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viernes, 7 de julio de 2017

Un contrato para seguir enamorados

Hace unos meses, mi novio y yo nos servimos una cerveza cada uno y abrimos nuestras laptops. Era hora de revisar los términos del contrato de nuestra relación.

¿Acaso queríamos hacer algún cambio? Mientras Mark y yo revisábamos cada categoría, acordamos dos cambios menores: yo saldría a pasear al perro el martes y él el sábado, y ahora yo limpiaría los entrepaños de la cocina, pero él se haría cargo de la tina de baño.

La última versión del “Contrato de relación entre Mark y Mandy”, un documento de cuatro páginas con interlineado sencillo que firmamos y fechamos, tendría una vigencia exacta de doce meses, transcurridos los cuales tendríamos la opción de revisarlo y renovarlo, como habíamos hecho en otras dos ocasiones. El contrato especifica todo, desde las cuestiones sexuales hasta las finanzas y nuestras expectativas a futuro. Y me encanta.

Escribir un contrato de relación podría sonar calculador o poco romántico. Pero cada relación es contractual: nosotros solo hacemos los términos más explícitos. Nos recordamos que nuestro amor no es algo que nos pasa, sino algo que hacemos juntos. Después de todo, este método fue lo que nos unió en primer lugar.

Hace dos años y medio, escribí una columna de Modern Love sobre cómo Mark y yo habíamos pasado nuestra primera cita poniendo a prueba un experimento psicológico que utilizaba 36 preguntas para ayudar a dos extraños a enamorarse. Esa experiencia nos ayudó a pensar en el amor no como una cuestión de suerte ni del destino, sino como la práctica de realmente darse a la tarea de conocer a otra persona y permitir que esa otra persona nos conozca. Pensar en el amor de una forma deliberada parece funcionarnos bien.

En el pasado, no me había funcionado esperar que una relación funcionara simplemente porque las dos personas involucradas se amaban. Pasé mis veintes con un hombre que sabía exactamente qué quería y cómo quería ser él. Yo lo único que quise fue que él me amara.

Estuvimos juntos casi una década, y en ese tiempo de algún modo dejé de lado mis hábitos y preferencias. Si quería dividir los gastos en alimentos, él sugería que compráramos solo las cosas que nos gustaban a los dos. Si quería que pasáramos juntos los fines de semana, podía ir a esquiar con él y sus amigos. Y eso hacía. Hice que mi vida fuera como la suya.

No fue sino hasta que me fui a vivir a otro lado que comencé a darme cuenta de que no había habido lugar para mí en nuestra relación, y no solo porque mi ex no me lo había ofrecido: a mí nunca se me ocurrió pedirlo. Estaba enamorada y el amor significaba hacer, ¿no es así? Pero ¿qué pasa si lo amé demasiado?

Años antes, había leído Un cuarto propio de Virginia Woolf y pensé que lo había entendido, pero no fue así. A los veinte, me entregué por completo al amor y no fue sino hasta que la relación terminó, a los 29, cuando me di cuenta de lo que significaba habitar plenamente mis días y la amplitud de mi propia mente. Me dio tanta dicha descubrir que mi tiempo era mío, así como cada una de mis decisiones, ya fuera qué cocinar o a qué hora irme a la cama.

Decidí que en mi próxima relación amaría con mayor moderación, reservándome más para mí misma.

Cuando conocí a Mark, se amoldó a mi vida tan fácilmente que me sorprendió. Mis amigos lo adoraban. Mi perro, Roscoe, aullaba de alegría al verlo. Pero tenía mis dudas cuando comenzamos a hablar de vivir juntos.

Me preguntaba si las minucias de la vida doméstica nos convertirían en criaturas insignificantes que peleaban por la ropa sucia. Sobre todo, me preocupaba perderme de nuevo, por un hombre y una relación, rebasada por esas ideas anquilosadas de cómo el amor lo puede todo.

Mark tenía sus propias reservas. “No quiero hacer esto solo porque es lo que se supone que debemos hacer”, me dijo. “Solo quiero que vivamos juntos si eso mejorará nuestras vidas”. Pasamos semanas enumerando con angustia los pros y los contras de vivir juntos. Me había topado con un libro, The New I Do: Reshaping Marriage for Skeptics, Realists and Rebels, que recomienda contratos de matrimonio a corto plazo. Nos gustó la idea y nos dimos cuenta de que podíamos adoptar este método para vivir juntos.

Muchos de nosotros no nos damos cuenta de cómo el amor romántico actúa como una fuerza organizadora de nuestra vida, pero es una fuerza poderosa. Algunos usan el término “escalera mecánica de las relaciones” para describir cómo tendemos a seguir guiones familiares a medida que avanzamos en una relación, desde las salidas informales, pasando por la unión libre, el matrimonio y la familia. Estos guiones que nos dicen cómo debería ser el amor están tan omnipresentes que algunas veces resultan invisibles.

En mi última relación, había pasado demasiado tiempo preocupándome por subir la escalera. Ni siquiera estaba segura de lo que quería, pero me daba pánico intentar averiguarlo al hablar de ello. En cambio, peleaba por todo: el dinero, las tareas domésticas o cómo pasar el fin de semana. Si estaba enojada, me resultaba más fácil ser honesta. Con Mark, quería hacerlo mejor.

Nuestro contrato aborda mucho de lo que tiene que negociarse en cualquier relación, en especial si se vive con la otra persona. Comienza con nuestras razones para estar juntos: “Aspiramos a ayudarnos a ser amigos, miembros de la comunidad y ciudadanos del mundo más éticos y generosos”. Me parece que suena idealista, pero he tenido relaciones en las que acabé sintiéndome sola y disminuida. Esta ocasión, quería tener una intención más clara sobre lo que sucedería al exterior y al interior.

Los términos van de lo familiar (“Nos cuidaremos cuando alguno se enferme”) a lo imaginativo (“Si los dos nos enfermamos, le toca al perro”). De hecho, hay toda una sección para Roscoe, en la que detallamos sus horarios de paseos, visitas al veterinario e incluso lo dulce que pensamos que es.

Tenemos una sección sobre los invitados a la casa (pueden quedarse hasta dos semanas, pero deben contar con la aprobación de ambas partes) y una cláusula que tiene que ver con la ropa sudada que usa Mark para correr (“Mark acuerda colgar esa ropa en el cuarto de huéspedes o en la cara interna de la puerta del baño, pero quiere que Mandy sepa que este podría ser un incidente bastante común”).

Acordamos dividir la cuenta cuando salgamos a comer, con una excepción: “Las ocasiones especiales (la noche en la que uno invite a cenar al otro, celebraciones, etcétera) no se dividirán, de tal modo que una persona pueda invitar a la otra”. Era importante para mí que desayunáramos juntos porque era algo que solíamos hacer en mi familia durante mi infancia, así que lo pusimos por escrito.

Es sorprendente lo empoderador que puede ser ponerles palabras a tus deseos e inseguridades, por pequeñas que sean, y hacerles lugar. Es algo tan sencillo… pero no fue fácil. No estaba habituada a saber qué quería de una relación, mucho menos a decirlo en voz alta. Ahora, tengo que hacer ambas cosas.

No queríamos dar nada por hecho, lo cual significaba tener las conversaciones que antes solía evitar. En el apartado de “Sexo e intimidad”, por ejemplo, escribimos que estábamos de acuerdo en ser monógamos porque, en este preciso momento, la monogamia nos venía bien. Sin embargo, no damos por hecho que eso sea lo que vamos a querer siempre.

Nuestro contrato no es infalible ni es la solución a todos los problemas. No obstante, sí reconoce que cada uno tiene deseos que merecen expresarse y reconocerse. Mientras dábamos por terminada la más reciente renovación, Mark tecleó un nuevo encabezado antes del final: Matrimonio. “Y, ¿qué opinas?”, me preguntó, recargándose en la silla como si acabara de preguntarme de qué restaurante quería ordenar comida.

Me quedé mirando mi cerveza fijamente. Esta no era la primera vez que hablábamos sobre matrimonio, pero ahora, con el contrato abierto, parecía oficial. Me retorcí, sabiendo que una parte de mí quería decir: “Hagámoslo”, mientras que la otra quería rechazar la institución en general y amarnos y comprometernos en nuestros propios términos.

“¿Qué nos ofrece el matrimonio que no tengamos ya?”, pregunté.

“Buena pregunta”, dijo.

“Sería bonito escuchar los discursos graciosos y alentadores que nos dedicarán nuestros amigos”, dije. “Pero en realidad no quiero planear una boda ni pagarla”.

Estuvo de acuerdo. Nos gusta esto que hemos creado.

Sé que se supone que un compromiso de toda una vida debe incluir una sorpresiva propuesta de matrimonio, una aceptación llorosa y una publicación en Facebook de selfis felices. Sin embargo, se trata del resto de nuestras vidas, así que quiero que lo pensemos bien, juntos.

Por último, Mark tecleó: “Acordamos que el matrimonio es un tema de conversación en curso”.

Pareciera algo trivial ponerlo por escrito, pero hablar —en lugar de solo esperar y hacerse preguntas— ha sido un alivio para ambos.

Mientras termino de teclear esto, Mark está corriendo y el perro ronca a un volumen terriblemente dulce; yo estoy en casa en la amplitud de mi propia mente. Fracasé en mi meta de amar con mayor moderación, pero por primera vez en mi vida siento que hay lugar para mí en mi relación y espacio para que podamos decidir exactamente cómo queremos practicar el amor.

Pareciera que estamos subiendo la escalera mecánica de la relación, pero yo prefiero pensar que subimos por las escaleras que no son automáticas.

https://www.nytimes.com/es/2017/06/26/modern-love-36-preguntas-contrato/?smid=fb-espanol&smtyp=cur

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MODERN LOVE; Juega bien estas cartas: las 36 preguntas para enamorarse de cualquiera


miércoles, 26 de noviembre de 2014

¿Recorte o maltrato?

Me caí y se me fracturó el brazo derecho, el húmero en concreto. Soy maestra, funcionaria. Nunca he faltado a mi trabajo, con el que disfruto cada día. Llevo 35 años de vida laboral y he tenido tres bajas: la primera de un mes, la segunda de cuatro meses y esta que nos ocupa. Me han comunicado que del día uno al cuatro de la baja me van a descontar el 50%; del día 4 al 21, el 25%; y después del 21 no habrá descuento. En total suponen casi 500 euros. ¿Quiere esta fórmula decir que los cuatro primeros días, de mucho dolor, puedo estar abusando del sistema? ¿Quiere decir que los 16 días siguientes abuso un 25% menos? ¿Quiere decir que a partir del día 21 mi fractura se considera motivo suficiente de baja, por no decir “motivo serio”? Tal vez se pretenda que vaya a trabajar atentando contra mi salud o tal vez que vaya a trabajar y no trabaje porque no puedo. La verdad, no lo entiendo.

¿Cómo es posible que a mí, una trabajadora, el Gobierno me quite casi 500 euros y ese mismo Gobierno permita que se vayan del país millones de euros con los que se podrían construir colegios, hospitales, parques…? El Gobierno lo llama recorte, yo lo llamo maltrato, porque así me siento.— Valladolid 25 NOV 2014 

lunes, 24 de noviembre de 2014

El cerebro no se olvida de su lengua materna

Puede que las personas que abandonaron su país de origen de muy pequeñas ya no recuerden su lengua natal. Sin embargo, los patrones neuronales creados por el idioma que escucharon en sus primeros años de vida permanecen intactos en su cerebro.

Y, estos patrones, se mantienen en el tiempo incluso si la persona no ha vuelto a estar en contacto con su primera lengua, según reveló un estudio publicado en la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences".
Esta huella, dejada por la lengua olvidada, podría facilitarle a quienes vivieron esta situación, como por ejemplo los niños adoptados por padres de otras nacionalidades, el aprendizaje de su idioma natal en el futuro.

Mandarín y francés
"En las primeras etapas del desarrollo de la lengua, los niños aprenden a distinguir -independientemente de qué lenguaje se trate- qué sonidos son importantes y significativos", le dice a BBC Mundo Lara Pierce, de la Universidad McGill, en Canadá, y autora principal del estudio.
"Esta experiencia deja una suerte de representación en el cerebro, que los niños utilizan para construir su lengua nativa", agrega.

Lo que el estudio se propuso analizar es si estas representaciones se mantenían a lo largo de la vida o desaparecían cuando el niño dejaba de escuchar su lengua nativa.
Para evaluarlo, Pierce y su equipo realizaron una serie de resonancias magnéticas a 44 niñas de entre 9 y 17 años, mientras escuchaban grabaciones en mandarín.

Un grupo estaba formado por niñas nacidas en China, adoptadas por una familia francesa antes de los tres años, que sólo hablaban francés.
El segundo grupo estaba integrado por niñas que hablaban francés y mandarían con fluidez.
Y el tercero, por niñas francoparlantes que ni hablaban ni comprendían mandarín.

Hemisferios para el lenguaje y el sonido
Al escuchar la grabación, el cerebro de las niñas que habían estado expuestas al mandarían -las que lo hablaban y las que no- mostró actividad en el hemisferio izquierdo, donde se procesa el lenguaje.

En las niñas que solo hablaban francés, se activaron regiones del hemisferio derecho, involucradas en el procesamiento de los sonidos.

Esto significa que el cerebro de este último grupo no identificó al mandarín como un lenguaje, mientras que esto sí ocurrió en los otros dos grupos, pese a que uno no comprendía el significado de las palabras.
"Nos sorprendió que el patrón de activación cerebral de las niñas chinas adoptadas que perdieron totalmente el lenguaje coincidía con el de las niñas que continuaron hablando chino desde su nacimiento", señaló Pierce.
"Las representaciones neuronales que apoyan este modelo sólo podrían haber sido adquiridas durante los primeros meses de vida", añade la investigadora... más en BBC.
Fuente: BBC.

viernes, 6 de junio de 2014

Como antes de la Revolución Francesa. Los ricos siempre quisieron serlo más, pero no precisaron que el resto fuera muy pobre

Según la OCDE, quienes constituyen el 1% más rico en España acumulan el 8% de la totalidad de las rentas. Si aquí hay unos 45 millones de habitantes, eso significa que unos 450.000 individuos se reparten el 8% de los beneficios globales. Pero no se apuren: la cosa es mucho más llamativa en otros lugares, sobre todo en los Estados Unidos, donde ese 1% acapara hasta el 20% del total. En 1981 “sólo” poseía en torno al 8% de la riqueza, así que ya ven lo bien que le han ido los negocios en los últimos treinta años (o las especulaciones, o quién sabe si la progresiva explotación de sus empleados). Por su parte, en el Reino Unido el famoso 1% ha pasado de atesorar el 6,7% a casi el 13% en el mismo periodo, y algo parecido sucede en el Canadá y en Alemania. Respecto al crecimiento, la OCDE alerta: desde 1975, el 47% del total fue para ese 1% en los Estados Unidos; el 37% en el Canadá; en Australia y el Reino Unido el 20%. En España, “sólo” el 10% del crecimiento fue para el dichoso 1%, mientras que, si ampliamos al 10% más acaudalado, éste se llevó el 20%. Con la crisis, avisa la OCDE, el nuestro es uno de los países en que la desigualdad más ha aumentado.

Ante semejante situación, uno diría que lo que les tocaría a los más ricos del mundo sería: a) no llamar mucho la atención, y menos aún alardear de su exuberancia; b) hacerse “perdonar” sus fortunas, sobre todo los que no las hayan obtenido limpiamente y sin perjudicar a nadie (también los hay así, desde luego: basten como ejemplo los deportistas, que no son culpables de que millones de personas estén dispuestas a verlos evolucionar en una cancha o en un estadio; es más, su virtuosismo trae beneficios a muchos otros individuos); c) no quejarse de los impuestos que han de pagar (muy pocos, proporcionalmente, en la mayoría de los países); d) no mostrarse nunca despreciativos hacia los menos favorecidos, sino, por el contrario, respetuosos al máximo; e) no pedir “más” de nada, en concreto aplausos.

Quienes lean las columnas del Premio Nobel de Economía Paul Krugman estarán al tanto de que los millonarios estadounidenses (con excepciones) suelen hacer exactamente lo puesto. No sólo quieren ganar más, y pagar menos impuestos; no sólo se quejan de los enormes gastos que conlleva el tren de vida al que se han obligado a sí mismos, sino que además exigen admiración, gratitud y afecto del resto de la población, y no toleran una crítica. Se consideran “benefactores”, “creadores de empleo”, “impulsores de la economía”, y por tanto dignos de toda alabanza. (Puede ser, pero callan que se benefician e impulsan principalmente a sí mismos.) Y da la impresión de que no les basta con incrementar las ganancias, sino que necesitan que otros no las obtengan, para así poder lucir más ellos. Esto último es novedoso, al menos desde que yo tengo memoria. Debió de ser así antes de la Revolución Francesa, tras la cual empezó a procurarse no subrayar las diferencias y que el grueso de los habitantes fueran mejorando sus condiciones. Los ricos siempre quisieron serlo más, pero no precisaron que el resto fuera muy pobre, ni desde luego aspiraron a ser venerados por éste.

Hace pocos años, unas declaraciones como las recientes de la Presidenta del Círculo de Empresarios, Mónica de Oriol, habrían sido inimaginables. Ojo, lo inimaginable no es que sujetos como ella pensaran así, o incluso lo dijeran en sus cenas, en privado y entre pares; lo inconcebible habría sido que alguien privilegiado hablara en público de cualesquiera otros en tono tan despectivo e insultante, y protestara por tener que abonar el salario mínimo (bajísimo en España) a quienes “no valen pa nada”. Oriol, recuerdan, puso a caldo a los jóvenes que abandonaron sus estudios para trabajar en la construcción durante la burbuja inmobiliaria, porque al ganar “1.000, 1.500 euros al mes” (para tales matados, según ella, una fortuna), los viernes y sábados se creían “los reyes del mambo” y ligaban mucho. Oriol omitió que sus colegas y representados, los empresarios, eran quienes tentaban y convencían a esos jóvenes, quienes los inducían a dejar los estudios. Y olvidó, asimismo, que algunos de éstos se verían forzados a traer un sueldo a su hogar si todos los miembros de su familia estaban en paro, por ejemplo. Pero aunque todos esos “inútiles” hubieran interrumpido su educación para bailotear en las pistas con sus dinerales (¡1.000, 1.500 euros!) … Cierto que nadie les puso una pistola en la sien para que aceptaran, como tampoco al resto de la población para que solicitara créditos a los bancos para cualquier chorrada (una comunión o un viaje al Caribe). Pero todos sabemos que tanto los empresarios de la construcción como los banqueros instigaron y persuadieron (a menudo mintiendo) a los chicos a convertirse en paletas y a la gente a entramparse. Ahora la culpa es sólo de los ignorantes incautos; de los tentados y nunca de los tentadores; de los corrompidos y no de los corruptores; de los pardillos y no de los pícaros. Ya digo: hace pocos años unas declaraciones así no habrían sido posibles, por la sencilla razón de que Mónica de Oriol y sus equivalentes habrían temido por sus puestos y por su imagen. Y, que yo sepa, esa señora no ha sido destituida ni ninguno de sus iguales le ha retirado el saludo. Eso es lo más preocupante: que la chulería y el desdén de los ricos no les pase factura. (Ojo, es lo más preocupante para ellos mismos, y no se dan cuenta.) Más o menos como antes de la Revolución Francesa.
Fuente: JAVIER MARÍAS 18 MAY 2014 -El País Semanal.

jueves, 5 de junio de 2014

“Cuanto más apática esté la gente más estallará la violencia”. Irvine Welsh, arremete contra la crisis sociopolítica en ‘Skagboys’, precuela de su famosa ‘Trainspotting’, uno de los libros de la Feria

“Te verde; cualquiera”, dice tras apurar un vaso de agua. No es la bebida que uno espera de este hombre corpulento bajo su camiseta negra, brazos tatuados, cabeza rapada, de habla cerrada casi como su boca, comisuras de los labios grabando su rostro hacia abajo. Menos aún si se sabe que es Irvine Welsh, el autor de Trainspotting (1993), retrato de esa simbiosis letal que fue el thatcherismo con el azote de una heroína que estalló de la nada en la Escocia de los años 80. Una instantánea que tuvo secuela, Porno (2002), y también precuela, Skagboys (Chicos de la heroína, en argot, 2012), que ahora llega a España (Anagrama).

“La policía sigue aporreando a los piquetes que quedan como si fueran crías de foca (…) Pienso que hemos perdido y se avecinan tiempos crudos”, escribe Mark Renton (jovencísimo Ewan McGregor en la adaptación al cine que Dany Boyle hizo de Trainspotting en 1996) en su diario de rehabilitación de drogadicto recordando su apaleada presencia junto a su padre en la huelga de mineros de Orgreave y que marca el inicio de una novela que narra la introducción en la heroína de su pandilla, pero con un componente sociopolítico más fuerte que en las dos entregas anteriores. “Quería explicar cómo los personajes de Trainspotting habían llegado hasta ahí, pero deseaba complementar las voces y las circunstancias familiares dando un pequeño sorbo al tema político”.
Más en El País.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Declaración de Lisboa. Responsabilidad y Justicia para Iraq

Iraqsolidaridad

Miembros de la Red Internacional antiOcupación (IAON) venidos de Portugal, Argelia, Bélgica, Francia, Iraq, Jordania, Holanda, España, Suiza, Suecia y Reino Unido, y pertenecientes a diversas organizaciones se reunieron en Lisboa, del 11 al 13 de octubre para debatir sobre la situación de Iraq y su futuro. ...

La política del actual régimen se basa en la venganza y en la división sectaria e impulsa los actos de terrorismo contra la población civil para evitar así que Iraq recobre su soberanía tras décadas de sanciones, guerra y ocupación. La Red Internacional AntiOcupación (IAON) reitera su posición expresada en la Declaración Le Feyt de 2008: “[…] Es evidente que Iraq no puede recobrar su unidad, su integridad territorial y una estabilidad duradera hasta que su soberanía esté garantizada. […]Todos los vecinos de Iraq deberían reconocer que la estabilidad en Iraq sirve a sus propios intereses y deberían comprometerse a no interferir en sus asuntos internos.” El pueblo de Iraq rechaza el sectarismo y la división.

Nuestro plan de acción
Para la próxima etapa, nuestros principales objetivos son:
  • Movilizar la conciencia internacional sobre la situación de Iraq y apoyar la abolición de los restos políticos de la ocupación
  • Intensificar las exigencias de Responsabilidad y Justicia para Iraq
  • Aumentar la cooperación entre las fuerzas solidarias y el pueblo iraquí para aliviar el sufrimiento de las víctimas de la guerra y la ocupación de Iraq
Entre todas las acciones que se apoyan, en el próximo período la IAON se centrará en:
1. Continuar difundiendo e intercambiando información sobre la resistencia popular al sectarismo y sobre las continuas violaciones de los derechos humanos en Iraq.
2. La coordinación de los esfuerzos para presionar tanto a parlamentarios nacionales como europeos para que animen a los gobiernos y a los cuerpos de Naciones Unidas con la finalidad de que de manera contundente se opongan a la sistemática y generalizada violación de los derechos humanos perpetrada por las autoridades iraquíes, especialmente la aplicación de la pena de muerte, y para que apoyen las importantes recomendaciones del informe publicado por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas*, que incluye la vuelta a Iraq de un relator para que siga de cerca el respeto a los derechos humanos allí.
3. Trabajar en la planificación de una estrategia legal para detener a todos aquellos responsables de los crímenes en Iraq y para exigir compensaciones para sus víctimas.
4. Actuar para que se lleven a cabo investigaciones independientes internacionales sobre el uso de distintas armas en Iraq y el incremento en el número de malformaciones congénitas en Faluya, Basora y otros lugares, y sobre el uso del territorio iraquí como un basurero de peligrosas sustancias químicas y radioactivas.
5. Llevar a cabo diferentes proyectos de cooperación entre los distintos grupos nacionales de la IAON y las organizaciones iraquíes para ayudar a los más afectados por el conflicto en Iraq.
La Red Internacional antiOcupación anima a todas las fuerzas de paz a que se unan en este trabajo por Iraq.
Lisboa, 13 de octubre de 2013
*Véase el documento de Naciones Unidas “ Truth, justice and reparations for Iraq ” 

martes, 29 de octubre de 2013

Silvio Rodríguez en la 2 de tve, buen programa.

Dibujante, músico, poeta, artista UNESCO por la paz
Decenas de discos, cientos de canciones, miles de conciertos
"Silvio Rodríguez, Ojalá" se ha emitido el domingo 27 de octubre en La 2

viernes, 22 de octubre de 2010

Teresa Rita Lopes, poetisa portuguesa.

Teresa Rita, nos ofreció ayer noche una lectura de sus poemas en el Meiac, inagurando el curso 2010-2011, del aula de poesía Díez Canedo.

A los que asistimos nos gustó, dimos muestra de ello, y tuvimos ocasión de presenciar una sensibilidad y un dominio de la palabra nada común. El librito que se suele publicar con poemas de cada autor, por parte del Aula, esta vez venía con muchos poemas traducidos, lo que facilitaba bastante la comprensión y la ayuda para introducirnos en el ambiente lírico propio de Teresa.
Otros poemas, leídos después ya no tenían traducción, pero el oído parecía haberse hecho a los sonidos, lo cual facilitaba el entender ese mundo intimista y delicado, familiar y afectivo de la poesía de Teresa.

La casa que ve pasar los trenes

Viajo a mi infancia en todos los trenes
que pasan
La casa tiembla
y la tierra que soy es un temblor
de júbilo sin edad
pequeños volcanes de risa se abren paso
por cada uno de mis poros
limpian mi respiración
después
es este ser más liviano y más suelto
más primo hermano
del aire

2. (de "Retrato de familia")

Antes cuando "no había muerto nadie todavía"
Yo tenía Madre cinco tías cuatro tíos varios primos
cuatro abuelos seis bisabuelos
Me acuerdo de un niño
vecino mio que fue a mi cumpleaños y regresó
llorando a casa porque no tenía primos
¡Quería
tener primos y ya está!
Era un niño rico que lo tenía todo
pero su Madre no podía ir a comprarle primos al supermercado
Porque para poder tener primos se necesitan tíos
o tías y su Madre y su Padre eran hijos únicos
Como yo
A veces me aburría tanta familia y tanto
besuqueo (yo me limpiaba siempre la cara con la mano)
¡Poco sabía yo la falta que esos besos
me iban a hacer hoy!
Hoy sé que solo se es feliz
cuando no nos paramos a pensar en ello.

Teresa Rita Lopes (nació en Faro, 1937) vivió exiliada trece años en París, a donde huyó de la represión salazarista y donde fue profesora de la Universidad de la Sorbona. En ella se doctoró con una tesis sobre Fernando Pessoa et le drame symboliste-héritage et création (Paris, Ed. Fondation Gulbenkian, 1977; 2ª ed., 1985).

Actualmente, es Catedrática de Literaturas Comparadas en la Universidade Nova de Lisboa. Siempre escribió poesía. Tiene cuatro libros publicados:

-Os Dedos os Dias as Palavras (Porto, 1987; Prémio Cidade de Lisboa, 1987),

-Por Assim Dizer (Lisboa, 1994),

-Cicatriz (Lisboa, 1997; 2ª ed., 1997, con introducción de Manuel Alegre; Prémio Eça de Queirós de Poesia 1996) y

-Afectos (Lisboa, 2000).

Su poesía está traducida al francés, italiano y español. Es co-directora de la revista de poesía en lengua portuguesa Orion. También escribe regularmente teatro. Ha publicado las siguientes obras dramáticas: Três Fósforos (en el volumen Teatro 62, Lisboa, 1962), Sopinhas de Mel (Lisboa, 1981), Teatro I: Rimance da Mal Maridada e Sopinhas de Mel (Lisboa, 1994), Andando, andando… (Porto, 1999) y Esse tal Alguém (ficción dramatizable, Porto, 2001).

Sus obras se han representado en Portugal y otros países como Francia, Bélgica, Italia, Rumanía o Alemania. La obra Se Mentes (representada en Lisboa por el grupo Bando) fue escogida para representar a Portugal en Bonn en la Bonner Biennale 94.

Desde hace más de treinta años se ha consagrado a la obra de Pessoa, con atención particular a su obra inédita.

Dirige un grupo de investigadores que trabaja sobre la obra pessoana, y fruto de ese trabajo ha sido la publicación de varias obras del poeta portugués, entre otras una guía turística de Lisboa –Lisboa, o que o turista deve ver- que ya ha sido traducida a varias lenguas.

De entre las obras personales de Teresa Rita Lopes dedicadas a Pessoa, destacan, entre otras, Pessoa por Conhecer-Vol. I: Roteiro para uma Expedição (Lisboa, 1990, 2 vols., con más de 400 inéditos; Prémio Pen Clube 1990, ex –aequo con António José Saraiva-), Álvaro de Campos: Vida e Obras do Engenheiro (Lisbioa, 1990; 21ª ed., 1992), Pessoa por Conhecer-Vol. II: Textos para um Novo Mapa (Lisboa, 1990), Pessoa Inédito (Lisboa, 1993), Álvaro de Campos.

Notas para a Recordação do meu Mestre Caeiro (Lisboa, 1997), la edición crítica Álvaro de Campos-Livro de Versos (1993, con más de 80 poemas inéditos; 3ª ed., 1997), y colabora en la nueva edición de las obras de Pessoa emprendida por la editora Assírio  Alvim. Destacan también las obras de y sobre Pessoa en las que tienen valor fundamental las imágenes.

Su extensa obra ha sido premiada varias veces, tanto en su faceta ensayística como poética y teatral; de especial relevancia es el “Grande Prémio de Teatro da Associação Portuguesa de Escritores” (2001) concedido a su obra Esse Tal Alguém.

Se ha dedicado también como investigadora a trabajar sobre la obra de Miguel Torga, acerca de la cual ha publicado varios ensayos y un libro importante en la bibliografía torguiana: Miguel Torga: ofícios a um “deus da terra” (Porto, 1993; Prémio Unicef Letras e Letras 1993).