
Manifestación en Nueva York el 6 de octubre de 1933 contra el fascismo y el nazismo.
Bettmann (Bettmann ArchivEl historiador británico Frank McDonough está reconstruyendo la histora del nazismo através de una serie de libros bajo el título genérico de The Hitler Year. El último volumen está dedicado al Holocausto y las fechas en las que se enmarca la destucción de los judios de Europa son especialmente significativas 1933-1945. La Shoah no empezó con al II Guerra Mundial, ni con la decisión de Hitler de ordenar el exterminio, ni con las cámaras de gas ni los fusilamientos masivos en la antigua URSS. El Holocuausto empezó cuando los nazis, nada más llegar al poder, aprobaron las primeras leyes antisemítas desde la emancipación de los judiós en Alemania en 1871.
Resulta especialmente incómodo leer lo que ocurrió en tonces en el eresto del mundo: los grandes periódicos estadounidenses - McDonough cita a The New York Times, el Chicago Times, El Atlanta Constitution y The Washington Post- publicaron 455 artículos y editoriales "sobre la persecución de los judíos en Alemania con informaciones que ofrecían descripciones muy gráficas de la violencia física que sufrían", El 27 de marzode 1933 - Hitler llegó al poder el 30 de enero - tuvo lugar un mitin para condenar la violencia nazi que reunió a 20.000 personas en el Madison Square Garden de Nueva York dentro de auditorio y a 35.000 en los alrededores. Estas manifestaciones pidieron el boicot de los productos alemanes. En abril, se convocaron amarchas en todo Estados Unidos que reunieron a casi un millón de personas. El boicot no se produjo y Alemania siguió siendo tratada como un país más.
Las protestas fueron recibidas con indignación por la cúpula nazi. Hitler calificó las manifestaciones de "propaganda" y Goebbels aseguró que era una prueba más de que los judiós controlaban los medios de comunicación. Básicamente ninguna de las grandes potencias hizo nada pese a que la bestia de la represión iba creciendo en Alemania y los judiós -y todos aquellos que se opnían a los nazis- eran destruídos.
El Gran Dictador, la gran pelicula de Charles Chaplin, una sátira del nazimo considerada actualmente una obra maestra sobre los totalitarismos, provocó un profundo malestar en Hollywood. Los estudios tenian miedo de que el filme que ridiculizaba a Hitler y denunciaba la persecución de los judios les cerrase el mercado alemán, Por no hablar de la participaciónnen los Juegos Olimpicos de Berlin en 1936, una gran operación de propaganda nazi.
La ignominia alcanzó cotas dificilmente superables cuando numerosos países se reunieron, en junio de 1938, en la conferencia de Evian para hacer frente al problema de los refugiados judios, que todavía podían huir de Alemania. Los delegados de 32 países cerraron las puertas a decenas de miles de personas que hubiesen podido salvar sus vidas.
Es imposible saber que hubiese ocurrido si las democracias llegan a adoptar otra actitud, si no hubiesen mirado hacia otro lado y pensado que se podia llegar a algún tipo de acuerdo con el mal absoluto. Los años treinta del siglo XX están, afortunadamente, muy lejos (aunque la arrolladora visctoria del partido ultra AfD) En Sajonia-Anhalt arrastra ecos del pasado, pero hay situaciones no solo en Europa, que recuerdan a lo ocurrido entonces; la estigmatización de pueblos y religiones, la violencia desatada contra población civil indefensa sin consecuencias, los discursos de odio y la deshumización del otro, la manipulación del pasado, el ensañamiento con los débiles y los refugiados... El racismo y el supremacismo no deberían admitir compromisos. La historia nos enseña claramente que, cuando se deja crecer a la bestia, acabas por destruirlo todo.
Guillermo Altares, El País, 8 de septiembre de 2026.


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