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sábado, 22 de abril de 2023

Países Bajos abrirá al público el archivo con los datos personales de los investigados por colaborar con los nazis.

Los hijos de colaboracionistas temen que la publicación en internet de información sensible, prevista para 2025, reabra heridas. 

Unas 300.000 personas estuvieron bajo sospecha o fueron juzgadas después de la II Guerra Mundial.

Los datos personales de unos 300.000 holandeses que fueron investigados o juzgados después de la II Guerra Mundial por su colaboración con los nazis estarán disponibles en internet para todos los ciudadanos que quieran consultarlos. El proyecto se denomina Oorlog voor de Rechter (La guerra ante los tribunales) y se hará accesible al público a partir de 2025. El proceso de digitalización ha sido anunciado este jueves por el Archivo Nacional de Países Bajos, y los expedientes abarcan desde casos de delación y traición al luchar junto con el ejército alemán en el frente oriental, a la afiliación al Movimiento Nacional Socialista de Países Bajos (NSB), partido fascista y el único legal durante la ocupación. Hasta ahora, los ficheros se han podido consultar con limitaciones para proteger a los implicados vivos, pero el periodo de protección de datos personales expira dentro de dos años, cuando se calcula que ya habrán fallecido los posibles afectados. Los descendientes de los colaboracionistas, en especial sus hijos, temen que la publicación de información sensible sobre sus familias reabra las heridas de la marginación que denuncian haber padecido, por culpa del pasado de sus padres.

El archivo digitalizado, con un acceso más amplio a los datos, incluirá expedientes sobre casos de sospechas infundadas y absoluciones. Su apertura aportará una visión más completa a la realidad social durante la contienda. Además, los parientes de las víctimas podrán averiguar información que tal vez desconozcan. De los 107.000 judíos deportados desde Países Bajos a los campos de concentración, solo regresaron 5.000.

La documentación sobre los procesos al colaboracionismo holandés forma parte del Archivo Central de la Jurisdicción Especial (CABR, en sus siglas neerlandesas). Durante la II Guerra Mundial, Países Bajos tenía 8,5 millones de habitantes, según las estadísticas. Tanto los que acabaron siendo juzgados a partir de 1945 ―cerca de un 20% de los 300.000 investigados― como los que nunca llegaron ante los jueces, figuran en ese archivo. Casi 1.900 personas fueron condenadas a penas de 10 o más años de cárcel. Los documentos sobre todas estas vidas, con fotos, diarios, declaraciones de testigos o solicitudes de indultos, ocupan hoy casi cuatro kilómetros del archivo. En total, se dictaron 154 penas de muerte y hubo 39 ejecuciones. Aunque las investigaciones se prolongaron hasta 1951, la mayoría de los detenidos por hechos leves salieron libres a partir de finales de 1945.

“Hay interés por nuestra parte en saber qué pasó. Las 150.000 personas internadas [durante las investigaciones] sufrieron abusos, falta de comida y trabajos forzados”, afirma en una conversación telefónica Jeroen Saris, presidente de la fundación de voluntarios que agrupa desde 1981 a los descendientes de los colaboracionistas (Stichting Werkgroup Herkenning, en neerlandés). “Muchos ni siquiera eran culpables, o bien la falta cometida no revestía tanta gravedad. Fueron castigados duramente, y ahora se podrán investigar mejor los hechos. La apertura del archivo es una obligación legal pasados 75 años, y es en interés de todos conocer el verdadero relato de la guerra”, continúa.

El proyecto de digitalización cuenta con un comité ético y para Saris “es preciso buscar un equilibrio en la salvaguarda de la privacidad, con algunos datos que tal vez deban ser protegidos; hay tiempo hasta 2025 para ver cómo hacerlo”. La fundación que representa calcula que unos 100.000 holandeses se afiliaron al partido NSB y cerca de 25.000 lucharon en las filas alemanas. Sus hijos, en particular, buscan un reconocimiento oficial por la marginación padecida en la propia sociedad holandesa por el colaboracionismo de sus progenitores. Pero en estos momentos, no hay consenso político para debatir este capítulo del pasado.

El Gobierno pasó la guerra en el exilio, en el Reino Unido, y la reina Guillermina ordenó que los tribunales especiales investigaran y juzgasen, en su caso, todos los casos dudosos. Lo que siguió tras la liberación de Países Bajos fue “una operación a gran escala, con arrestos en todo el país, y un criterio muy estricto para lo que se consideraba colaboración”, dice al teléfono Anne-Marieke Samson, portavoz del Archivo Nacional. Cuando se evidenció que mucha gente había tenido algo que ver con el opresor alemán, se buscaron los casos más graves: “Por ejemplo, haber tenido un carné del NSB no bastaba para ser llevado a juicio. Era necesario que el titular hubiese hecho algo reprobable o flagrante”.

Los ficheros no solo contienen los nombres de los sospechosos y de sus víctimas, sino también de familiares o vecinos de los detenidos. “El archivo no es un papel en blanco y negro sobre la sentencia de los jueces. Ofrece muchos matices y comprensión de lo ocurrido en la guerra. A partir de las declaraciones de los testigos, veremos si los miembros del partido NSB estaban aislados en sus propios círculos o bien integrados en la sociedad”, señala el historiador Kees Ribbens, especializado en la cultura de la memoria de la II Guerra Mundial.

En opinión de Ribbens, la percepción holandesa de la contienda ha variado con el tiempo. “En 1946, se pensaba que fuimos un país de héroes y que muchos ciudadanos formaron parte de la resistencia. Ahora comprendemos que solo una parte de la población se sumó a los resistentes, y que hubo otros que colaboraron con los ocupantes germanos. Al abrir el archivo al público, veremos qué pasó con la gente corriente, con las víctimas. Veremos cómo fue la guerra, y los investigadores podrán abordar el pasado de forma más estructurada”. Si bien otros países, como Bélgica o Francia, guardan documentos de esta índole, el historiador cree que es la primera vez que se realiza una digitalización de los mismos a la escala que lo va a hacer Países Bajos.

Para consultar los datos del archivo será preciso introducir una palabra clave en el sistema: el apellido de la persona buscada, una calle, una batalla, un suceso local. “Utilizaremos también la inteligencia artificial para combinar datos, porque en cada expediente hay información sobre otras personas. De modo que no solo puede interesar a los descendientes de los sospechosos: puede aportar nueva información a los de las víctimas. Es posible que estas historias tampoco se hayan contado del todo entre la comunidad judía holandesa, y podrán saber qué ocurrió con los suyos”, indica la portavoz del Archivo Nacional. Desde la institución aclaran que las restricciones actuales de privacidad quedarán sin efecto en 2025: “Se considera que ya no habrá protagonistas con vida, pero no se publicará el dosier de los que sí vivieran”.

Junto con el Archivo Nacional colaboran en el proyecto el Instituto sobre la Guerra, el Holocausto y el Genocidio (NIOD), la organización Netwerk Oorlogsbronnen, para la documentación de la guerra, y el Instituto Huygens de Historia de Países Bajos. La digitalización concluirá en 2027, y Samson calcula que para entonces se habrán hecho 32 millones de escaneos de notas. La financiación corre a cargo de los ministerios de Educación y Cultura, Sanidad, y Justicia.

lunes, 20 de febrero de 2023

La histórica disculpa de Países Bajos por 250 años de esclavitud y por qué divide al país


La estatua de un teniente y almirante neerlandes de la West India Company manchada en pintura

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,

Casi la mitad de los neerlandeses no apoyan una disculpa, mientas que sólo el 38% lo respaldan, según un estudio.

El gobierno de Países Bajos ha pedido disculpas por su pasado colonial y por el tráfico de esclavos, así como por la exploración de nuevas tierras entre los siglos XVII y XIX.

El primer ministro Mark Rutte dijo que la esclavitud debe ser reconocida en "los términos más claros" como "un crimen de lesa humanidad".

Su discurso tuvo lugar en La Haya, este lunes, en anticipo de una visita ministerial al Caribe y Surinam, donde el Reino de Países Bajos tenía colonias.

En su declaración, Rutte dijo: "Hoy pido disculpas por las acciones pasadas del Estado neerlandés de esclavizar pueblos en el pasado".

División en el país
Pero esa declaración ha dividido al país, no solamente en torno a si el gesto se debió hacer, cuándo se debió haber hecho, qué acciones concretas debería acompañar la declaración y lo que podría costar.

Los críticos señalan que no se hicieron suficientes consultas y se quejan de la manera en que el gabinete ministerial promovió la medida. Argumentan que tiene un "toque colonialista".

Seis fundaciones de Surinam habían solicitado una orden judicial para fijar la fecha de la disculpa para el 1 de julio de 2023, cuando se cumple el 150 aniversario del fin oficial de la esclavitud en las colonias neerlandesas.

"Si va a haber una disculpa, debería ser el primero de julio, que es la fecha de nuestra emancipación, cuando nos quitaron las cadenas", afirma el DJ Etienne Wix, cuya estación de radio comunitaria mArt está entre los grupos que buscan que se conmemore esa fecha.

Etienne Wix dice que la disculpa debería coincidir con el aniversario de la abolición de la esclavitud en las colonias neerlandesas.

Edad de Oro a cuestas de la esclavitud
Mas de 600.000 personas fueron traficadas de África y Asia por mercaderes neerlandeses entre los siglos XVII y XIX.

Hombres, mujeres y niños esclavizados fueron forzados a trabajar en las plantaciones de azúcar, café y tabaco, en minas y como esclavos caseros en el "Nuevo Mundo", las tierras colonizadas en el continente americano y el Caribe. Fueron sometidos a una extrema violencia física, mental y sexual.

Los frutos de esa brutal labor enriquecieron el Reino de los Países Bajos y contribuyó a la llamada "Edad de Oro", un período de prosperidad económica en el siglo XVII que vio a Países Bajos lograr enormes adelantos en la ciencia y la cultura.

Un estudio del Consejo de Investigación Neerlandés encontró que sólo en la provincia occidental de Holanda, 40% de su crecimiento económico entre 1738 y 1780 podía atribuirse a la esclavitud.

"Países Bajos es una de las sociedades europeas con los más directos y extensos vínculos a la esclavitud", expresó Pepijn Brandon, profesor de Economía Global e Historia Social de la Universidad Libre de Ámsterdam, que publicó la investigación.

Brandon cree que en la última década ha habido un cambio en la percepción pública sobre el legado de esclavitud neerlandesa, con el reconocimiento que el colonialismo y la esclavitud fueron centrales para que Países Bajos se convirtiera en una de las principales naciones comerciales.

Una creciente atención en los medios y en la educación muestra que el tema se aborda ahora de manera diferente, añade. Este despertar ha generado preguntas fundamentales sobre la distribución de la riqueza neerlandesa y de los prejuicios de la era colonial que prevalecen actualmente.

"La mayoría de la gente considera que la Edad de Oro es un término equivocado", dijo a BBC News Quinsy Gario, poeta y activista por la igualdad de derechos en Ámsterdam.

Quinsy Gario Quinsy Gario considera que una disculpa que tenga valor implica sanar el terror psicológico y las desigualdades materiales.

"De manera que el asunto real ya no es la terminología. Si reconoces que la Edad de Oro ya no es dorada, ¿qué significa el rectificar el daño, rectificar los sistemas que fueron establecidos en ese entonces?"

Y ese, señala, debe ser el punto de partida de una disculpa.

El prejuicio actual
Los planes para pronunciar la disculpa formal se dieron una semana después de un informe que encontró que personas dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores de Países Bajos fueron víctimas de comentarios racistas y algunas de ellas, incluso, no fueron tomadas en cuenta para ser promocionados debido al color de su piel u origen étnico.

En ese mismo departamento, los países africanos fueron descritos en comunicados internos como "países de macacos".

El ministro de Relaciones Exteriores, Wopke Hoekstra, se disculpó después, reconociendo que el informe podría afectar la reputación del país en el exterior.

Países Bajos ha sido acusado de perpetuar e institucionalizar el racismo.

En 2020, el relator especial de la ONU sobre el racismo, Tendayi Achiume, afirmó que la autoimagen de "tolerancia" de los neerlandeses estaba obstaculizando la lucha contra la discriminación y el racismo sistémico dentro de la policía de ese país.

Las personas de origen migrante en promedio viven en casas más pequeñas, tienen menos ingresos y preparación académica, y peor salud, según un informe de la organización Estadísticas Neerlandesas.

"Los migrantes son tratados como ciudadanos de segunda clase desde el primer momento", explica el profesor Brandon. "Eso significa un lugar de partida desigual. Y de por sí, el racismo como justificación de la esclavitud, que vemos hoy día".

Una neerlandesa de origen surinamés comentó a la BBC: "Nos gusta decirnos a nosotros mismos que somos tolerantes. Celebramos esta tolerancia, pero la tolerancia inherentemente significa aceptar algo que no te gusta, y así es como nos sentimos, no estamos bienvenidos, sólo somos tolerados".

Quinsy Gario creo el movimiento "Pete el Negro es racismo", llamando la atención a la tradición anual de Sinterklaas (Papá Noel) que, hasta hace unos pocos años, involucraba la práctica generalizada de personas de raza blanca pintándose de negro para representar el personaje ficticio Zwarte Piet - o Pete el Negro.

Él sostiene que este tipo de actitud todavía existe entre la sociedad neerlandesa. Y cita un escándalo que hubo con el subsidio de cuidado infantil de Países Bajos, cuando se encontró que la oficina de impuestos había perseguido agresivamente a familias con antecedentes migratorios para cobrarles dinero que no debían.

Igualmente critica la representación del cuerpo diplomático de Países Bajos, que describe como "gente rubia, de ojos azules".

¿Reconocimiento y reparaciones?
De la mano de la disculpa formal, el gobierno neerlandés ha prometido destinar unos US$200 millones a proyecto de concientización y prometido invertir otros US$27 millones para un museo sobre la esclavitud.

Aproximadamente 70% de la comunidad afrocaribeña en Países Bajos, cuya mayoría es descendiente de esclavos, creen que la disculpa es importante. Sin embargo, dentro de la población más amplia, casi la mitad de los neerlandese no apoyan la disculpa, mientras de 38% sí, según una encuesta de I&O Research.

Algunos han manifestado preocupación sobre el costo potencial de las reclamaciones por reparación: otros arguyen que no fueron ellos ni sus ancestros los que esclavizaron o se beneficiaron del colonialismo, así que rechazan el concepto de una disculpa colectiva.

Linda Nooitmeer, directora del Instituto Nacional para el Estudio de la Esclavitud Neerlandesa y su Legado, ha estado involucrada en las negociaciones. Dice que una disculpa le permite al pueblo mirar hacia el futuro y considerar los pasos a seguir.

"El foco debería ser en cómo podemos reparar, cómo podemos restaurar todo lo que se ha roto, no sólo en las colonias sino aquí en Países Bajos también", afirma.

Linda Nooitmeer Linda Nooitmeer está involucrada en las negociaciones en torno a una disculpa.

Añade que el hecho que se hubiese discutido (y que ahora se realiza) la disculpa significa que la vidas de las minorías está a la cabeza de la agenda de Países Bajos.

"Significa que somos visibles. Todavía hay mucho dolor de no ser reconocidos. Esta es una oportunidad de hacernos ver", asegura.

Como muchos países en Occidente, los partidos de extrema derecha tienen un número considerable de adeptos en Países Bajos y estos partidos se oponen a una disculpa.

Thierry Baudet, líder del Partido Foro para la Democracia, afirma que su grupo "no ve el sentido de tales gestos".

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Reconocimiento de la realeza
Además de la disculpa del gobierno, le rey Willlem-Alexander ha comisionado una investigación independiente sobre el papel de la familia real neerlandesa en el pasado colonial y el presente postcolonial.

La investigación se da cuando otras monarquías consideran su rol en el comercio de esclavos.

En Reino Unido, el rey Carlos III y el príncipe de Gales expresaron su lamento "personal" y "profundo" por la participación británica en el tráfico trasatlántico de esclavos durante discursos hechos en Ruanda y Jamaica este año.

Una disculpa oficial de los neerlandeses podría aumentar la presión para otros reconozcan y hagan reparaciones, por los abusos históricos y contemporáneos, de una forma más explícita y tangible.

Quinsy Gario cree que eso debe incluir reparaciones y colaboraciones. "Una disculpa que valga realmente significa escuchar, y reconstruir la manera en que funciona el reino, y sanar el terror psicológico y las desigualdades materiales. Las palabras están bien pero las acciones deben significar reparaciones".