lunes, 18 de junio de 2018

_- Un fantasma recorre Europa: la hipocresía

_- Gabriel Moreno González
El diario

EFE

Matteo Salvini, el fulgurante líder de la Liga Norte y nuevo Ministro italiano del Interior, se considera a sí mismo católico y aparece en los mítines con un rosario en la mano. Una mano que, a su vez, no le tiembla al cerrar los puertos de su país a barcos repletos de seres humanos y al alegrarse, sin ocultarlo, de quitárselos de en medio como si de un triunfo deportivo se tratara. Sin embargo, su tocayo de hace más de dos mil años, el evangelista Mateo, recogía así las palabras de quien es considerado por el catolicismo, la religión que Salvini dice profesar, como el mismísimo hijo de Dios: “Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me acogisteis” (Mt 25:35).

En general, este patrón de contradicciones insalvables e hipocresía manifiesta se repite a lo largo y ancho de toda la extrema derecha europea. Desde los confines de la Rusia occidental a los grupúsculos de franquistas españoles, pasando por el Frente Nacional de Le Pen o por la AfD alemana, el neofascismo del viejo continente dice defender la comunidad y los valores tradicionales y benéficos aparejados a ella, pero no duda en apoyar las políticas neoliberales que fragmentan la sociedad y potencian el individualismo egoísta y la competitividad deshumanizadora. Se cree baluarte del cristianismo y su tradición acumulada durante siglos, cuando en verdad constituye el máximo ejemplo de ideario anti-cristiano y contrario a una mínima concepción de la dignidad humana.

Algunos de sus representantes, incluso, se erigen en los más firmes defensores del liberalismo y el Estado de Derecho, cuando en sus acciones demuestran ser sus principales enemigos, pues no hay nada más alejado del pluralismo de valores liberal y de los derechos fundamentales que las categorías trasnochadas, nacionalistas y xenófobas de la ultraderecha. Desde los altavoces de sus nuevas posiciones de poder, políticos como Salvini intentan dar fundamento a su ideología mediante una preeminencia de lo colectivo (“los italianos primero”) que en el fondo, como el resto del andamiaje teórico que pretenden crear, es absolutamente falsa. Al apoyar las políticas que atentan contra los derechos sociales y el bienestar de la mayor parte del pueblo que dicen defender, condenan a éste a niveles cada vez mayores de desigualdad e injusticia. Sus concepciones cerradas de la soberanía también parten, además, de una contradicción flagrante, ya que no tienen reparo alguno en vender la riqueza de sus países y el trabajo de sus ciudadanos a un capital transnacional, parásito, que poco o nada entiende de fronteras.

Las posturas comunitaristas del conservadurismo y las del individualismo neoliberal son en buena medida irreconciliables. A pesar de ello entran constantemente en un proceso de competencia virtuosa mediante el cual la disolución social que provoca el capitalismo sin frenos es canalizada, a modo de terapia, a través de un ilusorio regreso a la tradición, la comunidad y los valores conservadores.

Como ya hemos podido comprobar en Polonia, Hungría, Italia o Estados Unidos, el efecto lisérgico de esta relación de interdependencia contradictoria y en permanente tensión constituye, quizá, uno de los caldos de cultivo más peligrosos para la democracia actual. Su retroalimentación mutua solo puede derivar en el reforzamiento de posiciones autoritarias que están comenzando, ya, a limar las concepciones pluralistas de nuestras débiles democracias liberales.

De ahí que sea extremadamente urgente atacar de manera frontal a la extrema derecha con las armas de sus propias contradicciones. Sin salirnos de la pretendida lógica interna de sus discursos hemos de denunciar su fragilidad, la insalvable incompatibilidad entre el ideario que enarbolan y la práctica que llevan a diario. Con pedagogía, y a veces desde la prudencia del respeto, habríamos de dirigirnos a los votantes de los Salvinis europeos, en su mayoría sectores olvidados o muy golpeados por la crisis y las políticas neoliberales, para mostrarles la incoherencia de los relatos salvíficos que apoyan y la nula voluntad que sus líderes muestran a la hora de mejorar las condiciones de vida de las mayorías sociales. Si blandimos a Deleuze, Negri o Zizek no sólo estos votantes no cambiarán de opinión nunca, sino que posiblemente se verán desconcertados ante unos predicadores extraños y ya de por sí desconcertantes.

En paralelo a esta necesidad de denunciar por oposición y con claridad las contradicciones internas del supuesto conservadurismo, hemos de defender un modelo alternativo a su verdadera cara. Si la extrema derecha no incurriera en contradicciones y completara con sus obras lo que proyecta en sus idílicos idearios, seguiríamos encontrándonos ante un problema grave desde el punto de vista democrático, más urgente de combatir si cabe debido a su posible materialización en el corto plazo.

El regreso al grupo en el rechazo al “otro”, la negación de determinados efectos positivos de la mundialización o la recuperación de concepciones anti-pluralistas aparejadas a ciertas tradiciones de pensamiento ya periclitadas, aun en el supuesto de que consiguieran revitalizar concepciones clásicas de soberanía política, constituirían factores que entrarían, a su vez, en contradicción flagrante con la realidad de un mundo cada vez más complejo, interdependiente y amenazado por problemas globales.

En la labor de construir nuevas subjetividades y consolidar viejas solidaridades, en la tarea siempre inacabada de integrar al “otro” y considerarlo parte indisociable de un “yo” enriquecido, debemos continuar y perseverar. Como siempre recordaba el profesor José María Valverde, en la mejor tradición del cristianismo social español, aun el más lejano es mi prójimo… ese próximo lejano al que Salvini el hipócrita niega la propia necesidad de existir y vivir.

Fuente:
https://www.eldiario.es/contrapoder/fantasma-recorre-Europa-hipocresia_6_782231795.html


Amar en tiempos revueltos
El objetivo de Trump es concentrarse en China como adversario principal.

Rafael Poch de Feliu Ctxt

No es fácil amar en tiempos revueltos, orientarse cuando todas las estructuras del mundo de ayer se agrietan ante el despunte de la multipolaridad. Ahí están, hechos unos zorros, el G-7, la Organización Mundial de Comercio, la OPEP, el Grupo de Cooperación de los países árabes del Golfo, la OTAN y la propia Unión Europea. Todos resquebrajados. Todo indica que hasta que no se creen nuevas estructuras internacionales acordes con las nuevas correlaciones de fuerza, vamos a tener turbulencias. Los conflictos están a la vista de todos y son preocupantes; coalición americano-saudí-israelí contra Irán en Oriente Medio; incidentes entre fuerzas aeronavales americanas y chinas en el Mar de China meridional y cosas parecidas en el militarizado frente del Este de la OTAN, en Ucrania, el Báltico y el Mar Negro, implicando a fuerzas rusas. En ese inquietante contexto, ¿qué demonios pinta el encuentro Trump-Kim Jong Un de esta semana en Singapur? ¿Distensión en un mar de crecientes tensiones?

Kim Jong Un acudió a Singapur gracias a su póliza de seguros nuclear. Su bomba y sus misiles son la garantía de que no le harán una operación de cambio de régimen como las de Irak, Libia y Siria, esta última solo como trágico intento. Es obvio que los norcoreanos no van a entregar su póliza a cambio de un collar de cuentas y un par de espejitos. Menos aún a un tipo como Trump, que ha violado el compromiso alcanzado por su país con Irán en 2015 en materia del programa nuclear civil. Pero Kim no pierde nada firmando con el errático Trump. Al contrario, gana prestigio y reconocimiento de la que ha sido su posición desde que perdió la protección del paraguas nuclear soviético en los noventa y optó por fabricarse uno propio: desnuclearización solo a cambio de garantías de seguridad para su país y su régimen, que nunca dejaron de estar amenazados por la bomba de EE.UU. desde los años cincuenta cuando las ciudades de Corea del Norte quedaron destruidas en un 80%.

Para Trump la prioridad es China: concentrarse en China como adversario principal. Obama ya comenzó con eso (en la época de Bush jr., Condoleezza Rice ya lo anunciaba) con su pivot to Asia, el despliegue en Asia sudoriental del grueso de la capacidad aeronaval de Estados Unidos. Pero sea como fuera, el asunto creó una fenomenal pelea interna en el establishment político-industrial-militar de Estados Unidos, donde muchos creen que el enemigo principal es Rusia.

Trump quiere repetir la jugada de Kissinger/Nixon de los setenta pero invirtiendo las piezas: si entonces fue ganarse a China contra la URSS, ahora se trataría de ganarse a Rusia contra China. Habrá que ver en qué queda eso, pero de momento está dando para una considerable histeria fomentada por los adversarios de este cambio de enemigo principal.

Hasta ahora la amenaza de Corea del Norte ha sido un recurso central para justificar el despliegue militar de Estados Unidos contra China en su región. ¿Quiere Trump cambiar la apuesta integrando a Corea del Norte en un esquema hostil contra China? En cualquier caso, los coreanos, del norte y del sur, aprovechan el cambio de música para practicar su propio juego en aras de una distensión intercoreana que un día u otro acabará con la reunificación de una de las naciones más antiguas del mundo.

Pretender que Kim baile el rock de Trump contra China obliga a recordar la habilidad con la que su padre y su abuelo torearon a chinos y soviéticos cuando se disputaban el favor de su país. Los coreanos del norte bailaron aquello a su manera manteniendo su independencia. ¿Cambiará eso ahora ante Estados Unidos? En 2007 ya hubo un acuerdo entre Washington y Pyongyang, arbitrado por China, que Obama rompió al exigir medidas de verificación adicionales.

Respecto a Trump, prepara otra cumbre sensacional, con Vladimir Putin, y seguramente en Viena. ¿Adónde conducirá todo esto? Seguramente a resquebrajar, aun más, todos los marcos y estructuras internacionales que la germinación multipolar y las enmiendas a la globalización actualmente en curso han convertido en caducos. ¿Quién se atreve a amar en tiempos revueltos?

Fuente:
http://ctxt.es/es/20180613/Politica/20136/Rafael-Poch-trump-china-kim-jong-un-adversarios-singapur.htm

domingo, 17 de junio de 2018

Expertos en memoria histórica reivindican la causa de las 4.000 víctimas de Córdoba

Carmen Reina
Cordópolis

Los forenses Francisco Etxeberría y José Antonio Lorente, el abogado Eduardo Ranz y el exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo participan en unas jornadas organizadas por la asociación 'Dejadnos Llorar'

Los mayores expertos nacionales en memoria histórica participarán la próxima semana en Córdoba en unas jornadas para reivindicar la denominada “causa de los 4.000”, en referencia al número de víctimas de la Guerra Civil y el franquismo que fueron asesinadas y yacen en fosas comunes de los cementerios de San Rafael y La Salud en la capital cordobesa.

Las jornadas, organizadas por la asociación de familiares de las víctimas Dejadnos Llorar, pretenden reivindicar “la defensa de los derechos humanos de las víctimas del franquismo”, en palabras del presidente de la asociación, Antonio Deza. “El objetivo de la memoria no es otro que reforzar la paz, la convivencia y la democracia del futuro”, ha explicado sobre la necesidad de conocer los hechos históricos que ocurrieron en la represión franquista y las víctimas que supusieron: “Si no hay verdad, no hay justicia”.

“No se debe de olvidar de ninguna de las maneras” a las víctimas, destaca Deza, quien recuerda a los 4.000 represaliados que aún hoy están enterrados en fosas comunes en los cementerios de la capital, sobre las que se han iniciado los trabajos previos para su exhumación, de acuerdo con la Ley de Memoria Democrática de Andalucía. “Hay que ponerle remedio al drama que hubo en Córdoba, en la provincia y el resto de España”.

Las jornadas se celebrarán en el IES Luis de Góngora los días 12 y 13 de junio y contarán con la participación de Eduardo Ranz, abogado y jurista experto en memoria democrática que ha logrado que un juez ordene una exhumación en el Valle de los Caídos, además de tratar asuntos sobre el callejero franquista y las exhumaciones de represaliados.

Asimismo, estará Francisco Etxeberría, médico forense, antropólgo y presidente de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, junto a José Antonio Lorente, también médico forense, experto en ADN, director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada.

Las jornadas contarán también con el historiador Francisco Moreno -autor de una vasta bibliografía sobre la represión franquista- y el investigador Ignacio Jovtis, experto de Amnistía Internacional en memoria histórica y el franquismo. Junto a ellos, también intervendrá el exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, experto en memoria democrática.

Además de estas intervenciones, las jornadas incluirán la proyección del cortometraje documental sobre la represión en Córdoba Dejadme llorar: el genocidio olvidado, acto en el que intervendrán los historiadores Manuel García Parody y Manuel Toribio, el profesor Antonio Gómez y el presidente de la asociación Dejadnos Llorar, Antonio Deza.

Los alumnos del IES Góngora también participarán de las jornadas con una sesión didáctica que, bajo el nombre de La memoria en las aulas, tratará la causa de las 4.000 víctimas de Córdoba.

Fuente :
http://cordopolis.es/2018/06/09/expertos-en-memoria-historica-reivindican-la-causa-de-las-4-000-victimas-de-cordoba/#


El magnate del Espírito Santo, multado con 3,7 millones de euros. La condena es aparte de los procesos Marqués, Monte Branco y EDP, donde está imputado por decenas de delitos.

El último presidente del Banco Espírito Santo (BES), Ricardo Salgado Espírito Santo, ha sido condenado a pagar una multa de 3,7 millones de euros por vender títulos de deuda de su mismo grupo contra la orden del Banco de Portugal. El Tribunal también ha prohibido que Salgado ocupe cargo financiero alguno durante ocho años, aunque esta condena, como la misma multa, es el menor de sus problemas.

El Tribunal de Segunda Instancia de Santárem también ha condenado al administrador del mismo banco, Amílcar Morais Pires, a pagar 350.000 euros y a estar un año sin ocupar cargos financieros. Inicialmente, el Banco de Portugal había multado con 4 millones de euros a Salgado y a Pires con 600.000 euros. Ambos administradores recurrieron la sanción, que ahora reduce el tribunal, aunque los abogados de la defensa ya han anunciado que la recurrirán.

Esta condena es una de las primeras en la guerra judicial que tiene por delante el magnate de la familia Espírito Santo. Ricardo Salgado, que permanece recluido en su casa de Cascais desde que su banco tuvo que ser intervenido por el Gobierno, en agosto de 2014. La quiebra del primer banco privado del país ya ha costado al Estado más de 7.000 millones, pero se estima que acabará siendo el doble.

Salgado está imputado por decenas de delitos de blanqueo de dinero, corrupción, fraude en los casos que envuelven la administración de su banco con el ex primer ministro José Sócrates, en la Operación Marqués, así como por el blanqueo de 27 millones de euros en el caso Monte Branco. En las semanas pasadas a estos casos se le añadió otra imputación en el caso EDP, según el cual, Salgado pagó al ministro de Sócrates Manuel Pinho un millón de euros para que favoreciera a la eléctrica EDP y al grupo empresarial de la familia, el GES.

Pese a su implicación en los más importantes casos judiciales del país, Salgado está en libertad, aunque con el pasaporte retirado y con el embargo de sus bienes y los de su amplia familia.

En uno de sus últimos fallos judiciales también se le fue congelado el cobro de una pensión mensual de 39.000 euros. Salgado llevaba cobrando más de dos años una pensión de 90.000, pero la nueva administración de su antiguo banco (ahora llamado Novo Banco) consideró que un pensionista no podía cobrar más que su primer directivo y se la rebajó a 11.500. Salgado demandó al banco y el juez consideró que la pensión debía ser de 35.000 euros; en estas, el ministerio fiscal, que desconocía tal detalle, reclamó al juez que esa pensión se embargara, como el resto de los bienes de Salgado, para hacer frente a los presumibles prejuicios del Estado y a las presumibles condenas por los casos judiciales varios a los que se enfrenta.

https://elpais.com/economia/2018/04/30/actualidad/1525109575_453896.html



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sábado, 16 de junio de 2018

La crisis de los ‘supertrabajadores’: cuando el cuerpo dice basta. Los accidentes por sobreesfuerzo físico y mental son la principal causa de baja laboral en España.

El cuerpo de Raquel Martín recuerda de memoria los movimientos que hace al trabajar. En el salón de su casa en Torrejón de Ardoz, sube los brazos y los baja, mete, tira, sacude y presiona para mostrarlo. De 6.30 a 15.00, todas las semanas, lo repite y vuelve a empezar como en una coreografía. Lleva 40 años en la misma empresa de embutidos, cobra 1.200 euros al mes y desde el pasado diciembre está de baja por sobreesfuerzo, el tipo de accidente laboral con baja más frecuente en España.

En 2017 los accidentes laborales con baja por sobreesfuerzo físico o mental en el trabajo —es decir, el esfuerzo que supera los límites que permiten a un empleado volver al día siguiente en la mismas condiciones— afectaron a 191.397 trabajadores, según las cifras provisionales del Ministerio de Trabajo. Estos datos representaron el 38% del total, aunque para la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo el porcentaje desciende cuatro puntos. Es la principal causa en España de baja laboral y en los últimos diez años ese porcentaje se ha movido entre el 36,7% y el 39,8%.

El año pasado en toda España se registraron 503.749 accidentes laborales con baja (sin incluir los causados in itinere, al ir o volver del trabajo), el 5% más que el ejercicio anterior, de los que 3.796 se consideraron graves (una subida del 7,1%) y 484 resultaron mortales (ascenso del 1,7%). La inmensa mayoría de los accidentes por sobreesfuerzo es catalogada como baja leve; de las 191.397 registradas en 2017 solo 188 fueron graves. Del total de los trabajadores que causaron baja por sobreesfuerzos, 187.788 lo hicieron por cargas excesivas que les ocasionaron lesiones en músculos o huesos (crecen el 1% con respecto a 2016). Otros 534 sufrieron traumas psíquicos.

La crisis de los ‘supertrabajadores’: cuando el cuerpo dice basta Para Pablo López Calle, sociólogo de la Universidad Complutense de Madrid, las enfermedades profesionales y los accidentes laborales están directamente vinculados con la intensificación del trabajo: “A medida que los trabajos se reducen, el empleo escasea, la gente está más presionada a trabajar a ritmos más altos y a velocidades mayores”, explica el sociólogo por teléfono. Y aunque sostiene que el trabajo es central para la integración de la gente en la sociedad, su independencia y su autonomía, asegura que cada vez hay menos puestos que aseguran esas dimensiones.

“La crisis ha afectado a la empresa y para nuestros cuerpos también ha sido una bajada brutal”, comenta Martín en el salón de su casa. Cada vez que se levanta de la silla, cojea al caminar. No es la primera vez que está de baja por sobreesfuerzo: dos veces la operaron de los meniscos, pasó tres meses con los tendones del codo inflamados y sufre dolor crónico de espalda. “Estamos hechos polvo”, se queja.

Con 3.111 accidentes cada 100.000 trabajadores, España dobló en 2014 —últimos datos publicados por Eurostat— la media europea. Ese año, se ubicó por detrás de Francia y Portugal y por delante de países como Dinamarca, Estonia y Hungría. El mismo índice se situaba en 2012 en 2.849 accidentes por cada 100.000 trabajadores en España, el mínimo desde que comenzó a medirse en 1988. En 2017, la tasa subió a 3.334 accidentes por 100.000 trabajadores. Eso, según Pedro Linares, secretario de Comisiones Obreras, no refleja “todos los daños a la salud que se producen”. “Muchas enfermedades que se están tratando en el sistema público no tienen el reconocimiento como enfermedad profesional o relacionada con el trabajo”, argumenta. El Ministerio de Empleo ha declinado comentar las cifras.

La crisis de los ‘supertrabajadores’: cuando el cuerpo dice basta


Pilar Casorla, una camarera de piso de 43 años, está de baja desde hace más de dos años. En 2016, una empresa externalizada le pagaba 600 euros mensuales por limpiar al menos 24 habitaciones al día sin ayuda. Tenía un contrato de seis horas, pero siempre trabajaba más; no le permitían comer, solo beber agua, y a veces no descansaba ni un día a la semana, según cuenta. A eso se sumaba la tensión de hacerlo rápido y bien, de subir y bajar, de cargar camas supletorias y dejar todo listo antes de que llegaran los clientes. Como negarse a trabajar más horas o quejarse por algún dolor podía suponer perder el trabajo, exigió su cuerpo hasta el final. Así, terminó con los tendones de la mano pegados y un 33% de discapacidad en la mano derecha por sobreesfuerzo. Diez años antes, cobraba el doble por la mitad de trabajo.

Cuando hay desempleo y precarización, la competencia se intensifica, señala López Calle. En los puestos de trabajo descualificados —aquellos con tareas repetitivas y estandarizadas, en las que los trabajadores tienen poca autonomía y capacidad de negociación— los empleados pueden ser sustituidos más fácilmente y, entonces, lo que resta es competir en términos de carga de trabajo, de velocidad, de esfuerzo, de disponibilidad y de trabajo nocturno.

La crisis de los ‘supertrabajadores’: cuando el cuerpo dice basta

Aunque López Calle reconoce que también existen bajas injustificadas, advierte de que eso no puede tapar el fenómeno general. El sociólogo señala que la precariedad oculta muchas enfermedades que los empleados no manifiestan para poder seguir trabajando. Y además apunta a la fatiga como un fenómeno que no siempre aparece en la coyuntura: “La acumulación de los esfuerzos no siempre se manifiesta en la baja laboral. En trabajos que exige mucho esfuerzo físico y mental, las edades medias de la población son bajas”.

Raquel Martín, que ha visto la devaluación de su trabajo a los largo de los años, no se resigna: “Sigo trabajando porque me hace falta”. Siente su cuerpo destrozado y recuerda: “Cuando eres joven puedes con todo y solo quieres que te caiga dinero al final del mes”. Pero cuando piensa en toda la salud que ha dejado en el camino siente rabia y coraje: “Después de tantos años, nos vamos con un montón de dolores a casa y sin un duro”.

MENOS TIEMPO, MÁS TRABAJOc
Javier Llaneza Álvarez, presidente de la Asociación de Ergonomía de España, resume el fenómeno en una ecuación: “Menos tiempo, menos recursos, más trabajo”. El sobreesfuerzo también aparece en puestos mejor cualificados, aunque como traumas psíquicos y de agotamiento, que están ligados a la demanda de rendimiento y de compromiso. Álvarez indica que en los niveles más altos de la jerarquía a muchos trabajadores “se les exige como si fueran accionistas”. Aunque estos accidentes representan un porcentaje menor, en 2017 hubo 545 bajas por ese motivo, según datos del Ministerio de Trabajo.

“Es cuestión de que las organizaciones apliquen nuevas técnicas para mejorar las condiciones sin disminuir la rentabilidad”, señala Álvarez. Pero el ergónomo critica que la salud de los trabajadores no siempre es la prioridad en muchas empresas. Esa responsabilidad, se carga sobre los empleados, que para ser más resistentes y productivos deben hacer más ejercicios, aprender técnicas de respiración y concentración y alimentarse mejor. “Te dicen que tienes que ir al gimnasio, pero termina siendo una actividad de negocio. La gente va corriendo en la hora del almuerzo o a la medianoche”, ejemplifica Álvarez.

https://elpais.com/economia/2018/04/16/actualidad/1523902874_185578.html?rel=lom

Corrupción de medio pelo. Las tonterías por las que los ministros trumpistas están dispuestos a sacrificar su reputación demuestran lo malos políticos que son.

Por supuesto que Donald Trump es corrupto. Cualquiera con sentido sabía que lo sería, aunque la escala de su lucro personal y la fuerte probabilidad de que los intereses económicos de su familia hayan distorsionado los intereses de la política exterior y de la seguridad nacional estadounidenses han asustado incluso a los cínicos. Y, naturalmente, el ejemplo dado por el estafador en jefe ha infectado todo su Gobierno.

Pero lo que realmente me asombra no es tanto el grado de corrupción entre los miembros del gobierno de Trump como su mezquindad. Y esa mezquindad dice mucho acerca del tipo de personas que gobiernan Estados Unidos.

Los políticos corruptos solían parecerse al secretario del Interior de Warren Harding, Albert Fall, situado en el centro del escándalo Teapot Dome. Fall utilizó su cargo para conseguir sustanciosas operaciones a dos empresas petrolíferas y, a cambio, recibió más de 400.000 dólares en mordidas (muy por encima de 5 millones de dólares en precios actuales). Ese es el tipo de corrupción que uno logra entender y, en cierta manera, respetar.

Los políticos corruptos de Trump, por el contrario, se parecen a Tom Price, que consiguió perder su cargo de secretario de Salud y Servicios Humanos por pagarse demasiados vuelos en aviones privados a costa de la Hacienda pública; Ryan Zinke, que ocupa la antigua cartera de Fall, Interior, y tiene un problema similar al de Price, pero con los helicópteros y la costumbre general de utilizar fondos públicos para financiar viajes privados; Ben Carson, de Vivienda y Desarrollo Urbano, con sus muebles de comedor de 31.000 dólares; y Steve Mnuchin, secretario del Tesoro, al que le gusta viajar en reactores militares para lo que parecen a veces vacaciones privadas.

Y después está el rey de los extras: Scott Pruitt, director de la Agencia de Protección Medioambiental, cuya lista de pequeñas estafas incluye de todo, desde plumas personalizadas hasta decirle a un asistente que le busque un colchón usado, pasando por el intento de utilizar su cargo para conseguirle una franquicia de una conocida cadena de restaurantes especializados en bocadillos de pollo a su esposa.

Algo que me llama inmediatamente la atención de estas historias es que ninguno de estos altos cargos pasa la prueba de las nubes de caramelo, el famoso aunque controvertido experimento psicológico en el que a los niños se les dice que pueden conseguir dos nubes si logran esperar unos minutos antes de comerse la que tienen delante.

Piénsenlo: si ocupasen ustedes un alto cargo en el Gobierno y estuviesen dispuestos a hacer la voluntad de los intereses especiales —permitir que las multinacionales saquen beneficios a costa de terrenos públicos, dejar que los contaminadores envenenen el aire y el agua— dos años de conducta circunspecta le labrarían un futuro extremadamente brillante como miembro de un grupo de presión. Consideren lo débil que debe de ser el autocontrol de alguien dispuesto a poner esta enorme recompensa en juego por un colchón usado.

Pero la curva descendente de la corrupción desde el asunto Teapot Dome hasta el de los sándwiches de pollo no solo nos habla de la inmadurez de los altos cargos de Trump, sino que también nos permite ver la vacuidad de su alma.

Hace mucho tiempo Tom Wolfe escribió un memorable ensayo sobre qué mueve realmente a muchos poderosos. No es tanto el gusto por las cosas buenas; la verdad es que los aviones privados no son tan cómodos, y supongo que muchos de los que se beben botellas de vino de 400 dólares no notarían la diferencia si les sirvieran otro de 20.

Es más bien el placer de “verlos saltar”, de ver a la gente rebajarse, pasar por el aro, satisfacer los caprichos de uno. Se trata de sentirse más grande consiguiendo que los demás se comporten como si fuesen más pequeños.

¿No explica esto todo lo que hace Pruitt? Lo absurdo de sus exigencias es una característica, no un antojo: tengo mis dudas de que use su cabina telefónica insonorizada de 43.000 dólares, pero seguramente le complació ver a su personal correr para proporcionársela.

¿Por qué está el Gobierno de Trump lleno de estafadores de medio pelo? Claramente, siguen el ejemplo de su jefe, que como es bien sabido disfruta con la adulación y humillando a sus subordinados, incluidos los altos cargos. De hecho, sospecho que muchos de los miembros de su Gobierno practican lo que en una ocasión vi descrito como “hacer la bicicleta”: inclinarse ante el que tienen por encima y al mismo tiempo pisotear a los de debajo.

Y es llamativo el apoyo que ha dado Trump a altos cargos como Pruitt, descubiertos en abusos de autoridad mezquinos, a pesar de la mala prensa. Está claro que no ve nada malo en lo que hacen; es lo que él haría y, de hecho, hace.

En consecuencia, como he dicho, estamos gobernados por hombres con almas mediocres y vacías. ¿Importa eso?

En un sentido directo, la verdad es que no. Hay buenas razones para pensar que la especulación de Trump está haciendo un enorme daño, pero las pequeñas estafas de sus subordinados a las arcas públicas son triviales en comparación con las grandes cosas que están haciendo para que Estados Unidos sea un lugar peor: socavar la atención sanitaria, la protección medioambiental, la regulación financiera, y más.

Sin embargo, en un sentido más profundo, la corrupción mezquina y la política destructiva y cruel están de hecho relacionadas. No es muy probable que hombres que en gran medida ven un alto cargo como una licencia para vivir a lo grande, actuar como peces gordos y obligar a los funcionarios públicos a comportarse como criados, se preocupen demasiado por el interés público.

No necesitamos un gobierno de santos; la gente puede ser imperfecta (¿quién no lo es?) y aun así hacer el bien. Pero un gobierno compuesto casi enteramente por mala gente —que es lo que tenemos ahora— va, de hecho, a gobernar mal.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. Fuente: The New York Times

https://elpais.com/economia/2018/06/08/actualidad/1528453654_824703.html

Amnistía Internacional informa de los crímenes de guerra en Raqqa

Brett Wilkins
CounterPunch

Traducido del inglés par Rebelión por Sinfo Fernández

Aviones de combate de la coalición que lidera EE. UU. han estado machacando en las últimas semanas las zonas de las provincias de Deir Ezzor y al-Hasaka, en Siria, que aún se hallan bajo control de los militantes del Estado Islámico (EI), matando en el proceso, según las informaciones de que se dispone, a unos 100 civiles, entre ellos más de 30 niños. El grupo por los derechos humanos Amnistía Internacional publicó el pasado martes un informe muy duro acusando a EE.UU. de posibles crímenes de guerra durante la batalla para capturar la ciudad de Raqqa, que el pasado año era la capital de hecho del EI.

El más letal ataque aéreo reciente, que se produjo el 1 de mayo pasado, mató al menos a 24 civiles, incluyendo a 14 niños, cuando dormían en sus hogares del pueblo de al-Qasr. Los medios locales e internacionales informaron que las víctimas, entre las que había un bebé de tan sólo cinco meses, pertenecían a dos familias. De esas muertes se culpa tanto a la coalición que lidera EE.UU. como a Iraq, porque ambas fuerzas informaron de haber lanzado ese día ataques aéreos sobre la zona.

La ciudad de Baghuz, en Deir Ezzor, fue repetidamente bombardeada a lo largo de los meses de mayo y junio. El grupo de observación Airwars, con sede en el Reino Unido, y los medios locales informaron de la matanza de 12 civiles en un ataque perpetrado por EE.UU. el 10 de mayo; otros nueve residentes, incluidos tres niños, murieron asesinados en un ataque del 31 de mayo, y tres personas más el 4 de junio, según el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos (SOHR, por sus siglas en inglés), con sede en el Reino Unido.

Según se ha informado, en Hadaj, provincia de al-Hasaka, en las últimas semanas perdieron la vida 22 de sus residentes en tres bombardeos lanzados por la coalición liderada por EE.UU. Airwars y otros medios locales informaron de que cinco mujeres y cuatro niños habían muerto en un ataque del 12 de mayo, mientras Al Jazeera y otros medios y grupos de observación comunicaron que al menos ocho miembros de una única familia, cuatro niños entre ellos, murieron en un ataque dirigido por EE. UU. el 31 de mayo. SOHR informó de que un hombre y su esposa murieron en un bombardeo del a coalición del 2 de junio, y el Euphrates Post comunicaba que dos de los hijos de la pareja habían muerto también en el ataque.

Airwars y otros medios y fuentes informaron de diez civiles muertos en cinco series diferentes de bombardeos sobre al-Susa, en Deir Ezzor, entre el 16 de mayo y el 3 de junio. En la provincia de al-Hasaka, se informó de la muerte de ocho civiles, incluyendo una mujer embarazada y tres niños, cuando aviones de combate pertenecientes a la coalición liderada por EE.UU. o Iraq bombardearon su casa en el pueblo de al-Hamadi el 11 de mayo. Hasta 14 civiles, cinco de ellos niños, murieron en ataques con bombas de racimo, prohibidas internacionalmente, en el pueblo de al-Jazza el 4 de junio, según informes de los medios locales

Estos recientes informes de víctimas civiles causadas por ataques aéreos se han dado a conocer al mismo tiempo que Amnistía Internacional publicaba un informe titulado “‘Guerra de Aniquilación’: Cifras devastadoras de víctimas civiles, Raqqa, Siria”, en el que detalla lo que el grupo por los derechos humanos llama “potenciales crímenes de guerra”, que incluyen “ataques indiscriminados y desproporcionados” perpetrados por las fuerzas lideradas por EE. UU. que “mataron e hirieron a miles de civiles” durante los combates de 2017 para recuperar Raqqa de manos de los militantes islámicos. El título del informe es una referencia al anuncio hecho el pasado mayo por el Secretario de Defensa James “Perro Loco” Mattis de que EE. UU. estaba pasando de una guerra de “desgaste” a una guerra de “aniquilación”. Mattis menospreció las preocupaciones por los sirios inocentes atrapados entre las bombas de la coalición y las minas terrestres y francotiradores del EI, afirmando que en una lucha así “es ley de vida que haya víctimas civiles”.

La declaración de Mattis estaba en línea con las primeras promesas hechas en campaña por Donald Trump de “bombardear hasta reventarlos” a los combatientes del EI y “sacar a sus familias”, un crimen de guerra. Tras tomar posesión de su cargo, el presidente Trump relajó las normas de comportamiento destinadas a proteger la vida de los civiles, con resultados desastrosos no sólo en Siria e Iraq, sino también en Afganistán, Somalia y el Yemen.

El 6 de junio de 2017, justo una semana después del anuncio de Mattis, EE.UU. y sus aliados locales y fuerzas internacionales lanzaron la quinta y última fase de la campaña para expulsar al EI de Raqqa. Como siempre, los oficiales estadounidenses dijeron que iban a combatir con “la campaña aérea más precisa de la historia”, una afirmación que se repitió textualmente durante la destrucción simultánea de Mosul, en Iraq, donde más de 9.000 civiles murieron cuando EE. UU. y las fuerzas de la coalición lo bombardearon todo para abrirse camino hacia la victoria. Sin embargo, la realidad sobre el terreno proyectaba una historia completamente diferente.

“Las proclamas de la coalición afirmando que su campaña aérea de precisión permitía bombardear al EI para sacarlo de Raqqa causando muy pocas víctimas civiles no se mantienen en pie”, afirma el nuevo informe de Amnistía. “En Raqqa, sobre el terreno, fuimos testigos de un nivel de destrucción que no se puede comparar a nada de lo que hemos visto en décadas de cubrir el impacto de las guerras”. Continuaba así:

“Lo que arrasó la ciudad hasta los cimientos y mató e hirió a tantos civiles fue el uso repetido de armas explosivas por parte de la coalición liderada por EE. UU. en zonas pobladas donde sabían que había civiles atrapados. Incluso las armas de precisión son sólo tan precisas dependiendo del objetivo elegido”.

El informe recoge la experiencia de cuatro familias de Raqqa que perdieron a 90 de sus miembros, incluyendo 39 en una misma familia, a causa de los ataques aéreos y de artillería lanzados por la coalición liderada por EE.UU. El Pentágono declaró que durante la batalla se dispararon alrededor de 30.000 rondas de artillería, que pueden tener un margen de error de unos 100 metros. En zonas urbanas densamente pobladas, los resultados son devastadores.

“Los que se quedaron, murieron, y los que intentaron escapar, murieron… estábamos atrapados”, recordaba Munira Hashis, superviviente de un ataque aéreo, quien finalmente logró escapar con sus niños caminando cuidadosamente sobre la sangre de las personas que habían muerto a causa de las minas del EI mientras huían delante de ella.

Una de las partes más duras del nuevo informe ataca a EE.UU., a las Fuerzas Democráticas Sirias y a otros combatientes aliados por aniquilar a familias enteras durante las horas finales de la batalla, poco antes de garantizar el paso seguro de los combatientes del EI para salir de la ciudad.

Según el observatorio local Raqqa Está Siendo Masacrada Silenciosamente, el ataque final de la coalición sobre Raqqa causó la muerte de 1.873 civiles y heridas a muchos miles más. El grupo dijo que alrededor de 450.000 residentes tuvieron que escapar de la ciudad y convertirse en desplazados mientras las fuerzas de la coalición destruían alrededor del 90% de aquella, incluyendo miles de casas, ocho hospitales, más de cuarenta escuelas y casi treinta mezquitas. Los investigadores de la ONU de los crímenes de guerra condenaron en julio pasado la “sobrecogedora” pérdida de vidas inocentes causada por los “excesivos” ataques aéreos estadounidenses.

Airwars estima que es probable que, desde que empezó la campaña contra el EI en septiembre de 2014, los bombardeos y ataques de artillería de EE. UU. y la coalición hayan matado a un mínimo de 6.321 civiles sirios e iraquíes. Las estimaciones del número de civiles asesinados durante los más de 16 años de guerra liderada por EE.UU. contra el terrorismo oscilan entre un mínimo de cientos de miles a más de 1,3 millones de civiles.

Desde los ataques nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki, Japón, en agosto de 1945, el ejército de Estados Unidos ha matado, con creces, a más civiles inocentes que cualquier otra fuerza armada del mundo.

Brett Wilkins es editor especial de noticias relativas a EE. UU. en Digital Journal. Vive en San Francisco y sus trabajos se centran en cuestiones de justicia social, derechos humanos y guerra y paz.

https://www.counterpunch.org/2018/06/08/us-led-strikes-kill-100-syrian-civilians-as-amnesty-reports-potential-war-crimes-in-raqqa/

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=243033

viernes, 15 de junio de 2018

El gabinete de Sánchez y la unidad popular

Manuel Garí
Viento Sur

El tsunami parlamentario tras el triunfo de la moción de censura y la dimisión de Rajoy ha supuesto un alivio para la mayoría del pueblo (los pueblos) del Estado español, pese a las pataletas del pitufo gruñón del PP, Rafael Hernando, rancio exponente de esa derecha que se cree con derecho sobrehumano a mandar. Los números son evidentes: tras los 180 votos favorables a la moción de censura se expresaba la voluntad de 12.118.833 votantes, frente a los 169 votos del PP y de Ciudadanos que representaban a 11.082.806 votantes; por tanto, el apoyo recibido al “márchese señor Rajoy” fue de 1.036.027 votantes más que los que pretendían que nada había pasado en este país tras la sentencia que ponía en evidencia la conducta corrupta de la sede de Génova. Un Gobierno “de orden” y homologable

El Gobierno formado en torno a la presidencia de Pedro Sánchez tiene como objetivo recuperar el espacio perdido y situar al partido socialista en posición privilegiada ante los próximos comicios. El resultado está por ver. Por un lado, hay que tener en cuenta las limitaciones políticas autoimpuestas por el propio PSOE frente a las audaces políticas que son urgentes y necesarias tras el desastre neoliberal y autoritario El partido socialista sigue aceptando la austeridad presupuestaria, el respeto a las reglas sobre techo de gasto, la aceptación acrítica de la política comunitaria, los límites impuestos por la Constitución de 1978 -a destacar monarquía y autonomismo- y mantiene una nula voluntad de remover de inmediato la reforma laboral. Por otra parte, el PSOE tendrá que soportar la más que probable crudeza de la oposición combinada por la derecha de un PP tocado, pero no hundido, pues tiene hondas raíces sociales, eclesiales y en el aparato de estado, y de un Ciudadanos momentáneamente desorientado pero que todavía es la gran apuesta de un sector del gran capital español.

Pero, en todo caso, Pedro Sánchez ha mostrado una gran audacia, en el ámbito en el que se mueve, ofreciendo un gabinete mediáticamente poderoso, pensado para cubrir su flanco derecho y aprovechar el contento popular ante la huida de Rajoy para anestesiar las demandas de su flanco izquierdo. No es intención de este artículo entrar en detalle en el análisis de cada nombramiento ministerial, tiempo habrá, pero el mensaje que lanza Ferraz es claro con los nombres propios designados. No cabe sino saludar el número de mujeres que lo componen que, no seamos superficiales, no significa que sea un gabinete “feminista”. Esa condición dependerá de las políticas reales. Estamos ante un gabinete de competentes profesionales bien instaladas/os en los intersticios institucionales y empresariales del sistema, en su mayoría ideológicamente social liberales y con alguna figura conservadora y oportunista como la de Fernando Grande-Marlaska, de la que no es preciso esperar a ver qué hace, como dice de forma simplista el bueno de Pablo Echenique, porque su pasado reciente le avala. Es un Gobierno que tiene como principal objetivo inspirar confianza a los mercados, la CEOE, la Comisión Europea y el aparato judicial y policial. Su sentido es claro: tranquilizar a los poderes fácticos, dado que la exigencia por el flanco izquierdo, en este preciso momento, no ha comparecido en escena, mientras se recompone la figura para ganar en 2019.

El cambio en su laberinto

Las fuerzas del cambio, en particular Unidos Podemos, se encuentran ante una importante encrucijada. En los recientes momentos de crisis política del PP en el caso de Podemos ha habido un repliegue hacia lo interno. Tal es el caso del proceso de primarias -en pleno caso Cifuentes- para designar la candidatura autonómica madrileña de 2019 en el preciso momento en que Lorena Ruiz-Huerta estaba encabezando de forma brillante y eficaz la oposición política a la corrupción. Tal es el caso de convocar una consulta sobre la idoneidad y honorabilidad de dos de sus dirigentes -que nadie había puesto en cuestión- cuando se estaba cociendo el principio del fin del Gobierno Rajoy.

Últimamente sin mediar debate interno ni externo habían dado el label de “fuerza del cambio” al partido de Sánchez sin que este hubiera dado señal alguna de ruptura con el régimen del 78 ni con el poder financiero, bien al contrario. Durante unos días, en torno a la moción de censura, sus principales voceros han centrado su esfuerzo en ofrecerse como socios de Gobierno a Sánchez, con argumentos que recuerdan, salvadas las importantes diferencias de contexto y de correlación de fuerzas, los esgrimidos en su día por Santiago Carrillo con funesto resultado para su partido o por Gaspar Llamazares, en los tiempos en los que Juan Carlos Monedero fue su asesor, que logró reducir drásticamente el número de sus diputados al pasar de 15 a 2. El hilo conductor del razonamiento político actual muestra rastros del ADN del ayer fracasado.

Las fuerzas del cambio pueden optar por seguir pidiendo que se les haga caso o comenzar a disputar la hegemonía al partido socialista en el seno del pueblo de izquierdas y, con ello, prepararse para disputarla a la oligarquía en el conjunto de la sociedad. Para ello ya no bastan y quedan manidos, lemas como el Gobierno de los mejores, lo nuevo frente a lo viejo y demás ambigüedades recuperables no solo por Ciudadanos sino por el propio PSOE. Es necesario que las fuerzas del cambio desplieguen energía mediante el impulso de iniciativas políticas y programáticas en las instituciones y fuera de ellas, en la sociedad, en los centros de trabajo y estudio, en las calles y plazas, recogiendo el aliento de las demandas de las organizaciones sociales. Sólo a título de ejemplo, es posible presionar al partido socialista y hay margen y fuerzas para ello, con medidas concretas: derogación de la reforma laboral, cerrar la brecha salarial, actualización del IPC para las pensiones, revertir los negativos efectos de la aplicación del artículo 155 de la CE en Cataluña, acabar con las medidas represivas sobre personas e instituciones e iniciar una vía de diálogo sin límites previos.

La unidad popular como necesidad

Pero ello con ser condición necesaria, no es suficiente. Efectivamente, las fuerzas del cambio necesitan, además, emprender una iniciativa político-social, electoral y organizativa de gran envergadura que suponga de nuevo un horizonte de esperanza para la mayoría social y sea capaz de volver a ilusionar a amplios sectores de la población con un proyecto de unidad, democrático y con solidez programática. La iniciativa #ManifiestoPorMadrid puede suponer un gran paso en Madrid, pero a nadie se le escapa, que tiene una dimensión estatal innegable.

Quienes, como yo, hemos impulsado y suscrito ese llamamiento, lo concebimos como una herramienta útil para Podemos, Izquierda Unida, Equo y, en general para todos los colectivos políticos y sociales que aspiran a construir una alternativa para la mayoría social. Es una propuesta incluyente, no va contra nadie, sino a favor del conjunto de fuerzas y aspiraciones del cambio, y, por tanto, plural y pluralista. En mi caso la hago desde mi compromiso militante con Podemos, pieza clave en esta propuesta, que puede y debe jugar un papel decisivo y esa es hoy su gran responsabilidad.

El objetivo del Manifiesto por Madrid es ganar a la derecha en todos los comicios del inmediato ciclo electoral e impulsar gobiernos de y al servicio de la mayoría social con audacia y decisión para solventar los problemas urgentes y los de fondo. Pero ese objetivo comporta evitar que el PSOE, pilar del régimen del 78, lidere el cambio, pues de hacerlo nos encontraríamos con un mero recambio, lo que supondría una mera operación regeneracionista sin voluntad alguna de ruptura con las lacras de la Transición y las políticas neoliberales.

Nos hemos inspirado en precedentes exitosos: el llamamiento de Pablo Iglesias a Cayo Lara para realizar unas primarias abiertas a la participación popular para las elecciones europeas que estuvieron en el origen de Podemos, la experiencia de las candidaturas de unidad popular que lograron la victoria en múltiples ciudades, como es el caso de Ahora Madrid, tras la movilización plural y pluralista de las energías del cambio.

La propuesta es sencilla: por un lado, la apertura de un debate programático participativo, en el que haya espacio para el encuentro de gentes diferentes y diversas que configuran la sociedad civil y el mapa político de izquierdas; y, de forma paralela, la realización de primarias abiertas y conjuntas para asentar la unidad a partir de la pluralidad existente, mediante un método democrático que asegure el pluralismo, o sea, respetando la proporcionalidad a diferencia de métodos como el manido Desborda que de aplicarse en el parlamento español dejaría prácticamente sin representación a Unidos Podemos. Se trata de optar por la audacia frente al “reglamentismo” cuya único interés es defender los estrechos límites partidistas.

En definitiva, se propone, la gran fiesta de la gente decidiendo, frente a los acuerdos de élites, en un despacho o en un bar, con o sin botellines. O, lo que es lo mismo, apostar por la democracia capaz de mover montañas.

Manuel Garí es economista y promotor del “Manifiesto por Madrid”.

El vino en el mundo: Italia el que más produce, España el que más vende y EE UU donde se lo beben. Un informe mundial describe diferencias notables entre países productores, exportadores y consumidores de la bebida.

Consumo y producción de vino en el mundo en 2017

Cuatro países producen la mitad de todo el vino del mundo y cinco países se beben la mayor parte. Italia, Francia, España y EE UU lideraron en 2017 la producción mundial. En la lista de los principales consumidores, además de Italia, Francia y EEUU se encuentran Alemania y China. España queda en el séptimo lugar. Los datos proceden de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), que presentó un informe este martes en París. Los datos del año pasado son estimaciones pendientes de confirmación.

En el mundo se produjeron 250 millones de hectolitros de vino en 2017, un 8,4% menos que el año anterior. La OIV atribuye la cifra a las condiciones meteorológicas desfavorables que afectaron a la producción especialmente en Europa. Italia se coloca como el principal productor de vino del mundo. Proporcionalmente, el mayor descenso entre los principales productores se dio en España (un 19,8% menos) y el mayor aumento, en Argentina (25,5% más).

España lidera la exportación, a costa del precio
Si lo que se mira es la exportación, aquí ganan los españoles. España es el líder mundial en ventas de vino, con 22,1 millones de hectolitros el año pasado (según el Observatorio Español de los Mercados del Vino fueron 22,8 millones de hectolitros). A España la siguen de cerca Italia (21,4 millones), Francia (15,4) y, a mayor distancia, Chile (9,8) y Australia (8).

Pero si en lugar del volumen se mide el importe de esas exportaciones, Francia e Italia ganan en ingresos. Porque el vino español se vende mucho, pero muy barato: España vende a 1,25 euros el litro; los franceses, a unos seis euros de media; los italianos, a 2,78 euros. Alemania, Reino Unido y Estados Unidos son los principales importadores en volumen de vino y gasto.

Por persona, los portugueses beben más
El consumo mundial (243 millones de hectolitros) se mantuvo prácticamente estable, con solo un millón más que el año anterior. Estados Unidos es el país que más vino consume en conjunto, con 32,6 millones de hectolitros. Los mayores incrementos entre los principales países consumidores se detectaron en Australia (5,4% más), España (4%) y China (3,5%). Descendió el consumo en Argentina (5,3%) y Rusia (2,2%).

Si en lugar del volumen total de vino consumido se tiene en cuenta el tamaño del país, Estados Unidos no es tan aficionado a los caldos como parece. Ahí hay un claro vencedor: en ingesta por habitante, Portugal ocupa el primer puesto mundial. Los portugueses, con sus más de 51 litros por persona y año doblan a los españoles, con 25.

Echando la vista atrás, la OIV constata una estabilización en el consumo mundial de vino después de la crisis económica, y una cierta recuperación en los últimos tres periodos. En 2007 y 2008 se consumieron 250 millones de hectolitros, el máximo en lo que va de siglo.

https://elpais.com/economia/2018/04/26/actualidad/1524755902_232432.html

jueves, 14 de junio de 2018

La derecha en Europa del Este.

Entrevista a Jakub Patocka, periodista y fundador de la página web checa de información Deníku Referendum

Por qué las oligarquías y la extrema derecha toman progresivamente el poder en la Europa del Este

 Rachel Knaebel
Basta!
 Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

En comparación con la Hungría del presidente de extrema derecha Victor Orban y de la Polonia del partido Dignidad y Justicia, la República Checa da poco de qué hablar.

Con todo, las elecciones legislativas del pasado mes de octubre llevaron a la cabeza del Gobierno al oligarca Andrej Babiš, una de las personalidades más ricas del país que creó su propio partido hace unos años. Un “Donald Trump checo” que no duda en utilizar el poder para fines personales. Basta! Ha entrevistado a Jakub Patocka*, periodista y fundador de la página web checa de información Deníku Referendum y autor de una obra sobre la trayectoria del oligarca de Praga.

Basta!: ¿Puede explicarnos cuál es la situación política que prevalece actualmente en la República checa tras las elecciones legislativas de octubre de 2017?
Jakub Patock: La situación de la República Checa es sombría, aunque no es desesperada. El frágil sistema político establecido tras la revolución democrática de 1989 se ha desmoronado prácticamente. Es cierto que este sistema tenía muchos defectos, pero se trataba de una democracia que se parecía más a la de los países del Oeste que al caos postcomunista del que ahora formamos parte. Actualmente nuestro sistema político conserva los rasgos formales de la democracia, pero se trata de la fachada de un régimen autoritario sofisticado, que sirve a los intereses del nuevo líder checo Andrej Babiš [de centro-derecha, ndlr]. Su único rival es el nuevo presidente Miloš Zeman [social-demócrata, ndlr], que sin lugar a dudas es aún peor en ciertos aspectos.

¿Puede hablarnos de Andrej Babiš?¿Quién es?
Es uno de los ciudadanos más ricos de la República Checa. El partido de Andrej Babiš está organizado como si fuera de su propiedad, lo mismo que los medios de comunicación que compró para apoyar su carrera política. Al principio sus negocios eran la agricultura y la agroquímica. Construyó su fortuna sobre todo utilizando a su favor las subvenciones europeas. Cuando el modelo neoliberal checo se desmoronó tras las elecciones de 2010 y el modelo de empresa de Babiš se debilitó, entonces decidió tomar directamente el control del Estado. Se sumó a la demanda de una alternativa política que hacía la población checa frente a una clase dirigente política en parte corrupta. Babiš comprendió perfectamente que él podría comprar esta posición de principal alternativa, aunque él mismo fuera uno de los vectores que habían provocado la corrupción de la clase dirigente.

¿Cómo se creó su fortuna?
Andrej Babiš era el responsable de la adquisición de mercancías estratégicas para el antiguo bloque del Este. Cuando cayeron los regímenes comunistas utilizó su situación privilegiada, sus contactos, para expropiar la empresa nacional eslovaca de agroquímica Petrimex, que se convirtió en el centro de su propio grupo industrial, Agrofert. Después Babiš creó paso a paso un imperio comprando otras empresas estatales liquidadas e infravaloradas. La siguiente etapa consistió en empezar a comprar propiedades agrícolas privadas y cooperativas.

¿Cómo entró en política?
En 2010 Andrej Babiš se dio cuenta de que la ganga postcomunista estaba llegando a su fin porque la gente también se empezaba a dar cuenta de que la élite en el poder estaba comprada por la nueva oligarquía. Cuando se dio cuenta de que su influencia estaba en peligro porque todo el andamiaje político de la República Checa postcomunista estaba a punto de desmoronarse, entonces decidió entrar en el juego. Así es como nació su proyecto político. Durante las elecciones de 2010 los nuevos movimientos populistas habían obtenido unos resultados magníficos por primera vez en la República Checa. En 2011 Babiš creó su propio partido, llamado “Acción de los Ciudadanos Insatisfechos”, cuyas siglas en checo son ANO, que también significa “sí”. Compró algunos de los medios de comunicación más influyentes y contrató a algunos de los más ágiles responsables de relaciones públicas. De forma absurda, aunque eficaz, se ha creado una imagen de solución alternativa al sistema corrupto. Y ello un año antes de Donald Trump en Estados Unidos.

¿Qué defiende su partido político?
Aparte de los intereses de Andrej Babiš, ¡no defiende nada verdaderamente! De hecho, esta formación política es muy débil en todos los aspectos. La estrategia general del partido ANO consiste en recabar el apoyo de la opinión pública para cuestiones que son importantes para la gente, pero que carecen de consecuencias para los intereses económicos del grupo que dirige Babiš, Agrofert. Hay muchas cuestiones de este tipo, sobre las que su partido adopta posturas muy populares. Y hay otras cuestiones que son verdaderamente importantes para Babiš y Agrofert, acerca de las cuales Babiš cambia las leyes a su favor y utiliza su brazo mediático para apoyarlo.

¿Cuáles son las actividades de su sociedad, Agrofert?
El grupo de Babiš opera sobre todo en la República Checa, aunque también tiene actividades importantes en Alemania y Eslovaquia. Babiš posee además un restaurante de lujo en Francia. Pero lo fundamental de sus negocios es la agricultura industrial y la química que la acompaña. Maniobra políticamente para asegurarse de que el sector agrícola utiliza la mayor cantidad posible de productos químicos.

¿Qué diferencias hay entre su política y la de un Viktor Orban en Hungría (extrema derecha), o la del partido polaco Derecho y Justicia (extrema derecha católica)?
Babiš está en la misma línea política que estos movimientos aunque con algunas diferencias. Ante todo, existen diferencias culturales importantes relacionadas con la evolución de las modernas naciones húngara, polaca, checa y eslovaca. Nunca ha existido el concepto de “Gran Chequia”, como en el caso de Hungría o de Polonia. Este tipo de nacionalismo no existe en la República Checa, por lo que Babiš no puede apostar por este tipo de argumentos. Él mismo es de origen eslovaco. El aspecto patriótico no es un componente tan importante en la política checa. El hecho de que la postura de extrema derecha esté representada en el tablero político por un hombre de negocios japonés, Tomio Okamura, es muy significativo. Pero al mismo tiempo Babiš es como un Orban o como el partido Derecho y Justicia porque es una antítesis de la democracia del oeste de Europa. No quiere un gobierno demócrata, del pueblo para el pueblo, sino que ha declarado abiertamente que quiere cambiar el país para que sea dirigido como una empresa.

Andrej Babiš (izquierda) en 2015, con Sebastian Kurz, que se convirtió después en canciller del Gobierno austriaco (coalición entre conservadores y extrema derecha) - CC Bundesministerium für Europa.

En mi opinión, esta es la clave para entender la situación actual de la Europa Central postcomunista. La mayoría de los habitantes de estos países no han interiorizado el modelo de la Europa Occidental basado en la democracia. Hay muchas razones para ello, una de ellas es que Europa Occidental y Estados Unidos no han logrado desarrollar una verdadera estrategia de integración de los países postcomunistas en el sistema democrático occidental. Algunos lo intentaron y fracasaron, otros simplemente querían convertir estas regiones en semicolonias. Por consiguiente, ahí es donde nos encontramos. Hoy en día unas oligarquías locales toman el control de nuestras políticas, junto con Rusia y China. Los poderes occidentales han perdido terreno al observar con incredulidad cómo pueden ser tan “ingratos” los países postcomunistas. Puedo entender este sentimiento, pero eso no nos ayuda. Babiš, como Kaczynski y Orban, representan las fuerzas de la autocracia contra la democracia.

¿Ha recibido amenazas por ser director de un diario independiente?
He sido amenazado por haber publicado un libro en el que mostraba cómo utilizaba Babiš su poder político para su beneficio personal. El diario se enfrenta ahora a acusaciones de difamación. Además, una brigada financiera está controlando nuestras cuentas por primera vez en ocho años de existencia. Los medios de comunicación de Babiš también han empezado una campaña de difamación contra mí y contra mi periódico con el objetivo de cortarnos nuestros recursos financieros publicitarios. El diario pasa por un periodo de graves problemas económicos que podrían ser fatales.

De manera más general, ¿cuál es la situación económica en al República Checa?
Todo depende de la perspectiva que se adopte. A excepción de la clase oligárquica, que es minúscula y desmesuradamente rica, hay muchas personas en una situación acomodada, una clase media alta que se concentra sobre todo en las grandes ciudades. Pero al lado de esto hay una clase inferior que es cada vez mayor y que está cada vez más desencantada porque su situación ha empeorado con el advenimiento del nuevo régimen democrático, que se asimila al capitalismo desregulado. Millones de familias viven con el miedo constante a gastos inesperados a los que no podrán hacer frente. El hecho de que a la gente aquí se le pague mucho menos que a sus homólogos del Oeste por el mismo trabajo es parte del problema y también es una de las explicaciones de la actitud repugnante que han demostrado los países postcomunistas respecto a los refugiados: las personas que no se benefician de una solidaridad generosa raramente son susceptibles de demostrarla ellas mismas.

¿Qué espera usted de la Unión Europea respecto a la situación política actual de la República Checa?
No tengo la menor duda de que la Unión Europea actúa de buena fe, pero en realidad sus políticas tienen aquí un efecto desastroso. Hay que revisar totalmente la estrategia. Cuando entramos en la Unión Europea todo el mundo estaba obsesionado por la economía y nadie prestó la menor atención a los aspectos políticos. La Unión Europea debe entender que va a tener que luchar. Rusia, China, las oligarquías nacionales, las empresas multinacionales… todas estas fuerzas creen que Europa Central ser ha convertido en su terreno de juego. Consideran que tienen las manos libres para hacer lo que quieran. La Unión Europea tiene que actuar rápidamente si no quiere que desaparezcan las jóvenes democracias del Este de Europa. Hoy en día el dinero europeo que abunda en la región sirve de hecho para fomentar las autocracias.

No obstante, se pueden hacer dos cosas: en primer lugar, reorientar algunos de los recursos financieros de la Unión Europea para apoyar a la sociedad civil y a los medios independientes. Es necesario que estos recursos sean administrados por estructuras de la Unión Europea, no por políticos locales corruptos o por sus amigos. Puede que sea difícil, pero la alternativa a este cambio de rumbo de la Unión Europea en Europa Central es mucho peor, para nosotros y para la propia Unión Europea. En la República Checa la batalla por la democracia sigue abierta porque se ha formado un movimiento fuerte contra Babiš y porque este se enfrenta a cargos criminales. Casi cuatro meses después de las elecciones, todavía no ha logrado formar gobierno por falta de suficiente apoyo en el Parlamento.

Entrevista realizada y traducida del inglés [al francés] por Rachel Knaebel.

* Jakub Patocka es un periodista checo, fundador de la página web de información independiente Deník Referendum y coautor del libro Žlutý baron sobre la trayectoria del oligarca Andrej Babiš.

Fuente: http://www.bastamag.net/Pourquoi-oligarques-et-droites-extremes-prennent-progressivement-le-pouvoir-en

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

María Teresa Turrión, la española que mece la cuna de los herederos británicos. La palentina se convierte, con el nacimiento del tercer hijo de los Duques de Cambridge, en la 'supernanny' del reino.

A pesar de su proverbial discreción, la palentina María Teresa Turrión Torrallo no ha podido evitar la proyección pública que entraña estar al cuidado de los hijos de los duques de Cambridge, el mayor de ellos destinado a ser un día rey de Reino Unido. A cargo del príncipe Jorge desde su nacimiento, hace cuatro años, y luego también de su hermana Carlota, la llegada de un tercer retoño (Luis) hace justo una semana acaba de convertirle en la supernanny del reino. Porque, aunque la familia siga creciendo, los padres de los pequeños príncipes han dejado claro que no quieren mayor ayuda que la de su niñera española.

La inamovible presencia de Turrión en el palacio de Kensington desde que Guillermo y Catalina fueron padres por primera vez, responde a la confianza depositada por la pareja real en esta niñera, hoy de 47 años, formada en el exclusivo Norland College. Fundado en 1892, en el centro de Bath se cursa uno de los títulos más exigentes del mundo en cuanto a cuidado infantil y provee de cuidadoras para sus hijos a lo más selecto de la aristocracia británica, amén de millonarios afamado como el Rolling Stone Mick Jagger. Entre las asignaturas que se imparten al alumnado, se incluyen clases de artes marciales y de reacción ante un posible ataque terrorista. La palentina fue una de sus diplomadas estrella y, tras trabajar para varias familias de la alta sociedad londinense, fue recomendada a los duques.

La primera imagen que la prensa británica obtuvo de la nanny Turrión fue la de su paseo por los jardines del palacio de Kensington —residencia oficial de los duques de Cambridge— empujando el carrito real de Jorge, el bebé recién nacido. Su atuendo parecía especialmente informal (jersey y pantalones, coleta recogiendo la melena), en una clara distinción entre el espacio privado y público de la familia real. A puerta cerrada, Jorge (4 años), Carlota (2 años) y pronto el recién nacido Luis son niños tratados como tales, “y con mucho amor”, según ha relatado a The Telegraph Kathryn Mews, una de las exalumnas de Norland y hoy autora de varios libros sobre crianza. Luego llegan algunas normas y explicaciones para conseguir que se comporten bien en público, una función en la que la niñera palentina ha sido clave para que los principitos hayan cumplido sus regias funciones sin estridencias.

Una de las imágenes más replicadas por la prensa británica, con Teresa Turrión Torrallo como protagonista, es aquella en la que aparece en pose cómplice y sonriente junto a Isabell II, reina pero también bisabuela de los niños a los que está contribuyendo a criar. La niñera luce para la ocasión un sobrero con la inicial grabada de la escuela Norland, asimismo visible en un emblema prendido de su blusa, que solo es mostrado en ocasiones especiales como pronto será el bautizo de Luis. Toda esa parafernalia le procura visibilidad, para que los menores de la familia real identifiquen a su protectora entre el mar de gente que suele trufar los actos oficiales.

En esas ocasiones, la prensa española ha estado especialmente pendiente de los atuendos de los pequeños royals: vestidos por su niñera con piezas de ropa infantil acuñada en San Sebastián, Valladolid o de firmas nacionales asentadas en Londres. Desde que Jorge lució a sus dos años un abrigo de la marca española Pepa&Co, los artículos sobre la moda lucida por los príncipes han sido recurrentes también en el Reino Unido, pero aceptados con gracia desde el palacio de Kensington. Una señal de que los pequeños y su niñera se llevan muy bien, gracias a la sabía combinación entre la ternura de la niñera para con los niños y al tiempo la capacidad de hacerse respetar, por muy azul que sea su sangre.

La principal inquietud de Kate Middleton, subrayan medios próximos a Kensington, es que María Teresa quisiera dejar sus funciones. Las niñeras que ejercen en familias aristocráticas o muy adineradas no suelen superar la barrera de los cinco años. Pero la super niñera de palacio es una persona descrita desde su entorno como "casada con su trabajo" y los Windsor esperan y confían en que siga en su puesto al menos hasta que el príncipe Jorge empiece la escuela secundaria.

Hace varias décadas, la que fuera niñera de Isabel II publicó un libro sobre sus experiencias que hizo que desde palacio borraran su nombre para siempre. Las apuestas apuntan, en cambio, que el futuro rey Jorge y sus hermanos pequeños siempre recordarán con cariño a María Teresa Turrión Torrallo.

https://elpais.com/elpais/2018/04/30/gente/1525109510_564720.html

miércoles, 13 de junio de 2018

La España real vence a la trama Frankenstein

Hemos contenido la respiración hasta que a las 11.30 del viernes 1 de junio, 180 votos a favor de Pedro Sánchez le convertían en presidente del gobierno de España. Cómo habrá penetrado la corrupción en las entrañas del Estado que millones de personas temían ver surgir un “tamayazo” que desbaratase la elección del secretario general del PSOE. El propio Mariano Rajoy se encargó de dejar en evidencia a quienes de alguna forma le amparan. Acribillado su partido por la corrupción, le faltaba dar la nota final: el desprecio al Congreso de los Diputados, depositario de la soberanía popular con una espantada intolerable.

No cabe despedida más infame que agarrar la cartera, salir del hemiciclo sin que la presidenta hubiera suspendido hasta la tarde la sesión, y “recluirse” – como titulaba RTVE- en un restaurante cercano 8 horas, mientras caían hasta cuatro botellas de whisky. Con ministros entrando y saliendo, a un kilómetro de un Congreso que debatía su moción de censura. Y salir apimplado, ya de noche.

Cualquiera hubiera pensado que la prensa generalista se volcaría en la necesidad ineludible de apartar a semejante presidente de las tareas de gobierno. Pero no. Su preocupación máxima era que Pedro Sánchez iba a sustituir a Rajoy en La Moncloa. Los medios internacionales titulan con los hechos: el presidente del gobierno español ha sido depuesto por corrupción. Los españoles siguen con su campaña de presiones para mantener su modelo.

Ya no pueden defender a Rajoy, pero sí a lo que representa. Las críticas al presidente censurado se alternan con durísimos ataques a Sánchez. Como objetivo: elecciones inmediatas que, en la confusión del momento, elijan la continuidad. No cabe peor solución ahora. Los tenebrosos augurios que plantean no tienen otro fin que dejar todo igual, esta vez con Albert Rivera al frente. U otro candidato del PP que sume fuerzas con Ciudadanos.

El Pedro Sánchez que dimitió incluso de diputado es acusado de “ambiciones monclovitas”. Le culpan de “recitar todos los desgastados comodines del lenguaje político: consenso, estabilidad, diálogo”. De demoler al PP. Aún apelaban en los diarios del viernes al “sentido de Estado” de un Mariano Rajoy que se pasó la tarde del jueves de larga sobremesa, recibiendo visitas de ministros y altos cargos interesados por su futuro. Estremecidos, temen su gobierno “inviable” y “temerario”. El que llaman “Gobierno Frankenstein”. El gobierno de Sánchez se vería, dicen, “tiranizado por los requisitos del PNV -Partido Oportunista Vasco-“. Esto último es de El País que un día fue un periódico serio.

Este viernes el escenario es distinto a hace dos días siquiera. La moción de censura ha tumbado al PP y ha señalado a la trama corrupta que ha invadido las entrañas de este país. La que ha sembrado de focos infecciosos las instituciones y los pilares fundamentales. Pase lo que pase, es ya así.

El otro notable resultado de la moción ha sido la bajada del suflé Albert Rivera, lastrado por su no a la moción, de alivio al PP. El líder de Ciudadanos llegó a decir a los nacionalistas catalanes: Aprovechen estos meses de gobierno Frankenstein para violar derechos y libertades, para acosar, señalar y que no se pueda defender la libertad y la unión. ¿Qué vendrá después? ¿Los tanques? Rivera y sus soflamas extremas dan cada vez más miedo.

España es un país al que los defensores del sistema corrompido no conocen. Porque ni siquiera la miran. No conocen a su sociedad y cómo vive y siente hoy. Todo lo que no sea su modelo es ETA, separatistas, podemitas y populistas. Mientras ellos se ven a sí mismos ejemplares y dignos de imitar.

Su modelo, a tenor de sus ataques, es un Estado centralista, uniforme, manejable, obediente, disciplinado. Blanco si pudieran, de superioridad masculina, si pudieran que ya no. De personas que hablen español, cumplan las normas protocolarias en el atuendo, y sueñen -si es el caso- sin estridencias. Uno, grande y atado.

Para esa sociedad que no existe hacen planes desde los despachos, los palcos o las cenas exquisitas para estómagos estragados. No escuchan sus acentos. No los admiten. Les repugnan. Desprecian cuanto se aleje de su prototipo altamente estereotipado. Y los señalan como si todos los ciudadanos compartieran el asco que ellos sienten por los que ven diferentes.

Los Frankestein son ellos. El PP, sus medios, sus tertulianos casposos, sus jueces, sus policías. Los que desde la llegada de Rajoy al poder aumentaron la desigualdad, el autoritarismo, las mentiras como norma de funcionamiento, la inseguridad en el futuro. Los que con su intransigencia incrementaron el independentismo catalán del que tanto se aprovechan con fines electorales.

El Dr. Victor Frankenstein fue el malvado que construyó un ser bueno aun hecho de retazos inservibles. que ni siquiera tenía nombre. No al revés. El pueblo inculto acudió en masa al castillo a destruirlo. Por ser deforme y distinto. Una metáfora completa. Lean el libro que escribió Mary Shelley en 1818. Y dejen de poner rótulos fuera de sus propias cabezas.

No sabemos cómo nos irá con Pedro Sánchez pero de entrada puede afirmarse que infinitamente mejor que con Rajoy o cuantos se le parecen. Sánchez ha sorprendido por su audacia y tenacidad. Y su iniciativa ha cuajado en un momento de hartazgo insuperable que los causantes no llegaban a ver, o pensaban iba a ser sofocado una vez más. Gente muy diversa se ha unido, es cierto, la real, la que puebla las calles de España con el mismo derecho que esas élites endiosadas. Las que han quedado desnudas y caducas, súbitamente, de nuevo. Aunque hay que estar atentos a sus coletazos y descalificaciones.

Lo difícil y “complejo” es gobernar con sus zancadillas. Con sus medios ferozmente en contra. El aplauso tras ganar la moción, con personas que jamás pensaron votar al PSOE felices en la tarea común, con diputados de Unidos Podemos coreando ¡Sí, se puede! Es inédito en España. E ilusionante. En Portugal lo han logrado. Se precisa “mano izquierda”, en todos los sentidos. Habrá que aprender las nuevas dinámicas hasta para enjuiciar este gobierno, ejercido por el PSOE y sustentado por una suma de minorías que precisan unas de otras y han de saber su lugar.

De Pedro Sánchez y esta etapa se espera que no defraude las esperanzas que han nacido con este cambio. Han de ser contenidas, pragmáticas. Aprendiendo de los errores pasados, propios y ajenos. Basta ese primer paso. Con cautela y fuerza. Orillando reproches como hará de continúo la oposición. El PP y Ciudadanos son ya la oposición ¿pueden creerlo?

https://www.eldiario.es/zonacritica/Espana-real-vence-trama-Frankestein_6_777682249.html

Las vacas juegan al escondite. Una granjera británica describe en un libro su relación de años con las reses y sus peculiares comportamientos.

Cuando usted ve un campo lleno de plácidas vacas pastando o mirando a las nubes puede que no distinga una de otra, que le parezcan todas iguales, simples rumiantes que espantan moscas con la cola. La británica Rosamund Young, de 68 años, ve en cada vaca un individuo con su propia personalidad, nombre, manías, líos familiares y hasta su juego favorito.

La familia de Young fundó en 1953, en Worcestershire (Reino Unido), una granja de agricultura orgánica (cuando ni siquiera se usaba tal término) llamada Kite’s Nest. Allí la vegetación crece silvestre y los bóvidos viven con libertad cuidados por personas convencidas de que las vacas también sienten y desean y se enfadan y se ofenden y hacen amigas y juegan al escondite y hasta se automedican con hierbas.

Las vacas, ha observado Young, pueden ser tremendamente inteligentes o terriblemente estúpidas. Como los humanos.

De tanto mirarlas y cuidarlas y comunicarse con ellas, Young reunió cientos de anécdotas que ahora ha recopilado con humor y ternura en un libro, La vida secreta de las vacas (Ariel). ¿Cómo se comunica con ellas? “Les hablo”, dice Young, “siempre he sentido que reconocen mi voz, pero cada vez noto más que saben quien soy cuando no digo nada”. En compensación, ella sabe diferenciar diferentes tipos de mugido: no es lo mismo el enfado de perder de vista a un ternero (como le sucedió a la vaca Araminta) que el aburrimiento, el hambre o el dolor.

En su relato, Young cuenta sus aventuras con algunos de sus animales, bautizados como Fat Hat, Bonnet, Bombón, Arzobispo de Durham o Popette: hasta ha realizado un árbol genealógico de sus vacas. “Pero no sabría decir cuál es mi favorita, yo solo trato de hacerlas felices y de que entablen relaciones entre ellas. Esto no es como tener un perro: si yo me muriera de repente no me echarían en falta… y eso estaría bien”.

Estas vacas viven un sinfín de aventuras, al menos para su vida vacuna: comen, tienen crías, se pierden por el campo o se pelean. Pasan duelos por sus seres queridos (sufren más cuando muere una hija que una madre) que superan comunicándose con otros miembros de la familia y comiendo de forma suculenta. Al toro Jake, por ejemplo, le encanta oler el monóxido de carbono de los tubos de escape. La vaca Amelia tenía la capacidad de reconocer el coche rojo del hermano de Young y salía siempre a recibirlo, muy educadamente.

A la vaca Alice le gustaba jugar al escondite: a veces, se ponía a trotar hasta perderse de la vista de Young. Cuando la granjera la encontraba, Alice estaba tratando de esconderse detrás de un nogal que, pobrecita, apenas la cubría. Cuando era descubierta corría a esconderse tras otro, con el mismo cómico resultado: una vaca es mucho para un árbol.

Young también ha observado cómo buscan sus propios fármacos: zarzamoras, brotes y hojas de espino blanco, fresno y sauce. Tomillo o acedera silvestre. Aunque el asunto de la automedicación en animales es controversia entre la comunidad científica, Young asegura, en base a sus observaciones, que ocurre con frecuencia.

El testimonio de esta granjera es, además, un alegato en favor de este tipo de ganadería. “La ganadería intensiva o industrial trabaja a corto plazo, trata de vencer a la naturaleza en vez de observar y trabajar con la naturaleza”, dice la granjera. “No se trata de elegir entre producción de comida y biodiversidad: tienen que ser ambas opciones al mismo tiempo”.

En Kite’s Next producen carne de ternera y de cordero de sus animales, los sacrifican y venden en la propia granja. Porque Young no es vegetariana. “Creo que lo más saludable para mí es incluir carne en mi dieta”, explica, “eso sí, los Gobiernos y los productores tienen que asegurar productos sanos, sin grandes cantidades de productos químicos. El gran reto es minimizar el sufrimiento de los animales”.

¿Qué ha aprendido después de tantos años conviviendo con las vacas? “He aprendido que cada vaca de un rebaño es un individuo y que, por extensión, cada criatura en este planeta es también un individuo”.

https://elpais.com/internacional/2018/04/30/mundo_global/1525095202_256918.html

_- La bomba de la deuda mundial amenaza con estallar. El endeudamiento fue una medicina vital para salir de la Gran Recesión, pero el abuso del crédito amenaza con inocular el veneno de la próxima crisis.

_- Usted y yo estamos sentados sobre una montaña de deuda pública y privada. La cuota alícuota para cada habitante del planeta es de 21.866 euros.
Una bola de nieve gigante y voraz. La factura total asciende a 164 billones de dólares, cantidad equivalente al 225% del PIB mundial. Vivir a crédito fue la salida natural de la crisis financiera. Los préstamos han permitido sufragar los desequilibrios de las cuentas públicas y reanimar el crecimiento. Pero conviene no traspasar determinadas líneas rojas. Un nivel de apalancamiento jamás visto desde la II Guerra Mundial es una bomba de relojería que puede estallar en cualquier momento. Argentina e Italia son dos ejemplos recientes de lo fácil que resucitan los fantasmas mal enterrados.

“Los altos niveles de deuda y los elevados déficit públicos son un motivo de preocupación”, advierte el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su último Monitor Fiscal. Las naciones con un elevado endeudamiento, recuerda este organismo, son más vulnerables a un endurecimiento de las condiciones globales de financiación, que podrían dificultar el acceso a los mercados y meter presión sobre la economía. “La experiencia demuestra que los países pueden sufrir notables e inesperados shocks en su ratio de deuda sobre PIB, lo que incrementa la posibilidad de sufrir problemas en cadena”, rematan estos expertos.

En los países avanzados el endeudamiento recuerda al de la II Guerra Mundial
China es el principal contribuidor al aumento del volumen total en la última década. Pero no el único. Las economías desarrolladas deben el equivalente al 105% de su PIB de media. Para las naciones emergentes el ratio supone ya el 50%, una frontera que la última vez que se traspasó fue en los años 80 y trajo una crisis severa en muchas de ellas. “Por ahora el crecimiento global es robusto, el desempleo se reduce y los tipos de interés siguen bajos. Todo ello hace que el aumento de la deuda sea manejable, pero si hubiese una desaceleración inesperada o un rápido aumento del precio del dinero, esta situación placentera se borraría al instante”, según Pierre Bose, estratega de Credit Suisse.

El crédito crea una adicción extrema. Por eso el mayor riesgo es la gran velocidad a la que se ha alcanzado el nivel actual. Más de un tercio de las economías avanzadas, por ejemplo, deben como mínimo el equivalente al 85% del tamaño de su economía, tres veces más en el año 2000. Los gobiernos, al pisar el acelerador del crédito, han sorteado la recesión, pero podrían estar hipotecando el futuro económico de sus países. “Con el tiempo, la deuda deja de estimular la actividad. Cada vez se necesita más acumulación de préstamos para generar un punto porcentual de PIB adicional. El crecimiento impulsado por la deuda puede ser divertido al principio, pero simplemente trae al presente consumo futuro, que luego echaremos de menos”, dice Alfredo Álvarez-Pickman, economista jefe de Key Capital Investment.

Momento delicado
La burbuja llega además en un momento muy delicado. La Reserva Federal de EE UU ha empezado a reducir su balance —ya no compra más bonos públicos y los que tiene los amortiza a vencimiento—, medida que viene acompañada por subidas en los tipos de interés. El Banco Central Europeo (BCE) sigue comprando deuda soberana, pero en septiembre próximo tiene pensado cerrar el grifo e iniciar la senda de su homólogo americano. La hoja de ruta diseñada por ambos organismos prevé un endurecimiento monetario progresivo y moderado. Para que el plan se materialice tiene que cumplirse la otra parte de la ecuación: que los precios sigan bajo control. “La inflación ha sido modesta, pero si volviese de forma súbita pondría a los bancos centrales en una encrucijada. Tendrían que decidir entre dejar que los precios siguieran subiendo, algo que va en contra de su naturaleza, o incrementar los tipos para combatirla, lo que encarecería la carga de intereses de Estados, empresas y hogares”, subraya Bart Hordijk, analista de Money Europe.

Uno de los riesgos es la velocidad a la que ha crecido la deuda, sobre todo en los emergentes
Este año se cumple el décimo aniversario de la quiebra de Lehman Brothers, pistoletazo de salida de la crisis financiera preludio de la Gran Recesión. En el mercado empieza a extenderse la teoría de que ya no hay ciclos económicos, sino ciclos de crédito, y que por eso conviene no perder de vista el contador de la deuda. Algunos expertos, sin embargo, llaman a la prudencia, poniendo los datos en perspectiva. “Los niveles actuales de endeudamiento son autofinanciados y baratos. Esa es una diferencia importante con el estado de la deuda global y de la economía hace una década”, apunta Stéphane Monier, director de inversiones de Lombard Odier.

La economía mundial lleva ya un largo periodo de crecimiento. Aunque aún nadie vaticina un cambio de tendencia, la idea de que podríamos estar en las últimas fases del ciclo cobra fuerza. Cuando llegue la temida desaceleración económica lo mejor que le puede pasar a un gobierno es contar con margen para incrementar el gasto público, reducir impuestos y bajar los tipos. Esas herramientas contracíclicas, sin embargo, son ahora una quimera. Por eso, desde instituciones como el FMI se conmina a los países a construir un colchón a través de la reducción del déficit para cuando lleguen los malos momentos. “Los gobiernos tienen poco margen fiscal debido a la situación actual de la deuda. Además, desde el punto de vista monetario, los bancos centrales han iniciado el camino del endurecimiento. Debido a la ausencia de estos estabilizadores tradicionales, la próxima recesión será más pronunciada que en ocasiones precedentes”, aseguran los expertos de Carmignac.

Como los problemas nunca vienen solos, a la elevada deuda pública hay que sumarle la también delicada situación del endeudamiento privado, partida que se ha doblado en una década y ya alcanza el 120% del PIB mundial. “El apalancamiento de las familias es un problema sobre todo cuando es el resultado de un boom en el mercado inmobiliario”, explica Stefan Hofrichter, economista jefe de Allianz GI. “Es llamativo que el incremento de la deuda privada se deba en gran medida a la evolución de la misma en países que apenas sufrieron la crisis financiera como Canadá, Suecia, Noruega, Australia, China, Brasil, Turquía o India. Precisamente, muchos de ellos son los que han experimentado el mayor aumento en los precios de la vivienda en los últimos dos años”, añade Hofrichter.

El plan fiscal de Trump pone a prueba la capacidad financiera de EE UU
Los riesgos de una deuda elevada se han cernido tradicionalmente sobre aquellas economías más débiles. Esta tendencia no ha cambiado, sino que se ha acrecentado por el mayor apalancamiento actual y por los cambios en la composición de la misma durante los últimos años. El primer peligro para el bloque emergente es de refinanciación ya que han ganado peso los préstamos no ligados a concesiones, cuyos periodos de maduración son más cortos. Estos países también son más sensibles a la retirada de flujos de financiación debido a que son los inversores exteriores los principales compradores. Además, son naciones mucho más expuestas a la variación de los tipos de cambio: un tercio de la deuda de los países en desarrollo está denominada en moneda extranjera, peso que aumenta a los dos tercios en el caso de los de menores ingresos. “La naturaleza del problema de la deuda no ha cambiado. Es más un problema del mundo emergente que del desarrollado porque la confianza del mercado en su capacidad de pago es menor y, además, se puede dar la vuelta bruscamente como hemos visto recientemente con el bono argentino a 100 años”, explica Agnieszka Gehringer, analista del Instituto Flossbach von Storch.

Pero la deuda de los países emergentes no es la única que preocupa. Los focos empiezan a apuntar a la mayor economía del mundo. El incremento del gasto en 150.000 millones (0,7% del PIB) por año durante los próximos dos cursos, y la bajada de impuestos aprobada por la Administración Trump llevarán el déficit de EE UU por encima del billón de dólares (más del 5% del PIB). Esta situación, junto con las mayores necesidades de financiación, situarán el ratio de deuda sobre PIB en el 117% en 2023, según cálculos del FMI. “A corto plazo, estas medidas serán positivas para los inversores, ya que permitirán que el mercado alcista continúe en la medida que EE UU siga tirando de la economía mundial. Sin embargo, la deuda podría convertirse en un tema a seguir de cerca cuando la actividad del país se desacelere y el ratio de apalancamiento aumente más de lo previsto”, indica Susan Joho, economista de Julius Baer.

Viejos fantasmas
La crisis de deuda europea puso contra las cuerdas al euro hace seis años. Desde entonces, los esfuerzos presupuestarios de los gobiernos y la actitud decidida del BCE bajaron el suflé y provocaron cierta convergencia de los bonos públicos, que poco a poco volvieron a su estatus de activos casi libres de riesgo, permitiendo a los países financiar la recuperación con deuda barata. Sin embargo, los riesgos no han desaparecido, como se ha podido comprobar en las últimas semanas con el fuerte repunte de la prima de riesgo italiana debido a la encrucijada política en la que se encuentra el país. “Si la economía se desacelera antes de que se logren mejoras en las cuentas públicas, no es descartable un incremento en los costes de financiación para las naciones europeas más endeudadas. Revivir una situación parecida a la de 2012 es posible si el mercado pone el énfasis en la sostenibilidad fiscal”, subraya Chris Iggo, responsable de renta fija en Axa IM.

Las políticas de los bancos centrales han enganchado a los Estados al crédito
La mayoría de expertos consultados apuntan a las políticas monetarias ultralaxas como el principal motor del aumento de la deuda pública en el mundo. “Cuando los bancos centrales reducen los tipos de interés a niveles extremos, su único objetivo es alentar al mundo a pedir prestado”, recuerda Álvarez-Pickman. Al mismo tiempo, el fomento de estas medidas heterodoxas ha supuesto un cambio en la percepción que se tiene sobre el crédito. “Se han dado cambios estructurales y de conducta en la dinámica del endeudamiento. Tomar prestado pasó a estar más aceptado culturalmente a instancias de las políticas gubernamentales orientadas a inyectar más dinero en la economía”, aseguran desde Brandywine Global, filial de la gestora Legg Mason.

Otro factor clave a la hora de explicar el mayor apalancamiento es la demografía. “Los países desarrollados se enfrentan al envejecimiento de sus poblaciones. Cada vez hay más jubilados que personas activas y eso significa ingresos fiscales menores. Cuando un gobierno recauda menos, pero sus compromisos son mayores, una solución fácil al problema está en la emisión de más deuda”, según Christopher Gannatti, director de análisis de WisdomTree. En este sentido, los ratios de deuda son considerablemente más altos cuando se incluyen los compromisos de gasto adquiridos en pensiones y salud. En concreto, el apalancamiento medio en los países avanzados casi se dobla llegando al 204% del PIB y en los emergentes escala hasta situarse en el 12%.

Soluciones
¿Qué se puede hacer para reducir los niveles de deuda?
1. La generación de un crecimiento mayor y sostenido es una de las posibles soluciones ya que al aumentar el tamaño de la economía se diluye en parte el peso de los préstamos en ésta. “El crecimiento es el principal asesino de la deuda. La mejora de la actividad, eso sí, debería venir por el lado de la oferta. Este tipo de crecimiento se logra con reformas, reformas y más reformas. Un ejemplo concreto es la mejora en el acceso y en la calidad de la educación. Tener personas mejor formadas significa aumentar la productividad en el futuro”, defiende Witold Bahrke, responsable de estrategia macroeconómica de Nordea AM.

2. Otra receta básica, pero difícil de llevar a cabo, es no gastar más de lo que se ingresa. El control del déficit público se antoja clave para desenganchar a las economías de su adicción a la deuda. “Los gobiernos, los hogares y las empresas simplemente tienen que dejar de gastar por encima de sus posibilidades. En este sentido, tenemos el ejemplo de Australia y Suecia que han implementado medidas prudenciales para evitar el sobrecalentamiento de sus mercados inmobiliarios”, comentan desde Brandywine.

3. El equilibrio presupuestario es también clave para Pierre Bose, de Credit Suisse: “En el corto plazo, resulta improbable ver caídas en el gasto público y mayores impuestos ya que el crecimiento en muchas economías aún es débil. Sin embargo, hay muy pocos países que estén generando superávit”.

Si los mercados ponen la lupa en el tema fiscal, la presión sobre el sur de Europa aumentaría
Tanto las reformas estructurales como las decisiones que implican cambios en las políticas de gasto requieren voluntad política. Ese es el mayor obstáculo que ven los expertos para apostar por ellas como una receta factible con la que rebajar el alto endeudamiento. “Si los gobiernos reducen sus gastos habría menor necesidad de emitir nueva deuda. Teniendo en cuenta algunos resultados electorales recientes y el actual clima político, resulta cada vez más evidente que esta aproximación al problema es muy difícil de llevar a la práctica”, reconoce Christopher Gannatti, de Wisdomtree.

4. Otra medida tradicional para rebajar el monto de la deuda es generando inflación. La mayoría de los préstamos están denominados en términos nominales. Por lo tanto, un repunte de los precios contribuiría a rebajar el endeudamiento. En este caso, hay varios problemas. El primero es que, como se ha visto después de años de inyecciones multimillonarias a la economía, generar inflación ya no resulta tan sencillo. Además, con el IPC ocurre igual que con el juego de las siete y media: conviene no quedarse corto ni pasarse. Una escalada desbocada puede forzar a subidas de tipos de interés más rápidas de lo deseable. Y, por último, no sirve cualquier repunte. “Una inflación mayor solo resulta útil si viene de un incremento de los salarios. Si es así habría mayor demanda y se incrementarían tanto el PIB nominal como la recaudación fiscal. En cambio, si esa inflación es producto únicamente de factores externos, como la energía no serviría de mucho si lo que se persigue es bajar el peso de la deuda”, explica Azad Zangana, economista de Schroders.

https://elpais.com/economia/2018/06/08/actualidad/1528478931_493457.html?rel=lom