martes, 10 de febrero de 2026

¿Cómo hacen nuevos amigos los adultos? Esto dicen los expertos.

Ilustración de dos amigos varones conversando en un banco del parque al atardecer.
Credit...Holly Stapleton

Conocer nuevas personas y mantener los vínculos en la edad adulta es difícil. Aquí tienes por dónde empezar.

Cuando se trata de la amistad en Estados Unidos, el panorama es bastante desolador. Alrededor de uno de cada seis estadounidenses dice sentirse solo o aislado de quienes le rodean todo o casi todo el tiempo. En 1990, solo el 3 por ciento de los estadounidenses dijeron que no tenían amigos íntimos. Tres décadas después, el 12 por ciento decía lo mismo.

Es comprensible. Hacer nuevos amigos en la edad adulta es difícil. Los “terceros lugares” donde la gente va a pasar el rato y conectar están desapareciendo. La pandemia hizo que muchos amigos perdieran el contacto.

Aun así, quienes estudian y facilitan amistades para ganarse la vida creen que con esfuerzo —y un poco de estrategia— es posible fomentar el tipo de vínculos platónicos fuertes y vigorizantes que tantos de nosotros anhelamos.

Preguntamos a varios de ellos cuáles son los potenciadores de la amistad en los que se apoyan en sus propias vidas. Esto es lo que nos recomendaron.

Practica la amistad ‘agresiva’
Podría decirse, y discutirse, que la parte más difícil de la amistad entre adultos es simplemente encontrar tiempo para salir. Por eso, a menudo es necesario que una persona tome la iniciativa, con constancia y sin disculparse ni avergonzarse, dijo Richard Reeves, presidente del Instituto Estadounidense para Niños y Hombres, un grupo de reflexión, y autor de Hombres.

Tiene un buen amigo que practica lo que él ha llamado “amistad agresiva”. Llama, envía mensajes de texto y organiza planes, y no le preocupa ser un poco gruñón, dijo Reeves.

Liv Schreiber, fundadora de Camp Social, un campamento de verano para mujeres adultas, hizo eco de esta idea. “Mi mantra es: ‘No esperes, toma la iniciativa’”, dijo. Ella suele terminar las citas de amigos pidiéndoles que saquen sus calendarios y organicen otro plan.

¿Otra forma sencilla de practicar la amistad agresiva? Siempre que pienses en un amigo, llámalo, dijo Jaimie Krems, directora del Centro de Investigación de la Amistad de la UCLA. Ella lo hace aunque solo disponga de cinco minutos, y aunque se sienta como algo totalmente inesperado.

“En lugar de pensar: ‘Oh, debería llamarlos’ y ponerlo en mi lista de tareas pendientes, lo hago”, dijo Krems.

Adapta tus planes
Según los expertos, es más probable que la mayoría de nosotros demos prioridad a la amistad —y llevemos a cabo los planes para conectar— cuando pasar tiempo juntos nos resulta divertido o reparador. Y eso es diferente para cada persona. Por eso Danielle Bayard Jackson, entrenadora de amistades, envía cada cierto tiempo una encuesta por correo electrónico a una decena de amigos para preguntarles cómo les gustaría relacionarse.

Algunas de las preguntas son abiertas y prácticas, como: ¿Cuándo sueles estar disponible para pasar tiempo juntos? Otras son más profundas, como ¿Qué estás celebrando en tu vida en este momento?

También pregunta qué preferirían hacer juntos: ¿Tomar una copa de vino? ¿Hacer algo aventurero? ¿Pasar tiempo junto con los niños?

Puede que el ejercicio no funcione para todo el mundo —y no es un consejo que suela dar a sus clientes—, pero ha descubierto que recopilar algunos datos ayuda a mantener sus amistades a flote.

Tanto si decides encuestar a tus amigos como si no, pensar detenidamente en cómo pasas el tiempo con ellos es una buena idea. Reeves señaló que los hombres, en particular, pueden beneficiarse mucho de realizar actividades “hombro a hombro” con sus amigos, en lugar de cara a cara.

Las actividades y las instituciones pueden ofrecer estructura y andamiaje para la amistad masculina, dijo. Reeves señaló, por ejemplo, que tiene varios amigos varones que se ofrecen voluntarios para entrenar a los equipos deportivos de sus hijos: es una forma de retribuir, pero también es una manera de mantener la conexión con otros padres que están ayudando.

“En realidad no vamos a pescar. No vamos a hacer un viaje por carretera. No vamos a jugar al golf”, dijo. “Lo que realmente estamos haciendo es invertir y comprometernos con nuestras amistades. Pero necesitamos el envoltorio”.

Sé un poco necesitado
A veces puede resultar incómodo, pero pedir ayuda puede ser un verdadero incentivo para la conexión, dijo Krems.

“Pensamos que pedir ayuda a nuestros amigos los agobiará. Eso es totalmente falso”, dijo. “Piensa en la alegría que sentiríamos si nuestro amigo nos pidiera ayuda y pudiéramos hacerlo”.

Puede ser cualquier cosa, desde recomendaciones personales (¿un médico? ¿un libro favorito?) hasta apoyo práctico.

Kim Evensen, fundador de Brothers, una organización sin ánimo de lucro centrada en la amistad masculina, admitió que los chicos y hombres con los que trabaja a veces se resisten al consejo de ser más vulnerables con sus amigos. Pero los anima a preguntarse: ¿Alguno de mis amigos tiene una carga —o pasa por una experiencia vital— de la que no se siente cómodo contándome?

“Me di cuenta de que si quiero tener amistades que me hagan más sano y fuerte como hombre”, dijo, “tengo que establecer una norma distinta de la que la cultura que me rodea establece como norma”.

Encaja la amistad en tus rutinas actuales
Una gran ventaja que tienen los niños sobre los adultos es que sus amigos están profundamente integrados en su vida cotidiana a través de la escuela y las actividades extraescolares, dijo Eileen Kennedy-Moore, psicóloga de Princeton, Nueva Jersey, y autora de Kid Confidence: Help Your Child Make Friends, Build Resilience, and Develop Real Self-Esteem.

Ese contacto constante es un ingrediente crucial para la amistad, dijo.

Así que en lugar de esperar “el momento mágico” para conectar con los amigos, Kennedy-Moore busca formas de entretejer la amistad en sus planes establecidos. Eso puede implicar pedirle a un amigo que te acompañe a recoger a los niños al colegio o a una clase en el gimnasio.

“Una amiga me llamó una vez como a las 8 p. m. y me dijo: ‘Voy a Target, ¿qué tal si te recojo dentro de 10 minutos?’”, dijo. “Y fue encantador”.

Schreiber también es creativa a la hora de dar prioridad a sus vínculos platónicos, y advierte que “una de las formas más rápidas de que mueran las amistades en la edad adulta es esperar a una producción completa”. Por eso suele acompañar a una de sus mejores amigas mientras camina al trabajo. A menudo es un momento especial de su semana, dijo.

Únete, de la forma correcta
“A menudo oímos el consejo: ‘¡Únete a un club!’”, dijo Janice McCabe, profesora asociada de Sociología en el Dartmouth College y autora del libro Making, Keeping, and Losing Friends. (Hacer, mantener y perder amigos)

A veces funciona, dijo, y a veces no.

La investigación de McCabe ha descubierto que es mucho más probable que la gente haga amigos si se une a un club relacionado con un cambio de identidad.

Por eso un grupo de madres primerizas es especialmente poderoso, porque las demás personas que lo forman también están pasando por esa transición, dijo. “Se trata de encontrar el momento y el lugar adecuados en esos entornos”.

Maria Avgitidis, casamentera afincada en Nueva York y autora de Ask a Matchmaker, ha descubierto que buscar en tu propia comunidad es un buen punto de partida. Ha observado que el Centro Comunitario Judío de su localidad tiene clases de cocina semanales y anima a sus clientes para que acudan, porque así ven regularmente a las mismas 10 o más personas, “y una de ellas se convertirá en un amigo que te invitará a una parrillada”.

Prepárate para ser un amigo comprometido
Mucha gente tiene la idea de que los amigos deben caer en una conversación fácil y fluida entre ellos —y, por supuesto, a veces es así —, dijo McCabe. Pero cree que dedicar un poco de tiempo a planificar de qué podría hablar con sus amigos ha mejorado la calidad de sus encuentros y, en última instancia, ha reforzado sus contactos.

Antes de ver o hablar con un amigo, dijo McCabe, piensa: ¿Hay algo en particular de lo que quieras hablar? ¿Hay algo que tu amigo dijo en tu última conversación que quieras asegurarte de comentar esta vez?

Jackson dijo que tiene una ficha pegada en su despacho con una lista de amigos con los que quiere pasar tiempo o ponerse en contacto. Es un recordatorio sencillo pero eficaz para ser una amiga comprometida, dijo.

Cuando ve el nombre de alguien de la lista y piensa: “Ah, sí, es una buena amiga. Me cae muy bien”, se pregunta: “¿Qué hago al respecto?”.

​​Catherine Pearson es reportera del Times, donde escribe sobre familias y relaciones.

No hay comentarios: