
En esta receta para entre semana, pechugas de pollo perfectamente doradas se bañan en una cremosa salsa de espinacas que se prepara fácilmente, todo en una sola sartén.
Lo mejor de esta receta es la salsa de vino blanco con mantequilla, enriquecida y espesada con un ingrediente secreto: queso crema.
La salsa cubre bien las espinacas marchitas, aunque se pueden usar tomates secos, champiñones salteados o alcachofas enlatadas en lugar de las espinacas o además de ellas.
Una guarnición de puré de patatas o patatas asadas completaría este plato a la perfección, pero un poco de pan crujiente para absorber hasta el último trocito es imprescindible.
Ingredientes
Rinde:
4 porciones
¼ taza de harina común
¼ taza de queso parmesano rallado, y más para servir
Sal y pimienta negra
4 pechugas de pollo finas, deshuesadas y sin piel (aprox. 450 g)
1 cucharada de aceite de oliva
4 cucharadas de mantequilla (con o sin sal)
1 chalota mediana, picada
2 dientes de ajo, picados
½ taza de vino blanco seco
½ taza de caldo de pollo
1 cucharadita de albahaca seca (o 1 cucharada de albahaca fresca picada)
1 cucharadita de orégano seco (o 1 cucharadita de orégano fresco picado)
½ taza de crema para batir
56 g de queso crema a temperatura ambiente
2 tazas de espinacas baby (aprox. 85 g)
Guía de sustitución de ingredientes
Información nutricional
Preparación
Paso 1
Ingredientes
Rinde:
4 porciones
¼ taza de harina común
¼ taza de queso parmesano rallado, y más para servir
Sal y pimienta negra
4 pechugas de pollo finas, deshuesadas y sin piel (aprox. 450 g)
1 cucharada de aceite de oliva
4 cucharadas de mantequilla (con o sin sal)
1 chalota mediana, picada
2 dientes de ajo, picados
½ taza de vino blanco seco
½ taza de caldo de pollo
1 cucharadita de albahaca seca (o 1 cucharada de albahaca fresca picada)
1 cucharadita de orégano seco (o 1 cucharadita de orégano fresco picado)
½ taza de crema para batir
56 g de queso crema a temperatura ambiente
2 tazas de espinacas baby (aprox. 85 g)
Guía de sustitución de ingredientes
Información nutricional
Preparación
Paso 1
En un plato, mezcle la harina, el parmesano y 1 cucharadita de sal y pimienta. Reboce cada pechuga de pollo en la mezcla, cubriéndola uniformemente por ambos lados.
Paso 2
Caliente una sartén grande a fuego medio. Añada aceite de oliva y 2 cucharadas de mantequilla y derrítala. Añada el pollo y cocine hasta que esté dorado (pero no completamente cocido), unos 4 minutos por cada lado. Retire el pollo de la sartén y reserve.
Paso 3
Añada las 2 cucharadas de mantequilla restantes a la sartén y deje que se derrita. Añada la chalota, el ajo y una pizca de sal y cocine, removiendo hasta que la chalota se ablande y el ajo desprenda su aroma, unos 2 minutos.
Paso 4
Añada el vino, el caldo, la albahaca y el orégano, y remueva, raspando los restos dorados del fondo de la sartén, hasta que el líquido se haya reducido aproximadamente a la mitad, de 3 a 4 minutos. Añada la crema de leche y el queso crema y remueva, dejando que el queso crema se ablande y se derrita, hasta que se forme una salsa espesa, unos 6 minutos. Añade las espinacas baby y remueve hasta que se integren en la salsa cremosa y comiencen a ablandarse, aproximadamente 1 minuto.
Paso 5
Regresa las pechugas de pollo a la sartén y cocina a fuego lento hasta que el pollo esté bien cocido, de 4 a 5 minutos. Retira del fuego y sirve inmediatamente con parmesano recién rallado por encima.

