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viernes, 25 de enero de 2019

España mantiene su hegemonía mundial en trasplantes y donación de órganos. Las donaciones de órganos españolas representan el 6,6% de las registradas en el mundo

España continúa siendo el líder en el campo de los trasplantes y las donaciones de órganos

en Europa y en el mundo. Con 2.019 donantes y 4.818 órganos trasplantados, España supera con creces las cifras del resto de países: en 2016, aportó el 18,5% de las donaciones efectuadas en la Unión Europea y el 6,6% de las mundiales. En trasplantes, con 102,3 pacientes trasplantados por millón de habitantes, España se acerca a casi el doble de la media europea (64 por millón de habitantes) y se sitúa muy por encima de la estadounidense (99 por cada millón de personas), según indica el último informe publicado por el Registro Mundial de Trasplantes.

El documento también revela que el número de trasplantes realizados en el mundo creció en 6797 operaciones hasta las 126.670 intervenciones, lo que supone un aumento del 5,8%. De estos trasplantes, 84.347 fueron de riñón, 27.759 hepáticos, 7.023 de corazón, 5.046 de pulmón, 2.299 de páncreas y 196 intestinales. Todos ellos han sido posibles gracias a 31.812 donantes fallecidos, y a los 41.086 donantes vivos.

Para la doctora Beatriz Domínguez-Gil, directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y gestora del Registro Mundial de Trasplantes, este crecimiento “es el más importante de los últimos años y pone de manifiesto que muchos países están imitando algunas de las claves del sistema español, y que estas comienzan a dar sus frutos”. Domínguez-Gil, también señala que en el aumento se nota la influencia de los países latinoamericanos, que siguen mejorando su tasa de donación “gracias al asesoramiento en gestión y formación de profesionales que le ha proporcionado España”. Otros países como Australia y Canadá, también asesorados por España, han visto mejorar su tasa de donación en los últimos años. Australia ha alcanzado los 20,7 donantes por millón de habitantes y Canadá los 20,1 donantes por millón.

Ranking de países por pacientes trasplantados por millón de habitantes Registro Mundial de Trasplantes

En Europa, las cifras de donación y trasplantes han crecido ligeramente hasta alcanzar un total de 10.893 donaciones. La doctora Domínguez-Gil, que participa este sábado en Suiza en un encuentro con motivo del Día Europeo del Donante, ha celebrado las mejoras logradas por Austria, Francia, Italia o Reino Unido, con sistemas “muy influenciados por el modelo español”. En cambio, otros países con sistemas de donación y traspla

nte distintos al español no tienen tanto éxito. Es el caso de Alemania, que apenas tiene una tasa de 10 donantes por millón de habitantes. Un modelo exitoso

Los datos de la ONT del primer semestre de 2017 muestran un aumento del 6,7% en el número total de donantes en España. La donación en muerte encefálica se mantiene como la primera y crece un 1%, mientras que la donación en asistolia (o corazón parado) sube un 25,3%. El informe también refleja que el 24% de los donantes fueron captados mientras se encontraban en el área de urgencias. La colaboración con los profesionales de esta área con intensivistas y coordinadores de trasplante en la detección de posibles donantes junto con la donación en asistolia, se han convertido en los elementos clave del aumento en el número de donantes españoles. Si se continuase este ritmo de crecimiento, podrían alcanzarse a finales de 2017 una tasa superior a 45 donantes por millón de habitantes. Sin embargo, para la directora de la ONT estas cifras aún no son suficientes “pese a que España bate cifras récord con respecto a los demás y a sí misma, tenemos que seguir trabajando para mejorarlas aún más”.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Bella Ciao, reapropación cultural y lucha de clases

Volvió a primera línea como banda sonora de La Casa de Papel. La versión electrónica está sonando en las salas de fiesta y fue la causante de uno de los momentos de mayor subidón en el Medusa Festival. Es cultura popular por largo tiempo desligada del pueblo y apropiada ahora por la cultura de masas. No hay mejor momento que este para su reapropiación.

Sabemos que uno de los mecanismos más eficaces para desactivar la cultura crítica es su asimilación por parte del mercado. Se vacía su contenido subversivo y se des/re-contextualiza para orientarla al consumo. Sirva de ejemplo el anuncio de Pepsi que utiliza representaciones de la protesta social en las calles y termina resolviendo algún problema que no queda reflejado en el anuncio con la modelo Kendall Jenner regalando una lata a un policía. Estética sin ética. Significante cool con poco significado. Lo importante es que el deseo se oriente al consumo y no al cambio social.

Pero la cultura es un terreno de batalla en el que participan fuerzas diferentes, a menudo antagónicas. Ahora que la industria ha puesto Bella Ciao en primera línea como mero fetiche de consumo es momento de recuperar su significado anti-fascista original y contextualizarla en el periodo socio-histórico presente. En lugar de representar una libertad vacua (como ironizaba Leño, “bebemos, fumamos y nos colocamos, tenemos plena libertad”), puede representar ese espíritu humano que busca conjugar la libertad creativa con la solidaridad igualitaria en el actual contexto de auge del neoautoritarismo.

Eric Fassin argumenta en contra del populismo de izquierdas que lo que hace falta es un frente anti-fascista. Creo que tan complicado es que tenga éxito el populismo de izquierdas como el anti-fascismo. La historia no se repite ni como tragedia ni como farsa, pero conocerla sirve para comparar y extraer lecciones. Aprender del pasado con memoria histórica en un contexto desmemoriado para entender el presente y poder imaginar un futuro más digno.

Esa conexión pasado-futuro pasa hoy por construir lazos entre la clase obrera, el precariado cognitivo y el interculturalismo. Esa es la lucha de clases de hoy contra la oligarquía internacional y nacional y sus aliados políticos neo-autoritarios.

Una canción que eriza la piel como Bella Ciao puede contribuir a lograr una fraternidad entre colectivos diferentes, un mayor sentido de dignidad compartida, un espíritu combativo y un sentimiento de esperanza que conecte las esperanzas y triunfos del pasado con el deseo de caminar hacia una sociedad más libre e igualitaria.

Fuente:
https://amanecemetropolis.net/bella-ciao-reapropacion-cultural-y-lucha-de-clases/