The Guardian revela como emigrantes trabajan en invernaderos durante jornadas interminables y son tratados como esclavos modernos.La Costa andaluza es famosa por sus playas y turistas, pero justo detrás de ese aparente atractivo se cierne el mundo oculto de los invernaderos industriales, donde los inmigrantes africanos trabajan en condiciones extremas.
La explotación de decenas de miles de inmigrantes empleados en el sector agrícola y que trabajan en el cultivo de verduras para la producción de ensaladas destinadas a la venta en supermercados británicos ha sido descubierta por una investigación realizada por el periódico The Guardian, que revela una industria que mueve en el Sur de España alrededor de 2 mil millones de euros al año.
Organizaciones benéficas que han interactuado con muchos de estos trabajadores en situación irregular durante la campaña de recogida de este año han denunciado abusos que responden a la definición oficial de esclavitud acuñada por la ONU. Algunos de los trabajadores se han visto privados de sus salarios a causa de las quejas formuladas en contra de unas condiciones que parecen haberse deteriorado aún más a raíz del colapso del boom inmobiliario español, que ha conducido a miles de inmigrantes en busca de trabajo del sector de la construcción al de la horticultura.
Conclusiones de la investigación realizada por The Guardian
- Los trabajadores migrantes procedentes de África viven en chabolas hechas a base de cajas viejas y láminas de plástico, sin servicios sanitarios ni acceso a agua potable.
- Habitualmente, los salarios son inferiores a la mitad del salario mínimo legal.
- Los trabajadores sin papeles se ven amenazados con ser entregados a la policía si optan por quejarse de sus condiciones laborales.
- Acusaciones de la segregación impuesta por el acoso policial cuando estos trabajadores africanos se alejan fuera de las zonas de ubicación de los invernaderos y se adentran en las zonas turísticas.
<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<La situación de los inmigrantes que trabajan en los campos de cultivo de tomate, pimiento, pepino y calabacín de Almería es tan desesperada que la Cruz Roja ha estado repartiendo comida gratis a miles de ellos. Su coordinador local describió las condiciones como "inhumanas". Anti-Slavery International dijo que las revelaciones de The Guardián son "profundamente preocupantes" e hizo referencia al "fantasma del estado de hecho que consiente la esclavitud en la Europa del siglo XXI".
Testimonios y experiencias personales de los inmigrantes
La historia de Muhammad es típica entre los miles de africanos que trabajan bajo el calor sofocante de los invernaderos de plástico.
Llegó ilegalmente al sur de España desde Marruecos en 2004 para trabajar en los invernaderos, tras haber pagado más de mil euros a contrabandistas por facilitarle el trasbordo en un barco de pesca. Dice que en aquel entonces él podía ganar en torno a 30 euros por una jornada de trabajo de ocho horas. Ahora, sin embargo, si estás de suerte consigues 20 euros por una jornada completa...
...Mendy nos dijo que había una conspiración de silencio acerca de las condiciones. "Todo el mundo sabe que este sistema existe, esto es el neoliberalismo salvaje. Pero la gente ha cerrado sus oídos a este fenómeno inhumano."
Vicente coincide con él: "Esto está siendo ocultado, la gente no está interesada en hacer público lo que está ocurriendo. No me refiero sólo a los políticos. A veces es la propia sociedad -la gente-., la que no se manifiesta y denuncia la injusticia", dijo.
El Ministerio del Interior del gobierno español fue consultado sobre este asunto, pero no ofrecieron respuesta alguna, no respondieron a nuestras preguntas.
El Director de Anti-Slavery International, Aidan McQuade, dijo: "La evidencias obtenidas por The Guardian sugieren que podríamos estar viendo el surgimiento de una nueva forma de esclavitud, algo profundamente inquietante.
"El hecho de que las autoridades españolas hayan trasladado a los inmigrantes irregulares a las zonas del país donde se requiere mano de obra y también que los trabajadores inmigrantes vean recortados su salarios a la mitad del salario mínimo legal, además de ser amenazados con la deportación en caso de denunciar sus injustas condiciones de trabajo, establece un presunto caso de connivencia oficial en el tráfico de trabajadores inmigrantes hacia los terrenos agrícolas del sur de España.
"Todo esto pone de relieve el espectro del estado de facto sancionando la esclavitud en la Europa del siglo XXI".


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