"12 aparatos tipo S.81 (bombarderos) ... tres aparatos modelo CR32; tres aparatos modelo M 41 (aviones de combate) 10.000 bombas pequeñas incendiarias; 2571 bombas de profundidad; 90.000 cartuchos ordinarios..." Es parte del material de guerra incluido en los cuatro contratos de compra a la Aeronáutica SIAI ( Societá Idrovolanti Alta Italia) que Pedro Sainz Rodríguez, uno de los monárquicos que participó en la conspiración que desembocó en la Guerra Civil española, firmó en Roma 17 días antes del Golpe de Estado del 18 de julio de 1936. Los documentos se reproducen por primera vez en Al servicio de la democracia, un libro que analiza el conflicto desde las embajadas y consulados españoles que, en palabras del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Alvares "se convirtieron también en un campo de batalla. Allí, explicó en la presentación del volumen, de 759 páginas, "no había trincheras ni fusiles", pero se libró una disputa crucial, en la que estaban en juego el apoyo de otras naciones a la legitimidad y supervivencia de la República, un factor que sería determinante para el curso de la guerra y desgraciadamente para la historia posterior del país".
El libro muestra, por un lado, el papel de los monárquícos en la trama que llevó a la sublevación, y or otro el apoyo decisivo y desde el inicio del fascismo italiano a Franco. También desmonta, según explica el historiador Ángel Viñas, que ha coordinado el volumen, algunos viejos mitos e interpretaciones "maniquea" de la historia para intentar justificar el golpe de estado: "No fue una conspiración prosoviética sino profascista."
El estudio parte de una obra anterior, ahora ampliada con la incorporación de nuevos hallazgos y documentos.