miércoles, 27 de agosto de 2025

Lo que los niños aprenden sin querer cuando no están en la escuela

Niños corriendo en un parque.

Fuente de la imagen,Getty Images

    • Autor,Joan Tahull Fort

Con la llegada de las vacaciones escolares, muchas familias y docentes se preguntan qué pasa con los aprendizajes cuando paran las clases. ¿Se pierde el tiempo? ¿Se estanca el desarrollo? ¿Conviene seguir con tareas o actividades académicas para "no perder el ritmo"?

Estas preguntas ignoran algo fundamental: el aprendizaje no se detiene cuando termina el año escolar. Simplemente, cambia.

Durante las vacaciones, lejos de las estructuras formales académicas, los niños y jóvenes siguen aprendiendo –y mucho–, aunque de manera más informal, espontánea y emocionalmente significativa.

En lugar de contenidos curriculares, lo que se cultiva en estos períodos de "descanso" son competencias igual de esenciales para la vida: habilidades sociales, autonomía, creatividad, gestión emocional, resolución de conflictos, conciencia del tiempo, sentir el aburrimiento…

Tiempo desestructurado y desarrollo cerebral
En nuestra sociedad, marcada por una obsesión con la productividad y el rendimiento, tendemos a ver el tiempo libre como un "vacío" que hay que llenar.

Sin embargo, la neurociencia y la psicología del desarrollo llevan años demostrando que el descanso, el juego libre y la socialización entre iguales son fundamentales para el desarrollo cognitivo, social y emocional en la infancia y la adolescencia.

Las vacaciones permiten algo que difícilmente ocurre en la escuela: el tiempo desestructurado.

Un espacio sin objetivos definidos, sin evaluación ni presión externa, donde los niños pueden explorar el mundo a su manera, seguir su curiosidad, aburrirse (el aburrimiento también enseña) y encontrar formas propias de resolver problemas cotidianos.

Lo que se aprende sin querer

niñas comiendo sandía

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,
Las vacaciones permiten algo que difícilmente ocurre en la escuela: el tiempo desestructurado. A continuación, enumero algunas de las habilidades y aprendizajes que se desarrollan naturalmente durante las vacaciones y son esenciales para la vida:

1. Negociar y convivir con los demás. Durante el año escolar, las interacciones suelen estar mediadas por normas y figuras adultas que regulan el comportamiento. En cambio, en vacaciones –especialmente cuando hay tiempo compartido con hermanos, primos, vecinos o amigos–, los niños descubren la necesidad de negociar, acordar reglas, ceder, resistir y colaborar. Aprenden a convivir entre iguales, a veces con conflictos, pero también con reconciliaciones.

2. Organizar el tiempo. Sin horarios rígidos, muchos niños y jóvenes aprenden a administrar su propio tiempo: cuándo levantarse, cuánto dedicar al juego, al descanso, a ayudar en casa o simplemente a estar en su mundo. Esta flexibilidad es clave para desarrollar autonomía y planificación personal.

También existe el riesgo de un uso excesivo de los dispositivos electrónicos, lo que puede provocar que los jóvenes pasen más tiempo del necesario frente a las pantallas, descuidando otras actividades importantes como el descanso, el ejercicio físico o la interacción social.

Cuando el móvil se convierte en el centro de la vida cotidiana de un adolescente, es fundamental abrir espacios de diálogo y reflexión. Encontrar un equilibrio entre la autonomía y ciertos marcos de contención puede ayudar a desarrollar un uso más consciente y saludable de la tecnología.

3. Explorar sus intereses. Las vacaciones son una oportunidad para que los niños se reconecten con lo que les gusta. Tal vez pasen la tarde dibujando sus personajes favoritos, haciendo legos, hojeando revistas o cómics, mirando hormigas en el patio, probando nuevos juegos con sus amigos o ayudando a preparar el desayuno con la abuela. Es un tiempo de exploración libre, sin exámenes ni presiones externas. Aprenden por curiosidad, por gusto, y porque cada día pueden descubrir algo nuevo a su manera y ritmo.

4. Desarrollar la creatividad. El tiempo libre favorece la creación de mundos imaginarios, historias inventadas, juegos espontáneos o manualidades improvisadas. Quién no recuerda su infancia, mirando las formas de las nubes e imaginando personajes, animales fantásticos o escenas que solo nosotros podíamos ver. Es en esos momentos aparentemente simples –dibujando, construyendo una cabaña o explicando historias– aparece la creatividad.

5. Manejar el aburrimiento. En un primer momento, cuando se terminan las actividades organizadas, aparece el clásico "me aburro". Para los adultos puede sonar como una queja o una señal de que algo falta, pero en realidad el aburrimiento es un motor. Enseña a los niños a tolerar la ausencia de estímulos inmediatos, a quedarse un rato con ellos mismos y a activar sus propios recursos internos. Al principio puede haber incomodidad, pero pronto aparece la chispa: un juego inventado, una historia… Muchos descubrimientos valiosos, ideas creativas y momentos de juego auténtico aparecen después del aburrimiento. Dar espacio a la pausa es dejar que surja la imaginación.

6. Conectar con su mundo emocional. Los niños tienen más tiempo para sentir, pensar y hablar sobre lo que les pasa. El descanso físico y mental abre un espacio para las emociones que estaban contenidas o silenciadas. A veces basta una tarde tranquila, una conversación sin prisa o simplemente estar presentes para que surjan preguntas, miedos, sueños o alegrías que durante el año quedaban en segundo plano. Y quienes convivimos con ellos lo sabemos: en vacaciones, los hijos crecen más y consolidan conocimientos. Consolidan habilidades y competencias que estaban, pero todavía no se manifestaban.

7. Vincularse con otros adultos y referentes. No todo pasa por la escuela o los padres. En vacaciones, los niños se relacionan con tíos, abuelos, vecinos, monitores o adultos en otros roles. Estos vínculos también enseñan: modelan formas de hablar, de actuar, de resolver problemas, y ofrecen una diversidad de perspectivas. Estos vínculos amplían su red de afectos y les dan un sentido de pertenencia más allá del núcleo familiar.


niño jugando en el jardín

Fuente de la imagen,Getty Images

 
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Manejar el aburrimiento es una de las habilidades y aprendizajes que se desarrollan naturalmente durante las vacaciones

El valor del juego y la desestructura

El juego libre es una de las actividades más serias y formativas de la infancia y la juventud. No todo debe tener un propósito académico para ser valioso. Jugar es, en sí mismo, una forma profunda de aprendizaje. Es en el juego donde se experimentan roles, se ensayan normas, se gestiona la frustración y se valora la creatividad.

Además, el hecho de que muchas de estas experiencias ocurren fuera de estructuras rígidas no las hacen menos valiosas; al contrario, son complementarias. De hecho, la desestructuración del tiempo hace los aprendizajes más personalizados, más duraderos y conectados con la realidad emocional del niño.

¿Qué pueden hacer las familias?

No se trata de convertir las vacaciones en otra escuela paralela ni llenar la agenda con actividades formales. Lo ideal es encontrar un equilibrio entre cierta estructura (rutinas básicas y límites claros) y cierta libertad.

Algunas ideas para acompañar son:

Fomentar momentos de juego libre, incluso sin juguetes.

• Proponer tareas sencillas en casa que impliquen participación y responsabilidad.

• Conversar sobre lo que sienten, lo que les interesa, lo que sueñan.

• Dejar tiempo para el aburrimiento, sin llenarlo enseguida.

Aprender fuera del aula

Las vacaciones no son una pausa en el aprendizaje: son un escenario distinto, con otras reglas, donde aparecen nuevas formas de conocimiento fundamentales para la vida. Reducirlas a un simple tiempo "improductivo" es no ver todo lo que está sucediendo en la mente y en el ámbito emocional de los niños y adolescentes.

Seguramente, la lección más importante sea que aprender no siempre requiere un aula en una escuela. A veces, basta con un grupo de amigos, un árbol para trepar, una conversación, una tarde sin nada que hacer… Porque, como decía el pedagogo Francesco Tonucci, "los niños no necesitan más deberes, necesitan más vacaciones, más tiempo libre, más juego y más calle".

 *Joan Tahull Fort es profesor de sociología de la educación de la Universidad de Lleida. Este artículo apareció en The Conversation. Puedes leer la versión original aquí.

martes, 26 de agosto de 2025

La tarta de Lamine Yamal

Cada día que pasa me parece más importante la ética en la vida de las personas y en la convivencia de los seres humanos. Cada día veo más claramente que el conocimiento no es lo más importante porque con el conocimiento podemos salvar o matar, ayudar o someter, curar o herir. No hay conocimiento útil si no nos hace mejores personas. No hay conocimiento útil si no se pone al servicio de los demás. La cuestión clave no es si sabemos mucho o poco sino qué hacemos con lo que sabemos. Por consiguiente, no se puede confundir instrucción con educación. Volveré a esta idea, para mí fundamental, al final del artículo.

He visto hace unos días en “Lecturas”, una revista del corazón que me entrega este periódico cada sábado con el ejemplar del día, una foto de la tarta de cumpleaños de Lamine Yamal, joven y afamado futbolista del Barcelona. La tarta de su dieciocho cumpleaños. Una tarta, no sé si la única. Tampoco sé quién fue la persona que hizo el encargo del dulce símbolo de la felicitación, si fue el propio jugador o el pastelero quien decidió cuáles debían ser los objetos que la ornamentasen. Fuese quien fuese el autor del diseño merece la pena hacer algunas reflexiones sobre los valores que inspiran esas elecciones. Y si hubiese sido el pastelero quien hizo la elección no me cabe la menor duda de que eligió teniendo en cuenta lo que pensó que sería el deseo de los asistentes al cumpleaños y el del propio homenajeado.

No pretendo criticar al jugador porque ni siquiera sé si fue él quien hizo el diseño. Quiero aprovechar la tarta de su cumpleaños para plantearme y plantear a mis lectores y lectoras algunas cuestiones que me parecen importantes y que me preocupan sobremanera. No voy a cuestionar otras actividades de la fiesta de cumpleaños como contratar chicas de imagen o atracciones con enanos … Esas son otras cuestiones. Solamente quiero utilizar la tarta del cumpleaños para poner sobre el tapete los valores que mueven a nuestra juventud y la trampa que esto supone.

¿Representa esa tarta los valores de la juventud? Ya sé que hay jóvenes y jóvenes, que no se les puede meter a todos en el mismo saco. Cuando se generaliza se comete un grave error. Sin embargo no se puede ignorar que existen tendencias de opinión y de acción entre la juventud. En esa configuración psicológica y sociológica influyen las redes sociales, los estados de opinión, la letra de las canciones (con el sexo como mercancía y las mujeres como objetos de usar y tirar), el comportamiento de los ídolos, la cultura de los pueblos… Una cultura que hoy tiene muchos componentes inquietantes desde el punto de vista de los valores. Porque la cultura neoliberal que nos invade tiene unos ejes preocupantes: individualismo, competitividad, obsesión por la eficacia, relativismo moral, olvido de los desfavorecidos, privatización de bienes y servicios, hipertrofia de la imagen, capitalismo salvaje…

Analicemos brevemente los componentes de la tarta que aparecen en esa imagen que vi en la revista a la que he hecho referencia:

Varios billetes de cien dólares. Es decir, el dinero. El dios del mercado. Y de la sociedad. Tanto dinero tienes, tanto vales. Tanto dinero gastas, tanto eres. El dinero es hoy la medida de todas las cosas. Y el dólar es el símbolo monetario por excelencia. El jugador del Barcelona que, a sus 17 años ha firmado un contrato multimillonario por ser un hábil jugador de fútbol, se convierte en el ídolo de la infancia y de la juventud. La tarta de cumpleaños lo explica de forma clara y contundente. Esto es el éxito. Este jugador es el modelo de los jóvenes. Se ha hecho rico y famoso en un abrir y cerrar de ojos. Y, en apariencia, sin mucho esfuerzo. Nadie explica a los niños que hay miles y miles de chicos tan buenos como Lamine Yamal que no han tenido su suerte: el ojeador no captó su valía, el día de la prueba estaba enfermo, tuvo un mal día cunando le observaron, sufrió una lesión inoportuna … Nadie muestra los sacrificios que tiene que realizar para estar en forma o los miedos de fallar a los miles de espectadores que le ven jugar en el campo o a través de la televisión.

Ganar dinero, tener dinero se ha convertido en la gran aspiración de la vida. A la hora de elegir carrera o profesión muchos jóvenes piensan en aquellas en las que se pueda ganar mucho dinero de forma rápida y fácil. A la hora de elegir pareja, es determinante la cantidad de dinero de que disponga la familia de la pareja:

Los chistes contienen a veces trozos de sabiduría. Un joven le dice a un importante multimillonario:

– Sepa, señor, que estoy profundamente enamorado de su hija.

– ¿De cuál de las tres?

– De la que sea.

En la tarta puede verse una cadena de la que cuelga un adorno redondo con el símbolo del dólar. Esta es una trampa sibilina: identificar dinero con felicidad. Decía Alejandro Dumas que el dinero es un buen siervo y un pésimo amo.

Un revólver. Llama la atención que aparezca un arma, como máxima expresión de la violencia. ¿Por qué un arma?Estoy seguro de que no se trata de un rechazo de la guerra porque el revólver no aparece tachado con un aspa roja o con un signo de reprobación. El arma es un elogio de la fuerza o, aun peor, de la violencia. ¿Por qué una pistola en la tarta de cumpleaños de un joven futbolista?

La presencia del revólver tiene que ver con la temática de la fiesta que era la mafia. De hecho, el propio Yamal y algunos amigos llevan en la fiesta la indumentaria (traje blanco) y otros símbolos (cadenas de oro, relojes caros, joyas…) de la mafia.

Botellas de alcohol y vasos para beber. El alcohol y otras drogas tienen un papel importante en la juventud de nuestros días. No se entiende una fiesta sin alcohol. Incluso antes de la edad permitida muchos menores se las apañan para saltarse la norma. El “botellón” es el modo de diversión por antonomasia.

El sexo como mercancia. Ahí está para probarlo escrito en la tarta el que se ha hecho famoso lema: I Love Milfs, Desde unos años a esta parte este acrónimo se utiliza para referirse a las madres maduras atractivas que atraen para tener relaciones sexuales o, dicho de otra forma, Mother I’d Like to Fuck. MILF se dio a conocer y se popularizó por su uso en la película American Pie del año 1999.

No aparece en la tarta un libro, por ejemplo. ¿Por qué no aparece un libro? Pues porque no es un objeto de valor para un buen sector de la juventud. Conté en esta sección hace tiempo que un día pregunté a un grupo de jóvenes si a alguno le gustaba leer. La reacción tuvo que ver con la sorpresa y el rechazo. Ninguno dijo que sí, ninguno levantó la mano para manifestar su afición a la lectura.

Curiosamente no hay un símbolo deportivo, un balón, una raqueta, una bicicleta… Porque importa el deporte en la medida que permita conseguir dólares y eso es lo que se exhibe como verdadero valor.

Tampoco aparece un símbolo de alguna causa noble (contra el genocidio de Gaza, contra la guerra de Ucrania, contra la violencia machista…) o un símbolo de un ideal de la humanidad: la paloma de la paz, la bandera LGTBI, las siglas de alguna ONG altruista

No hay presencia en la tarta de ninguna causa que refleje la rebeldía que considero propia de la juventud. La rebeldía contra el statu quo en el que se pueden observar desigualdades cada vez mayores, injusticias clamorosas, guerras crueles y hasta genocidios intolerables.

El coctel explosivo de las influencias persistentes que recibe la juventud están formando una generación que yo califico como “la generación del yo.-yo y del ya-ya”. El nombre deja claros los dos pilares que sostienen la filosofía de buena parte de la juventud: el egoísmo y la inmediatez, el hedonismo y el presentismo. Yo quiero esto y lo otro para mí. Y lo quiero ya, ahora mismo. Y, a ser posible, sin el menor esfuerzo.

La familia y la escuela tienen que ofrecer modelos vivos de comportamiento. No es lo que se dice lo que más importa, es lo que hace, es lo que se es. Quienes me leen con asiduidad saben de mi insistencia en esta cuestión. El ruido de lo que somos llega a los oídos de nuestros hijos y de nuestros alumnos con tanta fuerza que les impide oír lo que decimos.

La escuela, además, tiene el compromiso de hacer una planificación rigurosa de objetivos, metodología y dinámicas de acción formativa para el aprendizaje de los valores. No es solamente el conocimiento lo que importa, es la educación. Y la educación tiene una dimensión ética insoslayable. Y, como exige la lógica, evaluar la eficacia de los planes trazados. ¿Hemos conseguido lo que pretendíamos? Esa pregunta tiene dos dimensiones importantes. La de comprobación, que pretende saber si la respuesta es positiva o negativa y la de atribución que busca las causas de lo sucedido. En las dos dimensiones se exige rigor. Si en la primera la respuesta es negativa no es riguroso atribuir plenamente el fracaso a quienes tienen la condición de aprendices. Solo de esa manera podemos mejorar los planteamientos y las prácticas de educación en valores. Decir que la culpa siempre es del otro nos encierra entre las paredes del error y del fracaso.

JOSÉ ANTONIO BINABURO ITURBIDEE dice:

20 agosto, 2025 a las 17:42

GRACIAS MIGUEL ÁNGEL por tu análisis de la corrupción y la aportación de la necesidad de una educación en valores. Comentando el más importante de los valores, EL EJEMPLO, por medio de la cita de Bandura. Con frecuencia, al escuchar esta y otras noticias relacionadas con hechos inmorales, me pregunto si en mi trayectoria docente he sido capaz de haber priorizado la educación en valores, o el estricto cumplimiento de la programación de la asignatura que impartía. A pesar de tener claro, que una enseñanza que carezca de dimensión moral, nunca podrá ser llamada educación.

Lo que si recuerdo es el revuelo que levantó la Reforma Educativa de la LOGSE, cuando una de sus propuestas era la de enseñar conceptos y procedimientos, a la vez que educar en valores. Las salas del profesorado de los centros educativos de finales de los ochenta, se parecían a las delirantes tertulias de opinólogos expertos en ocurrencias. Poco se sabía de qué era la ética y la moral. La mayoría del profesorado veníamos de una formación catequética fundamentada en el Nacionalcatolicismo, es decir, en una fusión de la dictadura y la Iglesia. A través del catecismo se nos adoctrinó, y esta palabra cobra todo su sentido, en la moral católica. Adaptada a las costumbres que imponían ambos socios de la fusión. En nada tenía que ver con los Evangelios. A mi solamente me sirvió para ganar un concurso provincial del catecismo que me sabía de memoria. Con este panorama, resultaba imposible que aquellos compañeros y compañeras de la sala del profesorado de mi Instituto en Bilbao, pudieran llevar a cabo la novedosa tarea de educar en valores. Otros opinólogos de esta sala, repetían el mantra de que habían aprobado la oposición para enseñar matemáticas y no otras menudencias. Y estaban también en estas tertulias, aquellos puros y castos que proclamaban no querer pertenecer al club de los «adoctrinadores», como si al impartir historia, matemáticas y religión, no se dejara para otra ocasión la oportunidad de adoctrinar.

Hay otro hecho académico que por mi formación en Filosofía, no se puede obviar. En los programas de Licenciatura, la asignatura de Ética estaba asociada para ser impartida a la de Estética. Qué hacía el profesor que la impartía? Dedicar el mayor tiempo a la Estética y el último mes del curso a la Ética. Y era una Ética la que nos enseñaban muy de garrafón porque se limitaba a Aristóteles y una introducción a Kant. A pesar de todo, en la universidad de Barcelona tuve suerte, porque impartía esta materia José María Valverde que era un excelente profesor de Estética. La Ética en los estudios universitarios era una actividad de riesgo en la dictadura. Uno de los mejores filósofos españoles de la primera mitad del S. XX, José Luis López Aranguren, fue expulsado de la universidad Complutense por priorizar la parte de la enseñanza de la Ética sobre la Estética en su programación. Por lo tanto, tampoco los profesores y profesoras de Filosofía contábamos con formación en Ética para educar en valores. Sin embargo, la universidad española a partir de la década de los ochenta contó con cuatro profesoras universitarias de un alto nivel de investigación sobre la Ética y la Moral: Adela Cortina, Victoria Camps, Amelia Valcárcel y Esperanza Guisan. Con Adela Cortina trabajé diez años en la didáctica para la educación en valores, impartiendo cursos de formación del profesorado. Tengo una anécdota curiosa. Un día estando en Valencia, me invitó a participar en una sesión sobre la «Ética de los Negocios», que impartía a empresarios y gentes de negocios. A ella asistía el dueño de los supermercados para alimentación más famosos actualmente en España y, al comenzar la sesión tomó la palabra dirigiéndose a los empresarios, con el objetivo de animarlos a seguir en el curso, con estas palabras «La Ética te ayuda a ganar dinero». La profesora Adela Cortina se retorcía en su silla ante tal despropósito. Y le sugerí que había sido un lapsus, porque había confundido la Ética con la «Bolsa de Valores».

La educación en valores me permitió conocerte, Miguel Ángel, en aquel Proyecto de la Delegación de Educación de Málaga en el año 2002 llamado «Educar en Málaga». Me ocupaba de esta área, así como tú y Bauti de otra de las áreas educativas, Felipe Romera de las Nuevas Tecnologías y Pezzi del urbanismo. Ya solo este Proyecto junto a tí mereció la pena. Al fin y al cabo sólo la Ética nos puede salvar,

Responder
Miguel Ángel Santos GuerraMiguel Ángel Santos Guerra dice:

20 agosto, 2025 a las 18:02

Querido José Antonio:

Precioso comentario, de esos que no solo se sustentan en una larga preparación y una intensa y rica experiencia sino que ayuda a pensar y a interrogarse sobre la cuestión.

Tu última frase es lapidaria: «Al fin y al cabo sólo la Ética nos puede salvar». Me remite a la pregunta que se le hizo al sabio árabe Al Juarismi: ¿cuánto vale un ser humano? Contesta: si tiene ética vale 1. Y va añadiendo ceros a medida que añade otras cuestiones: conocimiento, posición, dinero…

Y concluye: pero si se le quita el uno, si no tiene ética solo quedan ceros, no vale nada.

Ya me gustaría haber compartido magisterio con esas cuatro mujeres.

Un abrazo y gracias por tu interesante aportación.

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lunes, 25 de agosto de 2025

_- Lo que un "terapeuta de ricos" aprendió sobre la felicidad al escuchar los problemas de los millonarios

Los actores de la serie de televisión Succession, aparecen en la terraza de un moderno edificio de cristal. En primer plano está el padre, y detrás están sus hijos y otros miembros de la familia ficticia.

_- El terapeuta para los ricos de Nueva York usa el programa de televisión Succession (arriba) como ejemplo de exceso tóxico en el mundo de los millonarios.

Desde que se especializó en el tratamiento de pacientes millonarios, el psicoterapeuta estadounidense Clay Cockrell dijo haber renunciado a intentar hacerse rico él mismo.

"Dejé de jugar a la lotería. Me di cuenta de los peligros de tener demasiado de todo".

Cockrell, quien dirige una clínica de terapia en Nueva York, dice que intenta ayudar a sus clientes a lidiar con lo que él llama el "efecto tóxico de la abundancia": la idea de nunca tener suficiente.

"Esa idea de que 'cuando tenga US$10 millones, estaré a salvo'. Y luego llegas a los US$10 millones y te das cuenta de que realmente necesitas US$50 millones. La conclusión es que la felicidad no va a venir de la cuenta bancaria. Simplemente no va a venir", dijo Cockrell en una entrevista a BBC News Brasil.

Un aspecto de la terapia, por lo tanto, es ayudar a los pacientes a identificar sus propósitos más allá de acumular dinero.

"Si la felicidad no está en un número, ¿dónde está? Y a partir de ahí, empezamos a experimentar. ¿Está en la filantropía? ¿está en las relaciones? ¿está en construir algo nuevo, desde cero? La ambición es genial, pero solo si se analiza y se alinea con un propósito".

Ayudando al 1%

Clay Cockrell mientras habla a la pantalla de su computadora

Clay Cockrell mientras habla a la pantalla de su computadora
 
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Clay Cockrell dirige una clínica de terapia en Nueva York que se especializa en atender a millonarios.

Paseos por el parque

Cockrell se especializó en el tratamiento de personas con mucho dinero por casualidad, después de que a un paciente con altos ingresos le gustara su método de realizar sesiones durante paseos por el parque, en vez de consultas tradicionales, y lo hubiera recomendado a otras personas en su círculo.

El terapeuta dice que él mismo se sorprendió con los problemas que conlleva la riqueza, incluso aquellos que se descartan como "problemas del primer mundo".

"Como mucha gente, creía que el dinero solucionaba los problemas. Resuelve algunos, pero no todos. Muchos de mis clientes dicen que terapeutas anteriores escuchaban sus quejas y respondían: 'No deberías tratar cosas como dónde aparcar tu yate o cómo repartir la herencia de tus hijos como problemas'. Pero siempre he creído en un enfoque de comprensión y aceptación, de reconocer sus problemas como legítimos", dijo.

"Puede que no sean los mismos problemas que los míos, pero ahora sé que el dinero es un factor que complica la vida de las personas".

Esta, enfatiza Cockrell, es la experiencia de una pequeña fracción de la población mundial.

Para la mayoría, los problemas relacionados con la escasez —no la abundancia— de dinero son factores que complican la situación.

Por ejemplo, una encuesta de la Asociación Británica de Psicoterapia reveló que casi todos (el 94%) los terapeutas del país identificaron que la salud mental de sus pacientes había empeorado debido a las preocupaciones financieras y al aumento del coste de la vida.

Los expertos explican que la sobrecarga mental de hacer que el dinero "rinda" hasta fin de mes afecta a nuestra toma de decisiones y nuestro rendimiento cognitivo.

Dificultades para relacionarse

Una mujer golpeando un Tesla con un martillo, con un gran letrero atrás que dice "Todo el Mundo odia a Elon".

Una mujer golpeando un Tesla con un martillo, con un gran letrero atrás que dice "Todo el Mundo odia a Elon".

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Uno de los problemas que reportan los millonarios es sentirse aislados de los demás.

Volviendo al tema de los superricos, Cockrell señala que sabe que muchos de los que él ve son infelices porque su muestra, por su propia naturaleza, está sesgada: "La gente no busca un terapeuta cuando es feliz".

Pero señala que "las personas que veo son aquellas cuyo dinero les ha complicado la vida y les ha traído cierta negatividad, (...) falta de empatía, falta de comprensión hacia quienes no han alcanzado el mismo nivel de éxito".

En la misma línea, afirma que los superricos acaban desarrollando dificultades en las relaciones familiares, tienden a desconectarse del mundo real y desconfían mucho de quienes se acercan a ellos.

"Los ricos tienden a interactuar solo con quienes los comprenden. Esto es muy común. Y lo que sucede es que se aíslan muchísimo y desconfían de la gente nueva", afirma.

"El miedo es: '¿Entras en mi vida solo por lo que puedo hacer por ti? ¿Por mi fama o por mi riqueza?' Quizás paranoia sea una palabra fuerte, pero hay mucha sospecha y eso impide que se formen nuevas relaciones".

Vida de un heredero

Mikey Madison interpreta a Anora Mikheeva y Mark Eidelstein a Vanya en la película Anora, la gran ganadora de los Oscar 2025.

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Mikey Madison interpreta a Anora Mikheeva y Mark Eidelstein a Vanya en la película Anora, la gran ganadora de los Oscar 2025.

Exponer a los hijos a tantos lujos afecta su percepción de la realidad, dice el terapeuta de los multimillonarios. Y pasar la infancia y la adolescencia en una familia adinerada también conlleva desafíos.

"Los padres a menudo quieren ahorrarles a sus hijos las dificultades que ellos mismos enfrentaron y darles una vida más fácil. Es normal. Pero hay que entender que superar las dificultades es lo que te ha hecho quien eres", dice eel terapeuta.

"Además, cuando expones a tu hijo a este mundo de jets privados, restaurantes maravillosos y vacaciones en lugares increíbles, para cuando cumpla 21 años, tendrá la sensación de 'lo he visto todo, lo he probado todo' y se aburrirá. Y entonces empezará a poner a prueba sus límites, ya sea mediante el consumo de drogas o conductas de riesgo, para sentir la adrenalina. Simplemente para sentir que están haciendo algo nuevo".

Cockrell también señala que los hijos de los superricos se enfrentan a una "enorme presión para superar a sus padres", especialmente aquellos que siguen la misma trayectoria profesional, como las celebridades del mundo del espectáculo, llamadas peyorativamente en inglés nepobabies.

Es mucha presión, lo cual contrasta con la idea de seguir tu propio camino, descubrir tus pasiones y tener derecho a equivocarte y fracasar. Por otro lado, muchos también sufren de falta de ambición.

"¿Por qué debería ir a la universidad o emprender?". Tener tanta riqueza puede ser deprimente, ya sea porque pierdes tu propósito o porque siempre estás bajo presión para superar a tus padres.

Fascinación por los superricos

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta Platforms Inc., de izquierda a derecha, Lauren Sanchez, Jeff Bezos, fundador de Amazon.com Inc., Sundar Pichai, director ejecutivo de Alphabet Inc., y Elon Musk, director ejecutivo de Tesla Inc., durante la 60.ª inauguración presidencial en la rotonda del Capitolio de los Estados Unidos en Washington, D.C., EE. UU., el lunes 20 de enero de 2025.

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Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta Platforms Inc., de izquierda a derecha, Lauren Sanchez, Jeff Bezos, fundador de Amazon.com Inc., Sundar Pichai, director ejecutivo de Alphabet Inc., y Elon Musk, director ejecutivo de Tesla Inc., durante la 60.ª inauguración presidencial en la rotonda del Capitolio de los Estados Unidos en Washington, D.C., EE. UU., el lunes 20 de enero de 2025.

Los multimillonarios generan fascinación, particularmente por la gran influencia que tienen sobre la sociedad.

De hecho, Clay Cockrell ha cobrado mayor relevancia en los últimos años precisamente por escribir sobre los paralelismos entre su práctica y la serie Succession (2018-2023), que retrata las luchas de una familia multimillonaria por controlar el conglomerado mediático creado por el patriarca.

"La serie es bastante precisa" al retratar el "efecto tóxico del exceso" en los multimillonarios, a pesar de sus licencias dramáticas, afirma Cockrell.

Parte del éxito de Succession se debe a que los superricos a menudo evocan fascinación o desdén.

Los multimillonarios se han convertido en ídolos, han alcanzado una enorme influencia política y, para algunos, son visionarios e innovadores. Pero para otros, se han convertido en símbolos de un sistema fiscal global considerado injusto, que, según los críticos, favorece la concentración de la riqueza a expensas de la población más pobre.

Por ejemplo, cuando el multimillonario Jeff Bezos organizaba una lujosa boda en el centro de Venecia, Italia, en junio, fue recibido por manifestantes con pancartas que se quejaban diciendo: "Si puedes permitirte alquilar Venecia, puedes permitirte pagar más impuestos".

Manifestantes en Venecia con un cartel dirigido a Jeff Bezos en junio, que decía: "Si puedes alquilar Venecia para tu boda, puedes pagar más impuestos".

Fuente de la imagen,Reuters

 
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Manifestantes en Venecia con un cartel dirigido a Jeff Bezos en junio, que decía: "Si puedes alquilar Venecia para tu boda, puedes pagar más impuestos".Fuente de la imagen,Reuters 

La boda finalmente se trasladó fuera del centro de la ciudad.

La organización británica Oxfam estima que la riqueza de los cinco hombres más ricos del mundo se ha duplicado desde 2020, "mientras que la de 5.000 millones de personas ha disminuido". Esto es lo que la ONG denomina la "crisis de la desigualdad".

Clay Cockrell afirma que sus pacientes ultrarricos son conscientes de estas diferentes percepciones sobre ellos.

"Es algo que va y viene en ciclos: hay momentos en los que la sociedad admira a los más ricos por su esfuerzo, y otros en los que eso cambia y se convierte en sentimientos negativos, como si lo hubieran logrado todo por medios nefastos. Muchas de estas personas son increíblemente inteligentes, trabajadoras y han logrado cosas admirables en sus vidas. A veces son admiradas y a veces vilipendiadas. Y se sienten muy confundidos al respecto".

Para la gente común, Cockrell cree que la mayor lección de su práctica es no creer que hacerse millonario es el secreto de la felicidad.

"Para el resto de nosotros que creemos que 'con solo ese aumento, si trabajo aún más duro, seré feliz', debemos mirar a quienes ya lo tienen todo y no son felices. Eso nos reta a pensar: ¿qué me traerá felicidad y alegría? Ahí reside el valor. En las relaciones, en la familia, en la contribución que hacemos a la comunidad. De ahí proviene la felicidad.


domingo, 24 de agosto de 2025

_- Paulina Porizkova, la supermodelo que de niña fue el rostro de una causa política y ahora sorprende apareciendo sin filtro

Vogue, 1 de diciembre de 1989 - La modelo y actriz Paulina Porizkova lució un jersey sin mangas de cachemira y seda verde menta de Calvin Klein; pulseras de oro de Tiffany & Co., Labial de Estée Lauder. Peinado de Christiaan. Maquillaje de Sonia Kashuk.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,_- La supermodelo posó para innumerables revistas y desfiló en las pasarelas más prestigiosas del mundo

El rostro de Paulina ha ejercido poder tanto cuando era solo una niña de 4 años como en su vida posterior.

En la década de 1980, era una de las supermodelos mejor pagadas del mundo.

Adorada por las cámaras, fue portada de revistas como Vogue, imagen de marcas globales y protagonista de uno de los contratos publicitarios más lucrativos de los años 80.

Todo eso mientras desfilaba por las pasarelas de los epicentros del mundo de la moda.

Sin embargo, su vida no es un cuento de hadas.

Detrás de su imagen impecable, se esconde una historia de abandono, exclusión, abuso y, finalmente, redención.

Tras años de ser vista pero quizás no escuchada, comenzó a escribir y hablar muy abiertamente sobre la misoginia en el mundo de la moda y la presión estética sobre las mujeres mayores.

Sin padres, pero con fotógrafos

Paulina nació en Checoslovaquia en 1965, en medio de una Europa dividida por la Guerra Fría.

Su vida dio un giro drástico a los 3 años, cuando sus padres huyeron del país durante la invasión soviética de 1968, dejándola atrás con sus abuelos.

Prometieron volver por ella, pero las fronteras se cerraron.

En Suecia, sus padres iniciaron una campaña desesperada para recuperarla, incluyendo una huelga de hambre frente a la embajada checoslovaca en Estocolmo.

La prensa sueca se interesó en el caso, y los medios empezaron a enviar fotógrafos regularmente a la casa de su abuela en Prostějov.

Tanques soviéticos rodeados por la multitud frente al Museo Nacional en la Plaza de Wenceslao de Praga. Agosto de 1968.

Tanques soviéticos rodeados por la multitud frente al Museo Nacional en la Plaza de Wenceslao de Praga. Agosto de 1968.

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Pie de foto,

La invasión de Checoslovaquia por el Pacto de Varsovia, conocida también como operación Danubio, fue una guerra no declarada en la que tropas de cinco países socialistas que tuvo lugar en la noche del 20 al 21 de agosto de 1968. "Me hacían posar con un osito de peluche y cara triste, sin que yo entendiera por qué. Yo solo pensaba: si lo hago rápido, puedo volver a jugar. Fue como el modelaje, años después.

"Nunca pensé que fuera raro hasta que un día mi mejor amiga me preguntó si quería jugar el domingo por la tarde y yo le respondí que ese era el día en el que venían los fotógrafos.

"Respondió: '¿De qué hablas?'. Estaba completamente desconcertada, y fue entonces cuando me di cuenta de que me sucedía solo a mí".

Sin saberlo, era en un símbolo mediático del sufrimiento infantil bajo el comunismo, algo que ella no tenía edad para entender.

Reencuentro y pérdida

Paulina vivió con sus abuelos, a los que amaba, y cuando tenía 7 años, su madre logró volver, embarazada de su hermano menor.

Intentó sacar a Paulina del país clandestinamente, pero fue arrestada y puesta bajo arresto domiciliario.

El reencuentro no fue lo que la niña imaginaba.

"Yo había idealizado a mis padres. Recordaba a mi madre como una mujer hermosa, pero la mujer embarazada que apareció no era lo que esperaba. No olía a hogar. No era como mi abuela.

"Se suponía que debía incorporarla a en la familia, pero yo no la conocía y era incómodo y extraño.

"Me sentía un poco dividida entre odiarme por no quererla de inmediato y odiarla por su intrusión".

Finalmente, en 1973, le dieron permiso a su madre de salir de Checoslovaquia con sus hijos.

Paulina tenía 8 años, y no sabía que dejaría a su abuela atrás.

"Me dijeron que íbamos a Suecia a ver a papá, y estaba súper emocionada, pero pensé que podría volver en las vacaciones".

Recuerda vívidamente haber llegado a la frontera en un auto prestado, y caminar "por un largo camino".

La carretera para cruzar a Austria estaba vigilada, y flanqueada por campos minados.

"Mi madre me dijo que no tuviera miedo, pero que caminara justo detrás de ella.

"Yo iba llena de esperanza. No sabía que ese era el momento en que dejaría atrás mi infancia, mi amor propio y mi mundo. Solo ahora lo veo con claridad".

Retrato del primer ministro de Suecia Olof Palme en 1973

Retrato del primer ministro de Suecia Olof Palme en 1973

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Pie de foto,
La familia Pořizková pudo reencontrarse tras siete años gracias a la intensa presión política internacional dirigida por el primer ministro de Suecia Olof Palme.

Cruzaron la frontera y finalmente, la familia estuvo toda junta.

Pero pronto sucedió algo inesperado, una noche en Viena.

"Estábamos en una habitación de hotel; mi hermano y yo estábamos acostados en catres al borde de la cama de nuestros padres. Pensaron que estábamos dormidos, pero yo no lo estaba.

"Escuché a mi padre explicarle paciente y tranquilamente a mi madre que había conocido a alguien más mientras ella estaba atrapada en Checoslovaquia, y que ya no quería seguir casado.

"Recuerdo a mi madre llorando en silencio y diciendo: '¿Cómo me lanzas esto ahora? ¿Por qué no dijiste algo antes? ¿Qué se supone que debo hacer?'.

"Y me acuerdo que mi padre dijo que aún no estaba realmente listo para tener hijos, y lo recuerdo específicamente porque pensé: '¿no es demasiado tarde?'".

"La niña comunista"

Poco después, la familia se trasladó a Suecia.

Tras años estar presente en la prensa como una niña ausente, su llegada fue noticia y su rostro apareció en todos los medios.

Pero lejos de ellos, la bienvenida no fue cálida.

En su nuevo país, Paulina fue reconocida como "esa niña de los periódicos". En la escuela, el mote de "la comunista apestosa" marcó el inicio de años de exclusión y maltrato.

"Al principio eran comentarios, pero luego me pegaban, me empujaban, me maltrataban".

Paulina creyó que la clave para ser aceptada, y evitar el acoso y violencia, era cambiar su imagen.

Para lograrlo, necesitaba dinero.

Trabajó en todo lo que pudo: cuidaba niños, vendía periódicos y hasta condones en una tabaquería. Todo para comprarse lo necesario para parecer una más del montón.

El primer día de clases después de esas vacaciones, relata, se vistió con sus jeans de moda y una camiseta amarilla con cerezas; tenía un nuevo corte de pelo, y se maquilló con brillo de labios y una sombra azul brillante.

"Fue tan increíble trabajar tan duro y conseguir exactamente lo que quería. Fue mágico.

"Entré a clase con la esperanza de que por fin encajaría. Pero nadie me miró".

Todo era como antes, sintió: ella no existía a menos de que la estuvieran maltratando.

Pasarela de Prêt-à-Porter de Halston Sportswear Otoño 1980 Modelo Paulina Porizkova

Pasarela de Prêt-à-Porter de Halston Sportswear Otoño 1980Modelo Paulina Porizkova

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Pie de foto,
Ni ella ni sus atormentadoras anticipaban lo que sucedería unos pocos años más tarde. Aquí, a los 15 años, Paulina desfila en la pasarela de Prêt-à-Porter de Halston.

"Pero luego las tres chicas que me habían estado acosando físicamente durante los últimos dos años me alcanzaron en un baño, y una de ellas me dijo: '¡Bonita ropa!'.

"Pensé: '¡Funcionó!' y por un momento sentí un brote de alegría, pero me agarraron y metieron mi cabeza en un inodoro y bajaron el agua.

"Es una sensación físicamente horrenda. El agua corre por tu nariz, y sientes que te vas a ahogar. Pero, con mucho, la peor parte fue que se me rompió el corazón.

"Entendí que no había nada que pudiera hacer para ser parte de lo que tanto quería ser parte".

La foto que lo cambió todo

Paulina se sentía fuera de lugar en la escuela, en casa y en Suecia.

Sin embargo, otra foto estaba a punto de cambiarlo todo.

Una de sus amigas soñaba con ser maquilladora.

Cuando jugaban juntas, ella le pedía la dejara maquillarla y posara frente a la cámara. Las imágenes eran creativas. Y se divertían.

"Ella era realmente una gran maquilladora. Envió algunas fotos a una agente de modelos en la ciudad, diciendo: 'Me encantaría ser maquilladora o tal vez en fotógrafa de moda. ¿Cómo hago?'.

Pero la respuesta fue otra: "¿Quién es la chica? ¿Qué tan alta es? ¿Y cuántos años tiene?".

La cazatalentos llevó a Paulina a conocer a un agente, el ahora desacreditado John Casablancas, fundador de la enorme agencia de modelos Elite Model Management y desarrollador del concepto de supermodelo.

Paulina, no obstante, no tenía idea de quién era.

"Conocí a John durante quizás 10 minutos. Me miró muy rápido y dijo que tenía una piel hermosa, y '¿te gustaría ir a París?'.

"Tenía 14 años y medio y pasé de tener la cabeza metida en un inodoro a ¿quieres ir a París para ser modelo?".

Lo hizo. París sería su gran oportunidad. Pero no todo fue color de rosa.

El precio de la belleza

Vogue, mayo de 1988 - La modelo Paulina Porizkova, con una chaqueta de cuero y pulseras de Paloma Picasso para Tiffany & Co. Peinado de Frederic para Bruno Dessange. Maquillaje de Robert Snow para Bumble & Bumble.

Vogue, mayo de 1988 - La modelo Paulina Porizkova, con una chaqueta de cuero y pulseras de Paloma Picasso para Tiffany & Co. Peinado de Frederic para Bruno Dessange. Maquillaje de Robert Snow para Bumble & Bumble.

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Pie de foto,.
Lo que no mostraban las fotos era el acoso y violencia sexual normalizados en la industria de la moda. Después de una serie de encuentros relámpago, Paulina se mudó sola a la ciudad en el centro de la moda.

Desde que se había ido de Checoslovaquia, lejos de los brazos amorosos de su abuela, se había sentido perdida y luchaba por recuperar un sentido de pertenencia.

París era un mundo completamente nuevo, una nueva oportunidad, que prometía glamour laboral y jet set.

Aunque pronto se convertiría en una supermodelo, la cámara que antes había documentado su dolor, ahora la iba a silenciar.

Lo que encontró fue una misoginia arraigada, y se estrelló de frente con ella desde muy temprano.

"En mi cuarto trabajo, un fotógrafo se acercó por detrás y puso algo en mi hombro. Yo me estaba maquillando frente a un espejo y no podía ver de qué se trataba pero todos reían, así que yo también me reí.

"No entendí qué era hasta que se alejó y se subió la bragueta y me di cuenta que era su pene.

"Tenía 15 años, así que asimilé eso, al igual que asimilé todo lo demás en mi vida, pensando: 'Así que esto es parte de mi trabajo'.

"Y no me equivoqué. Era una parte muy importante de mi trabajo".

Paulina vivió incontables episodios de acoso y violencia sexual, normalizados en una industria dominada por hombres.

"Lo tomábamos como un cumplido. Si un fotógrafo famoso no te tocaba, te sentías fea".

No fue hasta un día que, viendo un programa sobre acoso laboral, entendió que aquello no era parte del trabajo, sino abuso.

"Para entonces ya tenía unos 46 años".

Un amor, una pérdida

Las citas de trabajo continuaron llegando y, aunque todavía era una adolescente, Paulina ganaba más dinero que sus padres juntos.

En 1983, se mudó a Nueva York y luego, en 1984, apareció en la portada de la edición de trajes de baño de la revista Sports Illustrated.

Esa foto atrajo la atención del mundo.

El músico estadounidense Ric Ocasek (izq.) y la supermodelo checa Paulina Porizkova (der.) posan para una foto en la fiesta de estreno de la película "Cry-Baby" de John Waters, el 3 de abril de 1990 en la ciudad de Nueva York.

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Pie de foto,
El músico estadounidense Ric Ocasek (izq.) y la supermodelo checa Paulina Porizkova (der.) posan para una foto en la fiesta de estreno de la película "Cry-Baby" de John Waters, el 3 de abril de 1990 en la ciudad de Nueva York.

Paulina se enamoró perdidamente de un músico que vio en televisión: Ric Ocasek. Una noche de ese mismo año, Paulina estaba en casa viendo MTV, y la hipnotizaron los ojos aguamarina de un elegante cantante que apareció en pantalla.

Unos meses después, la contrataron para un papel en un video musical de una banda estadounidense de rock llamada The Cars.

Cuando fue a una cena para conocerlos, llegó ese cantante de ojos azules del que se había enamorado: Ric Ocasek era el líder de la banda.

Pronto comenzaron a salir.

"Era todo lo que había estado buscando.

"Finalmente había conocido a alguien que parecía adorarme por completo, que no quería compartirme con nadie, que estaba algo obsesionado conmigo.

"Era increíblemente celoso pero muy talentoso. ¡Y tan guapo y tan sexy! Fue un romance súper apasionado al principio".

Pero Ric estaba casado.

"Recuerdo que pensé que obviamente no era un matrimonio feliz, así que iba a dejar a su esposa.

"No pensé mucho más en eso hasta que meses después me dijo que también tenía hijos. Eso fue un balde de agua fría. Pero hasta entonces, fue un torbellino, como un romance de película".

A pesar de que él era muy dominante, para Paulina era su refugio, su hogar.

"Se parecía mucho a mi padre: talentoso, alto y muy concentrado en lo que amaba. También se parecía mucho a mi abuela: amaba con esta cualidad apasionada, posesiva y obsesiva.

"Era como si hubiera ganado el premio gordo: tenía todo lo que conocía como seguridad en un solo hombre".

Un hombre mucho mayor que ella, a quien ella complacía en todo. Él dictaba desde la ropa que usaba hasta cuáles amigos frecuentaba y cuáles trabajos aceptaba.

"Él tenía 41 años y yo 19, así que pensé que lo sabía todo, y que para tener una gran relación amorosa, tenía que hacer lo que él decía.

"No se sentía como control y ni que era tóxico.

"Tuve que renunciar a ciertas cosas pero no se sentía en lo más mínimo así.

"Hasta que crecí".

Paulina con Estée Lauder

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Pie de foto,

Paulina con Estée Lauder, la fundadora, junto a su marido Joseph Lauder, de la empresa de cosméticos Estée Lauder Companies, de la cual la modelo fue su rostro desde 1988 hasta 1995. En 1988, Paulina obtuvo el contrato de modelaje más grande hasta la fecha: como el rostro de Estée Lauder, ganaría US$6 millones al año.

"Ric estaba encantado pues me sacaba del juego del modelaje: solo iba a ser la sofisticada reina de hielo de Estée Lauder, algo que él aprobaba. Y para mí también fue maravilloso porque quería hacer películas y otras cosas".

En 1989, Ric y Paulina se casaron y tuvieron dos hijos. Pero a medida que pasaban las décadas, su relación cambió, pues ella había cambiado.

"Las cosas comenzaron a empeorar tras unos 25 años de relación.

"Yo había cuidado un hogar, a mis hijos, a mis hijastros, a sus padres. Había actuado en películas, escrito una novela y un libro para niños.

"Ya era una mujer, no la chica que era cuando nos conocimos, admirándolo con estrellas en los ojos, y él como el gran protector y mi príncipe.

"Y él se sentía disminuido.

"La dinámica cambió, y él no supo cómo manejarlo de otra manera que no fuera ignorarme".

Tras de casi 30 años de matrimonio, Paulina y Ric se separaron y comenzaron un proceso de divorcio.

Pero se quedaron en la misma casa.

Ric fue diagnosticado con cáncer de pulmón, y ella lo cuidó hasta el día de su muerte en 2019.

Descubriría poco después que quien había sido su compañero de vida (y había manejado su dinero) la había excluido de su testamento.

Una voz inesperada

Antes de la muerte de Ric, cuando la relación se estaba deteriorando y él la estaba excluyendo, Paulina decidió volver al modelaje.

"Quería recuperar un poco de mi vida".

Pero se chocó con un rechazo diferente: el edadismo.

"Tuve una reunión con mi agente de modelos y empecé a decirle: 'No es que quiera resucitar mi carrera de modelo...', y ella se echó a reír y dijo: '¡No es que puedas resucitar tu carrera de modelo!'".

La razón no era sorprendente: "Las mujeres mayores no son vistas como socialmente atractivas", señala.

"A medida que comienzas a envejecer, comienzas a avergonzarte por no lucir como solías hacerlo".

En vez de dejarse intimidar, Paulina empezó a hablar.

Denunció la discriminación por edad, la invisibilización de las mujeres mayores y la hipocresía de la industria que la había glorificado para luego desecharla.

Aprovechó las redes sociales para mostrar arrugas, lágrimas, cicatrices, pensamientos y emociones, y compartió no solo su rostro, sino su historia. 

 Paulina Porizkova habla en el escenario durante el New York Times Well Festival 2025 en Duggal Greenhouse el 7 de mayo de 2025 en la ciudad de Nueva York.

Paulina Porizkova habla en el escenario durante el New York Times Well Festival 2025 en Duggal Greenhouse el 7 de mayo de 2025 en la ciudad de Nueva York.

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"A medida que las mujeres nos acercamos a la mediana edad, empezamos a volvernos invisibles (...). Pero es entonces cuando realmente empezamos a vivir la vida para nosotras mismas", afirmó Paulina en el New York Times Well Festival 2025. En 2022 publicó "Sin filtro", una serie de ensayos en los que desmintió la fachada de su glamoroso matrimonio.

"Fui la esposa afortunada de un matrimonio excepcionalmente feliz entre famosos que había superado todas las adversidades, cuando la verdad era que, para cuando cumplí 50 años, mi esposo llevaba muchos años sin tocarme", reveló.

Además, exploró las complejidades de ser mujer.

"La mujer ideal no era una mujer. Era una niña".

Y retornó a la escena pública, a las revistas y a las pasarelas, pero esta vez en sus términos: fiel a quien es y quiere ser.

"Resulta que lo que no te mata no necesariamente te hace más fuerte. Eso es una falacia. Pero lo que no te mata te hace comprender tu fuerza", apunta.

Una fuerza que no pasó desapercibida por la compañía que la catapultó como supermodelo: Estée Lauder la invitó a volver a trabajar con ellos.

Según el presidente global de la marca, Justin Boxford, Paulina fue contratada "no como una modelo portavoz, sino como un modelo a seguir".

"Ella está cambiando el debate sobre el envejecimiento y queremos ser el altavoz que ayude a difundir su mensaje".

Entre tanto, Paulina sigue sorprendiendo en Instagram al publicar fotos así como es ahora, como una en bikini cuando cumplió 60 años, que se vuelven virales y aparecen en numerosos artículos.

"Te dicen que tienes dos opciones: avergonzarte de envejecer o disimularlo con cirugía. Yo propongo una tercera: perder la vergüenza". 


sábado, 23 de agosto de 2025

_- Salsa de tomate para pasta, la receta más famosa creada por Marcella Hazan

_- Ingredientes 
Rinde: 4 porciones 

2 tazas de tomates, además de su jugo (por ejemplo, una lata de 800 g de tomates San Marzano enteros y pelados) 
5 cucharadas de mantequilla 
1 cebolla, pelada y cortada por la mitad 
Sal 

 Preparación 

Paso 1 
En una cacerola, combine los tomates, su jugo, la mantequilla y las mitades de cebolla. Añada una o dos pizcas de sal. 
 
Paso 2 
Cocine a fuego medio y deje hervir a fuego lento. Cocine sin tapar durante unos 45 minutos. Remueva de vez en cuando, machacando los trozos grandes de tomate con una cuchara. Añada sal al gusto. 

 Paso 3 
Deseche la cebolla antes de mezclar la salsa con la pasta. Esta receta rinde suficiente salsa para 450 g de pasta. 

Esta es quizás la receta más famosa creada por Marcella Hazan, la autora de libros de cocina que cambió la forma en que los estadounidenses cocinan la comida italiana. También puede ser la más fácil. 

Use sus tomates enlatados favoritos y no se deje intimidar por la mantequilla. Le da a la salsa una riqueza aterciopelada incomparable. —The New York Times