domingo, 21 de julio de 2019

_- Vox se fundó con un millón de euros del exilio iraní. EL PAÍS accede a las donaciones secretas del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán. El dinero acabó en una caja común del partido ultraderechista que sirvió para abonar salarios, fianzas y alquileres desde 2013.

_- El exilio iraní no financió solo la campaña electoral europea de Vox de 2014, sino que costeó también el día a día del partido ultra desde su creación hasta la llegada de esos comicios. Gastos como la fianza y el alquiler de la céntrica sede de la formación en la calle Diego de León de Madrid, los salarios de la plantilla, el sueldo del líder, Santiago Abascal —que en 2014 ocupaba el cargo de secretario general—, muebles y ordenadores corrieron a cargo del caudal económico extranjero. Vox ingresó las transferencias internacionales de los seguidores del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI) en una caja común que sufragó gastos corrientes desde el primer día, según la hoja de cálculo secreta de las donaciones a la que ha tenido acceso EL PAÍS.

FOTO: EFE

El CNRI —un grupo que tuvo un brazo armado que figuró hasta 2012 en la lista de organizaciones terroristas de EE UU— apoyó a Vox desde su génesis. El partido recibió la primera transferencia de los opositores iraníes (1.156,22 euros) el mismo día que se inscribió en el registro de partidos políticos del Ministerio del Interior: 17 de diciembre de 2013. “Los fondos de los exiliados iraníes no solo sirvieron para pagar la campaña europea de 2014, sino también para poner en marcha Vox”, admite el primer presidente y fundador de la formación, Alejo Vidal-Quadras.

Los simpatizantes de la organización iraní enviaron 971.890,56 euros a la cuenta de Vox entre diciembre de 2013 y abril de 2014. “Santiago Abascal estuvo al tanto de todo, le expliqué mi relación con el CNRI y le dije que nos financiarían. Le pareció bien. Estaba encantado. No puso ninguna pega”, relata Vidal-Quadras. Vox ha declinado responder a este periódico.

La fuerza ultra recibió la primera transferencia del grupo iraní el día que se inscribió en el registro de partidos

Durante casi cinco meses, seguidores del CNRI de una quincena de países —entre ellos Alemania, Italia, Suiza, EE UU y Canadá— regaron la cuenta del partido. La aportación mínima fue de 60 euros. La máxima, de 35.560,32 y llegó en febrero de 2014 de un potentado constructor iraní radicado en EE UU. El hijo de este donante contribuyó también a la causa con 21.522,35 euros, según los movimientos bancarios.

El millón de euros iraní aterrizó en la cuenta del partido a través de 35 recaudadores. Una figura que encarnaron opositores al régimen de Teherán diseminados por el mundo. Su misión: recoger fondos para Vox en sus países. Solo uno de estos cobradores ordenó seis transferencias a la cuenta de la fuerza ultra por valor de 14.800 euros entre enero y febrero de 2014.

Los recaudadores canalizaron centenares de donaciones de personas anónimas cuyas identidades no figuran ni en la cuenta bancaria abierta por Vox en una entidad catalana ni en la contabilidad interna del partido.

Un potentado constructor iraní residente en EE UU y su hijo donaron 57.000 euros a Vox

Vox recibió en sus cinco primeros meses de vida 141 transferencias de fondos procedentes de un millar de iraníes, según las mismas fuentes. Ninguna de estas aportaciones superó el límite de 100.000 euros anuales fijado por la Ley de Financiación de Partidos de 2012. A la cuenta específica abierta por Vox para recibir el dinero de los opositores solo llegaron dos donativos de personas ajenas al movimiento de resistencia iraní. Y sus aportaciones no rebasaron los 2.000 euros. El grifo financiero de los disidentes se cortó antes del inicio de la campaña europea de mayo de 2014.

El análisis del Excel confidencial de Vox confirma que la relación entre los ultras y el grupo opositor a Teherán se inició durante la gestación del partido. El fundador y primer presidente de la formación, Alejo Vidal-Quadras, pidió entonces auxilio económico a los responsables de la organización iraní tras anunciar sus planes de abandonar el PP y embarcarse en la nueva aventura política, según reconoce el que fuera también vicepresidente del Parlamento Europeo entre 2004 y 2014.

Vidal-Quadras confirma así que el CNRI organizó la colecta mundial para respaldar la creación de Vox. Y puntualiza: "Los donativos no vinieron de la organización, sino de simpatizantes del CNRI. De una comunidad en el exilio muy variopinta". La Ley de Financiación de Partidos Políticos prohíbe las donaciones de partidos u organizaciones extranjeras.

La organización iraní recurrió a 35 recaudadores de una quincena de países para recolectar fondos

La conexión entre este político y la entidad iraní se remonta a la etapa del dirigente conservador como eurodiputado (1999-2014). Tras aterrizar en Bruselas, Vidal-Quadras recibió a una delegación de los opositores al régimen islámico. E inició una relación que cristalizó después en la participación del parlamentario en más de 14 ediciones del encuentro anual que el CNRI celebra en París. Una cita que concentró el pasado año a 4.000 personas y por la que han desfilado los expresidentes del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar o la exvicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.

Documento notarial para Abascal Vidal-Quadras abandonó Vox en 2015 tras no hacerse con el escaño en el Parlamento Europeo al obtener solo el 1,56 % de los votos (244.929). Antes de marcharse, entregó al partido un documento notarial con las transferencias del CNRI y los gastos de la formación, según fuentes conocedoras de la contabilidad de Vox. El grupo opositor cortó el caudal de fondos a la formación ultra después de que Vidal-Quadras dejara el partido.

El dinero iraní de Vox ha originado malestar en el seno de la formación. Este periódico desveló la pasada semana que el CNRI costeó con 800.000 euros el 80% de la campaña europea de 2014. Una convocatoria donde concurrieron Abascal y el actual vicesecretario de Relaciones Internacionales, Iván Espinosa de los Monteros.

Abascal aseguró tras conocer la noticia que los donativos fueron legales porque su partido entregó la lista al Tribunal de Cuentas. Una afirmación que el organismo fiscalizador niega.

Las nuevas revelaciones elevan los fondos extranjeros de Vox al millón de euros. Y confirman que el caudal iraní resultó clave para alumbrar la fundación del primer partido ultra que ha desembarcado con fuerza en el tablero político español.

investigacion@elpais

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