domingo, 30 de enero de 2022

Apuntan a Allen Dulles, exjefe de la CIA, como responsable de asesinato de JFK

El asesinato de JFK es, probablemente, el gran enigma del siglo XX, una pregunta respondida a medias que más de 50 años después sigue dando lugar a toneladas de literatura sobre el tema. No hay personalidad política de esa que en un momento u otro no haya sido protagonista de una teoría de la conspiración. Una nueva publicación de David Talbot, uno de los grandes especialistas en el tema y autor de ‘La conspiración’ (Crítica), acaba de sugerir al posible autor intelectual del complot: Allen Dulles.

Dulles, el director de la CIA entre 1953 y 1961 fue forzado a dimitir tras el fiasco de Bahía Cochinos, y también formó parte de la Comisión Warren. Talbot tiene buenas razones para sugerir la culpabilidad de Dulles. No sólo era un hombre poderoso que desconfiaba de JFK, con quien deseaba ajustar cuentas, sino que además, Talbot acaba de dedicarle un voluminoso libro –como todos los suyos– de 704 páginas. Y ya se sabe que ser el asesino de Kennedy vende más que ser el tipo que realizó experimentos con drogas en el proyecto MK Ultra.

Talbot ya declaró en una entrevista con El Confidencial que “Robert Kennedy no podía confiar en las agencias de seguridad que habían traicionado a su hermano, como la CIA, el FBI o el Servicio Secreto”, y anunciaba que se encontraba trabajando en un libro que “arrojará más luz sobre el complot dirigido por la CIA para matar a JFK”. Dos años después, ese trabajo ya está en la calle y se llama ‘The Devil’s Chessboard. Allen Dulles, the CIA and the Rise of America Secret Government’ (Harper Collins), es decir, “El ajedrez del diablo. Allen Dulles, la CIA y el auge del gobierno secreto de América”.

Un hombre peligroso en tiempos convulsos
Según señala el libro, Dulles consideraba a Kennedy una potencial amenaza para la seguridad nacional, por lo que deseaba que el país se librase de él. Fue JFK quien terminó forzando la dimisión del diplomático a finales de noviembre de 1963, después de que la invasión de Bahía de Cochinos dejase en evidencia a la CIA y, por extensión, al gobierno estadounidense. Como asegura la historia apócrifa, Kennedy afirmó que le gustaría “romper la CIA en pedazos y arrojarla al viento”. A pesar de su relación con el presidente, que no garantizaba ninguna clase de imparcialidad, Dulles formó parte de la Comisión Warrer, seguramente para evitar que los planes de asesinar a Castro saliesen a la luz.

“Mi conclusión tras 50 años de investigación es que tenemos que admitir que hay una gran cantidad de pistas circunstanciales que dicen que la CIA, al más alto nivel, se vio envuelta en el encubrimiento”, ha explicado Talbot a ‘Mother Jones’, aunque a la vez concede que probablemente la CIA no actuó ni sola ni por cuenta propia. “Durante el período de Kennedy existía la sensación de que había quebrado la hegemonía de la Guerra Fría, que estaba poniendo al país en peligro y que era un presidente joven y sin experiencia”. Por eso, “sintieron que por el bien de la nación, aunque fuese doloroso, debía ser retirado. Ese era el consenso sobre él. Y Dulles habría sido la persona, como el ejecutor del ala de seguridad del ‘establishment’ americano, que se habría encargado del trabajo”.

No sólo eso, sino que el retrato que Dulles ofrece del presidente de la CIA y de su hermano John, secretario de Estado de Dwight E. Eisenhower entre 1953 y 1959, no es precisamente amable. Talbot dice de ellos que “debilitaron y traicionaron a todos los presidentes a los que sirvieron”, al mismo tiempo que enumera una larga lista de sus pecados: negociar con la Alemania nazi para capturar a Hitler a cambio de la pervivencia del Reich, la utilización del LSD para programar soldados-zombies, dar el pistoletazo de salida a la era de la hipervigilancia… “Muchas de las prácticas que aún provocan escalofríos entre los americanos se originaron durante el período de los Dulles en la CIA”.

(Tomado de El Confidencial)

Las sorprendentes ventajas de ser un cascarrabias. Zaria Gorvett BBC Future

En el escenario es un adorable príncipe encantador de melena despeinada. Detrás de las cámaras… Bueno, digamos que necesita mucho espacio personal. Odia ser famoso. Se arrepiente de haber sido actor. Los amigos de su exnovia lo llaman gruñón. Hugh Grant es conocido por ser un cascarrabias y porque es complicado trabajar con él. Pero ¿es su mal humor el secreto de su éxito? La presión para ser una persona optimista nunca ha sido más grande que en la actualidad. Puedes contratar a un experto en felicidad, tomar clases de meditación o buscar la satisfacción interior en una aplicación tecnológica. Las sorprendentes desventajas de ser demasiado bello El índice de felicidad se ha convertido en un indicador de bienestar nacional que compite con el PIB (Producto Interno Bruto). Pero lo cierto es que ser un gruñón tiene algunas ventajas. Los inesperados beneficios de decir groser Rabiosos famosos La ira, la tristeza y el pesimismo no son crueldades divinas o el resultado de la mala suerte; son funciones útiles que nos ayudan a prosperar. Hugh Grant

¿El secreto del éxito de Hugh Grant? Desde los rencores obsesivos de Newton hasta las rabietas de Beethoven, parece que los genios, a menudo, tienen, valga la redundancia, mal genio. Durante años, el porqué fue un misterio. Hasta que, en 2009, Matthijs Baas, de la Universidad de Amsterdam, en Holanda, eligió a un grupo de estudiantes dispuestos a enfadarse en nombre de la ciencia. La mitad de ellos tenía que recordar algo que les hiciera sentirse enojados y escribir un breve ensayo. La otra mitad tenía que experimentar tristeza. Baas enfrentó a los dos equipos en un juego diseñado a probar su creatividad. Tal y como Baas esperaba, el equipo de los enojados produjo más ideas, y sus contribuciones fueron más originales y menos repetitivas que las del otro equipo. Los estudiantes que estaban enfadados eran mejores en innovación accidental, o lo que se conoce como "pensamiento desestructurado". En esencia, la creatividad se reduce a la facilidad con la que nuestra mente se desvía de una ruta de pensamiento hacia otra. "La ira prepara al cuerpo para movilizar recursos. Nos dice si la situación en la que estamos es mala y nos proporciona la energía suficiente para salir de ella", explica Baas. Para entender cómo funciona esto, primero necesitamos comprender qué sucede dentro de nuestro cerebro. El proceso cerebral Al igual que la mayoría de las emociones, la rabia se genera en la amígdala, una estructura responsable de detectar lo que amenaza a nuestro bienestar. Es muy eficiente; activa la alarma mucho antes de que nos demos cuenta del peligro. Beethoven

Beethoven tenía un carácter irascible y con frecuencia le lanzaba objetos a sus sirvientes. Luego se producen unas señales químicas que nos hacen sentir irritados. Y comienza un arranque de furia apasionada que dura varios minutos. La respiración y el ritmo cardíaco se aceleran y se dispara la presión arterial. La sangre corre hacia las extremidades, generando el distintivo color rojizo en nuestro rostro y haciendo que palpiten las venas de nuestra frente. Aunque se cree que esta respuesta fisiológica evolucionó para preparar al cuerpo a la agresión física, tiene otros beneficios. Por ejemplo, aumenta la motivación y dota a la gente de las agallas suficientes para correr riesgos mentales. Todos estos cambios fisiológicos son muy útiles, siempre y cuando tengamos la oportunidad de dar rienda suelta a la ira (pegando un grito, por ejemplo). Puede que eso aleje de nosotros a algunas personas, pero al menos nuestra presión arterial volverá a la normalidad. De hecho, evitar sentirse malhumorado tiene consecuencias más serias. Reprimirse es malo para el corazón La idea de que los sentimientos reprimidos pueden perjudicar la salud es antigua; el filósofo griego Aristóteles o el neurólogo Sigmund Freud ya hablaron de ella. Bill Gates

Aunque ahora esa fama haya quedado eclipsada por los millones que dona a buenas causas, alguna vez Bill Gates fue conocido por su mal carácter. En 2010, un equipo de científicos analizó a un grupo de 644 pacientes con enfermedad de las arterias coronarias y tendencia a experimentar angustia, y les hicieron un seguimiento de años. Durante el transcurso del estudio, un 20% experimentó eventos cardíacos mayores (como infartos o cirugías) y un 9% murió. Parecía que tanto la ira como la ira reprimida aumentaban por igual el riesgo de sufrir un ataque cardiaco. Pero, tras controlar otros factores, los investigadores se dieron cuenta de que la ira reprimida aumentaba las posibilidades de tener un ataque cardíaco en casi tres veces. Todavía no se sabe exactamente por qué ocurre esto, pero otros estudios han demostrado que también puede generar hipertensión arterial crónica. Beneficios sociales No todos los beneficios son físicos. El enojo puede ayudarnos a la hora de negociar. Algunas investigaciones sugieren que tiene que ver con cómo nos expresamos cuando nos enojamos.

Una mujer con expresión enojada

 Las "caras" que hacemos cuando estamos enojados son una manera de hacernos ver fuertes frente al oponente. Y sostienen que los movimientos faciales que hacemos no son arbitrarios, sino que están destinados a incrementar nuestra fuerza física a ojos de nuestro oponente. De hecho, los científicos cada vez tienden más a reconocer que el mal humor puede ser beneficioso para un gran número de habilidades sociales. "Los estados de ánimo negativos indican que estamos en una situación nueva y desafiante, y nos hacen estar más atentos y observadores", dice Joseph Forgas, quien lleva casi cuatro décadas estudiando cómo las emociones afectan a nuestro comportamiento. Gruñón, pero imparcial Aunque la felicidad suele considerarse virtuosa, no siempre nos trae tantos beneficios. Para la elaboración de un estudio publicado en la revista Nature, la psicóloga Cuizhen Liu, de la Universidad Nacional de Singapur, experimentó con diferentes emociones -asco, tristeza, enojo, miedo, felicidad y sorpresa- de un grupo de voluntarios en el marco del llamado "juego del ultimátum". El primer jugador recibía un dinero y tenía que responder a la pregunta sobre cómo quería dividirlo (entre él y otro participante). Y el segundo jugador decidía si aceptaba o rechazaba la propuesta. Si se ponían de acuerdo, el dinero se dividía de la forma en que había propuesto el primero. De lo contrario, ninguno recibía nada. El juego del ultimátum a menudo se utiliza para examinar nuestro sentido de la justicia, al mostrar si queremos que el dinero se divida a partes iguales o si nos sentimos felices si cada persona apuesta por sí misma. El juego del dictador tiene las mimas reglas, pero en este caso el segundo jugador no toma decisiones; simplemente recibe lo que decidió el primero. Y resultó que los participantes más felices se quedaban con más parte del dinero, mientras que aquellos que se sentían tristes eran mucho menos egoístas. "Las personas que se sienten tristes prestan más atención a las normas sociales y a las expectativas externas, y actúan de manera más justa hacia los demás", dice Forgas. En algunas situaciones, la felicidad implica riesgos más serios. Está asociada con la hormona del cariño, la oxitocina, la cual, según varios estudios, reduce nuestra habilidad para detectar amenazas y nos hace más vulnerables. La próxima vez que alguien te diga: "¡Anímate!", dile que estás trabajando en mejorar la justicia, reducir el desempleo y salvar la economía mundial" Hoy día, eso se traduce en una tendencia mayor a comer y beber alcohol en exceso, y a practicar sexo sin protección. "La felicidad es una señal abreviada de que estamos a salvo y de que no tenemos que prestar demasiada atención al entorno", explica Forgas. "La gente se siente realizada, se relaja y no invierte los esfuerzos necesarios para hacer realidad sus fantasías positivas y sus sueños", dice Gabriele Oettingen, de la Universidad de Nueva York, EE.UU. "Muchos dicen: 'Suéñalo y lo conseguirás'. Pero eso es problemático", dice la científica. Pesimismo defensivo Al comparar diferentes artículos económicos del diario USA Today con el rendimiento posterior del que hablaban, Oettingen encontró que cuanto más optimista era el contenido de los artículos, peor era el rendimiento. Luego hizo lo propio con discursos presidenciales. Y los discursos positivos predijeron una menor tasa de empleo y de PIB durante el tiempo en que quien lo pronunció estuvo en el cargo.

 "Los estados de ánimo negativos indican que estamos en una situación nueva y desafiante, y nos hacen estar más atentos y observadores", dice Joseph Forgas, El "pesimismo defensivo" implica anticipar lo peor para estar preparados si eso sucede. Al hacerlo, necesitas pensar en posibles soluciones. Así que la próxima vez que alguien te diga: "¡Anímate!", dile que estás trabajando en mejorar la justicia, reducir el desempleo y salvar la economía mundial. Tú te reirás el último, aunque apenas exhales un resoplido cansado y cínico.

Lee la historia original en inglés en BBC Future

_- Querida gente blanca, la esclavitud también forma parte de vuestra historia

_- Por Chaimaa Boukharsa | 28/01/2022 | Racismo y opresión capitalista
                                                                      

Fuentes: Afroféminas [Imagen: Mercado de esclavos. Créditos: Afroféminas] 

La esclavitud es la historia de los blancos; cómo se ha sobrevivido a ella, es la historia de los negros.

Uno de los problemas es que se piensa que la esclavitud es la historia de los negros y no la de los blancos. Porque debemos tenerlo claro:

1. Al considerarla sólo “historia de los negros” los blancos no se responsabilizan de tener que aprenderla. O de asumirla.

2. ¡Los blancos pueden seguir escondiendo la cabeza en la arena en lugar de asumir el hecho de que todavía se benefician de los privilegios heredados por sus antepasados esclavistas y la sociedad!

3. Los negros tienen que cargar con el peso de la esclavitud, solos y sin las herramientas adecuadas para afrontar ese trauma. Se nos inflige un trauma generacional mientras los blancos disfrutan de su riqueza generacional…

Los blancos necesitan comprender el papel que ha desempeñado la esclavitud. Los educadores que se ponen nerviosos a la hora de tratar este tema pueden omitirlo, tratarlo con precipitación o minimizar su importancia sin darse cuenta, haciendo así que la historia sea blanca y para nada cierta.

La mayoría de los libros de texto hoy en día muestran el horror de la esclavitud y su impacto en los negros. Sin embargo, guardan un gran silencio sobre su impacto en los blancos, del Norte o del Sur.

El doble legado de la esclavitud en el presente es la inferioridad social y económica que causó a los negros, y el racismo cultural que impregnó en las mentes blancas y en nuestra cultura. Ambas cosas aún persiguen en nuestra sociedad. A diferencia de la esclavitud, el racismo aún no ha terminado. Las obras literarias presentan dificultades para tratar con sinceridad cualquier problema que no haya sido ya resuelto.

La idea clave que necesitan comprender los estudiantes es: el racismo surgió en parte como justificación de la esclavitud. Montesquieu, el filósofo social francés que tuvo una profunda influencia en la democracia estadounidense, resumió el papel del racismo: que la gente moldea sus ideas para racionalizar sus acciones. La gente no nace racista, los bebés no tienen ni idea de que las personas vienen divididas en diferentes razas. De hecho, biológicamente, sólo hay una raza: la humana. La historia nos dividió en razas.

La esclavitud existía mucho antes del racismo, por supuesto. Los europeos se esclavizaban entre sí, los africanos entre sí, los nativos americanos entre sí. Los esclavistas anteriores apenas trataban con justicia a las personas esclavizadas, pero a veces los esclavos eran devueltos a su pueblo de origen. O podían llegar a casarse con alguien de la sociedad de acogida, escapando así de la esclavitud. Sin embargo, en torno a 1450, los europeos construyeron cañones, barcos que podían navegar contra el viento y otros inventos sociales y físicos y avanzaron por la costa de África con una nueva superioridad militar. La esclavitud racial resultante no ofrecía casi ninguna salida. Además, los hijos de uno y sus hijos también fueron esclavizados para siempre. Una injusticia tan flagrante requería una justificación más fuerte: de ahí el racismo. En la década de 1850, la mayoría de los blancos consideraban a los negros tan inferiores que la esclavitud era apropiada para ellos.

Esta visión de los negros no era sólo sureña y no desapareció en 1865, cuando se prohibió la esclavitud. La esencia misma de lo que fue heredado de la esclavitud es la idea de que es apropiado, incluso “natural”, que los blancos estén arriba y los negros abajo.

Es fundamental que los estudiantes de hoy comprendan todo esto. Por desgracia, todavía no he leído un libro de texto que relacione la historia con el racismo. Los alumnos blancos pueden llegar a la conclusión de que todas las sociedades han sido siempre racistas, quizá por naturaleza, por lo que el racismo es aceptable. Los estudiantes negros pueden llegar a la conclusión de que todos los blancos siempre han sido racistas, tal vez por naturaleza, por lo que estar en contra de los blancos no supone ningún problema. La historia es el antídoto contra estas creencias, empezando por una descripción precisa de la relación entre la esclavitud de entonces y el racismo de ahora.

Esta reflexión nos sirve para entender la responsabilidad histórica de los blancos por la esclavitud. No les pedimos que se disculpen, sino que asuman sus responsabilidades, que conozcan su historia porque es a través de la dominación de los esclavos que se formó la supremacía blanca que constituye la blancura actual. Ser un aliado significa aprender y no quedarse al margen del debate, cuando éste le concierne enormemente.

No puedes llamarte antirracista si no cuestionas tu bagaje histórico y social. Esto es un recordatorio, ahora depende de ti.

¡Enséñalo, adquiérelo y corrige!

Chaimaa Boukharsa es licenciada en estudios árabes e islámicos por la Universidad de Granada, especialista en feminismo islámico.

Fuente: https://afrofeminas.com/2022/01/18/querida-gente-blanca-la-esclavitud-tambien-forma-parte-de-vuestra-historia/

sábado, 29 de enero de 2022

Gramsci y la vigencia del análisis dialéctico

Los hechos que todo el mundo ve suceder ante su atónita mirada, han puesto en evidencia el hecho histórico, no solo que el destino del Homo sapiens es el mismo que el de la Naturaleza, de la cual siempre ha formado parte y con la que se ha relacionado dialécticamente y ha conocido mediante su práctica transformadora; sino que como nunca en la Historia se había hecho tan claro e indiscutible un momento como en el que estamos:

En el cual, el proceso de la globalización capitalista (en su forma neoliberal) se ha concluido en el orbe, sacando a flote varios y nuevos poderosos Estados capitalistas rivales y antagónicos, contrarios al Hegemón unilateral dominante establecido después de la2° guerra mundial, inaugurando así un nueva etapa histórica que puede definirse como “el paso del Unilateralismo al Multilateralismo” en la geografía universal.

Asistimos pues al hecho nuevo de que todos los problemas de la naturaleza y del homo sapiens que forma parte de ella, sin excepción, se han tornado GLOBALES, y que, para aprehenderlos correctamente y superarlos es necesario volver a la dialéctica establecida por el marxismo revolucionario (como llamaba Lenin a los comunistas de su época) y del cual formó parte esencial Antonio Gramsci.

Ya no es posible analizar una realidad social o un país, cualquiera que sea o donde quiera que se encuentre geográficamente, obviando (o pasando por alto) el complejo sistema de contradicciones sociales, es decir históricas, que lo sobredeterminan, mueven en su desarrollo y precipitan su superación, como hasta ahora lo venían haciendo escolásticos y metafísicos interesados de todo el mundo. Ya no hay posibilidad de evitar el retorno al pensamiento dialéctico marxista.

¿Porqué invoco la ayuda de Gramsci?
A riesgo de incurrir en una liviandad con el profundo y rico pensamiento gramsciano esparcido en toda su obra y en toda su praxis, pretendo poner un acento en la forma dual, opuesta y sintética como Gramsci utilizó en sus análisis y escritos como un hilo rojo conductor, la dialéctica legada por Marx y Engels (superación-conservada de la filosofía de Hegel y la filosofía clásica europea):

Uno, como Método, como técnica del conocimiento filosófico y político. Dos, como una nueva manera de pensar, como una nueva filosofía que se vuelve política y a la vez una política que se transforma en filosofía, unidad y lucha de contrarios cuya novedosa síntesis superadora es “la Filosofía de la Praxis”.

No es solo en sus debates escritos con Croce, con Gentile, o con el estalinista Bujarin (tal y como los revisionistas y reformistas de derecha y de izquierda han pretendido mostrar para quitarle su esencia de marxista revolucionario), sino en casi toda su obra y sus potentes conceptos trascendidos, en donde se puede palpar el movimiento de su atormentado pensamiento por encontrar los contrarios unidos en lucha que van a generar ese salto y una transformación hacia una nueva calidad, hacia un nuevo concepto síntesis, abarcador del fenómeno analizado en su desarrollo histórico y práctico.

Tal es el caso de los novedosos conceptos de la Historia como Devenir, como proceso social sin límites y siempre abierto; como el concepto de Estado, bien sea en el momento de la lucha y Coacción o en el momento del Consenso y Hegemonía; o en el complejo concepto e Reforma Pasiva o “revolución-restauración” con el que aborda la comprensión del fenómeno fascista en Italia.

Gramsci como Marx y Engels, lo mismo que Lenin, no prioriza el momento de la unidad de los contrarios (lo que sí es fundamental para los reformistas y su práctica conciliadora asimilatoria), sino que siempre destaca el momento de la lucha, de la antítesis preñada de superación destructora y transformadora, es decir llena de potencial revolucionario que conducirá a la síntesis, al “Aufheben” hegeliano, a la superación-conservando del nudo contradictorio en cuestión.

La novedad que me interesa destacar en este intento; es cómo Gramsci, basado en su experiencia negativa en el Movimiento de los Consejos en el norte de Italia o bienio rojo 1919-20, y en su concepción materialista, abierta y dialéctica de la Historia; llama la atención sobre la síntesis transformadora, que si bien puede ser revolucionaria también puede ser regresiva y recuperar en el “Aufheben” elementos reaccionarios y negativos contenidos en la contradicción.

Lo negativo del pasado que sea conservado en el proceso dialéctico de unidad, lucha de contrarios y superación (la tesis, antítesis y síntesis de los lógicos formales) advierte Gramsci, es y será abierto: “no puede ser determinado a priori, sino que resultará del proceso mismo”. Es la base para su concepto de revolución pasiva y su aporte a la concepción de la dialéctica marxista: El que la Superación dialéctica puede tener dos soluciones: Una, revolucionaria y Otra regresiva. Este resultado estará determinado por el proceso de la lucha de los contrarios.

Trayendo estas ideas a los hechos que el mundo actual nos está poniendo en evidencia (mencionados en el primer párrafo), es indudable la importancia que reviste la advertencia de Gramsci: El paso histórico del Unilateralismo dominante al Multilateralismo en el que nos encontramos, es y será un proceso dialéctico complejo y difícil.

El Hegemón imperialista, su Troika y sus Estados lacayos, ofrecerá una inmensa y vigorosa resistencia a ser desplazado del escenario Natural donde se desarrolla la Historia humana, y el fin de este gran proceso dialéctico no está determinado de antemano como alegremente han expresado algunos idealistas eufóricos (posiblemente bien intencionados) que han confundido algunos signos de decadencia en el Imperialismo agravados por la confluencia de las múltiples crisis que ha generado el Covid 19 (crisis ecológica, económica, demográfica, sanitaria, financiera, racial, geoestratégica, civilizatoria, etc.), y quienes pensando con el deseo, perciben un colapso Imperial inminente, casi que para ya. Lo que no pasa de ser una peligrosa subestimación de la Potencia Imperialista que puede tener efectos negativos dentro de los Pueblos y Países que se encuentran en lucha definitiva por ocupar el lugar que les corresponde en la Historia real y material y sacar de la escena al Hegemón. ¿Lo lograrán?

Es esta pequeña advertencia de Gramsci, donde se puede apreciar la profundidad y grandeza futurista de su pensamiento, es decir su actualidad. Y esa ha sido la pretensión de este escrito.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Por Alberto Pinzón Sánchez

https://rebelion.org/gramsci-y-la-vigencia-del-analisis-dialectico/

viernes, 28 de enero de 2022

Conflicto de Ucrania y Rusia: cómo empiezan las guerras

La historia demuestra que a lo largo de los siglos se han manejado todo tipo de pretextos para desatar conflictos y que sus consecuencias son imposibles de controlar y de imaginar

En La princesa prometida, la ya clásica película de Rob Reiner, el personaje de Vizzini, un despiadado espía siciliano, asegura: “Empezar una guerra es un trabajo muy prestigioso con una larga y gloriosa tradición”. Pero en este caso no se trata de un conflicto entre los imaginarios reinos de Florín y Guilder dentro de un cuento, sino del peligro real de un ataque contra un país soberano como Ucrania por parte de una potencia militar y energética como Rusia. La historia alberga varias lecciones, entre ellas que a lo largo de los siglos se han manejado todo tipo de pretextos para montar un casus belli y que las consecuencias de un conflicto son siempre imposibles de controlar y de imaginar. Y que, una vez puestos en marcha algunos mecanismos, resulta muy difícil dar marcha atrás. Y también que las guerras pueden tener causas, pero no son accidentes naturales como los terremotos: las desencadenan un puñado de seres humanos, aunque la tragedia reside en que las sufren, en cambio, millones de otros seres humanos.

La historiadora canadiense y profesora en Oxford Margaret MacMillan dedica un capítulo de su último libro, La guerra. Cómo nos han marcado los conflictos (Turner), a las razones esgrimidas a lo largo de la historia para justificar guerras e invasiones, empezando por Troya —”un hombre roba la mujer de otro”— hasta el hundimiento del Maine en la bahía de La Habana en 1898, que justificó el ataque estadounidense contra España. Aunque, en este caso, fue sobre todo una invención de la prensa sensacionalista: se trata de una de las muchas tormentas de desinformación con las que empiezan las guerras y en las que la Rusia de Putin es especialmente hábil. Sin embargo, MacMillan sostiene que ningún estallido se produce en el vacío. “Las causas de una guerra pueden parecer absurdas o incoherentes”, escribe, “pero detrás de ellas suele haber disputas y tensiones mucho más profundas. A veces basta una chispa para que una pila enorme de madera arda en llamas”.

Un momento clave en cualquier conflicto reside en su punto de inflexión: ¿cuándo es demasiado tarde para pararlo? En un artículo sobre la crisis de Ucrania, la revista británica The Economist recordaba esta semana una frase del gran historiador A.J.P. Taylor: “La Primera Guerra Mundial se hizo inevitable una vez que se emitieron las órdenes de movilización en Berlín”. “La complejidad de los horarios de los ferrocarriles de principios del siglo XX, de los que dependían entonces los movimientos de las tropas, hacía prácticamente imposible cualquier alteración”, prosigue la revista.

Pocos analistas piensan que, pese a la indudable y rotunda movilización rusa, se haya superado en Ucrania ese momento sin marcha atrás, pero siempre resulta más fácil leer el pasado que el presente. Netflix acaba de estrenar la película Múnich, basada en un libro de Robert Harris, que trata de salvar la cara a Neville Chamberlain, el primer ministro británico que firmó en la ciudad bávara en 1938 el pacto por el que entregaba a Hitler los Sudetes y que permitió al dictador nazi preparar la guerra total en Europa. El filme describe a Chamberlain como un político obsesionado por la Primera Guerra Mundial, que quiere evitar a toda costa otra generación masacrada. “Hasta que un conflicto ha empezado, se puede evitar”, sostiene el personaje. Sin embargo, los espectadores del siglo XXI saben lo que Chamberlain desconocía: la Segunda Guerra Mundial ya era imparable, porque Hitler había tomado la decisión de atacar y solo buscaba ganar tiempo.


Tony Blair, George W. Bush y José María Aznar, antes de la reunión en marzo de 2003 en las islas Azores en la que se decidió el comienzo de la guerra en Irak. A la derecha, Sadam Husein.

La Administración de George W. Bush estuvo inventando durante años una intrincada red de mentiras para justificar una invasión de Irak. Cada vez un número mayor de evidencias muestra que la construcción del caso contra Sadam Husein empezó pocos días después de los atentados del 11 de septiembre contra Washington y Nueva York. ¿Cuándo fue inevitable la guerra? ¿Sirvieron para algo todas las sesiones del Consejo de Seguridad antes de que los misiles comenzasen a caer sobre Bagdad el 20 de marzo de 2003? Seguramente, no. Y, desde luego, cuando millones de ciudadanos se manifestaron en todo el mundo contra la guerra, el 15 de febrero de 2003 —un momento de rebelión cívica que Ian McEwan retrató en su novela Sábado—, la Casa Blanca ya había tomado la orden de invadir, que se había cristalizado en una enorme movilización militar en torno al golfo Pérsico.

Irak es un caso paradigmático de una guerra en la que todo parece controlado —empezando por las mentiras con las que arranca—, pero que se convierte en un desastre de imprevisibles consecuencias. El pasado, de nuevo, ofrece numerosos ejemplos. En el año 415 antes de nuestra era, Atenas decidió fletar una expedición contra la poderosa ciudad griega de Siracusa. El pretexto era que dos ciudades aliadas de Atenas, y rivales de Siracusa, habían pedido ayuda a la ciudad-Estado griega. En realidad, se trataba de una lucha por la expansión helena en el Mediterráneo y de un episodio más de la guerra del Peloponeso contra Esparta. Las fuerzas atenienses fueron derrotadas en el puerto de Siracusa dos años más tarde, una debacle militar que acabó por destruir la democracia ateniense.

“La incursión ateniense también trajo consigo un resultado terrible”, escribe Donald Kagan en La guerra del Peloponeso (Edhasa). “Pérdidas devastadoras en hombres y embarcaciones, rebeliones generalizadas a través del Imperio y la entrada en escena del poderoso Imperio persa. Estos motivos contribuyeron significativamente a expandir la opinión generalizada de que Atenas estaba acabada”. En el año 411, por primera vez en un siglo, se instauró una dictadura en la ciudad que había inventado la democracia.

De todos los desastres de la historia que trajeron imprevisibles y devastadoras consecuencias el más intrigante sigue siendo la Primera Guerra Mundial. Los historiadores llevan más de un siglo tratando de buscar el verdadero motivo por el que empezó el conflicto: desde que se produjo el asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero del Imperio austrohúngaro, en Sarajevo, el 28 de junio de 1914, hasta que estallaron las hostilidades transcurrieron cinco semanas durante las que las potencias europeas fueron incapaces de parar un mecanismo estúpido, que las llevaba a la debacle de forma bastante involuntaria. El historiador Christopher Clark acuñó el concepto de “sonámbulos” en el libro que lleva ese título (Galaxia Gutenberg) para describir la manera en que los responsables del estallido caminaron decididamente hacia el abismo sin ser conscientes de que iban a provocar 20 millones de muertos, 21 millones de heridos, la destrucción de tres imperios y, al final del camino, la Segunda Guerra Mundial.

“¿Cómo pudo hacerse Europa eso a sí misma y al mundo?”, se pregunta Margaret MacMillan en su libro sobre el principio del conflicto, 1914. De la paz a la guerra (Turner). “Hay muchas explicaciones posibles, tantas que resulta difícil decantarse por una”, escribe. Al final, deja claro que “muy pocas cosas en la historia son inevitables”, que las masacres de Lovaina, de Verdún, del Somme, no tuvieron por qué existir. Pero también sostiene que “las fuerzas, las ideas, los prejuicios, las instituciones y los conflictos son ciertamente factores importantes, pero no tienen en cuenta a los individuos —que al final no fueron tantos— en cuyas manos estaba decir ‘sí, adelante, desatemos una guerra’, o bien ‘no, detengámonos”. Las guerras las declaran —y las impiden— seres humanos. Pero, sobre todo, las sufren.

https://elpais.com/internacional/2022-01-27/conflicto-de-ucrania-y-rusia-como-empiezan-las-guerras.html#?rel=lom

jueves, 27 de enero de 2022

_- ¿Por qué me tiembla el párpado? Y qué hacer para detenerlo.


_- P: Hay veces que el párpado me tiembla durante varios días… incluso semanas. Es algo incómodo y molesto. ¿Qué hago para que deje de hacerlo? ¿Debo preocuparme?
 
Aunque los espasmos de los párpados son molestos, “pocas veces son síntoma de algo grave”, señaló Stephanie Erwin, optometrista del Instituto Oftalmológico Cole de la Clínica Cleveland.

El espasmo ocular más común consiste en una serie de contracciones musculares llamada mioquimia palpebral, la cual provoca temblores involuntarios e intermitentes en el párpado, casi siempre en el inferior.

Erwin añadió que solo un párpado se ve afectado en cada ocasión porque la contracción se origina en el músculo que está alrededor del ojo y no en el nervio que controla el reflejo del parpadeo, el cual manda el mismo mensaje a ambos ojos de manera simultánea.

Los espasmos pueden durar desde algunas horas hasta días o meses.

“Si el espasmo persiste durante un periodo largo o va acompañado de otros síntomas, sería bueno acudir con un oftalmólogo para que lleve a cabo una revisión y estar seguros de que no está ocurriendo ninguna otra cosa”, comentó.

Si el temblor se extiende a otros músculos del rostro o si vemos que ambos ojos se contraen al mismo tiempo, quizá se trate de un problema más grave. Otras señales de alerta pueden ser que el párpado se caiga o que el ojo se ponga rojo.

Pero si es un solo párpado el que se contrae, casi siempre se trata de un caso benigno (y a menudo exasperante) de mioquimia palpebral.

En cuanto a la causa por la que sucede, “nadie sabe con exactitud por qué”, dijo Alice Lorch, una oftalmóloga del hospital Massachusetts Eye and Ear en Boston.

En ocasiones, por ejemplo, esto se origina debido a una pequeña irritación provocada por un lente de contacto que roza contra el párpado, afirmó.

No obstante, los especialistas señalan que lo que casi siempre provoca el temblor del párpado es el estrés, la falta de sueño o el consumo excesivo de cafeína. Otro causante es el ojo seco, un padecimiento común entre las personas que pasan la mayor parte del día mirando la pantalla. Los estudios han demostrado que parpadeamos menos cuando estamos viendo las pantallas de los dispositivos digitales, lo cual hace que sintamos los ojos secos.

Lorch aseguró que no existe ninguna solución rápida para la mioquimia palpebral una vez que esta se manifiesta. Pero las lágrimas artificiales, unas gotas que lubrican el ojo, son una buena ayuda. Lo ideal es elegir unas gotas que no contengan conservadores químicos, ya que a veces estos pueden irritar los ojos. También se recomienda masajear los ojos al ducharse o ponerles un paño caliente húmedo antes de irse a dormir, cosa que ayudará a relajar los músculos y a dilatar las glándulas de los bordes de los párpados. Esto hace que haya una mayor circulación de aceite en los ojos y que las lágrimas no se evaporen tan rápido.

Otras medidas preventivas incluyen descansar más y reducir el estrés.

“Los espasmos son una señal de que el cuerpo te está pidiendo que bajes tu ritmo”, dijo Raj Maturi, portavoz de la Academia Estadounidense de Oftalmología.

Reducir el consumo de cafeína también puede evitar los temblores palpebrales debido a que la cafeína en grandes cantidades en ocasiones provoca que los músculos se tensen. Según Lorch, no hay ningún problema si se toman una o dos tazas de café al día.

También es importante mantenerse hidratado y llevar una dieta balanceada que incluya alimentos altos en potasio (las papas, los plátanos y las lentejas son una fuente importante de este mineral), magnesio (que encontramos en los vegetales de hojas verdes, los granos integrales, los frijoles, las nueces y el pescado) y calcio (presente en los productos lácteos, las sardinas, los vegetales de hojas verde oscuro o los cereales fortificados para el desayuno), ya que tal vez los espasmos se originen por la deficiencia de estos minerales.

Hay quienes dicen que el agua tónica sirve para aliviar el temblor de los párpados porque contiene una pequeña cantidad de quinina, que es un medicamento aprobado por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por su sigla en inglés) para tratar la malaria y que también ha sido usada, sin que este uso esté aprobado, para aliviar los calambres nocturnos en las piernas, algo que la FDA afirma que no es ni seguro ni eficaz. No existen pruebas científicas de que el agua tónica evite o mitigue las contracciones de los párpados.

De manera excepcional, los médicos inyectan una cantidad pequeña de bótox en el músculo orbicular que está alrededor de los párpados a fin de detener los espasmos, pero esto “solo se practica en casos graves”, dijo Erwin.

Los especialistas aseguran que, por lo general, la mioquimia palpebral desaparece sola sin que haga falta que intervengan los médicos. A la mayoría de los pacientes les basta con descansar, tomar medidas para reducir el estrés, lubricar el ojo y esperar a que pase.

Christina Caron es reportera de la sección Well, y cubre la salud mental y la intersección de la cultura y los cuidados de salud. Antes fue reportera de crianza, reportera de temas generales y correctora de estilo en el Times.

NYT.
https://www.nytimes.com/es/2022/01/01/espanol/temblor-ojo-parpado.html#:~:text=No%20obstante%2C%20los%20especialistas%20se%C3%B1alan,del%20d%C3%ADa%20mirando%20la%20pantalla.

miércoles, 26 de enero de 2022

Intervención en la rueda de prensa de presentación de un llamamiento para que haya una candidatura ciudadana unitaria a la izquierda del PSOE en Andalucía

Buenos días.

Agradezco su presencia y paso a explicarles a ustedes la razón por la he apoyado este documento.

El presidente Moreno Bonilla tiene fama de ser un político de buenas formas y ciertamente hay que agradecerle que no haya enfangado la política andaluza a base de insultos y barbaridades, como han hecho otros lideres de su partido en Madrid o Murcia.

Pero eso no quita que las consecuencias que está teniendo su gestión en las condiciones de vida de la ciudadanía andaluza estén siendo desastrosas.

En plena pandemia se ha despedido a 8.000 sanitarios. Las listas de espera se han disparado. La sanidad pública está colapsando en Andalucía. Y El profesorado de la enseñanza pública está sometido a una presión sin igual.

Eso está ocurriendo porque el PP tiene en Andalucía la misma estrategia que en el resto del Estado: entregar el sector público a los intereses privados. Ni siquiera lo disimula.

Con la excusa de eliminar trámite administrativos, Moreno Bonilla ha privilegiado a grandes empresas. No a todas. A las que cuentan con su favor político. Y lo ha hecho también sin disimulo: consintiendo o beneficiando a la actividad ilegal desde la agricultura hasta en los medios de comunicación, pasando por el urbanismo.

El gobierno de Moreno incluso ha mentido a los andaluces cuando presentó las auditorías a los entes públicos, diciendo que indicaban lo que de verdad no indican. Solo buscaban aniquilar por cualquier medio al adversario, aunque lo haga con guante de seda.

Destrozando el medio ambiente, permitiendo la desecación de Doñana, que se construya en cualquier sitio o que se levanten hoteles gigantescos en el Cabo de Gata no se crean empleos, ni riqueza. Se destruyen.

Y no se puede olvidar que Moreno abrió la puerta a la extrema derecha y ha envalentonado a Vox, que difunde un discurso lleno de violencia, totalitarismo y xenofobia.

Hemos firmado este documento porque no queremos que siga ocurriendo todo esto.

Porque queremos evitar que se sigan destruyendo Servicios públicos para ponerlos en manos de los negocios privados que los encarecen y dan peor servicio.

Porque queremos evitar que gobierne la extrema derecha que amenaza las libertades y el avance democrático de los últimos 40 años.

Porque queremos que se reproduzcan en nuestra tierra las políticas y los logros sociales que está consiguiendo el gobierno de la nación y hacerlo de la manera en que propone Yolanda Díaz, dando protagonismo a la gente y ofreciendo un proyecto al conjunto de la sociedad..

También porque creemos que es imprescindible reforzar el papel de Andalucía en un Estado que sea cada día más el de la España plural y el de la España democrática y de los valores republicanos.

Y, lo más importante. Hemos firmado este documento porque sabemos que nada de esto será posible si las fuerzas a la izquierda del PSOE acuden divididas a las urnas.

Hemos firmado, o al menos yo he firmado este documento, para exigir a esas fuerzas progresistas que colaboren y pongan lo que les une por delante de las diferencias.

Estamos viviendo momentos históricos. Están en peligro el bienestar conquistado durante décadas y las libertades civiles. Europa está al borde de la guerra. Me dirijo a las amigas y amigos que dirigen los partidos a la izquierda del PSOE, a los de Podemos, Izquierda Unida, Andaluces Levantaos y Adelante Andalucía para pedirles que no sean irresponsables y que se unan. Que se unan sin excusas de ningún tipo.

Les exigimos que forjen cuanto antes una candidatura electoral unitaria, confeccionada con generosidad e inteligencia, con humildad y eficacia que represente no solo a sus organizaciones sino a quienes día a día levantan a Andalucía y hacen lo mejor que tenemos. Y que lleve a su programa las demandas de sentido común de la gente común y corriente.

No es coherente decir que se defiende la autonomía y el protagonismo de Andalucía en el conjunto del Estado y al mismo tiempo poner piedras en el camino que lleva a poner en marcha un proyecto político unitario, el imprescindible para avanzar hacia el cambio efectivo y el progreso en nuestra tierra.

En estas circunstancias que considero excepcionales, yo estoy dispuesto, como creo que muchos cientos y miles de andaluces, a dar el paso que haga falta dar para ayudar a que esa candidatura tenga éxito. Ofrezco con la mayor humildad y modestia toda mi capacidad de trabajo y me pongo al servicio de las organizaciones que la pongan en marcha para lo que haga falta, como un eslabón más de la cadena.

Pero son las organizaciones políticas quienes tienen que dar el primero paso para unirse y convocar y movilizar a la sociedad.

Quienes serán responsables de lo que pase en el futuro de Andalucía tienen ahora nombres y apellidos: Martina Velarde, Toni Valero, Esperanza Gómez, Modesto González, Teresa Rodríguez. Yo me dirijo a ellos para pedirles unidad, unidad y unidad. Para decirles que en estos momentos tan excepcionales no hay excusa ninguna para fallar.

JUAN TORRES LOPEZ.

https://juantorreslopez.com/intervencion-llamamiento-candidatura-unitaria-andalucia/

P.D.: Estoy muy de acuerdo con lo aquí expresado.

martes, 25 de enero de 2022

_- A bulo limpio

_- Cada día se hace más necesario disponer de criterios para discernir qué tipo de información es la que nos llega. En primer lugar porque la cantidad de información que recibimos es abrumadora. A través de la televisión, de las redes, de la radio, de la prensa, de libros y revistas, de conversaciones con amigos y conocidos, recibimos tanta información que no podemos asimilarla en su integridad. Y menos, analizarla. En segundo lugar porque hay muchos intereses en juego en la información que circula. Intereses de muy diverso tipo: políticos, económicos, religiosos, ideológicos, comerciales, publicitarios… En tercer lugar porque abundan los especialistas en el engaño y porque, esos especialistas manejan con maestría los secretos de la información.

Decía Aldous Huxley que una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante. Tenemos la tendencia a aceptar como ciertas aquellas noticias que apoyan nuestras creencias y a rechazar las que las cuestionan. “¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido entre el conocimiento? ¿Dónde el conocimiento que hemos perdido entre la información?”, dice T. S. Elliot.

En Francia, una insidia transfóbica se está utilizando como munición electoral. El bulo en cuestión afecta a la primera dama, Brigitte Macron, 23 años mayor que su esposo. Según el bulo, la esposa del presidente sería originariamente un hombre llamado Jean-Michel Trogneux, lo que es completamente falso. El episodio revela un transfondo de carácter más general. La deriva trumpista de la vida política francesa promovida por la ultraderecha sería el más importante de ellos, especialmente si las presidenciales de 2022 terminan enzarzadas en perversas teorías de la conspiración como ha sucedido con las dos últimas estadounidenses.

El equipo de abogados de la primera dama francesa pretende realizar una tarea complicada. Rastreará a todos los usuarios que han compartido este bulo en las redes sociales y también investigará el origen del mismo. Algunas informaciones apuntan a que el origen del rumor estaría en el medio de comunicación de extrema derecha, Faits et Documents.

En diciembre de 2020 una imagen se viralizó bajo el mismo argumento que se ha empleado con Brigitte Macron: la exprimera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, nació con sexo masculino. En esa imagen se ve al expresidente del país, Barack Obama, junto a su mujer, la cual aparece con el pelo rapado y los rasgos faciales cambiados. En este caso, la imagen que pretendía servir para demostrar que Michelle era una mujer transexual era un montaje realizado a partir de una fotografía compartida por Obama en su perfil de twiter.

Durante el mes de mayo en “Maldita sea” comenzaron a recibir capturas de pantalla de una publicación que comparaba dos supuestas imágenes de la esposa del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, Begoña Gómez: una actual y una antigua. La publicación afirmaba que el presidente del país se había casado con un trans.

Lo bulos se crean, se difunden y se mantienen. Ayer mismo le oí decir a Donald Trump que en las últimas elecciones se había producido un fraude que le había arrebatado la presidencia. Es decir que, contra todas las evidencias y contra la decisión de los tribunales, sigue alimentando ese bulo que utiliza para promoverse como candidato a las próximas elecciones.

En España, las declaraciones del Ministro Alberto Garzón en The Guardian han sido manejadas tan arteramente por el Partido Popular que se han convertido en un auténtico bulo. Un bulo que se ha transformado en el eje de la campaña electoral de la comunidad de Castilla y León. El Ministro de consumo no está contra los ganaderos, ni ha dicho que España exporte carne de mala calidad, ni ha pretendido dañar los interés del país. No. Ha dicho que la carne que se produce en las macrogranjas es de peor calidad que la que procede de la ganadería extensiva. Una obviedad con la que todos estamos de acuerdo. No está contra los ganaderos sino a favor de unas posiciones que promueve la Unión Europea. Con la cantidad de ocasiones en las que la oposición ha echado pestes del gobierno y del país! Ahora están en la denuncia al gobierno por la distribución de fondos europeos.

La prueba de la trampa es el insidioso lema que ha resumido la historia: Ganadería o comunismo. Una dicotomía disparatada y tramposa. Es decir lo bueno y lo malo. Es decir, nosotros estamos con los buenos y ellos son los malos. Y se han lanzado a las granjas como si nunca hubieran pensado en otra cosa. Están queriendo decir que solo les importan las vacas, los ganaderos y la patria. Cuando lo único que les importa son los votos. Qué burda trampa. Lo que más me sorprende es que haya una sola persona que se la trague. ¿Alguien puede pensar que esta maniobra es completamente ajena a la campaña electoral de la comunidad de Castilla y León?

Tengo delante de mí un libro titulado “Bulos científicos. De la tierra plana al coronavirus”, de Alexandre López-Borrull, Doctor en Química y Licenciado en documentación. Se presenta, curiosamente, como “experto en desinformación y revistas científicas”.

Los dos términos que configuran el título del libro parecen contradictorios. O es un bulo y, por consiguiente, no es una noticia científica o es un dato científico y entonces no se puede calificar de bulo. Un bulo es una noticia falsa que se difunde, generalmente, con el fin de hacer daño a alguien.

El autor analiza quince bulos. Sobre el origen del virus, la llegada del hombre a la luna, el negacionismo de las vacunas, la existencia del Sida, el creacionismo frente al evolucionismo, el corte de digestión al bañarse, el cambio climático, la clonación humana, la homeopatía, las curas contra el cáncer, los transgénicos…

Hay un capítulo en el que me quiero detener, aunque sea brevemente. El título ya nos dice muchas cosas. “Trump y Bolsonaro. Cuando tu presidente es el bulo científico”. ¿Por qué estos perfiles por encima de otros?, se pregunta el autor. Y lo explica así: “Principalmente porque, aunque estos presidentes fueron elegidos de forma democrática, existe un debate político, social y académico de cómo se ayudaron en mayor o menor medida de las fake news difundidas por campañas masivas de desinformación, tanto en Estados Unidos donde se investigó la “trama rusa” como en Brasil con un uso intensivo de whatsapps. Nadie como Donadl Trump ejemplifica el uso del concepto fake news para situar en la otra orilla (la de la mentira) a los medios que le son críticos”. Ambos mandatarios se convirtieron en negacionistas activos. Jair Bolsonaro tachó la crisis de “truco mediático”. Todo el mundo sabe que Trump aconsejaba el desinfectante como un buen remedio contra el virus y Bolsonaro apostaba por la hidroxicloroquina. ¡Qué barbaridad!

Existe otra forma de burlarse de la verdad. Consiste en negar un hecho cierto o de darle la vuelta a unas declaraciones y considerarlas bulos, cuando no lo son.

¿Qué hacer ante los bulos? El Informe de la OCDE, “Lectores del siglo XXI: desarrollo de habilidades de alfabetización en un mundo digital”, presentado en mayo de 2021, señalaba que el 54% de los estudiantes no saben distinguir entre noticias verdaderas y falsas, y que carecen de los conocimientos necesarios para navegar con criterio por internet y para hacer un uso responsable de las tecnologías.

Esta situación es sobradamente conocida desde mucho tiempo atrás: organismos internacionales como la UNESCO, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo están reclamando a los gobiernos desde hace décadas que introduzcan en sus sistemas educativos contenidos relacionados con la educación mediática. Por ello, no debe extrañarnos que, en noviembre de 2020, en plena pandemia, el Parlamento Europeo aprobara el Informe sobre el refuerzo de la libertad de los medios de comunicación: protección de los periodistas en Europa, discurso del odio, desinformación y papel de las plataformas, una muestra indudable que expresa la enorme preocupación que existe en la Unión Europea sobre la necesidad de avanzar en el campo de la alfabetización mediática.

Una de las tareas de la educación es facilitar las herramientas necesarias para interpretar la realidad que nos llega, para discernir lo que es verdadero y lo que es falso, para descubrir los hilos ocultos que mueven la realidad y la información, para detectar los bulos creados. La educación es el mejor detector de mentiras.

El Adarve.

lunes, 24 de enero de 2022

Ruta gastronómica por Sanlúcar de Barrameda, entre el sabor de la huerta y el mar

La localidad gaditana, donde la manzanilla y los langostinos son religión y las verduras de navazo y los guisos marineros protagonizan su cocina, es la nueva Capital Española de la Gastronomía.

Sanlúcar de Barrameda, localidad gaditana de 70.000 habitantes, es mucho más que los 146.000 kilos de langostinos que se vendieron en su lonja en 2020 y las 7.000 hectáreas de viñedos que nutren sus 21 bodegas de las que sale un tesoro enológico: la manzanilla. Sanlúcar no solo es el paraíso del bon vivant, sino uno de los pueblos con más encantos naturales, arquitectónicos, artísticos e históricos de España, aunque este año la protagonista es su gastronomía. Villa agrícola y marinera, la riqueza que le brinda el estuario del Guadalquivir es la base de una cocina en la que conviven tradición e innovación y por la que ha sido elegida Capital Española de la Gastronomía 2022. Es la primera vez que este reconocimiento recae en un pueblo y no en una capital de provincia (en Fitur recibe el relevo de Murcia). Los sanluqueños, acostumbrados a recibir visitas, están dispuestos a encandilar a todo el que se siente a sus mesas. “Hasta aquí hemos toreado en festivales, pero ahora nos están echando un vitorino y tenemos que ponernos enfrente para cortarle el rabo o que nos mate en el intento”, como resume en un símil taurino Fernando Hermoso, propietario de la famosa Casa Bigote, uno de los restaurantes más concurridos de Bajo de Guía.

El viajero puede acercarse a la gastronomía sanluqueña en la barra de los bares que ofrecen tapas elaboradas con algunas de las 140 especies que se pescan en la zona; en las terrazas en las que compartir guisos marineros o en restaurantes en los que las técnicas más vanguardistas realzan productos locales tan especiales como las verduras de navazo, una forma ancestral de cultivo con agua salobre que ha estado a punto de extinguirse por su falta de rentabilidad y que Rafael Monge ha recuperado con el proyecto Cultivo Desterrado.

El maridaje con sus vinos es algo tan arraigado que en la zona existe un dicho popular: “Todo lo que nada, con fino o manzanilla; todo lo que vuela, con amontillado, y todo lo que anda, con oloroso”. Por eso una buena opción para descubrir Sanlúcar es comenzar con una visita al nuevo Centro de Interpretación de la Manzanilla (Cima), abierto en junio de 2021 en Las Covachas, magnífico edificio porticado del siglo XV y uno de los pocos ejemplos del gótico civil andaluz. El lugar acerca al universo manzanillero con utensilios de la vendimia y enseres de las bodegas, además de organizar catas. Desde que se fundó Delgado Zuleta en 1744, Sanlúcar está ligada a este vino dorado que actualmente se ofrece con más de 100 marcas distintas y cuyos secretos pueden descubrirse en sus siete bodegas abiertas al público (Delgado Zuleta, Hidalgo La Gitana, Barbadillo, Argüeso, La Cigarrera, Covisan e Infantes de Orleans Borbón).

Un paseo entre los puestos del mercado de abastos, justo al lado de Las Covachas, permite conocer la materia prima y acercarse al punto de información que el Ayuntamiento ha habilitado durante la capitalidad gastronómica, reconocimiento que concede desde 2012 la Federación Española de Periodistas de Turismo en colaboración con la de la Hostelería de España, la Secretaría de Estado de Turismo y el Ministerio de Agricultura. El galardón coincide, además, con el quinto centenario de la primera vuelta al mundo que concluyó cuando la nao Victoria, con Juan Sebastián Elcano al mando, atracó en el puerto de Sanlúcar el 6 de septiembre de 1522, demostrando así que la Tierra es redonda.

Subiendo la Cuesta de Belén se llega al Barrio Alto, la parte originaria del pueblo que domina la bahía, con el horizonte del parque nacional de Doñana, con bares de toda la vida como El Loli, en el que la tercera generación de la misma familia sirve tapas y raciones tan apetitosas como corvina con salsa de jamón y langostinos o coquinas de fango al ajillo. A un tiro de piedra, el bar del Partido Comunista tiene fama por su fritura de pescado a precios muy asequibles, y la vecina taberna Los Caracoles, por sus huevas de caballa, capirotes de gambas o pulpitos cabezones. Platos que pueden disfrutarse en las terrazas, bañadas por ese sol sanluqueño que brilla 320 días al año. Las caballerizas de la Casa del Corregidor, convertida en el hotel Posada de Palacio, albergan al restaurante El Espejo, que ofrece “producto local elaborado con técnicas globales”, como lo define su chef, el sanluqueño José Luis Tallafigo, quien volvió a su pueblo en 2015 después de pasar por importantes cocinas nacionales para crear su propio negocio. Tallafigo es el fan número uno de los productos del navazo: patatas, zanahorias, guisantes, remolachas, hierbas aromáticas… cultivados en huertas en arena de la playa y regadas con agua salobre, una técnica que fue el motor económico de la zona en el siglo XVIII que estaba casi perdida y a la que las patatas de Sanlúcar deben su fama.

También en el Barrio Alto se encuentra el suntuoso palacio de Los Guzmanes, donde vivió la aristócrata, historiadora y escritora Luisa Isabel Álvarez de Toledo, XXI duquesa de Medina Sidonia conocida como la Duquesa Roja. Un monumento del siglo XVI hoy convertido en hotel con una cafetería en sus jardines en la que aislarse del mundo (palacioguzmanes.com).

En el centro y el Barrio Bajo, construido sobre los antiguos navazos, es imprescindible visitar una bodega. Por ejemplo, La Gitana, fundada en 1792 y en manos de la octava generación de la familia Hidalgo. Aquí se puede pasear por su bodega-catedral, una construcción de 14,5 metros de altura y anchos muros en la que los vientos del Atlántico le aportan frescura a estos vinos de crianza biológica con denominación de origen Manzanilla de Sanlúcar desde 1964. Aquí se encuentra también la otra apuesta de Tallafigo: el restaurante Entrebotas, reabierto tras una reforma en mayo de 2020, en plena pandemia: un espacio más informal que El Espejo y que ofrece arroces melosos, pescados y carnes cocinados con brasas de sarmientos (los recortes de las vides).

El templo de las tortillitas de camarones
En el Barrio Bajo también se puede, y se debe, ir de tapas. Empezando por la concurrida plaza del Cabildo, donde en 1939 Balbino Izquierdo abrió un despacho de vinos en el que en la década de los ochenta comenzaron a servir guisos caseros para acompañar las copas y hoy se ha convertido en todo un clásico: Casa Balbino, el llamado “templo de las tortillitas de camarones”. Esa delicia crujiente que sale de sus sartenes es la primera de las 70 tapas que ofrece su carta, en la que también destacan los rollitos de langostino con berenjena, los pimientos rellenos o el cazón a la marinera.

Otros locales con solera son la taberna Pedro Hernández Santolalla, un antiguo colmado que ocupa el bajo de una casa de cargadores de Indias del siglo XVI junto a un nuevo y coqueto hotel boutique —Albariza—, y Casa Perico, con sus guisos marineros. Si lo que se busca es un restaurante de estética moderna puede elegir entre La Lobera o Argüeso. Para los enamorados del vino no hay mejor rincón que la Taberna der Guerrita, con el enólogo Armando Guerra al frente, restaurante en el que hay que probar los garbanzos con tagarninas.

Pero Sanlúcar, con sus seis kilómetros de playas, tiene en la zona de Bajo de Guía, donde se junta el curso del río Guadalquivir con las aguas del Atlántico, su mejor escaparate. Además de la famosa cocina de Casa Bigote, con sus insuperables langostinos y guisos como la raya en salsa de naranja agria o el rape al pan frito, están Poma, con sus arroces marineros y el pescado de roca a la sal, o el Mirador de Doñana, donde se puede disfrutar de una sopa de galeras o de su ensaladilla de gambas y huevos de choco. La zona de Bajo de Guía, en cuyas orillas hasta 1967 se subastaba cada mañana el pescado que capturaba la flota, pasó de ser la parte trasera del municipio a convertirse en un bello y soleado comedor en el que todos quieren sentarse a la mesa.

https://elviajero.elpais.com/elviajero/2022/01/20/actualidad/1642699975_755749.html?event_log=oklogin

domingo, 23 de enero de 2022

_- Por qué acumulamos cosas, y cómo remediarlo.

_- Todas esas “cosas” en nuestros cajones, armarios y rincones son un peligro, pero hay formas de mantenerlas a raya.

Muchos de nosotros aprovechamos las largas y solitarias horas de los confinamientos de 2020 por la COVID-19 para sacar de nuestros clósets, cajones y gabinetes la ropa de una era pasada, alimentos empacados que hace mucho caducaron y archivos que ya no son relevantes. Al principio, yo estaba entre esas personas y con entusiasmo completé tareas sencillas y me deshice de vestidos y trajes que ya no me quedaban bien, zapatos en los que ya no podía caminar, cientos de contenedores de plástico y vidrio vacíos.

Se sintió bien al principio, pero pronto perdí el interés en deshacerme de cosas y carecía de la energía física y mental para encargarme de lo que faltaba.

Además, después de 55 años de vivir en la misma casa, ten por seguro que había mucho más que debía desechar. Los espacios vacíos tienen una manera de llenarse. De verdad envidio a las amistades y los vecinos que eliminaron muchas cosas y tuvieron que deshacerse de botes de basura llenos de artículos que ya no usaban o no eran útiles.

No obstante, hace poco, cuando una tubería que tenía una fuga empapó la alfombra en mi sótano, donde durante décadas almacené todo aquello que no utilizaba, pero de lo que no me podía deshacer, volví a la acción. No hay nada como una crisis, pequeña o grande, para obligarnos a lidiar con una acumulación inimaginable de cosas.

El desorden es un peligro
Personas como yo, que llenan las áreas de almacenamiento mientras los espacios de la vida cotidiana se mantengan ordenados, no llegan a ser unos acumuladores, una categoría que tiene su propio diagnóstico psiquiátrico. Sin embargo, tener muchas cosas conlleva sus propios riesgos, como el estrés crónico y repetido que puede provocar; por ejemplo, cuando se busca con frenesí un documento importante entre montones de misceláneos o se corre a toda velocidad para arreglar pilas de basura antes de que lleguen visitantes.

Eso sin mencionar el riesgo de tropezarse con objetos que no están en el lugar que les corresponde. Cuando mi amigo de 61 años, quien parece no poder deshacerse de nada, tuvo complicaciones a raíz de una lesión en la cabeza que lo mantuvo en el hospital durante varias semanas, su esposa se sintió motivada a limpiar muchos objetos que estaban desperdigados por su departamento antes de que él volviera a casa.

Además, el desorden distrae, roba tu atención de pensamientos y tareas que valen la pena. Consume tiempo y energía y disminuye la productividad. Aunado a eso, un estudio de 2015 de la Universidad Saint Lawrence descubrió que una habitación en desorden está ligada con el mal dormir.

La carga del desorden ni siquiera termina cuando morimos. Cuando mi amigo Michael y sus hermanos limpiaron la casa de su madre de 92 años en Florida después de su fallecimiento, entre las muchas cosas repetidas que encontraron estaban ocho frascos idénticos de mostaza, 60 latas de trozos de piña, 72 rollos de toallas de papel, 11 andadores y cuatro sillas de ruedas. Hubo que llevarse camiones cargados de cosas, algo que resultó muy costoso. Me gustaría que mi familia tuviera mejores cosas por las cuales preocuparse o reírse cuando yo muera.

Razones por las que acumulamos
Quizá te preguntes por qué personas como yo o la madre de mi amigo guardamos tantas cosas que quizás nunca necesitaremos. El temor de quedarnos sin ese artículo en la casa es una razón por la que compro al mayoreo, en especial cuando los productos deseados están en oferta. Sin duda, un miedo similar resultó en las compras de pánico de papel higiénico, pasta y frijoles enlatados al principio de la pandemia. Nunca olvidé lo que una vecina dijo cuando, en medio de una fiesta de vecinos, le preguntaron dónde guardaba el resto de sus toallas de papel. “En la tienda”, respondió.

Cuando me siento triste, no me resisto a la terapia de las compras, a menudo compro otro traje de baño o una chaqueta abrigadora para agregar a mi extensa colección. Scott Bea, un psicólogo clínico en la Clínica Cleveland, ha destacado que nuestra sociedad de consumo impulsa a mucha gente a coleccionar cosas que no necesita.

Algunas personas también se sienten obligadas a aferrarse al pasado, como un amigo que conserva el programa de cada evento al que ha asistido durante las seis últimas décadas. Por culpa o sentimientos, a algunas se les dificulta dejar ir los regalos inútiles de personas que aman o admiran. “¿Qué pasa si un día vienen y descubren que ya no lo tengo?” es un razonamiento común.

Tengo muchas razones para no botar un artículo que no uso desde hace tiempo. Si es algo que he atesorado durante un largo periodo de tiempo, como los cubiertos y la porcelana que mi esposo y yo compramos con nuestros regalos de bodas hace 46 años, quiero dárselos a alguien que sé que los apreciará y los usará. Además, tengo un miedo cuasi irracional de que tan pronto como me deshaga de algo, descubriré que lo necesito.

Aun así, con frecuencia me armo de valor y dono a organizaciones benéficas que recolectan ropa y artículos del hogar en mi vecindario. Vivo en una cuadra con mucho tráfico peatonal y dejo “regalos” (desde champús y zapatos hasta macetas y marcos para fotografías) en el frente de la casa; los artículos suelen desaparecer en horas.

Cuando me di cuenta de que era momento de decir adiós a archivos profesionales con décadas de antigüedad, solicité la ayuda de asistentes, les instruí que no me dejaran ver nada de lo que tirarían de mis cajones. ¡Ahora haré lo mismo con los cientos de libros relacionados con mi trabajo que nunca volveré a abrir!

Consejos para limpiar el desorden
Establece un plan. Puede que quieras ir habitación por habitación o centrarte en una categoría como los abrigos o los zapatos, pero evita cambiar de rumbo a mitad de camino antes de haber terminado la tarea que empezaste.

Establece objetivos razonables en función del tiempo y la resistencia de que dispongas. Si un armario entero es demasiado intimidante, incluso una tarea tan pequeña como limpiar los artículos de un solo cajón o estante puede hacer que empieces en la dirección correcta.

Si un enfoque más gradual es más manejable, considera la sugerencia de mi amiga Gina: mantener un contenedor en cada habitación para guardar las cosas de las que te quieres deshacer. Cuando te pruebes algo que ya no te quede bien o no se vea bien, irá directamente a la bolsa de donaciones, no volverá al armario.

Si es necesario, pide ayuda a un amigo, a un familiar o a un asesor pagado que no tenga el mismo apego a tus posesiones.

Crea tres pilas: conservar, donar y descartar. No te equivoques en tu evaluación inicial; tira inmediatamente la pila de descartes y programa una recogida para las donaciones o llévalas a un destino que valga la pena.

Si el desorden incluye objetos que guardas para otras personas, considera la posibilidad de darles un plazo para que los recojan, o sugiéreles que alquilen un almacén.

Por último, evita la reincidencia. Resístete a rellenar los espacios que has despejado con más cosas.

Jane Brody es la autora de la columna de salud Personal Health, un puesto que ha tenido desde 1976. Ha escrito más de una decena de libros incluyendo los éxitos de ventas Jane Brody’s Nutrition Book y Jane Brody’s Good Food Book.

sábado, 22 de enero de 2022

CORRUPCIÓN POLÍTICA. Joaquim Bosch: “Perseguimos en bici a corruptos que huyen en Mercedes”


El magistrado recopila en ‘La patria en la cartera’ la historia de la corrupción en España, analiza sus causas y propone soluciones.

Joaquim Bosch (Cullera, Valencia, 57 años) ingresó en la carrera judicial hace casi dos décadas por vocación. Era el primero en su familia que terminaba los estudios básicos. Publica La patria en la cartera (Ariel), un exhaustivo ensayo sobre la corrupción en España, de la que dice que “solo se conoce la punta del iceberg”.

Pregunta. Una de las tesis del libro es que la corrupción actual tiene su origen en el franquismo, pero luego hay 400 páginas más con los escándalos de los 46 años siguientes. ¿No es mucho para ser inercia de la dictadura?

Respuesta. La responsabilidad es exclusiva de los gobernantes democráticos, pero para entender por qué ha sido tan fácil corromperse en España hay que examinar ese periodo. Las estructuras clientelares del franquismo pasaron a ser estructuras clientelares de los principales partidos.

P. Recuerda que hasta 1997 no se retiraron las monedas con la imagen de Franco y opina que el “pacto de silencio” de la Transición permitió la institucionalización de la corrupción.
R. Cerca de la mitad de los últimos ministros de Franco continuó en política; la otra mitad, en los consejos de administración de las principales empresas del país y lo mismo pasó a todos los niveles: alcaldes, concejales, gobernadores civiles...El partido único del franquismo y los sindicatos verticales se disolvieron, pero sus miles de empleados pasaron a la Administración. Todo ese poso tenía que generar consecuencias. Javier Pradera explicaba que la corrupción fue uno de los costes que tuvo que asumir la democracia como herencia del franquismo. Era muy difícil cuestionar la corrupción de la dictadura, igual que los crímenes y violaciones de derechos humanos cometidos porque implicaba deslegitimar a aquellos que continuaban en política y con los que se estaban realizando grandes pactos de Estado. Hay que agradecer a la Transición que en muy poco tiempo se lograra articular un sistema democrático y una Constitución equiparable a la de los países europeos, pero en esas circunstancias era muy difícil cuestionar las prácticas corruptas de la dictadura y eso explica en gran parte su continuidad.

“Los políticos no tienen toda la culpa. Hay un electorado corrupto”

P. Hasta 2015 no entró en vigor el delito de financiación ilegal de los partidos políticos. ¿Por qué?
R. Por el conflicto de intereses. En líneas generales se mantuvieron leyes que en el franquismo posibilitaron la corrupción en el ámbito de la contratación pública, del nombramiento de altos cargos, las dinámicas clientelares… Las reformas se hicieron tarde y mal. En 1995 se aprobó el código penal de la democracia, muy poco después de los escándalos Naseiro y Filesa. Era el espacio idóneo para regular el problema de la financiación de los partidos políticos, pero no se hizo. La legislación de constatación pública actual, de 2017, se ha aprobado a instancias de una directiva europea. Hay otra que dice que tenemos que proteger a los denunciantes de la corrupción. Nos obligan. Tenemos una cantidad de aforados sin equivalente en países democráticos; los delitos de corrupción son los que más indultos reciben, los órganos que debían vigilar la acción política han sido colonizados... Todo ha favorecido la corrupción.

P. Recopila casos mucho más antiguos que el franquismo, pero subraya que no es lo mismo un Lazarillo que un Roldán, la picaresca que la corrupción...
R. Es habitual asignar esto a razones de tipo cultural, a la picaresca. El Lazarillo de Tormes era un huérfano intentando sobrevivir. Los corruptos tienen un elevado nivel de vida y pretenden vivir mejor a costa de los organismos públicos. Es falso que exista un carácter hispánico que predisponga a la corrupción. Esto es un problema de configuración de las instituciones. En el sigo XIX no había grandes diferencias entre la corrupción en España y en Dinamarca. A finales del siglo XIX y durante el siglo XX hay un proceso de democratización y mejora de las instituciones en los países europeos, pero España se queda rezagada primero con la Restauración, luego con la tentativa de reformismo democrático de la II República, frenada por el golpe de Estado y con la corrupción general del franquismo. Cuando tengamos un sistema de solidez institucional como el de Alemania, Dinamarca o Suecia, si seguimos teniendo corrupción podremos echar la culpa a la sangría, la paella o la siesta, mientras tanto, no.

P. O sea, que no existe un gen corrupto ni siquiera en el caso de todos los Borbones poco ejemplares que cita en el libro.
R. Casos como el de la regente María Cristina, Alfonso XIII o las acusaciones actuales contra el rey emérito obedecen al sistema institucional, a una figura como la inviolabilidad, a la falta de transparencia y de rendición de cuentas. Si el problema fuera genético no tendría solución, pero afortunadamente, no es cultural. Y lo demuestran países que en el pasado tuvieron muchos problemas y hoy lideran los indicadores internacionales de control de la corrupción.

P. Botsuana, por cierto, ha llegado a estar en niveles de percepción de la corrupción más bajos que España. ¿Es una distorsión?
R. España está ahora en los indicadores internacionales en la franja de Taiwan, Botsuana, Costa Rica o Chile. Esos países hace años estaban peor, pero hicieron un esfuerzo de reformas. Aquí ha faltado voluntad política.

Es absolutamente imposible juzgar en plazos razonables los casos de corrupción con los instrumentos que tenemos.

P. ¿Se ha robado por encima de nuestras posibilidades?
R. Sí. La corrupción nos cuesta al año miles de millones de euros, cantidades muy superiores a las del rescate bancario, por ejemplo. Economistas que han analizado el fenómeno nos dicen que si no hubiera habido esos niveles de corrupción cuando murió Franco España estaría hoy en una renta per cápita cercana a la de Finlandia y por encima de la media de la Unión Europea. Un estudio financiado por el BBVA indica que si se aplicaran las reformas institucionales necesarias nuestro país podría conseguir en pocos años un incremento importante del PIB. Los indicadores de potencial de productividad, formación y capacidad económica de España no son muy diferentes a los de países como Francia o Alemania; lo que nos diferencia, lo que nos falla, es la organización de nuestras instituciones.

P. ¿A qué países o qué reformas debería imitar España?
R. Está casi todo bastante inventado: infraestructuras éticas, controles internos, mecanismos que aporten medios para perseguir y condenar la corrupción, transparencia en la actuación pública y un funcionamiento democrático de los partidos políticos son los factores que consiguen tener la corrupción en límites bajos. En todos esos ámbitos queda mucho trabajo por hacer pero es perfectamente realizable si hay voluntad política.

P. Habla también de un “electorado corrupto”, que consiente o incluso aplaude esas prácticas. Pero la clase política aparece señalada desde hace años en el CIS como uno de los principales problemas del país.
R. En todos los estudios europeos, España está en los lugares más bajos de confianza en la clase política. Esa percepción tiene mucho que ver con la corrupción, pero no se puede echar toda la culpa a los políticos o exculpar completamente a la ciudadanía, que también tiene responsabilidades. Hay alcaldes implicados en corrupción que han sido reelegidos reiteradamente. Ese electorado apoya la corrupción porque cree que le beneficia o porque considera que no es importante. Y en este ámbito también se debe trabajar institucionalmente generando infraestructuras éticas, en el ámbito educativo, para hacer valer la importancia de que la política sea honesta para el conjunto.

P. ¿Faltan mecanismos de control también en la judicatura? ¿Tiene medios suficientes para detectar abusos o incluso trastornos en los jueces?
R. Una característica peculiar de la corrupción en España es que, a diferencia de otros países, es fundamentalmente política. No la hay apenas en las fuerzas de seguridad, en la Administración o en la judicatura… Está muy concentrada. Aquí hay comunidades autónomas donde han sido condenados o investigados el presidente, los consejeros, los presidentes de Diputación, los alcaldes de las principales ciudades... Eso se debe a secuelas del franquismo y a cómo se configuraron luego los partidos políticos y el enorme poder que han tenido. En la judicatura, afortunadamente, ha habido muy pocos casos de corrupción y han tenido condenas conocidas. La judicatura tiene recursos suficientes para detectar situaciones anómalas o problemas de salud mental y hay planes en marcha para mejorar en ese aspecto. Nuestro gran problema es la falta de medios. Es absolutamente imposible juzgar en plazos razonables los casos de corrupción con los instrumentos que tenemos y eso explica que los casos duren diez años, que se genere sensación de impunidad y que muchas veces sea muy difícil conseguir todas las pruebas. A menudo los jueces perseguimos en bicicleta a corruptos que escapan en Mercedes.

P. De los múltiples casos de diferentes etapas históricas que recopila en el libro, ¿Cuál cree que ha sido el más grave?
R. El más grave a partir de los hechos probados en las sentencias es Gürtel porque no es un caso de cuatro manzanas podridas, sino de un eficaz sistema de corrupción que relaciona a la tesorería de uno de los principales partidos con toda una trama de sobornos y adjudicaciones fraudulentas con consecuencias en el ámbito electoral y con manejo de millones de euros de dinero negro. Concurren todo el catálogo de los delitos de la corrupción y los riesgos más importantes para nuestro sistema de integridad institucional. También es especialmente grave el caso de los ERE en Andalucía porque enlaza con prácticas del franquismo sobre cómo se tejen redes clientelares que favorecen el ejercicio del poder manejando muchísimos millones de dinero público desde espacios institucionales que están diseñados para mejorar la vida de las personas y no para repartir prebendas masivas.

P. ¿La corrupción es como los alijos de droga, que solo se detecta un pequeño porcentaje?
R. La corrupción conocida es solo la punta del iceberg. Existen auténticas tramas organizadas con ingeniería financiera que desvían el dinero a paraísos fiscales y saben hacer desaparecer el rastro del delito. El porcentaje que llega al juzgado es muy pequeño comparado con la corrupción existente.

https://elpais.com/espana/2022-01-19/joaquim-bosch-perseguimos-en-bici-a-corruptos-que-huyen-en-mercedes.html

viernes, 21 de enero de 2022

LIBROS. El gran libro de la conciencia estadounidense. Se reedita en español ‘La otra historia de Estados Unidos’,

‘La otra historia de Estados Unidos’, la obra más influyente del historiador Howard Zinn, favorito de Bob Dylan, Ben Affleck o Matt Groening.
                                                           

 Primero fue un libro modesto; luego, uno de culto entre universitarios; después, un superventas; y, finalmente, una obra influyente como pocas en la historia estadounidense. La otra historia de Estados Unidos, el libro escrito por el historiador Howard Zinn (Nueva York, 1922- Santa Mónica, 2010), guarda todos los elementos del triunfo de los ignorados, la misma esencia a la que apela esta obra fundamental sobre los acontecimientos del pueblo estadounidense. Con ingenio y un profundo sentido crítico Zinn fue capaz de dar la vuelta a la historia oficial gracias a que aplicó una visión de abajo arriba sobre los hechos que marcaron a la nación de George Washington desde su fundación y adoptó el punto de vista de los explotados y perdedores política y económicamente.

Howard Zinn: "La Constitución de EEUU se creó para servir a los poderosos"
La otra historia de Estados Unidos se publicó en 1980. Fue un libro de tapa dura de apenas unos miles de ejemplares. La editorial HarperCollins apenas apostó por él, sin ninguna promoción, a pesar de que su autor era un profesor que ya causaba furor entre sus estudiantes del Spelman College y la Universidad de Boston. En pocas semanas se agotó. Alumnos y exalumnos acudieron en tromba a por él. Sin embargo, no se reeditó. La editorial esperaba que podía haber devoluciones y tenía otras prioridades internas. Finalmente, el editor de Howard Zinn, Hugh Van Dusen, convenció a HarperCollins para reimprimirlo en una edición popular y asequible. El libro se empezó a vender sin parar. Se convirtió en un fenómeno editorial, pero algo más importante: fue un referente cultural. A día de hoy, lleva casi tres millones de ejemplares vendidos y ha sido traducido en 20 idiomas.

Uno de esos idiomas es el español. Las Otras Voces, una pequeña editorial alternativa, lo editó en 1997, pero quedó descatalogado. Ahora, Pepitas de Calabaza lo ha rescatado en un formato de tapa dura en el que añade un prólogo de Anthony Arnove, escritor y productor que trabajó con Zinn en el documental The People Speak, una mirada a Estados Unidos a través de temas como la guerra, las clases sociales, la raza o los derechos de las mujeres. Arnove también colaboró en un interesante libro de entrevistas al historiador fallecido, quien sirvió de inspiración para muchos académicos, escritores y pensadores en Norteamérica. “Cambió radicalmente la forma en que millones de personas entendían la historia”, afirma Arnove en su prólogo.

Zinn, quien quedó marcado en la adolescencia por leer las obras completas de Charles Dickens, era el Woody Guthrie de los estudios históricos. De hecho, le admiraba incondicionalmente. Como el aguerrido músico que recorrió el país de costa a costa para combatir a los fascistas y los explotadores capitalistas y cantar a los perdedores de la Gran Depresión, Zinn, que se reconocía activista desde que participó en la lucha de los movimientos civiles, era una mente brillante que guardaba un fuerte compromiso con la realidad. “No debemos aceptar la memoria de los estados como cosa propia. Las naciones no son comunidades y nunca lo fueron. La historia de cualquier país disimula terribles conflictos de intereses entre conquistadores y conquistados, amos y esclavos, capitalistas y trabajadores, dominadores y dominados por razones de raza y sexo”, escribía en el primer capítulo de La otra historia de Estados Unidos dedicado a la llegada de Colón a Norteamérica, un texto que sirvió para elaborar el argumento de un capítulo de Los Soprano, donde se ve en primer plano el libro de Zinn. No fue su única referencia en las pantallas: Matt Damon incluyó una escena en El indomable Will Hunting en la que Ben Affleck lo cita como “un libro que te dejará boquiabierto” y Matt Groening lo hace visible en un episodio de Los Simpsons.

De alguna forma, Zinn tenía algo de personaje contracultural y, por eso, fue boicoteado por el entorno universitario más conservador. No pudieron con él. Su pensamiento era inquebrantable y enlazó también muy bien con algunas de las voces más independientes de la música norteamericana. Bob Dylan, tan esquivo para cualquier llamada, no dudó en participar en The People Speak para aportar su visión sobre las grietas del sueño americano. También lo hicieron Bruce Sprinsgteen, Ry Cooder, Taj Mahal, Alisson Moore, Pink, Van Dyke Parks o John Legend. A su muerte, el mismo día que la de JD Salinger, Eddie Vedder, de Pearl Jam, declaró que “fue una continua fuente de inspiración”. Y Willie Nelson señaló: “Esperaba que una vez que la gente entendiera que tiene el poder de cambiar las cosas, las cambiara”.

La otra historia de Estados Unidos es el gran libro de la conciencia norteamericana. Con prosa ágil y el uso de documentos de la época a modo de testimonios entre libros, manifiestos, poemas, películas, canciones o cómics, es una brillante y conmovedora historia del pueblo desde el punto de vista de los desfavorecidos. Y lo es desde el mismo origen de la nación en la Guerra de la Independencia. “La casta dirigente blanca encontró una artimaña: el lenguaje de la libertad y la igualdad para afrontar una revolución contra Inglaterra, y así reunir los blancos suficientes para desarticular más alianzas como la de la rebelión de Bacon”, escribe Zinn. Una rebelión que en 1676 aterró a la casta colona porque los esclavos negros y criados blancos pobres se unieron por primera vez ante la injusticia, que quedó registrada en la laureada Declaración de Independencia: “Algunos americanos fueron claramente excluidos del círculo de intereses, como los negros, los indios y las mujeres”.

De principio a fin, el libro está atravesado por la mirada solidaria hacia todos los excluidos. “La esclavitud africana carecía de dos de los elementos que hacían de la esclavitud americana la forma más cruel de esclavitud de la historia: el frenesí de beneficio ilimitado que nace de la agricultura capitalista y la reducción del esclavo a un rango infrahumano con la utilización del odio racial”, afirma Zinn. La igualdad racial es una constante en su visión. También los derechos de las mujeres, a las que dedica un valioso capítulo sobre el movimiento feminista: “El control de las mujeres en la sociedad era ingeniosamente efectivo. No lo ejercía directamente el estado. En su lugar se utilizaba a la familia: los hombres para controlar a las mujeres, las mujeres para controlar a los niños. Todos debían preocuparse por ejercer la violencia hacia los demás cuando las cosas no iban bien”.

Y, con todo, este recorrido hasta el siglo XXI -Zinn añadió capítulos en las numerosas reediciones hasta el 11-S y la lucha contra el terrorismo-, es especialmente deslumbrante en repensar la identidad estadounidense desde la desigualdad, fijándose en obreros, sindicatos y todo tipo de trabajadores explotados. Fue extraordinariamente profético sobre lo que llamó “el 99%” frente al “1%” muchos años antes de que el movimiento Occupy Wall Street popularizara esos términos. Como escribió The New York Times Book Review sobre el libro: “Zinn supo invertir las áreas de las sombras y las luces de la historia”. Y lo hizo hasta conseguir que la resistencia y la insumisión fueran concebidas en la conciencia histórica de su país.

https://elpais.com/cultura/2022-01-19/el-gran-libro-de-la-conciencia-estadounidense.html


jueves, 20 de enero de 2022

_- BACTERIAS. Una mujer supera una de las peores infecciones conocidas gracias a un tratamiento con virus.

_- Científicos y médicos describen cómo salvaron a una ciudadana belga herida en un atentado de una bacteria resistente a todos los antibióticos

El 22 de marzo de 2016 Karen Northshield —de 30 años— estaba en el aeropuerto de Bruselas cuando estalló una bomba a pocos metros. Era un ataque terrorista islamista en el que murieron 35 personas incluidos tres de los suicidas autores de la masacre. Hoy se publica el asombroso relato científico de cómo Northshield consiguió salvar la vida. Fue gracias a un tratamiento experimental con virus que permitieron acabar con una infección por una bacteria que se había vuelto resistente a todos los antibióticos, un problema global que cada año mata a más de un millón de personas en todo el mundo.

Tras la explosión, Northshield fue trasladada de urgencia al Hospital Erasmo de la capital belga. Su corazón ya no latía. Los médicos consiguieron reanimarla. Le amputaron parte de la cadera e hicieron una intervención de urgencia para salvarle la pierna. Cuatro días después, cuando la situación parecía estabilizada, empezó el verdadero infierno: una bacteria de la especie Klebsiella neumoniae había infectado su muslo izquierdo y no respondía al tratamiento con ninguno de los antibióticos existentes. Los médicos se dieron cuenta de que aquel microbio podría ser más peligroso para la vida de Northshield que la bomba que casi la mata.

La bacteria que había infectado a esta paciente forma parte de ESKAPE, el grupo con las seis especies de microbios resistentes a antibióticos más peligrosas, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estos microorganismos suponen una de las principales amenazas para la salud global. La OMS calcula que estas infecciones que se ceban en pacientes hospitalizados matarán a 10 millones de personas al año en 2050. Son tres veces más muertes que todas las que causó la covid en 2020.

“Yo estaba de guardia en la UCI cuando llegó esta paciente y me encargué de ella durante tres años, dos de tratamiento y uno de rehabilitación”, recuerda la médico Anaïs Eskenazi, primera autora del estudio en el que se describe al detalle cómo consiguieron curar a Northshield. El relato es escalofriante: cinco operaciones, incluidas la extirpación de parte del estómago y el bazo, autotrasplantes de tejido y finalmente esa infección que no desapareció durante cuatro meses de tratamiento con todos los antibióticos existentes.

Tras unos meses de dudas, el equipo médico decidió recurrir a un tratamiento experimental que suele usarse como último recurso: usar virus especializados en matar bacterias para combatir la infección. Había primero que buscar los mejores virus contra esta bacteria, algo que no es sencillo, pues los virus bacterianos, o fagos, son la entidad biológica más numerosa de la Tierra.

“Estos virus están en todas partes, en los intestinos, en la garganta, en la piel, hay 10 veces más fagos que bacterias”, explica Jean-Paul Pirnay, biólogo molecular del Hospital Militar Reina Astrid de Bélgica. Pirnay dirige el grupo más avanzado de Europa en el uso de estos para combatir infecciones bacterianas imposibles de vencer solo con antibióticos. El experto recurrió al Instituto Eliava de Georgia, que lleva más de un siglo aplicando la terapia de fagos contra infecciones. Es una herencia que se remonta a la Unión Soviética, donde floreció esta técnica en la II Guerra Mundial, en especial durante horribles batallas como la de Stalingrado, recuerda Pirnay.

El equipo analizó el genoma de la bacteria que infectaba a Northshield y comenzó a buscar un fago capaz de matarla. Lo encontraron en agua de una alcantarilla. Tras preparar los virus para la terapia se le administraron a la paciente directamente en la zona infectada.

La terapia combinada de fagos y antibióticos eliminó la infección por completo, según relata este martes el equipo médico en Nature Communications. Tres años después del tratamiento Northshield ya puede andar de nuevo con la ayuda de muletas e incluso participa en eventos deportivos, tal y como ella misma ha relatado en el libro Dans le souffle de la bombe (En la onda expansiva), publicado en francés el año pasado.

“Este es uno de los tratamientos más prometedores contra las bacterias resistentes”, resalta Eskenazi. Estos microbios suelen acumularse en finas capas adheridas a materiales de cirugía o tratamiento, como las prótesis coronarias o las sujeciones metálicas fijadas a los huesos rotos de Northshield. “Un equipo de la Universidad de Leiden, en Holanda, creó esas mismas películas en el laboratorio y demostró que la terapia combinada de fagos y antibióticos conseguía eliminar la infección mucho mejor que estos tratamientos por separado”, detalla Eskenazi.

Parte del éxito se debe al “entrenamiento de los fagos”, explica Pirnay. Esto consiste en dirigir la evolución de estos virus cultivando una generación tras otra junto a las bacterias que infectan al paciente. En cada ronda se seleccionan los virus que más bacterias matan y se pasa a la siguiente. El resultado es una tropa de élite contra ese patógeno en concreto. “Los fagos son inofensivos para las personas porque llevamos evolucionando junto a ellos durante millones de años. El único inconveniente de este tipo de terapia es su especificidad; para cada bacteria hay que encontrar el fago que puede combatirla”, detalla Pirnay.

En los últimos años, el equipo de Pirnay ha tratado con fagos a más de 100 pacientes en 12 países, incluido uno en el Hospital Virgen de la Macarena de Sevilla. Era un hombre de 58 años que llevaba un año con una infección sanguínea causada por Pseudomonas aeruginosa, otra de las bacterias del grupo más peligroso.

Los médicos solicitaron a Pirnay un preparado de fagos y se lo aplicaron al paciente, que superó la infección, explica María del Mar Tomás, experta en fagos del Hospital Universitario A Coruña, que participó en el tratamiento de este paciente. “Los fagos consiguen que las bacterias dejen de ser resistentes a antibióticos”, detalla la microbióloga. “Los virus bacterianos atacan las mismas dianas moleculares que usan las bacterias para evitar el efecto de los antibióticos. Si primero administras fagos y después antibióticos, bloqueas su resistencia y las infecciones remiten”, señala.

Pilar Domingo Calap es una cazadora de fagos. “Los encontramos en cualquier sitio, aguas residuales, acequias, suelos, incluso en las plantas del centro de la ciudad”, explica esta microbióloga del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas de Valencia. Su laboratorio ha encontrado más de 200 tipos de fagos capaces de combatir K. pneumoniae. También trabaja en casos específicos de unos pocos pacientes con infecciones resistentes, por ejemplo un chaval con fibrosis quística que está esperando un trasplante doble de pulmón y que sufre una infección resistente a antibióticos, explica.

Estas terapias están aún dando sus primeros pasos y su aplicación generalizada es complicada, explica Domingo. “En Europa en general, salvo en los países del Este, no está regularizado el uso de fagos en clínica. Es necesaria una legislación concreta para poder utilizarlos de forma rutinaria. En Francia o Bélgica los gobiernos ya están invirtiendo en estas terapias experimentales, aunque todavía queda mucho camino por recorrer para su regularización. En España solo se permite como tratamiento compasivo. Desde la Red Española de Bacteriófagos estamos intentando que la Agencia de Medicamentos nos permita regularizar su utilización”, detalla.

https://elpais.com/ciencia/2022-01-18/una-mujer-supera-una-de-las-peores-infecciones-conocidas-gracias-a-un-tratamiento-con-virus.html#?rel=lom