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miércoles, 6 de diciembre de 2023

Cuáles son las ciudades más caras y más baratas en el mundo y en América Latina según The Economist.(2 de diciembre 23)

El obelisco de Buenos Aires iluminado por la noche

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¿Cómo puede ser Buenos Aires la más barata de América Latina?


Una pequeña fortuna. Eso es lo que pueden costar los alimentos, las bebidas alcohólicas o la ropa en Singapur, la ciudad más cara del mundo para vivir según el semanario británico The Economist, que cada año elabora el ranking en función de lo que puede comprar un dólar en cada una de las ciudades que analiza.

Cuanto más fuerte sea una moneda local, más arriba se colocan las ciudades del país en la lista, y viceversa.

Esto significa que a mayor fortaleza de la moneda, más cara la ciudad. Y a más debilidad de la divisa, más barato aparece el país en la tabla.

Pero en Singapur lo que de verdad tiene una cifra de lujo extremo es el costo de un certificado necesario para comprar un auto: el más barato superó la cifra de los US$106.000 a principios de octubre.

La ciudad-estado introdujo el sistema de certificado de derecho (COE) en 1990 como medida anticongestión.

Los posibles propietarios de automóviles deben tener un COE antes de poder elegir su vehículo y la validez del título expira a los 10 años.

Los derechos se venden en subastas cada dos semanas y el gobierno controla la cantidad de certificados a la venta, que depende del número de autos que se retiran de las carreteras.

A pesar de ser relativamente pequeño, Singapur suele clasificarse como uno de los países con mayor número de millonarios del mundo y por eso rara vez se apea del primer puesto: ha sido clasificado como el lugar más caro para vivir en nueve de los últimos 11 años.
Los rascacielos de Singapur de noche.

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Los rascacielos de Singapur de noche.

En Singapur viven muchos multimillonarios.
El país asiático empata en el ranking de este año con Zúrich. Ambas son consideradas como capitales financieras.

La ciudad más grande de Suiza es siempre cara, sobre todo en alimentos, artículos para el hogar y entretenimiento. Zúrich llegó primero en 2020 y rara vez sale del top ten de la clasificación.

“Su ascenso a la cima del índice se debe principalmente a que el franco suizo se ha apreciado más del 10% frente al dólar durante el año pasado. La ciudad de referencia de la encuesta es Nueva York, por lo que si la moneda de un país se fortalece, sus ciudades generalmente ascenderán en la clasificación”, explica el semanario.

Esta debilidad del dólar provocó que las ciudades estadounidenses cayeran este año en el ranking. Sin ir muy lejos, Nueva York, la ciudad más cara el año pasado junto con Singapur, cayó al tercer lugar. En ese puesto empata con otra ciudad suiza, Ginebra.

Para The Economist Intelligence Unit, la crisis mundial del costo de vida que comenzó en 2022 sigue presente en este 2023, pese a que los precios de la energía y los problemas de la cadena de suministro se suavizaron.
Luces con la bandera de Estados Unidos
Luces con la bandera de Estados Unidos

Pero la inflación sigue siendo alta en todo el mundo: los precios de 200 productos y servicios que rastrea aumentaron una media del 7,4% durante el año pasado. Esto es ligeramente inferior al 8,1% de 2022, pero sigue muy por encima del promedio del 2,9% de los cinco años anteriores.

Las ciudades más baratas

La ciudad más barata de la clasificación sigue siendo Damasco, la capital de Siria, a pesar de que su cesta de precios aumentó un 321% interanual en términos de moneda local.

La retirada de los subsidios gubernamentales y la devaluación de la moneda hizo que los costos de importación se dispararan.

También cerca del final de la clasificación se encuentran Teherán (Irán) y Trípoli (Libia). La tasa de inflación de Teherán es alta, casi el 49%, mientras que los precios en Trípoli aumentaron poco más del 5% el año pasado.

The Economist afirmó que las tres ciudades son particularmente baratas en comestibles, así como en otros artículos para el hogar y cuidado personal.
Mercado de abastos en Ciudad de Mexico

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Mercado de abastos en Ciudad de Mexico

Una fuerte inversión interna ha propulsado los precios en México.

¿Y qué pasa con Latinoamérica?

En el estudio de este año coincide que las 3 ciudades que más puestos escalaron están en América Latina. Fueron Santiago de Querétaro y Aguascalientes, en México, y la capital de Costa Rica, San José.

Aunque la encuesta de este año cubre 173 de las principales ciudades del mundo, el promedio global se ha calculado excluyendo Kyiv (Ucrania) y Caracas (Venezuela), que continúa enfrentando un ciclo de hiperinflación.

En la región de América Latina, Ciudad de México se sitúa como la más cara.

“En 2023, el peso demostró ser una de las monedas más fuertes de los mercados emergentes, gracias a los aumentos de las tasas de interés y la fuerte inversión interna", dice el semanario económico.

"Los bancos centrales de gran parte de América Latina estuvieron entre los primeros en seguir los aumentos de las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos para respaldar sus monedas. Como resultado, el peso mexicano y el colón costarricense se fortalecieron”, explica The Economist.
 
Una tabla de precios de la carne en Buenos Aires

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Una tabla de precios de la carne en Buenos Aires

La inflación en Argentina acabará el año en el 180% anual según los expertos.

Buenos Aires, la más barata en América Latina

Y pese a que las autoridades estiman que la inflación en Argentina acabará el año en el 180% anual, Buenos Aires es la ciudad más barata de la región de América Latina y el Caribe.

La razón principal es la devaluación sufrida por el peso.

Alguien que tiene dólares hoy en la capital argentina puede conseguir muchos más pesos al cambio que hace un año.

“Argentina ya se encuentra hoy en esa situación: tiene una senda fiscal insostenible, un tipo de cambio sobrevalorado y una balanza de pagos muy vulnerable. La inflación ha aumentado rápidamente, mientras que el peso argentino oficial se ha debilitado más lentamente”, dice Mali Chivakul, economista de mercados emergentes en J. Safra Sarasin Sustainable AM.

“Como resultado, el tipo de cambio real se ha apreciado bruscamente desde 2022. El ARS oficial se gestiona con diversas herramientas de control de capitales. La estimación del FMI de la sobrevaloración del tipo de cambio real se sitúa entre el 15% y el 20%. Y el mercado paralelo ofrece un tipo de cambio no oficial hasta un 150% más débil que el oficial”, añade el experto.

Por eso, pese a que la población de la capital sufre intensamente un ciclo de inflación, su comparación con el dólar la hace tan asequible.

jueves, 23 de noviembre de 2023

Qué buscaba EE.UU. con los barrios Kennedy que el icónico presidente impulsó en América Latina en los años 60

John F. Kennedy en Colombia

FUENTE DE LA IMAGEN,CECIL STOUGHTON. FOTOGRAFÍAS DE LA CASA BLANCA. BIBLIOTECA Y MUSEO PRESIDENCIAL JOHN F. KENNEDY, BOSTON

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John F. Kennedy, durante su visita a Bogotá en diciembre de 1961, en el evento en que se puso el primer ladrillo de lo que hoy es Ciudad Kennedy.

Santiago Vanegas Role,
BBC News Mundo 
22 noviembre 2023

En una calle estrecha del sur de Bogotá hay una pequeña casita azul de una sola planta.

Sería una casa como cualquier otra si no fuera por una placa que se levanta a un costado de su fachada que la identifica como “la primera casa de las veintidosmil que se construirán por el gobierno de Colombia dentro del programa de la Alianza para el Progreso con la asistencia del presidente de los Estados Unidos de América John F. Kennedy”, de cuyo asesinato se cumplen este miércoles 60 años.

Fue el mismo Kennedy en una visita de 1961 quien puso la primera piedra de esa urbanización.

62 años después, la localidad de Kennedy aloja según los datos más recientes a 1.230.000 personas, un poco más que la población entera de un país pequeño como Guyana.

A poco más de 7.000 kilómetros de allí, en el punto en el que desemboca el río de la Plata, había otro barrio llamado Kennedy, en Punta del Este, Uruguay, uno de los balnearios más exclusivos de toda América Latina.

Se trataba hasta hace poco de un asentamiento pobre e informal ubicado al lado del lujoso club de Golf Cantegril.

Además del nombre, estos dos barrios en los extremos de Suramérica tienen en común que nacieron a inicios de los años 60 con el impulso de la Alianza para el Progreso, un ambicioso programa de influencia de Estados Unidos que echó a andar el entonces presidente Kennedy en América Latina en el contexto de la Guerra Fría.

En estos lugares, la figura de Kennedy sigue tan viva que algunos habitantes del barrio Kennedy de Punta del Este alegan que esas tierras habían sido un regalo del propio Kennedy.

Y en las salas de las algunas casas bogotanas, hay fotos del expresidente estadounidense.

No son los únicos casos por el estilo. En Río de Janeiro, Villa Kennedy es un barrio en el oeste de la ciudad en el que residen unas 140.000 personas. También fue un ambicioso proyecto de infraestructura construido con el impulso de Estados Unidos e inaugurado menos de dos meses después del asesinato de John F. Kennedy.

En su origen contó con 5.000 viviendas.

“En Brasil, renovación urbana era erradicar las favelas, un proceso que implica la construcción de complejos habitacionales de gran escala”, explica Leandro Benmergui, profesor de historia latinoamericana de Purchase College.

La Alianza para el Progreso también impulsó la construcción de la Unidad Kennedy, en la colonia Jardín Balbuena de Ciudad de México, la urbanización Ciudad Alianza en la ciudad venezolana de Guacara, el barrio Kennedy en Caracas, la Población Kennedy en Puerto Montt, al sur de Chile, entre otros proyectos inmobiliarios en América Latina.

Una familia de una favela en Río de Janeiro en 1963.

Una familia de una favela en Río de Janeiro en 1963.

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Río de Janeiro, 1963.

La Alianza para el Progreso

En su discurso inaugural como presidente, John F. Kennedy dijo: “A nuestras repúblicas hermanas al sur de nuestra frontera, ofrecemos un compromiso especial: convertir nuestras buenas palabras en buenas obras, en una nueva Alianza para el Progreso, para ayudar a los hombres libres y a los gobiernos libres a deshacerse de las cadenas de la pobreza”.

En los poco menos de tres años que estuvo en el poder, Kennedy le dio un vuelco a las relaciones de Estados Unidos con los países de América Latina.

“Kennedy llega con una idea de hacer una nueva política de la vecindad. Lo que hace es aproximarse a Latinoamérica como un compañero”, explica Leandro Benmergui.

Muy cerca de donde quedaba el barrio Kennedy de Punta del Este se firmó en 1961 la famosa Carta de Punta del Este, que selló esa alianza. Se trataba de un ambicioso programa para promover el desarrollo económico de los países latinoamericanos.

En el marco de la Alianza para el Progreso, se dieron varias visitas de Kennedy a países de América Latina, junto a su icónica esposa Jacqueline, quien hablaba español.

John F. Kennedy, Alberto Lleras Camargo y Jacqueline Kennedy en Bogotá, en 1961

John F. Kennedy, Alberto Lleras Camargo y Jacqueline Kennedy en Bogotá, en 1961

FUENTE DE LA IMAGEN,CECIL STOUGHTON. FOTOGRAFÍAS DE LA CASA BLANCA. BIBLIOTECA Y MUSEO PRESIDENCIAL JOHN F. KENNEDY, BOSTON

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Alberto Lleras Camargo, entonces presidente de Colombia, junto a John F. y Jacqueline Kennedy en su visita a Bogotá. Fue la segunda vez que un presidente estadounidense visitó el país.


La construcción de viviendas, sobre todo para familias pobres en las ciudades, hacía parte del proyecto.

Los nuevos barrios obreros eran la imagen viva del progreso como se lo imaginaba Estados Unidos: industrializado y urbano.

“Estados Unidos está promoviendo una idea de lo que tiene que ser el ciudadano urbano, que es propietario, que tiene iniciativa, que dedica una parte de su salario al ahorro para pagar su hipoteca, que va a vivir en un espacio higiénico y sanitario, y al otro día va a convertirse en un trabajador productivo”, plantea Benmergui.

“Todo lo contrario a lo que era la idea del pobre en la favela: criminal, borracho, promiscuo, miserable, que todavía no tiene la cultura urbana”, agrega.

La Alianza para el Progreso también le apuntaba a expandir la educación, establecer gobiernos democráticos e incluso hacer reformas agrarias.

Pero “sabemos que Estados Unidos no hace nada en América Latina por caridad”, dice Leandro Benmergui.

Estos programas, para el gobierno estadounidense, eran una forma de contener el comunismo.

En plena Guerra Fría, tanto Estados Unidos como las élites locales veían la influencia soviética en el continente como una amenaza latente, que se había concretado además con la revolución cubana entre 1953 y 1959.

A la conferencia del Consejo Interamericano Económico y Social de 1961, en la que se redactó la Carta de Punta del Este, astistió el propio Che Guevara. Kennedy no, pero sí una delegación suya.

Fue una ocasión como pocas que reflejó la tensión ideológica en la que se movía América Latina en medio de un mundo bipolar.

Che Guevara.

Che Guevara

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Ernesto “el Che” Guevara, entonces ministro de Industria de Cuba, durante la conferencia del Consejo Interamericano Económico y Social de 1961, en Punta del Este, Uruguay.


“Alentados por la esperanza que dimana de las revoluciones ocurridas en nuestras jóvenes naciones, muchos hombres bregan ahora por la libertad en tierras de vieja tradición. Ha llegado el momento de imprimir un nuevo sentido a esta vocación revolucionaria”, dice la carta de 1961.

¿Pero qué tenía que ver la construcción de nuevos barrios con atajar el comunismo?

A Estados Unidos le preocupaban los pobres urbanos en la medida en que se creía que “un habitante que no es responsable, consumidor, propietario y que sabe convivir puede ser una persona manipulable o inmadura políticamente. Y que eso podía dar lugar al populismo o al comunismo”, según Benmergui.

El profesor Benmergui cuenta que, cuando el gobernador del estado brasilero de Guanabara, Carlos Lacerda —que es quien termina construyendo Villa Kennedy—, habla con Kennedy para pedirle fondos para el proyecto le dice muy estratégicamente: “el peligro del comunismo está en las favelas”.

Ricardo López-Pedreros, profesor de Historia de la Western Washington University, explica que la Alianza para el Progreso fue un proyecto de desarrollo que "buscaba la expansión de unas clases medias”.

“Según la teoría de la modernización, que es la inspiración de este programa, la división de la sociedad en una masa empobrecida y una oligarquía creaba las condiciones para que surgiera el comunismo”, agrega. “Y una clase media podría mermar esa posibilidad y facilitar lo que se llamaba la armonía social”.

La construcción de barrios como Ciudad Kennedy en Bogotá venía de la mano con una expectativa de que allí floreciera una sociedad más democrática. “Toda la discusión política del momento estaba mediada por el discurso de que una sociedad de clase media es más democrática que una sociedad de dos clases”, dice López-Pedreros.

También, Benmergui ha encontrado que uno de los objetivos de Estados Unidos con la Alianza para el Progreso era “ayudar a los políticos brasileños que podían llegar a ser presidentes para sacarse de encima a João Goulart —el entonces presidente—, quien para Estados Unidos era un comunista”.

João Goulart y John F. Kennedy

João Goulart y John F. Kennedy

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John F. Kennedy junto a João Goulart, presidente de Brasil, en 1962. Goulart fue depuesto por un golpe militar dos años después con el apoyo de Estados Unidos.

Un progreso autoconstruido

En el surgimiento de estos barrios, Estados Unidos defiende mucho la idea de autoconstrucción.

“La idea no es solamente que el Estado subvencione y guíe, sino que eso promueva en las poblaciones pobres un estímulo para su propia transformación, algo muy propio del imaginario de modernización y desarrollista”, dice Leandro Benmergui.

Por eso mismo, la vivienda no es algo que el Estado va a regalar. La vivienda es algo que la gente va a esforzarse para conseguir y por construir con sus propias manos. El Estado va a crear condiciones para que la pueda comprar, como instituciones de crédito que ofrezcan hipotecas a plazos largos y a intereses bajos.

“Estados Unidos nunca va a dar el 100%, va a dar una parte y va a dar ayuda técnica, sobre todo a través de USAID y el BID”, señala Benmergui.

Entonces, la población que va a poder irse de las favelas a Villa Kennedy es solo aquella que tiene las condiciones para poder pagar la casa a crédito.

En el caso de Punta del Este, la semilla que sembró el Barrio Kennedy fue la donación por parte de Estados Unidos de apenas unos cables para constuir instalaciones eléctricas y una bomba de agua.

“En Latinoamérica no existe la idea de public housing (vivienda pública). Todos los barrios Kennedy son barrios de bajo costo, lo que se conoce como low income housing o low cost housing”, dice Benmergui.

Consecuencias contradictorias
Vista de la Bahía de Guanabanara en 1960

Vista de la Bahía de Guanabanara en 1960

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Vista de la Bahía de Guanabanara en 1960. Río de Janeiro fue la capital de Brasil hasta ese año, pero estuvo lejos de tener el desarrollo industrial de Sao Paulo.

Los planes de Kennedy no se cumplieron como él lo hubiera querido.

En Río, por ejemplo, cuenta Benmergui que “en el año 1967, Estados Unidos mandó una misión para evaluar Villa Kennedy y la misión concluyó que era económicamente irracional la política de erradicación de favelas y construcción de complejos”.

El nuevo barrio se enfrentó a un sinnúmero de problemas que iban desde la falta de transporte público y de un sistema de recolección de residuos hasta la inseguridad.

“En la medida que el Estado prometió, ese mismo Estado después no pudo cumplir. Por cuestiones políticas, por negligencia, por cuestiones más estructurales, los estados se empobrecieron, hubo inflación, gobiernos autoritarios que no necesitaban responder a sus ciudadanos”, dice Benmergui.

Ricardo López-Pedreros dice, sin embargo, que “los estadounidenses no pierden la esperanza de que América Latina puede evitar el comunismo”.

Entonces, por lo que optan es por la apuesta de “pongamos a la gente a trabajar, les damos algunos materiales y que ellos lo hagan. Cambia el modelo porque ya no había tanta plata”, agrega López-Pedreros.

Los expertos coinciden en que, a pesar que los resultados del proyecto no son los que esperaban los planificadores, para las personas que participaron en los programas la Alianza para el Progreso lo que pasó en ese momento fue muy importante, tuvo un gran impacto en sus vidas.

Por ejemplo, gracias a esos programas de desarrollo, hubo mucha gente que tuvo acceso a sus casas, y hubo toda una generación que pudo ir a la universidad o crear pequeños negocios.

Un grupo de niñas juega baloncesto en Ciudad Kennedy, Bogotá, a mediados de los 60.

Un grupo de niñas juega baloncesto en Ciudad Kennedy, Bogotá, a mediados de los 60.

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Ciudad Kennedy, Bogotá, a mediados de los 60.

Incluso, cuenta López-Pedreros que en Bogotá entre quienes se beneficiaron por los programas de la Alianza para el Progreso surgieron movimientos de izquierda que se empezaron a radicalizar, una abierta contradicción con lo que pretendía Estados Unidos.

“La Alianza para el Progreso logró de manera no intencionada la politización parcial de la sociedad”, concluye López-Pedreros.

Además, las comunidades que llegaron a los nuevos barrios crearon una identidad de clase, que los diferenciaba tanto de los de arriba como de los de abajo.

A pesar de que a los ojos del resto de Río de Janeiro Villa Kennedy no sea muy diferente a las favelas, los vecinos sí reclaman una identidad diferente, una identidad propietaria, plantea Benmergui.

Por otro lado, “erradicar las favelas de la zona sur permite gentrificar la zona de la Laguna Rodrigo de Freitas, que hoy en día es una zona muy cara de la ciudad”, agrega. “Eso es la que la dictadura militar va a hacer luego con esteroides y autoritariamente”

Algo similar es lo que está pasando, 60 años después, en el barrio Kennedy de Punta del Este, en Uruguay.

Después de varios intentos y un álgido debate entre políticos y la comunidad que duró años, las autoridades uruguayas iniciaron en abril de 2022 el proceso para realojar definitivamente a las 350 familias que vivían en el barrio.

En total, el proyecto costará US$35 millones y estará listo en 2024. El realojo liberará una zona de unas 40 hectáreas altamente codiciada por agentes inmobiliarios, que las mismas autoridades locales han reconocido que se venderá por millones de dólares.

viernes, 17 de noviembre de 2023

Podemos, el Partido que vino de América Latina: balances y desafíos de la transformación política en España

Luis Martín-Cabrera

Existe una curiosidad más que lógica en América Latina en general y en Chile en particular sobre el fenómeno Podemos y las consecuencias o la aplicabilidad que sus campañas puedan tener en la región. Con frecuencia, de manera tal vez inconsciente, se desliza un relativamente velado eurocentrismo en la, por otro lado merecida, admiración que provoca el éxito electoral del partido español. Conviene, en este sentido, aclarar que la emergencia de Podemos es inexplicable sin sus orígenes latinoamericanos y recordar que no todo viene de Europa y que Pablo Iglesias y los suyos encontraron su primera inspiración en los movimientos sociales y los gobiernos “post-neoliberales” de la región, es el “laboratorio latinoamericano”, para utilizar la expresión acuñada por Franck Gaudichaud, el que inspira en buena medida la potencia política de Podemos.

A menudo se hace referencia al hecho de que la mayoría de los fundadores del partido –Monedero, Bescansa, Errejón, Iglesias y otros—ejercen o ejercían su actividad docente en la Universidad Complutense de Madrid, pero es igualmente importante señalar su conexión con la fundación CEPS (Centro de Estudios Políticos y Sociales), un think tank cuyas actividades se han desarrollado por cerca de dos décadas primordialmente en América Latina. Cuando las élites políticas españolas se dedicaban –Felipe González a la cabeza—a promocionar la Transición a la democracia en España como modelo de exportación para América Latina y el bipartidismo parecía estar sellado a sangre y fuego sobre un pacto de olvido e impunidad en España, el EZLN levantaba su grito indígena de dignidad rebelde contra la doxa neoliberal y el “consenso de Washington”. Es, en primer lugar, el estallido Zapatista de 1994 y más tarde la victoria electoral de Chávez en las elecciones de 1999, lo que fuerza a los hoy miembros del Consejo Ciudadano de Podemos a volver la mirada hacia América Latina, una región que, con la integración de España a la Unión Europea, había quedado mayoritariamente sepultada en la memoria de la mayoría de los españoles. El zapatismo y, sobre todo, la ruptura del consenso de Washington iniciada por la revolución bolivariana en Venezuela que después se extiende a Bolivia, Ecuador y en distinta medida a Argentina y Nicaragua hacen posible lo que en ese momento era imposible e impensable en España: salir o intentar salir de las políticas neoliberales, recuperar el rol regulador y redistributivo del Estado. En este sentido, no hay que perder de vista que Iñigo Errejón, Pablo Iglesias o Juan Carlos Monedero, se desempeñan como asesores de los gobiernos de Chávez, Evo Morales y Rafael Correa y que Luis Alegre Zahonero es autor, junto a Carlos Fernández Liria, de un libro, Comprender Venezuela, pensar la Democracia. El colapso moral de los intelectuales occidentales (2006) que levantaría muchas ampollas en la bienpensante progresía eurocéntrica española por su defensa del proyecto bolivariano.

Por tanto, cuando la flamante nueva alcaldesa de Ahora Madrid , Manuela Carmena, dice que va a gobernar sobre todo escuchando a la ciudadanía hay que ver claramente en sus palabras ecos de la lección zapatista –el “mandar obedeciendo” o el “detrás de nosotros estamos ustedes”-- y cuando observamos la insistencia de Podemos en centrar su campaña en la regeneración política y en la defensa de la democracia es inevitable pensar en la primera campaña electoral de Hugo Chávez y en el Movimiento V República que liquido el bipartidismo hasta entonces imperante de adecos y copeyanos sin declararse abiertamente socialista. A menudo se insiste en los modos en que Iñigo Errejón se inspira en La razón populista de Ernesto Laclau, pero creo que es igual o más importante su participación como asesor en varias campañas electorales chavistas: es la lucha de los pueblos la que inspira la teoría y no al revés.

Entonces, si las conexiones de Podemos con el laboratorio latinoamericano son tan estrechas, ¿por qué no aparecen de manera más decisiva en el discurso de sus líderes? ¿Por qué no han hecho o mejor dicho han dejado de hacer una defensa pública más explícita de lo que aprendieron del otro lado del Atlántico? Creo que esto se debe en parte a la campaña de acoso y derribo a la que son sometidos los miembros de Podemos por parte de los medios hegemónicos (particularmente los asociados a la derecha) y en parte a la difícil situación por la que atraviesa el gobierno Venezolano de Nicolás Maduro en este minuto1. Me da la impresión que la defensa de estos procesos de cambio en Latinoamérica, la pedagogía política que podría exigírsele a Podemos en otras circunstancias se hace muy difícil dada la concentración de medios que existe en España.

Por otro lado, ya estamos viendo cuál es el precio que se puede pagar precisamente por no hacer pedagogía política o por buscar un discurso políticamente centrado que vaya paulatinamente llenando el “significante vacío” de la política con distintas demandas. A menudo este discurso que no se pretende ni de izquierdas ni de derechas, deja desguarnecidos a los propios líderes del partido, sin defensa posible frente a los ataques mediáticos tanto de la derecha como de la socialdemocracia como acaba de suceder con el recientemente elegido concejal de cultura del ayuntamiento de Madrid, Guillermo Zapata. Zapata fue acusado de escribir hace cuatro años unos tuits en el contexto de una polémica sobre los límites del humor en los que se hacía humor negro con el holocausto y con algunas víctimas del terrorismo de ETA. El acoso mediático llego a tal extremo que el concejal se vio obligado a dimitir sin poder defender lo más elemental: Que la intención fue lúdica y por lo tanto los tuits no se pueden tomar prima facie , que la excepcionalidad del holocausto no deja pensar históricamente el holocausto, que los que acusan a Zapata son las mismas y los mismos –por ejemplo Esperanza Aguirre- - que siguen haciendo, sin ninguna intención lúdica, apología del franquismo y mofa de los desaparecidos etc. Con esto, no trato de darle lecciones a nadie, sino de preguntar en voz alta, si no convendría pasar a la ofensiva en vez de estar siempre a la defensiva, si no sería bueno hacer un poco de pedagogía política aunque se pierda popularidad, si no estaría bien en vez de dar por bueno que Venezuela es un horror y siempre lo fue, explicar un poco qué vieron y qué sacaron de estas experiencias políticas los actuales líderes de Podemos.

“Izquierda” y “derecha” son metáforas, tropos espaciales, de hecho, –los que se sentaban a uno y otro lado del rey— a las metáforas podemos renunciar si no sirven, a lo que no podemos renunciar es a nuestra memoria y a nuestra historia , pues sin un pasado anudado al presente no hay futuro posible. Por eso, conviene recordar las raíces latinoamericanas de podemos y su inexpugnable relación con el 15-M, Con la Plataforma Antidesahucios y con las distintas mareas ciudadanas en defensa de la educación y la salud pública . Cabe recordar que las políticas austericidas emprendidas por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero primero y continuadas después por Mariano Rajoy encontraron tanto a los dos grandes sindicatos nacionales UGT (Unión General de Trabajadores) y CC.OO (Comisiones Obreras) como a los partidos de izquierdas, especialmente Izquierda Unida, totalmente desarmados e incapaces de ofrecer respuestas y resistencia a la apisonadora neoliberal del Estado. Es la rebelión pacífica y popular de las y los indignados la que llena la Puerta del Sol de Madrid el 15 de mayo del 2011 y otras plazas a lo largo del mismo año. El movimiento 15-M inventó un lenguaje nuevo y una manera de hacer política más horizontal y participativa y, sobre todo, le dio un impulso decisivo a la unificación de toda una serie de luchas (feministas, ecologistas, estudiantes, asociaciones barriales, anti-capitalistas,etc.) que hasta ese momento habían permanecido aisladas unas de otras.

Mientras tanto, a los pocos meses, el Partido Popular ganaba las elecciones con el triste binomío mayoría absoluta-abstención masiva y bien reprimía las manifestaciones del 15-M bien se burlaba de los participantes de la misma con epítetos como “perroflautas” (designación para-racista que define al estilo hippie de algunos participantes en estas protestas”), porque no percibía a estos movimientos como una amenaza. Después las políticas austericidas continuaron hasta límites intolerables –continuaron los desahucios y sus suicidios, la malnutrición infantil batió records, la sanidad y la educación siguieron privatizándose y el paro nunca bajo del 20%-- y el 15M mantuvo sus banderas apartidistas de lucha y a la vez mutó en mareas blancas en defensa de la sanidad, mareas verdes en defensa de la educación y por supuesto el trabajo heroico de la PAH (la Plataforma Afectados por la Hipoteca) liderada por la hoy alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

A mediados del 2014 parecíamos haber llegado a un impasse: la protesta contra el ajuste fiscal brutal continuaba en la calle y el gobierno seguía haciendo oídos sordos o criminalizando la protesta como sucedió con “Alfon”, un joven de la periferia obrera de Madrid, acusado falsamente por la policía de delitos de terrorismo. Corresponde a Podemos el mérito indiscutible de haberse dado cuenta de que la política transformadora sólo podía salir de este callejón sin salida recurriendo otra vez a la “forma partido” y organizándose para tomar el poder y romper con el bipartidismo salido del régimen del 78, año en que las cortes salidas del franquismo aprueban la constitución vigente. Es la lectura atenta de Gramsci desde la calle la que permite a los líderes de Podemos hegemonizar la protesta social y abrir una grieta considerable en los mecanismos de dominación instalados desde la Transición. Corresponde también a Podemos y a Pablo Iglesias el mérito de haber sacado a la izquierda de su autismo político y haberles puesto frente a su propio miedo al poder y a su vocación de marginalidad. Muchos sectores de izquierda, tanto en movimientos sociales como en partidos revolucionarios , conciben el poder de manera pecaminosa haciéndose eco de los postulados de John Holloway, Cambiar el mundo sin tomar el poder. Preferir tener razón y seguir siendo marginales antes que atreverse a tomar el poder y mancharse las manos con sus aspectos más abyectos.

Ahora bien, Podemos es, a la vez, inexplicable sin los movimientos sociales en general y sin el 15-M en particular, Podemos puede ser, para apropiarnos de la siniestra metáfora de Efráin Ríos Mont, el pez que represente el cambio, pero el movimiento 15-M y las mareas y la plataforma son el agua, unos y otros están en una relación simbiótica, conforman los extremos inconmensurables de la transformación social en España hoy. Hasta qué punto esto es así puede simplemente comprobarse retrotrayéndonos a las elecciones europeas del 2009 en las que Izquierda Anticapitalista -- la formación que le presta el andamiaje partidista a Podemos en el 2014 para presentarse a las Europeas-- obtiene el 0,13% de los votos frente al casi 8% de la nueva formación de Pablo Iglesias. ¿Qué es lo que ha cambiado? ¿El carisma de los líderes? No lo creo, lo nuevo es que Podemos puede subirse a la ola del 15-M y de los nuevos movimientos sociales anti-austeridad, cosa que Izquierda Anticapitalista no podía hacer.

En este sentido, creo que es necesario señalar que la dirección de podemos ha oscilado ambivalentemente entre organizarse como un partido tradicional con su vanguardia y sus bases o reinventar la “forma partido” abriéndola a las distintas formas de participación democrática inventadas por el 15-M y los movimientos sociales. Este residuo vanguardista, unido a las fuertes presiones electorales y los ataques de la “casta”, ha hecho que, por momentos, la nueva política pudiera reducirse a cambios meramente semánticos (“Consejo ciudadano” por “Comité central” y “círculos” por “bases”) que envolvían la misma cadena de transmisión vertical de poder y representación que define a los partidos capitalistas tradicionales. Esto, entre otras cosas, explica las tensiones y fracturas con el grupo de Pablo Echenique en Aragón o con el grupo de Izquierda Anticapitalista de Teresa Rodríguez en Andalucía, así como la salida de Juan Carlos Monedero del liderazgo del partido, probablemente hastiado de una política demasiado tecnocrática y organizada a golpe de encuestas electorales. En este sentido, creo que la gran lección de las pasadas elecciones municipales es que Podemos sólo con su marca no puede, pero con los movimientos sociales sí y viceversa. Los lugares donde Podemos va a poder gobernar son aquellos (Barcelona, Madrid, Cádiz) donde se presentaba con plataformas ciudadanas (Ahora Madrid, Barcelona en Comú) levantadas con alto grado de participación de los movimientos sociales y con estructuras horizontales de poder. La receta del éxito es, por tanto, la confluencia del partido Podemos con el tejido social de los movimientos sociales y no una cosa o la otra solas.

Hay aquí también otra gran lección que aprender de los procesos de cambio en América Latina. Cuando los movimientos sociales llegan al poder, como es el caso del MAS en Bolivia, y se vuelven hegelianos, es decir, cuando asumen que su presencia en el gobierno transforma mágicamente al Estado en síntesis de todos los antagonismos sociales, tienden a no socializar el poder y generan anticuerpos en los esas mismas colectividades que les llevaron al poder. Esto es, sin duda, lo que sucede en Bolivia alrededor del conflicto del TIPNIS entre movimientos indígenas y Estado. Cuando el Estado no escucha y queda atrapado en la lógica espuria de la representación, las transformaciones sociales se detienen; y a la vez, cuando los movimientos sociales fetichizan su autonomía por encima de los límites de la realpolitik sucede lo mismo. El estado y la economía tienen tiempos y demandas que, en muchas ocasiones, aparecen fuera de sincronía con los tiempos y demandas de los movimientos sociales, el desafío es ser capaces de habitar la temporalidad múltiple y heterogénea en sus distintas territorializaciones en pos de una construcción de justicia e igualdad exterior a las actuales condiciones de la dominación y la explotaión.

En este sentido, creo que, tanto en España como en América Latina, vivimos en un umbral en el que las viejas y nuevas formas de la política deben convivir en una tensión creativa. Hoy en día parece imposible aspirar a transformar la sociedad sin pasar por la “forma partido” y por la toma del Estado por la vía electoral y de la movilización de masas y, a la vez, la “forma partido” y la toma del Estado son completamente inútiles si no se socializa el poder y se aspira a desmontar el Estado potenciando la autonomía los movimientos sociales y de la participación ciudadana en la toma de decisiones. En el caso de Chile, los dos extremos inasibles de estas posturas los representan Gabriel Salazar con su insistencia en abandonar completamente cualquier política partidista (incluso las protestas en la calle) para dedicarse a la construcción de la autonomía política a través asambleas constituyentes, y el Partido Comunista que insiste en reducir la política a la forma-partido y la participación en el poder del Estado, incluso en la actual coyuntura en que el gobierno de Michelle Bachelet parece haberle dado la espalda completamente a los movimientos sociales, sumido como está, en el marasmo de la corrupción y los vínculos estructurales entre dinero y política.

Cada pueblo tiene su propia historia, sus propias idiosincrasias y sus propios caminos que recorrer, pero precisamente porque el capitalismo y la modernidad colonial nos han unido de maneras asimétricas podemos aprender unos de otros con respeto, sabiendo, como afirma Gaudichaud, que “lo que está en juego es el difícil paso de poderes contituyentes a poderes constituidos, y los métodos de articulación entre democracia directa, participativa y representativa, entre espacios de deliberación y de decisión: en definitiva, la cuestión clásica de la “soberanía” del pueblo, ¿Esta construcción-destrucción-creación debe desarrollarse totalmente externa al Estado (para echarlo abajo) o bien como emergencia combinada de formas externas y de un impulso procedente de instituciones gubernamentales?”2 That´s the question, y la respuesta debe ser colectiva, porque la historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Notas:

1 Sobre la actual coyuntura del gobierno venezolano recomiendo una interesante entrevista de Salvador López Arnal al militante venezolano Roland Denis,


2 Franck Gaudichaud, Emancipaciones en América Latina, Quito: Instituto de Altos Estudios Nacionales, 2013, p.30 

( http://editorial.iaen.edu.ec/libro1/emancipaciones-en-america-latina/) Luis Martín-Cabrera es español, republicano, profesor de estudios culturales en la Universidad de California, San Diego y Director de programa de Estudios de esa misma universidad en Santiago de Chile.

martes, 4 de octubre de 2022

Nueva "Ley de Nietos" permite a más personas de América Latina acceder a la ciudadanía española

Jóvenes con la bandera española.

Fuente de la imagen,Getty Images


    • La razón de esta curiosa denominación es simple: la nueva legislación amplía el acceso a la nacionalidad española a miles de descendientes de españoles que nacieron en el extranjero.

      La nueva normativa amplía así lo estipulado por la ley aprobada en España en 2007, que ya no está vigente, que establecía la posibilidad de adquirir la nacionalidad para aquellos que tuvieran un padre o madre español de origen, y que era aplicable a sus hijos, siempre y cuando fueran menores.

      Aunque el objetivo general de la ley es resarcir a las víctimas de la Guerra Civil Española y del posterior gobierno militar de Francisco Franco, lo que ha llamado la atención de la prensa latinoamericana es la disposición adicional octava, que facilita la obtención de un pasaporte español para tres nuevos grupos:

      -Los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que, como consecuencia de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia o de orientación e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española. Los hijos e hijas nacidos en el exterior de mujeres españolas que perdieron su nacionalidad por casarse con extranjeros antes de la entrada en vigor de la Constitución de 1978.

      -Los hijos e hijas mayores de edad de aquellos españoles a quienes les fue reconocida su nacionalidad de origen en virtud del derecho de opción de acuerdo a lo dispuesto en la presente ley o en la disposición adicional séptima de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre. El documento especifica que este trámite deberá formalizarse en el plazo de dos años desde la entrada en vigor de la presente ley.

      "Al terminar este plazo, el Consejo de Ministros podrá acordar su prórroga por un año", concluye la disposición adicional octava.

      Sin plazo preparatorio
      La nueva ley consiguió el aval del Senado español tras haber obtenido 128 votos positivos, 113 negativos y 18 abstenciones.

      Hasta su aprobación, los nietos de españoles cuyos padres -nacidos fuera de España- habían obtenido la nacionalidad tenían las siguientes restricciones de edad para acceder a la ciudadanía española.

      -Haber nacido antes de enero de 1985 y que el padre o madre, nacido fuera de España, haya obtenido la nacionalidad antes de que el interesado naciera. -Ser menor de 21 años y que el padre o madre, nacido fuera de España, haya adquirido la nacionalidad antes de que el interesado naciera. -Ser menor de 20 años y el padre o madre, nacido fuera de España, haya adquirido la nacionalidad después de que el interesado naciera y antes de sus 18 años. Medios latinoamericanos, como el diario Clarín de Argentina, destacan que a diferencia de la ley de 2007, que establecía un plazo adicional para tramitar la nacionalidad española, hasta que las dependencias oficiales estuvieran preparadas para recibir las nuevas solicitudes, la actual legislación no establece ningún período de tiempo preparatorio. >Autor
La población mundial creció en el último cuarto de siglo a un ritmo promedio del 1,2% anual hasta rozar los 8.000 millones de habitantes.

La tendencia fue similar en América Latina, que ya supera los 600 millones.

Excepto en casos de guerra u otros extremos, no es habitual que en un lapso de 25 años la población de un país se estanque o incluso decrezca.

Pero Cuba no es un país normal.

La isla superó en 1984 la barrera de los 10 millones de habitantes, en 1997 la de los 11 millones y, tras algunos altibajos, el último dato de 2021 es de 11,1 millones.

¿Cuáles son los motivos que explican esta inusual tendencia?

Un poco de historia
"En Cuba preguntas a cualquiera cuántos hijos quiere tener y te dice que 2 hijos, e incluso el orden, primero el varón y después la hembra. Es un ideal reproductivo que viene de nuestros abuelos españoles", explica a BBC Mundo Juan Carlos Albizu-Campos, profesor del centro de estudios demográficos de la Universidad de La Habana.

El académico y autor de varios estudios sobre el tema remarca que, desde inicios del siglo XX, Cuba siempre ha tenido un comportamiento demográfico diferente al de sus vecinos latinoamericanos.

"Ya en 1900 la fecundidad era relativamente baja en relación a Latinoamérica, con unos 6 hijos por mujer (en México, por ejemplo era de 7 y en otros países de la región aún mayor) y la población comenzaba a asumir el esquema de familia pequeña", explica.

En la primera mitad del siglo pasado la isla alcanzaba unos niveles de desarrollo inalcanzables para otros países de la región y recibió una masiva oleada de migrantes europeos, principalmente españoles.

Ambos factores marcaron su diferenciada tendencia demográfica.

Familia cubana en 1955. 

Las familias de dos hijos en Cuba eran una tendencia habitual, como la de esta fotografía de 1955.

A partir de 1960 el descenso de la mortalidad infantil y el mayor acceso a servicios de salud y maternidad, entre otros factores, propiciaron un "baby boom".

Pero este no duró más de una década: en los años 1970 se rebajó por primera vez el índice de 2,1 hijos por mujer que garantiza el reemplazo generacional.

Así, a finales de 1985 la combinación de fecundidad y esperanza de vida en Cuba ya "se asemejaba más al promedio europeo que al latinoamericano", afirma Albizu-Campos.

Otra familia cubana, en 2017.

Natalidad, mortalidad y pobreza

Cuba registró en 2021 el número más bajo de nacimientos, 99.096, y la mayor cifra de fallecimientos, 167.645, de las últimas seis décadas.

Aunque el número de muertes está abultado por la letal ola de covid que afectó al país, las cifras de nacimientos confirman una pronunciada tendencia a la baja que viene de años atrás.

Hoy la tasa de fecundidad total es de 1,45 hijos por mujer, muy por debajo de la de reemplazo y también del promedio de 2 en América Latina según datos del Banco Mundial.

Esta tendencia se produce en un momento de crisis extrema en Cuba, donde escasean los alimentos, medicinas, productos sanitarios y otros bienes básicos.

Albizu-Campos cree que en la isla se está produciendo lo que algunos académicos llaman el "malthusianismo de la pobreza".

Thomas Robert Malthus (1766-1834) 

El economista británico Thomas Robert Malthus (1766-1834) es uno de los primeros y más importantes demógrafos de la historia. Su doctrina, denominada malthusianismo, plantea el problema del crecimiento incontrolado de la población en relación con los limitados recursos necesarios para su supervivencia.

"En Cuba hasta 3 o 4 generaciones conviven en una misma vivienda y además escasean los alimentos. Así, la primera pregunta que se hace una pareja joven cuando quiere tener un hijo es ¿dónde lo voy a poner?; y una vez resuelto eso, ¿qué le voy a dar de comer?".

Es decir, hoy las cubanas perciben el nacimiento de un hijo adicional como un riesgo real para los que ya están en la familia.

Cuando esta situación se sostiene en el tiempo, apunta, "termina transformando el patrón reproductivo y las mujeres protagonizan una caída del nivel de fecundidad, como ocurrió en el período especial".

El período especial fue la crisis extrema que se produjo en Cuba tras la caída de la URSS en la década de los 1990, con una situación de escasez generalizada que muchos comparan con la actual.

"En el período especial el número de hijos por mujer bajó de 1,8 a 1,6 y, al ser una crisis mantenida en el tiempo, modificó el patrón reproductivo de la sociedad cubana", indica Albizu-Campos.

La doctora en sociología Elaine Acosta, investigadora asociada de la Universidad Internacional de Florida, destaca que Cuba "encabeza los procesos de envejecimiento en América Latina" por su pirámide demográfica más parecida a la de un país europeo.

"Incluso en comparación con lo experimentado en las sociedades europeas, ha sido más vertiginoso el salto producido en Cuba entre 1970 y la actualidad, donde la población de edades avanzadas pasó de representar un 9% del total al 20%", afirma.

Considera, sin embargo, problemática la combinación, en los últimos 25 años, de una pirámide de población similar a la de un país desarrollado con el paulatino deterioro de los niveles de bienestar y de desarrollo humano.

Esto último, asegura, no solo ha contribuido a reducir la fertilidad, sino también ha fomentado otro de los factores que explican el estancamiento poblacional en la isla: la emigración.

La emigración
Joven cubano con camiseta de EE.UU. 

Muchos jóvenes cubanos ven en EE.UU. el destino donde hacer realidad sus sueños profesionales y familiares.

Se estima que casi un millón de cubanos han abandonado su país en los últimos 25 años.

De ellos, más de 800.000 han emigrado a Estados Unidos, según los registros oficiales de este país.

El flujo venía oscilando entre 30.000 y 70.000 migraciones por año hasta la pandemia, pero soloen los primeros nueve meses de 2022 llegaron 200.000 cubanos al país norteamericano, un máximo histórico que supera al de anteriores éxodos masivos como el del Mariel en 1980 o la crisis de los balseros durante el período especial.

Durante la crisis de los balseros de mediados de la década de 1990, decenas de miles de cubanos se lanzaron al mar en embarcaciones caseras para tratar de alcanzar las costas de EE.UU. Muchos murieron en el intento.

"El aumento descontrolado de la inflación, la disminución del valor real de los salarios y pensiones, la inseguridad alimentaria, el déficit de medicamentos y el deterioro de la vivienda, entre otros, han reducido los niveles de bienestar a mínimos similares a los del periodo especial, pero con menores niveles de protección social y en un ambiente de mayor tensión política y malestar ciudadano", explica la socióloga.

"Todo esto termina influyendo en que miles de jóvenes e incluso personas mayores se sumen a la estampida migratoria que se reinició cuando se abrieron los vuelos en noviembre de 2021", sentencia.

¿Vuelta a los 10 millones?
Esto significa que, tras 25 años de estancamiento, la población cubana podría estar iniciando una tendencia al descenso, más si se tiene en cuenta que gran parte de los emigrantes son jóvenes o personas en edad fértil que crearán descendencia fuera de la isla.

El demógrafo Albizu-Campos pronosticó años atrás que la población cubana volvería a la cota de los 10 millones a partir del año 2030, con toda la generación del baby boom de la década de 1960 en la tercera edad.

Sin embargo, el proceso parece haberse acelerado y la rebaja de los 11 millones podría producirse este mismo año cuando se actualice el padrón con los nuevos datos de nacimientos, muertes y emigrados.

"La combinación perversa entre una emigración sostenida y el incremento de las defunciones podría indicar que nos estamos acercando de nuevo a rebajar esa barrera", indica el experto.

El panorama demográfico se plantea aún más complicado para 2050, cuando más de 3,7 millones de cubanos superen los 60 años de edad sobre una población estimada de 10,1 millones de habitantes, según la proyección de Naciones Unidas.

De ellos, casi 1,3 millones serán ancianos de más de 80 años.

Los ancianos cada vez ocupan un porcentaje mayor de la población cubana.

Elaine Acosta observa, además, que estas proyecciones se formularon antes de la actual crisis migratoria.

"En consecuencia, puede que la contracción poblacional sea aún mayor a la esperada".

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-63373656

domingo, 28 de abril de 2019

Julian Assange y la agenda para la guerra global

James Petras
Rebelión

Traducido del inglés para rebelión por J. M.

Introducción
Durante casi una década, Washington ha tratado de silenciar, encarcelar y eliminar al periodista de investigación más destacado del mundo, Julian Assange (JA) y su equipo de colaboradores en WikiLeaks (WL).

Nunca han sido tan desacreditados los medios de comunicación masiva como con la publicación de los documentos oficiales que contradicen directamente la propaganda oficial, articulada por los líderes políticos y repetida por "destacados" periodistas.

Washington tiene la intención particular de capturar a JA porque sus revelaciones han tenido un impacto particularmente poderoso en el público estadounidense, los críticos políticos, los medios alternativos y los grupos de derechos humanos al enfrentarlos contra las guerras estadounidenses en el Medio Oriente, el sur de Asia, África y América Latina.

Continuaremos discutiendo lo que JA y WL lograron y por qué la particular e "innovadora" forma de informar perturbó al Gobierno.

Luego analizaremos los conflictos "en curso" y el fracaso de la Casa Blanca para obtener una victoria decisiva, como factores que han llevado a Washington a intensificar sus esfuerzos para hacer de JA un "ejemplo" para otros periodistas, exigiendo que se “pongan en forma” o pagarán las consecuencias, incluido el encarcelamiento.

El contexto para la denuncia de irregularidades
Al final de una década de guerra, la oposición a la participación de Estados Unidos en Irak y Afganistán se había extendido a sectores militares y civiles. Se filtraron documentos y se alentó a los críticos a entregar informes que revelaban crímenes de guerra y el número de víctimas en vidas humanas. WL, bajo el liderazgo de Assange, fue el receptor de cientos de miles de documentos provenientes de analistas militares, contratistas y funcionarios civiles disgustados por las mentiras de los medios de comunicación oficiales y de masas que perpetraron y encubrieron crímenes de guerra.

A medida que avanzaban las guerras y se lanzaban otras nuevas en Libia y Siria, los congresistas liberales eran impotentes y no estaban dispuestos a exponer las mentiras de los regímenes Obama/Clinton y las falsificaciones que acompañaban al asesinato del presidente Gadafi. WikiLeaks y JA publicaron documentos que revelaron cómo los EE. UU. planearon, implementaron y fabricaron las guerras humanitarias para "salvar a la gente…" ¡bombardeándola!

Los documentos de WL desacreditaron a las principales redes y a la prensa de prestigio, que seguían la línea oficial.

El Pentágono, la CIA, la presidencia y sus simpatizantes en el Congreso entraron en pánico cuando sus actividades secretas salieron a la luz. Recurrieron a varios movimientos desesperados, todos dirigidos a silenciar la libertad de expresión. Acusaron a los periodistas de investigación de "espionaje", de trabajar para Rusia, de terroristas islámicos o simplemente de "traidores por dinero".

A medida que el mensaje de WL ganó legitimidad, Washington recurrió al poder judicial en busca de fallos para asfixiar a sus críticos. La libertad de expresión fue criminalizada. Pero WL continuó. Nuevos y más denunciantes críticos llegaron a la escena, Chelsea Manning, Edward Snowden, William Binney y otros proporcionaron nuevas pruebas devastadoras de las grandes distorsiones y falsificaciones de Washington en relación con las muertes de civiles.

A los ojos del Pentágono, Julian Assange era el enemigo porque se negó a ser comprado o intimidado. WL despertó con éxito la desconfianza de los medios de comunicación y la desconfianza entre el público de la difusión de las noticias oficiales de guerra.

El Pentágono, la Casa Blanca y el aparato de inteligencia buscaron a los “espías” internos que proveían los documentos a WL. Se tomó como objetivo el arresto de Julian Assange bajo la creencia de que "decapitar" al líder intimidaría a otros periodistas de investigación. JA huyó para salvar por su vida y buscó y recibió asilo en la Embajada de Ecuador en el Reino Unido.

Después de siete años de presión EE.UU. Logró que el presidente ecuatoriano, Lenin Moreno, viole la constitución de su propio país y permita a la policía británica capturar a JA, encarcelarlo y prepararlo para la extradición a Washington, donde el régimen encontrará la configuración judicial adecuada para condenarlo a cadena perpetua o... peor.

Conclusión
Los crímenes de guerra cometidos por Washington son de tal dimensión que han erosionado el espíritu pasivo y sumiso de sus servidores públicos. Habiendo perdido la confianza, el Gobierno se basa en amenazas, expulsiones y juicios penales.

Los periodistas de investigación están bajo la presión del coro de prostitutas de prensa y enfrentan juicios criminales.

Hoy la libertad de expresión significa "libre" para seguir al Estado.

La próxima prueba de Julian Assange es más que la libertad de expresión. Se trata de la capacidad de Washington para continuar con las guerras globales, aplicar sanciones ilegales contra países independientes y reclutar estados vasallos sin oposición. Washington, sin la conciencia pública, podrá iniciar guerras comerciales y calumniar a los competidores con impunidad. Una vez que los informantes son silenciados y/o encarcelados, todo vale.

En los tiempos actuales, muchos periodistas han perdido su capacidad de decir la verdad al poder, y los jóvenes escritores que buscan salidas y modelos a seguir, enfrentan la amenaza de la censura impuesta por un castigo atroz. La Casa Blanca busca convertir al país en una cámara de eco de mentiras para las guerras "humanitarias" y los golpes "democráticos".

Hoy el Gobierno de los Estados Unidos libra una guerra contra Venezuela. El Tesoro se apodera de sus recursos y riqueza y el Estado designa a su presidente en nombre de los "valores democráticos". El régimen de Trump está matando de hambre al pueblo venezolano para someterlo en nombre de una misión humanitaria, una estrategia contra la cual solo forcejean algunos periodistas de los medios alternativos.

Washington está encarcelando a JA para garantizar que los crímenes contra Venezuela continúen con impunidad.