al fracaso escolar.

Necesitamos un gobierno de izquierdas para una nueva ley de Educación que asuma lo aprobado por toda la izquierda parlamentaria en la Comisión de Educación de febrero de 2018, en cuanto a la derogación de los Acuerdos concordatarios de 1979, que nos sitúe en un sistema educativo laico y, además, una ley que establezca que los poderes públicos dejen de financiar las escuelas con ideario propio.

Por todo esto reclamamos la conformación de un gobierno de izquierdas que asuma un compromiso por la educación pública, plural, laica y democrática que requiere la derogación de la LOMCE, el aumento de la financiación educativa y la construcción de una nueva ley educativa consensuada por las fuerzas políticas progresistas, sociales y la comunidad educativa”.

Hasta aquí el Manifiesto, que se ha difundido por la redes para conocimiento público.

La propuesta de la derecha de que el partido socialista presente un candidato diferente a Pedro Sánchez es claramente antidemocrática. Ha ganado las elecciones el partido socialista con ese candidato al frente de la formación. Eso es lo que ha votado la ciudadanía.

Cuando el Rey demanda acuerdos entre los partidos políticos para que no se repitan las elecciones está interpelando a todos, no solo a a Pedro Sánchez. Pero escucho a la derecha decir que es Pedro Sánchez el principal o el único que debe sentirse aludido. ¿Cómo puede sostenerse una postura tan cínica? Bastaría con que Ciudadanos se abstuviese en la votación de investidura. De esa forma se podría formar gobierno.

Hay más, con la abstención de Ciudadanos o del PP se conseguiría, según sus desgarradoras lamentaciones al respecto, evitar el pacto con los nacionalistas y los proetarras, que tan decididamente condenan. ¿Por qué no evitan algo tan pernicioso teniendo tan fácil solución en sus manos?

¿Cómo es posible que la izquierda no se ponga de acuerdo siendo tan necesario para el país? Repetir las elecciones sería un fracaso democrático. Después vendrían las inculpaciones: Ha sido por culpa… de los demás, siempre de lo demás.

El partido socialista (ya sé que no con el apoyo unánime de la izquierda) se abstuvo en la votación de investidura de Mariano Rajoy, propiciando un gobierno de derechas. Había que salir del bloqueo y apoyar al partido más votado.

Quienes tanto desean hacer por la nación todo lo posible, quienes se declaran tan patriotas, se muestran inflexibles en una postura que hace imposible salir del bloqueo. Preferirían que se repitiesen las elecciones. Quizás pudiesen sumar las tres derechas los votos necesarios para gobernar. Porque Ciudadanos le tiende un cordón sanitario al Partido Socialista, pero no se lo tiende a VOX. Vivir para ver. No, por Dios. Se acabó el bipartidismo. Es necesario pactar. Es decir, es necesario ceder. Necesitamos un gobierno de izquierdas, ya. Como ha exigido el electorado.

https://mas.laopiniondemalaga.es/blog/eladarve/2019/08/10/un-gobierno-de-izquierdas-ya/

jueves, 19 de julio de 2018

_- Una visión desde Colombia. Fuera pinochos, corruptos y lameculos: De Aznar a Rajoy

_- Manuel Humberto Restrepo Domínguez
Rebelión

Aznar, el rejuvenecido hombre representativo de la ultraderecha occidental, gobernó a España con el ímpetu del general franco y la debilidad del inexperto. Lo tomaron por sorpresa grandes fenómenos de alto impacto político y social, que intentó resolver con mentiras que al final lo llevaron al fracaso y le valieron su ridiculización con el apodo de pinocho, que cada vez que hablaba le crecía la nariz. Aznar gobernaba mal y ponía en riesgo la joven democracia española, la empujo hacia la derecha, celebraba con el Opus Dei los homenajes a Escrivá de Balaguer, promovió la economía inmobiliaria que provoco la burbuja que desbarató el sistema productivo y recortó las garantías a derechos y libertades. La imagen del hombre fuerte que quería mostrar se diluía con la del hombre atemorizado y autoritario, pero sumiso al imperio estadounidense de Bush al que apoyó en contra del pueblo español en la invasión de Irak y por el que humoristas y caricaturistas le inventaron la figura del “lameculos”.

Aznar enfrentó el derrame de 60.000 toneladas de fueloil del barco Prestige, lo que provocó uno de los mayores siniestros ecológicos marítimos, que quiso ocultar con mentiras. Cuando empezó el derrame, en vez de encarar el problema y buscar solución la orden fue empujarlo hacia altamar para esconder la realidad, que cobró una inesperada movilización de solidaridad de cientos de miles de jóvenes de todos los lugares tratando de deshacerse de la mancha tediosa, babosa y creadora de muerte (noviembre de 2002). El Gobierno por mentiroso hizo el ridículo. Cuando creía que todo estaba en el olvido y la sociedad estaba en calma, llegaron las multitudinarias manifestaciones de No a la guerra contra la intervención en Irak y poco después los atentados de la central de trenes de Atocha (11de marzo de 2004) que dejaron 192 muertos y 1.824 lesionados, aparte del impacto psicológico y moral en una sociedad que vivió una guerra civil y no quería repetir ese dolor. En complemento llegaron las nuevas mentiras de Aznar, que señaló apresurado a ETA y la sociedad no se lo creyó y volvió a salir a las calles, se juntaron miles de voces y se marcó el fin del pequeño “lameculos”. El legado de Aznar, a Rajoy, quedo en la imagen de corrupción de 12 de los 14 ministros que formaron parte de su Gobierno imputados, encarcelados o implicados en asuntos judiciales escabrosos. Situación comparable al régimen Uribe y lo que se esperaría de la fiel continuidad del sucesor Duque.

Después del gobierno de Rodríguez Zapatero la ultraderecha regresó al poder con Mariano Rajoy, que avanzó en la tarea inconclusa de Aznar, mientras este con Andrés Pastrana organizaba un frente de injerencia para influir en América Latina, que daba un giro a la izquierda. Rajoy durante el Gobierno de zapatero no dejo de hablar un solo día en los medios (como Uribe en el gobierno de Santos), era el jefe de la oposición y el mas inconexo e incoherente hombre mediático de la política que decía cosas como que sí, pero que mejor de pronto o que no pero que bueno, o que si algo funcionaba era porque podría funcionar y de toda cosa política decía lo contrario. De incoherencia a incoherencia, de mentira en mentira, de engaño en engaño se posiciono de primero hasta ser presidente. Después de siete años, lo sacan del Gobierno, con la misma facilidad con la que el aprobó los golpes de Estado por vía de la ley contra los presidentes de Honduras, Paraguay y Brasil. Así salió, deja el palacio, sin himnos ni vítores como lo hubiera querido, sin pena ni gloria, como uno más sin otro legado que corrupción. No hubo ríos de sangre, ni escandalo, salió como salen los mentirosos.

Bienvenida la nueva etapa que ojalá sea de restauración de la democracia, la vuelta a la libertad de los presos políticos de Cataluña y la recuperación de la España próspera, que habla y practica derechos y cuya democracia es ejemplo para apoyar a demócratas y defensores de la vida y de la paz y condenar criminales, a esos, a los verdaderos que se ocultan entre engaños. Mala noticia global para el proyecto Uribe-Duque, Pastrana y las ultraderechas de América latina, de Macri, Temer y otros que extrañarán el modelo de la reconquista de la que ellos son encomenderos y lameculos. Aznar-Rajoy, duros y autoritarios como el General Franco pero débiles y ridículos como el pobre pinocho malherido.

viernes, 1 de junio de 2018

ÚLTIMA HORA!!! SÁNCHEZ, PRESIDENTE. El líder del PSOE gana la moción de censura contra Rajoy al superar los 176 votos necesarios en el Congreso y se convierte en el séptimo presidente del Gobierno de la democracia.

Editorial de El País Un Gobierno inviable

La moción desalojará a Rajoy, pero no generará más estabilidad política

(¿Es un anuncio de la guerra abierta contra un gobierno que no será del agrado de los poderosos? Por lo pronto el montaje artificial de Ciudadanos no ha tenido el éxito esperado y los movimientos populares desde el 15 M logran una "pequeña" victoria que ha sido desalojar al PP de Rajoy. Y sabemos que la estabilidad es un factor que se crea, se destruye y se dirige desde las fuentes del poder real y en la sombra mediante los medios y otras muchas manipulaciones y grupos de presión.)

miércoles, 4 de abril de 2018

_- Juan Torres López. Vertebrar España.

_- Juan Torres López y Roberto Viciano Pastor.
Ctxt.

Es imprescindible que exista el compromiso inequívoco de la gran mayoría de los españoles con un proyecto común de España, de nuestra España diversa, sin matices ni evasiones

LUIS GRAÑENA I

No hace falta decir que la situación que se está viviendo en Cataluña desde hace tiempo y que ha empeorado en los últimos meses sigue siendo realmente grave y peligrosa para la convivencia pacífica, no sólo entre la población catalana sino para el conjunto de los españoles. A corto plazo no hay salidas claras y nos parece muy ingenuo creer que el conflicto se puede resolver imponiéndose una parte (aunque fuera mayoritaria o tenga la legitimidad que tiene el Estado de derecho) sobre la otra (por muy minoritaria que fuera, que ni lo es ni lo va a ser).

Ahora bien, que en Cataluña se haya podido extender en tan gran medida la convicción de que una parte de la población, ni siquiera mayoritaria, puede imponer a la otra nada más y nada menos que la independencia, es decir, que haya brotado (y en tan poco tiempo) una dinámica tan totalitaria y excluyente no puede ser el simple resultado de procesos internos. También han debido influir los modos en que se ha planteado la relación y la convivencia de Cataluña y los catalanes con el resto de los españoles y con el conjunto de España.

A nuestro juicio, lo que ha sucedido es que el modelo del Estado de las Autonomías diseñado en la Constitución de 1978 ha llegado a un nivel de degeneración próximo a la insostenibilidad. Eso ha ocurrido, para colmo, en una coyuntura muy compleja: cuando los grandes partidos sobre los que ha pivotado nuestra democracia en los últimos cuarenta años (PP, PSOE y nacionalistas catalanes) entraron en barrena al no poder seguir tapando la corrupción que ha generado su gestión ni las vergüenzas del modo en que han gobernado la reciente crisis económica (sobre todo, CiU en Cataluña), y porque los partidos que nacieron como respuesta (Podemos y Ciudadanos) no supieron aprovechar las últimas elecciones generales para convertirse en ejes de la regeneración institucional que reclama la sociedad española.

II

La existencia de tensiones territoriales, como las de ahora, ha sido una constante a lo largo de nuestra historia y las diferencias entre nuestros pueblos es un hecho innegable que ha generado siempre fuerzas disgregadoras. Pero las respuestas, como en los últimos tiempos, no siempre han ido, desgraciadamente, en la línea de integrar y unirnos solidariamente en la diversidad.

La mayoría de las derechas españolas contempla el nacionalismo periférico según el estereotipo que describió magistralmente José Ortega y Gasset en su España invertebrada,como “un movimiento artificioso, extraído de la nada, sin causa ni motivos profundo”. De modo, seguía diciendo el filósofo madrileño, que hablar de regiones, de pueblos diferentes, de Cataluña, de Euskadi, parecería entonces como “cortar con un cuchillo una masa homogénea y tajar cuerpos distintos en lo que era un compacto volumen”.

Las izquierdas españolas, por su parte, sirvieron de contrapeso de los nacionalismos, del centralista español y de los periféricos, pero solo hasta que los golpistas españoles de 1936 consiguieron, con una magnífica operación de marketing, identificarse con la idea de España.

A partir de entonces “lo español” se convirtió en rasgo de identidad de la dictadura franquista y, como estúpida reacción, las fuerzas de izquierda se situaron enfrente de todo lo que pudiera sonar a España. Asumieron entonces como propias las posiciones identitarias, nacionalistas periféricas e incluso, en algunos casos, independentistas, como si éstas fueran, por oposición, las auténticas expresiones de la libertad y la democracia que la dictadura había pisoteado.

III

La tensión entre dos nacionalismos, uno más fuerte y cargado de vestigios imperiales y otro más débil y en expansión, pero ambos igual de excluyentes entre sí, impidió el nacimiento en democracia de un auténtico proyecto nacional de todos los españoles.

Sin ese proyecto, temerosos todos ante los embates del terrorismo nacionalista, y confiandos en que el nacionalismo moderado de la periferia ayudaría a consolidar el Estado democrático, a lo largo de la Transición se articuló una organización territorial de España que podríamos calificar de vergonzante, que no era ni una cosa ni la otra, y que fue diseñándose a golpe de tirones, de negociaciones bilaterales y de remiendos. Desde que se aprobó la Constitución de 1978 se ha venido produciendo una carrera sin fin de peticiones e incluso de chantajes, y la cesión continua de competencias y prebendas financieras por parte del Estado y de los partidos de ámbito estatal para evitar la activación de la agenda independentista de los nacionalismos vasco y catalán.

Con ese método de diseño y desarrollo, nuestro proceso de organización territorial ha terminado produciendo una descentralización asimétrica o incluso deformada y en constante proceso de reconfiguración. No llega a lo federal pero tiene componentes de confederación (régimen foral); tiene una enorme descentralización de las competencias y el gasto pero es muy dependiente del centro en el ingreso; la autonomía es muy amplia pero hay una escasa capacidad de codecisión y los mecanismos de interrelación entre las diferentes instancias de gobierno son muy débiles o casi inexistentes. Y, lo que resulta más importante, el Estado de las Autonomías no ha permitido que se cumpla el primer precepto que señala la Constitución en relación con la organización territorial del Estado en su artículo 139.1, que “todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado”.

Para llenarse de contenido, las Comunidades Autónomas han exagerado su actividad normativa (785.000 páginas de nuevas leyes y reglamentos solo en 2016), creando un marasmo legal que dificulta la actividad económica y la necesaria unidad del mercado, que ha multiplicado innecesariamente la burocracia e inducido a la corrupción. Sin suficientes mecanismos de control y rendición de cuentas y en un marco de competencias duplicadas y mal diseñadas, las autonomías han generado un gasto y una deuda excesivos que no siempre han redundado en la mejora de los niveles de vida. El sistema de financiación autonómico ha tenido un diseño inadecuado y muy imperfecto que se ha resuelto siempre a base de competencia entre territorios, no siempre leal ni corresponsable. Y las competencias educativas y de medios de comunicación autonómicos se han utilizado, en demasiadas ocasiones, para fomentar la ideología nacionalista y el resentimiento y enfrentamiento entre las comunidades, en lugar del respeto, la concordia y la fraternidad entre las personas y los pueblos.

La consecuencia de todo ello ha sido paradójica: no solo no se ha podido evitar la puesta en marcha de la agenda independentista, sino que ésta se alimenta del mal diseño de nuestra organización autonómica y termina activándose, en el marco de un aumento de la inequidad y la desigualdad entre los españoles y entre nuestros territorios, y cuando el desarme de medios y competencias que sufre la administración central deja al Estado en situación de extrema debilidad (el alojamiento de las fuerzas de seguridad desplazadas a Cataluña en estrambóticos cruceros es una expresiva muestra de ello).

IV

La respuesta a la situación de crisis que estamos viviendo no puede ser la de volver a reproducir la lógica extremista del péndulo, como está tratando de hacer el Partido Popular (“ahogarlos por directa estrangulación: persiguiendo sus ideas, sus organizaciones y sus hombres”, escribió Ortega y Gasset). Tampoco la de exacerbar el nacionalismo español más rancio e igualmente totalitario que vuelve a confundir a toda Cataluña y a los catalanes en su conjunto con el independentismo. Igual de inútil es tratar de moverse en tierra de nadie o querer contentar a todos sacando recursos de donde no los hay, como hacen las izquierdas que siguen teniendo miedo incluso a mencionar el nombre de España. Ni vale el más de lo mismo, estirando el modelo actual mal diseñado, o tratar de multiplicar el número de naciones como si fueran piñones en una especie de café para todos elevado a la enésima y más absurda de las potencias. Nada de eso puede resolver nuestros problemas de ahora.

Por el contrario, nos parece que ha llegado el momento de enfrentarnos democráticamente, con serenidad, con generosidad y con rigor al asunto central que los españoles no pudimos contemplar abiertamente en 1978, quizá porque era materialmente imposible hacerlo en la situación en la que estábamos entonces, con la correlación de fuerzas y con la natural desconfianza mutua de aquel momento.

Es la hora de invertir el orden de las cosas. Ni se puede creer que la solución de los problemas territoriales de España puede venir de la recentralización, por muy de nuevo cuño que fuera, ni podemos continuar haciendo concesiones ad infinitum y continuos remiendos en el diseño del Estado Autonómico. Hay que comenzar, en primer lugar, por analizar rigurosamente lo que ha fallado. En segundo lugar, habría que consensuar el proceso que puede permitir que se plantee y resuelva democráticamente el problema básico de la legitimidad, efectiva y no solo formal, del proyecto común de España. Para ello es imprescindible que exista lo que a nuestro juicio hay que reconocer que no se ha logrado de modo real a causa del mal diseño del Estado de las autonomías: el compromiso inequívoco de la gran mayoría de los españoles con un proyecto común de España, de nuestra España diversa, sin matices ni evasiones. Un compromiso que creemos que en estos momentos solo puede venir de una refundación basada en la libre voluntad de los pueblos que componen nuestra Patria, sustituyendo la remota fundación por vía de guerras y de matrimonios dinásticos por una democrática en la que todos los pueblos de España, en plano de igualdad, puedan decidir si mantienen el proyecto común o lo abandonan, pero eso sí, con todas sus consecuencias para todos.

Vascos y catalanes, pero también el resto de los españoles, deberíamos decidir si estamos dentro o fuera. Y si los pueblos de España, como es de esperar, deciden libremente integrarse en la soberanía nacional española lo tendrán que hacer en plano de igualdad con el resto de los ciudadanos y pueblos de España, sin más hechos diferenciales que los estrictamente culturales, entendiendo que cualquier ser humano, sea cual sea su peculiaridad cultural o lingüística, tiene unos mismos derechos y unas mismas obligaciones, dejando atrás mecanismos feudales de articulación política y afrontando los graves problemas de futuro que tiene la España del siglo XXI, no sólo en el interior sino en nuestro entorno geopolítico.

Solo así nos parece posible lograr el rediseño del Estado que garantice lo que hasta ahora no hemos conseguido: que todos los españoles, siendo tan diferentes, tengamos igual derecho de acceso a los bienes y servicios públicos y que contribuyamos a sufragarlos en condiciones de equidad. Por ejemplo, disponiendo de un sistema de salud y cuidados nacional que permita atender las necesidades de todos los españoles de manera igualitaria, inmediata y sin obstáculos en cualquier parte del territorio nacional, o de un sistema educativo estatal que, preservando la educación en lenguas y tradiciones de los diferentes pueblos de España, contenga un pensum detallado común a todos los españoles y asegure el perfecto conocimiento del idioma vehicular común. Que garantice algo tan esencial como la coordinación y subordinación de las policías autonómicas con las fuerzas de seguridad del Estado que permitan una mayor eficacia y seguridad a todos los españoles; o que dispongamos de instituciones y mecanismos que permitan la coordinación efectiva, la codecisión y la solidaridad en la práctica entre todas las instituciones de nuestros diferentes territorios.

Somos conscientes de lo irreal que puede parecer este planteamiento en la situación en la que estamos, en medio de una gran crisis de confianza en las instituciones, de enfrentamiento entre diferentes poderes del Estado, abochornados por la corrupción, sin habernos recuperado del todo de la crisis económica, y con los partidos políticos fuertemente enfrentados e incapaces de generar alianzas o consensos de amplio calado. Pero ¿quién puede creer de verdad que un problema tan grave se resuelve solo con reformas de tercer nivel, por inercia, escapando o ganando votaciones por los pelos para huir hacia adelante, sin consenso y sin el apoyo de una mayoría social amplísima y verdaderamente transversal?

Es imprescindible el impulso ético ciudadano que lleve al parlamento y al gobierno, como preferencia de la mayoría social más amplia posible, verdaderamente transversal, la demanda de un consenso nacional profundo y de unidad.

Como dijo el ya mencionado Ortega, lo que impulsa y nutre la creación de auténticas naciones no es la fuerza, ni obligar y ni siquiera el convencer, sino “un proyecto sugestivo de vida en común”. Esto es lo que de verdad tendríamos que poner en marcha todos los españoles sin distinción, quizá recordando la máxima del sabio Albert Einstein: si quieres resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo.

Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla.

Roberto Viciano Pastor es catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Valencia.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180314/Firmas/18463/Juan-Torres-VIciano-Pastor-Espa%C3%B1a-Politica.htm

sábado, 25 de marzo de 2017

_--¿Trama? ¿Qué trama?

_--El Marqués de Villar Mir, en su despedida de la presidencia de OHL, declaraba: “Podemos no cabe en un gobierno, sería un desastre”. El neomarqués sabía bien lo que decía porque conoce bien nuestro objetivo: desarticular la trama para tener un país más justo y democrático.

¿Quiere usted saber qué es la trama? Lea el libro de Rubén Juste “Ibex 35. Una historia herética del poder en España”. Pero si 300 páginas le parecen mucho, le propongo que lea estas breves 700 palabras.

Para acercarse a la trama abra el grifo de su casa. Es probable que el agua que salga sea distribuida por Aqualia; Aqualia pertenece a la constructora FCC; FCC ya no es de las Koplowitz, ahora es de Carlos Slim, magnate mexicano que ha sabido hacer negocios en España gracias a su amigo Felipe González. ¿Quiere que el agua salga caliente? Entonces dependerá usted de las empresas de energía, responsables de que en España la factura de la luz y del gas sean de las más caras de Europa. Todas ellas tienen políticos en sus consejos de administración. Unos ejemplos rápidos: Miquel Roca, de Convergencia y abogado de la infanta Cristina, está en Endesa; Cristina Garmendia, ministra de Zapatero, en Gas Natural; Ángel Acebes, ministro de interior de Aznar durante el 11M, en Iberdrola.

¿Quiere usted saber más de la trama? Escuche a Francisco Correa, jefe de la Gürtel, diciendo que las constructoras OHL y ACS fueron las más beneficiadas en la era Aznar gracias, según él, a los pagos que hacían al PP. ACS fue además récord de España 2013 en número de filiales en paraísos fiscales (171 nada menos). OHL hasta hace unos meses estaba presidida por el Marqués de Villar Mir (nació sin sangre azul, pero Juan Carlos I le concedió el marquesado en 2011). El neomarqués de niño estudió en Colegio El Pilar y de mayor fue ministro de Hacienda antes de que en España se pudiera votar

¿Sigue usted queriendo saber qué es la trama? Acuérdese de las casi 3000 viviendas del IVIMA entregadas por Ignacio González, heredero de Esperanza Aguirre (condesa de Bornos), a Goldman Sachs por debajo del precio de mercado ¿Sabe quién trabaja para Goldman Sachs? Claudio Aguirre, primo de la condesa ¿Sabe quién asesora a Goldman Sachs para sus compras en España? La consultora Aguirre-Newman de la que es director de Investment Management Fernando Ramírez de Haro Aguirre (sí, el hijo de la condensa).

¿Quiere saber más de la trama? Recuerde aquel email que escribió José María Aznar Botella a Miguel Blesa en 2009: “Con los pelos que se ha dejado (mi padre) por ti, es impresentable lo que has hecho”. El hijo de Aznar y Botella quería vender a Caja Madrid una colección de pinturas por 54 millones, pero la caja la había tasado en solo 3. Aznar Botella tiene también entre sus méritos haber facilitado los negocios en España del fondo americano Cerberus (liderado por destacados miembros del Partido Republicano y del clan Bush, viejos amigos de su padre) pero no fue el primero en hacerlo ¿Quiere saber quién introdujo a este fondo en España? Oleguer Pujol (sí, el hijo de Jordi Pujol) que les facilitó que compraran la sede madrileña de PRISA (sí, del grupo PRISA) en Gran Vía 32.

¿Aún quiere saber más? Acuérdese de Botín librándose de 38 delitos fiscales porque la fiscalía no le acusó de nada (el Tribunal Supremo llamó a esto “doctrina Botín", otros lo llaman “mafia del canapé”). Botín siempre tuvo buen rollo con ZP. Tan bueno que ZP indultó a su consejero delegado Alfredo Sáenz. ¿Sabe usted quién es primer accionista del Santander? Blackrock. No le suena ¿verdad? Se trata de la mayor empresa de activos financieros del mundo. Son expertos en opacidad. Tanto que el New York Times los llama “el gigante silencioso”. Son también el primer accionista del BBVA y de Telefónica. Están también en Mediaset, Aena, Repsol, Iberdrola, Acerinox y hasta en los supermercados DIA. También asesoran gobiernos. Su presidente Larry Fink llegó a decir: “Hay que educar a la población europea para que vote al líder correcto que tome las medidas correctas”.

Por último ¿Quiere de verdad saber qué es la trama? El 21 de junio de 2016, a pocos días de que se votara en España, el Marqués de Villar Mir, en su despedida de la presidencia de OHL que dejaba a su hijo, declaraba: “Podemos no cabe en un gobierno, sería un desastre”. El neomarqués sabía bien lo que decía porque sabe que la trama es un bloque de poder que para mantener sus privilegios necesita que la mayor parte la población siga cargando con los costes de esos privilegios. El neomarqués sabía bien lo que decía porque conoce bien nuestro objetivo: desarticular la trama para tener un país más justo y democrático.

http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Trama-trama_6_621597851.html

viernes, 10 de marzo de 2017

_--Huelga de los estibadores. El Partido Popular destruye los derechos de los trabajadores portuarios para beneficiar a las grandes empresas.

_--El día 6 de Marzo, los estibadores inician una huelga contra un decreto del Gobierno del PP que destruye hasta los cimientos los derechos sociales conseguidos con la organización y la lucha, y recogidos en convenios y leyes, como el Convenio 137 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por España en 1973, para garantía y regularidad del empleo y las retribuciones mínimas de este colectivo de trabajadores.

La excusa es una sentencia que dictó el Tribunal de Justicia de la Unión Europea el 11/12/14 que obliga a modificar la legislación y a liberalizar los puertos. Esta norma, según los estibadores, va mucho más allá de lo que marca la Unión Europea, que no obliga explícitamente a degradar sus condiciones laborales. Esencialmente consiste en poner los puertos a disposición de las grandes empresas del sector, la mayoría multinacionales, libres de trabas sociales, convenios colectivos, control de la profesionalidad y capacitación de los trabajadores, etc...

Los representantes sindicales de los estibadores afirman que la eliminación del registro de trabajadores portuarios, elemento esencial de esta batalla, donde están censados los trabajadores formados y experimentados en el trabajo en el sector, y que el gobierno del PP quiere eliminar, persiste en 12 de los 27 países de la Unión Europea y por lo tanto debe mantenerse. El gobierno afirma, por el contrario, que la única forma de ejecutar la sentencia y regular el régimen jurídico del servicio portuario de manipulación de mercancías se logra derogando la relación laboral especial de los estibadores portuarios y la extinción de la totalidad de los contratos de los trabajadores que actualmente prestan sus servicios.

El decreto tendrá los siguientes efectos:
1. Los contratos indefinidos se convierten en empleos precarios pendientes de contratación por las empresas estibadoras. Éstas dispondrán de un periodo de tres años en el que estarán obligadas a contratar al 75%, 50% y 25% durante el primero, segundo y tercer año. Por lo tanto podrán sustituir al 25%, 50%, y al 75% el primero, segundo y tercer año. En conclusión, es un Expediente de Regulación de Empleo que afecta a los 6.150 trabajadores de la estiba en todo el país, un despido colectivo.

2. Aquellos trabajadores que no sean contratados deberán ser indemnizados por la autoridad portuaria, o sea con fondos públicos. Se estima que la liquidación de las sociedades portuarias -SAGEP- tendrá un coste total para el erario público de 350 millones de euros.

La negociación de los estibadores con la patronal ANESCO, con la que habían llegado a un acuerdo sobre la nueva regulación de la estiba después de la sentencia, ha quedado rota ante este regalo ministerial que les ofrece la posibilidad de obtener mano de obra más barata y con menos derechos laborales.

El presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao declaraba que “la estiba es un sector históricamente cerrado lo que supone una inflación salarial”. Este es el meollo de la cuestión, abaratar el trabajo en los puertos a través de la precarización del empleo y la destrucción de los convenios colectivos.

¿Quiénes son los estibadores?
Es un colectivo de 6.150 trabajadores de una media de edad de 38 años. Operan en un sector básico, el de la carga y descarga de mercancías que entran y salen de España por barco. Carga valorada anualmente en unos 200.000 millones de euros, esas ci fras suponen el 86% de lo que el país exporta y el 65% de lo que importa.

Por las características de su trabajo están muy organizados. La representación sindical la ostenta la Coordinadora con un 74%, UGT con un 16% y CCOO con un 8%, teniendo posiciones también CGT, LAB, ELA, CIGA.

Los estibadores han sufrido profundas transformaciones desde los años 80 en los que el trabajo era manual y se necesitaba mucha mano de obra. La tecnificación y mecanización de los puertos desde los 80, la incorporación de grandes grúas y el transporte de contenedores supuso pasar de 12.000 a 5.000 trabajadores. Con este excedente, a principios de los 80 se creó la oficina especial de registro de estibadores para recoger a aquellos trabajadores capacitados para los que no había empleo, que de una forma u otra se ha venido manteniendo hasta la última reforma de 2012, año en el que PSOE y PP conjuntamente hacen una ley de régimen jurídico de la estiba, creando las Sagep, sociedades que emplean a los estibadores, que ahora quieren destruir.

¿Qué condiciones de trabajo tienen?
El gobierno del PP y sus voceros mediáticos desprestigian a los estibadores describiéndolos como un sector privilegiado, totalmente ajeno a la realidad de los trabajadores normales. Esto es falso, es intoxicación y propaganda preparándose para la guerra que el gobierno ha declarado a los estibadores. Tratan de aislarlos del resto de la sociedad, evitar que los trabajadores de otros sectores se vean reflejados en su lucha y que se despierte la solidaridad necesaria para combatir al gobierno.

Las condiciones de trabajo se estipulan en un acuerdo marco estatal que regula diversas materias como clasificación profesional, rotación, exclusividad, registro, etc. Luego en cada puerto se acuerdan los salarios, rendimientos, horarios, productividad. Hay un salario garantizado de alrededor de 1.000 €/mes. Las diferencias salariales se producen por el interés de las grandes empresas porta-contenedores en descargar aceleradamente, por lo que pagan primas de productividad a los trabajadores. Esto puede dar altos salarios, aunque muy trabajados, en los grandes puertos y salarios decentes en los puertos medianos y pequeños. Es un buen ejemplo el puerto de Tarragona: los profesionales que operan ahí tienen cuatro categorías laborales con sueldos brutos base que van desde los 850 euros hasta los 1.650 euros mensuales brutos. A esta suma hay que añadirles primas, si doblan turno, y los pluses de nocturnidad y festivos, además de las que perciben por rendimiento. Con todo ello, el sueldo medio bruto de un profesional en el que se den estas circunstancias, oscila entre los 60.000 y 70.000 euros/anuales.

Las palabras de los estibadores del puerto de Tarragona reflejan claramente cuáles son sus privilegios: “Cada día a las 7 de la mañana las empresas de estiba entregan a Estarraco (sociedad de estiba de Tarragona) las operativas y el personal previsto para el día, la misma operación se repite a mediodía. A partir de ahí se procede a hacer el sorteo con los trabajadores disponibles. No sabemos nunca si vamos a trabajar o no ese día. Los turnos son de 6 u 8 horas y es habitual que dupliquen la jornada, hasta un máximo de 12 horas de trabajo. Lo que la gente normal puede programarse el día, nosotros no lo tenemos. Nuestra vida es el trabajo”.

De hecho bromean con que los divorcios son habituales en este colectivo. El trabajo ha cambiado mucho en los últimos 20 años. “En los inicios nos pasábamos el día cargando y descargando sacos. Los contenedores transformaron el sector, y de la actividad manual se pasó a la grúa”. Con la mecanización se pasó de operativos de 20 trabajadores a 10, mientras que las grúas simplificaron las descargas de tres personas a una. El representante de los estibadores de Tarragona afirma que la formación de estos profesionales es constante. “Manejar una grúa no es fácil y aquí todos tenemos el carné profesional. Antes éramos mano de obra pura y dura, mientras que ahora manejamos las grúas, las máquinas, los camiones, los sistemas informáticos y gestionamos el trabajo, una misma persona tiene una gran polivalencia, lo que ayuda a la empresa a reducir los costes ya que un mismo trabajador puede hacer muchas actividades”.

Esta mejora también se ha dado en la seguridad. La estiba siempre ha sido una profesión en que la siniestralidad ha sido elevada. Aseguran los representantes del comité que uno de cada cuatro trabajadores tiene a lo largo de su vida un accidente grave y, de los cuatro que participan en la entrevista, todos han sufrido uno u otro percance. “Podríamos estar los cuatro muertos” afirma Jordi Morro. Este es el “maravilloso mundo de privilegiados” que quiere borrar del mapa el ministerio, un colectivo que –como a los mineros– la Seguridad Social reconoce penosidad y peligrosidad y les permite por esas condiciones de trabajo anticipar la edad de jubilación.

La solidaridad en la lucha imprescindible para ganar
La política de privatización de servicios públicos de la Unión Europea, de la que el gobierno del PP es firme partidario, ha puesto su diana en los puertos españoles donde, de un total de 150 empresas, un puñado de 12 multinacionales que agrupan a unos 4.000 estibadores, controlan la mayor parte del tráfico portuario descargando millones de toneladas de mercancías procedentes de China, Extremo Oriente u otros países. Pero se han encontrado con unos trabajadores muy organizados, incluso internacionalmente, que se resisten a la precarización y semi-esclavitud que este sistema y el gobierno que lo representa han impuesto a la clase obrera con las reformas laborales desde el inicio de la crisis. Pero esta lucha por un trabajo digno de los estibadores no puede ser sólo suya. Es del conjunto de la clase obrera de este país que se verá reflejada en ella y cuya solidaridad y comprensión de los motivos de la lucha es imprescindible para ganar.

La guerra declarada por el PP a los estibadores es una guerra total, incluso el presidente de la confederación empresarial valenciana, primer puerto en tráfico de contenedores del país, pide la intervención del ejército, como en la huelga de los controladores aéreos. La lucha de los estibadores debe hacer sentir la fuerza potencial de la clase obrera. Lo que está en juego son empleos, condiciones de trabajo y salarios dignos, frente a la precariedad masiva y la miseria generalizada que se nos ofrece en la actualidad como trabajo asalariado. La decisión de luchar por su futuro es clara, la organización y la confianza en la victoria es total. Desde Lucha de Clases queremos explicar, difundir la lucha de los estibadores y neutralizar la intoxicación y falsedad que se transmite de sus condiciones de vida y trabajo.

Los sindicatos de clase y la coordinadora deberían hacer un llamamiento a los partidos de la izquierda y juntos convocar una gran movilización, que partiendo de cada zona portuaria, confluya en Madrid, como vimos en la marcha de los mineros, y muestre el potencial de la clase obrera y obligue a dar marcha atrás al gobierno y al parlamento, porque esta huelga es la referencia de la lucha de clases en nuestro país.

Fuente:
http://www.marxist.com/huelga-de-los-estibadores-el-partido-popular-destruye-los-derechos-de-los-trabajadores-portuarios-para-beneficiar-a-las-grandes-empresas.htm

domingo, 22 de enero de 2017

_--A veces Roma si paga...


_-Miguel Ángel García (tercero por la izquierda), junto al resto de expertos durante la presentación por parte de la ministra Fátima Bañez, en primer plano, del informe que avaló en junio de 2013 la propuesta del Gobierno sobe sostenibilidad del sistema de pensiones. / Efe

Hay que afrontar los hechos que queman, que duelen. Algunos pueden pensar que la realidad se puede ignorar o enmascararse para que nadie la utilice en tu contra. Desgraciadamente las puertas giratorias están más extendidas de lo que parece y alcanzan alguna vez a las organizaciones obreras. Son ellas las que tienen que hacer el relato de lo sucedido, sin esperar a que otros lo hagan para desprestigiarlas. Repugna el arribismo, pero eso no es lo más importante; sí lo es llamar a las cosas por su nombre y sacar lecciones para el futuro. Hay que aprender a mirar lo que antes no se era capaz de ver. Y recordar, porque el olvido es la auténtica derrota. Por ello, hay que rasgar el velo y que se sepa la verdad.

La nota de la agencia oficial de noticias sobre el último Consejo de Ministros es muy lacónica: “El Gobierno ha nombrado nuevo director general de Ordenación de la Seguridad Social a Miguel Ángel García Díaz, a propuesta de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, según publica hoy el Boletín Oficial del Estado (BOE). García Díaz formó parte del comité de expertos que designó el Gobierno cuando realizó la reforma de las pensiones en 2013 y, actualmente, era experto en políticas públicas y mercado de trabajo en la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF)”.

Lo que no dice la nota es que era el representante de un sindicato, CCOO, en aquel grupo de expertos que promovió la reforma de las pensiones hace tres años. Un grupo que estaba dominado por “expertos” con intereses nada asépticos, hasta el punto de que ocho de doce habían estado al servicio de las entidades financieras y compañías de seguros. Una reforma que significó importantes recortes al desvincular la subida de las pensiones del IPC y ligarla a las cuentas de la Seguridad Social; al reducir la pensión inicial con el argumento de considerar la esperanza de vida; y al adelantar los plazos de entrada en vigor del alargamiento de la edad de jubilación y de los nuevos sistemas de cálculo más lesivos para los trabajadores. Con el llamado ‘factor de sostenibilidad’ se reducían automáticamente las pensiones actuales y futuras en relación al salario medio: un robo enmascarado en una fórmula compleja.

Entonces, el ahora director general de Ordenación de la Seguridad Social, votó a favor de aquella reforma, a pesar de estar allí por ser el jefe del gabinete técnico del sindicato. El escándalo fue mayúsculo en su momento y algunos lo denunciamos, como el Sector Crítico de CCOO y el Gabinete Interfederal (los mismos compañeros de García) que criticaron en duros términos tanto el “paradójico y escandaloso” voto del director del gabinete económico como la tibieza de la primera respuesta de CCOO. A juicio de los miembros del Gabinete Interfederal (integrado por abogados, economistas y sociólogos), el voto de su compañero contradecía la posición oficial del sindicato y calificaban de “inconstitucional la supresión, a golpe de decreto ley, de la actualización automática de las pensiones según el IPC”. Finalmente CCOO no avaló aquella agresión a los trabajadores, como tampoco lo hizo UGT, pero el voto favorable del representante de CCOO manchó al sindicato y creó alarma social entre sus afiliados.

Es verdad que estas cosas le pueden pasar a cualquier organización, pero hay varios elementos para reflexionar. Por un lado, nunca quedó suficientemente claro cómo fue posible aquella firma de la vergüenza de un técnico del sindicato sin haber informado a sus superiores sindicales. Por otro, cómo no fue más contundente CCOO a la hora de defenestrar públicamente a quien había faltado a la debida lealtad a los trabajadores y a la organización. Por último, que la puerta giratoria se haga hacia el gobierno del PP es más grave aún que si se realiza hacia una empresa. Es, por ello, un elemento de provocación de la ministra Báñez y del propio Rajoy el nombramiento de un economista corriente -cuyo principal mérito era representar al sindicato- para que le tengan enfrente sus antiguos compañeros cuando vayan a negociar el presente y el futuro de las pensiones.

Este nombramiento se produce en vísperas de la movilización convocada por los sindicatos CCOO y UGT en contra de los recortes del Gobierno y por la recuperación de derechos. En mi opinión, no es una casualidad, sino un auténtico casus belli que expresa las auténticas intenciones del gobierno. Si empieza así, poco pueden esperar los sindicatos de cualquier proceso de negociación.

Los sindicatos son necesarios siempre. Más aún cuando aparece al desnudo la lucha de clases, y son tiempos de sobre explotación, paro, precariedad y desarticulación del Derecho del Trabajo y del Estado de Bienestar. Es repugnante la sistemática campaña antisindical que realiza el neoliberalismo, pero acaba calando en sectores de trabajadores al apoyarse en los errores que puedan comenter, su pasividad o impotencia. La única manera de conseguir avanzar en la restitución de derechos laborales y sociales es recuperando su prestigio y apostando por una potente movilización unitaria y sostenida, algo que apenas ha comenzado el 18 de diciembre. Para que tengan éxito, deben ser capaces de convencer y emocionar a los trabajadores y trabajadoras, obteniendo de nuevo su confianza. Para ello, un tema nada menor es practicar lo que decían los viejos revolucionarios: elegir para representar al sindicato a los más honrados y vigilarles como si fueran ladrones. La necesidad de la reconstrucción del sindicalismo de clase es una urgencia ética y política.

Fuente:  https://www.cuartopoder.es/laespumaylamarea/2016/12/20/veces-roma-paga/1762

domingo, 20 de noviembre de 2016

Por qué no se habla nada de Portugal? El acuerdo de gobierno del que nadie habla. Acto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.



Interesante intervención, por parte de José Gusmao, representante portugués del bloco de esquerda y participante en los diálogos y negociaciones que concluyeron en el acuerdo para un gobierno del Partido socialista en Portugal y de Yolanda Diaz, representante de En Marea de Galicia.

Es un posible ejemplo de lo que se podría haber hecho aquí y la derecha ha impedido aunque para ello ha tenido que expulsar de la secretaría general del PSOE al elegido democráticamente dando un auténtico golpe de mano en el partido a fin de que Rajoy siga en el gobierno.

Cuentan las crónicas que en su visita a Alemania para despedir a Obama, la alemana Merkel le dijo a Rajoy que en su país le dirían que tenía la piel de elefante. Una vez más, lo que claramente es una cualidad del pueblo español, se lo atribuyen a un político.

jueves, 20 de octubre de 2016

¿Cuál será el final?

Antonio José Gil Padilla

Sólo con los titulares de algunos artículos anteriores, publicados en distintos medios, podríamos describir la actual situación política. Los enunciamos aquí, con las fechas de su publicación, y con un breve comentario en cada uno de ellos:

El PSOE y sus problemas (21 de diciembre de 2014). Tras ser elegido Pedro Sánchez Secretario General en julio de 2014, con el apoyo de todos los dirigentes territoriales, no tardaron en lloverle las críticas. Ya por esas fechas de diciembre del mismo año, la “lideresa” andaluza manifestaba sus reticencias porque Sánchez iniciaba la marcha para presentarse como candidato a las elecciones de 2015. Se rompía el pacto según el cual ella le encumbraba para la Secretaría General, pero la candidatura a las generales sería para la tal Susana. En este tiempo, en el que escribo estas líneas, el PSOE ha reventado. Nunca pensé que la cosa llegara tan lejos, ni que el procedimiento para defenestrar a Sánchez fuera tan burdo.

Las claves de lo que fue un tremendo error político (15 de febrero de 2016). El error del pueblo que votó reiteradamente al PSOE a partir de 1982, bajo el engaño y el oportunismo con una máscara de falsa progresía, con un líder impostor que ofrecía el cambio, pero que defendió, y sigue defendiendo, los intereses de la oligarquía. Un individuo que, como está demostrando ahora, sin pudor, se ha integrado en el bando de los ricos, ejerciendo el papel de correveidile, y que ha sido el señuelo en este chapucero proceso al que estamos asistiendo. El pueblo se equivoca, y tarda 30 años en dase cuenta, pero entonces ya no hay vuelta atrás.

Hasta que la situación sea como quieren los de arriba (26 de febrero de 2016). Durante un largo período, la política ha funcionado, sin sobresaltos, como quería el poder real, la oligarquía. El bipartidismo alternativo ha venido siendo una forma cómoda para conformar al pueblo llano, pero unos “intrusos” han trastocado el panorama político, y eso les trae de cabeza. Y no han parado, después de un montón de intentonas, hasta conseguir destrozar al PSOE en beneficio del PP, fiel e incontestable defensor de los ricos. ¿Será esta la última “hazaña” de los de arriba?

Los políticos: sus actos y sus perfiles (29 de marzo de 2016). Desde el comienzo de este periodo postfranquista, el perfil de los políticos ha ido evolucionando hasta convertirse en un grupo acomodado, de baja talla intelectual, desconocidos, en su inmensa mayoría, por aquellos a los que supuestamente representan. Sus actos están condicionados por la voluntad de los de arriba. Este sí que ha sido uno de sus éxitos.

Acuerdos y desacuerdos (10 de abril de 2016). En todo ese proceso, que resumiremos más adelante, son pieza clave los acuerdos artificiales llevados a cabo con el grupo de Ciudadanos como comodín. También han sido relevantes los desacuerdos en el ala de la izquierda. Sánchez, “el rebelde” ha estado atado de pies y manos, impidiéndole sus colegas que se aproximara a UP.

Estos son otros títulos de escritos anteriores que son reveladores:

(26 de mayo)

Partido Popular (PP) o la continuidad franquista

Partido Socialista (PSOE) o el fin de la socialdemocracia

Ciudadanos (C’s) o el invento político más descarado de la oligarquía

Podemos o la esperanza del cambio.

(10 de septiembre)

La ineficacia de los políticos

La torpeza del PSOE.

Un burdo proceso

La aparición de Podemos, hace algo más de dos años, alertó a los actuales poderosos, y se pusieron en marcha. Temiéndose la ruptura de la alternancia del bipartidismo comenzaron a tomar medidas con la torpeza que históricamente ha caracterizado a la clase dominante de este país. En todo este proceso, hemos visto como se les ha caído la máscara a los que nos han estado mintiendo durante décadas, presentándose como izquierda política. Los de las chaquetas de pana de los ochenta se recrean ahora navegando en lujosos yates. Aquellos que se presentaban como socialistas se han hecho ricos. Todos estos, con González a la cabeza, han sido los cómplices de los poderosos para reventar al partido que les encumbró.

Primero intentaban forzar lo que llamaron Gran Pacto entre PP y PSOE. Algo que de haberse llevado a cabo entonces habría puesto en una situación complicada al PSOE, porque, a lo largo del periodo que se conoce como régimen del 78, ambas organizaciones han sido nominalmente antagónicas en este juego de la alternancia.

En vista de que esto parecía complicado, crearon un grupo, Ciudadanos, para contrarrestar “el efecto Podemos”. Más tarde han utilizado a este grupo-comodín para hacer de puente, pero los pactos han fracasado. Nunca han conseguido alcanzar el número de votos suficientes para lograr la investidura de los candidatos. Dos intentonas fracasadas de Sánchez y otras dos de Rajoy.

Los ataques permanentes a Podemos, y los intentos de potenciar las desavenencias internas, han fracasado, por lo menos hasta el momento. Lo que les quedaba era buscar la destrucción del PSOE. Hemos estado viendo y oyendo, durante semanas, declaraciones de viejos militantes pidiendo la abstención en el Parlamento para investir al candidato del PP. El detonante para la traca final ha sido la firme decisión de Sánchez para buscar una alternativa al gobierno del PP.

Lo han conseguido. El PSOE ha saltado por los aires a unos meses de una posible nueva convocatoria, salvo que se humille y le dé el gobierno al PP. A este partido le costará reorganizarse, si es que no desaparece del escenario político. Pero, ahondando en el análisis, ¿cuáles son motivos por lo que se abandona la posibilidad de un gobierno de progreso junto a otras fuerzas de izquierdas? El interés personal de algunos y la torpeza de otros se conjugan para lograr una situación tan desastrosa. Aquellos que fueron unos miserables en tiempos pasados han alcanzado una posición económica y social que les convierte en un grupo privilegiado, en sintonía con otros que también son instrumentalizados, y próximos a los que tienen el poder real. Un gobierno conservador, como el del PP, les beneficia. Todos ellos han dejado atrás la miseria económica pero no se han desprendido de la miseria humana.

Por otro lado, la estupidez de aquellos que han nacido y se han criado en el partido les hace manejables por la astucia de los más espabilados. Les conducen por el camino que otros marcan, aunque, como es el caso, les lleve a la destrucción. La flaqueza humana propicia el enfrentamiento entre bandas al estilo de los aficionados de equipos de fútbol rivales.

A pesar de tantas y tan burdas actuaciones, el asunto se les ha ido de las manos. La situación a la que hemos llegado es mucho más incierta que hace un año. Un partido que gobierna provisionalmente, y que una enorme mayoría social rechaza, inmerso en la corrupción. Otro destruido por sus propios dirigentes. Los de Podemos desorientados, con sus problemas internos y sin el brío necesario para potenciar la rebeldía de ciertos sectores que les siguen. Por último, C’s totalmente agotado como formación política después de fracasar tantas veces en su intento por mantener al PP en el Gobierno. Y el problema catalán que se hace más complejo cada día que pasa. Ante tal situación nos preguntamos: ¿Cuál será el final?

Nota: Los citados artículos se pueden consultar en http://ajgilpadilla.blogspot.com.es/

domingo, 9 de octubre de 2016

PENSADORES DEL 21 José Luis Villacañas: “La crisis del PSOE tiene su origen en la ruptura de su vínculo con la inteligencia”. El pensador, catedrático de Filosofía de la Complutense, advierte del peligro de procesos de burocratización y estrechamiento intelectual de partidos como el PSOE. “Cuando se mata la inteligencia de un país, el proceso es irreversible”.

“Y volverán a pasar las ovejas ante la mano del que las cuenta”
Jeremías, 33, 13

Prefiere, humilde, las citas de otros a las suyas propias. Y existen millones de referencias del pensador, historiador, poeta y filósofo, de extensísima bibliografía que abarca tesis, ensayos, novelas, artículos periodísticos o memorias. Como las que encabezan esa cita bíblica de Jeremías, La mano del que cuenta, en las que el narrador, modesto, tampoco se explica a sí mismo, sino las vivencias de una familia de campesinos andaluces que marcaron su existencia: “Max Weber decía que la peor condición social de todas es la del campesino. Mi padre se aferró a su trozo de tierra en el que encontró la doble condición de la libertad absoluta y la esclavitud total. A esas virtudes le debo todo lo que soy: la vinculación libre a la filosofía que es, a la vez, autoesclavización y resistencia. La manía de leer es tan pulsional como la de arar. Yo no sé leer sin subrayar y creo que es en la lectura donde dejo la huella que deja el arado”.

Hoy José Luis Villacañas (Úbeda, 1955) ara frente a un ordenador de un sobrio despacho de la facultad de Filosofía de la Complutense en la que sorprende una enorme pancarta: "Filosofía no se cierra". Por ahí, por el difícil porvenir de las humanidades, empieza el discurso del catedrático, director del Departamento de Historia de la Filosofía: “A la especie humana le cuesta mucho aprender. Es muy sintomático que se pongan en cuestión las humanidades cuando se están observando por doquier los devastadores efectos de las sociedades poco formadas, poco reflexivas, poco capaces de orientarse en su propia historia. El fundamentalismo, el populismo, el nacionalismo fanático, solo se curan con las humanidades. Y sin embargo, ante ese precipicio, la respuesta es más barbarie e incapacidad de hacernos con nuestro propio legado cultural”.

A pesar de la humildad de su entorno, él dice que tuvo la “inmensa fortuna” de educarse en el colegio de la Sagrada Familia de Úbeda, en el que iban a morir los jesuitas de La Sapienza de Roma, gentes de “extraordinario valor intelectual”, que “hicieron creer a mi familia –renueva su modestia- que yo tenía cierto horizonte”. Y vaya si lo tenía. En la Universidad de Valencia se licenció gracias a una beca que le costeó carrera, manutención y estancia en el centenario colegio mayor San Juan de Ribera, “un palacio construido en el s XVI sobre la fortaleza musulmana de Burjassot, un sueño para cualquiera”. Y de allí salió licenciado, casado y kantiano.

Vuelve a sus orígenes para explicar el porqué de su tesis y sus decenas de ensayos sobre Immanuel Kant. “En el hablar de la gente de mi entorno social, de mi abuelo, de mi padre, se reiteraba la expresión ‘esto no es de ley’. Un querido amigo lo identificó en mis memorias y dijo -y es lo más bonito que han dicho nunca de mí- ‘Ahora comprendemos por qué José Luis tenía que dedicarse a Kant’. Ya era un kantiano incluso antes de saber quién era Kant’”. Eran los años previos a la muerte de Franco, “el ambiente intelectual estaba dominado por la escolástica católica y el marxismo, dos formas residuales del enfrentamiento español, de las dos Españas”. Frente a eso, el estudioso pensó que “el país necesitaba hacerse fuerte en una condición moderna y Kant significaba la modernidad crítica pero perpetuadora de valores como la libertad individual, el sentido del deber, la estructura democrática… una tercera España”.

“Hoy soy un viejo kantiano decepcionado”, continua después de la interrupción de una jovencísima alumna de mirada temerosa. “Creía que la Ilustración era abrir los ojos, pero no basta con abrir los ojos. Mi último libro kantiano se titula así Dificultades con la Ilustración. Pensábamos que iba a correr más y no ha corrido tanto. De hecho, todo lo que está pasando en España forma parte de un estancamiento intelectual que empieza a registrarse en el segundo mandato de Aznar, en el momento en el que España se siente satisfecha. El defecto histórico de este país siempre ha sido ese: sentirse satisfecho demasiado pronto. Ahí está el origen de todos nuestros males”.

“¿Hablamos de Pedro Sánchez, de Susana Díaz?” y ríe Villacañas con la pregunta. Una risa breve, de segundos. Enseguida le cambia el rostro al filósofo que confiesa, por tradición familiar, su cercanía al Partido Socialista. “La crisis del PSOE tiene su origen en la ruptura de su vínculo con la inteligencia. Antes, cualquiera que tenía algo que decir lo canalizaba colaborando con el PSOE, pero a partir de los 80 el partido fue expulsando de su seno todo lo que tenía que ver con la intelectualidad, fue estrechando la capacidad de integración y generando una lógica de ‘alto cargo’. Todo el que se acercaba al PSOE, yo entre ellos, era sospechoso de buscar el botín. Aquello construyó un partido burocrático, sin ideas, sin frescura y sin capacidad de conectar”.

Y advierte de que procesos como el del PSOE, que extiende a otros partidos, no tienen vuelta atrás: “Cuando se mata la inteligencia de un país, el proceso es irreversible; la siguiente generación será una generación desnortada”, afirma. Exceptúa a Podemos y lo explica con lo que día a día observa en el campus o en su facultad. “Aquí cualquiera se avergonzaría de decir que pertenece al PSOE o al PP. El que se siente vivo explora la posibilidad que tiene de emplear su inteligencia alrededor de Podemos, o de gente como Iñigo Errejón que permite que la inteligencia opere a su lado”.

Con el número dos de la formación de Iglesias debatió no hace demasiado sobre su penúltimo libro ‘Populismo’, un ensayo en el que el filósofo se distancia de Ernesto Laclau y de su “operación de laboratorio, una idea tecnificada” a la que opone la tradición política, contrastada en la práctica, del republicanismo. “La tesis del libro es que el populismo es una comunidad de salvación en tiempos en los que no existe salvación. Está justificado como reacción, porque politiza las sociedades frente a la despolitización del neoliberalismo. Pero si el populismo quiere ser algo más que un muro de contención temporal tiene que estar en condiciones de canalizar la pasión política hacia el republicanismo, que sí tiene una teoría económica, social e institucional alternativa al neoliberalismo”.

Y así, como quien no quiere la cosa, entra de lleno Villacañas en el debate entre las dos corrientes de Podemos: “la que se da cuenta de que estamos volviendo a la normalidad, que está pasando el momento de la dureza política, y considera que hay que impedir que ese regresar a la normalidad sea volver a las manos del neoliberalismo. Y otra que apuesta por mantener la lógica populista en el sentido de enfrentamiento rígido, politización dura, con la idea de que eso avanzará hacia la crisis orgánica. Y eso es un error”, sentencia.

“La teoría real es que la crisis política siempre es consecuencia, no causa. Por mucho que tengas un discurso radicalizado, si se vuelve a una zona de mayor tranquilidad social, eso no va a prender y vas a perder una oportunidad”. Y cree el pensador que no estamos para perder oportunidades, que hay mucho que cambiar en lo que califica como “la dictadura de gobierno con la que España ha estabilizado la Transición y la democracia”. Y por poner algunos ejemplos, se despacha contra “el actual parlamentarismo, inexistente y estéril” o el poder judicial, mientras reclama una transformación del poder territorial y una reforma de la Constitución de corte federal.

De ello habla en ‘Historia del poder político en España’, en el que explica como España se constituyó como Estado, no como nación, a partir del Tribunal de la Inquisición. Pero hay una joven estudiante de mirada temerosa, que lleva una hora aguardando en la puerta de su despacho, y una clase a la que atender a partir de la una. El jueves el catedrático no estará para nadie más que para aquella mujer que conoció cuando era becario en un colegio mayor de Valencia y para los dos hijos de la pareja, profesores universitarios también. “Estoy tres días en la facultad y después me pierdo, desaparezco, para estudiar y escribir”. Es decir: para arar esa tierra que le apasiona y lo esclaviza como es la Filosofía.


http://www.publico.es/culturas/jose-luis-villacanas-crisis-del.html

lunes, 25 de julio de 2016

Frente al sursumcorda. El problema no son las abstenciones en la constitución de la Mesa del Congreso, sino que se pretenda mantener el voto secreto y confundir a los ciudadanos.

Ahora que los planes de estudio ya no incluyen la asignatura de Historia de la Filosofía asombra acordarse de la cantidad de ideas que aquellos libros de texto dejaron en las cabezas de los estudiantes. Por ejemplo, aquello que decía Platón de que la astucia es solo la mímica de la sabiduría y que lleva muy fácilmente a la bellaquería.

Astucia es lo que dicen que desplegaron algunos parlamentarios en la votación de la Mesa del Congreso ocurrida esta semana. El problema no es que algunos se abstuvieran -allá cada partido con sus análisis y sus necesidades-, sino que pretendan mantener su voto en secreto y confundir a los ciudadanos.

El secreto en el voto parlamentario se ideó para proteger la independencia del diputado, es decir para que pueda romper la disciplina de partido, si su conciencia lo exige. Responde a la idea de que los diputados no están ligados a un mandato partidista, como demuestra que, según la Constitución, pueden abandonar su grupo sin perder el escaño.

Así que el secreto en el voto no se pensó nunca como un método para reírse de los ciudadanos ni para engañarles. Ocultar quienes fueron los 10 diputados nacionalistas e independentistas que, por instrucciones de sus partidos, votaron a favor del PP en la configuración de la Mesa del Congreso no es una astucia, sino una bellaquería, que dirían los griegos.

¿Una cosa fea, pero sin importancia? Según se mire, porque hay tal cantidad de cosas “feas” que pululan en la práctica de la política y a las que no se les da la menor importancia que puede ser que se nos haya nublado la vista y ya no seamos capaces de distinguir entre banalidades y ruindades. Al día siguiente del voto secreto de los diez diputados, el consejero de la Generalitat Oriol Junqueras pretendía mantener en secreto su entrevista con la vicepresidenta en funciones para acordar la renovación de un tramo de la deuda de la Generalitat. “Ni confirmo ni “desconfirmo”, dijo, como si fuera banal ocultar una entrevista que es perfectamente legítima y como si su actitud no implicara la voluntad de confundir.

Puesto a tener la vista nublada, habrá que recordar que va empezar una nueva legislatura en la que, según todos los cálculos, va a gobernar el mismo partido que acabó la legislatura anterior con la acusación de haberse financiado ilegalmente

Va a empezar la legislatura con un Congreso presidido por una ex ministra que cree, asombrosamente, que los gobiernos en funciones no están sometidos a ningún control parlamentario.

Con una ley de Seguridad Ciudadana que, en solo un año, ha impuesto 40.000 sanciones administrativas, entre ellas 6.217 multas a ciudadanos por “faltar el respeto” a agentes del orden, lo que en algunos casos significa sacar una foto a un coche de policía mal aparcado, en otros, filmarles cuando atosigan a un vendedor ambulante y en otros, finalmente, escribir en Facebook que los policías de tu pueblo son unos vagos. Al editorialista de The New York Times no le pareció que el ministro del Interior, promotor de la ley, fuera astuto, sino que, habiendo leído seguramente a Platón, lo situó como un peligro para la democracia y para la libertad de expresión.

Va a empezar la legislatura con la extendida práctica en el partido de gobierno de negar la evidencia sin el más mínimo sofoco y en todas las ocasiones en que haga falta: frente a los propios electores, frente a la oposición, frente a la Unión Europea y frente al sursumcorda. Y con la extendida creencia por parte de demasiados políticos de la oposición de que no se puede hacer nada para evitarlo y que negar y disfrazar la verdad es un juego sin consecuencias. ¿Banalidades?

http://elpais.com/elpais/2016/07/22/opinion/1469180334_912202.html

jueves, 7 de abril de 2016

Entrevista con Xabier Arrizabalo Montero, profesor de economía aplicada de la Universidad Complutense de Madrid. “La salida a la crisis del capitalismo solo puede ser resultado de que aquellos que vivimos de nuestro trabajo abramos una alternativa en positivo”.

Fernando Arellano Ortiz El Cronicón

No hay alternativa de superar la profunda crisis civilizatoria dentro del brutal esquema de ajuste que impone el capitalismo, sostiene el economista español, sociólogo y docente universitario Xabier Arrizabalo Montero, quien estuvo en Bogotá y en Quito cumpliendo compromisos académicos.

En la capital colombiana este profesor de economía aplicada de la Universidad Complutense de Madrid dio una conferencia en la sede del partido Polo Democrático Alternativo, sustentada en su libro Capitalismo y economía mundial. Bases teóricas y análisis empírico para la comprensión de los problemas económicos del siglo XXI, editado en 2014.

Igualmente, en la capital del Ecuador, Arrizabalo Montero disertó sobre el convulso contexto actual de la economía mundial, caracterizado por la persistencia de la crisis, en el Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), la universidad de posgrados del Estado.

El imperialismo, los límites del capitalismo y la crisis civilizatoria como encrucijada histórica fueron los tópicos analizados en sus charlas en estos países suramericanos por este analista económico.

En su opinión, “lo que constatamos es la universalización de las políticas de ajuste que tratan de ser la respuesta a la crisis pero que al final no hacen sino contribuir a que la economía desemboque en una crisis aún más aguda”.

Para profundizar en estos temas, dialogamos ampliamente con Arrizabalo Montero, aprovechando su paso por Bogotá.

Para los neoliberales la que está equivocada es la realidad y no su interpretación

- En el capítulo 8 de tu libro analizas el ajuste y crisis de la década de los 70 y afirmas que es el periodo de vuelta a la normalidad del imperialismo. Es decir, a partir de la crisis petrolera del 70 el capitalismo inaugura a sangre y fuego con Pinochet, lo que se llama el modelo neoliberal. Y si se mira históricamente lo que ha sido el capitalismo se puede afirmar que hasta esta etapa tan importante no solamente a partir de la plusvalía sino de la explotación tan profunda que este sistema conlleva per se, ¿podríamos colegir que el capitalismo es el crimen perfecto?
- Muy buena pregunta, no es fácil de resumir. A mí me parece que es interesante lo que señalas respecto del punto de inflexión de los 70 que va mucho más allá de la crisis petrolera, o que sea un mito o un detonante porque realmente hay eventos de fondo previos incluso en particular el año 71, la ruptura de convertibilidad de dólar/oro, esa idea de oro internacional se quiebra y se hace añicos. Desde mi punto de vista, la clave es que hablamos de crisis de los 80, hablamos de crisis hoy y entre medias qué ocurre, entre medias podemos hacer una trampa muy querida de los economistas neoclásicos que es no mirar la realidad, si la realidad y la interpretación difieren, dicen ellos, que la que está equivocada es la realidad y no su interpretación. Como por supuesto queremos ser serios y mirar la realidad, qué constatamos. Lo que constatamos es la universalización de las políticas de ajuste que tratan de ser la respuesta a la crisis pero que al final no hacen sino contribuir a que la economía desemboque en una crisis aún más aguda. Si ves la definición misma, yo diría la huida hacia adelante y la no salida. No hay alternativa dentro de este esquema de ajuste. Estamos asistiendo hoy a un escenario brutal como la experiencia de Europa, que es muy interesante. Es muy interesante porque esa Europa, la referente de desarrollo democrático, económico y social a escala mundial, en ella vemos hoy cómo los elementos básicos de ese desarrollo que le han hecho historialmente adquirir cierto estatus de referente, hoy están siendo cuestionados frontalmente, están cuestionados sin duda en Grecia, Portugal, Irlanda, España, Italia, pero también en Francia y Alemania incluso. De modo que efectivamente yo creo que lo que inaugura y además has puesto un punto de inflexión que no es cualquiera, es la experiencia de Chile. Yo hice mi tesis doctoral sobre la economía chilena durante la dictadura. Y creo que ahí sin falsa modestia hubo un elemento de cierto olfato en la medida de que lo que inauguran es un escenario de antecedente que va a tratar de aplicarse universalmente desde entonces. El tema es fascinante desde luego. Dolorosamente fascinante si queremos decirlo así.

- Tú señalas que no hay salida porque esta es una crisis civilizatoria generada por un modelo exacerbado como el capitalismo. ¿Si hoy decimos Europa es neoliberalismo o no es, porque en tu libro veo que haces un análisis de los ajustes fondomonetaristas, estamos bien enfocados, habida cuenta que este continente está entregado a la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional)?
- Exacto…

- Y el hecho de que en tu país, España, no se pueda formar gobierno es una consecuencia directa de las presiones de Ibex 35 (principal índice bursátil de referencia de la bolsa española) y de la troika. La pregunta concreta entonces es: ¿hay horizonte?
- La pregunta es brillante porque realmente lo que constatamos hoy es la imposibilidad de contener la situación, la Comisión Europea sigue el dictado del FMI en la troika. La troika como un organismo tripartito: Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional. Pero digámoslo con claridad, el Banco Central Europeo ya estaba aquí, la Comisión Europea ya estaba aquí. En general la troika es el caballo de Troya dentro del cual el Fondo Monetario Internacional, vale decir el capital financiero estadounidense, quiere tomar las riendas directamente de la política económica de Europa de una forma análoga a la que vosotros en América Latina habéis conocido bien desde los años 80, con esas políticas de ajuste, con ese Fondo Monetario Internacional dirigiendo de manera muy directa la política económica: privatizaciones, desregulación, aperturas indiscriminadas, etc. Yo creo que es muy significativo lo siguiente: ¿puede haber ajuste sin euro? Claro que puede haberlo pero lo que no puede haber es euro sin ajuste, porque el euro es un mecanismo económico del ajuste y efectivamente lo que expresa la crisis española es brutal desde el punto de vista de la Comisión Europea porque el capital tiene un programa que hay que ejecutarse ya, por ejemplo 9 mil millones de euros de recorte del gasto público social. Pero qué ocurre, que no consiguen encontrar la forma para aplicarlo y en este momento la situación es verdaderamente explosiva ya que se ponen en marcha varios juegos simultáneos, varias partidas de póker, varias partidas malas de póker digámoslo así, pero con un denominador común: el mandato electoral que se expresó el 20 de diciembre es inequívoco con aritmética parlamentaria para derogar todas y cada una de las contrarreformas del Partido Popular que es un partido adherido directamente a la dictadura. En España no ha habido ningún elemento de saneamiento. La dictadura murió en la cama y el gobierno del Partido Popular es una continuidad, en ese contexto el hecho es que hay aritmética parlamentaria porque aparte hay cálculos modificateros que piensan más en una eventualidad de repetición de las elecciones haciendo unos cálculos que posiblemente sean disparatados. Esta situación nos está enseñando a vivir en una realidad explosividad que resulta de un deterioro de las condiciones sociales que toma cuerpo en España de una forma brutal. Está habiendo regiones, (nuestras comunidades autónomas) donde los colegios se abren en los periodos vacacionales como única forma de asegurar una ingesta alimentaria diaria a los niños. Es un indicador brutal en una economía, la española, que con todas sus limitaciones hace poco trinaba por un plan de G7. En España los salarios del año 78, en el marco todavía de la transición democrática con todo el poder del franquismo perfectamente mantenido, representaban el 67% del producto, dos terceras partes, hoy representan apenas el 50% y es un problema que viene de lejos. Las crisis en realidad expresan esa huida hacia adelante, no salida de la que estamos hablando; y en ese contexto la situación social y política efectivamente está muy abierta, más abierta que nunca.

- Así como tu señalas, hablando políticamente, de que hay esta banda criminal denominada Partido Popular que es herencia directa del franquismo y que ha sumido a España en una crisis social, beneficiando en forma directa a los sectores financieros, sin embargo no nos podemos olvidar de la responsabilidad directa del Partido Socialista Obrero Español, que de “socialista” no tiene nada, y del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero cuya herencia básicamente fue dejar a Mariano Rajoy. ¿No es en tu concepto el PSOE corresponsable de esta crítica realidad social que vive tu país?
- El PSOE tiene una responsabilidad directa y para mí hay un punto de inflexión en relación con el periodo reciente, que es crucial y que es mayo de 2010. En esa fecha ya con la crisis en curso y con un efecto social demoledor, con un alto desempleo, etc., Zapatero viaja a Bruselas y le recibe una delegación que está integrada no solo por la Comisión Europea sino también por el Fondo Monetario Internacional que dicho de manera llana lo que le plantea es: tienes que aplicar exactamente el programa contrario a aquel por el que te votaron. Resumidamente se trata exactamente de eso. ¿Zapatero tenía alternativas? Por su puesto que las tenía, Zapatero tenía alternativas no siendo un dirigente revolucionario, sin duda, habría bastado simplemente que siendo demócrata a la vuelta de Bruselas, y le voy a poner un poco de escenificación teatral para visualizarlo, habría bastado que al llegar al aeropuerto de Madrid convocara una rueda de prensa y hubiera dicho: señores, me quieren imponer que aplique exactamente lo contrario que aquello que lo que votasteis y yo que no voy a encabezar una rebelión simplemente llamo a las urnas. Habría sido una posición honesta, que además hubiera abierto un escenario.

- Esa experiencia de la imposición de la troika a Zapatero es una demostración de que hoy la democracia está secuestrada por el capital financiero…
- Sin duda, no solamente decía para ilustrar que sí había alternativa, es que no es verdad que no haya alternativa.

- ¿Y el caso de Alexis Tsipras en Grecia?
- Sí, absolutamente, es que quería empezar por Zapatero y acabar por Tsipras para señalar un hecho que tiene una importancia histórica y simbólica como tal y es que el Fondo Monetario Internacional que no se presenta de forma directa a las elecciones el 5 de julio de 2015 en Grecia, mueve sus fichas de la única forma que sabe hacerlo: cuestionando la democracia, haciendo un chantaje que toma la forma particular del corralito. El corralito no es una opción cualquiera, es una amenaza a la población trabajadora en el sentido de que si votan romper con las políticas de ajuste están amenazando sus ahorros. No es una cuestión cualquiera. Y en ese contexto, valerosamente la clase trabajadora en Grecia vota en contra del Fondo Monetario Internacional en una proporción que es ni más ni menos que del 62%, que incluso con voto de abstención en realidad representa casi las dos terceras partes, es un voto muy valioso. En el caso griego lo que hace el gobierno es dar un giro de 180 grados y empezar a caminar en dirección opuesta. Había salida, claro que la había. Aunque era idílica había un escenario de panacea porque la única conclusión lógica era la de respetar el mandato expresado el 5 de julio en las urnas. Cuál era un mensaje de ruptura con la Unión Europea que abría ciertas expectativas de salida. Hay un documento muy valioso de un economista diputado de Syriza que luego se fue con Unidad Popular, Costas Lapavitsas, quien se remanga, se mete de lleno en el charco y plantea, bueno, qué pasaría el día después. Y no es retórico, él habla de que antes que nada tiene que asegurarse el suministro de medicamentos, de alimentos, de energía, no es un juego y sin embargo señala la palanca que se le abriría a un gobierno democrático griego: romper con el corsé del euro movilizando simplemente el gasto público en ayuda al proceso de producción cuando en Grecia hoy un 25% de la capacidad instalada está ociosa y no se va a movilizar porque al capital privado no le conviene por cuanto vive de la actividad puramente financiera y particularmente especulativa. Pero tampoco el gobierno puede hacerlo en ese corsé férreo que es el euro que prohíbe taxativamente cualquier mecanismo de solución.

- Y cómo analizas el hecho de que Tsipras convoca un referéndum, lo gana y se asusta…
- Claro, en realidad eso tiene que ver también con una cierta idealización que pensaba, no en mi caso pero sí de otros, que Syriza era una especie de panacea. Cuando observamos bien a Syriza qué constatamos. Encontramos muchas contradicciones. Si se perdía el referendo se hubiera tenido la justificación para hacer lo que finalmente se hizo. Pero el escenario inexplicable es que se ganó y paradójicamente se va a aplicar un tercer memorándum que es más gravoso que aquel que había sido sometido a referéndum. Es un plan de ajuste que está provocando de nuevo protestas; los recortes en las pensiones son simplemente salvajes; y sin embargo insisto, es aquello por lo que se votó en contra. Esto tiene que ver con algo muy importante y es que a menudo miramos la propia realidad de las organizaciones y de los partidos desde un punto de vista un poco superficial. Desde cómo se presentan los fenómenos sin entrar a analizar elementos de fondo. Y es que incluso en el propio programa de Syriza nunca se planteó realmente ningún escenario, no digo de ruptura, sino uno frente a las exigencias de la troika europea como finalmente ocurrió que echa por tierra las reivindicaciones populares. Porque al final Syriza lo que hace es retractarse, o mejor digámoslo así, se autoretractó.

- Pero Podemos, la formación que lidera Pablo Iglesias en España, tampoco es de ruptura. Podemos es una propuesta socialdemócrata que apunta a negociar con la troika. ¿Su postura está sustentada a entenderse con Bruselas?
- De Podemos cuestionaría incluso su condición socialdemócrata por una premisa: la socialdemocracia tiene una responsabilidad histórica, es cierto, el seguir defendiendo la idea de un reformismo cuando su contenido ni siquiera son reformas, sino puras contrarreformas. Pero ojo, la socialdemocracia no deja de ser una corriente que viene del movimiento obrero traído de lo que se quiera, Podemos ni siquiera eso. En el argumento electoral de Podemos está prohibido hablar de clases, está prohibido hablar de trabajadores, nos hablan de los de abajo, nos hablan de la casta y esta formación tiene dos grandes ejes programáticos: la regeneración democrática frente a la corrupción y el combate contra los recortes sociales. Y aquí es muy importante la experiencia, creo yo, de Lula en Brasil. En las elecciones del 89 el programa presidencial de Lula partía de un no reconocimiento a la deuda, cuando tres periodos después por fin gana las elecciones, viaja unas cuantas veces a Washington y ya no habla de la deuda. Bueno, Podemos hace ese trayecto, lo ha recorrido en unos pocos meses, no sé si con viajes a Washington o no, si sé que el dirigente responsable de economía, Nacho Álvarez, amigo personal, yo le dirigí su tesis doctoral, sí se reúne constantemente con algunos banqueros, con representantes del FMI, etc., ¿para qué? Para darles garantías de que no quieren romper ni un solo plato. El problema cuál es. El problema es que en el contexto en el que estamos no hay espacios de una renegociación de la deuda que abra un escenario, y no lo digo por ninguna pretensión nacionalista, todo lo contrario, mi pretensión es intentar ojalá aproximar a esa gran mayoría social que está viendo como aspectos elementales de sus condiciones de vida están cuestionadas. Al final Podemos, no nos engañemos, devalúa más el contenido social de su programa y más esa regeneración democrática que sin contenido social se parece mucho a quítate tú que me pongo yo, a señores del capital nosotros vamos a llevar sus negocios de una forma decente sin meterles la mano.

- ¿Lo que hay en Europa son partidos como Podemos o como Syriza que únicamente están buscando llegar al poder simplemente para administrar la crisis?
- Sí, con una pretensión de algo que a mí me parece que se acerca a la cuadratura del círculo, que es una pretensión de que puede haber una gestión progresiva de la crisis según qué marcos. Y esta cuestión de los marcos importa en la actual trayectoria que tenemos desde el año 93 del euro, del Banco Central Europeo que es verdaderamente implacable. Es decir, la experiencia francesa, por ejemplo, con la de un gobierno de izquierda que privatiza Air France, la compañía de bandera con toda una tradición, quién la inicia, la inicia un ministro de Transportes, Luc Panissod que era un dirigente del Partido Comunista francés y no es una cuestión por mi parte de ajuste de cuentas, no me interesa esa discusión, simplemente constatar que en el marco del corsé del Banco Central Europeo, de la troika, el margen para aplicar las políticas es un margen muy limitado.

- Tras este contexto que me has dado respecto de la realidad socioeconómica europea, y hablando desde el punto de vista global, ¿tú crees que la periferia en este momento, América Latina en concreto y en forma puntual, va a seguir cumpliendo su infortunado rol histórico de productor de materias primas y de plataforma para la acumulación por desposesión por parte de las grandes transnacionales norteamericanas y europeas? ¿Será que se repite la historia y que estos pueblos, estas periferias, no tiene otro horizonte dentro del capitalismo?

- Claro que en el marco del capitalismo el plan que está asignado es ese. Pero fíjate que antes hablábamos de España que desde el pasado mes de enero está planteado un plan de corte de gasto público social de 9 mil millones de euros y van pasando los meses y el propio capital presiona en sentido de que haya una gran coalición política para intentar aplicar su política y como bien decíamos no se consigue. Entonces, claro que ese es el plan que está reservado para América Latina, lo que ocurre es que Estados Unidos, la potencia hegemónica única, sigue desarrollando el 42% de todo el gasto militar mundial pero a la vez es un gigante con pies de barro. Y es un gigante con pies de barro incluso en su propio patio trasero tradicional. Ahora bien, los acontecimientos de la trayectoria histórica de América Latina de los últimos 40 años arrancan con la crisis de los 70 que toma la forma de la deuda externa como hilo conductor, coartada para las políticas de ajusta que provoca una deuda social y yo le añado siempre puntos suspensivos. Puntos suspensivos que denotan el caldo de cultivo para la exclusividad social que nos permite entender cómo desde hace 15 años el mapa geopolítico de América Latina es mucho más variado que el que hubo en los años 80 y 90, mucho más uniformizado. Es verdad que Colombia con Panamá, con México, con Perú, con Chile, encarnarían un elemento mucho más directo de disciplinamiento a las políticas del Fondo Monetario que otros países con términos intermedios. Pero en ese contexto, yo creo que el mandato del imperialismo es claro y la capacidad de aplicarlo es mucho más limitado. Esto es muy interesante, hace apenas 20 años queríamos pensar en escenarios donde la situación estuviera abierta, pues seguramente habíamos recurrido a un comodín, que se habría hablado de Palestina, de Oriente Medio, la situación estaba muy explosiva. Hoy lo vemos en América Latina, hemos ido comentando la realidad en Europa, lo vemos incluso en otras situaciones, en Estados Unidos en su territorio. De repente irrumpen, no deposito ninguna ilusión, ninguna remisión ni en Bernie Sanders ni en cualquiera, pero si denota la incapacidad, fíjate la propia discusión dentro del Partido Republicano que al principio pensábamos, hace un año y medio que el llamado nuevamente iba a ser otro Bush que entroncaba con la tradición familiar, lo que representa Texas y vimos que no. Hay un tipo millonario, mercenario, provocador, que parece que va decantándose. No quiero elucubrar qué va a ocurrir, todo es publicidad en poco tiempo, precisamente porque uno de los elementos característicos, y es con lo que yo quiero responder a tu pregunta, de la situación actual es la enorme aceleración de los tiempos históricos, una aceleración brutal, una aceleración que yo no niego, produce vértigo. Entonces es cierto que los planes del imperialismo para América Latina es más de lo mismo, eso es evidente, y le podrán cambiar el nombre y lo traducirán y no sé cuánto, pero al final sigue siendo lo que tu muy bien señalas, sin embargo la capacidad de disciplinar esas políticas cada vez es más limitada. Es verdad que con vaivenes. Está lo de Venezuela hoy, luego lo de Bolivia, lo de Argentina, la propia situación de Brasil, sin duda. Pero a la vez con esta situación de incontenibilidad de la explosividad social que es el elemento más definitorio porque por decir si pensamos hoy, por ejemplo en el año 45, la salida de la Segunda Guerra Mundial, constatamos que el capital tenía que hacer concesiones para aliviar la explosividad, pero podía hacerlas porque eran compatibles con las exigencias de la contabilidad. ¿Hoy no debería el capital aliviar, aflojar la presión en Grecia? Sin duda porque se arriesga a un estallido social incontenible y sin embargo cuál es el problema. El problema es que no puede económicamente porque hacer ese alivio significa que Grecia no pagara deuda al ritmo que la paga y no pagar deuda quiere decir que alguien no la cobraría. Por ejemplo, el capital financiero alemán que es el más expuesto y por tanto ahí podríamos decir, ¿y las cuentas? Si Grecia representa el 2% del PIB de la Unión Europea, ¿no se podría hacer un acuerdo de caballeros para aliviar eso? Y ahí aparece la clave política; si Grecia muestra el ejemplo de que la movilización arranca conquistas, automáticamente en España, en Portugal, en Irlanda pero en Alemania también ya tenemos el referente, por eso la situación está tan abierta, es tan explosiva, es tan dolorosa, pero también es tan fascinante.

- La crisis económica del 2007 prácticamente ha seguido, no ha terminado. La crisis del 29 culminó con la Segunda Guerra Mundial y con ella vino el plan Marshall para Europa y unas medidas keynesianas, pero ahora no hay un Keynes. ¿No será que como no hay solución a una crisis prolongada suscitada en 2007 y 2008, se pueda repetir la historia? La historia se repite a veces como tragedia, ¿y no será que el mundo está abocado a una nueva guerra mundial para poder salir del embrollo económico que ha generado el capitalismo?

- La primera premisa es que hoy en la economía mundial se llega incluso a hablar de una tercera recesión, seamos serios. Tres recesiones en ocho años es una crisis profunda. Por tanto más bien hablemos de crisis crónica, primer elemento. Segundo, recordáis el Plan Obama que tiene un monto que equivale exactamente a una decima parte del rescate bancario. Sobre la base de esas dos premisas, cuestionaría un poco o matizaría más ampliamente la idea de guerra mundial pero no par a impugnar el contenido que tú dices sino para apoyarlo, en qué sentido; en el sentido de que ya tenemos las guerras, las tenemos, las tenemos en el corazón de Europa, la guerra de Ucrania es una guerra en el corazón de Europa y en el Oriente Medio la situación es de guerra abierta, cuando se habla de una forma dramática en Europa de cientos de miles de refugiados en torno a los cuales se esta autorretratando la Unión Europea. En Europa no se habla ni siquiera de la categoría que conocemos que es el derecho de asilo y son refugiados que vienen directamente de la guerra que ha sido dirigida, teledirigida para romper la nación Siria, no solo por los intereses geoestratégicos, también para romper lo que tiene de referente el Oriente Medio que en su momento fue la nación iraquí, sin idealizaciones. Saddam Hussein no era ningún referente, pero había una nación iraquí con un Estado, con un marco de relaciones laborales, con un sector público, con una seguridad social limitada, no era la francesa pero había elementos de economía. Lo mismo Siria, y todo eso se destruye y por tanto los alcances de tu pregunta ni siquiera señala un escenario futuro sino que ya tenemos aquí esos elementos. Lo que ocurre es que sin embargo y quizá paradójicamente a mí no me lleva a una posición pesimista, tampoco optimista, sí una sensación impotente que tiene que ver con una comprensión que es lo que trata de aportar este libro de los procesos sociales que no es esquemática, que no es lineal, que no pretende una perspectiva determinista, pretender que todo está establecido ni para bien ni para mal sino para señalar que todas las espadas están en lo alto y que por tanto tiene sentido que hablemos de esto y tiene sentido intentar intervenir, intentar agrupar para abrir una salida en positivo, salida que solo puede ser el resultado de que aquellos quienes vivimos de nuestro trabajo por oposición a aquellos que también viven de nuestro trabajo, la explotación de la que antes hablábamos, somos los que tenemos la capacidad de abrir una salida en positivo y ese es el reto.

Fuente: http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/Ediciones113/nota15.htm