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viernes, 2 de diciembre de 2016

Fidel Castro, estela duradera

Durante los años de la postguerra europea, al final de la década de los 40, leía a Albert Camus y pasé luego algunos períodos de tiempo en París donde viví la perplejidad y expectación de los jóvenes que veían su futuro lleno de pasado.
Más tarde, como Rector de la Universidad de Granada (1968–1972) sentí una gran curiosidad por conocer quién era y qué representaba el Comandante Castro que, con el Che Guevara, suscitaba tanta admiración en aquellas generaciones que, no exentas de razón como se ha visto después, se resistían a dejarse ahormar por los poderes post-bélicos (¡tan “bélicos”!).

También contribuía a mi creciente interés por conocer más sobre este tema el hecho de que la España franquista fuera la única vía de acceso a la “isla aislada”: Madrid-La Habana. Me di cuenta ya entonces —y tuve ocasión de conocerlo más de cerca en la época de la glasnost y la perestroika— de la enorme influencia de Fidel Castro en una América Latina sometida, para la que los cubanos representaban el sueño de liberación. En efecto, Cuba fue el único país latinoamericano que no sufrió el inmenso y culposo “Plan Cóndor”, iniciado en 1975, que sustituyó por dictadores y juntas militares a los poderes establecidos y asesinó a mansalva… No se debería reflexionar sobre el castrismo sin tener en cuenta la trágica realidad de dependencia y sumisión vivida en aquellos países.

Cuando se habla del incumplimiento por parte de Fidel de los Derechos Humanos, del desmedido tiempo en el poder y la ausencia de pautas democráticas, pienso en el lupanar que era la isla con Fulgencio Batista… en la reverencia que profesan los “mercados” a países en los que el poder es sucesorio por decisión atípica y no expresa la voluntad popular ni se respetan los derechos humanos más elementales. Produce bochorno pensar que cuando se va a negociar con China se elimina antes la Ley de Justicia Universal y cuando las conversaciones se tienen con Arabia Saudita se excluyen de la agenda los Derechos Humanos y, en particular, los de la mujer…En la actualidad, en las últimas etapas de la deriva de un sistema que cambió los valores éticos por los bursátiles y a las Naciones Unidas por grupos plutocráticos (G6, G7, G8, G20), contemplamos estupefactos como tiene lugar el acoso y derribo de países-alternativa tan importantes como Argentina y Brasil, a través de auténticos golpes de Estado debidamente “disfrazados”.

En los años 1978-81 en que desempeñé el cargo de Director General Adjunto de la Unesco, tuve ocasión de apreciar la rápida acción solidaria que Cuba llevaba a cabo. Pienso especialmente en la caída de Somoza en el mes de julio de 1979. Llamé al Presidente Adolfo Suárez, de quien era Consejero en aquel momento, y le dije que sería bueno enviar rápidamente a unos cuantos maestros y maestras para contribuir a la normalización educativa de Nicaragua. A los tres días centenares de docentes cubanos llegaban, provistos de tiendas de campaña, con las manos tendidas. Y lo mismo puede decirse de Haití, con urgente y eficiente asistencia humanitaria y médica… y en muchos lugares de África.

Ya entonces puede apreciar el desarrollo comparativo de la educación en Cuba: frente a intolerables porcentajes de analfabetismo en la mayoría de los países de América Latina, Cuba estaba en la vanguardia. Y en la atención sanitaria e investigación biomédica ocupaba también el primer lugar.

He oído voces también muy críticas sobre las ejecuciones y pena de muerte practicadas durante el castrismo. Como Presidente de la Comisión Internacional contra esta cruel e intolerable acción del Estado, me uno a esta crítica… pero atemperada por la decisión que adoptó en 2003: a partir de entonces, Fidel no sólo dejó de ordenar y aceptar ejecuciones si no que eliminó los “corredores de la muerte”. En Estados Unidos, en cambio, todavía hoy 34 Estados, la gran mayoría de ellos con gobiernos del partido republicano, siguen siendo retencionistas y manteniendo el horror de los “corredores” durante muchos años.

En lo que respecta a su homofobia, se trata de otro error sin duda… que siguen manteniendo en España no pocas personas por motivos ideológicos o religiosos y, desde luego, en muchos países a los que, por intereses cortoplacistas, no censuramos. Hablando de fobias y racismos, la realidad europea y la perspectiva norteamericana son espantosas y merecen una tajante reprobación de todos los ciudadanos.

He sido testigo del extraordinario afecto que tenían por Fidel Castro los pueblos latinoamericanos. Recuerdo que en 1991 se celebró en Guadalajara el “ensayo” del V Centenario del “Encuentro” Iberoamericano. Como Director General de la Unesco había procurado, junto con el profesor Urquidi, evitar reacciones adversas de las riquísimas culturas originarias, invitándolas a todas ellas a participar en la Cumbre. El Rey Don Juan Carlos y el Presidente Felipe González se sintieron especialmente confortados por la ensordecedora exclamación “¡Fidel, Fidel, Fidel!” que se escuchó en todo el trayecto de las autoridades hacia el Ayuntamiento. Al aparecer en la balconada —yo estaba al lado de la única mujer, Violeta Chamorro, Presidenta de Nicaragua— la muchedumbre sólo repetía enfervorizada “¡Fidel, Fidel!”. Ni un piropo a la dama, ni un agravio o desagravio a los otros mandatarios.

Pasaron los años y en octubre de 1995 se celebró la Cumbre en Bariloche, Argentina. Yo no había acudido desde Barcelona, 1992. Pero me llamó Enrique Iglesias diciéndome que era sobre educación y no podría faltar. Viajé a Buenos Aires desde donde, de madrugada, seguí a Bariloche con el Secretario General de las Naciones Unidas a la sazón, Boutros Boutros Ghali. Al aproximarnos al hotel, rodeado de una gran multitud, el adorable Boutros me dijo emocionado: “Federico, es alentador ver la consideración y aprecio que tiene la gente hacia las Naciones Unidas”. Sus sentimientos se vieron seriamente contrariados cuando, al llegar y abrir las ventanillas sólo se escuchó: “¡Fidel, Fidel!”…

En el mes de marzo del mismo año de 1995, Fidel Castro viajó a París y visitó oficialmente la sede de la Unesco, para seguir luego hacia la Cumbre de Desarrollo Social —la primera reunión sobre desarrollo “social” que se celebraba en 50 años— que tenía lugar en Copenhague. En los registros de la Organización consta que nunca se acumuló tanto público y expectación, dentro del recinto y en sus entornos.

Me he entrevistado (siempre a altas horas de la noche) con el Comandante en varias ocasiones. En privado, hay que decirlo, también escuchaba. Coincidíamos en muchas cuestiones y discrepábamos también en muchas otras. Una madrugada, discutimos hasta el punto en que me dijo: “Estás cansado. Prefiero no seguir esta conversación”. Regresé al hotel… y cuando estaba desayunando se presentó sonriente comentando: “Yo estaba más cansado que tú. Discúlpame”. Y me acompañó hasta la misma puerta del avión.

Recuerdo vivamente las veces que coincidí con Gabriel García Márquez, visitando antes la Escuela de Cinematografía… y con Oswaldo Guayasamín, “el pintor de Iberoamérica”… y con Eusebio Leal, Alfredo Guevara, Armando Hart, Héctor Hernández Pardo, Abel Prieto….

Otra faceta que debo destacar del Comandante Fidel Castro es la facilitación de los Procesos de Paz. Para reiniciar el de Guatemala en 1992, conté, como había sucedido antes con el Presidente Vinicio Cerezo, que restableció la democracia en su país, con la intermediación del Comandante y cinco guerrilleros, presididos por Rodrigo Asturias, hijo del premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias, acudieron a la primera reunión que programé en los Montes de Heredia, en Costa Rica.

Este mismo año de 2016, asistí a finales de enero en La Habana a una reunión con las FARC, que habían ya alcanzado acuerdos muy importantes con el gobierno del Presidente José Manuel Santos, siempre con la recatada acción de los noruegos a quienes todos debemos especial gratitud por el qué y el cómo proceden en estos casos…

Fidel Castro protagonista del siglo XX. Todos dejamos de ser. Algunos, como él, siguen siendo leyenda. La historia hará un día balance y lo juzgará. Es totalmente improcedente juzgarlo ahora. Y, sobre todo, arrogarse la potestad de “absolverlo” o no… Se ha escrito que “su muerte despeja el camino hacia la democracia”. Es muy deseable… pero ¿hacia qué democracia? ¿Hacia la de Trump? ¿Hacia la de los “mercados” que han tenido la desfachatez de designar, en Grecia, cuna de la democracia, a un gobierno sin elecciones, sin urnas? Nos hallamos en plena revolución digital. Por primera vez en la historia, los seres humanos saben progresivamente lo que acontece a escala planetaria y pueden expresar libremente sus puntos e vista. Pero, sobre todo, la mujer -“piedra angular” de la nueva era según el Presidente Nelson Mandela- adquiere con cierta rapidez el papel crucial que le corresponde en la toma de decisiones.

A 200 millas de los EEUU, Cuba es David frente a Goliat. Fidel Castro nunca se hincó y se convirtió en un referente mundial de la resistencia.

Fidel Castro ha muerto pero sus ideas permanecen. Ahora es preciso seguir lo que debe seguirse, aún a contraviento. Y modificar con tino aquello que debe modificarse. Porque, aunque los aferrados a la inercia no quieran reconocerlo, se está iniciando una nueva era en la que serán “Nosotros, los pueblos…” -como tan lúcidamente establece la Carta de las Naciones Unidas- quienes tomarán en sus manos las riendas del destino común… y, con las lecciones, entre otras, del castrismo y del neoliberalismo, releer la Constitución de la Unesco y la Carta de la Tierra, y la Declaración de los Derechos Humanos y la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea… para proceder, con audacia, firmeza y rigor a inventar el por-venir que, por fortuna, está por-hacer. Y hacerlo con urgencia, porque podemos alcanzar puntos de no retorno, lo que constituiría un pecado intergeneracional inadmisible.

Sigamos, como hizo Fidel en muchos casos, a José Martí que, dirigiéndose a los jóvenes, les dijo: “La solución no está en imitar sino en crear”.

Federico Mayor Zaragoza. Presidente de la Fundación Cultura de Paz y ex Director General de la UNESCO (1987-1999)

Fuente:
http://blogs.publico.es/otrasmiradas/7324/fidel-castro-estela-duradera/

miércoles, 5 de febrero de 2014

Derecho a decir “sí”, derecho -y con frecuencia deber- a decir “no”

Asentir o disentir, expresándose libremente, sin cortapisas.

Sólo en los últimos años, ¡Si se hubiera dicho no cuando el dúo Reagan-Thatcher preconizó la sustitución de los “principios democráticos” -tan bien establecidos en la Constitución de la UNESCO desde 1945- por las leyes del mercado, y las Naciones Unidas por los grupos plutocráticos, G7. G8… G20!

¡Si se hubiera dicho no en un auténtico clamor popular, a la invasión de Irak! ¡Si se hubiera dicho no a una unión monetaria en Europa sin una previa unión económica y política!

¡Si se hubiera dicho no aquel día aciago del 10 de mayo de 2010 en el que el “gran dominio” impuso sus pautas de total dependencia económica!

¡Si se hubiera dicho no a los recortes en sanidad, educación, ciencia y justicia!

¡Si se hubiera dicho no a la retrógrada LOMCE! Si se hubiera dicho no a la increíble reducción progresiva de la “memoria histórica”, dejando sin esclarecer tantos hechos, dejando tantas heridas abiertas!
etc, etc, etc.

Hasta hace poco, la mayoría de la ciudadanía no podía expresarse. Permanecía silenciosa por silenciada. Ahora, no. Ahora, la tecnología digital permite de forma progresiva a muchos decir lo que desean decir. Y la voz del pueblo puede ser, será muy pronto, la expresión del poder ciudadano, esencial en una democracia genuina.

Comprendo que haya numerosas personas que se abstengan de manifestar su opinión por los nocivos resultados que para ellas y los suyos podrían derivarse. Pero animo a todos los demás a que unan su voz o su grito -”siempre nos quedará la palabra”, dijo Blas Infante- para manifestar, siempre sin violencia, lo que consideran que no debe ser aceptado en un contexto de libertades públicas. No es tolerable que cada día se inviertan en gastos militares y armas más de 3.000 millones de dólares cuando mueren de hambre decenas y decenas de personas; y no es tolerable que 2.000 millones de seres humanos vivan por debajo del umbral de la pobreza; y no es tolerable que, con total olvido de nuestros compromisos intergeracionales, dejemos que la habitabilidad de la Tierra se degrade; y es intolerable que 85 personas tengan una fortuna equivalente a la de de 3.500 millones de personas, la mitad de la Humanidad… Y no es tolerable, hoy mismo, que veamos cómo se pretende “recortar” el alcance de la justicia a escala mundial, cuando España estaba en la vanguardia…

Digamos no. O digamos sí cuando creamos que debemos asentir. Pero siendo dueños de nuestro destino. En otro caso, mereceríamos la terrible frase de Albert Camus que recuerdo con frecuencia: “Los despreciaba porque pudiendo tanto se atrevían a tan poco”.
http://federicomayor.blogspot.com.es/

Federico Mayor Zaragoza – Comité de Apoyo de ATTAC España

miércoles, 22 de mayo de 2013

Federico Mayor Zaragoza llama a “la objeción de conciencia” frente a la LOMCE.

Cuarenta y cinco organizaciones se reúnen en Madrid para leer un manifiesto en contra de la reforma educativa de José Ignacio Wert

Ayer se reunieron en la Universidad Complutense de Madrid más de 45 organizaciones –entre promotores, colaboradores y adhesiones- para la lectura de un manifiesto contra la ley de educación LOMCE. El evento estuvo presidido por Federico Mayor Zaragoza, exdirector general de la UNESCO, quien hizo un llamamiento a la “objeción de conciencia” de una ley que, según señalan los promotores del evento, es antidemocrática y segregadora. Por Marta Lorenzo.

La plataforma Stop Ley Wert reunió en el Paraninfo de la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid a más de 45 organizaciones –entre promotores, colaboradores y adhesiones- para la lectura de un manifiesto contra la ley de educación LOMCE.

El pasado 21 de septiembre, el Consejo de Ministros aprobaba el anteproyecto de esta ley de reforma educativa, a la que se oponen frontalmente numerosos colectivos de ciudadanos y organizaciones, que la consideran una ley antidemocrática y segregadora.

Ya a finales de septiembre, la asociación Ciudadan@s por la Educación Pública, uno de los promotores del acto celebrado ayer en la Complutense, denunciaba el carácter profundamente antidemocrático de esta ley, tanto en su proceso de elaboración (realizado a espaldas de la comunidad educativa, de los grupos sociales y políticos, y de las Comunidades Autónomas), como en la organización de los centros docentes, que pasarán a tener direcciones nombradas a dedo por la Administración, que por tanto tendrá poderes absolutos en la gestión de los mismos.

El acto de ayer estuvo presidido por Federico Mayor Zaragoza que, entre otros cargos, ha sido director General de la Unesco entre 1987 y 1999 o Vicepresidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Desde 2000 preside la Fundación para una Cultura de Paz y en 2005 fue designado copresidente del Grupo de Alto Nivel para la Alianza de Civilizaciones.

En su intervención, Mayor Zaragoza hizo un llamamiento a la “objeción de conciencia a la nueva ley de educación”, LOMCE, a la que calificó como una “ley de rodillo”. Además, señaló que “en virtud de la democracia genuina hay que negarse a la imposición".

Mayor Zaragoza calificó asimismo como "censura" al hecho de que informes como el de la OECD y el de Pisa, que son instituciones económicas orientadas a competidores, califiquen el rendimiento académico.


Manifiesto “Paremos la Ley Wert”

El anteproyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) que nos ha presentado recientemente el Gobierno supone un grave atentado al modelo de educación pública que tan laboriosamente se ha ido construyendo en nuestro país, ya que, entre otros aspectos:

- Vulnera la igualdad de oportunidades

- Excluye al alumnado con mayores dificultades de aprendizaje

- Permite o promueve la separación por sexos, creencias y procedencia

- Atenta contra la profesionalidad de profesoras y profesores

- Desatiende las necesidades de las personas y nos somete al dictado de empresas y banqueros

- No garantiza la educación de una ciudadanía, sino de trabajadoras y trabajadores

- Suprime la democracia participativa

- Ignora las diferencias autonómicas y vulnera sus competencias

- Desprecia los principios y criterios que han permitido avanzar en educación en nuestro país

La comunidad educativa, los ciudadanos y ciudadanas, exigimos la retirada del anteproyecto de la LOMCE, y reclamamos la elaboración de una ley que nazca del diálogo y el acuerdo de todas las partes implicadas, ya que solo así podrá gozar de garantías de estabilidad, tal y como sucede en otros países de nuestro entorno, y cumplir la función social que debe tener la educación.
Fuente: http://www.tendencias21.net/Federico-Mayor-Zaragoza-llama-a-la-objecion-de-conciencia-frente-a-la-LOMCE_a14538.html
Más en El País aquí.
La Iglesia gana la reforma educativa y la nota de religión puntuará para la selectividad -es decir para acceder a la Universidad- y obtener beca.

Ver otro vídeo aquí.
La LOMCE e IU, aquí.

Aquí 12 razones del catedrático Jurjo Torres Santomé Uni. de la Coruña: 19 de mayo de 2013 11:22
12 razones para decir NO a la LOMCE

Una ley sin justificación. No se acompaña de análisis rigurosos acerca del sistema educativo vigente; de sus puntos fuertes y débiles y, por tanto del porqué de las medidas que sería más conveniente proponer a debate para mejorarlo.

Una ley partidista. Se da por sentado que se comparten los prejuicios que el PP tiene acerca de lo que acontece en las aulas y, por tanto son estos los que guían las medidas que se pretenden imponer con rango de Ley. Se trata de educar exclusivamente según las concepciones ideológicas del PP.

Una ley muy conservadora. Se sustituye el ideal de educar ciudadanas y ciudadanos por el de mano de obra para el mercado laboral. Lo que explica que, entre otras cosas, se elimine la educación para la ciudadanía y se sustituya por un adoctrinamiento en el que “se eliminan del currículum todos los temas conflictivos”, según expresión del propio José Ignacio Wert, o sea, se impide una educación reflexiva y crítica.

Una ley neoliberal, destinada a mercantilizar aún más el sistema educativo y a reorientar los objetivos de la educación para ponerlos al servicio de las reglas del mercado neoliberal. Numerosas medidas que contempla la ley tienen como finalidad encubierta promover mayores cotas de privatización del sistema educativo. Es también una ley que trata de justificar los recortes económicos con los que el PP viene castigando al sistema educativo: recorte en la partida destinada a becas, a la par que endurece los requisitos que debe cumplir cada estudiante para acceder a una beca; recortes en las plantilllas de profesorado, en los recursos destinados a los centros;incremento de las ratio profesorado - alumnado, ...

Una ley cínica, con un discurso que trata de desviar las miradas y culpar al sistema educativo de males que son consecuencia de un mundo empresarial ineficiente y de unos mercados financieros corruptos. No es justo que el texto del anteproyecto de LOMCE comience con un párrafo tan mercantilista, asumiendo como prioridad de la educación la promoción de la competitividad de la economía y el nivel de prosperidad de un país. Obsesionando a los centros educativos con una educación para “competir con éxito en la arena internacional” (pág. 1).¿Dónde están los datos que digan que hay empresas que tuvieron que cerrar o no abrirse porque no encontraban aquí personal con la suficiente cualificación profesional? Por el contrario estamos a la cabeza de Europa en cuanto a jóvenes trabajando con sobrecualificación.

Una ley clasista. Se refuerza la segregación por clase social y etnia a partir de los catorce años, al rebajar la comprehensividad a los 14 años de edad, al igual que la LEG de 1970. Segregadora también por estimular a los centros a especializarse curricularmente (centros bilingües, de excelencia, ...); por no asegurar la etapa 0-3 de Educación Infantil como educadora, convirtiéndola en asistencial. Es clasista, pues se recurre a un peligroso concepto de “talento”, intentando culpar a la genética del clasismo y racismo que caracteriza a nuestra sociedad; ignorando que los intereses, capacidades y destrezas humanas son el resultado del contexto y de las condiciones en el que las personas vivimos. Es, por tanto, una ley destinada a expulsar del sistema al alumnado de los grupos sociales más desfavorecidos, cuyos “talentos” se les hará ver que no son los adecuados y pertinentes.

Una ley sexista, al permitir colegios segregados por sexo, aduciendo una declaración de la UNESCO de 1960 e ignorando convenciones posteriores aprobadas por la ONU y sentencias del tribunal constitucional.

Una ley recentralizadora, pues se recortan fuertemente las competencias de las Comunidades Autónomas. Una característica que subraya también el ideario absolutamente centralista del Partido Popular.
Seguir aquí.
Jurjo Torres Santomé. Catedrático de Didáctica y Organización Escolar (Universidad de A Coruña) y socio de Ciudadan@s por la Educación Pública.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Inventar el futuro

Debemos firmar una Declaración Universal de la Democracia para legar un mundo sin miedos ni guerras.

 Hay momentos, muy pocos, en los que, de pronto, el cambio es posible. Durante siglos, los seres humanos han vivido atemorizados y obedientes al poder absoluto de unos cuantos hombres. Durante siglos, la ley del más fuerte: “si quieres la paz, prepara la guerra”. Historia ensangrentada, donde la paz es tan solo una pausa, donde la creatividad humana es simple destello. Siglos y siglos de silencio, de sumisión. Siglos y siglos al cabo de los cuales las asimetrías sociales y la pobreza extrema predominan en una Tierra que también, con influencia de la actividad humana, se deteriora.

 Y siglos más recientes con predominio de unos imperios a escala global.

 Décadas cercanas en las que, por fin, se “escucha” al pueblo y se acepta que de él emane todo poder… que sigue siendo masculino en su inmensa mayoría, y sigue basado en la fuerza, un poder que “cuenta” a los ciudadanos en los comicios electorales, pero después no los toma en cuenta permanentemente, que en esto consiste la democracia.

 Si contemplamos hoy el mundo en su conjunto veremos, con loables excepciones, que seguimos siendo súbditos, que los mecanismos que asegurarían una participación real no funcionan, no son atendidos… Los últimos estertores del capitalismo están produciendo, en la debacle ética de Occidente, no solo desgarros sociales muy graves y que va a ser difícil recomponer, sino también deslocalizaciones productivas donde la gente sigue sometida y trabaja en condiciones insoportables.

 Vivimos pendientes en Occidente y, sobre todo en Europa, de las fluctuaciones de los valores bursátiles (los morales ya no existen) y de las primas de riesgo, al mismo tiempo que quienes controlan los pozos de petróleo y la mayoría de los medios de comunicación procuran que nuestro fanatismo deportivo y nuestros sentimientos de afiliación vayan supliendo cualquier otro sentimiento y reacción, y se desdibujen los auténticos grandes desafíos como los que afectan al medio ambiente, a la salud, etc. Contemplamos impasibles como los “mercados” llegan a la desfachatez increíble de nombrar gobiernos en la propia cuna de la democracia, Grecia, y en Italia. Y no pasa nada. Vemos como el Banco Central Europeo obedece a los intereses de un solo país sobre 27… y no pasa nada.

 Dejamos que el poder se halle en muy pocas manos y que sean ellos quienes, en último término, decidan… Y la gente, los pueblos, en medio de un despliegue mediático inverosímil, siguen distraídos, indiferentes, desapegados del acontecer político y sus protagonistas —¡a los que “suspenden” en todas las encuestas!— interesados tan solo en los más goleadores, en los “detalles” de las noticias más espectaculares,… Más en El País. (FEDERICO MAYOR ZARAGOZA 21 AGO 2012)

sábado, 17 de marzo de 2012

La urgencia del multilateralismo democrático

Hay que refundar las instituciones de gobernanza global y evitar que en ellas haya derecho de veto
En este mismo periódico, (El País) el 29 de febrero, un editorial se titulaba así: Siria, sin solución. El régimen de El Asad acentúa la represión ante una comunidad internacional impotente. Ante la complejidad del conflicto —problemas intrarreligiosos incluidos— y la inoperancia de los "occidentales" la Liga Árabe y la ONU han designado al ex secretario general Kofi Annan como enviado especial a Siria. Pero la eficacia de esta excelente designación queda limitada por carecer de la indispensable unanimidad, ya que Rusia y China no confían en el potencial resultado de desbancar a El Asad en favor de un variopinto Ejército Libre.
Sí, lo más inmediato es abordar eficazmente la cruenta situación siria. Sería necesario, como ya he indicado en algunas ocasiones, convocar una reunión extraordinaria y urgente de la Asamblea General de las Naciones Unidas para designar unánimemente a un representante como único interlocutor para detener, con la autoridad que le conferiría ser portavoz del mundo entero, la inmensa sangría y adoptar las medidas subsiguientes para la normalización de la situación, con un sistema de auténticas libertades públicas.
Y lo mismo para cuestiones de similar naturaleza y emergencia, tales como Somalia, Irán, Libia…
De forma similar, todas las instituciones multilaterales eliminarían —como la unanimidad en el caso de la Unión Europea— las prácticas antidemocráticas.
El multilateralismo es especialmente apremiante, porque la globalización ha favorecido exclusivamente al 20% de la humanidad, a los que vivimos en el barrio próspero de la aldea global. El 80% restante, en un gradiente progresivo de precariedades, vive en condiciones tan desfavorables que —no me canso de repetirlo, porque constituye un auténtico problema de conciencia— más de 60.000 personas mueren diariamente de hambre, en un genocidio de desamparo y olvido. El G-6, G-7, G-8, … los grupos plutocráticos que el neoliberalismo puso en práctica en los años 80, al tiempo que marginaba al sistema de Naciones Unidas, han resultado, como era de esperar, un fracaso cuyo impacto todavía desconocemos en su totalidad.
En 1998, se inició el G-20 para hacer frente a la crisis asiática, reduciéndose a un foro de ministros de economía. Reformado, aparece de la mano del presidente George Bush en noviembre de 2008, ya elegido el Presidente Barack Obama, para remediar el naufragio de grandes instituciones financieras de los Estados Unidos. Lo que ha quedado claro desde entonces es que el G-20 carece no solo de representatividad —únicamente agrupa a países ricos— sino que ha resultado completamente incompetente en la regulación de las finanzas y en la eliminación de los paraísos fiscales, ambas acciones prometidas solemnemente cuando se solicitaban colosales cifras de rescate para los bancos en zozobra. El FMI, el Foro de Estabilidad Financiera, el Comité de Seguridad Bancaria de Basilea… rinden cuentas al G-20, según se decidió en la Cumbre de Pittsburgh. Carente de un secretariado permanente y de las estructuras necesarias y sometido, de hecho, al servicio de los países más poderosos, el G-20 no ha podido superar con éxito los grandes desafíos que enfrentaba...
Está claro que la situación actual requiere una rápida clarificación conceptual y estructural. Sería ahora oportuno proclamar una Declaración Universal de la Democracia, único contexto en el que podrían ponerse plenamente en práctica los Derechos Humanos
Solo de esta manera podrán realizarse las grandes transiciones pendientes: de una economía de especulación, deslocalización y guerra a una economía de desarrollo global sostenible. De una cultura de imposición, dominio y violencia, a una cultura de encuentro, diálogo, conciliación, alianza y paz. Federico Mayor Zaragoza es presidente de la Fundación Cultura de Paz, en El País.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Debacle ético global y el papel de Europa

En la década de los ochenta se aceptó sustituir los principios democráticos por las leyes mercantiles. Ahora, el poder se aleja de Occidente y las batallas que hay que ganar no son económicas sino, sobre todo, políticas
... producción, inyección de fondos, escalonamiento en el tiempo de la formalización del déficit acumulado… La crisis financiera ha dado paso a la crisis de la deuda soberana. El euro no puede competir con el dólar o el yuan porque ambas monedas —como sucede con la libra en el seno de la Unión Europea— pueden “fabricarse” a voluntad. Y se cumple la paradoja de que China es el único país que puede ofrecer abundante liquidez.
El poder se aleja de Occidente. Para corregir las presentes tendencias, Richard Youngs, en su libro sobre el declive de Europa propone una “UE más abierta, internacionalista y universal en sus valores”. Y añade: “Es urgente poner en práctica políticas adecuadas para enderezar las presentes tendencias en cinco áreas: multilateralismo, seguridad, identidad, valores democráticos y economía”. Las batallas que hay que apresurarse a ganar no son económicas sino, sobre todo, políticas. Como resultado de la crisis, el G-20 ha desplazado al G-8… que ha intentado, sin éxito, llevar las riendas de la economía mundial, con un claro predominio europeo, ahora diluido.
Europa puede hoy dar al mundo el mensaje de los grandes referentes de la acción política
Sucede que con frecuencia analizamos las consecuencias, pero no las causas: la ambición hegemónica representada sobre todo por el presidente Ronald Reagan y la primera ministra Margaret Thatcher en los años ochenta; la sustitución de los valores democráticos por el mercado; la gobernación plutocrática; la corrupción; las burbujas… En Europa nos hemos quedado en CEE, en una comunidad económica asimétrica y sin pautas de interacción y equilibrio. La Unión Europea no puede ser solo un título sino una realidad. Con carácter de urgencia. Y, para ello, el pluralismo y la diversidad que son la riqueza cultural y creadora de Europa, deben aunarse alrededor de unos valores éticos comúnmente aceptados, que constituyen la inmensa fuerza potencial de Europa. Es imperativo ser Unión Europea. A estos efectos, debe federarse y aceptar, como corresponde a una estructuración política de esta índole, una serie de directrices inherentes a la Unión: en política exterior, en política de seguridad, en política fiscal y económica, en ordenamiento jurídico, en prioridades básicas (salud, medio ambiente…). Este “compromiso federal” exigiría, entre otras cosas, que los representantes en el Parlamento Europeo fueran votados en unos comicios en los que la participación mínima fuera del 51%. Lo que sucede hoy con la representatividad de muchos de los miembros del Parlamento es un auténtico escándalo y una afrenta a la “democracia”.
Concretamente:
— Reducción de los medios destinados a armamento y gastos militares, con una política europea de seguridad que evite la obligación de adquirir artefactos propios de guerra pretéritas y permitir a Europa ser un gran interlocutor de Estados Unidos, Rusia y China, especialmente, no solo para evitar conflictos sino para luchar contra el terrorismo y el crimen organizado.
— Promover alianzas internacionales y contribuir a la refundación de un Sistema de Naciones Unidas adaptado a la gobernación mundial, dotado de los recursos personales, financieros y técnicos adecuados. La inclusión de la Organización Mundial del Comercio y de las instituciones de Bretton Woods a las nuevas Naciones Unidas permitiría recuperar las funciones que exigen coordinación global (catástrofes naturales o provocadas; medio ambiente; respeto al derecho internacional, evitando la actual impunidad…). La modernización del multilateralismo implica incorporar representantes de la sociedad civil a la Asamblea General y demás órganos, y disponer —sin veto pero con votación ponderada— de dos Consejos de Seguridad adicionales: Consejo de Seguridad Socioeconómico y Consejo de Seguridad Medioambiental.
— Regulación de los flujos financieros a escala mundial, con inmediata desaparición de los paraísos fiscales, máximo exponente de la insolidaridad social a escala local y colectiva.
— Financiación económica y fiscal, con emisión de eurobonos y avales, evitando asimetrías y comportamientos indebidos en el seno de la Unión.
— Fuentes de financiación alternativa dedicadas sobre todo a la cooperación internacional, lucha contra la pobreza y en favor de la igualdad, ayuda al desarrollo y a la innovación.
— Educación, que forme a ciudadanos “libres y responsables”.
— Adoptar políticas de educación ciudadana y atención sanitaria cuando así se requiera, de tal modo que el consumo de alcohol, tabaco y drogas, dependa de la responsabilidad ciudadana, sin limitar el acceso por el precio, que estimula el tráfico ilegal y carece de efecto disuasorio alguno.
— Políticas de integración y respeto a la igual dignidad ciudadana. Es precisamente en tiempos de crisis cuando no debe abdicarse de los valores éticos esenciales.
— Energías renovables y fomento de la agricultura, pero disminuyendo los subsidios agrícolas tradicionales que llegan a ser ocho o 10 veces superiores a lo invertido en I+D+i.
— Observatorio de evaluación y calificación económica, de gran rigor.
— Relocalización ponderada de la economía productiva.
— Evitar la evasión fiscal y la economía sumergida…
Corresponde a Europa el gran papel de restablecer las referencias éticas universales de la acción política, a través de los derechos humanos, y procurar el establecimiento de democracias firmes y eficaces en todo el mundo, no como un “modelo occidental” sino como “principios” aceptados a escala planetaria. Una Declaración Universal de la Democracia, podría ser ahora —como lo fue la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948— especialmente oportuna. Cito de nuevo a Youngs: “Debilitar el apoyo europeo a los derechos humanos y la democracia es una de las dimensiones más desalentadoras de la deriva de Europa”. El Consejo de Europa y la Unión Interparlamentaria podrían aportar los esfuerzos ya realizados a este respecto, para que en muy poco tiempo fuera posible disponer de un texto que orientara los rumbos de la gobernación mundial y liberara a los políticos del acoso actual de los mercados.
Los problemas globales que afecten al destino común requieren soluciones basadas en principios globales.
Un aspecto a destacar, muy positivo, porque representa, por fin, la capacidad de expresión popular y dejar de ser espectadores pasando a ser ciudadanos participativos, es el de las movilizaciones a favor de sistemas plurales, con una mayor contribución popular a la toma de decisiones, gracias a lo moderna tecnología de la información y la comunicación. Hay que escuchar su voz.
Europa puede hoy, ahora, puesta en pie, dar al mundo en su conjunto —tan necesitado de horizontes y asideros éticos— el mensaje de los grandes referentes de la acción política.
Es tiempo de alzarse. (Fuente: Federico Mayor Zaragoza)

jueves, 10 de febrero de 2011

Manifiesto 2010: Por un mundo habitable para todos

Un nuevo Consenso
Federico Mayor, Martí Olivella y Roberto Savio
La historia nos juzgará severamente si no somos capaces de dar respuesta a los retos y oportunidades que la crisis global nos plantea. En vez de financiar con 50.000 millones de dólares la reducción de la pobreza, pactada como uno de los Objetivos del Milenio, el consenso gobernante ha dedicado 50 veces más para salvar a los bancos especuladores que "son demasiado grandes para dejarlos caer", contradiciendo su propia doctrina neoliberal de que el mercado se autoregula y que los gobiernos no deben intervenir. Los "rescatadores" empobrecidos se ven ahora acosados por las instituciones financieras que, a través de agencias de calificación de dudosa objetividad, llevan la especulación al máximo. Está clara la necesidad de elaborar un nuevo consenso que sustituya al fracasado Consenso de Washington, principal causante de la crisis múltiple (financiera, medioambiental, política, democrática, ética) que vivimos.
En vez de regular el sistema financiero, eliminar los paraísos fiscales e iniciar un proceso de desarme propio de una nueva estrategia de defensa, se sigue permitiendo una economía de especulación y guerra (4,000 millones de dólares al día en armas y en gastos militares al tiempo que mueren de hambre 70,000 personas). Es una situación éticamente inadmisible.
Después de las "burbujas" de las TIC en 1993 y de la inmobiliaria en 2007, ahora resulta que, a pesar de haber "rescatado" con el dinero de todos a las instituciones financieras, éstas no sólo no conceden créditos sino que continúan especulando y acosando a los mismos poderes públicos que les han tendido la mano.
La crisis provocada por el actual consenso -por su acción, pos su omisión o por su complicidad- ha incrementado todavía el número de seres humanos que pasan hambre. Somos cómplices del "homicidio involuntario" de quienes por inanición y por vivir en condiciones humanamente inadmisibles, forman el "caldo de cultivo" del que surgen flujos de emigrantes desesperados que tratan de llegar, a riesgo de la propia vida, a las costas de la abundancia o, en otros casos, recurren a la violencia armada contra la violencia estructural que sufren.
La civilización del carbono está muy arraigada y corremos el riesgo de continuar viviendo por encima de nuestras posibilidades, despilfarrando la energía del sol acumulada hace millones de años en forma de carburantes fósiles (carbón, gas, petróleo). Los mismos países que cambiaron los principios democráticos por las leyes del mercado y las Naciones Unidas por grupos de las naciones más ricas y poderosas de la Tierra (G7, G8,...), continúan pensando que los beneficios de las empresas transnacionales son más importantes que la vida de la actual población empobrecida o de las generaciones venideras. Desoyendo reiteradas advertencias, no emprenden acción alguna para un cambio de cultura de la energía (reducción, eficiencia, renovables, etc.) ni para moderar el cambio climático que acecha a la supervivencia de todos, ricos y pobres.
El actual consenso ha conducido a una gravísima situación, en la que el 20% de la población consume y acumula el 80% de la riqueza mientras que el 80% malvive, en un gradiente que alcanza situaciones límite, con el 20% de los recursos.
En el Consenso de Washington, siete grandes consorcios multimedia controlan la producción cultural, publicitaria e informativa del mundo, influyendo en las percepciones, emociones, visiones, deseos y decisiones de la ciudadanía, de tal forma que adoptan pautas de consumo y comportamientos que no reflejan las propias reflexiones sino los "modelos" uniformizantes recibidos.
Ha sido este consenso, incuestionable y hegemónico, el que durante las últimas décadas ha producido o agravado la crisis global -financiera, económica, energética, ambiental, alimentaria, democrática, ética -que padecemos. El consenso gobernante se originó en universidades y grupos de analistas muy conservadores, en altos círculos del poder público y privado, y se difundió en los medios de comunicación controlados por unas cuantas empresas, tomando forma en el llamado "Consenso de Washington", que recoge el conjunto de políticas y estrategias preconizadas por instituciones de la capital norteamericana (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Departamento del Tesoro, Reserva Federal, etc.) dirigidos y asesorados por (ex) directivos de los grandes bancos y especuladores de Wall Street.
Es, pues, evidente, que el Consenso de Washington, que ha orientado las políticas que nos han llevado a la crisis global con sus funestas consecuencias para la ciudadanía y para el medioambiente, no puede continuar dirigiendo nuestro destino ni orientando el mundo. Hay que crear un nuevo consenso sobre los valores democráticos y reglas de juego políticas, económicas, financieras, mediáticas, etc. adecuadas a un mundo libre y finito. Pero este nuevo consenso no puede provenir de los que han generado o se esfuerzan en mantener el actual a toda costa.
El nuevo consenso debe realizarse con nuevos actores: con quienes han advertido que no íbamos por el buen camino, con quienes han propuesto alternativas, con quienes viven los efectos más destructores de la globalización neo-liberal, guiados principalmente por intereses a corto plazo. Unas pocas personas elaboraron el Consenso de Washington, en su inmensa mayoría hombres del Norte, gobernantes, empresarios y financieros.
El nuevo consenso debe ser elaborado por actores muy diversos: hombres y mujeres de todas las regiones del mundo, procedentes de diferentes sectores de la sociedad civil, que garanticen distintas formas de pensar pero que busquen el interés común, que proporcionen elementos para orientar las políticas públicas hacia un planeta habitable para todas las personas. Es difícil, pero no imposible: "Ningún desafío se halla fuera del alcance de la capacidad creadora de la especie humana", proclamó el Presidente John Fitzgerald Kennedy en 1963, pocos meses antes de ser asesinado.
Ya no es momento de más estudios y análisis: es momento de concertar una acción urgente. Un grupo de Organizaciones con un Consejo Asesor Internacional de 15 hombres y 15 mujeres de todos los continentes, ha empezado un proceso para intentar crear un consenso sobre alternativas concretas al consenso "globalizador" basado en el mercado. Aprovechando las posibilidades de comunicación y deliberación que ofrece el ciberespacio, invita a 300 personas , mitad hombres y mitad mujeres. Las personas participantes en el "núcleo" del nuevo consenso serán proporcionales a la población de cada región del mundo (180 de Asia, 46 de África, 42 de América y sólo 32 de Europa y 2 de Oceanía) y pertenecerán a diferentes sectores sociales como movimientos, asociaciones, ONGs, sindicatos, sector económico, financiero, comunidad cultural y científica, universidades, Foros Sociales, ex responsables de gobiernos y de organizaciones internacionales...
Con un conocimiento riguroso de la realidad -para su transformación profunda- estos primeros participantes están aportando soluciones para hacer frente a los grandes poderes actuales a escala mundial: militar, energético, económico y mediático (el "gran dominio"). Algunas de las soluciones propuestas en aspectos clave son:
1) en el militar: el desarme nuclear y en la adaptación tecnológica de la defensa a la naturaleza de los conflictos presentes, disminuyendo de forma sucesiva la imposición de armamento propio de confrontaciones pretéritas;
2) en el energético: reducción del consumo de carburantes fósiles con producción de gases de efecto invernadero, particularmente CO2, sustituyéndolo -especialmente en el consumo urbano- por fuentes renovables de energía (solares, eólica, geotérmica, ciclo "virtuosos" del metano, etc.);
3) en el económico: transición desde una economía basada en la especulación, la deslocalización productiva y la guerra a una economía de desarrollo global sostenible, con regulación de los mercados y eliminación de los paraísos fiscales, al tiempo que se promueve un mejor abastecimiento de alimentos por agricultura, acuicultura y biotecnología, así como la recogida, gestión y producción de agua;
4) en el mediático: asegurar la independencia de expresión y el acceso a información veraz combatiendo la concentración de medios de comunicación en muy pocas manos, por los graves riesgos de uniformización cultural ciudadana, especialmente por la desmesurada industria del entretenimiento.
Junto a estas medidas, se propone una auténtica refundación, según establezca un gran pacto global, de un Sistema de Naciones Unidas fuerte, dotado de los medios personales, técnicos y financieros necesarios, de tal modo que desaparezca el actual sistema plutocrático y se fortalezca un sistema multilateral, que siga el diseño del Presidente Franklin Delano Roosevelt; una estructura que permita una acción bien coordinada y rápida en el caso de catástrofes naturales, disponiendo de los artificios tecnológicos adecuados y el personal preparado para hacer frente a terremotos, inundaciones, incendios....; que promocione financiaciones alternativas, en especial las procedentes de las transacciones electrónicas, cuyo estudio de factibilidad ha demostrado su plena procedencia; una vez comprobado que su coste no tiene el menor efecto disuasorio en el consumo, que se consiga la "normalización" del precio de las drogas, con el fin de procurar eliminar en breve plazo la desestabilización producida por la violencia, así como los desgarros sociales que el narcotráfico representa...
En resumen, los participantes están presentando propuestas para decidir cómo abordar adecuadamente cinco grandes cuestiones: partiendo del mundo que queremos (sistema de valores), que nos ubiquen en el mundo finito que tenemos (sistema ecológico), para ver cómo queremos organizarnos (sistema político), cómo queremos administrarnos (en lo económico) y cómo queremos comunicarnos (sistema comunicativo). Estas propuestas, enviadas por correo electrónico, serán analizadas, clasificadas y traducidas en inglés, castellano, francés, árabe y chino y serán sometidas, finalmente, a deliberación en una plataforma informática, de tal modo que se pueda conocer el grado de acuerdo alcanzado.
El 31 de enero de 2011 se habrá elaborado un borrador de Declaración, que será presentado al Foro Social Mundial que tendrá lugar en Dakar a partir del 6 de febrero de 2011 y posteriormente se aprobará, por Internet, el nuevo Consenso de Barcelona.
La versión 1.0 del "Consenso de Barcelona" orientará a los diferentes sectores y países sobre cómo sustituir el actual Consenso de Washington por un nuevo consenso que permita, en pocos años, ir forjando un mundo habitable y pacífico para todos. Será el primer fruto de una naciente comunidad intercultural e intersectorial, que considera que ha llegado el momento de una gran movilización cívica a escala planetaria. Deberá ampliarse y fortalecerse para ir avanzando en consensos de valores, de reglas de juego políticas, económicas, comunicativas, ecológicas... que aseguren una cobertura sostenible de las necesidades humanas básicas de toda la población mundial en un mundo finito. El proceso se halla abierto, por ello, a las aportaciones de la sociedad civil mundial. Esperamos que el Consenso de Barcelona, contribuya a articular los nuevos puntos de referencia que el mundo necesita.
Federico Mayor, Presidente de la Fundación Cultura de Paz, Martí Olivella, Director de Nova - Centro de Innovación Social , Roberto Savio, Presidente emérito de IPS y publisher de Othernews
Notas:
[i] Alliance for Freedom and Dignity (Barcelona, España), Ubuntu - Fòrum Mundial de Xarxes de la Societat Civil (Barcelona, España), IDHC - Institut de Drets Humans de Catalunya (Barcelona, España), Fundació Alfons Comín (Barcelona, España), Centre d'Estudis sobre Moviments Socials, UPF (Barcelona, España), Illacrua (Barcelona, España), Fundació Cultura de Pau (Madrid, España), Patrir - Peace Action, Training and Research Institute of Romania (Cluj, Romania), CRID - Centre de Recherche et d'Information pour le Developpement (París, Francia), Association européenne pour la défense des Droits de l'Homme (Brusselas, Bélgica), ALOP - Asociación Latinoamericana de Orgs. de Promoción al Desarrollo (Ciudad de México, México), IBASE - Instituto Brasileiro de Análises Sociais e Econômicas (Rio de Janeiro, Brasil), CAD - Coalition des Alternatives Africaines Dette et Developpement (Bamako, Mali), Palestinian Medical Relief Society (Ramallah, Palestina) y CETRI - Centre Tricontinental (Lovain-la-Neuve, Bélgica).
[ii] Adolfo Pérez Esquivel (Argentina), Ahmed Rahmani (Francia - Marruecos), Aminata Touré Barry (Mali), Anwarul Chowdhury (Bangladesh), Ana Esther Ceceña (México), Aung San Suu Kyi (Birmania), Boaventura de Sousa Santos (Portugal), Cândido Grzybowski (Brasil), Cynthia McKinney (EE UU), Fatma Alloo (Tanzania), Federico Mayor Zaragoza (España), François Houtart (Bélgica), Gertrude Mongella (Tanzania), Hazel Henderson (EE UU), Ibrahim Coulibaly (Mali), Ioanna Kuçuradi (Turquía), Lau Kin Chi (China), Luisa Morgantini (Italia), Mustafa Barghoutti (Palestina), Pan Guang (China), Pierre Beaudet (Canadá), Ruth Bamela Engo-Tjega (Camerún), P. V. Rajagopal (Índia), Samir Amin (Egipto - Senegal), Shirin Ebadi (Irán), Sultan Bakarat (Reino Unido - Jordania), Susan George (EE UU - Francia), Vandana Shiva (Índia), Virginia Vargas (Perú), Walden Bello (Filipinas).
[iii] El proceso está abierto a la contribución de todas las personas y organizaciones que compartan el Manifiesto 2010: por un mundo habitable para todos. Son bienvenidas las propuestas de candidaturas al grupo de las 300 personas participantes, pero la organización sólo puede invitar aquellas personas que permitan ir manteniendo los equilibrios de género, de procedencia geocultural y de conocimientos temáticos propios del proyecto.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Incorregibles: mayor privatización, menos Estado…

Pero cuando, por exceso de codicia y falta de regulación, llegan momentos de zozobra -como en noviembre de 2008- es el Estado el que, con fondos públicos, debe correr a socorrerles… para que, luego, ya “revividos” acosen a los empobrecidos “rescatadores”, reduciendo la política a los designios del mercado.
El “mercado” -los catalanes sabemos algo de esto- no existe. Existen los mercaderes, buenos, regulares y malos. A los buenos hay que ayudarles, a los regulares hay que facilitarles que mejoren y a los malos, cuando concurren maniobras indebidas y transgresiones, hay que juzgarlos severamente. Admiro a los empresarios y he repetido, como científico, que es preciso “aprender a emprender”, ya que el conocimiento debe ser aplicado para el progreso y el bienestar.
Pero considero, al mismo tiempo, que los servicios públicos deben tener siempre el 51% como mínimo asegurado por el Estado (agua, sanidad, educación…).
Han hecho pasar progresivamente los buenos negocios a manos privadas (lo que significa, en muchos casos, a multinacionales), mientras que los malos negocios no apetecidos por el “mercado” siguen perteneciendo al Estado hasta que, eventualmente, se convierten en buenos negocios (como ha sucedido, por ejemplo, con RENFE).
Lo mismo ocurre con los servicios sanitarios y educativos, que sólo deberían ser lucrativos de forma muy limitada y bien regulada. De hecho, en su mayor parte, por fortuna, la seguridad social y la atención médica son gratuitas (aunque sería bueno que los beneficiarios supieran lo que representan las prestaciones que reciben). Y lo mismo sucede con la educación, pilar esencial del mundo distinto que anhelamos (también sería bueno que los padres y, más tarde en la Educación Superior los estudiantes, conocieran el importe de los servicios educativos).
En resumen: los ciudadanos deben ser conscientes de la realidad que viven, deben comparar libremente y tener su propio criterio, para así ser capaces de juzgar de forma apropiada, incluso en medio de la algarabía que los circunda y distrae… y los cantos de sirena.
Cantos que, en poco tiempo, como ha sucedido en el Reino Unido se traduce en matrículas muchos más costosas, por ejemplo. Los “globalizadores” deberían reconocer sus errores y ante una actitud ciudadana muy severa con ellos, por las múltiples crisis a las que nos han conducido, rectificar.
Pero no lo hacen. No lo harán. Son incorregibles.
La Fuerza de la Palabra. Federico Mayor Zaragoza - Comité de Apoyo de Attac España.

martes, 13 de julio de 2010

¿El mundo tiene arreglo? Federico Mayor Zaragoza.



1) Si se consolida la democracia y los políticos llevan las riendas en lugar de ceder a la presión de las instituciones financieras, sustituyendo una economía basada en la especulación por otra basada en el conocimiento.

2) Si se disminuyen las inversiones en armas y gastos militares y se destinan más fondos al desarrollo global sostenible, aumentando considerablemente el número de personas que se beneficien del progreso.

3) Si se termina enérgicamente con los paraísos fiscales y se ponen en práctica, de una vez, los mecanismos de financiación alternativos como las tasas sobre transacciones electrónicas.

4) Si se termina, también de una vez, con los grupúsculos plutocráticos del G-7, G-8, G-20... impuestos por los "globalizadores" y las Naciones Unidas se refuerzan y dotan de los medios para cumplir sus misiones de seguridad territorial a escala mundial; de hacer respetar el Derecho Internacional; de incluir a la Organización Mundial del Comercio y hacer que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional cumplan sus misiones fundacionales; de interponer rápidamente los cascos azules, en lugar de ser testigos impasibles de genocidios y violaciones masivas de los derechos humanos; si se coordinan las acciones de los cascos rojos, especialmente preparados para reducir el impacto de catástrofes naturales o provocadas...

5) Si se adopta la decisión de que, de la noche a la mañana, las drogas no valgan nada, hallándose disponibles en todas partes y a precios módicos, como sucede con el alcohol y el tabaco. Esta "legalización" iría acompañada, como procede, de una campaña de disuasión en todos los medios de comunicación, docentes, etc. y del tratamiento de los adictos, para su recuperación, clínicamente.

6) Si en todo el mundo los ciudadanos, conscientes del poder que les confiere la participación no presencial, deciden dejar de ser receptores resignados y pasan a la acción.

El mundo tiene arreglo. Pero no será el G-20 de la "solución Bush" el que resolverá los problemas del mundo. Ni "rescatando" a banqueros irresponsables con dinero público. Ni deslocalizando la producción por "codicia añadida". Ni invirtiendo miles de millones en artefactos de defensa y seguridad propios de confrontaciones pretéritas. Ni permitiendo que el mercado siga prevaleciendo sobre la justicia social. Ni permitiendo el bochorno de los paraísos fiscales. Ni manteniendo a la gente distraída y obcecada en los nuevos circos reales y virtuales del siglo XXI. Ni con fórmulas de ayer se resolverán los retos de hoy y de mañana.

Será con imaginación. Será inventando el futuro.

Será aplicando soluciones preconizadas por gente fiable: "En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento" (Albert Einstein).

Y otra: "Todo cambio es posible... Ningún desafío se halla fuera del alcance de la creatividad humana" (John F. Kennedy).

José Monleón, en su excelente ensayo sobre "Crisis, cultura y democracia" cita a Amin Maalouf cuando escribe: "La Humanidad está haciendo frente a peligros previamente desconocidos, que requieren soluciones globales previamente desconocidas".

El por-venir está por-hacer. Un mundo nuevo a la altura de la dignidad humana podría, por fin, construirse en los albores del siglo XXI.

Ver el blog de FMZ.