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viernes, 23 de octubre de 2026

La derecha ya no sabe ni insultar

Cuenta Borges, en su “Arte de injuriar”, una anécdota tomada de Thomas de Quincey sobre un caballero que, en una discusión teológica o literaria, recibió un vaso de vino en la cara y respondió sin inmutarse: “Esto, señor, es una digresión; espero su argumento”.

Lo recordé al ver la pintada que alguien de derechas ha dejado en la puerta de la sede de un partido de izquierdas en Huelva, queriendo insultar a sus militantes y dirigentes: “Comegambas”.

Quienes somos de izquierdas tenemos asumido que nos pueden llamar de todo. Rojos, por supuesto, aunque a estas alturas suena casi a comentario de época; sucios, como si el jabón tuviera carné de partido; ignorantes, casi siempre en boca de quien no ha terminado de leer un libro en su vida; ineptos, violentos… Y, si eres mujer, fea o puta, que es el insulto que queda cuando en la cabeza ya no queda nada. El repertorio es amplio y conocido, pero tiene un rasgo característico: mengua día a día el ingenio que lo sostiene.

Y, sin embargo, no siempre fue así. Hubo un tiempo en que la derecha insultaba a la izquierda con talento. Cuando la diputada laborista Bessie Braddock le espetó a Churchill: “Winston, estás borracho, y lo que es peor, asquerosamente borracho”, el premier le respondió sobre la marcha: “Bessie, querida, tú eres fea, y lo que es peor, asquerosamente fea. Pero mañana yo estaré sobrio y tú seguirás siendo asquerosamente fea”. Y cuando, en el debate presidencial de 1984, le preguntaron a Ronald Reagan si su edad le restaba facultades frente al demócrata Walter Mondale, contestó enseguida: “No voy a explotar con fines políticos la juventud y la inexperiencia de mi adversario”. El propio Mondale se rio, y años después admitió que en ese instante supo que había perdido.

Eran otros tiempos y otros lugares. En nuestra España de ahora, la siempre encopetada derecha que tanto presume de linaje, colegio y apellido compuesto, no ha encontrado nada más elaborado que llamar “hijo de puta” a Pedro Sánchez en cualquier momento y circunstancia, venga o no a cuento: en el Congreso, en el estadio, en la cola de la panadería o en cualquier conversación familiar. Demasiado colegio privado y estudios en el extranjero para terminar así, y por seguir a personajes tan mal educados, bocas sucias y groseros como Trump o Milei.

Por eso, lo confieso, el “comegambas” me pareció al principio un salto cualitativo. Al menos hay en él un amago de concepto, casi una tesis: la izquierda es impostora, pues predica el pan para todos y toma, sin embargo, marisco. Aunque, en realidad, tiendo a pensar que detrás de eso está el abismo de la estulticia.

Porque cabe preguntarse qué tipo de circuito neuronal lleva a alguien a concluir que las personas de izquierdas somos despreciables porque nos gusten las gambas y las comamos de vez en cuando. Y, sobre todo, que se insulte a alguien porque coma gambas ¡en Huelva!

Sembrar odio adobado con ignorancia conduce a esto: a creer que la izquierda tiene prohibido el disfrute, que el socialismo es un régimen de pan duro, sopa rancia y agua sucia y que todo militante que pide una ración de algo traiciona a la clase obrera. Es justo al revés. Quienes somos de izquierdas nunca hemos querido que nadie deje de comer gambas, sino que las coma todo el mundo. Lo que nos preocupa es cuántos y quiénes se pueden sentar a la mesa.

La historia está llena de insultos que merecían no olvidarse. Quevedo despachó a Góngora con un soneto que empieza “Érase un hombre a una nariz pegado”, y cuatro siglos después lo seguimos recitando de memoria. Y el conservador Disraeli explicaba la diferencia entre una desgracia y una catástrofe poniendo a su rival liberal como ejemplo: que Gladstone cayera al Támesis -decía- es una desgracia; la catástrofe sería que alguien lo sacara. Son frases crueles, como la de Churchill, pero detrás de ellas hay ingenio; es decir, la inteligencia de alguien que pensó para poder decirla. Justo lo que no hay detrás del “comegambas” ni del «Pedro Sánchez hijo de puta». Las primeras son memorables; los insultos de la derecha española de Feijóo, Ayuso o Abascal se los llevará pronto el viento y no los recordará nadie. Son pura disgresión.

Schopenhauer lo dejó claro en El Arte de tener razón cuando señaló la última de las estratagemas que recomendaba: «Cuando se advierte que el adversario es superior y que uno no conseguirá llevar razón, personalícese, séase ofensivo, grosero».

Ese es el único consejo filosófico que la derecha española sigue al pie de la letra. Seguramente, sin haberlo leído; o quizá creyendo que Schopenhauer fue un famoso futbolista alemán.

Fuente original: 

sábado, 14 de mayo de 2016

Manuel Arroyo Stephens: Franco acabó con el espíritu crítico español”. Ha publicado en español 'Contra los franceses. Libelo', que apareció en francés hace 40 años. Escritor, editor, su sarcasmo es suculento.

Un libelo en tiempos del tuit? Era la única forma que encontré de decir algunos disparates.

¿Y por qué tuvo esa necesidad? Por un rechazo hacia parte de la cultura francesa dominante desde la segunda Guerra Mundial que ha influido en España y en América Latina. Francia es uno de los cuatro pilares de la cultura europea… Y sin embargo lo que definió la imagen de Francia fue lo peor de la cultura francesa, la que se había desarrollado en el siglo XX a partir de la adopción de la charlatanería de Heidegger.

Esa cultura cae sobre su mazo en el libelo… No; es una caricatura de la cultura francesa que ha triunfado aquí. En España se lee todavía mucho a los charlatanes de la posguerra, como Althusser, Lacan... Para mí son charlatanes. En vez de aprender de Francia lo mejor de sus humanidades, en España y en América Latina ha triunfado esa parte nefasta.

¿Y para cuándo un libro a favor de los franceses? ¡Podría hacer otro contralibelo escribiendo sobre los autores que me fascinan! Flaubert, Pascal, Montaigne, Proust, los pintores del XVIII y XIX... Desde que muere Quevedo no hay poesía en España, hasta Rubén. Esas oleadas suceden, y así pasa en Francia. El milagro es que haya algo bueno, lo normal es que no haya nada.

¿Qué ha pasado para que un país que parecía rejuvenecer después de Franco vive esa sensación de nada? Franco mató la inteligencia española, el espíritu crítico, consiguió dotarnos de una mentalidad de cuartel y sacristía, como denunció Unamuno. De esa mentalidad es muy difícil librarse… El canon de la posguerra lo marcó Cela: una vuelta al casticismo más rancio, en contraste con Chaves Nogales, al que ahora se redescubre. ¡A Lorca lo asesinan con 38 años! Para mi es el símbolo de cómo se mató a esa España que había renacido desde Rubén.

Hay otra matanza previa, la retrata Goya y usted la saca en su libro como si se fusilara el 2 de mayo a la pintura francesa… Lo que se fusila es al liberalismo español, al pensamiento crítico español, a la libertad de pensamiento, una labor que había empezado en el siglo XVI la Santa Inquisición y que fue constante e implacable durante siglos.

¿Eso se ha impregnado en nuestra mentalidad? Eso crea una mentalidad. La veo en las actitudes que tienen los españoles ante casi todo. Es asombroso que los votantes españoles voten siempre a los chulos y a los corruptos. Es parte de la mentalidad del franquismo porque la gente lo único que quiere es seguridad, una seguridad frágil, falsa. No lo entiendo.

¿Qué le produce esta situación? Rabia y tristeza. Me produce rabia por lo que hemos vivido desde la Transición, esa trampa: hemos creado un Estado inviable, carísimo y muy corrupto. No se ha perdido una década, se ha perdido un siglo.

Dice que Francia tiene cosas que le encantan. ¿Entonces por qué un libelo? En el fondo era un sarcasmo sobre el complejo de inferioridad de los españoles. Es un complejo con causa, pero ese sarcasmo no lo ha visto casi nadie, quizá por mi culpa.

¿Cuál es la causa del complejo? La historia de España en los últimos cuatro siglos. Felipe II hizo todo mal y le salió todo mal. ¿Por qué en España fray Luis fue a la cárcel o asesinaron a Lorca? Porque había una mentalidad envidiosa, de odio a la inteligencia. El grito más expresivo de la cultura española sigue siendo el de Millán Astray: “¡Muera la inteligencia!”

¿Siente que ha sido injusto con Francia? Claro que he sido injusto con Francia. ¿Cómo no va a ser injusto un libelo?... Claro que admiro a Francia, ¡cómo no voy a admirarla! Una cosa es que sea libelista y otra que sea idiota.

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/04/29/actualidad/1461921889_336707.html

jueves, 9 de diciembre de 2010

El primer buscador para textos de WikiLeaks


CABLESEARCH is an attempt for an user friendly search engine of already published documents from Wikileaks.
It is aimed at reporters and an initiative of the soon to be launched European Centre of Computer Assisted Research endorsed by VVOJ.
This search interface is based on 1208 cables. When searching, you can prepend the modifier "-" to signal words you don't want to appear in a document. Or use quotation marks for more then one word or intitle: for searching in titles. To see the newest additions to the index, click here.
Gracias a la iniciativa del Centro Europeo de Investigación, los cibernautas cuentan con el primer motor de búsquedas para WikiLeaks llamado ‘Cablesearch’, el cual permitirá el fácil acceso a los documentos hasta ahora publicados por la organización.

Esta herramienta, realizada con la finalidad de que periodistas y otros interesados obtengan con rapidez y de forma organizada los documentos, permite localizar palabras concretas en los 983 informes que están disponibles e incluso eliminar términos en la búsqueda de resultados.

Asimismo, da una oportunidad a los internautas de buscar en los titulares o en la totalidad de los textos.

Lo destacable, sin embargo, es que Cablesearch no está vinculado a WikiLeaks, de modo que las personas sí pueden realizar donaciones a través de PayPal o MasterCard; servicios que ya fueron vetados para la organización de Julian Assange por las propias compañías.

Pero eso no es todo, ya que de acuerdo a ABC el buscador también dispone de una sección de noticias, en donde se pueden encontrar las últimas informaciones de diversos medios de comunicación relacionadas con WikiLeaks.

¿Te gustaría buscar algunos textos en Cablesearch? Sólo debes visitar esta página web y escribir los términos de tu interés.

William Blake

“Auguries of innocence” (Augurios de inocencia) …

Ver un mundo en un
grano de arena
Y un cielo en una
flor silvestre,
Tener el infinito en la palma de la mano
Y la eternidad en una hora.

La rosa enferma

Estás enferma, ¡oh rosa!
El gusano invisible,
que vuela, por la noche,
en el aullar del viento,
tu lecho descubrió
de alegría escarlata,
y su amor sombrío y secreto
consume tu vida.
(Versión de Màrie Montand)

Eternidad

Quien a sí encadenare una alegría
malogrará la vida alada.
Pero quien la alegría besare en su aleteo
vive en el alba de la eternidad.
(Versión de Màrie Montand)

Una imagen divina

La crueldad tiene corazón humano
y la envidia humano rostro;
el terror reviste divina forma humana
y el secreto lleva ropas humanas.

Las ropas humanas son de hierro forjado,
la forma humana es fragua llameante,
el rostro humano es caldera sellada
y el corazón humano, su gola hambrienta.
(Versión de Antonio Restrepo)


El amor, soneto de Lope de Vega


“Desmayarse, atreverse, estar furioso, /

áspero, tierno, liberal, esquivo, /
alentado, mortal, difunto, vivo, /
leal, traidor, cobarde y animoso.

No hallar, fuera del bien, centro y reposo; /

mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, /
enojado, valiente, fugitivo, /
satisfecho, ofendido, receloso.

“Huir el rostro al claro desengaño, /

beber veneno por licor suave, /
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe, /

dar la vida y el alma a un desengaño: /
esto es amor. Quien lo probó lo sabe.”

Francisco de Quevedo a Lope de Vega

Las fuerzas, Peregrino celebrado,
afrentará del tiempo y del olvido
el libro que, por tuyo, ha merecido
ser del uno y del otro respetado.

Con lazos de oro y yedra acompañado,
el laurel con tu frente está corrido
de ver que tus escritos han podido
hacer cortos los premios que te ha dado.

La envidia su verdugo y su tormento
hace del nombre que cantando cobras,
y con tu gloria su martirio crece.

Mas yo disculpo tal atrevimiento,
si con lo que ella muerde de tus obras
la boca, lengua y dientes enriquece.