lunes, 2 de abril de 2018

Entrevista a un libro: “El niño filósofo”, de Jordi Nomen

En la UP, en vez de entrevistar a los escritores, preferimos entrevistar a sus libros. Y eso hemos hecho con la obra “El niño filósofo”, de Jordi Nomen (Editorial Arpa, 2018).

En primer lugar ¿pueden los niños ser filósofos?
Sin duda. Los niños poseen algunas cualidades, como la curiosidad insaciable o la admiración ante su entorno, que son profundamente filosóficas. Se trata de estimular y ampliar esas capacidades para potenciar en ellos una nueva visión, otra forma de relacionarse con el mundo: la mirada filosófica.

¿Para qué sirve eso a los niños?
Mi autor considera que uno de los fines de la educación es formar ciudadanos comprometidos y responsables. Al crecer, los niños van abandonando su dependencia y van construyendo un pensamiento crítico, creativo y cuidadoso que a su vez pone el fundamento de su autonomía y de un papel activo en el mundo. Las características del pensamiento filosófico contribuyen a afianzar este objetivo, que requiere pensar con claridad, ensanchar el mundo para entenderlo y entenderse. Los niños necesitan aprendan a pensar, a cuestionarse, a dialogar, a sacar conclusiones, a aplicar respuestas críticas y creativas a los problemas de la cotidianidad; en definitiva, a vivir la vida de forma reflexiva.

¿Cómo es, entonces, un “niño filósofo”?
Tengo que aclarar que no se trata de crear pequeños filósofos entre un grupito de “elegidos”, sino de educar la vertiente filosófica de nuestra inteligencia, considerándola como un conjunto de habilidades que mejoran con la repetición, con el entrenamiento adecuado. Quiero decir que la filosofía con niños sencillamente utiliza características básicas de la inteligencia, que todos tenemos. El pensamiento filosófico no es especial. Lo que hace es animar ciertas competencias que forman parte de la configuración neurológica de los niños, y el cerebro, por inercia, tiende a hacerse preguntas. Por eso mi propósito es acercar a padres y educadores algunas de las grandes preguntas de la historia del pensamiento. Mi segunda parte consiste en una selección de preguntas filosóficas clásicas, unidas a un autor relevante.

En la Universidad de Padres damos mucha importancia a la toma de decisiones, y hemos visto que tú relacionas esta capacidad con el ejercicio de la filosofía…
Cuando somos pequeños, los otros toman las decisiones por nosotros. Pero poco a poco tenemos que empezar a decidir y a responsabilizarnos de las consecuencias de nuestras elecciones. Si hemos aprendido a pensar por nosotros mismos, encontraremos criterios sobre los que edificar nuestros pasos, nuestros valores. Con estas herramientas tomaremos las decisiones y analizaremos nuestros aciertos y errores. Tenemos que asumir que somos responsables, que nuestras decisiones nos perfilan. Filosofar es una buena vía para asentar las decisiones.

¿Qué lugar ocupa el pensamiento crítico?
Resulta fundamental. Es una forma de pensar que facilita el buen juicio. Nos sirve para evaluar la pertinencia de los razonamientos, y para distinguir entre hechos, opiniones y juicios. Yo lo considero una virtud intelectual y de carácter, es decir, que ha de llevarnos a la acción, a generar una serie de actitudes como la empatía, la humildad o la honestidad.

¿En qué se basa tu práctica de filosofía con niños?
Un referente importante es Matthew Lipman, que fue pionero en situar los retos filosóficos en la cotidianidad de los niños. Dando clases en la universidad, Lipman llegó a la conclusión de que era necesario que los chicos aprendieran a pensar críticamente y a formar juicios razonables cuanto antes. Para eso creó una serie de novelas infantiles que abordaban distintas cuestiones filosóficas. Esta práctica se ha extendido por todo el mundo y se sigue realizando en la actualidad.

“La creatividad no es un don, 
sino una conquista”

Por otro lado, identifico tres patas en las que se apoya la práctica de la filosófica infantil: la parte crítica, la creativa y la lúdica. De la primera ya hemos hablado. La creación es una expresión del pensamiento propio que amplía nuestro universo. “La creatividad no es un don, sino una conquista”. Y por último, el juego, forma esencial de aprendizaje. Jugar es un derecho de la infancia, una actitud universal, trascendental para el desarrollo cognitivo, emotivo y social del ser humano.

¿Qué recursos propones para fomentar el pensamiento filosófico?
Hay unos recursos básicos relacionados con estos tres elementos y que también son propios de la infancia: los cuentos, la expresión artística y los juegos. Con ellos podemos fomentar la capacidad crítica, el diálogo, la autocorrección, la formulación de preguntas, la colaboración, el respeto a la diversidad, la argumentación, la atención… en definitiva ayudar a que surja y se desarrolle el pensamiento propio.

Los lectores encontrarán en mi segunda parte dedicada a las preguntas, materiales e ideas para trabajar los aspectos crítico, creativo y lúdico a través de cuentos, preguntas y actividades.

https://universidaddepadres.es/destacada_blogup/entrevista-a-un-libro-el-nino-filosofo-de-jordi-nomen/

Todo lo que saben.

Robert Mercer, dueño de una parte de Cambridge Analytica, tiene un proyecto: derribar cualquier forma de orden político que interfiera con el poderío del dinero.

Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos parte del tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo… Sin embargo, se puede convencer a un número suficiente de gente para monitorearnos a todos, todo el tiempo.
(ETC. Del libro Bienes comunes y ciudadanía.)

La literatura de ficción se queda muy atrás en el retrato de este tiempo de ahora. Desde Ian Fleming a John le Carré, los novelistas han imaginado a megalómanos malvados que aspiran a dominar el mundo, pero ninguna imaginación ha podido concebir a un personaje como Donald Trump, y menos todavía a alguien mucho menos estridente pero tal vez más siniestro, que solo en estos últimos tiempos ha empezado a aparecer en los medios, el megamillonario Robert Mercer. Hasta hace poco Mercer era uno de los hombres más poderosos y a la vez más invisibles del mundo. Yo leí sobre él, y sobre su hija Rebekka, en uno de los extraordinarios reportajes que Jane Mayer escribe desde hace años sobre el poder del dinero en The New Yorker. Algunos de ellos se convirtieron en un libro escalofriante, Dark Money, del que hablé en estas páginas el año pasado. A los pocos meses de su aparición, Mayer publicó una nueva crónica que podría haber sido otro de los capítulos del libro, esta vez dedicada a los Mercer, padre e hija, y a la influencia decisiva que habían tenido en el nombramiento como candidato republicano y en la victoria de Donald Trump. He vuelto a leerlo ahora, y me he llevado la sorpresa de encontrar en él una referencia muy documentada a la compañía Cambridge Analytica, que justo estos días aparece citada en todas partes, en medio del escándalo que está por fin revelando la codicia, la falta de escrúpulos, el cinismo político con que la hasta ahora sacrosanta Facebook comercia con la intimidad de sus usuarios.

Cada día, a cada momento, centenares de millones de personas regalan, con conmovedora generosidad, todos los pormenores de su vida, de sus aficiones, de sus inclinaciones, de sus manías políticas a una empresa que a cambio les provee con una réplica adaptada del mundo, o personalizada, por decirlo con la palabra inevitable, y que al mismo tiempo de confortarlos y de envolverlos en un capullo hermético de certezas compartidas más o menos tribales, los somete a una especie de radiografía íntima, como bacterias en un cultivo biológico o como esos ratones de los laboratorios que rondan por sus laberintos de cartón llevando diminutos electrodos incrustados en el cráneo. Hasta hace poco la cara de Facebook era ese joven perennemente disfrazado de joven, de universitario brillante pero noble en un campus americano. Eran los tiempos en los que Internet y las redes sociales iban a establecer una radiante fraternidad universal que trascendería fronteras, derribaría muros, alimentaría una creatividad no sometida al control de las élites ni a las manipulaciones del comercio, etcétera.

A cada momento, centenares de millones de personas regalan, con conmovedora generosidad, todos los pormenores de su vida a una empresa

Ahora las caras son otras. Está la cara cínica de Alexander Nix, el director de Cambridge Analytica, la empresa a la que Facebook le vendió los datos de 50 millones de personas, que se ufana en público de haber contribuido a la victoria de Donald Trump y del Brexit, y de ser capaz de poner al servicio de cualquier mentira política toda la eficacia de su tecnología. Entre sus muchos logros, Cambridge Analytica incluye la campaña para contrarrestar los cargos de corrupción y abuso de poder del presidente de Kenia, acusado formalmente por el Tribunal Penal Internacional. Con su acento de clase alta inglesa, Nix explica que su empresa diseñó y difundió el mensaje de que las acusaciones respondían a una conspiración imperialista y racista contra un pueblo soberano de África. Pero los servicios de Cambridge Analytica no incluyen solo la tecnología. Según Nix, también pueden contratar a prostitutas del este de Europa para que actúen como cebo para personajes públicos, y difundir luego fotos o vídeos comprometedores en las redes.

Alexander Nix, como Donald Trump, tiene la desenvoltura de los sinvergüenzas. Robert Mercer, que es dueño de una parte de Cambridge Analytica, parece ser un hombre retraído que habla lo menos posible y lo hace en voz muy baja. Jane Mayer lo retrata con una perspicacia de gran narradora. Mercer, ingeniero informático, amasó su fortuna creando algoritmos para acelerar y automatizar decisiones en el mercado de valores. Posee uno de los yates más grandes del mundo, tan alto que cuando llega a Londres ha de abrirse el puente de la Torre para abrirle paso. Aficionado al maquetismo ferroviario, en su mansión de Long Island ha instalado un tren eléctrico que cuesta 2,7 millones de dólares y que circula por un paisaje en miniatura de una extensión equivalente a media cancha de baloncesto. Robert Mercer es devoto de Ayn Rand y cree que los Gobiernos solo sirven para subvencionar a la gente inútil y perezosa y entorpecer la iniciativa de las personas superiores y el dinamismo del mercado. También cree que Bill y Hillary Clinton ordenaron personalmente algunos asesinatos de adversarios políticos, y que el cambio climático es un fraude, y que en caso de necesidad Estados Unidos puede lanzar bombas nucleares contra un enemigo, dado que una explosión atómica no causa grandes daños más allá de la zona de su caída. El calentamiento global, en caso de que ocurra, creará nuevas especies de animales y de plantas; la bomba de Hiroshima y la de Nagasaki tuvieron a la larga un efecto benéfico sobre la salud de la población japonesa.

En 2012 la familia Mercer, que había invertido mucho dinero en la campaña de Mitt Romney, se llevó el disgusto de que saliera reelegido Obama. Fue entonces cuando decidieron que había que lograr una mayor capacidad de influencia utilizando las redes sociales y el manejo de las cantidades inmensas de datos que podían obtenerse en ellas. Los ejecutivos de Cambridge Analytica lo expresan con toda claridad, y hasta le han dado un nombre, psicografía: “Sabemos a qué clase de mensajes eres susceptible y dónde vas a consumirlos y cuántas veces vamos a tener que llegar a ti con ellos para hacer que cambien tus ideas sobre algo”.

Con su voz susurrante y sus modales helados, con su afición a los trenes eléctricos y a la demagogia truculenta de Ayn Rand, Robert Mercer tiene un proyecto, según le han contado a Jane Mayer algunos de sus allegados: derribar cualquier forma de legalidad o de orden político que interfiera con el poderío y el capricho del dinero. Casi cada uno de nosotros, en diferente medida, en su burbuja de conformidad, en sus vanos aspavientos virtuales, en su incapacidad gradual para hacer frente sin filtros a la crudeza y a la variedad del mundo, pone su grano de arena mínimo pero necesario en esa tarea. Solo hace falta dar un like.

https://elpais.com/cultura/2018/03/27/babelia/1522166283_951846.html

domingo, 1 de abril de 2018

El tratado sobre la prohibición de las armas nucleares del 2017: un breve balance

_- Nicolas Boeglin


En julio del 2017, se celebró la adopción por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas de un nuevo instrumento internacional en materia de desarme, tendiente a prohibir la fabricación y uso de armas nucleares: se trata de un texto (véase versión en español) de 20 artículos que busca prohibir este tipo de armas, y que fue objeto de todo tipo de intentos para frenar su adopción por parte de las potencias nucleares y sus aliados. Constituye el primer tratado multilateral sobre armas nucleares adoptado en los últimos 20 años por la comunidad internacional.

De algunos intentos previos
Como bien se sabe, el Tratado de No Proliferación Nuclear (más conocido como TNP) de 1968 ha sido ratificado por 191 Estados, con la notable excepción de Israel, India y Pakistán (véase estado oficial firmas y ratificaciones) y fue denunciado por Corea del Norte para poder relanzar su programa nuclear en el 2003.

Resulta oportuno recordar cuál fue el orden de adquisición de las armas nucleares y de donde nació la idea del TNP: lo inició Estados Unidos (1945), seguido por Rusia (1949, en aquel momento URSS), Reino Unido (1952), Francia (1960) y China (1964). Una vez completada la posesión de armas nucleares por parte de los cinco Miembros Permanentes del Consejo de Seguridad, se consideró necesario impedir a toda costa que otros Estados la adquirieran: es así como fue adoptado el tratado sobre no proliferación de armas nucleares en 1968. No obstante, el aumento significativo de ogivas nucleares en Estados Unidos y Rusia, seguidos por China le resta validez al concepto de no proliferación como tal.

Otro intento en los años 90 fue el siguiente: para producir bombas nucleares, se requiere proceder cada cierto tiempo a ensayos, por lo que la prohibición de los ensayos nucleares también fue una opción que se perfiló. En 1993, la Organización Mundial para la Salud (OMS) presentó un informe muy detallado (véase texto) sobre el impacto en la salud y en el ambiente de este tipo de armas. En 1996, se adoptó un tratado para prohibir no las armas, sino los ensayos nucleares de forma total (véase texto): pese a contar con 166 Estados Partes (véase lista oficial), aún no ha entrado en vigor, en razón de lo estipulado en el inciso 2 del artículo XIV con relación al Anexo 2.

No obstante, este instrumento adoptado en 1996 ha permitido establecer la "Organización del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares" (OTPCE o en inglés CTBTO, "Comprehensive Test-Ban-Treaty Organization" - véase sitio oficial), la cual dispone de satelites y sensores desplegados en varios puntos del planeta para detectar explosiones de cierta importancia. Sus registros fueron, por ejemplo, recientemente usados en la búsqueda de un submarino en Argentina (véase  artículo de prensa y reciente nota nota de La Nación en Argentina).

La imperiosa necesidad de revisar el marco legal existente en materia de armas nucleares se dió en el 2014 a partir de una propuesta de Austria: lo que en la literatura especializada se conoce como el “Austrian Pledge” de diciembre del 2014 puede ser leído en este enlace oficial de Austria (véase también, en español, artículo que detalla la audaz propuesta austriaca del 2014). La propuesta se dió ante el aumento de ogivas nucleares en Estados Unidos, Rusia y China: estos tres Estados destinan programas cada vez más costosos para reforzar sus programas nucleares. Los datos aportados por el SIPRI en su informe del 2017 titulado “Trends in world nuclear forces, 2017” (véase texto integral) indican que : “The current US administration is continuing the ambitious nuclear modernization plans set out by President Barack Obama“. Se trata de un plan de modernización de unos 400 billones de US$ para el 2017-2026.

El destacado papel de Costa Rica
La adopción en julio del 2017 de este nuevo instrumento fue celebrada con júbilo en Costa Rica: véase, entre muchas otras, nota del programa Nuestra Voz, de Amelia Rueda, que recoge las reacciones de profunda satisfacción de las autoridades costarricenses.

En efecto, la delegación de Costa Rica fue la llamada, en febrero del 2017, a presidir la recta final de estas arduas negociaciones. ¿Un Estado que abolió el ejército en 1948 y que se ha destacado en el plano internacional por limitar el comercio de armas y por abogar en favor de la desmilitarización? Efectivamente, Costa Rica cuya tradición en este ámbito es ampliamente reconocida - y poco conocido un insólito episodio provocado por algunos entusiastas funcionarios a cargo de su comercio exterior, resuelto por su justicia constitucional (Nota 1) - fue la designada por los demás integrantes de la comunidad internacional para proceder a ultimar estas delicadas negociaciones multilaterales y llevarlas a feliz puerto.

Una férrea oposición del "club nuclear" y de sus aliados
Estas últimas concluyeron formalmente el 7 de julio del 2017, con una extraña maniobra por parte de Países Bajos: la solicitud expresa a la mesa de la puesta a votación del texto por parte del delegado de Países Bajos, cuando todas las demás se disponían a adoptarlo por consenso. La votación (véase tablero oficial ) registró un solo voto en contra (Países Bajos), una abstención (Singapur) y 122 votos a favor (véase breve nota nuestra al respecto del 7/7/2017). Raramente un Estado como Países Bajos solicita exhibir su soledad de esta manera, y no se tiene claridad sobre los créditos obtenidos por la diplomacia holandesa a raíz de semejante resultado.

Este mismo 7 de julio del 2017, Estados Unidos, Francia y Reino Unido circularon un comunicado conjunto en el que expresaron las razones por las que se oponían a esta iniciativa (Nota 2). Francia optó por expresarse también a título individual (Nota 3). Sobre la pertinencia y solidez de algunos de los argumentos de los Estados poseedores de arsenal nuclear, referimos a una interesante opinión  elaborada por el representante de México ante la sede de Naciones Unidas en Ginebra, Jorge Lomónaco, titulada "Hacia la prohibición de las armas nucleares" y publicada en la Revista Mexicana de Política Exterior, en la que se lee que:

"el argumento de Estados Unidos y Reino Unido resulta por lo menos curioso, al ilustrar contradicciones profundas entre la aseveración de que el tratado no servirá a ningún propósito y el reconocimiento implícito de que desataría fuerzas conducentes al desarme y sería, por tanto, un paso significativo hacia la eliminación de las armas nucleares, como sostenemos insistentemente los promotores de la iniciativa. En cualquier caso y a la luz de las consideraciones antes descritas, resulta pertinente preguntarse por qué la firme y, en ocasiones, agresiva oposición de los poseedores al inicio de negociaciones de un tratado de prohibición de armas nucleares. Si la seguridad de los poseedores, el TNP y el régimen de no proliferación no están en riesgo, si un tratado de prohibición no destruirá una sola ojiva, ¿por qué oponerse incluso al inicio de negociaciones?" (p. 92).

La sensibilidad de los Estados nucleares en sí puede también ser capitalizada por la campaña en favor de la prohibición de las armas nucleares: como se puede leer en las conclusiones de este estudio del UNIDIR (United Nations Institute for Disarmament Research) sobre la prohibición de las armas nucleares,

"... the degree of sensitivity of the nuclear-armed states and some of their allies about the prohibition approach is itself cause for some optimism. It indicates that like-minded processes are able to re-capture the attention and imagination of policy makers and public alike as a catalyst for more concerted international efforts towards the shared goal of a nuclear-weapon free world" (p. 58).

Un tratado abierto a la firma y ratificación de todos los Estados
El texto del tratado adoptado el 7 de julio fue abierto a la firma y posterior ratificación por parte de los Estados Miembros de Naciones Unidas, en el mes de setiembre del 2017, en el marco de la sesión anual de la Asamblea General que se celebra en Nueva York. El artículo 15 del tratado dispone que entrará en vigor tres meses después de reunida la ratificación número 50.

Durante la ceremonia oficial de la firma del tratado realizada en Nueva York el 20 de setiembre, el Presidente de Costa Rica señaló que:

"Lamentamos que los países nucleares y aquellos miembros de alianzas de seguridad, hayan decidido desvincularse de este proceso. En desarme nuclear la inacción no es una opción. El mantenimiento del status quo solo lleva a una situación cada vez más peligrosa de seguridad internacional y a la humanidad más cerca de la aniquilación. Sabemos que es falsa la premisa de que la seguridad surge de la fuerza de las armas. Por ello, ahora les exhorto vehementemente a dar pasos concretos para dar vida al imperativo humano, político y jurídico del desarme nuclear, establecido desde 1946 con la primera resolución aprobada por la Asamblea General, reforzado por el Artículo VI del Tratado de no proliferación nuclear, por la Corte Internacional de Justicia y ahora por el Tratado de Prohibición de las armas nucleares" (véase texto integral de su alocución).

Por su parte, la Embajadora de Costa Rica ante Naciones Unidas en Ginebra externó (denunció) la existencia de presiones recibidas por diversos Estados para impedir la firma del tratado (véase nota de La Nación titulada "Embajadora tica denuncia presiones para boicotear tratado contra armas nucleares", edición del 20 de setiembre del 2017).

El estado actual de firmas y ratificaciones
A seis meses de la ceremonia de firma de este instrumento, el estado de firma y ratificación arroja el siguiente dato: 57 firmas y 5 ratificaciones, de las cuales 3 se registran en el hemisferio americano: Cuba, Guyana y México (véase  estado oficial de firma y ratificaciones).

El caso de América Latina
La ratificación el 16 de enero del 2018 por parte de México constituye la primera ratificación en América Latina, seguida por Cuba, dos semanas después (30 de enero del 2018).

Nótese que, en América Latina, Argentina, Bolivia, y Colombia han optado por no firmar, al momento de redactar estas breves líneas, este tratado multilateral: estos tres Estados votaron en favor del texto el 7 de julio del 2017 en Nueva York (véase registro de votos). En el caso de Argentina, esta omisión difiere de lo expuesto por su delegación en un segmento de alto nivel al que participó en Naciones Unidas (Nota 4).

Es de recordar que tempranamente, América Latina y el Caribe lanzaron una clara señal al mundo en materia de desarme nuclear: el pasado 14 de febrero del 2017, se celebró el 50 aniversario de la apertura a firma del Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y en el Caribe, más conocido como Tratado de Tlatelolco (véase informe preparado por el Senado de México para esta conmemoración).

El caso de Europa
Recientemente, el jefe de la diplomacia española reafirmó que España no firmará tan siquiera el tratado sobre prohibición de armas nucleares adoptado en el 2017, "por solidaridad con sus socios de la OTAN" (véase nota de prensa de EuropaPress). Las únicas firmas de Estados europeos que se registran son las de Austria, Irlanda, Liechtenstein, San Marino, así como la del Vaticano, que ha ratificado también el tratado. No se registran aún las firmas de los demás Estados europeos que sí votaron a favor del texto el 7 de julio con los Estados antes citados, a saber Chipre, Malta, Moldavia, Suecia y Suiza

Cabe recordar que la ONG ICANW (International Campaign to Abolish Nuclear Weapons) recibió en diciembre del 2017 en Estocolmo el Premio Nobel de la Paz (véase sitio oficial de ICANW).

A modo de conclusión
Al cumplirse en estos días seis meses desde la ceremonia de la firma de este instrumento, este primer balance evidencia que las potencias nucleares y sus aliados mantienen una activa oposición a esta iniciativa multilateral y que, al parecer, sus justificaciones para mantenerla siguen prevaleciendo entre los decisores políticos.

Es de esperar que, pese a presiones de diversa índole que puedan estar recibiendo algunos Estados en aras de no firmar (ni ratificar) este tratado, se logre reunir un número mayor de adhesiones en setiembre próximo, al cumplirse un año desde que fue abierto a la firma y ratificación de los 193 Estados Miembros de Naciones Unidas.

Para ello, la campaña en favor de la prohibición de las armas nucleares debe redoblar sus esfuerzos, campaña a la que los Estados de América Latina podrían contribuir significativamente.

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Notas


Nota 1:
Cabe recordar que un “Decreto de Armas” adoptado el 30 de junio del 2006 fue anulado por la Sala Constitucional en el 2008 a solicitud de un estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica (UCR) particularmente vigilante, Luis Roberto Zamora Bolaños: el “derecho humano a la paz” sirvió de fundamento para pedir la anulación de este decreto adoptado por el Ministerio de Salud, que promovía en Costa Rica la extracción y la producción de material nuclear con fines bélicos. En el texto de la sentencia Res. Nº 2008-14193, se concluye que: “Se declara con lugar la acción. Se anulan los apartados 1200 Extracción de Minerales de Uranio y Torio, 2330 Elaboración de Combustible Nuclear, y 2813 Fabricación de Generadores de Vapor del Anexo #1 del Decreto Ejecutivo #33240-S del 30 de junio del 2006, todo sin perjuicio de lo dicho en el último considerando” (véase  nota de prensa). El mismo estudiante había logrado en el 2004, mediante un recurso ante el juez constitucional, que el Ejecutivo retirara a Costa Rica de una “Coalición en guerra contra Iraq” liderada por Estados Unidos (véase sentencia 2004-09992 de la Sala Constitucional, cuya lectura se recomienda). Sobre el derecho humano a la paz en la justicia constitucional costarricense, remitimos al estudio del mismo Luis Roberto Zamora Bolaños editado en el 2010: ZAMORA BOLAÑOS L. R., “Reconocimiento y aplicación judicial del derecho humano a la paz en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional de Costa Rica”, in VILLAN DURAN C. FALEH PEREZ C. (Ed.), Contribuciones regionales para una Declaración Universal sobre el Derecho a la Paz, AEDIDH, Narcea Ed., Madrid, 2010, pp. 419-433 (texto integral de esta publicación disponible aquí).

Nota 2:
El comunicado conjunto circulado se lee así (véase enlace):

"Joint Press Statement from the Permanent Representatives to the United Nations of the United States, United Kingdom, and France Following the Adoption of a Treaty Banning Nuclear Weapons

July 7, 2017 FOR IMMEDIATE RELEASE

France, the United Kingdom and the United States have not taken part in the negotiation of the treaty on the prohibition of nuclear weapons. We do not intend to sign, ratify or ever become party to it. Therefore, there will be no change in the legal obligations on our countries with respect to nuclear weapons. For example, we would not accept any claim that this treaty reflects or in any way contributes to the development of customary international law. Importantly, other states possessing nuclear weapons and almost all other states relying on nuclear deterrence have also not taken part in the negotiations.

This initiative clearly disregards the realities of the international security environment. Accession to the ban treaty is incompatible with the policy of nuclear deterrence, which has been essential to keeping the peace in Europe and North Asia for over 70 years. A purported ban on nuclear weapons that does not address the security concerns that continue to make nuclear deterrence necessary cannot result in the elimination of a single nuclear weapon and will not enhance any country’s security, nor international peace and security. It will do the exact opposite by creating even more divisions at a time when the world needs to remain united in the face of growing threats, including those from the DPRK’s ongoing proliferation efforts. This treaty offers no solution to the grave threat posed by North Korea’s nuclear program, nor does it address other security challenges that make nuclear deterrence necessary. A ban treaty also risks undermining the existing international security architecture which contributes to the maintenance of international peace and security.

We reiterate in this regard our continued commitment to the Treaty on the Non-Proliferation of Nuclear Weapons (NPT) and reaffirm our determination to safeguard and further promote its authority, universality and effectiveness. Working towards the shared goal of nuclear disarmament and general and complete disarmament must be done in a way that promotes international peace and security, and strategic stability, based on the principle of increased and undiminished security for all.

We all share a common responsibility to protect and strengthen our collective security system in order to further promote international peace, stability and security."

Nota 3:
Se lee en esta declaración del portavoz de la diplomacia gala (véase enlace oficial) que:

"Déclaration de la porte-parole du Ministère de l’Europe et des Affaires étrangères Adoption d’un traité d’interdiction des armes nucléaires New York, le 7 juillet 2017

Un traité d’interdiction des armes nucléaires a été adopté le 7 juillet à New York.

Il s’agit d’un texte inadapté au contexte sécuritaire international, caractérisé par des tensions croissantes et la prolifération des armes de destruction massive, dont témoigne notamment la menace nucléaire nord-coréenne. La France n’a pas participé aux négociations de ce traité et elle n’entend pas y adhérer. Ce traité ne nous lie pas et ne crée pas de nouvelles obligations. La décision d’un grand nombre d’Etats, dotés, possesseurs ou non d’armes nucléaires, de ne pas participer aux négociations, en Europe et en Asie notamment, illustre avec force ce décalage.

La politique de sécurité et de défense de la France, tout comme celle des alliés et d’autres partenaires proches, repose sur la dissuasion nucléaire. La dissuasion vise à protéger notre pays de toute agression d’origine étatique contre ses intérêts vitaux, d’où qu’elle vienne, et quelle qu’en soit la forme. Le contexte international n’autorise aucune faiblesse. Un traité d’interdiction des armes nucléaires risque à cet égard d’affecter la sécurité de la région euro-atlantique et la stabilité internationale. Ce traité est également susceptible de fragiliser le traité sur la non-prolifération des armes nucléaires, pierre angulaire du régime de non-prolifération.

Le désarmement nucléaire ne se décrète pas, il se construit. La France demeure pour sa part déterminée à mettre en oeuvre les prochaines étapes concrètes du désarmement nucléaire, conformément à ses engagements au titre du traité sur la non-prolifération des armes.

Les prochaines étapes prioritaires du désarmement nucléaire sont la négociation d’un traité interdisant la production de matières fissiles pour la fabrication d’armes nucléaires et l’entrée en vigueur rapide du traité d’interdiction complète des essais nucléaires. La réduction des arsenaux nucléaires russes et américains, qui représentent 90% du stock mondial d’armes nucléaires, est un autre objectif important.

La France a déjà pris des mesures concrètes et substantielles de désarmement nucléaire, notamment en réduisant de moitié son arsenal nucléaire, en arrêtant les essais nucléaires, en ratifiant le traité d’interdiction complète des essais nucléaires, et en fermant de manière irréversible ses installations de production de matières fissiles pour des armes nucléaires. Nous poursuivrons également nos efforts en faveur de la sécurité et de la stabilité internationales, y compris dans la lutte contre la prolifération des armes de destruction massive."

Nota 4:
Se lee en este  discurso que para Argentina,

"The Delegation of Argentina would like to align itself with the statement delivered by Cuba on behalf of the Community of Latin American and Caribbean States. At the same time we would like to add some remarks in our national capacity.

Argentina considers that the total elimination of weapons of mass destruction should constitute the main priority of the international community, since their consequences reach beyond the field of disarmament and seriously impact in the international peace and security area".

Blog del autor: http://derechointernacionalcr.blogspot.com

La verdadera historia del policía Pedro Urraca, cazador de rojos. Loreto Urraca publica la novela biográfica de su abuelo, agente franquista clave en la persecución de los republicanos exiliados y colaborador de la Gestapo.

Hasta hace diez años, su abuelo paterno no era más que un familiar al que apenas había conocido y del que había heredado un apellido tan infrecuente como sonoro. Pero un domingo, al hojear las páginas de este diario, leyó el nombre de Pedro Urraca en un  reportaje que desempolvaba del olvido a un personaje siniestro de la historia reciente de España. El abuelo de Loreto Urraca había sido  cazador de rojos en la Francia ocupada, un policía franquista destinado al territorio galo con la misión de perseguir y detener a republicanos españoles exiliados, entre quienes figuró Lluís Companyspresidente de la Generalitat de Catalunya durante la guerra.

Descubrir que un pariente cercano perteneció a las alcantarillas de un régimen dictatorial no es un trago fácil de digerir. En una situación similar, hay dos opciones: guardar silencio y pasar página o asumirlo y compartirlo en público. “Si me hubiera llamado López o Martínez, a lo mejor me hubiera sido más fácil pasar inadvertida, incluso no hubiera hecho nada, pero me di cuenta de que sería imposible negar mi vínculo. Decidí afrontarlo, pero a la vez necesitaba desafiliarme de él públicamente”, reconoce a este diario la nieta de Urraca, que acaba de publicar Entre hienas (Editorial Funamubilista), una novela biográfica fruto de casi una década de investigación entre archivos, cartas y diarios.

En lugar de ocultar el pasado en un archivo personal, a Loreto, de 53 años, la movió la necesidad de contar una versión de nuestra historia muy diferente a la que la había escuchado en el aula. “De lo poco que se contaba, se venía a decir que lo poco bueno que había hecho Franco fue haber evitado que España entrara en la Segunda Guerra Mundial. Con la historia de Urraca, empecé a comprender que nuestra implicación había sido más importante de lo que se nos hizo ver”, explica Loreto. Basado en documentación inédita, el relato se centra en la época en la que Urraca, casado con una francesa que había sido compañera de escuela de Simone de Beauvoir, trabajó como agregado policial en la Embajada de España en Francia y para la Gestapo bajo el alias Unamuno.

La pintora y resistente de origen judío Antoinette Sachsa la que se relacionó sentimentalmente con Jean Moulin, promotor del Consejo Nacional de la Resistencia, que había tenido un litigio a cuenta de un piso alquilado a la familia política de Urraca, denunció al policía franquista por colaboracionista pasada la guerra, por lo que fue condenado en rebeldía a la pena de muerte en 1948. “Por la condena, llegué a los diarios de Sachs, donde se muestra convencida de una cierta implicación de Urraca en la captura de Moulin. En Francia abre una nueva vía sobre la captura de varios resistentes, y en España se incita a que se siga investigando la trayectoria de Urraca tras la guerra”.

Urraca huyó de Francia y se refugió en Bélgica con una carrera de diplomático en la oscuridad. “Era un vividor. Se movía por su propio interés, por conseguir comer tres veces al día mientras había gente que moría de hambre en la España de posguerra y en la Francia ocupada. El bando de Pedro Urraca era tener la panza llena y dormir caliente”, describe su nieta.

Loreto sigue la estela de los  descendientes del núcleo duro del Tercer Reich o de los colaboracionistas en Francia que han prestado su testimonio en documentales y libros. “Fuera existe una especie de movimiento de los nietos de los vencedores y de los vencidos como una necesidad vital y espontánea de saber de dónde venimos para construir mejor nuestro futuro, antes de que desaparezcan los últimos vestigios. Cuanto más conozcamos nuestro pasado, más capacitados estaremos para no revivir lo que sufrieron nuestros antepasados”, anhela la nieta de Urraca, que hoy trabaja en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea en Alicante para una Europa muy diferente, la de la construcción democrática.

https://elpais.com/cultura/2018/03/21/actualidad/1521635467_154021.html

sábado, 31 de marzo de 2018

Lorca ya se deja ver en su ciudad. La Fundación del poeta en Granada acoge la exposición ‘Una habitación propia’ sobre sus años en la Residencia de Estudiantes.

Llegó el lunes a Granada, su ciudad, desde Madrid, otra de sus ciudades. Aquel día no acudió casi nadie a recibirlo. Hoy, cuatro días después, Lorca ha llegado oficialmente a su lugar de residencia futura. El legado lorquiano deja atrás la Residencia de Estudiantes que lo ha acogido desde 1986, para alojarse en el Centro Lorca, que se encargará de irradiarlo al mundo. Lorca ha vuelto a Granada a través de sus manuscritos, de sus fotografías e incluso de su ropa, con la exposición Una habitación propia.  Federico García Lorca en la Residencia de Estudiantes. 1919-1936. Desde hoy, el Centro Lorca de Granada adquiere todo su sentido, tras tres años de vida en los que ha sobrevivido sin el legado lorquiano, el material para el que estaba originalmente diseñado, los más de 5.000 manuscritos, fotografías, dibujos, etcque la familia del poeta, a través de la Fundación García Lorca, han cedido.

Hoy era un día grande en la ciudad, "histórico", como ha dicho su alcalde Francisco Cuenca. Atrás quedan los 15 años que ha costado llegar a este momento que, por otra parte, es solo una avanzadilla de lo que ha de llegar. La muestra abierta hoy al público está compuesta por 200 piezas de las que apenas un centenar forman parte del legado de Lorca que ha de instalarse en la ciudad. El resto son préstamos de instituciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía o la propia Residencia de Estudiantes. En tres meses, antes del 30 de junio, el consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Vázquez, ha confirmado que llegará a la ciudad la totalidad del material.

Todos los intervinientes en la inauguración así han reconocido lo tortuoso del camino hasta llegar al acto de hoy.  Laura García Lorca, sobrina del poeta y presidenta de la fundación que en nombre de la familia mantiene vivo su espíritu, ha enfatizado el esfuerzo de las instituciones en cumplir los acuerdos alcanzados que harán posible la normalización de esta nueva institución lorquiana y su puesta en marcha de acuerdo a los objetivos iniciales.

Despedida y bienvenida

La muestra inaugurada hoy, en palabras de su comisario, el catedrático de Literatura española Andrés Soria, cumple en realidad una doble función, de "despedida de la residencia" madrileña y, a la vez, de bienvenida "a la habitación propia" que supone para el legado lorquiano su nueva ubicación. Como ha recordado el consejero, "Federico se reencuentra con su tierra a través de su legado" y Granada, a través de este centro "lo va a cuidar, proteger y difundir". El objetivo es el de convertir el espacio "en un centro de excelencia, con una programación de calidad, acorde al legado que acogerá".

Una habitación propia ha estado expuesta en la  Residencia de Estudiantes anteriormente y podrá verse en el Centro Lorca hasta el 24 de junio. En ella, a través de la correspondencia del poeta, de ropa como el mono azul de la Barraca con el que tantas veces se fotografió, de sus dibujos y de las pinturas de sus amigos artistas, se retrata la vida de Federico en la residencia madrileña, un espacio que lo fue todo para él. Un lugar imprescindible para entender tanto su agitada vida social, en la que conoció a artistas como Dalí, Buñuel, Pepín Bello y otros, como su efervescente producción artística, en la que pasó, como explica el comisario de la muestra "de atender como estudiante en centenares de conferencias a ser él el conferenciante para el resto de estudiantes".

https://elpais.com/cultura/2018/03/23/actualidad/1521823497_880644.html

viernes, 30 de marzo de 2018

Un nuevo país llamado teatro. Refugiados y actores profesionales de la ONG Caídos del Cielo dan a luz a una obra que se ha estrenado este viernes en el madrileño Conde Duque.

A cuatro días del estreno, Eddy llega tarde al ensayo. En silencio, entra en escena y se mezcla con el resto del reparto. Minutos después, suena su teléfono móvil. Un compañero se levanta y se lo apaga. Sin broncas, ni reproches, más bien entre risas, la función sigue su curso. Eddy no es actor; de hecho, hasta hace poco, este nigeriano de 38 años, nacido en Lagos, trabajaba como ingeniero naval y lo único que le preocupaba era sobrevivir. Su participación en la insurrección popular contra las petroleras extranjeras que explotan y contaminan el Delta del Níger casi le costó la vida. Perseguido por las fuerzas armadas huyó hacia España en 2016, dejando atrás a los suyos, en busca de “una vida mejor”. Encontró asilo en el teatro.

“No hay ningún lugar como casa, pero esto es lo más parecido”, cuenta Eddy. Su nuevo hogar se llama Caídos del Cielo, una compañía teatral que lucha contra la exclusión social y que desde hace un año abrió su taller a refugiados. Camuflados entre un elenco de actores y bailarines profesionales, Eddy y sus compañeros estuvieron anoche y están hoy en los escenarios del madrileño Conde Duque para interpretar Una guarida con luz, la última apuesta teatral de la directora y fundadora de la compañía, Paloma Pedrero.

En esta obra, que se estrena en el marco del festival Ellas Crean, las barreras del idioma no suponen un problema para participar en un montaje donde la danza y el canto tienen casi tanto protagonismo como la palabra. Refugiados llegados de Siria, Irak, Kurdistán o Camerún interpretan a una manada de perros que acompañan a una pareja de canes abandonados a su suerte tras la hospitalización de su dueña. Una “metáfora sobre la sensibilidad” pensada como una lección de amor de los animales hacia los humanos.

“Nos ayudan a demostrar que existimos y a expresar quién somos”, dice Celine, de 19 años, originaria de Camerún, que interpreta con Eddy un canto que proviene de la tradición compartida entre sus tierras de origen. Para esta joven y tímida camerunesa, que prefiere olvidar las razones que la llevaron a pedir asilo en España, formar parte del proyecto la ha ayudado a superar sus miedos y a encontrar amigos en un país donde no la esperaba nadie. Junto a chicas como Ruth, una peluquera iraquí de 27 años que por el momento se comunica a través de gestos, miradas y sonrisas, forma parte de una “gran familia” a la que los protagonistas de la obra tratan como sus iguales: “Cuando subimos al escenario, todos somos del mismo sitio. Nuestro país es el teatro”, explica Pablo Tercero, el intérprete principal.

“Aquí les decimos que vengan como quieran, como son. Aquí no hay extranjerías”, dice Pedrero. La dramaturga empezó este proyecto de integración hace algo más de una década con representaciones en las que participaron personas sin hogar, por las que fue premiada por la UNESCO. Esta es la primera vez que trabaja con refugiados y lo ha hecho porque cree en la capacidad del arte para devolver la identidad a los que lo perdieron todo, ya sea en un contexto de guerra o al ser excluidos por la sociedad. “Un chico kurdo del taller, jamás pudo expresarse por problemas de identidad sexual y ahora lo dejamos que se pinte, que haga todo lo que quiera, que baile, que cante”, cuenta la autora, cuyo teatro, siempre comprometido, ha abordado temas como la eutanasia, la identidad sexual o el terrorismo en la reciente Ana el 11 de marzo.

En Caídos del Cielo, la gente viene a “renacer”. De los cerca de 70 refugiados que han pasado por la compañía, el caso que más impresiona a la directora madrileña es el de Nedal. Este sirio de 28 años abandonó su país pero no su deseo de ser actor. Llegó solo a España en 2016 sin conocer a nadie ni hablar español. En tan solo un año ha sido capaz de aprender un nuevo idioma, retomar sus estudios de administración y dirección de empresas e incluso, aprovechando sus dotes interpretativas, de realizar su sueño con un pequeño papel en una película.

https://elpais.com/cultura/2018/03/23/actualidad/1521819909_011822.html

jueves, 29 de marzo de 2018

_- El conflicto como motor del mundo. Un singular proyecto artístico reflexiona sobre la revolución, la resistencia y la rebeldía en el Círculo de Bellas Artes de Madrid

_- La iconografía de la Revolución Rusa mantiene intacto su poder de atracción. Se pudo observar el pasado año cuando el trabajo de aquellos artistas de vanguardia, muchos de los cuales acabarían represaliados, inundó museos y páginas de publicaciones de todo el mundo con motivo del centenario del alzamiento contra el régimen zarista. También cautivan los brillantes eslóganes y la estética pop del Mayo del 68, tanto que su uso puede resultar manido incluso antes de que se cumpla estrictamente el 50 aniversario de las manifestaciones parisienses. Por eso y porque hay que buscar nuevas líneas de investigación, los responsables del Círculo de Bellas Artes de Madrid se plantearon ir más allá, sin dejar de consignar las dos efemérides. ¿Y qué tienen en común la revolución, la resistencia, la rebeldía y la revuelta? El conflicto, se respondieron.

A partir de ahí idearon un ambicioso proyecto intelectual que cuenta con citas e imágenes reconocibles, pero que centra su interés en el conflicto a través del tiempo, del arte, de la historia, de la política. Un relato poliédrico que igual alude el origen de la expresión revolucionaria “asaltar los cielos” (popularizada por Marx, aunque ya había sido empleada por Homero o Platón) que proyecta unos dibujos soviéticos de los años 20 apenas conocidos; exhibe recortes de periódicos sobre acontecimientos históricos que rememora el viaje en barcaza de una gigantesca estatua de un lenin caído, mientras en las orillas del río algunos súbditos se arrodillan como si fuera una deidad, en unas imágenes magnéticas filmadas por Angelopoulos para su película La mirada de Ulises.

“El conflicto es lo que mueve el mundo”, dice Juan Barja, poeta y director del Círculo, en mitad de la sala de exposición interactiva que conjuga frases, fotografía, vídeo y cine para conformar el discurso de El gran río. Resistencia, Rebeldía, Rebelión, Revolución. Comisariada por Lucía Jalón Oyarzun y David Sánchez Usanos, la muestra se prolongará hasta el 26 de agosto. “En vez de organizar una celebración sobre el 17 y el 68, hemos propuesto, tras más de dos años de trabajo, una reflexión sobre el conflicto en un proyecto en el que cobra especial relevancia la película y el catálogo”, añade Barja.

Potencial poético

La película está compuesta por 22 episodios (algunos más históricos, otros enfocados temáticamente), que se pueden ver independientemente o en conjunto. El montaje pretende también subrayar el potencial poético de las imágenes de archivo de múltiples procedencias, apoyándose en textos de Leonardo da Vinci, Bertold Brech, Sófocles y Albert Camus, entre muchos otros.

“Hemos planteado El gran río como una intervención a distintos niveles: visual (exposición), textual-libresco (catálogo), fílmico (película) y conversacional (ciclo de diálogos y conferencias). Pensamos que la revolución no es algo del pasado, que pertenezca a los grandes nombres y momentos insignes de la historia, la revolución no es para los museos ni las conmemoraciones: la revolución ha de ser de todos, ha de cambiar la experiencia y la vida cotidiana de la gente. La revolución es aquí y ahora”, explica Sánchez Usanos, uno de los dos comisarios de un proyecto en que el que también han trabajado Elisa y Farael Celda, Óscar Vincentelli y el propio Barja.

El gran río es un proyecto singular, similar a los que el Círculo dedicó a Walter Benjamin y a Fernando Pesoa. Ofrece una experiencia cultural que se filtra como el agua en el espectador y lector que se deje llevar por la corriente del pensamiento.

UNA ANTOLOGÍA DE CITAS
El catálogo de la exposición es una antología de fragmentos de textos y citas, relativa a los materiales de que está hecho el pensamiento. Por ejemplo, en el epígrafe Revolución, teorías y definiciones, se incluyen citas de Hannah Arendt (“La naturaleza del inicio ya implica y comporta (...) la arbitrariedad de lo absoluto”), J. W. Goethe (“Cuanto existe merece perecer”) o P.  J. Proudhon (“El poder es en sí cosa mecánica, la revolución es creación”). En el apartado Sobre la verdad, entran F. Fanon (“La búsqueda de la verdad es colectiva”) o T. Adorno (“La necesidad de expresar el sufrimiento es condición de toda verdad”).

https://elpais.com/cultura/2018/03/23/actualidad/1521822589_230864.html

miércoles, 28 de marzo de 2018

DIEZ AÑOS DE LA MUERTE DEL ESCRITOR Y GUIONISTA. El mundo es mucho peor sin Rafael Azcona. El mundo sin un hombre así es, pase lo que pase, un mundo más desgraciado.

Su amigo José Luis García Sánchez, guionista también, director de cine, llamó a los amigos más próximos de  Rafael Azcona unos días después de que el gran escritor nacido en Logroño hubiera abandonado este mundo. “Tenías un gran amigo que se llamaba Rafael Azcona”. Y desde entonces, como diría su colega Roberto Fontanarrosa, el mundo ha andado equivocado, o por lo menos el mundo ha andado mucho peor. El mundo sin un hombre así es, pase lo que pase, un mundo más desgraciado.

No hubo velatorio, no hubo despedida en ningún cementerio; la familia, Susi Youdelman al frente, los dos hijos, la hermana, siguieron al pie de la letra el dictado del gran tímido de nuestra época, el hombre que marcó el humor, el cine y la amistad con un sello del que se hizo una sola muestra, la que él representaba. Habrá parecidos, pero Azcona fue un ser humano inigualable. Así es la vida, a veces hay gente cuyo vacío no se rellena jamás. Y este vacío dura ya diez años y todos los que lo trataron, la familia, los colegas y los amigos, sienten ahora que aquel aviso de José Luis García Sánchez es una marca de la que no se ha borrado ni una letra al cabo de esta década.

No hubo velatorio, pero hubo escalofrío. ¿Cómo será la vida sin Rafael Azcona, cómo será el mundo, nuestro mundo, sin él? En lo que se refiere al mundo que lo rodeaba casi cada semana en el mismo barrio y en el mismo bar, se acabaron paulatinamente las tertulias que él presidía con su sentido común de pocas palabras. Allí presidía conversaciones que solo hallaban horizonte cuando él ponía en orden a aquellos amigos suyos, entre ellos David Trueba, Manuel Vicent, José Luis Cuerda, Ángel Sánchez Harguindey, el citado García Sánchez, Jordi Socias, Manuel Gutiérrez Aragón…, o los que pasaran por allí.

Aunque eran tertulias circunstanciales, en las que había humor o chascarrillo, lo cierto es que de su sustancia se podrían deducir algunas prendas del carácter de Azcona. Era el primero que llegaba; era también el único que prestaba atención a las mujeres invitadas; era el más educado en la atención a los contertulios, y era el más informado de todos aquellos escritores, cineastas o periodistas que siempre le dejaban a él la cabecera. Era el que no decía No la primera vez que escucha una idea o un proyecto; era el que prolongaba con su propia información las dudas que otros expresaban como certezas. Y era el amigo de todo el mundo. Era capaz, por ejemplo, de quitarse sueño o tiempo para buscar versos inencontrables en la época sin Google (hubo esa época) y llevarlos, andando a veces, a la casa de quienes los precisaran para sus propios trabajos.

Azcona era el que decía Sí o Tal Vez a proyectos imposibles en los que desgastaba ganas y energías por las que no facturaba jamás. Y era el que hablaba bien de todo el mundo aunque en el pasado hubiera habido entre él y otros fracturas irreconciliables. Cineastas con los que le fue imposible trabajar, por carácter o por otras circunstancias no desataban de su boca ningún desdén, resquemor alguno. Fue un maestro de la amistad y una muralla contra la intransigencia o el fanatismo. Era el hombre que preguntaba de manera que su curiosidad no fuera ni utilitaria ni ofensiva. Y era una alegría verlo, porque él desprendía ese valor supremo de la simpatía: ser capaz de regalarla.

Además, Azcona desprendía una autoridad tranquila, confortante: sabías que su consejo, aunque fuera apresurado, no lo daba sin haberlo pensado. Por eso, aunque la cabecera de cualquier encuentro se desplazada a donde él estuviera. Era un ser solícito y educado. Un republicano que no alardeaba ni de estar vivo. Además, era el último en irse de aquellas tertulias; en su caso, no poir miedo a lo que fueran a decir de él aquellos compañeros de los mediodías.

Lo conocí porque Fernando Trueba, con el que hizo gran cine y una amistad formidable, me dijo que no era cierto que fuera un hombre inaccesible, encerrado en su castillo de hacer guiones. Lo llamé a su teléfono, me respondió y de ahí en adelante hicimos libros (sus cuentos completos, por ejemplo, su estupenda narrativa breve; ahora, por fortuna, Pepitas de Calabaza está publicando casi toda su obra), hicimos conversaciones (Harguindey dirigió un espléndido encuentro entre él y Vicent, Memorias de sobremesa, búsquenlo) y amistades, encuentros públicos y privados, y en todas partes Azcona el Desaparecido fue Azcona el Esperado. Y a todos dio lecciones, desde la radio, desde la televisión, desde las entrevistas periodísticas y, también, en esas tertulias en las que profesaban su sentido común y su ternura. Eran lecciones tranquilas: nunca pretendió que los demás las aprobaran.

Ese mundo se acabó cuando José Luis García Sánchez hizo aquella comunicación escueta y fatal, ya no está aquí tu amigo Rafael Azcona. Desde entonces han crecido sus libros (gracias a Pepitas de Calabaza, gracias al empeño de Susi, su viuda), su cine ha recibido el aprecio que ya mereció entonces, y ha ido creciendo. A él le daría mucha rabia saber que ahora, entre los jóvenes, es un mito. Él sólo quería ser una persona capaz de recorrer la ciudad de Madrid para encontrarse, al borde del Retiro, a un amigo al que tenía ganas de ver. Era emocionante tratarlo, y hasta el fin fue una suerte imborrable haberlo conocido. El mundo es peor sin él, y esta es una verdad tan grande y horrible como la certeza de que no está.

https://elpais.com/cultura/2018/03/24/actualidad/1521878411_793982.html?rel=lom

martes, 27 de marzo de 2018

Aki Kaurismäki: “Este planeta nunca tuvo tantos sociópatas e idiotas en el poder” El cineasta finlandés recoge la medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes e imparte otra clase magistral de bonhomía y surrealismo

No hay un cineasta europeo como el finés Aki Kaurismäki (Orimattila, 1957), que desde 1980 lleva haciendo películas sin bajar un ápice la calidad de su cine. Comprometido con los más débiles de esta sociedad -como los sintecho, los refugiados o los parados-, con un estilo austero en plasmación de emociones y marcado en el uso de los colores y el espacio, Kaurismäki ha recibido por estos méritos la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes, un honor que previamente recayó en Jordi Savall, Salman Rushdie y Michael Haneke. O Luis Buñuel, como apuntó en el discurso de introducción Juan Miguel Hernández León, presidente de la institución, un referente del surrealismo del que ha bebido Kaurismäki.

Como ejemplo de su compromiso con el surrealismo, Kaurismäki llegó media hora tarde al acto, para desesperación de sus anfitriones, que minutos antes habían anunciado: "Pedimos perdón. Os podemos confirmar que está en Madrid, pero no sabemos exactamente dónde". Y ahí apareció el finés, legendario bebedor, conspicuo fumador -ha derivado al cigarrillo electrónico- y un artista sin pelos en la lengua. Desde hace lustros vive en Portugal, así que se ofreció a dar la rueda de prensa en portugués, antes de acabar en el inglés, "un idioma impostado e imperialista".

El cineasta agradeció la distinción arrancando un discurso valientemente humanista: "Gracias a seres humanos y a pequeñas instituciones como el Círculo aún tenemos esperanza. No vivimos en el mejor de los mundos posibles, así que depende de cada uno de nosotros que haya ese punto de esperanza". Y ahondó en la miseria humana actual: "Cada uno decide si damos patadas o matamos a los que no tienen nada o a nuestros vecinos, o les ayudamos con un poco de pan y vino tinto. Yo prefiero la segunda opción. Quien da, recibe, y así eres más feliz. O por lo menos se está más feliz en el último momento".

En los últimos años, Kaurismäki se ha convertido en un clarividente analista de la actualidad social y política, tanto en la pantalla, como muestra El otro lado de la esperanza, como en sus declaraciones: "El poder está en manos del capital, que está conducido por idiotas. El mundo está en las peores manos posibles. Voy a ponerme serio aunque esto conlleve caer en la tristeza. El problema de los refugiados no ha hecho más que empezar. Cuando era niño confiaba en Europa. Hoy es una vergüenza para Europa que no se haga caso a este drama. Las potencias prueban sus armas en Siria y Putin así lo ha confirmado. Este planeta nunca tuvo tantos sociópatas e idiotas en el poder. El presidente Eisenhower dijo que había que evitar la unión entre el capital y la industria armamentística, que es exactamente lo que hoy ocurre".

El director señaló con sus palabras a la ONU: "El principal problema es el Consejo de Seguridad de la ONU y el poder del veto allí de EE UU. Porque el resto son unos payasos. El 90% de la población quiere vivir, plantar su huerto, criar a sus hijos, y no puede. El 10% restante son esos sociópatas que tienen el poder. La UE también tiene la culpa por priorizar la economía, y por cerrar la puerta a esta gente, convirtiendo a Siria en un campo de concentración. Hay que hacer una revolución, echar a China, Rusia y EE UU del Consejo y que el resto tome las decisiones y deje claro que hasta aquí ha llegado la guerra. Esa y cualquier otra. En cuanto tengan la tecnología para enviar en cohetes a ese 10% a Marte, yo estaré encantado de pagar mi parte". Y remató con un chiste marca de la casa: "Es una pena que los yanquis que tenían esta gran tradición de asesinar a sus presidentes la hayan perdido. Lo hacían con los buenos, y no lo hacen ahora con los malos. Prefieren matar bombardeando a la gente de calle que está, por ejemplo, comprando en un mercado de Oriente Medio". Dicho todo lo anterior, elevó el tono: "Pero esta no es una reunión para rendirnos. La esperanza mueve montañas y sin la esperanza solo nos quedan los bares. Vamos a un bar".

Sobre su cine, el realizador de películas como Le Havre, La chica de la fábrica de cerillas, Nubes pasajeras, Un hombre sin pasado, La vida de bohemia o Ariel se negó a ahondar en su trabajo: "Analizar mi trabajo es complicado, No hay nada que analizar. Hago lo que puedo y así se queda. Ruedo ensayos y ya está. Hago lo contrario que Hitchcock en el lado opuesto. Lo crean o no, una vez fui joven. Y tenía entusiasmo. Me fijaba en el surrealismo de Buñuel, o en la Nouvelle Vague y con el tiempo me hice más serio. Me equivoqué: la vida humana se tiene que transmitir con el humor. Rodé una versión de Crimen y castigo en 1983 sin una gota de humor, un error que no volví a cometer. Sin humor de la sala se van los espectadores y yo mismo".

¿Se retirará pronto? ¿Se acabará el mundo en 2021, como dijo en la Berlinale hace dos años? "En mi vida y en mi cine no tengo esperanza. Por ello, imito a los mejores -es de tonto imitar a los peores-, por eso siempre quiero volver a Ozu, Chaplin, Bresson, Buñuel, Buster Keaton, Raoul Walsh... Sin embargo, por mi falta de talento nadie se da cuenta. Yo quiero dejar de hacer cine, pero el cine no me deja. Me gustaría dirigir una película más y así llegar hasta las 20 películas. Es que 19 no es un buen número". ¿Y cuándo se acabará el mundo? "He cambiado de fecha. Será en 2027, porque mi carnet de conducir caduca ese año, así que... Henry Miller dijo que si pudiéramos frenar los periódicos daríamos un gran paso adelante. Eso mismo pienso yo de la digitalización del cine. Destruye nuestras mentes y nuestra inteligencia, si es que tenemos aún inteligencia".

Con su cigarrillo eléctrico en la mano, Kaurismäki recordó su primera aproximación al surrealismo. "A los 16 años vivía en un pueblo muy pequeño en el centro de Finlandia. Allí abrieron un cinefórum. Yo sabía que me iba a gustar el surrealismo, no me pregunten por qué. Pero llegué tarde a la proyección -que era una sesión doble de Nanuk el esquimal y La edad de oro- y mi cerebro empezó a centrifugar. Aquello no se parecía en nada al surrealismo, pero era una película fantástica. Descubrí mi error cuando empezó La edad de oro. Y la disfruté, y además con esa doble sesión descubrí los límites del cine. Aún hoy sigo llegando tarde a todo. Lo haré a mi propio funeral y no importará, porque no habrá nadie. Yo mismo cavaré mi tumba".

Para acabar, pidió una pregunta con más humor, y el moderador le inquirió sobre la constante presencia de los perros en su cine. "Si pudiera hacer una película muda, la haría con perros, pero la audiencia quiere sonido. En los perros podemos confiar [In dogs we trust, parafraseando el lema estadounidense, y cambiando God por dogs]. No tanto en dios. El cine es un hobby caro, y a los perros no se les paga, Además, mi esposa [presente en la sala] les dirige y ese día les da más besos. El mundo sería mejor si lo gobernaran los perros, incluso las serpientes. Gracias al pulgar no somos animales. Los dejamos atrás, cierto, pero tampoco hemos llegado a humanos. Ni siquiera tenemos buen sabor, no servimos de alimento a nadie. Me pregunto qué hacemos en la punta de la pirámide alimenticia. En fin, espero que mi próxima película se titule Lassie, vuelve".

UNA POSIBLE PELÍCULA ESPAÑOLA En su momento, Aki Kaurismäki se planteó rodar Le Havre en Vigo. Acabó desechando la idea, pero la ciudad gallega, a media hora de la localidad portuguesa en la que vive el matrimonio Kaurismäki, aún le llama lo suficientemente la atención como para tener otra idea a desarrollar allí: "Incluso tengo el título, El barbero de Vigo. Es un drama familiar con seis pescadores, seis hermanos. Todos grandes, fuertes, menos el pequeño, que por su debilidad física se hace barbero, y este, sin embargo, es el que salva al resto de la familia en mitad de una enorme tormenta. Por ahora sería un corto, aunque podría desarrollarlo más. Hasta tengo ya la barbería".

https://elpais.com/cultura/2018/03/22/actualidad/1521718233_394384.html?rel=lom

lunes, 26 de marzo de 2018

Superdotados, el puzzle de las altas capacidades

De cada cien personas, dos o tres tienen una mente maravillosa. ¿Pero ser superdotado es el paraíso o el infierno? Las altas capacidades intelectuales hacen pensar y sentir de otra manera. Y obligan a convivir con el estereotipo y los tópicos que provoca el miedo a lo desconocido. Esta es la historia tras las etiquetas.

YA NO BUSCO causas a mi pensamiento desmesurado, ya no me comparo. Conocer mis capacidades era la pieza perdida del puzle y el diagnóstico es la tregua con el pasado que me permite reconstruir el presente y disponer de un filtro precioso con el que ver la vida”. Es la reflexión de una joven universitaria de 20 años diagnosticada como superdotada que en su pasada crisis emocional llegó a creer que padecía un trastorno mental.

Dos o tres de cada cien personas piensan y sienten de manera diferente al patrón general. Discurren, aprenden y procesan más rápido. Son mentes excepcionales, capaces de desarrollar una actividad neuronal tan intensa que los neurobiólogos han acuñado la expresión “cerebro en llamas” para describir las imágenes registradas mediante escáner que dan cuenta de su rendimiento intelectual. Lo suyo es el pensamiento arbóreo: una idea conduce a otra idea y esta a otra creando ramificaciones. Sienten también de manera distinta porque poseen una elevada sensibilidad emocional que puede hacerles más vulnerables. Su hábitat es un bosque intrincado de ideas y sentimientos, cercado por tópicos y estereotipos. Y atacado, a veces, por la animadversión que suscita la diferencia. Los superdotados huyen de ese estigma y reivindican su personalidad, conscientes de que el cociente de inteligencia (CI) puede ser una trampa, un arma de doble filo. ¿Ser superdotado es el paraíso o el infierno, una fortuna o una maldición, motivo de regocijo o de desgracia? ¿Y qué es la inteligencia?

“Miraba a mi hijo y sentía como si tuviera delante a dos personas: una era el adulto a quien se le podía hablar de cualquier cosa; la otra, el niño que en realidad era y que no comprendía ciertas actitudes propias de las debilidades humanas. ¡Y yo nunca podía saber con cuál de las dos personas iba a hablar!”. Es la impresión más vívida que Montserrat Martí Sol, barcelonesa de 53 años, conserva de la niñez de su hijo, Jaume.

En la infancia de las personas con altas capacidades intelectuales, el niño y el adulto cohabitan en el mismo ser en una simbiosis singular. Su alto grado de desarrollo mental —tres, cuatro, cinco años superior al que les correspondería por su edad— se asienta en un fondo emocional tan infantil y vulnerable como el de sus compañeros, si no más. Bajo su aparente desgana escolar, que les lleva en muchos casos a ser diagnosticados erróneamente con un trastorno de déficit de atención (TDA), late en ellos un desbordante entusiasmo por el conocimiento, una desmesurada pasión por las palabras y una querencia obsesiva por los números. Textos y ecuaciones, problemas y enigmas desfilan incesantemente a gran velocidad por sus bien engrasadas autopistas mentales sin que el sueño pueda actuar siempre de eficaz interruptor.

El incremento sostenido del cociente medio de inteligencia, registrado a lo largo del siglo XX gracias a la mejora nutricional y tecnológica, ha empezado a detenerse en los países más desarrollados. Mientras tanto, se intensifica la búsqueda global de talentos con que hacer frente a los nuevos retos de la humanidad. Aunque los porcentajes varían en función de los criterios aplicados, es un hecho que al menos el 2,28% de la población mundial está capacitada para alcanzar los 130 puntos en los test de inteligencia, la línea establecida convencionalmente a partir de la cual se declara la superdotación intelectual. El número de alumnos de estas características detectado en España en el curso 2015-2016 ascendió únicamente a 23.745. Se calcula que solo en la enseñanza no universitaria existen otros 180.000 no identificados y, en consecuencia, privados de las ayudas escolares previstas para ellos. El 60% de los niños llamados “superdotados” puede estar abocado al fracaso escolar. Talento que no se cultiva ni identifica correctamente, talento que corre riesgo de malograrse. ¿Es la falta de aprovechamiento del ingente caudal de inteligencia que se pierde por los sumideros de la desinformación, la inercia y la rigidez estructural del sistema educativo lo que explica la pobre representación de los alumnos españoles clasificados como “excelentes” en los informes PISA?

Muchos alumnos con altas capacidades optan por mimetizarse en el paisaje escolar convencional para librarse del sambenito de raro y no desatar rechazo. Hay que olvidarse del arrollador chico listo triunfador líder de la clase. Y fijarse más bien en aquella alumna despistada, habitualmente abstraída en sus pensamientos, que no puede dejar de discutirle al profesor aquello que no le parece razonable. Observe también a ese otro chico que está solo en un rincón del patio mientras los demás corretean tras la pelota. O al niño que cuenta los peces de la pecera y construye su propio mundo de objetos. Los que se autoproclaman sobresalientes y dicen que sacaban muy buenas notas contribuyen al error que lleva a la gran mayoría de profesores a identificar erróneamente como superdotados a alumnos que manifiestan buen rendimiento escolar. Hay de todo en el muestrario de los superdotados ilustres o glamurosos declarados: Stephen Hawking, Steve Jobs, Bill Gates, Bobby Fischer, Gary Kaspárov, Marilyn vos Savant, Arnold Schwarzenegger, Geena Davis, Paris Hilton, Shakira, Nicole Kidman, Sharon Stone, Quentin Tarantino… Pero lo que no resulta extraño es que el estudiante de altas capacidades sea visto como el tonto, por despistado, de la clase.

Lea Vélez, 47 años, madre de Michael (10) y Richard (8), tiene en casa sendas muestras del cambio brusco de personalidad que experimentan muchos estudiantes con altas capacidades. Es la prueba de cómo niños comunicativos, dinámicos y felices en casa se transforman en estudiantes pasivos, retraídos e infelices en el colegio. “Los mismos que en casa no se callan ni debajo del agua y no paran de hacer preguntas y observaciones difíciles e ingeniosas enmudecen en clase porque se aburren mortalmente”. Guionista y escritora, Vélez sostiene que el sistema no sabe muy bien qué hacer con los superdotados pese a que, sobre el papel, se ofrece la posibilidad de ampliarles o enriquecerles el temario, añadirles dos asignaturas e, incluso, pasarles de curso. “Nuestros métodos educativos están basados en la reiteración, cuando, precisamente, estos niños, que tienen su fuerte en las áreas intelectual y verbal, abominan de la repetición y la rutina”, prosigue Vélez. “Los profes los consideran vagos, pero ¿cómo no se van a aburrir de conjugar el verbo croar si ya a los cinco años me pedían que les indicara las partes del oído, me preguntaban de qué estaba hecha la lengua por dentro y me explicaban que los cables son la venas de la electricidad? Fíjese, cuando tenía ocho años, Michael me planteó la siguiente cuestión: ‘Mamá, ¿por qué los astrofísicos creen que el origen del universo fue el Big Bang? Si es el inicio de todo, ¿cuál es el detonante? ¿Cómo puede una explosión ser el origen de todo sin detonante?’. A mí me han enseñado a fascinarme por cuestiones de física, química y astronomía. Aprendo mucho con ellos”.

A juicio de esta escritora, la alternativa pasa por mejorar la formación del profesorado y aumentar las clases extraordinarias de enriquecimiento escolar. “El mismo niño que a grito pelado se aferraba a la barandilla porque no quería ir al cole, se levantaba, se vestía él solo y me esperaba impaciente junto al coche para que le llevara al curso de enriquecimiento de física y química”, dice Vélez. “Y al revés: uno de mis hijos ha tenido soriasis y ataques de asma ante la proximidad de una de esas pruebas tediosas que tanto les horrorizan. Ver el ejercicio y empezar a rascarse por el cuerpo es todo uno”. Los estudios de la asociación internacional de superdotados Mensa confirman una prevalencia mayor de las enfermedades asociadas al estrés y la ansiedad entre las personas con alto cociente intelectual.

Muchos superdotados han pasado por la escuela, la vida social y el trabajo sin problema alguno. Más bien, bendecidos por sus capacidades: su potencia de aprendizaje, su creatividad, facilidad para los idiomas o las matemáticas. Pero otros conocen bien, por experiencia propia, el acoso escolar. “Yo era el pitagorín que no caía bien a nadie, tampoco a los profes, dada mi tendencia a hacerles preguntas incómodas”, dice José Beltrán-Escavy, doctorado en Robótica por la Universidad de Tokio y examinador en la Oficina Europea de Patentes de La Haya. “Con 14 años, un grupo de alumnos me colgó del cuello con la cuerda de una persiana y les faltó poco para haberme matado. Me quedó una marca morada en el cuello durante tres semanas. A los 21 años, entré en la asociación Mensa. Probablemente, eso me salvó de convertirme en un amargado insoportable y solitario”.

—¿Qué le ha aportado tener un alto CI?

—Una capacidad de sintetizar muy grande que me permite retener información y encontrar conexiones entre datos separados. También una memoria bastante buena y facilidad para los idiomas: aprendí catalán en 15 días, japonés en 6 meses, alemán básico en 2 meses y rumano en 6 días. A cambio, tengo una ligera discalculia (dislexia para los números). Para cualquier cálculo matemático necesito tirar de lápiz y papel, o de calculadora.

—¿El CI ha contribuido a su felicidad?

—En conjunto, supongo que sí. Si me hubieran hecho esta pregunta a los 14, mi respuesta habría sido diferente.

Muchos superdotados no han olvidado la percepción de ajenidad que les produjo el primer encuentro con sus compañeros de clase. “Yo los veía como unos brutos gritones y ellos, a su vez, me veían a mí diferente”, recuerda Ramón Campayo, 52 años, natural de Albacete, campeón del mundo de memoria en nueve ocasiones. “Me mantuve en mi mundo, en un rincón, sin amigos. Supe que tenía que tratarme a mí mismo con cariño y aprendí a aceptar que siempre habrá personas a las que les caerás mal”. Con más de 190 de CI, este hombre puede leer 2.500 palabras por minuto y memorizar 124 números en cuatro segundos. Dice que la técnica y el ejercicio memorístico pueden más que las capacidades innatas. Y añade que, cuando compite, el voltaje de su actividad neuronal se le dispara hasta los 42 grados de temperatura. En una ocasión tuvo que ir al médico porque su cabeza estaba a punto de estallar con “la fiebre de la inteligencia”.

La maldición de la inteligencia es el título del libro en el que la psicóloga clínica Carmen Sanz Chacón aborda los problemas que conducen, según ella, al fracaso personal y profesional a la mayor parte de las personas superdotadas. En Demasiado inteligente para ser feliz, la psicoterapeuta francesa Jeanne Siaud-Facchin sostiene que las altas capacidades conllevan fragilidad emocional y sufrimiento asociado a la sensación de inadaptación permanente y grandes dificultades para seleccionar, gestionar y organizar la ingente información que reúnen. Algunos expertos han detectado de manera inequívoca en los superdotados un dolor existencial intrínseco. Les atribuyen un particular compromiso con la justicia, la verdad y la solidaridad/empatía hacia quienes sufren. Cabría añadir una acusada sensación de incomprensión permanente y la necesidad de salir de la soledad y de buscar al “otro” entre sus pares, preferentemente. De ahí que sean tan frecuentes las parejas formadas por personas con altas capacidades.

“La superdotación es una forma de ser, pensar y sentir distinta, pero por sí misma no impide alcanzar la felicidad”, indica Maite Garnica, pedagoga y autora del libro   “Las características cualitativas emocionales se manifiestan como diferentes a la mayor parte de la gente”, prosigue Garnica. “Tiende a cuestionar su valía, posee una baja tolerancia a la frustración, es altamente susceptible, soporta mal los motes y resulta víctima de un afán perfeccionista que conduce a la insatisfacción”. Establecido que cada superdotado posee un perfil diferente, esta pedagoga detecta en esos niños individualismo derivado de la falta de intereses compartidos con sus compañeros y de su gran capacidad de comprensión de los conceptos abstractos, además de una curiosidad temprana por las cuestiones filosófico-religiosas trascendentales. Disponen, igualmente, de un elaborado sentido del humor y una percepción sensorial de la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto más acusada de lo normal. La precocidad y la memoria serían indicativos de un alto CI, aunque no marcadores definitivos. El mismo CI es visto cada vez más como una referencia mejorable, de contornos difusos. ¿Qué pasa con los que obtienen 129 puntos en lugar de los 130 establecidos? ¿Acaso la distancia entre estos últimos y los que superan los 160 puntos no es mayor que la que existe entre los “raspados” y el resto que, en el 70% de los casos, se sitúa en la banda entre 87 y 114 puntos?

Atendiendo a su experiencia, Garnica subraya la necesidad de combinar la inteligencia intelectual con las técnicas de “inteligencia emocional” que permiten conocerse mejor, gestionar las emociones y desarrollar la empatía y la asertividad hacia los demás, de forma que la tendencia al fracaso que se observa en muchas personas con alto CI se transforme en éxito personal y social, en bienestar anímico. “Si el superdotado no aprende a controlar y a poner consciencia sobre sus pensamientos, son estos los que dominan su mente, sus emociones y su vida”. Como directora del madrileño Centro Especializado en Superdotados (CES), Garnica ha visto a madres romper a llorar al saber la condición de superdotado de sus hijos. Este es su consejo a los padres: “No teman, su hijo podrá ser feliz. Hay que contarle que tiene un alto cociente intelectual y que no es raro, sino especial. Este es un paso primordial, cuestión de salud pública, porque ellos se sienten mejor cuando saben lo que les pasa y constatan que no es nada malo”.

De hecho, abundan los testimonios que ratifican la compatibilidad entre las altas capacidades y un razonable bienestar emocional. “No comulgo con quienes lo asocian con la desgracia”, señala Jesús Landart, 57 años, vecino de Irún. “Más vale ser listo que tonto, pero no tenemos mérito ni demérito por ser como somos. Todo el misterio es que nacemos con mayor dotación intelectual. El esfuerzo, el tesón y el trabajo pueden dar mejores resultados que la inteligencia no aprovechada”. Landart piensa que el rasgo común es la curiosidad por el conocimiento resultante de la mayor facilidad para entender conceptos abstractos. “Es lo que en euskera llamamos jakinmina (dolor, ansia de saber)”, concluye.

Matemático, ingeniero electrónico y filósofo, Jesús Landart forma parte de Mensa, el club de superdotados que en España cuenta con 2.300 socios y 160.000 en todo el mundo. Agrupa a personas que superan la barrera de los 130 puntos de CI en los test psicológicos, un espectro en torno al 2% de la población. “Somos una asociación de gran biodiversidad que se propone fomentar la inteligencia y crear un ambiente estimulante en la educación”, dice Elena Sanz, 54 años, química, natural de Errenteria (Gipuzkoa). “La inteligencia es una herramienta para la vida y el desarrollo de la razón. Pero ya sabemos que la razón no da la felicidad, de la misma manera que ser alto no te convierte en el mejor jugador de baloncesto ni en mejor persona”. Sanz no padeció el acoso de niña. “Me juntaba con las chicas malas de la clase. Con la diferencia de que yo aprobaba sin estudiar y ellas no”. Presidenta de Mensa entre los años 2013 y 2016, Sanz niega que este club responda al propósito de formar una comunidad dentro de la comunidad, aunque acepta la imagen de refugio que permite compartir inquietudes en un ambiente festivo, aderezado de refinada ironía humorística. “Hay socios que fuera de aquí no manifiestan su condición de superdotados, ni siquiera se lo cuentan a sus parejas. Los expertos en recursos humanos nos aconsejan no incluir el CI en los currículos. Hay que preguntarse por qué gente que acepta con naturalidad las diferencias en la estatura, el pelo o el color de los ojos, y aplaude a los deportistas de élite, soporta mal que otros tengan mayor capacidad intelectual”.

Carmen Po Marquina, de 44 años, trabaja de teleoperadora en un call center de Zaragoza y, como tantos otros superdotados, particularmente las mujeres, está habituada desde pequeña a disimular. “He tenido que callarme muchas veces. Supongo que tampoco es fácil mandar sobre personas de nuestras características porque nos gusta que nos expliquen las cosas para luego analizarlas. Esto es algo que yo no puedo evitar, pese a que con frecuencia mi opinión se toma como un ataque”. Po Marquina dice que en el cole se aburría. No entendía por qué los profesores explicaban una y otra vez lo mismo. Perdió los hábitos mínimos de estudio y renunció a ir a la universidad. “No he tenido una vida de éxito profesional, nunca me sentí más inteligente que los demás. Ser lista no te soluciona la vida”.

Tampoco Joseba, 35 años, vecino de Vitoria, soldador de profesión, llegó a la universidad. “Al contrario que otros chicos superdotados que optaban por aislarse, yo supe adaptarme. Pero preferí ponerme a trabajar y no me arrepiento porque vivo feliz. Siento alivio al mirar hacia atrás. Cuando mis compañeros de clase todavía se comían los mocos, me dio por reflexionar intensamente sobre la muerte. Pasé por un periodo de gran ansiedad. Ahora veo que lo mío no era tan raro”. A la teoría, casi nunca explicitada pero subyacente, de que las personas con altas capacidades son también más bondadosas, sinceras y solidarias, a causa de su supuesta mayor sensibilidad y conciencia de los problemas, la psicóloga Cristina Surroca, de 55 años y vecina de Barcelona, con dos hijos de 19 y 18, contrapone: “No está probado que la inteligencia suponga mayor tolerancia”. Su experiencia como socia y supervisora de los test que se exigen para ingresar en Mensa le lleva a concluir que el mundo no iría necesariamente mejor si los órganos de decisión estuvieran formados por superdotados. “La tolerancia reina entre nosotros, pero tenemos opiniones muy dispares. Tampoco estamos libres de las disputas, ni del peligro de creernos en posesión de la verdad. No disponemos de soluciones únicas ni contamos con unanimidad en nada. Entre personas, lo mejor es la mezcla”.

¿Qué es la inteligencia? A falta de un criterio unificado sobre la superdotación —tampoco hay un protocolo de actuación escolar común a todas las comunidades autónomas españolas—, el doctor en Psicología Roberto Colom define la inteligencia como “la capacidad general que nos permite razonar, resolver problemas y aprender de la experiencia”. Contra lo que establece el psicólogo Howard Gardner en su Teoría de las inteligencias múltiples (intelectuales, lingüísticas, lógico-matemáticas, visual-espaciales…), Colom reconoce una inteligencia general que controla las demás capacidades cognitivas: “Hay una inteligencia general compuesta de diferentes capacidades que están relacionadas. El alumno que hace bien las pruebas de matemáticas hace bien también lenguaje y ciencias, aunque puede haber excepciones”. Profesor en la Universidad Autónoma de Madrid, Colom encuentra en la figura del candelabro —una base única con varios brazos—, la analogía más adecuada para su tesis. Tener conocimientos enciclopédicos, buena memoria, dominio del lenguaje o ser muy creativo no implica, en su opinión, por sí solos, ser muy inteligente. “Si quieres medir la capacidad atlética de una persona no le pongas solo a correr los 100 metros, ponle también con saltos de altura, a levantar pesas…”.

Este especialista español asegura que las altas capacidades pueden objetivarse gracias a las nuevas técnicas de neuroimagen. “Podemos analizar lo que ocurre en el cerebro, comprobar hasta qué punto las conexiones entre diferentes áreas cerebrales cambian según el nivel intelectual de los individuos”. Colom considera necesario combatir los estereotipos y contradicciones ambientales. “La idea de que la inteligencia del grupo es mayor que la suma de las inteligencias individuales de sus componentes es objetivamente falsa. Las altas capacidades mentales son vistas como algo perturbador y hasta facha, cuando resulta que tenemos que movernos en contextos muy competitivos que nos obligan a cuidar el capital humano, a no desperdiciar el talento. De hecho, la sociedad sí premia a los más inteligentes. No hay más que ver quiénes se sientan en la dirección de las compañías de éxito: o son superdotados o son personas que suplen con esfuerzo y tesón su menor potencia intelectual. Sería interesante que la selección para los puestos de responsabilidad estuviera en manos de la gente más capacitada, aunque ser más inteligente no te convierte en mejor persona”. Seguro que es así, aunque uno termine el reportaje con la sensación de haber estado en contacto con almas delicadas, hermosas.

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