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jueves, 16 de agosto de 2018

_- Si cuidas las palabras, las palabras, el lenguaje, cuidará de ti. Luis Castellanos.

_- Luis Castellanos Doctor en Filosofía pura e investigador,


La palabra ‘Sí’ es la palabra fundamental para el ser humano: nos da poder y hace que seamos más creativos. Es la palabra que puede transformarlo todo 
Luis Castellanos



Luis Castellanos es referencia en el campo del ‘lenguaje positivo’. A través de sus trabajos en el terreno de la neurociencia cognitiva en la Universidad Complutense y el Instituto de Salud Carlos III de Madrid, este ‘investigador de las palabras’ pretende ‘aumentar la salud y el bienestar de las personas mediante el uso que hacemos del lenguaje y su relación con las emociones, la creatividad y las decisiones vitales.’ Apoyado en los resultados clínicos obtenidos en resonancias magnéticas y electroencefalografías, Castellanos ha demostrado la influencia que tiene el uso del lenguaje positivo en educación observando cómo se comportan las conexiones sinápticas del cerebro a partir del uso de palabras positivas o negativas. Autor de los libros “La Ciencia del Lenguaje positivo” y “Educar en el Lenguaje positivo” aplica sus investigaciones a disciplinas tan diversas como la cocina, el deporte y la educación. Con el proyecto “Palabras Habitadas”, desarrollado en un Instituto Público de Secundaria, Castellano ha demostrado que gracias al cambio en su lenguaje, profesores, familias y sobre todo alumnos han experimentado beneficios en aspectos como la comunicación, la resolución de conflictos y el aprendizaje.

Creando Oportunidades

TRANSCRIPCIÓN
00:05

Luis Castellanos. Hola, soy Luis Castellanos. Soy doctor en Filosofía Pura e investigador. Me apasiona el mundo de las palabras e investigo cómo las palabras funcionan en el cerebro. Cuida tus palabras y ellas cuidarán de ti.
00:22

Juan Carlos Hervás. Luis, me llamo Juan Carlos Hervás. Soy profesor de un instituto público de aquí de Madrid, el IES Profesor Julio Pérez, y soy padre. Te quería hacer unas preguntas. Para centrar, ¿qué es el lenguaje positivo?
00:33

Luis Castellanos. El lenguaje positivo es cómo recogemos el poder de las palabras, diciendo que las palabras nos enseñan a ver y a encontrar el lado favorable de las cosas. Nos ayuda, de alguna manera, a protegernos de la vida que vamos a poder tener en un futuro con el propio lenguaje, que nos va a acompañar hasta el último día de nuestra vida. Nos ayuda también a entender nuestra propia historia, nuestra propia narración, porque las palabras construyen todos los días nuestros relatos. Forjan nuestra personalidad, forjan nuestra memoria, forjan nuestra capacidad de ver el mundo. Las palabras positivas lo que hacen es enseñarnos a ver el lado favorable de ese mundo.
01:12

Juan Carlos Hervás. Nos metemos en el campo de la educación. ¿Qué aporta el lenguaje positivo para el aprendizaje?
01:15

Luis Castellanos. Primero, ayuda muchísimo a construir la personalidad. Es decir, nosotros construimos la personalidad palabra a palabra. Construimos nuestra memoria palabra a palabra. Construimos nuestros sueños palabra a palabra. Por tanto, lo que está aportando es que nuestra personalidad, aquello que nosotros vamos a ser en un presente y en un futuro, va a construirse con unas palabras que nos pueden ayudar. Aporta además otras herramientas más importantes todavía. Aporta la capacidad del cerebro de ser más rápido, de estar más atento, de estar más concentrado. Aporta energía, aporta creatividad. Eso es lo que hace. Lo más importante del lenguaje, y del lenguaje positivo y de las palabras positivas, es que te están dando una energía que antes no sabíamos que venía del lenguaje. Ahora sí sabemos que viene del lenguaje. Eso es muy importante para los chavales. Es decir, que se den cuenta de que su propio lenguaje activa la vida.
02:06

Juan Carlos Hervás. ¿Y qué efecto tienen las palabras? Porque, tanto las palabras positivas como las negativas, ¿qué efecto tienen en el cerebro?
02:12

Luis Castellanos. Las negativas comprimen. Digamos, de alguna manera, lo que hacen es reducir tu campo de visión del mundo. Las palabras negativas lo que hacen es que extienden de alguna manera… Atrapan tu memoria, atrapan tu tiempo y hacen que todo eso te dure más. Una duración mayor. El lenguaje negativo nosotros lo tenemos porque las emociones principalmente son negativas. Es decir, si vamos a nuestras emociones básicas, si cogemos cinco: la ira, el miedo, el enfado, el asco, la alegría… Al final te das cuenta de que hay una que es positiva y que el resto son negativas. ¿Qué hace lo positivo? Lo contrario. Es un tiempo de reacción del cerebro mucho más rápido. Te hace estar mucho más atento, te hace estar mucho más concentrado. Es decir, en definitiva, te hace tener, lo que decíamos antes, más energía, te hace ser más inteligente, te hace buscar recursos creativos en la vida. Te abre la vida. Te da energía para abrirte a un mundo, para buscar soluciones, para encontrarlas… Es decir, te hace mucho más inteligente. La inteligencia es nuestra capacidad de encontrar futuro. En definitiva, el lenguaje positivo es la capacidad de encontrar futuro diferente al que hoy en día tenemos.
02:23

Juan Carlos Hervás. ¿Y los profesores? ¿Cómo podríamos utilizar ese lenguaje positivo? ¿Realmente el lenguaje positivo tendrá un efecto en el rendimiento de los chicos?
03:30

Luis Castellanos. Gracias a Daniel Goleman y a la inteligencia emocional ha habido un pequeño giro a nivel educativo. Las emociones son importantes. Daniel Goleman ha establecido cinco pasos a los cuales nosotros también nos hemos adaptado. Primero, tenemos que tomar conciencia de nuestro lenguaje o tomar conciencia de nuestras emociones. Tomar conciencia del lenguaje es saber qué es una palabra positiva, qué es una palabra negativa, qué efectos tiene… El segundo paso es regular la emoción. El segundo paso sería regular las palabras. Si yo no puedo regular las palabras, es decir, si yo no puedo elegir las palabras, ¿cómo voy a cambiar? Entonces, si no tomo conciencia de las palabras, no podré regular. Los profesores pueden tomar conciencia de las palabras. ¿Regular las palabras para qué? Para ser autónomo, para tener autonomía emocional o autonomía lingüística. Es decir, para que no me afecte tanto lo que me están diciendo o que las emociones que yo estoy recibiendo sepa controlarlas de alguna manera.
El lenguaje positivo es la capacidad de construir buenas historias para encontrar un futuro diferente

Luis Castellanos

04:23

Luis Castellanos. Por tanto, yo creo que el primer paso que hemos dicho de tomar conciencia es fundamental. Segundo, regular el lenguaje. Tercero, tener autonomía en el lenguaje. Poder decir, elegir las palabras, no pararme automáticamente en lo que me viene. El cuarto paso sería tener las habilidades lingüísticas, aquellas habilidades que nos permiten relacionarnos con los demás, que me permiten relacionarme conmigo mismo, que me permiten abrirme al mundo… Ese lenguaje positivo que me hace ver el lado favorable de las cosas es una habilidad. Y eso me da unas competencias, que sería el quinto paso. Competencias emocionales o competencias lingüísticas. Es decir, soy una persona competente para crear y establecer una relación social favorable, para relacionarme, no solamente con mis alumnos como profesor, sino con mi pareja, como padre, como madre, o para relacionarme también con mis compañeros, para relacionarme con la gente con la que me encuentro por la calle… Al final, esas competencias abarcan el universo en el cual nosotros nos movemos y hacen que, además, ese universo todavía sea todavía más universalizable. Me doy cuenta de que formamos parte de algo más grande que nosotros mismos, del universo de 7.500 millones de personas.
05:22

Juan Carlos Hervás. ¿Qué palabras escogerías como palabras importantes en la educación?
 05:25

Luis Castellanos. Hay una palabra que me parece fundamental. Socialmente, no solo a nivel educativo, y que yo creo que puede transformarlo todo. Además, es la que hace que seamos seres creativos. Esa palabra es “sí”. Todo el mundo siempre se empeña en el “no”. El “sí” es la palabra que te da poder. Es decir, el “sí” es que, si yo te digo que sí a algo, tú y yo construiremos algo. Tu cerebro recibirá y se abrirá, abrirá puertas. Si siempre digo que no a la primera, lo que estoy haciendo es sellar mi cerebro de una manera, no permitiré que sea creativo y a ti tampoco te permitiré ser creativo. El “sí” es la primera propuesta que nosotros nos tenemos que hacer.
06:00

Juan Carlos Hervás. Construye puentes.
Luis Castellanos. Construye puentes. El “sí” es la palabra fundamental en el ser humano. Es decir, el “sí” es el “sí” a la curiosidad, el “sí” a admiración, el “sí” a estar contigo, el “sí” a compartir la vida, el “sí” a muchísimas cosas. El “no” ya te ha cerrado la puerta. Esa es la primera palabra que nosotros aprendemos. Porque el “no” viene después de saber decir “sí”. Si no sabes decir “sí”, el “no”, no.
07:11

Juan Carlos Hervás. Fíjate que los chicos no relacionan la escuela con la alegría.
Luis Castellanos. Claro
07:18

Luis Castellanos. Porque los profesores y los padres la hemos perdido. Si salimos a la calle parece que tenemos que estar serios, parece que no podemos sonreír, que no podemos ser amables, que no podemos ser bondadosos, que no podemos ser atentos… Es decir, de repente nos han quitado la esencia de nuestra propia felicidad sin darnos cuenta. Aprender esa alegría. Aprender es lo que hacemos todos los días para enfrentarnos a lo que no conocemos. No tenemos nada más que aprender las cosas. Claro, pero si nos quitan la capacidad de aprender en todo lo que hacemos… Es repetir y repetir conductas que además se van prolongando a lo largo de la vida. Esas conductas nos afectan en nuestro comportamiento, nos afectan en nuestra personalidad, nos afectan en nuestras relaciones, nos afectan, digamos, cotidianamente.
07:54

Juan Carlos Hervás. Yo te digo que, incluso, en las escuelas, la alegría es sancionable.
Luis Castellanos. Ah, bueno, sí.
Juan Carlos Hervás. No es que se haya desterrado, sino que es sancionable.
Luis Castellanos. Y en las empresas.
08:00

Juan Carlos Hervás. A un chico alegre, a un chico que esté como más animado en clase, se le sanciona Luis Castellanos. Sí, sí Juan Carlos. Porque lo que se quiere es otra cara. Parece que el esfuerzo y el aprendizaje están más relacionados con otra… 08:13

Luis Castellanos. Yo siempre digo que a mí me echaron de dos colegios. Y a veces te das cuenta de que lo que te están quitando es la capacidad de lo mismo que te quieren enseñar. Nos quitan lo más esencial que queremos. ¿Qué queremos de nosotros mismos? Kahneman dice… Daniel Kahneman, que es Premio Nobel de Economía y psicólogo, el primer psicólogo al que, en el año 2002, le dieron un Premio Nobel de Economía… En una frase dice que lo que más nos importa a todos los seres humanos es la historia de nuestra vida. Y lo que más deseamos es que la historia de nuestra vida sea una buena historia con un protagonista decoroso. Eso es lo que queremos. Tener una buena historia con un protagonista decoroso. Entonces, claro, si al final nos quitan la capacidad de hacer una buena historia… ¿Qué es el lenguaje positivo? La capacidad de construir buenas historias. ¿Cuán alegre he estado hoy? ¿Cómo me ha ido hoy? ¿Cómo me ha ido el…? ¿Cómo te ha ido, hijo mío, hoy el día? Cuéntame. ¿Has estado alegre? Son historias, son narraciones.
Luis Castellanos Si cuidas las palabras, el lenguaje cuidará de ti
Lo que más deseamos los seres humanos es que el relato de nuestra vida sea una buena historia con un protagonista decoroso

Luis Castellanos
 09:03

Juan Carlos Hervás. Aparte, es paradójico, como tú dices. Cuando le preguntas a un profesor o a un padre qué es lo que quiere para su hijo, lo que pretende en la educación, es que sea feliz. Sin embargo, luego, la puesta en escena…
Luis Castellanos. Sí.
Juan Carlos Hervás. Lo que se hace para eso parece que lo aparta, ¿no? Como que la felicidad está en otro lado, ¿no?
09:20

Luis Castellanos. Claro, porque nosotros, como adultos, clonamos. Lo que estamos enseñando o lo que estamos inspirando a los chavales es lo que nosotros somos. Entonces, vamos serios, vamos estresados, vamos agobiados, y ellos lo ven. Nosotros, lo que hemos hecho a lo largo de toda la historia de la humanidad… Somos personas que hemos robado visualmente y hemos robado auditivamente. Necesitamos copiar las cosas para aprender más rápidamente. Entonces, ellos roban visualmente y roban auditivamente el comportamiento del profesor, el comportamiento del padre. Entonces lo repiten. Entonces son clones. Claro, en definitiva, quien tendría que cambiar sería el propio profesor. El propio padre tendría que decir: “Oye, aquí nos tenemos que divertir”. “No, es que mira, tengo que trabajar, ocho horas no, 16 horas. Cuando llego a casa estoy agobiado. ¿Cómo voy a atender al niño?”. El profesor dice: “Voy de aula en aula y tengo 40 alumnos. No me sé los nombres de los chavales”. Es decir, al final, el agobio es lo que ellos están haciendo. El lenguaje positivo, las palabras, en definitiva, que nosotros podamos decir, tienen que ser palabras que inspiran, palabras con alma. Es decir, son almas inspiradoras, las palabras. Es un lenguaje.
10:22

Juan Calos Hervás. O sea, los primeros que tienen que depurar el lenguaje son los educadores, tanto padre como profesores.

Luis Castellanos. Claro.

Juan Carlos Hervás. La idea que tienes tú es un poco que el lenguaje es contagio, ¿no?
10:30

Luis Castellanos. ¿Qué es antes, el huevo o la gallina? Es una buena pregunta. Pero cuando tú te quedas embarazada, o embarazado, también ya estás educando en el lenguaje. El niño, en la barriguita, ya está escuchando las palabras. Te puedes poner unos pósits donde ponga “alegría”, “entusiasmo”… Es decir, que de alguna manera ya puedan estar, cuando tú te miras, contagiando a ese feto que está ahí dentro, a ese ser que va a nacer. Le estás diciendo de alguna manera alguna palabra positiva. Es decir, ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? Al final nos quedamos embarazados, los seres humanos, y va a nacer un niño. Desde el primer momento, desde el primer momento de esa gestación, ya podemos utilizar ese lenguaje, podemos ser contagiosos. Cuando tengamos una excusa, y la vamos a tener, no se pide perfección. Nos tenemos que permitir el derecho a errar, a fracasar, a ser humanos, etc. Nos lo tenemos que permitir.


El lenguaje positivo es la capacidad de construir buenas historias para encontrar un futuro diferente 


Lo que más deseamos los seres humanos es que el relato de nuestra vida sea una buena historia con un protagonista decoroso





Aprender es lo que hacemos todos los días para enfrentarnos a lo que no conocemos

Luis Castellanos
11:14

Luis Castellanos. El lenguaje positivo lo que va a hacer es que nos demos cuenta antes de que hemos dicho algo que no es adecuado y que tomemos las medidas. Es decir, que pidamos perdón antes. Eso es lo que hace el lenguaje positivo. No es buenismo, no. Simplemente es una relación de tiempo. Nosotros somos tiempo y atención. Nacemos, crecemos y morimos y prestamos atención en la vida a ciertas cosas. Lo que estamos diciendo es que hay que reconceptualizar las palabras o el lenguaje. Lenguaje oral, gestual y escrito. Porque significan, en nuestra vida, la construcción de nuestra historia, como decía Kahneman. Y como queremos tener una buena historia de vida, el lenguaje es quien construye esa buena historia de vida. La palabra ‘Sí’ es la palabra fundamental para el ser humano: nos da poder y hace que seamos más creativos. Es la palabra que puede transformarlo todo

Luis Castellanos 11:53

Juan Carlos Hervás. Un día, apareciste en el Profesor Julio Pérez y nos presentaste un proyecto precioso que se llamaba Palabras habitadas. ¿Qué es el proyecto palabras Habitadas? 12:06

Luis Castellanos. Mira, me vas a permitir que te lo cuente de una manera muy concreta, porque lo que intentamos hacer con vosotros fue tres planteamientos, tres grandes preguntas, y ver si las podíamos responder todos en conjunto: padres, profesores y alumnos. Me vas a permitir que te haga esas mismas preguntas, las veas y nosotros podamos entender por qué un proyecto tan interesante como Palabras habitadas venía de otro histórico que antes hemos nombrado: Daniel Kahneman, Martin Seligman, que habla de la auténtica felicidad, de qué es la auténtica felicidad, y el profesor John Hayek, que decía: “¿Aprender o enseñar?”. Pues aquí estamos aprendiendo. 12:42

Luis Castellanos. Unas primeras preguntas que hicimos y que me parecen muy importantes son: “¿Qué historia de vida deseas para tus hijos o alumnos?”.
12:50

Luis Castellanos. Segunda pregunta: “¿En qué mundo te gustaría que viviesen tus hijos o alumnos?”.
12:55

Luis Castellanos. Tercera pregunta: “¿Qué quieres aportar al futuro de tus hijos o al futuro alumnos?”. Estas tres preguntas…

Juan Carlos Hervás. Ese fue el inicio.
Luis Castellanos. Sí.
Juan Carlos Hervás. El punto de partida.
13:04

Luis Castellanos. El punto de partida. Con esto me presenté en el colegio Julio Pérez. Queríamos ver realmente qué es lo que los padres y los profesores piensan, qué historia quieren para su vida, qué futuro desean para sus hijos y qué quieren aportar ellos. Es decir, en qué compromiso quieren estar.
13:18

Juan Carlos Hervás. De esa recogida de datos, ¿qué os sorprendió?

Luis Castellanos. Bueno, principalmente, la recogida de datos de la primera pregunta fue impactante. La mayoría de la gente… La palabra “felicidad”, aparece en más de 70 % en todos los discursos de todos los padres. Por supuesto, aparece que tengan un buen futuro, aparece que por supuesto tengan salud, es decir… Pero no aparecía nada de que fueran buenos matemáticos, físicos, químicos, biólogos, enfermeros… No aparecía nada de eso. Aparecían conceptos generales. En la segunda pregunta, es decir, si te pregunto qué es lo que tú quieres para tus hijos y qué historia quieres para tus hijos, había algo fundamental, y es que no sabemos. Damos respuestas desde lo que ya entendemos. No creamos nada nuevo. Las preguntas y las respuestas eran como repetitivas. El padre y la madre, el profesor, decían: “Yo quiero que cuente una historia buena”. ¿Qué vas a dedicar, tiempo? ¿Vas a dedicar atención? ¿Vas a dedicar energía? ¿Vas a dedicar capacidad de aprendizaje? ¿Vas a dedicar esfuerzo por ver de forma diferente? ¿Vas a ser y estar más presente cuando estén tus hijos en casa o vas a estar más presente con tus alumnos? ¿Y de qué manera vas a estar más presente? No había respuestas creativas.
14:31

Juan Carlos Hervás. O sea, tenían claro dónde querían que fueran sus hijos, pero no tenían claro cómo hacerlo.
Luis Castellanos. El cómo. Y yo creo que eso es la esencia del proyecto palabras habitadas: el cómo. Si tú deseas que tu hijo o tu alumno sea feliz, que tenga salud, que tenga bienestar…, ¿cómo podemos hacer que, al final, le des las herramientas para que pueda cumplir los sueños y los pueda alcanzar? Y por eso decíamos que educar es atender a los sueños de los demás.
14:55

Juan Carlos Hervás. Lo que aportabais en el proyecto vosotros era esa herramienta.
Luis Castellanos. Exactamente.
15:00

, Juan Carlos Hervás. ¿Qué herramienta aportasteis a padres, profesores y alumnos para que pudieran dirigirse hacia ese mundo que querían?
Luis Castellanos. La primera herramienta fundamental era cómo podemos tomar conciencia del lenguaje. Ahí aparecieron las maravillosas listas de comprobación. Es decir, las listas de comprobación…
15:16

Juan Carlos. ¿Qué es una lista de comprobación?

Aprender es lo que hacemos todos los días para enfrentarnos a lo que no conocemos
Luis Castellanos

Luis Castellanos. La lista de comprobación básicamente es tomar conciencia absoluta del lenguaje. Una lista de comprobación venía de otros ejemplos. Las listas de comprobación son las listas que tienen, por ejemplo, en la cabina los pilotos de los aviones. Con ellas chequean si tenemos el depósito de gasolina lleno, si los flaps están llenos, si el tren de aterrizaje está en su orden, si las puertas están cerradas… Así que una lista de comprobación es comprobar aquello que nos puede llevar a veces al desastre. Por lo tanto, lo primero era detectar los errores más comunes que se podían producir. Una lista de comprobación tiene que ser muy sencilla, no puede durar más de 90 segundos o 120 segundos. Estamos hablando de menos de dos minutos. Puede haber muchas listas de comprobación, pero cada una de ellas no puede durar más de 90 a 120 segundos. Tercero, tienen que ser muy precisas, tienen que ser exactas, tienen que decir y definir aquello que se está chequeando. Por lo tanto, tienen que estar muy claras. Es decir, escritas para que luego la hagamos: “Pom, pom, sí, no, sí, no”.
16:10

Juan Carlos Hervás. El padre va chequeando, el profesor va chequeando, y el alumno…
Luis Castellanos. Y el alumno también va chequeando su propio lenguaje.
Juan Carlos Hervás. Vale.
16:16

Luis Castellanos. Va chequeando su propio lenguaje. Se va dando cuenta de los errores que comete en el lenguaje. Era muy divertido con los padres. Eso habría que verlo. ¿Qué errores decían? “Decimos muchos tacos, pero ¿cómo podemos vivir en este mundo?”. Es tomar conciencia. La lista de comprobación…

Juan Carlos Hervás. Las elaboraron ellos mismos.
Luis Castellanos Si cuidas las palabras, el lenguaje cuidará de ti
16:29

Luis Castellanos. Las elaboraron tanto los padres como los profesores, en lo cual tú contribuiste muchísimo, y los alumnos. Es decir, si no tomo conciencia no puedo cambiar mi lenguaje. Si no sé cuáles son los errores de mi propio lenguaje, si estoy diciendo tacos solo levantarme por la mañana, si estoy diciendo que eres un inútil, que no lo vas a conseguir, que estás yendo mal camino, que llegas tarde y al final llegas con mala cara y todo el rato es ese el lenguaje que tengo y no tomo conciencia porque me sale natural… Nadie me ha dicho que yo tengo que reflexionar sobre el lenguaje. Nadie me ha dicho que el lenguaje es importante para construir el futuro. Por lo tanto, las listas de comprobación son lo que te hace tomar conciencia de ese lenguaje. Es decir, si tú no tomas conciencia de los errores más comunes, no vas a poder cambiarlo. Es muy complejo que lo puedas cambiar.
17:09

Juan Carlos Hervás. El proyecto es elaborar una lista de comprobación. La elaboran los propios colectivos, la llevan a cabo y el objetivo final, una vez elaborada y una vez puesta en marcha, sería…
17:24

Luis Castellanos. Trasformar el lenguaje. Es decir, la capacidad de elegir palabras para tener autonomía. Pero también teníamos que implicar todos los niveles emocionales que existían. Por lo tanto, hay emociones evolucionadas. Empezamos a coger las diez emociones evolucionadas que tenía Barbara Fredrickson para intentar aplicarlas en el aula: la admiración, el orgullo, el interés, la alegría, el amor… Es decir, vamos a ver cómo las podemos aplicar en el aula, vamos a empezar a trabajar, a hacer cosas, ejercicios y actividades que pudieran implicar al chaval, a los alumnos y al profesor un esfuerzo mínimo. Porque yo quitaría la palabra “esfuerzo”, sino que se hiciera como algo normal.
17:57

Luis Castellanos. Por ejemplo, pusimos una caja de valentía en la mesa. Esa caja de valentía, lo que les pedíamos a los chavales, pero también a los profesores y a los padres que lo pueden llevar a casa, era: “¿En qué voy a ser valiente hoy?”. Una vez que ya he detectado el lenguaje, ¿en qué voy a ser valiente hoy? ¿Voy a ser valiente en decir menos tacos?, como decían algunos chavales. ¿Voy a ser valiente en decir gracias a alguien por algo? ¿Voy a ser valiente en darle un reconocimiento específico a alguien? ¿Voy a ser valiente en no insultar a alguien? ¿En qué vas a ser valiente? Entonces iban poniendo, iban echando “en qué voy a ser valiente hoy”. Se trata de que cada día seamos valientes en algo. Luego se recogía en lo que éramos valientes y se repasaba, ¿vale? Se repasaba en qué había sido valiente y si lo había sido. Por ejemplo, una chica decía: “Voy a decir menos tacos, joder. ¡Uy! Sigo diciendo los mismos tacos, pero hoy he tomado conciencia”.
18:42

Luis Castellanos. Unas de las cosas que también decíamos y que les parecía muy importante a los profesores es que el sentido del humor es clave. No hay que dramatizar. Esto simplemente es un aprendizaje, no estamos enseñando nada. Lo que estamos intentando es que aprendamos juntos. Yo aprendo a ser valiente como profesor, yo aprendo como padre a ser valiente y como alumno puedo aprender a ser valiente.
19:00

Juan Carlos Hervás. O sea que el proyecto no solo comprueba mi lenguaje, sino que además, al comprobar mi lenguaje, descubro qué palabras no son beneficiosas en el aula, o en la casa en el caso del padre. Además, algo muy importante que ha hecho es que introduzco un nuevo lenguaje en el aula.
19:17

Luis Castellanos. Cuando empezaron con las listas de comprobación, volviendo a ellas, los chavales se empezaron a dar cuenta del lenguaje que tenían en casa. El lenguaje de sus padres, la cantidad de tacos que dicen, la cantidad de gestos que implican… “Te voy a dar algunos…”. De repente decían: “No, a mí me han dado”. Es decir que en lo cotidiano existen cosas que las dejamos como si fuera algo natural, pero de repente empezamos a tomar conciencia, pero una conciencia diferente: “Eso no tiene por qué ser así. ¿Cómo puedo cambiarlo?”. Ahí sí que hubo herramientas por parte de los profesores, de Tania, por ejemplo, que decís: “Bueno, ¿cómo podemos cambiar de alguna manera esa sensación? Hemos percibido un lenguaje que no es el adecuado, que es agresivo, ¿cómo puedo cambiarlo?”. De repente, se introduce unas de esas nuevas emociones que aparecen en Barbara Fredrickson, que es la admiración. ¿Qué admiráis de vuestros padres? Es como reconciliarnos a través del lenguaje con el otro lenguaje que ha habido ahí.
20:08

Luis Castellanos. De repente, los chavales empezaron a admirar de sus padres cosas. Empezaron a escribir qué admiran. Empezaron a traer fotografías de sus padres y a decir por qué les admiraban. ¿Por qué admira a sus hermanos? Eso es fundamental. Es decir, hacerlo visible. El lenguaje positivo lo que hace es visible. El lenguaje se inventó para ver. Pero hay que hacerlo visible, hay que notarlo, hay que poner imágenes, hay que poner palabras. Y, de repente… Bueno, el “hay que” diríamos “sería fascinante y fantástico”, quitemos el “hay que”. Que apareciesen imágenes y palabras. Y, de repente, la admiración se construye. Y se construye como un elemento básico para reconciliarme con aquello que antes ni me había dado cuenta de que era tan importante y ahora me doy cuenta de que es importante. Es decir, que no me insulten, que no me digan que no sirvo para nada, que soy un inútil, que me levanten la mano y que me amenacen o que me peguen para decirme: “Bueno, yo te respeto y voy a utilizar el lenguaje”. Y el lenguaje lo utilizaban en casa y cambiaba la conducta y el comportamiento de los padres, también ellos. Es decir, el alumno, cuando se da cuenta de que su padre hacía de una manera determinada un tipo de lenguaje: “¡Luis, ven!”, “¡Ahora voy!”. Y yo no venía. “¡Que vengas!”, “¡Ahora voy!”. De repente, dices: “Bueno, voy a ir”. Y cuando voy, se cambiaba la conducta. Y decían: “Es que ha cambiado la conducta en mi casa, yo controlo mi casa. Ahora, si voy…”. Mi padre es más amable, mis hermanos también y todos disfrutamos más.
21:19

Juan Carlos. Una de las grandezas del proyecto es la solución o no de los problemas de la escuela, que es la interacción familia-escuela. Lo que hace el proyecto es crear un puente. O sea, ayudar al padre y ayudar al chaval a conectar con sus padres y al revés, y ayudar a los padres a conectar con la escuela.

¿Qué historia de vida deseas para tus hijos o alumnos? ¿En qué mundo te gustaría que viviesen? ¿Qué quieres aportar a su futuro?

Luis Castellanos
21:38

Luis Castellanos. Es que somos una unidad. Pertenecemos a algo más grande. El proyecto de las listas de comprobación… Pero el proyecto era para todos, era tanto para las familias como para el profesorado o como para el alumnado. Todos tenían el mismo objetivo: tomar conciencia del lenguaje para regularlo y tener dominio sobre él, y para que la vida sea mejor para ellos. Sus historias personales. Ese era el objetivo global. Empezamos con preguntas, pero luego pasamos a acciones muy concretas. Acciones que eran acciones sutiles. Es decir, por ejemplo, también les pedíamos: “Oye, define tu vida en seis palabras”. A los chavales… Eso es un ejercicio muy antiguo que se hacía y se llevaba. Define tu vida en seis palabras. Les hace pensar cómo es su vida en seis palabras. Les hace la concreción del lenguaje de las palabras. Eso es interesantísimo, cómo lo decían.
22:21

Juan Carlos Hervás. Resume, ¿no? Elige.

Luis Castellanos. Resume, sí. Elige, elige una a una. Entonces, de repente, está ahí. Nosotros nos hemos basado muchísimo en todas las investigaciones de la psicología positiva de Martin Seligman. Unas cosas que se dicen en psicología positiva que está demostrada, fundamentalmente, es que, si nosotros somos capaces de dar tres agradecimientos diarios diferentes durante 21 días, eso va a hacer que nuestro cerebro empiece a buscar la parte favorable. Tres agradecimientos diferentes significa: pues hoy me he duchado con el agua y la temperatura estaba adecuada, hoy he sacado a pasear a mi perro, hoy le he dicho a mi madre “Gracias”. Pero no puedes repetirlo. Por lo tanto, van a ser 63 agradecimientos diferentes durante 21 días. Hay gente, profesores, hay padres y madres en el instituto, familias, que han hecho un mural en su casa con agradecimientos que dura ya todo un año. Y lo han colgado en el muro ahí en Facebook, lo han colgado. De repente, se dan cuenta de que ser agradecidos y mirar el mundo desde el agradecimiento cambia la perspectiva, cambia las relaciones conmigo mismo y con los demás. Esto es fundamental. Y los chavales empezaron a poner agradecimientos.
23:28

Juan Carlos Hervás. O sea, 63 agradecimientos pueden cambiar tu vida.
Luis Castellanos. 63 agradecimientos cambian tu vida porque hacen que tu cerebro, de alguna manera, empiece a buscar el lado favorable de las cosas. Ese esfuerzo, al azar, de noche, de buscarlo. Individualmente, lo puedes hacer en familia, lo puedes hacer en el aula: “¿Qué podemos agradecer hoy?”. Porque, en el fondo, podríamos decir: “¿Qué hemos aprendido hoy?”. Si decimos el aprendizaje como agradecimiento, ya estamos dándole un pequeño vuelco a las cosas.
23:55

Juan Carlos Hervás. Ver las cosas desde otra clave.
Luis Castellanos. Eso es.
23:57

Juan Carlos Hervás. Doy fe, durante este año, que se han conseguido grandes cosas.
24:03

Luis Castellanos. Hay una cosa que también es importante, por ejemplo, con los chavales. Otro ejercicio que hacíamos muy sencillo. Las palabras duelen. Son físicas. Es decir, cuando sientes alegría, ¿dónde sientes la alegría? Es decir, ¿en qué parte del cuerpo? Claro, tu sistema nervioso… Tu cerebro está dando órdenes, es decir, impacta y, de repente, ¡zas! Nos llega, nos somatiza y la alegría la sentimos, nos da energía, la sentimos en el pecho, como dicen algunos, en el estómago. Pero ¿dónde sientes la tristeza? ¿O dónde sientes cuando alguien te ha dicho que eres un inútil, que eres un fracasado, que no lo vas a conseguir, que no sirves para nada, que por ese camino no vas a llegar a ningún sitio, cómo te vas a ganar la vida? ¿Cómo lo vas sintiendo? Entonces, claro, de repente, también lo sientes. Y, de repente, sientes que el estómago se te encoge. Y, de repente, sientes que te tiemblan las piernas y que un “no” te hace mucho daño. Pues lo somatizamos pero lo ponemos físicamente, hacemos una silueta y ponemos en esa silueta dónde nos afectan las palabras. Porque las palabras son físicas. Funcionan en el cerebro, y esas son nuestras investigaciones, y funcionan en tu cuerpo, y funcionan diciéndote muchas cosas a tu cuerpo. 25:10

Juan Carlos Hervás. Te sanan.
Luis Castellanos. Sanan.
Juan Carlos Hervás. Y te duelen.
Luis Castellanos. Sanan y duelen. Las palabras lo que hacen es que construyen historias. Una historia puede salvar tu vida. Por lo tanto, las palabras salvan vidas.
25:21

Juan Carlos Hervás. Los chicos tienen poco vocabulario.
Luis Castellanos. Ajá, sí.
25:24

Juan Carlos Hervás. Funcionan con muy pocas palabras. Y lo que hace el lenguaje en este sentido es ampliarles el abanico emocional. Es distinto estar triste que estar melancólico. Digamos que son más rigurosos con sus propios sentimientos, ¿no? 25:38

Luis Castellanos. Es que si tú coges todas las palabras… Es muy bonito, cuando empiezas a trabajar con ellos, coger palabras y coger todos los sinónimos y antónimos. Eso es fascinante. Tú coges una palabra y creas un árbol del sinónimo y creas un árbol del antónimo. Creas esas palabras que, al final, son las contrarias y, ¿por qué yo necesito hoy estar sereno? Cuando estoy alterado, cuando estoy irritable, cuando estoy nervioso, cuando estoy inquieto, de repente, me estoy dado cuenta de que lo que necesito es serenidad. Y, de repente, aparece la palabra serenidad en el cerebro. Poquito a poco les diremos: “¿Y ahora cómo se construye la serenidad?”, “¿Cuáles son los sinónimos de serenidad?”, “¿Qué otras palabras pueden decir? La calma, el sosiego, la paz”. Y, de repente, empiezas a encontrar que hay palabras que empiezan a ocupar espacio y están quitando espacio a otras. Porque las palabras, en definitiva, ocupan espacio. Entonces, cambian el espacio que te están dando. Lo importante es detectar que el lenguaje es físico, ocupa espacios y nos abre espacios…
26:32

Juan Carlos Hervás. Identifican sentimientos con las palabras, los identifican.
Luis Castellanos. Totalmente. 26:36

Juan Carlos Hervás. Dan nombre a lo que les está pasando, ¿no?

Hay que tomar conciencia de los errores más comunes de nuestro lenguaje para poder cambiarlo. Transformar el lenguaje es la capacidad de elegir las palabras para ser más autónomos

1 Luis Castellanos

Luis Castellanos. Cómo has notado tú si se ha hecho más habitable el instituto con las palabras positivas, si con esas palabras habitadas han conseguido, que es lo que nosotros decimos, que el mundo sea más habitable, si el instituto ha sido más habitable, ¿no? Esa pregunta te lanzo. ¿Qué resultados tú has visto y has palpado en el instituto con…?
26:55

Juan Carlos Hervás. Pues mira, el fruto del proyecto, lo primero ha sido lo que decías tú, que es ser conscientes de que la mayor herramienta educativa que tenemos los docentes es el lenguaje. Muy por encima de nuevas tecnologías, que ahora están muy de moda, de… No, no. La mayor herramienta es el lenguaje. Ser conscientes de eso ha sido ya una transformación para el profesorado y para los chicos que han podido disfrutar un poco de este proyecto. Y tanto para padres, ¿no? Hemos sido conscientes. Y a lo que nos hemos dedicado, a lo que queremos dedicarnos es a depurar esa herramienta importante que teníamos. Y, entonces, lo que hemos querido es intentar depurar el lenguaje que llevamos al aula. Y hemos descubierto que los chicos, igual que se acostumbran a lo malo, se acostumbran a lo bueno. Dar la bienvenida cuando entras en el agua, despedirte. Que a veces lo olvidamos, somos como autómatas cuando entramos en un aula. No, no, somos personas, y lo que tenemos delante son personas también. Tiene que haber un saludo, hay que despedirse, tienes que explicarles lo que vas a hacer. Cuando intentas pedirles algo, lo tienes que pedir de una forma con la que intentes que ellos entiendan que el objetivo fundamental es que aprendan. Tienes que, con el lenguaje, motivar el aprendizaje del chaval, ¿no? Y una imagen que yo llevaba cuando trabajamos en el proyecto era que, si las personas pueden ser habitadas por palabras, ¿los centros, un centro educativo puede ser habitado por palabras? Y sí puede ser habitado por palabras. A un centro educativo se le puede identificar con determinadas palabras. Y esas palabras dan forma al centro. El centro es reconocible desde fuera con esas palabras que has introducido. ¿Y es una cuestión de imagen, es una cuestión estética? No. Es una cuestión transformadora. Es decir, hemos visto, por ejemplo, que depurando el lenguaje y ayudando a los chicos a tratarlo bien es una herramienta fundamental para la resolución de conflictos. En los equipos de convivencia donde los chicos intentan trabajar todos los temas de convivencia, si trabajas con los agentes de mediación el lenguaje, consigues que sean mucho más efectivos en el tema de la convivencia, en el tema de la resolución de conflictos. ¿Y eso qué repercusión tiene? Una mejora general del ambiente. Y mucho del ambiente ese que se respira es por las palabras que van viajando en el centro.

Luis Castellanos Si cuidas las palabras, el lenguaje cuidará de ti
El lenguaje habitado es la herramienta física con la que podemos cambiar las cosas y transformar nuestra vida en una buena historia

Luis Castellanos
29:32

Luis Castellanos. Estamos intentando educar en matemáticas, en física, en química, en biología, en las nuevas tecnologías, y no educar en el lenguaje. Porque el lenguaje, como ya lo tenemos incorporado, no le hemos dado la importancia que tiene. Educar en el lenguaje es lo que tú dices. Estás haciendo que las personas seamos más habitables, los lugares sean más habitables y el espacio en el que convivimos sea más habitable. Y las palabras tienen una física de la que les tenemos que dotar ya, de hecho. No es sujeto, verbo, predicado. No es eso. Es cómo construimos, como lo que decíamos antes, una historia. Eso es importante. Eso es… Yo creo que la clave de éxito de la humanidad en el futuro es que pensemos que el lenguaje no es lo que nosotros habíamos pensado, sino que realmente es el constructor, la herramienta física que puede cambiarnos. Puede cambiar los discursos políticos, los discursos empresariales, los discursos educativos. Y eso puede transformarnos a nosotros. Pero, para eso, necesitamos que nuestro lenguaje sea habitado. Es decir, que sea sentido, que tenga alma inspiradora la palabra. Como todo, las cosas funcionan si se ponen en práctica. Y nosotros somos aquello que practicamos. Si practicamos mucho el enfado, seremos expertos en encontrar enfados. Si practicamos mucho las quejas, seremos expertos en encontrar quejas. Si practicamos mucho culpabilizar a otros, seremos expertos en culpabilizar a otros. Ahora, si practicamos la alegría, seremos expertos en encontrar alegría. Si practicamos la confianza, seremos expertos en practicar la confianza. Entonces, ¿qué practicamos? Eso es el lenguaje habitado. Es decir, las palabras aquellas que nos pueden hacer que nuestra historia de vida sea una buena historia de vida. 30:56

Juan Carlos Hervás. Luis, yo ahora te quería preguntar como padre. Yo soy padre, tú eres padre. Y es distinto que ser profesor, ¿no? Aunque son dos partes educativas importantes. Yo, como padre, ¿cómo podría aplicar el lenguaje positivo y qué podría esperar de ello?
31:15

Luis Castellanos. Tú eres padre, yo soy padre, soy abuelo, tengo un nieto de 16 años, y mi experiencia… Aquí yo ya hablo desde la experiencia, desde dentro. Creo que cuando aplicamos el lenguaje positivo, cuando somos conscientes de las palabras que decimos, si nosotros las cogemos como una herramienta de diálogo, si el mismo proceso que hemos visto y hemos vivido en el colegio, el mismo proceso que nosotros decimos de escribir las palabras para tomar conciencia, lo puedo hacer yo con mis hijos en un momento dado. Simplemente, pedirles que redacten un día feliz de su vida o que escriban por qué hoy están mal. O que no solamente lo digan, sino que lo pongan, que lo plasmen, que lo vean. Porque de esa manera podemos recoger una palabra. Y, con una palabra, construir. Solamente una. Una palabra de las que ha dicho esa noche, es un diálogo. Es muy importante. Las noches son el mejor momento casi, hasta para el cerebro voy a decir, para conversar con nuestros hijos. Es donde más se aprende. Yo aquí quería recoger un poco las investigaciones de un profesor, de John Hattie, que habla de la diferencia entre enseñar y aprender. Muy importante. Nosotros aprendemos. Y aprendemos conjuntamente con ellos, porque lo que yo estoy haciendo cuando yo le hablo a mi hijo de una manera determinada es aprender y ver su reacción. Cuando yo a él le enseño lo que ha escrito, él aprende y se da cuenta. Tomar conciencia. A mí me gustaría… Un ejercicio maravilloso y estupendo para los padres cuando se levanten por la mañana es que empiecen a recalibrar. Recalibrar los sentidos. Algo tan sencillo como, por ejemplo, aprender a escuchar antes de levantarse, tres minutos, y dejar que un oído escuche lo que se escuche por la parte izquierda y otro por la derecha. Todos los días podemos ir recalibrando nuestros sentidos, porque eso significará que estaremos preparados para escuchar. Y un día empezaremos a recalibrar nuestro lenguaje. ¿Con qué palabra merece la pena que yo me levante hoy y hable con mi hijo? ¿Con qué palabra me quiero acostar hoy? Eso son tres minutos, eh, no es más. 33:16

Juan Carlos Hervás. Poco tiempo.
Con las palabras construimos historias. Una historia puede salvar tu vida. Por lo tanto, las palabras salvan vidas

Luis Castellanos

Luis Castellanos. Sí.

Juan Carlos Hervás. Y cuando yo voy a trabajar cuido cosas. Y parece que cuando yo me pongo las zapatillas de casa y establezco mi dinámica cotidiana, parece que todo vale, ¿no? Y claro, todo no vale, porque de tu interacción con tu hijo, con las relaciones que se dan en la familia, el lenguaje que está ahí, es constructivo para las personas que viven ahí. En concreto, para tus hijos, ¿no?
33:40

Luis Castellanos. Muchas veces nos dejamos llevar. “El mundo es así”, “No lo vas a conseguir”, “Tú qué te has pensado”, “Si te dijera yo”, “Ya te avanzaba yo que esto iba a ser así”, etcétera. Y, de repente, hay muchas frases killer que nosotros estamos constante y permanentemente construyendo en nuestra vida. Frases killer que se nos han metido a nosotros directamente, y que nosotros las volvemos a repetir. Y si yo no tengo cuidado en casa, no tendré cuidado tampoco fuera, aunque creamos que sí. El cerebro no diferencia tanto como nosotros pensamos. Entonces, de la casa yo creo que hay que hacer un hogar. Palabras habitadas es construir un hogar. Un hogar donde realmente haces que todo vaya creciendo. Una casa es una construcción de vida, una construcción de historias constante y permanentemente. Yo creo que la casa nos da quizá una de las mayores herramientas hoy en día para crear un buen futuro.
34:31

Juan Carlos Hervás. Pues muchas gracias, Luis. Ha sido muy interesante. Yo creo que el trabajo que has hecho, que estáis haciendo vuestro equipo con el tema del lenguaje positivo, yo creo que es superimportante en centros educativos y es muy inspirador en la educación paternal, de los padres, ¿no?
34:53

Luis Castellanos. Muchas gracias a ti.
Juan Carlos Hervás. Muchas gracias, Luis.
Luis Castellanos. Un placer.
Fuente
https://aprendemosjuntos.elpais.com/especial/si-cuidas-las-palabras-el-lenguaje-cuidara-de-ti-luis-castellanos/

lunes, 6 de agosto de 2018

El poder del lenguaje para alcanzar el bienestar.

Las palabras que utilizamos tienen la capacidad de transformar nuestra realidad. Ya lo decía el filósofo Ludwig Wittgenstein en 1921: "los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo"

Las palabras que utilizamos tienen la capacidad de transformar nuestra realidad. El lenguaje genera cambios en nuestro cerebro y modifica nuestra percepción del entorno que nos rodea.

El lenguaje va vinculado a las emociones. Nuestras palabras envían constantemente mensajes a nuestro cerebro. A nivel neurológico, el uso del lenguaje positivo genera cambios en el lóbulo parietal, la parte del celebro que determina la forma en la que nos vemos a nosotros mismos. Según los estudios de los neurocientíficos Andrew Newberg y Mark Robert Waldman, las palabras negativas hacen que liberemos cortisol, la hormona del estrés. Por lo cual, adoptar una actitud negativa y usar un lenguaje basado en expresiones como no puedo, fracaso o es imposible podría debilitar la salud física y mental de una persona.

Por el contrario, estudios como el famoso Informe Monja —que demostró que las monjas que usaban en su lenguaje más términos positivos vivían hasta diez años más—, nos muestran que expresar palabras positivas y escuchar lenguaje motivador en nuestro ambiente diario favorece nuestra salud. Somos las palabras que usamos.

Actualmente, son muchas las corrientes que utilizan técnicas asociadas al cambio del lenguaje para tratar diversos trastornos psicológicos. Ejemplo de ello son las terapias cognitivo-conductuales, que demuestran que el fomento de pensamientos positivos a través del lenguaje que usa el paciente mejora su estado mental.

Esta teoría tiene como objetivo sustituir las opiniones negativas de los pacientes sobre sí mismos y sobre lo que les rodea por otras más positivas. Estas técnicas han demostrado ser un tratamiento eficaz para trastornos como la depresión —aunque también para fobias, adicciones o ansiedad—, ya que la actividad de nuestra amígdala cerebral aumenta al percibir un futuro más próspero a través de palabras positivas. En muchas ocasiones, estas terapias han resultado ser igual de eficaces que los medicamentos.

Uno de los expertos actuales más reconocidos a nivel mundial, el citado neurocientífico Mark Waldman de la Universidad Loyola Marymount (Los Ángeles), asegura que el cerebro se vuelve más saludable cuando empezamos a usar "tres, cuatro o cinco expresiones positivas por cada una negativa". El lenguaje tiene una potente capacidad de cambiar nuestro mundo. Lo bueno es que, igual que un lenguaje pobre y derrotista nos influye negativamente, también funciona a la inversa.

La solución pasa por comenzar a adoptar una serie de técnicas sencillas y cotidianas, pero muy efectivas. Por ejemplo, usar todavía en lugar de un no radical. Todavía deja las puertas abiertas, plantea una esperanza, evoca una motivación. También debemos olvidarnos de los peros o, al menos, cambiarlos de lugar. No causa el mismo efecto decir: "has hecho un buen trabajo, pero me lo has entregado tarde" que "me lo has entregado tarde, pero has hecho un buen trabajo". Dejar lo malo para el final hace que el efecto negativo perdure, que ese pero anule lo anterior.

Los tiempos verbales también nos dan una gran oportunidad para cambiar nuestras emociones. Si en lugar del condicional usamos el futuro, cambiamos un escenario hipotético por uno cierto. No es lo mismo decir: “Si escribo un libro, sería sobre felicidad” que “Cuando escriba un libro será sobre felicidad”. En el condicional vive la duda, en el futuro la certeza.

Al mismo tiempo, palabras como fracaso, problema, imposible o culpa deben ser desterradas de nuestro lenguaje y sustituidas por construcciones más estimulantes como error, reto, desafío o responsabilidad. Estás últimas no solo nos empujan a crecer y nos abren más puertas, sino que además hacen que nos tratemos con más benevolencia.

Además, cambiar los ¿Y si no podemos,  no es posible ...? negativos por los ¿Y si lo hacemos... Y si sale bien,  y si lo intentamos, no perderemos nada ? positivos hace que entrenemos nuestra valentía y que pasemos de pensamientos que nos hunden a otros que nos impulsan.

Dicho de otra forma, tenemos que dejar de ponernos siempre en lo peor. La precaución es necesaria, pero distingamos entre la advertencia y la parálisis.

Los que triunfan no emplean un lenguaje decaído, sino que expresan un mensaje positivo, fuerte y convincente.

Las palabras no son inocuas: contienen la energía de su significado.
Cambiando tu lenguaje mejorarás tu imagen frente al resto, pues es nuestro vehículo para llegar al otro. Con tus palabras influyes emocionalmente en los demás; con un vocabulario estimulante, mejoras el ambiente que se crea a tu alrededor.

María Fernández es fundadora de Coaching & Media y autora de El pequeño libro que hará grande tu vida.

Fuente: https://retina.elpais.com/retina/2018/07/27/talento/1532701669_217047.html





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"Si cuidas las palabras, las palabras cuidarán de ti"

domingo, 8 de julio de 2018

Que si quieres arroz, Catalina y otros arabismos en español. Federico Corriente repasa en su discurso de ingreso en la RAE el origen de frases de uso común.

Con frecuencia se asume que el castellano es una lengua llena de arabismos, herencia de ocho siglos de presencia musulmana en la Península. El doctor en Filología Semítica Federico Corriente ingresó este domingo en la RAE con un discurso que dedicó a desmontar mitos y señalar la realidad sobre estas palabras: no llegan a 2.000 (sin contar topónimos) y varias son insultos, expresiones o términos soeces, transmitidos por mudéjares y moriscos, que suenan raro en español precisamente por provenir de otra lengua.

"Ningún experto está libre de ese minutillo de trance etimológico, alegre y confiado en que nos parece lógico y razonable lo que luego se demostrará que era ligereza y disparate", recordaba Corriente (Granada, 1940), al ocupar la silla K, que estaba vacante desde el fallecimiento de Ana María Matute en 2014.

Es el ejemplo de "ojalá", considerada una evolución de "law šá lláh" (“si Dios quisiera”) hasta que Corriente encontró en un diccionario neopersa un "viejo y olvidado arabismo": lā awḥaša llāh ("Dios no nos prive”).

El nuevo académico subrayó que la inmensa mayoría de arabismos en español no provienen de la versión clásica de la lengua (aquella que se lee y escribe igual en cualquier parte del mundo, independientemente de la variante dialectal que se hable en ese país), sino de los dialectos andalusíes. "Fueron mayormente introducidos por la inmigración de mozárabes cristianos, pero bilingües o incluso arabófonos exclusivos, a los reinos cristianos septentrionales, donde su superioridad técnica y científica les ofrecía un futuro mejor que seguir vegetando como 'clientes' tolerados y tributarios en tierras del Islam". A estas se unieron más tarde neologismos de obras científicas traducidas y otras palabras, algunas por las relaciones comerciales o coloniales con países mediterráneos.

Corriente distinguió tres tipos de arabismos en español: los de registro alto, medio y bajo. Entre los segundos destacó un calco curioso: el uso extendido en zonas de Aragón de amante, en vez de querido, por influencia del andalusí ḥabíbi, una de las palabras árabes más conocidas. "No puede extrañar demasiado en valles como el del Jalón, donde una densa población morisca fue cristianizada y romanizada lenta y pacíficamente durante varios siglos", explicó.

Buena parte del discurso estuvo centrado en los arabismos "de registro bajo o ínfimo", como interjecciones, voces obscenas o blasfemias "a menudo omitidas por los diccionarios más recatados". En algunos casos, su significado en árabe andalusí no era tan ofensivo, pero acabaron sonando peor "por parecido fonético con otras voces romances y por su procedencia de sectores inferiores de la sociedad, tales como las nodrizas y arrieros moriscos".

Droga, por ejemplo, viene del árabe hispánico ḥaṭrúka (literalmente 'charlatanería'); faltriquera, de ḥaṭrikáyra (lugar para bagatelas) y andrajo, de ḥaṭráč (necio, pelagatos). Todas, explicó Corriente, derivan de ḥaṭr, la pronunciación andalusí de una raíz que significa parloteo o cháchara. Por eso, algunas de esas voces tienen que ver con algo falso, pretencioso o inútil, y así llegaron también a dialectos del norte de África, probablemente de mano de emigrantes andalusíes.

En otros casos se trata de refranes o dichos con una literalidad extraña en castellano, precisamente porque lo que tenía sentido era una expresión andalusí fonéticamente similar. Corriente citó varias hipótesis, como que Tiríd ‘ala rrús, aqṭá‘ lína, “la frase que se preguntaba a la esposa que se casaba por segunda vez” acabó convertida en “que si quieres arroz, Catalina”. En árabe, las palabras arroz y esposo suenan parecido. El académico también defendió que a troche y moche procede de tuǧíb ma waǧáb (“ponga las condiciones que ponga [la esposa para acceder al divorcio])”; a trancas y barrancas, de atrakkán barrámka (“busca un rincón con la yegua para defenderte de varios atacantes simultáneos)”, dormir la mona de múna (“provisión”, de vino en este caso) y nana, nanita, de nám, nám, nám ínta (“duerme, duerme, duérmete tú”), posiblemente vinculada a que muchos señores e hidalgos cristianos emplearon niñeras moriscas tras la Reconquista.

“Pueden aparecer, sobre todo a partir de la Edad Moderna, palabras cuya etimología más creíble sea árabe andalusí, por el hecho históricamente innegable de que andalusíes de diversas comunidades, mudéjares y moriscos, en particular de ciertos oficios, se mezclaron íntimamente con cristianos nuevos y viejos y les transmitieron un buen número de frases y palabras particularmente expresivas, y a menudo de registro ínfimo”, explicó.

La entrada de algunos términos en el castellano nos da pistas de la sociedad de la época. Corriente recordó el “número considerable de voces, nombres de juegos o términos usados en ellos que parecen implicar que la adusta sociedad cristiana anterior a la conquista islámica jugaba poco”. Han quedado algunas que pronunciamos desde la infancia sin entender su origen: ra, ra, ra (“mira, mira, mira”) o alabí alabá alabín bombá, que es “una mezcla de árabe y romance” que significa “jugadores, venga ya, el juego va bien”.

Aunque centrado en los aspectos lingüísticos, el discurso de Corriente incluyó alguna alusión crítica a la actitud histórica de Occidente hacia el mundo árabe-musulmán, como haber "ignorado o minusvalorado largo tiempo" las "posibilidades conflictivas del salafismo fundamentalista" por "no querer saber de estos países sino que allí había (...) más o menos, el clásico trinomio de petróleo, colonización y cipayos".

ALMERÍA, LA NOVIA DESVELADA

El académico también habló de los "falsos orígenes" atribuidos a nombres geográficos hispánicos de étimo árabe. Almería, por ejemplo, viene del andalusí almaríyya “desvelada, por la novia que se quita el velo en la boda”. Nada tiene que ver con el mar, sino con un impuesto, llamado igual que la urbe, que pagaban las bodas mudéjares. Murcia es probable que sea un adjetivo favorecedor (mursíyya, “bien asentada”), como los que recibieron El Cairo (“la victoriosa”) o Medina Azahara (“la ciudad floreciente). "A la recíproca y en error, aún hay quien mantiene la hipótesis del origen árabe del nombre de Madrid", que derivaría del romance Matrice y no de Mayrit, precisó.

https://elpais.com/cultura/2018/05/18/actualidad/1526648485_100200.html

lunes, 13 de noviembre de 2017

Cómo controlar las muletillas que te quitan autoridad en el trabajo y en la expresión. Alina Dizik BBC Capital

No importa si preparaste muy bien tu intervención y dominas el tema a la perfección.
Tampoco cuenta tanto que tengas una presentación con un espectacular diseño.
A los pocos minutos que comienzas a hablar, tu audiencia se desconecta y da muestras de no estar impresionada por ti.

¿Qué ocurre? ¿Qué estás haciendo mal?
La respuesta puede estar en las muletillas, frases o sonidos que emites al hablar mientras unes una idea con otra.
Consciente o inconscientemente puedes estar saturando a tu público con ellas, perdiendo autoridad y sintonía.
Palabras o frases como "es decir", "o sea", "este", o sonidos como "humm" pronunciados múltiples veces mientras hablas, generan la percepción de que posees un precario vocabulario y de que no eres lo suficientemente competente.
"Cuando usas esas palabras como relleno repetidamente y excesivamente, creas la percepción de que no estás bien preparado", dice Paula Statman, una asesora en vocería localizada en California.

Statman agrega que las muletillas, como también se le conocen, tienden a ser un verdadero problema para algunas personas, porque sencillamente no se dan cuenta que las utilizan en exceso.
Cuando usas esas palabras como relleno repetidamente y excesivamente, creas la percepción de que no estás bien preparado" Paula Statman, coach de vocería

Sin embargo, no todo está perdido. Algunos expertos consideran que hay diversas formas de erradicar estas redundancias de tu lenguaje diario, e incrementar tu nivel de lenguaje verbal.
Claro, no esperes soluciones rápidas.

Diagnosticar el problema
El proceso para utilizar menos palabras de relleno puede tomar meses.
Para empezar, muchas personas no reconocen el problema.
En algunos casos la persona emite un "humm" y otras utiliza palabras o frases como "o sea", "¿verdad?, "¿me entiendes?".
Esto ocurre cuando te encuentras sumergido en tus pensamientos, así que no es fácil reconocer tu propio lenguaje.
De modo que si no estás seguro de que sufres de este mal, pregúntale a tus compañeros de trabajo o amigos si utilizas muchas veces palabras de relleno.
Por ejemplo, podrías pedirles que den una palmada cada vez que uses una muletilla. Si lo hacen en un ambiente de informalidad, podrás tener una mejor noción del problema para cuando debas intervenir en un ambiente corporativo.
"Nos sentimos tan cómodos con nuestras tendencias vocales que muchas veces las obviamos", comenta Steven Cohen, profesor de comunicación en la Universidad de Baltimore, en Estados Unidos.

Otro método para evaluar la situación es grabarte con tu teléfono y luego analizar tu desempeño. Al revisar el video es más sencillo identificar no solo las palabras recurrentes, sino también los gestos de tu cara.
Para John Bates, de una reconocida firma de entrenamiento en vocería cuyos clientes incluyen la NASA y Accenture, cuando la persona utiliza en exceso muletillas se muestra confundida o menos segura de sí que en otros momentos de su discurso.
Pausas poderosas Muchas personas emplean muletillas mientras tratan de verbalizar un pensamiento. Es por ello que se aconseja realizar una "pausa poderosa". En otras palabras, en vez de emitir un sonido o muletilla, intenta guardar silencio durante uno o dos segundos y luego expresa la idea que tienes en mente.
"Es cosa de entrenarse uno mismo para comprender que con una pausa no se va a perder la atención de la audiencia o el respeto", explica Statman.
Un silencio de uno o dos segundos también puede ayudar al público, porque muchas personas procesan la información de manera más lenta que la velocidad del vocero.

También hay que tener en cuenta que si se utiliza la pausa, hay que demostrar que se está "presente" en la conversación, evitando distracciones que puedan fácilmente hacerte perder coherencia en tus ideas.
Es cosa de entrenarse uno mismo para comprender que con una pausa no se va a perder la atención de la audiencia o el respeto" Paula Statman, coach de vocería
Mantente enfocado en tus palabras y lo que dirás a continuación.

Miedo escénico
Aprender a manejar la ansiedad también ayuda mucho.
Reconocer tu nerviosismo antes de una reunión o una conversación importante ayuda a prevenir el uso de palabras de relleno en grandes dosis.
Para ello se recomienda enfocarse más en identificar cómo las palabras pueden ayudar a tus oyentes, y no tanto en cómo vas a ser percibido.

"Hay que darse cuenta de que uno va a estar un poco rígido, por lo que es mejor concentrar la atención en la audiencia", sugiere Bates.
Por su parte, Cohen recomienda anticipar el uso de muletillas. De esta manera, puedes aprender a hacer cambios en tu discurso.
A menudo las personas las emplean al inicio o al final de una oración, o mientras hacen la transición de un tópico o idea a otra.
Si estás consciente de cuándo se pueden producir estos momentos de riesgo, será más fácil evitarlos. Si estás haciendo una presentación, puedes caer en las muletillas durante las etapas de introducción, conclusiones o temas complejos.
En vez de memorizar la presentación completa, el consejo es poner más cuidado en esas etapas. Dominar tus propias palabras ayuda a disminuir el riesgo de utilizar los recursos inapropiados. "Mientras más practiquemos la presentación, más cómodo nos sentiremos con el contenido", recomienda Cohen.

Sin extremismos
Las palabras que utilizamos como relleno tampoco son prohibidas. Algunas sirven para crear una conexión con tus compañeros de trabajo y pueden hacerte menos formal o rígido. Statman no recomienda eliminar las muletillas por completo, sino quedarse con un 10%. "Quieres sonar como que eres una persona espontánea, y esa clase de autenticidad usualmente permite muletillas".
De acuerdo con Lesley Stolz, del laboratorio de innovación de Johnson and Johnson, en Estados Unidos, el proceso de aprender a hacer pausas, -de hablar de manera más segura sin agregar palabras innecesarias- puede tomar años.
Stolz trabajó con Bates, y cuenta que durante los últimos 18 años ha estado batallando para corregir su oratoria. Para ella, lograr suprimir las frases de relleno ha sido particularmente complicado. Al inicio de su carrera profesional se esforzó en eliminar las muletillas de sus discursos, pero no estaba al tanto de lo mucho que las empleaba durante conversaciones con colegas o en reuniones de negocio. Más recientemente se ha hecho consciente de esta situación en ambientes menos formales. "Mientras trataba de concretar un negocio las palabras de relleno se interponían en el camino. Tengo que estar permanentemente reforzando mi atención para prevenir su uso", concluyó Lesley.

http://www.bbc.com/capital/story/20160615-the-secret-to-stopping-your-ummms.
Lee la historia original en inglés en BBC Capital

viernes, 29 de septiembre de 2017

Criar a un niño bilingüe: ventajas e inconvenientes para su cerebro. La neurociencia nos permite saber más sobre cómo funciona el cerebro al aprender varios idiomas desde pequeños, y el coste que supone en otras habilidades.

Hasta los cuatro meses de edad, el cerebro de los niños es capaz de registrar todos los sonidos imaginables. Es la etapa en la que los bebés son potencialmente más receptivos para ser bilingües. ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de que los niños aprendan una segunda lengua desde tan pequeños?

Con lo que nos cuesta a los adultos aprender un idioma nuevo... y la soltura con la que se desenvuelven los más pequeños en una segunda lengua. Del lenguaje aún falta mucho por descubrir, pero afortunadamente la neurociencia está haciendo los deberes y ya podemos saber un poco más acerca de cómo funciona el cerebro en niños bilingües, los beneficios de hablar dos idiomas y el coste que esto supone en otras habilidades.

Pero, ¿qué es ser bilingüe?
Albert Costa, psicólogo y profesor de investigación del Centro para Cerebro y Cognición de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), de Barcelona, además de autor de El cerebro bilingüe (Ed. Debate), nos explica que la definición de bilingüismo es compleja, pero simplificándola al máximo, podríamos decir que “llamamos bilingües a quienes usan dos idiomas para comunicarse, en diferentes grados, con diferentes competencias (altamente competente, de cuna, etc.)”.

¿Cuándo es momento de empezar?
Cualquiera que sea el grado de bilingüismo, no hay duda de que los niños tienen una enorme capacidad para aprender idiomas, por lo que hacerlo desde pequeños es, parece ser, la fórmula. Pero, ¿cuándo es, exactamente, el momento? ¿Cuándo nacen? ¿Antes de saber hablar? ¿Cuándo empiezan el cole a los tres años? ¿A los seis, cuando ya leen y su vocabulario nativo se enriquece? La respuesta del investigador es sencilla, pero rotunda: “cuanto antes, mejor”. Pero, ojo, esto va más allá de elegir un colegio bilingüe o una academia.

Aprender sonidos y palabras
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que existen dos niveles en el aprendizaje de una lengua: el léxico y los sonidos (o fonemas). En cuanto al primero, el de la adquisición de vocabulario, Costa señala que “la capacidad para aprender palabras queda abierta para toda la vida. De hecho, estamos constantemente aprendiendo palabras nuevas. Como para ello no hay límite de edad, que sea pronto o tarde no tiene mayor relevancia”. Sin embargo, “la edad sí tiene importancia en el aprendizaje de los sonidos”, añade el profesor. Si juntamos todas las lenguas del mundo, encontraremos más de 800 sonidos diferentes, de los cuales cada idioma usa unos 40 como media.

Un estudio dirigido por Núria Sebastián-Gallés, de la Universidad Pompeu Fabra, y Laura Bosch, de la Universidad de Barcelona, pone de manifiesto que hasta los cuatro meses de edad, los bebés (bilingües y monolingües) son capaces de discriminar entre dos lenguas, porque pueden distinguir las particularidades exclusivas de cada uno de los fonemas. Por eso, en esta etapa, los críos podrían aprender cualquier idioma al que estuvieran expuestos, gracias a la gran plasticidad de su cerebro. A partir de los cinco meses, esta maravillosa habilidad innata empieza a decaer y los niños van reconociendo solo los sonidos que más escuchan a su alrededor; se van especializando en lo que oyen con más frecuencia, vamos. “Así como con la edad va aumentando la capacidad para aumentar palabras nuevas, sin ningún límite, va disminuyendo la capacidad de crear un repertorio fonológico nuevo, o sea, aprender nuevos sonidos ”, concluye Albert Costa. “Esto supone que te haces muy bueno para identificar los sonidos a los que estás expuesto y malo para hacerlo con los que no estás expuesto, lo que se conoce como estrechamiento conceptual”, prosigue el experto. “Por ejemplo, si un niño chino no está expuesto a la “R” ni a la “L”, no percibe las propiedades exclusivas de estas letras, no las distingue ni diferencia, ni a sus sonidos, ni a las lenguas a las que pertenecen, por lo que al reproducirlas comete errores de pronunciación”, concluye Costa. Tan importante es la exposición a la segunda lengua que incluso siendo bilingüe de cuna, si no se está en contacto constante con las dos lenguas, terminará por perderse la que no se escucha a menudo.

Los buenos modelos desde la cuna
Los niños que nacen y crecen en un entorno en el que se habla dos idiomas, están “especializados” en ambas lenguas. Si los progenitores hablan lenguas nativas diferentes y se dirigen a su hijo en sus idiomas, este puede reconocer los sonidos de cada lengua, lo que le servirá después para pronunciarlas naturalmente, como si fuera nativo de ambas.

Pero esto, de ninguna manera significa que quienes no hayan “mamado” un idioma extranjero desde el nacimiento, no puedan aprenderlo después. Si un niño empieza a los 10 años, puede que le cueste un poco más (solo un poco), pero seguramente podrá adquirir la nueva lengua perfectamente siempre que siga en contacto activo con ella.

Los dibujos animados en inglés no bastan
En los casos de los bilingües de cuna, no solo están expuestos a los sonidos desde la primera infancia. Esa exposición va acompañada de un componente emocional y comunicación personal. Y esto es clave porque la sola exposición auditiva, no es suficiente. De un estudio, liderado Patricia K. Kuhl, de la Universidad de Washington se extrae que “la interacción con otras personas resulta esencial para el aprendizaje de fonemas y palabras”. Lo confirma Costa en su libro: “la mera exposición pasiva a una lengua no es demasiado eficaz”. Así es que malas noticias para quienes creen “aquello de poner a los niños delante de los dibujos en inglés para que lo vayan pillando”; parece que esto no sirve de mucho. Tampoco parece funcionar ponerlos a dormir con una grabación en inglés.

La misteriosa participación del cerebro
Es sabido que el hemisferio izquierdo del cerebro está más involucrado en los procesos analíticos y lógicos, mientras que el derecho está más relacionado con los emocionales y sociales, aunque esta no es una separación definida. El idioma navega entre ambos hemisferios. Albert Costa señala que “el lenguaje es una de las capacidades cognitivas más generales, por lo que en él intervienen muchas áreas del cerebro, lo que hace que este trabaje como una orquesta. En la sistematización de procesos (gramática) intervienen los ganglios basales, por ejemplo; las zonas temporales participan en la memoria con la que guardamos las palabras, el mundo más representacional”. Cuando hablamos de un niño hábil para aprender una segunda lengua, seguramente también lo es para aprender su lengua materna, si es monolingüe. Esto dependerá de esas estructuras cerebrales que intervienen en el lenguaje, más sensibles o plásticas en la adquisición de nuevos sonidos. No obstante, Costa advierte que “esto no nos tiene que preocupar tanto; con una buena exposición a la segunda lengua, los críos aprenderán perfectamente, sobre todo, si los modelos son buenos (nativos), ya que en estas edades tempranas, los nenes prestan mucha atención a los sonidos“.

Beneficios del bilingüismo
-Lo más evidente es que permite a los niños hablar con personas de diferentes países, ampliando su mundo social, cultural, literario...

-Aumenta la capacidad de separar dos códigos distintos (los idiomas) y de centrarse en uno, sin interferencias del otro. Esto se llama control atencional, que conduce a quedarse con lo relevante y descartar lo irrelevante. Los niños bilingües están acostumbrados a hacer estos “malabares” para decidir entre una lengua y otra, lo que conlleva un buen ejercicio cerebral para otras decisiones de su vida y también para saltar de una actividad a otra sin problema.

-Favorece el control ejecutivo, a saber procesos cognitivos tales como atención, flexibilidad mental, memoria, planificación...).

-Se sabe que un cerebro más sano es uno que se ejercita más: el bilingüismo se antoja como buen entrenamiento para mantener al cerebro en forma debido al esfuerzo extra que debe realizar al focalizarse solo en una lengua cada vez que habla, lee, escucha.

-Albert Costa además destierra una aprensión habitual: “quienes adquieren dos lenguas desde la cuna o se les expone a ellas desde muy pequeños, no están más confundidos, sino que crecen muy bien y tienen la ventaja de saber dos idiomas”.

Los inconvenientes de llevar dos idiomas en el cerebro
-Hay estudios que muestran que el vocabulario de bilingües es más limitado. “Si juntas la cantidad de palabras, es mayor en el niño bilingüe; pero si lo mides por separado, lo cierto es que parece que su vocabulario en lengua materna es más reducido que uno monolingües, expuesto a más de 18 horas al día a la misma lengua. Estas diferencias se reducen rápidamente con el tiempo porque la adquisición de vocabulario dependerá del entorno.

-El cerebro bilingüe va a tener que trabajar más, por lo que acarreará unos procesos cerebrales que requieren más esfuerzo que hablar solo una lengua, por lo que se pierde más energía en “activar” una lengua y “desactivar” la otra.

-También hay estudios que concluyen que el bilingüismo ralentiza la denominación de las cosas con palabras y que sucede más a menudo el efecto de “tener la palabra en la punta de la lengua”. Efectivamente, hay una menor velocidad de reacción en la recuperación de las palabras, porque el cerebro tiene que discernir entre dos palabras, en una lengua u otra. Un niño bilingüe de español e inglés, por ejemplo, si tiene intención de decir gato, la palabra cat también se activa en su cerebro.

https://elpais.com/elpais/2017/09/21/mamas_papas/1505993203_499361.html

lunes, 15 de mayo de 2017

_--La ferocidad del poder del lenguaje para trampear la realidad. La corrupción política y el drama de los refugiados sirve a Miguel del Arco para analizar la manipulación de la palabra en ‘Refugio’.

_--Por obra y arte del lenguaje, en esta función oscura y devastadora nada es lo que parece. Es la corrupción de las palabras lo que vertebra la obra Refugio, escrita y dirigida por Miguel del Arco que se estrena mañana en el Teatro María Guerrero de Madrid hasta el próximo 11 de junio. “El anhelo del corazón siempre inventa mil ficciones que lo arrope”. La frase de Alcestes en el Misántropo de Moliere mece de manera suave pero decidida toda la reflexión que se agolpa en este montaje, en el que Del Arco utiliza la corrupción de los políticos y el drama de los refugiados para lanzar un dardo sobre el poder del lenguaje para trampear la realidad y manipularla.

La inicial inspiración de Teorema de Pasolini sobre cómo una presencia extraña cambia y desestabiliza la vida de una familia ha quedado en lejano referente. Aunque la historia de Refugio se centra en la familia de un político corrupto y una cantante de ópera que se ha quedado sin voz, que acoge en su casa a un refugiado que ha perdido a su mujer y su hijo en la travesía que les traía al sueño europeo, Miguel del Arco (Madrid, 1965) admite que la deriva del texto se ha ido encaminando a cómo cada uno va construyendo su propia historia y narrándose a sí mismo. De cómo el lenguaje se convierte en una fuente de incomunicación y en arma de doble filo. “Cada uno de nosotros nos hacemos nuestro propio refugio con el lenguaje, nos escondemos detrás de las palabras”, asegura Del Arco, tras un ensayo en el María Guerrero, mítico teatro en el que se estrena, y que ha contado en el reparto de la obra con Israel Elejalde, Raúl Prieto, Beatriz Argüello, Carmen Arévalo, Macarena Sanz, María Morales y Huego de la Vega.

Con la bofetada de los casos de corrupción política de esta misma semana en España, la obra parece escrita ayer mismo, con las dimisiones, los encarcelamientos y las asunciones teóricas de responsabilidades. En este caso, como en tantos otros, la realidad ha superado con creces la ficción. “He querido hablar de la corrupción del lenguaje a través de estos políticos, porque quien tiene la palabra tiene el poder, pero también del silencio de este refugiado que se niega a unir palabras porque lo que quiere es morirse. Esa especie de normalidad civilizada, con los discursos inventados por los políticos para los telediarios, en la que vivimos me deshace, me paraliza. Hemos normalizado una manera de hablar que no tiene nada que ver con la compasión. Estamos construyendo un mundo devastador”, se lamenta el autor, que asegura, sin embargo, confiar en el ser humano y en la posibilidad de cambio. De esperanza y empatía, en definitiva.

Es Refugio una obra con la que el autor confiesa que, por primera vez, ha amordazado intencionadamente al director. Uno de los responsables del nuevo Teatro Pavón Kamikaze y creador de importantes montajes teatrales como La función por hacer, Hamlet, Misántropo o La violación de Lucrecia, Del Arco asegura que hasta ahora decía de sí mismo que era un director que escribía. Todo ha cambiado con Refugio. “Ya no me intranquiliza la idea de ser autor. Un director quiere siempre saber cómo suceden las cosas, cómo se va a poner este texto en escena, pero con esta obra comenzamos los ensayos sin saber siquiera como se iban a resolver algunos asuntos claves. Nunca he sido tan libre y tan imaginativo como autor”. Libre e imaginativo como ese enorme y hermoso cubo de cristal que acoge este montaje. Un cubo que es refugio pero también cárcel. Una pecera, una jaula, un lugar de encuentro a la vista de todos.

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/26/actualidad/1493215507_203688.html

En esta interpretación de una vieja canción francesa, C'est Si Bon, por parte de Jolie Môme, con un arreglo de jazz fusión, nos sorprende por sus atractivos, su ritmo, su armonía, su melodía, su encanto, su "charme", su amplia sonrisa, sus suaves gestos, su mirada cómplice y coqueta, una buena parte de sus armas de mujer, una interpretación encantadora, maravillosa por su sencillez y optimismo, todo "tan bien" que al oírla sale uno a la calle lleno de alegría y ganas de vivir, en esta primavera tan hermosa... clik y ampliar la pantalla para disfrutar.

martes, 21 de febrero de 2017

Reflexiones. El lenguaje es la manifestación más maravillosa del pensamiento humano, una fuente inagotable de alegrías y desafíos.

Miquel Roca, padre de la Constitución hace cuatro décadas, abogado de Cristina de Borbón en la actualidad, ha pedido a la ciudadanía que reflexione sobre la sentencia del caso Nóos.

Me he propuesto complacerle y reflexionar, aunque el primer objeto de mi análisis no es jurídico, sino semántico. Si un tribunal me impusiera una multa de más de 265.000 euros, ¿me consideraría yo absuelta? Me parece que no. Interpretaría que he sido condenada, puesto que si los jueces me hubieran hallado inocente, no me obligarían a pagar esa enorme, al menos para mí, cantidad de dinero.

Sigo reflexionando. El tribunal ha impuesto dicha multa a Cristina de Borbón por considerarla responsable a título lucrativo de los delitos cometidos por su marido. Es exactamente la misma calificación aplicada al PP por el tribunal que juzga el caso Gürtel.

A propósito de la igualdad de los españoles ante la ley, reflexiono sobre el revuelo jurídico, político y mediático que desencadenó la imputación del partido del Gobierno en un proceso de corrupción. Y, me pregunto, si los jueces condenaran al PP por esa responsabilidad, obligándole a devolver lo que obtuvo gracias a los delitos de Correa, ¿también resultaría absuelto?

El lenguaje es la manifestación más maravillosa del pensamiento humano, una fuente inagotable de alegrías y desafíos. A partir de ahí, cada uno es responsable de lo que dice. Por eso reflexiono sobre el júbilo expresado por el PP ante una sentencia que manda tres años a la cárcel a un dirigente de su partido, modelo de presidente autonómico hasta hace muy poco. Y me pregunto por el poder de la Monarquía, a la que sus súbditos aman más que a sí mismos.

No encuentro ninguna respuesta, excepto la que explica por qué soy republicana.

Almudena Grandes
http://elpais.com/elpais/2017/02/18/opinion/1487446327_201595.html

lunes, 6 de febrero de 2017

Cuáles son los principales trastornos del lenguaje y cómo detectarlos

Analía Llorente

Hay Festival Querétaro @BBCMundo
30 agosto 2016

Los problemas del lenguaje pueden afectar diferentes habilidades de la persona en forma individual o combinada.
"Si no accedes al lenguaje, en gran medida no accedes a la cultura".

Así lo plantea Mónica Rousseau, fonoaudióloga con orientación en Neurolingüística de la Universidad del Museo Social de Buenos Aires, Argentina.

Y es que, en gran medida las limitaciones, para acceder al lenguaje surgen de los trastornos o problemáticas, que según los expertos, pueden llegar a afectar al 2% de la población infantil.

Los problemas pueden ser muchos, como también sus causas. Y no suelen desaparecer de inmediato.
En BBC Mundo consultamos a tres especialistas sobre los principales trastornos del lenguaje y cómo detectarlos. Clasificación

Los trastornos del lenguaje afectan al 2% de la población infantil, según expertos.
Los problemas del lenguaje pueden afectar el habla, la escritura, la lectura, el ritmo, la comprensión y en muchas ocasiones varios de ellos combinados.

Y en este contexto, cabe aclarar la diferencia entre lenguaje y habla.
El lenguaje refiere al sistema de palabras y símbolos escritos, hablados o con gestos que se utiliza con el propósito de la comunicación.

Y el habla es el sonido del lenguaje hablado, según lo describe el sitio Understood que reúne a organizaciones sin fines de lucro en torno a las dificultades del aprendizaje y de atención.

¿Puede uno olvidarse del idioma materno?
"El desarrollo del lenguaje es algo que va a contribuir y a ser un factor fundamental para que una persona se pueda desarrollar plenamente", dice Mónica Rousseau a BBC Mundo.

Algunos problemas pueden ser detectados recién cuando se ingresa a la universidad.
Pero, ¿cuáles son los algunos de los problemas del lenguaje más comunes?
"El más común es la tartamudez y en segundo lugar se encuentran la variación del vocabulario y la comprensión", enumera Claudia Rinaldi, doctora en lectura y discapacidad del aprendizaje de la Universidad de Miami, Florida, Estados Unidos. Disfemia o tartamudez
La disfemia o el tartamudeo es un trastorno del habla en el cual los sonidos, sílabas o palabras se repiten o duran más tiempo de lo normal y causa una falta de fluidez en el lenguaje, define la Biblioteca de Medicina de Estados Unidos.

La problemática del lenguaje que aparece con más frecuencia es la tartamudez.
Trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo
Esta problemática dificulta a las personas a que entiendan y expresen el lenguaje. También se puede manifestar en una de sus variantes.

Los niños que la padecen podrían hablar con un vocabulario limitado, utilizar oraciones simples y tendrían dificultad para entender lo que las personas dicen, explica el sitio Understood.

Disfasia
También conocida como el Impedimento Específico del Lenguaje (SLI, por sus siglas en inglés), es el trastorno que obstruye la capacidad del niño para desarrollar las habilidades del lenguaje: errores graves de gramática, vocabulario casi nulo, dificultades fonológicas, etc.

Los especialistas afirmaron que a veces se demora en acertar con el diagnóstico.

Dislexia
Las personas con dislexia no solo tienen dificultades en la lectura, la escritura y la ortografía, sino también pueden tener problemas para hablar.
Quienes la padecen, encuentran dificultades para procesar la información verbal, realizan inversiones y rotaciones de palabras en frases o letras en palabras y la velocidad lectora es lenta, entro otros problemas.

Afasia
Es un trastorno causado por lesiones en las zonas del cerebro que controla el lenguaje y que puede afectar la lectura, la escritura y la expresión.

Cada niño desarrolla su lenguaje a su ritmo, aunque hay ciertas pautas de acuerdo a la edad.

Disartria
Es una afección que dificulta a una persona producir palabras debido a problemas con los músculos que le ayudan a hablar.
Y la lista de trastornos continua.

¿Cuándo surgen?
"Los problemas del lenguaje existen desde que los niños nacen y generalmente se mantienen a pesar de intervención y de terapia", asegura la doctora Claudia Rinaldi a BBC Mundo.
Sin embargo, acudir al especialista ante las primeras señales es fundamental.
"En la etapa inicial no es fácil saber si esa dificultad será pasajera o permanente, por eso es importante que tempranamente se haga una consulta", agrega la licenciada Rousseau.
Aunque advirtió que "a veces tarda en diagnosticarse".

SEÑALES DE ALERTA en el retraso del lenguaje

10 meses Ausencia o pobreza del balbuceo.
18-24 meses Emisión de menos de 10 palabras diferentes.
24-30 meses Ausencia de enunciados con dos palabras.
30 meses Ausencia de enunciados de dos palabras de las cuales una es verbo.
36 meses Lenguaje ininteligible.No puede mantener una conversación.
48 meses Errores fonéticos.


Dislexia y Disfasia. Lic. Mónica Rousseau Fonoaudióloga-Orientación Neurolingüística

¿Siempre se detectan en la niñez?
No siempre, responden los especialistas.
"A veces se pueden detectar en la adolescencia si es algo no tan grave, pero la dificultad estuvo desde el origen", aclara Rousseau.

"Si aparece de golpe a los 18 o 20 años, tal vez es como consecuencia de un traumatismo craneano, o un accidente cerebro-vascular o cualquier otro trastorno", detalló.

Genética
Muchos de los trastornos pueden ser hereditarios.
Los especialistas consultados coincidieron en que el 50% de los trastornos del lenguaje suelen tener un origen familiar. "Es muy común que un niño que tiene problemas de aprendizaje en la escuela tenga un padre o una madre que también los tuvo cuando era niño", dice Rinaldi.

¿Por qué no mejora la educación en América Latina?
Mientras que "si hay un niño con dislexia es muy probable que un familiar cercano padezca del mismo desafío. La genética en las discapacidades del lenguaje y los problemas de atención está muy presente", señala Sheldon Horowitz, director del Centro Nacional para las Discapacidades del Aprendizaje.

El caso especial de la lectura
El cerebro aprendió hace muy poco tiempo, en términos de evolución de la especie humana, a leer.
La mayor cantidad de problemas de aprendizaje del lenguaje ocurren en el área de la lectura.
"Porque el cerebro no fue diseñado para leer", señaló Horowitz a BBC Mundo.
"Para que el cerebro aprenda cómo leer necesita espacio, conectividad y evolución y esto sucedió solo unos miles de años atrás en el desarrollo de su genética", añadió.

Contexto socio-económico
La escasa exposición a la riqueza del vocabulario es otro de los problemas que destacan los especialistas sobre trastornos del lenguaje.

Los niños que menos expuestos están al vocabulario, experimentarán dificultades en el futuro.
"Los niños que nacen en sitios pobres oyen muchas menos palabras que aquellos con más posibilidades económicas. Entonces cuando la persona va creciendo en su educación, esto se transforma en un problema de aprendizaje o discapacidad por la falta de exposición a las palabras", analiza la doctora Claudia Rinaldi.
Según la experta, este problema se observa mayormente en las ciudades y sigue en aumento.

Educación
Los expertos advirtieron sobre la importancia del rol de los padres y maestros cuando una persona presenta alguna de estas dificultades.
"Porque las dificultades del lenguaje pueden aparecer en distintos ámbitos", explicó Horowitz.

Una persona con problemas de lenguaje puede sufrir grandes frustraciones durante sus estudios.

"Por ejemplo, un niño de 11 años puede tener problemas en su clase de matemáticas o ciencia porque no puede cumplir tareas, sin embargo dentro de una cancha de fútbol se muestra como un verdadera súper-estrella".

Consejos de "superlectores" para leer más rápido
Mientras que la licenciada Mónica Rousseau destaca que "es muy importante que los docentes en cualquier nivel, cuando vean un examen mal redactado, o errores de ortografía, o que el alumno se bloquea, que se pregunte si la persona tiene una dificultad que nunca se detectó".

"Porque las personas que sufren estas dificultades muchas veces pasan humillación", concluye. Este artículo es parte de la versión digital del Hay Festival Querétaro, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza en esa ciudad mexicana entre el 1 y 4 de septiembre de 2016.

http://www.bbc.com/mundo/noticias-36983267

jueves, 28 de abril de 2016

Las lecciones de negocios que dejó Shakespeare

Si bien es cierto que William Shakespeare es considerado como el mejor dramaturgo en el idioma inglés, también lo es que era un astuto hombre de negocios.

En el Londres de la época de Isabel I, el teatro El Globo original podía dar cabida a 3.000 personas. Los plebeyos o "Groundlings" pagaban un centavo para estar al aire libre, mientras que la nobleza gastaba hasta seis peniques para sentarse sobre cojines en las galerías cubiertas.

A pesar de que El Globo se incendió en 1613, el teatro le dejó a Shakespeare una buena fortuna.
Además, era uno de los dueños de otro teatro de Londres y de una compañía de producción.
En su ciudad natal de Stratford-upon-Avon, en el condado británico de Warwickshire, invirtió mucho en tierra y propiedades, y se dice que también comerciaba granos.
Cuando Shakespeare murió, el 23 de abril de 1616 -hace 400 años- era un hombre muy rico. En dinero de hoy en día habría sido cómodamente un millonario.

Musa de fuego
Cuatro siglos más tarde, Shakespeare probablemente se sentiría bastante satisfecho de que su obra y su legado haya seguido apoyando una gran y lucrativa industria, que está lejos de limitarse a la venta de entradas para el teatro y al empleo de actores.

La casa donde cortejó a quien se convertiría en su esposa, Anne Hathaway, es una de las favoritas de los turistas.
En la actualidad, todavía Shakespeare es la columna vertebral de una comunidad empresarial sustancialmente más amplia: desde hoteles y restaurantes en Stratford hasta recorridos a pie en Londres, sin olvidar los bares cercanos a ese balcón tan especial en la ciudad italiana de Verona, además de las ventas de libros y objetos de interés, e incluso clases de liderazgo para hombres y mujeres de negocios. Definitivamente no se trata de mucho ruido y pocas nueces.

Medida por medida
En la opinión de Piers Ibbotson, hay tantas lecciones de Shakespeare acerca de los peligros y trampas del poder que le han proporcionado un fondo inagotable de material para sus talleres de gestión y liderazgo en las últimas dos décadas.

"Las obras de Shakespeare son estudios de caso de los dilemas humanos centrales", dice Ibbotson, de 61 años de edad, quien forma parte de la unidad Crear de la escuela de negocios de Warwick. "Sus obras son tan ricas y tan complejas, que hay muchas situaciones reales para examinar. Representarlas es una experiencia muy poderosa, pues la gente puede meterse físicamente en esas situaciones". Crear utiliza las obras de Shakespeare para guiar a los estudiantes y a sus clientes empresariales a través de numerosas situaciones difíciles de negocios.

Parece que los que trabajan en teatro evitan decir su nombre y la llaman "la obra escocesa", pues se dice que Shakespeare usó hechizos reales y las brujas se enojaron y la maldijeron.

"Macbeth", por ejemplo, es visto como un estudio sobre los límites de la ambición, mientras que "La tempestad", como una metáfora de una tormenta perfecta de la rivalidad en el lugar de trabajo.

"El sueño de una noche de verano" se utiliza para explorar la transformación en los negocios, y "El mercader de Venecia" enseña sobre el cumplimiento de los contratos.
Ibbotson dice: "Shakespeare es un recurso maravilloso y, por supuesto, siempre estás usando un lenguaje tan poderoso, que le permite a la gente articular las ideas mucho más sutiles y complejas que si se limitaran al pobre lenguaje de negocios".

Hijo del mejor
Richard Olivier, de 54 años, es otra persona que aprovecha las obras de Shakespeare para enseñar buen liderazgo y práctica empresarial.

"Shakespeare, lo más cercano a la encarnación del ojo de Dios", dijo Sir Lawrence Olivier
Es el hijo de Sir Laurence Olivier, el actor shakespeariano más famoso del siglo XX de Reino Unido, y opina que "Shakespeare es un profesor de ética increíble".

"Aparte de las obras históricas, no hay obras en las que el malo se salga con la suya al final".

Los clientes de la empresa de Olivier. Olivier Mythodrama, incluyen a los gerentes del Servicio Nacional de Salud británico, la Policía Metropolitana y Daimler-Benz.

"Hay un gran drama en el liderazgo, y Shakespeare fue probablemente el primer dramaturgo en retratar el drama humano y el liderazgo en forma tridimensional", señala Olivier.

¿Sueño de una noche de verano?
Shakespeare vivió de su arte y sus inversiones... y durante 400 años muchos otros han vivido gracias a él.

El área conocida como la Inglaterra de Shakespeare (que incluye las ciudades de Stratford, Royal Leamington Spa, Kenilworth y Warwick) recibió a 9,94 millones de turistas en 2014, según Shakespeare Birthplace Trust, la fundación de beneficencia que cuida de los sitios del patrimonio Shakespeare.

Añade que el valor total del turismo para la economía local de la región es de US$900 millones, que sustenta unos de 11.150 puestos de trabajo.

Alisan Cole, del Shakespeare Birthplace Trust, le contó a la BBC que "2014, el 450 aniversario del nacimiento de Shakespeare, fue nuestro año récord, con 820.000 visitantes, y estamos esperando que 2016 llegue a estar a la par o lo supere".

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160421_legado_economico_de_william_shakespeare_finde_dv