miércoles, 24 de diciembre de 2025

Franz Josef Huber. Dirigió la policía secreta de Hitler en Austria y después trabajó como espía para Occidente

Franz Josef Huber, al centro de la primera fila y sosteniendo sus guantes, junto a su equipo de la Gestapo de Viena en una fotografía sin fecha.Credit...Archivos Nacionales de Eslovenia

Franz Josef Huber, responsable de deportar a decenas de miles de judíos, escapó del castigo con el respaldo de Estados Unidos y, según nuevas revelaciones, trabajó para la inteligencia de Alemania Occidental.

TEL AVIV — Un alto comandante de la policía secreta de Hitler, responsable de la deportación de decenas de miles de judíos, fue protegido por las autoridades estadounidenses y alemanas después de la Segunda Guerra Mundial. Según revelan registros dados a conocer recientemente, más tarde se unió al servicio de inteligencia exterior de Alemania Occidental, que conocía su papel en la guerra.

Al final de la guerra, el oficial, Franz Josef Huber —que también tenía el rango de general en las SS, la organización paramilitar nazi— dirigía una de las secciones más grandes de la Gestapo, que se extendía por Austria y actuaba en el Este. En Viena, tras la toma del poder por parte de los nazis, sus fuerzas colaboraron de manera estrecha con Adolf Eichmann en las deportaciones a los campos de concentración y exterminio.

Eichmann acabaría siendo ejecutado por su papel en la coordinación del asesinato de millones de judíos. El domingo se cumple el aniversario 60 del inicio de su juicio en Jerusalén. Sin embargo, Huber nunca tuvo que esconderse o escapar al extranjero, como hicieron muchos otros altos mandos del Tercer Reich.

Pasó las últimas décadas de su vida en Múnich, su ciudad natal, con su familia y no tuvo que cambiar su nombre. La explicación de esta extraña inmunidad parece residir en su utilidad durante los conflictos de espionaje de la Guerra Fría.

Los documentos de los servicios de inteligencia de Estados Unidos muestran que había un gran interés en aprovechar la red de Huber en tiempos de guerra para reclutar agentes en el bloque soviético, incluso cuando Austria buscaba que se le juzgara por crímenes de guerra.

“Aunque no somos en absoluto ajenos a los peligros que implica jugar con un general de la Gestapo”, decía un memorando de la CIA de 1953, “también creemos, con base en la información que ahora poseemos, que Huber podría ser utilizado de manera provechosa por esta organización”.

Registros de inteligencia estadounidenses y alemanes recientemente divulgados revelan que ambos países se esforzaron por ocultar el papel de Huber en los crímenes del Tercer Reich y evitar que fuera juzgado. La emisora pública alemana ARD obtuvo los documentos y los compartió con The New York Times. Se presentaron en Munich Report, un documental de investigación que se transmitió recientemente en Alemania.

El servicio de inteligencia alemán, conocido por la sigla BND, convirtió a Huber en un empleado de tiempo completo durante casi una década, lo cual le dio una coartada que le hacía parecer que trabajaba para una empresa privada. Pasaron casi veinte años después de la guerra antes de que los jefes de la agencia decidieran que no podían seguir tolerando la conexión. Un memorando de diciembre de 1964 advertía que la revelación del secreto “frustraría los esfuerzos de la dirección del servicio por crear confianza con el gobierno federal y el público”.
 






















Huber, en el extremo izquierdo, durante una reunión con algunos de los criminales de guerra más destacados del Tercer Reich, incluidos (desde la izquierda) Arthur Nebe, Heinrich Himmler, Reinhard Heydrich y Heinrich Müller.Credit...ullstein bild vía Getty Images No era la primera vez que Huber se adaptaba a nuevos amos.

En la década de 1920 y principios de la década de 1930, como joven y talentoso policía en Múnich, participó en la vigilancia de los partidos políticos, incluidos los nazis. Tras el ascenso de Hitler al poder en 1933, se convirtió en un ferviente nazi y, poco después, en alto funcionario de la Gestapo, la temida fuerza policial secreta de la Alemania nazi.

Los dirigentes nazis que creaban esa fuerza necesitaban agentes de policía con experiencia, dijo Michael Holzmann, hijo de un nazi austriaco que lleva muchos años investigando las actividades de la Gestapo en ese país. “Huber aprovechó esta oportunidad y pasó de ser un pequeño investigador a un exitoso líder del régimen de terror de la Gestapo en la antigua Austria”, comentó.

En marzo de 1938, después de que Alemania anexara Austria, Huber fue nombrado jefe de la Gestapo en la parte más importante del país, incluida Viena, la capital. Poco después, la Gestapo inició una amplia caza de disidentes en Austria y Huber dio órdenes de “arrestar de inmediato a los judíos indeseables, sobre todo por motivos criminales, y trasladarlos al campo de concentración de Dachau”. Pocos días después, los dos primeros contingentes de judíos salieron de Viena hacia el campo, y muchos más los seguirían.

Huber permaneció en su puesto hasta el final de la guerra, donde recibió cada vez más personal y autoridad. Durante ese tiempo, 70.000 judíos austriacos que no pudieron abandonar el país fueron asesinados, cerca del 40 por ciento de la comunidad original, mientras sus propiedades eran saqueadas por los nazis.

Eichmann confirmó en su juicio que participó en la deportación de judíos, pero se negó a declararse culpable de genocidio, y dijo: “No tenía más opción que obedecer las órdenes que recibía”.

Huber adoptó un enfoque diferente. Cuando habló con un funcionario del tribunal de crímenes de guerra de Núremberg en 1948 —que lo entrevistó como testigo, no como sospechoso— dijo que no supo nada del exterminio hasta finales de 1944, cuando su ayudante le dijo algo impreciso.

“Sin embargo, las pruebas históricas pintan un cuadro completamente diferente”, dice el profesor Moshe Zimmerman, historiador y estudioso del Holocausto en la Universidad Hebrea de Jerusalén. “Puede que Eichmann fuera un rostro más familiar para la comunidad judía, pero quien compartió la responsabilidad de llevar a cabo el terror contra los judíos, su captura, su embarque forzado en los trenes y su deportación a los campos, fue la policía y la Gestapo bajo el mando de Huber”.

Huber también fue fotografiado en compañía del jefe de las SS y la Gestapo, Heinrich Himmler, durante una visita al campo de concentración de Mauthausen, en la Alta Austria, donde fueron asesinados al menos 90.000 prisioneros.
 























Himmler, el líder de las SS, cuarto desde la derecha, visita el campo de concentración de Mauthausen. Huber es el sexto desde la derecha, en el centro. Credit...Amical de Mauthausen

Hacia el final de la guerra, Huber fue señalado como criminal de guerra de alto rango por la inteligencia estadounidense y parece haber anticipado lo que podría venir. Dedicó gran parte de su tiempo a tratar con agentes del Este, un recurso que pronto sería aún más valioso.

Las fuerzas estadounidenses arrestaron a Huber en mayo de 1945.

No hay registros disponibles sobre sus interacciones con la inteligencia militar estadounidense durante los dos años que estuvo detenido pero, en mayo de 1947, a pesar de las abundantes pruebas contradictorias, un investigador estadounidense escribió que Huber era “un oficial de policía justo, imparcial en cuanto a los hechos, que llevó a cabo las funciones policiales sin sesgos partidistas ni prejuicios raciales o políticos”. El documento continúa afirmando que el general de las SS “no era partidario de las ideologías del partido nazi” y lo califica como alguien “completamente digno de confianza y fiabilidad”.

Un mes después, el comandante del campo de detención estadounidense declaró que “la diligencia y la cooperación de Huber eran muy apreciadas”. Fue liberado en marzo de 1948.
 























Huber, a la izquierda, de vacaciones en Italia en 1942 con Müller, que en ese entonces era el jefe de la Gestapo. Fueron compañeros en la policía de Múnich, antes del ascenso de los nazis.Credit...Andreas Seeger 

“En ese momento, Austria era un frente importante de la Guerra Fría”, dijo el profesor Shlomo Shpiro de la Universidad Bar-Ilan en Israel, quien ha investigado la interacción entre los exnazis y los servicios de inteligencia occidentales. “Los servicios de inteligencia occidentales lucharon para reclutar contactos anticomunistas confiables y no investigaron mucho el pasado de las personas que pensaban que les serían útiles”.

“Muchos exnazis de alto rango se aprovecharon de la nueva amenaza comunista para asegurarse tanto la inmunidad de los enjuiciamientos por crímenes de guerra como los altos salarios de las agencias de inteligencia de Estados Unidos y Alemania Occidental”, dijo Shpiro.

En los años siguientes, las autoridades de inteligencia y ocupación de los Estados Unidos hicieron grandes y exitosos esfuerzos para frustrar, por diversos motivos burocráticos, una solicitud de extradición de Austria y cualquier intento por parte de varias organizaciones de sobrevivientes y abogados de procesar a Huber.

Estados Unidos también presionó a las autoridades alemanas para que manejaran a Huber a través de un rápido proceso de desnazificación que terminó con una breve sentencia y una multa.

En diciembre de 1955, Huber se inscribió en la Organización Gehlen, de la que nació poco después el BND.

“El BND reclutó a muchos nazis, pero casi ninguno tenía un puesto tan destacado”, dijo Stefan Meining, historiador y editor de la televisión pública alemana que creó el documental sobre Huber. “Sabían perfectamente que Huber no era un asesino insignificante de la Gestapo, sino un general de las SS que se movía en los círculos más íntimos del aparato de terror nazi y que fue responsable de la muerte de decenas de miles de judíos y opositores al régimen”.

Bodo Hechelhammer, historiador principal del BND que fue entrevistado en el documental, confirmó que Huber era empleado de la agencia y explicó que la búsqueda de personal de inteligencia calificado con una clara inclinación anticomunista llevó a reclutar “con demasiada frecuencia a los antiguos nazis”. La agencia no respondió a una solicitud para hacer más comentarios. La CIA también rechazó hacer comentarios.

A principios de 1964, el BND, con el temor de que se divulgara la información, llegó a la conclusión de que “ya no era concebible” mantener a Huber, pues su papel podría “poner en peligro el servicio”, y decidió despedirlo.

No obstante, como Huber no había mentido a sus jefes sobre su pasado, “no se pudo demostrar ninguna falta” que justificara su despido, por lo que le otorgaron una baja remunerada.

Se jubiló tres años más tarde, a los 65 años, y cobró una pensión de funcionario alemán hasta su muerte, a los 73 años.

Julian Barnes colaboró con este reportaje desde Washington.

Ronen Bergman es periodista de The New York Times Magazine y está radicado en Tel Aviv. Su libro más reciente es Rise and Kill First: The Secret History of Israel’s Targeted Assassinations, publicado por Random House.


martes, 23 de diciembre de 2025

Zohran Mamdani, Eugene V. Debs y un nuevo amanecer

Fuentes: Democracy Now!


El socialista demócrata Zohran Mamdani hizo historia esta semana al ganar la contienda para ser el próximo alcalde de la ciudad de Nueva York. Mamdani es la primera persona musulmana y la primera persona de ascendencia sudasiática en ser elegida para dirigir la ciudad más grande de Estados Unidos. Asimismo, con sus 34 años, es la persona más joven en ser elegida para ese cargo en más de un siglo. El meteórico ascenso de Mamdani, de legislador estatal poco conocido a protagonista el martes de una victoria sorprendente, ha conmocionado al Partido Demócrata. Con un equipo de campaña que contó con más de 100.000 voluntarios, una estrategia eficaz en redes sociales y una plataforma centrada en múltiples propuestas para hacer de Nueva York una ciudad más asequible, Zohran Mamdani construyó su camino hacia la victoria y venció al desacreditado exgobernador del estado de Nueva York Andrew Cuomo.

El martes a la noche, durante la fiesta de celebración de su victoria en el teatro Brooklyn Paramount, Mamdani fue recibido en el escenario por una multitud de simpatizantes eufóricos.

El alcalde electo inició su emotivo discurso citando a uno de los socialistas más célebres en la historia de Estados Unidos: “Puede que el sol se haya puesto sobre nuestra ciudad esta noche, pero, como dijo una vez Eugene Debs, ‘vislumbro el amanecer de un día mejor para la humanidad’”.

Eugene V. Debs nació de padres inmigrantes el 5 de noviembre de 1855. Comenzó a trabajar a los 14 años en los talleres ferroviarios y más tarde se convirtió en fogonero de ferrocarril, cuya tarea consistía en alimentar con carbón las locomotoras a vapor. El joven se afilió al sindicato de fogoneros ferroviarios y fue ascendiendo dentro de sus filas. Más adelante, formó el Sindicato Estadounidense de Ferrocarriles (ARU, por sus siglas en inglés), con el objetivo de organizar a todos los trabajadores del sector ferroviario, e incluir también en la organización, como era su deseo, a mujeres y trabajadores afroestadounidenses.

El Sindicato Estadounidense de Ferrocarriles emprendió una huelga contra la empresa Pullman Company, propiedad de George Pullman, quien construyó y operó una vasta flota de coches cama de lujo y obtuvo enormes ganancias, al tiempo que sometía a sus trabajadores a condiciones casi de servidumbre en la ciudad donde la empresa tenía su sede, Pullman, en el estado de Illinois. La huelga se extendió a todo el país y paralizó a la industria ferroviaria. El presidente de ese entonces, William Howard Taft, ordenó la intervención de las fuerzas armadas, una acción que sofocó violentamente la huelga y dejó un saldo de 30 trabajadores muertos. Como rostro público de la huelga, Eugene V. Debs fue llevado a juicio. Fue declarado culpable y sentenciado a seis meses de prisión en una cárcel de condado. Durante su reclusión, Debs se sumergió en la lectura y la escritura, forjando ideas cada vez más radicales hasta salir de prisión convertido en un ferviente socialista.

En 1900, se presentó como candidato a la presidencia por el Partido Socialista, la primera de sus cinco candidaturas presidenciales. En 1905, cofundó el sindicato Trabajadores Industriales del Mundo (IWW, por sus siglas en inglés), cuya meta era unificar a los trabajadores de todas las industrias en “un solo gran sindicato”. En su campaña presidencial de 1912, Debs cobró tanto impulso que candidatos del ‘establishment’, como Woodrow Wilson y Theodore Roosevelt, llegaron a temer que acabara conquistando la presidencia.

Cuando Estados Unidos ingresó en la Primera Guerra Mundial, una ola de fervor patriótico se extendió por todo el país. En 1917, el Congreso aprobó la Ley de Espionaje y, al año siguiente, la Ley de Sedición, que convirtió en delito pronunciarse en contra de la guerra. A pesar de ello, en un multitudinario mitin al aire libre celebrado en la ciudad de Canton, en el estado de Ohio, Debs condenó abiertamente la guerra. Aunque no se conservan registros sonoros de la voz de Debs, en 2009, el actor Tim Robbins recitó ese discurso de 1918 en una recreación en vivo de los textos históricos citados en “Voces de la otra historia de Estados Unidos”, obra del editor Anthony Arnove y del fallecido historiador Howard Zinn. En su discurso, Debs acusaba a los magnates de Wall Street de promover la guerra:

“Cada uno de estos conspiradores aristocráticos y aspirantes a asesinos afirma ser un archipatriota; cada uno de ellos insiste en que la guerra se libra para hacer del mundo un lugar seguro para la democracia. ¡Qué farsa! ¡Qué podredumbre! ¡Qué falsa pretensión! A lo largo de la historia, las guerras se han librado por la conquista y el saqueo”.

Debs fue arrestado, juzgado, declarado culpable y sentenciado a diez años de prisión. El discurso que Debs pronunció ante el tribunal el 18 de septiembre de 1918 es considerado uno de los más elocuentes del inglés moderno. Ese fue el discurso que citó Mamdani. Debs inició su alocución con las que quizás sean sus palabras más célebres (recreadas por el actor David Strathairn en otro de los encuentros de presentación en vivo de la obra “Voces de la otra historia de Estados Unidos”):

“Mientras haya una clase baja, yo formaré parte de ella; mientras haya un elemento criminal, yo seré parte de él; y mientras haya un alma en prisión, yo no seré libre”.

Debs cumplió tres años de su condena en una prisión federal y dirigió su última campaña presidencial, en 1920, desde su celda.

El alcalde electo de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, elige cuidadosamente sus palabras. Al evocar a Eugene Debs, no solo expresó sus convicciones como demócrata socialista, sino que también hizo un llamado a la acción. Al igual que Debs, Mamdani entiende, y su campaña así lo reflejó, que la lucha por la justicia exige una gran organización de masas.

El presidente Trump ha amenazado con suspender la financiación federal a la ciudad de Nueva York como castigo por elegir a Mamdani como alcalde. Al igual que hiciera en su tiempo el presidente Taft, el actual mandatario estadounidense ha desplegado las fuerzas armadas en varias ciudades de Estados Unidos y promete extender la medida a otras. En su discurso, Mamdani le respondió a Trump con un desafío:

“Para llegar a cualquiera de nosotros tendrá que pasar por encima de todos nosotros”. Y continuó: “Nueva York seguirá siendo una ciudad de inmigrantes, una ciudad construida por inmigrantes, impulsada por inmigrantes y, a partir de esta noche, dirigida por un inmigrante”.

© 2025 Amy Goodman

Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Fuente: 

lunes, 22 de diciembre de 2025

_- "Sube el volumen": el socialista demócrata Zohran Mamdani desafía a Trump tras obtener un histórico triunfo en las elecciones de Nueva York

Zohran Mamdani, electo alcalde de Nueva York, durante un evento en la noche electoral en el Teatro Paramount de Brooklyn, en el barrio de Brooklyn de Nueva York, EE. UU., el martes 4 de noviembre de 2025.  Fotógrafo: Adam Gray/Bloomberg vía Getty Images

_- Zohran Mamdani tras confirmarse su victoria este martes.

Zohran Mamdani, de 34 años, será el nuevo alcalde de la ciudad de Nueva York. 

 Con una plataforma claramente de izquierda, el autodenominado socialista demócrata nacido en Uganda se impuso este martes con holgura a sus dos contrincantes en la carrera hacia la alcaldía de la mayor urbe de Estados Unidos: el exgobernador del estado Andrew Cuomo, quien se postuló como independiente, y el candidato republicano Curtis Sliwa.

Con el 91% de los sufragios escrutados, Mamdani ha obtenido el 50,4% de los votos, frente al 41,6% de Cuomo y el 7,1% de Sliwa.

"El futuro está en nuestras manos. Amigos, hemos derrocado una dinastía política", dijo Mamdani en su primer discurso tras conocerse su triunfo, haciendo referencia al exgobernador Cuomo, cuyo padre también fue gobernador.

Siguió destacando a los distintos votantes que lo impulsaron, desde "la abuela mexicana", a los "propietarios de bodegas yemeníes", los "taxistas senegaleses", las "enfermeras uzbecas" hasta las "tías etíopes".

"Nueva York seguirá siendo una ciudad de inmigrantes, una ciudad construida por inmigrantes, impulsada por inmigrantes. Y a partir de esta noche, liderada por un inmigrante", subrayó, entre los vítores de sus seguidores en un evento organizado por su campaña en Brooklyn.

"Esta victoria es de ustedes. La democracia también. Y en este momento de oscuridad política, Nueva York será la luz", prometió.

También aprovechó para dirigirse directamente al presidente, Donald Trump, quien había pedido a los neoyorquinos que no votaran por el demócrata, a quien califica de "comunista", o que asumieran las consecuencias. Y amenazó así con recortar la financiación federal a la ciudad.

"Donald Trump, sé que me está viendo. Solo tengo cuatro palabras para usted: ¡suba el volumen!", clamó desde el atril el recién electo, dejando entrever que no dudará en dar la pelea.

"Para llegar a cualquiera de nosotros, tendrá que pasar por encima de todos nosotros", zanjó.

Trump, por su parte, no se ha referido directamente a la victoria de Mamdani. Pero media hora después de que el demócrata se proclamara ganador, con un mensaje en Truth Social atribuyó la derrota de los republicanos en distintas elecciones este martes al cierre de gobierno, que con 35 días se ha convertido en el más largo de la historia de la nación.

Mamdani, quien desde 2021 ha sido el miembro de la Asamblea Estatal de Nueva York, hizo de la accesibilidad económica el eje central de su campaña, prometiendo ampliar los programas sociales financiados con nuevos impuestos a las personas con mayores ingresos y a las grandes empresas.

Su candidatura suscitó críticas de líderes empresariales y demócratas centristas, algunos de los cuales no lo apoyaron, entre ellos el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer.

La de este martes ha sido la elección a la alcaldía de la ciudad de Nueva York con la participación más alta desde 1969. Según datos oficiales preliminares, más de 2 millones de personas han votado en esta jornada, frente al poco más de 1 millón que lo hizo en 2021.

Además de en la ciudad de Nueva York, este martes millones de estadounidenses acudieron a las urnas para elegir a gobernadores y alcaldes o aprobar leyes locales.

La primera jornada electoral tras la victoria de Donald Trump en las presidenciales de noviembre del año pasado, muchos la consideran una suerte de test de las políticas de su gobierno.

De momento, los resultados parecen favorecer a los demócratas. Las proyecciones indican que las elecciones a gobernador en Virginia y Nueva Jersey se impusieron las candidatas de ese partido, Abigail Spanberger y Mikie Sherrill respectivamente.

Asimismo, California aprobó la Proposición 50, un plan para redibujar los distritos de votación que contrarrestaría el nuevo mapa electoral en Texas impulsado por Trump de cara a los comicios de medio mandato de 2026.

Mamdani

Mamdani

Fuente de la imagen,Getty Images


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Mamdani lideró las encuestas durante meses gracias a un ejército de voluntarios que apoyó su candidatura.

Las propuestas de Mamdani
Con 34 años, Mamdani se convertirá en el alcalde de Nueva York más joven en un siglo y el primero musulmán.

Con una plataforma de izquierda, el demócrata ha prometido reformas que incluyen la congelación de los alquileres para un millón de inquilinos, la creación de 200.000 viviendas asequibles, cuidado infantil universal gratuito, autobuses públicos gratuitos y tiendas de comestibles de propiedad municipal.

"Esta es una ciudad donde una de cada cuatro personas vive en la pobreza, una ciudad donde 500.000 niños se van a dormir con hambre cada noche", le dijo a la BBC durante un evento en junio. "Y, en última instancia, es una ciudad que está en peligro de perder aquello que la hace tan especial".

Sus propuestas serían financiadas con impuestos más altos a las empresas y a las personas con mayores ingresos, aunque algunos críticos han puesto en duda que el plan pueda funcionar.

Además, algunos, incluso dentro de su propio partido, se han preguntado cómo un político sin experiencia ejecutiva podrá lidiar con una administración Trump hostil.

Su victoria también plantea un dilema para el aparato del Partido Demócrata, que se ha mostrado reacio a respaldarlo por considerarlo demasiado "radical".

Su adversario, el exgobernador de Nueva York Andrew Cuomo, que se presentó a la carrera por la alcaldía como independiente tras perder las primarias frente a Mamdani en junio, insistió en que su contrincante no tiene experiencia y que es demasiado radical para una ciudad con un presupuesto de US$115.000 millones y más de 300.000 trabajadores municipales.

Mamdani con su esposa en junio pasado.

Mamdani con su esposa en junio pasado.

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Mamdani con su esposa en junio pasado.

Nacido en Kampala, Uganda, Mamdani se trasladó a Nueva York con su familia cuando tenía 7 años y se hizo ciudadanos estadounidense en 2018.

Estudió en el Bronx High School of Science y más tarde se licenció en Estudios Africanos en el Bowdoin College, donde cofundó la sección universitaria de Estudiantes por la Justicia en Palestina.

Este millennial progresista ha abrazado sus raíces ugandesas e indias en una ciudad diversa.

Publicó un video de campaña íntegramente en urdu, mezclado con fragmentos de películas de Bollywood. En otro, hablaba en español.

Mamdani y su esposa, Rama Duwaji, artista siria de 27 años residente en Brooklyn, se conocieron en la aplicación de citas Hinge.

"Sabemos que presentarse en público como musulmán es también sacrificar la seguridad que a veces podemos encontrar en la sombra", dijo en un mitín esta primavera.

Su madre, Mira Nair, es una célebre directora de cine, y su padre, el profesor Mahmood Mamdani, enseña en la Universidad de Columbia. Ambos son exalumnos de Harvard y figuras clave en la formación del universo de ideas de Mamdani.

Antes de entrar en política, el ya alcalde electo trabajó como asesor de vivienda, ayudando a los propietarios de casas con bajos ingresos del barrio neoyorquino de Queens a luchar contra los desahucios.

Votantes emitiendo sus votos en un centro de votación dentro de la Escuela Secundaria de Artes Frank Sinatra en Astoria, Ciudad de Nueva York, Estados Unidos, el 4 de noviembre de 2025.

Votantes emitiendo sus votos en un centro de votación dentro de la Escuela Secundaria de Artes Frank Sinatra en Astoria, Ciudad de Nueva York, Estados Unidos, el 4 de noviembre de 2025. (Foto de Selcuk Acar/Anadolu vía Getty Images)

Fuente de la imagen,Anadolu vía Getty Images


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Este martes se ha roto el récord de participación en décadas en las elecciones para la alcaldía de Nueva York.

Mamdani se impone al 'establishment' demócrata

Análisis de Anthony Zurcher, corresponsal de BBC News en Norteamérica

Zohran Mamdani, el recién electo alcalde de la ciudad de Nueva York, destaca de muchas maneras. Será el alcalde más joven de la ciudad desde 1892, y el primer musulmán y la primera persona nacida en África en ocupar el cargo.

Ya solo eso hace su victoria frente al exgobernador Andrew Coumo y al candidato republicano Curtis Sliwa notable. Pero más allá de eso, representa el tipo de político que muchos de los que, dentro de su formación, se alinean más a la izquierda llevaban años buscando.

Es joven y carismático, con la comodidad en el uso de las redes sociales que caracteriza a su generación.

Su origen étnico refleja la diversidad de la base del Partido Demócrata.

No ha evitado enfrentamientos políticos y ha defendido con orgullo causas de la izquierda, desde el cuidado infantil gratuito, pasando por la ampliación del transporte público, a la intervención gubernamental en el sistema de libre mercado.

Ha demostrado la habilidad de centrarse en los temas económicos que son prioritarios para los votantes de clase trabajadora que se han alejado recientemente del Partido Demócrata, y lo ha hecho sin repudiar los principios culturales de la izquierda.

Al competir contra Cuomo -un exgobernador de Nueva York que es, a su vez, hijo de un gobernador- y derrotarlo, se ha impuesto al establishment demócrata al que muchos en la izquierda acusan de estar desconectado del partido y de la nación.

Reacciones
Trump no se ha referido directamente a la victoria de Mamdani, pero media hora después de que el demócrata se proclamara ganador en Nueva York, atribuyó la derrota de los republicanos en algunas de las citas en las urnas este martes al cierre de gobierno.

El cierre suma ya 35 días, el más largo de la historia de la nación, tras la incapacidad de los republicanos y demócratas para ponerse de acuerdo en prorrogar el presupuesto.

"La ausencia de Trump en la boleta electoral y el cierre del Estado fueron las dos razones por las que los republicanos perdieron las elecciones esta noche, según las encuestas", escribió el presidente en su red Truth Social.

De las filas republicanas, quien sí se refirió directamente al triunfo de Mamdani fue el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.

"Los demócratas en la ciudad de Nueva York han elegido a un verdadero extremista y marxista, y las consecuencias se sentirán en toda nuestra nación", ha escrito en su cuenta de la red social X. "La elección de Zohran Mamdani consolida la transformación del Partido Demócrata en un partido socialista radical de gran gobierno", agregó.

Mientras, el líder de la minoría en la Cámara, Hakeem Jeffries, quien no respaldó a Zohran Mamdani hasta avanzada la contienda, calificó los resultados de un veredicto sobre el costo de vida.

"Donald Trump y los republicanos no han hecho ni un maldito esfuerzo por reducir el alto costo de vida. Y los estadounidenses de clase trabajadora lo saben", escribió en X.

Asimismo, el expresidente Barack Obama acudió a la red social X para felicitar no solo a Mamdani, sino "a todos los candidatos demócratas que ganaron esta noche".

"Este es un recordatorio de que cuando nos unimos en torno a líderes fuertes y con visión de futuro que se preocupan por los temas que importan, podemos ganar", agregó.

"Todavía tenemos mucho trabajo por hacer, pero el futuro se ve un poco más prometedor".

El senador Bernie Sanders, un independiente de Vermont que creció en Brooklyn, se regocijó por la victoria de Mamdani en Nueva York.

Tras comenzar con un 1% en las encuestas, Mamdani "logró uno de los grandes giros políticos en la historia moderna de Estados Unidos", escribió en X Sanders, quien apoyó al socialista demócrata en las primarias de junio.

"PODEMOS crear un gobierno que represente a la clase trabajadora y no al 1%. Espero colaborar con Zohran mientras construye una ciudad que funcione para todos", agregó.

Jornada electoral clave
Además de la elección a la alcaldía de Nueva York, con decenas de votaciones estatales y locales por todo el país, Estados Unidos vivió este martes una jornada electoral crucial.

Dos de las contiendas más seguidas, además de la de la alcaldía de Nueva York, eran aquellas en las que se debía elegir a los gobernadores de Virginia y Nueva Jersey.

En Virginia, obtuvo una clara victoria la demócrata Abigail Spanberger, que se convertirá en la primera gobernadora mujer del estado.

En Nueva Jersey, los resultados preliminares también dan una victoria holgada a la candidata demócrata Mikie Sherrill.

En California, después de que los votantes le dieran luz verde a la Proposición 50, que reescribe los distritos electorales, su impulsor, el gobernador demócrata Gavin Newsom, no tardó en salir a celebrar.

"Nos mantuvimos firmes ante la imprudencia de Donald Trump... Después de provocar al oso, este oso rugió", dijo Newsom.

"¡Qué noche para el Partido Demócrata!", exclamó, añadiendo que su partido ya "no está a la defensiva, sino alerta".

Este es el primer test en las urnas tras la victoria de Trump en las presidenciales de noviembre del año pasado y de momento parece que los resultados favorecen a los demócratas. 

domingo, 21 de diciembre de 2025

El socialismo chino y el mito del fin de la historia

En 1992 el politólogo estadounidense Francis Fukuyama se atrevió a anunciar el «fin de la historia». «Con el hundimiento de la URSS, dijo, la humanidad entra en una nueva era. Conocerá una prosperidad sin precedentes». Aureolada con su victoria sobre el imperio del mal, la democracia liberal proyectaba su luz salvadora sobre el planeta asombrado. Desembarazada del comunismo, la economía de mercado debía esparcir sus bondades por todos los rincones del globo, unificando el mundo bajo los auspicios del modelo estadounidense (1). La desbandada soviética parecía validar la tesis liberal según la cual el capitalismo -y no su contrario el socialismo- se adaptaba al sentido de la historia. Todavía hoy la ideología dominante reitera esta idea simple: si la economía planificada de los regímenes socialistas cayó, es porque no era viable. El capitalismo nunca estuvo tan bien y ha conquistado el mundo.

Los partidarios de esta teoría están tanto más convencidos en cuanto que el sistema soviético no es el único argumento que habla en su favor. Las reformas económicas emprendidas por la China popular a partir de 1979, según ellos, también confirman la superioridad del sistema capitalista. ¿Acaso no han acabado los comunistas chinos, para estimular su economía, admitiendo las virtudes de la libre empresa y el beneficio, incluso pasando por encima de la herencia maoísta y su ideal de igualdad?

Lo mismo que la caída del sistema soviético demostraría la superioridad del capitalismo liberal sobre el socialismo dirigista, la conversión china a las recetas liberales parece asestar el golpe de gracia a la experiencia «comunista».

Un doble juicio de la historia, al fondo, ponía el punto final a una competición entre los dos sistemas que atravesaron el siglo XX.

El problema es que esa narración es un cuento de hadas. Occidente repite encantado que China se desarrolla convirtiéndose en «capitalista». Pero los hechos desmienten esa simplista afirmación. Incluso la prensa liberal occidental ha acabado admitiendo que la conversión china al capitalismo es un cuento. Los propios chinos lo dicen y dan argumentos sólidos. Como punto de partida del análisis hay que empezar por la definición habitual del capitalismo: un sistema económico basado en la propiedad privada de los medios de producción e intercambio. Ese sistema fue erradicado progresivamente en la China popular en el período maoísta (1950-1980) y efectivamente se reintrodujo en el marco de las reformas económicas de Deng Xiaoping a partir de 1979. De esta forma se inyectó una dosis masiva de capitalismo en la economía, pero -la precisión es importante- esa inyección tuvo lugar bajo la impulsión del Estado. La liberalización parcial de la economía y la apertura al comercio internacional muestran una decisión política deliberada.

Para los dirigentes chinos se trataba de incrementar los capitales extranjeros para acrecentar la producción interna. Asumir la economía de mercado era un medio, no un fin. En realidad el significado de las reformas se entiende sobre todo desde un punto de vista político «China es un Estado unitario central en la continuidad del imperio. Para preservar su control absoluto sobre el sistema político, el partido debe alinear los intereses de los burócratas con el bien político común, a saber la estabilidad, y proporcionar a la población una renta real aumentando la calidad de vida. La autoridad política debe dirigir la economía de manera que produzca más riqueza de forma más eficaz. De donde se derivan dos consecuencias: la economía de mercado es un instrumento, no una finalidad; la apertura es una condición de eficacia y conduce a esta directiva económica operativa: alcanzar y superar a Occidente» (2)

Es por lo que la apertura de China a los flujos internacionales fue masiva pero rigurosamente controlada. El mejor ejemplo lo proporcionan las Zonas de Exportación Especiales (ZES). «Los reformadores chinos quieren que el comercio refuerce el crecimiento de la economía nacional, no que la destruya», señalan Michel Aglietta y Guo Bai. En los ZES un sistema contractual vincula a las empresas chinas y las empresas extranjeras. China importa los componentes de la fabricación de bienes de consumo industriales (electrónica, textil, química). La mano de obra china hace el ensamblaje, después las mercancías se venden a los mercados occidentales. Este reparto de las tareas está en el origen de un doble fenómeno que no ha dejado de acentuarse desde hace 30 años: el crecimiento económico de China y la desindustrialización de Occidente. Medio siglo después de las «guerras del opio» (1840-1860) que emprendieron las potencias occidentales para despedazar China, el Imperio del Medio tomó su revancha.

Porque los chinos aprendieron la lección de una historia dolorosa, «esta vez la liberalización del comercio y las inversiones es competencia de la soberanía de China y están controladas por el Estado. Lejos de ser los enclaves que solo benefician a un puñado de «compradores», la nueva liberalización del comercio fue uno de los principales mecanismos que han permitido liberar el enorme potencial de la población» [3]. Otra característica de esta apertura, a menudo desconocida, es que beneficia esencialmente a la diáspora china, que entre 1985 y 2005 poseía el 60 % de las inversiones acumuladas, frente al 25 % por los países occidentales y el 15 % por Singapur y Corea del Sur. La apertura al capital «extranjero» fue en primer lugar un asunto chino. Movilizando los capitales disponibles, la apertura económica creó las condiciones de una integración económica asiática de la que la China popular es la locomotora industrial.

Decir que China se convirtió en «capitalista» después de haber sido «comunista» indica, pues, una visión ingenua del proceso histórico. Que haya capitalistas en China no convierte el país en «capitalista», si se entiende con esta expresión un país donde los dueños de capitales privados controlan la economía y la política nacionales. En China es un partido comunista con 90 millones de afiliados, que irriga al conjunto de la sociedad, el que tiene el poder político. ¿Hay que hablar de sistema mixto, de capitalismo de Estado? Es más conforme a la realidad, pero todavía insuficiente. Cuando se trata de clasificar el sistema chino, el apuro de los observadores occidentales es evidente. Los liberales se dividen en dos categorías: los que reprochan a China que siga siendo comunista y los que se alegran de que se haya hecho capitalista. Unos solo ven «un régimen comunista y leninista» disfrazado, aunque ha hecho concesiones al capitalismo ambiental [4]. Para otros China se ha vuelto «capitalista» por la fuerza de las cosas y esa transformación es irreversible.

Sin embargo algunos observadores occidentales intentan captar la realidad con más sutileza. Así Jean-Louis Beffa, en una publicación económica mensual, afirma directamente que China representa «la única alternativa creíble al capitalismo occidental». «Después de más de 30 años de un desarrollo inédito, escribe, ¿no es hora de concluir que China ha encontrado la receta de un contramodelo eficaz al capitalismo occidental? Hasta ahora no había surgido ninguna solución alternativa y el hundimiento del sistema comunista en torno a Rusia en 1989 consagró el éxito del modelo capitalista. Pero la China actual no lo suscribe. Su modelo económico híbrido combina dos dimensiones que saca de fuentes opuestas. La primera procede del marxismo leninismo, está marcada por un poder controlado del partido y un sistema de planificación vigorosamente aplicado. La segunda se refiera más a las prácticas occidentales, que se centra en la iniciativa individual y en el espíritu emprendedor. Cohabitan así el control del PCC sobre los negocios y un sector privado abundante» [5].

Este análisis es interesante pero vuelve a las dos dimensiones -pública y privada- del régimen chino, puesto que es la esfera pública, obviamente, la que está al mando. Dirigido por un poderoso partido comunista, el Estado chino es un Estado fuerte. Controla la moneda nacional, incluso la deja caer para estimular las exportaciones, lo que Washington le reprocha de forma recurrente. Controla casi la totalidad del sistema bancario. Vigilados de cerca por el Estado, los mercados financieros no desempeñan el papel desmesurado que se arrogan en Occidente. Su apertura a los capitales, por otra parte, está sometida a condiciones draconianas impuestas por el Gobierno. En resumen, la conducción de la economía china está en la férrea mano de un Estado soberano y no en la «mano invisible del mercado» querida por los liberales. Algunos se lamentan. Un liberal autorizado, un banquero internacional que enseña en París revela que «la economía china no es una economía de mercado ni una economía capitalista. Tampoco un capitalismo de Estado, porque en China es el propio mercado el que está controlado por el Estado» [6]. Pero si el régimen chino tampoco es un capitalismo de Estado, ¿entonces es «socialista», ya que es el propietario de los medios de producción o al menos ejerce el control de la economía? La respuesta a esta pregunta es claramente positiva.

La dificultad del pensamiento dominante para nombrar el régimen chino, como vemos, viene de una ilusión contemplada desde hace mucho tiempo: al abandonar el dogma comunista China entraría por fin en el maravilloso mundo del capitalismo ¡Sería estupendo poder decir que China ya no es comunista! Convertida al liberalismo, esta nación entraría en el derecho común. Con la vuelta al orden de las cosas, la capitulación validaría la teología del homo occidentalis. Pero sin duda se ha malinterpretado la célebre fórmula del reformador Deng Xiaoping: «poco importa que el gato sea blanco o negro si caza ratones».

Eso no significa que de igual el capitalismo o el socialismo, sino que se juzgará a cada uno por sus resultados. Se ha inyectado una fuerte dosis de capitalismo en la economía China, controlada por el Estado, porque era necesario estimular el desarrollo de las fuerzas productivas. Pero China permanece en un Estado fuerte que dicta su ley a los mercados financieros y no al revés. Su élite dirigente es patriota. Incluso aunque conceda una parte del poder económico a los capitalistas «nacionales», no pertenece a la oligarquía financiera globalizada. Adepta a la ética de Confucio, dirige un Estado que solo es legítimo porque garantiza el bienestar de 1.400 millones de chinos.

Además no hay que olvidar que la orientación económica adoptada en 1979 ha sido posible por los esfuerzos realizados en el período anterior. Al contrario que los occidentales, los comunistas chinos subrayan la continuidad -a pesar de los cambios efectuados- entre el maoísmo y el posmaoísmo. «Muchos tuvieron que sufrir por el ejercicio del poder comunista. Pero la mayoría se adhiere a la apreciación emitida por Deng Xiaoping, el cual tenía alguna razón para querer a Mao Zedong: 70 % positivo y 30 % negativo. Hoy existe una frase muy extendida entre los chinos que revela su opinión sobre Mao Zedong: Mao nos puso de pie, Deng nos hizo ricos. Y esos chinos consideran perfectamente normal que el retrato de Mao figure en los billetes de banco. Todo el apego que todavía hoy tienen los chinos a Mao Zedong se debe a que lo identifican con la dignidad nacional recuperada» [7].

Es cierto que el maoísmo acabó con 150 años de decadencia, de caos y de miseria. China estaba fragmentada, devastada por la invasión japonesa y la guerra civil. Mao la unificó. En 1949 era el país más pobre del mundo. Su PIB per cápita era alrededor de la mitad del de África y menos de tres cuartas partes del de la India. Pero de 1950 a 1980, durante el período maoísta, el PIB creció de forma regular (2,8 % de media anual), el país se industrializó y la población pasó de 552 a 1.017 millones de habitantes. Los progresos en materia de salud fueron espectaculares y se erradicaron las principales epidemias. El indicador que resume todo, la esperanza de vida pasó de 44 años en 1950 a 68 años en 1980. Es un hecho indiscutible. A pesar del fracaso del «Gran salto adelante» y a pesar del embargo occidental -que siempre se olvida mencionar- la población china ganó 24 años de esperanza de vida con Mao. Los progresos en materia de educación fueron masivos, especialmente en la primaria: el porcentaje de población analfabeta pasó del 80 % en 1950 al 16 % en 1980. Finalmente las mujeres chinas -que «sostienen la mitad del cielo», decía Mao- fueron educadas y liberadas de un patriarcado ancestral. En 1950 China estaba en ruinas. Treinta años después todavía era un país pobre desde el punto de vista del PIB por habitante. Pero era un Estado soberano unificado, equipado y dotado de una industria naciente. El ambiente era frugal, pero la población estaba nutrida, cuidada y educada como no había estado en el siglo XX.

Esta revisión del período maoísta es necesaria para comprender la China actual. Fue entre 1950 y 1980 cuando el socialismo puso las bases del desarrollo futuro. En los años 70, por ejemplo, China recogía el fruto de sus esfuerzos en materia de desarrollo agrícola. Una silenciosa revolución verde había hecho su camino aprovechando los trabajos de una Academia China de Ciencias Agrícolas creada por el régimen comunista. A partir de 1964 los científicos chinos obtienen sus primeros éxitos en la reproducción de variedades de arroz de alto rendimiento. La restauración progresiva del sistema de riego, los progresos realizados en la reproducción de semillas y la producción de abonos nitrogenados transformaron la agricultura. Como los progresos sanitarios y educativos, esos avances agrícolas hicieron posibles las reformas de Deng que han constituido la base del desarrollo posterior. Y ese esfuerzo de desarrollo colosal solo podía ser posible bajo el impulso de un Estado planificador. La reproducción de las semillas, por ejemplo, necesitaba inversiones imposibles en el marco de las explotaciones individuales [8].

En realidad la China actual es hija de Mao y Deng, de la economía dirigida que la unificó y de la economía mixta que la ha enriquecido. Pero el capitalismo liberal al estilo occidental no aparece en China. La prensa burguesa cuenta con lucidez la indiferencia de los chinos hacia nuestros caprichos. Se puede leer en Les Echos, por ejemplo, que los occidentales «han cometido el error de pensar que en China el capitalismo de Estado podría ceder el paso al capitalismo de mercado». ¿Qué se reprocha en definitiva a los chinos?

La respuesta no deja de sorprender en las columnas de un semanario liberal: «China no tiene la misma noción del tiempo que los europeos y los americanos. ¿Un ejemplo? Nunca una empresa occidental financiaría un proyecto que no fuera rentable. No es el caso de China, que piensa a largo plazo. Con su poder financiero público acumulado desde hace dos decenios, China no se preocupa prioritariamente de una rentabilidad a corto plazo si sus intereses estratégicos lo exigen». Después el analista de Les E chos concluye: «Así es mucho más fácil que el Estado mantenga el control de la economía. Lo que es impensable en el sistema capitalista tal y como lo practica Occidente no lo es en China». ¡No se puede decir mejor! (9).

Obviamente este destello de lucidez es poco habitual. Cambia la letanía acostumbrada según la cual la dictadura comunista es abominable, Xi Jinping es dios, China se desmorona bajo la corrupción, su economía se tambalea, su deuda es abismal y su tasa de crecimiento se halla a media asta. Un escaparate de tópicos y falsas evidencias en apoyo de la visión que dan de China los medios dominantes que pretenden entender a China según categorías preestablecidas muy apreciadas en el pequeño mundo mediático. ¿Comunista, capitalista, un poco de ambos u otra cosa? En las esferas mediáticas pierden los chinos. Es difícil admitir, sin duda, que un país dirigido por un partido comunista haya conseguido en 30 años multiplicar por 17 su PIB por habitante. Ningún país capitalista lo ha conseguido nunca.

Como de costumbre los hechos son testarudos. El Partido Comunista de China no renuncia a su papel dirigente en la sociedad y proporciona su armazón a un Estado fuerte. Heredero del maoísmo, este Estado conserva el control de la política monetaria y del sistema bancario. Reestructurado en los años 90, el sector público sigue siendo la columna vertebral de la economía china, representa el 40 % de los activos y el 50 % de los beneficios generados por la industria, predomina en el 80-90 % en los sectores estratégicos: siderurgia, petróleo, gas, electricidad, energía nuclear, infraestructuras, transportes, armamento. En China todo lo que es importante para el desarrollo del país y para su proyección internacional está estrechamente controlado por el Estado soberano. Un presidente de la República china nunca malvendería al capitalismo estadounidense una joya industrial comparable a Alstom, ofrecida por Macron envuelta en papel de regalo.

Si se lee la resolución final del Decimonoveno Congreso del Partido Comunista Chino (octubre de 2017), se comprueba la amplitud de los desafíos. Cuando dicha resolución afirma que «el Partido debe unirse para alcanzar la victoria decisiva de la edificación integral de la sociedad de clase media, hacer que triunfe el socialismo chino de la nueva era y luchar sin descanso para lograr el sueño chino de la gran renovación del país», hay que tomar esas declaraciones en serio. En Occidente la visión de China está oscurecida por las ideas recibidas. Se imagina que la apertura a los mercados internacionales y la privatización de numerosas empresas hacen doblar las campanas por el «socialismo chino». Nada más lejos de la realidad. Para los chinos esa apertura es la condición del desarrollo de las fuerzas productivas, no el preludio de un cambio sistémico. Las reformas económicas han permitido salir de la pobreza a 700 millones de personas, es decir, el 10 % de la población mundial. Pero se inscriben en una planificación a largo plazo en la que el Estado chino conserva el control. Hoy nuevos desafíos esperan al país: la consolidación del mercado interior, la reducción de las desigualdades, el desarrollo de las energías verdes y la conquista de las altas tecnologías.

Al convertirse en la primera potencia económica del mundo, la China popular elimina el pretendido «fin de la historia». Envía al segundo puesto a un Estados Unidos moribundo minado por la desindustrialización, el sobreendeudamiento, el desmoronamiento social y el fracaso de sus aventuras militares. Al contrario que Estados Unidos China es un imperio sin imperialismo. Ubicado en el centro del mundo, el Imperio del Medio no necesita expandir sus fronteras. Respetuosa del derecho internacional, China se conforma con defender su esfera de influencia natural. No practica el «cambio de régimen» en el extranjero. ¿No quieren vivir como los chinos? No importa, ellos no pretenden convertirlos. Centrada en sí misma, China no es conquistadora ni proselitista. Los occidentales libran una batalla contra su propio declive mientras los chinos hacen negocios para desarrollar su país. En los últimos treinta años China no ha hecho ninguna guerra y ha multiplicado su PIB por 17. En el mismo período Estados Unidos ha emprendido una decena de guerras y ha precipitado su decadencia. Los chinos han erradicado la pobreza mientras Estados Unidos desestabiliza la economía mundial y vive a crédito. En China retrocede la miseria mientras en Estados Unidos avanza. Nos guste o no el «socialismo chino» humilla al capitalismo occidental. Decididamente el «fin de la historia» puede ocultar otro.

Notas:

[1] Francis Fukuyama, La fin de l’Histoire et le dernier homme, 1993, Flammarion.

[2] Michel Aglietta et Guo Bai, La Voie chinoise, capitalisme et empire, Odile Jacob, 2012, p.17.

[3) Ibidem, p. 186.

[4] Valérie Niquet, «La Chine reste un régime communiste et léniniste», France TV Info, 18 octobre 2017.

[5] Jean-Louis Beffa, «La Chine, première alternative crédible au capitalisme», Challenges, 23 juin 2018.

[6] Dominique de Rambures, La Chine, une transition à haut risque, Editions de l’Aube, 2016, p. 33.

[7] Philippe Barret, N’ayez pas peur de la Chine !, Robert Laffont, 2018, p. 230.

[8] Michel Aglietta et Guo Bai, op. cit., p.117.

[9] Richard Hiaut, «Comment la Chine a dupé Américains et Européens à l’OMC», Les Echos, 6 juillet 2018.


Fuente: https://www.legrandsoir.info/le-socialisme-chinois-et-le-mythe-de-la-fin-de-l-histoire.html

sábado, 20 de diciembre de 2025

Cruzada contra la ignorancia

El 21,3% de los españoles creen que los años de la dictadura fueron “buenos” o “muy buenos”. El historiador Julián Casanova combate en las redes el negacionismo, pero está muy solo

Elegir a quienes gobiernan y criticarlos cuando te parezca o que te los impongan durante casi 40 años; dar un beso en la calle a tu pareja o que te envíen a la cárcel o al manicomio por homosexual, es decir, por “vago”, “maleante” y “peligroso”; ver películas, leer libros y periódicos sin censura o recibir únicamente contenidos mutilados por unas autoridades a las que les aterroriza cualquier cosa que haga pensar; divorciarte de tu maltratador o aguantar a su lado porque una comisaria moral llamada Elena Francis te ha recomendado que te pongas guapa para tu agresor —“Sea valiente, no descuide un solo instante su arreglo personal. Y cuando él llegue a casa, esté dispuesta a complacerlo en cuanto le pida...”—; que las noticias hablen de juicios con garantías y condenas de cárcel a quienes las merecen o que pedir libertad sea motivo suficiente para acabar preso o ejecutado frente a una tapia; condenar el asesinato, a los 38 años, de uno de los mejores poetas de todos los tiempos, Federico García Lorca, o aceptar que su ejecución nos privara de todos los versos que le quedaban por escribir porque “algo habría hecho”... Uno pensaría que si se les preguntase a los ciudadanos hoy qué preferirían de todas esas opciones, el 100% escogería las primeras. Sin embargo, el último barómetro del CIS ha arrojado un porcentaje sorprendente de españoles que opta por las segundas: un 21,3% cree que la dictadura franquista fue un periodo “bueno” o “muy bueno” para el país.

Tienen trabajo los sociólogos, los antropólogos, los politólogos, incluso quizá también los parapsicólogos, para explicar la querencia de un 21,3% de la población por la represión y la oscuridad. Para analizar por qué al 61% de los votantes de Vox les parece “peor” o “mucho peor” el actual régimen democrático que la dictadura franquista, esos expertos pueden remitirse a los discursos de los diputados de la extrema derecha que, desde los escaños que les han concedido unas elecciones libres, afirman que este es “el peor Gobierno en 80 años” —literalmente, un “con Franco vivíamos mejor”— y que se jactan en el hemiciclo de que, “gracias a las redes sociales, muchos jóvenes están descubriendo que la etapa posterior a la Guerra Civil no fue una etapa oscura, sino de progreso y reconciliación”. Para buscar una explicación al 35,4% de los votantes del PP que opinan que el franquismo fue “bueno” para España —4,5 puntos porcentuales más de los que creen que fue “malo”—, pueden explayarse sobre la estrategia del partido de Alberto Núñez Feijóo de imitar al competidor por la derecha: sus causas —el miedo a perder apoyo electoral— y sus consecuencias —someterse al ideario de Vox en cuestiones como el aborto, la inmigración o las políticas de memoria no ha aumentado la estimación de voto del PP, sino la de Vox—. Y, como ocurre con los problemas que alcanzan cierta magnitud, probablemente todos esos especialistas acaben apuntando en la misma dirección: la educación.

En el colectivo de quienes —después, naturalmente, de los represaliados por el franquismo—, tienen más motivos para sentirse ofendidos por esos porcentajes, los historiadores, algunos ya han tomado medidas. La encuesta no les pilla por sorpresa. Llevan años observando la expansión del virus del negacionismo, alertando de la influencia mediática y política de autores que replican tesis franquistas ante una sociedad que no ha sido suficientemente vacunada en la escuela. Algunos, como Julián Casanova, han emprendido su propia cruzada contra la ignorancia, incluida la más terca, la del sectarismo, armados con datos y fechas. El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, quien el pasado febrero publicó una biografía de Franco, utiliza su cuenta de X (@casanovaHistory) para divulgar conocimiento y explicar, con rigor y un estilo ameno, “la dictadura en diez tuits” o “todo lo que debes saber sobre la Guerra Civil en siete vídeos”. Es una forma de contrarrestar, en democracia, 40 años de propaganda —“Aparecía en el NO-DO como caudillo militar, conductor del pueblo, deportista y abuelo venerable. Entre 1943 y 1975, los españoles pudieron verle en 375 ocasiones en actos propagandísticos; en 215 como jefe de Estado, y en 154 inaugurando pantanos y obras públicas”— y de proteger a los más jóvenes del bombardeo de desinformación que reciben en redes sociales como la propia X. Pero está muy solo, y los interesados en que el país viva entre tinieblas hacen demasiado ruido.

_- Las sorprendentes y variadas formas en las que la nociva bacteria E. coli ha contribuido al avance de la ciencia

Imagen de E. coli en azul y negro

_- La bacteria con forma de bastón es conocida por causar estragos, pero hay cepas no patógenas que han tenido un rol histórico.


La Escherichia coli, más conocida como E. coli, es una de las pocas bacterias popularmente conocidas con nombre y apellido.

La razón no es muy positiva: E. coli es un grupo diverso de bacterias que normalmente viven en los intestinos humanos y animales, y algunos tipos pueden enfermar gravemente a las personas.

Es por eso que, desafortunadamente, aparece con cierta frecuencia en los medios.

Pero no todas las E. coli son iguales.

"Algunos miembros de la familia E. coli le han dado mala fama al grupo", señaló el escritor Carl Zimmer, autor de "Microcosmo: E. coli y la nueva ciencia de la vida" (2008).

No obstante, muchas de las que hacen parte de nuestra microbiota del tracto gastrointestinal son esenciales para el funcionamiento correcto del proceso digestivo, y además participan en la producción de las vitaminas B y K.

Más que eso, algunos científicos afirman que E. coli nos ha dado la respuesta al secreto de la vida misma.

"Nos ha ayudado a entender quiénes somos", señaló Zimmer.

Y es que fuera de los intestinos, durante más de un siglo y medio, su rol ha sido sorprendentemente honorable.

Esa bacteria tan común tiene un historial extraordinario, pues ha sido clave en descubrimientos científicos tan cruciales como los fundamentos de la vida.

Fue uno de los primero organismos de los que se obtuvo la secuencia de su código genético, profundizando nuestra comprensión del ADN, y por ende incrementando nuestro conocimiento sobre cómo funcionamos.

Muchas de las propiedades genéticas que gobiernan a la bacteria son válidas para nosotros y varios otros animales.

El científico Jacques Monod lo resumió diciendo: "Lo que es válido para el E. coli es válido para el elefante".

Conocimientos en la microbiología, la genética molecular y la bioquímica han sido posibles gracias al E. coli, incluyendo cómo se replica el ADN, cómo los genes crean proteínas y cómo las bacterias comparten material genético entre sí, una de las principales causas de resistencia a los antibióticos.

En biotecnología ha sido clave para múltiples hallazgos.

Uno de los más recientes involucraba E. coli diseñada genéticamente para que tras consumir una molécula derivada del plástico produjera paracetamol.

Stephen Wallace, escribiendo fórmulas químicas

Wallace ha diseñado E. coli para producir sabor a vainilla y perfume.

El autor de esa nueva manera de utilizar los residuos plásticos fue Stephen Wallace, de la Universidad de Edimburgo, quien le dijo a Zoe Corbyn de la BBC que eligió automáticamente esa bacteria, pues ciertas cepas que no son patógenas se utilizan ampliamente en laboratorios para probar si algo puede funcionar.

La E. coli es el principal "caballo de batalla" del campo, señaló el experto en biotecnología química, quien también la ha modificado genéticamente en el laboratorio para convertir los desechos plásticos en sabor a vainilla y los desechos de las alcantarillas en perfume.

Un caballo de batalla es un organismo modelo que se utiliza frecuente y consistentemente en los laboratorios.

Otros organismos modelo conocidos son los ratones, las moscas de la fruta y la levadura de panadería.

La levadura, al igual que la E. coli, también ha sido una herramienta invaluable en biotecnología, tanto en el laboratorio como a nivel industrial, pero tiene una estructura celular más compleja y diferentes aplicaciones.

"Si quieres demostrar que algo es posible con la biología, E. coli es el primer paso natural", afirma Wallace.

El uso del microbio no se limita al laboratorio.

Industrialmente, tanques de E. coli genéticamente modificados funcionan como fábricas vivientes que producen diversos productos, desde fármacos hasta diversas sustancias químicas de base para la fabricación de combustibles y disolventes.

Pero ¿cómo llegó la E. coli a convertirse en un pilar de la ciencia?

El organismo favorito

El predominio de E. coli se debe a su papel como organismo modelo para comprender los principios biológicos generales, explica Thomas Silhavy, profesor de biólogo molecular en la Universidad de Princeton, que ha estado realizando estudios en la bacteria durante unos 50 años y ha documentado su historia.

La E. coli fue aislada por primera vez en 1885 por el pediatra alemán Theodor Escherich, quien estudiaba la microbiota intestinal infantil.

Debido a su rápido crecimiento y su fácil manejo, los científicos comenzaron a utilizarla para estudiar la biología bacteriana básica.

Luego, en la década de 1940, fue catapultada al estrellato, cuenta Silhavy.

Se utilizó una cepa de E. coli no patógena (K-12) para demostrar que las bacterias no solo se dividían, sino que podían experimentar "sexo bacteriano", donde comparten y recombinan genes para obtener nuevas características.

Fue un descubrimiento histórico y E. coli se convirtió en el "organismo favorito de todos", afirma.

Posteriormente, E. coli desempeñó un papel central en muchos más descubrimientos e hitos en genética y biología molecular.

Se utilizó para ayudar a descifrar el código genético, y en la década de 1970 se convirtió en el primer organismo modificado genéticamente al insertarle ADN extraño, sentando las bases de la biotecnología moderna.

Los científicos de City of Hope Keiichi Itakura, Arthur D. Riggs, David V. Goeddel de Genetech y Roberto Crea frente a un tablero explican cómo su esfuerzo conjunto en ingeniería genética dio como resultado la primera insulina humana producida artificialmente.

Pie de foto, En 1978, científicos de City of Hope, en California, "engañaron" a la bacteria E. coli para que produjera insulina humana sintética modificándola genéticamente, y revolucionaron el tratamiento de la diabetes.

También solucionó un problema con la producción de insulina.

La insulina de ganado vacuno y porcino se había utilizado para tratar la diabetes, pero causaba reacciones alérgicas en algunos pacientes.

Pero en 1978 se creó la primera insulina humana sintética, y se produjo utilizando E. coli, un gran avance.

En 1997, se convirtió en uno de los primeros organismos en tener su genoma completo secuenciado, lo que facilitó su comprensión y manipulación.

Varias formas de E. coli han sido modificadas para el beneficio de la humanidad.

La bacteria se ha replicando en decenas de miles de institutos científicos en todo el mundo.

Es usada como una microfábrica: con las instrucciones correctas, puede ser modificada para producir rápidamente cientos de genes de proteínas específicas.

Además, es fácil de cultivar, no requiere mucha energía ni demanda condiciones de vida sofisticadas.

Y algo más es crucial para los científicos: puede ser modificada con facilidad y replicada rápidamente.

Como resultado, la bacteria ha sido usada en la producción de antibióticos, vacunas y muchas otras terapias.

Adam Feist, profesor de la Universidad de California en San Diego que desarrolla microbios para aplicaciones industriales, le explicó a la BBC por qué valora tanto este particular microbio.

Más allá del vasto conocimiento acumulado sobre su genética y las herramientas que facilitan su ingeniería, la bacteria crece rápida y predeciblemente en una amplia variedad de sustratos.

No es tan quisquillosa como otras, puede congelarse y revivirse sin problemas, y es excepcionalmente buena para albergar ADN extraño.

"Cuanto más trabajo con más microorganismos, más aprecio lo robusta que es la E. coli", afirma.

No es el único.

Sin embargo, algunos se preguntan si el predominio de E. coli podría estar impidiendo encontrar las mejores soluciones biotecnológicas para nuestros problemas.

¿Otras mejores?

Paul Jensen, microbiólogo e ingeniero de la Universidad de Michigan que estudia las bacterias que viven en nuestra boca, analizo recientemente cuán poco estudiadas han sido la mayoría de las otras bacterias en comparación con E. coli.

Su punto es que, si bien cada vez descubrimos más cosas notables que se pueden hacer con E. coli, podría haber otros microbios que hagan lo mismo de forma natural (y mejor) que no están recibiendo atención y nos estamos perdiendo sus beneficios porque no se los busca ni se los estudia.

La bioprospección en vertederos, por ejemplo, podría revelar microbios que han empezado a consumir no solo plástico, sino todo tipo de residuos, afirma.

Y podría haber bacterias que realizan actividades que ni siquiera hemos imaginado.

"Estamos tan metidos en el tema de E. coli que no investigamos lo suficiente", afirma.

3 bacterías de E. coliFuente de la imagen,Getty Images Pie de foto,

Es quizás el organismo más estudiado y contribuyó decisivamente al desarrollo de muchos conceptos fundamentales de la biología, pero hay quienes piensan que su reinado debe terminar.

Hay algunas alternativas en las que se está trabajando para aumentar las opciones, entre ellas Vibrio natriegens (V. nat), que ha comenzado a ganar atención como un potencial competidor de E. coli.

V. nat fue aislada por primera vez en un pantanal salado en el estado de Georgia, Estados Unidos, en la década de 1960, pero permaneció en gran medida ignorada en las colecciones de cultivos y congeladores hasta mediados de la década de 2010, cuando fue reconocida por su tasa de crecimiento ultrarrápida (el doble que la de E. coli), lo que podría ser una ventaja industrial significativa.

También es mucho más eficiente a la hora de absorber ADN extraño, dice Buz Barstow, ingeniero biológico y ambiental de la Universidad de Cornell, que se cuenta entre quienes desarrollan el organismo, y dice que su capacidad en comparación con la de E. coli es como "pasar de un caballo a un automovil".

El enfoque de Barstow en V. nat radica en su deseo de que los microbios se utilicen para abordar grandes desafíos de sostenibilidad, desde la producción de combustible para aviones a partir de dióxido de carbono y electricidad verde hasta la extracción de tierras raras.

"La E. coli no nos ayudará a lograr ninguna de estas visiones. La V. natriegens sí podría", afirma.

Este año, su laboratorio creó una empresa, Forage Evolution, que está trabajando en herramientas que facilitarán a los investigadores su diseño en el laboratorio.

Feist reconoce que V. nat ofrece propiedades atractivas, pero aún faltan las herramientas genéticas necesarias para un uso generalizado, y aún no ha demostrado su eficacia a gran escala.

En eso y otros aspectos, E. coli le lleva ventaja. Es quizás uno de los organismos más estudiados, tanto que algunos científicos dicen que sabemos más de ella que de nosotros mismos.

"Es difícil reemplazar a E. coli", concluye Feist.

viernes, 19 de diciembre de 2025

El desprestigio del premio Nobel por estar siendo utilizado como un activo de propaganda bélica. Julian Assange demanda a la Fundación Nobel por «facilitar crímenes de guerra» al premiar a María Corina Machado

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, ha sacudido los cimientos de la institución más prestigiosa del mundo al presentar una denuncia penal formal en Suecia contra la cúpula directiva de la Fundación Nobel. La demanda acusa a 30 directivos de apropiación indebida de fondos y de convertir el Premio Nobel de la Paz en un «instrumento de guerra».

La acción legal surge tras la polémica concesión del galardón 2025 a la política venezolana María Corina Machado, a quien Assange señala de promover activamente una intervención militar extranjera en su país.

El núcleo de la denuncia radica en una violación directa del testamento de Alfred Nobel de 1895. Assange argumenta que el documento fundacional estipula claramente que el Premio de la Paz debe otorgarse a quien «haya conferido el mayor beneficio a la humanidad»mediante «la mayor o mejor obra por la fraternidad entre las naciones, por la abolición o reducción de los ejércitos permanentes y por la celebración y promoción de congresos de paz».

«La decisión política del comité de selección noruego no suspende el deber fiduciario de los administradores de fondos suecos», afirma Assange en la denuncia. «Cualquier desembolso que contradiga este mandato constituye una apropiación indebida de la dotación».

La denuncia detalla un patrón de declaraciones y acciones de María Corina Machado que, según Assange, la hacen «categóricamente inelegible» para el Nobel de la Paz:

Los cargos: Apropiación indebida y complicidad en crímenes

La denuncia, interpuesta ante la Autoridad de Delitos Económicos y la Unidad de Crímenes de Guerra de Suecia, apunta directamente a Astrid Söderbergh Widding (presidenta) y Hanna Stjärne (directora ejecutiva). Assange argumenta que autorizar el desembolso de 11 millones de coronas suecas (1.18 millones de USD) a Machado viola el testamento de Alfred Nobel de 1895.

Según el documento legal, el testamento exige que el premio sea para quien trabaje por la «fraternidad entre naciones» y la «abolición de ejércitos», principios que Machado habría vulnerado alpronuciarse sobre lo siguiente:

Testimonio ante el Congreso de EE. UU. en 2014: «El único camino que queda es el uso de la fuerza».

Declaración del 30 de octubre de 2025: «La escalada militar puede ser la única vía… Estados Unidos puede necesitar intervenir directamente». Respaldó ataques militares: Calificó los ataques de EE. UU. a buques civiles, con al menos 95 fallecidos, como «justificados» y «visionarios».

Dedicó el premio al conflicto: Dedicó el Nobel al presidente Donald Trump por poner a Venezuela «en términos de prioridad para la seguridad nacional de los Estados Unidos».Vínculos con conflictos externos: Se mencionan los elogios de Machado a las acciones de Israel en Gaza, calificadas como genocidio por la Corte Internacional de Justicia. Contexto de preguerra en el Caribe

Assange subraya que el premio fue otorgado en medio del mayor despliegue militar estadounidense en el Caribe desde la Crisis de los Misiles de 1962, involucrando al portaaviones USS Gerald R. Ford. Al dedicar su premio a Donald Trump, Machado habría confirmado, según la demanda, que el galardón está siendo utilizado como un activo de propaganda bélica.

El activista australiano respaldó su postura citando al también Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, quien calificó el premio a Machado como una «burla al testamento de Alfred Nobel».

Peticiones a la justicia sueca

La denuncia exige acciones drásticas e inmediatas a las autoridades de Estocolmo: Congelamiento de fondos: Bloquear de inmediato la entrega de los 11 millones de coronas y recuperar la medalla de oro. Investigación criminal: Allanar las oficinas de la Fundación Nobel para incautar correos, actas y registros financieros. Interrogatorios: Citar a declarar a los 30 implicados bajo sospecha de conspiración y facilitación de crímenes de lesa humanidad. Jurisdicción internacional: Si la justicia sueca no actúa, remitir el caso a la Corte Penal Internacional bajo el Estatuto de Roma. «Esta denuncia busca evitar que el Premio Nobel de la Paz se convierta permanentemente en un instrumento de guerra», concluye Assange, quien tras años de persecución por exponer crímenes de guerra, ahora busca sentar un precedente legal sobre la responsabilidad fiduciaria y ética de los administradores de la paz mundial.

Para más detalles sobre los estatutos legales mencionados, puede consultar el sitio oficial de la Fundación Nobel y los términos del Estatuto de Roma.

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jueves, 18 de diciembre de 2025

El capitalismo ama la competencia, pero la naturaleza tiene otras ideas

Fuentes: El salto [Foto: Mellifera e. V.]


Los darwinistas sociales usan la «supervivencia del más apto» como excusa para privatizar tierras o eliminar la red de seguridad social. Pero eso no reconoce cómo funciona realmente la naturaleza.

Los economistas y líderes empresariales adoptan un concepto retorcido de la evolución: las corporaciones y los sistemas sobreviven, dicen, debido a ventajas competitivas, lo que los hace superiores y capaces de dominar (o destruir) sistemas, compañías, personas y naciones más débiles.

Esto, argumentan, hace que los sistemas humanos sean como la naturaleza. Los débiles se desvanecen de los ecosistemas, mientras que los fuertes persisten: la llamada «supervivencia del más apto».

El científico cuya obra inspiró ese término no estaría de acuerdo con ellos.

Impartí una clase en la New School en la ciudad de Nueva York sobre la relación entre cultura y medio ambiente. Como les dije a mis estudiantes, los defensores del capitalismo usan la «supervivencia del más apto» y una percepción incorrecta de la competencia en el mundo natural para justificar la eliminación de las redes de seguridad social para las personas más vulnerables de nuestra sociedad, una justificación implícita, por ejemplo, en las acciones actuales de la administración vigente.

Según mi experiencia, cada vez que alguien cuestiona si la competencia debería ser un valor central —como en el capitalismo—, la gente a menudo dice: «¡Es natural! ¡Solo hay que mirar la naturaleza!».

Pero, ¿y si esta defensa del capitalismo como algo natural es defectuosa y la competencia nunca ha sido la única forma de «sobrevivir» o ser «apto» en un ecosistema? ¿Qué pasa si aquellos que interpretaron las teorías del naturalista Charles Darwin y las aplicaron a las sociedades y economías humanas simplemente seleccionaron selectivamente las partes de la teoría que parecían justificar su agenda?

Darwinismo social

A mediados de la década de 1850, Darwin comenzó a observar y estudiar cómo los organismos y las especies individuales encuentran su nicho. Cuando un animal ha encontrado su lugar y función en un ecosistema, escribió, ese animal ha encontrado su nicho. Aunque las especies pueden competir por un nicho, también pueden adaptarse y cooperar por uno. Una especie es la más apta cuando suficientes de sus miembros han encontrado un nicho dentro del ecosistema donde viven. Y cuando suficientes miembros han encontrado un nicho, Darwin explicó este proceso como «supervivencia del más apto».

En las décadas posteriores a la publicación del innovador libro de Darwin, El origen de las especies, un grupo de pensadores occidentales utilizó su teoría de la selección natural para intentar explicar la competencia feroz y cruel en la sociedad humana.

El darwinismo social, tal como lo definieron, argumenta que los individuos, grupos y pueblos están sujetos a las mismas leyes darwinianas de selección natural que las plantas y los animales. Pensadores ingleses como Herbert Spencer abogaron por esta teoría a finales del siglo XIX y principios del XX, y sigue resonando hoy en día.

El darwinismo social afirma que las clases altas han competido por ser aptas y han ganado el juego de la selección natural. Sugiere falsamente que ciertas clases sociales son superiores, y que la inequidad social y la inacción política son un resultado natural de la competencia.

No debería sorprender que los pensadores colonialistas europeos utilizaran el darwinismo social para racionalizar la presión por reformas progresistas.

Pero tal justificación se basa en un malentendido y una adulteración de las observaciones de Darwin, porque él también había observado el papel igualmente importante de la cooperación en los ecosistemas. La competencia y la cooperación son ambas naturales entre todas las especies.

La cooperación como mutualismo

Es esencial no tergiversar la dinámica del ecosistema para justificar una forma de organizar la sociedad humana.

Según el estudio de la ecología, una relación entre dos especies que ambas se benefician de la cooperación se conoce como mutualismo. Esta relación les da a ambas especies una ventaja que de otro modo no tendrían. El mutualismo es una cooperación biológica que permite a dos organismos mejorar sus posibilidades de éxito y reproducción en el ecosistema.

Por ejemplo, los delfines necesitan la ayuda del atún para encontrar los peces más pequeños de los que ambos se alimentan. Los ecólogos llaman a esto caza conjunta. En otro caso, los pájaros picabueyes se comen las garrapatas del pelaje de los antílopes impala africanos. El picabueyes se beneficia de tener una comida, y el antílope se beneficia de tener menos garrapatas molestas.

La polinización es otro ejemplo: los insectos transportan polen de una planta a otra mientras se benefician de la fuente de alimento de néctar de las flores en las que aterrizan. A medida que insectos como abejas o mariposas aterrizan en las flores para comer, también fertilizan las plantas con el polen en sus cuerpos. El polen se transfiere del estambre al estigma, lo que permite la producción de flores y frutos. Los insectos que polinizan específicamente las plantas a cambio de alimento se conocen como insectos beneficiosos.

La cooperación como adaptación

En El origen de las especies, Darwin describió un proceso en el que ciertas especies prevalecieron sobre otras porque eran mejores en la adaptación. Habían cooperado con otros organismos o con factores no vivos en su entorno para poder sobrevivir. Los ecólogos se refieren a la adaptación como el proceso de cambiar con el tiempo para que un organismo pueda estar mejor preparado para encontrar un nicho y sobrevivir en el ecosistema. Cuando el ecosistema cambia o desaparece rápidamente, la especie se ve obligada a considerar una nueva cooperación dentro del nuevo ecosistema.

Las primeras y más famosas descripciones de adaptación de Darwin fueron sus estudios de los animales de las Islas Galápagos de Ecuador. Después de observar las aves allí, Darwin notó que las formas de los picos de los pinzones se habían adaptado con el tiempo para ajustarse a las formas de lo que se estaban alimentando: flores, insectos, semillas y frutas.

Los camellos también se han adaptado con éxito a uno de los ecosistemas más duros: el desierto cálido y seco. Un camello puede pasar una semana o más sin beber agua, lo que es más de lo que la mayoría de los animales pueden tolerar. Sus cuerpos también conservan agua al no sudar a medida que aumenta la temperatura. Los camellos también pueden durar varios meses sin comida, porque almacenan grasa en sus jorobas. Sin embargo, si el desierto seco de repente se volviera frío y húmedo, un camello no estaría preparado y se vería desafiado a adaptarse rápidamente.

Algunos animales se han adaptado a sus entornos como protección contra los depredadores. Una excelente manera de evitar ser comido por un depredador es camuflarse entre el follaje. Muchos insectos, como la mantis religiosa, han evolucionado para parecerse a las hojas entre las que viven.

A lo largo de miles de años, las plantas y los animales han evolucionado para tolerar perturbaciones repentinas o condiciones persistentes en sus entornos locales. Todo organismo vivo es parte de una especie que ha descubierto cómo prosperar a pesar de las condiciones fluctuantes del ecosistema. Adaptación significa que la especie necesita rediseñarse y remodelarse para encontrar un nuevo nicho en un ecosistema cambiante. Para sobrevivir, la especie tendrá que encontrar un nuevo propósito.

Cambio climático: la falta de adaptación

Los cambios rápidos en un ecosistema, como el cambio climático, son problemáticos y no dan tiempo para que los humanos, los animales y las plantas se adapten al cambio nuevo y repentino en su ecosistema.

Los animales y las plantas se adaptan y cooperan, pero este no es un proceso rápido, y los cambios adaptativos dentro de un ecosistema pueden tomar múltiples generaciones o siglos. Una especie muere si no se adapta lo suficientemente rápido, pero las especies que muestren la mayor cooperación y adaptación tendrán una enorme ventaja al enfrentar perturbaciones y desastres.

Para llevar la idea de la adaptación un paso más allá, yo argumentaría que nuestro fracaso en combatir el cambio climático está arraigado en nuestra incapacidad humana para adaptarnos a las condiciones que causan el cambio climático. Nos adaptamos reconociendo las limitaciones de los entornos en los que vivimos y planificando en consecuencia para no explotar, consumir en exceso y contaminar. Si pudiéramos adaptarnos a las limitaciones de lo que nuestros ecosistemas pueden tolerar —por ejemplo, cuánto carbono puede tolerar nuestra atmósfera—, tendríamos una mejor oportunidad de supervivencia.

Competencia y falsa escasez

Las especies siempre están compitiendo por un nicho, ya que se esfuerzan por el mismo lugar en el ecosistema. La competencia ocurre cuando los organismos luchan por un mismo nicho o similar porque no hay un suministro adecuado de un recurso limitado en la misma área.

Por ejemplo, los guepardos y los leones se alimentan de presas similares (como impalas). Estos competidores también se matarán entre sí en la lucha por los recursos.

Cuando las especies luchan por un nicho, dependen de la competencia. La especie que gana la competencia transmite sus rasgos físicos a las generaciones futuras, mientras que la especie que pierde se extinguirá. La competencia «funciona» debido a la escasez de recursos.

Como sociedad humana, podemos decidir y organizarnos para determinar qué hacer cuando los recursos son escasos. Tenemos una función ejecutiva que nos permite gestionar o compensar la escasez. Yo argumentaría que muchos gobiernos crean escasez falsa a través de sus prioridades y políticas y las elecciones de qué programas cívicos deciden financiar y cuáles no. Esto prácticamente garantiza «perdedores» en nuestros sistemas sociales.

Reconociendo la cooperación humana

Darwin explicó en sus escritos que los «más aptos» no son necesariamente los más grandes, más fuertes o mejores luchadores del grupo. Detalló cómo una especie puede ser «apta» y sobrevivir mediante la cooperación.

La aplicación errónea de la teoría de Darwin por parte de los pensadores occidentales para centrarse selectivamente en la competencia es de gran alcance; el sesgo darwinista social hacia la competencia se ha utilizado para justificar la propiedad privada de los recursos del ecosistema en lugar de la propiedad comunal. Cuando los colonizadores desembarcaron en las Américas, Australia, Nueva Zelanda y África, dividieron las tierras indígenas de propiedad comunal y forzaron la privatización. En la propiedad privada, las personas compiten para poseer individualmente un bien del que se puede excluir el uso a otros. En la propiedad comunal, se requiere adaptación y cooperación para desarrollar una estructura de reparto.

En otra de mis conferencias, discutí cómo Elinor Ostrom ganó un Premio Nobel de Economía por su trabajo al oponerse a la inevitabilidad de la «tragedia de los comunes» e ilustrar que los recursos de propiedad comunal pueden ser bien administrados. Describió caso de estudio tras caso de estudio de cómo se desarrollaron las instituciones culturales indígenas para gestionar la cooperación, o como ella la llamó, acción colectiva, como un desafío directo a la idea de que la privatización es una parte necesaria de la modernización y el statu quo en el mundo occidental.

Los darwinistas sociales han negado los muchos aspectos y comportamientos de la sociedad humana que se basan en la cooperación, y eso ha tenido numerosas implicaciones negativas para la humanidad y el planeta. Es importante que no descuidemos e ignoremos la existencia de una cooperación exitosa dentro de nuestra propia ecología humana. Con una comprensión de la dinámica real del ecosistema, en lugar de extrapolaciones sesgadas y falsas, podemos reivindicar la cooperación.

Este análisis de Mona Shomali fue publicado originalmente en inglés en ‘The Revelator‘. Lo publicamos en español como parte de la alianza Covering Climate Now, que busca ampliar la cobertura sobre el cambio climático a nivel mundial.

Mona Shomali es una autora, artista y profesional del medio ambiente iraní-estadounidense. Su carrera comenzó como investigadora del caso Sarayaku contra Ecuador en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Como profesora adjunta, impartió clases en The New School, Pace y NYU. También ha enseñado ecología en el Jardín Botánico de Nueva York. Su libro de ficción sobre el clima, Water Mamas, explora el choque entre la espiritualidad indígena y la ciencia occidental. 

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