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martes, 3 de septiembre de 2019

Mazel tov, Shoshanna. Viaje al lugar más pobre de Estados Unidos junto a una familia jasídica. Alrededor de 22.000 personas de la secta ultraortodoxa viven de subsidios, cupones de comida y donaciones de gente adinerada.

Me recoge media hora después de mi llamada a la compañía de taxis. No había conseguido llamarme desde su teléfono americano para avisarme de que llegaría tarde, mi teléfono, como ya le dije, es español y tenía que marcar el prefijo internacional, su teléfono no la dejaba, dice. El coche lleva pintada una abeja en la puerta, es el símbolo de la compañía, Busy Bee. La conductora se llama Alison, es de risa fácil y tiene unas uñas postizas larguísimas de color azul cobalto. La uña del medio es dorada. Si Liberace hubiera llevado uñas postizas, estas hubieran sido así. Me indica que me siente a su...

 https://elpais.com/elpais/2019/08/30/opinion/1567163401_817600.html

viernes, 6 de julio de 2018

Entrevista a Suso de Toro, escritor "Que un tipo como Mariano Rajoy gobierne España sólo es posible en un país infantilizado"

Miguel Ángel Villena
El diario


- El novelista gallego regresa a la literatura con Fuera de sí, la historia de un médico maduro en crisis que rompe con su pasado

- "Los avances de las mujeres han dejado desorientados a los hombres, también a los jóvenes. Basta con dar clases en un instituto para comprobarlo"

- "La sociedad española se ha vuelto más acomodaticia y sumisa, y una mayoría opina que las cosas deben conseguirse gratis y sin esfuerzo"

Suso de Toro (Santiago de Compostela, 1956), uno de los escritores más brillantes de su generación, regresa a la literatura tras unos años de silencio narrativo con la novela Fuera de sí, que acaba de publicarse en gallego, castellano y catalán. En 2010, el premiado y celebrado autor decidió libremente abandonar la literatura y volver a su puesto de profesor en un instituto de Galicia.

"Perdí la fe en la literatura –confiesa en la entrevista– en unos momentos terribles donde entró en crisis también la figura del escritor profesional. Fue una auténtica cura de humildad y una purga regresar a la docencia". Pero ahora, ya jubilado, cuenta que redescubrió hace poco "el goce de hablar de literatura y cuánto me gustaba ser escritor" en un taller literario que impartió.

A pesar de que Suso de Toro ha mantenido sus colaboraciones periodísticas, entre ellas en eldiario.es, la literatura había estado ausente en los últimos años en la trayectoria de este prolífico autor, con más de una veintena de novelas y otros tantos ensayos a sus espaldas. "No cabe duda", reflexiona, "de que mi compromiso político con causas progresistas y nacionalistas perjudicó mi carrera en un país donde se eliminan cada vez más las disidencias y donde solamente han sobrevivido aquellos escritores amparados por grandes grupos editoriales y de comunicación".

Un neurocirujano al borde de la jubilación, hastiado de su vida personal y profesional, se convierte en el protagonista de Fuera de sí(Alianza) que ajusta cuentas con un pasado marcado por un padre autoritario y despótico. A través de una narración en paralelo de monólogos de este médico con un padre moribundo y de diálogos entre distintos personajes secundarios, Suso de Toro traza una novela donde se abordan los problemas de identidad de los varones, las relaciones entre las generaciones o la búsqueda en la infancia de las claves de su vida.

Dos personajes destacan con fuerza como contrapunto a la crisis del médico maduro: un tío generoso e ilustrado y una mujer sencilla y luchadora a partir de los que el protagonista aspira a una vida más libre. "Al fin y al cabo –explica el autor– se trata de la historia de un varón herido que busca cómo construirse una nueva masculinidad. Creo que hoy es más necesario que nunca que los hombres construyamos una nueva masculinidad que rompa con el machismo y luche por la igualdad". Es más, el escritor continúa diciendo que "resulta evidente que los avances de las mujeres han dejado desorientados a los hombres, también a los jóvenes. Basta con dar clases en un instituto para comprobarlo".

Preocupado siempre en su obra por las voces literarias, Suso de Toro descarta esa voz del narrador omnisciente que impone su relato a los lectores. Por ello el novelista gallego apuesta por dar voz a sus personajes y de ahí la estructura de su novela, narrada en monólogos y diálogos. "Me gusta", afirma, "poner a hablar a los personajes, es decir, que ellos cuenten lo que hacen y lo que dicen. Es un enfoque que ya utilicé en novelas anteriores mías porque, en definitiva, escribo sobre adultos que investigan su propia vida y sus historias familiares".

Autor de novelas como Calzados Lola (Premio Blanco Amor), Trece campanadas(Premio Nacional de Narrativa en 2003) o Siete palabras, Suso de Toro rechaza que esta reciente obra sea autobiográfica, aunque reconoce que "la búsqueda de la identidad sí representa algo autobiográfico".

El peligro de una sociedad sumisa
Desde su retiro en la aldea gallega donde vive, el novelista enlaza la literatura con la política al abordar el conflicto entre generaciones que late al fondo de Fuera de sí. "Por supuesto que se plasma un choque generacional entre padres e hijos en la novela. Además, soy bastante pesimista sobre la influencia de la democracia en las nuevas generaciones vista desde la perspectiva de alguien como yo que ha cumplido los 60 años", señala.

Además, considera que, pese al tiempo transcurrido, "mucha gente sigue modelada por esa educación de curas y militares que nos dieron en la dictadura y que ha pervivido en buena medida". Para ello, según el novelista, "solo hay que observar los constantes atentados a la libertad en nuestro país en los últimos años", ya que "la sociedad española se ha vuelto más acomodaticia y sumisa, y una mayoría opina que las cosas deben conseguirse gratis y sin esfuerzo". Como ejemplo de ello, remite al propio presidente. "Dicho de otro modo, que un tipo como Mariano Rajoy gobierne España sólo es posible en un país infantilizado", asegura.

A pesar de que Suso de Toro siempre ha intentado deslindar con claridad su compromiso con la izquierda nacionalista gallega de su trayectoria literaria, la etiqueta de escritor incómodo y crítico con el poder lo ha perseguido y lo persigue. Indignado con la actitud del Estado hacia las reivindicaciones independentistas de Catalunya y defensor de unas lenguas minoritarias (catalán, gallego y euskera) que, a su juicio, continúan discriminadas en España, Suso de Toro afirma con vehemencia que "la sociedad española vive bajo el miedo y la amenaza y está modelada por un autoritarismo salpicado de caramelos que adormecen a mucha gente".

De todos modos, el trasfondo de crisis que todavía sufre nuestro país apenas está presente en Fuera de sí, una novela salpicada por un humor sutil y escéptico. Escrita originalmente en gallego, la novela iba a titularse Turismo rural, todo un guiño irónico a la trama, pero al final Suso de Toro se decantó por el que figura en la portada del libro y que revela el doble mensaje de la historia. "Por un lado –aclara el autor– la expresión fuera de sí alude a alguien que explota, que dice basta porque no puede más. Por otra parte, también se refiere a aquella gente que se desnuda y que se despoja de su anterior identidad".

Fuente:

https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/necesario-hombres-construyamos-nueva-masculinidad_0_768873632.html

miércoles, 2 de mayo de 2018

“Existe una verdad periodística” Soledad Gallego-Díaz defiende el oficio como principal soporte de la democracia.


Soledad Gallego-Díaz (Madrid, 1951) se dio ayer cuenta de que lleva muchos años en el oficio y de que ha tenido “mucha suerte” al trabajar en lo que le gusta. Convencida de que el periodismo tiene “una función social imprescindible para las democracias avanzadas”, defiende a capa y espada la “verdad periodística”. “El periodismo trata de hechos, no de opiniones. Consiste en contar hechos y a partir de ahí formular opiniones. Los hechos tienen una verdad demostrable y no existen verdades alternativas ni hechos alternativos”. En un momento en el que proliferan los bulos y las mentiras fabricadas para moldear las opiniones, Gallego-Díaz sostiene que nada desprestigia más el oficio que la oleada de noticias falsas y considera que la manera de luchar contra este fenómeno es “el periodismo independiente”. Contraria a legislar contra las fake news, aboga por la transparencia para saber de dónde salen, quiénes las financian y cómo se distribuyen.

“Estamos”, dice, “en un momento muy interesante. Hoy existen grandes posibilidades gracias a los medios técnicos, pero estos medios entrañan una serie de peligros”. Y uno de esos riesgos es confundir el periodismo con la comunicación. “El periodismo exige cumplir una serie de reglas. Es quizá menos brillante que la comunicación pero es más importante para el desarrollo de la democracia”. Después de años de crisis, en los que los reporteros han contado lo mal que vivía la gente, cree que ha llegado el momento de contar cómo viven “los superricos”.

Vinculada a EL PAÍS, durante casi cuatro décadas, Gallego-Díaz ha sido corresponsal en Bruselas, París, Londres, Buenos Aires y Nueva York, además de Defensora del lector. Actualmente escribe un artículo semanal, es analista de la cadena SER y socia de Ctxt. Sus inicios profesionales discurrieron en la agencia Pyresa y ayer quiso rendir homenaje a aquellos profesionales, “extraordinariamente valientes”, que en países como México o Guatemala se juegan la vida por contar “las cosas que pasan” en circunstancias difíciles. Del trabajo del que se siente más orgullosa, con el que más ha disfrutado y en el que más pasión ha volcado es el de la construcción europea. “La UE es un proyecto decisivo. Ha cometido errores y a veces tiene atracones de ideología que le producen enfermedades, pero es el mecanismo más inteligente para hacer frente al futuro”.

https://elpais.com/elpais/2018/04/03/opinion/1522779450_614829.html

lunes, 10 de octubre de 2016

Que se arranquen los ojos. No saber no significa eludir la responsabilidad de sus fechorías, señores consejeros de Caja Madrid.

España es un país donde la ignorancia tiene muy buena reputación. Lo demuestran los recortes en educación y cultura. Lo prueba el descaro con que los consejeros y ejecutivos de Caja Madrid corean el estribillo de que no sabían.

No sabían, desde luego, dirigir un banco. Ni sabían que las tarjetas opacas eran opacas. Ni sabían tampoco que no saber no significa eludir la responsabilidad de sus fechorías. La ignorancia es un agravante, no un atenuante, señores consejeros.

Y es un principio fundacional de la cultura grecolatina. Edipo no sabía que había asesinado a su padre en un cruce de caminos. Ni sabía que yacía con su madre, pero la ignorancia no le sustrajo de un castigo ejemplar cuando le fueron desveladas las atrocidades. Y se avino a arrancarse los ojos como ofrenda a la lujuria y la avaricia.

Saber no sabían lo que hacían los consejeros en su entrañable candidez. Lo que sí sabían era utilizar las tarjetas. A todas horas. De todas las maneras. Por todos los conceptos. Un masaje filipino, una whiskería. Del mínimo, un billete de metro y un café en el Vips, al máximo, pongamos un viaje a África de Blesa que garantizaba la captura de hipopótamos.

Y no es que no se pueda generalizar. Se debe generalizar, porque estamos ante un fenómeno de latrocinio colectivo, de insensibildad social en tiempos de crisis y de megalomanía consumista que implica a todos los partidos y sindicatos. 80.000 operaciones de mete-saca. 12 millones de euros en concepto de opulencia y tren de vida mientras Hacienda miraba hacia otra parte.

Es difícil escoger el caso más estrafalario en esta orgía de la opacidad. Me gusta mucho, por ejemplo, el mecanismo autoretributivo de Arturo Fernández. No es que gastara 10.500 euros en restaurantes. Los gastaba en sus propios restaurantes, pidiéndose y cobrándose la cuenta a la vez.

Ya dice un aforismo mafioso que una mano lava la otra. Y ya se ocuparon los consejeros, sin distinción de ideologías ni siglas, de otorgar a sus tarjetas los oportunos superpoderes. Empezando por Sánchez Barcoj, cuyo espíritu navideño le animó a gastarse 16.000 euros en la noche de fin de año.

De hecho, la tarjeta se pluriempleaba fuera del horario y de la responsabilidad laborales. Reclamaban los ejecutivos un incremento del crédito -60.000 euros- en periodo de vacaciones, exagerando los privilegios hasta los límites del derroche.

Se juntan, pues, la ignorancia con la antiestética y la picaresca. Y la picaresca con la impunidad, hasta el extremo de que los consejeros de media noche, Moral Santín en cabeza sacudiéndose los complejos del comunismo, inventaron la modalidad de atraco al cajero con tarjeta negra y número secreto. Arriba las manos.

Pensarían que las tarjetas estaban fabricadas de criptonita. Que puestos a disponer, disponían de ellas la familia entera. Tanto valían para comprar arte sacro, aspirinas y ligueros. Valer, valían para todo. Costar, no costaban nada.

O no costaban hasta que ha llegado el escarmiento del juicio y el escarnio social. Los delitos de apropiación indebida y de fraude fiscal adquieren un valor prosaico respecto a la sentencia que habrían de administrarse a ellos mismos los consejeros de Caja Madrid: deberían arrancarse los ojos, como hizo Edipo en la hemorragia de la ignorancia.

http://economia.elpais.com/economia/2016/09/26/actualidad/1474885393_778813.html?rel=lom

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jueves, 28 de julio de 2016

Estrategias de manipulación, algo falsamente atribuido a Chomsky



El lingüista Noam Chomsky NO elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios.(1)
It’s a fake. I don’t know the source. Some of it is drawn from, or similar to, things I’ve said. But it is not mine. —Noam Chomsky

En una bonita versión ilustrada del famoso texto, realizada por Germán Ferrero ("Ger"), este artista gráfico nos cuenta que, después de ilustrar el Decálogo, entró en contacto con el propio Chomsky, quien desmintió rotundamente ser el autor. Chomsky le indicó además que, a pesar de su insistencia en desmentir la autoría, se la siguen atribuyendo. Escribe Ger en el prólogo de su versión ilustrada: Como me dijo Noam, 'una vez que algo está en Internet parece imposible de erradicar'.
Chomsky con Jean Bricmont, durante una conferencia conjunta en Bruselas, en marzo de 2011

En octubre de 2010, uno de los colaboradores europeos más habituales de Noam Chomsky, el físico belga de ideología anarquista, Jean Bricmont, decidió escribir un artículo para desmentir la falsa autoría, al ver que el error continuaba propagándose por la Red. Aunque Bricmont era ya una figura conocida en los círculos de la izquierda crítica, tanto por sus escritos como por su activismo y colaboraciones con Chomsky, adquirió especial notoriedad tras la publicación en 2005 de su obra Impérialisme humanitaire. Droits de l’homme, droit d’ingérence, droit du plus fort? (4), cuyo extenso prólogo de 40 páginas es de Noam Chomsky (5). Bricmont también publicó diferentes obras con Chomsky (6), además de artículos. Esta cercanía a Chomsky, el conocimiento de su obra y pensamiento y la amistad que les unía, condujo a Bricmont a publicar el 11 de octubre de 2010 un artículo destinado a zanjar la polémica sobre la falsa autoría. Dicho artículo, que llevaba por título A propos des « dix stratégies de manipulation de masses » attribué à Noam Chomsky, fue publicado en Le Grand Soir, Journal Militant d'Information Alternative.

En dicho artículo, Bricmont recoge las palabras de Chomsky sobre la atribución de autoría en relación con el polémico Decálogo: Como este texto parece ser una simplificación y distorsión de su pensamiento [se refiere al de Chomsky], y como además no pude encontrar su equivalente en inglés, para llegar al fondo de la cuestión le pregunté a él por el texto. Ésta fue su respuesta: "No tengo ni idea de dónde salió eso. Yo no hice esa compilación (...). Supongo que quien lo hizo podría argumentar que son interpretaciones de lo que yo escribí aquí y allá, pero desde luego no de esa forma ni esa lista" (7)

Aunque no hubiesen existido estos desmentidos y otros que no hemos mencionado, es difícil llegar a entender que se haya llegado a dar tanta credibilidad a esta falsa autoría. Como mencionaba Bricmont en su artículo, el hecho de que en inglés la autoría a Chomsky esté mucho menos extendida y sea relativamente reciente, de entrada debiera hacernos sospechar.

Que no exista referencia alguna en la bibliografía oficial de Chomsky (ver www.chomsky.info), ni en las bibliografías oficiosas y que nadie fuese capaz de citar la fuente original, también habría sido suficiente para darnos cuenta que estábamos ante un fake. Como nos recuerda Naief Yehya en alguno de sus comentarios en revistareplicante.com, el hecho de que el Decálogo no apareciera en los websites que suelen publicar los textos de Chomsky, cuando menos habría aconsejado una mínima contrastación de la fuente.

Lo anterior es de aplicación incluso para aquellos que no llegan a ser expertos en la obra política de Chomsky. Ya entrando en contenidos, es verdad que para los no versados, resulta más complicado saber que algunos de los diez principios del Decálogo no encajan ni con calzador en el pensamiento del profesor emérito del MIT. Lo mismo es aplicable al estilo simplista de las 10 estrategias, que tiene nada que ver con el estilo de los trabajos de Chomsky. Como dice Bricmont en el artículo antes citado: El aparente éxito de este texto, ilustra la incomprensión que, sobre el pensamiento de Chomsky en relación con la "manipulación", existe tanto entre algunos de sus partidarios como entre sus opositores.

Bricmont ilustra como ejemplo más visible del hecho anterior, la "10ª estrategia de manipulación". Nos dice:

El décimo principio refleja también por otra parte, fantasías comunes en la extrema izquierda, sobre el conocimiento que el "sistema" tendría del individuo medio gracias a "la biología, la neurobiología y la psicología aplicada", que es muy diferente de lo que piensa Chomsky, quien sabe que el conocimiento (verdadero) científico del ser humano es extremadamente limitado. No obstante, la prueba más definitiva de que Chomsky no es el autor, la tenemos en algo tan sencillo como que el copyright del texto y el nombre del autor real, están perfectamente establecidos sin margen de error. Esto convierte en un ejercicio de irresponsabilidad intelectual la difusión de la falsa autoría. Injustificable y con un plus de gravedad en el caso de aquellos docentes universitarios e investigadores académicos que también han difundido el error, ya que en el caso de estos, más que nadie, están obligados a contrastar fuentes en base a los procedimientos universales establecidos por la praxis científica.


1. La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosaspara guerras tranquilas”)”.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar, e inculto…

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

(1) Según Wikipedia: Chomsky, en cambio, no es el autor de “las 10 estrategias de manipulación mediática”, texto que se ha convertido en un fenómeno viral en Internet. El verdadero autor es el francés Sylvain Timsit. El documento fue publicado por primera vez en francés, en el año 2002, con el título original “Stratégies de manipulation”, en la web syti.net. El copyright del texto es de esa fecha y de dicho lugar y el texto todavía se encuentra en el sitio web de origen. El origen de la falsa atribución a Chomsky, estaría en el error que en su día cometió la agencia Pressenza, según ha manifestado Timsit.

https://lanaveva.wordpress.com/2012/03/10/estrategias-de-manipulacion/

martes, 21 de junio de 2016

El síndrome de Dunning-Kruger

La relación entre estupidez y vanidad se ha descrito como el efecto Dunning-Kruger, según el cual las personas con escaso nivel intelectual y cultural tienden sistemáticamente a pensar que saben más de lo que saben y a considerarse más inteligentes de lo que son. El fenómeno fue rigurosamente estudiado por Justin Krugger y David Dunning, psicólogos de la Universidad de Cornell en Nueva York, y publicado en 1999 en “The Journal of Personality and Social Psychology”.

Se basa en los siguientes principios:
1º. Los individuos incompetentes tienden a sobreestimar sus propias habilidades.

2º. Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer las verdaderas habilidades en los demás.

Antes de que estos estudiosos lo evidenciasen científicamente, Charles Darwin ya había sentenciado que “La ignorancia engendra más confianza que el conocimiento”, y los que tenemos la manía de reflexionar, que es lo mismo que mirarse al espejo, ya sospechábamos que la mayoría tendemos a valorarnos a nosotros mismos por encima de la media, cosa que, lógicamente, es estadísticamente imposible.

El avance de Krugger y Dunning fue simplemente demostrarlo en un experimento consistente en medir las habilidades intelectuales y sociales de una serie de estudiantes y pedirles una auto-evaluación posterior. Los resultados fueron sorprendentes y reveladores: Los más brillantes estimaban que estaban por debajo de la media; los mediocres se consideraban por encima de la media, y los menos dotados y más inútiles estaban convencidos de estar entre los mejores. Estas observaciones, además de curiosas me parecen preocupantes, pues según ellas los más incompetentes no sólo tienden a llegar a conclusiones erróneas y tomar decisiones desafortunadas, sino que su incompetencia les impide darse cuenta de ello.

Pues bien, en la actualidad estos parámetros vienen al pelo para catalogar e interpretar muchas de las decisiones y desaciertos de tantos pretendidos “expertos” en economía y política, que nos han llevado a donde estamos. No estoy aludiendo a ningún personaje concreto, ni a ninguna opción política, sino simplemente me atrevo a proponer el modelo para diagnosticar a tantos líderes, peritos, charlatanes, sacamantecas y desatinados que pululan por doquier y padecen este “Síndrome de Dunning-Kruger”, y de paso recomendarles que, como diría un catalán, se lo hagan mirar ya que ellos solos, por si mismos, son incapaces de reconocer que lo padecen. Y el resto mejor no dárnoslas de sabios en nada, no sea que también estemos afectados.

http://hyperbole.es/2012/12/el-sindrome-de-dunning-kruger/

jueves, 30 de abril de 2015

Un 25% de los españoles cree que el Sol gira alrededor de la Tierra

Una encuesta oficial constata el analfabetismo científico de la población. Un 30% cree que hombre y dinosaurios convivieron

Un 30% de los españoles cree que los humanos convivieron con los dinosaurios —en línea con la serie de dibujos animados Los Picapiedra, aunque en realidad más de 60 millones de años separan ambos grupos— y un 25% piensa que es el Sol el que gira alrededor de la Tierra y no al revés. Los datos, sin embargo, son solo relativamente desoladores. En 2006, apenas la mitad de la población sabía que hombres y mujeres no coincidieron con los dinosaurios y casi el 40% desconocía que es nuestro planeta el que da vueltas en torno a su estrella.

La Encuesta de Percepción Social de la Ciencia, presentada esta mañana por la secretaria de Estado de I+D+i, Carmen Vela, recalca que la alfabetización científica de los españoles ha mejorado desde 2006, pasando de un promedio de respuestas acertadas del 58% al 70%.

Pese a todo, apenas el 46% de los ciudadanos sabe que los antibióticos no curan enfermedades causadas por virus, sino solo las originadas por bacterias. El 11,5% niega que los seres humanos procedan de especies animales anteriores, algo que podría ser un poso de la época en la que la Iglesia católica prohibió hablar de evolución en la televisión española.

El 27% piensa, además, que toda la radiactividad del planeta está generada por el ser humano. En realidad, el 80% de la radiación que recibe una persona a lo largo de su vida procede de fuentes naturales, como los rayos cósmicos y el gas radón del subsuelo. Casi el 20% restante proviene de pruebas médicas, como radiografías. Y apenas un 0,01% se debe a la actividad de las centrales nucleares, según el Comité Científico de Naciones Unidas sobre los Efectos de la Radiación Atómica.

Esta falta de conocimientos científicos básicos podría explicar por qué el 54% de los consultados rechaza de manera directa la energía nuclear. La encuesta, elaborada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), también apunta que el 42% de los españoles repudia el cultivo de plantas modificadas genéticamente, frente al 17% que lo apoya y al 24% que opina que sus beneficios y perjuicios están equilibrados.

En cuanto al fracking —la polémica técnica para extraer gas infiltrado a más de 2.000 metros de profundidad mediante cócteles de sustancias químicas—, el 24% de los ciudadanos lo rechaza, frente al 17% que lo ve con buenos ojos. Casi el 43% de los españoles todavía no sabe qué es el fracking.

La Fecyt, dependiente del Ministerio de Economía, destaca datos positivos, como que la imagen de la ciencia entre los ciudadanos ha mejorado un 12% en los últimos dos años. Ahora, el 60% de los consultados afirma que la ciencia tiene más beneficios que perjuicios, frente al 53% de 2012. Sin embargo, parece que el concepto de lo que es la ciencia tampoco está claro entre los ciudadanos. Un 27% de los encuestados considera la homeopatía "muy o bastante científica", pese a que se trata de una pseudociencia sin eficacia demostrada. Un 14% defiende los horóscopos.

Vela ha lamentado la existencia de dos brechas en la población: una generacional y otra de género. Los jóvenes de entre 15 y 24 años son los que más se interesan por la ciencia. Un 25% de ellos menciona espontáneamente la ciencia y la tecnología cuando se les pregunta por tres temas por los que se sientan interesados. En la franja de 45 a 54 años, el porcentaje no llega al 12%.

“La brecha de género es realmente preocupante”, ha señalado Vela, que fue presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas antes de ser nombrada responsable de ciencia en el Gobierno de Mariano Rajoy. El interés por la ciencia es el doble en hombres (20%) que en mujeres (10%), y este desfase se detecta en todas las franjas de edad, incluso en los más jóvenes.

“Esta brecha se puede deber a la poca visibilidad que se da a las mujeres científicas. Incluso en los premios, el porcentaje de mujeres galardonadas no llega al 5%, están prácticamente ausentes”, ha denunciado Vela.

La encuesta muestra que los ciudadanos solicitan más información científica en los medios de comunicación. En torno al 60% de los consultados sostiene que el número de noticias de ciencia es “insuficiente” en prensa en papel, radio y televisión. Solo los medios digitales cubren las demandas de información científica, según los encuestados.

Internet ya es la primera fuente de información científica para el 40% de los ciudadanos, sobre todo los jóvenes. Un 84% de los chavales de entre 15 y 24 años y un 78% de las personas de 25 a 34 años acuden a internet como primera fuente de información científica. Sus principales vías de acceso a la información científica son la Wikipedia, la prensa generalista online y las redes sociales.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/04/23/ciencia/1429792444_486485.html
Cuánto sabe de Ciencias: http://elpais.com/elpais/2015/04/23/actualidad/1429806820_659696.html