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viernes, 2 de febrero de 2024

La izquierda anti-‘woke’ .

Sahra Wagenknecht, en una imagen de archivo.
Sahra Wagenknecht, en una imagen de archivo.A. BECHER (EFE)
El objetivo de Sahra Wagenknecht, la figura más relevante de Die Linke, es distanciarse de la superioridad moral de la nueva izquierda culturalista, ecologista, feminista y anticolonialista.

Antes de fin de año es casi seguro que se producirá una escisión en Die Linke, el partido alemán más a la izquierda. Sahra Wagenknecht, su figura más relevante y carismática, está a punto de crear un nuevo partido. Con ello no solo produciría la práctica desaparición parlamentaria de su partido originario, ahora mismo al borde del límite del 5% necesario para acceder al Bundestag, sino que también, y esto es lo extraordinario, puede desinflar considerablemente las expectativas de la extrema derecha, la AfD. ¿Cómo es posible, se preguntarán, que la cara más visible de la extrema izquierda puede atraer a la vez a votantes más ultras de la derecha? Según los sondeos, podría llegar a alcanzar el 10% de los votos totales, más que duplicando los de su partido original, pero podría llevarse 4 de cada 10 votantes de los dos partidos mencionados. En esto consiste el enigma del “conservadurismo de izquierdas” que dice representar. ¿Aparte de su carisma, qué es lo que la hace tan atrayente para quienes se colocan fuera del establishment?

En su libro Die Selbstgerechten (Los fariseos), no deja títere con cabeza. Su objetivo es distanciarse de la superioridad moral de la nueva izquierda culturalista, ecologista, feminista y anticolonialista, que habría sido conquistada por el liberalismo de izquierdas de raigambre woke; esto es, del discurso que se habría hecho fuerte en partidos como Los Verdes para desde allí buscar su hegemonía en la opinión pública.

Al final se acabaría enredando en cuestiones sobre qué estilos de vida son los políticamente correctos en vez de sobre lo que de verdad debería preocupar a la izquierda: las cuestiones relativas a quién ostenta el verdadero poder; el económico, por supuesto. A aquellos les preocupa más, a la postre, fiscalizar el lenguaje para sostener el blablablá feminista y ecologista que cambiar la base material que hace imposible la cohesión social o que pueda traducirse en algo verdaderamente emancipador. Dicho en buen marxista, serían recursos ideológicos destinados a encubrir la reproducción del poder de siempre, el del capital; cambiarlo todo para que todo siga igual. Las empresas reemplazan sus fuentes de negocios mediante la creación de productos ecológicos o introduce mujeres en sus órganos de dirección, pero su situación de poder social permanece inalterada.

Estos tics anti-woke son agua de mayo también para los electores de ultraderecha, así como el pacifismo radical de Wagenknecht en el conflicto de Ucrania o el establecer claros límites a la inmigración. Los hipermoralizados verdes no tienen ningún problema, dice, en aplaudir el rearme del país, y el problema no es ocuparnos de los asilados, sino de eliminar la explotación en África; antes de acoger a los de fuera hay que velar además por el bienestar de los de dentro. Lo que predica, en suma, conecta bien con gran parte de los grupos que votan a la AfD porque se sienten social y económicamente marginados y alienados por el nuevo discurso, que perciben como intolerante frente a quienes disienten de él. Lo que está por ver es si bastará para reconducirlos hacia una izquierda que se ve a sí misma como la “auténtica”, la de siempre. Aunque ya nada puede evaluarse con las categorías tradicionales.

lunes, 3 de octubre de 2016

Berlín recuerda a las Brigadas Internacionales

El embajador español en Alemania, Pablo García-Bedoy Cerezo, recuerda la memoria de aquellos que “dejaron atrás a sus familias” para defender la República española

La asociación Luchadores y Amigos de la República Española organizó un homenaje a los combatientes alemanes en el parque de Friedrichshain

La lluvia no asusta a nadie en la capital alemana. Aunque pasados por agua, más de un centenar de personas acudieron a la cita en el Parque del Pueblo en el barrio de Friedrichshain, en el que hay un monumento a los combatientes alemanes voluntarios que apoyaron a la República en la guerra civil española.

La presidenta de dicha asociación, Kerstin Hommel, se mostró muy feliz con la presencia del embajador español en Alemania, Pablo García-Bedoy Cerezo, que pronunció un discurso en alemán sobre “uno de los capítulos más oscuros de la historia reciente”.

El embajador recordó que la Guerra Civil española fue un una lucha “de la democracia contra el totalitarismo” y que la embajada organizó hace unos meses una charla sobre los republicanos españoles prisioneros en los campos de concentración alemanes. “Ochenta años después, es una obligación”, declaraba, “recordar la memoria de estas personas que abandonaron a sus familias” para defender la democracia en España.

La diputada del partido Die Linke Gesine Lötzsch también realizó un discurso en el que recordó las importancia de "ser solidarios": "Las Brigadas Internacionales son un ejemplo de cómo estudiantes y trabajadores de todo el mundo, que no eran precisamente ricos, se unieron y se defendieron mutuamente”. La diputada es asimismo presidenta de la asociación Coraje Civil Unido (Zivilcourage vereint e.V), que este verano organizó varios actos con jóvenes en relación con la lucha antifascista en la guerra civil española. el rapero FortyTwo cantó una canción en español en el acto cuyo tema eran las Brigadas.

Hannelore Schiborowski, la hija del minero Otto Schiborowski, de la región de Ruhr que luchó como voluntario en la guerra, hizo un discurso en el que criticó duramente el hecho de que el Estado alemán continúe pagando pensiones de jubilación a los veteranos voluntarios de la División Azul en España. Son en total unos 100.000 euros que el Estado alemán paga a unas 41 personas en España según una respuesta del Gobierno alemán a una pregunta parlamentaria de Die Linke.

El alcalde de Berlín envió una nota diciendo que “estaba con el pensamiento” allí, pero que no podía asistir al acto. Entre el público, Hans Modrow, el último presidente del Consejo de Ministros de la RDA. También estuvo presente el periodista norteamericano Victor Grossmann, que en 2006 escribió un libro en alemán sobre la guerra civil española ( Madrid, du wunderbare).

El acto estuvo acompañado por el Coro de la Calle berlinés, un coro en el que participan sin techo, drogodependientes y personas que les apoyan. Las canciones que cantaron fueron especialmente emotivas, como el himno de las Brigadas Internacionales, escrito por Erich Weinert, cuya versión en alemán tiene un tono mucho más combativo que la versión española: “Nuestros hermanos españoles están en las barricadas, nuestros hermanos son granjeros y proletarios”. Y más adelante: “Sin clemencia contra la chusma fascista, sin clemencia contra el perro que nos traiciona”. También cantaron la famosa canción republicana El Ejército del Ebro en alemán. Como colofón, el coro y los presentes al acto cantaron el himno de la Internacional comunista.

El evento estuvo organizado por la asociación de Luchadores y Amigos de la República Española, fundada en los 90 con el fin de “cultivar la tradición y la historia de los antifascistas alemanes que lucharon en la guerra española”. El término guerra civil española no suelen utilizarlo, porque éste implica que fue una guerra entre partes de la población, y ellos consideran que fue una guerra de agresión.

Ya hace dos décadas, con motivo del 60º aniversario de la formación de las Brigadas Intencionales, un grupo de hijos y nietos de los brigadistas viajó a España. Desde entonces vuelven a la Península Ibérica a conocer los lugares donde lucharon sus parientes y a mantener el contacto con asociaciones republicanas. La asociación se reúne dos veces al mes y sus miembros discuten cuestiones históricas y la actualidad política española. También realizan actos con los pocos brigadistas que quedan, en los que cuentan su experiencia y el valor de ésta en el presente.

La Asociación berlinesa participa, junto con otras asociaciones de amigos de las Brigadas, en un viaje que tendrá lugar en octubre y que tendrá estaciones en París, el 21 de octubre donde se descubrirá un monumento en la estación de Austerlitz para recordar a los 9.000 voluntarios franceses. Luego, irán a Benicassim, Albacete, Madrigueras y Madrid. Desde los países escandinavos viajarán también algunos interesados en el llamado “Tren a España”.

Del 5 al 8 de octubre tendrá lugar un simposio en Austria para recordar asimismo la memoria de los casi 1.400 austríacos que participaron de forma voluntaria en defensa de la república española, organizado entre otros, por la Fundación Pablo Iglesias y la Asociación de los Amigos de las Brigadas Internacionales de Madrid.

http://www.eldiario.es/internacional/Berlin-embajador-homenaje-brigadas_internacionales-republica-guerra_civil-aniversario_0_564843841.html

Documental sobre las Brigadas internacionales:


viernes, 20 de marzo de 2015

PETRA PAU | VICEPRESIDENTA DEL BUNDESTAG, AMENAZADA. “No son casos aislados. Alemania tiene un problema social”. Pau ha recibido amenazas por apoyar la construcción de un centro de refugiados en Berlín

Petra Pau (Berlín, 1963) sabe que su actividad como política puede generar críticas, pero pone un límite en la privacidad de su familia. Tras meses recibiendo amenazas por apoyar la construcción de un centro de refugiados en el barrio berlinés de Marzahn, un centenar de ultras violó ese límite al manifestarse, con el consentimiento de la policía, frente a la casa de Pau, vicepresidenta del Bundestag (la Cámara baja del Parlamento alemán) y diputada de La Izquierda (Die Linke).

Pregunta. Amenazas, ataques a albergues... ¿Qué ocurre en Alemania?
Respuesta. Hace décadas que los nazis tratan de intimidar a políticos, periodistas o representantes de la sociedad civil con frases del tipo ‘sé dónde vives’ o manifestaciones frente al trabajo o la vivienda. No es nada nuevo, pero se ha agravado en los últimos meses con las protestas contra los refugios o movimientos como Pegida.

P. Pide más protección. ¿Hacen falta nuevas leyes?
R. No, simplemente necesitamos otra sensibilidad, tanto por parte de la opinión pública como por las fuerzas de seguridad. Hay que proteger el derecho de manifestación, pero se puede trasladar a otro lugar cuando queda claro que se dirigen contra personas concretas. No se respetó la inviolabilidad del domicilio del alcalde de Tröglitz, que dimitió porque ni él ni su familia se sentían seguros.

P. El alcalde se ha quejado de la falta de solidaridad de la sociedad. ¿Comparte esta opinión?
R. No puedo valorar la situación de Tröglitz. Pero a diferencia de los noventa, cuando tuvimos una situación muy complicada, veo mucha más solidaridad de la población. Aunque me gustaría ver esa solidaridad en los políticos no solo cuando ocurre algo peligroso, sino en el día a día de las personas que trabajan con los asilados.

P. No ve entonces una falta de solidaridad.
R. Tenemos un problema social, sí. Aumentan los asaltos a centros, asistimos a protestas como las de Pegida, con ciudadanos que hace uno o dos años nunca se habrían manifestado con personas identificadas por la policía como de extrema derecha. Aumentan la hostilidad y la aceptación de la violencia, pero también hay un movimiento en contra. Por eso critico a los políticos de partidos democráticos que hablan de casos aislados. Tenemos un problema social en todo el país.

P. ¿Qué le dice a los vecinos preocupados por la llegada de refugiados?...
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/16/actualidad/1426535418_018116.html?rel=rosEP

sábado, 28 de septiembre de 2013

Los alemanes quieren una gran coalición. Los más proclives a una nueva gran coalición son los votantes democristianos

La mitad de los alemanes quiere una nueva gran coalición como la que dio a Angela Merkel su primer mandato en 2005. Según una encuesta publicada el viernes en la cadena de televisión pública ARD, el 48% de los ciudadanos quiere que los democristianos (CDU / CSU) de Merkel vuelvan a pactar con los socialdemócratas del SPD. El 18% favorece un acuerdo entre democristianos y Los Verdes. El 16% preferiría un tripartito entre SPD, Los Verdes y el partido La Izquierda (Die Linke). Esta combinación tendría mayoría absoluta en la Cámara baja (Bundestag), pero quedó descartada por los líderes del SPD y de Los Verdes durante la campaña. La secretaria general del SPD, Andrea Nahles, aclaró estos días que esta renuncia "vale para los cuatro años" que dure la legislatura.

Los más proclives a una nueva gran coalición son los votantes democristianos. Nada menos que el 62% de ellos quiere, como el líder de la CSU y primer ministro de Baviera, Horst Seehofer, que Merkel se asocie con el SPD. Entre los que votaron socialdemócrata, el 56% es favorable a un pacto con Merkel. En cuanto a los problemas que afrontará el nuevo Gobierno, los alemanes están de acuerdo con la doctrina de austeridad que predican Merkel y su ministro de Hacienda, el también democristiano Wolfgang Schäuble: el 92% de los encuestados cree que la reducción de la deuda es una de las tareas pendientes más importantes.

El 91% reconoce otro problema en las dificultades para armonizar la vida laboral con la vida familiar. El 88% y el 85% piden, respectivamente, que el nuevo Gobierno reduzca los precios de la energía y que introduzca un salario mínimo interprofesional. En 58% está de acuerdo con los socialdemócratas en subir al 49% el IRPF que pagan las personas con mayores ingresos.

Durante la semana pasada se ha hablado en Alemania sobre la posibilidad de reducir el umbral del 5% de los votos que se exige para tener escaños. Siete millones de votos fueron el domingo a partidos que no lograron representación, como el liberal FDP, socio Merkel en la legislatura pasada, o el euroescéptico AFD. Ambos se quedaron a pocas décimas de lograrlo. Pero según la encuesta de ARD, el 83% de los alemanes quiere que la norma siga como está. La cláusula del 5% se introdujo tras la II Guerra Mundial, para impedir que la fragmentación del Parlamento entorpezca su funcionamiento.
Fuente: El País.

Nota:
Este artículo lo traigo aquí como ejemplo de lo que no debería ser pero es. Proponer como única salida la que interesa a la clase dominante; un gobierno que siga haciendo la política que interesa al capital financiero y "por 4 años". Y no se pueda ni plantear la posibilidad de una coalición progresista entre SPD, Los Verdes y La Izquierda, que si plantearían políticas a favor de la mayoría, del 99% y no del 1% más rico, como ahora ocurre. Y, sobre todo, que suman mayoría de votos a la izquierda.

Merkel, no tiene la mayoría absoluta, hay que recordarlo, pues se da por indiscutible que ha conseguido "ganar".

Ver en este blog, la entrada anterior; http://verdecoloresperanza.blogspot.com.es/2013/09/elecciones-en-alemania-resultados_26.html#links

jueves, 26 de septiembre de 2013

Elecciones en Alemania. Resultados electorales, informaciones periodísticas y sesgadas conclusiones

Para Manuel Monleón Pradas

La termodinámica, el germanismo documentado y la lectura crítica y atenta de la obra filosófica de Manuel Sacristán suelen ser excelentes ingredientes para la reflexión política. Manuel Monleón Pradas está armado de todos estos ingredientes (y de más elementos críticos por supuesto). Los resultados son los esperables.
En él tomo pie para la siguiente nota. Sigo su propia estructura [1]:

HECHO: 
Elecciones alemanas de 2013.

INFORMACIÓN (noticieros, tertulianos):
“extraordinario triunfo de la Merkel, no habrá cambios en la política europea, los liberales se quedan fuera del parlamento, los Verdes bajan”. Eso es todo, señala MMP, apenas se da otra información sobre lo sucedido. Ilustraciones: “El rodillo que cambió Alemania”. “La líder política recibe el mandato de un país que respalda su pragmatismo”. “El triunfo de la canciller cambia el mapa político alemán”. “El Gobierno español celebra la arrolladora victoria conservadora”. “’No hay motivo para cambiar nuestra política’, dice la líder sobre la austeridad”.[2]

REALIDAD:
La suma de los escaños parlamentarios de Verdes, SPD y La Izquierda tiene la mayoría absoluta: 63 + 192 + 64 = 319, frente a los 311 de CDU/CSU. Ningún medio, señala MMP, “considera que haya que informar ni de que existe Die Linke, ni de que la mayoría absoluta pertenece a fuerzas que se oponen a la política de Merkel”.

Para situarnos un poco más:
Resultados de las elecciones de 2009:
votantes: 43.357.542, participación: 70,8% (-8,9%); CDU/CSU: 14.655.004 votos (-11,9%) 33,8%; SPD: 9.988.843 (-38,3%) 23%; FDP: 6.313.023 (+35,8%) 14,6%; Die Linke: 5.153.884 (+25,1%), 11,9%; Die Grünen: 4.641.197 (+20,9%) 10,7%. (Todas estas fuerzas con representación parlamentaria sumaban el 94% de los votos emitidos).

En 2013, aparte de lo conseguido por Piratas 2,2%, AiD 4,7% y FDP 4,8% (ahora una fuerza extraparlamentaria), los resultados han sido los siguientes: CDU/CSU: 41,5%; SPD: 25,7%; Die Linke: 8,6%, Die Grünen: 8,4% (el total de votos de estas fuerzas parlamentarias, las únicas en el actual Bundestag, sería 84,2%; sumando los votos de los Piratas, la FDP y AiD, 10,7%, alcanzarían casi el 95% de los votos emitidos.

Si en 2009, los votos de CDU/CSU y FDP sumaban 48,4%, en 2013 suman 46,3% (sin olvidar desde luego el porcentaje de votos de AiD).

HIPÓTESIS:
La realidad, apunta MMP, “colisiona con la interpretación de la derecha (se ha confirmado ‘nuestras’ políticas, léase las de Merkel), y con el interés de la socialdemocracia en ocultar el secuestro de la soberanía popular, de la “democracia”, que consiste en vetar a “La Izquierda” ¡porque en su seno están los ex-comunistas!”. Hay que recordar, prosigue, que en la RFA hay aún, vigentes, “leyes que discriminan a antiguos funcionarios de la DDR (maestros, médicos,...) bajo el concepto de ‘cercanía al estado’” (de la ex República Democrática Alemana). Por lo demás, añade, la prohibición, ¡de 1956!, ¡hace más de medio siglo!, sobre el KPD, el Partido Comunista alemán, sigue vigente.

RESULTADO:
Patente secuestro de la soberanía popular. Manifiesta ocultación mediática de la misma. “Dónde está nuestra democracia”, pregunta MMP.

Erich Fried, un poeta muy apreciado por Manuel Monleón Pradas, Jorge Riechmann y Francisco Fernández Buey, hizo la misma pregunta hace varias décadas “En la capital”:

“¿Quién manda aquí?”
pregunté
Me dijeron:
“El pueblo naturalmente”

Dije yo:
“Naturalmente el pueblo
pero, ¿quién
manda realmente?”

Notas:
[1] Comunicación personal 24 de septiembre de 2013.
[2] Titulares de El País, edición 24 de septiembre de 2013, páginas 2-5.

miércoles, 19 de junio de 2013

El partido socialista alemán Die Linke quiere ser "100% social"

La formación socialista Die Linke celebró el pasado fin de semana su congreso antes de los comicios de setiembre sin mayores discusiones. Los delegados dieron una imagen de unidad y se centraron en la campaña, manteniendo abierta la opción de formar un tripartito con el SPD y los Verdes para terminar con el Gobierno de la canciller Angela Merkel.

550 delegados de Die Linke (La Izquierda) se reunieron en la capital sajona de Dresde para aprobar el programa electoral. El lema de la convención es también la consigna de su campaña electoral: «100% social». Su candidato, Gregor Gysi, presidente del grupo parlamentario del Bundestag, ha fijado como meta conseguir un resultado «con dos dígitos». Hace cuatro años Die Linke superó el 11% de los votos pero ahora los sondeos lo sitúan entre seis y ocho puntos. Está por ver si el congreso mejorará sus perspectivas.

Los delegados hicieron lo suyo para que la armonía dominara en el encuentro ya que las pugnas internas desde 2009 transmitieron el riesgo de que el partido pudiera separarse en su bloque oriental, formado por aquellas personas originarias de la República Democrática Alemana, y el occidental, que aglutina a exsocialdemócratas, sindicalistas e integrantes de otras sensibilidades izquierdistas.

El hecho de que el congreso aprobase el programa electoral con solo cinco votos en contra muestra que la cúpula formada por los dos presidentes de partido, Katja Kipping y Bernd Riexinger, ha encontrado una forma de integrar a «reformistas» y «anticapitalistas» al menos hasta el 22 de setiembre, día de las elecciones generales.

En política social, Die Linke propone incrementar del 42 % al 53 % el impuesto sobre los sueldos altos y fiscalizar con el 75 % los ingresos superiores al millón de euros. También apuesta por una subida a las herencias y patrimonios altos. Y es que en la última década los ricos se han hecho más ricos y los pobres más pobres.

Esa mayor presión fiscal supondría para las arcas del Estado 180.000 millones de euros, que servirían para incrementar la ayuda estatal para desempleados y otros necesitados de 382 a 500 euros mensuales y para financiar una pensión mínima de 1.050 euros. Los delegados acordaron también que el sueldo mínimo debería ser de 10 euros por hora y alcanzaría los 12 euros al terminar la legislatura en 2017. Otro aspecto es la proyectada abolición de los seguros privados de sanidad y sus sustitución por «un seguro para todos». Cada vez es mayor la diferencia entre los servicios médicos a los que un asegurado privado puede acceder mientras que se les niega a los clientes de los seguros estatales.

Respecto a la política exterior, Die Linke se ha mostrado muy cauto. De manera muy general aboga tanto por la retirada total de las Fuerzas Armadas alemanas de todas sus operaciones en el extranjero como por el cese de las exportaciones de armas. Dado que en los dos últimos años su cercanía a Cuba causó algunas informaciones tendenciosas y un debate interno muy fuerte, el partido se limita a solicitar que la UE abandone su Posición Común y que EEUU termine con el bloqueo a la isla. «Apoyamos la colaboración entre iguales y solidaria de países, como el ALBA en América Latina», señaló

El único punto de discordia, antes del congreso, provino de su expresidente, Oskar Lafontaine, quien cuestionó si determinados países de la zona euro deberían reintroducir sus monedas nacionales. «Aunque la Unión Monetaria Europea tiene grandes fallos de construcción, Die Linke no defiende el fin del euro» determinó el congreso, aprobando así el compromiso propuesto por Riexinger. Lafontaine, presente en el congreso, optó por callarse. Su compañera de partido y sentimental, Sahra Wagenknecht, vicepresidenta de Die Linke, criticó de forma general la gestión de crisis financiera de la UE. Para gobernar Die Linke tendría que formar un tripartito con el SPD y los Verdes pero ambos se resisten. La canciller Merkel sigue liderando las encuestas con el 41% de los votos, 17 puntos por delante del SPD. Los socialdemócratas han vuelto a escenificar la rivalidad entre su presidente, Sigmar Gabriel, y el candidato a canciller, Peer Steinbrück. La prensa de la derecha, empezando por el sensacionalista Bild, está preparando el terreno para reeditar la «gran coalición» de la CDU con el SPD.

Ambos partidos han copado el tema social, ofreciendo un tope para los alquileres en las ciudades, el sueldo mínimo y otros puntos que ya no son dominio único de Die Linke. El diputado Claus Roland reclamó desde las páginas del órgano oficial de su partido, «Neues Deutschland (ND)» «creatividad para descubrir nuevos nichos sociales».

Mientras la prensa alemana ha echado de menos la pugna entre las dos alas, el ND habla de un «triunfo de los reformistas» pero constata que «el congreso de Die Linke ha tranquilizado al partido pero no lo ha reconciliado». El resultado de 22-S será decisivo a este respecto.
Ingo Niebel. Gara.

Fuente:
http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130619/409057/es/El-partido-socialista-aleman-Die-Linke-quiere-ser-100-social