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martes, 18 de septiembre de 2012

Crisis y salud cardiológica. Los ajustes impiden el acceso a los mejores anticoagulantes.

“El ahorro está en hacer las cosas bien”, dice el portavoz de los cardiólogos. La revolución teórica en el tratamiento de la fibrilación auricular, una de las patologías cardiacas más frecuentes, ha chocado con la tozudez de los presupuestos sanitarios. Esta es la descripción de la situación que han hecho esta mañana Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y Alfonso Martín, coordinador del Grupo de Arritmias Cardiacas de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), al presentar su nuevo documento de consenso para el tratamiento de estas patologías. En concreto, se referían a que las sociedades médicas apuestan por los últimos anticoagulantes que han llegado al mercado, que, en contra de los más usados, se dan a dosis fijas y no hay que estar haciendo controles periódicos. Pero son más caros. “Son la opción preferente”, recalcó Martín, “pero hay muchas restricciones”, añadió Lozano. “No es que los médicos no quieran, es que no pueden indicarlos”, añadió el urgenciólogo.

 Los recelos de los gestores tienen un claro origen. El envase de 60 unidades del acenocumarol (el principio activo del Sintrom, el anticoagulante clásico) cuesta, según el Vademécum, 1,89 euros; el del posible sustituto, el dabigatran, cuesta 98,35 euros. “Si se compara caja a caja, es mucho más caro”, admite Lozano. Pero el cardiólogo recuerda que para el primero hay que hacer unos controles periódicos que el segundo evita. “En ese precio no se incluyen los análisis, la enfermera, la tira radiactiva… Y luego está el mayor riesgo de ictus, y eso sí que es caro”, afirma. Martín le da la razón: “En estas patologías, lo caro no es la medicación, son los ingresos”, añade. Y un fármaco más sencillo de tomar “aumenta la adhesión [el cumplimiento por parte del paciente de las pautas de la medicación]”, dice. Y es que una de las diferencias entre ambos productos es que el primero tiene una dosis variable que hay que ir ajustando según las analíticas del paciente; el segundo se da a dosis fijas, lo que supone, por un lado, que es más fácil de administrar, y, por otro, que es más sencillo de controlar...

Pese a todo, Lozano está convencido de que “sin crisis, el Sintrom se estaría retirando más deprisa. Los nuevos anticoagulantes lo desplazarían”... Leer más aquí en El País.
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Foto del autor: Playa de Sanlúcar con el Parque de Doñana al fondo.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Stiglitz advierte de que pedir el rescate podría ser un "suicidio" para el Estado español

El premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz ha advertido de que si el Estado español opta por solicitar la ayuda del BCE a cambio de unas condiciones de austeridad como las impuestas en países como Grecia, estaría cometiendo un «suicidio». En una entrevista con Efe, Stiglitz ha dejado claro que la oferta del Banco Central Europeo de una compra ilimitada de bonos a cambio de satisfacer condiciones aún no especificadas «suena claramente a rescate» y a una oferta de ayuda «a cambio del suicidio».

 A juicio del estadounidense, que ha promocionado en Madrid el libro ‘El precio de la desigualdad’, la cuestión es saber si lo que las autoridades monetarias pretenden es ayudar a los ciudadanos o a los bancos que incurrirían en pérdidas en caso de que el Estado español no pudiese refinanciar su deuda.

 Muy crítico con las políticas de austeridad a ultranza, el Nobel de Economía de 2001 tiene claro que Europa debería poner el foco en el crecimiento y la inversión si quiere reestructurar su economía, y cree que «el diagnóstico alemán está absolutamente equivocado» cuando acusa a Estados como el español de gastar demasiado.

 De hecho, si el Estado español no solo no ha conseguido salir de la depresión, sino que cada vez profundiza más en ella, es porque los funcionarios internacionales han «subestimado» la magnitud de la crisis que provocarían con sus recetas de austeridad, según Stiglitz.

 Aunque intenten achacar la responsabilidad al Estado español por incumplir sus objetivos fiscales, la culpa es de un error de diagnóstico del problema y unas recetas equivocadas, añade.

 Por este motivo aconseja al Ejecutivo de Rajoy que trate de buscar una fuerte alianza con el Estado francés, Italia o Portugal frente a Alemania con el objetivo de cambiar el marco europeo. Y si esto no funciona, apunta hacia una fractura del euro como mal menor frente a una depresión de la que no se ve la salida.

 «Se puede ser miembro de la UE sin compartir una misma moneda. Los arreglos de divisas a menudo han sido relativamente a corto plazo», remacha Stiglitz con el ejemplo de los treinta años que duró el patrón oro establecido en Bretton Woods (1944-1971).

 A pesar de que reconoce que la ruptura fue «dramática» hasta que el mundo se acostumbró a otro sistema.

 En todo caso, el mejor escenario para Stiglitz sería que Alemania diese su brazo a torcer y aceptase mutualizar la deuda europea, ordenar un marco bancario común «rápidamente» y promover una armonización fiscal.

 La cuestión es superar ideas «falaces» -según su definición- como que la economía de un país es como la de una familia. «Si una familia recorta en su gasto no tiene ningún efecto en la sociedad. Si un gobierno recorta, la demanda total caerá y el paro subirá. Y la capacidad de devolver lo que debe baja, sus ingresos impositivos caen y su gasto en desempleo y programas sociales sube», enumera Stiglitz.

 Para el estadounidense este es «exactamente el razonamiento por el que Europa está fallando», y los déficit en los presupuestos no han mejorado como la gente esperaba.

 «Las consecuencias han sido distintas de lo que esperaba la gente que dice que un país debe gobernarse como una economía doméstica», afirma el catedrático de Economía en la Universidad de Columbia, para quien la recesión no es el momento adecuado para recortar el gasto.
 Fuente: http://www.naiz.info/es/actualidad/noticia/20120915/stiglitz-advierte-de-que-pedir-el-rescate-podria-ser-un-suicidio-para-el-estado-espanol
Foto: En Sanlúcar, Bonanza desde Bajo Guía.

viernes, 12 de agosto de 2011

Sanlúcar de Barrameda

Como cada año por estas fechas, Sanlúcar de Barrameda nos deleita con sus carreras de caballos en la playa, sus tapas en Balbino -las sin igual tortilla de camarones está entre lo mejor- en Barbiana -su aliño de papas (patatas) con melva y aceite de oliva, insuperable-, en el Estanco-Bar de la calle La Bolsa -jamón o mejillones- o en el bar El Bigote en Bajo Guía, para el pescado, que también tiene en el Colorao su opción más económica. Y tantos y tantos otros todos únicos y de excelente relación calidad-precio.

O simplemente pasear por sus calles, por la orilla del mar o visitar y comprar en su Plaza de Abastos, con eso ya está justificado un viaje a Sanlúcar de Barrameda, el pueblo más sevillano de Cádiz o el más gaditano de Sevilla.

Si bien para muchos, y creo que son los que llevan razón; Sanlúcar es Sanlúcar, sencillamente una ciudad con personalidad propia, con una luz bellísima, una historia riquísima e importantisima, (véase el palacio de Medina Sidonia, con su archivo histórico y biblioteca fundamental y única relacionada con el ducado y América, el actual Ayuntamiento, El Castillo de Guzmán, los jardines ducales, etc.) sus vinos de manzanilla, únicos en el mundo y que no saben en ninguna parte como allí. Y, sobre todo, sus pescadores, agricultores, sus productos del mar o del campo y huertas, sus habitantes, su gente única, especial. Eso sólo lo sabe el que ha vivido o veraneado allí.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Un fin de semana en Sanlúcar. Puesta de sol.

Un fin de semana en Sanlúcar es un regalo para los sentidos. Un pequeño hotel "Los Helechos" en el centro de la ciudad ayuda a moverse a pié por todo los lugares atractivos; desde la playa a la plaza del Cabildo. Un descanso en el patio del hotel sirve para tomar fuerzas y acudir a la playa al atardecer y así contemplar las bellísimas puestas de sol. No podemos dejar de visitar su bares, con un inabarcable listado de tapas a cual más sabrosas. Desde la famosa "Casa Balbino" en la Plaza del Cabildo pasando por la bodeguita de "Barbiana" en la esquina de la calle Ancha, dando también a la plaza del Cabildo, al estanco-tienda de la calle La Bolsa, al más conocido de todos "Casa Bigote" en Bajoguía, una delicia de lugar para degustar pescados o el arroz de los sábados a medio día.

domingo, 30 de agosto de 2009

Sanlúcar de Barrameda, la localidad de la provincia de Cadiz más sevillana, por el río común y su vinculación histórica.



Sanlúcar, en la desmbocadura del río de Seviila, El Guadalquivir, por donde venían las goletas desde América y al final del XIX desde la Habana, ha sido un lugar de vacaciones para muchos sevillanos. La simpatía y el calor de su gente la hacen especial, después vienen sus vinos, la manzanilla, un blanco seco tipo Jerez, pero único por su olor y sabor y porque sólo se obtiene en Sanlúcar por influencia de las brisas, con denominación de origen. Sus bares y tapas, como Casa Balbino, La bodeguita Barbiana, Puerta de la Victoria, Casa Juan, El estanco de la calle la Bolsa, sus restaurantes como el famoso "Casa Bigote" y otros muchos en Bajo Guía, o sus playas. Unos días en Sanlúcar es un descanso para el cuerpo y el alma, aunque si uno se descuida viene con unos kilos de más; pues sus extraordinarias tortillitas de camarones, sus papas "aliñá" con melva, su "pescaito" frito, sus langostinos, sus "tapitas", sus dulces, pasteles (los de "la Merced") y pan o sus helados, horchatas, granizadas, leche merengada, tartas heladas como en "casa Toni" bastan para que el cuerpo tome esos "kilitos". ¡¡Está tó tan bueno!! diría uno de la ciudad,... y lleva mucha razón.