viernes, 2 de enero de 2026

Termina un año y comienza otro... Pero ¿qué es realmente el tiempo y cuán cierta es la creencia de que solo existe el presente?

Joven sosteniendo un reloj despertador en el que las agujas están en transición entre 2025 y 2026

Fuente de la imagen,Getty

Pie de foto,El tiempo pasa, pero ¿qué es realmente?

2025 ya ha sido reemplazado por 2026. Un nuevo cambio de calendario que otra vez nos hace caer en la cuenta de que el tiempo pasa, implacable.

Pero ¿te has preguntado alguna vez qué es realmente el tiempo más allá de lo que marcan los relojes y los almanaques?

Piénsalo un momento. En nuestra experiencia como seres humanos percibimos el tiempo como una secuencia de sucesos. Es decir: un futuro que se vuelve presente y un presente que se transforma en pasado.

Sentimos que el presente es lo único que existe, pero es efímero, se esfuma a cada segundo.

Consideramos que el pasado es lo que ha dejado de ser y se aleja de nosotros rumbo al olvido, aunque parte de él permanece en nuestros recuerdos.

Y creemos que el futuro es algo potencial que aún no ha sucedido y promete diversos caminos alternativos.

Albert Einstein mirando la cámara mientras escribe una fórmula matemática en un pizarrón.

Albert Einstein mirando la cámara mientras escribe una fórmula matemática en un pizarrón.

Fuente de la imagen,Getty


Pie de foto,

Con sus teorías de la relatividad especial y general, Albert Einstein (1879-1955) cambió nuestra visión del universo para siempre.

Pero ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Es el tiempo algo real o una mera ilusión? ¿O una mezcla de ambos?

Prepárate, porque lo que dice la física clásica y actual al respecto puede causarte una mezcla de asombro y perplejidad, ya que cuestiona algunas de las creencias más difundidas sobre nuestro devenir.

¿Distintos tiempos?

"Los físicos no se ponen de acuerdo a la hora de contestar la pregunta general de qué es el tiempo", le comenta a BBC Mundo el Dr. Chamkaur Ghag, reconocido astrofísico del University College de Londres (UCL).

"Pero sí hay consenso en aceptar lo que dice la teoría de la relatividad de Albert Einstein, que presenta un universo donde el espacio y el tiempo son inseparables y se influyen mutuamente, y donde los fenómenos se experimentan de distintas maneras según el estado de movimiento de los observadores".

Imagen de la Tierra en el espacio-tiempo

Imagen de la Tierra en el espacio-tiempo

Fuente de la imagen,Getty


Pie de foto,
En nuestro Universo, espacio y tiempo son inseparables y se modifican mutuamente. 

Reloj deformado sobre un manto cuadriculado también deformado que representa el espacio-tiempo

Reloj deformado sobre un mandto cuadriculado también deformado que representa el espacio-tiempo

Fuente de la imagen,Getty Images


Pie de foto,
El movimiento de los cuerpos y la fuerza gravedad no solo afectan al espacio: pueden hacer que el tiempo pase más rápido o más lento.

En este cosmos el tiempo es relativo, explica Ghag: se dilata a medida que un cuerpo se mueve más rápido en relación con otros. Así, cuanto más se aproxima un objeto (o un individuo) a la velocidad de la luz, más notoria es la desaceleración del reloj.

Según Einstein, el tiempo también transcurre más lentamente cuando un cuerpo experimenta una fuerza gravitacional mayor.

En la película Interstellar (2014), de Christopher Nolan, hay una escena que lo explica bien: el protagonista desciende a un planeta sometido a una intensa gravedad por encontrarse cerca de un agujero negro. Cuando regresa a la nave principal tras lo que para él ha sido poco más de una hora, se encuentra con un tripulante para el que han pasado... 23 años.

La dilatación del tiempo ha sido comprobada de manera experimental en las últimas décadas usando ultraprecisos relojes atómicos y modernos aceleradores de partículas. A lo que se ha sumado la detección de las ondas gravitacionales generadas por las distorsiones en el espacio-tiempo.

Varios triunfos para las ideas de Einstein.
 
Matthew McConaughey y Anne Hathaway, protagonistas de la película "Interstellar

Matthew McConaughey y Anne Hathaway, protagonistas de la película "Interstellar"

Fuente de la imagen,Promoción de la película

  
Pie de foto,

Matthew McConaughey (der.) es el protagonista de "Interstellar". Aquí junto a Anne Hathaway. 

"Otro de los principios aceptados por los físicos es que el tiempo va para adelante y nunca para atrás", dice Ghag.

Sin embargo, una nueva -y controvertida- corriente en la física que lleva el nombre de teoría poscuántica de la gravedad clásica añade aún más complejidad a la noción del tiempo, al imbuirlo de un grado de azar.

Según ella, la forma en la que transcurre el tiempo puede oscilar aleatoriamente en determinadas partes del universo, como el flujo y reflujo de un arroyo, le explica a BBC Mundo Jonathan Oppenheim, investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología Cuántica de UCL y proponente de la revolucionaría teoría.

"Estas fluctuaciones ocurren por la interacción entre el mundo cuántico, que tiene un comportamiento extraño e impredecible, y el tejido del espacio-tiempo, que está dominado por reglas previsibles", precisa Oppenheim.

Lo que explicaría curiosidades de nuestro cosmos como, por ejemplo, que una partícula pueda estar en dos sitios al mismo tiempo o estar conectada con otra a millones de años luz.

¿Una ilusión?

Pero ¿hay algo más que el tiempo relativo con pizcas de azar? En su bestseller "Breve historia del tiempo", el famoso físico británico Stephen Hawking menciona la existencia de un "tiempo psicológico".

Según Chamkaur Ghag, del University College de Londres, se trata de la manera en la que nuestro cerebro procesa la relatividad temporal.

Ilustración de una cabeza con relojes y engranajes sobresaliendo

Ilustración de una cabeza con relojes y engranajes sobresaliendo

Fuente de la imagen,Getty


Pie de foto,
¿Es el tiempo como lo percibimos un engaño de la mente?

"Por alguna razón que la ciencia neurológica aún no ha logrado explicar, una parte de nuestra psique interpreta el devenir en términos de pasado, presente y futuro".

"Estamos atrapados en un cerebro limitado que entiende así algo tan complejo como el tiempo... ¡Qué le vamos a hacer! Este es un campo de estudios fascinante en el que queda mucho por investigar", dice el físico de partículas británico.

La pregunta entonces es: ¿de qué manera funcionan en el universo las categorías que nosotros conocemos como pasado, presente y futuro?

El Dr. Chamkaur Ghag frente a un aparato que usa para sus investigaciones en Reino Unido

El Dr. Chamkaur Ghag frente a un aparato que usa para sus investigaciones en Reino Unido

Fuente de la imagen,X


Pie de foto,El Dr. Chamkaur Ghag es un reconocido físico de partículas británico.


Desconcertante

Una de las nociones que pueden dejarnos más desconcertados es que, en teoría, nuestro pasado sigue existiendo en alguna parte del universo.

"Como espacio y tiempo son inseparables e interactúan, todos y cada uno de los acontecimientos de nuestras vidas ocurren en un espacio-tiempo diferente, aunque sucedan en lo que creemos que es el mismo sitio", aclara el Dr. Ghag.

"Es como si nuestra existencia fuera una sucesión de instantáneas", acota.

Mujer joven junto a sus imágenes repetidas, con un código de barras en el cuello

Mujer joven junto a sus imágenes repetidas, con un código de barras en el cuello

Fuente de la imagen,Getty


Pie de foto,
En teoría, nuestros "yos" del pasado siguen existiendo. Los une la conciencia. 

Para que lo entiendas, lector y lectora, piensa por ejemplo en lo que estás haciendo ahora mismo: leyendo este artículo quizás en tu celular. Pero tu "yo" actual ya no ocupa el mismo espacio-tiempo que el de hace un segundo. El que dejaste atrás sigue existiendo en otro plano aunque no lo puedas ver. Y así cada segundo que pasa.

Ghag explica que si conociéramos las coordenadas exactas de los episodios de nuestro pasado y fuera posible viajar a esos puntos -algo muy improbable-, podríamos encontrarnos con nuestros "yos" pretéritos.

Fascinante, ¿no? ¿O aterrador?

Números rojos superpuestos en una pantalla digital


Números rojos superpuestos en una pantalla digital

Fuente de la imagen,Getty

Pie de foto,

El presente, nuestra percepción de sucesos simultáneos en un instante. En cuanto al presente, la física actual sostiene que lo que llamamos "ahora" es el conjunto de eventos que, en nuestra percepción humana, ocurren simultáneamente en un instante determinado.

Sin embargo, como el tiempo puede dilatarse, transcurrir a distintos ritmos para diferentes observadores e incluso tener idas y vueltas aleatorias, también es factible que el presente sea una "duración" más que un momento.

Eso lo volvería un poco menos fugaz de lo que pensamos.

¿Futuro cierto o incierto?

Y qué del futuro, ahora que comienza un nuevo año. ¿Vale la pena hacer una lista de propósitos para los próximos 12 meses si consideramos que el porvenir depende de nuestra libertad?

¿O acaso el futuro está predeterminado, lo que invalidaría el libre albedrío pero, asimismo, haría más fácil predecir lo que vendrá?

Aquí es donde los físicos se sienten más desorientados al hablar del tiempo.

Ocho dados con letras colocados sucesivamente para formar la palabra "decisión".


Ocho dados con letras colocados sucesivamente para formar la palabra "decisión".

Fuente de la imagen,Getty

Pie de foto,

¿Decidimos realmente el futuro? 

"Hay quienes dicen que podemos influir en el futuro al escoger entre distintos itinerarios", afirma el Dr. Ghag.

"Pero supongamos que el libre albedrío también estuviese sometido a la relatividad. Teóricamente, si supieras todas las posibles trayectorias de las mentes y los fenómenos, podrías predecir el futuro", especula.

Claro que eso crearía una paradoja, según explica el físico de UCL: "El conocimiento de lo que va a ocurrir termina alterando lo que pasará".

"La verdad es que la física todavía no tiene una respuesta clara sobre lo que es el futuro", admite Ghag.

Entre tanto, apunta el científico, la esperanza y el anhelo de cambio de los seres humanos sigue nutriéndose de la idea de que el mañana puede forjarse, incluso el año que está por comenzar.



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jueves, 1 de enero de 2026

_- Comer bien para vivir mejor: ¿por qué no empezar en 2026?


_- Fuentes: Climática [Foto: Jesús Hellín/Europa Press]


Una dieta basada en plantas y un transporte activo es la forma más eficiente de reducir el impacto ambiental mientras mejoramos también nuestra salud.

Lo que comemos es clave para tener un planeta y un cuerpo sanos. De ahí surgen conceptos como Una sola salud (One Health, en inglés), porque la salud de las personas, los animales y los ecosistemas está estrechamente interrelacionada, como aclara la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los cambios en estas relaciones pueden aumentar el riesgo de que aparezcan y se propaguen nuevas enfermedades humanas y animales. Fue el caso de la pandemia de COVID-19 y lo que está ocurriendo con la gripe aviar y la peste porcina africana, entre muchos otros casos.

Para equilibrar y optimizar la salud de las personas, los animales y los ecosistemas se necesita un enfoque integral y unificador, indica la OMS. “La relación que hay entre la sostenibilidad y la salud es directa y bidireccional. La salud humana depende de la salud de los ecosistemas. Cuando los sistemas alimentarios muestran alta contaminación, sobreexplotación de recursos y pérdida de biodiversidad, también aumentan los riesgos ambientales para la salud”, destaca a Climática la científica de los alimentos Noelia María Rodríguez Martín, investigadora postdoctoral en la Universidad de Granada. “La sostenibilidad no es solo una cuestión ambiental, sino una cuestión previa para la salud pública. Los sistemas alimentarios determinan la calidad nutricional de los alimentos que consumimos y la estabilidad de las comunidades que los producen y consumen”, añade a Climática Silvia Gómez Suárez, investigadora en acuicultura sostenible de la Universidad Austral de Chile.

El impacto planetario de lo que comemos
El sistema alimentario genera entre el 21% y el 37% de las emisiones de efecto invernadero que provocan la crisis climática, desde que se producen los alimentos hasta que nos los comemos o los tiramos a la basura, según el Panel Intergubernamental de Especialistas en Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). El uso del suelo como los cultivos y pastos, que implican deforestación, y el impacto en el cambio climático están asociados principalmente con los productos de origen animal, señala la Comisión Europea. La ganadería es la mayor usuaria del mundo de tierra agrícola, directamente como pastos e indirectamente a través de la producción de alimentos para ganado, y representa el 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales, indica la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés). Pero este panorama puede cambiar si prestamos atención a lo que consumimos y producimos y cómo lo hacemos.

Modificar la demanda tiene un potencial muy elevado para reducir las emisiones: permitiría hacerlo en hasta un 70% para el año 2050”, explicaba a Climática en 2022 Julio Díaz-José, investigador de la Universidad Veracruzana (México) y uno de los autores principales del capítulo del IPCC sobre la demanda y los aspectos sociales de la mitigación del cambio climático. Un ejemplo claro son las dietas veganas y vegetarianas: resultan más baratas, sanas y sostenibles, como concluyó un estudio publicado en The Lancet Planetary Health. El coste de la compra en España con una dieta sostenible puede ser 7,27 euros más barata al mes que la habitual, gracias a una mayor proporción de proteínas vegetales, según un estudio del año 2021 de la Universidad Ramon Llull.

Las ventajas de las dietas vegetales
Las dietas basadas en alimentos vegetales son las más sostenibles y saludables, siempre que estén bien planificadas. Una dieta vegana puede ser una opción excelente si es variada, aunque cualquier reducción en el consumo de alimentos animales supone un cambio”, destaca Noelía Rodríguez. Una revisión sistemática de las dietas omnívoras, vegetarianas y veganas, es decir, una recopilación de la literatura científica del tema, halló que una dieta basada únicamente en alimentos de origen vegetal ofrece el mayor potencial para reducir el consumo mundial de agua, además del menor nivel de emisiones de gases de efecto invernadero.

A nivel científico, existe bastante certeza sobre los impactos positivos de reducir el consumo de carne. Es verdad que hay debate sobre los efectos de la eliminación total de la carne y de transitar hacia una dieta vegana, pero la realidad es que la reducción del consumo de proteínas animales beneficiaría al planeta y a la salud general de la población”, según Julio Díaz-José. Las legumbres son una buena alternativa a la carne y al pescado. Se tratan de unas “semillas nutritivas” clave para afrontar los desafíos de “la pobreza, la seguridad alimentaria, la nutrición, la salud del suelo y el cambio climático”, explica la FAO.

Adoptar una dieta basada en plantas tiene efectos ambientales positivos, como la reducción de hasta un 46% en nuestra huella de carbono, un 6,6% menos de consumo de agua y hasta un tercio menos de uso de la tierra respecto a una dieta mediterránea omnívora, que ya es una dieta por sí con un alto consumo de vegetales, según un estudio en el que ha participado Noelia Rodríguez Martín. Esta liberación de tierra “alivia la presión sobre los hábitats y preserva servicios ecosistémicos clave, como la polinización y la regulación hídrica, decisivo para frenar la pérdida de biodiversidad”, destacó a The Conversation Rodríguez.

La investigadora destaca que “no solo evaluamos las emisiones de dióxido de carbono de la dieta, el uso de agua o suelo, sino también diferentes tipos de contaminación ambiental y la estimación de su impacto en la salud humana”. En él simularon cuatro menús reales con las mismas 2.000 kilocalorías diarias durante una semana con cuatro patrones: mediterráneo (omnívoro), pescovegetariano, ovolactovegetariano y 100% vegetal. Las dietas vegetales aumentaron la fibra ingerida y redujeron el aporte en las grasas saturadas, lo que es más saludable, aunque el yodo, la vitamina D y la vitamina B12 estuvo por debajo de lo recomendado y debe suplementarse.

Cuantos más alimentos vegetales y menos productos animales y ultraprocesados, siempre es mejor, no solo para nuestra salud, sino para la del planeta también”, resume la investigadora. El cambio hacia estas dietas tiene que “ser progresivo”, acompañado de políticas públicas para lograr una “transición que sea justa para los productores y para los consumidores”. Como explica la FAO, cientos de millones de pequeños productores y pastores dependen de la ganadería para su subsistencia. “No se trata de prohibir, sino de facilitar con incentivos a sistemas alimentarios más sostenibles y regulaciones basadas en la evidencia científica. Las políticas públicas pueden hacer que la opción más sana y sostenibles sea también la más fácil”, añade Silvia Gómez Suárez.

Comparación de tres menús (pescetariano, ovolactovegetariano y 100% vegetal o vegano) frente a uno omnívoro. Muestra la reducción porcentual en once indicadores relacionados con la huella de carbono (columna izquierda), efecto en el suelo y el agua (columna central) y efecto en la salud humana y seres vivos (columna derecha). A mayor proporción de alimentos vegetales, mayores recortes en la huella. Autores: Ángela Alcalá Santiago y Noelía Rodríguez Martín, entre otros.

Las dietas veganas también ayudan a reducir el peso. Un trabajo científico con personas con sobrepeso comparó seguir una dieta mediterránea con una vegana baja en grasas. Sus resultados sugieren que sustituir los productos animales, incluso por alimentos vegetales “poco saludables” en una dieta vegana se asocian a una pérdida de peso. No obstante, otro estudio de Noelia Rodríguez publicado en 2023 indica que, aunque los alimentos vegetarianos que imitan a productos de origen animal nos dan la sensación de ser más saludables y sostenibles, son ultraprocesados. Aunque presenten mayor contenido de fibra y menor cantidad de grasas saturadas, la elección de ultraprocesados vegetales puede ser menos saludable que una alternativa de origen animal menos procesada.

Los daños de los ultraprocesados se extienden a la salud planetaria. “La producción industrial, el procesamiento y el transporte de productos agrícolas son sistemas que consumen grandes cantidades de combustibles fósiles. Los envases de plástico son omnipresentes en los alimentos ultraprocesados”, indica un editorial de The Lancet sobre los peligros de la comida ultraprocesada. Su aumento en la dieta humana “está perjudicando la salud pública, alimentando enfermedades crónicas en todo el mundo y agravando las desigualdades en materia de salud”, destaca.

La llamada dieta de salud planetaria se basa en que la mitad de lo que comemos sean verduras y frutas. La otra mitad debe incluir granos enteros, proteínas vegetales (legumbres, frutos secos y semillas), aceites vegetales insaturados (aceite de oliva) y, de forma opcional y reducida, productos lácteos, proteína animal y azúcares añadidos. Un gran estudio publicado en Sciences Advances este septiembre encontró que una mayor adherencia a esta dieta se asoció con una menor mortalidad por todas las causas, incluyendo cáncer y enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Por lo tanto, seguir una dieta de salud planetaria podría ofrecer importantes beneficios para la salud, como indican otros estudios previos.

Pese a los beneficios de reducir o eliminar el consumo animal de nuestra dieta, no todos los animales que comemos impactan por igual en el clima. De lejos, el mayor emisor de gases de efecto invernadero por kilo es la carne de vaca, seguido por el cordero y la oveja. La fermentación entérica que ocurre en los estómagos de rumiantes como las vacas, ovejas y cabras son responsables del 39% de las emisiones de la ganadería en forma de metano, según datos de la FAO. En cambio, la carne de cerdo tiene un impacto climático menor que el queso e incluso menor que algún producto vegetal como el café y el chocolate negro. El consumo de carne que menos gases de efecto invernadero provoca es la de ave. A su vez, los huevos contribuyen menos al cambio climático que el pescado de piscifactoría. En cambio, la leche animal está al nivel del tofu y por debajo del arroz. Los productos con menor impacto en la crisis climática son los cítricos, los frutos secos, las manzanas, las patatas y las raíces alimenticias como el puerro, según un análisis de 50 productos alimentarios publicado en Science.

Hay que ser consciente de lo que consumimos y tener unos hábitos sostenibles. Hay que priorizar alimentos locales, de temporada, poco procesados y reducir el consumo de alimentos de origen animal, especialmente de carne roja”, señala a Climática la investigadora alimentaria de la Universidad de Granada. “Sobre todo, es importante evitar el desperdicio alimentario, que se genera muchísimo”, añade.

El impacto ambiental de lo que no comemos
En 2020, se desperdiciaron casi 59 millones de toneladas de alimentos en la Unión Europea (UE), aproximadamente el 10% de los alimentos en el comercio minorista, restauración y los hogares. Pero no todo el desperdicio alimentario tiene el mismo impacto ambiental. La carne y los productos lácteos son menos del 20% de la comida que se tira en la UE, pero son responsables de más del 50% del impacto medioambiental, según datos de la Comisión Europea. Para visualizar su impacto, un dato. A nivel mundial, la pérdida (los alimentos que se pierden durante la cosecha) y el desperdicio de alimento generan anualmente entre el 8 y el 10% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Además, el 60% de los alimentos se desperdician en los hogares. En España, la tasa del desperdicio alimentario en 2024 fue del 4,1% dentro de casa frente a solo el 0,8% fuera de casa. En total, se han desperdiciado 24,38 kilos o litros por persona y año, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Por eso está en manos del consumidor reducir la comida que se tira, especialmente en fechas navideñas.

Para ello, Anna Bach y Alicia Aguilar, investigadoras del Foodlab de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) proponen seis consejos para reducir el desperdicio alimentario en Navidad. Su guía antiderroche incluye hacer una lista de la compra pensando en los menús que se prepararán, conservar y almacenar correctamente los productos comprados en base a sus etiquetas, ajustar las raciones, congelar, reutilizar los restos para preparar nuevas recetas y hacer un consumo responsable. Elegir alimentos que tienen poco porcentaje de desperdicio tiene un impacto ambiental inmediato y directo, destaca la investigadora de la Universidad Austral de Chile.

El movimiento es salud
El transporte supone en torno a un 20% de las emisiones de dióxido de carbono, por lo que reducirlas cambiando nuestros hábitos de movilidad de forma sana es prioritario. Movernos, caminar, ir en bicicleta y usar el transporte público siempre que sea posible son otros hábitos saludables y sostenibles que recomienda Noelia Rodríguez. El IPCC también prioriza la movilidad activa sin coches. La movilidad eléctrica es otra forma de ahorrar muchas emisiones. “Otras opciones con gran potencial de mitigación son la reducción de los viajes en avión, el ajuste de la calefacción y la refrigeración, la reducción del uso de electrodomésticos y el cambio al transporte público”, según el IPCC.

Existe un alto potencial de mitigación al adoptar métodos de transporte activos, como caminar o moverse en bicicleta. Pero esto no depende de decisiones individuales, sino de la infraestructura y de la organización de las ciudades y del trabajo. Si el centro de trabajo está muy alejado de nuestra vivienda o el camino no es seguro, acabaremos por no hacerlo”, destacó Julio Díaz-José. “Toca reducir el consumo energético, reparar las cosas antes de comprar, evitar el uso de plástico de un solo uso y, en general, cuidar también nuestra salud. Nuestros hábitos van a mejorar la salud física, ambiental y al mismo tiempo, si nosotros estamos bien, también podemos reducir mejor nuestra huella ambiental”, apostilla la investigadora de la Universidad de Granada.

Ir más allá de la responsabilidad individual
El IPCC indica que los cambios de estilo de vida pueden acelerar la mitigación del cambio climático, pero que los cambios individuales son insuficientes si no se acompañan de cambios estructurales y culturales. También señala que la acción colectiva y la organización social son “cruciales” para cambiar las políticas públicas de mitigación del cambio climático. “Se requieren cambios importantes a nivel político, de planificación, de infraestructura, de tecnología, de regulación… El individuo, si no forma parte de un conjunto integral de medidas, no podrá hacer gran cosa”, señaló el investigador mexicano.

A nivel de políticas públicas, la investigadora alimentaria de la UGR señala que hay mejorar la educación nutricional y ambiental desde edades muy tempranas, apoyar el cultivo local y la economía circular. La responsabilidad individual no es la solución porque no todos los individuos son igual de responsables de la crisis climática. Un milmillonario emite un millón de veces más gases de efecto invernadero que cualquier habitante del 90% más pobre de la humanidad. El 1% más rico ha sido responsable de más del doble de las emisiones de carbono que la mitad más pobre del planeta durante los 25 años en que las emisiones alcanzaron niveles sin precedentes, según Oxfam Intermón. 

Fuente: 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

5 sencillos cambios en tu dieta que pueden mejorar tu salud intestinal

Plato de pasta con salsa bolognesa

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Prueba agregarle lentejas o garbanzos a la salsa bolognesa.

Basta con echar un vistazo a las redes sociales o a los estantes del supermercado para ver un sinfín de productos que prometen mejorar la salud intestinal.

Al parecer, todo el mundo habla de cuidar su microbioma: los billones de microorganismos que viven en nuestro sistema digestivo y que influyen en todo, desde la digestión y la inmunidad hasta el estado de ánimo y el sueño.

La salud intestinal se basa en tener la combinación adecuada de bacterias y suficiente fibra para que todo funcione correctamente y tu cuerpo se sienta de maravilla.

La clave para mantener los microbios sanos es alimentarlos correctamente, y mantener una microbiota intestinal saludable es más fácil de lo que crees.

En lugar de recurrir a costosos suplementos probióticos o colaciones, te recomiendo hacer estos cinco sencillos cambios en tu alimentación para darle un impulso a tu microbiota.

1. Cambia las papas fritas por palomitas de maíz. Las palomitas de maíz son un cereal integral, por lo que están repletas de fibra que alimenta las bacterias beneficiosas de tu intestino; además, son más ligeras y mucho menos procesadas que una bolsa de patatas fritas.

2. Cambia los dulces por fruta deshidratada. Si te encantan los dulces, este cambio puede ser difícil, pero los albaricoques secos, las pasas o los dátiles pueden satisfacer tu antojo y, al mismo tiempo, aportar fibra, vitaminas y azúcares naturales que tu intestino y tus niveles de energía agradecerán.

3. Añade lentejas o garbanzos a tu boloñesa. Las legumbres están llenas de fibra prebiótica, que alimenta a la microbiota intestinal, y pueden aumentar el volumen de tu plato, permitiéndote comer más cantidad, además de añadir textura y proteína vegetal. Es una excelente manera de comer menos carne sin sentir que te pierdes de algo.

4. Cambia los frutos secos con sabor por los naturales. Los frutos secos con sabor suelen estar cargados de sal y azúcar, mientras que los naturales te aportan grasas saludables y fibra sin aditivos que tu intestino podría evitar.

5. Cambia el helado por frutos rojos congelados con kéfir. El helado puede ser delicioso, pero los frutos rojos congelados con kéfir (una bebida láctea fermentada con un toque ácido) te aportan dulzor natural, antioxidantes y cultivos vivos que pueden ayudar a que tu microbiota intestinal se mantenga sana.

Frutos rojos en un un bol.

Fuente de la imagen,Getty Images

 


Pie de foto,

Con frutos rojos congelados y kéfir puedes hacer un postre delicioso.

Por supuesto, existen muchos otros alimentos que puedes consumir para mejorar tu salud intestinal, como beber kombucha o comer alimentos fermentados como el kimchi o el chucrut, pero no es necesario centrarse demasiado en ello.

Lo más importante para tu salud intestinal y general es consumir una variedad de alimentos integrales ricos en fibra, como frutas y verduras.

Y en cuanto a los suplementos y probióticos, mi consejo es el mismo: no hay evidencia de que te aporten ningún beneficio y productos como bebidas y polvos probióticos que prometen resultados milagrosos pueden costar cientos de dólares, lo cual considero un despilfarro de dinero. 


El desafío de Well: 5 días para tener un cerebro más sano en 2026

A paper illustration of a brain shape containing vignettes of people participating in activities like lifting weights, running, meeting with a doctor, reading and listening to music.
Credit...Eiko Ojala

Te mostramos cómo mantener tu mente ágil y resistente durante años. Hacer el desafío con otra persona puede aportar beneficios aún mayores.

Tu cerebro es increíble. Sus 86.000 millones de neuronas te permiten bailar y cantar, leer un libro, resolver una ecuación, enamorarte, recordar el nombre de tu maestra del quinto año y aprenderte el nombre de la nueva novia de tu hijo. A lo largo de tu vida, tu cerebro nunca deja de cambiar.

Y no debería sorprenderte que el modo en que trates a tu cerebro sea esencial para tu salud, longevidad y felicidad. Lo que podría resultar sorprendente es que optimizar su salud es relativamente sencillo, y puedes hacerlo adoptando unos cuantos buenos hábitos.

Como pasa con cualquier comportamiento saludable, cuanto antes empieces, mejor. Por otro lado, nunca es demasiado tarde. Un estudio publicado este verano, denominado  ensayo POINTERensayo POINTER, descubrió que los adultos de 60 a 79 años que tenían un alto riesgo de desarrollar demencia mejoraron su cognición en el transcurso de dos años realizando unos cuantos cambios clave en su estilo de vida.

De eso se trata este desafío. A partir del 5 de enero, te guiaremos durante cinco días de actividades diseñadas para beneficiar tu cerebro y te explicaremos la ciencia que explica por qué funcionan.

Cómo empezar
Para recibir el desafío de cada día en español, asegúrate de estar suscrito a El Times. Puedes hacerlo aquí. (Si ya recibes El Times, no necesitas hacer nada más).

El Times Una selección de lecturas que no encontrarás en otro lugar, con eñes y acentos. Get it sent to your inbox. Desde el lunes 5 de enero hasta el viernes 9 de enero, recibirás un correo electrónico diario que te ayudará a potenciar tu cerebro.

Una vez finalizado el desafío, seguirás recibiendo el boletín usual.
Y de paso, invita a un amigo
Para ayudarte a obtener el mayor beneficio de este desafío, te sugerimos apuntarte con alguien más. Esto se debe a que para lograr cambios duraderos necesitas comprometerte a hacer estas actividades a largo plazo, y contar con una persona que te haga rendir cuentas aumenta las probabilidades de que mantengas esos hábitos.


Los investigadores que dirigieron el ensayo POINTER dan fe de ello. El estudio incluía reuniones periódicas de grupos de apoyo para los participantes, que Laura Baker, profesora de gerontología y geriatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Wake Forest, quien ayudó a dirigir el estudio, denominó la “salsa secreta” del ensayo. La rendición de cuentas y el sentido de comunidad que proporcionaron esas reuniones fueron clave para que el 89 por ciento de los participantes se mantuviera en el estudio durante dos años, explicó.

La conexión social es otra razón para hacerlo con amigos. Las investigaciones demuestran que quien tiene más apoyo social tiende a tener mayor resistencia cognitivamenor riesgo de ictus y demencia e incluso cerebros más sanos.

Tu compañero de compromiso puede ser quien sea —una amistad, un familiar, alguien del trabajo, un vecino— siempre que te apoye y se comprometa a llevar a cabo el desafío.

Para que la otra persona sepa de este desafío, compártele esta página.

¡Esperamos verlos a ustedes dos el 5 de enero!

Dana G. Smith es periodista del Times y cubre salud personal, en particular el envejecimiento y la salud cerebral. 

Ellos se lo guisan y ellos se lo comen

Tres magistrados del Tribunal Supremo que condenaron al fiscal general, participaron en un curso remunerado organizado por el Colegio de Abogados de Madrid

Karl Jaspers hablaba de la aceleración de la historia. Los acontecimientos se precipitan, se suceden de forma vertiginosa. Lo que era noticia ayer, queda sepultado en el tiempo con una rapidez asombrosa. Por eso puede parecer que traer a colación la sentencia del Tribunal Supremo sobre la filtración del fiscal general del Estado es retroceder a un pasado remoto y sin interés para el presente. Sin embargo, creo que se trata de un hecho que tiene actualidad y que tendrá futuro. Estoy seguro de que las cosas no van a quedar así. Tenemos que clamar por la justicia.

Cada vez que leo o escucho que un fiscal general del Estado ha sido condenado por primera vez en la historia del país me lleno de rabia y de indignación. Porque quien lo dice o escribe lo hace, en primer lugar, con un tono de asombro por el escándalo y, en segundo lugar, con un indisimulado toque de orgullo y de victoria. Vienen a decir que se ha hecho justicia porque la Fiscalía recibió del Gobierno la orden de filtrar los datos de un inocente ciudadano particular emparejado sentimentalmente con la presidenta de la Comunidad de Madrid a quien el presidente del Gobierno trata de destruir de forma despiadada. Y el fiscal general obedeció. Pobrecito ciudadano particular. Pobrecita presidenta. Pobres víctimas de una maniobra inicua.

Pero la realidad es bien distinta, a mi juicio. La víctima de esta historia escandalosa es el fiscal general del Estado cuyo derecho a la presunción de inocencia fue destruido desde el comienzo y cuya condena se dio por firme desde el inicio del proceso. Claro que se ha tratado de una condena histórica. Pero el escándalo no es que se haya condenado a un fiscal general del Estado por cometer un delito sino que el delito lo han cometido quienes lo condenaron. Tarde o temprano se acabará declarando nula esta sentencia. Será tarde, ya lo sé. Buena parte del daño ya estará hecho, ya lo sé. Hemos tenido que aguantar el regocijo de los delincuentes, ya lo sé. Pero al fin triunfará la verdad y Álvaro García Ortiz será declarado inocente.

Hubo no solo regocijo. También hubo prisa en anunciar el fallo. Tres semanas antes de que apareciera la sentencia, los medios anunciaron el tan esperado fallo. Los titulares eran contundentes: el fiscal general del Estado, condenado a dos años de inhabilitación. Poquita cosa ante los años de cárcel que se pedían. Pero claro, el problema es que no había pruebas fehacientes. La pena no podía ser dura. Su levedad confirma la debilidad de la argumentación, la inconsistencia de las pruebas. La cuestión central era sencilla: o filtró o no filtró los datos.. Aquí no vale una componente del tipo «casi los filtró» o «los filtró un poquito». Si los filtró, el castigo debió ser duro pero, como no se pudo demostrar la culpabilidad, el castigo fue leve. Los dos votos particulares, por otra parte, impedían también la gravedad del veredicto.

Esta historia desvela una curiosa habilidad de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Ya sucedió con el entonces presidente del PP, Pablo Casado. El hermano de la señora Ayuso dio un pelotazo al cobrar comisiones exorbitantes en tiempos de pandemia por la venta de mascarillas a la Comunidad de Madrid. El presidente del partido quiso saber, con criterio lógico y ético, qué había pasado en esas sospechosas operaciones. La consecuencia de una noble intervención le costó la defenestración como presidente y como político. Ella lo hizo desaparecer dando un giro copernicano a la situación. Su hermano se fue con el dinero y el presidente se fue a la calle.

Algo parecido ha sucedido en este caso. No hay en la sentencia una prueba incontestable de la culpabilidad del fiscal. La «convergencia de indicios» no constituye una prueba. Decir que hizo la filtración «alguien del entorno» del fiscal (sin decir quién, ni cómo, ni cuándo) con la aprobación del fiscal (sin demostrar cuándo, cómo y dónde tuvo lugar esa aceptación) es una burla. Porque hay una persona que resulta condenada sin pruebas. Y porque la condena de esa persona supone una victoria para un delincuente y para su novia manipuladora y para el jefe de su gabinete que mintió de forma chulesca ante el tribunal diciendo que, como no era notario, no tenía por qué decir la verdad. Es más, es que hubo pruebas en el proceso de la inocencia del fiscal. Pruebas aportadas por periodistas que dijeron ante el tribunal que no habían recibido la información del fiscal general. Hacer un canto a la importancia de la prensa en la sentencia y despreciar la declaración de esos periodistas es de una hipocresía extrema.

Pocos han hablado de la repercusión psicológica que tiene una sentencia de este tipo en una persona que se considera inocente, que es inocente. Y en su familia. Pienso en el señor Pablo Casado. Pienso en el fiscal del Estado. La Unión Progresista de Fiscales, sensible ante esas repercusiones, ha emprendido una recogida de firmas para solicitar al gobierno el indulto del fiscal general.

De todo lo que se ha dicho sobre la sentencia, lo que más me ha gustado es el concepto de ‘cantinfleo’ que utilizó el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla, Javier Pérez Royo, para referirse al contenido de la sentencia. El actor mexicano Marino Moreno, Cantinflas, utilizaba en sus películas un estilo de discurso cargado de enredos, incongruencias, bromas, trampas, circunloquios, juegos de palabras que hacían reír al espectador. En este caso ese estilo nos hace llorar. El diccionario de la RAE define así el contenido semántico de cantinflear: «Hablar o actuar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada con sustancia». El problema de esta sentencia es que no tiene un resultado cómico sino dramático.

El cantinfleo tiene otra característica. Los discursos de Cantinflas no solo son enrevesados y pintorescos, además son largos. De las 238 páginas que tiene la sentencia, 184 corresponden al escrito de los cinco magistrados que la firmaron. Y solo 54 pertenecen al voto particular de las dos magistradas progresistas.

Las magistradas Ana Ferrer García y Susana Polo García, concluyen su voto particular con estas palabras: «En conclusión, no ha quedado probado que el fiscal general del Estado filtrara a la prensa el correo del día 2 de febrero de 2024, además, los hechos relatados en la nota informativa publicada por el mismo, no constituyen el delito de revelación de secretos o informaciones por el que se le condena en la sentencia mayoritaria, por lo que mostramos nuestro desacuerdo con la misma, indicando que lo procedente debería haber sido acordar la libre absolución del fiscal general del Estado del delito por el que se le condena!».

«No existe una explicación alternativa razonable que permita cuestionar que la filtración se desarrolló en la Fiscalía General del Estado y que el propio fiscal tuvo una participación directa», señala la sentencia. Las magistradas discrepantes afirman que sí la hay. En todo caso, el derecho penal no debe descansar en presunciones ni debe elevar al rango de certeza judicial lo que no es más que una de las opciones posibles. Y, en caso de duda, debe aplicarse el principio procesal in dubio pro reo.

La otra parte de la condena, la nota informativa, también suscita dudas. El voto particular sostiene que no constituye delito porque todo lo que contenía ya era de dominio público, y el artículo 417 del Código Penal exige ‘revelar’ secretos o informaciones. Ese voto incide también en que la interpretación condenatoria contradice la propia doctrina del alto tribunal.

Un asunto de esta trascendencia y que ha generado tanta división merecía una deliberación reposada (se limitó a una semana) y, sobre todo, una sentencia con un fundamento probatorio irrebatible. Por eso era tan importante la unanimidad de la sala: para blindar la legitimidad de la resolución y la credibilidad del tribunal. No ha sido así. El caso, probablemente, acabará en el Tribunal Constitucional, que tendrá que decidir, en caso de recurso, si se han respetado los derechos fundamentales del fiscal general del Estado o, por el contrario, se han visto vulnerados.

Además del gran fallo del fallo, debido a la inconsistencia de la sentencia, el proceso ha estado lleno de irregularidades. Voy a referirme a dos, entre muchas otras:

Primera. Tres magistrados del Tribunal Supremo que condenaron al fiscal general, Andrés Martínez Arrieta, Juan Ramón Berdugo y Antonio del Moral, participaron en un curso remunerado organizado por el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM) en noviembre de 2025, coincidiendo con las deliberaciones de la sentencia. Téngase en cuenta que el ICAM era acusación particular en el caso del Fiscal.

Segunda. El citado Antonio del Moral, magistrado del Tribunal Supremo, codirigió con el profesor de la UNED Alfredo Liñán Lafuente la tesis doctoral del abogado de Alberto González Amador, Gabriel Rodríguez Ramos.

Ellos se lo guisan y ellos se lo comen.

Miguel Ángel Santos Guerra

martes, 30 de diciembre de 2025

En Reino Unido hablan con claridad sobre cómo está España: a más de uno le va a fastidiar el fin de año. Uno de los medios económicos más importantes del mundo ha sido rotundo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado 23 de diciembre, en Madrid.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado 23 de diciembre, en Madrid.REUTER 



El prestigioso diario británico Financial Times, uno de los periódicos económicos más importante del mundo, con más de 1.3 millones de suscriptores de pago y que fue fundado en 1888 por James Sheridan y Horatio Bottomley, ha hecho un análisis sobre cómo va la economía española que va a fastidiar las vacaciones a más de uno.

Se trata del análisis que han escrito tres de sus periodistas, Ian Smith, en Londres; Bardeny Jopson, en Madrid; y Amy Kazmin, en Roma. En él, han hablado de la buena evolución de España y también de Italia. "Los costos de endeudamiento gubernamentales pagados por Italia y España han caído a su nivel más bajo en relación con Alemania en 16 años", ha expuesto.

El prestigioso medio británico ha destacado que "el sólido crecimiento económico de España ha ayudado a reducir su diferencial a 10 años con Alemania a menos de 0,5 puntos porcentuales". "Este nivel es también el más bajo desde antes de la crisis de la eurozona", ha razonado.

"Los inversores destacan la mejora de la trayectoria económica de España y las prudentes políticas fiscales de Italia bajo un gobierno políticamente estable", han detallado en el artículo, antes de poner en valor en qué se está convirtiendo España.

"España se perfila como la gran economía avanzada de más rápido crecimiento del mundo por segundo año consecutivo en 2025", ha expuesto, antes de explicar que se ha producido gracias a una combinación "de inmigración, turismo, bajos costos de energía y fondos de la UE".

La historia de los aperreadores españoles que usaron jaurías para dominar a los incas en Perú

Un grabado que muestra a Vasco Núñez de Balboa y otros de su grupo militar en un ataque de perros a varias personas.

Para dominar a los pueblos prehispánicos hace unos 500 años, los exploradores españoles contaban con un arma traída desde Europa que aterraba tanto como las espadas, las ballestas, los cañones y los caballos: los perros.

Varios expedicionarios de la Corona española llevaron consigo ejemplares de razas imponentes, como el alano español o el bullenbeisser alemán, no solo para usarlos en el resguardo y vigilancia de las misiones o asentamientos, sino en la ofensiva contra las poblaciones indígenas.

En el caso de la avanzada frente al Imperio inca, los perros fueron parte de la estrategia para aterrorizar a los locales, que si bien conocían razas más pequeñas y amigables de ese animal, quedaron asombrados al ver jaurías con un instinto tan agresivo.

"El perro se convierte en arma. Había toda una logística sobre el tamaño del perro, su entrenamiento y el soldado aperreador, que era el encargado", le explica a BBC Mundo el escritor y coronel del ejército peruano Carlos Enrique Freyre.

Su última novela, "Tierra de canes", sigue a uno de esos "aperreadores" encargados de entrenar y resguardar a las jaurías del contingente español en su campaña de la toma española en Perú.

La obra se presenta en el Hay Festival Arequipa 2025, que se celebra en la localidad peruana entre el 6 y el 9 de noviembre.

Leoncico y Becerrillo

Sobre la presencia de perros entre las filas españolas existe poca literatura y solo algunas representaciones en el arte de la época.

Freyre cuenta que llegó al tema al viajar a localidad peruana de Tumbes, capital de la región de mismo nombre, situada en el noroeste del país, donde revisó los escritos de algunos cronistas de la época como Juan de Betanzos o Bartolomé de las Casas, ambos españoles que se adentraron en las culturas indígenas e incluso describieron los abusos de la conquista.

"Ellos hablan de estos perros y los nombran, con sus características en muchos casos", explica el escritor. "Los perros habían llegado a Tumbes y habían acabado con la población que existía".

Una litografía del uso de perros por parte de españoles como castigo en la conquista de los incasFuente de la imagen,Getty Images Pie de foto,

Algunos artistas ilustraron escenas narradas por fray Bartolomé de las Casas, incluido esta del uso de perros como medio de castigo a indígenas.

En su novela de ficción basada en hechos históricos, Tomás de Xerez se vuelve el aperreador de un imponente perro llamado Baldomero. Pero ya desde las primeras exploraciones de América, el líder militar Vasco Núñez de Balboa contaba con perros, incluido un alano español bautizado Leoncico.

Este fue parte de la camada de otro imponente can, Becerrillo, que tenía el jefe militar Juan Ponce de León desde su avanzada por la isla La Española y lo que hoy es Puerto Rico.

"La relación de Vasco Núñez de Balboa con su perro, Becerrillo, era un muy profunda", señala Freyre.

"Hay una escena -que sucedió en la vida real- en la que va a ver el océano Pacífico por primera vez. Se reserva el derecho de ver por primera vez ese mar y de hacerlo con su perro. Todos sus oficiales y tropas se quedan atrás", explica el escritor sobre lo descubierto al documentarse para su novela.

"Eso me hizo ver el fuerte vínculo que había entre ellos dos", perro y aperreador, concluye.

Los perros eran valorados desde aquellas primeras épocas de exploración y dominio de territorios indígenas americanos en la primera mitad del siglo XVI.

Una ilustración de Vasco Núñez de Balboa y otras personas en el momento de su descubrimiento del Pacífico en el oeste de lo que hoy es Panamá

Vasco Núñez de Balboa se reservó el derecho de ver por primera vez el Pacífico junto a su perro.

Arma de guerra y castigo

En la exploración de la región de la Amazonía, los españoles llevaron hasta unos 2.000 perros. Francisco Pizarro fue uno de los que lideró la incursión que terminó por avasallar al imperio inca. Y uno de los primeros puntos por los que pasó fue Tumbes.

"No tenían tantos caballos como se cree. Y las armas de fuego eran mucho más limitadas que las que conocemos hoy", explica Freyre. "Donde no podía entrar el arma, la espada, o el caballo, entraba el perro".

Los aperreadores los lanzaban contra las poblaciones indígenas que no conocían razas de perros tan grandes y entrenados para la ofensiva como aquellos traídos de Europa.

"Estos perros de los españoles eran gigantescos. El animal que come carne se vuelve más grande y estas razas también habían sido trabajadas con anticipación. Entonces ellos [los indígenas] lo que veían era un león, no un perro", explica.

"Su función era ser perros de guerra".

Una ilustración de Francisco Pizarro avanzando con sus hombres en la conquista de los incasFuente de la imagen,Getty Images Pie de foto,Francisco Pizarro también echó mano de perros para su avance en el territorio inca.

El uso de jaurías no fue exclusivo del avasallamiento del Imperio inca, sino una práctica común en muchas regiones del Caribe, Centroamérica y en los territorios de Mesoamérica, incluido el pueblo mexica.

Los perros fueron empleados para amedrentar la resistencia indígena e infligir castigos.

"A mediados del siglo XVI, Coatle de Amitatán fue sentenciado a morir aperreado y quemado por practicar sahumerios e idolatrías, por ser invocador de demonios, por no guardar ni querer guardar las cosas de la fe ni respetar la doctrina cristiana, por descuidar la limpieza de la Iglesia y por ordenar a los indios de su pueblo que no asistiesen a la doctrina", se lee en "El magnífico señor Alonso López, Alcalde de Santa Maria de la Victoria y aperreador de indios", un libro editado por la Universidad Nacional Autónoma de México.

El historiador Miguel León Portilla incluso rescata relatos de los pueblos originarios de lo que hoy es México en "El destino de la palabra".

"Y sus perros son muy, muy grandes: tienen las orejas dobladas varias veces, grandes mandíbulas que les tiemblan; tienen ojos inflamados, ojos como de brasas; tienen ojos amarillos, ojos de fuego amarillo; tienen vientres delgados; vientres acanalados, vientres descarnados; son muy grandes, no son tranquilos; trotan jadeando, con la lengua colgando; tienen manchas como de jaguar, tienen manchas de colores variados", reza un relato en la lengua náhuatl.

Freyre buscó centrar "Tierra de canes" en Perú, para "evitar que la historia se desbordara", explica. Creyó que los crudos relatos antiguos tenían que ser atemperados.

"El uso de la violencia en el texto es descriptiva, pero no como para que la gente cierre el libro y diga: 'Qué feo es esto'. Tenía que tener un poco de equilibrio", señala el autor.

Una ilustración de un ataque de españoles e indígenas al pueblo purépecha de Michoacán

En las ofensivas contra pueblos de Mesoamérica, como los de Michoacán, también fueron empleados perros.

El abandono

Luego de dominar territorios y poblaciones, los perros perdían su utilidad principal y con el tiempo se volvieron un dolor de cabeza para los españoles.

Ya que necesitaban mano de obra, incluida la esclavizada, diezmar más a las poblaciones indígenas no era una opción y la presencia y agresividad de los perros comenzó a ser un inconveniente.

Freyre explica que desde la Corona en España fueron enviadas cartas para pedirles a los distintos mandos en América que se deshicieran de los perros para evitar más problemas, incluso contra los mismos españoles.

"Habían visto que dejarlos sueltos los llevaba a formar jaurías que terminaban combatiendo tanto a españoles como indígenas. Y por eso surgen las ordenanzas de la reina sobre el perjuicio de los perros", asegura el escritor.

Sin embargo, con los años y las batallas juntos, los aperreadores habían creado un vínculo especial con sus perros, y viceversa, algo que también refleja la trama de "Tierra de canes".

"Es una vinculación muy cercana del perro al del soldado que lo llevaba", dice Freyre.

Como consecuencia, para algunos aperreadores era inconcebible deshacerse de sus favoritos pese a las ordenanzas reales.

Con la consolidación del dominio español en las tierras indígenas, los perros fueron perdiendo aquel carácter de arma de guerra y el recuerdo de que fueron una de las claves para el sometimiento de los pueblos indígenas se fue difuminando.

Poco a poco su función fue cerrándose en el resguardo y el acompañamiento. Solo algunos como Becerrillo o Leoncico perduraron en la memoria.

La portada de "Tierra de canes", de Carlos Enrique Freyre



La portada de "Tierra de canes", de Carlos Enrique Freyre