Mostrando entradas con la etiqueta guerra humanitaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerra humanitaria. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de septiembre de 2012

Entrevista con Danilo Zolo, profesor de filosofía del derecho y de filosofía del derecho internacional en la Universidad de Florencia

...Se necesitan muy pocos datos para confirmar dramáticamente que el sol se pone sobre la “Era de los derechos” en la era de la globalización. La Organización Internacional del Trabajo calcula que 3.000 millones de personas viven ahora bajo la línea de pobreza, fijada en 2 dólares diarios. John Galbraith, en el prefacio al Informe de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas en 1998, documentó que un 20% de la población del mundo se apodera de 86% de todos los bienes y servicios producidos a escala mundial, mientras el 20% de los más pobres solo consume 1,3%. Hoy en día, después de casi 15 años, esas cifras han cambiado para peor: El 20% más rico de la población consume un 90% de los bienes producidos, mientras el 20% más pobre consume 1%. También se calcula que un 40% de la riqueza del mundo es de propiedad del 1% de la población mundial, mientras las 20 personas más ricas del mundo poseen recursos iguales a los de los mil millones de gente más pobre...

CG: Su próximo libro, que está a punto de ser publicado por Laterza en Italia llevará el título Democracy without a Future. ¿Piensa que nuestro futuro será verdaderamente muy sombrío?

 DZ: No cabe duda, a mi juicio, de que en Occidente las instituciones que llamamos “democráticas” están en serio peligro, especialmente en Europa e Italia. La soberanía política y legal de las naciones Estado ha sido considerablemente debilitada, mientras la función de los parlamentos es limitada por el poder de burocracias públicas y privadas, incluyendo la burocracia judicial y los tribunales constitucionales. Al mismo tiempo, el poder ejecutivo tiende a asumir una función hegemónica sin tomar en cuenta la división de poderes que ha sido el sello distintivo del Estado constitucional europeo continental y del Estado de derecho anglo-estadounidense.

La democracia parlamentaria cede el paso a la “telecracia”. Los canales de televisión públicos y privados son instrumentos muy efectivos de propaganda política. Como señaló Norberto Bobbio, el enorme poder de la televisión ha causado un cambio de rumbo de la relación entre ciudadanos que controlan y ciudadanos que son controlados. La minoría limitada de representantes elegidos controla a las masas de votantes y no viceversa. Por ello estamos en un régimen al que no es retórico calificar de “tele-oligarquía post democrática”, en el cual la vasta mayoría de la gente no “escoge” y no “elige” sino ignora y obedece.

Cientos de miles de jóvenes, mujeres y ancianos no tienen trabajo, ni siquiera los más insignificantes, y viven en la pobreza. ¿Significa que nos espera un mañana “muy sombrío”? No es fácil responder esa pregunta. Lo que parece absolutamente seguro es el progresivo debilitamiento de las funciones políticas y económicas de Estados individuales y la dominación de algunas elites económicas y políticas que sirven intereses privados intocables. Es la así llamada “nueva clase capitalista transnacional” que domina los procesos de globalización desde la punta de torres de vidrio en ciudades como Nueva York, Washington, Londres, Frankfurt, Nueva Delhi, Shanghái.
Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Global_Economy/NI26Dj01.html Foto: Salinas de Bonanza vistas desde Bajo Guía, en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz.

martes, 13 de julio de 2010

Aniversario en los balcanes

Nada puede hacerse ya por las decenas de miles de muertos de la guerra de Yugoslavia, pero pocas cosas hay más repugnantes para un periodista que la falsificación y el doble baremo en materia de información cuando se trata de crímenes tan horrendos. El procedimiento es viejo y conocido: se trata de ignorar unas masacres y enfatizar otras. Es así como la matanza de Srebrenica se convirtió, y sigue siendo recordada hoy, como, "la peor matanza de seres humanos en Europa desde el fin de la II Guerra Mundial". En realidad fue uno de los fraudes que jalonaron la guerra humanitaria, con la que Euro Atlántida apuntaló el nuevo orden continental...
...El general canadiense Lewis Mackenzie, jefe de las fuerzas de la ONU, dijo que, "todo indica que Naser Oric mató a tantos serbios fuera de Srebrenica como los serbio bosnios mataron luego".Los medios de comunicación prefirieron no hablar demasiado de estos hechos.
Tampoco se extendieron sobre otra masacre de serbios inmediatamente posterior a Srebrenica, la llamada "Operación tormenta" de los croatas contra la Krajna de agosto de 1995, que produjo una estampida de 200.000 refugiados serbios y seguramente más de 10.000 muertos civiles serbios...
...la Yugoslavia reducida de Milosevic continuaba siendo una especie de "país socialista" y, en ese sentido hay que entender las palabras del ex ministro de justicia y disidente americano Ramsey Clark; "destruimos Yugoslavia sólo porque era la última isla de socialismo en Europa". La terrible violencia de los Balcanes, y sus falsificaciones, no se explican sólo por estos aspectos, pero es inexplicable sin mencionar ese contexto.
Ver todo el escrito del corresponsal de "La Vanguardia" en Alemania, Rafael Poch en "Diario de Berlín" | 11/07/2010

sábado, 20 de febrero de 2010

Siguen los problemas de la llamada "Guerra humanitaria". El rompecabezas kosovar

¿Van para atrás? “¿Kosovo? Un tren de trinitrotolueno y gasolina”: las ya conocidas palabras del oficial de la OTAN no podían ser más claras. Se corresponden por otra parte con las del informe que Denis Blair, director de inteligencia de los EEUU, ha dirigido en estos días al senado estadounidense. Efectivamente, en ese informe, Kosovo y Bosnia constituyen “la principal fuente de tensión en Europa… la frágil situación de las diferentes comunidades étnicas y la cuestión de la minoría serbia, especialmente la del norte del país, se mantienen como fuentes de tensión que aún requieren la intervención de la diplomacia occidental”, porque para Denis Blair “pese a que más de 60 países, de los cuales 22 de la UE, han reconocido la independencia de Kosovo, en el futuro próximo Pristina seguirá dependiendo de la comunidad internacional debido a la asistencia económica y al desarrollo y como garantía de la integridad territorial de Kosovo. Gran parte de la población serbia –explica el informe de inteligencia de los EEUU– sigue refiriéndose a Belgrado y se opone a la integración de las instituciones kosovares, mientras que la influencia del gobierno de Pristina en el norte, donde los serbios son mayoría, es extremadamente débil. Por este motivo, la presencia de la OTAN aunque más reducida, es aún necesaria para evitar la violencia”.

La alarma de la inteligencia usamericana prevé la precipitación de una crisis sin límites Porque mientras en Pristina, a la sombra de la estatua de Bill Clinton inaugurada a fines de 2009 en relación a la guerra “humanitaria”, hierven los preparativos para el aniversario de la independencia del 17 de febrero de 2008, las piezas del rompecabezas kosovar no encajan. Pesa aún mucho la responsabilidad de los EEUU y de una parte de la UE que han hecho fracasar la negociación de una solución concordada -la de una "cosoberanía" con autonomía mucho mayor que la de nuestro Alto Adigio-. De este modo la independencia unilateral ha dividido a la ONU, cuyo Consejo de Seguridad no ha reconocido nunca la independencia monoétnica (Rusia y China estuvieron en contra), luego separó en el frente europeo a cinco países “sensibles”, como España (que por ese motivo retiró su contingente de Kosovo), Grecia, Rumania, Eslovaquia y Chipre Norte, que no reconocen al nuevo estado.
Ahora estas realidades confluyen alimentando el caos. Las Naciones Unidas confirman la misión, comprometidas por el Consejo de Seguridad a defender el derecho internacional de la Resolución 1244, la que en 1999 concretó la paz de Kumanovo que puso fin a la guerra entre la OTAN y la antigua Yugoslavia, aprobando la entrada de las tropas de la OTAN en Kosovo pero reconociendo la soberanía de Belgrado. Los contingentes KFOR-OTAN, 16 mil hombres, reducidos ahora a 10 mil a causa del turnover de Afganistán, permanecen aún, pero el marco legal se ha modificado: deberán defender la Resolución de la ONU, pero de hecho garantizan la legitimidad del nuevo estado. Por si fuera poco, la UE ha instalado de hecho la misión Eulex para imponer la independencia de los serbios, pero esta misión no ha podido dar frutos aún debido a la dura resistencia de los serbios a reconocer la independencia monoétnica de los albaneses. De modo que el representante internacional, Peter Feith, la ha pasado por alto. Monolítica y estable queda solo Camp Bondsteel (Urosevac) la más grande base militar de los EEUU, construida a despecho de los acuerdos internacionales. El choque entre tales poderes está en la mira de todos. Porque Peter Feith, junto con las instituciones albanesas de Pristina, cuyo objetivo era la integración del norte con el resto del sistema institucional del país, decidió la abolición de las estructuras “paralelas” serbias apoyadas por Belgrado que aun considera a Kosovo una provincia y ha presentado un recurso ante la Corte Internacional de la Haya por un juicio que se sustanciará en el verano. ... Seguir aquí (Tommaso Di Francesco Il Manifesto)

Hay dos libros interesantes y esclarecedores sobre el tema;
Imperialismo Humanitario. 2008. Jean Bricmont y
Kosovo. La coartada humanitaria. Isaac Rosa y otros.