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domingo, 29 de marzo de 2026

Miguel, Rafael y Gabriel, los ángeles venerados por tres religiones diferentes (y lo que revelan sobre el origen de los mensajeros divinos)

Fresco con dos ángeles

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Detalle de los frescos de Giovanni Battista della Rovere y Giovanni Mauro della Rovere de la bóveda de la Iglesia de San Damián en Piamonte, Italia

En la Biblia, los ángeles aparecen siempre que es necesario transmitir una comunicación divina a los humanos. En la tradición popular, cada persona tiene su propio ángel, que actúa como protector, como guardaespaldas personal. En el arte, pintores y escritores los han representado e incluido a menudo en sus obras.

Literalmente, la palabra "ángel" significa "mensajero". "Proviene del latín angelus, que a su vez deriva del griego ángelos y esta es la forma helénica utilizada para traducir [del Antiguo Testamento] el término hebreo malakh, que significa mensajero", le explica a BBC News Brasil el teólogo Kenner Terra, pastor de la Iglesia Bautista de Água Branca, doctor en estudios religiosos y autor del libro "Coraje para ser".

Terra añade que la figura se refiere a "alguien que transmite un mensaje": "En las antiguas tradiciones judía y cristiana, los ángeles son mensajeros y agentes celestiales al servicio de Dios", afirma.

En los textos que componen la Biblia, estos seres aparecen cumpliendo diversas funciones: participan en guerras, forman parte de ejércitos celestiales, protegen a individuos y pueblos, llevan mensajes divinos, cumplen los designios de Dios, organizan el cosmos y articulan las estaciones del año.

"Los ángeles son criaturas puramente espirituales, creadas por Dios, dotadas de inteligencia y libre albedrío, cuyo propósito es servir al Señor", dice el teólogo, escritor y sacerdote católico Alex Nogueira, autor del libro "Buenos días, mi Dios", y rector del Seminario de Teología Divino Mestre.

"Algunos ángeles también tienen la misión muy especial de ayudar a los humanos en el camino de la salvación. Son mensajeros de Dios y, aunque invisibles, están constantemente presentes desde el Antiguo Testamento hasta la misión de Cristo y la Iglesia", agrega.

"La figura de alguien que es anunciador y que muchas veces aparece como proveedor está presente en varias otras culturas religiosas", explica el investigador de textos sagrados Thiago Maerki, de la Sociedad de Hagiografía de Estados Unidos.

Cristianismo
En la tradición cristiana, diversos pensadores han buscado teorizar sobre los ángeles. Incluso existe una rama de la teología llamada angelología.

A finales del siglo V y principios del VI, un filósofo que se identificaba con el seudónimo de Dionisio el Areopagita —una referencia a un converso de Atenas mencionado en un texto bíblico por el apóstol Pablo— escribió obras que se convirtieron en pilares para la comprensión de estas criaturas.

En "La Anunciación", una de las obras más célebres de Leonardo da Vinci, se muestra al arcángel Gabriel revelando a María que será la madre de Jesús.


En "La Anunciación", una de las obras más célebres de Leonardo da Vinci, se muestra al arcángel Gabriel revelando a María que será la madre de Jesús.

Fuente de la imagen,Art Media/Print Collector/Getty Images


Pie de foto,
En "La Anunciación", una de las obras más célebres de Leonardo da Vinci, se muestra al arcángel Gabriel revelando a María que será la madre de Jesús.

"Fue uno de los pioneros en proponer un sistema, una jerarquía específica para los ángeles", afirma Maerki. "Su clasificación acabó convirtiéndose en la más conocida".

Dionisio buscó organizar la creencia y estableció una jerarquía divina para los ángeles. Según su pensamiento, habría nueve órdenes angélicas: en la cima estarían los serafines, seguidos de los querubines y los tronos; luego vendrían los dominios, las virtudes y las potestades; finalmente, los principados, los arcángeles y los ángeles.

Esta organización, señala, no se refería a una supuesta superioridad; todos gozarían de igual importancia. Esta jerarquía solo explicaba cuáles estarían más cerca de Dios.

Oficialmente, la Iglesia Católica establece que el 29 de septiembre es la festividad de los arcángeles, que son tres: Gabriel, Miguel y Rafael. El 2 de octubre, a su vez, es la festividad de los Santos Ángeles de la Guarda.

"El término arcángel proviene del griego y significa 'ángel jefe' o 'jefe de los ángeles'", declaró a BBC News Brasil el escritor e investigador J. Alves, autor del libro "Los santos de cada día". Según él, los arcángeles serían aquellos "enviados por Dios para cumplir una misión en la historia de la salvación".

Según el Evangelio, es Gabriel, por ejemplo, quien se le aparece a María anunciándole su embarazo de Jesús.

Alves explica que, a lo largo de los siglos del cristianismo, los teólogos se dedicaron a explicar las funciones de ciertos ángeles.

Así, se estableció que Miguel era el "guardián del pueblo de Dios y guerrero contra el mal"; Gabriel, el "mensajero de la fuerza de Dios, quien anuncia los misterios de la encarnación"; y Rafael, el "médico y consolador, expresión de la misericordia divina".

Otras creencias
A pesar de ser una creencia muy fuerte en los cristianos, especialmente los católicos, los ángeles no son figuras nacidas en esta religión, y no son exclusivos de la fe de sus practicantes.

"La creencia en la existencia de ángeles es común, pero la dimensión litúrgica y devocional, como fiestas específicas, oraciones específicas e invocación a los arcángeles, es mucho más característica del catolicismo", dice Nogueira.

Pero comenzó mucho antes.
Representación de Ahura Mazda en Persépolis 

Representación de Ahura Mazda en Persépolis

Fuente de la imagen,Photo 12/Universal Images Group via Getty Images

 
Pie de foto,Según el zoroastrismo, Ahura Mazda creó el universo y el orden cósmico que él mismo mantiene

"La creencia en los ángeles es anterior al cristianismo. En el judaísmo antiguo, aparecen en visiones proféticas y fueron influenciados por la angelología persa tras el exilio babilónico", comenta Alves. "Las culturas mesopotámica y egipcia también hablaban de mensajeros y guardianes".

"La creencia en seres celestiales que sirven a los dioses o en una estructura jerárquica dentro del reino divino tiene paralelismos en otras culturas más allá del mundo bíblico", añade Terra.

"En la cultura persa, especialmente en el zoroastrismo, por ejemplo, no se habla exactamente de los ángeles como en el judaísmo y el cristianismo, pero sí encontramos seres espirituales intermediarios entre Ahura Mazda, el dios supremo, y los seres humanos, que también se clasifican en jerarquías", continúa.

"Esta tradición —agrega— influyó profundamente en la tradición bíblica y las creencias del judaísmo del Segundo Templo".

Es una opinión compartida por otros expertos.

"La creencia en mensajeros espirituales ya existía en las culturas antiguas", confirma Nogueira. "Los pueblos mesopotámicos, egipcios y persas hablaban de espíritus que actuaban como intermediarios entre lo divino y la humanidad".

El sacerdote considera, sin embargo, que "la fe católica" no derivaría "de estas tradiciones, sino de la revelación de Dios al pueblo de Israel, recogida en las Escrituras".

Alves, por su parte, dice: "La fe cristiana se nutre fundamentalmente del judaísmo, del que hereda elementos de la vasta tradición rabínica sobre ángeles y arcángeles".

"Los ángeles son anteriores a la Biblia y aparecen, por ejemplo, en Mesopotamia y Egipto. No tenían nombres de ángeles, pero tenían sus mismas funciones", explica el hagiólogo José Luis Lira, profesor de la Universidad Estatal de Vale do Acaraú y fundador de la Academia Brasileña de Hagiología.

En las llamadas tradiciones abrahámicas —es decir el conjunto de creencias que engloban el judaísmo, el cristianismo y el islam—, hay más similitudes que diferencias en el significado de estos seres místicos.

"En el islam, el arcángel Gabriel incluso se le apareció al profeta Mahoma", el fundador del islam, señala Lira.

El Arcángel Miguel expulsó a los ángeles rebeldes del Paraíso tras una gran batalla celestial, tal como se describe en el libro del Apocalipsis


El Arcángel Miguel expulsó a los ángeles rebeldes del Paraíso tras una gran batalla celestial, tal como se describe en el libro del Apocalipsis

Fuente de la imagen,Mauro Magliani / Electa / Mondadori Portfolio via Getty Images


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En el libro del Apocalipsis se narra una guerra celestial donde el arcángel Miguel expulsa a los ángeles rebeldes del paraíso, representado aquí por Giambattista Tiepolo.

Nogueira explica que, en el judaísmo, a menudo se los considera "siervos y mensajeros de Dios". En el cristianismo "también participan en el misterio de la salvación en Cristo". Y en el islam, "desempeñan funciones similares, como Gabriel, quien transmitió la revelación a Mahoma".

"Los ángeles juegan un papel importante en otras religiones no cristianas, como el judaísmo y el islam", confirma el teólogo Jônatas de Mattos Leal, doctor por la Universidad Andrews, en Michigan, Estados Unidos, y rector del Seminario Teológico Adventista Latinoamericano.

Leal explica, por ejemplo, que el islam menciona cuatro arcángeles: Izrail, Mikail, Israfil y Jibrail, este último equivalente a Gabriel. También señala que "la idea de seres celestiales que actúan como intermediarios" aparece, más allá del zoroastrismo, en las antiguas mitologías babilónica, romana y griega.

Tradición popular
Si las teologías y las diversas religiones institucionales han intentado sistematizar y estandarizar las funciones y roles de los ángeles, las tradiciones populares han intentado transformar la figura en un simpático todoterreno: de guardaespaldas personal a ayudante para todo.

"La religiosidad popular a menudo traduce ideas basadas en necesidades y prácticas cotidianas", comenta Terra.

"La creencia en los ángeles guardianes, por ejemplo, tiene sus raíces en el Evangelio de Mateo, donde Jesús dice que los niños pequeños tienen ángeles que contemplan el rostro del Padre. Este es el texto principal que defiende la idea de los ángeles de la guarda".

Dibujo de Tomás de Aquino

Dibujo de Tomás de Aquino

Fuente de la imagen,Getty Images


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Pensadores cristianos antiguos como Tomás de Aquino "defendieron la existencia de ángeles que cuidan de cada persona de un modo particular", señala Terra.

Terra señala que pensadores cristianos antiguos, como Gregorio de Nisa (330-394), Basilio de Cesarea (330-379) y Tomás de Aquino (1225-1274), "también defendieron la existencia de ángeles que cuidan de cada persona de un modo particular".

Nogueira afirma que la devoción al ángel guardián es el mejor ejemplo de la presencia de la figura en los círculos populares.

"La Iglesia enseña que cada persona tiene un ángel designado por Dios para protegerla y guiarla. Esto dio origen a oraciones sencillas, muy difundidas entre los niños, pero también a la confianza diaria de los fieles en su protección", explica.

En la cultura popular, han surgido expresiones y analogías para transmitir lo sagrado. La famosa discusión medieval sobre "cuántos ángeles caben en la punta de una aguja" no era, de hecho, una cuestión literal, sino una forma filosófica de reflexionar sobre la naturaleza incorpórea de los ángeles, reflexiona el sacerdote.

Otras tradiciones, como representarlos con alas o con formas infantiles —como "angelitos"— reflejan tanto influencias artísticas como la imaginación popular que buscaba hacer visible lo invisible.

El teólogo Leal enfatiza que "la Biblia no menciona explícitamente la idea de que cada persona tenga un ángel guardián".

"Sin embargo, hay varias ocasiones en que las personas son liberadas personalmente mediante la intervención de los ángeles guardianes", reflexiona. "La intervención personal de los ángeles, en el Nuevo Testamento, está implícita" en varios pasajes.

"Bíblicamente hablando, la posibilidad de que cada persona tenga un ángel guardián está abierta, aunque no está establecido", concluye.

"Los angelitos aparecen en las imágenes de la virgen María e incluso los bebés recién nacidos que han muerto o que mueren en el vientre de su madre a menudo se consideran un ángel que fue directo al cielo", comenta el hagiólogo Lira.

Alves añade que el abrazo a los ángeles en la religión popular era un fenómeno que se daba "con gran afecto". "La devoción al ángel guardián se remonta a la Edad Media", afirma el investigador, destacando que en 1608 se instauró oficialmente una fiesta litúrgica dedicada a esta figura, en octubre.

Arte y cultura
La figura se convirtió en una constante en las producciones artísticas, apareciendo en lienzos y frescos e integrando narrativas literarias. "Existe una tradición muy arraigada en la iconografía y la pintura de representar al ángel siempre rodeado de luz y con alas", señala Maerki.

"La figura del ángel guardián está presente. El arte cristiano difundió ampliamente su imagen, moldeando el imaginario popular", explica Alves.

"Los ángeles también entraron en el lenguaje común, en expresiones como 'salvado por un ángel' y 'parece un ángel', y en anécdotas, como la expresión 'sexo de los ángeles', que se burla de las discusiones bizantinas sobre su naturaleza espiritual". 

martes, 9 de mayo de 2017

_--El brindis de Rembrandt por la victoria del Ejército Rojo. La búsqueda, el hallazgo y la recuperación de los cuadros de la galería de Dresde por parte del ejército soviético en la II G. M.

Resultado de imagen de Brindis de Rembrandt

_--Mikel Hernández
Mundo Obrero

Cuando la amenaza del fascismo se cierne de nuevo sobre los pueblos europeos, la conmemoración de su derrota el 9 de mayo de 1945 es un ejercicio de memoria y una hermosa lección para toda la humanidad.

La ciudad alemana de Dresde atestigua en el siglo XVIII la construcción de un edificio de estilo barroco al que dan en llamar el Zwinger. Destinado inicialmente a servir de invernadero y de marco fastuoso para los grandes festejos y celebraciones de la realeza sajona, es completado en el siglo XIX con nuevas construcciones que servirán para albergar la colección de pintura que los príncipes de Sajonia irían adquiriendo en el transcurso de los años. Una importante pinacoteca con obras de los grandes maestros de la pintura europea como Tiziano, Rubens, Rembrandt, Velázquez, Rafael… se encontrará entre los fondos de la Galería llegado el siglo XX.Resultado de imagen de La Madonna Sixtina. Pintada por Rafael

A mediados del mes de febrero de 1945, en el curso de la II Guerra Mundial, sin ninguna necesidad de orden estratégico que lo justificara, 1500 aparatos de la aviación anglo-americana, en sucesivas oleadas, primero con bombas de demolición y posteriormente con fósforo vivo, redujeron Dresde a cenizas. Sorprende la sistemática saña con la que se llevó a cabo la operación sin ser la ciudad un centro de industrias bélicas ni de comunicaciones de importancia. La zona este, la parte nueva, en la que se asentaban algunos cuarteles y algunas fábricas, fue curiosamente la menos dañada. La parte oeste o zona antigua, la que concentraba la arquitectura histórica, separada de la anterior por la cinta del río, fue la más afectada. Iglesias, teatros, monumentos, lo que había dado a Dresde el sobrenombre de la “Florencia del Elba”, desaparecía junto a decenas de miles de habitantes, 300.000 personas, según algunos cálculos.

Meses después, la mañana del 8 de mayo de 1945, mientras las tropas del primer Frente [1] ucraniano al mando del mariscal soviético Iván Stepanovich Konev penetraban en Dresde a través de sus restos calcinados, en Karlshort, localidad al sureste de Berlín, se ultimaban los preparativos de la sala donde al filo de la media noche tendría lugar la firma del acta de rendición incondicional de Alemania. Minutos antes, anticipando la celebración a la rúbrica capituladora, soldados del Ejército Rojo, desde el Báltico hasta los Alpes austriacos, iluminarían el cielo con millones de balas trazadoras, simbolizando el triunfo de la luz sobre las tinieblas, el fin de la negra y oscura noche del fascismo.

Aunque la guerra estaba tocando a su fin, algunas de las unidades que habían accedido a Dresde esa mañana y con los motores aún calientes de los tanques, viraban hacia el sur en dirección a Praga, donde los últimos reductos de resistencia del general de la Werchmacht Ferdinand Schörner se negaban a capitular, con la esperanza de ganar tiempo y hacerlo ante los norteamericanos; y en la misma Dresde aún esperaba su desenlace un importante acontecimiento, la localización del patrimonio artístico desaparecido de la Galería. ¿Dónde se encontraba ahora, qué había sido de ese valiosísimo legado?

RAFAEL - Madonna Sixtina (Gemäldegalerie Alter Meister, Dresden, 1513-14. Óleo sobre lienzo, 265 x 196 cm).jpg


La Madona Sixtina pintada por Rafael.

“No voy a atribuirme ninguna iniciativa especial en las búsquedas de la Galería de Dresde –dice Iván S. Konev en sus Memorias [2] - pero cuanta atención pude dedicar a este asunto… se la presté. El pintor Leonid Naumovich Rabínovich, teniente al mando de la brigada de recuperación, al cual le subordiné para las pesquisas un comando especial y le agregué personas experimentadas de los organismos de información que pudieran serle útiles, empeñó energía e ingenio, desenmarañando la madeja y ensanchando el campo de sus investigaciones…”

Rabínovich, con el sobrenombre de Leonid Volinski y bajo el título Siete días [3] , nos ofrece no solo el relato detallado y preciso de aquella búsqueda, destacando los valores y las cualidades morales de aquellos sencillos combatientes, en un declarado homenaje a los soldados y oficiales del batallón que devolvieron a la cultura el tesoro pictórico de Dresde, sino también ilustrados comentarios sobre las obras halladas y sus autores, desplegando gran amplitud de conocimientos histórico-artísticos, gran respeto por la herencia cultural del pasado y un profundo humanismo.

Cuando aquella soleada mañana del 8 de mayo de 1945 la brigada accedió por vez primera a la explanada del Zwinger , no encontró más que un montón de ruinas calcinadas. Nada se había salvado de aquella bella edificación pese a que, “con su perfil tan característico –dice Volinski- no podía ofrecer duda a quienes estaban sentados junto a los visores de bombardeo de las fortalezas volantes”.

El 24 de enero de 1945 -nos pone en antecedentes nuestro autor- después del inicio de la gran ofensiva de invierno del Ejército Soviético, los museos de Dresde habían aparecido con el letrero de Cerrado y los funcionarios habían sido alejados; por la noche, destacamentos de las Waffen-SS acordonaban los barrios aledaños y llegaban grandes camiones. Confusamente se hablaba de la "Operación M', dislocación secreta de los valores culturales, cuyo propósito final quedaba a la espera del desarrollo ulterior de los acontecimientos militares. Tal vez el gran “portazo” si las cosas se ponían excesivamente feas, como había anunciado el Ministro Goebbles; o un desenlace con tintes apocalípticos a tono con el anunciado por Mutschmann, el Gauleiter [4] de Sajonia: “los rusos encontrarán aquí la muerte, el hambre y las ratas”.

Las primeras indagaciones para la búsqueda y localización de los cuadros –nos narra Volinski-, conducen al grupo a la Academia de las Artes de Dresde, en lo alto de una colina sobre la ciudad. En la oquedad tapiada y minada con explosivos de sus sótanos y dentro de un escritorio de oficina repleto de fichas de archivo, oculto en el fondo de uno de sus cajones, hallan el dibujo a mano con el trazo de una serie de puntos acompañados de sus correspondientes iniciales. “Sobrepuesto al mapa de campaña, la larga y sinuosa cinta negra representada en el dibujo parecía asemejarse al curso del río y los puntos destacados con iniciales, lugares de localización”, relata.

Siguiendo el “mapa mudo” y a 32 km al sur de Dresde, dan con el primer escondite: la hendidura rocosa de una antigua cantera abandonada y el hallazgo de más de doscientos cuadros, algunos dentro de un vagón de ferrocarril de mercancías y otros tirados a lo largo de las paredes pétreas del socavón. De entre ellos, Autorretrato con Saskia de Rembrandt, “donde la joven esposa sentada sobre las rodillas del pintor, vueltos sus rostros felices hacia nosotros –quiere interpretar Volinski- desde el fondo de los siglos alzan su copa para saludar la victoria de la luz sobre las tinieblas"; El rapto de Ganímedes (Rembrandt); La Venus dormida (Giorgione); Inés arrodillada (José Ribera); Diana volviendo de la caza (Rubens) y numerosos cuadros de los conocidos como holandeses menores, contemporáneos de Rembrandt, pintados sobre madera, "deteriorados por la humedad en este sepulcro de piedra", se lamenta nuestro héroe.

Envuelta en un cajón de madera adherido a las paredes del vagón hallaron también la considerada como la joya de la Galería de Dresde, La Madonna Sixtina . Pintada por Rafael en el siglo XVI, había presidido el altar mayor de la capilla del monasterio benedictino de San Sixto en Piacenza (Italia) durante más de doscientos años hasta que en 1754 fue vendida a la Galería para paliar la penuria de los monjes.

Al relato de su hallazgo y de la admiración artística que causa en los presentes, se suma el comentario de Volinski sobre la singularidad de la obra, comentario que cobra significación al calor del momento histórico que se está viviendo de derrota del fascismo: “De todas las madonnas pintadas por Rafael solo dos nos miran directamente, y no tienen su mirada ensimismada hacia el niño…como si el autor la estuviera invitando a echar una ojeada al vasto mundo. La mirada de La Madonna Sixtina está saturada de confianza en el porvenir…, dirigida a todos y cada uno…, confianza que constituye el secreto de su imperecedero encanto”.

En días posteriores, la búsqueda, siguiendo el recorrido de los puntos señalados en el “mapa mudo”, les conducirá a los “escondites” de diversos lugares de la región de Dresde con condiciones de almacenamiento igual de dañinas y perjudiciales para la conservación de los cuadros que en la primera localización y con un acceso en algunos casos minado con explosivos: el desván caldeado y sofocante de las torres del castillo de Weesenstein cercano a la localidad de Pirna; la fría y oscura casamata de la fortaleza de Königstein; el galpón de madera de una granja abandonada en la aldea de Barnitz; el castillo semiderruido de la localidad de Döbeln; una antigua cantera de cal, cercana a la localidad de Marienberg, sobre cuyas paredes chorreantes de agua o tirados por el suelo se hallaban montones y montones de cuadros…

En estos nuevos escondites se encontraron cuadros, muchos de ellos deteriorados, como el retrato de Juan Mateos , Intendente de caza del rey, pintado por Velázquez; también de Velázquez un retrato del Conde Olivares, distinto del que se halla en el Museo del Prado de Madrid; lienzos de Giuseppe María Crespi, Guido Reni, Aníbal Carracci, Carlo Dolci, Luca Giordano, Rubens, Jan Vermeer, El cristo de la moneda de Tiziano; obras de pintores al pastel como el alemán Anton Rafael Mengs, el francés Maurice Quentin de La Tour, también las pinturas al pastel de una de las primeras mujeres artistas, la veneciana Rosalba Carriera o el suizo Jean-Etienne Liotard y su célebre cuadro La Chocolatera, una obra muy querida de la Galería; La Bethsabé de Rubens, obras de Van Dyck, de Hans Holbein, de Antonio Alleri llamado el Correggio, y un largo etcétera.

Además de Rabínovich, tuvo especial protagonismo en la recuperación de la Galería la especialista en arte Natalia Ivanovna Sokolova [5]. Descrita por el mariscal Konev como una mujer enérgica, esta especialista en restauración de cuadros se incorporó al equipo de búsqueda y posteriormente, junto con el resto de especialistas en restauración, acompañaría el convoy de 28 vagones que por vía férrea transportarían 1240 obras a Moscú, donde durante diez años se sometieron a un trabajo de restauración. Tras la conclusión de esta tarea, se organizó en la capital soviética una exposición de despedida y en 1955 fueron entregados a la República Democrática Alemana. Nombrada ciudadana de honor de la ciudad de Dresde, acudía todos los años a visitar la Galería. La tarea de Sokolova fue siempre la lucha incesante a favor de la cultura y el arte al servicio de la paz.

Similar consideración le merecía a Volinski-Rabínovich el papel del arte y la cultura, cuando al rememorar en su relato el momento del primer hallazgo, declaró: “Nunca he percibido con mayor fuerza y claridad el valor universal del arte como factor aglutinante de la humanidad en un solo todo como en aquella hora, cuando con las linternas en la mano, nos inclinábamos sobre los cuadros en el sombrío y lóbrego sótano”.

Cuando la amenaza del fascismo se cierne de nuevo sobre los pueblos europeos, la conmemoración de su derrota el 9 de mayo de 1945 es un ejercicio de memoria y una hermosa lección para toda la humanidad.

Notas:
1. Frente es un tipo de agrupación militar compuesto por un grupo de Ejércitos, constituido cada uno a su vez por cuerpos de ejército y estos a su vez por divisiones, etc.
2. El año 45, Mariscal Iván S. Konev. Editorial Progreso. Moscú
3. Siete días, Leonid Volinski. Editorial Arte y Literatura. Ciudad de La Habana, 1989
4. Jefe de zona en el Partido Nazi.
5. http://goo.gl/p0pcEx

Fuente: http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=7010