sábado, 24 de julio de 2010

El caso Sherrod, un caso paradigmático en USA

Una desconocida funcionaria del Departamento de Agricultura se ha convertido en la protagonista de una apasionante historia que ha concentrado la atención del país a lo largo de toda la semana y que debería ser recordada eternamente como un ejemplo del daño que la temeridad del periodismo, el oportunismo político y el revanchismo ideológico son capaces de infligir a una sociedad. El caso, en el que solo la propia víctima ha mostrado un comportamiento sensato y humano, constituye una afrenta para toda la élite dirigente...
El nombre de Sherrod, que es de raza negra, fue mencionado por primera vez en los medios el lunes pasado, cuando una página web de extrema derecha, Breidbart.com, reprodujo una frase de ella incluida en un discurso que hacía pensar que, en el pasado, había discriminado a un granjero por ser de raza blanca.
En pocos minutos, esa frase estaba recorriendo todas las páginas de Internet y los canales de noticias de las televisiones junto a los comentarios de sus analistas, que condenaban el intolerable comportamiento de una funcionaria pública y exigían su dimisión. Menos de 24 horas después, un ayudante del secretario de Agricultura, Tom Vilsack, la llamó para solicitarle la renuncia.
Sherrod trató de explicar que todo era un error, que sus palabras habían sido distorsionadas, pero nadie se molestó en escucharla. Sólo después, cuando ya estaba despedida y los medios habían consumido por completo la carnaza, Sherrod pudo repartir una copia completa de su discurso y demostrar que su comportamiento, no solo no fue racista, sino altamente generoso.
En él, Sherrod aludió a un caso ocurrido hace 24 años, cuando trabajaba para una ONG que ayuda a los agricultores modestos, en el que ella convenció a un granjero blanco de que se encontraba en las mismas circunstancias dramáticas que muchos granjeros negros habían sufrido durante mucho tiempo. El corte de dos minutos que reprodujeron los medios dejaba la impresión de que Sherrod había discriminado a ese hombre, pero lo cierto es que le salvó su negocio y su vida. El propio granjero, ante el escándalo organizado, ha salido a recordar que guarda eterna gratitud por Sherrod.
Pero ninguno de los que reprodujeron el manipulado corte de vídeo o de los que reaccionaron a su contenido se ocupó antes de llamar al granjero, ni los periodistas ni el secretario de Agricultura. Nadie se molestó en escuchar el discurso completo de Sherrod. Nadie exigió a Breitbart.com las pruebas sobre la solvencia de su denuncia. Por supuesto no hubiera ocurrido lo mismo si el denunciado hubiera sido Bill Gates, pero Sherrod era una desconocida a la que se podía atacar sin riesgo.
..."Me he cansado de decir: esperen un poco, lean el discurso completo. Pero nadie me escuchaba", dijo Sherrod el miércoles, amargada y frustrada. Para entonces el secretario de Agricultura ya le había pedido reincorporarse a su puesto, pero ella no está ahora con ganas de aceptarlo.
...Queda evidente en este caso la perfidia de algunos de los agentes de la acción política diaria, la negligencia de gran parte de los medios de comunicación -los periódicos más serios no se hicieron eco de la historia y The New York Times ha publicado un editorial de condena, pero la cadena Fox la convirtió en su propia causa- y el pánico que algunos políticos sienten ante la crítica.
...el primer presidente negro de EE UU, igual que sus colaboradores, es un rehén del miedo a aparecer ante la opinión pública como un defensor de su raza.
"Si hay una lección que aprender de este episodio", dijo ayer Obama, "es la de no precipitarse a llegar a conclusiones o a apuntar con el dedo contra otros. He comunicado a mi equipo y a los departamentos del Gobierno que es preciso concentrarse en hacer las cosas que hay que hacer, no las que parezcan políticamente convenientes en cada momento".
Leer todo el reportaje en "El País" aquí.

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