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martes, 6 de octubre de 2015

El ‘cazador’ de plagiadores Heidingsfelder acabó con la carrera de políticos alemanes al descubrir que copiaron sus tesis

Martin Heidingsfelder es quizás el hombre más temido por los miembros de la familia política alemana que lucen con orgullo en sus tarjetas de visita la abreviación “Dr.”, que corresponde al título de doctor. A través de VroniPlag, la plataforma que creó en marzo de 2011 para investigar tesis copiadas o con ideas robadas, este cazador de plagios ha acabado con la carrera de varios políticos, y unos 30 médicos prominentes han tenido que renunciar a sus títulos.

Verónica Sass, una prestigiosa abogada e hija del político bávaro y excandidato a canciller, Edmund Stoiber, fue su primera víctima. Aunque existían serias denuncias sobre el trabajo de Sass, su condición de hija de Stoiber y la certeza de que el expolítico sigue siendo en Alemania una figura influyente en la CSU -el partido hermano de la CDU de la canciller Angela Merkel- la convirtieron en una doctora intocable, hasta que apareció en su vida Martin Heidingsfelder.

“Nadie quería investigar el plagio y tomé una decisión que cambió mi vida. Si nadie lo quiere hacer, lo hago yo mismo me dije. Ella tuvo que renunciar a su título y yo fundé VroniPlag”, dice ahora Heidingsfelder, que ha vuelto a ser el protagonista de un nuevo escándalo político, que le puede costar el cargo a la ministra de Defensa del país, Ursula von der Leyen.

Heidingsfelder descubrió que la ministra había robado ideas y copiado citas sin mencionar a sus autores en una tesis que la convirtió en 1991 en doctora en Medicina de la Universidad de Hannover. “Ella fue extremadamente floja y copió sin compasión”, afirma el cazador que inició su trabajo gracias a una denuncia anónima, pero también porque hubo gente que estaba dispuesta a pagar cifras de hasta cinco dígitos para descubrir el pecado cometido por la ministra. “Estoy completamente convencido de que ella renunciará, pero necesitamos el apoyo de la opinión pública, porque hay medios poderosos como Bild que la defienden”.

Martin Hedingsfelder dirige su plataforma desde Nürenberg y confiesa sin vergüenza que su afición se ha convertido en una profesión. Ahora sólo comienza a investigar un posible plagio si hay gente que está dispuesta a pagarle. “Ellos siempre me dicen: este señor oculta algo y quiero que se le investigue”, asegura.

Otro de los damnificados de Heidingsfelder ha sido el barón Karl-Theodor von Guttenberg, un político de la CSU que parecía estar predestinado a convertirse en el primer canciller de Alemania elegido por aclamación y que ocupó hasta marzo de 2011 el cargo de Ministro de Defensa. En febrero de ese año, un académico descubrió por casualidad que el barón había cometido plagio en su tesis y se lo contó al periódico Süddeutsche Zeitung. Cuando el artículo del periódico vio la luz, Heidingsfelder creó la plataforma GuttenPlag-Wiki y descubrió que el político prácticamente había escrito su tesis gracias a trabajos ajenos sin citar las fuentes. El ministro renunció el 1 de marzo de ese año y desde entonces vive exiliado en Estados Unidos.

“Von Guttenberg ni siquiera tenía las notas necesarias para poder iniciar la promoción pero obtuvo el título gracias a una importante donación que recibió la universidad. Huele un poco a corrupción”, recuerda el cazador. “También hubo otros dos escándalos de plagio en el verano de 2013. Descubrí que Franz-Walter Steinmeier, actual ministro de Asuntos Exteriores, y Norbert Lammert, el presidente del Bundestag, habían cometido plagio en sus respectivas tesis. Pero lo descubrí en una época poco apropiada. Cuando divulgué el plagio, los partidos estaban inmersos en la negociación para formar el gobierno de gran coalición y a nadie le interesaba que dos importantes personalidades políticas se vieran envueltas en un escándalo de plagio”.

Según Heidingsfelder, las universidades se negaron a investigar las denuncias por presiones políticas, pero admite que en el caso de la ex ministra de Educación, Annette Schavan, la universidad de Düsseldorf tuvo el valor de retirarle el título de doctora en Filosofía gracias a sus investigaciones.

“Necesitamos políticos y científicos honestos en Alemania”, dice Heidingsfelder, en un intento de justificar su trabajo. Asegura que ya tiene en sus manos la tesis de Merkel, que en 1986 se doctoró en Química Cuántica. “Mucha gente quiere que investigue el trabajo de la canciller, pero es un trabajo muy difícil. Si recibo dinero suficiente lo haré”, afirma.

Martin Heidingsfelder recibe, desde que fundó VroniPlag, amenazas e insultos cuando abre su correo electrónico, pero admite que ya dejaron de preocuparle: “No necesito protección de la policía, porque me siento suficientemente protegido por la opinión pública y por el mundo intelectual y científico de mi país”.
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/09/30/actualidad/1443623591_708715.html

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martes, 29 de septiembre de 2015

Acusada de plagiar su tesis la ministra de Defensa de Alemania Ursula von der Leyen, sospechosa de copiar su trabajo de doctorado en Medicina.

En medio de una tormentosa crisis que ha echado raíces en Berlín a causa de la llegada masiva de refugiados al país y el escándalo que ha protagonizado Volkswagen, una de las joyas de la gran industria germana, una nueva acusación de plagio de tesis doctoral ha puesto en duda la carrera política de Ursula von der Leyen, la ambiciosa ministra de Defensa que no esconde sus deseos de postularse al cargo de canciller, si algún dia, la actual jefa del gobierno germano, Angela Merkel, decide jubilarse.

La nueva acusación de plagio amenaza nuevamente con amargarle la vida a la canciller, que en el pasado reciente tuvo que aceptar la renuncia de dos importantes ministros que cometieron el pecado de robar ideas para escribir sus respectivas tesis doctorales. La nueva sospecha que se cierne sobre Ursula von der Leyen fue denunciada por el portal Vroniplag, que señaló que había investigado el trabajo de disertación de la ministra para obtener el título de “doctora en Medicina” y que había encontrado graves irregularidades.

Ursula von der Leyen obtuvo su doctorado en 1991 en la Universidad de Hannover, donde su padre ocupaba el cargo de jefe de gobierno regional del Land, gracias a un trabajo de investigación sobre los efectos de la proteína C en el diagnóstico de un “sindroma de infección amniótica, con ruptura prematura y la relajación terapéutica del parto”. Según Vroniplag, que revisó 62 páginas del trabajo de doctorado de la ministra, la aspirante al titulo de doctora en Medicina plagio 23 observaciones en su trabajo sin citar las fuentes.

“En total, se descubrió un plagio en un 43,5 % de las paginas analizadas por VroniPLag” señaló la revista Der Spiegel, que tuvo acceso al trabajo realizado por la web que se ha especializado en analizar los trabajos de doctorado de las personalidades políticas alemanas. “En el trabajo de von der Leyen hay 23 comentarios donde no se cita a la fuente. En el campo de la Medicina representa un antecedente muy peligroso”, señala la revista.

Un portavoz del ministerio de Defensa señaló que la ministra se había enterado en el mes de agosto de la investigación que estaba realizando VroniPlag. “La ministra no ha desmentido la acusación, pero ha solicitado a la Facultad de Medicina de Hannover que deje analizar su trabajo de disertación por medios independientes”, dijo el portavoz, citado por Der Spiegel.

La nueva acusación de plagio, hizo sonar las alarmas en la CDU, el partido que dirige la canciller desde hace 15 años y que ya vivió en carne propia un famoso escándalo de plagio en el mes de febrero de 2013, cuando la entonces ministra de Educación, Annette Schavan, una de las colaboradas de mayor confianza de la canciller se vio obligada a presentar su renuncia, después de que el decano de la Filosofía de la universidad de Düsseldorf decidiera retirarle el título de “doctora en Filosofía”, sentenciara que la ministra había incluido en su trabajo textos ajenos de “forma sistemática y premeditada”. “La señora Schavan presentó como propio el rendimiento intelectual de otros autores”, señaló el decano, al anunciar que el Consejo Académico de la Universidad había declarado inválido el titulo obtenido.

Una tragedia similar vivió el barón Karl-Theodor von Guttenberg, que en su momento fue el ministro más apuesto y popular del país, un aristócrata rico, inteligente, culto y casado con una tataranieta del famoso canciller Bismarck. Von Guttenberg, en su calidad de ministro de Defensa se había convertido, en un lejano mes de febrero de 2011, en la estrella emergente de la política germana, hasta que la plataforma VroniPlag descubrió que el político bávaro había copiado artículos de la prensa germana, incluso textos publicados en la web de la embajada de Estados Unidos en Berlín, sin mencionar las fuentes.

Cuando se descubrió el plagio cometido por el barón, el presidente del Bundestag, Norbert Lammert, señaló que el engaño cometido por el exministro era un “clavo en el ataúd” para la confianza en la democracia alemana, una metáfora que podría volver a repetir si la ministra de Defensa se ve obligada a renunciar.

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/09/26/actualidad/1443290062_527611.html?rel=lom