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martes, 4 de septiembre de 2018

Las falsedades de la supuesta recuperación económica promovida por el pensamiento neoliberal dominante


Se está creando la percepción en los países del capitalismo desarrollado de que la Gran Recesión -que ha causado un deterioro muy acentuado del bienestar y calidad de vida de la mayoría de sus poblaciones- es un hecho del pasado, consecuencia del supuesto éxito de las políticas neoliberales que los gobiernos de estos países han ido aplicando durante este período. Estas políticas han consistido en reformas laborales (supuestamente encaminadas a favorecer la flexibilidad de los mercados laborales) y recortes del gasto público, incluyendo del gasto público social (en servicios públicos como la sanidad, la educación, la vivienda social, los servicios sociales, las escuelas de infancia, los servicios domiciliarios, y otros; y en transferencias públicas, como las pensiones) que se aplicaron para reducir el supuestamente excesivo déficit público que estaba “ahogando” a la economía, como consecuencia de una “excesiva generosidad de los derechos sociales” que tenía que corregirse y revertirse mediante la imposición de políticas de austeridad.

El “supuesto éxito” de las políticas públicas neoliberales
Según los establishment político-mediáticos que promueven la sabiduría convencional en cada país, estas medidas han tenido un gran éxito habiendo recuperado el rigor y la eficiencia de sus economías. Como prueba de ello, presentan indicadores que -según afirman- reflejan tal recuperación como, por ejemplo, el aumento del crecimiento económico y la disminución del paro. Esta promoción de las políticas neoliberales va acompañada, por lo general, de referencias al “supuesto gran éxito” de la economía estadounidense -máximo referente del pensamiento neoliberal-, que se atribuye a la gran flexibilidad de su mercado de trabajo y a su escaso gasto público (el más bajo, una vez descontado su gasto militar), muy acentuado en el caso del gasto público social (responsable de que EE.UU. sea el país capitalista desarrollado con menor protección social). Según explica la sabiduría convencional -de clara sensibilidad neoliberal- este país, después del colapso de su economía (de 2007 a 2009 su PIB bajó un 4%), recuperó, a partir del 2009, su tasa de crecimiento (un promedio de 2,1% anual), lo que provocó un gran descenso del paro, que de ser del 10% pasó a ser el más bajo del mundo capitalista desarrollado, con un 3,8%.

Lo que esconden los indicadores del “supuesto éxito”: el deterioro muy notable del bienestar y calidad de vida de las clases populares
Lo que tales argumentos ocultan o desconocen es que, en gran parte de los países capitalistas desarrollados, las cifras del paro tienen un valor muy relativo para medir el grado de eficiencia del mercado laboral, pues excluyen a grandes sectores de la población que sufren las consecuencias del gran deterioro del mercado laboral (causado por tales políticas neoliberales), y que no quedan reflejados en la tasa de paro. Este indicador de paro no incluye, por ejemplo, la población que trabaja en situación parcial y temporal que querrían hacerlo a tiempo completo (la población empleada subocupada), un problema grave creado por las reformas laborales. Este sector ha sufrido un notable aumento, alcanzando su máxima expresión en el trabajo precario, muy generalizado hoy en la gran mayoría de países capitalistas desarrollados. En España se habla mucho (con razón) del elevadísimo paro, pero no se habla tanto del elevadísimo nivel de precariedad entre la población empleada. Los contratos más frecuentes en España son los que duran 15 días y una cuarta parte del total tiene una duración de 7 días, siendo este el tipo de contrato que ha aumentado más desde el inicio de la crisis en 2007. Desde que se inició la crisis, casi el 60% del empleo creado ha sido -precisamente- de carácter temporal y parcial.

Otro sector de la población que no se incluye en la tasa final del paro es la gente que ha abandonado la búsqueda de puestos de trabajo por no encontrarlo. En EE.UU., en caso de incluirse este sector de la población, la tasa de paro ascendería a un 7,6%. En realidad, si se sumaran los desempleados, los empleados subocupados y los que se han desanimado en su búsqueda de puestos de trabajo, la cifra de paro ascendería a un 10,9% (17,6 millones de personas). Esta trágica (y no hay otra manera realista de definirla) situación, muestra las limitaciones de utilizar la tasa de paro como el indicador principal de eficiencia del mercado de trabajo. El “éxito” en la reducción de la tasa de paro, se ha conseguido a costa de un enorme crecimiento del paro oculto, de la precariedad y del desánimo en el que se encuentran grandes sectores de las clases trabajadores en estos países, que representan la mayoría de las clases populares.

En el país modelo neoliberal, EE.UU., a estos datos debe sumarse otro factor raramente mencionado cuando se analiza el tema del paro: el elevadísimo porcentaje de la población que está encarcelada. Los presos de aquel país son 2,2 millones de personas, tres veces superior al promedio de los países de semejante nivel de desarrollo económico. Sin lugar a dudas, si el porcentaje de la población encarcelada fuera semejante a la existente en la mayoría de países de la UE, el número de personas sin trabajo y que lo están buscando (así como las tasas del paro oficial) sería incluso mucho mayor que el enunciado en las cifras oficiales de paro. En realidad, la elevada encarcelación es una de las causas de que el paro aparente ser tan bajo en EE.UU.

Los elevados costes de las reformas laborales y otras medidas neoliberales
En España, la aplicación de las políticas neoliberales creó un enorme deterioro del mercado laboral español. Todavía hoy, cuando se asume que la economía se ha recuperado, solo la mitad de los puestos de trabajo perdidos (3,8 millones) durante el inicio de la crisis (2008-2013) se han recuperado. Pero como en el caso de EE.UU., si sumamos a las personas que están en paro (17%) las personas que están subocupadas (personas que trabajan a tiempo parcial involuntario) y las que han abandonado la búsqueda de trabajo, desanimados en encontrarlo, la cifra de paro real aumentaría a un 28%, es decir, casi el doble.

Repito pues, una observación que, a pesar de su gran importancia, apenas es visible en los fórums mediáticos y políticos del país: el descenso del paro oculta el gran crecimiento del paro oculto, de la precariedad y del desánimo. Esta es la realidad que se desconoce e ignora, y que ha causado grandes protestas populares en todos los países, canalizadas por los movimientos antiestablishment.

¿Por qué los salarios no suben -e incluso continúan bajando- cuando el desempleo supuestamente se está reduciendo?
Estas cifras reales de personas desocupadas -que no quedan reflejadas en los indicadores de paro- explican que haya una enorme reserva de personas en necesidad de trabajo. Es más, a las personas que constituyen esta gran reserva de gente buscando trabajo hay que añadir los millones de trabajadores que existen en reserva en países menos desarrollados, cuyos trabajadores aceptan salarios mucho más bajos y las condiciones de trabajo mucho peores que en los países capitalistas desarrollados. De ahí que la desregulación del mercado de trabajo (una de las mayores medidas neoliberales) haya ido acompañada de otra gran medida neoliberal: la desregulación de la movilidad de capitales (con la globalización de las llamadas multinacionales) que está empoderando al mundo empresarial frente al mundo del trabajo. La amenaza del desplazamiento de empresas a países con salarios bajos es una de las medidas disciplinarias más comunes hoy en los países capitalistas desarrollados, en contra de los trabajadores.

Como parte de esta desregulación del movimiento de capitales se ha promovido la otra cara de la moneda, es decir, la promoción de la movilidad de los trabajadores, favoreciendo la inmigración como medida para garantizar la disponibilidad de trabajadores que, por la vulnerabilidad asociada a la condición de inmigrantes aceptan salarios más bajos y peores condiciones de trabajo.

Estos datos explican que, a pesar del descenso del nivel de paro oficial, los salarios no suban. Si tal cifra de paro fuera real, la clase trabajadora estaría más empoderada en su negociación con el mundo empresarial, a fin de obtener salarios más altos. El hecho de que ello no ocurra se debe al enorme debilitamiento de la case trabajadora y del mundo del trabajo, incluyendo sus sindicatos, que se traduce en la enorme disponibilidad de trabajadores potenciales, estén estos dentro o fuera del país.

La gran debilidad del mundo del trabajo: el objetivo de las políticas neoliberales
Hemos visto así que uno de los principios del pensamiento económico dominante -el subrayar que el descenso del paro crea un aumento de los salarios– no se ha realizado: los salarios no han estado subiendo durante la recuperación. Antes al contrario, han estado descendiendo. De nuevo, mirando el modelo estadounidense vemos que el trabajador (no supervisor) de EE.UU. recibe hoy un salario que es un 4% más bajo que en el año 1972 -hace 46 años- y ello a pesar de que la productividad de este tipo de trabajador se ha más que doblado durante este período. La riqueza creada por este aumento de la productividad no ha beneficiado, sin embargo, al trabajador, sino a todos los demás que están por encima de él, desde sus supervisores, empresarios y equipos de dirección, así como a los financieros que manipulan el crédito y especulan con los beneficios empresariales conseguidos por el descenso de los salarios.

Esta situación se ha dado también en las economías europeas, incluida la española. En la gran mayoría de países europeos, el crecimiento de la productividad ha sido mayor que el crecimiento de los salarios, realidad que ha estado ocurriendo desde el inicio de período neoliberal, a finales de la década de los años setenta del pasado siglo, hasta ahora. En otras palabras, esta situación ha contribuido a que el PIB de tales países haya subido más rápidamente que los salarios (que en muchos países, como EE.UU., han incluso bajado) (ver: P. Dolack, Flat Wages ZCommunications, 2018).

Lo mismo o peor está ocurriendo en España
En España los salarios han bajado también. Ha sido un descenso del 10% durante el período de aplicación máximo de las políticas neoliberales (2008-2014) (afectando primordialmente a las mujeres y a los jóvenes), permaneciendo estables (o bajando en el sector privado), perdiendo así capacidad adquisitiva al crecer en menor grado que la inflación. En realidad, los salarios para los mismos puestos de trabajo, desde 2008 a 2015 descendieron un 12%. Ello ha estado ocurriendo a la vez que la productividad del trabajador (productividad real por hora trabajada) ha ido aumentando mucho más rápidamente que los salarios. El excedente se ha destinado a incrementar los beneficios empresariales, a las rentas superiores, aumentando con ello las desigualdades, siendo estas últimas de las más acentuadas en la Unión Europea.

Como resultado de ello, las rentas del trabajo han ido descendiendo en todos los países a la vez que las rentas del capital han ido subiendo. En España, este cambio en la distribución de las rentas ha sido uno de los más marcados. Como bien dijo en su día el magnate empresarial Warren Buffet, hay “una lucha de clases y la hemos estado ganando”. Y esta victoria se extiende a todos los niveles, de tal manera que la ideología del gran mundo empresarial -el neoliberalismo- continúa siendo hegemónica en las instituciones políticas y mediáticas, a pesar del enorme fracaso de lo que han significado en el quehacer económico del país. Ahora bien, la expresión “desastre” es relativa, pues para el mundo del capital y de sus gestores, la economía ha ido muy bien. Y lo que deseaban, es decir, la disminución de los salarios, de las expectativas de los trabajadores y el descenso (y, en ocasiones, el desmantelamiento) de la protección social, ha sido su gran “éxito”.

¿Cómo se ha conseguido la victoria neoliberal?
Lo que hemos visto es cómo la aplicación de las políticas públicas neoliberales ha debilitado los instrumentos creados por el mundo del trabajo para defender sus intereses, como los sindicatos. Las reformas laborales, por ejemplo, estaban encaminadas a “flexibilizar” el mundo del trabajo. El término flexibilizar quiere decir eliminar los derechos laborales y sociales conseguidos por los trabajadores durante la época dorada del capitalismo (1945-1980), donde un pacto social se había conseguido entre el mundo del capital y el mundo del trabajo. De ahí que la solución exigiría un cambio político, observación especialmente importante, pues las causas políticas del deterioro del mercado de trabajo se ignoran constantemente, atribuyendo tal deterioro a la automatización, a la robotización o a cualquier otro elemento, sin tener en cuenta que, a su vez, tales variantes técnicas son determinadas por el contexto político.

Parte de este debilitamiento del mundo del trabajo han sido los cambios en los partidos políticos que habían sido creados por este y que se han ido distanciando de su base electoral, haciendo suyas muchas de las medidas neoliberales que han contribuido a tal distanciamiento. El creciente control de estos partidos políticos (la mayoría de tradición socialdemócrata) por la clase media ilustrada (profesionales de formación universitaria que desarrollan intereses de clase propios, distintos a los que había sido su base electoral) explica su renuncia a políticas redistributivas y su conversión al neoliberalismo, tal y como ha ocurrido con los gobiernos Clinton, Obama, Blair, Schröder, Hollande, Zapatero, entre otros. El colapso de la socialdemocracia y otras izquierdas es un indicador de ello.

Es lógico y predecible que los movimientos antiestablishment de base obrera hayan ido apareciendo como respuesta
Esta situación explica el surgimiento de los movimientosantiestablishment, que protestan por la pérdida de la calidad de vida de las clases populares, causada por las reformas laborales, por las políticas de austeridad y por la globalización. El abandono por parte de las fuerzas gobernantes de izquierdas de las políticas redistributivas que las caracterizaron en el pasado (aduciendo que eran “anticuadas” o “imposibles de realizar”), y su compromiso con el neoliberalismo, fue el responsable del surgimiento de tales movimientos. El establishment político-mediático neoliberal atribuye tales movimientos a un crecimiento del nacionalismo, racismo, chovinismo, o cualquier ismo que esté de moda en estos centros.

Y cada una de las características de estos movimientos es respuesta directa al ataque neoliberal. El nacionalismo, por ejemplo, es una protesta frente a la globalización. Su antiinmigración es un indicador de rechazo a la globalización del mundo del trabajo, en respuesta a su ansiedad y temor a la pérdida su empleo o a la dificultad en encontrarlo. Y su antiestablishment es consecuencia de verlo como responsable de las políticas que les perjudicaron. EnEE.UU., por ejemplo, no hay evidencia de que el racismo se haya incrementado. En realidad, los votantes que hicieron posible la elección de Trump en el Colegio Electoral de EE.UU. procedían de barrios obreros en áreas desindustrializadas que habían votado a un negro, el candidato Obama, para la presidencia en las elecciones anteriores. Y en 2016, Trump ganó por que Clinton representaba al establishment, al ser Ministra de Asuntos Exteriores y máxima promotora de la globalización, responsable de las políticas públicas que habían estado dañando a la clase trabajadora.

La demonización de las protestas populares antiestablishment
Es característico del establishment político-mediático definir como “retrógrados” y “basura social” -como hizo la Sra. Clinton- estas protestas de los que se han opuesto a las medidas neoliberales que han dañado enormemente la calidad de vida de las clases populares. En realidad, era fácilmente predecible que Trump ganaría las elecciones (y así lo anunciamos algunos pocos cuando se iniciaron las primarias del Partido Republicano y más tarde cuando se eligió el Presidente). Las clases trabajadoras, dañadas por tales políticas, están mostrando su rechazo a los establishments político-mediáticos. La única alternativa que hubiera podido ganar a Trump era el candidato socialista Bernie Sanders, que pedía una revolución democrática, y así lo mostraban las encuestas. La destrucción de la candidatura Sanders por parte del partido demócrata, controlado por la candidata Clinton, fue un elemento clave en la victoria de Trump. Ni que decir tiene que las clases trabajadoras no son el único sector que presenta tal rechazo, aunque si que son las más movilizadas por ser también las más perjudicadas. Y lo mismo ha ocurrido en casi cada país europeo. Des del Brexit en el Reino Unido, al surgimiento de la ultraderecha a lo largo del territorio europeo son síntomas de ello. El abandono del proyecto auténticamente transformador por parte de los partidos de izquierda explica la canalización del enfado popular por parte de partidos radicales de ultraderecha.

En España, la aplicación de las políticas neoliberales de los gobiernos Zapatero primero y Rajoy después, afectaron muy negativamente al bienestar de las clases populares, que generó el movimiento de protesta y rechazo llamado 15-M, un soplo de aire fresco en el clima neoliberal promovido por los establishments político-mediáticos del país, y que cristalizó más tarde en Podemos. Este partido en poco tiempo se convirtió en una de las mayores fuerzas políticas del país, con un enorme impacto canalizando el enorme enfado y rechazo hacia las políticas neoliberales. Ello previno la movilización de la ultraderecha como instrumento de protesta, debido en gran parte a que esta estaba ya en el partido gobernante -el Partido Popular-, mayor impulsor del neoliberalismo (junto con Ciudadanos). De ahí que, el compromiso de tal partido con el neoliberalismo sea uno de los mayores obstáculos para que capitalice el enfado de las clases populares, por muy nacionalista y antiinmigración que se presente, como intenta su nuevo dirigente, Pablo Casado. Un tanto parecido ocurrirá con Ciudadanos, que está hoy utilizando su nacionalismo para ocultar su neoliberalismo.

La única salida a esta situación es que exista una amplia alianza de movimientos sociales y fuerzas políticas que rechacen el neoliberalismo, la globalización y la desregulación de los mercados laborales, así como de la movilidad de capitales y trabajadores a nivel internacional, que ha estado creando un enorme dolor a las clases populares. A no ser que exista este rechazo a las políticas neoliberales actuales, no veo posibilidades de cambio. Así de claro.

Vicenç Navarro. Catedrático Emérito de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universitat Pomepu Fabra.

Fuente:
https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2018/08/16/las-falsedades-de-la-supuesta-recuperacion-economica-promovida-por-el-pensamiento-neoliberal-dominante/

viernes, 6 de julio de 2018

Entrevista a Suso de Toro, escritor "Que un tipo como Mariano Rajoy gobierne España sólo es posible en un país infantilizado"

Miguel Ángel Villena
El diario


- El novelista gallego regresa a la literatura con Fuera de sí, la historia de un médico maduro en crisis que rompe con su pasado

- "Los avances de las mujeres han dejado desorientados a los hombres, también a los jóvenes. Basta con dar clases en un instituto para comprobarlo"

- "La sociedad española se ha vuelto más acomodaticia y sumisa, y una mayoría opina que las cosas deben conseguirse gratis y sin esfuerzo"

Suso de Toro (Santiago de Compostela, 1956), uno de los escritores más brillantes de su generación, regresa a la literatura tras unos años de silencio narrativo con la novela Fuera de sí, que acaba de publicarse en gallego, castellano y catalán. En 2010, el premiado y celebrado autor decidió libremente abandonar la literatura y volver a su puesto de profesor en un instituto de Galicia.

"Perdí la fe en la literatura –confiesa en la entrevista– en unos momentos terribles donde entró en crisis también la figura del escritor profesional. Fue una auténtica cura de humildad y una purga regresar a la docencia". Pero ahora, ya jubilado, cuenta que redescubrió hace poco "el goce de hablar de literatura y cuánto me gustaba ser escritor" en un taller literario que impartió.

A pesar de que Suso de Toro ha mantenido sus colaboraciones periodísticas, entre ellas en eldiario.es, la literatura había estado ausente en los últimos años en la trayectoria de este prolífico autor, con más de una veintena de novelas y otros tantos ensayos a sus espaldas. "No cabe duda", reflexiona, "de que mi compromiso político con causas progresistas y nacionalistas perjudicó mi carrera en un país donde se eliminan cada vez más las disidencias y donde solamente han sobrevivido aquellos escritores amparados por grandes grupos editoriales y de comunicación".

Un neurocirujano al borde de la jubilación, hastiado de su vida personal y profesional, se convierte en el protagonista de Fuera de sí(Alianza) que ajusta cuentas con un pasado marcado por un padre autoritario y despótico. A través de una narración en paralelo de monólogos de este médico con un padre moribundo y de diálogos entre distintos personajes secundarios, Suso de Toro traza una novela donde se abordan los problemas de identidad de los varones, las relaciones entre las generaciones o la búsqueda en la infancia de las claves de su vida.

Dos personajes destacan con fuerza como contrapunto a la crisis del médico maduro: un tío generoso e ilustrado y una mujer sencilla y luchadora a partir de los que el protagonista aspira a una vida más libre. "Al fin y al cabo –explica el autor– se trata de la historia de un varón herido que busca cómo construirse una nueva masculinidad. Creo que hoy es más necesario que nunca que los hombres construyamos una nueva masculinidad que rompa con el machismo y luche por la igualdad". Es más, el escritor continúa diciendo que "resulta evidente que los avances de las mujeres han dejado desorientados a los hombres, también a los jóvenes. Basta con dar clases en un instituto para comprobarlo".

Preocupado siempre en su obra por las voces literarias, Suso de Toro descarta esa voz del narrador omnisciente que impone su relato a los lectores. Por ello el novelista gallego apuesta por dar voz a sus personajes y de ahí la estructura de su novela, narrada en monólogos y diálogos. "Me gusta", afirma, "poner a hablar a los personajes, es decir, que ellos cuenten lo que hacen y lo que dicen. Es un enfoque que ya utilicé en novelas anteriores mías porque, en definitiva, escribo sobre adultos que investigan su propia vida y sus historias familiares".

Autor de novelas como Calzados Lola (Premio Blanco Amor), Trece campanadas(Premio Nacional de Narrativa en 2003) o Siete palabras, Suso de Toro rechaza que esta reciente obra sea autobiográfica, aunque reconoce que "la búsqueda de la identidad sí representa algo autobiográfico".

El peligro de una sociedad sumisa
Desde su retiro en la aldea gallega donde vive, el novelista enlaza la literatura con la política al abordar el conflicto entre generaciones que late al fondo de Fuera de sí. "Por supuesto que se plasma un choque generacional entre padres e hijos en la novela. Además, soy bastante pesimista sobre la influencia de la democracia en las nuevas generaciones vista desde la perspectiva de alguien como yo que ha cumplido los 60 años", señala.

Además, considera que, pese al tiempo transcurrido, "mucha gente sigue modelada por esa educación de curas y militares que nos dieron en la dictadura y que ha pervivido en buena medida". Para ello, según el novelista, "solo hay que observar los constantes atentados a la libertad en nuestro país en los últimos años", ya que "la sociedad española se ha vuelto más acomodaticia y sumisa, y una mayoría opina que las cosas deben conseguirse gratis y sin esfuerzo". Como ejemplo de ello, remite al propio presidente. "Dicho de otro modo, que un tipo como Mariano Rajoy gobierne España sólo es posible en un país infantilizado", asegura.

A pesar de que Suso de Toro siempre ha intentado deslindar con claridad su compromiso con la izquierda nacionalista gallega de su trayectoria literaria, la etiqueta de escritor incómodo y crítico con el poder lo ha perseguido y lo persigue. Indignado con la actitud del Estado hacia las reivindicaciones independentistas de Catalunya y defensor de unas lenguas minoritarias (catalán, gallego y euskera) que, a su juicio, continúan discriminadas en España, Suso de Toro afirma con vehemencia que "la sociedad española vive bajo el miedo y la amenaza y está modelada por un autoritarismo salpicado de caramelos que adormecen a mucha gente".

De todos modos, el trasfondo de crisis que todavía sufre nuestro país apenas está presente en Fuera de sí, una novela salpicada por un humor sutil y escéptico. Escrita originalmente en gallego, la novela iba a titularse Turismo rural, todo un guiño irónico a la trama, pero al final Suso de Toro se decantó por el que figura en la portada del libro y que revela el doble mensaje de la historia. "Por un lado –aclara el autor– la expresión fuera de sí alude a alguien que explota, que dice basta porque no puede más. Por otra parte, también se refiere a aquella gente que se desnuda y que se despoja de su anterior identidad".

Fuente:

https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/necesario-hombres-construyamos-nueva-masculinidad_0_768873632.html

viernes, 1 de junio de 2018

ÚLTIMA HORA!!! SÁNCHEZ, PRESIDENTE. El líder del PSOE gana la moción de censura contra Rajoy al superar los 176 votos necesarios en el Congreso y se convierte en el séptimo presidente del Gobierno de la democracia.

Editorial de El País Un Gobierno inviable

La moción desalojará a Rajoy, pero no generará más estabilidad política

(¿Es un anuncio de la guerra abierta contra un gobierno que no será del agrado de los poderosos? Por lo pronto el montaje artificial de Ciudadanos no ha tenido el éxito esperado y los movimientos populares desde el 15 M logran una "pequeña" victoria que ha sido desalojar al PP de Rajoy. Y sabemos que la estabilidad es un factor que se crea, se destruye y se dirige desde las fuentes del poder real y en la sombra mediante los medios y otras muchas manipulaciones y grupos de presión.)

jueves, 9 de marzo de 2017

Economía española: Lo que ofrece Rajoy, lo que España necesita.

Ganas de escribir

Hay que reconocer que Mariano Rajoy ha sido el líder más inteligente en estos últimos meses. Ha conseguido llevarse el gato al agua, aunque lo ha hecho de una forma bien expresiva de lo que puede esperarse de él y de su partido: dejando hacer y pasar a los demás y limitándose a recoger parsimoniosamente el fruto de los errores ajenos.

Ahora, con su nuevo gobierno empieza una nueva fase que en lo esencial no cambiará mucho de la primera, aunque tendrá nuevas consecuencias porque las circunstancias ya no son las mismas.

En su primer mandato se ha limitado a hacer lo contrario de lo que había predicado y a soslayar cuando le ha convenido los mandatos más equivocados de Bruselas que decía compartir, consciente como debe ser de que detrás de ellos solo hay intereses y fundamentalismo ideológico y no una respuesta acertada a nuestros problemas económicos ni conveniente para nuestros intereses.

Su política es la de favorecer que la gran empresa imponga el modelo de crecimiento y la disciplina laboral, que la devaluación salarial se convierta en nuestra estrategia de competitividad y que la deuda (es decir, el negocio bancario) siga siendo el motor de la economía. Y, en lugar de poner en marcha con integridad la política de austeridad que le imponía Bruselas, ha sido suficientemente inteligente como para descargar los sacrificios de gasto sobre ayuntamientos y comunidades autónomas (a costa de la mayoría de las políticas de bienestar social que suelen corresponder a estas administraciones) y para sortear en la mayor medida de lo posible (y aunque eso haya sido a base de realizar constantes trampas en las cuentas públicas) sus exigencias de déficit. Así, lo que ha hecho el gobierno de un Partido Popular que presume de “liberal” es dar un empuje pseudo-keynesiano a sus políticas, lo que, unido a la mejor coyuntura exterior, ha permitido que la economía española presente ciertos síntomas de mejora en los dos últimos años. La paradoja es que el PP ha conseguido vender su gestión como de éxito económico haciendo justamente lo contrario de lo que decía que había que hacer para tener éxito en la gestión económica. Mariano Rajoy en estado puro.

Lo que ahora posiblemente va a ocurrir es que el gobierno tendrá que dar ciertas cuentas de esa gestión con la que ha conseguido engañar a todo el mundo. Bruselas le exigirá los recortes que compensen sus desajustes anteriores, se entrará en una nueva fase de contención de gasto tras la alegría pre-electoral y eso puede producir un frenazo de la ya de por sí limitada expansión (inesperadamente prolongada por el impasse de casi un año que hemos vivido en la formación del gobierno). Sobre todo, si la coyuntura exterior no mejora sensiblemente. Pero como la legislatura tiene muchos componentes de inestabilidad y Rajoy querrá salvar sus muebles es muy posible que su gobierno siga limitándose a afrontar el día a día con luces cortas y sin la menor intención de meterse en las complicaciones que supone realizar cambios de demasiada envergadura. No creo que se pueda esperar otra cosa que más de lo mismo que hemos visto en la segunda fase de la anterior.

Mientras tanto se van a quedar sin afrontar los grandes problemas que a mi juicio sigue teniendo pendiente la economía española.

El primero es la creciente pérdida de peso de los salarios en la renta nacional que, además de otras consecuencias no menos importantes, dinamita los motores endógenos de la actividad económica y destruye a las empresas y al tejido empresarial que viven del mercado interno (que suelen ser intensivos en empleo) en un contexto en el que el externo no nos resulta demasiado favorable.

El segundo, una dinámica de generación de deuda que puede llegar a ser insoportable a poco que suban los tipos de interés, se frene la ya de por sí débil recuperación de la actividad o se pongan en claro algunas sospechosas incoherencias de nuestras cuentas públicas que podrían estar sobrevalorando el PIB y ocultando la verdadera magnitud de nuestro endeudamiento.

El tercero, nuestra dependencia de las cada vez más insoportables y equivocadas directrices que emanan de Bruselas y que, entre otras muchas cosas, es la responsable de la pérdida continuada de activos bajo control nacional y de fuentes de riqueza que nos permitan apropiarnos de su valor añadido.

El cuarto, y unido a todo lo anterior, la pérdida de tejido productivo y la externalización de nuestros mejores activos y de la decisión sobre ellos.

Y si fuese necesario resumir todos esos problemas en uno solo o principal, nuestra escasa capacidad para generar valor añadido y, sobre todo, para apropiarse de él. Una patología que cualquiera puede percibir sin necesidad de palabra alguna, por ejemplo, cuando pasea por cualquier ciudad inglesa o alemana y encuentra más paneles solares que en cualquier lugar de la soleada España.

España necesita a mi juicio un gran pacto de rentas orientado a salvar el mercado interno teniendo en cuenta que éste vive en gran parte de la masa salarial.

Necesita un pacto fiscal que imponga eficacia y equidad en la recaudación y que reconsidere al mismo tiempo todas las políticas de gasto.

Necesita un pacto de soberanía que nos permita hacernos fuertes y defender los intereses nacionales en la Unión Monetaria.

Y necesitamos una estrategia ampliamente compartida orientada a recuperar nuestro tejido productivo y a poner en marcha una estrategia de reactivación sostenible.

Puede parecer una perogrullada pero ninguna economía puede salir adelante con un mínimo de éxito si (como le viene pasando a la española) su industria, su sector primario y sus servicios de alto valor añadido van a menos.

El problema principal a la hora de avanzar en esa dirección es que no cabe esperar que el PP haga otra cosa que servir a quienes no tienen el más mínimo interés en que la economía española cambie, porque son los que se aprovechan de su estado actual. Y, por otro lado, que los errores que han cometido las direcciones del PSOE y de Podemos en esta última coyuntura han sido tan clamorosos y desgraciados que seguramente costará tiempo crear condiciones tan favorables como las que ha habido para cambiar la correlación de fuerzas y el escenario político.

Fuente:
http://www.juantorreslopez.com/economia-espanola-lo-que-ofrece-rajoy-lo-que-espana-necesita/

lunes, 27 de febrero de 2017

El mundo feliz de Rajoy. La Comisión Europea ha desmontado el relato de hechos alternativos del presidente

¿Quién iba decir que sería la Comisión Europea quien desmontaría el relato de hechos alternativos de Rajoy? Con la oposición deprimida después de un año de exhibiciones de impotencia y entretenida en peleas familiares por las cuotas de poder, ha sido Bruselas quien ha desmontado el obsceno triunfalismo de Rajoy, con el informe que Claudi Pérez ha explicado en este periódico. Puede verse en ello cierto ejercicio de cinismo porque, al fin y al cabo, Rajoy ha seguido con disciplina las órdenes comunitarias y muchos de los desastres que la comisión describe son fruto de sus exigencias, empezando por la reforma laboral. Ya nos lo contó el libro de Job: ser el más obediente de la clase no siempre tiene premio, porque la arbitrariedad es la esencia del poder.

Los signos de recuperación que muestra España se correlacionan con los efectos de la medicina aplicada a la crisis: la fractura crece. Las clases medias se partieron por la mitad, los que salvaron trabajo y rentas, pasado el tiempo de pánico, vuelven a atreverse a gastar, y los que se hundieron y no han recibido otra expectativa que empleos precarios y salarios bajos, van de mal en peor. En síntesis, a pesar del crecimiento, con un Estado del bienestar que redistribuye hacia arriba, la desigualdad, la pobreza y la exclusión social no han dejado de crecer desde que llegó Rajoy. Y están en los máximos niveles europeos. 13% de los que tienen trabajo viven en riesgo de pobreza. Y, por si fuera poco, la comisión detecta poca prevención y mucha maniobra dilatoria frente la corrupción y dejadez en educación e I+D. Este es el mundo feliz de Rajoy.

La estabilidad política de la que alardea el presidente es una ficción que puede quebrarse en cualquier momento. No hay estabilidad sin recambio. El estado de parálisis en que vive el partido socialista, instalado a la sombra del PP, y la empanada mental que ha producido en Podemos la frustración por no haber coronado con la conquista del poder su fulgurante despegue, alejan la posibilidad de la alternativa. Un Podemos colocado en la estrategia de la excepcionalidad puede generar ruido, pero también ganar marginalidad y perder influencia.

En el PSOE la alineación de las primarias se perfila: a la derecha, Susana Díaz, en el centro, Patxi López, a la izquierda Pedro Sánchez, sin ningún signo de renovación. Y su flanco conservador ya lanza anatemas contra Pedro Sánchez por buscar la complicidad de los sindicatos y de Podemos. En toda Europa, los militantes socialdemócratas quieren partidos progresistas, porque para las políticas conservadoras ya está la derecha y a su vera la socialdemocracia languidece irremisiblemente. Lo que es seguro es que la izquierda desunida nunca gobernará.

https://elpais.com/politica/2017/02/22/actualidad/1487787734_107548.html

jueves, 17 de noviembre de 2016

La `bomba´ Fernández Diaz

Ernesto Ekaizer

La "provocación" del nombramiento del reprobado Jorge Fernández Díaz como presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados ha naufragado. Una hora después del aplazamiento solicitado por el Partido Popular para la votación en la citada comisión, el grupo parlamentario popular intentaba colocar a Fernández Díaz en la presidencia de la comisión del Tribunal de Cuentas... donde también se ha aplazado la votación sine die. Parece que cuesta al PP reconocer los nuevos tiempos, el paso de 186 a 137 escaños.

Aitor Esteban, portavoz del Partido Nacionalista Vasco, quiso saber quien era el candidato un rato antes de la votación, ahora aplazada, para la Comisión Mixta del Tribunal de Cuentas, pero no lo consiguió. Se da la circunstancia de que Fernández Díaz tampoco estaba inscrito en la citada comisión.

Pero los números tampoco le saldrían al PP en caso de que intente aprovechar el aplazamiento para inscribir al ex ministro y volver a la carga.

El naufragio de la provocación en Exteriores ha sido el resultado de las protestas de casi todos los grupos, excepto Ciudadanos, que se abstendría. La guinda ha sido la amenaza del PSOE esta misma mañana de presentar un candidato propio pero con la disposición explícita -para no violar el acuerdo de reparto de comisiones- de ceder esa presidencia a favor de un candidato del PP distinto a Fernández Díaz.

Pero el intento de recolocar al ex ministro pone de relieve la necesidad de Mariano Rajoy de compensarle tras haber prescindido de él en el Gobierno. En cualquier sitio. Es lo que dejan entrever fuentes del PP.

Todo esto tiene cierto morbo, pero el hecho es que Fernández Díaz tiene una espada de Damocles en la querella por sus maniobras de guerra sucia contra dirigentes independentistas de Cataluña presentada por uno de los perjudicados directos, el ex alcalde de Barcelona, Xavier Trías, en el Tribunal Supremo.

Esas maniobras, aunque conocidas de manera fragmentaria, fueron el objeto de las conversaciones que mantuvo el entonces ministro del Interior con el director de la Oficina Antifraude, Daniel de Alfonso, el 2 y 16 de octubre de 2014. Unas conversaciones grabadas en el Ministerio del Interior y difundidas en la recta final de la campaña del 26-J.

La sala de admisión del Supremo nombró ponente para esta querella a José Manuel Maza el 9 de septiembre. El fiscal jefe Antolín Herrero pidió el archivo porque, sostenía, las conversaciones entraban dentro de las competencias del ministro. No veía, pues, la sombra de delito alguno.

Pero, fuentes jurídicas, aseguran que los magistrados de la sala de admisión ha considerado muy superficial el informe, escueto, de Herrero. Han habido deliberaciones.

Pero dos meses y medio después de presentada la querella el pasado 1 de septiembre el secreto es total.

¿Se ha archivado?

Rajoy y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, han decidido dejar a un lado la candidatura de Consuelo Madrigal para nueva fiscal general del Estado. Y se han sacado de la chistera, a última hora, cuando Madrigal confiaba a sus colaboradores que seguiría en el puesto por cuatro años, que el candidato es José Manuel Maza, un nombre aportado por Manuel Marchena, presidente de la Sala Segunda del Supremo, a La Moncloa.

¿Habría dado luz verde Rajoy al nombramiento de Fernández Díaz en la presidencia de Exteriores sin saber que se ha archivado o se va a archivar la querella contra él? ¿Habría apoyado ese nombramiento sabiendo que la sala de admisión ha resuelto favorablemente iniciar la investigación y, por tanto, llamar a declar en calidad de investigado a Fernández Díaz?

Mientras los cinco magistrados del Supremo encargados de esa querella (Marchena, Maza, Miguel Colmenero, Ana Ferrer y Andrés Palomo) guardan con total hermetismo lo que ha ocurrido, en Madrid la investigación sobre la filtración de la cuenta apócrifa atribuida a Trías en Suiza ha conocido una novedad.

El juez José Emilio Coronado, titular del juzgado de instrucción número 16 de Madrid, ha vuelto a dictar auto de conclusión de una querella interpuesta por Trías contra tres periodistas del diario El Mundo autores de la información sobre la cuenta bancaria atribuida a Trías.

Pero lo ha hecho después de practicar una prueba solicitada por los investigados y admitida por la sección séptima de la Audiencia de Madrid.

Esa prueba, un informe policial, prueba que la cuenta apócrifa procedía de un informe anónimo y que la Policía nunca acreditó que perteneciera a Trías.

Pero esto, que ya había sido admitido al juez Coronado por un escrito del entonces jefe de la UDEF, Manuel Vázquez, no es lo más relevante.

En un escrito al juez de 26 de octubre pasado, la actual fiscal jefe interina de la Fiscalía Anticorrupción, Belén Suárez, señala que la UDEF envió el documento anónimo y la petición de apertura de diligencias el 14 de noviembre de 2014.

¿Qué importancia tiene esta fecha?

Pues que la filtración tuvo lugar el 27 y 28 de octubre de 2014.

Por tanto, Interior filtró, operación que Fernández Díaz y De Alfonso barajaban en sus conversaciones del 16 de octubre de 2014, la cuenta apócrifa primero y luego presentó la denuncia.

En un pasaje de esas conversaciones grabadas, Fernández Díaz le explica qué papel cumplen las filtraciones a los medios, tan exitosas en apartar a Jordi Pujol de la política.

“Lo digo porque muchas veces, cuando lo publicas, generas una presión mediática que al final haces que cosas por las que no se hubieran tomado interés, se lo toman”.

Pero Fernández Díaz falló.

Ni el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce ni el fiscal jefe de la Fiscalía Anticorrupción recogieron el guante con la filtración. Era pocos días antes de la consulta soberanista del 9 de noviembre de 2014.

Porque Torres-Dulce ya conocía las maniobras de Interior en Cataluña, ante las elecciones autonómicas de noviembre de 2012, cuando unas semanas antes, en octubre, desembarcaron en Barcelona el jefe de Asuntos Internos, Marcelino Martín-Blas, y el comisario José Luis Olivera. Objetivo: registrar a espaldas del juez instructor del caso Palau la sede de Convergencia Democrática de Cataluña.

También para esas fechas, noviembre de 2012, semanas antes de las elecciones autonómicas, se filtró un borrador apócrifo atribuido a la UDEF sobre actividades de Artur Mas y Jordi Pujol.

Pero en el caso de Trías, la petición del 14 de noviembre de Interior-UDEF a la Fiscalía Anticorrupción tenía también un propósito más concreto pasada la consulta del 9-N: buscaba desactivar la querella presentada en Madrid contra los periodistas el mismo 27 de octubre.

Se trataba de justificar con la existencia de una investigación de la Fiscalía la publicación de la cuenta apócrifa, es decir, dar un aire de verosimilitud y de veracidad. Con ello, el juez acabaría archivando el caso.

También en esto han fallado Fernández Díaz y sus boys.

Los esfuerzos de Rajoy por compensar a Fernández Díaz nos remiten a dos pasajes de las conversaciones grabadas.

En la primera reunión, el 2 de octubre de 2014, Fernández Díaz le apunta a De Alfonso:

Jorge Fernández Díaz: Quedamos si te parece. Yo tomo buena nota y voy a trasladar esta conversación a quien te puedes imaginar, le explico ¿no? Lo que me has dicho y tal.

Daniel de Alfonso: Sí, no te preocupes.

Jorge Fernández Díaz: Esto queda entre nosotros y a quien se lo voy a contar, que es una tumba, como es obvio ya actuará como estime oportuno y conveniente.

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martes, 4 de octubre de 2016

Sacrificar al PSOE para salvar a Rajoy

AGUSTÍN MORENO

Ese va a ser el resultado de la grave crisis abierta en el PSOE por un sector del partido manejado por Felipe González y jaleado por el PP y la prensa, especialmente El País, para defender los intereses de la oligarquía financiera y del régimen bipartidista del 78. Veamos algunas claves.

El linchamiento de Pedro Sánchez. Nada justifica la saña con la que se ha tratado al actual secretario general de los socialistas españoles. Salvando las distancias, recuerda el acoso y derribo del presidente Adolfo Suárez por las mismas fuerzas del régimen, desde la derecha más montaraz al mismo Felipe González. Que el PSOE está en descenso electoral permanente es cierto, pero la racha no empezó con Pedro Sánchez. Viene pasando desde hace tiempo, desde el mismo momento en que Zapaterose se sentó en la mesa con los caníbales de la troika, en afortunada figura de Rafael Chirbes, negó la crisis, impuso duros recortes y una reforma laboral nefasta y salió corriendo, cediéndole el poder al PP en 2011. Con Rubalcaba se produjo una gran inflexión y caída electoral: pierde votos por abandonar la izquierda. Sólo hay que repasar los viscerales editoriales de El País y lista de insultos  que ha recibido Sánchez para apreciar la magnitud del ataque y los nervios de la oligarquía. Incluso durante la campaña electoral del 25S no han parado las intrigas de barones y baronesa y la proyección de una imagen de conflicto interno. Todo por negarse a facilitar la investidura de Rajoy y -según sus propias palabras- pretender situar al PSOE en una posición de izquierda y de autonomía y contar con las bases.

Felipe González, un político corrupto como gran puntillero de Sánchez. La peor corrupción es la de las ideas. No sé si se ha llevado dinero o no, pero políticamente es un corrupto en el sentido profundo de decir una cosa y hacer la contraria, incumpliendo reiteradamente programas electorales. Presentándose como de izquierda y aplicando políticas neoliberales a favor de las élites financieras. Que se lo pregunten al pueblo con la entrada de España de la OTAN después de jugar a los engaños y a UGT y CCOO con motivo de la jornada de 40 horas, la reconversión industrial, las pensiones, los contratos basura, etc. También se ha beneficiado de una de las puertas giratorias más vergonzosas tras haber privatizado él mismo Gas Natural. Partidario de la gran coalición (PP-PSOE) y ahora de la abstención para dejar gobernar a Rajoy, ha reaparecido como muñidor del golpe de mano en el PSOE.

Guerra civil en el PSOE de resultados negativos en cualquier caso porque, como bien dice Juan Carlos Escudier, los golpistas ya han ganado. El PP tiene más posibilidades de ser investido, se arruina la posibilidad de gobierno de cambio y el PSOE quedaría muy mermado en el caso de nuevas elecciones. Es difícil saber cómo evolucionarán los acontecimientos en una organización con poca participación de las bases y donde los ejercicios de fidelidad a los aparatos suelen ser de pura supervivencia laboral desde que Guerra dijo aquello de que “quién se mueva no sale en la foto”. La división está servida entre los militantes y votantes, como pude apreciar este verano en una familia amiga y votante socialista, donde los padres rechazaban la abstención y la hija la veía como una solución. Los 85 diputados de ahora pueden ser añorados en el futuro tras la inmensa bronca desencadenada. Pero lo que más les dolerá a los militantes socialistas es que toda esta guerra civil sea para que siga Rajoy y/o el PP en el poder y para que Susana Díaz sea la nueva líder.

Los tres bloqueos de la política española. ¿Por qué se ha producido este asalto antidemocrático contra el primer secretario general elegido por la militancia en el PSOE? Porque existen unos bloqueos políticos que no parecen tener solución a corto plazo. Por un lado, la existencia de una derecha muy reaccionaria que pensaba que el país era su cortijo y que ha roto muchos de los consensos mínimos de convivencia durante el mandato de Rajoy: recortando servicios públicos esenciales (educación y sanidad), degradando el mercado laboral, reduciendo derechos y libertades, manipulando el poder judicial, etc. No puede pactar con ella nadie que no sea Ciudadanos, esa operación impulsada por los poderes financieros para recuperar los votos que perdiera el PP. Por otro, el pacto de hierro de la oligarquía para que la izquierda no participe en el gobierno: la actual operación de acoso y derribo se pone en marcha justo cuando Sánchez anuncia que exploraría un gobierno de cambio; para estos sectores sería inconcebible un acuerdo con Unidos Podemos. El tercer bloqueo es el no reconocimiento del derecho democrático a decidir de los pueblos de Estado español.

Ante la crisis de régimen que se está viviendo, la oligarquía está dispuesta a sacrificar a quien se deje antes que correr ningún riesgo. Y en este caso la víctima va a ser al PSOE, como ha sucedido cuando la socialdemocracia actúa de doméstica del capital. Es lo que ha pasado con el PASOK griego y lo que seguramente sucederá con el Partido Socialista Francés con su reforma laboral, que regalará el poder a la derecha. Además de las élites locales está el Club Bilderberg detrás de estas operaciones.

Siento lo que está pasando en el PSOE, creo que desde posiciones progresistas y autónomas es un partido necesario para el cambio y no se debería romper. Veremos cómo evolucionan las cosas en el interior del partido, los líos estatutarios y judiciales o el movimiento de militantes en la calle. Pero si la crisis se cierra con la imposición de las tesis de los llamados “críticos” quedará un enorme espacio a la izquierda. Espacio que habrá que rellenar evitando los conflictos gratuitos en las otras fuerzas de la izquierda, fortaleciendo la unidad y abriendo las puertas a todas aquellas personas que se quieran incorporar al proyecto de profunda transformación que este país necesita.

https://www.cuartopoder.es/laespumaylamarea/2016/10/01/sacrificar-al-psoe-para-salvar-a-rajoy/1672

martes, 26 de julio de 2016

Editorial del NYT. La Siniestra Ley Mordaza de España, (23-04-2015)

El 10 de abril, un grupo llamado No Somos Delito o no somos un crimen, proyecta un holograma de protesta de manifestantes que presentan delante del edificio del Parlamento en Madrid. Por el momento, las protestas virtuales en forma de hologramas no son ilegales en España. Increíblemente, sin embargo, casi cualquier otro tipo de protesta pacífica pronto lo será si una nueva ley entra en vigor en la fecha prevista el 1 de julio.

La ley de seguridad pública - apodada "ley mordaza" - definiría la protesta pública por personas reales en frente del Parlamento y otros edificios del gobierno como una "perturbación de la seguridad pública" sancionables con una multa de 30.000 euros. Las personas que participan en protestas espontáneas cerca de los servicios públicos, centros de transporte, centrales nucleares o instalaciones similares correrían el riesgo de una multa asombrosa de € 600.000. El "uso no autorizado" de imágenes de los servicios de seguridad o la policía - presumiblemente destinados a los reporteros gráficos o simples ciudadanos con cámaras de toma de fotografías de policías o soldados - también por dibujar una de € 30.000, por lo que es difícil documentar los abusos.

La ley fue introducida en 2013 por el gobierno del primer ministro Mariano Rajoy, cuyo partido conservador goza de una mayoría en ambas cámaras del Parlamento. La cámara baja aprobó la ley en diciembre, y, a pesar de las súplicas de los grupos de derechos y las Naciones Unidas, el Senado lo aprobó el mes pasado.

El objetivo principal de la ley, al parecer, es ayudar al partido en el gobierno a mantener su posición en el poder, al desalentar las protestas contra la austeridad que se convertía en un amplio apoyo para el partido populista Podemos. Podemos parece que va a hacer grandes avances en las elecciones de este año.

La Comisión Europea debe actuar con rapidez para condenar la nueva ley. Maina Kiai, el relator especial de las Naciones Unidas sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica, ha instado a los legisladores españoles a rechazar la medida, argumentando: "Los derechos a la protesta pacífica y expresar colectivamente una opinión son fundamentales para la existencia de una conexión y la sociedad democrática ". la nueva ley mordaza de España perturbadoramente se remonta a los días oscuros del franquismo. Que no debe tener lugar en una nación democrática, donde los españoles, como ciudadanos de la Unión Europea, tienen más que un derecho virtual para pacíficas protestas colectivas.

Fuente: NYT
http://www.nytimes.com/2015/04/23/opinion/spains-ominous-gag-law.html?_r=1

lunes, 1 de febrero de 2016

La pregunta de Iñaki Gabilondo que sonroja a Felipe González en Twitter.

"Señor Felipe González, ¿a este Partido Popular, con Rajoy a la cabeza, sin regeneración de ningún tipo, es al que el PSOE debe facilitar seguir gobernando?". Con esa pregunta cerraba Iñaki Gabilondo su firma de este miércoles en la Cadena SER, una reflexión que llegaba al día siguiente de la última operación contra la corrupción en el PP valenciano y sólo unos minutos después de que Mariano Rajoy calificase el problema como "casos individuales" en Telecinco.

"¿A partir de cuántos casos aislados dejan de ser casos aislados?", vuelve a preguntarse tras escuchar las explicaciones que el presidente del Gobierno en funciones ha dado en 'El programa de Ana Rosa'.

EL HUFFINGTON POST

domingo, 24 de enero de 2016

Sonrisa del Destino

Susana Díaz se ha sometido a dos sesiones de investidura y a la tercera fue la vencida. Artur Mas no logró consagrar su candidatura en primera y segunda votación y antes de convocar elecciones se apartó para encumbrar a Carles Puigdemont, a quien Mariano Rajoy confesó, en la mañana del jueves 2, a través del Puigdemont impostor del programa El matí i la mare que el va parir, que estaba tramando algo o contemplaba varios escenarios:
-Esta semana está el Rey con las consultas, según cómo quede este asunto, porque claro, yo no sé cómo va a quedar este asunto, yo creo que el lunes 25 le puedo llamar y según cómo estemos, si hay investidura, si no la hay... ya fijamos una fecha. Yo tengo la agenda muy libre, con lo cual la podemos fijar [la entrevista que le está solicitando] en 24-48 horas.

La agenda muy libre ¡i tant!. ¡Y tanto!, que dirían los catalanes.
Rajoy le estaba dando una primicia a Carles Pérez, el falso Puigdemont. "Según como estemos, si hay investidura, si no la hay...", le confía el presidente del Gobierno en funciones.

Lo que para el rey Felipe era una hoja de ruta clara, que Rajoy debía ser el primero en intentar la investidura por ser la fuerza más votada, para Rajoy no lo era. O, al menos, no era la única.

La mente de Rajoy discurría así en paralelo a otros acontecimientos cuyo desarrollo afloraría el viernes 22.

El primero, por orden de aparición, sería la dimisión del subsecretario de Presidencia, Fernando Ramos, el conocido como número tres de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, por el primer escándalo en una empresa pública, Acuamed, después de que el secretario de Estado de Medio Ambiente, Pablo Saavedra, anunciara, como primera reacción del Gobierno, una auditoría de la gestión, el 20 de enero. De pedir una auditoría, algo que evoca aquellas auditorías fallidas que anunció María Dolores de Cospedal tras la publicación de los papeles de Bárcenas en este periódico, a la renuncia de Ramos sugiere que algo debió pasar en La Moncloa.

Y, cómo no, el segundo ha sido el intento de adueñarse anticipadamente del protagonismo de la investidura por parte de Pablo Iglesias con lo que he llamado la operación Sonrisa del Destino, tras la reunión con el Rey en Zarzuela, de continuidad y en línea con el impacto que ya consiguiera Podemos en la sesión de constitución del Parlamento, el pasado 13 de enero.

En passant, un tercer hecho del viernes 22 ha sido la imputación del Partido Popular como tal persona jurídica en calidad de investigado en la causa reabierta por orden de la Audiencia de Madrid sobre la destrucción de los discos duros de los ordenadores del ex tesorero del partido Luis Bárcenas, un caso en el que el juzgado de instrucción perdió misteriosamente el material que le había enviado el juez Pablo Ruz desde el juzgado central de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional.

Golpe al parlamentarismo
Rajoy, pues, conforme a lo que, muy relajado y hasta con cierta marcha, ya confesaba al falso Puigdemont, tramaba no ser Susana Díaz o Artur Mas, esto es, no quería llegar a la sesión de investidura sabiendo que cosecharía el no.

Una sesión que iba a versar en gran parte, cómo no, sobre la corrupción del PP. No de la corrupción pasada sino de la corrupción viva, nueva, en tiempo real, con el caso Acuamed, y la imputación en el caso de los ordenadores.

Con el 44,6% de los votos y 186 escaños, Rajoy gobernó a golpe de decreto, contra el 55,4% de los votos, y ocupó todas las instituciones de poder de este país. Con el 28% y 123 escaños, quiere seguir haciendo lo mismo, esta vez contra el 72% de los votos. En el lenguaje y mensaje de Rajoy "la gente" lo que quiere es que gobierne Rajoy.

La "gente de este país" es... el 28% que le ha votado. Los demás, el 72%, pertenecen a categorías diversas. Débiles, separatistas, independentistas, rojos, populistas, bolivarianos, traidores a la Patria, agentes de gobiernos extranjeros financiados para destruir España.

Horas antes de decir que no se sometería a la investidura, Rajoy nos prometió por boca del vicesecretario de Organización, Fernando Martínez-Maillo, que haría una "propuesta generosa". El propietario del cortijo, evocación si se quiere de Los santos inocentes la novela de Miguel Delibes llevada a la gran pantalla por Mario Camús (escena), va a hacer una oferta "generosa".

Resumamos: si durante la X Legislatura Rajoy controla todos los resortes del poder y se coloca por encima del Parlamento y del control de los partidos, apoyándose cuando es menester en el Ministerio del Interior, en el comienzo de la XI acaba de dar un golpe al régimen parlamentario y una bofetada al rey Felipe, a su encargo para intentar formar gobierno.

¿Por qué?
Porque el encargo debe llevar a la persona en quien recae a intentarlo, a hacer las negociaciones, a formalizar "la oferta generosa", para someterse a la investidura. Como Susana. Como Artur.

Pero Rajoy juega al bonapartismo. Está por encima de las instituciones y de los partidos, como si siguiera con sus 44,6% y los 186 escaños. Y también se sigue sirviendo de los archivos del Ministerio del Interior y de la Policía, si es necesario, para mantener a raya a sus enemigos. Es él a quien "la gente" quiere.

Rajoy aprovecha la nueva incursión de Pablo Iglesias para mantenerse por encima. Con su verónica a la investidura, pretende colocar al PSOE en el centro de la crisis política poselectoral del 20 de diciembre. Si ya con 186 escaños gobernaba por encima del Parlamento, con 123 pretende más de lo mismo. Deserta, pues. De momento.

El espectáculo de Iglesias
Pedro Sánchez viaja a Lisboa el 7 de enero para dar la señal de lo que va a buscar después del previsible intento de Rajoy. Un gobierno a la portuguesa. ¿En qué consiste? En un gobierno apoyado por las formaciones de izquierda, el Partido Comunista y el Bloco de Esquerda, principalmente. El primer ministro socialista luso António Costa (en la imagen con el líder socialista) forma gobierno tras suscribir un pacto para terminar con la política de austeridad. Los citados partidos le apoyan sin entrar al gobierno monocolor.

Los resultados de las elecciones en España han supuesto un golpe muy duro para el bipartidismo del PP y del PSOE. Para el PP porque ya no puede asegurar su supervivencia en el poder (pasa con 7.215.752 de votos del 44,6 al 28,7% de los votos, de 186 a 123 escaños, y tiene en su mercado un competidor, Ciudadanos, con 3.500.541 el 13,9% y 40 escaños.

Para el PSOE porque no solo no ha logrado capitalizar el cuatrienio negro de la pauperización y la corrupción del PP en el gobierno sino que vuelve a caer y queda a 400.000 votos de su rival de izquierda. Podemos capitaliza las pérdidas de los socialistas, pero no al punto de superar al PSOE a la primera. Podemos y sus confluencias obtuvieron un 20,6% con 5.130.283 votos y 69 escaños, quedándose a 400.496 votos y 21 escaños del PSOE con sus 5.530.779 votos, el 22% y 90 escaños.

Con todo, Pablo Iglesias intenta arrebatar ahora a Pedro Sánchez, de cara a la investidura, el liderazgo de una salida a la portuguesa, el liderazgo que las urnas le han negado a la primera por algo más de 400.000 votos si se suman todas las confluencias (Podemos, En Comú Podem, Compromís-Podem-És el Moment y En Marea).

Eso es la operación Sonrisa del Destino, el mensaje con la que ningún partido con ánimo real de pacto se ofrecería a formar un gobierno de coalición, ideada por Iglesias y su equipo.
"Que [Sánchez] sea presidente es una sonrisa del destino que siempre tendrá que agradecer", dijo Iglesias.
Alfred Hitchcock se inventó el Mcguffin, un truco cualquiera, irrelevante, para hacer avanzar el suspense de su narración cinematográfica. El ataque y desprecio de Sánchez al invocar la sonrisa del destino que le ha echado en cara Iglesias no es un Mcguffin para hacer avanzar la película sino una de las pistas que delata la insolvencia de la coartada. En línea, por otra parte, con la afirmación de Iglesias del 24 de diciembre pasado: "Si Sánchez no manda hablaré con Susana Díaz o con el Comité Federal..."

¿Cómo puede ser Iglesias vicepresidente de alguien al que le está perdonando la vida simplemente por estar ahí? ¿No le está tratando como al personaje de Being there (Estar ahí), Chance Gardiner, la novela de Kosinski?

Iglesias y Sánchez eran los invitados, el pasado jueves por la noche, del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, en una cena en la Casa de Cantabria, Madrid, para celebrar el día de la región del día viernes. Ambos tenían audiencia con el rey Felipe al día siguiente, viernes. Sánchez sabía que iría Iglesias y este que Sánchez estaría allí. Sánchez acudió según lo convenido. Pero Iglesias no dio señales de vida. En su lugar asistió el general Julio Rodríguez, que mantiene una relación personal con el presidente de Cantabria.

Iglesias, pues, quería evitar todo contacto con Sánchez antes de detonar la operación Sonrisa del Destino.

El líder de Podemos, por tanto, organiza la operación como un mecanismo de relojería. Mientras Sánchez se entera por el rey Felipe de lo que Iglesias le acaba de proponer, el líder de Podemos comparece ante los medios de comunicación y anticipa la oferta. Pero, además, cuida todas las apariencias. Se presenta con su equipo de ministrables. Y él el primero. Se ofrece como vicepresidente.

Su programa supone, a grandes trazos, un retroceso en materia de exigencias. Se ha tenido que ajustar a la negativa sobre los cuatro grupos parlamentarios. Ya no plantea el referéndum vinculante para Cataluña. Sin embargo, consigue el impacto que desea al sorprender con su propuesta a Pedro Sánchez reunido con el monarca. Si Sánchez y el PSOE no quieren este gobierno de izquierdas que les ofrezco, viene a decir, que dejen gobernar al PP o que se convoquen nuevas elecciones.

Y en estas dos alternativas, razona, el PSOE se fractura. Para Iglesias al PSOE le quedaría elegir la opción de cómo prefiere morir: en un gobierno de coalición, dejando gobernar al PP (opción que Alfonso Guerra considera la más probable) o en nuevas elecciones a las que Podemos concurriría después de quitar, al ser rechazado el gobierno de coalición, la careta socialdemócrata al PSOE.

Sánchez y el PSOE en el centro
Mariano Rajoy coge la propuesta de Pablo Iglesias y la transforma en la pinza, aquella célebre operación de 1995, que más allá de las intenciones de unos y de otros, opera como un mecanismo de presión de Izquierda Unida, por un lado, y el PP por el otro, sobre el PSOE y el gobierno de Felipe González. Si en la crisis de 1993-1996, el Gobierno del PSOE se encuentra en el centro de la tormenta, ahora Rajoy pretende colocar al PSOE de la oposición en el centro de la crisis política.

Iglesias ha hecho su exhibición. Rajoy le ha seguido y se ha colocado por encima. Le toca, pues, jugar a Sánchez.

Si Rajoy ha dado un paso al costado, reservándose su momento, Sánchez dispone de cartas.

Rajoy ha dicho que quería la gran coalición. No ha sido capaz ya no de conseguirla. Ha confesado ser incapaz ni siquiera de intentarlo. Porque como ha dicho al falso Puigdemont contaba con mucho tiempo libre. Tiempo que no ha llenado con negociaciones sino con planes conspirativos.

Sánchez ha anunciado una ronda de contactos con varias fuerzas políticas. Tanto con Podemos como con Ciudadanos.

Tomemos solo para ilustrar la política del PP el caso de Ciudadanos.
Si tan partidario era Rajoy de boquilla a favor de un gobierno PP, Ciudadanos y PSOE, el líder del PP, confesada su incapacidad al punto de frustrar el encargo del rey Felipe, ¿no debería el PP abstenerse ante un gobierno minoritario del PSOE apoyado, llegado el caso y solo a efectos de hipótesis, por Ciudadanos? Sería lo que yo he llamado el pasado mes de septiembre la Pequeña Gran Coalición.

Y ¿con Podemos?
Si Podemos está dispuesto a formar un gobierno de izquierdas hay que discutir, como pasa con toda propuesta, incluso una lanzada de manera provocadora, las condiciones. Iglesias ha presentado su programa máximo. Una variable es el gobierno de coalición de izquierdas entre PSOE, Podemos e Izquierda Unida, con apoyos del PNV, por ejemplo. Pero no es la única. Un gobierno socialista apoyado en investidura y en programa sin coalición, a la portuguesa, es otra variante. Ciudadanos, ¿qué papel podría desempeñar si por ejemplo el programa a suscribir le satisface?

Y si la oportunidad de Sánchez no conduce a buen puerto, es decir, la formación de gobierno, vamos a una tercera fase. Rajoy aspira a que si se verifica el fracaso de Sánchez, le pongan el balón en la linea de penalti. Y se puede encontrar, si la procesión que él espera que vaya por dentro en el PSOE en realidad va dentro del PP, con una situación en la que él no satisface a su partido como candidato por su incapacidad de recabar apoyos ni... como nuevo cabeza de cartel electoral.

Han pasado algo más de un mes desde las elecciones del 20-D. La aceleración política es tal que parece una eternidad. Pero en apenas un mes se ha constituido el Parlamento, el rey Felipe ha concluido su primera ronda de contactos y el hombre al que se le ha confiado la tarea de formar gobierno ha declinado sin siquiera intentarlo.

Cabe recordar que José María Aznar consiguió, con 156 escaños, el acuerdo para formar gobierno en el día 54 desde las elecciones del 3 de marzo de 1996 y formalizó la investidura en el día 63.

Mientras, la política y la vida continúan. Los escándalos de corrupción no son cosas del pasado.
Y a Acuamed el primer escándalo en toda regla que protagoniza una empresa pública puede seguirle, quizá por lo del agua, otro no menos relevante en la empresa Canal de Isabel II, la empresa hidráulica de gestión pública dependiente de la Comunidad de Madrid, sobre la cual se desarrollan desde hace tiempo investigaciones sigilosas en relación a algunas de sus filiales.
http://politica.elpais.com/politica/2012/05/31/actualidad/1338484360_581201.html
Fuente:
http://blogs.elpais.com/analitica/2016/01/susana-d%C3%ADaz-se-ha-sometido-a-dos-sesiones-de-investidura-y-a-la-tercera-fue-la-vencida-artur-mas-no-lo.html




viernes, 23 de octubre de 2015

La pobreza golpea duro en el Sur de Europa desde el inicio de la crisis. La pobreza y exclusión social afectó a uno de cada cuatro europeos en 2014

Casi 1.000 millones de personas salieron de la extrema pobreza en el mundo en los últimos 20 años. Pero la magia del capitalismo va por barrios: la emergencia de las clases medias en Asia contrasta con los 122 millones de europeos que viven hoy en riesgo de pobreza o exclusión social. La crisis del euro hace estragos. Especialmente en el Sur: Grecia y España presentan los peores números desde 2008, según Eurostat.

La Gran Recesión no ha germinado literariamente en obras como Oliver Twist o Los Miserables —aunque ahí está el Crematorio de Rafael Chirbes—, que retrataron la miseria del proletariado industrial, ni hay en Europa un reverendo Malthus, una suerte de Nostradamus fallido (por el momento) que pronóstico un apocalipsis económico si la población seguía creciendo mucho más que los recursos. Pero las cifras cuentan historias, y los números de la crisis europea tienden hacia zonas umbrías: en 2014, 122 millones de personas —el equivalente a toda la población de Alemania y España— estaban en riesgo de pobreza o exclusión social en Europa. En otras palabras: uno de cada cuatro europeos lo pasa realmente mal, por mucho que la recuperación estadística haya comenzado. Las cicatrices de la crisis son especialmente visibles en la ribera del Mediterráneo: los mayores incrementos de los niveles de población con riesgo de pobreza corresponden a Grecia (que ha pasado del 28% al 36% desde 2008) y España (del 24,5% al 29,2%), seguidas de Chipre, Malta, Hungría e Italia.

La geografía de la pobreza, sin embargo, es engañosa. El país más favorecido desde el punto de vista de los riesgos de exclusión social no es Alemania, que está viviendo una crisis estupenda. La pobreza es siempre relativa —salvo para quienes la padecen—, pero donde más ha mejorado es en el bloque del Este: Polonia, Rumanía y Eslovaquia presentan las mayores tasas de reducción de la población en riesgo.

La definición exacta de esa estadística es embrollada. Eurostat, la agencia estadística de la Unión, calcula el porcentaje de gente cuyos ingresos (después de transferencias sociales, impuestos y demás) se sitúan por debajo del 60% de la mediana nacional. Ese indicador no ofrece una medida de riqueza o pobreza absoluta, sino en comparación con el resto de residentes nacionales; depende, además, de numerosos factores.

¿Cuesta creer que 13,4 millones de españoles están en riesgo de pobreza o exclusión social? ¿Que esa cifra haya crecido en dos millones de personas desde 2008? ¿Que los incrementos sean aún más galopantes en Grecia, donde han pasado de tres a casi cuatro de millones en esa situación desesperada sobre una población de 11 millones? Esos cálculos no siempre reflejan con fidelidad lo que al lector se le viene a la cabeza cuando se habla de pobreza: Eurostat pone el umbral de ingresos en 16.719 euros anuales en hogares con dos adultos y dos niños en España (y casi 8.000 euros para un adulto que viva solo). “Esas cifras no siempre son objetivables”, apuntaba ayer Jagdish Bhagwati, de Columbia, uno de los mayores expertos del mundo en la materia. “Es evidente que la crisis del euro, especialmente dura en la periferia de Europa por cómo se ha gestionado, tiene un claro reflejo en las estadísticas”, añadía Erik S. Reinert, experto en pobreza y profesor en Tallin.

24,4% de la población
Más de cinco millones de europeos se han sumado desde 2008 a ese ejército que ahora asciende a 122 millones de personas con riesgo de pobreza o exclusión social; el 24,4% de la población. El detalle de las cifras de Grecia es sobrecogedor. El de las de España no le va a la zaga: de 11,1 a 13,3 millones de personas en riesgo (casi tantos como alemanes, con una población que casi duplica la española); el 7,1% —cifra que multiplica por dos la de 2008— en niveles de extrema pobreza, aunque ahí España está lejos de Grecia, Hungría, Rumanía o Bulgaria, con un cuarto de su población incapaz de pagar sus facturas, de poner la calefacción o de irse una semana de vacaciones.

Los expertos no coinciden a la hora de medir qué parte de esas cifras se debe a errores de política económica. Reinert critica con dureza “el extraño fenómeno de la austeridad, con el capitalismo declarándole la guerra a sus propios consumidores por ceguera ideológica”. Para Bhagwati, “habría que preguntarse cuánta pobreza habría sin esos recortes que hizo la eurozona durante la crisis”. “Al menos en Grecia, el resultado podría ser aún peor sin el apoyo financiero que vino de la mano de esos ajustes”, apostilla.

http://economia.elpais.com/economia/2015/10/16/actualidad/1444997502_865517.html

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miércoles, 11 de marzo de 2015

Rajoy y los griegos

“Tsipras ha prometido algo que no podía cumplir y eso produce una gran frustración al pueblo griego”: ha declarado Mariano Rajoy. Y yo no puedo evitar darle la razón, ya que ¿quién sabe más de esas frustraciones que él? Aún recuerdo, en las últimas generales, a un soberbio Javier Arenas, mirando retador al auditorio y profetizando a voz en grito: “¡Ni en educación, ni en sanidad, ni en las ayudas a la dependencia recortaremos ni un euro! ¡Esas son las rayas rojas del PP! Faltaría más”. Sí, Rajoy sabe bien lo que es generar frustración, aunque él no ha necesitado, como el líder griego, un enemigo exterior para enmascarar el desengaño de su pueblo. Él lo encontró en Zapatero, el cual, ocultando aviesamente el envenenado déficit público que le legaba, fue el único culpable del inmediato incumplimiento de las promesas electorales del PP. Pobre Rajoy, tan ignorante él de la perversa quiebra con la que iba a tener que lidiar aunque, a decir verdad, una parte sustanciosa de ese desastre estuviera bien oculta en las autonomías gobernadas por su propio partido.—  Valencia 7 MAR 2015 - Cartas al director. El País.

viernes, 30 de enero de 2015

Los datos del paro en tres años de Mariano Rajoy

Este es otro artículo de opinión más, pero en vez de mostrar mi parecer sobre la legislatura del gobierno del Partido Popular y la situación del mercado laboral en España he hecho una simple tabla. En ella se recogen los datos de la EPA del cuarto trimestre de 2011, que muestra los datos del paro cuando Mariano Rajoy llegó al poder, y los que han sido presentados hoy, tres años después de que gobierne con mayoría absoluta.

Es opinión, porque siempre que se seleccionan datos para mostrar una determinada realidad se establece un sesgo; el mío es intentar mostrar lo que ha mejorado el mercado laboral en España desde que el Ejecutivo, que se muestra eufórico con los datos del paro, gobierna mediante decretos. Fuente: Antonio Maestre. La Marea

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Balance

El tinglado
(Antonio Orihuela)

La ministra de Sanidad
no sabe nada de medicina.

El ministro de Educación
confunde la ESO con el PCPI.

La ministra de Trabajo
no ha trabajado jamás.

El ministro de Justicia
no sabe ni qué es hacer de fiscal.

La defensora del Pueblo
es una marquesa.

En cambio

El ministro de Defensa
tiene intereses en la industria de armamento.

El ministro de Agricultura
es un empresario agrícola.

El ministro de Economía
sigue trabajando para los bancos.

Ya veis, la que se puede liar con un voto.

Fuente: https://chesusyuste.wordpress.com/2014/12/22/el-tinglado-un-poema-de-antonio-orihuela-balance-del-gobierno-rajoy/

sábado, 19 de abril de 2014

La economía y el Gobierno

Los éxitos económicos de Rajoy al descubierto
Juan Torres López

El presidente del gobierno español acaba de declarar que “fuera de España nos miran como ejemplo de cómo salir de la crisis” . Trata, una vez más, de convencer a los españoles de que su gestión económica está siendo un éxito y que nos lleva a superar los problemas económicos de los últimos años. No solo nos asegura que salimos de la crisis sino que además lo hacemos de modo ejemplar.

Ya he comentado en artículos anteriores que los datos no confirman esta idea tan optimista y que más bien se puede creer que se trata de una estratagema, inicialmente planteada por Botín y otros miembros de la gran patronal para tratar de evitar una derrota estrepitosa en las próximas elecciones europeas del Partido Popular, que tan magníficamente defiende sus intereses, y para generar también una oleada de buenas expectativas que pudiera impulsar cambios en la conducta de los sujetos económicos.

Debo decir que nada me gustaría más que poder afirmar que el cambio de tendencia es cierto y para bien pues, como todo el mundo, tengo cerca personas que lo pasan mal y que necesitan cuanto antes encontrar empleo y recibir ingresos suficientes. Lo que ocurre, sin embargo, es que los datos son obcecados y no hay posibilidad de pasar por alto lo que de verdad está suponieno la gestión del gobierno de Rajoy.

Daré a continuación una rápida visión de sus resultados en algunos aspectos que me parecen más relevantes para el buen funcionamiento de la economía y para el bienestar de las personas. Aunque sé que los datos son siempre aburridos he optado por presentarlos sin comentarios porque creo que hablan por sí solos de lo que está sucediendo con esta economía española que Rajoy dice que es un ejemplo para el resto del mundo.

Situación económica general
El PIB español en 2013 era 23.330 millones de euros más bajo que el de 2011 cuando Rajoy empezó a gobernar.

El consumo de los hogares en 2013 fue 23.430 millones de euros más bajo que en 2011.

La renta disponible bruta española de 2013 fue 773 millones más baja que la de 2011.

La deuda pública española a finales de 2013 fue 224.221millones de euros mayor que la de 2011.

El crédito a empresas de los bancos españoles en 2013 fue 230.229 millones de euros menos que en 2011 y el destinado a los hogares 110.753 millones de euros.

La tasa de morosidad de los bancos fue del 13,6% en 2013 (197.000 millones de euros en créditos irrecuperables) frente al 7,61% en 2011.

La contribución al crecimiento interanual de la demanda externa (exportaciones/importaciones) fue del 0,4 en el cuarto trimestre de 2013 frente a 2,8 en el cuarto trimestre de 2011.

El indicador de clima económico ( media aritmética del nivel de la cartera de pedidos, expectativas de producción y nivel de existencias cambiado de signo ) fue de 93,8 en 2013 frente a 102,2 en 2011.

El índice de cifra de negocios general de 2013 fue de 91 frente a 98,9 en 2011. El de comercio de 90,2 en 2013 frente a 98 en 2011. Y el de otros servicios de 92,2 en 2013 frente a 100,8 en 2011. Es decir, todos peores en 2013 que en 2011.

La inversión de las empresas se ha reducido algo más del 15% desde finales de 2011 cuando comenzó a gobernar Mariano Rajoy.

Ocupación y actividad
En el cuarto trimestre de 2013 había en España 1.022.300 personas ocupadas menos que en el cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 había 355.900 mujeres ocupadas menos en España que en el cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 había 210.800 jóvenes de entre 16 y 24 años ocupados menos que en el cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 había 252.200 personas ocupadas en la industria menos que en el cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 había 231.000 hombres activos menos que en el cuarto trimestre de 2011.

El volumen de población empleada em grandes empresas se ha reducido un 9% en 2013.

Tipo de ocupación
En el cuarto trimestre de 2013 había 1.329.900 personas ocupadas con jornada a tiempo completo menos que en el cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 había 139.600 hombres y 141.000 mujeres ocupadas con contrato de jornada a tiempo parcial más que en el cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 había 164.100 personas subempleadas (por su nivel de formación) más que en el cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 el número de mujeres con título de doctoras que estaban subempleadas se había multiplicado por cuatro respecto al cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 había 155.400 personas con titulación superior o de doctorado subempleadas más que en el cuarto trimestre de 2011.

Al finalizar el cuarto trimestre de 2013 se habían hecho 859.800 horas extraordinarias no pagadas más que al acabar el cuarto trimestre de 2011. El número de horas extraordinarias pagadas bajó en 193.200.

Paro
La tasa de paro en 2013 fue del 26,4% frente al 21,6 en 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 había 622.700 personas paradas más que en el cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 había 880.800 personas que llevaban más de dos años buscando trabajo más que en el cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 el 14,25% de los hogares tenían a todos sus activos en paro, mientras que en el cuarto trimestre de 2011 ese porcentaje era del 12,11%.

Salario y condiciones de vida
En los convenios celebrados en 2013 el aumento salarial pactado fue del 0,65%. En 2011 del 2,3%.

En 2013 el 38,7% de las familias españolas declaraba llegar a fin de mes con dificultad o mucha dificultad frente al 29% en 2011.

En 2013 el 42,1% de los españoles declaraba no tener capacidad para afrontar gastos imprevistos, frente al 37,6% en 2011. Y el 10,9% que había tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal en 2013 frente al 7,9% en 2011.

El 70% de los hombres y el 60% de las mujeres trabajan a tiempo parcial sin desearlo, porque no encuentran empleo a tiempo completo.

El coste salarial por hora del empleo a tiempo parcial es un 44% más barato que el del empleo a tiempo completo.

Afiliaciones a la Seguridad Social
En marzo de 2014 había en España 661.979 personas afiliadas a la Seguridad Social menos que en enero de 2012, cuando Rajoy empezó a gobernar. Y si se toma la cifra como media anual, 1.205.517.

En marzo de 2014 había en España 596.925 personas afiliadas a la S.S. como asalariadas menos que en enero de 2012.

En marzo de 2014 había 842.071 personas afiliadas como ocupadas a la S.S. menos que en diciembre de 2011.

La relación entre afiliados a la S.S. y pensionistas en marzo de 2014 (2,27) es peor que la de diciembre de 2011 (2,47).

Creación y destrucción de empresas
En marzo de 2014 las empresas resgistradas en el régimen general con trabajadores a fin de mes eran 21.705 menos que en enero de 2012, según los datos del Ministerio de Trabajo. Si se descuentan las que solo tienen un trabajador, 33.747 menos. Si se computa el total de empresas, según el INE, en el cuarto trimestre de 2013 había 113.733 empresas menos que en el cuarto trimestre de 2011.

En el cuarto trimestre de 2013 había en España 373 empresas de más de 100 trabajadores menos que en el cuarto trimestre de 2011.

En el mes de febrero de 2011 el número de empresas creadas respecto al mes anterior (que es el indicador que recoge la Estadística de Sociedades Mercantiles del INE) creció un 11,7% y el de empresas disueltas aumentó un 28,9%. En 2013 las creadas solo aumentaron un 0,2% y el de disueltas creció un 35,2%.

En 2013 se produjeron 9.708 procesos concursales de empresas frente a 6.486 en 2011.

La variación mensual del Índice General del Comercio Minorista entre los meses de diciembre y noviembre, eliminando tanto el efecto de calendario como la estacionalidad, fue 5,5 puntos más bajo en diciembre de 2013 (–3,5%) que en diciembre de 2011 (2%).

En resumen
Soy plenamente consciente de que se podrían traer con alfileres algunos otros indicadores y verle las tripas a algunas de las cifras que acabo de exponer para encontrar en ellos indicios de que se está cambiando la dinámica de nuestra economía. Es lo que nos vienen diciendo desde hace varios trimestres, o incluso años. Pero ni siquiera eso empañaría a mi juicio la conclusión más importante que se puede sacar de la realidad que acabo de esbozar: Rajoy no solo no ha mejorado la situación de la economía española sino que la ha empeorado y destrozado. Ye el daño que le ha producido es tan grande que resultará imposible aliviarlo limitándose solo a esperar que vaya cambiando la tendencia en la medida en que supuestamente lo está haciendo. Es necesario un cambio mucho más firme y acabar de una vez con las políticas que han arruinado a España y que siguen dispuestas a seguir haciéndolo solo para hacer aún más ricos a los mismos de siempre.
Fuente: http://juantorreslopez.com/impertinencias/los-exitos-de-rajoy-que-maravillan-al-mundo/

sábado, 28 de diciembre de 2013

Carta de un economista a Rajoy. “Los parados no disminuyen; han tirado la toalla o huyen de España”

Señor presidente: he decidido hacer pública esta carta al escuchar los datos que usted ha usado en su rueda de prensa de balance de 2013. Las parados registrados en el INEM no disminuyen por haber encontrando un empleo. Han tirado la toalla y han dejado de confiar en usted y en la recuperación. Muchos han dejado de buscar empleo y otros muchos han huido de España ante la incapacidad de encontrar empleo en nuestro país y al no tener expectativas de encontrarlo en el futuro.

La Seguridad Social no va bien. A su ministro de Hacienda se le escapó que cerrará el año con un déficit de 1,8% del PIB o sea 18.000 millones. Es debido a que acabaremos el año con casi 300.000 personas que han perdido su empleo y han dejado de cotizar. Además, las empresas destruyen empleos estables de personas mayores de 45 años y los están sustituyendo por empleos a tiempo parcial y con salarios precarios de jóvenes. El resultado es menor recaudación.

El déficit público tampoco va bien. La destrucción de empleo y la bajada de salarios ha reducido la recaudación del Impuesto sobre la Renta. El IVA ha subido por el aumento de los tipos el pasado año pero no por la mejora de actividad. Los ingresos fiscales están estancados en 2013 y eso supone 4.000 millones de euros menos de lo que usted estimó en los presupuestos y a eso hay que sumar otros 4.000 millones en la Seguridad Social.

En 2013 vamos a pagar más intereses por la deuda pública. La deuda aumenta unos 10.000 millones al mes que es lo mismo que costó el Plan E que usted tanto criticó. Entre enero y octubre el déficit reconocido por la Intervención General de la Administración Central es de 37.000 millones. Un 10% superior al de 2012 y un 15% superior al que usted heredó del Gobierno anterior. La deuda pública va a acabar el año próxima a un billón de euros, 100.000 millones por encima de 2012.

La prima de riesgo no ha bajado fruto de sus reformas. La bajada ha sido generalizada en los países periféricos europeos y el país donde más ha caído es en Grecia. La banca española ha financiado la mitad del aumento de la deuda pública, mientras los inversores extranjeros sólo el 15%. Pero estos mismos inversores extranjeros han vendido bonos, acciones y préstamos a empresas y bancos españoles por más de 30.000 millones.

Las exportaciones no van bien. Tuvieron dos meses excepcionalmente buenos la pasada primavera pero desde entonces se han frenado en seco. Nuestra competitividad no ha mejorado desde 2011. La bajada de salarios y el aumento de la productividad por la masiva destrucción de empleo ha sido compensado por la intensa apreciación del euro contra el dólar y contra las divisas de países emergentes.

La reforma bancaria no ha funcionado. Le recomiendo que vaya a cualquier bar y pregunte a pequeños empresarios y familias por la situación del crédito. Qué garantías les exigen y a qué tipo les prestan. Comprobará que las condiciones son peores que antes del rescate bancario de la Troika.

Retrasar el ajuste fiscal nos ha permitido salir de la recesión, pero no compensa los efectos devastadores sobre el empleo y la deuda pública de su ajuste de 2012. EE UU ha demostrado que hay vida después de una crisis de deuda. Pero hace falta un buen diagnóstico y una política adecuada. Tras su discurso es evidente que tiene un error de diagnóstico y eso complica significativamente la salida de la crisis.

Necesitamos crecer mucho más, depreciar el tipo de cambio, provocar inflación moderada, aumentar la inversión, incrementar la recaudación fiscal y reestructurar deudas de familias y empresas para estabilizar la restricción de crédito. A la vez habrá que resolver la tragedia griega, portuguesa, chipriota, eslovena, irlandesa, etcétera. Si su política económica y la europea no cambian radicalmente, despediremos 2014 con menos población, menos crédito, más deuda y más pobreza

Quedo a su entera disposición y le deseo que la fuerza le acompañe.
José Carlos Díez es economista.
Fuente: El País.