Mostrando entradas con la etiqueta Urban Sketchers. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Urban Sketchers. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de febrero de 2015

Cervantes en Lisboa. Portugal una vez más. El escritor tuvo, entre la primavera de 1581 y la de 1583, con alguna escapada, su inestable y feliz residencia en Portugal

Miguel de Cervantes pasó dos años felices y misteriosos en Portugal. Conoció amores y decepciones. Entre la primavera de 1581 y la de 1583, con alguna escapada, tiene su inestable residencia en Portugal, principalmente en Lisboa. Un periodo de la vida de nuestro genio que todavía sigue siendo una de las páginas menos conocidas, estudiadas, contadas y controvertidas de su aventurera existencia.

Todos los biógrafos hablan de su estancia, como pretendiente en corte, en busca de los favores de Felipe II en los primeros momentos de su reinado portugués. Y todos pasan deprisa sobre los trabajos, los días y las noches de nuestro excautivo en aquella capital del mundo occidental. Años de esplendor y conquistas en una ciudad que vivía entre el contento y el descontento, entre el derroche y el sometimiento, la llegada, más o menos pacífica, de ese nuevo rey que venía de Castilla. El rey Felipe, aconsejado por Cristóbal de Moura, repartió bienes, concedió títulos y ganó con dádivas a sus nuevos cortesanos.

Miguel, con más de treinta años, sin oficio ni beneficio, la familia endeudada a causa del rescate de su cautiverio, un muñón en su mano izquierda –la sola “condecoración” de su paso por Lepanto– y con las honestas pretensiones de ser recompensado, se lanza una vez más al camino. Atrás se queda su complicada familia, sus compañeros de infortunios y toda una grey de pedigüeños que quieren pasar por héroes de batallas navales. Fanfarrones que pululaban por la corte –que sólo tenían de la Naval, o de “nabales”, según Quevedo, el haber comido nabos– toda una turbamulta de vulgares pretendientes con los que el digno y pobre hidalgo Miguel no quería ser confundido. Con todos se tuvo que mezclar en su vida errante. No tardó en darse cuenta de que él “no servía para la corte”. Aunque no dejó de intentarlo.

Se fascinó con la ciudad y sus damas. “Para galas Milán, para amores Lusitania”
Lisboa estaba en cuarentena por la peste. La ciudad enriquecida y dorada por el oro de América, adornada por las telas de Oriente, se preparaba para la llegada del nuevo rey que esperaba en la ciudad de Thomar. Allí, rodeado de sus cortesanos, entre otros Mateo Vázquez, el mejor contacto de Cervantes, el rey se sintió liberado de severidades. Se despojó de su negra ropa, de la severa golilla y se “vistió bizarramente, de ricas telas y alegres colores a la portuguesa”. Se desmelenó el monarca. Cuando llegó a Portugal, las “regatonas y placeras” de la Rua Nova dijeron: “Qué buen rey, qué mal empleado en los castellanos”.

En ese ambiente llegó Miguel. Se fascinó con la ciudad y sus damas. “Para galas Milán, para amores Lusitania”. Pretendía conseguir destino en América o empleo que le permitiese tiempo para sus pasiones poéticas y amorosas. De sus moradores escribe: “Son agradables, son corteses, son liberales y son enamorados porque son discretos; y que la hermosura de sus mujeres admira y enamora”. Algunos creen que allí tuvo a su hija natural Isabel de Saavedra. Otros lo niegan, pero nadie sabe a ciencia cierta qué hizo, cómo vivió y con quién en Lisboa.

Consiguió una misión secreta para Orán y Mostagán por cien escudos que cumplió con celeridad. Regresó a Lisboa para dar cuenta de su misión. Y le perdemos la pista. Su hermano Rodrigo le encuentra en la ciudad antes de partir a las guerras para vencer la oposición al rey en las Azores. El iluso Miguel, “estropeado” para el servicio de la milicia, veterano y excautivo, cree que es hora de que se le concedan favores reales. No fue así, una vez más se le niegan capitanía y empleo. Volverá a Madrid. Comenzará su “profesión” de escritor. Llegarán La Galatea, las poesías y las comedias para los corrales. El dinero siempre le sería ajeno. Y la vida y la literatura le esperaban con nuevas dichas y desdichas. El caballero andante buscaba su destino.
http://elpais.com/elpais/2015/01/26/eps/1422286332_558541.html

domingo, 13 de julio de 2014

¿Por qué el experimento de la austeridad en Europa está condenado a fallar?

He pasado las últimas dos semanas en Europa, dando charlas en Italia, Grecia y Austria. Ha sido mi primera visita a Grecia, y la primera oportunidad de tener una opinión como turista, siempre superficial, de cómo es un país con niveles de desempleo propios de la Gran Depresión.

No se apreciaba nada en particular hasta la llegada a Atenas, capital de Grecia y ciudad más grande del país, y a Salónica, la segunda más grande. En ese momento sí me sorprendí: las carreteras estaban casi vacías —como ilustra el peaje que se muestra en la Figura 1. Mi anfitrión Nikos cuenta que él ha hecho un millón de kilómetros en los últimos años por esta carretera de 500 kilómetros, y me confirmó que estos carriles que ahora estaban prácticamente vacíos antes estuvieron llenos de vehículos, —especialmente camiones— como ejemplo en movimiento de una economía próspera. Leer más aquí.

Steve Keen es autor de Debunking Economics (2001, versión revisada y extendida en 2011), y del blog Debtwatch. Además, es desarrollador del software Minsky y economista en jefe del Institute of Dynamic Economic Analysis. Le fue concedido el Premio Rovere de teoría económica por la capacidad de sus modelos matemáticos dinámicos para predecir la crisis financiera de 2008.
Fuente: Sin Permiso. http://www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/4keen.pdf


Placeres capitales en Venecia Una ‘pasta povera’ en el restaurante La Cusina o un cóctel Bellini en el Cips Club del hotel Cipriani. En góndola, camino de la isla Giudecca para redescubrir la ciudad de Casanova

El tiempo nos hace prisioneros y cada paso que das es un paso menos, por eso te recomiendo una vez en la vida regalarte el privilegio de poder pecar y disfrutar de alguno de los placeres perfectos que ofrece Venecia y la belleza. Los pecados que se convierten en placeres capitales.

Puedes gastarte los ahorros que no sabes si tendrás tiempo de gastar, irte de luna de miel o, como decía Truman Capote (otro asiduo del Palazzo Dandolo), tener un amigo rico, pero procura no morir sin comer, beber o amar en uno de estos rincones de la Serenísima.

Ya lo dijo Peggy Guggenheim: una vez que la ciudad te ha mirado nadie puede salvarte. Regresarás a ella una y otra vez. Volverás con una u otra excusa a la isla de los Comedores de Loto. Nada te prepara para el hechizo veneciano y nada puede apartarlo de ti, ni siquiera las hordas de turistas de un solo día que forman un torrente humano por la Strada Nuova. Incluso en lo más tórrido del Carnaval o en lo más alto de la temporada alta, Venecia puede ser solo tuya. Si miras hacia arriba, en lo más alto de este poema de piedra está el oasis perfecto para escapar no solo de la vulgaridad y de la crisis, sino también de la realidad, porque esta isla está fuera del mundo y te transportará a otro universo en el que la vida real parece un sueño.

Nuestra ruta por los mejores de los pecados capitales comienza en el edificio que se ha convertido en uno de los símbolos de Venecia: el Palazzo Dandolo, sede del hotel Danieli, o, mejor dicho, de Il Danieli, porque el Danieli no es un hotel, sino que se ha convertido en un mito. En su hall con chimenea y en un baile de máscaras, Onassis encontró la mirada de María Callas y en una de sus habitaciones con vista a la isla de San Giorgio se consumó su amor por primera vez, pero no por última. Proust, que había leído durante años sobre Venecia, describió el sonido de las campanadas desde sus ventanas. Il Danieli es el lugar perfecto para la vida eterna y para sumergirnos en los tres pecados: comer, beber, amar. Empezaremos por el menos prohibido.

01 COMER
Nadie debería morir sin haber gozado del restaurante con las mejores vistas y quizá la mejor cocina de Venecia. El Terrassa del Danieli domina la plaza del Agua, que se extiende de la Salute a la isla de San Giorgio. Su chef, Gian Nicola Colucci, mezcla los sabores de Oriente y de Occidente con platos que recuperan la cocina de los dogos venecianos. Por algo el Danieli está a pocos pasos del puente de los Suspiros y del palacio Ducal, en un extremo de la Piazza di San Marcos. Si atravesamos la piazza por la acera del café Florián, escondido en una callejuela diminuta encontraremos el hotel Europa Regina, uno de los secretos bien guardados de Venecia. Su terraza, mirando a la Salute, puede ser el refugio perfecto en Carnaval, cuando las multitudes invaden la ciudad por unas horas. Aquí está otro de mis pecados de gula favoritos, por obra y gracia del chef Alberto Fol, alma del restaurante La Cusina, que recorre Italia recuperando viejas recetas como un arqueólogo del apetito. Su pasta povera al guazzetto di frutti di mare puede convertir a un anciano en joven y a un amargado en hombre feliz, al menos el tiempo en que dura el vino y la luna sobre la iglesia de Santa Maria della Salute. Y la última sorpresa para el paladar y la pecadora lengua está al otro lado de la laguna, pero comienza en el embarcadero de San Marcos. Allí, en un buen día de verano, puede oírse jurar en veinte lenguas, pero todos los pesares quedan atrás si subimos a una góndola como hizo Casanova y nos alejamos de nuevo del gentío para escondernos en la isla de la Giudecca en otro lugar mítico de Venecia: el hotel del Orient Express, el Cipriani, donde se alojan los viajeros que quieren entrar en la leyenda del tren Venecia-Simplon, el refugio de las estrellas de Hollywood durante la Mostra de Venecia... (Ilustración Urban Sketchers)
Leer más aquí en el País de los viajes.

domingo, 6 de octubre de 2013

Adiós a la peor generación de directivos europeos. Durao Barroso pasará seguramente a la historia como una calamidad para la institución que representó

Si todo se desarrolla según lo previsto, el próximo presidente de la Comisión Europea debería ser el cabeza de lista del partido que resulte más votado en las elecciones europeas de la próxima primavera (mayo 2014). Por primera vez, los grandes grupos políticos (Popular o conservador, Socialista, Liberal, Verdes y sectores más a la izquierda) harán público quién es su candidato antes de las elecciones y por primera vez los jefes de Estado y de Gobierno estarán obligados por los Tratados, no a nombrar automáticamente al vencedor, pero sí a “tenerlo en cuenta” a la hora de designar al nuevo presidente de la Comisión.

De momento, parece que ya está claro que el candidato socialista será el alemán Martin Schulz, de 62 años, un hombre sin título universitario, pero gran especialista en Historia europea, que fue dueño de una librería durante 12 años, hizo su carrera política en la vida municipal y que actualmente preside el Parlamento de Bruselas. También es casi seguro que el candidato liberal será el belga Guy Verhofstadt, de 60 años, un licenciado en Derecho que prácticamente no llegó a ejercer nunca porque entró muy joven en política (le llamaban Baby Thatcher), y que llegó a ser primer ministro de su país. Muchos dan como probable que el candidato del Grupo Popular, conservador, termine siendo Michel Barnier, de 62 años, un elegante francés, diplomado por una Escuela de Negocios, actual comisario de Mercado Interior y exministro de Asuntos Exteriores de su país.

De acuerdo con las encuestas, el grupo que cuenta hoy con más apoyos en Europa es el Grupo Popular, por lo que Barnier se dibuja como un posible heredero del también conservador Durão Barroso. Pero no es posible descartar que Schulz, un político muy experimentado, consiga dar un vuelco a esos datos y forjar alianzas que le lleven a Bruselas. Y no conviene confundir al francés con su correligionario Durão Barroso.

Sea Barnier, sea Schulz, la gran noticia será precisamente la desaparición de José Manuel Durão Barroso al frente de la Comisión. El político portugués pasará seguramente a la historia de la Unión como una calamidad para la institución que representó. Bajo su mandato, la Comisión ha sido casi irrelevante desde el punto de vista político y la UE ha actuado de manera más intergubernamental que nunca, dominada sin reparos por Alemania. Un fracaso sin paliativos, aunque probablemente su dócil actitud le reporte beneficios personales y termine encontrando acogida en algún otro organismo internacional.

Además del presidente (o presidenta) de la Comisión, habrá que designar al sucesor o sucesora de Van Rompuy (el discretísimo político flamenco que fue designado primer presidente de la Unión Europea, que ha servido bien a sus jefes y del que los ciudadanos no hemos tenido la menor noticia) y de Catherine Ashton la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores, otro prodigio de invisibilidad, la peor “ministra de Exteriores” europea que se podrían imaginar los sufridos ciudadanos de la UE. Surgen ahora los nombres del ministro polaco Radek Sikorski, de 50 años, que estudió Filosofía y Políticas en Oxford, ejerció como periodista, y defiende posiciones próximas a los conservadores estadounidenses. O del sueco Carl Bildt, de 64 años, que, según algunas biógrafas no llegó a licenciarse en Derecho, pero que fue el primer político conservador que llegó en décadas a primer ministro en Suecia y un muy activo ministro de Asuntos Exteriores.

Quiere decirse con todo esto que las instituciones europeas han atravesado, en mitad de la peor crisis económica posible, la peor crisis de falta de protagonismo y de falta de capacidad política que se recuerda en la UE, ocupadas, para desgracia de los ciudadanos, por personajes sin carácter ni convicciones que han producido un daño considerable al proyecto europeo. Y que es urgente cambiar esa situación. Es urgente que los ciudadanos europeos nos vayamos fijando en los posibles candidatos porque ya sabemos, por las heridas que nos dejan en la piel, que quienes hacen política en Europa hacen política sobre nosotros, sobre nuestro futuro y nuestros derechos.
Fuente: Soledad Gallego-Díaz, El País.

4th International Urban Sketching Symposium. July, 11/13-2013. Barcelona. Official Video from Urban Sketchers on Vimeo.

Great moments, great drawings, great people,... great city, Barcelona. Enjoy it!

viernes, 31 de agosto de 2012

La Iglesia Católica pierde a su voz más crítica, el cardenal Carlos María Martini, jesuita.

El cardenal Martini urgió a la Iglesia a efectuar una trasnformación radical.

 El cardenal italiano Carlo Maria Martini, fallecido este viernes a los 85 años de edad, describió a la Iglesia Católica como una institución con "200 años de atraso".

 El periódico italiano Corriere della Sera publicó este sábado, la última entrevista del prelado, hecha en agosto.

 En la entrevista, el cardenal dijo: "La Iglesia está cansada… nuestras salas de oración están vacías".

 Martini, alguna vez señalado como futuro Papa, urgió a la institución a reconocer sus errores y embarcarse en un camino radical de cambio, empezando por el Pontífice.

 Miles de personas desfilaron al lado del ataúd del cardenal en la catedral de Milán, donde fue arzobispo durante más de 20 años. El cardenal, que se había retirado de ese puesto en 2002, debido a que sufría de la enfermedad de Parkinson, será enterrado el lunes.

 "Cultura envejecida"
Martini, una figura popular entre sectores liberales en muchos aspectos, era enormemente respetado, tanto por el papa Juan Pablo II como por su sucesor, Benedicto XVI.

 El cardenal -miembro de la orden de los Jesuitas- solía ser muy crítico en sus comentarios sobre las enseñanzas de la Iglesia, indica el corresponsal de la BBC en Roma, David Willey.

 Fue un personaje valiente y franco durante los años en los cuales encabezó la diócesis católica más grande de Europa, señala nuestro corresponsal.

 En su última entrevista, otorgada hace menos de un mes a un sacerdote jesuita y publicada un día después de su muerte, el cardenal formuló críticas radicales a la Iglesia Católica.

 Los católicos no tienen confianza en la Iglesia, dijo. "Nuestra cultura ha envejecido, nuestros templos son grandes y están vacíos, la burocracia eclesiástica aumenta, nuestros ritos religiosos y nuestras vestimentas son pomposos".

 A menos que la Iglesia adopte una actitud más generosa hacia los divorciados, perderá la lealtad de las futuras generaciones, agregó el cardenal. El asunto, expresó, no es si las parejas divorciadas pueden recibir la sagrada comunión, sino cómo puede la Iglesia ayudar en situaciones familiares complejas.

 Y el consejo que deja para remontar el cansancio de la institución fue una "transformación radical, comenzando por el Papa y sus obispos".

 "Los escándalos de abuso sexual de menores nos obligan a emprender un viaje de transformación", afirma el cardenal Martini, sobre el problema que ha remecido a la Iglesia Católica en los últimos años.

 También señaló que la Iglesia debería replantear la doctrina del celibato sacerdotal, entre otras cosas.

 Él no tenía miedo, agrega nuestro corresponsal, de decir lo que pensaba sobre asuntos que el Vaticano a veces consideraba tabúes, incluido el uso de condones para combatir el sida y el papel de las mujeres en la Iglesia.

 En 2008, por ejemplo, criticó la prohibición de la Iglesia al control de la natalidad, diciendo que esa postura probablemente espantó a muchos fieles, y en 2006 declaró públicamente que los condones podrían "en algunas situaciones, ser un mal menor". (de la BBC) (dibujo de la catedral de Milán en Urban Sketchers). Más en El País, “La Iglesia debe reconocer los errores propios” Última entrevista con Carlo Maria Martini, el cardenal del diálogo,...“Sé que no podemos desprendernos de todo con facilidad, pero al menos podríamos buscar hombres que sean libres y más cercanos al prójimo. Como lo fueron el obispo Romero y los mártires jesuitas de El Salvador. ¿Dónde están entre nosotros los héroes en los que inspirarnos…?”...

sábado, 17 de marzo de 2012

“Portugal tiene que morder o le morderán” Pilar del Río, la viuda de Saramago ultima la apertura de una fundación en Lisboa

Ocupada con la próxima inauguración —antes de que termine la primavera— de la sede de la Fundación José Saramago, al pie de la Alfama, en el corazón de Lisboa, la periodista y traductora Pilar del Río, viuda del escritor, anda con prisas y reuniones y convocatorias cada vez más de última hora. Pero se toma su tiempo para elegir con cuidado un precioso restaurante del Barrio Alto lisboeta que en una mesa de un rincón luce una plaquita dorada clavada en 1980: “Mesa preferida de José Saramago”.

Restaurante Farta Brutos. Travessa da Espera 20, Lisboa 1200-176, Portugal. Tlf. 213.426.756
Dos pataniscas de bacalao con arroz de grelos: 32 €.
Dos cervezas y dos copas de vino: 16 €.
Dos cafés: 3,30 €. Total 51,30 €.

Al premio Nobel le gustaba el sitio —pequeño, acogedor, tranquilo— por dos razones: “Por el ambiente normal y por la comida tradicional portuguesa”, aclara. En las paredes cuelgan cientos de fotografías de visitantes ilustres, de políticos españoles y portugueses, de escritores, intelectuales y actores y, entre ellas, muchas de Saramago, siempre sentado a su mesa preferida.
El propietario la agasaja en cuanto la ve entrar. Ella sabe qué pedir desde el primer momento y aconseja al periodista con tal convicción que es imposible sustraerse. Pilar del Río, de 62 años, habla mucho mientras come y ríe y explica y cuenta. Comenta que la casa que ella y Saramago, fallecido en junio de 2010, compartieron en vida en Lanzarote va a cumplir el domingo 18 de marzo un año abierta al público. “Quise y quiero que la casa de José se llenara de vida, que la gente entre y mueva el aire donde, por otro lado, todo está tal y como estaba cuando José vivía. Tal vez en la fundación de Lisboa que se va a abrir próximamente vaya a estar el espíritu de Saramago, pero allí, en Lanzarote, en su casa, está el espíritu de José”. Y añade, mientras deja de lado el exquisito arroz con grelos (la elección era acertada, claro): “Con el tiempo, será una suerte de Isla Negra nuestra”, refiriéndose a la famosa casa del universal poeta chileno Pablo Neruda.
El amable dueño del restaurante se acerca un par de veces para preguntar si todo va bien y después, tras retirar los platos, acarrea un carrito de ruedas con los excelentes postres de la casa... ver todo el artículo, aquí en El País. El restaurante, si lo buscas en Google, salen comentarios que no lo recomiendan por la relación precios/calidad.

Según el NYT de 25 de mayo de 2012 estos son los restaurantes recomendados:

-Belcanto, Largo de São Carlos, 10; (351-21) 342-0607; joseavillez.pt; Lunch or dinner for two with wine, 150 to 200 euros (about $187 to $250 at $1.26 to the euro), not including tip.

-Cantinho do Avillez, RuaDuques de Bragança, 7; (351-21) 199-2369; joseavillez.pt. Dinner for two with wine, 80 to 100 euros, not including tip.

-Cervejaria da Esquina, Rua Correia Teles, 56; (351-21) 387-4644; cervejariadaesquina.com. Dinner for two with wine, 90 to 115 euros, not including tip.

-1300 Taberna, Rua Rodrigues Faria, 103; (351-21) 364-9170; 1300taberna.com. Lunch or dinner for two with wine, 80 to 100 euros, not including tip.

sábado, 12 de marzo de 2011

Portugal. Decenas de miles de portugueses se manifiestan contra la precariedad en la mayor concentración al margen de los partidos. (Foto de (O)Porto)

Las convocatorias han sido promovidas por el movimiento juvenil Geração à rasca (Generación en apuros) en más de 11 localidades lusas.
Decenas de miles de personas, en su mayoría jóvenes, salieron ayer a la calle para protestar pacíficamente contra "la precariedad" en Lisboa, Oporto y otras ciudades portuguesas, en la mayor movilización que se realiza en este país al margen de partidos y sindicatos desde la revolución del 25 de abril de 1974. Los organizadores aseguran que sólo en Lisboa 300.000 personas respondieron a la convocatoria de la autodenominada Geração à rasca (Generación en apuros), efectuada a través de Facebook por un reducido grupo de jóvenes hace poco más de un mes. Al margen de las cifras, lo cierto es que las manifestaciones en Lisboa y Oporto superaron todas las expectativas.
"El país está en apuros" y "La precariedad no escoge edad" eran los lemas de las dos grandes pancartas que abrían la marcha en la capital portuguesa, que abarrotó de punta a punta la Avenida de la Libertad, arteria principal de la ciudad. La consigna más coreada fue "Con precariedad no hay libertad", signo de las condiciones en que viven más de un millón de portugueses, entre desempleados y trabajadores en condiciones lamentables.
"Estoy harta, pero no me callo", podía leerse en un cartel que enarbolaba una joven. Las críticas a los políticos estaba presente en toda la iconografía de las manifestaciones. Ayer quedó meridianamente claro que hay muchos portugueses que no creen en la clase política. Lo demostraron en las elecciones presidenciales del pasado 23 de enero, en las que la abstención llegó al 53,48% (más de cinco millones), y lo dijeron ayer en voz alta en las calles de 11 ciudades.
Los jóvenes eran clara mayoría, pero también había padres y abuelos, porque como decía un veterano de abril "la precariedad no respeta edad". La manifestación era un cuadro variopinto de ciudades de distinta edad y condición, mucho de los cuales difícilmente responderían a una convocatoria partidista, y que ayer lo hicieron no por curiosidad.
La manifestación ha concluído en la plaza de Rossío, símbolo en Portugal por ser escenario de las mayores manifestaciones desde la revolución de los claveles del 25 de abril. "Aquí pasa todo", comentaba en inglés un portugués a un turista despistado. Tres de los cuatro jóvenes que promovieron la protesta leyeron el manifiesto que está colgado en Facebook desde el 5 de febrero. "Somos la generación con mejor educación de la historia del país", "no protestamos contra otras generaciones, protestamos por una solución y queremos ser parte de ella", "protestamos para que todos los responsables actúen en conjunto", dijeron uno tras otro João Labrincha, 27 años, Paula Gil, 26, y Alexandre Sousa Carvalho, 25 antiguos compañeros de facultad en la Universidad de Coimbra que, de la noche a la mañana, han pasado a acaparar la atención de todos los medios de comunicación. "La lucha no acaba hoy", repetía De Sousa Carvalho.
En los días previos a la manifestación hubo intentos de manipulación y de sembrar la confusión, con mensajes falsos que circularon por Internet, como el que pedía un millón de personas en la calle para acabar con la clase política. Algo así como aquel "que se vayan todos" argentino en la época del corralito. Algunos comentaristas criticaron y despreciaron a los organizadores de la manifestación.
Pese al descrédito de los políticos, los promotores de Geração à rasca no son anti-partidos. Tres de ellos militan o han militado en las juventudes del Partido Socialista, Comunista y del Bloco de Esquerda. Y para evitar malas interpretaciones invitaron a los 230 diputados de la Asamblea de la República a acudir a la manifestación. "Tienen que ser parte de la solución, y para nosotros no son el problema", señaló Sousa Carvalho. "No es una protesta contra el Gobierno", añadió Paula Gil. "Hemos contactado a diputados, movimientos estudiantiles, organizaciones de la sociedad civil, religiosas, deportivas..." ...
Seguir leyendo aquí en "El País".