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martes, 12 de septiembre de 2017

_- Las becas del Estado suben más en las universidades privadas 14 de los 20 campus donde más se incrementan son de pago. Las ayudas caen en la mayoría de comunidades autónomas

_- El dinero que reciben los universitarios como beca general del Estado ha bajado en 13 de las 17 comunidades autónomas.Entre los 20 campus donde más suben, la mayoría (14) son privados. Las ayudas al estudio en universidad vuelven a caer en la mayoría de las regiones, pese a que el Gobierno presume de destinar el presupuesto más alto de la historia. En comunidades como Extremadura o Castilla La Mancha, las ayudas han caído más de 500 euros desde 2011.

Los universitarios con derecho a una beca del Estado —que se decide por criterios económicos y académicos— pueden percibir el equivalente a las tasas académicas (para lo que necesitan una nota media de 5,5) o sumar dinero para vivir, para lo que necesita al menos un 6,5. Esta última, la cantidad que los alumnos con menos recursos económicos perciben para el día a día, ha bajado en el último curso en 13 comunidades autónomas respecto al año anterior. Solo sube en Madrid, Navarra y Cataluña y Cantabria. Los descensos van desde el 2,8% menos de Castilla La Mancha, donde un universitario recibe de media 2.579 euros, al 0,1% menos en Galicia, donde la media es de 2.490 euros (ver gráfico).

Los datos, extraídos de una respuesta parlamentaria al diputado socialista Miguel Ángel Heredia, reflejan además que los campus donde más han subido las ayudas han sido los privados. Entre las 20 universidades con más subidas medias, 14 son privadas. La respuesta analiza 46 universidades públicas y 32 de pago, donde los alumnos reciben la asignación en función de los mismos criterios que el resto. La ayuda para tasas universitarias solo cubre lo que costaría una matrícula en la Universidad pública, que puede ser hasta ocho veces más barata. El resto debe pagarlo la familia o el campus con ayudas propias.

El diputado Heredia considera “indecente” que mientras las becas bajan de cuantía de forma generalizada en las públicas, crezca “de forma abusiva” en las privadas. “Esto rompe absolutamente la igualdad de oportunidades y beneficia a quien más tiene”, señala.

La media de ayuda por alumno ha bajado algo más de 300 euros de media en España desde 2011, hasta los 2.166 euros actuales. Pero de nuevo la rebaja es más significativa al desglosar por regiones. Los alumnos de Castilla La Mancha o Extremadura han perdido más de 500 euros de media en el mismo periodo.

El pasado julio, una veintena de estudiantes protagonizó un encierro de tres días en el Consejo Escolar del Estado, en Madrid, para exigir que se revisara la política de becas del Gobierno. El modelo de reparto cambió de forma drástica en 2013, cuando el Gobierno del PP endureció los criterios académicos y estableció que parte del dinero se repartiera como una cuantía variable. El Consejo Escolar del Estado denunció en su último dictamen que ese sistema provoca “una grave inestabilidad” en los estudiantes, que conocen lo que van a recibir con el curso ya empezado. Al tiempo que cambiaban los requisitos, el Gobierno promovió la mayor subida de tasas universitarias, que están entre las más caras de Europa.

Los estudiantes abandonaron el encierro después de que Educación se comprometiera a celebrar al menos tres reuniones anuales del pleno del Consejo Estatal de Estudiantes Universitarios (Ceune) y a crear una comisión mixta con alumnos y rectores para revisar el decreto de becas para el curso 2018-2019, dejando los requisitos igual para el curso que viene y sin revisar los umbrales de renta, algo que no se ha hecho en los últimos cinco años.

“Se ha demostrado que este sistema de becas va en contra de la comunidad educativa, que tiene relación directa con la bajada de las cuantías y que el riesgo de que quede gente fuera es real”, señala Carles López, de la confederación de estudiantes Canae.

“Invertimos en becas tres veces menos que la media de la OCDE”, señala el presidente de la conferencia de rectores, la Crue, Segundo Píriz. “Esperamos que con esta oferta de diálogo, las cuantías vayan aumentando de forma paulatina para llegar a niveles aceptables en cuatro o cinco años”. Los rectores exigen además, que vuelva el 5 de como para acceder a una ayuda igual que es válido para aprobar.

https://politica.elpais.com/politica/2017/08/31/actualidad/1504198528_431075.html

martes, 20 de septiembre de 2016

¿Por qué China construye una universidad a la semana? Andreas Schleicher Jefe de Educación de la OCDE

China ha estado gestando una revolución silenciosa que está causando un giro importante en la composición mundial de graduados universitarios.

La potencia asiática ha estado construyendo el equivalente a casi una universidad por semana.

Durante décadas, Estados Unidos tuvo la mayor proporción de estudiantes universitarios. Y por esto, también dominaban el mercado profesional.

Como un reflejo de esta antigua supremacía, casi un tercio de los graduados de entre 55 y 64 años en las economías más grandes del mundo son ciudadanos estadounidenses.

Pero ese panorama está cambiando rápidamente entre las generaciones más jóvenes. En términos de "producir" graduados, China ha superado a Estados Unidos y a los sistemas combinados de universidades en los países de la Unión Europea.

La brecha existente se va acentuar todavía más. Las predicciones más modestas estiman un crecimiento para 2030 del 300% de graduados entre 25 y 34 años, comparado con un aumento del 30% esperado en Europa y EE.UU.

Costoso
En EE.UU., muchos estudiantes se enfrentan a dificultades para costear sus estudios superiores. En Europa, la mayoría de los países han puesto un freno a la expansión de universidades, ya sea al no destinar fondos públicos o al no permitir que las instituciones recauden dinero por sí mismas.

Y mientras Occidente ha estado pasivo, China y otros países asiáticos como India adelantan el paso.

No se trata únicamente de un aumento en el número de estudiantes. Los jóvenes chinos e indios tienden a estudiar matemáticas, ciencia, computación e ingeniería –las áreas más relevantes para los avances tecnológicos y de innovación.

En 2013, el 40% de los graduados chinos completó sus estudios en una carrera relacionada con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés). Más del doble que los egresados estadounidenses.

Esto quiere decir que los egresados que son el motor de la prosperidad en las economías basadas en el conocimiento cada vez más tendrán origen chino o indio.

Para el año 2030, China e India podrían formar el 60% de los egresados de carreras STEM, en comparación con solo un 8% de europeos y un 4% de estadounidenses.

Sueldos altos
Países como China e India están apostando su futuro con esta transformación.

Con el incremento de estudiantes en instituciones superiores, se podría pensar que podría haber un exceso de "sobre calificados".

Pero esto no está ocurriendo. En los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que tienen un mayor registro de graduados, la mayoría observa una remuneración que también asciende.

Esto sugiere que un aumento en los "trabajadores del conocimiento" no conduce a una disminución de su salario, a diferencia de la forma en que los avances tecnológicos y la globalización han reducido los ingresos de los trabajadores sin educación universitaria.

El verdadero reto de los países occidentales será prepararse para una futura competencia con las economías asiáticas dentro del sector del conocimiento.

Calidad
Hay quienes cuestionan la calidad y relevancia de los títulos universitarios otorgados en China.

En efecto, todavía no hay una metodología directa que permita comparar los procesos de aprendizaje de los egresados en diferentes universidades y países.

Pero China ha demostrado que es posible inculcar calidad y cantidad simultáneamente en sus escuelas.

En las más recientes pruebas PISA de la OCDE, el 10% más desfavorecido entre los niños de 15 años de edad en Shanghái obtuvo mayores calificaciones en matemáticas que el 10% de los niños de 15 años más privilegiados en EE.UU.

La rápida expansión de China en la educación superior muestra la magnitud del desafío para Occidente y que el futuro podría ser indiferente a la tradición y reputación del pasado.

El éxito será de aquellos individuos, universidades y países que se adapten rápidamente y se abran a los cambios. La tarea para los gobiernos será asegurarse de que sus países asuman estos desafíos.

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160316_china_universidad_semana_popular_ps.shtml

viernes, 11 de julio de 2014

Más barro para las universidades

EL PAÍS del 8 de julio nos informaba en primera página de la afirmación del secretario general de la OCDE, Angel Gurria, de que “el nivel de un titulado universitario español es similar al de un estudiante japonés de secundaria”. Este señor no acompañaba dicha afirmación, a todas luces lesiva para las universidades españolas, con prueba o estudio científico alguno, sencillamente porque no los hay. No hay nada similar al informe PISA que mida el nivel de los graduados universitarios. Por tanto se trata de una afirmación subjetiva y gratuita. Con la misma falta de razón podríamos afirmar que el nivel de los graduados japoneses es similar al de nuestros alumnos de secundaria.

Yo puedo aportar mi modesta experiencia de enviar alumnos Erasmus a Alemania durante 15 años y comprobar que se desenvuelven allí sin mayores dificultades y aprueban los estudios con notas similares a las de aquí. ¿Deberíamos concluir que el nivel de las universidades alemanas es también el de la enseñanza secundaria japonesa?

En la misma página de EL PAÍS se recoge (esta vez sí) un estudio de la OCDE sobre el subempleo de los titulados españoles y una afirmación del ministro Wert diciendo que nuestras universidades públicas son insostenibles. Me parecen excesivas informaciones negativas, todas ellas en la dirección de justificar una disminución del gasto público en educación superior. Y ello a la vez que surgen como setas nuevas universidades privadas, cuya más que discutible calidad nadie pone en cuestión. Y nuestros rectores, ¿no tienen nada que decir al respecto?— Ricardo Peña Marí. Catedrático de Ingeniería Informática, Universidad Complutense de Madrid. Cartas al director. El País.

domingo, 19 de enero de 2014

Israel Ruiz, vicepresidente del MIT, considera clave el talento, y tomar decisiones difíciles

“Las apuestas arriesgadas definen el futuro y permiten hacerlo nuestro”

Es uno de los impulsores de edX, la plataforma 'online' que revoluciona la educación tradicional

Hace dos años consiguió la nacionalidad estadounidense y no se plantea regresar a España

En el Instituto Tecnológico de Massachusetts las ideas hallan un ecosistema ideal para crecer


Desde uno de esos lugares donde se diseña el futuro hay un español que quiere cambiar el mundo. Israel Ruiz (Hospitalet de Llobregat, Barcelona, 1971) tiene en sus manos esa arma que tantos reconocen como poderosa pero que no muchos saben manejar: la educación. La educación desde la innovación. Como vicepresidente ejecutivo y tesorero del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) supervisa un presupuesto de 2.100 millones de euros anuales, pero sobre todo gestiona una abrumadora concentración de talento.

En solo 12 años, Ruiz ha llegado a la cúspide de una de las instituciones más prestigiosas y vanguardistas del mundo, convirtiéndose en su número dos, administrador y gestor: es, en definitiva, el alcalde del MIT, una ciudad de 30.000 personas. Cuando los terroristas del maratón de Boston asesinaron a un policía en el mismo campus del MIT, fue también el encargado de activar todo el dispositivo de emergencia, coordinar las comunicaciones y organizar la colaboración con la policía de la ciudad.

A pesar de su trayectoria y de ser el español con mayores posibilidades de impacto en la educación y la innovación a nivel global, Israel Ruiz es casi un desconocido en su país. Un campeón oculto, utilizando la terminología que se aplica a esas empresas exitosas y discretas que saben aprovechar sus oportunidades, pero resultan invisibles para el gran público. Poco le preocupa esto, y, sin embargo, sus ambiciones son enormes.

Democratizar la educación mundialmente ya suena grande, y así define la esencia de ese proyecto que puede dar un vuelco a cómo aprendemos, dónde y con quién lo hacemos. La educación digital se presenta como la última de las grandes disrupciones. Ruiz forma parte del pequeño equipo que lidera edX, la plataforma sin ánimo de lucro que surge del histórico acuerdo entre Harvard y el MIT para impulsar en Internet cursos gratuitos de nivel universitario.

La tecnología cambió la música, la fotografía, la edición de libros; cambiaron los medios, o la manufactura de industrias como el acero, y ahora le llega el turno a la educación. Donde algunos ven riesgos y problemas, otros ven oportunidades. Es la misma filosofía vital que en su último año en la Politécnica de Cataluña, antes de graduarse como ingeniero industrial, le llevó a trabajar a Nissan en busca de la “vida real” que la universidad no le ofrecía; la que le llevó a escuchar a su mentor y jefe para volar, viajar, mejorar su inglés, trabajar en Hewlett Packard y buscar, en 1999, oportunidades en ese lugar mítico para científicos, ingenieros y emprendedores que es el MIT. Allí cursó un máster y se especializó en finanzas y estrategia aplicada a empresas de tecnología. Su plan era quedarse cinco años. Pero no le iban a dejar escapar. En un ecosistema donde prima la meritocracia, a este ingeniero del barrio de Santa Eulalia le han dado mucho poder. Y, de paso, la nacionalidad estadounidense.

¿Se fue para no volver?
Mi proyecto profesional está en Estados Unidos y solo volvería por algo de impacto, con una visión internacional. Un proyecto con un nivel de escala que no veo. Y ambición. En español, esta palabra está mal vista, pero España, aun siendo un país pequeño, no tiene por qué tener ideas pequeñas, puede tenerlas ambiciosas, de futuro. Son ideas que cuestan, y aquí –la entrevista se realizó el pasado 2 de enero en Barcelona– te dicen cosas como "es una americanada”, como soñar demasiado. Soñando igual no llegas donde quieres, pero te lleva a un sitio mejor. Esto lo veo tan difícil que creo que puedo ayudar más desde donde estoy, y el impacto que tengo y las posibilidades de ejecución se magnifican en una proporción desmesurada en una región como Massachusetts. La gente buena puede tener su sitio en todas las partes del mundo, pero el nivel de escala allí es mucho mayor. Replicarlo no voy a poder hacerlo nunca, y volver, ni me lo planteo.

Se deja escapar mucho talento, más aún en época de crisis. ¿Cómo ve desde la distancia lo que está ocurriendo en España?
Hay gente con mucho talento, y una de las cosas que más valoro, aunque parezca que voy a contracorriente, es que la gente se vaya. Lo mejor que le puede pasar a España es que se entienda que hay gente muy buena. Hasta ahora, la imagen de país no existe. Se define por tres o cuatro cosas que son estereotipos. Este talento, que hasta ahora estaba cautivo, sale por las necesidades y son nuestros mejores embajadores. Ha existido una formación educativa que permite ese movimiento. El factor negativo es que el entorno no les ha ayudado aquí. Cuando miro lo que pasa en Boston y la vecina Cambridge, es increíble la concentración de talento internacional en esa región, que puedas hablar con gente en la misma sintonía, que permite que tus ideas fructifiquen, pasar de una etapa de indecisión a otra, porque la creación y la innovación necesitan unas fases, y allí se acelera por el entorno. Aquí el entorno está en algunos sitios, pero es un microcosmos.

¿Y cómo hacemos para combinar esa necesidad de talento fresco, inmediato, con la importancia de que la gente viaje, se forme, vea mundo?
Solo nos fijamos en la fuga de talentos hacia fuera y no hablamos de la importación de talentos hacia dentro. Ese es un factor clave en la competitividad española. Hasta que ese flujo sea igual o mayor que el flujo exterior, España no competirá bien. Si aquí no se dan las oportunidades de hacer cosas, se van a ir. Pero eso no es tan grave como que estemos conectados. Tener un programa para mantener conectada a esa gente con España. Es una inversión mínima. Las conexiones son internacionales, y si va pasando el tiempo, se pierden. Debemos decidir en qué vamos a ser competitivos internacionalmente y no se puede competir en el mundo global solo con el talento español. Lo que hay que hacer es crear la estructura de soporte y de conexión disciplinar, una conexión intelectual... Leer todo aquí en El País.

¿Cuáles son los cimientos del innovador? ver aquí en El País. Fuente: El País Semanal.