Mostrando entradas con la etiqueta errores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta errores. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de marzo de 2020

Fallos de cálculo que dan risa, errores que matan

El 17 de julio de 1981, se desplomaron dos pasarelas soportadas por unos tirantes comunes en el hotel Hyatt Regency de Kansas City. A priori, estaban bien diseñadas. Pero dos modificaciones que por separado no habrían causado ningún incidente y para las que no se habían rehecho los cálculos, sumadas, provocaron la muerte de 114 personas. El 25 de febrero de 1991, durante la guerra del Golfo, un misil Scud impactó contra los barracones del ejército de Estados Unidos en Dhahran (Arabia Saudí) y causó 28 muertos y más de un centenar de heridos. El método para contar el tiempo en el sistema de defensa de los misiles Patriot acumulaba un error ínfimo que se incrementaba cuanto más tiempo permanecía encendido (llegó a un tercio de segundo), de forma que resultaba imposible interceptar un misil que volaba a 6.000 kilómetros por hora. El parche informático llegó el día después del ataque de Dhahran. El 28 de enero de 1986 explotó la lanzadera espacial Challenger durante su despegue. Murieron siete personas. Fallaron unas juntas tóricas (con forma de rosquilla) que unían las secciones de los cohetes propulsores reutilizables, pero también se constató un error en el sistema usado para comprobar si los propulsores mantenían una sección circular perfecta.

Estos son algunos de los muchos ejemplos propuestos en el ensayo Pifias matemáticas, que acaba de publicar la editorial Crítica, de Matt Parker, profesor y divulgador científico que cuenta con un canal de YouTube propio. En Pifias matemáticas se detalla todo tipo de fallos relacionados con los errores matemáticos en campos como la ingeniería, la estadística, la informática o la economía. Y aunque el subtítulo del libro afirma que “equivocarse nunca ha sido tan divertido”, muchas de las equivocaciones narradas han tenido un desenlace más trágico que jocoso.

“Nuestros cerebros humanos no están cableados para ser buenos en matemáticas por defecto”, explica Parker en la introducción del libro, “las habilidades que nos permiten sobrevivir y formar comunidades no necesariamente engloban las matemáticas académicas”. No obstante, aunque asegura que “todos los humanos somos necios cuando se trata de aprender matemáticas académicas”, explica que con el suficiente entrenamiento es posible aprender a pensar matemáticamente.

Y no solo habla de cosas más o menos complicadas, como ecuaciones, algoritmos o derivadas. También con algo más fácil, como la apreciación de las cantidades. “Como humanos, no somos buenos juzgando el tamaño de las cifras elevadas”, asegura Parker en la introducción de Pifias matemáticas. Y pone como ejemplo que para las personas —“instintivamente, los humanos perciben los números de forma logarítmica, no lineal”— la diferencia entre un millón y un millardo (mil millones) aparenta ser la misma que entre un millardo y un billón (un millón de millones). Y esto simplemente porque cada escalón es mil veces superior, lo que no ayuda a visualizar bien cifras como los presupuestos o el déficit público de un país. En estos casos, el experto suele poner el ejemplo en segundos. Así, un millón de segundos viene a ser 11 días y medio, un millardo de segundos supone más de 31 años, y un billón más de 31.000 años. De esta forma, cree, se visualiza mejor “el hueco” existente entre las dimensiones de cada número.

Fallos de cálculo que dan risa, errores que matan
Precisamente, Parker dedica un capítulo entero a la medición del tiempo, con especial atención a las soluciones parciales dadas a lo largo de la historia para establecer los calendarios, donde el experto describe algunos errores provocados por la convivencia de varios distintos en diferentes países. Como el que cometió el equipo ruso de tiro, que llegó un par de semanas tarde a los Juegos Olímpicos de 1908 en Londres porque el 10 de julio para los rusos era el 23 de julio en Reino Unido. O que haya datos históricos confusos, como la fecha del desembarco de las tropas inglesas en la Isla de Re en 1627, que ocurrió el 12 de julio de aquel año en los documentos históricos ingleses, pero el 22 de julio para los franceses.

Llevar el cómputo del tiempo puede ser una fuente de problemas hasta para los sistemas informáticos. “A las 3.14 del martes 19 de enero de 2038, una gran parte de nuestros modernos microprocesadores y ordenadores dejarán de funcionar”, vaticina Parker. La razón es que muchos aparatos que contabilizan y almacenan el tiempo y las fechas en segundos en un sistema binario (el de ceros y unos que utilizan los ordenadores) de 32 bits (lo que implica una cifra máxima de 32 unos seguidos) agotarán su cuenta en algo más de 68 años (empezando a contar por convención desde principios del año 1970). Eso sí, ya hay muchos aparatos que usan un sistema de 64 bits, lo que da un plazo de 292,3 millardos de años, margen que ofrece bastante más seguridad.

Otras veces no hace falta contar mal el tiempo para que algo falle, basta con cruzar una línea imaginaria en el planeta. Así, en febrero de 2007, seis modernos aviones de combate F-22 volaban de Japón a Hawái cuando todos los sistemas de navegación dejaron de funcionar, en un incidente que no provocó víctimas, pero sí algún sonrojo. Simplemente, los aparatos habían sobrevolado la línea internacional de cambio de fecha (el meridiano 180º) y los ordenadores se volvieron locos. Algo fácil de explicar (salvo quizá para los terraplanistas) pero que los ingenieros no tuvieron en cuenta.

Errores de ingeniería
Quizá las más espectaculares son las consecuencias de los errores de ingeniería. Parker les dedica numerosos ejemplos. Y el experto achaca muchos de esos accidentes a que a veces, cuando los ingenieros fuerzan los límites de lo que es posible, se manifiesta repentinamente “una faceta oculta de las matemáticas”.

Y lo ilustra con la evolución de los puentes a partir de los fallos con los que se iban topando. Así, un puente se vino abajo en 1826 en Manchester cuando lo cruzó un pelotón de fusileros al paso y la infraestructura alcanzó la frecuencia de resonancia (así se describen las vibraciones contagiosas). Un puente ferroviario se cayó en Chester en 1847 en una forma completamente nueva de fallar tras retorcerse por el centro. El concepto de “inestabilidad torsional” ya estaba perfectamente asumido por los ingenieros cuando en 1940 colapsó otro en Tacoma Narrows. El viento, al pasar por debajo, causó un efecto de “flameo” que se fue retroalimentando hasta que lo tiró. En una nueva vuelta de tuerca de los problemas que aparecen cuando se innova, fue noticia el puente del Milenio de Londres, inaugurado en 2000. Se cerró solo dos días después, afectado por una “excitación lateral sincrónica” causada por los peatones. Es decir, el puente estaba “afinado involuntariamente” para la frecuencia de un hercio (un ciclo por segundo) y oscilaba lateralmente cuando grupos de transeúntes caminaban al mismo ritmo (no necesariamente al paso de soldados fusileros de Manchester 170 años antes).

La lista de errores matemáticos es interminable. Un lago que se vacía en 1980 en unas horas por un error de triangulación a la hora de hacer una perforación de 36 centímetros de ancho en una prospección petrolífera. Cientos de personas muertas porque las puertas de un teatro que sufrió un incendio en 1903 se abrían hacia dentro. Un hombre que muere en un hospital al sufrir una dosis de radiación cien veces superior a la que necesitaba por un fallo de configuración del sistema de verificación de los ajustes del aparato…

Pero no todos los casos relatados por Parker en su ensayo son catastróficos. Entre los más divertidos están los más inofensivos, como el edificio de la calle Fenchurch de Londres con una fachada acristalada cóncava que durante su construcción en 2013 concentraba un “rayo calcinador” que chamuscaba cuanto tocaba a su paso, aunque no provocó víctimas. O el avión Harrier que prometía en su publicidad Pepsi (por no hacer bien sus cálculos) si se reunían siete millones de puntos y que un ciudadano reclamó judicialmente al comprobar que por 700.000 dólares podía conseguir un reactor militar que los marines compraban por más de 20 millones.

Sin embargo, entre las pifias inofensivas, hay un error de representación de una figura geométrica que molestó especialmente al autor del ensayo. En 2017 pidió al Parlamento británico, infructuosamente, que modificara todas las señales del país que indican la cercanía de un campo de fútbol. En ellas se representa un balón a base de hexágonos (como si fuera un panal de abeja) cuando esa figura geométrica de dos dimensiones no puede conformar nunca una forma esférica (sí un cilindro). Más correcto sería hacerlo con un icosaedro truncado a base de 20 hexágonos y 12 pentágonos, la forma más reconocible que tenían tradicionalmente los antiguos balones de fútbol. La negativa del Gobierno británico supone para Parker un despreció por la enseñanza de las matemáticas.

Fallos de cálculo que dan risa, errores que matan
“Este libro es una colección de mis errores matemáticos preferidos de todos los tiempos”, explica Parker sobre su ensayo, aunque en descargo general aclara: “Todos cometemos errores. Continuamente”. Y pese a la gran cantidad de chascos enumerados en el ensayo, Parker lanza un mensaje tranquilizador para los lectores al final de su libro: “Debemos recordar que muchas cosas que funcionan a la perfección a nuestro alrededor lo hacen gracias a las matemáticas”.

https://elpais.com/cultura/2020/02/24/babelia/1582556036_946917.html

viernes, 20 de marzo de 2020

Los errores de Bernie

Por Ted Rall
Fuentes: CounterPunch

Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo

Los medios de comunicación del establishment ridiculizan a Bernie Sanders por afirmar algunas verdades como puños: que los medios tradicionales se la tienen jurada, que el Comité Nacional Demócrata se la tiene jurada y que los jóvenes votantes que le apoyan no han conseguido hacerse presentes en los sondeos.

Pero eso no significa que Bernie Sanders no haya cometido errores. Así que vamos a echar un vistazo a cuáles han podido ser estos.

Con independencia de lo que finalmente ocurra entre Sanders y Joe Biden, que aún no está decidido, Sanders merece que se le reconozcan algunos logros notables. A pesar de una formidable oposición de todo el establishment del partido, de ser judío, de hablar de una manera nada convencional en la política estadounidense, de financiarse exclusivamente con las aportaciones de pequeños donantes individuales y de proponer un programa político que muchos estadounidenses consideran radical, Bernie Sanders controla actualmente el 42 por ciento de los votos de unas primarias demócratas en las que se enfrenta a un reciente vicepresidente. Muchas de sus propuestas, entre otras rebajar los gastos universitarios, aumentar el salario mínimo y mejorar el sistema de sanidad, se han convertido en parte del programa general del Partido Democrático después de muchas décadas durante las cuales el partido ni siquiera pretendía preocuparse por la gente normal. Bernie Sanders está llevando a cabo una campaña basada en temas concretos, no solo basad en su personalidad. Incluso si llega a perder, los historiadores señalarán esta elección como muestra de la fuerza que ha cobrado la política electoral progresista y de izquierdas.

Pero no es perfecto. Hay cosas que podría haber hecho mejor y que todavía podría mejorar.

La política se basa ante todo en lemas y Sanders no es especialmente bueno en eso. “Medicare para Todos” es un eslogan sin significado para millones de estadounidenses que no han tenido contacto con Medicare y no lo conocen en absoluto. “Sanidad gratuita” habría sido más sencillo de entender y no habría confundido o molestado a trabajadores sindicados que ya poseen seguros sanitarios decentes. “Matrículas universitarias gratuitas”, por otro lado, es un lema poco claro. La propuesta de Sanders es ayudar solo a los estudiantes de renta baja, pero muchos votantes parece que todavía piensan que pretendía usar sus impuestos para ayudar a los hijos de los ricos. El “Green New Deal” no ha sido definido o publicitado con suficiente claridad, más allá del hecho de que costaría mucho dinero.

El plan de Sanders para perdonar las deudas a los estudiantes también se presentó de un modo problemático. Muchos estadounidenses que no tienen formación superior se preguntan: ¿por qué debería pagar por aquellos que tienen títulos universitarios? Muchos otros asistieron a la universidad, contrajeron deudas estudiantiles y las devolvieron. ¿Por qué los milénials no pueden hacer lo mismo? Pero estas cuestiones tienen una respuesta clara: la deuda de los estudiantes milénials es muy superior (en varios factores) a la de la Generación X y la del Baby Boom porque los costes de matrícula se han disparado a un ritmo muy superior al de la inflación. El perdón de la deuda estudiantil estimularía la economía al liberar a los jóvenes de dicha carga y permitirles comprar coches y casas. El plan debería haber incluido a las personas que ya devolvieron su deuda, para no hacerles sentir bobos simplemente por haber nacido antes de tiempo. Pero lo más importante es que no debería haber propuesto el perdón de la deuda de los estudiantes sin vincularla a un programa de matrículas gratuitas y a un programa de reciclaje y formación para personas que ya son mayores y que carecen de títulos universitarios o que necesitan reciclarse para adaptarse a las necesidades del siglo XXI.

Hablando de costes, me parece muy frustrante que Bernie Sanders nunca diera la impresión de responder claramente a la cuestión de cómo pensaba pagar sus propuestas. Podría haberse limitado a decir: “lo extraeré del presupuesto del Pentágono”. Y en caso de que esto no fuera verdad debería haber hecho que fuera verdad. El presupuesto de defensa no solo está inflado, sino porque muchos estadounidenses, incluyendo los que están a favor de un ejército fuerte, conocen el caso de los retretes comprados por el ejército a 800 dólares la pieza. No sé por qué no ha criticado con más pasión al ejército.

Tampoco ha sabido explicar bien Medicare para Todos. Lo que debería haber dicho es que todo el mundo va a pagar menos por la sanidad, mucho menos, y que aunque suban los impuestos todos saldrán muy beneficiados. Y si contraes alguna enfermedad catastrófica como el cáncer, todo el tratamiento estará cubierto. Pero, en lugar de eso, Bernie se dedicó a contar cómo los países europeos consiguen pagar los sistemas nacionales de salud. Tenía razón, pero a los estadounidenses les han contado que los europeos pagan muchos impuestos. Era necesario que explicara con palabras sencillas que eso no iba a pasar aquí.

Sanders ignoró mi consejo de reconocer su etiqueta de “socialista demócrata” y explicar su significado. Probablemente asumía que eso sería un problema en las elecciones generales contra Donald Trump, pero subestimó la larga historia de vapuleo a los rojos del Partido Demócrata, así como el hecho comprobado de que otras personas te definirán si tú no lo haces. Debería haber seguido el ejemplo de John F. Kennedy, cuando pronunció un discurso asegurando que, por muy católico que fuera, no aceptaría órdenes del papa. Sanders debería haber pronunciado un discurso completo sobre socialismo democrático.

Respecto a otras cosas, no hay mucho que se pueda hacer. Una campaña tiene el candidato que tiene, con la personalidad que le corresponde. Bernie Sanders posee una vulnerabilidad y una cordialidad subyacente que su tendencia a vociferar suele ocultar. Los medios se pusieron las botas retratándole como el tipo a quien le gusta gritar. Aquí es donde habría venido bien un video del estilo del que hizo Bill Clinton para su campaña presidencial: “El hombre de Hope*”. Una mirada biográfica a las raíces de Bernie en Brooklyn, a su infancia llena de dificultades en una familia de clase obrera y a la muerte prematura de su madre debido a la mala atención sanitaria habrían servido para humanizar a una persona ya de por sí muy humana.

Tampoco le habría venido mal utilizar imágenes suyas maltratado por la policía durante su participación en el movimiento de derechos civiles de los sesenta para atraer a los votantes afroamericanos que terminaron decantándose por Joe Biden.

Por supuesto que el mayor error de Sanders puede no haber sido un error en absoluto. Se ha presentado como candidato dentro del Partido Demócrata. Nunca iban a dejar que se hiciera con la nominación. Él tenía que saberlo.

N.d.T.: Hope (esperanza) es el pueblo natal de Bill Clinton

Fuente: https://www.counterpunch.org/2020/03/13/bernies-mistakes/

https://rebelion.org/los-errores-de-bernie/

lunes, 2 de septiembre de 2019

_- Adolf Hitler en 15 ideas perversas 'Mein Kampf' se sostiene sobre falsedades y desvaríos que su autor intenta cubrir de un barniz histórico o científico.

_- Alemania rompe uno de sus tabúes y vuelve a editar Mein Kampf. El libro que escribió Adolf Hitler, del que durante el nazismo se imprimieron 12 millones de ejemplares, reaparece en una edición crítica con más de 3.500 comentarios a cargo de expertos del Instituto de Historia Contemporánea de Múnich-Berlín, que pretenden poner de manifiesto las mentiras y manipulaciones del líder nazi. El Mein Kampf original se publicó en dos volúmenes en 1925 y 1928. En sus 700 páginas en alemán (las ediciones en español no ocupan más de 400) se incluye una autobiografía de Hitler, un análisis de la situación de Alemania tras la Primera Guerra Mundial y una detallada -a menudo tediosa- exposición del ideario nazi. El hombre que destruyó Europa trata en el libro de dar un barniz histórico o científico a sus mensajes de odio. Esos son 15 puntos esenciales de esta obra:

La conspiración judía. El judaísmo, según afirma Adolf Hitler en Mein Kampf, no es una religión sino un intento de imponer una “dictadura mundial” a través del marxismo y del capitalismo, que ve como una misma cosa. El judaísmo “azuza al obrero contra el burgués” para destruir la economía y que sobre sus ruinas “triunfe la Bolsa”. Cita como prueba el Protocolo de los Sabios de Sion, una burda falsificación aparecida en Rusia a principios de siglo. “Si los judíos fueran los habitantes exclusivos del mundo, no solo morirían ahogados en suciedad y porquería sino que intentarían exterminarse mutuamente, teniendo en cuenta su indiscutible falta de espíritu de sacrificio, reflejado en su cobardía”. Añade que no serían capaces de gestionar un territorio. “Su inteligencia nunca construirá ninguna cosa”.

La raza. “Es un deber para con lo más sagrado velar por la pureza racial”, proclama. Confunde raza y especie al explicar que en la naturaleza “todo animal se apareja con un congénere: la abeja con la abeja, el pinzón con el pinzón...”. Y en su obsesión por la superioridad aria llega a decir: “Seguramente la primera etapa de la cultura humana se basó menos en el empleo del animal que en los servicios prestados por hombres de raza inferior”. A los negros los llama “medio-monos”, “hotentotes” y “cafres”. Darles educación es una pérdida de recursos en “un adiestramiento como el del perro”. Francia, “presa de la bastardizacion negroide”, es una “amenaza para la raza blanca”. Los hijos mestizos son “monstruos, mitad hombre, mitad mono”. Alerta: “Millares de nuestros conciudadanos se hallan ciegos ante el envenenamiento de nuestra raza, sistemáticamente practicado por el judío”. Y se plantea crear comunidades de “elite racial”, colonias con los individuos de sangre mas pura y mejor capacidad. “Será el más preciado tesoro de la nación”, dice.

Primera Guerra Mundial. Hitler dedica muchas páginas a explicar que el Ejército alemán no fue derrotado en el frente sino por la “puñalada en la espalda” de la revolución “judía-bolchevique” de noviembre de 1918 en Alemania (“el más miserable y vil acto de la Historia alemana, la más baja traición a la Patria”). Para el historiador Antony Beevor, es una falsedad manifiesta: la derrota alemana se precipitó tras la batalla de Amiens (el 8 de agosto) y la Ofensiva de los Cien Días. Al narrar su participación en la guerra, Hitler da a entender que combatía en primera línea, cuando sirvió de correo, como ha explicado el historiador Thomas Weber.

Expansión territorial. Hitler cree prioritario expandir el suelo alemán hacia el Este. “Solo un territorio suficientemente amplio puede garantizar a un pueblo la libertad y su vida”. La idea de una conquista económica, en vez de militar, le parece “ridícula”. Ignora deliberadamente el potencial de mejora de la productividad agraria, como subrayó el historiador Timothy Snyder, para justificar las invasiones de otros países. Dice el Mein Kampf: “La política exterior del Estado racista tiene que asegurarle a la raza que constituye ese Estado los medios de subsistencia sobre este planeta, estableciendo una relación natural, vital y sana entre la densidad y el aumento de la población por un lado, y la extensión y la calidad del suelo en que se habita por otro”. Como escribe Martin Amis, es “un anacronismo ridículo” cuya argumentación es “preindustrial”. Y plantearse la ganancia territorial a costa de Rusia era una insensatez desde el punto de vista geográfico y demográfico.

Alianzas. Dos descartes y una preferencia: “El enemigo mortal inexorable del pueblo alemán es y será siempre Francia”. “Rusia no puede ser aliado. No puede haber dos potencias continentales en Europa”. “Solo nos queda un entendimiento posible y ese es con Inglaterra”. Hitler imagina un pacto que permita a Alemania expandirse en el Continente dejando a los británicos el dominio marítimo y colonial (que aparentemente no le interesan). Años después, Rudolf Hess, transcriptor del libro, viajó a Reino Unido buscando un acuerdo antes de la invasión de Rusia. Fracasó y fue detenido.

Ciudadanía. Hitler plantea clasificar a los habitantes en ciudadanos, súbditos y extranjeros. Por nacer en Alemania solo se es súbdito. Para obtener la carta de ciudadanía —”el título más valioso de su vida terrenal”— se exigiría pureza racial y cumplir el servicio militar; las mujeres accederían con el matrimonio o en función del “ejercicio autorizado de una profesión”.

Discapacidad. Lamenta el coste de la asistencia a enfermos o discapacitados, a quienes ve como un peligro para la raza. Considera un deber del Estado evitar “un oprobio único: engendrar estando enfermo o siendo defectuoso”. Así que apuesta por la esterilización forzosa. “Sólo una prohibición, durante seis siglos, de procreación de los degenerados físicos y mentales no sólo liberaría a la Humanidad de esa inmensa desgracia sino que produciría una situación de higiene y de salubridad que hoy parece casi imposible”.

EducaciónEn su empeño por mejorar la raza aria, Hitler quiere aumentar a un mínimo dos horas diarias la educación física de los escolares. Quiere además promover el boxeo: “No existe deporte alguno que fomente como éste el espíritu de ataque y la facultad de rápida decisión”. Y las demás materias, salvo el adoctrinamiento ideológico, le interesan poco. Apuesta textualmente por “sintetizar la enseñanza intelectual reduciéndola a lo esencial”.

Cultura. Detesta las tendencias artísticas de principios de siglo: cubismo, dadaísmo y futurismo. “Es un deber de las autoridades prohibir que el pueblo caiga bajo la influencia de tales locuras. Un tan deplorable estado de cosas debería un día recibir un golpe fatal, decisivo”. Así que fija como objetivo perseguir “todas las tendencias artísticas y literarias pertenecientes a un género capaz de contribuir a la disgregación de nuestra vida como nación”.

Sexualidad. Alarmado por la sífilis, y para evitar el “oprobio” de la prostitución, Hitler apuesta por facilitar las bodas a edad temprana. De esta forma, los jóvenes dejarían de acudir a burdeles. “Nos referimos sobre todo a los hombres, pues en esos asuntos la mujer es siempre pasiva”.

Religión. Hitler hace abundantes menciones a Dios, a menudo como “el creador”, “la divinidad” o “la “providencia”. Y dice que “solo los locos o los crimínales podrían atreverse a demoler la existencia de la religión”. Apuesta por un “cristianismo positivo” del que no da detalles. Promete libertad para practicar las religiones mientras no perjudiquen los intereses nacionales, por supuesto no para el “materialismo judío”. Algunos historiadores, como Alan Bullock, sostienen que Hitler expresó más adelante su desprecio por los valores del cristianismo, una religión “apta para esclavos”, pero al escribir el Mein Kampf se cuida mucho de no ofender a los católicos ni a los protestantes.

Darwin. Hitler no cita a este científico por su nombre pero utiliza las ideas de evolución y de selección natural para dar un barniz científico a sus teorías racistas. Beevor cree que Hitler está más influido por Herbert Spencer y el llamado darwinismo social cuando escribe que “el exterminio del más débil representa la vida del más fuerte” o que "las leyes eternas de la vida en este mundo son y serán siempre una lucha a muerte por la misma vida".

Marx. Hitler admite que ha leído a fondo El capital de Karl Marx: “Llegué a penetrar el contenido de la obra del judío Karl Marx. Su libro El capital empezó a hacérse comprensible y, asimismo, la lucha de la socialdemocracia contra la economía nacional, lucha que no persigue otro objetivo que preparar el terreno para la hegemonía del capitalismo internacional”. Y concluye: “Karl Marx fue, entre millones, realmente el único que con visión de profeta descubriera en el fango de una Humanidad paulatinamente envilecida, los gérmenes del veneno social, agrupándolos, cual un genio de la magia negra, en una solución concentrada, para poder destruir así, con mayor celeridad, la vida independiente de las naciones soberanas del orbe. Y todo esto sólo al servicio de su propia raza”. Eso sí, considera al pensador socialista un ejemplo de uso de la propaganda: “Lo que al marxismo le dio el asombroso poder sobre las muchedumbres no fue de ningún modo la obra escrita, de carácter judío, sino más bien la enorme avalancha de propaganda oratoria que en el transcurso de los años se apoderó de las masas”. Una conclusión chocante: “El mundo burgués es ‘marxístico”.

Democracia. Rechaza el parlamentarismo, que hace del Gobierno “mendigo de la mayoría ocasional”. En ese régimen “la responsabilidad prácticamente deja de existir”. “Es insensato imaginar que, con los recursos de la democracia liberal, es posible resistir a la conquista judaica del mundo”.

Genocidio. Uno de los 25 puntos del programa nazi: “Exigimos la persecución despiadada de aquellos cuyas actividades sean perjudiciales para el interés común”. Otro objetivo explícito en el libro: “que el Estado aniquile tanto al judío como su obra”. Y apunta cómo hacerlo: “Si en el comienzo y durante la guerra se hubiera sometido a la prueba de los gases asfixiantes a unos 12.000 o 15.000 de esos judíos (…), no se habría cumplido el sacrificio de millones de nuestros compatriotas en las líneas del frente”.

https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=1197417193044529487#editor/target=post;postID=6491016544854855866

Desmontando el 'Mein Kampf' (sin silenciarlo)

PD.:
Es muy curioso, se habla de Hitler, de sus falsedades y desvaríos y se da por sentado la forma de su ascenso al poder, que no fue democrática, no fue resultado del voto del pueblo, pues más del 60% nunca le votó. Ello, ignorar este dato de los votos, supone un gran fraude histórico y redundar en la manipulación y engaño. Pues lo que no se dice en el artículo es que Hitler no podría haber ocupado la presidencia del gobierno de Alemania sin las decisivas ayuda de los poderes fácticos alemanes; banqueros y el poder económico, los grandes industriales, los poderosos terratenientes, los oficiales, jefes y generales del ejército. Estos poderes ignoraron sus falsedades y desvaríos con tal de acabar con las luchas y oposición de los obrero, sus partidos y sindicatos, mediante una dictadura cruel y sangrienta, a fin de acabar con el movimiento obrero y una vez eliminado esos poderosos, ganaron más dinero mediante el aumento de la explotación y manejar el poder sin oposición... Lo que ocurrió al final, sí es más conocido, aunque últimamente se celebra el desembarco en Normandía como el principio del fin de la guerra, eliminando del escenario bélico de la celebración el verdadero vencedor de Hitler, los soviéticos y el Ejército Rojo. Una manipulación más.

Y con estos mimbres no es extraño que nos encontremos con partidos que comienzan a reivindicarse de nazis y defender su actuación criminal durante los 12 años de  su poder en Alemania y parte de Europa...

Estos militares vencidos en la I G M culparon de ello (a otros la responsabilidad), a la frágil República de Weimar, en este caso. Eran los "políticos" y no ellos, los que se enfrentaron en el campo de batalla y, cometiendo el grave error de luchar en dos frentes, a la leyenda de la puñalada por la espalda y no asumiendo que la derrota fue responsabilidad de ellos, de ahí lo de "Leones por corderos basado en la película de Robert Redford*". Muchos, sin ética, ni moral, para dirigir a sus hombres con humanidad y humildad, sino con una soberbia y falsa conciencia de clase aristocrática que despreciaba a toda persona humilde y popular. Solo lo utilizaban con fines de poder contra el bienestar popular. Discriminaban a los buenos combatientes, si no eran de su clase. La aristocracia soberbia incrustada en el ejército para ponerlo a su servicio, no al servicio de la Nación.

Conspiradores contra la democracia.
Toda esa clase dirigente conspiró contra la República de Weimar y en una reunión convocada dentro del Reichstad (El escritor Éric Vuillard (1968, Lyon) logró el año pasado el Goncourt, el mayor premio de las letras francesas. Y lo hizo gracias a un relato histórico de solo 150 páginas, L’ordre du jour (El orden del día), editado en España por Tusquets-Edicions 62.

En esta obra, tan irónica como enigmática, Vuillard explica el ascenso del nazismo a partir del apoyo de esas clases dominantes y del  Anschluss, la anexión de Austria por la Alemania nazi, en marzo de 1938. A través de descripciones incisivas, detalladas y recuperando hechos históricos que podrían resultar secundarios, pero que en este libro resultan luminosos, el escritor francés hace un retrato descarnado de las élites alemanas, austríacas y británicas de la Europa de entreguerras, para exigir del presidente de la República el general Hindenburg la entrega del poder a Hitler, amén de cantidades ingentes de dinero para la financiación del partido nazi, aparte de impedir que la policía interviniese ante la violencia atroz de las escuadras nazis en los barrios obreros de las grandes ciudades.

 La depresión del 29, con sus consecuencias económicas (más de 6 millones de parados y enorme inflación) y psicológicas (la derrota del I G M y sus consecuencias desastrosas para el pueblo), metió de lleno a Alemania en una grave crisis política. Los nazis aprovecharon esa circunstancia para presentar la crisis como un resultado del sistema democrático.

En las elecciones al Reichstag del 14 de septiembre de 1930 pasaron de 12 a 107 diputados. Casi dos años después, en las elecciones del 31 de julio de 1932, obtuvieron 13 millones de votos, el 37,4%, con 230 diputados. Los comunistas ganaban también votos en detrimento de los socialistas y los partidos tradicionales, los conservadores, liberales y los nacionalistas se hundían.

 Hay que precaverse frente a las generalizaciones sobre el apoyo del "pueblo alemán" a los nazis. Antes de que Hitler fuera nombrado canciller, el porcentaje más alto de votos que obtuvieron fue el 37,4%. Un 63% de los que votaron no les dio el apoyo y, además, en las elecciones de noviembre de 1932, comenzaron a perder votos y todo parecía indicar que habían tocado techo. El nombramiento de Hitler no fue, por consiguiente, una consecuencia directa del apoyo de una mayoría del pueblo alemán, sino el resultado del pacto entre el movimiento de masas nazi y los grupos políticos conservadores, con los militares y los intereses de los terratenientes a la cabeza, que querían la destrucción de la República. Todos ellos maquinaron con Hindenburg para quitarle el poder al Parlamento y transformar la democracia en un Estado autoritario.

El 30 de enero de 1933, Hitler fue investido canciller del Reich, porque Hindenburg así lo quiso (en 1932 el banquero Schacht organizó una petición por escrito de industriales para reclamar al presidente Hindenburg el nombramiento de Hitler como Canciller. Una vez en el poder, Hitler nombró a Schacht presidente del Reichsbank, y luego Ministro de Economía en 1934); jefe de un Gobierno dominado por los conservadores y los nacionalistas, donde sólo entraron dos ministros del partido nazis, aunque en puestos clave para controlar el orden público: Wilhelm Frick y Hermann Göring. Parecía un gabinete presidencial más, como el de Brüning, Franz von Papen o Schleicher. Pero no era así. El hombre que estaba ahora en el poder tenía un partido de masas completamente subordinado a él y una violenta organización paramilitar que sumaba cientos de miles de hombres armados.
Nunca había ocultado su objetivo de destruir la democracia y de perseguir a sus oponentes políticos.
Cuando el anciano Hindenburg murió el 2 de agosto de 1934, a punto de cumplir 87 años, Hitler se convirtió en el führer absoluto, combinando los poderes de canciller y presidente de Reich.

La semilla iba a dar sus frutos: guerra, destrucción y exterminio racial. Lo dijo Hitler apenas tres años después de que Hindenburg, le diera el poder: "Voy siguiendo, con la seguridad de un sonámbulo, el camino que trazó para mí la providencia".

*. En el Films el Dr. Malley dice que durante la Primera Guerra Mundial, miles de soldados británicos murieron en un inútil ataque en contra de soldados alemanes que se hallaban bien atrincherados. Los soldados alemanes llegaron a admirar tanto a sus contrapartes que escribieron poemas e historias alabando su heroísmo. También criticaron la arrogante incompetencia de los oficiales del ejército británico quienes, desde la seguridad de la retaguardia, tomaban el té mientras los jóvenes eran sacrificados de manera inútil.
En una de tales composiciones se incluye la observación «En ningún lugar he visto a tales leones conducidos por tales corderos».

Aunque el origen de esta cita se ha perdido en la historia (Ich habe noch nie solche Löwen gesehen, die von solchen Lämmern angeführt werden), la mayor parte de los expertos están de acuerdo que fue escrita durante la Batalla del Somme, uno de los encuentros más sangrientos en la historia de la guerra moderna. Mientras que algunos historiadores militares acreditan como autor a un infante anónimo, otros arguyen que la fuente no es otro que el General Max von Gallwitz, el Comandante Supremo de las Fuerzas Alemanas. En cualquier caso, es aceptada generalmente como una derivación de la proclamación de Alejandro Magno: "Nunca le he temido a un ejército de leones que sea conducido por un cordero. Mas le temo a un ejército de corderos conducido por un león."

martes, 2 de octubre de 2018

_ - Los errores que cometemos al mudarnos. Por Jen A. Miller

_- Mudarse a una nueva casa puede ser intensamente estresante y podría convertir tu vida en un caos. Sin embargo, el proceso es archisabido para un grupo de personas que en ocasiones parece invisible y que lo ha visto todo: los trabajadores de las mudanzas.

“Cuando mudas a las personas, no siempre están en su mejor momento”, dijo Finn Murphy, autor de The Long Haul: A Trucker’s Tales of Life on the Road, que también hace mudanzas a largas distancias y de lujo para Joyce Van Lines. “Todo su sentido de seguridad se descompone. La gente de verdad se obsesiona tanto en generar vínculos que sacan de su propia mente y experiencias con cosas que, por supuesto, no tienen ningún valor real”.

No obstante, eso no significa que las personas empaquen bien o cuidadosamente esos artículos. A continuación, algunos errores comunes que las personas que se dedican profesionalmente a las mudanzas han atestiguado cuando las personas empacan sus propias cosas, así como algunas sugerencias sobre cómo evitar romper tus objetos (…y tu corazón).

Error número 1: Apurarse
Jamie Viggiano, dueño de la compañía de entrega de muebles J. Viggiano & Co. en Filadelfia, ha trabajado en mudanzas durante treinta años y afirma que la mayor equivocación que las personas cometen es no estar listas cuando los trabajadores llegan al lugar.

“Todas las personas esperan hasta el último minuto, y después solo avientan cosas en una caja que no están empacadas adecuadamente”, dijo. “No puedo decirte cuántas veces he entrado a una casa y hay cosas encima de todas las mesas”.

Dijo que casi todas las tiendas de renovaciones caseras e instalaciones de almacenamiento venden materiales para empacar, incluidos algunos específicos para ciertos artículos como mangas para platos y bolsas para cuadros. Dado que los materiales están ampliamente disponibles y existen videos en línea que muestran cómo empacar cajas de manera eficiente y cuidadosa, puedes reducir drásticamente las probabilidades de romper cualquier objeto en la mudanza al darte suficiente tiempo para empacar las cosas de la manera apropiada.

Error número 2: Dejar expuesto lo frágil
Murphy dice que los platos casi siempre son empacados mal. “Es importante empacar los platos apilados verticalmente en vez de horizontalmente”, dijo. “He visto a algunas personas simplemente tomar platos y colocarlos planos para después poner copas encima. Está garantizado que se romperán”.

Michael McAlhany, fundador y presidente de UNITS Moving and Portable Storage, Inc., dijo que ha visto a personas empacar cafeteras con el vaso todavía dentro de la máquina.

Otro objeto que se rompe fácilmente: los relojes de pie. “Nosotros les pedimos que soliciten a una compañía local de relojes que vayan y aseguren el péndulo”, dijo McAlhany. “Cuando vas por la autopista y pisas repentinamente los frenos, si ese péndulo se columpia dañará al reloj”.

Los espejos pueden viajar entre los colchones, dijo. Si no hay colchones, los espejos deben ir envueltos en papel burbuja o, por lo menos, en periódicos.

Error número 3: No apoyar los artículos pesados con soportes débiles
McAlhany dijo que cuando la gente se muda sin ayuda de una empresa, los artículos que a menudo están más en riesgo son aquellos con mucho peso en la parte superior apoyado sobre soportes estrechos, como los pianos y las máquinas de pinball.

“Tienes tanto peso en la parte superior y está bien cuando está fijo en un cuarto de juegos o en tu casa, no se balancea hacia adelante y atrás durante el frenado o los semáforos”, dijo. “Toda la presión se va hacia las piernas del piano y de las máquinas de pinball. Una pierna no soporta y el objeto se cae”.

Para mantener seguros esos objetos, recomienda apilar cajas empacadas entre las piernas hasta donde comienza la parte inferior del objeto para que las cajas se conviertan en soportes para la parte superior pesada.

Error número 4: No ‘divorciar’ tus cosas
Los trabajadores de mudanzas dicen que a veces quedan en medio de una pareja que se está separando y separando sus cosas. “Caminas y ves notas autoadheribles blancas y rojas y a menudo estoy parado ahí mientras las personas discuten con notas autoadheribles blancas y rojas”, dijo Murphy.

Intenta decidir quién es el propietario con anticipación y recuerda que los trabajadores no se ponen del lado de nadie.

“Las personas piensan que el que movamos los muebles les otorga el permiso de incluirnos como un instrumento en esa transacción y que somos solo algún tipo de peón en el juego”, dijo Lior Rachmany, fundador y director ejecutivo de Dumbo Moving + Storage, una empresa en Nueva York. Los trabajadores deben acatar las indicaciones de la persona con la que firmaron el contrato, así como un paquete sería entregado a la persona cuyo nombre aparece como destinatario.

Rachmany dijo que en una ocasión una persona llamó a la policía para que los detuvieran a él y a su personal porque pensaba que su pareja estaba tratando de robar sus pertenencias.

Error número 5: Esa pecera…
Lo más extraño que McAlhany ha encontrado son los clientes que empacan su pecera con el agua y los peces en el interior. Lo ha visto más de una vez.

Para explicar lo obvio: vacía el agua de la pecera antes de la mudanza. Pero no solo tires el agua. “Recomendamos poner el agua en un garrafón”, dijo, y después agrega los peces para la mudanza.

Al final, McAlhany dijo: “Es difícil volver todo sencillo”.

https://www.nytimes.com/es/2018/09/20/errores-mudanza/?emc=edit_bn_20180924&nl=boletin&nlid=8190394220180924&te=1A<<

domingo, 14 de mayo de 2017

_--Más de cien artículos científicos retirados por fraude son una llamada de atención: o cambiamos el sistema o tendremos problemas.

_--Más de cien papers acaban de ser retractados de la revista Tumor Biology después de que se descubriera que los autores fingieron el proceso de revisión de pares. No es un hecho aislado: el año pasado cayeron otros 58 artículos científicos de los que 25 fueron de la misma revista.

Pero, siendo sinceros, esto es solo una gota en el océano de problemas que arrastra la ciencia contemporánea. Hoy las debilidades del sistema de publicación científica afectan a la investigación del cáncer, pero si no buscamos una solución pronto las consecuencias pueden ser mucho más graves.

La plaga de los artículos retractados
Basta con echar un ojo a Retraction Watch para ver que cada día se retractan numerosos artículos por todo el mundo. Distinguir entre fraudes, malas prácticas y errores se está convirtiendo en todo un problema. Los ánimos están tan caldeados que muchos investigadores llegan a decir abiertamente que tienen miedo de que un error se convierta en su 'tumba profesional'.

Este caso es llamativo no solo por el número de artículos, sino por la forma en que lo han hecho. Para publicar un artículo científico se tiene que pasar por una 'revisión de pares' anónima. Es decir, el texto se envía a otros expertos del área para que vean si está bien hecho, si es interesante y si es novedoso. El problema es que las revisiones de artículos están mal gestionadas.

El sistema se basa en tener a superexpertos trabajando sin remuneración para revistas que suelen ganar mucho dinero. Algo que, quién lo iba a decir, no funciona todo lo bien que nos gustaría. En los últimos años, los investigadores pueden sugerir revisores para un trabajo concreto. Esto es así porque el nivel técnico de muchas de las investigaciones es tan alto que solo hay un grupo reducido de especialistas con suficientes conocimientos para revisar el trabajo; pero también porque las revistas están muy desesperadas por encontrar revisores.

El misterioso caso del revisor fantasma
Lo curioso del caso no es que se haya creado un cártel o un colegio invisible. Es decir, no se trata de un grupo de investigadores que 'trapicheaban' con las revisiones de sus propios artículos. El fraude ha consistido, directamente, en inventarse investigadores que no existían, con correos y cargos falsos en universidades de todo el mundo.

Como explicaba la editora de la revista Research Integrity and Peer Review Elizabeth Wager en Ars Technica, los revisores falsos "sabían cómo eran las revisiones y las hacían plausibles". Sin embargo, no fueron plausibles en todo el proceso de revisión.

Tanto es así que los pillaron por puntuales. Las revisiones habituales no suelen llegar en fecha y suelen retrasar todo el proceso de publicación científica. Los revisores falsos, en cambio, siempre eran puntuales. Algo demasiado bueno para ser verdad.

La profesionalización del fraude
Según la investigación, el problema ha ido creciendo porque el fraude se ha 'profesionalizado'. Según parece, el origen del problema no está solo en los investigadores, sino en algunos servicios que usan de forma asidua los grupos de investigación que no son angloparlantantes.

Según parece, hay ciertas empresas de traducción y de servicios editoriales que habían convertido la revisión fraudulenta en un servicio más. Muchas veces sin que ni los investigadores lo supieran.

Ante las sospechas, Springer, la antigua editora de la revista, decidió hacer un análisis más completo de todo lo que estaba pasando en la revista. Ahí descubrieron nuevos revisores falsos y, por ahora, han caído 107 papers.

Un problema de fondo
Hace unos días, Marcus Banks en Slate defendía que necesitábamos un GitHub para la investigación académica. Es una reflexión que se enmarca en un problema que viene de largo: el paper (el artículo científico) ha sido, durante siglos, una de las vías más exitosas para comunicar ciencia. En las últimas décadas, ha dejado atrás a libros y monográficos.

Sin embargo, es un sistema demasiado estático y poco versátil. Como decía Banks, el lamentable y fraudulento estudio de Wakefield en el que relacionaba vacunas y autismo se publicó en 1998. Pero, aunque se supo casi de inmediato que era falso, Lancet, la revista que lo publicó, solo lo retractó completamente en 2010.

Daniel Lakens, profesor de psicología experimental en la Universidad Tecnológica de Eindhoven y uno de los 'activistas de la replicabilidad' más conocidos de los últimos años, fue mucho más allá. Para él, ha llegado el momento en que las entradas de un blog tienen más calidad científica que muchos artículos científicos. Lakens lo tiene claro: son más abiertos, más dinámicos, más innovadores y se corrigen mejor.

Lakens siempre está a mitad de camino entre el argumento interesante y la boutade, pero sin duda ahí hay un problema importante. Todo el sistema de la ciencia contemporánea se fundamenta sobre una base bibliométrica que atraviesa serios problemas, pero que, como podemos ver, no sabemos cómo solucionar. Los próximos años van a ser fundamentales... y muy divertidos.

Javier Jiménez Editor de ciencia de las revistas electrónicas Xataka y Magnet.
Fuente:
https://m.xataka.com/investigacion/mas-de-cien-articulos-cientificos-retirados-por-fraude-son-una-llamada-de-atencion-o-cambiamos-el-sistema-o-tendremos-problemas

domingo, 22 de enero de 2017

_--A veces Roma si paga...


_-Miguel Ángel García (tercero por la izquierda), junto al resto de expertos durante la presentación por parte de la ministra Fátima Bañez, en primer plano, del informe que avaló en junio de 2013 la propuesta del Gobierno sobe sostenibilidad del sistema de pensiones. / Efe

Hay que afrontar los hechos que queman, que duelen. Algunos pueden pensar que la realidad se puede ignorar o enmascararse para que nadie la utilice en tu contra. Desgraciadamente las puertas giratorias están más extendidas de lo que parece y alcanzan alguna vez a las organizaciones obreras. Son ellas las que tienen que hacer el relato de lo sucedido, sin esperar a que otros lo hagan para desprestigiarlas. Repugna el arribismo, pero eso no es lo más importante; sí lo es llamar a las cosas por su nombre y sacar lecciones para el futuro. Hay que aprender a mirar lo que antes no se era capaz de ver. Y recordar, porque el olvido es la auténtica derrota. Por ello, hay que rasgar el velo y que se sepa la verdad.

La nota de la agencia oficial de noticias sobre el último Consejo de Ministros es muy lacónica: “El Gobierno ha nombrado nuevo director general de Ordenación de la Seguridad Social a Miguel Ángel García Díaz, a propuesta de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, según publica hoy el Boletín Oficial del Estado (BOE). García Díaz formó parte del comité de expertos que designó el Gobierno cuando realizó la reforma de las pensiones en 2013 y, actualmente, era experto en políticas públicas y mercado de trabajo en la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF)”.

Lo que no dice la nota es que era el representante de un sindicato, CCOO, en aquel grupo de expertos que promovió la reforma de las pensiones hace tres años. Un grupo que estaba dominado por “expertos” con intereses nada asépticos, hasta el punto de que ocho de doce habían estado al servicio de las entidades financieras y compañías de seguros. Una reforma que significó importantes recortes al desvincular la subida de las pensiones del IPC y ligarla a las cuentas de la Seguridad Social; al reducir la pensión inicial con el argumento de considerar la esperanza de vida; y al adelantar los plazos de entrada en vigor del alargamiento de la edad de jubilación y de los nuevos sistemas de cálculo más lesivos para los trabajadores. Con el llamado ‘factor de sostenibilidad’ se reducían automáticamente las pensiones actuales y futuras en relación al salario medio: un robo enmascarado en una fórmula compleja.

Entonces, el ahora director general de Ordenación de la Seguridad Social, votó a favor de aquella reforma, a pesar de estar allí por ser el jefe del gabinete técnico del sindicato. El escándalo fue mayúsculo en su momento y algunos lo denunciamos, como el Sector Crítico de CCOO y el Gabinete Interfederal (los mismos compañeros de García) que criticaron en duros términos tanto el “paradójico y escandaloso” voto del director del gabinete económico como la tibieza de la primera respuesta de CCOO. A juicio de los miembros del Gabinete Interfederal (integrado por abogados, economistas y sociólogos), el voto de su compañero contradecía la posición oficial del sindicato y calificaban de “inconstitucional la supresión, a golpe de decreto ley, de la actualización automática de las pensiones según el IPC”. Finalmente CCOO no avaló aquella agresión a los trabajadores, como tampoco lo hizo UGT, pero el voto favorable del representante de CCOO manchó al sindicato y creó alarma social entre sus afiliados.

Es verdad que estas cosas le pueden pasar a cualquier organización, pero hay varios elementos para reflexionar. Por un lado, nunca quedó suficientemente claro cómo fue posible aquella firma de la vergüenza de un técnico del sindicato sin haber informado a sus superiores sindicales. Por otro, cómo no fue más contundente CCOO a la hora de defenestrar públicamente a quien había faltado a la debida lealtad a los trabajadores y a la organización. Por último, que la puerta giratoria se haga hacia el gobierno del PP es más grave aún que si se realiza hacia una empresa. Es, por ello, un elemento de provocación de la ministra Báñez y del propio Rajoy el nombramiento de un economista corriente -cuyo principal mérito era representar al sindicato- para que le tengan enfrente sus antiguos compañeros cuando vayan a negociar el presente y el futuro de las pensiones.

Este nombramiento se produce en vísperas de la movilización convocada por los sindicatos CCOO y UGT en contra de los recortes del Gobierno y por la recuperación de derechos. En mi opinión, no es una casualidad, sino un auténtico casus belli que expresa las auténticas intenciones del gobierno. Si empieza así, poco pueden esperar los sindicatos de cualquier proceso de negociación.

Los sindicatos son necesarios siempre. Más aún cuando aparece al desnudo la lucha de clases, y son tiempos de sobre explotación, paro, precariedad y desarticulación del Derecho del Trabajo y del Estado de Bienestar. Es repugnante la sistemática campaña antisindical que realiza el neoliberalismo, pero acaba calando en sectores de trabajadores al apoyarse en los errores que puedan comenter, su pasividad o impotencia. La única manera de conseguir avanzar en la restitución de derechos laborales y sociales es recuperando su prestigio y apostando por una potente movilización unitaria y sostenida, algo que apenas ha comenzado el 18 de diciembre. Para que tengan éxito, deben ser capaces de convencer y emocionar a los trabajadores y trabajadoras, obteniendo de nuevo su confianza. Para ello, un tema nada menor es practicar lo que decían los viejos revolucionarios: elegir para representar al sindicato a los más honrados y vigilarles como si fueran ladrones. La necesidad de la reconstrucción del sindicalismo de clase es una urgencia ética y política.

Fuente:  https://www.cuartopoder.es/laespumaylamarea/2016/12/20/veces-roma-paga/1762

miércoles, 26 de octubre de 2016

GESTIÓN DE CRISIS Y REPUTACIÓN. ¿Su empresa ha metido la pata? Señor presidente, empatice y mire a cámara. Samsung, Renfe, BP o Volkswagen han atravesado graves crisis de reputación. Asesores de gestión de crisis analizan sus disculpas.

La inclinación de la reverencia, 45 grados. La duración, tres segundos. El presidente de la división de móviles de Samsung, Koh Dong-jin, escenificó el pasado 2 de septiembre su disculpa por la paralización de las ventas del nuevo Galaxy Note7 (presentado apenas dos semanas antes) con una reverencia. El milenario gesto de arrepentimiento intentaba combatir las imágenes compartidas miles de veces en Internet del último teléfono de la marca quemado por un error de fabricación.

“La técnica del avestruz podía tener cierto sentido hace 15 años, porque no había nada más antiguo que el periódico de ayer… Pero ahora no puedes borrar tu huella digital, tienes que salir a dar la cara”, explica Ana María Varela, profesora de Marketing de ESADE. Los consejeros delegados lo saben, las compañías cuentan cada vez más con protocolos para gestionar crisis y las agencias de comunicación ofrecen expertos solucionadores con minutas de miles de euros diarios. Sin embargo, todavía muchas de esas primeras reacciones llegan tarde y mal. Aunque luego muchas compañías aprenden de sus errores y corrigen los problemas, reaccionar bien a la primera es importante.

SAMSUNG: Disculpas con una reverencia
El Note7 se empieza a vender el 19 de agosto (a Europa llegaría después). El 24 un aparato arde espontáneamente, su dueño lo cuelga en Internet y arranca la pesadilla para la marca. Nueve días después Koh hace su sincera reverencia, alega un fallo en la batería y ofrece recambios. Hasta ahí, bien. Sin embargo, el 15 de septiembre, Tim Baxter, presidente de Samsung América, en un vídeo corporativo que aun cuelga de la web oficial de Samsung, asegura tajante: “Para ser claros, el Note7 con la nueva batería es seguro, el problema con la batería está resuelto”. Pero resultó que no.

Los recambios también ardieron y la compañía acabó enterrando definitivamente el Note7 el 11 de octubre. “Estuvieron lentos. Que una tecnológica tarde casi dos meses en retirar un aparato que estalla cuando apenas tardan seis en sacar uno nuevo no tiene sentido”, opina Luis Serrano, director de Comunicación de Crisis en Llorente y Cuenca. “Igual ese es el problema, no se puede ser disruptivo cada seis meses”.

Quien no ha hablado aún es Jay Y. Lee, vicepresidente y delfín de la firma, que está llamado a sustituir como líder máximo a su padre (retirado desde 2014). En plena crisis del Note7, el heredero ha sido invitado a unirse a la junta directiva el 27 de octubre. Muchos analistas esperan que su primer paso sea pedir disculpas y reconducir la crisis de reputación. En 1995 su padre quemó una pira de 150.000 móviles defectuosos delante de sus empleados para subrayar su compromiso con la calidad del producto.

VOLKSWAGEN: Puesta en escena cercana
“Nuestra compañía fue deshonesta (...), la hemos cagado totalmente”. “We’ve totally screwed up”. Así, con todas las letras lo expresó el consejero delegado de Volkswagen en EE UU, Michael Horn, aprovechando un evento en Brooklyn a los tres días de destaparse el dieselgate. La compañía se había disculpado formalmente por los engaños en los niveles de gases contaminantes que emitían 11 millones de motores diésel, pero ningún ejecutivo había salido aún a dar la cara. A Teresa Baró, consultora especializada en lenguaje no verbal, los gestos del ejecutivo le parecen “artificiales, ensayados y poco coherentes con la gravedad del mensaje”.

¿Su empresa ha metido la pata? Señor presidente, empatice y mire a cámara Pero otros expertos no coinciden: “La puesta en escena del screwed up está muy bien, es cercana y humana”, dice Luis Serrano, que la usa como ejemplo de naturalidad en sus cursos de gestión de crisis. “Contrasta totalmente con el vídeo corporativo que grabó al día siguiente el entonces presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, leyendo hierático un teleprompter”. Baró coincide: “Quiere ser muy profesional pero resulta carente de emociones”. Al día siguiente Winterkorn dimitió. Dos días más tarde la marca presentaba en rueda de prensa a su nuevo presidente, Matthias Müller. “Juntos sobreviviremos a esta crisis y haremos de Volkswagen una compañía aún más fuerte”, dijo.

Un líder nuevo para pasar página y “aprender de los errores del pasado haciendo las cosas correctamente en el futuro”. Un año después la empresa ha reestructurado todos sus procesos para convertirse en un modelo y ejemplo de integridad y legalidad. “A veces las crisis te permiten mejorar cosas que metido en la rueda no cambias”, reflexiona Ana María Varela.

RENFE: Una reacción tardía
Los expertos usan la reacción de Renfe ante el accidente de Santiago en julio de 2013 como ejemplo de lo que no hay que hacer en esos primeros momentos críticos y confusos. “Fue la primera catástrofe 2.0 en España”, dice Luis Serrano, que la vivió en primera línea ya que entonces llevaba la comunicación del 112 madrileño. “En las primeras horas hubo un gran vacío informativo por parte de Adif y Renfe, y cuando por fin hablaron, ni siquiera empezaron por dar el pésame”. A las tres horas del accidente, cuando las radios y las televisiones ya habían montado sus especiales, Renfe habló por primera vez con un escueto comunicado y tuit: “Descarrilo del tren Alvia Madrid-Ferrol. Habilitado el teléfono para atención 900 101 660”.

Luego informó sobre el plan alternativo de transporte y 14 horas después del desastre, finalmente, se sumó con otro tuit al dolor de los familiares. “Su actitud fue siempre buscar un chivo expiatorio, el maquinista, y no dar la cara… Peor no se puede gestionar”, concluye David Espinós, de la agencia de comunicación Khimera.

“Proteger a tu gente por encima de las víctimas en una corporación es malo, pero en una institución pública es peor aún”, dice Espinós.

El paradigma de una reacción institucional nefasta según los expertos fue la rueda de prensa de la ministra Ana Mato a raíz de la crisis del ébola en 2014. Parapetada entre técnicos, tensa, desconcertada, leyendo sin mirar a la prensa, eludiendo las preguntas —incluso las que le dirigían directamente a ella—, vestida de anticipado luto… “Causó el efecto contrario al que buscaba”, dice Espinós. “Solo generó más incertidumbre”, añade Serrano.

GERMANWINGS: Información y rapidez
En el otro extremo, el ejemplo considerado de buena gestión de crisis es Germanwings. El trágico accidente de 2015 (150 víctimas mortales), provocado deliberadamente por el copiloto Andreas Lubitz, puso a la compañía y a su filial Lufthansa en el peor lugar posible para una aerolínea. “Al contrario que Renfe, ellos reaccionaron con la agilidad de quien tiene previsto un protocolo. Por ejemplo, el logo en Twitter de la compañía cambió inmediatamente a negro y gris en señal de duelo. Algo así no se improvisa”, dice Luis Serrano, que defiende que lo más importante en una crisis es “dónde se pone el foco, en tu negocio o en las víctimas”.

¿Su empresa ha metido la pata? Señor presidente, empatice y mire a cámara Los presidentes de Germanwings y Lufthansa ofrecieron una rueda de prensa a las tres horas del accidente. Fue la primera de varias (una de ellas desde el lugar del accidente) en las que ofrecieron siempre en primer lugar sus condolencias, sus disculpas y toda la nueva información de la que disponían. “No basta con dar información”, dice Serrano. “Esta ha de ser certera. Tan malo es acelerarse como esconder la cabeza”.

BP: Minimizar el desastre
Las crisis también puede poner a prueba la arrogancia de los señores consejeros delegado. Cuando BP vertió tres millones de barriles de crudo el Golfo de México en 2010, la actitud de su presidente, Tony Hayward, se ganó titulares como “La torpe respuesta de BP amenaza con empeorar una situación mala” (The Guardian), o el irónico “Los grandes hits de Tony Hayward” (Fortune). En una de sus primeras apariciones ante la prensa tras el desastre (ecológico y humano, hubo 11 muertos), Hayward pidió perdón así: “Lamentamos el gran trastorno que está ocasionando en las vidas de todos los afectados. No hay nadie que quiera que esto llegue a su fin más que yo: ¡Quiero volver a tener una vida!". Dejó el cargo unos meses después, pero todavía le dio tiempo a minimizar el impacto medioambiental aventurando (erróneamente) que sería “muy, muy modesto”. El océano es grande, dijo en una entrevista, "la cantidad y el volumen de petróleo es minúscula en relación al volumen total del agua". Una ocurrencia que recuerda a aquellos "hilillos de plastilina" de Mariano Rajoy con el Prestige.

“Se demostró que la compañía BP estaba acostumbrada a tratar con Gobiernos y con lobbies, pero no a lidiar con la opinión pública”, dice Varela. “Hayward pecó de clara arrogancia y de una falta total de empatía”, añade Serrano. “¡En plena crisis participó en una regata en su yate! Si tú no te crees las disculpas, la gente lo nota”.

CASO EIBAR: “UN COMUNICADO NO ES DAR LA CARA”

¿Su empresa ha metido la pata? Señor presidente, empatice y mire a cámara P. G.
“No aparecer también comunica cosas”, dice David Espinós que en su primera clase de Comunicación institucional del Máster deportivo de la Pompeu Fabra trató el candente tema del vídeo sexual de los jugadores del Eibar, Sergi Enrich y Antonio Luna. Tras la difusión en las redes del vídeo -en el que aparecen haciendo un trío con una mujer que dice expresamente a cámara que no desea ser grabada- los jugadores colgaron un comunicado escrito en Twitter (y luego protegieron sus cuentas). “Es lo que yo llamo hacerse un Rajoy”, continúa Espinós, “responden rápido pero con un plasma… Con un comunicado no das la cara, estás asumiendo que te has equivocado. Dar una rueda de prensa tiene riesgo pero demuestra valentía suficiente para asumir tu responsabilidad”. Para el asesor el “error flagrante” del comunicado es otro: “Los jugadores se lamentan de que 'la indiscreción de la que no [son] responsables' pueda dañar su imagen y la del club, luego se disculpan con los aficionados del Eibar, con la ciudad de Eibar "en general" y con "los niños", y en último lugar, en el quinto párrafo de seis piden disculpas a la mujer que aparece en el vídeo”. “La primera disculpa debía ser para ella”, dice el asesor.

http://economia.elpais.com/economia/2016/10/19/actualidad/1476889488_707933.html?rel=lom

Aprenda a pedir perdón para salvar su empresa
¿A quién llama el jefe cuando todo sale mal? A los expertos en crisis
La comunicación política de crisis

jueves, 18 de agosto de 2016

10 Frases de Ken Robinson

1. La imaginación es la fuente de todo logro humano.
Esta es la primera frase que te encuentras al entrar en la página web de Ken Robinson. Buena parte de su pensamiento gira en torno a varios ejes. Uno de esos ejes es, sin duda, la importancia que concede a la imaginación y, sobre todo, a la originalidad. Ken Robinson no concibe una educación que no se base en potenciar la inteligencia. Precisamente será esta inteligencia la que nos distinguirá y la que enriquecerá la sociedad.

2. Si no estás preparado para equivocarte, nunca llegarás a nada original.
Ken Robinson es tremendamente crítico con la visión de la educación actual. Uno de sus argumentos es que penaliza el error y la equivocación. Penalizar el error mientras se educa es sencillamente una paradoja, porque es a partir del error de donde podemos sacar las mejores enseñanzas. El error debe verse como un proceso positivo dentro del propio aprendizaje del alumno.

3. Las escuelas se parecen a las fábricas.
En el siglo XXI aún mantenemos una estructura educativa industrial. Ken Robinson critica que en muchos centros educativos los alumnos se parezcan más a obreros que a estudiantes. Cuestiona la rigidez de los horarios, la separación de los alumnos por edades, la descompensación horaria de las materias y el hecho de priorizar el producto manufacturado al talento y a la creatividad.

4. La creatividad se aprende igual que se aprende a leer.
El concepto de creatividad es una constante en la obra de Ken Robinson. Y en este sentido la figura del docente resulta determinante para que el alumno fomente dicha creatividad en su centro educativo. Desgraciadamente, el modelo educativo actual mata la creatividad, no potencia el talento, sino que prioriza el resultado final más que el proceso en sí.

5. Es necesario potenciar la diversidad.
Si el docente es capaz de potenciar la originalidad y el talento en sus alumnos, entonces habrá logrado algo tremendamente importante: superar el modelo industrial basado en la homogeneización del producto. Las fábricas producen. Y el producto que se crea es siempre el mismo producto. ¿Es eso lo que queremos de nuestros alumnos? ¿Es este nuestro ideal de enseñanza? Mediante la creatividad y el talento hacemos posible la diversidad. Para Ken Robinson dicha diversidad es uno de los activos más importantes que existen en la sociedad actual. Para Ken Robinson cuanto más creativos sean los niños, más posibilidades tendrán de autorrealizarse. Según Ken Robinson, la única forma de detectar talentos es hacer pensar a los alumnos de forma diferente.

6. La educación del talento no es lineal.
Otro de los grandes errores del sistema educativo actual es pensar que el conocimiento es lineal. Para Ken Robinson el aprendizaje no es lineal, sino orgánico, porque el mundo actual ha dejado de tener una concepción lineal para pasar a tener una visión global. La escuela se ha obsesionado en hacer creer al alumno que su destino pasa por la universidad. De hecho, explica Ken Robinson que en una guardería leyó un lema que decía: la universidad empieza en la guardería. Para Ken Robinson esta cita es errónea. La guardería empieza y acaba en la guardería. En eso consiste la educación orgánica. ¿Quién les puede asegurar a los niños de tres años que el futuro pasará por la universidad?

7. Los niños de ahora harán trabajos que aún no están inventados.
En la línea del pensamiento lineal encontramos esta otra frase de Ken Robinson. Actualmente, estamos enseñando en los centros educativos contenidos que no tenemos ni idea de si servirán o no dentro de un período relativamente corto de tiempo. Esto debería hacer pensar a los docentes y hacerles ver que lo que importa no es lo que enseñan, sino cómo enseñan para que sus alumnos puedan aprender por sí mismos cuando en un futuro no muy lejano deban llevar a cabo actividades que ahora ni imaginamos que desarrollarán. El saber no está en los libros de texto, sino en la imaginación y el talento que puedan desarrollar los alumnos.

8. La creatividad es tan importante en educación como la alfabetización, y por eso debemos tratarla con la misma importancia.
Otro de los grandes problemas de la educación actual es que no se da la misma importancia a la alfabetización que a la creatividad. Basta mirar la descompensación de las asignaturas de las diferentes etapas educativas. ¿Por qué puede ser? Yo creo que la respuesta es muy sencilla. Es muy fácil enseñar a leer y a escribir, pero como docentes no tenemos ni idea de cómo enseñar a ser creativos. Es por ello que debemos aumentar el tiempo que le dedicamos a preparar una sesión lectiva y bajar nuestra productividad en beneficio de la creatividad de nuestros alumnos.
Cuanto más pensemos, más creativos seremos. Si los docentes somos creativos, entonces será muy fácil enseñar creatividad en la aulas, independientemente de las materias que se impartan.


9. La gente produce lo mejor, cuando hace cosas que ama, cuando está en “su elemento”.
El concepto elemento es un término al que Ken Robinson hace a menudo referencia. Cada individuo debe buscar “su elemento”, es decir, debe ser capaz de encontrar por sí mismo o mediante la ayuda de otros sus aptitudes, sus pasiones, sus actitudes y sus oportunidades. Estos son los cuatro pilares fundamentales para el crecimiento personal de los individuos.
Tenemos la obligación de descubrir qué se nos da bien y qué nos encanta hacer. Consiguiéndolo será como podremos autorrealizarnos y contribuir para crear una sociedad mejor. De ahí que como docentes debamos superar el pensamiento ilustrado basado en el análisis y en la lógica para sustituirlo por un sistema educativo holístico, abierto, flexible y diverso. Sólo siendo creativos dejaremos de ser conformistas.

10. No es acerca de estandarizar la educación, es acerca de subir el estándar de la educación.
El error del sistema educativo actual se debe a la estandarización. Estandarizar la educación no hace más que limitar la educación de nuestros alumnos, porque frena las aptitudes y el talento. A mayor estandarización mayor fracaso escolar, mayor abandono escolar. De ahí que sea necesario modificar el paradigma educativo actual donde la mecanización de los contenidos está por encima de la búsqueda del talento.

Estas son las 10 reflexiones que he querido compartir contigo acerca de Ken Robinson

domingo, 10 de julio de 2016

George Bush: Reseña. La biografía ‘Bush’ destroza el legado del expresidente


Si algún día la historia juzga a Bush de manera más compasiva, como él espera, el punto de partida no será Bush, de Jean Edwards Smith, un recuento extenso y persuasivo, puntualizado con veredictos mordaces de todos los momentos en los que el autor cree que el presidente número 43 de Estados Unidos se descarriló.

Aunque no es un retrato fresco, es uno que vale la pena debatir en un momento en que la clase política busca entender el ascenso de Trump.

El nombre del magnate de las bienes raíces no aparece en ningún lado en Bush, pero queda claro que la revuelta populista que lo catapultó hacia la nominación republicana tuvo sus raíces en la presidencia de Bush.

Como biógrafo, Smith no hace comparaciones con el líder republicano actual, pero sin lugar a dudas es parte de aquellos que ven la presidencia de Bush de manera sombría, aunque pueda deberse a razones radicalmente distintas.

Smith no esconde su postura sobre el lugar que Bush ocupa en la historia. La primera oración del libro es: “Muy pocas veces en la historia de Estados Unidos, la nación ha sido tan maltratada como lo fue durante la presidencia de George W. Bush”.

Y la última señala: “Habrá un gran debate sobre si George W. Bush fue el peor presidente en la historia de Estados Unidos, pero su decisión de invadir Irak es de lejos la peor decisión de política internacional que haya tomado un presidente estadounidense”.

Entre esas dos frases hay más de 650 páginas de una biografía vertiginosa y dura. No le hizo caso a los generales ni a los diplomáticos. Tuvo una pésima respuesta ante el huracán Katrina. Lideró la pérdida de los valores estadounidenses al autorizar la tortura y el espionaje.

“Al creer que era agente de la voluntad de Dios y que actuaba con la guía divina, George W. Bush llevó a la nación hacia dos desastrosos crímenes contra la paz”, escribe Smith.

“La personalización de Bush de la guerra contra el terrorismo, combinada con su firmeza machista como comandante en jefe de la nación, fueron una receta para el desastre”, agrega después.

El valor del recuento de Smith no está en que sea un reportaje original, sino en su asimilación exhaustiva de los registros existentes. Bush se negó a hablar con él, como lo ha hecho con otros autores desde que dejó el poder.

Smith entrevistó al exvicepresidente Dick Cheney y al exsecretario de defensa Donald Rumsfeld, pero la mayor parte de su trabajo se basó en la literatura disponible para contar una historia completa de la vida de Bush.

Smith muestra a un presidente que, a pesar de todas sus fallas, solía ser gracioso y amable, que desdeñaba el tipo de ataques divisorios que le apetecen a Trump y que no puso obstáculos para lograr una transición exitosa con Barack Obama. Rechaza la caricatura de un presidente que simplemente seguía órdenes de su vicepresidente.

La crítica fundamental de Smith es que considera que Bush exageró ante los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. “Los eventos del 9/11 fueron trágicos, pero realmente no catastróficos”, escribe. Esto llevó a Bush, según Smith, a promover políticas injustificadas ante el peligro verdadero.

La negación de Bush a enfrentar el hecho de que Irak no tenía armas no convencionales “sugiere un terquedad cercana a la psicosis”. El discurso de apertura de su segundo periodo, en el que su principal objetivo fue promover la democracia, “debe ser uno de los peor pensados de todos los tiempos”.

Smith lleva esta acusación mucho más allá que otros al criticar incluso la decisión de haber emprendido una guerra en Afganistán, y sugiere que fue un error fusionar a los talibanes con Al-Qaeda.

Por supuesto que Smith cuenta con el beneficio de un espejo retrovisor. Aun si tiene razón, pocos líderes en cada partido, si es que hubo alguno, se opusieron a la invasión en aquel momento y se suele pasar por alto la evolución y modificación de las políticas de Bush, y no sobra decir que Obama mantuvo muchas de sus disposiciones de seguridad nacional después de haber asumido la presidencia.

A Bush solo le queda esperar que mejore su reputación con el paso del tiempo a pesar de esta valoración, como sucedió con su padre. El joven Bush debe esperar lo mismo, y tener en cuenta que las comparaciones con Trump seguramente serán para su beneficio.

http://www.nytimes.com/es/2016/07/07/resena-la-biografia-bush-destroza-el-legado-del-expresidente/?smid=fb-espanol&smtyp=cur

domingo, 10 de abril de 2016

10 IDEAS FALSAS SOBRE FINLANDIA Y LA EDUCACIÓN


Los finlandeses se guían por la filosofía de “menos es más”.

FALSO: Finlandia es el país que más invierte en educación
Finlandia destina el 11.2% de su gasto público a educación, desde la inicial a la superior, incluyendo a esta última (el Ministerio de Educación y Cultura se ocupa de todo el sistema). En los países de la OCDE el promedio es 12%. Países con rendimientos escolares muy inferiores a los de Finlandia, y sin educación gratuita, tienen presupuestos educativos mucho más altos.Toda la educación escolar se ofrece de manera gratuita, incluyendo transporte y provisión de un almuerzo diario a todos los estudiantes (en la educación secundaria superior los textos no son gratuitos). – OECD, Education at a Glance 2015 (datos de 2012).

FALSO: El secreto está en más tiempo escolar
Finlandia es el país de la OCDE con menos tiempo dedicado a la educación escolar. Calendario de 180 días, jornadas diarias cortas, menos horas de clase, menos deberes. Un profesor enseña en promedio 600 horas por año, 4 horas diarias o menos. (Un profesor en EE.UU. enseña 1.080 horas al año, 5 ó 6 clases diarias). La escolarización se inicia a los 7 años de edad. Hasta entonces, la prioridad es el juego. Se prefiere menos tiempo de clase, más recreos y más largos (75 minutos de recreo en total). La hora de la comida debe ser pausada, placentera, sin prisa.

Finlandia es el país que menos deberes envía, según la OCDE. Pocos deberes, más tiempo libre para jugar, hacer actividad física, aprender fuera de la escuela, estar con la familia y los amigos.

FALSO: Se usa mucha tecnología para la enseñanza y el aprendizaje
El sistema educativo finlandés confía fundamentalmente en las capacidades y la experticia de los profesores. La fortaleza de la educación finlandesa está en la pedagogía, no en la tecnología. Las tecnologías están al servicio de la pedagogía, no al revés. Finlandia está de vuelta de muchos espejismos creados por la tecnología en las últimas décadas. Ratifica la importancia de escribir a mano y de leer en papel, de no sucumbir al teclado y a las pantallas. Las TIC no están confinadas en laboratorios informáticos. Están incorporadas a las aulas y a otros espacios de aprendizaje dentro de los planteles escolares.

FALSO: Hay una gran infraestructura escolar
En los últimos años se han construido unos pocos edificios nuevos, de arquitectura moderna e innovadora. El grueso de los edificios escolares tiene muchos años, está bien mantenido y se le hace adecuaciones constantes. La clave está en la organización y el uso del espacio, en la creación de un ambiente estimulante, distendido e informal de aprendizaje. Todo apunta a generar colaboración, trabajo en grupo y entre pares, dentro y fuera de las aulas. Los grupos son pequeños (máximo 20 alumnos por clase) a fin de facilitar la interacción y la enseñanza personalizada. Se insiste en esto sobre todo para los primeros grados.

FALSO: Se selecciona a “los mejores alumnos” para la docencia
“Los mejores” no son necesariamente los que tienen mejores calificaciones o más títulos. En la selección de “los futuros mejores profesores” se valora la motivación, la actitud hacia el aprendizaje permanente, el amor por la lectura, el pensamiento crítico, la creatividad, las habilidades artísticas y de comunicación, el conocimiento de idiomas, valores como la empatía, la perseverancia y el compromiso social.

FALSO: Finlandia es la que mejor paga a sus profesores
Los profesores en Finlandia ganan 5 puntos porcentuales menos que el promedio en los países de la OCDE. La clave de su buen desempeño no es el incentivo económico. Hay otros factores que explican su gran motivación por la enseñanza y su profesionalismo. Los profesores finlandeses son cuidadosamente elegidos, formados con altos estándares de calidad y socialmente respetados. Gozan de gran autonomía en su trabajo. La sociedad confía en ellos. Tienen un sentido de valía y realización personal.

FALSO: Los profesores no están sindicados
El 95% de los profesores finlandeses están sindicados. El sindicato docente (OAJ) es fuerte y es un actor fundamental de la educación y de la reforma educativa. Tiene 120.400 miembros e integra todos los niveles del sistema, desde profesores de educación inicial hasta profesores de educación superior.

FALSO: Finlandia aplica pruebas estandarizadas
Finlandia no cree en las pruebas estandarizadas y las rehuye. Solo aplica una prueba estandarizada a los estudiantes después de los 16 años de edad. La preocupación principal del sistema escolar es el aprendizaje, no los puntajes. Enseñar para aprender, no para sacar buenas calificaciones. Menos tiempo dedicado a pruebas, más tiempo dedicado al aprendizaje. No existe un sistema de evaluación docente. A los profesores no se les aplica ninguna prueba estandarizada.

FALSO: Finlandia establece y publica rankings escolares
Finlandia fomenta la colaboración, no la competencia entre alumnos, entre profesores, entre escuelas. Consecuentemente, evita los rankings. No publica resultados de aprendizaje ni a nivel de las escuelas ni a nivel de la educación superior. El objetivo de Finlandia nunca ha sido ser el mejor sistema educativo del mundo, ni siquiera de Europa; solo ser el mejor sistema que pueda ser para los estudiantes finlandeses.

FALSO: Finlandia está satisfecha con su sistema educativo y sus resultados de aprendizaje
Pese a su buen desempeño en PISA y a sus altos indicadores en muchos ámbitos económicos, sociales y culturales, Finlandia está siempre insatisfecha, buscando mejorar la educación para hacerla más pertinente y significativa para los alumnos. Actualmente está avanzando en una reforma curricular integral de la educación básica, revisando el uso de las tecnologías en la educación y repensando la educación inicial.
Rosa María Torres.
Publicado originalmente en
http://otra-educacion.blogspot.com/2016/02/10-ideas-falsas-sobre-Finlandia-y-la-educacion.html

(Foto de Rosa Peña: Primavera en mi barrio. Rivermark. Santa Clara. California)

jueves, 29 de octubre de 2015

Blair pide perdón por la guerra de Irak y la vincula al ascenso del ISIS. El ex primer ministro británico no se disculpa sin embargo por la muerte de Sadam Husein

El ex primer ministro británico Tony Blair ha pedido disculpas por su papel en la guerra de Irak, a la que llevó al país hace 12 años. En una entrevista en la CNN, el último líder laborista en ganar unas elecciones ha pedido perdón por utilizar información de inteligencia errónea; ha reconocido que no supo prever el caos que se desataría tras el derrocamiento de Sadam Husein, y ha admitido que dicho caos puede haber contribuido a la aparición y crecimiento del grupo yihadista Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés). Blair, sin embargo, se ha negado a disculparse por eliminar del poder al fallecido dictador iraquí y ha defendido aquella intervención armada, señalando a la actual guerra civil en Siria para destacar los peligros de no actuar.

“Pido disculpas por el hecho de que la inteligencia que recibimos fue errónea”, dice en una entrevista que se emitirá a partir del próximo lunes en el especial Long Road to Hell, de la cadena estadounidense, presentado por Fareed Zakaria. “También pido disculpas por algunos de los fallos en la planificación y, ciertamente, por nuestro error en comprender lo que sucedería una vez que desalojáramos al régimen".

“Sin embargo, encuentro difícil pedir disculpas por desbancar a Sadam”, añade Blair, quien, a la pregunta de si la invasión de Irak ha sido uno de los factores principales de la aparición del ISIS, admite que “hay elementos de verdad en esa cuestión”, según extractos de la entrevista recogidos por el Daily Mail.

No es la primera vez que Blair admite errores en la guerra de Irak de 2003, que dañó enormemente su popularidad y que fue uno de los motivos de su salida del 10 de Downing Street en 2007. Pero sí es la vez que lo hace con mayor contundencia. Y lo hace cuando parece que están a punto de publicarse los esperados resultados de la investigación de John Chilcot sobre la guerra de Irak, encargada por el Gobierno de Gordon Brown hace seis años.

Muchos, incluida la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, han querido ver en la entrevista concedida a la CNN un intento de Blair de preparar el terreno ante las posibles críticas que suscite la publicación de las conclusiones de la investigación. No hay una fecha concreta de publicación del informe, que lleva gastados ya más de 14 millones de euros, pero el primer ministro, David Cameron, ha expresado recientemente su irritación por las demoras que arrastra y ha urgido a Chilcot a concluirla.

Aunque admite errores, según los extractos adelantados de la entrevista, Blair se declara preparado para “enfrentarse al juicio de la historia”. Y destaca que otras actuaciones internacionales posteriores tampoco han dado buenos resultados. “Hemos intentado la intervención con tropas en Irak, la intervención sin tropas en Libia y la no intervención, pero con llamamiento a un cambio de régimen, en Siria. No tengo claro que, incluso si nuestra política no funcionó, las siguientes hayan funcionado mejor”, explica.
(El País página 13, 26 de octubre)
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/25/actualidad/1445774504_154032.html

sábado, 15 de agosto de 2015

El Santander dará un vuelco a su estructura en EEUU (ha sido obligado a ello y hace "de la necesidad virtud")

Pacta con la Reserva Federal un plan para corregir sus deficiencias



La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el Santander han acordado las medidas que debe tomar la entidad, en un plazo máximo de dos meses, para subsanar sus deficiencias.

Según el documento, hecho público ayer, la entidad debe mejorar la gestión de liquidez, la de riesgos, los planes de capital para cada negocio y reorganizará su estructura consolidada de todas las áreas. En estos momentos, el grupo presidido por Ana Botín tiene cuatro grandes divisiones: banca privada con sede en Miami, banca mayorista en Nueva York, la unidad de banco de consumo y el banco comercial en Boston.

La Fed quiere que exista un solo interlocutor del Santander ante las autoridades norteamericanas, que será Scott Powell, consejero delegado del grupo en Estados Unidos y responsable del país.

Este plan empezó a negociarse con la Fed en marzo de 2014, cuando llamó la atención de banco por deficiencias similares a las actuales. Los cambios que pide la Reserva Federal son de mucho calado ya que supone crear un nuevo holding completo, según fuentes de la entidad. El Santander ha contratado a unas 500 personas para atender la nueva estructura y los requerimientos de las autoridades, al tiempo que ha cambiado a los principales directivos del Santander en Estados Unidos.

En marzo de 2014 la Fed ya exigió los primeros cambios al banco
El plan presentado ayer describe con gran nivel de detalle cómo debe organizar todo el gobierno corporativo, las líneas de reporte de los directivos y las funciones de las comisiones del consejo. La Fed pide la experiencia profesional de los principales responsables, así como los incentivos y objetivos marcados en sus remuneraciones.

En las cuestiones sobre capital y liquidez, las autoridades reclaman tomar medidas suficientes para superar las pruebas de estrés que el grupo no ha aprobado en las últimas ocasiones.

En marzo pasado, la Fed puso de nuevo objeciones al plan de capital de la filial estadounidense del Santander, lo que significó que no podía hacer pagos a la matriz hasta nueva orden.

El Santander, como otras dos entidades suspendidas en marzo, entre ellas la filial del Deutsche Bank, debieron evaluar incluso la posibilidad de desprenderse de activos que les pudieran crear problemas.

Pese a estas deficiencias detectadas, Santander Holdings USA aprobó el primer examen con un ratio (Tier 1) del 9,4% en una situación extrema. Se pedía un 5%. El BBVA tuvo un 6,3%, pero no ha tenido que hacer frente a la reorganización del banco ni ha presentado problemas de gobernabilidad.
http://economia.elpais.com/economia/2015/07/07/actualidad/1436294871_424194.html

viernes, 17 de abril de 2015

Los errores que se reconocen en subjuntivo. La gramática nos da muchas pistas para ver el grado de convicción de quien habla

El subjuntivo del español se ha especializado en la irrealidad. El indicativo, en cambio, prefiere ver la vida como es.

De acuerdo: ésa no es una afirmación científica. Pero sirve para esta explicación.
El subjuntivo sub-junta: o sea, junta por debajo: supedita, subordina.

“Yo canto” es indicativo. “Yo cante”, subjuntivo. El primero se basta solo, mientras que al segundo le gusta colgarse de otra idea: “No es bueno que yo cante”.

La irrealidad engloba (en términos gramaticales) la incertidumbre, la conjetura, la posibilidad, las emociones y las obligaciones (sobre todo si no se han cumplido). Es decir, el subjuntivo representa lo subjetivo, frente a la sensación de objetividad del indicativo. Contamos en indicativo “veo que viene Bernarda” (se ve la realidad, es algo objetivo para la gramática); pero en subjuntivo “me sorprende que venga Bernarda” (la sorpresa es una emoción, y por tanto subjetividad). Decimos “creo que el Séptimo de Caballería llegará a tiempo”: y esa creencia nos parece real conforme a la historia del verbo “creer”: “tener por cierto algo que no está comprobado”.

Los verbos de convicción pueden ligarse, pues, con otro verbo en indicativo. A diferencia de lo que ocurre en la negación y en los demás casos citados: “No creo que el Séptimo de Caballería llegue a tiempo”, “y me sorprendería mucho que lo hiciese”.

Notemos la diferencia entre estas dos frases casi idénticas: “Voy a contratar a un periodista que logra primicias” / “Voy a contratar a un periodista que logre primicias”. En el primer ejemplo, el hablante conoce a ese periodista, ya lo tiene incluso al alcance. En el segundo, ni lo conoce ni ha empezado a buscarlo. Es irreal todavía.

Algo parecido sucede entre estas dos opciones, que también diferencian lo real de lo irreal: “Te veo cuando vienes” / “te veo cuando vengas”.

Observemos otras comparaciones asimétricas en que el indicativo de la parte de la realidad se torna en subjuntivo al otro lado del espejo: “Creo que he ganado el primer premio” / “Dudo que haya ganado el primer premio”. “Sé que has logrado el trabajo” / “Espero que hayas logrado el trabajo”. No decimos “dudo que ha ganado el primer premio” o “espero que has logrado el trabajo”.

Viene todo esto a explicar que la gramática, como acabamos de comprobar, nos da muchas pistas para ver el grado de convicción de quien habla, en función de que emplee determinadas expresiones en indicativo o en subjuntivo.

Declaró el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el pasado martes, tras las elecciones en Andalucía: “Tendremos que corregir lo que haya que corregir”. Su antecesor, José Luis Rodríguez Zapatero, señalaba por su parte en noviembre de 2011: “Podían haber hecho algo por ayudar, algo, a pesar de los errores que hayamos podido cometer”. Y apuntó Juan Manuel Moreno (PP) tras las elecciones europeas en Andalucía, en julio de 2014: “No esperaba perder por nueve puntos (...). Nos ha servido para ajustar y aprender de los errores que hayamos podido cometer”. Y Ana Botella, alcaldesa de Madrid, explicaba en enero de 2015: “Cuando yo me hice cargo del Ayuntamiento de Madrid, ya sabía que lo que tenía que hacer era complicado, pero creo que con todos los errores que hayamos cometido, el resultado ha sido bueno”.

Hay ejemplos a puñados en casi todas las siglas.
Y llama la atención que quien se ve en la necesidad de referirse públicamente a sus desaciertos acuda para ello al subjuntivo. De tal manera, lejos de colocar el error en un ámbito de realidad, lo sitúa en el modo de lo imaginario y viene a decir: Sí, quizás hayamos cometido errores, hay quien dice que hemos cometido errores... pero yo no lo sé, ni siquiera estoy seguro del tipo de errores cometidos, pero tal vez, es posible, quién sabe si hemos cometido errores.

No se puede rectificar un error si no se admite sin tapujos, si no se analiza por qué se cometió, si no se aceptan sus detalles, con la autoría o con la parte de responsabilidad o de culpa que hay en él; si no se presenta en el lado de la realidad.
Quizá no debamos confiar mucho en que se estén asumiendo de verdad los errores reconocidos en subjuntivo.
Fuente: El País