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sábado, 25 de abril de 2026

Física. Manuel Lozano Leyva, físico: “Lo que quiere hacer Trump con la energía nuclear es un delirio. Le está dando millones a unos niñatos”

El científico y divulgador, que aboga por la vuelta de la ‘mili’ obligatoria, publica ‘El sexto elemento’, un libro sobre el origen, la existencia y el destino.

Manuel Lozano Leyva, físico sevillano, catedrático emérito y asesor del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), cumple 77 este año y dice que no tiene edad para que le dé miedo decir lo que piensa. Por eso, afirma sin titubeos que “[Donald] Trump está desquiciado” o aboga por la restauración del servicio militar obligatorio o defiende la energía nuclear. Una anécdota que recuerda entre risas este nieto de cochero, de quien heredó la pasión por los caballos (acoge a 66 en la finca de ocho hectáreas donde vive en Dos Hermanas), resume su estrategia vital: durante una competición campo a través le tocó montar a Opinión. Le sorprendió que fuera recibido entre risas y aplausos en la salida y pronto comprobó por qué. El animal era conocido porque no paraba de rehusar y era especialista en alcanzar la meta el último, cuando llegaba. Pero esta vez consiguió completar el recorrido y, por primera vez, no en el último lugar.

Lozano Leyva monta la vida como lo hizo con Opinión: desdeñando la corrección política y las corrientes que considera equivocadas, por muy fuertes que sean, centrado en llegar al final de lo que emprende, investigando y manteniéndose firme en su fe en la ciencia.

Activista clandestino por la democracia durante el franquismo, participó en un plan de golpe de Estado poco antes de la muerte del dictador que noveló en La rebelión de la ‘Vulcano’  (Algaida, 2015). Y esta pasión por la escritura (es autor de una quincena de obras), unida a su inquebrantable vocación científica y divulgadora, le ha llevado a un último libro que se publica este enero: El sexto elemento  (RBA, 2026). Aunque el subtítulo, Una biografía del carbono, lleve a pensar que se trata de un tratado de física y química, nada más lejos de la realidad. Defiende que el carbono es “la columna vertebral de la vida” y como tal lo utiliza para buscar respuestas a cuestiones fundamentales: nuestro origen, nuestra existencia y nuestro destino.

Pregunta. Afirma que el carbono de nuestros cuerpos se forjó en el corazón de estrellas moribundas ¿Somos polvo de ellas?
Respuesta. O cenizas, depende como se ponga de romántico. Toda la materia surge de las estrellas cuando se forman. Estas nacen, viven, agonizan, mueren y renacen por reacciones termonucleares (fusión). Tras el Big Bang se empiezan a generar algunos elementos más pesados. Pero el tránsito del berilio al carbono se produce por una circunstancia extraordinariamente singular: un nivel energético que en el universo solo se puede dar en el interior de las grandes estrellas moribundas, en una etapa de su agonía. Este es el milagro. A partir de ahí, dentro de las estrellas que están agonizando, se van formando elementos más pesados. El carbono puede tomar varias formas, desde el carbón al grafito o al diamante. Es el esqueleto de las moléculas de la vida y una consecuencia absolutamente natural de una determinada circunstancia física. El único medio apropiado para unirse en moléculas más complejas es el barro. El Génesis bíblico relata que el hombre surgió del barro y que el primer día se hizo la luz, como la generación espontánea de radiación del Big Bang. No defiendo nada porque soy ateo o agnóstico, como lo quiera llamar, pero la intuición de quienes escribieron estas cosas fue formidable, fantástica. El resto es todo locura.

P. En el libro recuerda que Napoleón dijo que no veía a Dios por ninguna parte. Dice que usted tampoco.
R. Fue [Pierre-Simon] Laplace, [astrónomo y efímero ministro del Interior de Francia] quien le enseñó a Napoleón la descripción matemática de los movimientos del sistema solar. Después de mirarla por encima, le dijo que no veía a Dios por ninguna parte. La respuesta de Laplace fue que en ningún momento había trabajado con tal hipótesis.

P. Advierte que la ciencia y la tecnología nos lleva al desasosiego, a un bienestar inaudito o a la autodestrucción. ¿Hacia dónde vamos?
R. Todo lo que descubre la ciencia se puede aplicar a la creación o la destrucción. Somos nosotros y no la ciencia quienes decidimos. Somos capaces de llegar a la luna o volar, pero la aviación puede servir para hacernos felices recorriendo el mundo o para desarrollar cazabombarderos, que están basados en las mismas leyes de la aerodinámica. Podemos combatir un virus o desencadenar una pandemia artificial.

P. ¿Se puede controlar?
R. Creo que hay que transformar ligeramente la democracia y las constituciones para formar a las clases políticas y evitar consecuencias como las que estamos viendo. Desde la parte científica y tecnológica, tenemos que ponernos de nuevo a la vanguardia, como hemos hecho siempre en Europa. Trump está manipulando la tecnología y poniéndola en manos de gentuza. Está haciendo cosas terribles y alterando toda la legalidad. Hay que fundir los dos las partes [política y ciencia] para dotar a la democracia de un sentido totalmente distinto.

Hay que sobrepasar los proyectos nacionales, unificar equipos supranacionales y dotarlos de unos objetivos claros. El problema es el nuevo político que se está cargando Europa

P. ¿Puede Europa hacerlo de forma independiente?
R. Tenemos que ponernos a la cabeza de la revolución científica y técnica. Europa puede ser independiente de toda la digitalización norteamericana. Tenemos la capacidad de sobra para eso y para tener una defensa más barata que la suma de las que hay individualmente. Soy de los que piensan que hay que recuperar un servicio militar europeo obligatorio. Hay que sobrepasar los proyectos nacionales, unificar equipos supranacionales y dotarlos de unos objetivos claros. El problema es el nuevo político que se está cargando Europa. Hay que promover proyectos que realmente nos den libertad e independencia.

P. Aborda en el libro el cambio climático con tres opciones: un nuevo paradigma productivo, el aumento gradual e imparable en el uso de nuevas fuentes de energía no contaminantes o la combinación razonable de las dos anteriores. ¿Es posible la última alternativa?
R. La atmósfera es un sistema altamente complejo, como lo es también el cuerpo humano. El calentamiento global no es discutible, está medido, pero hacer frente al cambio climático es complicado. Las fuentes de energía, mientras más renovables, mejor. Pero, desde mi punto de vista, el sostén de fuentes variables [intermitentes, como la solar o la eólica] tiene que ser forzosamente la nuclear. No la que hay ahora, que es antigua, sino los nuevos reactores que se están pensando desarrollar. Lo que quiere hacer Trump con la energía nuclear es un delirio. Le está dando millones a unos niñatos para algo que está mal todo, técnicamente. Trump está desquiciado. En cambio, los reactores nucleares modulares que propone Europa son de una tecnología supersofisticada. Hay una alternativa al uranio: el torio, que tiene unas características muy parecidas, pero es mucho mejor. Noruega tiene torio como para mantener un parque de reactores nucleares entre uno y dos siglos.

Trump está manipulando la tecnología y poniéndola en manos de gentuza

P. ¿Y no habría problemas de seguridad ni de residuos?
R. Los de residuos serían muchos menos que los que genera el uranio y, sobre seguridad, el plutonio no está en la cadena. China ya tiene un reactor de torio. No sé dónde está la investigación para solucionar nuestros problemas en Europa, para decidir y hacerse soberana e independiente en cuanto a la energía.

P. ¿Y la fusión nuclear?
R. Es ideal, pero sigue siendo un desiderátum que hay que seguir investigando porque es el futuro. Pero no está a la vuelta de la esquina. Lo que se hace en Granada [IFMIF-DONES] es una maravilla y yo lo he apoyado totalmente. Pero el ITER [International Thermonuclear Experimental Reactor] es hoy el mayor experimento de fusión y es eso: experimental. Estamos en un estadio de la fusión que va a dar los resultados que se espera de estabilidad, pero su conexión a la red será una demo [demostración]. Todavía no se sabe la cantidad de neutrones de alta energía que sale de la fusión o como interacciona con los materiales estructurales Nos estamos metiendo en una cosa que, como decimos los físicos, es una nueva constante: el número de años que faltan para tener la fusión es siempre 50.

P. No evita ningún charco.
R. Me gusta meterme en medio de las espantadas de los caballos. Una manada hará cualquier cosa, menos tirarte.

No se teme lo que pasaba antes de nacer y tampoco te concierne el futuro. Lo que te concierne es la vida. Entonces, dedícate a ella

P. Dice que el diamante, formado por carbono cristalizado, representa la eterna lucha ante la belleza que buscamos y el precio que pagamos por ella.
R. El diamante tiene una doble vertiente: la primera vertiente es la belleza, la perfección; el lado oscuro es que está asociado al lujo, al poder y a la sangre.

P. También afirma que no solo no hay que temer a la muerte, sino disfrutar de la relación establecida por Epicuro entre los átomos y la alegría de vivir.
R. Lo que uno tiene que hacer es no pensar en el más allá ni tener miedo a la muerte. No se teme lo que pasaba antes de nacer y tampoco te concierne el futuro. Lo que te concierne es la vida. Entonces, dedícate a ella.

Sobre la firma
Raúl Limón

domingo, 18 de agosto de 2024

_- "La democracia es lo más revolucionario". Entrevista a Tony Benn


_- En una entrevista de 2006 recientemente publicada, Tony Benn explica a Matt Kennard por qué la clase dirigente teme la verdadera democracia: entienden que significaría el fin del propio sistema capitalista.

En febrero de 2006, cuando tenía 22 años, fui a casa de Tony Benn en Holland Park Avenue, en Notting Hill, Londres, para entrevistarle sobre la Guerra contra el Terror, que entonces estaba en su violento apogeo. Como todo el mundo dice, fue increíblemente amable y comprometido, y charlamos durante horas en su sótano rodeados de libros y recortes. Yo quería hablar con él sobre el imperialismo estadounidense para un libro que estaba planeando escribir, que finalmente se convirtió en The Racket: A Rogue Reporter vs The American Empire, (El escándalo: un reportero deshonesto contra el imperio americano) publicado el mes pasado por Bloomsbury. Pero nuestra conversación derivó en todo tipo de direcciones. Al día siguiente me envió un correo electrónico. Querido Matt, me ha gustado mucho nuestra charla y tienes un libro muy bueno en ciernes", me escribió. Animar a todo el mundo era lo suyo: un político, pensador y ser humano legendario.

MK: ¿Sigue considerándose socialista?
TB: Oh Dios, sí.

¿Significa eso que eres anticapitalista?
Creo que la elección en el mundo es si la gente, los que crean la riqueza, dirigen el mundo o lo dirige la gente que posee la riqueza. Veo a Marx como el último de los profetas del Antiguo Testamento, trabajando en la Biblioteca Británica y escribiendo un libro brillante sobre el capitalismo que cualquiera podría haber hecho, pero añadiéndole una dimensión moral: que la explotación está mal.

Pero no es mi propósito ir por ahí insuflando mi ideología socialista a la gente. Creo que el análisis y la comprensión socialistas me ayudan a a) entender el mundo y b) ver lo que podríamos hacer. Y verás, creo que la democracia es lo más revolucionario; lo único que odian es la democracia. Cuando empezamos a tener democracia en el siglo XIX, lo que ocurrió fue que el poder se transfirió del mercado al colegio electoral, de la cartera a la papeleta, y la gente que era pobre pudo votar por hospitales y escuelas y museos y galerías de arte que antes eran prerrogativa de los ricos. Y creo que la democracia es lo que realmente asusta a los de arriba. De eso se trataron Thatcher y Reagan: fue una contrarrevolución cuando de repente se dieron cuenta de que la amenaza a sus privilegios no era que viniera el Ejército Rojo, sino que la democracia podía erosionar sus derechos, y no lo iban a permitir. Para mí, socialismo y democracia son indivisibles.

Si lees Mein Kampf, el libro de Hitler, que yo tengo (lo compré cuando tenía once años), Hitler dice que "la democracia conduce inevitablemente al marxismo". Es tan interesante que cuando los pobres tengan el voto, lo utilizarán para eliminar los privilegios de los ricos.

¿Cree que ahora somos más o menos democráticos?
Creo que la democracia no es un destino. No creo que el socialismo sea una estación de tren y que si cogemos el tren adecuado con el conductor adecuado, llegaremos allí. Creo que es una forma de pensar las cosas, y cada generación tiene que volver a hacerlo.

¿Está de acuerdo con Hitler en que una sociedad muy democrática conduciría inevitablemente al socialismo?
Bueno, creo que si hubiera democracia, el mundo se transformaría, porque si los millones de personas que mueren viviendo con un dólar al día tuvieran voto, redistribuirían la riqueza del mundo, y los de arriba no están dispuestos a que eso ocurra.

Pero usted siempre ha conservado la fe en el Partido Laborista Parlamentario. ¿Por qué no se ha pasado a otros grupos?
El otro día busqué por diversión en Internet cuántos partidos socialistas hay en Gran Bretaña. Está el Partido Socialista, el Partido Socialista Laborista, el Partido Socialista de los Trabajadores, el Partido Socialista de Gran Bretaña, el Partido Socialista Escocés, el Partido Comunista, el Partido Comunista de Gran Bretaña, el Partido Comunista del Marxismo-Leninismo. Hay demasiados partidos socialistas y pocos socialistas.

Más o menos uno cada uno.

Quiero decir que realmente tienes que trabajar con otra gente. Si vas en serio, tienes que encontrar la manera de convertir las aspiraciones que oyes en la calle en leyes. En mi vida como diputado, soy una hebilla entre lo que la gente quiere y cómo se llega a ello. Y si vas a ser una hebilla tienes que trabajar con otras personas, así que tengo que trabajar con otras personas.

Pero ahora, como decías, la convergencia de los partidos mayoritarios significa que tenemos que trabajar fuera del sistema político establecido.

Cuando Blair fue elegido líder del Partido Laborista, dijo: "El Nuevo Laborismo es un nuevo partido político"; ésa fue la frase que utilizó, y me alegro mucho de que lo dijera porque creó su propio partido y yo no soy miembro de él. Creo que el Nuevo Laborismo es probablemente el partido más pequeño de Gran Bretaña porque todos están en el gabinete y son muy poderosos. Pero si realmente me dedicara a hacer campaña sobre la política del Nuevo Laborismo - detendremos la construcción de viviendas sociales, privatizaremos la sanidad, obligaremos a los estudiantes a endeudarse, tendremos una prueba de recursos para los pensionistas, iremos a la guerra - nadie votaría a favor.

Por primera vez en mi vida, el público está a la izquierda de lo que se llama un 'gobierno laborista'. La gente no quiere privatizaciones, no quiere la guerra. Así que todo se está moviendo, pero estas cosas llevan su tiempo, y creo que si vas a darle sentido a la política, tienes que tener una perspectiva histórica y también reconocer que tienes que trabajar con gente con la que no estás de acuerdo. Quiero decir que el Partido Laborista nunca ha sido un partido socialista, pero siempre ha tenido socialistas dentro, igual que hay algunos cristianos en las iglesias, todo el mundo lo sabe, es un paralelismo exacto.

Yo soy socialista en el Partido Laborista, siempre ha sido así y siempre lo será. Y he vivido lo suficiente para ver a Ramsay McDonald traicionar al partido en 1931 y unirse a los conservadores. Sólo había 51 diputados laboristas en 1931. Catorce años después, fue una victoria aplastante. Así que si no tienes perspectiva histórica, no entiendes realmente lo que está pasando.

¿Qué efecto cree que tuvo el movimiento contra la guerra dentro del Partido Laborista?
Bueno, no creo que sirva de nada ir por ahí diciendo: 'Juzguen a Blair por crímenes de guerra', si estás intentando persuadir a los diputados laboristas para que voten en contra de la guerra y se les dice que tienen que ver a Blair y a Cherie encerrados. Es ridículo. Se lo dije a toda la gente. Es una locura. Puedo entender el enfado de la gente, pero es una locura. Después de todo, el propósito de la campaña es persuadir. Quiero decir, la gente se prende fuego para llamar la atención, pero no es terriblemente persuasivo.

Lo que pasa es que hay que trabajar en ello, y ahora estamos intentando ampliar mucho más el llamamiento: intentar que los abogados participen en la cuestión de la tortura y que otras personas lo hagan. El coste de la guerra! Por una fracción del coste de la guerra, se podría haber dado a todos los africanos medicamentos contra el sida, e ir aumentando gradualmente. Pero es persuasión. No pretendemos hacer una revolución en la que se prenda fuego a la BBC porque, en realidad, por muy atractivo que pueda resultar, no estamos intentando hacer eso.

Has hablado de tener que trabajar con otras personas con las que no estás de acuerdo. Esta es una pregunta personal. Me preguntaba por su relación con Enoch Powell. Fuiste a su funeral y eras amigo suyo.
Bueno, le conocí durante 51 años. Una vez, un obispo de Croydon se negó a patrocinar una reunión porque yo había asistido a su funeral. Pero Enoch no era un racista, sino un nacionalista. Yo solía burlarme de él -lo conocía muy bien- y le decía: "Mira Enoch, tú amas a la India, pero no quieres indios en Wolverhampton", y él me miraba un poco raro, y entonces yo le decía: "Tú crees en la libre circulación de capitales, pero no crees en la libre circulación de personas", y él sabía que había cometido un error.

Lo que tenía Enoch era que decía lo que pensaba y pensaba lo que decía, y era un tipo muy reflexivo. Le conocí en 1951, hace 55 años, y me dijo: 'Durante la guerra, no podía decidirme entre afiliarme al Partido Laborista o al Conservador'. Y, por supuesto, nos ayudó a ganar las elecciones de 1974 diciendo: 'Vota laborista'. Lo dijo por Europa. Creo que puede haber sido un factor en nuestra victoria en las elecciones de 1974. Te digo, ¿conoces el nombre de Eric Heffer? ¿Has oído hablar de él? Margarets en su funeral, y había alguien detrás de mí tosiendo, y me di la vuelta, y era la Sra. Thatcher - ¡ella había ido al funeral de Eric Heffer!

No lo siento, pero de todos modos, molestó a mucha gente. Tienes razón, la gente me pregunta eso, sí.

Quería terminar preguntándote qué crees que nos depara el futuro. Entrevisté a Noam Chomsky cuando estuve en Estados Unidos.

Lo conocí brevemente. Es un tipo fascinante. Tengo algunas grabaciones suyas, pero cuando habla es tan monótono -no hay ningún tipo de movimiento-, pero sus ideas son absolutamente brillantes.

Me dijo que un marciano que viniera a la Tierra no tendría muchas probabilidades de sobrevivir.
Pues no. Verás, lo que pasa con tu generación -es un argumento que uso todo el tiempo- es que sois la primera generación de la historia que tiene el poder de destruir la raza humana, con armas químicas, nucleares o biológicas. Es decir, antes podías matar a unas cuantas personas con una pica, una ametralladora o una bomba, ahora puedes acabar con la raza humana. Pero también, sois la primera generación en la historia que tiene el poder de resolver los problemas que hay. Nunca ha habido en la historia la tecnología y el dinero para proporcionar a todo el mundo una casa, a todo el mundo una escuela, a todo el mundo un hospital. Esa es la decisión que hay que tomar.

Somos como supervivientes en un bote salvavidas tras un naufragio con una sola barra de pan. Si tienes una barra de pan en un bote salvavidas, sólo hay tres maneras de distribuirlo: lo vendes para que los ricos se lo traguen, luchas por él para que los fuertes no se lo lleven todo, o lo cortas en trozos y lo compartes. Esa es la elección que hay que hacer. Y la vuestra es una generación brillante, porque lo sabéis todo, podéis usar Internet, vais de un lado a otro. Confío mucho en vuestra generación.

¿Es optimista?
Me has preguntado por el futuro: será lo que nosotros hagamos de él. Si seguimos librando guerras religiosas y guerras por el petróleo, quizá destruyamos la raza humana, pero como tengo diez nietos, no quiero que eso ocurra.

¿Cree que el medio ambiente es el problema más acuciante?
Pues sí. Cuando la gente se dé cuenta de que el enemigo no son los musulmanes, sino que estamos destruyendo el medio ambiente, quizá se den cuenta de que es el equivalente a un ataque desde Marte lo que podría unirnos.

Soy más pesimista que tú. Aunque los jóvenes tienen más acceso a las cosas, no creo que sean conscientes de los peligros que corremos.

Creo que el establishment subestima la inteligencia de la gente.

Creo que son inteligentes, sólo creo que no están interesados. Quizá empiecen a interesarse cuando el agua fluya por su casa.

Si tu hijo está en Irak, piensa en ello. Mira a Rose Gentle o a Cindy Sheehan y el impacto que han tenido. Creo que, en general, el nivel de inteligencia es mayor. El suministro de información es la cuestión clave. Los estadounidenses reconocen ahora que Internet es su mayor enemigo, porque la pluma es más poderosa que la espada y el barco es más poderoso que la bomba. No están preparados para ver esta información. Si entiendes lo que está pasando, piensas sobre ello y lo difundes, entonces captas la imaginación de la gente.

¿Filosofía para la vida?
Creo que la vida consiste en animar a la gente. A mí me animaron muchas personas a lo largo de mi vida. Todo esto de nombrar y avergonzar, tablas de clasificación y fracasos... el lenguaje de la dirección es pésimo. Pero lo hacen deliberadamente para hundirnos. Y en realidad, si te das cuenta de eso, con un poco de estímulo, todo el mundo lo hará mejor.

(Esta entrevista es un extracto del último libro de Matt Kennard, The Racket: A Rogue Reporter vs. The American Empire, (El escándalo: un reportero deshonesto contra el imperio americano) publicado por Bloomsbury).

Tony Benn (1925-2014) fue diputado del Partido Laborista durante cuarenta y siete años, ocupando los cargos de Presidente del Partido, Director General de Correos, Ministro de Tecnología y Secretario de Estado de Industria y Energía. Se presentó sin éxito a las elecciones a la vicepresidencia y a la dirección del partido en la década de 1980 y fue Presidente de la Coalición Stop the War hasta su muerte en 2014.

Opiniones:
Por ejemplo, la energía nuclear. En 1955, cuando Eisenhower dijo que estaba a favor de los "átomos para la paz", me convertí en un ferviente defensor de la misma. Como me crié con la Biblia, me gustaba la idea de convertir las espadas en arados. Como ministro de Tecnología, defendí la energía nuclear. Me dijeron, y lo creí, que la energía nuclear era barata, segura y pacífica. Habiendo estado a cargo de la energía nuclear, descubrí que no era barata ni segura y, cuando dejé el cargo, me dijeron que, durante mi período como Secretario de Estado de Energía, el plutonio de nuestras centrales nucleares se destinaba al Pentágono para fabricar armas nucleares. De modo que cada central nuclear de Gran Bretaña es una fábrica de bombas para Estados Unidos. Eso me dejó completamente conmocionado. Nada en el mundo me induciría ahora a apoyar la energía nuclear. Fue un error.

sábado, 31 de agosto de 2013

"No" a la energía nuclear, de Fukushima a Vermont

Bienvenidos al renacimiento de la lucha antinuclear.

Entergy Corp., una de las mayores empresas productoras de energía nuclear en Estados Unidos, emitió un comunicado de prensa sorpresivo el martes, en el que afirma que planea “cerrar y desmantelar su planta nuclear Vermont Yankee en Vernon, Vermont. Se prevé que la planta dejará de generar energía después de su ciclo actual de combustible y se proceda a su cierre seguro a fines de 2014”. Si bien el comunicado de prensa proviene de la empresa, esta decisión de cerrar la planta es el resultado de años de protestas populares y de acción a nivel del Parlamento del estado. Mientras los activistas estadounidenses celebran esta gran derrota de la energía nuclear, en Japón, funcionarios oficiales reconocieron que las fugas radiactivas provocadas por la catástrofe nuclear en la planta de Fukushima Daiichi son peores de lo que habían admitido.

El consultor y especialista en energía nuclear Arnie Gunderson comentó acerca del anuncio de Entergy sobre el cierre previsto de la planta de Vermont: “Llevó tres años, pero la presión ciudadana finalmente logró que el Senado estatal tomara esa postura”. Gunderson ha coordinado proyectos en 70 plantas nucleares de todo el país y ahora se dedica a brindar un testimonio independiente sobre la energía nuclear y la radiación. Gunderson explicó cómo fue que el estado de Vermont, por primera vez en la historia del país, prohibió que la planta funcionara más allá de su plazo permitido de 40 años. Entergy había solicitado una prórroga de 20 años. “La Legislatura, en una decisión de 26 votos a favor y 4 en contra, sostuvo: ‘No. No vamos a otorgarles una prórroga. Se terminó. Un trato es un trato. El trato fue de 40 años’. Entonces, Entergy acudió primero al tribunal federal en Vermont y ganó, y luego la instancia fue recurrida ante un tribunal de apelaciones de la ciudad de Nueva York, donde la empresa volvió a ganar con el argumento de que los estados no tienen autoridad para regular asuntos de seguridad”. A pesar de haber ganado a nivel judicial, Entergy cedió ante la presión pública.

En 2011, el Gobernador de Vermont, Peter Shumlin, que dijo que Entergy era una “empresa en la que no podemos confiar”, afirmó en Democracy Now!: “Somos el único estado del país que ha tomado el poder en sus propias manos y ha dicho que sin el voto afirmativo de la legislatura estatal, la Junta de Servicios Públicos no puede emitir un certificado de interés público para que una planta nuclear permanezca en actividad en forma legal durante otros veinte años. El Senado se ha pronunciado. Ha dicho que no, que administrar una planta nuclear vieja, que tiene fugas, no es en favor del interés superior de Vermont. Y esperamos que se respete nuestra decisión”.
Amy Goodman y Denis Moynihan Más...