Mostrando entradas con la etiqueta corrupción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corrupción. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de enero de 2019

_- Haití se levanta contra la corrupción, el nepotismo, la represión y la impunidad.

_- Jean-Luc Mercier
Rebelión

El domingo 18, día de la movilización en Haití contra la corrupción, el nepotismo y la impunidad y para exigir la rendición de cuentas por el despilfarro de los fondos de Petrocaribe, causó once muertes, 47 heridos y 75 arrestos en la capital y en varias ciudades provinciales.

Petrocaribe es un programa de asistencia creado en 2005 por el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela para ofrecer petróleo a precio subsidiado para los países del Caribe. Los recursos obtenidos por Haití a través de Petrocaribe debían ser invertidos en obras de infraestructura, así como en proyectos económicos y sociales.Sin embargo, varias auditorías realizadas hasta ahora no han logrado determinar el destino de tres mil 800 millones de dólares, parte de esos fondos.

Ese día estuvo doblemente marcado por la conmemoración del 215 aniversario de la Batalla de Vertières y la movilización popular en torno al tema Petrocaribe, que también exige la salida requerida del presidente Jovenel Moïse.

Las protestas llevaron al gobierno haitiano a desplegar el domingo más de 3.000 agentes policiales. Grupos de la oposición convocaron manifestaciones en diferentes zonas de la capital, Puerto Príncipe, y en la norteña Cabo Haitiano en demanda de una investigación profunda sobre el presunto desvío de fondos millonarios del programa petrolero Petrocaribe.

Con pancartas en las que reclamaban se averigüe el paradero de unos 3.800 millones de dólares de Petrocaribe , miles de personas marcharon frente al Palacio Nacional en Puerto Príncipe, se dirigieron a la sede del Parlamento y recorrieron el populoso barrio de Delmas, donde se les unían más manifestantes.

Según una investigación del Senado, al menos 14 exfuncionarios estuvieron vinculados al desvío de los fondos durante el gobierno del expresidente Michel Martelly (2011-2016) y ninguno ha sido procesado judicialmente.

El exsenador Moïse Jean-Charles, quien encabezó las protestas en Cabo Haitiano, 130 kilómetros al norte de la capital, también pidió la renuncia del presidente Jovenel Moïse y de su gobierno por considerar que se han negado a profundizar la investigación. Moïse canceló el domingo el viaje que tenía previsto junto a los miembros de su gabinete a Cabo Haitiano para conmemorar el 215 aniversario de la batalla de Vertieres, la cual representó el último paso de los haitianos para obtener su independencia de Francia.

Los inconformes bloquearon varias calles con basura y neumáticos en llamas que emitían un denso humo negro, el cual cubrió gran parte de Puerto Príncipe durante la tarde. La mayoría de los negocios permanecieron cerrados y el transporte colectivo dejó de operar. El transporte público y el comercio informal quedaron completamente paralizados.

Grupos opositores, como la coalición Sector Democrático y Popular, aprovecharon la protesta para pedir la renuncia del presidente, Jovenel Moise e instaron a seguir paralizando las actividades, hasta la renuncia del mandatario.

Haití vive una fuerte crisis económica y la moneda nacional, el gourde, está en caída libre frente el dólar, mientras la inflación se sitúa en el 14 % cada mes desde el inicio del año, y hay un alto índice de desempleo. Uno de los principales problemas, que causa resentimiento en la población, es el de los privilegios y la impunidad de las fuerzas de la ONU, Minustah. Son 7.000 soldados de Argentina, Brasil, Uruguay y otros países, que -según las denuncias de los movimientos sociales- roban a la gente, violan a las mujeres y niños y les contagian enfermedades, y todo ello sin ningún castigo.

Estas circunstancias, sumadas al escándalo de corrupción de Petrocaribe, han generado en una parte importante de la población total desconfianza en la capacidad del actual régimen para mejorar la situación.

El Parlamento haitiano publicó en 2017 un informe en el que involucra a exfuncionarios, del partido actualmente en el poder, en irregularidades en el uso de los fondos de Petrocaribe, pero hasta ahora nadie ha sido procesado por este caso, en el que se desviaron más de 2.000 millones de dólares, según una investigación del Senado.

El líder opositor Moise Jean Charles afirmó ayer en Cabo Haitiano, en declaraciones a la prensa, que solo con la salida del presidente Jovenel Moise del poder habrá un juicio por el caso de Petrocaribe.

El presidente-banana
Jovenel Moïse, quien triunfó en los comicios nacionales de su país en octubre de 2015 y noviembre de 2016, este martes fue nombrado presidente electo por el Consejo Electoral Provisional de Haití. Entonces, la crisis política que atravesaba la nación caribeña ocasionó que la declaratoria del vencedor se pospusiera por más de un mes.

De acuerdo al Consejo Electoral haitiano, Moïse, del partido de derecha Tet Kale se impuso con el 55,6% de los votos en los comicios del 20 de noviembre de 2016. En segundo lugar quedó Jude Célestin, de la Liga Alternativa para el Progreso y Emancipación de Haití, con 19,5% del caudal electoral.

La declaratoria se produjo después de semanas de incertidumbre, denuncias de fraude de parte de partidarios de Célestin y protestas de seguidores de Moïse que reclamaban que sea nombrado presidente electo. El Consejo Electoral señaló, luego de un recuento, que en la votación hubo irregularidades pero no el "fraude masivo" denunciado.

La victoria de Moïse de octubre de 2015 también había sido impugnada y finalmente anulada tras violentos disturbios. Tan solo el 21% de los ciudadanos habilitados para votar acudieron a las urnas en noviembre de 2016.

Moïse, de 49 años, es un empresario que proviene del distrito rural de Trou-du-Nord, en el departamento Nordeste de Haití. Estudió ciencias de la educación en la Universidad de Quisqueya, en la capital Puerto Príncipe, considerada como el mejor centro académico privado de Haití.

"En 1996 deja la capital y se traslada a la comuna de Port-de-Paix (en el departamento Noroeste) con el ardiente sueño de desarrollar el interior del país", se puede leer en la biografía de su sitio web oficial, donde se detalla que sus primeros movimientos empresariales estaban relacionados con la venta de partes de autos y después comenzó el cultivo de bananas.

Sus emprendimientos le valieron llegar a ser, en menos de una década, secretario general de la Cámara de Comercio e Industria de Haití. Además del rubro de la exportación de bananas, Moïse tiene proyectos empresarios relacionados a la generación de energía eólica y solar y otros negocios relacionados con la agricultura.

Una de sus cartas de presentación durante la campaña electoral haitiana fue su origen en un distrito rural. Su segunda bandera es el éxito que logró en algunas de sus iniciativas empresariales, y así fue que pudo llegar al electorado haitiano de las regiones con mayores dificultades económicas poniéndose a él mismo como un "ejemplo de éxito posible".

Es más, durante la campaña aprovechó el sobrenombre por el que muchos le llaman en su país: "el hombre banana". Su llegada a la política fue posible gracias al apoyo del expresidente haitiano Michel Martelly (2011-2016) y el partido de derecha Tet Kale. Es la primera vez que Moïse ocupa un cargo público en su vida. Martelly, quien además es uno de los músicos más conocidos en Haití, dejó el mando de su país en medio de varias denuncias de corrupción y acusaciones de sus adversarios políticos.

Tras un fin de año marcado por protestas en las calles y denuncias de fraude, Moïse pidió a los haitianos que "pasen la página". La inestabilidad política lleva mucho tiempo afectando a la economía de un país que ya antes de las elecciones de 2015 era el más pobre de América. Más del 60% de las personas que viven en Haití sobreviven con menos de dos dólares al día, de acuerdo a los reportes de Naciones Unidas.

Más de la mitad de la población haitiana es analfabeta y el 90% de la educación está en manos privadas sin posibilidades de acceso para la mayor parte de la población. El desempleo es del 80%. La situación social es también muy desigual. El 95% de la población es negra sin embargo existe una discriminación manifiesta tanto lingüística como por el color de la piel. La discriminación se hace notar sobre todo en la distinción entre campo y ciudad. Depende de donde nazcas serás campesino o ciudadano, esto está totalmente interiorizado. Los mulatos conforman el 5% restante y controlan todo el país.

El interés estratégico de Haití en medio del Caribe hace que nada pueda hacerse sin el consentimiento y la supervisión de los EEUU. En este sentido las intervenciones han sido constantes. “Ya en 1986 Haití producía arroz suficiente para alimentar a toda la población. Con la llegada de las políticas neoliberales se bajaron los aranceles de importación del 30% al 2% y el arroz pasó a ser tan barato que los agricultores no pudieron competir con el arroz que se importaba de EEUU y se marcharon a la capital como desplazados internos por esta violencia económica", señala Gulin Bonhomme, profesor haitiano e investigador para la paz

Siete años después de que un devastador terremoto mató a más de 200.000 personas en enero de 2010, unos 55.000 haitianos siguen en campamentos improvisados con condiciones de vida extremadamente pobres, según la Organización Internacional para las Migraciones. Y las esperanzas de recuperación económica se vieron afectadas todavía más a principios de octubre de 2016 por el huracán Matthew, que dejó daños estimados en más de 2.000 millones de dólares.

Las políticas del FMI
Ya el 6 de julio, Haití había sido escenario de protestas en rechazo al aumento en los precios de la gasolina, el petróleo y el kerosene, una medida acordada en febrero entre el gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Ante la violencia, la medida fue revertida al día siguiente y el presidente Jovenel Moïse llamó a la población a regresar a sus hogares.

Sin embargo, las protestas continuaron y han dejado al menos tres muertos, así como daños a edificios gubernamentales, comercios, hoteles y oficinas de negocios. Los disturbios ocurrieron en la capital Puerto Príncipe, en la ciudad Cap-Haitien y en las comunas de Les Cayes, Jacmel y Petit-Goave.

Las protestas y el descontento social en el país por los ajustes exigidos por el FMI hicieron que el primer ministro haitiano, Jack Guy Lafontant, presentara su renuncia el 14 de julio.

Ayuda "humanitaria"
La medida de "ajuste" del FMI implicaba el aumento de la gasolina en 38%, del diésel en 47% y el del kerosene,utilizado por la mayoría de los haitianos para alumbrar sus casas, debido a que no tienen electricidad, en 51%..

Se trataba de un acuerdo de "ayuda humanitaria" entre el Gobierno de Haití y el FMI, realizado sin el consentimiento de la población, como parte de un programa de ajustes, cuyo propósito era poner fin a los subsidios que tienen los productos derivados del petróleo bajo el pretexto de reducir el déficit presupuestario gubernamental y "estabilizar" la economía.

La deuda de Haití con el FMI dio un salto tras el terremoto de 2010, que dejó al menos 222 mil 570 fallecidos, 1,5 millones de personas en la indigencia y pérdidas materiales calculadas en 7.900 millones de dólares. Se trató de un "préstamo" de 114 millones de dólares que debía empezar a ser reembolsado tras un período de cinco años y medio.

Las ONGs
Las promesas de la comunidad internacional se hicieron esperar y se prometieron 16 mil millones de dólares para la reconstrucción de Haití, un dinero que acabó en manos de las ONGs, nunca repercute en el país. “Es el país de las ONGs, con más de 14 mil, en una nación pequeña de nueve millones. Las ONGs hacen sus proyectos y nadie los controla. De los 10 mil millones de dólares que llegaron de la ONU la mayor parte fue para las ONGs que nunca transfieren competencias a los haitianos, sino que los colocaron en una situación de dependencia, pasividad y desamparo, indica Bonhomme.

Haití se ha convertido en la gallina de los huevos de oro de las ONGs que acuden como moscas. Nadie sabe a ciencia cierta cuantas ONGs hay, ni lo que hacen, o en que se gastan los fondos. La duplicación de servicios y la ingente acumulación de material sin utilizar es prácticamente la norma. Sólo 300 están inscritas, así que hay cientos que actúan sin control alguno. La mayoría de ellas son cajas negras que nadie supervisa.

El británico David Harvey sostiene que las ONGs son los caballos troyanos de la globalización neoliberal, mientras que Ricardo Seitenfus afirma que “hay una relación causa-efecto entre la infelicidad de los haitianos y la felicidad de las ONGS y el peligro más grande que afrontamos ahora es la ‘oenegización’ del país. Haití nunca estuvo tan debilitado como ahora y le toca dialogar y aceptar muchas cosas pero hay una relación perversa entre la debilidad del estado haitiano y la fuerza de las ONGS en el país”

El capitalismo tiene la habilidad de mercantilizarlo todo. Dónde hay una necesidad que cubrir cabe la posibilidad de traficar, montar negocios y sacar pingues beneficios. La enfermedad, la educación, el sexo, la paternidad, el deporte, el reposo, respirar aire libre, el arte... ¿ Por qué no traficar con la compasión?, señala el Servicio Informático Ecuménico y Popular.

La mercantilización de las ONGs significa que el centro de atención de los traficantes de ayuda deja de ser “los damnificados”. Todo mercado capitalista genera en sus operadores una ineludible necesidad de crecer y ganar cota en un medio cada vez más competitivo. El centro de atención pasa a ser “los donantes”. Se trata de ofrecer “un producto humanitario” cada vez más atractivo y “venderlo” utilizando sofisticadas técnicas de marketing.

Para ello es preciso contar con técnicos y directivos experimentados. El periódico español El País dedicó una página entera al tema en enero de 2011 con el título “Profesionales de la solidaridad”, un sector que ocupa en España a 529.000 empleados remunerados (y mucho incauto mal remunerado). Cita sin desparpajo el caso ejemplar de un dinámico economista, con larga experiencia como director de ventas de Procter & Gamble, que ha sido fichado por una ONG fundada por un magnate de la banca. Cada vez son más concurridos los cursos y postgrados de especialización en ONGs impartidos por escuelas de negocios.

En muchos casos se trata de verdaderas corporaciones multinacionales con oficinas abiertas en paraísos fiscales para “gestionar” los cuantiosos fondos que reciben al margen de las onerosas regulaciones fiscales de los “gobiernos”. 77 ONGs están siendo investigadas por tales prácticas.

Las autoridades de Haití se vieron en la obligación de abrir una investigación contra todas las ONG en el país tras el escándalo de Oxfam, cuyo equipo se vio involucrado en casos de explotación y abuso sexual, negligencia y nepotismo en 2011 en la isla, según informó el ministro de Planificación y Cooperación Externa haitiano, Aviol Fleurant. El presidente Moise, aseguró que el caso de Oxfam solo es la punta del "iceberg" y reclamó que se investigara también a otras ONG como Médicos Sin Fronteras (MSF).

Tras el terremoto, el país también sufrió una epidemia de cólera, de la cual es acusado el personal de paz de Naciones Unidas. La enfermedad mató a más de ocho mil personas y más de 650 mil se enfermaron. A esta catástrofe se unieron los huracanes Matthew e Irma en 2016 y 2017, tras los cuales miles de personas siguen viviendo en campamentos.

El terremoto sirvió de excusa para una nueva intervención "humanitaria" de Estados Unidos en Haití, donde años antes, entre 1951 y 1986, fue responsable de implementar la dictadura de los Duvalier para controlar y saquear los recursos naturales de la isla. Esta calamidad que atravesaba el país también abrió la oportunidad para la "ayuda humanitaria" de la ONU, que tomó el control de la isla con la misión MINUSTAH (7 mil soldados y policías).

La intervención extranjera terminó siendo un fraude económico, pues mientras el país seguía sufriendo las consecuencias del terremoto, millones de dólares en "ayuda humanitaria" de Occidente no llegaron nunca a la población. Casi el 9% de este financiamiento quedó en fundaciones y organizaciones no gubernamentales extranjeras, entre ellas la Fundación Clinton.

La deuda externa de Haití se estima en unos 890 millones de dólares, de los cuales el 41% corresponde al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), su mayor acreedor, y el 27% al Banco Mundial (BM).

Jean-Luc Mercier. Sociólogo haitiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

viernes, 31 de agosto de 2018

_- ¿Son rentables las FAS?

_- Manuel Millera Rebelión

“El libro negro del Ejército español” se titula la última publicación del exteniente del ejército de Tierra, Luis Gonzalo Segura (LGS), y editado por Akal. Ya había sacado antes otros títulos, como “Un paso al frente” (2014) y “Código rojo” (2015) que le valieron arrestos, desprecios, castigos, y finalmente la expulsión. Como dice, es el libro que nadie más quiso escribir. Totalmente recomendable, casi obligatorio y muy significativo que no sea noticia en casi ningún medio. A pesar de la verdad que muestra, no ha sido denunciado por nadie, por ello es muy singular; cuenta a su manera, la historia oculta del Desastroso Ejército español, que ha dado en los últimos 2 siglos más de 50 golpes de estado.

Se suele discutir a menudo, la rentabilidad de la Seguridad Social (S.S.) para meternos en la cabeza, de manera machacona el NO... ¿Por qué nadie discute si son rentables las FAS, Fuerzas Armadas Españolas? ¿Existe complicidad del mundo del periodismo, empresarial, político o bancario? El ejemplo más significativo de puertas giratorias es el Señor de la Guerra, Pedro Morenés, que facturaba a su empresa Instalaza, desde su puesto de ministro Defensa, cantidades de hasta 115 millones, pero es tan sólo un eslabón de una terrible realidad. Puertas que vienen de la época de Franco, “cuando pagaba los servicios prestados a unos hombres que convenía tener contentos y tranquilos”

Una buena metáfora de las FAS es el desfile. Lo que mejor saben hacer (marcar el paso) es algo intrascendente, carísimo, obligatorio, no hay que pensar, y quien se sale de la norma, la paga. La disciplina y la adulación, los valores más repetidos en las FAS, son una trampa mortal, como una bomba con retardo, al ocultar la verdadera cara castrense: un mundo impenetrable, que juega con vidas humanas, para enriquecerse. Es sabido que los gastos militares se “reparten” y camuflan hábilmente entre varios ministerios de una manera que es casi imposible seguirles el rastro, del mismo modo que el dinero se desliza entre paraísos fiscales.

No solo es carísimo de por sí el ejército. Existe, según el autor, una corrupción generalizada, algunxs dirán: “casos aislados”... ¿les suena la frase?... Mudanzas, comida, ropa, adquisiciones, combustible, formación, huérfanxs... aparte de las armas, claro. Cualquier elemento es susceptible de generar ingresos extras; si usted ha hecho la mili, sabe que un simple sargento o brigada puede trampear las cuentas de la cantina. Un teniente realizaba en un solo año, unas 500 mudanzas falsas, por un coste medio de unos 3.500 €uros. En los 5-6 años que una sóla empresa realizó los traslados, se generó un montante de unos 10 millones de euros... En 1995, desaparecieron...¡4 millones de litros de gasoil!... en el barco Marqués de la Ensenada. En 1997 se planificaron compras por valor de 30.000 millones de €uros, para un armamento mayoritariamente innecesario y deficitario.

26.05.2003: accidente del Yak-42 causa la muerte de 62 militares españoles, más otros 12 ucranianos y 1 bielorruso. En 30 años, entre 1949 y 1978, fallecieron 227 pilotos, no por guerra, sino por siniestralidad interna y negligencia. Más de 400 en los últimos 80 años, pero no importa, la indemnización de un militar raso cuesta tan sólo 23.000 €uros. Aviones que no vuelan, paracaidistas lanzados al vacío con una caja de herramientas, armas que no funcionan y explotan al usuario, carros de combate Pizarro que no disparan, submarinos S-80 de bonito color que no flotan... los chistes de Gila se quedan cortos ante la ineficiencia de nuestras FAS. El Tribunal de Cuentas detectó en 2016, de una muestra de 55 contratos adjudicados, por valor de 296 millones de €uros, que en ninguno de ellos existía justificación del importe asignado.

El portaaviones Príncipe de Asturias no llegó a entrar nunca en combate; desde su botadura en 1982 hasta su desmantelamiento en 2013, costó unos 1.800 m €uros al contribuyente entre la compra, mantenimiento, sueldos y otros gastos. El submarino S-80 tenía un exceso de peso de 75 toneladas y 4 unidades nos costaron 2.100 m € para Navantia. Abengoa, Santa Bárbara, Indra, EADS CASA, ITP, Aorenova, Tecnovit, Electroop, Amper, empresas beneficiadas. Pero gracias a amenazas reales o inventadas, a seguir en la OTAN, creada para combatir al comunismo soviético, al juego de velar por nuestra seguridad y al miedo creado por el sistema, la ciudadanía acepta indirectamente, el enorme coste de las FAS, aunque es lo menos rentable del costo público.

En definitiva, “no deberíamos haber adquirido sistemas de armas que no vamos a utilizar, para escenarios de confrontación que no existen, con un dinero que no tenemos, y lo que es más grave, que en muchos casos no funcionan”. El trasvase de dinero entre la empresa privada y el estado es una cantidad inmoral, cuando se dan infinidad de recortes en necesidades básicas de la ciudadanía. Más de 32.000 millones destinados al gasto militar y al control social en 2018, el 2,75% del PIB en España, aunque en el presupuesto oficial figuren tan sólo unos 9.256 millones. LGS eleva esta cifra a los 40.000 millones. La cantidad dobla aproximadamente a la que se detrae cada año de los fondos de la S. Social. Propongo un plan a 10–20 años que sustituya un gasto por el otro.

La implicación de los bancos españoles en la industria de armas es tan extensa e importante, que el disparate de esta compra les ha reportado unos beneficios obvios y magníficos, con las repercusiones que ello tiene en los fondos privados de pensiones y otros valores en bolsa. Si las armas, la guerra y el miedo se imponen, la cultura y el pensamiento desaparecen. No vuelvan a decirnos que la S. Social no es rentable, resulta muy insultante. Léanlo este verano. En Salou, en Zarauz, en su casa del pueblo o de la Rotxa. A pesar de la modorra estival, les abrirá unos ojos como platos...

Manuel Millera es arquitecto

 https://www.rebelion.org/noticia.php?id=245821

_- El crimen histórico contra la sanidad pública

_- Ruth Toledano
eldiario.es


 A quienes han crecido con los gobiernos del PP, partido impulsor de la privatización de la sanidad, se les ha arrebatado esa seguridad que, pasara lo que pasara, dábamos por hecha ante lo más importante: la salud

Crecí en la idea de que vivía en un país tocado por la fortuna de su sanidad pública. Era una idea generalizada, una convicción que, en última instancia, dotaba a la gente de una gran tranquilidad. Podías tener cualquier revés en esta vida -familiar, económico, laboral-, las cosas podían ponerse muy feas. Pero sabías que en cualquier momento, si lo necesitabas, ahí estaba la Seguridad Social para ayudarte. Era una realidad incuestionada según la cual podías ser rica o pobre, viejo o joven, haber nacido en el kilómetro cero o en el lugar más remoto, tener la piel más blanca o más negra, tener trabajo o no tenerlo, tener estudios o carecer de ellos, ser propietaria de una casa o vivir en situación de calle; en cualquier caso, si te fallaba lo más importante (la salud, se decía), estaba a tu disposición todo el aparato sanitario.

Ese aparato contaba con el mejor personal de todo tipo y con los mejores profesionales de la medicina y la enfermería. Crecí en la idea de que, si bien las familias acomodadas eran tradicionalmente cuna de médicos, si bien los barrios pudientes alojaban las consultas privadas de unos especialistas cuyo renombre se heredaba de generación en generación, era en la sanidad pública donde estaban los mejores de entre los mejores, los más estudiosos y formados, los que para despuntar no habían invertido dinero y apellidos sino que habían hecho brillar su talento y agotado su esfuerzo personal. Un aparato que era a su vez espacio de emancipación económica para las mujeres: el sistema patriarcal y el recalcitrante machismo patrio les habían permitido el acceso a una parte del trabajo en ese sector, aunque sufrieran un evidente techo de cristal y fueran pocas las que tuvieran la oportunidad de superarlo y convertirse en doctoras.

Crecí en la idea de que el sistema sanitario público español contaba, además, con los mayores medios materiales y con los recursos técnicos más avanzados (los mejores aparatos, se decía). Todo el mundo tenía claro, y de ese modo se verbalizaba, que a las comodidades de hotel de una clínica privada solo recurrían quienes podían permitírselas cuando sufrían una dolencia o intervención menor, pero que si te pasaba algo serio o delicado, nada como la Seguridad Social. Lo cierto era que a nadie en España le faltaba una consulta médica, una prueba diagnóstica, una operación quirúrgica, un ingreso hospitalario. Mientras, de los Estados Unidos llegaban casos espeluznantes de personas que habían llegado a morir sin asistencia a las puertas de un hospital por carecer de un seguro médico, historias de familias que no podían afrontar el coste de un tratamiento o que se veían obligadas a vender todas sus pertenencias (hasta la casa, se decía) para tratar de salvar la vida de su bebé. Crecí en la idea de que aquí vivíamos libres de esa crueldad.

No eran falacias de ningún régimen interesado. A pesar de que faltaban coberturas y tratamientos (desde la odontología a las enfermedades raras), es decir, de que muchas personas quedaban o podían llegar a quedar excluidas de su protección, la sanidad pública española se encontraba en el Top Ten del ranking del sector. Así lo señalaba, entre otros, la prestigiosa revista médica The Lancet, que realiza un estudio anual a través del cual evalúa el sistema sanitario en 195 Estados del mundo. El ranking de 2018 está encabezado por Islandia y Noruega. Siguen Holanda, Luxemburgo, Australia, Finlandia y Suiza. Y cierran el Top Ten Suecia, Italia y Andorra. España ha pasado del puesto número 8, que ocupaba hace un año, al puesto 19, junto a Nueva Zelanda, Dinamarca, Alemania y Francia. Puede pensarse que no es una mala posición pero lo cierto es que la valoración internacional de la sanidad española ha descendido notablemente y queda patente que su calidad ya no es incontestable.

Los resultados que ha publicado The Lancet en 2018 corresponden a evaluaciones realizadas en 2016, es decir, en plena era Rajoy. A quienes han crecido con los gobiernos del PP, partido impulsor de la privatización de la sanidad, se les ha arrebatado esa seguridad que, pasara lo que pasara, dábamos por hecha ante lo más importante: la salud. Quienes han crecido con los gobiernos del neoliberalismo pepero, que ha recortado recursos a los hospitales públicos y encima ha arruinado con ello las arcas, que ha hecho con nuestros derechos conseguidos un criminal negocio (muchos de aquellos apellidos de las consultas y clínicas privadas están relacionados con las empresas que han querido hacer del derecho un pastel), nunca sabrán que en España hubo un sistema sanitario ejemplar, y que les pertenecía. Es un robo y una desgracia histórica que solo con conciencia se podrá reparar. 

Fuente:
http://www.eldiario.es/zonacritica/sanidad-publica_6_802879716.html

domingo, 29 de julio de 2018

Imagina. En ese extraño país la democracia parece estar tutelada aun por ese dictador desde su tumba.

Imagina que el 14 de abril de 1931 se instituyó en un extraño país una República con una Constitución democrática. Imagina que, en julio de 1936, un general golpista se proclamó a sí mismo salvador de la patria y derribó a sangre y fuego ese régimen legalmente constituido, provocando una guerra civil con medio millón de muertos y otros tantos desterrados. Imagina que, después de su victoria, este general sumió a ese extraño país en una dictadura férrea de 40 años sin dejar de fusilar a miles de ciudadanos bajo juicios sumarísimos y mientras mantenía las cárceles llenas de presos políticos se sirvió de ellos como esclavos para construir un mausoleo faraónico perforando una montaña bajo una desmesurada cruz de granito. Imagina que ese panteón situado a las afueras de la capital del Estado le sirvió de propia sepultura y que allí permanecen sus despojos todavía, pero, antes de morir, este general golpista nombró a su sucesor a título de rey, quien después de verse envuelto en varios escándalos de corrupción tuvo que abdicar en su hijo. Imagina que uno de los ministros de este dictador fundó una formación política de derechas con el nombre de Partido Popular, que ha gobernado en ese extraño país gracias a una Transición democrática cuyos aciertos han permitido a los ciudadanos, no sin ciertos riesgos, vivir en libertad bajo una Constitución, que parte del territorio no acata. Imagina que un juez alemán muy escrupuloso ha recibido una euroorden para que entregue a ese extraño país a uno de sus políticos prófugo de la justicia. Pensando en lo que sería Alemania si tuviera a Hitler en un gran mausoleo cerca de Berlín, tal vez ese juez no consiga desprenderse de ciertos prejuicios al sospechar, aunque sea de forma difusa y muy confusa, que, en ese extraño país, la democracia parece estar tutelada aún por ese dictador desde su tumba.

https://elpais.com/elpais/2018/07/27/opinion/1532693032_489793.html

sábado, 14 de julio de 2018

_- Despilfarro. Una cantidad cercana a los 90.000 millones de euros ¿Geografía del despilfarro o secuestro de la política pública?

_- Federico Aguilera Klink
Rebelión

Hace unas semanas, varios medios de comunicación han destacado la publicación de un estudio titulado “Aproximación a la Geografía del despilfarro en España: balance de las últimas dos décadas”, realizado por varios geógrafos, investigadores de distintas Universidades, destacando el elevado volumen de despilfarro cercano a los 90.000 millones de euros. (http://dx.doi.org/10.21138/bage.2533) En el estudio citado se distingue entre el despilfarro, “El despilfarro significa estrictamente la falta de eficiencia, esto es, la ejecución de tareas a un coste mayor al mínimo posible, supone una disminución del PIB o un incremento de los costes operativos para conseguir el mismo PIB” y la corrupción, “La corrupción es la utilización, con medios ilegales o cuanto menos alegales, del sector público para beneficio privado ”.

Aunque el estudio presenta bastantes limitaciones, me parece que la principal es la citada distinción que, además, impide una estimación creíble del saqueo público, aunque 90.000 millones en 20 años es mucho, la cifra real tiene que ser mucho más elevada. Si entiendo bien, resulta que el despilfarro sería una cuestión técnica (falta de eficiencia) mientras que la corrupción sería la utilización del sector público en beneficio privado, algo que no cuantifica el estudio. Sin embargo, esta distinción no resulta clara ni esclarecedora puesto que despilfarro también es asignar y desperdiciar fondos públicos en Proyectos innecesarios que se sabe de antemano que son innecesarios (puesto que no van a resolver ningún problema que esté bien definido) y que, además, van a incurrir en sobrecostes adicionales como modus operandi. Por eso entiendo que el despilfarro no es solo una cuestión de eficiencia en la ejecución de un proyecto sino, con anterioridad, destinar fondos a proyectos innecesarios lo que hace inevitable la fusión entre despilfarro y corrupción. Una contabilidad adecuada de estos conceptos nos daría una cantidad varias veces superior a la que maneja el estudio.

Por ejemplo, el citado estudio en su Tabla 5, estima el gasto público en infraestructuras en Canarias, comprometido de “forma inadecuada” (véase la delicadeza del término) en 89,5 millones de euros entre 1995 y 2016. Si tenemos en cuenta que solo la construcción del innecesario e inútil puerto de Granadilla costó oficialmente más de 400 millones de euros https://www.diagonalperiodico.net/global/puerto-granadilla-disparate-urbanistico-400-millones-euros.html parece claro que las cuentas fallan estrepitosamente. Y fallan porque la distinción entre despilfarro y corrupción es irrelevante. Si tenemos en cuenta el enorme listado de obras innecesarias construídas en Canarias, y si asumimos que lo mismo ocurre en el resto de las Comunidades Autónomas, el estudio se desinfla por falta de claridad intelectual y esos 90.000 millones que tanto asustan podrían convertirse como mínimo en 900.000.

Sólo hace falta prestar atención a El Roto para entender el modus operandi de gobiernos y constructoras.

En uno de sus dibujos, El Roto hace decir a un personaje, “En cuanto hayamos terminado de crear el problema, impulsaremos la solución”.

Este breve texto de El Roto tiene, en mi opinión, la sabiduría de plantear perfectamente el problema.

Y el problema consiste en que no nos preguntamos ¿Cuál es el problema?
Y, desde mi punto de vista, el problema es que el capitalismo “contemporáneo” no puede funcionar sin el saqueo de lo público, de ahí que los gobiernos dediquen amplios esfuerzos a disfrazar las decisiones que toman para que parezcan que van en beneficio del interés general (solucionan problemas que construyen de manera ficticia) mientras en términos amplios obedecen las directrices de los grandes grupos empresariales y financieros. En otras palabras la cuestión clave consiste en estudiar quién determina realmente la política real y el uso de lo público, tanto del presupuesto público como de la configuración del marco institucional y en beneficio de quién se configura.

En este sentido, hablar de obras públicas sin estudiar a fondo el papel de SEOPAN, la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de infraestructuras (que solo se menciona una vez en el estudio y de pasada) es ignorar un actor clave en el estudio del problema.
“¿Quién financia al poder político?" En definitiva, el que paga, manda. Repasemos ahora las páginas de los diarios económicos: una y otra vez Seopan, la patronal de la construcción, presiona al Gobierno para que no caiga el volumen de dinero que recibe del erario público. Una parte de ese dinero viene de las grandes obras hidráulicas. Por tanto, ¿van a tolerar que monsergas de racionalidad, científicas o de gestión seria, amenacen sus intereses creados? Estos intereses seguirán dañando nuestra economía y nuestro medio ambiente si no acabamos con el 'golpismo hidráulico' que gobierna nuestra política del agua y que tiene no tanques, sino excavadoras, tomando el país. (La dictadura de las constructoras. Carlos De Prada, 1997).

¿Cómo explicar que Jaume Matas, ministro de Medio Ambiente con Aznar (y ahora en la cárcel), presente en 2001 su Plan Hidrológico Nacional en la sede de SEOPAN en Murcia? ¿Es que no había un local más adecuado o es que era precisamente el adecuado? Este planteamiento no es nuevo ni es conspiranoico sino que refleja una realidad bien estudiada y asentada.

Así, Bent Flyvbjerg, uno de los autores citados en el estudio de los geógrafos (pero cuya profundidad y lucidez ignoran) que está además considerado, y lo es, como la gran autoridad mundial en cuestión de megaproyectos, afirma desde su enorme experiencia en este campo, "Lo más perturbador no son las estimaciones individuales de los proyectos que son falsas, sino la enorme dimensión alcanzada por el comportamiento de buscadores de rentas seguido por las empresas que ha secuestrado y sustituído la consecución del bien público en este campo tan importante y caro de la política así como los elevados costes que este comportamiento impone sobre la sociedad (…) La política pública –para que merezca ese nombre- presupone una noción de bien público. Cuando esta noción es secuestrada, es la propia política la que está secuestrada. En lugar de ella, lo que tenemos es uno de los mayores socavamientos de la democracia: la institución pública usada para el beneficio privado. Cualquier sociedad que quiera mantenerse como tal tendrá que prevenir dicho secuestro y restaurar la distinción fundamental entre el bien público y el interés privado (Flyvbjerg, Design by Deception. The Politics of Megaproject Approval, 2005)".

Por eso, en otro de sus trabajos, Flyvbjerg ironiza con su ‘Ecuación de los megaproyectos’, que refleja perfectamente la fusión entre despilfarro, corrupción y secuestro de la política pública, ya que muestra cómo se “construye el problema” que la “política” tiene que “resolver”:

ECUACIÓN DE LOS MEGAPROYECTOS

1. SOBREESTIMACIÓN DE BENEFICIOS
                   +
2. SUBESTIMACIÓN DE COSTES
                   +
3. IGNORANCIA DE LOS IMPACTOS AMBIENTALES
                   +
4. VIABILIDAD DEL PROYECTO

Fuente: Flyvbjerg B., Megaprojects and Risk. An Anatomy of Ambition (2005)

Que esto lleva ocurriendo en España desde hace mucho tiempo es algo obvio, otra cosa es nuestra capacidad para hacernos preguntas relevantes y ver lo evidente, algo no demasiado bien visto en el ámbito académico. De hecho Joaquín Costa, notario aragonés, en su Oligarquía y caciquismo (1901) explicaba con claridad el sometimiento del Parlamento a los intereses de la oligarquía. Ahora es igual de claro pero más sutil o disfrazado, a veces. Un ejemplo más reciente sobre esta vinculación entre política y negocios característica del capitalismo y de la democracia actual fue el nombramiento de David Taguas, Director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno, es decir de Zapatero, como presidente de la patronal de las grandes constructoras SEOPAN. Dicho con más claridad, Taguas pasa, de un día para otro, de ser Director de la Oficina Económica de Zapatero a ser presidente de SEOPAN. Es el periodista Ernesto Ekaizer, en su libro “Indecentes. Crónica de un atraco perfecto (2012)”, el que señala cómo Zapatero le pidió a Miguel Sebastián (Ministro de Industria) que hiciera gestiones para situar a Taguas en el sector privado, colocándole como presidente de Seopan.

El 'favor' de colocar a Taguas en Seopan se puede entender mejor si aclaramos que Zapatero presentó en la Moncloa el 11 de Julio de 2005, quizás para calmar a las empresas constructoras por el 'recorte' del trasvase del Ebro, el PEIT, plan especial de infraestructuras y transporte 2005-2020, dotado con una inversión de 248.892 millones de €. Entre los invitados a esa presentación, “…la flor y nata de las constructoras: Florentino Pérez (ACS), Ignacio Entrecanales (Acciona), Luis del Rivero (Sacyr), Isidre Fainé (Abertis), Joaquín Ayuso (Ferrovial). La patronal estaba representada por Juan Lazcano (CNC) y Enrique Aldama (Seopan), y los sindicatos por Cándido Méndez (UGT) e Ignacio Fernández Toxo (CC OO)" . Otra presentación muy original pues parece hecha para contentar a las constructoras y no a los hipotéticos beneficiarios (usuarios) de esas obras, que quizás eran las propias constructoras, de acuerdo con lo que hemos visto. http://elpais.com/diario/2005/07/12/espana/1121119202_850215.html

Termino con una cita muy clara sobre la política hidrológica (el resto de las políticas de Obras Públicas sigue el mismo patrón) que muestra el secuestro de la política pública.

"La administración hidráulica española tiene una larga tradición en correr tupidos velos sobre los reiterados fracasos que se han construido y se siguen construyendo en toda la geografía nacional… la lista de proyectos ruinosos y de presupuestos millonarios dilapidados sería interminable…Los verdaderos ganadores del PHN están donde siempre han estado. Son los dos grandes agentes económicos que controlan tradicionalmente la política hidráulica en España: el grupo de las grandes constructoras y el de las eléctricas" Antonio Estevan. "El Plan Hidrológico Nacional: destapando la olla". Archipiélago, 2004 .

Para profundizar en esta línea se puede ir al enlace adjunto o al libro titulado ‘Economía, poder y megaproyectos’ (2009), coordinado por José Manuel Naredo y yo.

http://revistaeconomiacritica.org/sites/default/files/revistas/n17/02_Aguilera_Politica_hidrologica.pdf

Federico Aguilera Klink es Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de La Laguna

viernes, 13 de julio de 2018

La juez archiva la supuesta donación ilegal del hígado de Abidal tras la negativa de Francia a colaborar. La Guardia Civil intervino llamadas a Sandro Rosell que apuntaban a que el órgano fue adquirido de manera irregular.

El juzgado de instrucción 28 de Barcelona archivó el pasado mes de abril la causa abierta por una posible compra ilegal de un hígado para el exjugador del Barça Éric Abidal. La Guardia Civil intervino llamadas en la causa contra el expresidente del equipo azulgrana Sandro Rosell que apuntaba a que se había conseguido ilegalmente el órgano, según ha avanzado El Confidencial. El jugador dijo que un primo suyo le había donado el órgano.

El juzgado recibió entonces el caso por parte de la Audiencia Nacional, que se inhibió, y envió una comisión rogatoria a Francia para contrastar si el donante había cobrado o no y las circunstancias del proceso. Las autoridades francesas aseguraron que el tipo penal no se correspondía con el de España, y después de recibir esa información, el juzgado archivó el tema sin practicar más diligencias, según fuentes judiciales consultadas por EL PAÍS.

Hace un año que el juzgado tenía sobre la mesa los indicios sobre la presunta compra irregular, según fuentes policiales. Hasta el momento, las diligencias que se habían llevado a cabo por parte de la Guardia Civil eran comprobar la identidad del donante del hígado e informar a la juez. En las conversaciones, Rosell, habla con un tal Juanjo que critica el comportamiento hacia la Junta por parte de Abidal, y se queja: "Es que va contra nosotros, a este tío le compramos un hígado ilegal". Rosell asiente, y su interlocutor añade: "Y vendimos que era del primo. ¡Qué era del primo!". Y Rosell acaba dándole la razón: "sí, sí, sí". En total son tres las llamadas que apuntan al presunto fraude.

La defensa de Rosell asegura que hasta el momento “no tiene conocimiento de los hechos”. “Ni de si son ciertos, ni qué juzgado instruye, ni por qué no se tiene conocimiento un año después”, según un comunicado remitido a los medios. Y señalan que resulta “del todo extraño pensar que se pueda comprar un hígado ilegal y transplantarlo en un hospital público”.

Aunque archivada, la causa sobre el transplante de Abidal, que se produjo en 2012, señala a Sandro Rosell, al propio Abidal, al entorno del expresidente del FC Barcelona y al club en sí mismo. Josep Maria Bartomeu, actual presidente de la entidad, miembro de la junta directiva de aquel y su sucesor en el cargo, aparece citado en las conversaciones interceptadas por la Guardia Civil. Además, la persona que figura en las conversaciones intervenidas es Juanjo Castillo, otro empleado del club.

Se trata de conversaciones que efectivamente se produjeron, según ha podido contrastar este diario, charlas subidas de tono y en las que se hace referencia a los enfados que se derivaron en el entorno de Rosell después de que Abidal acusara al club no solo de no haberle querido renovar el contrato una vez recuperado de la operación, sino también de no haberle pagado durante el tiempo que estuvo de baja. Si bien, las fuentes consultadas niegan saber exactamente cómo se gestionó aquel transplante en 2012 ni qué papel jugaron los servicios médicos de la entidad. Las acusaciones del jugador, por otro lado, se matizaron meses después. “Ambas partes confirman que el club ha cumplido debidamente con los compromisos contractuales que mantenía firmados con el jugador francés”, explicaba un comunicado oficial del Barça en una réplica que fue consensuada con el jugador.

Aquello sucedió en el año 2013, meses después de que el jugador dejara el club. Abidal estuvo junto al expresidente Joan Laporta en el último proceso electoral, el año 2015, presentado como el futuro secretario técnico, pero las elecciones las ganó Josep Maria Bartomeu. Curiosamente, este mes de junio el exfutbolista se incorporó a la entidad como nuevo secretario técnico. El cargo al que ya quiso optar tres años atrás. Así pues, a la espera de que el FC Barcelona ofrezca su versión de los hechos en un comunicado oficial, fuentes de la entidad se apresuran en negar que no hubo ninguna irregularidad relacionada con la intervención quirúrgica del jugador. Tres años después de la operación, la pareja de Abidal tuiteó una imagen con el donante de Abidal y su hijo.

 "TODOS LOS PERMISOS ESTABAN EN REGLA" JESSICA MOUZO

 Fuentes del Departamento de Salud han insistido en que toda la documentación requerida para un trasplante hepático de donante vivo estaba en orden. “Todos los permisos estaban en regla”, han dicho estas fuentes.

La donación de órganos de vivos es un proceso complejo. Para empezar, el coordinador de trasplantes del hospital donde se realice la intervención tiene que identificar el grado de parentesco o vínculo emocional entre donante y receptor (a través de documentos de identidad, justificantes de vínculo familiar, etc.) y explicarle a ambos los requisitos normativos para llevar a cabo el trasplante.

Un equipo médico especializado se encarga también de someter al donante a una evaluación médica para determinar el riesgo biológico de la intervención. Además, los sanitarios realizarán una valoración ética y social para valorar el impacto económico de la donación (las bajas laborales o las pérdidas económicas) y constatar, en última instancia que se trata de una donación altruista, tal y como marca la normativa de trasplantes. Así, el donante tendrá que responder a cuestiones como por qué quiere donar, cuál es su situación económica, laboral y familiar o si conoce las consecuencias y los riesgos de la donación.

Cada caso pasa por el Comité de Ética del centro hospitalario y, una vez el equipo médico comprueba que la decisión de donar ha sido tomada sin ningún tipo de coacción y de forma libre, el donante firma un consentimiento informado. Este documento tendrá que ser ratificado de forma expresa por el donante en un Juzgado. Allí, el donante tendrá que confirmar su consentimiento “de forma expresa, libre, consciente y desinteresada” ante el juez y en presencia del especialista que firma el certificado de salud del donante, el responsable del trasplante y quien autoriza la extracción en el centro hospitalario. El juez es quien expide, con la firma del donante, el documento de cesión del órgano, pero el trasplante no podrá realizarse hasta 24 horas después de la ratificación en el Juzgado por si el donante decide revocar el consentimiento.


https://elpais.com/ccaa/2018/07/04/catalunya/1530693740_309491.html

sábado, 7 de julio de 2018

Una profesora de Cifuentes: “Me callé; veía que peligraba mi vida, mi carrera y mis hijos”. Clara Souto, vocal del acta del trabajo fin de máster, asegura que ese día estaba en Galicia.

“Me callé. Me parecía que era ir en contra del mundo. Veía que peligraba mi vida, mi carrera y mis hijos”. Así, con este desgarro, la profesora de la Universidad Rey Juan Carlos Clara Souto relató a la juez Carmen Rodríguez-Medel el pasado 10 de mayo su particular vía crucis por El caso Cifuentes. Su supuesta firma aparece en el acta del trabajo de fin de máster de la expresidenta madrileña, pero ella nega su autenticidad. “No fui capaz de enfrentarme. Me veía yendo en contra de mi catedrático, , Enrique Álvarez Conde, que es una persona que le tenía confianza desde hacía 10 años y contra mis compañeras”

La firma de Souto figura en la casilla de vocal del tribunal evaluador. Ella mantiene, sin embargo, que ese 2 de julio de 2012 estaba en Galicia a cargo de sus tres sobrinos al haber enfermado su hermana. “Yo lo único que sé es que yo no estuve el día que pone en ese documento”. La juez parece creerla porque Souto es la única de las tres firmantes del acta que no está imputada.

La profesora ha encontrado un recibo del 30 de junio que atestigua que ese día estaba en Galicia, pero ninguno del 2 de julio, la fecha de autos. Pese a los seis años transcurridos, recuerda “con certeza” el momento porque el día anterior “era la final de fútbol que ganó España y sé que estábamos en Galicia viéndolo”.

Además, la relación de Souto con el máster de Derecho Público fue muy lateral. Apenas dio cuatro horas de clase un sábado del curso 2011-2012. ¿Asistió ese día la delegada del gobierno? “ Yo en ese momento no tenía conocimiento de quién era Cristina Cifuentes. Era la primera vez que daba una masterlass. Estaba muy nerviosa porque me enfrentaba a alumnos más mayores de los de normalmente”.

Souto, aún sin plaza fija y con dos hermanas trabajando como ella en el Instituto de Derecho Público (IDP), lleva años encadenando penas y ante la juez las revivió todas y se desahogó.Sus niños, hoy de dos años y medio, estuvieron delicados de salud y el pasado septiembre murió su padre. Pero asegura que nada ni nadie le ha bloqueado tanto como el caso Cifuentes.“Nunca en mi vida pensé que se me pudiese poner en una situación así”.

El acta presuntamente se falseó el 21 de marzo de 2018, el día que eldiario.es publicó la noticia. “Si mi catedrático, llevo 10 años con él, me dice que hay un problema con el máster de Derecho Público confío completamente y para solucionarlo puede contar conmigo”, relata Souto. Y prosigue estremecida: “Él nunca me ha puesto en una situación negativa como para desconfiar. Pensar que se estaba realizando….”.

Bajo esta premisa Souto dio su permiso a  Álvarez Conde para usar su nombre mientras iba camino de la guardería con sus hijos. Luego, siempre según su relato, impartió clase hasta las dos, se marchó a un centro de estética, volvió a la guardería... Asegura que estuvo tan atareada que hasta las diez de la noche no entró en “shock” al verse protagonista de la historia que abría los telediarios.

“Hasta este momento tenía una relación buena de jerarquía” con Álvarez Conde, contó Souto a la juez, y por unas horas la mantuvo. Se vieron luego en casa de su “maestro” junto a sus compañeras. “Le pedí por favor que solucionase el problema, que me veía incapaz de salir públicamente y llevarle la contraria a él. (...) Le dije: me estás arruinando la vida y él en todo momento nos tranquilizaba”.

Pero su “maestro” quiso mantener la primera versión vertida a los medios -hubo un error técnico en las actas- y Souto tocó fondo la mañana que tenía que declarar en la universidad. “Me levanté absolutamente desquiciada, no había dormido, me había dado un ataque de ansiedad…”. La URJC aplazó la citación de Álvarez Conde y el catedrático Pablo Chico, pero no la de sus tres discípulas que de pronto se vieron declarando primero. “Lo que te parece es que todo va contra ti. Fui a la doctora, me dio una pastilla fuerte y la baja” . La única que habló fue su compañera Alicia López de los Mozos que negó haber firmado.

“Estoy tomando pastillas porque no soy capaz de superar esta situación. Sigo de baja. No puedo entender que te puedan hacer algo así. He venido porque necesito que se aclare esto”, confesó Souto a la juez. Sus contestaciones fueron largas y, cada poco tiempo, echaba mano de una botella de agua para calmar su desazón. No mantiene contacto con ninguno de los implicados, tan solo se cruzó un mensaje con Cecilia Rosado, su compañera, para desearse suerte cuando empezó la instruccción.

https://politica.elpais.com/politica/2018/07/04/actualidad/1530735721_353498.html

P:D: Es una situación dramática e inadmisible la que relata la noticia. En nuestra Universidad hay excelentes profesores, medianos, regulares y francamente malos. Y algunos de estos consiguen construir una especie de Reino de Taifas en pleno siglo XXI. Criticar desde afuera a profesores que se encuentran sumidos en estos reinos es fácil, a veces demasiado fácil. Sufrir su estructura y tener que aguantar sus injusticias es otra cosa, tenemos que vivir, pagar hipotecas, educar a nuestros hijos, mantener una familia,... no no es fácil. Si todo este escándalo que ha salido a la luz con Cifuentes, y que sin duda ha partido de sus propios colegas de partido como cruel venganza, sirve para limpiar aunque sea un poco ese ambiente enrarecido e injusto de algunos departamentos bienvenido sea. Si no es así la coruupción tomará más fuerza. El gobierno debe tomar cartas en el asunto y hacer lo posible e imposible por imponer transparencia en las relaciones y la verdad en el sistema. Por el bien del sistema mismo y de nuestras universidades.

sábado, 16 de junio de 2018

Corrupción de medio pelo. Las tonterías por las que los ministros trumpistas están dispuestos a sacrificar su reputación demuestran lo malos políticos que son.

Por supuesto que Donald Trump es corrupto. Cualquiera con sentido sabía que lo sería, aunque la escala de su lucro personal y la fuerte probabilidad de que los intereses económicos de su familia hayan distorsionado los intereses de la política exterior y de la seguridad nacional estadounidenses han asustado incluso a los cínicos. Y, naturalmente, el ejemplo dado por el estafador en jefe ha infectado todo su Gobierno.

Pero lo que realmente me asombra no es tanto el grado de corrupción entre los miembros del gobierno de Trump como su mezquindad. Y esa mezquindad dice mucho acerca del tipo de personas que gobiernan Estados Unidos.

Los políticos corruptos solían parecerse al secretario del Interior de Warren Harding, Albert Fall, situado en el centro del escándalo Teapot Dome. Fall utilizó su cargo para conseguir sustanciosas operaciones a dos empresas petrolíferas y, a cambio, recibió más de 400.000 dólares en mordidas (muy por encima de 5 millones de dólares en precios actuales). Ese es el tipo de corrupción que uno logra entender y, en cierta manera, respetar.

Los políticos corruptos de Trump, por el contrario, se parecen a Tom Price, que consiguió perder su cargo de secretario de Salud y Servicios Humanos por pagarse demasiados vuelos en aviones privados a costa de la Hacienda pública; Ryan Zinke, que ocupa la antigua cartera de Fall, Interior, y tiene un problema similar al de Price, pero con los helicópteros y la costumbre general de utilizar fondos públicos para financiar viajes privados; Ben Carson, de Vivienda y Desarrollo Urbano, con sus muebles de comedor de 31.000 dólares; y Steve Mnuchin, secretario del Tesoro, al que le gusta viajar en reactores militares para lo que parecen a veces vacaciones privadas.

Y después está el rey de los extras: Scott Pruitt, director de la Agencia de Protección Medioambiental, cuya lista de pequeñas estafas incluye de todo, desde plumas personalizadas hasta decirle a un asistente que le busque un colchón usado, pasando por el intento de utilizar su cargo para conseguirle una franquicia de una conocida cadena de restaurantes especializados en bocadillos de pollo a su esposa.

Algo que me llama inmediatamente la atención de estas historias es que ninguno de estos altos cargos pasa la prueba de las nubes de caramelo, el famoso aunque controvertido experimento psicológico en el que a los niños se les dice que pueden conseguir dos nubes si logran esperar unos minutos antes de comerse la que tienen delante.

Piénsenlo: si ocupasen ustedes un alto cargo en el Gobierno y estuviesen dispuestos a hacer la voluntad de los intereses especiales —permitir que las multinacionales saquen beneficios a costa de terrenos públicos, dejar que los contaminadores envenenen el aire y el agua— dos años de conducta circunspecta le labrarían un futuro extremadamente brillante como miembro de un grupo de presión. Consideren lo débil que debe de ser el autocontrol de alguien dispuesto a poner esta enorme recompensa en juego por un colchón usado.

Pero la curva descendente de la corrupción desde el asunto Teapot Dome hasta el de los sándwiches de pollo no solo nos habla de la inmadurez de los altos cargos de Trump, sino que también nos permite ver la vacuidad de su alma.

Hace mucho tiempo Tom Wolfe escribió un memorable ensayo sobre qué mueve realmente a muchos poderosos. No es tanto el gusto por las cosas buenas; la verdad es que los aviones privados no son tan cómodos, y supongo que muchos de los que se beben botellas de vino de 400 dólares no notarían la diferencia si les sirvieran otro de 20.

Es más bien el placer de “verlos saltar”, de ver a la gente rebajarse, pasar por el aro, satisfacer los caprichos de uno. Se trata de sentirse más grande consiguiendo que los demás se comporten como si fuesen más pequeños.

¿No explica esto todo lo que hace Pruitt? Lo absurdo de sus exigencias es una característica, no un antojo: tengo mis dudas de que use su cabina telefónica insonorizada de 43.000 dólares, pero seguramente le complació ver a su personal correr para proporcionársela.

¿Por qué está el Gobierno de Trump lleno de estafadores de medio pelo? Claramente, siguen el ejemplo de su jefe, que como es bien sabido disfruta con la adulación y humillando a sus subordinados, incluidos los altos cargos. De hecho, sospecho que muchos de los miembros de su Gobierno practican lo que en una ocasión vi descrito como “hacer la bicicleta”: inclinarse ante el que tienen por encima y al mismo tiempo pisotear a los de debajo.

Y es llamativo el apoyo que ha dado Trump a altos cargos como Pruitt, descubiertos en abusos de autoridad mezquinos, a pesar de la mala prensa. Está claro que no ve nada malo en lo que hacen; es lo que él haría y, de hecho, hace.

En consecuencia, como he dicho, estamos gobernados por hombres con almas mediocres y vacías. ¿Importa eso?

En un sentido directo, la verdad es que no. Hay buenas razones para pensar que la especulación de Trump está haciendo un enorme daño, pero las pequeñas estafas de sus subordinados a las arcas públicas son triviales en comparación con las grandes cosas que están haciendo para que Estados Unidos sea un lugar peor: socavar la atención sanitaria, la protección medioambiental, la regulación financiera, y más.

Sin embargo, en un sentido más profundo, la corrupción mezquina y la política destructiva y cruel están de hecho relacionadas. No es muy probable que hombres que en gran medida ven un alto cargo como una licencia para vivir a lo grande, actuar como peces gordos y obligar a los funcionarios públicos a comportarse como criados, se preocupen demasiado por el interés público.

No necesitamos un gobierno de santos; la gente puede ser imperfecta (¿quién no lo es?) y aun así hacer el bien. Pero un gobierno compuesto casi enteramente por mala gente —que es lo que tenemos ahora— va, de hecho, a gobernar mal.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. Fuente: The New York Times

https://elpais.com/economia/2018/06/08/actualidad/1528453654_824703.html

martes, 5 de junio de 2018

La “regeneración” que apoya Ciudadanos: Ángel Garrido


Cuarto Poder


En política, es un clásico prometer una cosa y hacer otra distinta con todo descaro. Veamos un ejemplo, Felipe González dijo estas palabras en julio de 1982: “A cualquier ministro se le puede seguir la pista para comprobar que del Consejo de Ministro se va al Consejo de Administración de una gran empresa; es decir, que no sale de ese triángulo del poder (…) Tenemos que producir el espectáculo nuevo, público, de un ministro que sea capaz de salir del Consejo de Ministros e irse a su casa, o a su trabajo concreto, olvidándose de cualquier otra prebenda. Si logramos cambiar este esquema, habremos superado uno de los mayores problemas de la Historia de España: el control oligárquico del poder político y del aparato del Estado”. Luego él mismo se iría de la Presidencia del Gobierno al Consejo de Administración de Gas Natural, compañía a la que había regalado la empresa pública Enagás privatizada a precio de ganga.

Creo que Ciudadanos va a batir todos los récords en lo que se refiere a la contradicción entre el programa electoral y el discurso con la práctica política. Ya lleva unas cuantas incoherencias, especialmente entre su teórico alegato regenerador y su práctica de sostener a un partido trufado de corrupción. La próxima es el 17 y 18 de mayo al apoyar la investidura de Ángel Garrido como presidente de la Comunidad de Madrid, designado por Rajoy como sustituto de Cristina Cifuentes. Veamos quién es Ángel Garrido, para ver qué es lo que apoyará el partido de Albert Rivera.

Su historial en el PP es muy largo, y meteórico con Cristina Cifuentes. Estudió en el colegio Tajamar del Opus de Dei; se tituló como ingeniero de minas pero, como él mismo dice, es “político por vocación”: lleva 23 años como cargo público del PP. Fue concejal de Parla y de Madrid desde 1999, se encuadró en el grupo de Esperanza Aguirre en los enfrentamientos con Gallardón. Llega en 2015 a diputado autonómico en la Asamblea de Madrid y será consejero de Presidencia y Justicia en el gobierno de Cifuentes.

Ha estado con Aguirre contra Gallardón, con Cifuentes contra Aguirre… su volatilidad política se refleja en los cambios de bando o banda, en las intrigas internas para ver cómo se colocaba mejor dentro del partido. Ángel Garrido ha sido acusado de machista por la oposición por sus palabras y actitud cuando hacía de escudero de la expresidenta en la moción de censura que presentó Podemos contra ella.

Su actividad en las redes sociales retrata perfectamente a Garrido. Una exhaustiva recopilación de sus tuits demuestra que se ha movido entre hacer la pelota a sus jefes y la agresividad hacia el resto de fuerzas políticas. Destacan, singularmente, sus ataques a la educación pública. Veamos algunos ejemplos de las lindezas que decía.

Ensalzó los recortes de 2011 en educación y calificaba las movilizaciones de la Marea Verde de “jornada de fiesta y verbena para la izquierda que quiere destruir la educación pública”; hace críticas continuas a la enseñanza pública y loas a la privada sostenida con fondos públicos; insultaba a todo el mundo: a la Marea Verde la llama “marea roja”, se mete con los sindicatos continuamente, con los “vendedores de camisetas”… También se hace el graciosillo y dice cosas como esta: es una “marea roja por una enseñanza cejil”; “A las mú güenas tardes a tós! (es para que os hagáis idea de un modelo de enseñanza sindical)”. También defiende cosas tan impresentables como la supresión de 3.300 empleos públicos por Gallardón (26-6-2011).

Se repiten los tuit haciendo la pelota a Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes, Lucía Figar… Y para hacer méritos, están los ataques sectarios a otros políticos (Rubalcaba, Rosa Díez, Guerra…) y a artistas como los Bardem, etc. Solo una persona mediocre necesita recurrir a estos métodos para conseguir lo que no puede por su propia valía para ascender en una empresa o en la política. En fin, da mucha vergüenza ajena.

Hay otro tuit que es, cuando menos, inquietante después de lo de Cifuentes: “¿Llevarse el albornoz de los hoteles es robar?”. Y no cito barbaridades y el uso de palabras gruesas que se pueden encontrar en los tuit recogidos por los medios de comunicación.

Por último, Ángel Garrido era consejero general de Caja Madrid, en representación del Ayuntamiento de Madrid, cuando le concedieron un préstamo de 310.000 euros del que ocultó información en su declaración de bienes y rentas, y por el que parece que recibió las privilegiadas bonificaciones establecidas en la entidad para sus consejeros.

El Partido Popular es un partido liquidado como indican las encuestas: pierde un tercio de los votos. Pero ahora el peligro para la mayoría social está más en lo que pudiera venir, que en lo que se va por el sumidero de la historia. Ciudadanos llegó como una operación de la oligarquía española para que se produjera un vaso comunicante de los votos perdidos por el PP hacia un receptáculo que los reutilizara al servicio del poder económico. Ciudadanos se ha creado para impedir cualquier cambio político y regeneración verdadera, para ser el recambio neoliberal de la derecha conservadora quemada por la corrupción y los recortes.

Ciudadanos, en bastantes cuestiones, representa posiciones de extrema derecha camufladas bajo una falsa apariencia de modernidad. Hay quien dice que deberían gobernar doce años para que se supiera lo que son capaces de hacer, pero sería un coste muy alto para este país. Estemos atentos a sus actuaciones: Ciudadanos será responsable de que Ángel Garrido sea presidente de la Comunidad de Madrid, un mediocre delfín de Cifuentes, de fidelidad perruna, que significa más de lo mismo. Por tanto, que Ciudadanos no nos cuente lo de la regeneración y la limpieza democrática, porque si hay algo que hable más alto que las palabras son los hechos.

 Fuente:

http://www.cuartopoder.es/ideas/opinion/2018/05/17/para-el-17-la-regeneracion-que-apoya-ciudadanos-angel-garrido/

viernes, 18 de mayo de 2018

El PP comienza a vender sus inmuebles.

Domingo Sanz


Asustados como nos quieren con los cuentos de nuevos terrorismos y golpes de estado sin sangre ni tanques que el Gobierno no deja de divulgar desde las posiciones que controla, transcurren desapercibidos los movimientos en la sombra que protagoniza el partido político más presunto, a tenor de la cuenta de expedientes vivos en los tribunales que lo acusan o salpican. La sospecha nace al comprobar que los miembros de este Gobierno tan divulgador pertenecen a ese mismo partido, y a partir de ahora conviene que las siglas PP dibujen siempre ante nosotros un patrimonio muy importante, económico y de un origen que quizás nunca se llegue a desentrañar.

El pasado 25 de marzo el periódico “Última Hora”, de Mallorca, anunciaba en portada que “El PP recibe varias ofertas de compra de su sede regional”. Nekane Domblás, la redactora que ampliaba la información en la página 18, presentó un panorama financiero desolador:

Caída a la mitad de los ingresos del partido a partir de las derrotas electorales de 2015.
Reclamación de 212.491.- € que probablemente tendrán que devolver al Govern Balear por subvenciones cobradas de más, tras ser condenados por delito electoral.

8.000.- € de hipoteca, que están pagando cada mes por la sede que ahora quieren vender.

Ya en noviembre de 2017 La Vanguardia publicaba unas declaraciones de Prohens, portavoz del PP en el Parlament Balear, en las que afirmaba que el único motivo por el que se ponía en venta la sede era económico. Negaba así que lo que pretendieran fuera quitarse de encima el marrón de una inversión inmobiliaria que estaba sometida a investigación por financiación ilegal. Como si el periodismo fuera fácil de engañar, pues la venta de un bien no borra ninguna culpa vinculada. Pero como tantas veces ha ocurrido en casos de corrupción política, la Justicia llegó tarde: un empresario, que había entregado no menos de 600.000.- € en efectivo y fuera de la ley para la reforma del local ahora en venta, falleció antes de conseguir que le pagaran los cheques sin fondos que otro empresario, que había intermediado para ocultar el lado político del delito, le había hecho llegar para tranquilizarlo, pues durante la crisis las firmas en falso eran papel mojado, incluso en los juzgados.

Por si lo de Mallorca fuera un caso aislado, buscando en Google aparecen referencias sobre operaciones similares con las sedes de Barcelona, Zaragoza y País Vasco, este último inmueble también bajo sospecha en cuanto a la procedencia de los fondos para la compra. Abunda en lo anterior el hecho de que durante 2017 algunos medios hablaron de tensiones entre los máximos dirigentes del PP, pues se decía que algunos estaban a favor de la venta de Génova 13, sede central “popular” sobre la que ya nadie pone en duda que, al menos la reforma, se financió en negro.

Las informaciones anteriores no proceden de ruedas de prensa convocadas por los responsables del partido del gobierno ni de ofertas publicadas para conseguir compradores. Tampoco corresponden a una investigación exhaustiva realizada por quien aquí firma. Han sido captadas esporádicamente por los medios, y no es posible que tanta coincidencia se deba a la casualidad. Lo lógico es que se trate de la punta del iceberg que sumerge una estrategia de licuación de activos, imprescindible en caso de estampida para salvar, y repartirse, “la pasta”.

Es evidente que los del PP están convirtiendo inmuebles en dinero. Se trata, sin duda, de una reacción desesperada ante la imposibilidad de mantener el ritmo habitual de delitos económicos que, combinados con una impunidad casi total, permitían a esa organización obtener ingresos extras millonarios. Las causas principales de ese recorte son dos. Por una parte, el comienzo, lento y tímido pero sostenido, de la acción judicial, animada en ocasiones por ajustes de cuentas internos que estallan porque la ambición lo llena todo, y en ocasiones rebosa. Por otra, la drástica reducción de poder real que sufrieron a partir de 2015 y 2016, al finalizar la cómoda etapa de un bipartidismo durante el que todo estaba perfectamente calculado. Esto también ha provocado una reducción significativa de los ingresos legales que se derivan de los resultados electorales

Mientras, la demoscopia sigue anunciando que el PP continuará retrocediendo electoralmente y, por tanto, reduciendo sus ingresos, sean del color que sean. La Justicia seguirá a lo suyo, ya se sabe que tiene vida propia cuando no hay cortocircuitos, lo que se traducirá en nuevas sentencias condenatorias, y de mayor calado. Lo que hoy se ha sabido es que el magistrado ponente de la sentencia del juicio Gurtel 1, a punto de caramelo envenenado, es partidario de no condenar al PP como organización, pero está en minoría y solo podrá emitir un voto particular, por lo que hoy hay muchos que están bebiendo para olvidar en los ficheros de que partido constan sus nombres y apellidos. En este contexto, lo normal es que caigan también los ingresos procedentes de las cuotas de los afiliados, pues periódicamente aparecen noticias de trasvases de militantes del PP hacia Ciudadanos.

Que una entidad tan poco controlada como el Partido Popular convierta inmuebles en dinero solo para ellos debe hacer sonar todas las alarmas. Esto significa que el resto de actores políticos, especialmente nacionalistas y de izquierdas, además de la Justicia, deberán mantener una actitud especialmente vigilante en defensa del interés general. Realizadas las ventas de locales al precio de la burbuja en la que privilegiados como ellos están flotando, nada impedirá al PP “liquidar” con cuantiosas indemnizaciones, acordadas “ad hoc” y directas a los bolsillos de los dirigentes del núcleo duro de los que habitan en el número 13 de Génova, y unos cuantos favoritos de la periferia. Eso sí, esta vez todo al contado para no diferir ni un euro a un futuro imprevisible. ¿Alguien recuerda los modelos de enriquecimiento personal de directivos bancarios en medio de la ruina generalizada? Pues eso. Pero en este caso, el Tribunal de Cuentas sabe que los ingresos procedentes del erario público superan con mucho el 50% de los declarados por todos los partidos políticos, por lo que procede que, en caso de liquidación, todos sus activos regresen en primer lugar al Estado y después, los que quieran reclamar que se pongan a la cola.

Por todo lo anterior, además del periodismo también los colectivos más motivados contra la corrupción deberán realizar un seguimiento permanente del estado de los bienes en manos del PP. Especialmente las asociaciones de profesionales que disponen de información veraz, pues todas las lupas son pocas para descubrir las peores intenciones de los que mandan en un país como España.

Por último, también conviene vigilar los movimientos de C’s, pues nada impide que Rivera, si las generales de 2020 les conceden la victoria, prepare una alambicada operación política de fusión condicionada con absorción parcial de “populares” que lo que en realidad estaría ocultando sería la salvación, y por tanto blanqueo bajo una nueva marca, del sustancioso patrimonio que constaría en los registros de la propiedad a nombre del PP. De nuevo nos viene a la cabeza el recuerdo de las maniobras orquestadas para salvar a los bancos, fuera cual fuera el número de víctimas, incluidas las mortales. Y también nos indignaría que, después de socializar las pérdidas de bancos, autopistas en quiebra y otros riesgos de multimillonarios, nos tuviéramos que quedar con los pasivos del partido que montó un ministro de Franco llamado Fraga Iribarne, y que un espabilado como Rivera se apropiara de la parte del león, limpia de polvo, paja y sin contenciosos pendientes en los tribunales. Son las maldades que no podemos evitar que nos asalten la cabeza cuando resulta imposible contener el caudal de sorpresas que cada día nos depara la peor política.

En marzo de 2016 nos preguntábamos públicamente “¿Qué hacemos con los bienes del PP?” y hace poco más de un mes volvíamos a insistir. Alarmamos de nuevo hoy porque hay que estar ojo avizor. De lo contrario, antes o después se repetirán los días en que nos llevaremos las manos a la cabeza. Por supuesto, cuando eso ocurra ya no habrá ningún remedio.

martes, 15 de mayo de 2018

La historia de Paul Ryan: de farsante a fascista. El diputado republicano se labró su reputación únicamente por lo bien que aparentaba ser sensato en TV.




¿Por qué ha decidido Paul Ryan no presentarse a la reelección? ¿Cuáles serán las consecuencias? Vayan ustedes a saber, literalmente. Puedo hacer conjeturas basándome en lo que leo en los periódicos, pero todos pueden.

Por otra parte, sí tengo alguna idea de cómo llegó Ryan —que siempre ha sido un embaucador, y eso estaba a la vista de quien quisiera verlo— a presidente de la Cámara de Representantes. Y esa es una historia que dice muy poco a favor no solo del propio Ryan, ni siquiera solo de su partido, sino también a los autoproclamados centristas y a los medios informativos, que con su conducta impropia impulsaron su trayectoria. Es más, las fuerzas que llevaron a Ryan a una posición de poder son las mismas que han llevado Estados Unidos al borde de una crisis constitucional.

Respecto a Ryan: increíblemente, estoy viendo algunas noticias acerca de su salida que lo retratan como un gran experto político y un defensor de la austeridad fiscal que, por desgracia, fue incapaz de cumplir con su misión en la era Trump. Inconcebible.

Miren, el único principio rector de todo lo dicho y propuesto por Ryan era el de acomodar a los cómodos y afligir a los afligidos. ¿Puede alguien mencionar un solo ejemplo en el que su supuesta preocupación por el déficit lo llevase a imponer alguna carga a los ricos, en el que su supuesta compasión lo llevase a mejorar la vida de los pobres? Recuerden que votó contra la propuesta presentada por la comisión Simpson-Bowles sobre la deuda no por sus verdaderos fallos, sino porque supondría una subida de los impuestos y no lograría revocar la reforma sanitaria de Barack Obama.

Y sus propuestas de "reducción del déficit" siempre han sido fraudulentas. La pérdida de ingresos debida a los recortes fiscales siempre ha excedido a cualquier reducción de gasto explícita, de modo que la supuesta responsabilidad fiscal procedía por completo de los "asteriscos mágicos": ingresos adicionales a costa de tapar lagunas jurídicas no especificadas, y reducciones del gasto derivadas de recortar programas no especificados. Ya en 2010 dije que era un embustero, y nada de lo que ha hecho desde entonces ha puesto en duda ese juicio.

¿Y cómo consiguió entonces este notorio artista de la estafa una reputación de seriedad y de probidad fiscal? Básicamente, fue el beneficiario de la discriminación positiva ideológica. Incluso ahora, en esta era de Trump, hay un número considerable de líderes de opinión —en especial, aunque no únicamente, en los medios informativos— cuyas carreras y marcas profesionales se basan en la idea de que están por encima de las refriegas políticas. El afirmar que ambas partes tienen cierto grado de razón, que hay personas serias y honradas en la izquierda y la derecha, prácticamente define la identidad de esta gente.

Pero la realidad de la política estadounidense del siglo XXI es de polarización asimétrica en múltiples aspectos. Uno de ellos es el intelectual: si bien hay algunos pensadores conservadores que son serios y honrados, no tienen influencia en el Partido Republicano actual. ¿Qué puede hacer un centrista?

Con demasiada frecuencia, la respuesta ha implicado lo que podríamos denominar credulidad motivada. Los centristas que no lograban encontrar verdaderos ejemplos de conservadores honrados y serios prodigaban elogios a políticos que interpretaban ese papel en la televisión. Lo cierto es que a Paul Ryan no se le daba demasiado bien fingir; los verdaderos expertos fiscales ridiculizaban sus presupuestos de "carne misteriosa". Pero da igual: el relato exigía que el personaje interpretado por Ryan existiese, de modo que todos fingían que él era el ejemplo por excelencia.

Y permítanme decir que la misma falsa equidistancia que convirtió a Ryan en héroe fiscal influyó de manera crucial en la elección de Donald Trump. ¿Cómo pudo el candidato presidencial más corrupto de la historia estadounidense conseguir una victoria en el Colegio Electoral? Hubo muchos factores, cualquiera de los cuales podría haber cambiado las tornas en unas elecciones ajustadas. Pero las elecciones no habrían sido ajustadas si buena parte de los medios de comunicación no se hubiesen sumergido en una orgía de falsa equivalencia.

Lo que nos lleva a los congresistas republicanos, y a Ryan en concreto, en la era de Trump.

A algunos analistas parece sorprenderles que hombres que hablaban sin parar de probidad fiscal durante el mandato de Barack Obama apoyasen sin remordimientos en la era de Trump unas rebajas fiscales que dispararán el déficit. También parecen asombrados ante la aparente indiferencia de Ryan y sus acólitos por la corrupción de Trump y su desprecio por el Estado de derecho. ¿Qué les ha pasado a sus principios?

Naturalmente, la respuesta es que los principios que afirmaban defender nunca tuvieron nada que ver con sus verdaderos objetivos. En concreto, los republicanos no han abandonado sus preocupaciones por los déficits presupuestarios, porque los déficits nunca les han importado; solo fingían preocupación como una excusa para recortar los programas sociales.

Y a quienes se preguntan por qué Ryan nunca se ha posicionado contra la corrupción trumpiana, por qué nunca se ha mostrado preocupado por las tendencias autoritarias de Trump, ¿qué les hizo pensar que se posicionaría? Insisto, si nos fijamos en las acciones de Ryan, no el personaje que interpretaba ante públicos crédulos, veremos que nunca se ha mostrado dispuesto a sacrificar nada de lo que quiere —ni un ápice— en nombre de sus supuestos principios. ¿Por qué iba a esperar nadie que arriesgase el pescuezo por defender el estado de derecho?

Y ahora Ryan se va. Que tanta gloria lleve como paz deja. Pero guárdense las celebraciones: aunque no era mejor que el resto de su partido, tampoco era peor. Es posible que su sucesor como presidente muestre más categoría que él, pero solo si dicho sucesor es, bueno, demócrata.

https://elpais.com/economia/2018/04/13/actualidad/1523626617_507047.html#comentarios

lunes, 14 de mayo de 2018

_- La fuerza de los hechos y las mentiras de la propaganda.



_- Hace ya años que llegaron al gobierno los "alcaldes del cambio" en las principales capitales del país. Los que siempre habían gobernado intentaron atemorizar con esa posibilidad y ahora intentan vender un fracaso en su gestión para dañar la imagen de Podemos en las próximas elecciones generales. Sin embargo, como suele se habitual, sus vaticinios no se cumplen y el desastre que venden no solo no es tal sino que estos gobiernos municipales no dejan de dar lecciones de buena gestión y gobierno.

Carmena vuelve a cerrar sus cuentas con 1.120 millones de superávit y devuelve 450 millones de deuda en 2017.
El Ayuntamiento de Madrid pide al Estado que habilite las medidas oportunas para destinar el remanente de tesorería de 2017 (1.116 millones) a la realización de…

ELDIARIO.ES

miércoles, 9 de mayo de 2018

Aterrizar es necesario

Rafael Poch de Feliu


Tras una larga relación de treinta años entre un diario de derechas y un periodista de izquierdas, mi antiguo patrón, La Vanguardia, me despidió en enero. Ahora paso a colaborar con Jornada, sin sintonía alguna con las ilusiones del “estat catalá” hacia el que desembocan, coaligados, tanto sufrimientos y frustraciones populares, como el impulso de supervivencia institucional de la corrupta Generalitat pujoliana.

En septiembre escribí cuales serían las consecuencias de tal coalición;

1-exacerbación del nacionalismo español,
2-consolidación de la derecha en Madrid y en Barcelona,
3-fuera de juego de los Podemos, y
4- transformación de la latente división de la sociedad catalana en algo mucho más activo y desagradable.

En resumen, un nuevo retroceso en la historia ibérica que anula buena parte del potencial social que trajo la indignación post 2008 y que lo conduce a una vía muerta.

Los catalanes nos hemos presentado en España como gente razonable, pactista y pragmática que sabe sumar y restar. En realidad la historia del nacionalismo catalán acumula una sucesión de quimeras bastante notable; la fantasmagórica “invasión de Catalunya” del avi Maciá en 1926, la pantomima de declaración de octubre del 34, el suicida enfrentamiento armado entre facciones antifascistas en plena guerra civil de la Barcelona de 1937… El actual retroceso no es que tenga precedentes, sino que más bien parece un clásico.

Como explicó Josep Fontana, no hay independencia sin violencia. Naturalmente, a menos que uno cuente con el apoyo de los grandes poderes hegemónicos. Ese fue el caso de las independencias postsoviéticas, que además tuvieron la anómala complicidad de la propia metrópoli rusa interesada en disolver la URSS para que su clase dirigente tomara el poder en Moscú y se llenara los bolsillos sin el engorro de la hoz y el martillo. Nada de eso se da en España, por lo menos mientras en Madrid no haya un gobierno decidido a acometer reformas sociales y afirmar la soberanía española ante EE.UU, la OTAN y la Unión Europea.

El referéndum griego (61,3% contra la austeridad en 2015, en condiciones mucho más convincentes que el irregular 1-0) lo apuntó con toda claridad. Solo auténticos vendedores de alfombras pudieron agitar la ilusión de que “Europa” acabaría reconociendo el “derecho de autodeterminación”. Solo un pueblo políticamente inmaduro, manifiestamente desinformado por sus lamentables medios de comunicación, y completamente desesperado ante los espectáculos presenciados, pudo comprar tal ilusión.

La simple realidad es que el secesionismo lo tiene ahora peor que nunca en la Unión Europea. La brecha regional es la quinta del actual estancamiento europeo. Las otras cuatro son; la brecha entre Alemania y Francia, entre los pigs y los beneficiarios del euro, la del Brexit y la Este/Oeste. La regional no es tanto Escocia o Catalunya, sino sobre todo la multitud de tensiones nacionales y regionales en los Balcanes y en Europa Central; Rumania con Ucrania por Bukovina, Hungría con Ucrania por Rutenia, Hungría con Eslovaquia, Hungría con Rumania por Transilvania, Ucrania con Rusia (ya disparando) por el Donbas y Crimea, el norte de Kosovo que quiere integrarse en Serbia, los serbios y croatas de Bosnia que quieren su república, Macedonia…

El 8 de marzo, ocho estados del norte de Europa aprobaron un manifiesto, que Alemania ha acabado bendiciendo, contra cualquier reforma del euro sobre bases supranacionales. “La toma de decisiones debe mantenerse firmemente en las manos de los estados miembros”, decía. En un momento en el que el fracaso “federalista” de Macron está garantizado y avanza en la UE un regreso al consenso entre estados en detrimento de lo supranacional, ¿Qué estado podría ser solidario de la desmembración de uno de ellos abriendo el derecho de autodeterminación? Es necesario aterrizar.

Fuente: https://rafaelpoch.com/2018/05/05/aterrizar-es-necesario/

domingo, 22 de abril de 2018

Universo. Ojalá que la utopía de la Universidad pública no desfallezca nunca

Hace poco me confesó mi madre que cada noche rezaba para pedirle a Dios que le dejara vivir hasta ver al más pequeño de sus ocho hijos entrar en la Universidad. La aspiración de mi madre es la de casi todos los padres y madres, que sueñan con ver a sus hijos crecer sanos y a salvo. Pero añadía, con esa mención a la vida universitaria, un matiz digno de rescatar. Para esa generación a la que la Guerra Civil privó de una formación escolar, era fundamental que sus hijos alcanzaran un nivel educativo superior. La Universidad nos iba abrir al universo. Hoy, cuando la posesión de dinero determina los anhelos de demasiados padres para sus hijos, resulta a lo mejor ridículo y cursi. Sin embargo, para los que crecimos bajo esa vocación materna que nos señalaba un camino en la vida, pese a nuestra indiferencia de adolescentes y nuestra prepotencia de chicos de la Transición, la Universidad sigue significando la puerta de acceso a una sociedad igualitaria y justa, donde la violencia y la coacción pueden ser vencidas por la pasión y la vocación.

Sabían aquellas madres que el franquismo había fomentado la corrupción en la Universidad. Que algunos cachorros del régimen habían obtenido el título de primero de su promoción por derechos de cuna y hasta de pernada. Pero incluso así, la sociedad intuía el poder reformador de la cultura y para regenerar un país roto apostaban por la vía del conocimiento, el desarrollo y la innovación. Estas virtudes esenciales acaban de ser humilladas de nuevo en los Presupuestos Generales del Estado, presentados a modo resignación al fracaso. Coincide en los días con un retrato desfavorecedor de la vida universitaria, a la luz de la polémica de un título de máster obtenido por un alto cargo político bajo sospechas que apuntan a un profesorado tan en precario que pudo someterse al chantaje de firmar o falsear tribunales, actas, notas, con tal de contentar al poder.

Cuando todo se aclare quedará algo maltrecha la fe de los pocos que aún creen en la Universidad con la misma firmeza casi angélica con la que creían tantas madres españolas. La corrupción salpica a todas las estructuras de nuestras instituciones, pero hoy como entonces cobra valor la firmeza en insistir en el desarrollo cultural. Mientras el ministro del ramo se declara novio de la muerte en plena procesión, tiene que perseverar un núcleo de resistencia que apueste por el saber, por la conciencia ética. Esa es la madre del futuro de nuestro país. Ojalá que la utopía de la Universidad pública no desfallezca nunca.

https://elpais.com/elpais/2018/04/09/opinion/1523277781_124359.html?rel=str_articulo#1523880340928

miércoles, 7 de marzo de 2018

Llenarse la boca. Somos un país inoperante contra la corrupción porque todos los que saben algo callan, lo ocultan y protegen amistades e intereses.

Me pareció un acto limpio y ejemplar que el juez García Castellón llamara a declarar a la Audiencia Nacional al conocido locutor José María García tras aparecer en el programa de Jordi Évole. Durante el espacio que glosaba sus décadas de triunfo y poder en la radiofórmula deportiva, el protagonista dejó entrever que conocía de primera mano cómo el empresario Villar Mir pagaba a la caja B recaudatoria del PP a cambio obtener contratos públicos. Citado a la mañana siguiente en un magnífico ejemplo de cómo la justicia puede ser rápida y veraz, el periodista se negó a confirmar el nombre del empresario y difuminó todo aquello que pudiera conocer de relevancia para el avance de la instrucción en el caso de los pagos ocultos al partido en el Gobierno por parte de empresarios lucrados con encargos de obra pública.

España es un país en el que se presume mucho de ir a contarlo todo, de saberlo todo, de tirar de la manta, del si yo hablara. Donde se considera un rasgo de grandeza el presumir de no tener pelos en la lengua ni callarse las verdades. Pero la realidad es otra. Más bien somos un país inoperante contra la corrupción, porque todos los que saben algo callan, lo ocultan y protegen amistades e intereses por encima del bien colectivo. Lo hemos visto con las declaraciones ampulosas del juicio Gürtel y las deposiciones de personajes como Granados o Ricardo Costa. Hay mucha venganza y deseo de dañar al antiguo íntimo y colega de fechorías, pero hay poca consistencia, poca prueba, poco bocado de verdad a la yugular de la corrupción. El beneficio para la sociedad es nulo, y más si el partido donde estas personas gozaron de altas responsabilidades responde con el disimulo y el intento de dar carpetazo sin purgar desde dentro los desmanes que quizá se siguen cometiendo.

Estamos en un momento nacional de enorme compromiso para los poderes judiciales. La reciente condena europea por torturas a los culpables del atentado a la T4 de Barajas ha sido un varapalo tremendo al Tribunal Supremo. Cuando anuló la condena de la Audiencia Provincial de Guipúzcoa contra los guardias civiles que lesionaron a los detenidos obligó a la autoridad europea a intervenir. La judicialización del conflicto catalán parece invitar a los altos tribunales a extralimitarse y abusar de medidas cautelares. Lo que les conviene es rectitud y claridad, porque vivimos en un país donde muchos se llenan la boca de verdades para luego no decir ninguna y simulan tirar de la manta cuando solo arropan las vergüenzas, que tantas hay.

Fuente: El Pais. 
https://elpais.com/elpais/2018/02/19/opinion/1519044858_429009.html