viernes, 30 de octubre de 2026

El 37,6% de los trabajadores españoles están sobrecualificados para el puesto que desempeñan. Un estudio de la Fundación Afi revela que casi la mitad de las personas cuenta con una formación distinta a la que requiere su labor

Una trabajadora analiza unas muestras de olivo en un laboratorio en Antequera, España.Pablo Blázquez Domínguez (Getty Images
Los trabajadores en España cuentan con más formación que nunca. Las personas con estudios superiores aumentaron de 6 millones en 2002 a más de 14 millones en 2025. En contraste con esta tendencia positiva, casi uno de cada dos trabajadores ocupa un puesto que no corresponde con su nivel de formación. A estas conclusiones ha llegado el estudio Productividad, habilidades y futuro en España. El reto del capital humano en la era de la inteligencia artificial, presentado este jueves por la Fundación Afi. El documento revela que los sobrecualificados lideran el desajuste, con una concentración del 37,6%.

Encaje de nivel de formación y ocupación

En porcentaje de ocupados, 2025

Puesto cualificación básica
Puesto cualificación media
Puesto cualificación avanzada

Formación baja

19,3
9,1
0,7
Formación media

13,4
9,4
1,1
Formación alta

7,7
16,5
22,7
Fuente: INE. Afi

Entre el grupo de sobrecualificados, los trabajadores con un nivel alto de formación y un puesto con cualificación media tienen el mayor peso. “España sigue caracterizada porque le falta mucho nivel educativo medio”, ha explicado una colaboradora del informe. Mientras los estudios superiores aumentaron un 119% entre 2002 y 2025, los medios se mantuvieron en niveles menores y se incrementaron solo un 70% en el mismo periodo.

Otra pieza importante del análisis de la sobrecualificación, según el estudio, es la población inmigrante. Los datos muestran que muchas de las personas nacidas en el extranjero se han integrado al mercado laboral en trabajos que están por debajo de su formación. El documento argumenta que esto puede ocurrir por la dificultad que enfrentan para homologar sus títulos, porque el sistema no reconoce la experiencia fuera del país o por la necesidad urgente que algunas veces tienen para encontrar un empleo.

La otra cara de la moneda es la infracualificación, que representa un 10,9% de los ocupados. El documento considera que esta situación, en la que los trabajadores ocupan puestos para los que no tienen las habilidades necesarias, puede “coexistir” con el fenómeno de la sobrecualificación. Detalla que los empresarios pueden afrontar problemas para encontrar perfiles técnicos, industriales o digitales.

El estudio complementa los resultados de la formación con un análisis de las habilidades cognitivas. Los españoles muestran un rezago claro frente a la media europea compuesta por países comparables a España (Austria, Bélgica, Croacia, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Países Bajos, Portugal, Eslovaquia y Suecia). La encuesta PIAAC, realizada a personas en edad de trabajar, revela que el país está detrás del promedio en comprensión lectora, capacidad matemática y resolución de problemas.

Puntuación media por competencia

España
UE14 Comprensión lectora

254
267
Capacidad matemática

257
272
Resolución de problemas

247
257
Los países incluidos en UE14 son Austria, Bélgica, Croacia, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Países Bajos, Portugal, Eslovaquia y Suecia

Fuente: OCDE (PIAAC). Afi

Pese a esta diferencia, España se encuentra cerca del promedio europeo en habilidades socioemocionales. La PIAAC divide estas competencias en cinco rasgos de personalidad: responsabilidad, estabilidad emocional, extroversión, amabilidad y apertura. María Romero, socia directora de la Fundación Afi, ha señalado que estos resultados demuestran que “no todo está perdido, porque se trata de habilidades que son más complementarias y menos sustitutivas con las nuevas tecnologías de inteligencia artificial que vienen”.

La revolución de la IA representa grandes retos para el capital humano. El equipo de la Fundación Afi estimó, a partir de investigaciones publicadas en EE UU, que alrededor de 11,6 millones de empleos están expuestos a esta tecnología en España. El estudio matiza que estos puestos no se sustituirán directamente, sino que algunos podrán complementarse. Además, existen diferencias entre sectores según el grado de trabajo físico o presencial. Las estimaciones revelan que los trabajos en industrias intensivas en conocimiento, como los servicios financieros, tienen una tasa de exposición cercana a un 100%, frente a los agricultores y pescadores que registran tasas menores a un 20%.

La evidencia apunta a que la IA reestructura el trabajo en lugar de destruirlo, según lo que recoge el estudio. Las tareas que más se beneficiarán del uso de la tecnología son las que procesan información, como son, por ejemplo, la edición de textos, la elaboración de informes o la traducción. Sin embargo, la última encuesta del uso de nuevas tecnologías revela que aún hay empresas en España que no utilizan la IA. Un colaborador del estudio ha explicado que “uno de los principales argumentos es que faltan conocimientos especializados”.

Pese a los retos, Romero ha llegado a una conclusión optimista: “Aunque en el corto plazo genere problemas y efectos negativos, pensamos que, a medio y largo plazo, la IA debería contribuir a que aparezcan otras ocupaciones que ahora mismo desconocemos”. El estudio prevé que, ante un escenario base en el que el PIB de España crece una media anual de un 1,6% en los próximos años, la adopción intensiva de la tecnología puede elevar la tasa a un 2%. 

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