Mostrando entradas con la etiqueta Martin Scorsese. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Martin Scorsese. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de febrero de 2024

Cuando los navajos le tomaron el pelo a John Ford. La diferencia entre la forma en que se rodó ‘El gran combate’ y, 60 años después, ‘Los asesinos de la luna’ refleja el cambio radical de Hollywood hacia los nativos americanos

Fotografía del rodaje de 'El gran combate', de John Ford.
Fotografía del rodaje de 'El gran combate', de John Ford.
La diferencia entre la forma en que se rodó ‘El gran combate’ y, 60 años después, ‘Los asesinos de la luna’ refleja el cambio radical de Hollywood hacia los nativos americanos

Con El gran combate, John Ford quiso pedir perdón, al final de su carrera, a los nativos americanos por la forma en que los había tratado en sus películas. Rodada en 1964, fue su último wéstern. “He matado a más indios que Custer, Beecher y Chivington juntos y la gente en Europa siempre quiere saber cosas de los indios”, explicó el maestro a Peter Bogdanovich en el libro de entrevistas John Ford (Hatari! Books). “Toda historia tiene dos versiones, pero por una vez quería enseñar su punto de vista. Seamos justos: los hemos tratado muy mal y es una mancha en nuestro historial; los hemos engañado y robado, matado, masacrado y hecho de todo; pero si ellos matan a un solo hombre blanco, por Dios que sale el Ejército”.

MÁS INFORMACIÓN Lily Gladstone, candidata al Oscar por ‘Los asesinos de la luna’: “El mundo tiene que empezar a preocuparse por la vuelta de Trump”

El filme, que originalmente se titulaba Otoño Cheyenne, relata un episodio histórico en el que un grupo de cheyennes huyen hacia sus tierras históricas desde la mísera reserva en la que están confinados y acaban por ser masacrados, después de que las autoridades estadounidenses los engañen una y otra vez. El problema es que Ford rodó en Monument Valley, escenario de sus grandes películas del Oeste, que pertenece a una reserva navajo. Los miembros de esta tribu actuaron masivamente en el filme, en el que también actores mexicanos interpretan a los nativos americanos. Es algo que hoy sería imposible de explicar al público, pero Ford no tuvo otra opción si quería rodar el filme.

Eso sí, los navajos haciendo de cheyennes se tomaron su venganza de los hombres blancos. Como nadie, menos ellos, entendía el navajo en el rodaje —un lenguaje tan difícil que se utilizó como código secreto durante la II Guerra Mundial—, en vez de leer el guion decidieron decir lo que les daba la gana. Con cara de circunstancias, compungidos, en las escenas más trágicas de la película, soltaban todo tipo de comentarios sobre el escaso tamaño del pene de los oficiales blancos y otras burradas. Al menos, eso es lo que relata una vieja leyenda de Hollywood, pero John Ford dejó clara la doctrina al final de El hombre que mató a Liberty Valance: “Esto es el Oeste: cuando la leyenda se convierte en un hecho, imprime la leyenda”.
Fotografía histórica de un grupo de nativos osage. Fotografía histórica de un grupo de nativos osage.
ILBUSCA (GETTY IMAGES)
El narrador Tony Hillerman escribió una serie de novelas negras que transcurren en la misma reserva navajo donde Ford rodó El gran combate, en las que se basa la estupenda serie Dark Winds, cuyas dos temporadas pueden verse actualmente en AMC+. En una de ellas, Sacred Clowns (Payasos sagrados), describe un autocine en Gallup al que los navajos acudían una y otra vez a ver la película. Uno de los policías que protagonizan la serie, Jim Chee, relata que “hacían sonar las bocinas de los coches y se morían de risa” durante la proyección en los momentos, en teoría, más dramáticos. Y recuerda lo que sintió al asistir a una sesión con un cheyenne que no entendía el navajo: “Exactamente en la misma escena, él contemplaba la destrucción de su cultura. Nosotros contemplábamos cómo nuestro pueblo se reía de los blancos”.

Todo esto es algo que no le podría haber pasado a Martin Scorsese, otro director en la cumbre de su sabiduría creativa, que se ha lanzado al wéstern a los 81 años con Los asesinos de la luna (que se puede ver en Apple TV), en la que la tribu de los osage tiene un papel esencial y que ha logrado 10 candidaturas a los Oscar. El filme, que transcurre en los años veinte, relata cómo decenas de osage fueron asesinados con total impunidad para robarles los derechos de propiedad de sus pozos de petróleo. Scorsese ha contado no solo con numerosos asesores nativos para darle credibilidad a la película, sino que ha trabajado directamente con representantes tribales. De los 63 actores nativos americanos que aparecen en la película, solo 14 no son osage.

Leonardo DiCaprio y Lily Gladstone, en 'Los asesinos de la luna'.
Leonardo DiCaprio y Lily Gladstone, en 'Los asesinos de la luna'.Leonardo DiCaprio y Lily Gladstone, en 'Los asesinos de la luna
MELINDA SUE GORDON
Tanto Ford como Scorsese quisieron recordar una historia olvidada, enterrada por una visión del pasado en la que los papeles están totalmente invertidos —los invasores eran los invadidos y viceversa—. De hecho, David Grann, el periodista del New Yorker en cuyo libro, Los asesinos de la luna (Random House), se basa la película de Scorsese, relata que fue precisamente eso, la voluntad de recordar algo que nunca debía haber sido olvidado, lo que lo llevó a investigar durante años los crímenes contra los osage. “Un día del verano de 2012, recién llegado de Nueva York, donde vivo y trabajo como periodista, visité Pawhuska por primera vez con la esperanza de encontrar información sobre los asesinatos ocurridos hacía ya casi un siglo. Como la mayoría de los norteamericanos, cuando iba a la escuela nunca leí ningún libro sobre esos crímenes; era como si hubieran sido borrados de la historia. De ahí que me pusiera a investigar al tropezar casualmente con una referencia a aquellos hechos. Desde entonces me consumía el ansia de resolver las preguntas sin respuesta, de atar los cabos sueltos de los que adolecía la investigación del FBI”.

La protagonista, Lily Gladstone, que tiene grandes posibilidades de convertirse en la primera actriz nativo americana en ganar el Oscar, recibió clases de cultura osage, que no se limitaron solo a la lengua, sino también a las historias que cimentan las tradiciones de esta tribu. “Hay elementos en esta película claramente osage”, dijo a The Harvard Gazette Jim Gray, uno de los miembros de la tribu que colaboraron en la realización de la película. “Aunque el 99% de los espectadores no sean osage y no vayan a saber tanto de esta historia como nosotros, los osage sentados entre el público van a captar muchas de las observaciones que Scorsese incorporó a la película y que solo podrían haber surgido de la colaboración con la tribu”.

Descolonizar —museos, mentalidades, la visión del pasado— también representa la diferente forma en que dos maestros del cine, Ford y Scorsese, se han enfrentado con 60 años de diferencia al mismo problema: contar la historia de América desde el punto de vista de los que fueron exterminados.

lunes, 23 de octubre de 2023

_- Los asesinatos de la Nación Osage: la conspiración para matar a un grupo de indígenas millonarios en EE.UU. que Scorsese retrata en su nueva película

_-
El personaje de Mollie Burkhar y la mujer real

FUENTE DE LA IMAGEN,APPLE TV/GETTY

Pie de foto,

Lily Gladston (izq.) interpreta a Mollie Burkhar en la película.


A principios del siglo XX, los miembros de la nación indígena estadounidense de los osage se convirtieron en las personas más ricas de la Tierra. Pero uno tras otro comenzaron a aparecer asesinados.

Estas misteriosas muertes se convirtieron en uno de los primeros casos que investigó el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).

La historia sirve de inspiración para la nueva película del director estadounidense Martin Scorsese, protagonizada por Lily Gladston y sus ya habituales colaboradores Robert de Niro y Leonardo DiCaprio, y que se estrena en Estados Unidos este 20 de octubre

Scorsese basó su historia en el libro Killers of the Flower Moon: the Osage Murders and the Birth of the FBI ("Los Asesinos de la flor de la Luna: las muertes de los Osage y el nacimiento del FBI"), de David Grann.

Grann habló con BBC Culture en 2017 sobre el impacto que la publicación de su libro estaba teniendo y dijo: "El comentario más común que he recibido es: 'No puedo creer que nunca haya escuchado nada de esto".

"Creo que es un reflejo hasta cierto punto de la fuerza estructural que llevó a estos crímenes, que fueron los prejuicios".

Miembros de la nación osage 
Miembros de la nación osage en Washington

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,
Miembros de la nación osage en Washington durante una visita al capitolio en 1925 para exponer las condiciones de las naciones indígenas en Oklahoma.

A principios de la década de 1920 los osage se convirtieron en millonarios cuando se encontraron enormes depósitos de petróleo en su reserva en el noreste de Oklahoma.

Misteriosos asesinatos
"La Nación Osage, igual que muchos otros pueblos indígenas de Estados Unidos, fueron expulsados de su tierra hacia una parte del noreste de Oklahoma", le contó David Grann a la BBC.

"Se pensaba que esa tierra no tenía ningún valor. Era rocosa e infértil. Pero entonces descubrieron unos de los depósitos de petróleo más grandes del país", señaló el autor.

"Y los osage se convirtieron en la gente más rica del mundo".

Miembros de la nación osage

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,

A principios de la década de 1920 los osage se convirtieron en millonarios cuando se encontraron en

Tal como contó Grann, los osage rompieron entonces con todos los estereotipos que se tenían de las naciones indígenas.

Los periódicos de la época hablan de la exorbitante riqueza de quienes llamaban "los millonarios rojos", que vivían en mansiones, vestían con pieles y joyas costosas, y empleaban a sirvientes blancos.

Algunos pensaban que los indígenas, que eran considerados "primitivos" y "salvajes", no debían tener todo ese dinero y poder.

Y pronto los osage empezaron a desaparecer misteriosamente o a morir asesinados, uno tras otro.

"Una mujer extraordinaria"

Mollie Burkhart

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,

David Grann basó su libro en la historia de Mollie Burkhart, cuya familia fue objetivo principal de una conspiración para matar a sus miembros por su dinero.

Mollie tenía tres hermanas y una tras otra, fueron asesinadas. Una fue envenenada, otra murió a tiros y la tercera falleció en una enorme explosión.

"Alguien colocó una bomba bajo su casa y la explosión mató a la hermana de Mollie, a su cuñado y a un sirviente blanco que vivía en la casa con ellos", explicó David Grann.

Durante su investigación, Grann encontró que estos hechos no habían podido ocurrir sin la colaboración de las autoridades o al menos sin que estas "hicieran la vista gorda".

Se había establecido toda una organización que conspiraba para obtener millones de dólares de los osage asesinándolos.

"Se trataba de una conspiración en la que participaron médicos ayudando a envenenar a los osage; empleados de funerarias que encubrían los asesinatos; periodistas que se negaron a escribir sobre las muertes; agentes de la ley y el orden que fueron directamente cómplices en las muertes o indiferentes a ellas, porque se trataba de indígenas y al sistema no le importaba", aseguró el autor.

Pero entonces entró a la escena un joven llamado J. Edgar Hoover, quien dirigía una oficina que Grann describe como una "rama oscura" del Departamento de Justicia llamada Buró de Investigaciones.

Y los asesinatos de los osage se convirtieron en el primer caso que dirigía Hoover y la primera investigación importante de asesinato de lo que pronto se llamaría FBI.

"Inicialmente, el FBI enredó las cosas", explicó Grann. "Había un bandido llamado Blackie que acababa de ser liberado de prisión y los investigadores pensaban que lo estaban usando como informante".

"Pero a Blackie lo perdieron de vista, robó un banco y mató a un policía".

"Uno de los sujetos más diabólicos"
Hoover, temiendo un escándalo, entregó el caso a otro investigador, un guardia forestal de Texas llamado Tom White.

"Éste era el inicio de la carrera de Hoover y, aunque parezca difícil creer, se sentía inseguro en su trabajo", explicó el escritor.

"Así que para evitar el escándalo entregó el caso a Tom White, quien organizó un equipo encubierto que incluía al que quizás era el único indígena en el buró".

Los agentes entonces se infiltraron en la región y utilizando sus más modernas técnicas de investigación comenzaron a exponer una de las mayores conspiraciones de la historia de EE.UU.

En la investigación descubrieron a un hombre del que Grann dijo que era "uno de los sujetos más malos y diabólicos que he conocido en todos mis años de reportero".
 
J. Edgar Hoover en 1925

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,

Los asesinatos de los osage fueron el primer caso que investigó J. Edgar Hoover, quien entonces estaba a cargo de una oficina del Departamento de Justicia llamada Buró de Investigaciones.

J. Edgar Hoover en 1925 

Era William Hale, un hombre blanco que se había trasladado al territorio osage a principios del siglo XX.

"Había llegado como un hombre que no tenía pasado: nadie sabía de dónde venía, estaba vestido con harapos, viajaba a caballo y no tenía dinero".

"Pero poco a poco se fue volviendo cada vez más poderoso, acumulando tierras y ganado, y pronto llegó a controlar todo el territorio hasta llegar a ser conocido como 'el rey de las colinas de Osage'", explicó David Grann.

Hale se hizo amigo de los indígenas e incluso su sobrino, Ernest Burkhart, se casó con la indígena Mollie.

Muchos blancos se casaron con miembros de los osage por motivos siniestros. Cuando el gobierno de EE.UU. asignó parcelas de tierra de Oklahoma a los osage, los miembros de la tribu conservaron los derechos a beneficiarse del petróleo, pero estos sólo podían heredarse, no venderse.

Casarse con un osage por la herencia era una forma en la que los blancos podían hacerse con el dinero del petróleo.

Según Grann, "había una naturaleza diabólica particular en estos complots (de asesinato) porque involucraban a personas que se casaban con miembros de familias, fingiendo que los amaban y al mismo tiempo conspirando para matarlos".

Los asesinatos de la luna

FUENTE DE LA IMAGEN,APPLE TV

Pie de foto,

Lily Gladston y Leonardo DiCaprio en una escena de le película.


"Los controlaba a todos en la comunidad" La investigación de Grann descubrió muchos asesinatos de miembros de los osage que no fueron investigados y probablemente nunca puedan resolverse.

"Muchos asesinos quedaron libres", explicó Grann, porque el FBI "en realidad no descubrió esta conspiración mucho más profunda y oscura que existía". Los testigos ahora están muertos y los crímenes a menudo no quedaron registrados.

Hale fue declarado culpable de asesinato junto con otros individuos. Fue condenado y enviado a la cárcel. Pero al final fue perdonado.

Según David Grann, muchos pensaron entonces que el perdón "fue un favor que le hicieron sus amigos en la política".

"Se decía que Hale los controlaba a todos en la comunidad, desde el alguacil local, hasta los alcaldes y la oficina del gobernador", explicó el escritor.

"Así, aunque fueron declaradas culpables varias personas de los asesinatos de los osage, la mayoría fueron dejados en libertad".

Al final, señaló el autor, su investigación reveló la frialdad y los prejuicios con que se trataba a las naciones originarias de EE.UU.