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viernes, 20 de febrero de 2026

Viena Roja

Karl-Marx-Hof 2009.jpg

Karl Marx Hof

Las viviendas municipales construidas en Viena durante los años 20, conocidas como Gemeindebauten, (edificios municipales) fueron el pilar central de un ambicioso programa de vivienda social impulsado por el ayuntamiento socialdemócrata durante el periodo de la "Viena Roja" (1919-1934). Este proyecto transformó radicalmente la ciudad, pasando de condiciones de vida insalubres para la clase obrera a ofrecer estándares modernos, luz, aire y servicios comunitarios.

Aquí están los puntos clave sobre estas viviendas:

1. Cifras y Alcance

Volumen de construcción: Entre 1923 y 1934, el ayuntamiento construyó más de 60.000 nuevas viviendas, alojando a unas 200.000 personas (aproximadamente una décima parte de la población en ese momento).

Objetivo: Proporcionar viviendas asequibles y de alta calidad a la clase trabajadora.

2. Características Arquitectónicas y Urbanas

Los Höfe (Supermanzanas): El modelo arquitectónico dominante fue el gran bloque de viviendas o Hof, caracterizado por grandes edificios dispuestos alrededor de patios verdes interiores protegidos.

Diseño e Infraestructura: No eran solo dormitorios; incluían jardines comunitarios, lavanderías, guarderías, escuelas, bibliotecas, clínicas y cafeterías.

Karl Marx Hof: Es el ejemplo más famoso y monumental, extendiéndose por más de un kilómetro.

Estilo: Influenciado por la modernidad pero con toques artísticos y funcionales.

3. El Modelo de Financiación ("Secreto del Éxito")

Impuestos progresivos: La construcción se financió principalmente a través de impuestos innovadores sobre el lujo, la propiedad y una tasa especial de construcción de viviendas (intucida en 1923), ideados por Hugo Breitner.

Alquileres bajos: El uso de dinero público permitió mantener los alquileres muy bajos.

4. Contexto Social y Político

Viena Roja (1919-1934): Fue una respuesta socialdemócrata a la grave escasez de vivienda post-Primera Guerra Mundial.

Filosofía: Se consideraba que la vivienda no debía dejarse totalmente al libre mercado y que el entorno construido podía mejorar la vida de los trabajadores.

Estas edificaciones marcaron el inicio de un sistema de vivienda social que perdura hasta hoy, siendo Viena un referente internacional en esta materia.

Red Vienna - Wikipedia

Large blocks were situated around green courts, for instance at the Karl-Marx-Hof. The tenants of these apartments were chosen on ...

Wikipedia
Karl Marx Hof, la supermanzana de la Viena Roja | Jelena Prokopljević

La Viena Roja (en alemán: Rotes Wien) fue el nombre coloquial de la capital de Austria entre 1918 y 1934, período durante el cual el Partido Socialdemócrata Obrero de Austria (SDAP) mantuvo un control político casi total sobre Viena (y, durante un breve periodo, sobre toda Austria). Durante este periodo, el SDAP implementó un riguroso programa de proyectos de construcción en toda la ciudad como respuesta a la grave escasez de viviendas.[1] Esto implicó la implementación de políticas para mejorar la educación pública, la sanidad y el saneamiento, a la vez que se intentaba sentar las bases arquitectónicas de un nuevo estilo de vida socialista.[1]

El colapso de la Primera República Austriaca en 1934, tras la suspensión del Nationalrat por el Bundeskanzler Engelbert Dollfuß un año antes, y la posterior prohibición del SDAP en Austria, puso fin al período del primer proyecto socialista en Viena.[2] Muchos de los complejos de viviendas construidos durante este período, conocidos en alemán como Gemeindebauten, (edificios municipales) aún se conservan.

Como visitarlo

Tomando la línea U4 (Línea verde del metro)

Esta es la línea más utilizada por los visitantes de la ciudad porque recorre en casi la totalidad el centro y alrededores de los principales monumentos de la ciudad, entre ellos el Palacio Schönbrunn. Tiene 16.4 kilómetros de recorrido y 20 estaciones: Hütteldorf, Unter St. Veit, Ober St. Veit, Hietzing, Braunschweiggasse, Meidling Hauptstrasse, Schönbrunn, Margaretengürtel, Längenfeldgasse, Kettenbrückengasse, Pilgramgasse, Stadtpark, Karlsplatz, Landstrasse, Schottering, Schwedenplatz, Friedensbrücke, Rossauer Lände, Spittelau, hasta la estación Heiligenstadt, final de la linea, al bajar aparece los enormes edificios del Karl Marx Hof. Hoy, según una guia de Viena el 62% de habitantes ocupan viviendas municipales.

Historia

Viktor-Adler-Hof

Viktor-Adler-Hof Ansicht 2.jpg


Tras la derrota del Imperio austrohúngaro en la Primera Guerra Mundial, se firmó el Tratado de Saint-Germain-en-Laye entre el Imperio y la Entente victoriosa, que estipulaba la división completa de los territorios que lo componían en naciones individuales. El control austriaco quedó reducido a la República de la Austria-Alemana, proclamada oficialmente el 12 de noviembre de 1918. Durante la guerra, la corriente alemana dentro de los socialdemócratas expresó su interés en la idea de la Mitteleuropa propuesta por el movimiento nacionalista pangermánico dentro de Austria, con la esperanza de que una unión (Anschluß) con el resto de Alemania pudiera solucionar algunos de los principales problemas económicos que la nueva república comenzaba a enfrentar.[2]

Para desaliento tanto de los socialdemócratas como de los nacionalistas pangermánicos, el Tratado de Saint-Germain-en-Laye prohibió expresamente cualquier unión futura con la recién fundada República de Weimar, dejando a Austria con poco territorio y acceso limitado al granero húngaro que había alimentado a Viena durante décadas.[2] En las elecciones al Gemeinderat (Consejo Municipal) del 4 de mayo de 1919 en la capital, el SDAP obtuvo la mayoría de los escaños, y el cargo de alcalde de Viena lo obtuvo el político del SDAP, Jakob Reumann. A nivel nacional, el éxito del SDAP fue mucho menos pronunciado; solo obtuvo el 43,4% de los escaños (40,8% del voto popular), lo que requirió un gobierno de coalición con el conservador Partido Social Cristiano (CSP), un acuerdo incómodo del que el SDAP nunca se recuperaría por completo.[2] Durante las elecciones al Gemeinderat del 4 de mayo de 1919, por primera vez en la historia de Austria, todos los ciudadanos adultos de ambos sexos tenían derecho a voto. Los socialdemócratas eligieron al destacado austromarxista y miembro del SDAP, Karl Renner, como Staatskanzler interino. Sin embargo, tras las elecciones nacionales de 1920, con el candidato del CSP, Michael Mayr, como sucesor de Renner, el SDAP no logró elegir a otro líder a nivel nacional durante el resto de la Primera República.[2]

Viena experimentó numerosos cambios demográficos que agravaron los problemas económicos de la ciudad durante la guerra y los años inmediatamente posteriores. Refugiados de la Galitzia austriaca, incluidos unos 25.000 judíos que buscaban escapar de la violencia política y antisemita de la Guerra Civil Rusa que se había extendido a la zona, se habían asentado en la capital.[2] Al final de la guerra, muchos exsoldados del Ejército Imperial y Real se establecieron en Viena, mientras que muchos exfuncionarios de los ministerios del gobierno Imperial y Real regresaron a sus países de origen, lo que generó un gran intercambio de diversas poblaciones étnicas dentro y fuera de Viena en los años posteriores.[2][1]

Las clases medias, muchas de las cuales habían comprado bonos de guerra que ya no valían nada, se vieron sumidas en la pobreza por la hiperinflación. Las nuevas fronteras entre Austria y las regiones cercanas dificultaron el suministro de alimentos al aislar a la ciudad de las tierras que tradicionalmente la habían alimentado durante siglos.[2] Los apartamentos existentes estaban superpoblados, y enfermedades como la tuberculosis, la gripe española y la sífilis proliferaban.[2] En la nueva Austria, Viena era considerada una capital demasiado grande para el pequeño país, y los habitantes de otras partes del país la llamaban a menudo Wasserkopf (en: "cabeza grande"[3]).

Por otro lado, los optimistas vieron la grave situación de la posguerra como una oportunidad para una gran transformación sociopolítica. Intelectuales pragmáticos como Hans Kelsen, redactor de la constitución republicana, y Karl Bühler se dedicaron a esta labor. Para ellos, fue una época de despertar, de nuevas fronteras y de optimismo.[4]

Los recursos intelectuales de la Viena Roja eran extraordinarios. Intelectuales socialistas como Ilona Duczyńska y Karl Polanyi se trasladaron a Viena, uniéndose a los nativos de la ciudad, Sigmund Freud, Alfred Adler, Karl Bühler, Arthur Schnitzler, Karl Kraus, Ludwig Wittgenstein, Adolf Loos, Arnold Schoenberg y a muchos otros científicos, artistas, editores y arquitectos vieneses. Intelectuales de tendencias conservadoras, como los nacionalistas católicos radicales Joseph Eberle [de], Hans Eibl [de] y Johannes Messner [de], también vivieron en la capital, controlada por el SDAP, durante la Primera República.[5]

Recordando este período, Polanyi escribió en 1944:

«Viena logró uno de los triunfos culturales más espectaculares de la historia occidental… un ascenso moral e intelectual sin precedentes en la condición de una clase trabajadora industrial altamente desarrollada que, protegida por el sistema vienés, resistió los efectos degradantes de una grave dislocación económica y alcanzó un nivel nunca antes alcanzado por las masas populares en ninguna sociedad industrial».[6]

Felleishof.jpg

Felleishof

Sin embargo, el gobierno del SDAP en Viena y su influencia en toda Austria no quedaron exentos de oposición. A pesar de los grandes esfuerzos de los socialdemócratas por influir en las instituciones académicas y las camarillas intelectuales dentro y fuera de Viena, la influencia mucho mayor de los católicos conservadores «negros» en estas instituciones nunca fue reprimida.[5] La Iglesia católica "y celosos del mayor nivel de vida de Viena".[


Política general
Las iniciativas de la coalición SDAP-CSP en el primer gobierno de la nueva República de Austria-Alemania dieron como resultado la introducción legal de la jornada laboral de ocho horas, tan solo una semana después de la proclamación de la república en noviembre de 1918.[2] Además, se implementó un sistema de prestaciones por desempleo y se fundó por ley la Kammer für Arbeiter und Angestellte (Cámara de Trabajadores, coloquialmente Arbeiterkammer) como el grupo de presión oficial de los trabajadores.[2] El entusiasmo por estas reformas disminuyó cada vez más dentro del CSP durante los dos años siguientes, en particular tras un intento de golpe de Estado por parte de elementos comunistas más radicales en Viena el 15 de junio de 1919. El CSP perdió la confianza en la coalición y posteriormente se alineó con el partido pangermánico GDVP.[2]

En 1920, la coalición SDAP-CSP se desintegró, lo que provocó que el SDAP perdiera su mayoría parlamentaria en las elecciones legislativas austriacas de 1920, una pérdida de la que el SDAP no se recuperaría.[2] El SDAP continuó gobernando la ciudad de Viena, donde obtuvo una cómoda mayoría absoluta en las elecciones de 1919.[2] Su objetivo era convertir Viena en un ejemplo brillante de política socialdemócrata, y sus consiguientes reformas atrajeron gran atención de toda Europa. Los conservadores en Austria se opusieron firmemente, pero en ese momento no pudieron contrarrestar el éxito de los socialdemócratas en las elecciones vienesas.

Viena había sido el centro político de la Baja Austria durante siete siglos. En las décadas previas al colapso de la monarquía, se había desarrollado una importante base industrial en las ciudades de Viena y Wiener Neustadt y sus alrededores. Con su amplia mayoría en Viena y el voto obrero de la región industrial en torno a Wiener Neustadt, el SDAP impulsó con éxito la elección de Albert Sever [de] como el primer gobernador (Landeshauptmann) democráticamente elegido de Baja Austria en 1919.[8] Tras el colapso de la relación entre el SDAP y el CSP en 1920, las zonas rurales provinciales de Baja Austria no querían verse atadas a una maquinaria política socialdemócrata provincial, al igual que los socialistas vieneses querían verse limitados por el territorio provincial, que durante mucho tiempo habían considerado un factor diluyente para su adecuada representación.[2] Por lo tanto, los dos partidos principales pronto acordaron separar la «Viena Roja» de la «Baja Austria Negra». El parlamento nacional aprobó las leyes constitucionales que lo permitieron en 1921; el 1 de enero de 1922, Viena se reorganizó en el noveno estado federal.[1] Después de 1934, Gunther comentó: «En Viena, los socialistas crearon una administración notable, convirtiéndola probablemente en el municipio más exitoso del mundo. [...] Los logros de los socialistas vieneses constituyeron el movimiento social más estimulante de la posguerra en cualquier país europeo. Resultado: los clericales los bombardearon hasta la extinción».

Políticas

Vivienda pública
Véase también: Vivienda en Viena

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Wohnhausanlage Friedrich-Engels-Platz [de], construida entre 1930 y 1933

Antes de la fundación de la Primera República, la corriente austromarxista dentro del SDAP había dejado de lado en gran medida el problema de la vivienda pública, considerándolo solucionable únicamente con la victoria del socialismo. Sin embargo, al ser el problema más acuciante que enfrentaba el Gemeinderat después de la guerra, el SDAP se vio obligado a emprender iniciativas para abordarlo.[1] El Gobierno Imperial-Real había aprobado una Mieterschutzgesetz ("Ley de Protección de Inquilinos") en 1917, que se aplicó inmediatamente en Viena.[9] A pesar de la alta inflación persistente, la ley ordenó congelar los alquileres de los apartamentos a su nivel de 1914. Esto hizo que los nuevos proyectos de vivienda privada no fueran rentables. Por lo tanto, después de la guerra, la demanda de apartamentos asequibles creció enormemente.[1] La creación de proyectos de vivienda pública se convirtió en la principal preocupación de los socialdemócratas en Viena.

En 1919, el parlamento federal aprobó la Wohnunganforderungsgesetz (Ley de Requisitos de Vivienda) con la intención de aliviar la presión sobre la situación de la vivienda en Viena.[2] La baja demanda privada de terrenos edificables y los bajos costos de construcción favorecieron los amplios planes de vivienda pública de la administración municipal.[1]

De 1925 a 1934, se construyeron más de 60.000 nuevos apartamentos en los edificios del Gemeindebau (edificio municipal).[1] Grandes bloques se ubicaron alrededor de zonas verdes, por ejemplo, en el Karl-Marx-Hof.[2] Los inquilinos de estos apartamentos se seleccionaron mediante un sistema de clasificación en el que se priorizaba a las personas con discapacidad y otros grupos socialmente vulnerables.[1][2] El 40% de los costos de construcción se derivó de los ingresos del Impuesto de Vivienda de Viena, el resto de los ingresos del Impuesto de Lujo de Viena y de fondos federales.[2] El uso de fondos públicos para cubrir los costos de construcción permitió mantener bajos los alquileres de estos apartamentos.[1] El número de vieneses sin hogar que vivían en albergues se triplicó hasta alcanzar los 80.000 entre 1924 y 1934, pero el programa de construcción de la ciudad albergó a unas 200.000 personas, una décima parte de la población.[2]

Servicios sociales y sanitarios

Los austromarxistas del SDAP buscaban una transformación integral de la vida social y física de la población vienesa. Buscaban mejorar las condiciones de saneamiento y la calidad de vida mediante la creación de nuevas instalaciones públicas, y se centraron en importantes problemas de salud pública.[2] Estos nuevos programas fueron gestionados principalmente por el recién nombrado Julius Tandler, profesor y médico de la Universidad de Viena, estrecho colaborador de numerosas figuras del SDAP.[2] Muchos de los programas tenían un alcance considerable y su implantación a gran escala requirió varios años.

Los carteles de propaganda publicados por el Gemeinderat en 1931 hacían referencia a programas que habían distribuido 53.000 Säuglingspakete (paquetes de ropa) a padres necesitados, con el objetivo declarado de que "Ningún niño en Viena nacerá en el periódico" (Kein Wiener Kind darf auf Zeitungspapier geboren werden).[2] Se quintuplicó el número de jardines de infancia, se establecieron centros extraescolares para ofrecer actividades a los niños, se introdujeron almuerzos subvencionados en las escuelas y se ofrecieron exámenes médicos y dentales gratuitos a las familias de los niños matriculados.[2][1] Se construyeron baños públicos para mantener los estándares de higiene.[2][1] La mortalidad infantil se redujo por debajo del 50 % de los niveles de preguerra y los casos de tuberculosis se redujeron ligeramente.[2]

Feuerhalle Simmering

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En 1921, el Gemeinderat de Viena, con mayoría del SDAP, aprobó la construcción del Feuerhalle Simmering a instancias de varios grupos de defensa, en particular la "Asociación de Crematorios Obreros" y la revista Die Flamme (en: "La Llama").[2] La apertura del crematorio en 1923 se convirtió rápidamente en un punto álgido de la lucha cultural entre el SDAP y el CSP.


El gobierno nacional, liderado por el CSP y dirigido por el Bundeskanzler Ignaz Seipel, presionado por la Iglesia católica, ordenó al entonces alcalde de Viena, Karl Seitz, el cese de las operaciones en las instalaciones. Seitz se negó, argumentando que estaba obligado a hacer cumplir la voluntad del Gemeinderat y el Bundesland de Viena.[2]

Seipel, quien se ganó una reputación de antisemitismo virulento antes de su elección en 1923, se mantuvo firme en la creencia de que la población judía de Viena, así como los miembros judíos en las filas del SDAP (entre ellos, Julius Tandler, entonces consejero de salud y jefe del Departamento de Bienestar Social de la ciudad de Viena, que había respaldado la apertura del crematorio), pretendían subvertir las costumbres católicas que habían regido la vida austriaca durante siglos.[2] Después de que el CSP demandara al Bundesland de Viena por la continuidad del funcionamiento del crematorio, Seitz se vio obligado a defender su insubordinación ante la administración federal ante el Tribunal Constitucional. El tribunal falló a favor del gobierno estatal de Viena en 1924, en una de las pocas victorias que el SDAP logró obtener contra la poderosa facción católica.[2]

Políticas financieras

Los socialdemócratas introdujeron nuevos impuestos por ley estatal, que se recaudaban además de los impuestos federales, conocidos coloquialmente como "Impuestos Breitner" en referencia al entonces canciller financiero Hugo Breitner.[1] Estos impuestos gravaban bienes de lujo como caballos de montar, coches particulares de gran tamaño, personal doméstico en casas particulares y habitaciones de hotel.[2]

Otro nuevo impuesto, el Wohnbausteuer (en inglés: "Impuesto a la Construcción de Viviendas"), también se estructuró como un impuesto progresivo con porcentajes crecientes basados ​​en los ingresos.[1] Los ingresos de este impuesto se utilizaron para financiar el amplio programa de vivienda del municipio.[1] Sin embargo, estas dos nuevas estructuras impositivas solo proporcionaban una parte de la financiación total del bienestar municipal de Viena, gran parte del cual dependía de la financiación del gobierno nacional. Con el paso del tiempo, la dependencia de la financiación de un gobierno federal poco cooperativo, o incluso hostil, dejó al Gemeinderat vulnerable a la presión del CSP para que revirtiera algunos de los programas municipales.[2]

Hugo Breitner, a diferencia de los socialdemócratas austriacos después de 1945, se negó sistemáticamente a solicitar créditos para financiar los servicios sociales, financiando todos los proyectos e inversiones directamente a través de impuestos. Esto permitió al Gemeinderat evitar endeudarse.[2][1] Debido a la excesiva dependencia de la financiación del Nationalrat, estos servicios tuvieron que recortarse cuando, a principios de la década de 1930, el gobierno federal comenzó a agobiar financieramente a Viena.[1]

Políticos

Numerosos políticos estuvieron vinculados con Viena durante este período, entre ellos:

Jakob Reumann, político del SDAP y primer alcalde de Viena durante la Primera República Austriaca. Karl Seitz, político del SDAP y segundo alcalde de Viena durante la Primera República Austriaca, destituido en 1934.
Hugo Breitner [de], consejero de Hacienda de la ciudad de Viena, nombrado durante la administración de Jakob Reumann.
Julius Tandler, consejero de Sanidad de la ciudad de Viena y profesor de anatomía en la Universidad de Viena.
Otto Glöckel, ministro de Educación de la Primera República Austriaca.

sábado, 9 de noviembre de 2024

_- Monumentos de la Viena turistica y la Viena Roja

_- Las obras sociales más importantes de Viena
La Viena Roja no solo dio alternativas habitacionales asequibles, sino que estas construcciones también cumplían los estándares más modernos, ofreciendo viviendas que son de calidad incluso en el presente.

La obra social más conocida es el Karl-Marx-Hof, que se extiende abarcando varias estaciones de tranvía (aprox. 1,2 km). Sin embargo, hay muchas construcciones mayores en Viena en la que miles de ciudadanos han encontrado un hogar. Algo que todas estas comparten es la forma cuasi artística de su arquitectura y lo avanzado de su infraestructura: guarderías, cafés, zonas deportivas y muchas otras instalaciones contribuyen a la calidad de vida de estas construcciones sociales.

100 años de la Viena Roja
Cómo la socialdemocracia empezó a hacer de Viena una ciudad con calidad de vida para todos hace un siglo.

Una vez finalizada la I Guerra Mundial, la miseria y el hambre campaban a sus anchas en Viena. Una de las carencias principales era la vivienda. En los distritos del extrarradio la gente vivía en asentamientos ilegales formados por chabolas de madera, muriendo de frío durante el invierno y cayendo a miles ante el avance de la tuberculosis.

Algunos años después, los trabajadores vivirían en verdaderos palacios del proletariado, con acceso a calefacción, jardines y espacio suficiente, y tendrían la posibilidad de ir al cine o al teatro. Estas personas contaban con atención médica y participaban de la vida intelectual. ¿Qué fue lo que pasó?

Las primeras elecciones municipales libres tuvieron lugar en Viena en mayo de 1919, y otorgaron al Partido Socialdemócrata de los Trabajadores (Sozialdemokratische Arbeiterpartei en alemán) la mayoría absoluta en votos y diputados. "Algún día, estas piedras hablarán por nosotros", profetizó el alcalde Karl Seitz durante la inauguración del Karl-Marx-Hof el 12 de octubre de 1930 en Heiligenstadt, edificio que fue bautizado en honor del teórico del comunismo. El "superbloque" de 1,2 kilómetros de longitud, con sus enormes miradores y torres, cuyos apartamentos, sin embargo, siguen siendo espaciosos y dignos de ser habitados, cuenta la historia de la Viena Roja.

Otto Wagner como modelo
En vez de emprender la revolución, los socialdemócratas comenzaron combatiendo las carencias de la gente con una política eficaz en el que los libros y la formación sustituirían a los patrones. Contar con espacios habitables sanos ofreció a las personas una oportunidad para desarrollarse. Con el fin de no depender de los especuladores, la ciudad construyó más de 64 000 viviendas, que eran asignadas a las personas mediante un sistema de puntos. Los fondos procedían de un impuesto sobre el salario y de otro impuesto sobre la construcción de viviendas introducidos en 1923.

En muchos de los edificios de vivienda social que aún forman parte de la imagen de la ciudad es posible ver hermosos detalles y admirables elementos pertenecientes al estilo art déco y Bauhaus. Muchos de los arquitectos eran antiguos estudiantes de Otto Wagner.

El Karl-Marx-Hof es el buque insignia de la flota de viviendas rojas. Sobre las monumentales torres del tramo central, se alzan hacia el cielo potentes mástiles de los que cuelgan banderas. En el patio interior, un Sämann ––una figura de bronce–– porta su siembra de forma simbólica: en los edificios sociales también había guarderías, puntos de asesoramiento para madres, clínicas y canchas deportivas, cafeterías y bibliotecas. El experimento social abarcaba todos los ámbitos de la vida. En la lavandería n.º 2, donde estaban los baños y las duchas, actualmente hay una exposición que explica el intento que se hizo de crear una nueva sociedad con la fuerza necesaria para plantar cara a la burguesía capitalista.

Amalienbad: el templo de la higiene
El reformador del sistema escolar, Otto Glöckel, se ocupó de organizar los planes de estudios de las escuelas de educación primaria. El concejal Julius Tandler dio forma a una nueva política sanitaria y de bienestar que pudiera cuidar a sus ciudadanos desde el primer día de sus vidas hasta el último. Gravando el lujo, la propiedad y el patrimonio con nuevos impuestos, el gobierno municipal puso orden en sus finanzas y modernizó los servicios funerarios, el abastecimiento de agua y el cuerpo de bomberos. El ferrocarril urbano a vapor de los tiempos del emperador fue "electrificado" y conectado a la red de tranvías de la ciudad.

Un distrito particularmente bien comunicado era Favoriten, donde los trabajadores se dejaban la piel en las fábricas de ladrillos y otras factorías antes de, sudados y ennegrecidos, poder volver a bloques de viviendas masificados donde no tenían ni siquiera baño propio. El lugar perfecto para erigir un templo moderno a la higiene era el Amalienbad. Con espacio para 1300 visitantes, se trataba de un baño espléndido cubierto por un techo de cristal, baño romanoirlandés y duchas, una verdadera novedad por aquel entonces. Esta última innovación fue muy alabada en la literatura de entonces, ya que el agua "era sustituida por agua limpia de forma continua, de modo que la gente no se bañaba en agua sucia".

De la piscina de los trabajadores que fue construida en el Viejo Danubio hoy no queda más que las escalera de salida. El baño al aire libre para nadar y tomar el sol del Kongresspark de Ottakring, por otro lado, sigue rezumando el alma inspiradora de los años 20.

En 1934, uno de cada diez vieneses vivía en una vivienda social comunitaria. Pero la hegemonía de la izquierda llegaría a su fin abruptamente cuando Engelbert Dollfuß, del Partido Socialcristiano, disolvió el Parlamento y ordenó al ejército disparar contra el Karl-Marx-Hof en la "Guerra Civil" de febrero de 1934. Perdieron la vida más de 350 personas. Así, reducida a escombros, es como la Viena Roja acabaría sus días. No obstante, su legado sí ha llegado hasta nuestros días. El hecho de que Viena siempre figure en las clasificaciones de las ciudades con mejor calidad de vida es algo que, en gran medida, tenemos que agradecerle a los logros alcanzados durante la Viena Roja de antaño, algunos de los cuales siguen vigentes en nuestros días.

miércoles, 22 de mayo de 2019

_-Madrid intenta recuperar las 1.860 viviendas sociales malvendidas por Botella a fondos buitre. El Consistorio estudia la posibilidad de presentar un recurso para que los 25,7 millones de euros que se exigen a la exalcaldesa y su equipo se eleven a 127 millones

_- El Ayuntamiento de Madrid celebró este viernes la sentencia del Tribunal de Cuentas que considera ilegal la venta de 1.860 viviendas a dos fondos buitre durante el mandato de Ana Botella (PP).

La corporación local, presidida por Ahora Madrid, estudia emprender un proceso de nulidad para revertir la operación de compraventa y recuperar la titularidad de los inmuebles. El fallo considera a Botella, junto con su equipo, “responsable directo” de que, en octubre de 2013, el Ayuntamiento vendiese por debajo de precio de mercado 18 promociones inmobiliarias y les condena a resarcir de su bolsillo a las arcas públicas con 25,7 millones de euros.

A la vista de la sentencia, el Ayuntamiento de la capital valora volver a presentar un proceso de nulidad, según anunció este viernes la primera teniente de alcalde y alcaldesa en funciones, Marta Higueras. El Consistorio ya intentó revertir la compra y recuperar la titularidad de las viviendas en un proceso anterior que se archivó en abril, después de que el Consejo Asesor de la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, presentase un informe vinculante que obligaba a suspenderlo. Los servicios jurídicos municipales estudian también recurrir el fallo del Tribunal de Cuentas porque no están satisfechos con la cuantía reclamada a Botella, a seis de sus ediles —Concepción Dancausa, Diego Sanjuanbenito, Pedro Corral, María Dolores Navarro Rey, José Enrique Núñez y Paz González— y al ex consejero delegado de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS), Fermín Oslé. Estiman en 127 millones de euros el perjuicio a las arcas públicas, en lugar de los 25,7 millones exigidos por la justicia.

Los dos fondos del grupo Fidere que compraron 18 promociones inmobiliarias municipales a la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) en octubre de 2013 —que comprendían 5.315 inmuebles, incluyendo garajes, trasteros y otros locales—, formaban parte del conglomerado de Blackstone, el mayor casero de España. La operación, según el dictamen de 90 páginas del Tribunal de Cuentas, se hizo dando información privilegiada a los fondos, “sin pliegos, sin concurrencia, y sin realizar una tasación inicial”. “El precio de venta de todos estos inmuebles fue inferior al mínimo jurídicamente exigible”, concluye la sentencia, firmada el 27 de diciembre de 2018 por la sección de enjuiciamiento del Tribunal de Cuentas. El Consistorio vendió todos los inmuebles por 128.500.000 euros, un precio que el Tribunal de Cuentas considera por debajo del de mercado y que provocó “un menoscabo injustificado en el patrimonio público” de más de 22 millones de euros, pues las viviendas, según estima el Tribunal, se podían haber vendido por 151.211.518 euros.

Además del perjuicio económico por haber realizado una venta a la baja, el tribunal identifica otras irregularidades en la operación, como la ausencia de pliegos y de estudios técnicos, así como que en los concursos no se garantizó la libre participación. En definitiva, concluye que eran procesos ideados para que hubiera un beneficiado. Tras analizar los datos, el tribunal sentencia que tanto Botella como otros siete integrantes de su equipo cuando era alcaldesa de Madrid son responsables directos del perjuicio generado. Les condena a pagar 22.711.518 euros (unos 2,8 millones de euros cada uno) porque los miembros del equipo de Gobierno eran a la vez “integrantes de la junta de accionistas de la EMVS”. A Fermín Oslé, antiguo responsable de la empresa de vivienda, el Tribunal le condena a abonar otros tres millones.

La sentencia es el resultado de una demanda que el Ayuntamiento, tras la llegada de Manuel Carmena a la alcaldía, presentó en 2017, después de que la Cámara de Cuentas —el tribunal de cuentas autonómico— alertara en 2016 sobre irregularidades en la venta. La Cámara determinó que muchos inquilinos de estas casas tenían derecho a opción de compra, pero al venderlas en bloque se les impidió ejercerlo: “La EMVS les negó la condición de interesados”. La Cámara de Cuentas también consideró que, aunque la EMVS es una sociedad mercantil de titularidad municipal y gestión privada, dado su fin social y carácter público está sujeta a una normativa diferente de las empresas estrictamente particulares.

Recurso de Botella
La exalcaldesa y sus antiguos ediles anunciaron que recurrirán el fallo. En un comunicado, manifestaron que “la anterior junta de gobierno del Ayuntamiento de Madrid no intervino ni directa ni indirectamente en la operación de venta de viviendas”. Los condenados alegan que se limitaron, en su calidad de junta general de accionistas de la empresa municipal de vivienda, a ratificar el plan de viabilidad que había aprobado el consejo de administración.

La teniente de alcalde, Marta Higueras, mano derecha de Carmena, señaló: “El problema de las 1.800 familias afectadas no está resuelto”. Muchas no pueden pagar el nuevo recibo del alquiler de sus viviendas y otras han sido desahuciadas, añadió. Higueras quiso transmitirles que “el Ayuntamiento va a seguir trabajando por el derecho a la vivienda”.

La alcaldesa en funciones recordó que el Ayuntamiento está personado en otra causa judicial iniciada por el grupo socialista municipal en 2013 y reabierta en 2017 tras ser archivada, en la que se exigen responsabilidades penales por la operación de compraventa. Purificación Causapié, portavoz municipal socialista, recordó que el PP, con “el apoyo de Ciudadanos” bloqueó la creación de una comisión municipal para investigar el caso. A la vista de la sentencia, Higueras confió en que Ciudadanos “reconsidere esta postura y apoye el proceso penal”. La portavoz municipal de este último partido, Begoña Villacís, ya cambió de postura tras conocer este viernes el fallo y declaró: “Fue un procedimiento absolutamente chapucero en el que se malvendió patrimonio de todos los madrileños, basándose en recovecos legales”.

CUATRO DE LOS CONDENADOS SIGUEN EN CARGOS POLÍTICOS
Dos de los ocho condenados del equipo de gobierno de Botella son miembros del actual Ejecutivo de la Comunidad de Madrid que preside Ángel Garrido (PP). Se trata de Diego Sanjuanbenito, viceconsejero de Humanización de la Asistencia Sanitaria, y de José Enrique Núñez, viceconsejero de Justicia. Pedro Corral sigue en el Ayuntamiento de Madrid, donde ejerce como presidente de la Comisión de Cultura y Deportes. María Dolores Navarro Ruiz es concejala de Transparencia, Hacienda, Contratación y Mujer en el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz.

La exalcaldesa Botella está retirada de la política y el exconsejero delegado de la empresa municipal de vivienda Fermín Oslé trabaja en el sector privado, como director de desarrollo de negocio en Velasco Grupo Empresarial. Concepción Dancausa dejó la corporación local en 2015 cuando fue nombrada delegada del Gobierno en Madrid. Paz González fue diputada en la Asamblea madrileña pero dimitió al aparecer mencionada en la investigación del caso Lezo sobre supuesta corrupción.

Botella, condenada por malvender vivienda pública a fondos buitre


Cuatro de los condenados por malvender pisos públicos ejercen cargos públicos en Madrid

https://elpais.com/ccaa/2018/12/28/madrid/1545998391_273573.html?rel=str_articulo#1558377154852

martes, 17 de octubre de 2017

El primer edificio de viviendas en derecho de uso echa a andar en Madrid


eldiario.es

En diciembre empezarán a construirse en el distrito de Usera 17 viviendas cuya propiedad es la cooperativa que la promueve y sus miembros pagan por usar las casas y los espacios comunes como forma de luchar contra la especulación inmobiliaria.

El edificio, que estará construido en madera y proyectado para que tenga el menor consumo energético posible, ha sido consensuado por los cooperativistas, que ya impulsan otra promoción en Vallecas.

Desde el pasado 4 de junio un solar del barrio de Las Carolinas en el distrito madrileño de Usera tiene un nuevo habitante que anuncia lo que ese espacio vacío será en un futuro muy cercano. El nuevo inquilino es un cartel sostenido sobre una estructura de madera que muestra el dibujo de un inmueble en el que varios niños juegan en su patio y unas letras que dicen: "Promoción Las Carolinas. Entrepatios. Cooperativa de viviendas en derecho de uso". Es el primer cartel de este tipo que aparece en Madrid porque también este edificio será el primero que se construya en la capital en el que la propiedad no serán personas individuales sino la cooperativa. Sus miembros pagarán por usar las casas y los espacios comunes. No es un una propiedad al uso, donde cada cual puede vender y alquilar su casa al precio que más le plazca. Ni tampoco es un alquiler porque sus habitantes tienen plena capacidad de decisión sobre todo lo que gira alrededor de las viviendas y todos los espacios comunes del inmueble. Es un edificio de casas en derecho de uso.

"Hemos tenido que hacer y seguimos haciendo mucha pedagogía porque es un modelo que prácticamente no existe aquí", explica Berta Iglesias Varela, de 41 años y miembro de la cooperativa Entrepatios, que nació hace cinco años pero es un proyecto en el que llevan trabajando más de una década. "Mi interés siempre ha pasado por hacer más vivible la ciudad, que se creen lazos cercanos en los barrios y en la comunidad", cuenta la cooperativista, quien subraya que su pertenencia a movimientos ecologistas le hacía plantearse un modo de vida coherente con lo que pensaba, más sostenible y construido desde el consenso y el acuerdo común.

Érika González, de 40 años, otra de las integrantes de Entrepatios, explica cómo es una de las "líneas rojas", la cuestión económica, uno de los tres pilares que definen a la cooperativa, junto con el social y medioambiental: "Yo buscaba también un modelo que cuestionara la propiedad privada y para ello era fundamental encontrar una figura que contribuyera a romper la especulación y la burbuja inmobiliaria". Y esa figura era la cesión de uso.

De la teoría a la práctica
Al grupo de amigos se añadieron arquitectos que comenzaron a poner sobre el papel cómo pasar de la teoría a la práctica para levantar en el centro de Madrid un edificio que generara la menor huella ecológica posible en su construcción y uso. La burbuja inmobiliaria y los altos precios del suelo les hicieron desistir hasta que llegó la crisis económica. "Cuando pinchó la burbuja inmobiliaria, ese pozo negro, para nosotros supuso una oportunidad", recuerda González. Los precios bajaron y al proyecto se unió Logica’eco, una consultoría especializada en cohousing, un modelo de viviendas donde sus habitantes deciden cómo y dónde vivir compartiendo espacios comunes, que les dio el impulso definitivo para empezar a buscar y decidir dónde y cómo serían sus futuras casas.

Pero la búsqueda de suelo no fue fácil. Tras casi un año de negociación, a punto estuvieron de lograr comprar un solar cerca de la estación de Atocha, pero se les escapó. Los precios empezaron a subir de nuevo y lograr el suelo deseado dentro del perímetro de la M-30 empezó a ser imposible.

Al grupo inicial de Entrepatios se fue uniendo más gente, como Javier Pérez, de 33 años, quien muchas veces había hablado con sus amigos de iniciar algo parecido, pero en la cooperativa vio que de las palabras pasaban a los hechos. O José Daniel López, de 62 años, quien con su pareja y su hijo decidieron convertirse en cooperativistas. "Durante muchos años hemos vivido en comunas y este proyecto es lo que más se acercaba a lo queríamos", explica.

Después de dos años más de búsqueda de suelo, en diciembre pasado Entrepatios compró el solar de Usera. "En este proyecto llegó un momento en que era más importante el cómo que el dónde", afirma Leo Bensadón, director de Logica’eco. Explica que en el norte de Europa este tipo de iniciativas es más habitual: " En Dinamarca, más del 10% de las viviendas se construyen bajo esta modalidad [ cohousing ] porque existe una cesión de suelo público y por tanto la incidencia en el precio final es menor pero en España el suelo supone más del 50% del coste de todo el proyecto".

En España, las pocas viviendas que se han construido bajo este modelo, sobre todo dirigidas a personas mayores y jubiladas, están en pueblos, donde el coste del suelo es mucho menor. El único otro edificio en cesión de uso en un entorno urbano que se está levantando en el país está en Barcelona, donde el Ayuntamiento cedió suelo público a la cooperativa La Borda, promotora del proyecto .

Edificio de 17 viviendas
La promoción de Usera tendrá 17 viviendas, donde vivirán 33 adultos y 17 niños. Cada familia ha pagado 40.000 euros para acceder al derecho de uso de las casas, que supone en torno a un 20% del coste final. El resto será una hipoteca a 30 años a toda la cooperativa con una entidad de la banca ética. "Al ser un edificio en derecho de uso, el edificio entero es propiedad de la cooperativa por lo que no puede haber un desahucio ante impagos de una familia", señala Bensadón. Ello no quiere decir que la cooperativa no pueda defenderse ante impagos reiterados, situaciones previstas en los estatutos.

También está recogido que si pasados los años una familia, por las razones que sea, decide marcharse pueda recuperar los 40.000 euros iniciales en cuanto otros cooperativistas la sustituyan. "La devolución no es inmediata, para hacer una provisión de dinero pero si después de dos años no hay otra familia, ese dinero se devuelve de todas formas", señala el director de Logica’eco.

El importe que cada familia paga mensualmente por el uso de su casa y los espacios comunes, y que las primeras tres décadas servirán para hacer frente a la hipoteca, no se recupera lo que supone que las familias nuevas que entren aportarán tan sólo la cantidad inicial de 40.000 euros. "Uno de los pilares de Entrepatios es precisamente el económico y ello no puede suponer una barrera los nuevos que lleguen", señala Bensidón. Una vez amortizado el préstamo las cuotas mensuales se pueden ir reduciendo, según decida la asamblea. Si está previsto que si alguno de los cooperativistas fallece, sus herederos tienen prioridad para acceder a la vivienda y si no lo desean recuperan el dinero inicial que aportó su familia. Es la primera promoción que pone en marcha Entrepatios pero un segundo grupo ya busca suelo en la zona de la Vallecas y un tercero está a la espera de que se unan más familias para ponerse en marcha.

Decisiones en común
El futuro edificio de Las Carolinas está ahora a la espera de empezar a licitar las obras. Pero los meses anteriores han sido un no parar de reuniones, conversaciones y decisiones en conjunto para decidir qué tres familias se quedaban fuera, puesto que de las 20 iniciales el solar solo tiene capacidad para 17 casas, quiénes van a cada vivienda, quiénes habitan las más grandes o las que están en los bajos y qué ajustes hacer para que el presupuesto no se les dispare.

Siempre han trabajado en pequeños grupos, que luego llevan a la asamblea, pero requiere en muchas ocasiones horas de conversación. "Los conflictos los resolvemos de otra manera, con criterios decididos entre todos y al final las tres familias que se quedaron fuera de esta promoción entienden que tenían que ser ellas y no otras", señala Pérez. La antigüedad, la participación, la afinidad y tener hijos con discapacidad o mayores a su cargo fueron los cuatro criterios elegidos. "También creo que en este grupo hay gente muy generosa", añade Iglesias Varela, quien cuenta cómo a la hora de elegir qué familia viviría en cada piso -de entre 65 y 85 m2-, hubo quienes optaron por los de la planta baja de forma voluntaria.

El edificio, que estará construido en madera y proyectado para que tenga el menor gasto energético posible, está previsto que empiece a levantarse a finales de diciembre o enero y que en unos 18 meses esté listo. Contará con varios espacios comunes, como un patio interior, un local de juegos para los niños, un comedor y una terraza para el uso de todos. La cubierta está planeada como el gran espacio común de convivencia, donde está planeado un huerto y dos espacios cubiertos con placas solares para el uso que decida la cooperativa. Al echar la vista atrás y recordar los planteamientos iniciales de vivir más cerca del centro Iglesias Varela reflexiona: "Este no era nuestro sitio ideal pero lo haremos ideal".

Fuente:
http://www.eldiario.es/madrid/primer-edificio-viviendas-derecho-Madrid_0_687331732.html

sábado, 8 de octubre de 2016

Los vecinos de Alemania que pagan una renta de un dólar al año desde hace cinco siglos


Vecinos
¿Te acaban de subir la renta y te cuesta llegar a fin de mes? Quizás tengas suerte y consigas un lugar en "Fuggerei", una comunidad en la ciudad alemana de Augsburgo donde los vecinos pagan un dólar al año de alquiler (88 centavos de euro).


Le llaman "el proyecto de vivienda social más antiguo del mundo" y a sus residentes no les han subido la renta desde el siglo XVI, cuando se pagaba en florines.

Hoy viven allí unas 150 personas, en pintorescas viviendas algunas de las cuales han permanecido casi inalteradas desde su construcción.
"Somos una pequeña comunidad y nos llevamos bien", le explica a BBC Mundo Ilona Barber, una vecina de 66 años.
El complejo contiene también un museo, una vivienda en exposición y un búnker construido durante la Segunda Guerra Mundial (En el bunker hay una pequeña exposición donde se pueden contemplar fotos del bombardeo que sufrió el barrio por parte de aviones ingleses, ya casi al final de la guerra) y es una de las atracciones turísticas de Augsburgo, una ciudad del estado de Baviera, en el sur del país.

"Suerte" "Fuggerei" fue fundado en 1521 por Jakob Fugger "el Rico", un comerciante y banquero de la época que volcó parte de su ímpetu filantrópico en un complejo residencial dedicado a los necesitados de la ciudad. 

Pero la dádiva tenía unas condiciones que Fugger dejó escritas: para poder residir allí, además de necesitarlo por motivos económicos, había que ser católico y rezar tres veces al día. 

Las mismas condiciones se aplican hoy en día, aunque Astrid Gabler, encargada de comunicación y programas de Fuggerei, dice que es una decisión personal de los vecinos si quieren cumplir con las exigencias de plegarias del fundador.

El recinto cuenta con una iglesia y un cura, que vive también allí.

Hay otros requisitos. Las puertas, por ejemplo, se cierran cada día a las 10 de la noche.
Si alguien llega tarde, tiene que pagar una multa de entre 50 centavos y un euro, dependiendo de la hora.

Ilona Barber se considera afortunada.
A sus 66 años, la pensión estatal que recibe es "muy limitada" y no le llegaría para pagar una renta en la ciudad.

Cada mañana saca a pasear a su vecino de abajo, Friedrich Fischer, de 95 años.
Fischer vive en Fuggerei desde antes de la Segunda Guerra Mundial.

"Los residentes hacemos trabajos para la comunidad. Yo ahora me encargo de la vigilancia durante la noche", le cuenta Barber a BBC Mundo.

Un importante banquero
Fugger fue un personaje tan importante en su época que Alberto Durero, el pintor más famoso del Renacimiento alemán, lo inmortalizó en un retrato.

"Fugger nunca ha sido celebrado como Cosimo de Medici y sus hijos y primos florentinos", escribió el semanario The Economist.

"Pero era el mejor banquero. Si hoy estuviera vivo, hubiera arrasado en Wall Street y en la City de Londres".

Procedente de una familia adinerada, logró aumentar la fortuna familiar con operaciones mineras y comerciales.

Pero su éxito le generó también críticas. Entre ellas las de Martín Lutero, impulsor de la Reforma protestante.

"Lutero preguntó si era un designio de Dios que tanta riqueza e influencia se concentraran en una sola persona", recuerda el diario Financial Times en un artículo sobre Fuggerei publicado en 2008.

Con parte de su riqueza, el banquero creó un fondo en nombre del santo local, San Ulrich, dotado de 10.000 florines.
Esto garantizaba un interés de 500 florines anuales para las fundaciones de caridad que creó.
Las inversiones que ha hecho la familia en el transcurso de los años y los intereses que aportan garantizan la financiación de Fuggerei todavía en la actualidad.
Otra fuente de financiación son las entradas que pagan los turistas.
El complejo recibe unos 180.000 visitantes al año.

http://www.bbc.com/mundo/noticias-37452828

domingo, 5 de julio de 2015

Las viviendas protegidas de Blackstone salen a Bolsa. La Socimi Fidere Patrimonio comenzará a cotizar en el Mercado Alternativo el 29 de junio.

Fidere Patrimonio saldrá a Bolsa el próximo 29 de junio. Esta sociedad de inversión inmobiliaria (Socimi) es propiedad de Blackstone y su activo principal son viviendas de protección oficial que el gigante del capital riesgo ha ido adquiriendo en España en los últimos años.

Fidere Patrimonio cotizará en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) y cuenta con Renta 4 como asesor registrado y prveedor de liquidez. La valoración de un experto independiente contratado por la Socimi ha fijado un valor de referencia para cada una de las acciones de la sociedad en 21,08 euros, lo que supone un valor aproximado de 212 millones de euros.

Fidere Patrimonio inició su actividad en julio de 2013 y ha realizado distintas adquisiciones que le han permitido formar su cartera de vivienda de arrendamiento: 2.688 viviendas que forman 23 promociones de vivienda protegida en régimen de arrendamiento, bajo distintas categorías de protección y estructuras de financiación.

Blackstone compró la mayor parte de las 3.000 viviendas a la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS). Fue en julio de 2013, cuando el fondo norteamericano pagó 125,5 millones de euros por 18 promociones de pisos, que suman un total de 1.860 viviendas. Las promociones están ubicadas en los barrios madrileños de Carabanchel, Centro, Villa de Vallecas y Villaverde.

Alquiler social: ahora o nunca.
Un parque de pisos baratos es la única salida para frenar la pobreza
Piden que los pisos y suelos residenciales de la Sareb se destinen a arrendamiento

lunes, 20 de abril de 2015

GEORGE LUCAS » El imperio de George Lucas contra sus vecinos ricos. El cineasta construye viviendas para personas con bajos recursos en un terreno enclavado en una lujosa zona tras impedirle levantar un estudio

George Lucas creó un imperio cinematográfico en una lejana galaxia. Más cerca de su rancho, el director, productor, guionista de La guerra de las galaxias además de filántropo piensa construir una amplia urbanización de viviendas sociales destinadas a jubilados y personas de escasos recursos. Su ubicación: el norte de San Francisco, en el distrito de Marín County (EE UU), una de las zonas más caras del país y donde sus vecinos más pudientes ya frenaron el plan anterior de Lucas de ampliar su famoso estudio de postproducción. Como declaró a la prensa el supervisor del condado, Steve Kinsey, es fácil interpretar la decisión del millonario como una venganza contra los que no le dejaron construir el estudio que quería. “Y estoy seguro de que algunos vecinos lo verán así pero el resto nos lo tomamos como una contribución de George Lucas a la calidad de nuestras vidas”, añadió.

El proyecto incluye un total de 224 viviendas, 120 de dos dormitorios para trabajadores de bajos ingresos y 104 para jubilados, un complejo que incluirá piscina comunitaria y una micro granja orgánica también comunal. Con un costo de 185 millones de euros se espera que su construcción se complete para 2018 ya que Lucas se ha hecho cargo de todos los costos para acelerar su ejecución. Un proyecto que echará cimientos en 21 de las 420 hectáreas de terreno que tiene el cineasta en el valle Lucas (bautizado así por un granjero del siglo XIX y no por él), muy cerca de su famoso Rancho Skywalker donde produjo su épica saga cinematográfica y donde mantiene su famoso estudio de postproducción. Se trata de la misma zona donde hace tres años Lucas quiso ampliar sus estudios pero la oposición de sus vecinos fue tal que tuvo que abandonar el proyecto. Entre los argumentos utilizados por esta exclusiva comunidad de millonarios al otro lado del Golden Gate es que un gran estudio como el que pensaba hacer Lucas aumentaría el tráfico, la polución y rompería la tranquilidad de la zona. Los vecinos llegaron a tildar los planes de Lucas como “el imperio del mal” en una zona donde se disfrutan vistas ininterrumpidas de la bahía de San Francisco y, en el interior, no se divisa una casa desde la otra.

En palabras del supervisor del condado, Lucas dijo eso de si no voy a construir lo que quiero en la zona “¿qué puedo hacer que sea beneficioso para esta comunidad?” Aunque Marine County es conocido por la afluencia de sus residentes, más de 21.000 personas viven por debajo de los índices de pobreza en la zona. “Ya tenemos suficientes millonarios. Lo que necesitamos son casas para gente trabajadora”, indicó Lucas mediante su abogado Gary Giacomini.

Gracias a la multimillonaria franquicia de La guerra de las galaxias y a la venta de Lucasfilm a los estudios Disney la fortuna de Lucas, 70 años, se calcula por encima de los 4.600 millones de euros. En 2010, el millonario hizo público su deseo de donar la mitad de su dinero a la iniciativa The Giving Pledge que, liderada por los también ricos Bill Gates y Warren Buffett, quiere persuadir a aquellos con mayores fortunas en el país para que compartan sus riquezas con esos otros que tienen menos mediante diferentes obras benéficas.

Miembros de la asociación de vecinos han expresado su preocupación ante la posibilidad de que la construcción de estas viviendas sociales abarate el precio de sus residencias multimillonarias. Algunos incluso dijeron que la decisión solo alimentará “la lucha de clases” y también expresaron sus temores de que con los nuevos vecinos pueda aumentar el crimen y las drogas en este condado tan tranquilo. Dado que Lucas se hará cargo de los costes de esta urbanización también podrá escoger a los que vivan en estas viviendas. Fuente:

jueves, 11 de julio de 2013

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca presenta un manual con los pasos a seguir para realojar a familias desahuciadas

Pau Rodríguez, eldiario.es

Solo en Cataluña, más de 600 personas, repartidas en 12 edificios, han recuperado ya un techo gracias a la llamada Obra Social de la plataforma de afectados por la hipoteca. El documento recomienda buscar las máximas complicidades una vez hecha pública la ocupación... La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha difundido desde Barcelona un documento en el que detalla todo el proceso que se debe seguir para realojar a las familias que han sido víctimas de desahucios y qué hay que hacer para, tras la ocupación de una vivienda, acabar consiguiendo un alquiler social, el objetivo final de estas acciones. El manual, pensado para facilitar el trabajo a las diferentes plataformas de todo el Estado, contiene información legal para favorecer a los realojados, modelos de documentación para solicitar ayuda a Administraciones y vecinos, o el perfil de edificios más adecuados para esta finalidad.

Solo en Cataluña, cuyas plataformas han sido pioneras en lo que ha pasado a llamarse Obra Social de la PAH, se han ocupado un total de 12 edificios, que dan cobijo a más de 600 personas. En algunos casos se ha conseguido el alquiler social, como sucedió en Terrassa con un bloque de CatalunyaCaixa, y en Sabadell, por ejemplo, la juez llegó a denegar el desahucio de un edificio de 40 viviendas ocupadaspor considerar que prevalecía el uso social del inmueble. Ahora la intención de las plataformas catalanas es "exportar el modelo", en palabras de Ada Colau, una de las portavoces, aunque ya en otras zonas del Estado, como Andalucía, se están llevando a cabo estas ocupaciones.

La fase previa: con discreción escoger el edificio adecuado

El manual de la PAH establece los criterios que habría que tener en cuenta antes de entrar en el bloque. En primer lugar, que las familias en cuestión hayan "agotado todas las vías antes de llegar al desahucio", y que puedan acreditar mediante documentos su situación de necesidad. Entonces, con ayuda de los vecinos y de la PAH, pero en un grupo reducido -sin dar demasiados detalles-, se debe buscar el edificio.

Según la PAH, el bloque de pisos idóneo para este objetivo debe ser de obra nueva, propiedad de una entidad financiera -si puede ser nacionalizada- y que lleve tiempo totalmente vacío. En este sentido, la plataforma recomineda comprovar in situ que no vive nadie en el inmueble. Para saber a qué entidad financiera pertenece, la PAH explica que hay que acceder al Registro de la Propiedad del municipio.

La ocupación: de la discreción a la máxima visibilidad

En su documento, la PAH contempla tanto los realojamientos en grupo -la mayoría de los que se han producido- como los individuales -a menudo la reocupación de la propia vivienda-, pero para ambos prevé protocolos similares de ocupación. Principalmente dos: ocupar tras una manifestación, aprovechando la "legitimidad social" de la PAH, en sus propios términos, o hacerlo a escondidas, con el apoyo de un grupo reducido.

A nivel legal, en ambas situaciones se recomienda "reivindicar públicamente la acción" una vez consumada, para que no se considere un robo. Se trata de una estrategia para dar visibilidad a la ocupación que tiene en cuenta tres flancos: informar a la policia y a las administraciones, mediante carteles y documentos colgados a la puerta; avisar a todos los vecinos y entidades para conseguir el máximo apoyo, y enviar un comunicado a la prensa. Para todos estos casos la PAH tiene modelos de documentos colgados en su página web.

En caso de que aparezca la policía al poco tiempo, la plataforma aconseja que uno de los nuevos inquilinos se identifique, básicamente para que pueda acceder a la información de posibles desalojos.

Una vez consolidada: a por el alquiler social

La rápida campaña de proyección pública tiene como objetivo presionar a la entidad financiera propietaria para que acceda a negociar con los realojados. Durante este proceso, la PAH recomienda enviar cartas a ayuntamientos y al Colegio de Abogados, y seguir dando visibilidad a la situación "para legitimarla". "El alquiler social nunca debe superar el 30% de los ingresos de las familias", detalla la plataforma.

Paralelamente, el manual aporta información sobre cómo dar de alta los suministros y avisa de la importancia de que las familias se empadronen en su nueva vivienda, para que tengan acceso a los centros médicos o a las escuelas.

"De la burbuja a la Obra Social"

La presentación de este protocolo es la enésima campaña de la PAH para dar respuesta a una "situación de emergencia habitacional generalizada", como expresa Colau, que la Administración no ha solucionado "pese a haber recibido más de un millón de firmas en forma de ILP", ha añadido Guillem, uno de los activistas del colectivo. Precisamente ayer la plataforma hizo públicos datos de un estudio -que se publicará integro en septiembre- que revelan como uno de cada tres afectados llegó a destinar todos los ingresos familiares a pagar la hipoteca, o como más del 80% de los afectados no tienen alternativa habitacional a su casa en caso de desahucio.

Durante la presentación del manual, la PAH ha dufundido un vídeo didáctico e ilustrativo sobre el proceso que ha llevado a la creación de la pataforma y posteriormente al nacimiento de la Obra Social.

Fuente: http://www.eldiario.es/catalunyaplural/PAH-presenta-realojar-familias-desahuciadas_0_151885043.html