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viernes, 29 de julio de 2016

¿Eres suficientemente inteligente para trabajar en Google? Así consiguieron trabajar en Google, y no sabían nada de tecnología. La única sede de la tecnológica en España, ubicada en Madrid, cuenta con 200 empleados. La media de edad es de 32 años.

Las preguntas extrañas en los procesos de selección de Google no son un mito. Calcular cuántas pelotas de ping pong caben en el interior de un autobús de dos plantas era hasta hace unos años una de las pruebas de lógica que el candidato debía resolver in situ frente a su entrevistador. El objetivo era analizar su habilidad para salir airoso de un problema desconocido. El tema suscitó tal interés que en 2012 el autor estadounidense William Poundstone publicó el best seller Are you Smart enough to work at Google? (en español, ¿eres suficientemente inteligente para trabajar en Google?), una guía en la que desglosaba algunos de los retos de lógica más frecuentes planteados por la tecnológica en sus entrevistas.

En abril de 2015 el máximo responsable de recursos humanos de Google, Laszlo Bock, lanzó Work Rules, un libro en el que aseguraba que ese tipo de preguntas no servían para predecir el comportamiento de los candidatos en sus futuros puestos de trabajo. En su lugar, la compañía emplearía otros métodos avalados por investigaciones para tratar de detectar las posibles reacciones de los entrevistados ante situaciones reales.

Hoy, esa prueba, conocida como General Cognitive Ability, sigue siendo parte del proceso, pero ahora está más enfocada a la realidad del mundo de los negocios, explica Javier Martín, director de recursos humanos de Google España. Preguntar cuántos aviones sobrevuelan el cielo de Madrid en hora punta es una de las opciones. “No se busca una respuesta exacta, sino ver cómo piensa y razona el candidato y su capacidad para identificar las variables. En el caso de los aviones, puede hacer referencia al número de compañías aéreas que operan en el país o a las conexiones del aeropuerto de Barajas”, apunta Martín.

Quienes se plantean incorporarse a Google, tienen que saber que no hace falta ser un experto en tecnología. "Hay muchos graduados que no se presentan a los procesos de selección por ideas preconcebidas que no son ciertas. No contratamos solo a ingenieros informáticos ni a frikis de la tecnología", añade el director de recursos humanos. Cada año la tecnológica recibe a escala internacional una media de 2,5 millones de inscripciones a sus ofertas de empleo.

(1)Imprescindible es tener un buen dominio de inglés, de hecho la primera entrevista es telefónica y en ese idioma. (2)“Una de nuestras normas es que la nacionalidad del entrevistador debe ser distinta a la del candidato”, señala Martín. Los 200 empleados de la sede de Google en España, que abrió sus puertas en 2005 en la planta 26 del rascacielos Torre Picasso en Madrid, realizan más del 50% de sus comunicaciones diarias en inglés.

En Google no se entra enviando el currículum y llamando insistentemente a sus oficinas. (3)Solo se puede optar a las vacantes que oferta la compañía en la web Google Careers, en la que se pueden hacer búsquedas personalizadas y filtrar por ciudad o departamento.

Además de las famosas instalaciones con salas provistas de hamacas para el descanso, futbolines y comida gratuita en cualquier momento del día, en Google se pueden realizar estancias de tres meses en cualquiera de sus 70 sedes internacionales, localizadas en 40 países, o pedir el traslado. En 2015, el 10% de la plantilla de España optó por esa opción. "Incentivamos a los empleados a que cada dos años cambien de rol y para ello les formamos constantemente. Cada trabajador recibe al menos 10 horas de cursos al mes. Avanzan al ritmo de la tecnología", asegura Martín.

El perfil de cuatro trabajadores españoles de la sede de Madrid demuestra que se puede acceder con una licenciatura de letras o sin apenas conocimientos de tecnología. Estas son sus historias.

Fran Ruiz (49 años), director de relaciones internacionales.
Nunca pensé que lo conseguiría; soy de letras puras.
El 24 de agosto de 2006, la portada de The Economist le hizo replantearse su carrera. El tema de apertura Who killed the newspaper (en español, quién mató al periódico) vaticinaba el fin del periodismo impreso en 2043. Tras más de 19 años como periodista en varios medios nacionales, Fran Ruiz decidió ampliar su perfil profesional. Dos años más tarde, se matriculó en un curso de economía y gestión de empresas de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, de tres meses de duración. Pidió permiso a su periódico, en ese momento la Gaceta de los Negocios, y la empresa se hizo cargo del coste de matrícula, unos 4.500 dólares, y le mantuvo el sueldo durante la estancia.

Ese viaje cambió su rumbo. Le fichó una consultora italiana de relaciones internacionales para su sede de Madrid y un año y medio después fue seleccionado por Google. "Pasé siete entrevistas y en ninguna de ellas me hicieron preguntas raras. Se centraron en analizar mi capacidad de resolución de problemas y de liderazgo", cuenta. No se esperaba de él que tuviese nociones básicas de programación ni que supiese cómo gestionar los productos de la compañía.

"Hay que creer en uno mismo y ponerse las pilas con los idiomas, eso es lo más importante", recalca Ruiz, que acaba de cumplir seis años en Google, durante los que ha realizado estancias temporales en las sedes de California, Londres, Dublín y París. "En esta empresa te avalúan cada seis meses en función de los objetivos que alcanzas, son muy exigentes pero se preocupan mucho de tu crecimiento profesional".

Miquel Trías (32 años), analista.
No lo había intentado antes porque no soy graduado en Informática
"La escala temporal en Google es totalmente diferente a la de otras empresas. Cada seis meses hay cambios y tu ritmo de aprendizaje es brutal". Miquel Trías, que se incorporó a la tecnológica hace tres años, es graduado en Física y el primer estudiante de doctorado de ondas gravitacionales en España. "Google siempre había sido el top, pero no lo había intentado antes porque pensaba que solo entraban informáticos".

Tras finalizar el doctorado, cursó un máster en dirección de empresas. "Me di cuenta de las pocas posibilidades que brinda España para la carrera investigadora y tomé otro camino", explica.

De las entrevistas en Google recuerda que no se centraron en sus conocimientos específicos, sino en su capacidad resolutiva. "Durante los cinco años de carrera aprendí a enfrentarme a problemas complicados y a diseñar soluciones creativas. De eso va la física y eso fue lo que valoraron". En la sede de España la mayoría de empleados se dedica a la parte de estrategia de negocio digital, y Miquel ya tiene la vista en Estados Unidos, donde se concentran la mayoría de departamentos de innovación. "En un par de años me gustaría sumarme al equipo de inteligencia artificial".

Anaïs Pérez (32 años), directora de comunicación.
No tenía experiencia en el campo tecnológico
A Anaïs Pérez la seleccionaron para unas prácticas en el departamento de comunicación de Google apenas unos años después de su graduación. Era 2007 y habían pasado dos años desde la apertura de la sede de la tecnológica en Madrid. "No tenía experiencia en el campo tecnológico, pero buscaban a alguien que entendiese cómo funcionan los medios tradicionales y que supiese crear contenidos noticiables".

Tras licenciarse en Periodismo por la Universidad Carlos III, realizó prácticas en Telecinco y la Cadena Ser y dio el saltó a México gracias a una beca del Banco Santander. Se incorporó durante un año a un periódico local de Tehuacán. "Mi principal reto cuando llegué a Google era traducir un lenguaje y unos conceptos ininteligibles para los periodistas". Siete años y medio después, fue nombrada directora de comunicación.

Durante la carrera, Anaïs mejoró su inglés con dos estancias de tres meses en Irlanda y Londres. "Cuando entras en Google el ritmo de aprendizaje del inglés se multiplica y en pocos meses eres perfectamente capaz de comunicar cualquier asunto".

Carmen García (32 años), manager de cuentas estratégicas
Tenía que reinventarme y encajé en Google.
El perfil de Carmen García destaca por su experiencia internacional. Graduada en Ingeniería Industrial por ICAI, cursó un MBA en la India y trabajó durante más de un año en la banca en Nueva York. "Por cuestiones personales regresé a Madrid y decidí intentarlo en Google".

Carmen cree que la seleccionaron por su experiencia en el campo de los negocios y por su espíritu de reinvención. En su currículum también constaba un año y medio de trabajo en una startup y casi dos años en la consultora Deloitte. "En la carrera de ingeniería falta formación en negocio, es la carencia de casi todos los ingenieros", opina. A diferencia del resto de empresas en las que ha trabajado, cree que en Google se fomenta el cambio de rol y la puesta en marcha de nuevas ideas sin miedo al fracaso. "Te permiten arriesgar. Su filosofía es la de probar y medir los resultados. Es muy difícil caer en la monotonía o aburrirse".

http://economia.elpais.com/economia/2016/03/30/actualidad/1459348179_025212.html?rel=mas

sábado, 14 de febrero de 2015

"Todo es un número" Pitágoras

Números arábigos
A pesar del nombre, los números arábigos fueron inventados en India en el siglo V. Se les dice "arábigos" porque los europeos los conocieron gracias a los comerciantes árabes de África del Norte en la Edad Media. Los matemáticos árabes los llaman "números hindúes".
El concepto del cero también se originó en India, en el siglo IX, pero el sistema de numeración decimal es un invento árabe del mismo siglo.
Al nuevo sistema le tomó al menos medio milenio establecerse.
En el siglo XI todavía había al menos tres tipos distintos de aritmética en el mundo árabe.

Las formas que usamos para los números hoy en día datan del siglo XIII, provienen de Marruecos y no son los mismos que los que se usan en el árabe moderno.
Del 1 al 9 son similares, pero el número arábigo que parece como un 0 aplastado es el 5, y el cero es un punto. Con el colapso gradual del Imperio Romano en 1453 vino más confusión, pues los números romanos empezaron a ser conocidos como "los números germanos".
La llegada de la imprenta en el siglo XV le dio un impulso al nuevo sistema de numeración "arábigo", pero la numeración romana se siguió usando al en paralelo hasta el siglo XVII.
A la numeración romana a menudo se le considera difícil de manejar e inapropiada para hacer cálculos pero hay algoritmos en los que se usa para matemáticas complejas.
Curiosamente, al sumar y restar, los números romanos son un poco más fáciles que los arábigos: la suma de 100+200=300 implica aprender el significado de cuatro símbolos arbitrarios, mientras que la misma suma en romanos (C+CC=CCC) involucra sólo uno y parece más intuitiva.

Números traviesos
La BBC alguna vez le pidió a sus lectores que contaran cuáles eran sus números favoritos y llegaron curiosas respuestas. A Dai Ichi de EE.UU., por ejemplo, le gustan las cosas raras y por ello su favorito es el número 2, que es el único número primo par.
El favorito de David, de Wolverhampton, es 11.235.813... ¿por qué? Porque es una secuencia de números Fabonacci, es decir, números sucesivos que son la suma de los dos que les preceden, por lo que son inolvidables.
Para el próximo hay que concentrarse un poco, pero es divertido: el favorito de John, de Yorkshire, es 142.857 porque si lo multiplicas
x 2 = 285.714;
x 6 = 857.142;
x 4 = 571,428;
x 5 = 714.285...
¿Notaste que el número fue rotando? ¡Ahora multiplícalo por 7!
A Victoria, de Oxford, le gusta el 12.407 por ser el número "no interesante" más pequeño, es decir, uno que no aparece en la Enciclopedia electrónica de secuencias de números enteros. Eso crea una paradoja pues al ser el número más pequeño que no es interesante, automáticamente se vuelve interesante.
Aunque el 26 parece un número aburrido e insignificante, al inglés Rupert le gusta pues es el único número que está entre un cuadrado perfecto (5x5=25) y un cubo perfecto (3x3x3=27).

Números extremadamente grandes
Un 1 seguido de 100 ceros se llama un "gúgol". La palabra fue acuñada en 1938 por un niño de 8 años de edad: Milton Sirotta, sobrino del matemático estadounidense Edward Kasner.
Un gúgolplex es un 1 seguido por un gúgol de ceros... o más ceros que la cantidad de átomos que hay en el Universo. Estos números realmente sólo se usan para mostrar la diferencia entre los números grandes y el infinito, que no es un número grande sino un concepto matemático.

Muchos ceros
El nombre del motor de búsqueda Google fue adoptado después de que un asistente chequeó si ya alguien se había apropiado de "gúgol" (en inglés googol) como dominio de internet. Accidentalmente, la escribieron mal y quedó "google".
Y quedándonos con Google, si uno busca 'GIMPS', el primer resultado que aparece es Great Internet Mersenne Prime Search o la Gran búsqueda de números primos de Mersenne por internet, un proyecto colaborativo cuyo fin es encontrar números primos enormes valiéndose del poder de muchos computadores.

Los números primos altos son útiles para cifrar data; en 1994 Roger Schlafly patentó dos números primos muy grandes, los cuales son usados como parte de un método criptográfico.

La Fundación de Fronteras Electrónicas le dará US$200.000 a la primera persona que encuentre un número primo con al menos 1.000.000.000 dígitos.

"Cuando estés enfadado, cuenta hasta cuatro; cuando estés muy furioso, suelta unas groserías"
Mark Twain
Fuente: BBC. http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2015/01/150108_qi_numeros_finde_dv

viernes, 7 de febrero de 2014

Una línea del tiempo para dominar la información. Google presenta una herramienta que permite consultar cronológicamente noticias, fotos, discursos, revistas o 'blogs'

Uno de los problemas de Internet es la ausencia de orden entre un maremágnum de contenidos. Google ha dado un paso más en su intención de facilitar el acceso a las decenas de miles de fuentes de información que maneja con Google News Timeline, una herramienta que permite visualizar en una línea de tiempo noticias, imágenes, discursos, revistas y otros contenidos referidos a un asunto concreto.
La herramienta, en realidad, no es más que una nueva forma gráfica de visualizar de una tacada los contenidos que Google ya ofrece por distintas vías. Timeline permite desde ahora mismo buscar cualquier contenido en la base de datos de Google News, incluyendo fotografías, titulares, citas, vídeos, así como ediciones antiguas procedentes de su archivo histórico.
Fuente: El País.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Niños Prodigios de la informática: Quin Etnyre, el niño de 13 años que enseña en el MIT y Google ficha a Nikos Adam, un niño griego de 12 años para su equipo de programadores



 Quin Etnyre
En los últimos tres años, Quin Etnyre, de 13 años, aprendió a programar aparatos electrónicos y creó su propia empresa.
Recientemente, empezó a impartir clases a estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), uno de los centros educativos y desarrollo tecnológico más prestigiosos del mundo.
Quin da clases de Arduino, un sistema de minicomputadoras que se combinan con un software de código abierto, muy fácil de programar, ideado para que personas sin avanzados conocimientos de ingeniería puedan diseñar todo tipo de aparatos.
Uno de sus objetivos es revolucionar la educación y defiende la introducción en las escuelas de métodos que ayuden a los niños a aprender programación electrónica.

"Un don especial"
Sus padres, que no tienen ninguna formación en ingeniería, cuentan que desde muy pequeño Quin demostró tener un don especial.
Según su madre, desde el principio se dio cuenta de que su hijo tenía habilidades para la ingeniería, porque le encantaba alinear todo tipo de cosas y hacer puzzles. Con tan sólo tres años ya resolvía problemas matemáticos.
Gracias a los módulos de Arduino, Quin ha ingeniado todo tipo de aparatos, desde un robot limpiador a una gorra llamada "gas cap", un invento que tiene más que ver con algo que le suele interesar a un niño de su edad: los pedos.
Lo que hizo Quin es incorporar un sensor de metano en un pequeño dispositivo capaz de conectarse por vía inalámbrica a una gorra llena de luces.
El dispositivo se mete en el bolsillo y cuando el que lo porta se tira un gas, los sensores de metano lo detectan y emiten una señal a la gorra que hace que las luces se enciendan. A mayor concentración de metano mayor intensidad tienen las luces.

Tecnología interactiva
Quin Etnyre enseña a adultos a utilizar la plataforma Arduino.
Hace un año Quin fundó su primera empresa, Qtechknow, dedicada a distribuir equipos de soldadura para principiantes y placas de interfaz para usuarios intermedios.
También ofrece un equipo completo para aprender a programar en la plataforma Arduino.
Gracias a su pasión por Arduino, ahora se dedica a enseñar a otros niños, así como a adultos en clases como las del Club MIT.
En cinco años, Quin quiere cursar su carrera en el MIT para algún día convertirse en un educador y en un ingeniero electrónico.
Fuente: BBC

Google contrata al niño griego de 12 años Nikos Adam quien trabajará en el diseño de una nueva red social, un servidor para juegos y seguridad con Google.

Nikos Adam da una entrevista, en una foto subida a una red social por la cuenta de la Feria Internacional de Tesalónica.

El gigante informático Google ha fichado a un niño griego de 12 años para incorporarlo a su equipo de programadores, donde trabajará en el diseño de una nueva red social, un servidor para juegos en red y un sistema de seguridad. Nikos Adam, que este año ha empezado la educación secundaria, fue descubierto por Google durante la Feria Internacional de Salónica, cuando realizó una brillante exposición sobre ataques cibernéticos.

Tras comprobar los conocimientos de programación del chico, que ya ha creado dos aplicaciones informáticas, Google habló con sus padres para incorporarlo a su plantilla. Ahora Adam desarrolla diferentes programas para Google, entre ellos la web Tech is Social, una nueva red social.

"Será lanzada en enero de 2014 y será en griego. Funcionará de modo parecido a Facebook", ha afirmado este miércoles el niño durante una entrevista en el canal Skaï. Además, ha explicado que Tech is Social dará mucha importancia a la seguridad de las comunicaciones.

Otro de los programas que prepara Adam es un sistema de seguridad contra ataques de denegación de servicio (DoS attack) y en una plataforma que permitirá jugar a juegos en red sin necesidad de disponer de un servidor propio.
Fuente: El País.

domingo, 29 de enero de 2012

Qué sabe Google sobre mí y cómo puedo hacer que se le olvide

El martes 24 de enero Google anunció un controvertido cambio en su política de privacidad, por el que la gran mayoría de sus servicios pasan a estar integrados en una misma normativa. Con motivo del Día de la Protección de Datos en Europa, nos preguntamos hasta dónde llega el conocimiento que Google tiene de nosotros, qué recuerda y cómo podemos hacer que deje de hacerlo. Para ello nos ponemos en la piel de un usuario medio de los servicios de la compañía.

Andrés es un usuario medio de los servicios de Google. Bueno, tal vez está algo sobreexpuesto en relación con la mayoría de nosotros, pero seguro que nos identificamos con una buena parte de las cosas que Andrés hace cada día.
Nuestro conejillo de indias tiene un ordenador portátil (que utiliza a modo de sobremesa), una 'tablet' y un 'smartphone', ambos de última generación y con Android como sistema operativo. Su navegador favorito es Chrome.

Como casi todos nosotros, hace años que Andrés abrió una cuenta de Google. Al principio sólo pensaba utilizar el correo electrónico de GMail (le parecía más serio que tener una dirección en Hotmail), pero con el tiempo descubrió otras muchas aplicaciones. Y ahora se pregunta hasta qué punto Google está enterado de todo lo que hace.

Por la publicidad que le muestran los bloques de AdWords en numerosas páginas web, ya se ha dado cuenta de que no es precisamente poco. Se mete en las 'Preferencias de Anuncios' de su cuenta de Google, pincha en "eliminar y editar" y descubre las categorías en las que se encuentra etiquetado: aficiones, edad, género...

Esta información se encuentra almacenada en su propio ordenador (en una 'cookie') y a ella acceden los anuncios contextuales repartidos por media 'world wide web'.

De acuerdo con esto, Google piensa que es un varón de unos 25 años al que le gusta la tecnología, el cine y los deportes. No va mal encaminado. Pero así, a simple vista, no da la impresión de que la información en manos de la compañía sea tanta y de carácter tan reservado como dicen. Sospecha en voz alta: "Seguro que esto no es ni la mitad de lo que Google sabe sobre mí".

Poco después se entera de que es posible llegar fácilmente al fondo del asunto, con sólo seguir un puñado de enlaces. Y entonces toma una decisión: va a hacer caso a los consejos de la Agencia de Protección de Datos y a tomarse en serio su privacidad de ahora en adelante.
En su 'Dashboard', Andrés comprueba la cantidad de sitios a los que, a lo largo del tiempo, ha dado permiso para acceder a su cuenta de Google: Facebook, LinkedIn, About.me... Lo que no sabía es que existe la opción de revocar esos permisos, por si se arrepiente de haberlos otorgado, e incluso la posibilidad de crear una contraseña específica para el acceso desde cada uno de ellos. Es lo que se llama la "verificación en dos pasos".

Cuando se puso de moda, Andrés se abrió un perfil en la red social Google+ , donde publica sus fotos, vídeos, enlaces... Ahora es consciente de que ha puesto parte de su día a día (sus fotos, sus vídeos, sus círculos de amistades...) en manos de Google, y de que el grueso de ello está accesible para cualquiera con una conexión a internet.

Afortunadamente, existe otra función de Google que es desconocida para muchos (Andrés era uno de ellos hasta hace poco), y que permite modular la información sobre uno mismo que los demás pueden ver en internet. Gracias a "Me on the Web", nuestro amigo ha creado una alerta que le avisa cada vez que su información personal se hace pública en la Red. Después puede pinchar aquí y pedirle al buscador que haga desaparecer sus huellas.

Desde que sabe hacer todo esto, Andrés cuida mucho más su identidad  digital. Puede controlar al detalle, a través de su 'Profile' lo que la gente puede saber de él a través de Google. Pero todavía le preocupa lo que la propia Google puede estar averiguando sin que se dé cuenta.

Lo siguiente que revisa es su perfil y sus bitácoras en Blogger. Allí creó dos blogs: 'El rincón de Andrés', donde cuenta sus pequeñas aventuras cotidianas, y un segundo blog sobre cine y series de televisión. Con esto empiezan a perfilarse sus gustos y, además, se suma una gran cantidad de detalles sobre su vida a todos esos que antes había aprendido a controlar.

Pero abrir un blog personal es lo que tiene, y no le puede echar la culpa a Google de lo que él decida publicar. La política de privacidad   es clara y, desde luego, parece claro que sus datos personales no se filtran a no ser que él mismo se vaya de la lengua en lo que escribe.

Además, Andrés utiliza Calendars para acordarse de las fechas importantes, de los eventos a los que piensa acudir y de las citas con sus amigos y familiares. En las bases de datos de Google, piensa Andrés, ya no solo está lo que ha hecho cada día, sino también lo que tiene pensado hacer en los días futuros. "Incluso mi lista de cosas pendientes en Tasks ".

A través de las huellas que va dejando en Google News (y de las búsquedas que, todavía, de vez en cuando realiza) también saben en Mountain View lo que Andrés lee. Por los 'feeds' que almacena en Google Reader conocen a la perfección los temas que le interesan y dónde se conecta para acceder a información sobre ellos. Y gracias a Youtube pueden descubrir también el tipo de vídeos que le emocionan, le hacen reír o le sirven para estar al día.

Por si fuera poco, en Google Docs están algunos de sus documentos más reveladores. Su currículum (donde aparecen completos sus datos de contacto), sus trabajos de cuando iba a la universidad, las tablas estadísticas de su pequeña 'start-up' innovadora, las diapositivas con la idea revolucionaria que piensa presentar en la reunión con un inversor potente.

Todo esto es privado. Sólo él (y las personas con que elija compartirlo) tienen acceso. Pero se encuentra almacenado en los servidores de Google y el buscador se reserva el derecho a facilitar el acceso a estos datos a terceros en ciertos supuestos, tal como se especifica en el apartado "Qué datos personales compartimos" de su nueva Política de Privacidad.

Nada más leerlo, sorprendido por la cantidad de cosas que no sabía sobre la forma en que se utilizan sus datos, se conecta a GTalk para contárselo a su mejor amigo. El contenido de su chat quedará almacenado en los servidores de Google, a no ser que especifique lo contrario  y marque la conversación como privada.

Y todo esto sin que Andrés hubiera pensado todavía en su teléfono móvil...

Como Andrés utiliza las aplicaciones de GMail, Blogger, Reader y Google+ la empresa ya hacía tiempo que tenía su número de teléfono, asociado a muchos de estos servicios cuando se usa el servicio SMS. No obstante, el hecho de tener un móvil con Android ha desnudado otros aspectos de su personalidad que él creía ocultos a los ojos del gigante.

Para empezar, Andrés se encuentra constantemente localizado . Google revisa su ubicación, gracias a la conexión móvil, para ofrecerle búsquedas y otras funciones adaptadas al lugar en que se encuentra, así como para guiarle a través de Maps y Navigation , que le dicen como llegar a donde, de antemano, él ha confesado que tiene pensado ir.

Además, casi por inercia y, desde luego, por comodidad, sincronizó todos sus contactos (los del móvil, los de gmail, los de facebook, los de tuenti...) con su cuenta de Google, para acceder a ellos desde cualquier terminal.

Ahora los datos personales, números de teléfono, emails, direcciones físicas y un largo etcétera de datos de sus amigos y conocidos están también en los servidores de Google. Por culpa de Andrés y sin que ellos lo sepan.

"Madre mía como se enteren...", piensa. Y accede al gestor de contactos para eliminar algunos, los más comprometidos.
David G. Ortiz. La Información.

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/internet/que-sabe-google-sobre-mi-y-como-puedo-hacer-que-se-le-olvide_QZrwGe6bTCAw2DnhFpnFg7/

martes, 15 de febrero de 2011

Samsung Nexus S, el nuevo móvil de Google

Es pequeño, se adapta fácilmente a la mano y tiene un tacto suave. No es un guante, no, es el nuevo Samsung Nexus S con el flamante Gingerbread, el sistema operativo de Google Android 2.3, preinstalado. Lleva una pantalla de cristal curvado de 4 pulgadas que se adapta cómodamente a la palma de la mano y a la cara. La pantalla, más brillante que en los modelos anteriores, tiene un contraste más alto, lo que significa que los colores son muy vivos, el texto es nítido en cualquier tamaño y la luminancia es hasta 1,5 veces más alta que las pantallas LCD convencionales. Ayer, durante el Congreso Mundial del Móvil, Vodafone anunció que el terminal estará disponible en España en abril.La operadoralo comercializará en primicia durante tres meses para sus clientes particulares y de empresa desde cero euros.
Gracias a Gingerbread es multitarea, con una interfaz renovada, más fácil de leer. El teclado también es mucho más cómodo que sus predecesores, ahora con soporte multitáctil con el que se escribe mucho más rápido y preciso. Con la herramienta de texto solo es necesaria una pulsación para seleccionar una palabra, y es muy fácil copiar y pegar al introducir texto o la visualización de una página web. Otra novedad muy práctica es la voz IP (VoIP) para realizar llamadas telefónicas por Internet.
El Nexus S puede funcionar como un punto de acceso wifi, dando cobertura hasta seis aparatos, como ordenadores portátiles o tabletas, accediendo todos a Internet a través del teléfono como si fuese un router. El procesador a 1 GHz, junto con los 16 GB de memoria interna, hace del Nexus S uno de los teléfonos más rápidos en el mercado.
La cámara digital es de 5 megapíxeles y sirve tanto para hacer fotografías como vídeos, además de escanear documentos y etiquetas. El smartphone trae preinstaladas algunas aplicaciones como Google Search, Google Maps 5.0 con navegación (Beta) para ver en 3D, instantánea móvil, Acciones de voz, Gmail, Google Earth y más.

De El País.

domingo, 9 de enero de 2011

El hablar francés ha posibilitado que me inviten a visitar Google una mañana.

LA INVITACIÓN.
A menos eso es lo que creo, por como se desarrollaron los acontecimientos. El pasado viernes 7, resultó un día de esos especialmente gloriosos, si es que, de alguna forma, no lo fuesen todos los días que disfrutamos de nuestra vida. En la fiesta, organizada el 6, en casa de mi hija con motivo de la Epifanía, los Reyes Magos, donde se invitó a pequeños y mayores, en ese día de fiesta tan español, a tomar el roscón de Reyes con té, chocolate o café y, después, se invitó a los presentes a unas tapas españolas; tortilla, jamón, queso manchego, salmorejo (que fue un acierto) y resultó todo un éxito. Entre los invitados, una compañera de colegio de Hannah, su hermano y su madre Elizabeth, canadienses de Quebec, por lo tanto, de habla materna francesa.
Y hablamos en su idioma durante un buen rato, resultando de esas tardes agradables y algo nostálgicas, en este caso de la cultura francesa, de Europa, de España, de Colombia, pues ella, Elizabeth, es de origen colombiano, y de Portugal. Como se suele decir, de lo divino y lo humano.

Había sido una tarde muy completa y estimulante. Oliva, la amiga mexicana, se ofreció para preparar posoles, un plato mexicano que me encanta, antes de mi vuelta. Eva, catalano-asturiana, me invitó a ir a verle hacer el juramento en el acto de nacionalizarse americana.
Esteban, mi yerno, nos anunció que iríamos el viernes a visitar su empresa y a comer en el restaurante, Cisco Systems, Inc.

EN LA SEDE DE GOOGLE.
Ya terminada la reunión, recibimos una llamada de Elizabeth invitándonos, a Alba la sobrina de Esteban también de vacaciones allí y a mi, a visitar la sede de Google en Mountain View y comer en el restaurante de la empresa, donde todos los alimentos y bebidas son de primera calidad y gratis para los empleados y sus invitados. (Mapa del lugar)
Resultó algo fuera de todo lo esperado, tienen 20 comedores, con todos los tipos de cocinas más famosas; india, china, italiana, española a base de tapas (pinchos) Sushi, vegetariana, tipo americano, etc., etc. Todo con productos orgánicos de primerísima calidad y elaboradas por cocineros excelentes. Y allí nos mezclamos con parte de los 20.000 empleados de la empresa, de todas las nacionalidades, el 50% con un doctorado y entre ellos, sin duda, una buena parte de los más destacados cerebros del mundo de la informática, que han sido buscados y seleccionados para trabajar en Google.
El ambiente que se respiraba nos pareció algo verdaderamente increíble, como un sueño hecho realidad, la gloria en la tierra para los amantes de la informática y la red o Web.
Los edificios del campus -es como le llaman, pues en realidad concentran más conocimientos y títulos en TIC, que ningún otro lugar de la Tierra - son de lo más moderno. Por poner un ejemplo, los servicios están fabricados en acero inoxidable, menos la taza del wc en plástico, que estaba condicionada a la temperatura del cuerpo y disponía de unos mandos para la higiene, con un chorro de agua, de intensidad variable, para limpiarse y otro chorro, para secarse, de aire templado. Y así todo, íbamos de sorpresa en sorpresa; una piscina hidrodinámica para nadar en la corriente sin desplazarse, unas salas de masaje para los empleados o salones de peluquería, salas de juego con "legos", mostradores con frutas cortadas al instante, zumos, refrescos de limón o naranja o cualquier otra fruta imaginable, orgánicos, bicis para desplazarse entre los edificios, que forman una pequeña ciudad, 20.000 empleados son muchas personas. Para entrar por los diferentes lugares, debes tener una tarjeta magnética y/o una identificación e ir acompañado por un empleado de la empresa, como era nuestro caso.
Y todo eso ha tenido su origen en un algoritmo matemático -y después hay quien dice que las matemáticas no dan de comer- para buscar datos e información en Internet. Es decir, todo virtual, instrucciones de programas, nada material, que elaboraron, antes de 1999, - fecha de fundación de Google- dos estudiantes de la cercana Universidad de Stanford, uno de origen ruso, nacido en Moscú y el otro norteamericano; Sergey Mijaylovich Brin y Lawrence Edward "Larry" Page.
Nos parecía increíble el lugar y la cantidad de conocimiento, creatividad, inteligencia, saber, organización y grandeza del campus.

EL ANFITRIÓN Y SU TRABAJO.
Allí conocimos al marido de Elizabet, Charles Le Borgnie, (quien con gran sentido del humor nos explicó que su nombre en español quiere decir "Carlos el Tuerto", lo que había sido origen de más de una broma) nuestro anfitrión, ingeniero dedicado al análisis de los objetivos de la publicidad, lo que hace posible la supervivencia de todo el campus, de la empresa. Su trabajo está centrado de cara al interior, "no se ve" nos dijo, pero es lo que permite y hace posible la existencia del lugar y de todos los empleados, tienen unos 4.400 empleados por todo el mundo, además de los 20.000 de la sede central en el Silicón Valley. Google también ha diseñado un navegador, Crome, y un sistema operativo para teléfonos móviles, Androide, -junto a otras empresas como Motorola, basado en Linux- que está consiguiendo buenas ventas. Y ha anunciado un sistema operativo especialmente diseñado para la Web.

LA FUNCIÓN DE GOOGLE.
Google no produce nada material, ni siquiera conocimientos, procura, libre y gratuitamente, herramientas para acceder al conocimiento y el saber que está en la Web -como Google doc, Traductor o Map- y lo pone en la red para su uso gratis. Un gran ideal que deberían hacer los gobiernos -como hacen con la educación pública- y para facilitar eso, venden publicidad. Cada vez que utilizamos alguna herramienta de Google, sobre todo, el buscador, se registra su efecto en la publicidad y eso se vende, las empresas pagan por ser publicitadas.

EL COMETIDO DE CHARLES.
Charles trabaja en un equipo de unas 9 personas, de los que solo una de ellos, es norteamericana de nacimiento, todos los demás son de diferentes países, más frecuentes los de origen indio u oriental. A él lo buscaron en Canadá y le hicieron una oferta de trabajo, aceptó "como experiencia por un año" y lleva dos años y nueve meses. Está contento con su trabajo, le gusta y se siente reconocido y bien pagado. Comentó que, en un viaje a España, a Barcelona, le gustó mucho la ciudad y lo que vio y buscó en los periódicos información sobre puestos de ingeniero informático, pero el sueldo le pareció ridículo. Así no le extrañaba que muchos españoles bien preparados -que los hay más que nunca- emigraran "voluntariamente" a otros países. Google recibe diariamente miles de solicitudes de trabajo, si te llaman, después de la última entrevista que pasas con un técnico de tu especialidad, te ofrecen todas las divisiones de la empresa para que tu elijas donde quieres comenzar tu trabajo.
Charles es amable, simpático, familiar, sencillo, de una formación e inteligencia fuera de lo común. Habla correctamente el español, además del inglés y el francés, de una cultura amplísima, interesado por muchas cosas y que nos hizo sentirnos con él y, por supuesto, con su mujer -quien nos había invitado- muy a gusto.

UN PROFESIONAL DE LA ÚLTIMA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL.
Es, sin ninguna duda, un claro ejemplo de representante de la nueva generación global; con una formación de nivel internacional, el inglés como lengua de comunicación, dispuesto a trabajar en cualquier lugar de la tierra, pacífico, amante de la naturaleza, en constante formación y centrado en su profesión. Su mayor interés, respecto a su familia, es que sus hijos tengan una vida feliz y la mejor formación posible. Podríamos decir que pertenecen a una nueva "aristocracia"; la del conocimiento, la del saber y la cultura de las nuevas tecnologías. Allí contemplamos en vivo el centro máximo de lo que es la última revolución del conocimiento. Fueron unas horas, para mi, absolutamente extraordinarias.

Estos son sus datos.
- Mil millones de búsquedas al día. El buscador Google, creado en 1998, recibe 1.000 millones de peticiones diarias y tiene una cuota de mercado del 85% mundial, (70% en EE UU). El segundo, Yahoo!, (empresa a la que al inicio le ofrecieron su buscador y ante el rechazo a comprarlo, pues no lo consideraron valioso, se vieron obligados a buscar capital y crear ellos su propia empresa) tiene un 6%. Emplea a 24.400 personas en 60 oficinas de 30 países y recibe 3.000 solicitudes de trabajo al día.
- Seis mil millones de euros de beneficio. Google ingresó 21.502 millones de euros en 2010. El 96%, de la publicidad. Sus beneficios netos, 6.256 millones de euros suponen el 29% más que en 2009.
- Treinta y cinco horas de vídeo cada minuto. Es el contenido que suben los internautas a YouTube, el 60% más que en 2009. Su cuota de mercado es del 82% mundial. Google compró la plataforma por 1.213 millones de euros en 2006.
- Android. Cada día se activan 300.000 móviles con el sistema operativo creado en 2008.
- Coches eléctricos y que conducen solos. Google invierte en energías verdes y presume de minimizar las emisiones. Las placas solares de su sede producen 1,6 megavatios de electricidad y compran 114 megavatios en granjas eólicas de Iowa. En 2008 patentaron un sistema para instalar servidores en barcos en el mar para ahorrar.
- Una investigación y desarrollo continuo, de lo contrario se pierde el liderazgo en este mundo tan competitivo de las nuevas tecnologías. Leer más aquí, en El País.
Sede de Lenoir en Carolina del Norte, donde hay 49.923 servidores, y otras 7 sedes más para que Google funcione bien ver aquí.

CISCO SYSTEMS.
Después de despedirnos, y darle las gracias, Elizabet nos llevó a Cisco Systems, (el nombre deriva de San Fran cisco) donde nos esperaba Esteban. Cisco es, también, una empresa de tamaño parecido a una ciudad, llena de edificios de dos o tres plantas, con jardines y césped entre ellos y que abarcan una extensión análoga a la que conocemos como "polígono" en Badajoz. En esa sede de Cisco trabajan unos 30.000 empleados y por el mundo hay otros 20.000. Se dedican a establecer las redes de Internet y hacer que sean lo más rápidas y eficientes posibles, mediante programas y router, servidores y conectores-distribuidores (switches) que hacen posible el que las redes funcionen. Es una empresa distinta, aunque vive de Internet y no sólo del software, sino que diseña, fabrica y monta la parte física -los aparatos y cables- que forma la red, es decir, también el hardware. Una empresa con más años que la anterior, con fábricas en China, donde se encuentra todas las manufacturas y con personal con toda la gama de edades.

UN CAFÉ EN LA EMPRESA.
La cafetería central, a donde fuimos, era enorme y tan limpia y reluciente que parecía de estreno. Tenían pasteles, bocadillos y frutas (plátanos, manzanas de varias clases y naranjas). La camarera que nos atendió, al oírnos hablar español, rápidamente comenzó a hablar en nuestro idioma (En toda California hay muchísimos hispanos). Esteban nos explicó el origen de la empresa, qué produce y en qué consiste su trabajo. Nos informó que hacía un mes los había visitados el presidente ruso, Dmitri Medvédev, que también estuvo en Googel.
Esteban, después de hacer unas fotos, nos acercó a casa, que está a menos de cinco minutos.

POR ÚLTIMO, PARA FINALIZAR UN DÍA INOLVIDABLE, NO PODÍA FALTAR UN TERREMOTO.
Ya en casa, sentados tranquilamente en el sofá, para que el día fuese completo, y finalizase bien, sentimos claramente un terremoto, que nos hizo salir a la calle, y según El Centro de Información de Terremotos fue de 4.1 grados, corriente por estos lugares, con La Falla de San Andrés al lado.
Como podéis imaginar fue un día pleno, memorable, vivimos unas experiencias magnificas, inolvidables. Como, en la entrada anterior de este blog, afirmaba Federico G. L., sentí nostalgia porque mis seres queridos; mis hijos, Carmen, mis hermanos, mis amigos y amigas, mis compañeras y compañeros de trabajo, no hubiesen podido estar acompañándome y disfrutando juntos de la inolvidable, extraordinaria y emocionante experiencia.
Saludos y abrazos desde Santa Clara. California. Ver el reportaje publicado por El País Semanal el 21/01/2007. Más aquí, en El País. Clave para dibujar el futuro de internet, aquí. Y más. El reto de organizar la información. Enlaces a "El País". Primeros despidos causados por los cambios en el algoritmo de búsqueda de Google.